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Construyendo Geografia Humana

Importante visión sobre la geografía a partir de diversas perspectivas científicas. Los renovados enfoques en esta ciencia logran aportes y nuevas visiones sobre este campo de estudio.

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Importante visión sobre la geografía a partir de diversas perspectivas científicas. Los renovados enfoques en esta ciencia logran aportes y nuevas visiones sobre este campo de estudio.

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Construyendo ia Geografia Humana Daniel Hiernaux Director CONSTRUYENDO LA GEOGRAFIA HUMANA El estado de la cuestién desde México DANIEL HIERNAUX (Dir.) Héctor Avila Sanchez Karina Busto Ibarra Luis Chias Becerril Javier Delgadillo Macias Guadalupe Galindo Daniel Hiernaux Alicia Lindén Liliana Lopez Levi Cristébal Mendoza Héctor Mendoza Vargas J. Omar Moncada Maya Rocio Rosales Ortega Felipe Torres Torres GP anteroPos ARAN UNIVERSIDAD AUTONOMA METROPOLITANA CONSTRUYENDO la Geografia Humana : El estado de la cuestion destle México / Daniel Hiernau, director — Rubi (Barcelona) ;Anthropos Editorial; México: Universidad Autonoma Metropolitana. Itapalapa, 2010 255 p.:24.em.—(Obras Generales) Bibliografias ISBN 978-84-7658-962-5 1. Geogratia humana 2. Geografia humana (Mésico)_ 1. Hiernaus, Daniel dir TE Universidad Autonoma Metropolitana-L2tapalapa. Div. Ciencias Sociales v Humanidades (México) IIL Coleccion Primera edicién: 2010 © Daniel Hiernaux et al., 2010 © Anthropos Editorial, 2010 Edita: Anthropos Editorial. Rubi (Barcelona) ‘wwwanthropos-editorial.com En coedicién con la Divisién de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad ‘Auténoma Metropolitana. Iztapalapa, México ISBN: 978-84-7658-962-5 Depésito legal: B. 28.768-2010 Diseio, realizacién y coordinaci6n: Anthropos Editorial (Narifo, S.L.), Rubi, Tel.: 93 6972296 / Fax: 93 5872661 Impresién: Novagraik. Vivaldi, 5. Montcada i Reixac Impreso en Espana - Printed in Spain ‘Todos los derechos reservados, Esta publicacin no puede ser repreducida, nen todo nen pate registra en, transmit po ut reese uperscion de Infrmacion, en ninguna forma m por ningtin medio, sea mecanico, fotoquimic, electrnico, magnétco, keStocptica, por ftocopia, o cualquier otro, in el pormiso previo por escrito de la editorial INTRODUCCION AUSCULTANDO LA GEOGRAFIA HUMANA EN MEXICO: CONSTRUYENDO UN DIAGNOSTICO Daniel Hiernaux Universidad Autonoma Metropolitana. Iztapalapa Una autobiografia es forzosamente una obra inacabada y tendenciosa. Si bien escudri Aa el pasado, lo reformula acorde a la vision actual de su autor y a su sentir presente de Jos hechos —menores o mayores— que han tejido pacientemente su vida y han hecho de éllo que es ahora. Ademas, mediante el ejercicio mismo de la escritura, el autor estable- ce los basamentos de su futuro que habria sido distinto sin ese momento forzosamente egocéntrico de escritura, Estamos entonces frente a un ejercicio de reescritura del pasa- do y de colocacién de las primeras piedras de un futuro atin incierto. Un estado de la cuestién disciplinario procede de la misma orientaci6n. Estamos, en esta ocasi6n, frente al trabajo de autorreflexion de una disciplina, realizado por espe. cialistas que volvieron a leer y analizar textos que codearon a lo largo de su formacién y de su oficio docente y de investigacién, y sobre los cuales quizas no habfan reflexionado por el pasado como jo hicieron en esta ocasi6n. Por excelencia, la geografia humana ha sido una disciplina que habfa prescindido, hasta fechas recientes, de emprender una tarea ardua ciertamente pero ampliamente necesaria, que es Ia de realizar una reflexion sobre su quehacer, que trascienda la histo- riografia laboriosa de sus origenes y derroteros. Habra que recordar que alguien como Michel Foucault, quien se dedicé a la arqueologia del saber de algunas disciplinas, no consideraba que la geografia fuese «digna» de semejante esfuerzo. En este contexto, no es de extranar que la geografia, etimolégicamente mal nombrada como geo-graphein, 0 sea ciencia de la descripci6n de la tierra, haya preferido asumir en su sentido banal y literal la polémica expresi6n de Paul Vidal de la Blache segtin la cual la «geografia se aprende por los pies». Afortunadamente, desde hace algunas décadas la geografia ha prestado mayor aten- cidn a las teorias, a pesar de que ello ha sido mal visto por los defensores de una afeja geografia descriptiva y aplicada, por lo que se han publicado numerosas obras en varios idiomas que contribuyen en hacer una historia del pensamiento, una arqueologia de nuestro saber geografico. De manera sintética, podemos afirmar que los autores se han encaminado a revisar conceptos afiejos, inclusive fundamentales, para la geografia (como el de espacio, de territorialidad, etc.), a producir construcciones tesricas innovadoras y, finalmente, a in- troducir una decidida y necesaria teorizacién de la geogralia, que se acompafié, ademas, de CONSTRUYENDO LA GEOGRAFIA HUMANA, 7 Daniel Hiemaux una tendencia a repensar el trénsito de la disciplina a lo largo de su época «moderna» es decir, a grandes rasgos, a partir del siglo XIX o sea una geografia post-kantiana En otro momento, publicamos en la editorial catalana Anthropos una obra que pareceria tener cierto impacto y que tiene la pretensién de ser un Tratado de Geografia Humana (Hiernaux y Lind6n, 2006). Cuando iniciamos ese trabajo, tenfamos el presen- timiento de la dificultad inherente a un proyecto de ese tipo, tanto mas que pretendia- mos que los autores fuesen capaces de abordar y analizar en conjunto varias corrientes o escuelas geograficas sobre un campo disciplinario determinado. Esta pretensi6n era sin lugar a duda una osadfa, por ir a contracorriente de las tendencias tradicionales que habjan hecho de las escuelas nacionales verdaderas «comunidades cerradas» (a l gen de las gated-communities) donde los gedgrafos vivian felices bajo las reglas impues- tas porsu pares, sus «vecinos de barrion. Varios autores que han contribuido al proyecto del Tratado de Geografia Humana nos comentaron que no habfan medido en un inicio el tamafio del esfuerzo que les exigiamos: el proyecto demand6 varios afios de trabajo, tanto de los autores de los capitulos como de los dos directores de la obra, para alcanzar cierta armonia en la polifonia de ejecutantes que tocaban sus instrumentos sin que se les haya podido entregar una partitura disefiando armonfas nuevas, y contribuyendo, de manera a la vez individual y colectiva, a una obra que seré juzgada por sus lectores. La intencién de la obra actual es semejante pero con la advertencia de que parece logico aplicar ahora el tipo de andlisis realizado en la obra anterior en el contexto de un estado de la cuestién nacional sobre la geografia humana. En esta ocasion, si bien tam- poco hubo partitura, por lo pronto cada autor conocia, por la revisi6n del Tratado de Geografia Humana, el estilo previsto. Aun asi, las mismas inquietudes se han presentado para nuevos y viejos autores que habian ya contribuido en la obra anterior, No se pudo evitar cierta angustia que nos afecté a todos a manera de una pandemia intelectual, en tornoa la exhaustividad, a los limites exteriores ¢ internos de la tarea y a la profundidad del analisis. Preguntas como geste autor debe ser integrado al andlisis 0 su condici6n de no ge6grafo lo segrega de la voluntad de realizar un estado de la cuestién disciplinario? fueron formuladas por los autores de los capitulos, y resueltas por lo general a través de su amplia experiencia profesional en el campo clegido. ‘Antes de describir brevemente las aportaciones de los diversos autores a esta obra, pareceria pertinente ofrecer ciertas explicaciones generales, a manera de una interpre- tacién muy personal y quizas no plenamente asumida por todos los autores, sobre la trayectoria de la geografia mexicana; en cierta forma, el director de la obra debe colocar- se en la posicién de opinar sobre lo que han hallado los autores, sobre las lineas de fuerza de esta disciplina que es objeto del presente estado de la cuesti6n; es lo que hare- mos en las paginas siguientes. El lector se percatara ripidamente de un primer aspecto: varios autores de capitu- Jos no dudan un solo momento en situar a Alejandro Humboldt como el padre fundador del campo que estudian. El paso del gran cientifico por tierras mexicanas, del cual se celebré el bicentenario hace un lustro, qued6 efectivamente como un momento dlgido de la historia de la geografia mexicana. El mismo afirmé que México serfa el lugar ideal para desarrollar un centro de estudios geograticos, por la fuerte tradicion intelectual del pais; una auténtica sinergia entre cientificos de diversas disciplinas, particularmente las ciencias de la tierra, era efectivamente detectable en el ocaso del periodo colonial. Un momento fundador entonces, cuando se planteaba la posibilidad de una geografia na- cional. Ello también explica por qué México se doté tan rapidamente de una Sociedad 8 CONSTRUYENDO LA GEOGRAFIA HUMANA Inmacouccion. Auscultando la geogratia humana en México: construyendo un diagnéstico de Geografia. La Sociedad Mexicana fue la cuarta creada en el mundo, el 18 de abril de 1833, después de las de Paris (1821), Berlin (1828) y Londres (1830). E] desempenio posterior de la geografia mexicana se asocié por algunas décadas a Jas inquietudes oficiales y cientificas de un pafs recién independizado de la Peninsula, en busca de una clara redefinicién de sus fronteras, de un mejor conocimiento de su territorio y dispuesto a ofrecer condiciones e informaciones necesarias para construir una modernidad anhelada aunque dificil de conseguir y revestida de ciertos efectos perversos entre otros en la explotacién y la relegacién social y econémica de las mayo- rias, que provocaron la conocida Revolucion del 1910. En este derrotero, la geografia mexicana no se distinguié mucho de la geografia comercial o de la geografia politica prusianas, tampoco de la geografia francesa de fines del siglo XIX e inicios del Xx, para las cuales las aspiraciones cognitivas disciplinarias iban claramente asociadas con la evidente voluntad de apoyar sus sistemas socioeconémicos y politicos nacionales res- pectivos y sus sangrientas discordias. No es de extrafiar entonces que la geografia mexicana se afirmara mediante la foi macién de «ingenieros geégrafos» en una época en la cual la racionalidad de la ciencia era todavia incontestada y no mediante una geograffa humana que preconizaba tam- bién Humboldt pero que no logré manifestarse en el pais sino a través de las referencias aportadas por otras disciplinas que, antes que los propios geégrafos, apoyaron a la for- maci6n de un espfritu cientifico que preconizaba la articulacién del conocimiento de lo social con lo fisico-natural. Es cierto que existfan y circulaban por México obras que lograban una mejor sintesis de ambos aspectos que la misma produccién geografica nacional de la época: es el caso de la Nueva geografia universal y de El hombre y la Tierra, obras de Eliseo Reclus (1830-1905), prontamente traducidas al castellano y ampliamen- te difundidas por el mundo entero. Sin embargo, los circulos oficiales por una parte, y los circulos intelectuales y aqué- llos derivados del anarquismo decimonénico y de la critica social en general porla otra, no se cruzaban sobre ese tema. Los segundos confiando en una aportacién geogréfica de una extraordinaria calidad y precursora de quien no dud6 en sustentar su capitulo sobre Méxi- co en los aportes de los grandes cientificos mexicanos de la época; los primeros acordando mis crédito a una profesi6n oficializada por la ensefianza, donde las ciencias de la tierra dominaban radicalmente el panorama a expensas de las disciplinas més sociales. En este sentido, las aportaciones que podemos lamar de «Geograffa Humana» como las de la Escuela francesa liderada por Paul Vidal de la Blache, tardaron en llegar a México a pesar de las inclinaciones francéfilas de los gobernantes antes de la Revolucién mexicana. Por otra parte, la misma Revoluci6n result6 ser un proceso eminentemente com- plejo que puso en tela de juicio las relaciones internacionales del pais, el control sobre los recursos naturales y su sentido de la justicia social, entre otros aspectos. No puede caber entonces la menor duda de que la evolucién de la geografia mexicana fue marcada por esa gesta revolucionaria, detonadora de una nueva forma de pensar el espacio mexi- cano y, por ende, la necesidad misma de la geograffa para el devenir de un pais ansioso de desarrollarse y alcanzar los niveles de desarrollo prometidos por la primera gran revoluci6n social del siglo xx. EI nacionalismo posrevolucionario de México, que s6lo, se debilité con las apertu- ras de todo género posteriores a la gran crisis de 1982, indujo la construccién de una geografia nacional sobre la base de los recursos disponibles en el pais. Por ello, a pesar de la participacién de algunos destacados ge6grafos extranjeros en Ia imparticién de CONSTRUYENDO LA GEOGRAFIA HUMANA 9 Danie! Hiemaux cursos derivados del plan de estudios de geograffa de 1933 en la Universidad Nacional Auténoma de México, asf como el recurso a los textos de la geografia posibilista francesa instituida por Vidal de la Blache y perpetuada por sus sucesores, podemos afirmar que la geografia mexicana se concentré ms en sus propios cientificos que en la biisqueda de adherirse a formas de pensar la geografia provenientes del exterior. Eso explica por qué, como el lector lo apreciar4 en la revision de la obra que tiene entre manos, los nombres mas influyentes que formaron la geografia mexicana son Jorge L. Tamayo y Angel Bassols Batalla. Ambos son representativos de dos corrientes de pensa- miento de gran relevancia en el modelo mexicano: Tamayo puede ser visto como quien desarroll6é una visin de «geograffa aplicada» acorde con las necesidades del pais, destina- daa promover un mejor uso de los recursos naturales y a propugnar a favor de un ordena- miento territorial que apoye los objetivos de desarrollo y de justicia social que dominaron radicalmente la politica nacional hasta los ochenta del siglo pasado. Por lo que se refiere al Dr. Bassols, pudiéramos presentarlo quizas de manera similar —inquietud por el desarrollo del pais y la justicia social— pero demostrando una inclina- cién mayor a la critica de los lados perversos del modelo desarrollista e insistiendo de manera reiterada a lo largo de una profusa obra, sobre la necesidad de un pais donde el campesino y el indio fueran respetados y apoyados como lo han sido prioritariamente los ‘mestizos urbanos. Nos atrevemos a afirmar que en Bassols la critica social, el sentido de la justicia, dominan, mientras que en la obra de Tamayo —a pesar de un indudable sentido nacionalista y de justicia social— su visi6n de la geografia fue mas proclive a promover el desarrollo econémico y territorial. Ambos figuras, ademds, coinciden plenamente con ese anhelo nacionalista y promotor del desarrollo que caracteriza a las grandes figuras intelec- tuales del México posrevolucionario. Aun si divergencias ideol6gicas caracterizan sus po- siciones respectivas, son mas las coincidencias que las divergencias, en la época en que eran las dos figuras mas productivas de la geografia mexicana. Finalmente, podemos agregar la figura de Jorge A. Viv6 quien tuvo un papel consi- derable en la formacién de los ge6grafos mexicanos: puede ser calificado como un edu- cador, antes que todo. Tarea también decididamente significativa para entender las orien- taciones que ha tomado la geograffa humana en México, al igual que quienes realizaron estudios de geografia aplicada o andlisis del territorio mexicano, sea desde una vertiente intelectual més critica o mas descriptiva. Cabe también subrayar que Bassols y Tamayo tuvieron un peso considerable, y ciertamente de la mayor calidad intelectual, en la for maci6n de las nuevas generaciones de geégrafos mexicanos. La geografia mexicana, por varias décadas, se construy6 de manera singular: por una parte la ensefianza de la misma en la Facultad de Filosofia y Letras de la Universi dad Nacional Aut6noma de México, por ende en su 4rea de Humanidades y Ciencias Sociales, por la otra una investigacin concentrada en el Instituto de Geografia de la misma universidad y asignado al area de Ciencias. Esta vision dicotémica de la geogra- fia tuvo efectos incontestables que merecerian un estudio particular tanto més dif que muchas sensibilidades conflictuales atin pueden emerger al respecto. Lo particularmente notorio es que no hubo un proceso de diseminacién de la for- macién y la investigacién geogratica sino hasta los ochenta: la docencia y la investiga- cién se siguieron concentrando en Ja UNAM, aun si varios egresados o profesionistas formados en el exterior desarrollaron su trabajo geografico de manera temporal o per manente en otras instituciones. El papel de algunos gedgrafos franceses, britanicos, alemanes o americanos ha sido reconocido como relevante desde la década de los sesen- 10 CONSTRUYENDO LA GEOGRAFIA HUMANA Inrnopucci6n. Auscultando la geografia humana en México: construyendo un diagnéstico tadel siglo pasado, y mencién de ello se encontraré en varios de los capitulos especificos de esta obra. También habra que subrayar que las migraciones por motivos politicos jugaron un papel importante en la geogratia mexicana, tanto la de republicanos espaiioles que tu- vieron que huir de la guerra fascista, como de aquellos latinoamericanos que fueron acogidos de manera inolvidable por México y que aportaron su grano de arena a la consolidacién de la geografia mexicana contemporanea. Una mencién muy especial tiene que ser hecha a la temprana disociacién de la geografia del quehacer militar, situacin que est4 muy lejos de haber sido resuelta en otros paises de América Latina. La creaci6n de una instituci6n cartografica civil en los setenta, reemplazada luego con la formacién de una institucién auténoma encargada de las estadisticas y la cartografia, el INEGI (Instituto Nacional de Estadistica, Geografia e Informatica), ha sido decisiva para la expansion de la geografia mexicana, que adquiere entonces asf una situacién més similar a la francesa, por ejemplo. No podemos tampoco dejar de mencionar el papel fundamental jugado hacia la apertura de la comunidad cientifica mexicana por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnologia (CONACYT) en 1971: el otorgamiento de becas a mexicanos para estudiar en otros paises y en general la politica de apertura creciente al mundo cientifico internacio- nal tuvo un papel decisivo para la geografia en cuanto a que permitié mayores contactos con las escuelas de pensamiento de otras latitudes, mediante la formacién de mexicanos en posgrados de las mejores universidades mundiales, en breve una apertura de la geo- grafia mexicana que no puede ser vista més que benéfica, Entre los gedgrafos mas des- tacados en la actualidad en México, muchos sino una gran mayorfa han realizado sus estudios de posgrado en el exterior. ‘A partir de fines de los setenta e inicios de los ochenta, se dio un proceso necesario de diseminacién de la geografia mexicana: nuevos programas de ensefianza de la geo- graffa en Guadalajara y Toluca iniciaron el proceso y indicaron cierto camino para lo- grar una mayor oferta ademas mas diversificada, aun si ésta sigue siendo cuantitativa mente restringida frente a la proliferaci6n de programas universitarios de geografia en paises como Brasil, Argentina o Chile. Para el nuevo siglo, la diversificacién se aceleré y entraron cuatro nuevos programas de formaci6n a nivel de licenciatura en geografia, en San Luis Potosi, en la Universidad Aut6noma Metropolitana campus Iztapalapa de la ciudad de México, en Taxco, Guerrero y en Jalapa, Veracruz. Todos esos esfuerzos son la antesala evidente de una expansién del interés por las dimensiones territoriales que se ha hecho evidente no s6lo en el mundo cientifico sino también a nivel de las empresas. En el contexto mexicano, es evidente que los cambios en las relaciones del pais con el resto del mundo por los procesos de mundializacién, apuntan a una mayor conciencia de la relevancia del espacio no s6lo como soporte de estos procesos, sino como expre- sién de los mismos. Por otra parte, la mundializaci6n ha impulsado profundas transfor maciones del territorio que exigen una mayor atenci6n a las dimensiones regionales y locales, as{ como interurbanas de la organizacién territorial. Finalmente, en una sociedad tan cambiante como la mexicana, desgarrada entre sus deseos de hipermodernidad de mira al futuro y su lealtad hacfa la extrema riqueza de su pasado, las dimensiones culturales y sociales se han consolidado como temas emergentes que impulsan a la formacién de nuevos campos para la geogratia humana, ya presentes en otras latitudes pero insuficientemente desarrollados o inclusive valo- rados en México. ‘CONSTRUYENDO LA GEOGRAFIA HUMANA " Danie! Hiermaux En este sentido, la presente «autobiografia de la geografia humana mexicana» es- crita por multiples manos responde a esa doble inquietud: por una parte, rescatar la riqueza misma de la geografia humana del pasado; por la otra, sefialar las tematicas actuales que aborda una geografia animada por un sentido de renovacién de la misma disciplina. Entre otros cabe sefalar que la geografia mexicana pareceria haber avanza- do en la valorizacién de las aportaciones de las ge6grafas y esta obra bien lo refleja: de trece autores, cinco son mujeres, eminentemente reconocidos en la comunidad de sus Pares. Si bien la dimensién de género no puede ser considerada atin como un campo emergente de cierto alcance en la geografia mexicana, la presencia de una mirada feme. nina es obvia y creciente. Asimismo, campos innovadores como el de la geografia de la vida cotidiana o el estudio del ciberespacio, fuertemente desarrollados ya a nivel internacional, no alean- zan todavia una produccién suficiente entre los gedgrafos y geégrafas mexicanos como para ser considerados como «campos» y quedan en lo que podriamos llamar «tematicas emergentes», es decir tematicas que estan en proceso de mayor conocimiento y al yen via de consolidar un andamiaje conceptual y metodolégico propio que permitirfa calificarlas de «campos». Apostamos que la velocidad del crecimiento de la produccién geogréfica mexicana, manifestada en la produccién escrita y la profusion de seminarios, congresos y coloquios son sefiales inequivocas de una muy probable consolidacién de estas tematicas como campos emergentes. Mas atin, nos atrevemos a afirmar, como lo sostienen sotto voce algunos colegas europeos, que cierta renovacién de la geograffa humana a nivel mundial se esta dando y se dard de manera mas evidente en el futuro, gracias la produccién pionera latinoame- ricana en numerosos campos del saber geografico. México no esta ajeno a este proceso, y regularmente los ge6grafos mexicanos contribuyen de manera sustancial en eventos, libros colectivos y debates de nivel sobre la geograffa humana en el mundo occidental. Las aportaciones que el lector encontrar en este libro son muy distintas entre si, Porque obedecen a etapas de formacién y consolidacién variadas de los campos estudia. dos. Mientras que, por ejemplo, la geografia urbana ha sido un campo decisivo asi como la regional o la geografia de la poblacién en la consolidacién de la geografia mexicana, otros campos aparecen como secundarios 0, por lo menos, en grado menor de afirmacion entre los gedgrafos: es el caso, por ejemplo, de la geografia del turismo o la geografia politica. Las explicaciones deben entenderse en la dinémica misma de los temas tratados, en la formaci6n previa de los geégrafos en esas tematicas, en el contexto nacional, etc. La obra se inicia con el capitulo de Omar Moncada, «La geografia mexicana: prole- gomenos», que hace oficio de introduccién hist6rica al estado de la cuestion de la geo- grafia mexicana: al presentarnos los primeros tiempos de la formacién de la profesion de gedgrafo en México, Moncada nos permite ubicar ciertas orientaciones estructurales de la geografia mexicana que son ademas las de los inicios de no pocas geografias nacio. nales. Medir el espacio, delimitar fronteras sin mayor estado de dénimo que el de servi los intereses nacionales, ha sido una constante en los albores de las geografias latinoa- mericanas. Analizar el territorio, entender sus deficiencias desde lo social, por ejemplo Ia diversidad de sus culturas, son asuntos que vendran después y asociados al desarrollo de otras disciplinas. El extenso capitulo sobre la geografia regional concebido por Javier Delgadillo y Felipe Torres, «La geograffa regional en México: aproximacién a las obras y sus auto- Tes», ademas de ser un trabajo enciclopédico de gran utilidad, procede a partir de las 12 ‘CONSTRUYENDO LA GEOGRAFIA HUMANA Intaoouccion. Auscultando la geografia humana en México: construyendo un diagnéstico aportaciones de los autores; en cierta manera, lo que proponen es una historia de la geografia mexicana humanizada por la relacién constante entre la presentacién de la obra y del autor. Sin duda, ese repaso que inicia con Humboldt y termina en nuestros dias, permite entender donde se sittan no s6lo la geografia regional en México, sino igualmente los estudios regionales que dificilmente se pueden disociar entre sf El capitulo sobre «La geografia urbana: de la tradici6n a la refundacién» que nos ofrece Alicia Lindén parte de un abordaje muy diferente: mas que a una historia en sf, plantea un anilisis critico que demuestra que la geografia urbana mexicana se debate entre fuertes tendencias tradicionales inherentes a sus contactos con otras escuelas (la francesa particularmente) y otras disciplinas (la demograffa esencialmente) y su apertu- ra a nuevos derroteros, disciplinas y concepciones cientificas, tendencia de fuerte im- pulso en la tiltima década. En particular en ese capitulo es donde se puede apreciar cua renovados pueden verse algunos campos de la geografia humana en México, donde ade- mAs surgen aportaciones propias a México y susceptibles de ser aprovechadas por otras escuelas de pensamiento. En cierta forma, Héctor Avila procede de manera paralela en su capitulo «La geo- grafia rural en México: antecedentes y desarrollos recientes»: recurriendo a un anélisis, profundo de los aportes teéricos de los gedgrafos pero también de otras disciplinas para lacomprensién del campo mexicano, el autor sittia también esas teméticas con relacion alas politicas gubernamentales que han tenido siempre una fuerte preocupacién por el campo mexicano a partir de la Revolucién. No en balde una de las pocas revistas de geograffa en México se ha publicado en el marco de los trabajos de los centros académi- cos y aplicados de la ciudad de Chapingo, donde se expandieron y siguen extremada- mente vivos los estudios del mundo rural, desde perspectivas disciplinarias variadas. Particularmente importante es su andlisis final de los debates entre cientificos sobre la nueva ruralidad y la evolucién de la interfase rural-urbana en el contexto de la metropo- lizaci6n creciente del pats. «La geografia econémica en México: debates y contribuciones», redactado por Rocfo Rosales Ortega, remite a un campo particularmente activo de la geograffa mexicana, que haabundado en trabajos sobre la industria, la minerfa, la pesca o el terciario, por ejemplo, sin dejar de lado los andlisis criticos del modelo de desarrollo desde perspectivas territo- riales. La autora sitta su andlisis en el contexto de las discusiones més avanzadas sobre la geografia econémica que se dan en el mundo cientifico actual. Cabe sefialar, en el contexto de este trabajo, que los beneficios de las nuevas tecnologias de informacién y comunica- cin (NTIC) han sido esenciales para que se pueda acceder, desde México, a un mejor conocimiento de la produccién internacional, lo que ha permitido no sélo extender la vision de los ge6grafos mexicanos del mundo actual y de los derroteros de la geografia, sino a su turno que los geégrafos mexicanos contribuyan a los mismos debates. «La geograffa hist6rica de México, 1950-2000», de Héctor Mendoza y Karina Busto Ibarra, resulta ser una aportacién mayor a esta obra: en efecto, no se puede entender la geografia humana mexicana sin abordar el campo de la geografia hist6rica que ha cono- cido y sigue teniendo un auge considerable en el pafs. No cabe duda de que la lectura de ‘México desde una perspectiva a la vez temporal y espacial ofrece novedosas visiones de un pasado atin mal conocido y frecuentemente adulterado por la historiografia oficial. En este sentido se apreciard también que la geograffa histérica mexicana ha abordado temas que pudieran ser clasificados como de geografia cultural y otros de geogralia urbana o regional. Lo anterior es signo de la vitalidad del campo, particularmente dina- CONSTRUYENDO LA GEOGRAFIA HUMANA 13 Daniel Hiernaux mizado por la relacién que mantienen los geégrafos adscritos al mismo con sus pares europeos, y mas especificamente espaiioles. Cristébal Mendoza Pérez nos presenta un balance de la «Geografia de la poblacién: la sociodemografia espacial ante los nuevos giros teéricos de la geografia humana». Nuevamente podemos observar, en este caso como en varios otros, la dificultad inheren- tea la tarea que se plante6 a los autores de la obra: lo que el autor llama la sociodemo- grafia espacial en ocasiones resulta dificil distinguirla de lo que es la geografia de la poblacién, de la misma manera que los estudios regionales suelen ser aparentados a la geografia regional. Sin embargo, el autor evidencia bien la profundidad propia y la ex- trema complejidad y riqueza del campo poblacional para la geograffa, estableciendo puentes con otros campos como la geografia cultural, la del género entre otros. La perspectiva asumida por Daniel Hiernaux en el capitulo «La geografia del turis- mo en México: entre lo dicho y lo no dicho» plantea otras consideraciones: el hecho de asumir que existe un «no dicho» en la geograffa humana mexicana es una hipétesis que considera que en el futuro es probable que lo no dicho en México pero ya bien afirmado bajo otras latitudes acabara permeando los trabajos nacionales. Asi, la geografia del turismo se complejizard, al igual que los otros campos, por una fertilizacién cruzada sobre la cual regresaremos posteriormente y que este capitulo anticipa de cierta mane- ra, De particular relevancia es la observacién de la presencia de un giro cultural inci- piente en la geografia del turismo que acerca los dos campos: la geografia del turismo y la geografia cultural. Con el capitulo anterior, no cabe duda de que esta obra pasé de los campos conso- lidados a los campos «emergentes»: «La geografia politica mexicana: la biisqueda de su identidad territorial» de Guadalupe Galindo Meza es un caso que confirma lo anterior. Las lejanas filiaciones paternales con Humboldt, por innegables que sean, no pueden esconder que la geografia politica mexicana no han aleanzado cubrir todas las potencia- lidades que refleja el tema politico. Si bien, como lo afirma la autora, han surgido nue- vos derroteros, no puede negarse que existe una riqueza potencial no explotada pero que innegablemente se est consolidando un campo prometedor. Liliana Lépez Levi, en su capitulo sobre «La geografia cultural», aborda un campo que si bien tiene raices profundas como el anterior, no deja de encontrarse atin en cali- dad de emergente. La historia del campo es, como lo afirma Ia autora, un historia de «fronteras borrosas» entre los diversos campos de la geograffa humana, de tal suerte que considera pertinente analizar la relacién entre la geografia humana en general y los estudios culturales, También relevante es que la autora pretende distinguir las orienta- ciones posibles de una geografia de cara al futuro, y que tiene que afrontar una enorme produccion (no siempre de nivel) originada en otros pafses, particularmente en Estados Unidos y en Inglaterra, Finalmente, Luis Chias Becerril en «La geografia del transporte en México» nos presenta un recuento relevante de la evolucién de un campo muy especifico de la geo- grafia humana, haciendo especial énfasis en la forma cémo el campo se ha instituciona- lizado en la ensefianza de la geografia en México. Este capitulo, a pesar de su gran especificidad, nos invita a una reflexién mas general que mereceria ser estudiada siste- maticamente para todos los aspectos abordados por la geografia humana. ¢Cémo se difunden e imponen nuevas problematicas en la geografia humana en México? « ifs sapo%y, SE ‘pBoqoanarau & mBoponuntg nuouausy ‘sofoiige® souoqua5i ‘ojuarusou0d Jap wae 10d & aye 10d ‘SoraTTO] A SOAqyT Bp OADUIDN “€ OUAVAD 3a z 3 2 = é 8 8 i 5 Ee 2 8 J. Omar Moncada Maya necesidades. Ast lo muestran sus obras. Y, aunque hubo poca respuesta a esta demanda, el mismo Estado promovié la creacién de instituciones que permitieron la profesionali- zacién de las actividades de estos profesionales. Pese al importante papel desemperiado por los ingenieros geégrafos, su niimero fue muy reducido. Sin embargo, a su muy importante labor académica y cientifica, hay que agregar el relevante papel que algunos ingenieros geégrafos desempefiaron en la vida cultural y politica del pais. Cabe destacar aqui, como muestra de ello, a Leandro Fernan- dez y José Salazar Ilarregui, quienes llegaron a ocupar el cargo de secretario de Estado en gobiernos de tendencias politicas opuestas; Fernéndez fue, asimismo, gobernador del estado de Durango; Francisco Diaz Covarrubias desempefié cargos diplomaticos en Guatemala y Francia; Agustin Aragén fue secretario perpetuo de la Academia Nacional de Ciencias; y Valentin Gama ocup6 interinamente la rectorfa de la Universidad de México. Este trabajo pretende llenar el vacio existente alrededor de los origenes de la geo- graffa mexicana, pese a que ha estado presente en los programas y proyectos de educa- cién nacional desde el siglo pasado, consecuencia del escaso interés mostrado por los ge6grafos mexicanos hacia los estudios histéricos de su propia disciplina, que contrasta con lo que sucede en otros pafses —Inglaterra, Francia, Estados Unidos o Espaiia—, donde existen indicadores que muestran como la historia y la filosofia de la geografia han legado a una etapa en que pueden ser consideradas como subdisciplinas indepen- dientes Glick, 1984). Podria sefialarse, como una de las causas de este desconocimiento, la notoria au- sencia de asignaturas historicas en la formacién académica del gedgrafo mexicano, que olvida asf que «la condicién actual de la geograffa y las propuestas para su transforma- ci6n tienen que asentarse sdlidamente en la comprensién de la historia» (Harvey, 1985). 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La sistematizaci6n de la informacién regional, de los hechos, los datos, los indica- dores, los procesos, que acredita la conformacién y los cambios que se suceden de lugar alugar, es una tarea que ha correspondido a un sinntimero de personas, actores ¢ instru- mentos de anilisis cientifico: a) desde los ancestrales registros en piedras, madera y primitivos c6dices y pergaminos elaborados por los primeros pobladores y los grupos aborigenes que se asentaron por casi todo el territorio mexicano; b) los relatos, narracio- nes, descripciones, cartografias, atlas, geografias locales y muchos mas documentos de sintesis registrados a lo largo de la colonia, la independencia, el periodo revolucionario ylas etapas de transformacién recientes del pais; c) la era de la informacién y los datos satelitales con sorprendentes aportes cientificos que, apoyados de tecnologias informa- ticas y de la comunicaci6n, ofrecen informacion que se transforma en andlisis criticos y estudios prospectivos que se asocian a los sistemas automatizados de la actualidad. Todo ello ha servido tanto para interpretar y entender los procesos del poblamiento, desarrollo y consolidacién de nuestras regiones, como también como importantes insu- mos para la toma de decisiones respecto de las formas precisas de organizar, ordenar, corregir y prevenir el futuro inmediato de un tervitorio al que se aspira ver regionalmen. te mejor integrado y socialmente mas incluyente. La geografia en lo general y la geografia regional en lo particular se han convertido en instrumentos valiosos para el entendimiento del México de hoy: diverso, de contras- tesy diferencias, de regiones multifacéticas. Porque nuestra disciplina, como lo expresa- ra hace dos décadas el gedgrafo Stoddart, cumple «la tarea de identificar los problemas geograficos, cuestiones del hombre y el medio, dentro de las regiones». Y si bien la geogra- fia regional representa una de las fuentes mas importantes para el conocimiento de las regiones, por otra parte habremos de reconocer que el conocimiento regional no es CONSTRUYENDO LA GEOGRAFIA HUMANA 35 La geogratia regional en México: aproximaciones a la obra y sus autores De manera particular, la sistematizacién y documentacién de los datos y de los hechos regionales también ha correspondido a una pléyade de gente ligada a institucio- nes piiblicas que, con su dedicacién y con el apoyo oficial en varios momentos de nues- tra historia, han sumado su talento elaborando grandes compendios de informacién que hoy nos permiten tener un conocimiento mucho mas preciso del territorio, La geografia es considerada desde los origenes mismos del conocimiento cientifico como un saber heterogéneo y plural, que trata de dar cuenta de la complejidad del mun- do (Tort, 2004). Tiene como fin tiltimo el determinar y comprender las reglas y las modi- ficaciones en la organizaci6n territorial de las sociedades (Hinderik, 1975), Para algunos geégrafos, la geograffa regional es una disciplina encargada del estu- dio sintético de los complejos geograficos: del territorio, de los lugares, del paisaje, de las regiones, entre otras denominaciones que se asigna al espacio. Pero al mismo tiempo y dado su caracter social, se le considera una disciplina operativa o aplicada que, por lo mismo, no esta desprendida de una ideologia. Alain Lipietz ejemplifica de manera clara su posici6n al respecto: «No hay regién pobre sino regiones de pobres y si hay regiones de pobres es que hay regiones de ricos y relaciones sociales que polarizan riqueza y pobreza y las disponen en el espacio de forma diferenciada». Pero también, al igual que la geografia en lo general, la geografia regional es multi- disciplinar, El andlisis regional requiere una vision integral, holistica y sintética a la vez. Sefiala Farinés (2001): «El cometido del gedgrafo ya no es sdlo técnico, produciendo conocimientos titiles para ejercer un mayor dominio sobre el medio y la satisfaccion de necesidades de la existencia material, sino que debe perseguir la comprensién por enci- ma de la explicaci6n, recurriendo para ello a Ja comunicacién interpersonal (ciencia historico-hermenéutica)», Es en este sentido que el anilisis de los procesos sociales re- quiere, necesaria e inseparablemente, comprender los procesos espaciales, transitar de lasistematizacién analitica a la comprensi6n participativa. Aqui es en donde el espacio deviene en territorio y es comprendido, en términos relativos a los objetos y procesos que lo forman, como una construccién social. La tarea de regionalizar, de individualizar territorios, le ha proporcionado a la geo- grafia una sélida herramienta de clasificacién, otorgandole el cardcter cientifico. Le ha dotado de un contenido propio, la region, marco ideal para estudiar las relaciones hom- bre-naturaleza y excelente instrumento pedagégico para estudiar las diferentes partes del mundo (Unwin, 1995). Mas recientemente le ha permitido documentar con mayor preci- sién los desequilibrios regionales y promover una mejor utilizacion de los recursos, reafi mando las particularidades propias de cada territorio, y a través de la planificacion y el ordenamiento, propiciar procesos de mejora organizacional de mediano y largo plazos. Las nuevas estrategias de cooperacién territorial en el actual entorno globalizado representan también un reto para la geografia regional de hoy. Se requiere una nueva regionalizacion que responda a las nuevas exigencias de flexibilidad en un entorno rapi- damente cambiante, con un nuevo enfoque multiescalar, cuyo objetivo es el desarrollo territorial sostenible en el marco de una competitividad global entre territorios. Estos nuevos planteamientos nos sittian en una nueva vision de la ordenacién territorial que ha experimentado un giro hacia las politicas y que concede una atencién prioritaria a las escalas de proximidad (subregionales) (Farinés, 2001). Por ello, la region se ha de considerar desde arriba, desde las macroformas, y desde abajo, de acuerdo con los individuos que viven en sociedad; desde la estructura y desde la agencia. Son las nuevas bases epistemol6gicas en las que se apoya una geografia regional renovada. CONSTRUYENDO LA GEOGRAFIA HUMANA, 37 Javier Delgadlilo Macias y Felipe Torres Torres 3. Geografia, economia y regionalizacién. El siglo Xx y los inicios del nuevo conocimiento regional Alterminarla Revolucion mexicana el estudio de la geografia mexicana amplié su campo de intervenci6n, el cual ya no sélo se ocuparia del estudio del territorio y del aspecto estadistico dela poblacién. Ahora se proponia estudiar y fomentar las condiciones de posesi6n, produc- cién y habitabilidad del periodo de 1915 a 1946, la importancia de los estudios geograficos tuvo una funcién central, sobre todo en el aspecto de la Reforma Agraria. Para la repartici6n equitativa y proporcional de la tierra, era necesaria la investiga én de las condiciones de los ejidos y ejidatarios que las usufructuaban, el estudio de las condiciones econémicas regionales, el potencial agricola de las diversas regiones del territorio, el uso de las aguas y el fomento de la irrigacion. Durante el proceso de reconstruccién del pais los gobiernos surgidos de la Revolu- cién mexicana incluyeron en su agenda politica iniciativas territoriales que pretendfan dar solucién a la necesidad historica de un desarrollo equitativo entre las regiones del pais, para lo cual emprendieron lo que llaman las iniciativas pioneras del desarrollo regional en México. En éstas se incluye la Ley de Reforma Agraria de 1915, principal instrumento de colonizacién; la Ley de Planeacién general de la reptiblica y el primer Plan Sexenal de 1930, que proponfan reducir las desigualdades sociales y regionales mediante un programa de apoyo en infraestructura, ampliacion de red ferroviaria, y de dotacién de tierras; el programa de cuencas hidrol6gicas y otros programas de impor- tancia menor. Estas primeras iniciativas del desarrollo regional mantuvieron una orientaci6n so- cial y de promocién econémica. Ligados a ellas se encuentra los trabajos de regionaliza- cidn econémica y estudio del campo mexicano, emprendidos por importantes persona- lidades de los ambitos cientifico, militar y/o técnico. Destacan Manuel Mesa Andraca, guerrerense a quien se le atribuye la primera regionalizacién contemporénea de México en 1930; Ricardo Villareal, quien realiza un interesante estudio sobre las regiones eco- némico-agricolas en 1936; y el ingeniero Emilio Alanis Patifio, que en 1936 elabora una divisién territorial en zonas, regiones y distritos econémicos. Estos estudios se realizaron en el transito de un pais fundamentalmente agrario al cual las administraciones posrevolucionarias de los aitos cuarenta y cincuenta transfor- marfan en otro de tipo urbano e industrial. 3.1. Primera regionalizacion contempordnea (1930) La primera divisién regional, como mencionamos, se le atribuye al ingeniero Manuel Mesa Andraca, que en su libro autobiografico Mi encuentro con Cardenas relata cémo un grupo de intelectuales proyecté un estudio para la Universidad Nacional Autonoma é snes de los ejidos y ejidatarios del campo mexicano. Con los pocos datos econémicos a esa fecha disponibles, dividieron al pais en ocho grandes regiones. Aunque su investigacién se concluyé y fue reconocida en los émbitos académi- cos, aparentemente nunca se publicé. Sin embargo se piensa que el trabajo estuvo vincu- lado al esfuerzo de racionalizar el uso del suelo e impulsar la Reforma Agraria. Su regio- nalizacion es considerada por Angel Bassols como el primer peldario de conocimiento y ‘egionalizaci6n del pais después de la Revolucién. 38 CONSTRUYENDO LA GEOGRAFIA HUMANA, La geogratia regional en México: aproximaciones a la obra y sus autores 3.2. Ricardo Villarreal, las regiones econdmico-agricolas (1936) Algeneral Lazaro Cardenas debe considerarsele un gran impulsor del desarrollo regio- nal mexicano y hombre de gran actuaci6n a favor de zonas marginadas y despobladas del territorio. Con su llegada al gobierno en 1936, introdujo una serie de reformas con el fin de reestablecer la infraestructura econémica, politica y social necesaria para reto- mar el proyecto de desarrollo que se habia iniciado en las tiltimas décadas del siglo XIX. Eneste contexto publics una investigacién de caracter regional sobre la importancia de las actividades rurales. En el estudio se argumentaba, con respecto a las ideas esbozadas enel Plan Sexenal, la necesidad de dividir al pafs en regiones para regular las actividades econémicas y conocerlas de acuerdo con su problematica comtin. Villareal explicaba que este conocimiento permitiria ubicar aquellas porciones del pafs que tienen problemas econémico-agricolas semejantes. Para este autor las regiones agricolas deberfan ser tantas como resultaran de su division en términos de relieve, clima y actividades productivas dominantes, en la ocupacién de su poblacién, poniendo especial atencién a las relaciones econémicas. Una ver identificatdas deberian cons tuirse por ley en una uni6n regional. En estos términos, Villareal, como primer ensayo, dividi6 al pafs en cinco zonas estadistico-agricolas: Norte, Pacifico Norte, Pacifico Sur, Golfo y Centro; dentro de ellas localiz6 32 regiones econémico-agricolas. Las ideas expuestas por Villareal muestran cémo a partir de los afios treinta el pais comenzaba a introducir ideas propias sobre la geografia regional, ¢ introducir enfoques ymetodologtas de investigacién regionales, que trataban de responder a las circunstan- cias econémicas y politicas reales de México, de la mano de los planes de transformacion econémica y social de su territorio. 3.3, Emilio Alanis Patifio. «Zonas, regiones y distritos econémicos» (1936) En el mismo afio de 1936, en forma paralela el ingeniero Emilio Alanis Patifio empren- di6 una amplia investigacién de las zonas, regiones y distritos econémicos, asistido por la Direcci6n General de Estadistica, a la cual se reincorporé a su regreso de Roma, en donde habia cursado estudios de posgrado en la Facultad de Ciencias Matematicas, Estadisticas y Actuarias. Con una preparacién teérica superior, se constituyé en un in- novador de los estudios regionales de México, sefialando que la division socioeconémica regional diferia del concepto tradicional de regién y éstas tampoco podfan agruparse como una unidad geografica natural. El propésito del ingeniero Alanis Patifio era que la regionalizacién sirviera tanto para recabar estadisticas como de fundamento para la intervencién en actividades de todo género, pero principalmente dentro del ambito de gestion y administracién oficial. Sin embargo, su estudio, que reflejaba la condicién de un pafs eminentemente agricola, dificilmente pudo servir de base afios después para regionalizaciones mas avanzadas, principalmente cuando la industrializacién y urbani- zaci6n del pais estaban en marcha. El trabajo coordinado por Alanis Patifio concluyé en 1937, pero no logré publicarse hasta 1946. En dicho estudio se dividi6 el pais en 344 distritos (agrupando a los 2.293 municipios), 44 regiones y 8 zonas (grandes regiones). La regin econémica se considera- ba como un area geogréfica integrada por distritos que lo mismo podia pertenecer a una quea varias entidades federativas. Para formar regiones que no fueran muy pequefias oen CONSTRUYENDO LA GEOGRAFIA HUMANA 39 Javier Delgadilo Macias y Fellpe Torres Torres extremo grandes, recurrié al principio de mayor similitud en cuanto a caracteristicas fisicas, econémicas, agricolas y sociales, para con ello unir varios distritos. La regionalizacién de Zonas, regiones y distritos econémicos no fue la (inica contri- bucién del ingeniero Alanfs Patitio al andlisis regional de México; su obra consta de 129 articulos, tesis e informes técnicos, asi como por seis libros de los cuales es autor princi- pal; incluye ademés aportaciones al pensamiento econémico y politico contemporineo y algunos otros referidos a retos metodolégicos que deberin afrontar y superar los esta~ disticos en el analisis de la problematica demogréfica nacional y mundial. Como direc- tor de la Direccién General de Estadistica en 1941 y encargado del Departamento de Estadistica de la Comisién Nacional de Irrigaci6n en 1943, contribuyé al fortalecimien- to de las instituciones relacionadas con las estadfsticas nacionales. También formé re- cursos humanos, establecié metodologfas y técnicas estadisticas ¢ introdujo la estadisti- ca, como un valioso instrumento en la toma de las decisiones de cardcter técnico, social, econémico y politico. 4, La geogratia regional y las respuestas a los procesos de desarrollo en el México de la modernidad Entre los afios cuarenta y hasta los setenta la estrategia para promover el crecimiento industrial y la modernizacién de México via el modelo de sustitucisn de importaciones, ademas de haber logrado un alto crecimiento del Producto Intemno, favoreci6 la concen- tracién de poblacién y actividades econémicas en las grandes ciudades. Con dicha con- centraci6n, se generé un fuerte aumento en la produccién y del empleo en el sector secun- dario, aunque el sector primario vino en decremento; todo ello fue acompafiado por el proceso de urbanizaci6n de gran intensidad acontecido de 1940 a 1970. Este proceso de urbanizacion tuvo como base grandes transferencias de recursos y de poblacién de distin- tas regiones del pais hacia las zonas metropolitanas para constituir los principales centros para el crecimiento industrial. El proceso acelerado de la urbanizacién habfa ocasionado la transici6n de una sociedad agraria a una sociedad urbana, cuyo desarrollo ha estado aparejado al proceso de industrializacién del pais y de sus regiones. Durante este periodo, el gobierno federal establecié una serie de politicas de cardcter sectorial dirigidas a estimular la industrializaci6n y el sector agropecuario, asf como a incidir en la organizaci6n territorial de la poblacién y las actividades econémicas, entre ellas: Leyes de exencién fiscal estatal para la industria (1940); Ley de industrias nuevas y necesarias (1941) y Las comisiones de cuencas hidrolégicas (1946). Esta tiltima, sin duda una de las acciones mas ambiciosas que pretendia desarrollar las cuencas hidrol6gicas fuera del altiplano central de! pafs, al igual que la busqueda de atacar las desigualdades regionales y la concentracién econémico-demogréfica de la Ciudad de México. El programa que se proponfa conseguir la expansion territorial del sistema econ6- mico no tuvo el éxito deseado ya que, contrario al objetivo inicial, el apoyo a las cuencas hidrol6gicas estimuld crecimiento y concentracién de la industria pero en las principa- les ciudades, dejando de lado la atenci6n al medio rural. E] panorama de México se caracterizaba entonces por un crecimiento poco planificado de las ciudades, desequili- brios regionales muy fuertes, hacinamiento de la poblacién en las grandes ciudades, el incremento de la migracién del campo a la ciudad, deterioro del salario, desempleo, afectacién del medio ambiente, entre otros problemas, 40 CONSTRUYENDO LA GEOGRAFIA HUMANA La geogratia regional en México: aproximaciones a la obra y sus autores Enel ambito de las investigaciones geogréficas, el desarrollo de las nuevas formas de produccién y la redistribuci6n territorial de la poblacién, incidié de manera paulatina hacia la aparicién de una geografia interesada por la problematica social, reivindicativa en el sentido de atender las demandas de la poblacién y de dar solucién a los grandes proble- mas del desarrollo de México. También se alejaba de las ideas del determinismo geogréfi- co, que pretendian hacer impotente al hombre frente ala transformacién de la naturaleza; Jos geégrafos mexicanos comenzaron a mirar a la geografia como una ciencia imprescin- dible para acelerar el progreso de las zonas marginadas de los procesos de desarrollo y como un instrumento cientifico transformador de la realidad social. ‘A partir de los afios sesenta sobresalen los estudios sobre regionalizaciones socioeco- némicas que, si bien se apoyaron en las experiencias pioneras, generaron novedosas propuestas metodol6gicas para dividir el territorio nacional con fines de planeacién y desarrollo econémico; entre los criterios que consideraban destacan los hist6ricos, fisi- cos y naturales, econémicos, politicos, culturales, administrativos, de organizacién so- cial y distribucién de la poblacién. Si en épocas pasadas el concepto de regién se determinaba por la existencia de una uniformidad tanto fisica como humana, en esta nueva etapa el elemento determinante es la presencia de interrelaciones socioeconémicas que enlazan los diversos componen- tes de un territorio (modos de produccién - actividades y ramas econémicas - recursos naturales) creando, en consecuencia, una red de flujos a partir de la cual queda organi- zada una determinada estructura espacial y, a través de ella, se puedan explicar los siste- mas espaciales que hoy existen en un pais dado. Enel drea de la geografia socioeconémica y regional, son diversos los geégrafos y per- sonalidades de otras disciplinas, principalmente de la economfa, que la han enriquecido y contribuiido a su desarrollo, Ademas de los autores mencionados con anterioridad, destacan Fernando Zamora Millan, Ricardo Torres Gaitan y Fernando Carmona de la Pefia. 4.1, Fernando Zamora Millén, diagnéstico econémico regional (1959) Fernando Zamora dirigié en 1959 un estudio realizado por un numeroso grupo de eco- nomistas, bajo el titulo Diagndstico econdmico regional y que se basa en métodos esta- disticos y anélisis sectoriales y regionales. En este estudio se presenta una regionaliza- cién que tuvo el objetivo de identificar zonas de concentraci6n econémica, aunque su delimitacién se bas6 en regiones naturales; el enfoque metodolégico se sustent6 parcial- mente en la teoria de Augusto Losch. El resultado consistié en una delimitacin de 7 «regiones naturales» y 16 zonas de concentracién econémica, y sobre su base estudia- ron a forma de comportamiento de la poblacién, tomando en cuenta sus aspectos dina- micos y estaticos. A pesar de que no se llev6 a cabo una divisiGn regional de todo el territorio nacional, pues sélo se separaron las zonas de concentracién econémica, el trabajo presenté resultados interesantes para necesidades futuras de tipo socioeconé- mico, ya que serviria para fines de planeacién nacional. 4.2. Ricardo Torres Gaitan Ricardo Torres Gaitan es un destacado economista cuyas publicaciones y trabajos de investigacién han sido de valia para el impulso del desarrollo econémico nacional y CONSTRUYENDO LA GEOGRAFIA HUMANA, a Javier Delgadiilo Macias y Felipe Torres Torres regional, particularmente a través de estudios diversos sobre aspectos financieros ¢ in- ternacionales, sectores econémicos, la division interregional del trabajo y el andllisis del empleo y su distribucion geografica, el impacto espacial del desarrollo industrial, las relaciones del comercio exterior con el desarrollo industrial y el crecimiento econémico regional, la intervencién del Estado en la vida econémica y el aprovechamiento econd- mico de los recursos naturales. En sus estudios considera a la politica econémica no sélo en su dimensién nacional sino también regional, aspectos que, segtin este autor, facilitan la integracin arménica de las diversas areas econémicas del pais. 4.3. Femando Carmona de la Peria Fernando Carmona de la Peiia es uno de los més destacados economistas contempord- neos. Fallecido el 24 de octubre de 2001, representé para la economia mexicana y la economia politica en particular, uno de los eriticos més preclaros sobre el capitalismo monopolista y sus efectos negativos en el desarrollo del pais. Su trabajo impulsado den- tro del Instituto de Investigaciones Econémicas de la UNAM, donde fue investigador emérito, irradié en parte los ambitos de la geografia regional al insistir en importante ntimero de sus publicaciones sobre la necesidad de vincular el conocimiento geografico, Ia valoracién de los recursos naturales y la localizacién regional de los procesos econ6- micos, como fundamentos analiticos de la investigaci6n aplicada. El texto por él prepa- rado como comentario a la disertaci6n recepcional que sustenté el ge6grafo Angel Bassols Batalla en junio de 1989 para ingresar a la Academia Mexicana de Economia Politica, representa un claro ejemplo del reconocimiento que siempre tuvo para con las discipli- nas geograficas y el quehacer del geégrafo comprometido. Por el lado de los geégrafos, sobresalen entre otros las contribuciones de Jorge A. Vivo Escoto, Jorge L. Tamayo, Angel Bassols Batalla y Claude Bataillon. 4.4, Jorge A. Viv6, «Geografia de México» (1953) Maestro y profesional de la geografia, es autor de una importante obra sobre México, donde aporté informacién basica, teorfa, practica y algunas propuestas de solucién a vitales problemas nacionales de México. Realizé ademas una notable obra en los cam- pos de la sociologia, etnologia y antropologia, tanto docente como investigativa desde el Colegio de Geografia de la Universidad Nacional Aut6noma de México, en la que lleg6 a ser profesor emérito, De su labor geografica destacan las obras Razas y lenguas indige- nas de México (1941), Anuario de geografia (1961-1979) y Anales de geografia (1975-1979), su obra més reconocida es Geografia de México (1953). En esta tiltima define las caracte- risticas econémicas, sociales, fisiogrAficas y culturales de México, acompafindolas con informacién estadistica, comparaciones y otras series de datos importantes para cono- cer la situacién y evolucién de México. 4.5. Jorge L. Tamayo, Geografia general de México (1962) Jorge L. Tamayo fue un catedratico distinguido de la UNAM, de la Universidad Obrera de México y de la Escuela Normal Superior, destacando su interés académico dentro de 2 CONSTRUYENDO LA GEOGRAFIA HUMANA La geografia regional en México: aproximaciones a la obra y sus autores Ja antigua Escuela Nacional de Economfa de la UNAM (hoy Facultad de Economfa), en Ja cual imparti6 durante veintidés afios la materia de geografia econémica. Desempené diversos puestos en la administracion publica, entre otros: fundador y ejecutivo de dife- rentes dependencias relacionadas con la irrigacién en México, contralor de los Ferroca- miles Nacionales, consultor técnico de la Organizacién de las Naciones Unidas, director de la Compatiia Industrial de Ayotla S.A, director de Fabricas de Papel de Tuxtepec S.A. yvocal ejecutivo de la Comision del Papaloapan. ‘Suobra fue prolifica. Autor de varias obras, folletos, articulos periodisticos, entre ellas Saneamiento agricola (1942), Catdlogo de cartografia mexicana (1941), Datos para la hidrol6- ‘gica mexicana (1946). Destacan sus libros Geografia general de México; Benito Juarez, docu- mentos, discursos y correspondencia, sus cartas geogréficas sobre las entidades federativas de México y el Adlas general de la Reptiblica Mexicarm con el que ampliaba el campo profe- sional, los métodos de investigacién y la representacién de una forma visual novedosa. En su extensa obra de cuatro voliimenes Geografia general de México (1962), dedica el cuarto volumen a la geografia econémica, un vasto espacio a temas relacionados con Ia industria en México, donde desarrolla los siguientes rubros: la industria eléctrica, geografia minera, geografia petrolera, industria de la transformacién, Respecto aesta tiltima, el autor incluye una situacién panoramica por entidades y su distribucién regional. 4.6. Angel Bassols Batalla: primera etapa. «La division econémica regional de México» (1967) Angel Bassols Batalla es el ge6grafo mas destacado de la geografia mexicana contempo- rinea. Su amplia formacién teorica y practica en la geografia y su trabajo multidiscipli- nario le han permitido realizar una vasta obra intelectual y literaria que abarea tanto la geografia sociopolitica como la geografia socioeconémica, el estudio de la realidad re- gional del pais y sus problemas socioeconémicos fuertemente vinculados con la planea- cién territorial; han sido igualmente relevantes la diversidad de investigaciones sobre regiones mundiales y de muchos paises por el visitados y estudiados. Su actividad aca- démica la contintia realizando en el Instituto de Investigaciones Econémicas de la UNAM, institucién de la que es investigador emérito y donde fund6 y mantiene activo al grupo de estudios sobre desarrollo regional de México. ‘Su paso docente por la Escuela de Economfa de la UNAM y su posterior actuaci6n enel Colegio de Geografia de la Facultad de Filosofia y Letras de la misma universidad, reforzaron entre sus alumnos la necesidad de incorporar enfoques aplicados de la geo- grafia socioeconémica y regional, para la atencién de los grandes problemas del pa ambientales, del uso irracional de los recursos naturales, de las desigualdades sociales y la pobreza manifiesta en las regiones subdesarrolladas, pero, sobre todo, la necesidad de atender con politicas puiblicas adecuadas, las asimetrias y disparidades entre regiones ricas y atrasadas del pais. Entre sus principales contribuciones a la geografia mexicana se encuentra su libro clasico La division econmica regional de México (1967), donde presenta un estudio detallado sobre la génesis de las regiones geoeconémicas, las condiciones de desigual- dad del territorio nacional y expone los elementos teéricos y las metodologias ba: para la regionalizacion del pais y la importancia de la planificaci6n regional. La prime- ra regionalizacién que elaboré Bassols en 1964 divide al pais en 8 grandes zonas (gran- des regiones) y 103 regiones econémicas de segundo nivel. Las grandes zonas 0 regio- CONSTRUYENDO LA GEOGRAFIA HUMANA, 43 Javier Delgadillo Macias y Felipe Torres Torres nes son: 1) Noroeste, 2) Norte, 3) Nordeste, 4) Pacifico Sur, 5) Centro-Occidente, 6) Centro-Sur, 7) Golfo de México y 8) Peninsula de Yucatan, Ademas de los aportes en las metodologias para regionalizar al pafs, sus estados y municipios, se reconoce su trabajo en la generacién de instrumentos para el ordena- miento del espacio y la planificacion regional que hasta la fecha siguen siendo las prin- cipales guias de las instituciones responsables de la aplicacién de politicas piblicas rela- cionadas con la planeacién general y regional de corte oficial y del desarrollo regional. De su vasta obra, en su primera etapa destacan por su importancia y el impacto cientifico generado, ademas de La division econdmica regional de México, las siguientes publicaciones: Bibliografia geogrdfica de México (1955), Geografia general de México (1962), Recursos naturales de México (1967), Geografia econdmica de México (1970), Diversidad regional, regiones econdmicas y regiones agricolas de México (1972). Sus propuestas de regionalizacién han sido consideradas en diversidad de ocasio- nes para instrumentar politicas dirigidas a las regiones, de parte de Secretarias de Esta- do, gobiernos estatales y el mismo gobierno de la Republica Mexicana. 4.7. Claude Bataillon, «Las regiones geogrdficas de México» (1967) En 1967 se edita en Francia el libro de Bataillon Regions géographiques au Mexique y en 1970 la edicién mexicana Las regiones geogrdficas de México. En esta obra divide al territorio nacional en tres macrorregiones y nueve mesorregiones: 1) Nortes: 1) Norte altiplano, 2) Noroeste, 3) Nordeste; II) Trépicos hiimedos: 1) Fachada huasteca y vera- cruzana, 2) Planicie del Golfo; III) México Central: 1) Oeste, 2) Este, 3) Capital nacional, 4) Sur: Su estudio tuvo la finalidad de presentar un marco de exposici6n para describir ciertos conjuntos de problemas regionales. Las descripciones contenidas sobre las regiones no se basan en ninguna clasifi cién de conjunto, ya que hizo notar que cada uno de los principales tipos de espacios regionales en México requiere un tratamiento particular, sin atender a ningdin tipo de region en particular. De esta manera Bataillon eligi6 de manera empfrica una serie de grandes conjuntos dotados de problemas regionales comunes, los conjuntos septentrio- nales, el conjunto de México oriental, el centro de México, etc. Estas agrupaciones no representaron conjuntos basados en criterios de homogeneidad ni en limites precisos que les distinguieran de un conjunto vecino. La metodologia empleada por el autor tom6 en cuenta consideraciones geograficas-fisicas y geohist6ricas. Mediante ello toma en cuenta los siguientes rubros de anilisis: articulaci6n de los medios naturales, pobla- miento del territorio, poblaci6n, condiciones agrarias, difusin y polarizacion de las actividades urbanas y estructura de las formas actuales de la organizacién regional. Este libro tuvo importante impacto en el ambito docente de la geograffa nacional. 5, Otros autores y otras visiones A partir de los afios cincuenta la ciencia geografica entra en una nueva etapa al experi- mentar cambios en la forma de explicar, abordar y responder a su problematica, en la medida en que introduce nuevas posturas teéricas y metodolégicas que modificaron los enfoques tradicionales de la materia, En los afios sesenta y setenta se incrementa la diversidad de andlisis y formas de estudiar lo regional. 44 CONSTRUYENDO LA GEOGRAFIA HUMANA Javier Delgadlillo Macias y Felipe Torres Torres nes son: 1) Noroeste, 2) Norte, 3) Nordeste, 4) Pacifico Sur, 5) Centro-Occidente, 6) Centro-Sur, 7) Golfo de México y 8) Peninsula de Yucatan. ‘Ademés de los aportes en las metodologias para regionalizar al pais, sus estados y municipios, se reconoce su trabajo en la generacién de instrumentos para el ordena- miento del espacio y la planificaci6n regional que hasta la fecha siguen siendo las prin- cipales gufas de las instituciones responsables de la aplicacién de politicas piblicas rela- cionadas con la planeacién general y regional de corte oficial y del desarrollo regional. De su vasta obra, en su primera etapa destacan por su importancia y el impacto cientifico generado, ademés de La division econdmica regional de México, las siguientes publicaciones: Bibliografia geogrdfica de México (1955), Geografia general de México (1962), Recursos naturales de México (1967), Geografia econdmica de México (1970), Diversidad regional, regiones econdmicas y regiones agricolas de México (1972). Sus propuestas de regionalizacién han sido consideradas en diversidad de ocasio- nes para instrumentar politicas dirigidas a las regiones, de parte de Secretarias de Esta- do, gobiernos estatales y el mismo gobierno de la Republica Mexicana. 47. Claude Bataillon, «Las regiones geogréficas de México» (1967) En 1967 se edita en Francia el libro de Bataillon Regions géographiques au Mexique y en 1970 la edicin mexicana Las regiones geognificas de México. En esta obra divide al territorio nacional en tres macrorregiones y nueve mesorregiones: I) Nortes: 1) Norte altiplano, 2) Noroeste, 3) Nordeste; II) Trépicos himedos: 1) Fachada huasteca y vera- cruzana, 2) Planicie del Golfo; IIT) México Central: 1) Oeste, 2) Este, 3) Capital nacional, 4) Sur, Su estudio tuvo la finalidad de presentar un marco de exposicién para describir ciertos conjuntos de problemas regionales. Las descripciones contenidas sobre las regiones no se basan en ninguna clasifica- ci6n de conjunto, ya que hizo notar que cada uno de los principales tipos de espacios regionales en México requiere un tratamiento particular, sin atender a ningun tipo de regi6n en particular. De esta manera Bataillon eligié de manera empirica una serie de grandes conjuntos dotados de problemas regionales comunes, los conjuntos septentrio- nales, el conjunto de México oriental, el centro de México, etc. Estas agrupaciones no representaron conjuntos basados en criterios de homogeneidad ni en limites precisos que les distinguieran de un conjunto vecino. La metodologia empleada por el autor toms en cuenta consideraciones geogréficas-fisicas y geohist6ricas. Mediante ello toma en cuenta los siguientes rubros de anélisis: articulacin de los medios naturales, pobla- miento del territorio, poblaci6n, condiciones agrarias, difusin y polarizaci6n de las actividades urbanas y estructura de las formas actuales de la organizaci6n regional. Este libro tuvo importante impacto en el Ambito docente de la geografia nacional. 5. Otros autores y otras visiones A partir de los aos cincuenta la ciencia geografica entra en una nueva etapa al experi- mentar cambios en la forma de explicar, abordar y responder a su problematica, en la medida en que introduce nuevas posturas tedricas y metodolégicas que modificaron los enfoques tradicionales de la materia. En los afios sesenta y setenta se incrementa la diversidad de andlisis y formas de estudiar lo regional. 44 CONSTRUYENDO LA GEOGRAFIA HUMANA La geogratia regional en México: aproximaciones a la obra y sus autores De manera particular, la geografia regional cobra importancia temética y operati- va. La regi6n se caracteriza ya no por la morfologfa o el paisaje, sino por las funciones express de las estructuras que dirigen e influyen en la organizacién del territorio. Se comienza a plantear la necesidad de que los ge6grafos se orienten al conocimiento de los procesos sociales que hasta ese momento otras disciplinas, como la economia y la socio- Jogia, presentaban ya como eje para explicar las formas espaciales. Los nuevos planteamientos de la regi6n se identifican en ocasiones con el area de influencia de uno 0 varios polos 0 nodos, donde poblacién y actividades se concentran y acttian como centros dominantes, mientras el resto del tervitorio es funcionalmente dependiente y acttia como abastecedor mediante la dotacién de factores productivos. La region es utilizada también como una herramienta, un recurso intelectual para seleccionar y estudiar agrupaciones de fenémenos complejos que se encuentran en la superficie terrestre, sin perder de vista su conformacién y construccién hist6rico social. La regi6n asf considerada no es un objeto de naturaleza predeterminada, sino un con- cepto elaborado intelectualmente y creado mediante la selecci6n de determinadas ca- racteristicas que son relevantes respecto del problema considerado, Destacan los estudios encaminados a refuncionalizar las regiones de escala menor y desde una perspectiva social y de atenci6n a las desigualdades econémicas y territoriales; autores como David Barkin enfocan sus andlisis desde una posici6n critica e instrumental, haciendo ver las contradicciones de las politicas que poco benefician a la poblacién y propo- niendo instruments de planificacién para atenuar los crecientes desequilibrios regionales, La introduccién de otros enfoques lleva a diversas construcciones conceptuales de regidn: regién nodal, regi6n polarizada o funcional, entre otros subconjuntos que tienen como propésito central el crecimiento y organizacién regional o el abastecimiento del mercado regional y nacional, que se aprecian claramente en las iniciativas de desarrollo regional-urbano emprendidas entre los afios setenta y ochenta por la administracion piiblica y por especialistas que desarrollaron diversas investigaciones sobre los proble- mas urbanos mds relevantes de ese momento, por ejemplo: acciones del Estado en ma- teria habitacional; mercado inmobiliario en la Ciudad de México; caracterfsticas econ6- micas de las ciudades mexicanas; proceso de industrializaci6n en la Ciudad de México; delimitacién de zonas metropolitanas y del sistema de ciudades; y examen de la planifi- caci6n urbano-regional, Dentro de estos temas han destacado las contribuciones de Luis Unikel y Gustavo Garza Otros enfoques se aplican para desentrafar desde 6pticas de investigacién econ6- mico regionales los procesos de localizacién de nuevos enclaves de especializacién turi tica o de caracter productivo, y las caracteristicas de explotaci6n de los recursos natura- les de importancia regional, nacional e internacional, como los nuevos polos turisticos de la segunda mitad del siglo xx (véanse los estudios de Ana Garcia Silberman sobre Canctin y su desarrollo regional), la extraccién y transformacién de hidrocarburos y gas, elresurgimiento de la actividad minero-metalargica, etc. Diversas investigaciones sobre polos de desarrollo en las costas del pais (destacan las investigaciones de Daniel Hier naux sobre la sidertirgica Lazaro Cardenas-Las Truchas), y en algunas regiones del inte- rior: hidroeléctricas, petroquimicas, sidertirgicas, papeleras, generadoras de electri dad y otros centros de transformacién que favorecieron el surgimiento 0 consolidacion de nuevas ciudades industriales en puntos geograficos seleccionados: el puerto de Sali- na Cruz y la papelera Tuxtepec en Oaxaca, la sidentirgica Lazaro Cardenas-Las Truchas en Michoacan, el complejo petroquimico Pajaritos-La Cangrejera en Coatzacoalcos, el CONSTAUYENDO LA GEOGRAFIA HUMANA 45 Javier Delgadiilo Macias y Felipe Torres Torres complejo multimodal del Puerto de Altamira en Tamaulipas, la explotacién petrolera en Ciudad del Carmen y la Sonda de Campeche, entre otras importantes. 5.1. David Barkin, «Los beneficiarios del desarrollo regional» (1972) David Barkin, destacado economista contemporaneo, ha publicado importantes artfcu- los y libros sobre las desigualdades regionales de México entre los que destacan: Desa- rrollo econdmico regional: enfoque por cuencas hidroldgicas en México, obra producto de las tesis doctorales de Timothy King y David Barkin, donde se analizan los esfuerzos en México para promover el desarrollo regional teniendo como caso de estudio los proyec- tos integrales de inversion en cuencas hidroldgicas y la Comision de la Cuenca del rfo Tepalcatepec, trabajo que da como resultado una evaluacién sobre la estrategia de utili- zar los proyectos de cuencas fluviales como niicleo de las politicas de desarrollo regio- nal. Otra importante contribucién de Barkin es la obra de trabajo colectivo Los benefi- ciarios del desarrollo regional, texto en que se destaca su propésito de fundamentar por qué en México persiste la incapacidad del gobierno de orientar el desarrollo en beneficio de los grupos y regiones rezagadas. Esta obra es importante también por la forma en que se aborda el anilisis de la problematica regional, con una orientaci6n que no sélo da explicaciones econémicas (que en otros autores son vagas ¢ irrelevantes) ya que incor- pora también el anilisis de las inversiones y las politicas piblicas, asi como sus implica- ciones sociales. En la obra se analizan las desigualdades de ingreso y las regionales presentes en ese tiempo, lo que lleva también al estudio de los procesos de concentra- cin econémica y marginacién social. Otras publicaciones de Barkin son La inflacion y la democracia: el caso de México (1979) escrito en coautoria con Gustavo Esteva; El fin de la autosuficiencia alimentaria (1982); Un desarrollo distorsionado la integracion de México a la economia mundial (1991); Riqueca, pobreza y desarrollo sustentable (1998). 5.2. Luis Unikel y Gustavo Garza, el desarrollo urbano de México (1976) La investigaci6n en el dea de desarrollo urbano inicia en 1966 con un estudio integral del proceso de urbanizacién en México, coordinado porel sociélogo Luis Unikel. Entre sus contri- buciones al conocimiento del desarrollo urbano destaca su regionalizacién del pais con fines de planeacién urbana elaborada en 1976. En ella resalta el estudio de las desigualda- des de la poblacion urbana y la forma en que los centros urbanos inciden en la modifica- cidn del territorio. La metodologia empleada consistié en agrupar entidades federativas para obtener regiones con base en indicadores fisicos, demograficos y econémicos. Esta regionalizacién de Luis Unikel considera la movilidad geografica de la pobla- cién dentro de la region. En funcién de ello dividié al pafs en 8 regiones: 1) Nordeste (Baja California Norte, Baja California Sur, Nayarit, Sinaloa y Sonora), 2) Norte (Coahuila, Chihuahua, Durango y Nuevo Leon), 3) Golfo (Tamaulipas y Veracruz), 4) Centro Norte (Aguascalientes, San Luis Potosi y Zacatecas), 5) Centro Oeste (Colima, Guanajuato, Jalisco y Michoacan), 6) Centro (Hidalgo, Morelos, Puebla, Querétaro y Tlaxcala), 7) Valle de México (Distrito Federal y estado de México) y 8) Sur-Sudeste (Campeche, Chia- pas, Guerrero, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco y Yucatan). 46 CONSTRUYENDO LA GEOGRAFIA HUMANA, La geogratia regional en México: aproximaciones a la obra y sus autores Porsu parte Gustavo Garza Villareal ha contribuido tanto al conocimiento del desa- rollo urbano y regional como a su planeacion en México. Su obra abarca temas como el marco legal, planeacién nacional del territorio, acciones sectoriales de politica urbana regional, planeacién metropolitana y planeacién regional. Sus innumerables textos re~ flejan un interés por conocer la problemitica social y econémica de las ciudades, sus cambios productivos y sociodemograticos, la estructura urbana, el papel del desarrollo industrial, las relaciones entre la federacién, los estados y los municipios y, mas re- cientemente, los procesos de metropolizacién y megalopolizacion. Algunas de sus obras mas importantes son: Una década de planeacién urbano-regio- nal en México (1978-1988), Normatividad urbanistica en la ciudad de México (1995), Normatividad urbanéstica en las principales metrépolis de México (1998), La ciudad de México en el fin del segundo milenio, y La urbanizaci6n de México en el siglo xx (2003). ‘A partir de los ochenta la orientacion y el interés de la investigacién regional mexi- cana se trasladaron hacia otros temas. Ello derivado de las transformaciones econémi- cas y sociales en México y de Ia influencia del mismo proceso de globalizacién. Ya no existe un sistema regional nacional, y cada regién compite en el marco de sus ventajas comparativas, con la posibilidad de insertarse en el mercado mundial. Ejemplo de ello son los trabajos sobre: medio ambiente urbano, localizacién y cambio tecnoldgico, ges- tidn urbana, ciudades medias, competitividad de las ciudades, ademas de avances en el estudio de problemas sociales como pobreza urbana, crecimiento de la Ciudad de Méxi- co, y calidad de vida de la poblacién en la Ciudad de México, entre otros. BE Angel Bassols Batalla: Etapa actual. «México: formaci6n de regiones econémicas» (1983) A suregreso y después de haber culminado sus estudios de doctorado en la Universidad de Alta Bretafia (Rennes, Francia), el Dr: Bassols publica en el afio de 1983 la importante obra titulada México: formacién de regiones econdmicas, en la que se desagregan al deta- Ile los factores histéricos, econémicos y territoriales de la conformacién y configuracion de las regiones mexicanas, las influencias de las politicas y los actores determinantes en los procesos regionales, as{ como los sistemas espaciales analizados en su evolucién y desagregacién a través de datos, referencias e informacién organizada regionalmente. Esta obra complementa con gran profundidad su anterior publicacién La division eco- némica regional de México. Mas adelante se publica la Delimitacién de regiones medias sobre base municipal (1987) y destacan los estudios relacionados con regionalizaciones socioeconémicas apli- cadas y una gran contribucion cientifica para la planificaci6n territorial con su propues- tade regionalizacién del pais en regiones medias. En 1999 publica el articulo «Investiga- ciones urbanas y regionales de México: gpara conocer o transformar una realidad?», donde da cuenta ya de tna regionalizacién del pais actualizada y agrega una region mas a las ocho anteriormente consideradas. En el momento actual y con su grupo de investigaci6n sobre desarrollo regional de la UNAM se encuentra en proceso de actualizacién la nueva zonificacién del pais en regiones medias para fines de planificacién territorial. Enel émbito de la ensefianza resalta su insuperable labor docente y en la formacién de nuevas generaciones de cientificos y regionalistas entre quienes destacan Javier Del- gadillo Macias, Felipe Torres Torres y Jos Gasca Zamora. De los dos primeros aparece CONSTRUYENDO LA GEOGRAFIA HUMANA a7 Javier Delgadlllo Macias y Felipe Torres Torres en 1989 la primera Geografia regional de México (dedicada a Angel Bassols) y en proceso de edicién una nueva geografia regional. Es Bassols Batalla sin duda el gedgrafo mexicano contemporneo que ha dejado més honda huella en el conocimiento y andlisis de las regiones mexicanas y de sus po- bladores, y, sin duda dentro de la geografia nacional a través de una corriente de inves- tigaci6n ubicada en las fronteras del conocimiento geogréfico econémico y del desarro- llo regional. Es fundador de la escuela de regionalistas mexicanos. 5.4. Enfoques multiples en las investigaciones regionales actuales Son numerosos los especialistas que en las tiltimas décadas vienen desarrollando impor. tantes tareas docentes y de investigaci6n sobre la geografia regional del pafs. Sin el 4nimo de parcializar los enfoques y dado que es tarea compleja realizar una tipologia tematica de «lo regional» y cémo se lleva a cabo su investigacién en México, sin excluir alguno de los enfoques a continuacién destacamos los autores que al menos en el émbito de los estudios regionales vienen sobresaliendo por sus aportes escritos en revistas, bros 0 capitulos de libros, por su participacién en simposios, congresos 0 seminarios, asi como en la direccién de proyectos académicos de envergadura docente y para la formacién y capacitacién de recursos humanos. Por su historia, aportes y trascendencia académica, el Instituto de Geografia de la UNAM es, junto al Colegio de Geografia de la misma universidad, el espacio mas repre- sentativo del quehacer geogrdfico nacional. En su interior y al amparo de los departa- mentos de geografia fisica, geografia econémica y geografia social, un numeroso grupo de investigadores Hleva a cabo proyectos diversos asociados a las tematicas particulares del andlisis geografico en sus diversas vertientes. Sobresale en esta instituci6n la trayec- toria y liderazgo de la Dra. Marfa Teresa Gutiérrez Vazquez de McGregor, investigadora emérita y decana de ese instituto del que ha sido directora en dos ocasiones, La Dra. Gutiérrez de MacGregor estudi6 la licenciatura, maestria y doctorado en geograffa en la Facultad de Filosofia y Letras de la UNAM, y obtuvo también el doctorado en geografia en el Institut de Géographie de la Universidad de Paris (Sorbona). Su interés por la geografia urbana y sus estudios sobre geografia de la poblacién le han valido el recono- cimiento de la comunidad internacional, logrando por méritos propios ser reconocida como la primera mujer en ocupar la vicepresidencia por América Latina de la Unién Geografica Internacional.’ Entre sus principales publicaciones destacan: Desarrollo y distribucién de la poblacién urbana en México; Geohistoria de la Ciudad de México (siglos XIVa XIX); Dindmica y distribucién espacial de la poblacién urbana en México, 1970-2000. Coordina los proyectos universitarios «La cuenca de México y sus cambios demogréfi- co-espaciales, de 1900 a 2000» y «

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