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Microcuentos de Fábulas y Fantasía

El último documento presentado es un microcuento post-apocalíptico que tiene lugar después de que el último humano haya muerto. Una ardilla dice que ahora pueden hablar libremente sin temor a ser llevados a un laboratorio, pero su libertad es breve porque los perros aprendieron a usar cubiertos y corbatas.

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Microcuentos de Fábulas y Fantasía

El último documento presentado es un microcuento post-apocalíptico que tiene lugar después de que el último humano haya muerto. Una ardilla dice que ahora pueden hablar libremente sin temor a ser llevados a un laboratorio, pero su libertad es breve porque los perros aprendieron a usar cubiertos y corbatas.

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Caperucita Roja

Caperucita Roja al fin conoció al príncipe azul, al poco tiempo


se casaron, fueron felices, comieron perdices y tuvieron un
hijo que fue morada.

La Bella Durmiente (Marco Denevi)


La Bella Durmiente cierra los ojos pero no duerme. Está
esperando al Príncipe. Y cuando lo oye acercarse simula un
sueño todavía más profundo. Nadie se lo ha dicho pero ella lo
sabe. Sabe que ningún príncipe pasa junto a una mujer que
tenga los ojos bien abiertos.

En secreto (Jairo Anibal Niño)


Usted (Jairo Anibal Niño)
En secreto Usted
Recogí el vaso en que habías bebido ... que es una persona adulta
Y lo lleve a mi casa. - y por lo tanto-
Por las tardes, cuando llego del colegio, sensata, madura, razonable,
Lo coloco debajo del grifo con una gran experiencia
Y veo flotar un beso en el agua. y que sabe muchas cosas,
¿qué quiere ser cuando sea niño?
Si María (Jairo Anibal Niño)
-Si Maria tiene tres manzanas
y le da una a Nicolás,
¿Cuántas le quedan?
-¿En que está pensando, Nicolás?
¿Acaso no sabe la respuesta?
-Si María me da una manzana,
todavía me queda una esperanza.

¿Me haces un favor? (Jairo Anibal Niño)


-¿Me haces un favor?
-¿Qué clase de favor?
-¿Quieres tenerme mis avioncitos durante todo el recreo?
-¿Durante todo el recreo?
-Si, es que tu eres mi cielo.

Ayer por primera vez (Jairo Anibal Niño)


Ayer por primera vez supe lo que era la aritmética
Cuando, sin que nadie se diera cuenta,
Me besaste en los labios.
Ayer por primera vez
Supe que 1 más 1 son 1.

El gesto del mago (Rubén Martínez)


El mago hizo un gesto e hizo desaparecer el dolor. El mago
hizo otro gesto e hizo desaparecer la tristeza. El mago hizo
otro gesto e hizo desaparecer el hambre. El dictador hizo un
gesto e hizo desaparecer al mago.

Cuando pasas (Jairo Anibal Niño)


Cuando pasas, se cae un cuaderno, un pie tropieza, se
escurren unos anteojos,
se oprime una garganta, un par de manos sudan, se extravía
una bufanda.
Lo que ocurre es que el cuaderno, el pie, los anteojos, la
garganta, el par de manos
y la bufanda están locos por ti.

Amenazas (William Ospina)


-Te devoraré -dijo la pantera.
-Peor para ti -dijo la espada.

Microcuento vencido
El poeta repentinamente decide cambiar de musa. Los ojos
azules que flotan en el frasco de su escritorio empiezan a
emitir un olor desagradable.

Microcuento sobre la vida y muerte de algún poeta


Siempre atribuyó el nudo que no podía desatar en su
garganta a su constante nostalgia de tantos desamores. Se
enteró del tumor demasiado tarde.

Microcuento postapocalíptico
Esta historia ocurrió poco después de que hubiera muerto el
último humano. Al fin podemos hablar empezó una de las
ardillas sin miedo a que nos metan a un laboratorio por ello.
Poco les duró, porque los perros aprendieron a usar los
tenedores y las corbatas.

Microcuento ¿imaginario?
La niña le presenta su amigo imaginario a la familia. Ellos le
dejan una silla disponible en el almuerzo. Él se sienta feliz
para mezclarse en el ambiente. Su sonrisa se rompe cuando
la niña le ofrece una cucharada de comida y ésta cae en el
asiento en que está sentado. Se retira triste y en silencio. Casi
creyó que era real.

Final para un cuento fantástico, de I.A. Ireland


-¡Que extraño! -dijo la muchacha avanzando cautelosamente-.
¡Qué puerta más pesada!
La tocó, al hablar, y se cerró de pronto, con un golpe.
-¡Dios mío! -dijo el hombre-. Me parece que no tiene picaporte
del lado de adentro. ¡Cómo, nos han encerrado a los dos!
-A los dos no. A uno solo -dijo la muchacha.
Pasó a través de la puerta y desapareció.

Ángeles, de Espido Freire

Apostados cada uno en una esquina de la cama le veían cada


noche rezar y dormir. Una vez quisieron mostrarse. El niño
rompió a gritar y su madre trató de convencerle de que los
monstruos no existían. Ellos bajaron la cabeza, avergonzados,
y ocultaron su fealdad tras sus alas.

Después de la guerra (Alejandro Jodorowsky)


El último ser humano vivo lanzó la última paletada de tierra
sobre el último muerto. En ese instante mismo supo que era
inmortal, porque la muerte sólo existe en la mirada del otro. 

LA MUERTE EN SAMARRA - GABRIEL GARCÍA


MÁRQUEZ (Adaptación)
El criado llega aterrorizado a casa de su amo.
-Señor -dice- he visto a la Muerte en el mercado y me ha
hecho una señal de amenaza.
El amo le da un caballo y dinero, y le dice:
-Huye a Samarra.
El criado huye. Esa tarde, temprano, el señor se encuentra
la Muerte en el mercado.
-Esta mañana le hiciste a mi criado una señal de amenaza
-dice.
-No era de amenaza -responde la Muerte- sino de sorpresa.
Porque lo veía ahí, tan lejos de Samarra, y esta misma tarde
tengo que recogerlo allá.

 
Una pequeña fábula Franz kafka
 ¡Ay! -dijo el ratón-. El mundo se hace cada día más
pequeño. Al principio era tan grande que le tenía
miedo. Corría y corría y por cierto que me alegraba
ver esos muros, a diestra y siniestra, en la distancia.
Pero esas paredes se estrechan tan rápido que me
encuentro en el último cuarto y ahí en el rincón está la
trampa sobre la cual debo pasar.
-Todo lo que debes hacer es cambiar de rumbo -dijo el
gato... y se lo comió.
Fundición y forja,  Jairo Aníbal Niño

Todo se imaginó Superman, menos que caería derrotado en


aquella playa caliente y que su cuerpo fundido, serviría
después para hacer tres docenas de tornillos de acero, de
regular calidad.

Post-operatorio, Adolfo Bioy Casares

-Fueran cuales fueran los resultados -declaró el enfermo, tres


días después de la operación- la actual terapéutica me parece
muy inferior a la de los brujos, que sanaban con
encantamientos y con bailes.

Para un tesoro de sabiduría popular,  Adolfo Bioy


Casares

Me dice la tucumana: “Si te pica una araña, mátala en el acto.


Igual distancia recorrerán la araña desde la picadura y el
veneno hacia tu corazón”

El dinosaurio, Augusto Monterroso

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

El Rayo que cayó dos veces en el mismo sitio, Augusto


Monterroso

Hubo una vez un Rayo que cayó dos veces en el mismo sitio;
pero encontró que ya la primera había hecho suficiente daño,
que ya no era necesario, y se deprimió mucho.
El destino, Franz Kafka

Una jaula salió en busca de un pájaro.

Después de la guerra, Alejandro Jodorowsky

El último ser humano vivo lanzó la última paletada de tierra


sobre el último muerto. En ese instante mismo supo que era
inmortal, porque la muerte sólo existe en la mirada del otro.

Cubo y pala, de Carmela Greciet

Con los soles de finales de marzo mamá se animó a bajar de


los altillos las maletas con ropa de verano. Sacó camisetas,
gorras, shorts, sandalias…, y aferrado a su cubo y su pala,
también sacó a mi hermano pequeño, Jaime, que se nos había
olvidado.

Llovió todo abril y todo mayo.

La corbata

Él llegó con la corbata mal puesta. Ella fingió seguir leyendo.


Un elefante rosa comía en el salón.

El globo (Miguel Saiz Álvarez).


-Mientras subía y subía, el globo lloraba al ver que se le
escapaba al niño.

Enamorado
-Le propuso matrimonio. Ella no aceptó. Y fueron muy felices.

El problema del ciego (Alejandro Jodorowsky).


Un ciego, con su bastón blanco, en medio del desierto llora sin
poder encontrar su camino porque no hay obstáculos.

La última cena (Ángel García Galiano).


-El conde me ha invitado a su castillo. Naturalmente yo llevaré
la bebida.

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