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Omar Antonio Carbajal

Resumen capitulo 1-2


Teología practica en el contexto de América latina

Capítulo 1
El lugar de la Teología Práctica
como disciplina teológica
Lothar Carlos Hoch

En la actualidad, se observa una diversidad de prácticas pastorales jamás verificadas en este


continente, pasando por las más distintas denominaciones religiosas.

Sin embargo, si se mira más fondo, se comprobará que el escenario multicolor de las pastorales
es bastante confuso. Se tiene la impresión de que, por causa de la diversidad de pastorales, a estas
corresponden igualmente las propuestas que las nortean y los presupuestos que las orientan.

La Teología Práctica en una actitud de búsqueda Parte de la situación confusa reinante en la pastoral
debe ser atribuida a la misma riqueza del escenario religioso que se presenta en América Latina
hoy, y, a los desafíos que la realidad de este continente coloca para las iglesias.

La Teología Práctica es la interlocutora especial de las prácticas pastorales desarrolladas en medio


del pueblo de Dios. Éstas necesitan del análisis y de la reflexión teológica para que puedan resistir
mejor a críticas intermitentes de que son objetos, tales como la espontaneidad y la falta de rigor
metodológico, frutos de un déficit de reflexión teológica.

Desde su cuna la Teología Práctica es una disciplina controvertida. Su nacimiento como disciplina
teológica con apéndice en las facultades de Teología sucedió más por un acto de negligencia, casi
por un descuido, que propiamente como fruto de un anhelo consensual de sus genitores. Surge la
necesidad de crear una disciplina teológica capaz de establecer una relación adecuada entre la
teología y la práctica de la fe. Y es precisamente con este propósito que se instituye la Teología
Práctica como una nueva disciplina en el currículo del estudio de Teología, a la par de la Exégesis,
de la Historia y de la Dogmática.

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No deja de ser irónico que Friedrich Schleiermacher, el “Padre de la Teología Práctica”, a quien
Karl Barth considera uno de los más grandes, sino el más grande teólogo del siglo XIX, incumbido
de implantar la nueva disciplina en la Facultad de Teología de la Universidad de Berlín, en 1810,
se refiera a la misma en los siguientes términos, ¿Cómo se explica esta incertidumbre de
Schleiermacher? Ésta resultó de la premisa protestante de que toda teología es por naturaleza
práctica. Lutero no ahorró críticas a la teología especulativa de Aristóteles y Tomás de Aquino.

Las circunstancias del surgimiento de la Teología Práctica en el siglo 19 todavía nos dejaron un
segundo legado. Como la teología estaba alejada de la vida de la iglesia, ésta también estaba alejada
de la jerarquía de la iglesia. Schleiermacher concibió la Teología Práctica como la disciplina que
se ocupa de la técnica de la conducción y del perfeccionamiento de la vida de la iglesia5. Cabe a
ésta forjar el instrumental técnico por el cual la jerarquía de la iglesia conduzca y reglamente las
distintas funciones, por ejemplo, el ejercicio del ministerio pastoral y las manifestaciones de la vida
eclesiástica, tales como el culto, la catequesis, la consejería y la misma forma de la vivencia
comunitaria de la fe.

La tarea primera de la Teología Práctica consiste, por esto mismo, en encontrar su lugar específico,
desde el cual pueda dar su aporte propio tanto a la teología como a la iglesia y, muy especialmente,
a los desafíos que la sociedad, en nuestro caso la sociedad latinoamericana. Por lo tanto, la Teología
Práctica no puede asumir una postura de auto suficiencia, al punto de dispensar la contribución de
las demás disciplinas teológicas. Pero ésta tampoco debe subestimarse, al punto de creer que no
tiene nada para contribuir. Ésta va a encontrar su lugar a medida que se abra a las demás disciplinas
sin resentimientos con relación a las mismas por ser más antiguas y ya consagradas, pero también
sin sentimientos de inferioridad.

Intentamos determinar la función específica de la Teología Práctica como conciencia crítica de la


iglesia y de la teología misma en el sentido de acordarlas de su finalidad última: la práctica eficaz
de la fe. El compromiso de la Teología Práctica es comprometer a la teología y a la iglesia con la
práctica.

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Capítulo 2
Aspectos históricos y concepciones
contemporáneas de la Teología Práctica
Christoph Schneider-Harpprecht

Tenemos el interés de elaborar una concepción plausible de Teología Práctica para el contexto de
América Latina, en especial para el contexto brasileño. Un paso importante para iniciar este mino
es la discusión acerca de concepciones actuales de Teología Práctica elaboradas en el contexto del
Primer Mundo. No pretendemos simplemente transferir y adaptar resultados, siguiendo así con una
historia de dependencia y dominación teológica.

En búsqueda de una concepción de Teología Práctica para América Latina, tenemos que conocer
esta herencia y elaborar los problemas que nos dejó con el fin de obtener más libertad en el
reconocimiento de problemas semejantes, en la interpretación y evaluación de la situación religiosa
actual y en las decisiones teológicas necesarias.

El surgimiento de la Teología Práctica en Europa estaba relacionado con la ascensión de la


burguesía, el comienzo de la industrialización, los movimientos del Iluminismo y del
Romanticismo. En siglos anteriores, en las sociedades más tradicionales, la transmisión del saber
práctico al ministerio pastoral sucedía de manera más informal, por medio de procesos de
socialización cuotidiana, de la catequesis y de la convivencia según las reglas de la comunidad.

En la Edad Media, la discusión sobre si la teología es una ciencia teórica (Tomás de Aquino) o una
ciencia práctica (Duns Escoto) se desarrolló en otro ambiente social al de la instrucción práctica de
los sacerdotes. Pese al énfasis que las iglesias de la Reforma pusieron, desde el siglo 16, en el
estudio de la Biblia y en la predicación, el currículo de la formación práctica permaneció ocasional
y rudimentario, restringido a la aplicación de las reglas de la retórica a la predicación. Andreas
Hyperius fue el primero que, en su compendio de teología (1556), solicitó que el estudio de teología
incluyera, además de exégesis e historia de la iglesia, también homilética, catequesis, liturgia y
consejería. Su división de las disciplinas teológicas se volvió clásica, sin embargo, la convicción
común de que toda la teología sería práctica tenía como resultado a la exclusión de la Teología

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Práctica del estudio de las disciplinas clásicas. Ésta seguía siendo considerada como aplicación de
la verdad del evangelio descubierta en el estudio de las demás disciplinas.

Para Schleiermacher, la teología era, así como la medicina, el derecho o la arquitectura, una ciencia
positiva, que servía a un objetivo práctico: conducir a la iglesia. Fue una idea nueva y
revolucionaria de subsumir toda la teología bajo el objetivo de la dirección de la iglesia y
reconstruir sistemáticamente las diferentes disciplinas y sus tareas a partir de este objetivo.
Schleiermacher presenta este concepto en su enciclopedia teológica intitulada Breve Presentación
del Estudio Teológico. Recordamos aquí su definición de teología: La teología cristiana es, así, la
más alta representación esencia de los conocimientos científicos y reglas del arte que son necesarios
para una dirección armónica de la Iglesia.

Detrás de esta concepción de teología opera una distinción básica: la distinción entre la masa del
pueblo religioso, que no tiene formación, y los eminentes y excelentes, que asumen el liderazgo de
la iglesia. Pese a su simpatía y compasión con el sufrimiento del proletariado, Schleiermacher
queda preso a una concepción burguesa de iglesia como sociedad de clases que privilegia a los
eruditos. El pueblo es receptivo y más o menos pasivo; su religiosidad activa se limita a la
comunidad de la familia, mientras los pastores actúan y representan a la iglesia públicamente. Una
concentración del interés en la predicación y en el culto promueve esta tendencia en la práctica
eclesiástica. En el espacio público, el cristiano era en primer lugar oyente.

El lugar de la Teología Práctica se ubica en el final del estudio teológico. Schleiermacher la llama
“corona del estudio teológico”.6 Ésta presupone los resultados de todas las demás disciplinas, que
definen la esencia del cristianismo y la tarea de la iglesia. La Teología Práctica, para
Schleiermacher, es una “ciencia aplicada”. Como “técnica”, ella misma no se preocupa con las
cuestiones fundamentales de la teología. Schleiermacher define su objetivo de la siguiente manera:
“El objetivo de la Teología Práctica es poner los movimientos del ánimo causados por
acontecimientos de la Iglesia en el orden de una actividad reflejada.

Pasos concretos para investigar un tema de Teología Práctica

1. Percibir a la realidad de la práctica existente: ¿qué se está haciendo? ¿Objetivo de la práctica?


¿Quién hace (actores)? ¿Con quién o a favor de quién la práctica está siendo desarrollada? ¿En qué
lugar, región y en qué situación histórica, socioeconómica y social la práctica se desarrolla?

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2. Analizar a la auto-experiencia para darse cuenta de prejuicios y conocimientos previos (se hace
necesario dar respuestas espontáneas): ¿cómo estoy sintiéndome ante esta práctica, los
involucrados y la situación histórica y sociocultural? ¿Cómo estoy evaluando a la práctica
desarrollada? ¿Cuáles son mis criterios para esta evaluación? ¿Qué me preocupa, me deja
angustiado, me molesta o me alegra en la práctica observada?

3. Analizar a la experiencia de los involucrados: se debe entrevistar a una persona involucrada en


esta práctica o realizar una investigación de campo desde cuestionarios, entrevistas cualitativas,
etc. Para descubrir como los involucrados evalúan su actuación o lo que los demás están haciendo.

4. Formular preguntas (a partir de los resultados de los puntos 1-3) que tienen que ser respondidas
por el estudio de la tradición cristiana y por las ciencias humanas para reconocer mejor lo que sería
una práctica cristiana adecuada y teológicamente reflexionada.

5. Estudio de las fuentes bíblicas y confesionales relevantes para responder a las preguntas.
Apunte de los resultados de la investigación teológica.

6. Estudio de textos relevantes de las ciencias humanas para responder a las preguntas. Apunte de
los resultados.

7. Diálogo entre teología y ciencias humanas: relacionar y comparar los resultados de la


investigación. ¿Qué significan los aspectos psicológicos, sociales, culturales del tema a la práctica
teológica? ¿Cómo evaluar teológicamente a los resultados de las ciencias humanas?

8. Esbozar una propuesta de una práctica pastoral distinta, desarrollar, realizar y evaluar a un
proyecto piloto y establecer una nueva práctica.