Juan Preciado en Comala
Cuando Juan Preciado llega a Comala, descubre que su padre está muerto y,
junto a él, ha muerto prácticamente todo el pueblo, evidencia de que ya no queda
nada de la Comala vivaz que su madre tanto añoraba.
Es recibido primero por el espíritu de Abundio, quien lo conduce a los espíritus de
Eduviges Dyada y Damiana Cisneros. Por medio de las narraciones de los
difuntos, Juan reconstruye la historia de su padre.
Pedro Páramo se enamora de Susana
Pedro Páramo era hijo de Lucas Páramo. Desde niño se había enamorado de
Susana, hija de Bartolomé San Juan. Sin embargo, Susana se casó con Florencio
y, cuando este murió, comenzó a perder la lucidez. Nada de esto le importaba a
Pedro, sino tener a Susana, a lo cual se oponía firmemente don Bartolomé.
Tras la conquista del poder y de Susana
A la muerte de su padre de Pedro, el joven heredó la hacienda Media Luna. Desde
entonces, empeñó toda su vida en conquistar el poder en Comala, valiéndose de
fraudes, asesinatos, violaciones y chantajes. Su motivación oculta era recuperar a
Susana.
A fin de hacerse fortuna, Pedro se casó en comunión de bienes con Dolores
Preciado, de cuyas propiedades se apoderó. Tan pronto Dolores vio que Pedro
Páramo se convertía en un tirano, lo abandonó para siempre junto a su hijo, Juan
Preciado.
Consolidación del poder de Pedro Páramo
Pedro Páramo reconoció y se ocupó de su hijo ilegítimo Miguel Páramo, un joven
corrupto, asesino y violador, que murió a caballo tras saltar unos linderos que su
padre había levantado. Pedro Páramo sobornó al padre Rentería para que le diera
la absolución, a sabiendas de que la familia del sacerdote había sido blanco de los
crímenes de Miguel.
Asesinato de Bartolomé San Juan
En vista de que el poder atesorado no intimidaba a Bartolomé San Juan, Pedro
Páramo decidió mandarlo a matar, sin advertir que con ello precipitaba la locura
definitiva de Susana. Pedro se la llevó a Media Luna y se ocupó devotamente de
ella desde entonces, pero nunca pudo cristalizar su amor.
La revolución en Comala
Al llegar los revolucionarios al pueblo, el cacique determina que la mejor forma de
sobrevivir es colaborar con ellos. Les ofrece más dinero que el que piden y pone
trescientos hombres a su disposición.
La muerte de Susana
Entre tanto, la salud de Susana empeoraba. El día de su muerte, el pueblo llevaba
a cabo una gran fiesta, en lugar de guardar luto por la pérdida que afligía al
proveedor de todos sus bienes. Indignado, Pedro Páramo decidió vengarse del
pueblo, “cruzando los brazos” hasta que Comala muriera de abandono y hambre
junto a su patriarca.
La muerte de Pedro Páramo
Aunque pareciera que Pedro Páramo muere apuñaleado por Abundio Martínez,
una lectura más atenta permite entender que Pedro Páramo muere viejo, solo y
deshecho, como piedras que se desploman.
La muerte de Juan Preciado
Tras esta experiencia misteriosa, Juan es hospedado por los aún vivos Donis y su
hermana Dorotea, sometida por este a una relación incestuosa. Los murmullos de
las almas penitentes de Comala agobian a Juan Preciado de tal manera, que
muere de pavor en el medio de la calle. Al morir Dorotea, ambos son enterrados
en la misma fosa, desde donde Juan cuenta su historia.