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INTRODUCCIÓN

Toda persona llamada por Dios al evangelio de Jesucristo, tiene metas

ya propuestas en las Escrituras, tales como alcanzar la fidelidad de vida hasta

su propia muerte (Ap. 3:10), desarrollar características adecuadas que permitan

la expresión de los dones y fruto del Espíritu Santo (Gal. 5:20;

1 Co. 12:1-10), llegar a la plenitud de Cristo (Ef. 4:13). Sin duda alguna el

mayor privilegio entre los que han alcanzado madurez, es poder servir

(ministerio) específicamente a los propósitos de Dios entre sus hermanos en la

fe y en la sociedad en la que servimos (Ef. 4:12); y es precisamente en esta

etapa donde el contacto con las dificultades propias del ministerio, originan

reacciones internas en la persona del ministro y que afectan la labor externa de

servicio, el resultado no siempre es favorable trayendo consecuencias

personales y sociales.

La importancia de esta investigación radica en la necesidad de dar atención a

los problemas de una forma adecuada, principalmente a los de tipo personal

debido a que muchos líderes tienen que enfrentarlos diariamente, debiendo

reconocer que en muchos casos se requiere asistencia, estos hechos

(problemas) presentes y latentes en el ministerio han llevado a la mayoría de los

líderes a ser probados en su madurez y capacidad. A lo largo de nuestra vida

eclesiástica hemos encontrado a personas que obstaculizan la obra y otros que

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ayudan a su desarrollo. Sin embargo en cada problema se pone en evidencia

el desarrollo y la madurez alcanzada.

Cuando los problemas tienen connotaciones negativas y traumáticas

somos motivados a optar por conductas que no siempre son apropiadas en el

ministerio pretendiendo evitar el dolor, sin embargo algunos de los conflictos

negativos ponen al ministro a la defensiva, las relaciones interpersonales se

alteran, aumenta la fricción para con las autoridades eclesiástica, y algunos

casos no llegan a ser debidamente tratados; los sentimientos heridos, sumados

a las presiones normales del ministerio llevan a diferentes consideraciones

como: sentirse solo, aislarse, algunos optan por salir de sus respectivas

instituciones, mientras que en un porcentaje menor están los que han incurrido

en pecados abiertamente.

En toda institución existen los heridos o los que se desaniman en el

ministerio o lo abandonan. Observar este flagelo es de suma importancia, ya

que es un tema actual y preocupante por el constante crecimiento entre el

liderazgo cristiano. Las áreas donde se presentan los mayores conflictos durante

la actividad son:

1- En lo personal, y:

2- Frente a los problemas de otras personas.

En nuestra experiencia ministerial tenemos mucho que decir, sin

embargo hemos considerado algunas de las experiencias vividas con relación al

tema a tratar en cuestión. Debemos ser honestos, hemos tenido aciertos y

2
errores en nuestras apreciaciones, como también en nuestra conducta, y los

problemas han venido una y otra vez, y en cada uno de ellos hemos tenido que

aprender algo y cambiar en algún aspecto para poder vivir acorde a la voluntad

de Dios, la que hemos ido conociendo y experimentando a través de esas

mismas dificultades.

Testimonio:

Presento a continuación el testimonio del Pastor Marcos Zarate quien

ha experimentado problemas en distintas fases de su ministerio, de la cual se

han extraído algunas experiencias para poder ayudar a la comprensión del

lector.

Primera experiencia:

Marcos se traslado junto a su esposa esposa y sus dos hijas a la ciudad

de Buenos Aires, (Argentina) nación, con distintas costumbres, alimentación y

vocabulario. Donde sirvieron durante algunos años, Dios les permitió crecer

con una pequeña congregación en un sector popular, lugar en donde tuvieron

sus mayores experiencias matizadas con una serie de pruebas.

Al poco tiempo de llegar se dieron cuenta que algunas de las promesas

hechas con relación al intercambio pastoral, no se cumplieron, siendo el primer

contraste el lugar en comparación con lo que habían dejado. Seguros de estar en

la voluntad de Dios continuaron con sus convicciones, luego de unos meses sin

congregación fueron designados a un sector al oeste del centro de la ciudad.

En aquel lugar recibieron la oposición de algunos líderes más antiguos en la

Iglesia, varios pastores presentaron una resistencia silenciosa, por lo que no

3
apoyaron sus planes de trabajo, y sólo a través del tiempo fueron ganando su

confianza.

La resistencia fue vencida en la medida que se relacionaron y

permitieron un acercamiento, para que los conocieran y vieran sus vidas y

ministerios. Aquí se dieron cuenta que los prejuicios sociales deben de evitarse

en la obra del Señor.

Segunda experiencia:

La Iglesia estaba en un crecimiento importante, así que solicitaron a la

Región, un matrimonio que pudiera ayudarles en toda la tarea; de otro sector de

la ciudad vino un matrimonio con cinco (5) hijos, lo consideraron con el

Consejo de la Iglesia y luego le ofrecieron una ayuda de medio tiempo pues la

Iglesia aún no podía sostener a otra familia a tiempo completo; ellos

aceptaron y pronto ganaron lugar en la iglesia. Debido al trabajo Regional y

Distrital, de mi amigo Marcos, delegó en ellos parte de las funciones de la

Iglesia local; dado a sus viajes, ellos fueron creciendo localmente aunque al

mismo tiempo creció en ellos el anhelo de pastorear; claro está, no una

congregación diferente, sino la misma que el pastor Marcos, casi había

comenzado hacía unos años, por lo que experimentaron tensión en sus vidas.

Se apresuro en la acción de confrontarlos, no supo esperar y escuchar, y en vez

de facilitarles un proceso de apoyo, la acción desencadenó un desacuerdo que

era cada vez mayor, acrecentando sus diferencias. Al no sentirse muy libre,

fueron analizando la situación con su Superior.

4
Durante esa época surgió un problema moral con un líder de su Iglesia

y eso fue usado por el hermano con quien tenía diferencias, para crear tensión a

su ministerio, desacreditando su autoridad pastoral.

El país estaba sufriendo una crisis económica y los ingresos de la Iglesia

bajaron más de un 40 %, esto le llevó a pedirle al hermano que buscara un

trabajo para sostenga a su familia, acción que fue mal interpretada por él.

Visitando a los hermanos mi amigo se dio cuenta que muchas cosas personales

eran vertidas equivocadamente, lo que dio a conocer al comentarlo en una

reunión de Consejo. Su Superior desestimó su preocupación y se enojo, de

todos modos solicitó un cambio para ellos, pero no fue atendido.

Al pasar los meses, la situación fue empeorando, deteriorándose de este

modo la relación; él fue guardando enojo y amargura por sus relaciones

quebrantadas, por lo cual, trataba esto en privado con su Superior, con quien

buscaba una solución sin que se diera finalmente.

Lo grave para el fue, cuando en una reunión de Consejo Regional, su

Superior sacó a relucir aspectos que él, le había hablado en privado, rompiendo

de esta forma la confidencialidad y su confianza hacia él, se sintió herido por

la trascendencia que esto estaba tomando. En lugar de recibir ayuda fue

cuestionado, por lo que en su corazón se acentuaba un sentimiento de

Frustración por la resistencia de los pastores a colaborar en los planes de

conjunto, la lucha que libraba en su propia Iglesia con su ayudante, y los

problemas que se estaban presentando con el Consejo de Educación Teológica,

puesto que sus ideas no concordaban con lo tradicional, así que lo áspero del

5
momento le estaba llevando a acrecentar las heridas causadas.

La influencia de los problemas en él, le llevaron a buscar una catarsis y

utilicó una reunión de Consejo Regional para dar a conocer sus sentimientos

heridos, donde se cuestionó su labor a causa de las situaciones que él mismo

había comentado con ellos buscando ayuda. Entonces pensó que había

intereses ocultos, porque no hubo un acompañamiento ni una asesoría

adecuada, sino más bien un silencio, en vez del pronunciamiento de su

Superior. Él, que conocía todo de él y de las situaciones, cuando se pronunció,

lo hizo poniendo en duda su palabra, y argumentó cosas personales que

consideró no pertinentes. Se reveló internamente en contra de esa forma de

ministerio, sinceramente, se crearon grandes diferencias en cuanto a opinión,

por lo que llegó a concluir que su superior era un jefe y no su pastor.

El haber abierto su corazón delante de ese grupo no le ayudó, y le

pareció que no estuvo frente a un grupo restaurador como debe ser la labor de

la Iglesia, todos eran pastores, pero guardaron silencio y esperaron lo que su

Superior decía.

En todos esos años esperó ser pastoreado, pero no sentió nada de ello.

Aprendió de su Superior muchas cosas positivas con relación a la

administración, pero lo que necesitaban como familia era un mentor, alguien

en quien apoyarse.

Ese año murió un pastor en su Distrito, y vio en ello la oportunidad

para que su ayudante, quien deseaba pastorear solo, fuera asignado como tal, así

que lo propuso al Consejo, lo hablo con ellos y después de llegar a un acuerdo,

6
aceptaron y él salió de la Iglesia, esto trajo paz a su corazón como también el

ambiente de la Iglesia se calmó.

Tercera experiencia:

Durante ese año un pastor del Distrito, quien fuera fundador de algunos

grupos de hermanos en esos lugares, poseía poca educación, pero reclamaba

para sí como por derecho la supervisión. Su acercamiento a la Iglesia de

Marcos solo trajo división, pues buscando a los antiguos hermanos que le

conocían, comenzó a visitarlos y luego le solicitó al pastor permiso para poder

orar en un anexo que tenían a unas 10 cuadras; considerándolo, él aceptó esa

solicitud, cuando regresó de viaje se encontré que había inaugurado el lugar

como Iglesia y con una parte de la congregación que Marcos pastoreaba,

quienes le siguieron por un tiempo. Esta desobediencia y atropello a la

autoridad y falta a la Iglesia, lo trató una vez más con su Superior, pero una vez

más justificó al hermano y lo desautorizó delante de sus consiervos. Esto causó

nuevas heridas en Marcos. El no esperaba esto de su superior, sino que quería

que lo ayudase a entender y a tratar este asunto, sintió que fue desvalorizado y

lo que para él era grave es que fue minorizado.

Cuarta experiencia:

Las diferencias con el Consejo de Educación Teológica de la Región

fueron canalizadas para desvalorizar sus esfuerzos, y en esa reunión se

desacreditó lo actuado durante casi cuatro años, con un criterio que él no

estaba de acuerdo. Esas presiones sumadas a tantas heridas no cerradas, lo

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estimularon a tomar una actitud incorrecta, y fue el dejar y renunciar lo que

tanto amaba; una vez más en una reunión del Consejo Regional se tocaron

aspectos no desde la realidad que se vivía; sino desde el tradicionalismo.

Marcos cometió un grave error al callar y no defender lo que había hecho que

le involucraran en eso, las palabras de su Superior fueron enérgicas e hirientes

para él, no sabe si lo hizo conscientemente o si fue producto del ambiente de la

reunión, lo cierto es que el acumuló cada vez más motivos de alejamiento hacia

Él y otros ministros de la misma línea. Parecía que tener problemas en el

ministerio era pecado, sin embargo era la constante con la que Dios lo estaba

moldeando.

Sus sentimientos heridos, el ministerio confrontado por otros pastores

del distrito, las difamaciones, y la tensión local causada por su ayudante, lo

llevaron a tomar otra vez actitudes no correctas al ministerio, se resintió, estuvo

solo, se aisló de la actividad regional, y no quería participar en ninguna forma

donde estuviera su Superior. Por estar muy sensible a estas cosas, su familia

comenzó a sufrir, y comenzaron a oírse algunas murmuraciones que le hicieron

mayor daño aún, en esa etapa de su vida que estuvo solo sin compañeros en el

ministerio, aprendió a buscar a Dios en su intimidad, solo Él conocía toda la

verdad aunque pareciera que todo estaba en su contra, quebrantado ante Dios

recibió las fuerzas para no abandonar el ministerio, las cosas fueron pasando

pero su ánimo no era el mismo.

Quinta experiencia:

8
Decidió ayudar a un matrimonio que estaba estudiando en su Instituto

Bíblico, quienes quedaron en su lugar después que decidieron salir de aquel

lugar, para que él junto a su familia comenzaran una nueva etapa de sus vidas.

Han pasado varios años y al mirar hacia el pasado, no puede borrar esos años,

pero ha alcanzado un mayor conocimiento sobre los problemas y el trato de las

relaciones. Por estas razones él me expreso lo que había guardado tanto

tiempo en su corazón, como una medida precautelatoria.

A lo largo de este aprendizaje, ha participado en distintas comisiones

para ayudar a quienes están padeciendo dolor en el ministerio, es su deseo que

este testimonio ayude a otros y oro por ellos para que tengan el favor de Dios.

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PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA.

Los problemas se presentan a través de toda la vida, pero dentro de la

razón ministerial hay un especial cuidado, por su delicada posición de

influencia social, se espera que quienes están en el ministerio activo tengan

resueltos sus conflictos, o que estos lo resuelvan con madurez.

El liderazgo enfrenta, con pocas herramientas, estos problemas que

ejercen distintas formas de presión, y de ello deriva que las reacciones de los

líderes estén sujetos al alcance de su madurez y de sus posibilidades,

observando que gran parte del liderazgo entra en crisis en alguna área de su

vida frente a las dificultades.

Al entrar en crisis el ministro tiende a presentar una autodefensa, pero si

no es superada la prueba, las consecuencias son verdaderamente peligrosas para

el ejercicio ministerial, inclusive, puede llevar a la pérdida del ministro. Se

reconoce que en toda institución hay ministros heridos, frustrados,

desanimados, y personas que han desertado del ministerio o han salido de sus

respectivas instituciones.

Este mal que aqueja al ministerio en común, es posible detectarle a

tiempo para evitar que siga haciendo tanto daño; tratar adecuadamente al

ministro herido para retenerle y no perderle en el campo de acción, es la

prioridad cuyo esfuerzo es de la Iglesia. Es aquí donde la prevención juega el

10
papel vital en esta batalla ministerial. En casi todas las instituciones no existen

programas para ayudar a los ministros o hay esfuerzos aislados, que son

generalmente de carácter disciplinario. La intención de crecer en este ámbito

es para el fortalecimiento del ministerio.

11
PREGUNTAS PARA LA INVESTIGACIÓN.

1. ¿Cuáles serían las circunstancias más generales que rodean a un

ministro en problemas?

2. ¿Cuál debe ser el trato hacia los ministros heridos?

3. ¿Cómo podemos prevenir y evitar las pérdidas de ministros en el

ejercicio del ministerio?

PROCEDIMIENTO METODOLÓGICO.

Se ha usado en la investigación:

A. Métodos de:

 Investigación Bibliográfica.

 Investigación de Campo.

B. Técnicas como:

 Lectura comentada.

 Del interrogatorio.

 De la experiencia personalizada.

C. Otros procedimientos:

 Gráficos.

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MARCO TEÓRICO

EL MINISTRO

CONCEPTO BÍBLICO

1- EL LLAMADO DE DIOS

a. Primera etapa del llamado.

Sin embargo, a todos los que le recibieron, a los que creyeron en


su nombre, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios. Estos no
nacen de descendencia natural, ni por decisión humana, ni por
voluntad del hombre, sino que nacen de Dios.

(Juan 1:12-13)

Esta es una iniciativa divina que conlleva propósitos salvíficos, es Dios

quien por su Espíritu Santo nos convence de pecado de justicia y de juicio (Juan

16:8) y de acuerdo con el profeta Oseas (Os. 11:4) nos atrae con cuerdas de

amor, esta invitación no anula el libre albedrío (a los que creyeron y le

recibieron), pues cada uno deberá elegir si acepta o no esta razón.

Es la voluntad de Dios que todo hombre llegue al conocimiento de su

Hijo por quien tenemos Salvación y Vida Eterna (Juan 3), este conocimiento es

para revelarnos a su Hijo, y vivir una nueva vida, ya no en nuestra voluntad;

sino en la de él, bajo sus propósitos (Rom.12:2), para ello es necesario

experimentar este nuevo nacimiento que está reflejado en las palabras de Jesús

a Nicodemo (Juan 3:1-6).

También en la GRAN COMISIÓN está reflejado este llamado, pues al

ir y predicar el Evangelio a toda criatura, es para revelar la verdad de Dios a fin

de que los que crean, reciban a Jesús y también lleguen a ser hijos de Dios, con

13
responsabilidades y derechos.

La Iglesia tiene en su comisión, el vincular a las personas y


reconciliarlas con Dios, además asume la disposición de formar y
perfeccionar a los cristianos, siendo la obra de Dios por medio de su
Espíritu Santo que nos llama y nos lleva a él, pero es por medio de
la Iglesia que somos capacitados, se nos organiza y luego se nos
envía a la obra.1

b. Segunda etapa del llamado.

El llamado o invitación divina no es sólo para conocerlo (Juan 17:3),

sino que este llamado lleva consigo el servicio (Gal. 1:15). Las personas que

creen y acuden a la invitación divina son los “Llamados”, considerando las

palabras del apóstol Pablo se puede decir que se establece un paralelo entre

“creyente = llamado”. Jesús también establece una diferencia entre los que son

llamados y los escogidos: “porque muchos son los llamados pero pocos los

escogidos” (Mateo 22:14).

El término “llamado” se usa tanto en el Antiguo Testamento como en el

Nuevo Testamento.

En el Antiguo Testamento la principal raíz hebrea para designar esta

acción es: qr’

a. Lleva implícito el llamado a servir a Dios de algún modo y

con un propósito determinado (1 S. 3:4; Is. 49:1)

b. El segundo propósito es para describir la identidad de Dios

para con su pueblo, es decir Dios se identifica con aquellos

1
Barrientos, Alberto. Principios y alternativas de trabajo Pastoral. 2° Edición, Miami.
Editorial Caribe. 1982. pp.29-41

14
que han aceptado el “llamado” y cumple a través de ellos sus propósitos.

En el Nuevo testamento se usan los términos en griego:

Klhtό~ (kletós) = El llamado o El convocado ( Rom. 1:1)

Klhtoí (kletoi) = A los llamados (Rom. 1:6)

Klήsei (klései) = Llamó (1Co. 7:20)

En todos los casos se denota la acción divina hacia los hombres, y

precedido por algún propósito, Ejemplo “Llamados a ser de Jesucristo”,

“Llamado a ser apóstol”, “Llamados a la obediencia”.

Las personas que acuden en respuesta del llamado de Dios, llegan a ser

sus colaboradores (1Co.3:9), de esto podemos decir que existe una conexión

entre el llamado y el servicio bajo los propósitos divinos.

Aceptar a Jesús, lleva el signo de “escogido”, quien obedece a la

voluntad de Dios, negándose a sí mismo, para crecer en su dimensión.

Jesús nos dice: “Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí

también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.”(Jn.12 :

26)

2. EL MINISTRO

Hemos comprendido que Dios llama a las personas, para que a través

de su Hijo alcancemos las cosas que tiene preparada para nosotros.

Los ministerios (forma de servir) en la Iglesia son un don de Dios


para la edificación de aquellas personas que han sido llamadas a la
vida cristiana. Las mismas son perfeccionadas para cumplir más
eficazmente la misión encomendada por Jesús (Mt. 28:19-21). A

15
éstas personas que han alcanzado mayor capacitación y cuyas
características personales le permiten desarrollar mayor
responsabilidad y un servicio a los Santos en la comunidad eclesial,
son los llamados Ministros.2

En la ciudad de Quito, Ecuador, en Noviembre de 1995 se realizó la 1°

Asamblea Sudamericana de la Iglesia de Dios, en aquella reunión se editó una

revista en la que nos dice:

“Declaramos que todo ministro debe llegar a esta posición, no con expectativas

profesionales, sino como consecuencia de un claro llamamiento de Dios”3

Nos es necesario entonces decir que el ministro es alguien que está

consciente del llamado de Dios sobre su vida, y que está dispuesto a desarrollar

sus facultades para servirle y seguirle, creando así una total dependencia de

Cristo. Las características demandadas y alcanzadas por el ministro serán la

instrumentalidad que Dios usará con el hombre.

No podemos obviar los niveles de responsabilidad que conlleva este

servicio, haciéndonos más visibles socialmente, de modo que también se nos

exige más.

Mc Grew Hill nos dice:

Toda persona tiene factores propios que lo identifican y a la vez lo


diferencian de los demás, un ejemplo de ello es los factores
predisponentes, lo que quiere decir que aquello que hemos heredado
de nuestros Padres genéticamente, también será un factor de riesgo
en la edad madura, Ejemplo La diabetes, esto no es igual para todos.
Y también lo son los factores condicionantes refiriéndonos al
entorno de la persona, estudios, familia, amigos que han

2
Martínez, José, M. Curso de formación Teológica Evangélica Tomo XI volumen 1
“Ministros de Jesucristo” Ministerio y Homilética. Barcelona, España. Editorial CLIE
1977 p.13
3
1° Asamblea Sudamericana de la Iglesia de Dios. Revista, Quito Noviembre de 1995. p.6

16
influenciado en su formación.4

Es decir, la persona que ha aceptado el llamado y ha sido perfeccionado

por otras personas en la comunidad eclesial, alcanzando madurez, ahora se ve

en la necesidad de servir, y sus características personales lo distinguen de los

demás, al igual que esto va a influir en el tipo de ministerio que desarrolle.

El apóstol Pablo nos dice al respecto:

El mismo (Cristo) constituyó a unos apóstoles; a otros profetas; a otros

evangelistas; a otros pastores y maestros. A fin de perfeccionar a los santos para

la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.

(Ef. 4:11-12).

Las personas con todas sus características serán la base para el trato de

las dificultades en el ministerio, a veces, muchas de ellas llegan mal formadas.

Los términos usados por Pablo para designar al ministro son altamente

significativos.

En griego, Servicio = diakonh` (diaconé), nos indica algunas

características que son necesarias en el servicio, como nos enseña (Hechos 6:3),

personas que ha alcanzado un buen testimonio, que dan muestras visibles de la

llenura del Espíritu Santo, como también personas que están dispuestas para

extender la labor de los apóstoles5.

Pablo usa en Efesios designaciones que no presentan categorías

4
Mc Connell,J.V. Sicología, Un estudio del comportamiento humano. 5° Edición. USA.
Hill, Mc Grew. (s/f) pp. 370-375
5
Jamieson, R. Fausset, A.R. Brown, D. “Comentario Exegético y Explicativo de la
Biblia”, 7° edición Casa Bautista de Publicaciones, E. E.U.U. 1981. p.65

17
jerárquicas sino formas de servicio para ayudar a la comunidad eclesial. Entre

ellas tenemos:

1. Apóstoles (apostolou~) = Delegado, Enviado, Mensajero6

Una persona que ha sido llamada y luego encomendada para ser

portador de una buena noticia, y que debe representar con propiedad al que lo

ha comisionado, no transporta su propia verdad sino que lleva la verdad de

otro.

2. Profetas (profhvta~) = Uno que es portavoz de Dios para Edificación,

Exhortación y Consolación (1 Co. 14:3)7.

Es la persona que llega a tener tal comunión con Dios que puede

entender sus designios y voluntad a través de su Palabra, conlleva

discernimiento por el Espíritu de Dios.

3. Evangelistas (euaggelista~) = Colaboradores de los apóstoles para la

extensión del evangelio.8

Contiene varios pasos en su proceso, el de proclamar las buenas nuevas,

el de acercar a las personas a Cristo, y a la Iglesia, fiel representante de su

misión, reconciliarlas con Dios, y luego discipularlas, que los mismos crezcan

6
Ibid, p.65
7
Lacueva, Francisco. “N.T. Interlineal Griego Español”, España. Editorial CLIE, 1986.
p.377
8
Leal, Juan. “La Sagrada Escritura N.T II”. 2°Edición, Madrid, España. Editorial
Católica S. A., 1965. pp.245-247

18
hasta llegar a retener y guardar las mismas enseñanzas.

4. Pastores (poimevna~) = Título oficial del encargado de la Iglesia local9

(negoumeno~) = De los que dirigen.10

(Kubernhvseis) = Gobernadores o administradores (1 Cor.

12:28)11

La función pastoral tiene muchas aristas que se deben considerar, como:

ser Administradores, Consejeros, Predicadores, Visitación, Maestros y otros.

5. Maestros (didaskavlou~) = Capacidad para enseñar en el ámbito

eclesial12.

Estas personas desarrollan cualidades en el uso de sus habilidades, para

beneficio de toda la congregación, dotadas de virtud de Dios para influir en las

vidas de los que han sido llamados por Dios.

Todas las personas que crecen en su desarrollo se inclinan por alguna

de éstas áreas, y con el tiempo desarrollan características apropiadas para el

servicio, sin embargo las Escrituras mencionan que para optar por el ministerio

se debe cumplir con determinados requisitos.

9
Ibid, 416.
10
Lacueva,op.cit., p.388.
11
Calderón, Wilfredo. Administración de la Iglesia Cristiana. 1° Ed. Miami, FL.
Editorial Vida 1981.p.47
12
Ibid, p.65

19
3. REQUISITOS AL MINISTERIO

1. “Ser creyente con un claro llamado al ministerio”13

2. Paul Hoff nos enseña:

a. Autosuficiencia.
b. Llevarse bien con sus semejantes.
c. Autodominio.
d. Aceptación del sufrimiento.
e. Perspectiva a largo alcance – saber esperar.
f. Interés por el bienestar de los demás.14

3. De acuerdo con el apóstol Pablo (1Tm 3:2)

a. Irreprensible.
b. Sobrios.
c. Sensatez – prudente – templado.
d. Decoroso.
e. Apto para enseñar.
f. Amable- considerado – tolerante- magnánimo.
g. Justo.
h. Auténtico que sepa gobernar su casa y a sus hijos.
i. Marido de una sola mujer.15

4. De acuerdo con el apóstol Pedro (1Pd 5: 1-4)

a. Voluntariamente.
b. Diligencia desinteresada.
c. Ausencia de espíritu dominante.
d. Ejemplaridad.16

“Los ministros ocupan el centro de la actividad y son el blanco de

muchas presiones en el cumplimiento de la voluntad de Dios”.17

13
Ramos, Carlos. Manual Pastoral. Seminario Sudamericano. p.1
14
Hoff, Paul. El Pastor como consejero, Miami, Florida. Ed. vida 1988 p. 18
15
Merrill, C. Tenney. “Nuestro Nuevo Testamento”. 9 Edición. Editorial Portavoz U.S.A
1993. p.76.
16
Thompson, Biblia, V.R.V 1960. 5° Edición. Miami, FL. Edt. Vida 1989. p.1178
17
Kent, Wilfred, R. Transforme su mundo interior. Miami, Ed. Vida 1981 pp. 5-12

20
La acción pastoral por ser más representativa es de mayor cuidado y

para comprenderlo observaremos algunas cosas que nos indican las Escrituras:

Antiguo Testamento: “ Puede ser interpretado en forma literal o metafórica se

dice de los que cuidan ovejas”, “en hebreo Rō‛eh, y en griego poimevn el

cuidado del prójimo puede ser político o espiritual”. En la Ilíada 1:263;2:243,

Homero usa esta expresión para denominar a los reyes o gobernantes, uso que

se refleja en metáforas, como en Ez 34.

Descripción bíblica

 “Tiene que hallar pastos y agua en tierra seca y pedregosa (Sal.23:2)

 Proteger a sus ovejas de las condiciones climáticas y de bestias

peligrosas (Am. 3:12)

 Recobrar los animales extraviados ( Ez 34:8; Mt. 18:12)

 Llevaba en una bolsa sus necesidades inmediatas (Is 17:40,49)

 Utilizaba perros que le secundaban en su tarea (Job 30:1)

 Estaba obligado a restituir cualquier animal extraviado (Gn, 31:39)

 Idealmente el pastor debía de ser fuerte, devoto, y abnegado.

 A Dios mismo se le conoce como pastor (Gn 49:24;Sal 23:1;80:1)

 Tiene la capacidad de juntar al rebaño (Jer.31:10)

 Dos pastores con aprobación son Moisés (Is 63:11) Ciro (Is 44:28)

 Hay una seria denuncia contra los falsos pastores. (Ez 34)

 Se han ocupado más de sus estómagos que de las ovejas.

 Han dejado de cumplir su tarea.

21
 Por eso Dios va a nombrar a un solo pastor.

En el Nuevo Testamento:

 Cristo es el pastor (Heb. 13:20; 1Pd 2:25;1Pd 5:4)

 En Jn. 10 detalla:

 “La iniquidad de los que se infiltran en el rebaño.

 El uso de la puerta como marca del verdadero pastor.

 La familiaridad de las ovejas con la voz del pastor.

 Rechazo de las que no son verdaderas ovejas de Cristo.”18

“Al igual que todo ser humano el pastor está condicionado por sus

características, valores, y falencias y no está exento a tentaciones, errores, o a la

desinformación.”19

4. ADVERTENCIA AL MINISTERIO

Hay peligros en el ministerio que no deben ocultarse, estos se presentan

en el carácter personal frente a las presiones del ministerio, siendo el trato de

las dificultades que forja y templa nuestro carácter. Los problemas en el

ministerio también se reflejan en el trato con las demás personas, estos nos

llevan a considerar nuestra posición y el grado de influencia que tenemos y

como la empleamos.

Otro factor de riesgo es la delicada línea que marcamos en nuestra

18
Nvo. Diccionario Bíblico 1°Ed. Bs As. Ediciones Certeza 1982 p.1048
19
Barrientos, op. cit., p. 89

22
relación con Dios, en donde debe estar la mayor concentración, parte de estos

peligros están en la manera como nos relacionamos con él.

También en el trato con el sexo opuesto, como manejamos las

situaciones y los peligros.

Otros aspectos de consideración general son la fama o la fortuna, o lo

que aparentemente es el éxito, lo concreto es que necesitamos cambiar y

adecuarnos a las exigencias del ministerio.

Theodoro Wedel describe el peligro perenne que confronta la


Iglesia: Ser irrelevante. El peligro es especialmente agudo cuando la
Iglesia tiene un aspecto exitoso. La parábola destaca el hecho de
que la única cosa relevante que realmente interesa es la pertinencia
de las necesidades profundas de las personas, de los lugares en la
vida en los que hay dolor y esperanza, maldición y oración, hambre
de significados y sed de relaciones que tengan sentidos.20

El peligro está en perder la visión y la dirección en el proceso de

crecimiento, y no darle sentidos y valores adecuados a las realidades

personales. Algunas consideraciones que debemos tomar en cuenta son:

a. Confidencialidad. “Aunque existe el voto confesional, no por ello

debemos ser cómplices en faltas que ameritan castigo o disciplina según el

caso” 21 , como cita el Señor Armstrong: “Aquel que por la necesidad de su

posición se le solicita hablar de las cosas más sublimes está obligado, por la

misma necesidad, a ejemplificarlas”. Gregory the Great (540-604)22

No obstante, es necesario retener la información para guardar la integridad


20
Clinebell, Howard. Asesoramiento y cuidado pastoral. ASIT. WM B.Eerdmans
Publishing, Co.,Grand Rapids:Nueva creación, Buenos Aires. p.16
21
John, H. Armstrong. “Pastores caídos” ¿pueden ser restaurados? Colombia,
C.L.C.1998 pp.109-126
22
Armstrong. op.cit p.153

23
del aconsejado, como también mantener la relación en la confianza adecuada.

Este silencio es a favor del trato que se está dando a los problemas, salvo si es

requerido por las autoridades, si el caso amerita debe ser expuesto.

b. Patrón de conducta.

La mayor parte del comportamiento humano, se basa en lo


aprendido, así que las respuestas están condicionadas por la
madurez alcanzada por el consejero, al igual el aconsejado debería
desaprender la conducta en conflicto y aprender una nueva forma de
comportamiento.23

Pero esto no es tan fácil como lo expresa el Señor Mc Grew, existen

patrones de conductas por ambos lados que pueden estar en conflictos, ejemplo

de esto es el mal uso de los tiempos, ya que podemos gastar gran parte en los

alrededores del problema pero no tocarlo en sí, o hablar de aspectos que no son

de importancia.

Un aspecto que incide en la conducta del ministro, y que se refiere el

señor Torres es que “El ministro yerra dando mayor tiempo a la actividad

eclesial; este error es frecuente y es por ello que la relación con Dios se

debilita.”24

c. Cuidados.

Existe, otras consideraciones al tema y éstas tienen que ver


con la empatía, y el desarrollo de afecto que se presenta en el
contacto con la hermandad, el cuidado de nuestros sentimientos es
importante, hay que ver cómo nos sentimos en la realización de la
consejería, si vemos que estamos en peligro, o si el problema es
altamente nocivo para nosotros, o si nos sentimos atraídos, es mejor

23
Hill, op.cit., p. 370
24
Torres, Héctor. Liderazgo ministerio y batalla Ed. Betania-Caribe. Nashville, TN 1997
p.46

24
considerar el traspasar a otro consejero el asunto, previa consulta al
creyente, es de alto riesgo continuar una relación o consejería bajo
estas condiciones25.

Este aspecto, como lo expresa la cita textual nos lleva a concluir que no

podemos negar que al tratar con los problemas ajenos, no siempre nos resulta

favorable, ya que hay situaciones requeridas de mayor profesionalidad o la

asistencia de especialistas.

d. “La congregación refleja parte de lo que el líder es, de modo que el

trato de las enfermedades eclesiásticas como parte del ejercicio ministerial

representan un peligro si es que no estamos preparados para atenderlas”. 26

Lo que también nos indica que algo no estamos tratando

adecuadamente.

e. “Otra advertencia es el debido trato a nuestras emociones

personales para poder ministrar en sanidad, siendo importante nuestra salud

mental, física y espiritual.”27

No debemos olvidar que las emociones son parte de la vida.

f. Una advertencia bíblica es prestar demasiada atención y amor

al dinero, que representa la raíz de muchos males.(1 Tm. 6:10) Muchos

ministros por su necesidad distorsionan este aspecto par su fin.

g. La mayor advertencia es: No descuidemos la intimidad con

Dios, ni abracemos la actividad de modo que descuidemos nuestro hogar o la

25
Burrel, Dinkins. Consejería Narrativa. Seminario Sudamericano 2000.pp.12-21
26
Ortiz, Gabriel.C.2 La brújula para el ministro evangélico, Miami, Ed.Vida 1979
pp.23-32
27
Giles, James. La Psicología y el ministerio cristiano. CBP 1978 p.96

25
debida preparación para poder asistir a las personas con autoridad, no

menospreciemos el estudio, ni tampoco la experiencia que debe crecer

equilibradamente.

Los problemas en el ministerio son un alto para que no corramos, sino

para que aprendamos a tratar a las personas y ayudarles a corregir sus

problemas de la misma manera que estamos aprendiendo y corrigiendo la

nuestra, a fin de presentar a Dios vidas aprobadas.

5. CONCEPTO TEOLÓGICO

1. Reflexión Bíblica

En ninguna manera se nos expresa que el llamado al ministerio

estará carente de dolor o de padecimientos, muy por el contrario Jesús dijo:

“¡Ay del mundo por los tropiezos! porque es necesario que vengan tropiezos,

pero ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!”

(Mt.18:7)

Se nos muestra que es necesario que existan éstas dificultades, los

problemas están presentes en la vida y no por aceptar a Cristo somos liberados

de ellos, nos dice el apóstol Pablo:

“Si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo,

si es que en realidad sufrimos con él a fin de tener parte también con él en su

gloria” (Rom.8:17)

“Porque se les ha concedido a ustedes, de parte de Cristo, no solo creer en él,

sino también sufrir por él,” (Fil. 1:29)

26
¿Cómo podemos entender esto?

Somos llamados al ministerio en una forma consciente del costo que

significa seguir y servir a Jesús, no exento de dolor, el camino de la gloria es

pasar por la cruz.

Cristo fue crucificado, y la demanda a los creyentes es que crucifiquen

sus pasiones y sus deseos. No estuvo exento de dolor, sino que por el gozo

puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio y se sentó a la

diestra de Dios.

El apóstol Pablo enseña que ser ministro de Dios lleva consigo

sufrimientos, y dificultades. Como lo expresa en: (1Ts.3:3-4) “..puestos para

tribulaciones.”

Las dificultades prueban nuestras obras, como fuego en el crisol, para

purificarnos como al oro y la plata, por lo tanto no debemos considerar el

ministerio sin ésta experiencia, que nos lleva a asemejarnos con Cristo,

“Hombre experimentado en quebrantos” (Is.53)

Lo importante es aprender, y crecer en ello hasta lograr un equilibrio

personal ante las presiones y dificultades en el ministerio, en consonancia con

la expresión de un escritor:

“Solo hay algo más doloroso que aprender de la experiencia, y es no

aprender de la experiencia”28 Archibald MacLeish

La propuesta del apóstol Pablo es: “Así que, ya no juzguemos más los

28
Maxwell, Jhon. Desarrolle los líderes que están alrededor de usted.1° Ed. Nashville,
TN.Editorial Betania. 1996. p.116.

27
unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al

hermano” (Ro. 14:13)

De modo que el ministerio se nutre por las dificultades, ya que es a

través de los mismos problemas que se ejerce una razón de servicio “a fin de

perfeccionar a los santos para la obra del ministerio” (Ef. 4:12)

Sin embargo, no todo el ministerio crece y aprende a tratar

adecuadamente las situaciones, y el resultado de ellos es lo que nos preocupa en

esta investigación, el apóstol Juan nos dice una promesa para los que vencen en

las dificultades:

“Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de

la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los

que moran sobre la tierra” (Ap.3:10)

En el ministerio tratamos con las dificultades personales y con las de los

demás, por lo que no debemos de desconocer ni su valor, ni el costo personal

que esto implica.

2. La realidad eclesiológica

Las dificultades en el ministerio, han llevado a muchos líderes a

situaciones límites, y para su comprobación hemos consultado a 15

instituciones. En todas ellas hemos encontrado la confesión de personas que

han sido heridas en el ejercicio de sus funciones, las reacciones de los mismos

han sido diversas: caminan frustrados en el ministerio, otros se aíslan, la

presencia de dolor se hace notoria y visible en algunos casos, y en todas las

instituciones consultadas ha habido pérdidas de ministros, de la actividad o de

28
las mismas instituciones. De 15 ministros de diferentes instituciones

evangélicas, sólo tres presentaron un esfuerzo aislado, la necesidad de ayudar

a los ministros es creciente el tema es de preocupación en todos los

entrevistados, pero no hay nada escrito con relación a la prevención y cuidados

al ministerio. Existe también en casi todas una disposición de carácter

disciplinario, lo que nos indica que se está más predispuesto a juzgar que a

ayudar al ministro herido. En algunos casos, se tiene presencia de cuidados

aislados, y se confirma que son esfuerzos personales pero no hay nada

legislado, en todos ellos se confirma la pérdida de ministros de la institución, y

cuya mayor excusa ha sido “por no tener oportunidades en la propia”. Se dice

que en muchos casos no es funcional la ayuda, por carecer de un acercamiento

real a las situaciones, que se maneja por comisiones o informes y de la persona

se está lejos de entender lo que siente y en que necesita ayuda, se juzga las

reacciones olvidando en la mayoría de los casos las causas. En 14 de los 15

entrevistados se presenta desconfianza en los tratos y procedimientos éticos. Si,

se está a favor de buscar ayuda, pero no hay un sano concepto de quien puede

hacerlo con propiedad, se adolece de la pastoral en los tiempos difíciles. Esta

realidad no solo se refleja en estas instituciones consultadas sino en muchas

iglesias y ministros independientes, que no saben cómo tratar estos casos, la

investigación muestra nuestra realidad.

29
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