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Brecha Salarial: Desigualdad de Género

El documento habla sobre la brecha salarial entre hombres y mujeres. Explica que la brecha salarial es la diferencia entre el salario medio de los hombres y las mujeres como porcentaje del salario masculino. En España, la brecha salarial actual es de un 13%, lo que significa que las mujeres cobran de media un 13% menos que los hombres por trabajos similares. Aunque existen razones para pensar que existe la brecha, los datos también se pueden interpretar de diferentes formas.

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Brecha Salarial: Desigualdad de Género

El documento habla sobre la brecha salarial entre hombres y mujeres. Explica que la brecha salarial es la diferencia entre el salario medio de los hombres y las mujeres como porcentaje del salario masculino. En España, la brecha salarial actual es de un 13%, lo que significa que las mujeres cobran de media un 13% menos que los hombres por trabajos similares. Aunque existen razones para pensar que existe la brecha, los datos también se pueden interpretar de diferentes formas.

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Brecha salarial

Janire Carazo Alcalde

Lectura: 5 min

La brecha salarial es la diferencia existente entre el salario medio de los hombres y las
mujeres, como porcentaje del salario medio de los hombres.

Dicho de otra manera, la brecha salarial es lo que gana de menos una mujer de media con
respecto a lo que gana un hombre de media.

Existe brecha salarial cuando el valor del trabajo de un hombre y una mujer es el mismo pero
el sueldo no. El derecho fundamental a la igualdad de remuneración por género es reconocido
desde 1919 por la OIT (Organización Internacional del Trabajo).

Existen razones para afirmar que existe brecha salarial, pero también los datos se pueden
interpretar de diversas formas y llevarnos a la conclusión de que no es cierta dicha
desigualdad.

La brecha salarial se expresa como la diferencia entre el salario de los hombres y las mujeres
como porcentaje del salario masculino. Por ejemplo, varios estudios de 2018 dicen que la
brecha salarial en España es de un 13%. Esto significa que una mujer, de media, cobra por su
trabajo un 13% menos que un hombre que realiza tareas similares.

¿Por qué pensamos que existe brecha salarial?

No existe una diferencia de sueldo base entre un sexo y otro, pero existen conceptos
indirectos que se retribuyen de diferente forma y tienen el mismo valor. Esto hace referencia a
complementos salariales que no están directamente relacionados con el trabajo desempeñado
y que en muchas ocasiones benefician a los hombres frente a las mujeres.

El origen de la brecha salarial viene de la desigualdad en educación y oportunidades que


reciben en muchas zonas del mundo. Tradicionalmente a la mujer se la asocia con la crianza de
los hijos, por lo que ven interrumpida su carrera profesional y todavía en algunas culturas se la
considera más débil. No obstante, en España, por poner un ejemplo, llama la atención que las
mujeres, sobre todo en cuanto a estudios superiores, estén por encima de los hombres. Y, aún
así, exista brecha salarial.

La FIFA acaba de ratificar las cifras del reparto económico en premios para la Copa del Mundo
femenina de 2019. La cantidad presenta un aumento del 50%: se pasa de los 15 millones de
dólares en 2015 a los 30 que se otorgarán en 2019. “Creo que dimos un paso y habrá muchos
más pasos adelante”, valoró al respecto el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

La denuncia emitida por la Federación Internacional de Futbolistas Profesionales (FIFPro) llega


porque la brecha en el reparto económico en premios ha crecido en el balance entre hombres
y mujeres. Como informa la entidad, en la Copa del Mundo masculina de 2014 se distribuyeron
358 millones de dólares en premios, mientras que en el certamen de 2018 se suministraron
400. O sea, teniendo en cuenta los dos últimos eventos de hombres y mujeres, el desequilibrio
en el reparto económico ha subido de 343 millones a 370. Según ESPN, en el Mundial
masculino de Rusia, la campeona Francia se embolsó 38 millones;en la cita femenina de
Francia, la vencedora percibir
DISTANCIA ABISMALLa distancia entre jugadores y jugadoras es abismal en ingresos salariales,
publicitarios o de bonificaciones. Cierto es que en estos dominios interfieren los clubes, las
federaciones o marcas correspondientes en función de sus intereses. Pero en el reparto
económico de un Mundial es la FIFA, que contempla su compromiso de “igualdad de género”
en sus Estatutos, quien alberga la responsabilidad de promover la paridad.

“Estamos progresando. Tenemos que invertir en el fútbol femenino para que incluso sea
autosuficiente en cierta medida”, explicó Infantino para el New York Times. La inversión es
deficitaria. “Tal vez algún día el fútbol femenino genere más que el masculino”, anhela. Ese
día, las arcas de la FIFA engordarán. El negocio será rentable. Pero... ¿y los valores que recogen
sus Estatutos? La BBC hizo un estudio en 2017 sobre la desigualdad en el reparto de los
premios en Campeonatos del Mundo o competiciones equivalentes. De los 44 deportes que
pagan en metálico, 35 igualan a mujeres y hombres. El 83%. El que se hace llamar deporte rey,
el fútbol, permanece retrógrado. - E.O.

En la actualidad con los derechos que se les ha otorgado actualmente a las personas, han
favorecido principalmente a las mujeres puesto que ellas se les limitaba a ser independientes y
libres sobre todo al querer ejercer sus derechos en cualquier ámbito principalmente escolar
y político, al considerarlas como aquellas personas que no se les daba voz ni voto en cuanto a
la elección de sus representantes de los partidos políticos considerándolas como el sexo débil.

Ahora las mujeres de hoy tienen la libertad de opinar y de elegir a sus representantes por
medio de su voto y son independientes sobre todo laboralmente, ademas de ello en la
actualidad se les da mayor oportunidad laboral en cualquier ambito ademas de las actividades
del hogar pueden ser; madres, trabajadoras, profesionistas, etc.

En cuanto a los hombres han cambiado rotundamente en su forma de pensar y de actuar hacia
las mujeres, con la inplementación de los nuevos derechos que se han escrito en
la constitución Art.4 hoy en día existe mas igualdad y oportunidades para el mundo de
la superación femenina y por supuesto los hombres contribuir no solo en
cuestiones económicas sino también el labores domesticas.

Estereotipos de género y sexualidad

Los estereotipos de género también afectan a la sexualidad de los hombres y de las mujeres.

Así, por ejemplo, practicar sexo se ve “normal” en los hombres y se considera tabú para las
mujeres, que tienen que ocultar su deseo porque está “mal visto” socialmente.

Por otra parte, los temas relacionados con la interrupción del embarazo se considera un
problema que atañe sólo a las mujeres. Pero ni lo uno ni lo otro es cierto, ya que las mujeres
también tienen derecho a tener una vida sexual plena y saludable, y los hombres participan
en los procesos de embarazo. Ninguna mujer puede quedar embarazada si no cuenta con un
hombre. Luego poner los medios para evitar un embarazo también es una cuestión que les
compete.

Imagen de Geekandchic.cl

Es por ello que tenemos que romper estos estereotipos y reconocer que hombres y mujeres
tenemos un cuerpo que siente, que necesita placer y desarrollar una vida sexual sana, en la
que los hombres tienen la misma obligación que las mujeres para que no se produzca un
embarazo no deseado.

Las mujeres, en particular, tienen que romper los estereotipos que la limitan como sujeto
sexual y para desarrollar plenamente su sexualidad.

EL PAPEL DE LA MUJER ANTES Y AHORA

Cuando éramos niñas, la abuela nos decía: “Hijita, tú debes de jugar a las muñecas, a hacer la comidita y a ser
mamá.” De hecho, las muñecas eran nuestros bebés.

Antes, el papel de la mujer era casarse, ser mamás y quedarse en casa a cuidar a los hijos y punto final. No
tenían derecho a tener aspiraciones o metas que se desviaran del matrimonio y crear una familia. Lo máximo
que una mujer podía lograr era tomar alguna clase de pintura, tejido, manualidades, o cualquier cosa cuyo uso
se pudiera aplicar en el hogar. Las mujeres que contaban con alguna profesión o carrera, la abandonaban al
contraer matrimonio, preparándose para tener hijos y formar un hogar. En algunas culturas, las mujeres no
podían comenzar a estudiar una licenciatura, y en otras las mujeres ni siquiera podían ir a la preparatoria. Y
casarse para después trabajar o estudiar estaba “prohibido”. El hombre siempre fue el proveedor de la familia.
Era obligación y derecho exclusivo del hombre el desempeñarse en el campo laboral y/o profesional.

Durante los años 50’s, aunque el hombre no pudiera sacar adelante un hogar del todo, no permitían que sus
esposas también tuviesen trabajo. No era aceptable, y tampoco bien visto, que una mujer casada trabajara en
lugar de dedicarse al hogar y a su familia. En algunas culturas estaba considerado como falta de autoridad por
parte del hombre. En otras culturas, el que la mujer trabajara era señal de que el hombre no cumplía con su
función de proveedor de la familia y, tristemente, en la actualidad todavía hay personas que piensan así.

Ahora las cosas son diferentes. Ya son cada día más las mujeres que salen a ocupar un puesto en el campo
laboral. Conforme el tiempo pasó, la situación económica del país en general se fue tornando cada vez más difícil
y, en los hogares donde antes alcanzaba el dinero que el señor de la casa traía, dejó de alcanzar. Entonces la
esposa tuvo que entrar en acción y buscar algún trabajo que ella pudiera desempeñar satisfactoriamente a
cambio de un pago, mismo que utilizaría para apoyar con los gastos del hogar. Esto sin descuidar su trabajo de
tiempo completo que es el de ama de casa: profesión que ejercemos con orgullo desde el día en que nos
casamos a cambio de ninguna remuneración económica.

Por otro lado, muchas mujeres ya no se conforman con casarse y tener una familia. Ya quieren tener algo propio
además de su familia y hogar. Las mujeres están tomando conciencia de la importancia que tiene la búsqueda de
la superación personal y preparación educativa, que les abrirán puertas que permitirán escalar a puestos más
altos y con mejor sueldo. También existen actualmente muchos empleos de medio tiempo, o con horarios
flexibles, que son atractivos para la mujer casada, ya que les permiten ejercer un trabajo con paga, sin descuidar
las tareas del hogar. Asimismo cada vez son más las mujeres empresarias.

EL PAPEL DE LA MUJER ANTES Y AHORA

Cuando éramos niñas, la abuela nos decía: “Hijita, tú debes de jugar a las muñecas, a hacer la comidita y a ser
mamá.” De hecho, las muñecas eran nuestros bebés.

Antes, el papel de la mujer era casarse, ser mamás y quedarse en casa a cuidar a los hijos y punto final. No
tenían derecho a tener aspiraciones o metas que se desviaran del matrimonio y crear una familia. Lo máximo
que una mujer podía lograr era tomar alguna clase de pintura, tejido, manualidades, o cualquier cosa cuyo uso

se pudiera aplicar en el hogar. Las mujeres que contaban con alguna profesión o carrera, la abandonaban al
contraer matrimonio, preparándose para tener hijos y formar un hogar. En algunas culturas, las mujeres no
podían comenzar a estudiar una licenciatura, y en otras las mujeres ni siquiera podían ir a la preparatoria. Y
casarse para después trabajar o estudiar estaba “prohibido”. El hombre siempre fue el proveedor de la familia.
Era obligación y derecho exclusivo del hombre el desempeñarse en el campo laboral y/o profesional.

Durante los años 50’s, aunque el hombre no pudiera sacar adelante un hogar del todo, no permitían que sus
esposas también tuviesen trabajo. No era aceptable, y tampoco bien visto, que una mujer casada trabajara en
lugar de dedicarse al hogar y a su familia. En algunas culturas estaba considerado como falta de autoridad por
parte del hombre. En otras culturas, el que la mujer trabajara era señal de que el hombre no cumplía con su
función de proveedor de la familia y, tristemente, en la actualidad todavía hay personas que piensan así.
Ahora las cosas son diferentes. Ya son cada día más las mujeres que salen a ocupar un puesto en el campo
laboral. Conforme el tiempo pasó, la situación económica del país en general se fue tornando cada vez más difícil
y, en los hogares donde antes alcanzaba el dinero que el señor de la casa traía, dejó de alcanzar. Entonces la
esposa tuvo que entrar en acción y buscar algún trabajo que ella pudiera desempeñar satisfactoriamente a
cambio de un pago, mismo que utilizaría para apoyar con los gastos del hogar. Esto sin descuidar su trabajo de
tiempo completo que es el de ama de casa: profesión que ejercemos con orgullo desde el día en que nos
casamos a cambio de ninguna remuneración económica.

Por otro lado, muchas mujeres ya no se conforman con casarse y tener una familia. Ya quieren tener algo propio
además de su familia y hogar. Las mujeres están tomando conciencia de la importancia que tiene la búsqueda de
la superación personal y preparación educativa, que les abrirán puertas que permitirán escalar a puestos más
altos y con mejor sueldo. También existen actualmente muchos empleos de medio tiempo, o con horarios
flexibles, que son atractivos para la mujer casada, ya que les permiten ejercer un trabajo con paga, sin descuidar
las tareas del hogar. Asimismo cada vez son más las mujeres empresarias.

Cuántas mujeres y hombres hay en el mundo 2019?

(año 2019) Si las mujeres representan un 49,5 % de la población mundial: 7 500 000 000 · 49,5
/ 100 ≈ 3 712 500 000 mujeres. En el mundo hay actualmente ≈ 3712 millones de mujeres.10
ene. 2019

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