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Presentado a : Abg.

Yina Triviño
INTRODUCCION

La ética y la moral son dos cosas que van de la mano, siempre ha existido la
necesidad por parte del ser humano de saber qué es lo que está bien y lo que está mal,
sobre todo cuando se desenvuelve en una sociedad donde existen más individuos que son
capaces de juzgar de manera positiva o negativa dichas acciones.

El sentido de pertenencia del ser humano en la sociedad hace que este se


comporte de cierta manera además de las costumbres y enseñanzas que acontecen el
círculo en donde se desenvuelve.

La calidad humana siempre ha tenido un antecedente y ese antecedente es la


moral. La ética va en conjunto, ya se entiende como el conjunto de normas que rigen el
adecuado comportamiento del ser humano dentro de la sociedad y hacia sus semejantes.

Los términos ética y moral, son empleados generalmente como sinónimos, esto
responde a sus significados etimológicamente confluyentes, donde la palabra ética
procede del griego ethos que significa “el carácter, modo de ser”. Moral procede del latín
mos moris que significa también “carácter o modo de ser”. Dadas estas coincidencias no
resulta extraño el uso inapropiado que pudiera dársele en algunos textos, sin embargo, en
lo sucesivo será empleado el termino ética para hacer referencia a la filosofía moral y
moral para denotar los distintos códigos morales concretos; debido a que se trata de
perspectivas distintas acerca de la “reflexión moral”. Desde estas distinciones, la ética se
refiere a la disciplina filosófica que constituye una reflexión sobre los problemas
morales. Moral, es el conjunto de principios, normas y valores que cada generación
trasmite a la siguiente, en la confianza de que se trata de un buen legado de orientaciones
sobre el modo de comportarse para llevar una vida “buena” y “justa”.

El fundamento conceptual de este articulo parte de las estructuras que surgen de


la interacción social (sociedad-organización), como sistemas de referencias y
concepciones que se complementan con la actuación gerencial para establecer principios
básicos de convivencia, que se expresan en valores y principios para orientar la conducta
del gerente, la cual puede o no ser sometida a cuestionamiento interno o externo. Sin
embargo, es la intención de estas reflexiones destacar el reto que representa para la
gerencia pública, superar la concepción economicista de las organizaciones, por una
racionalidad más humana que se nutra de los principios de justicia y equidad económica,
a objeto de que quienes conviven en la organización generen una visión compartida y
promuevan un comportamiento cónsono con las exigencias morales de la sociedad y en
concordancia con los principios que promulga la ética pública.
ÉTICA Y MORAL

Los conceptos de la ética y el moral re–surgen con ímpetu. La ética y la moral son el
remedio para esta sociedad desorientada y corrupta, es la creencia actual. Pero, ¿es claro el
concepto de la ética? ¿Los sujetos que apelan a ella como remedio para los males actuales
tienen claro a qué se refiere? ¿Cuál es el imaginario que gira en torno a este significante
casi tan antiguo como la humanidad misma? En este mismo orden de ideas, Lipovetsky
pregunta si el siglo xxi será ético o no será.

Hay un forcejeo de la cultura en la medida en que existe una oscilación entre extremos:
mayores sanciones versus mayores libertades. Prevalece una tensión entre posiciones
opuestas frente a diversos temas que se refieren a la forma de vivir: la sexualidad, la
libertad, el desarrollo de la personalidad, el respeto, los derechos desde una posición
individualista responsable y una irresponsable.

Dadas las grandes transformaciones puede decirse que la ética está de moda cuando los
grandes sumarios no son creíbles, los derechos pululan y se abren múltiples posibilidades
de decisión. Esta es pues la época de la ética donde es importante re–pensarla de una
manera novedosa, con las características de una sociedad posmoderna. Bien lo dice
Lipovetsky:

Ahí reside una de las razones del éxito de la ética: entra en estado de gracia en el momento
en que los grandes breviarios ideológicos no responden ya a las urgencias del momento. En
muchos aspectos este desplazamiento hacia la ética constituye una suerte para la
democracia, testimoniando una toma de conciencia creciente de nuestra responsabilidad
hacia el porvenir, un reforzamiento de los valores humanistas. La fe decayó y los breviarios
ideológicos no responden a las urgencias del momento.

En el caso particular de la ética y la moral, la diferencia en sus concepciones abona el


terreno para que las representaciones sean múltiples; en espacios académicos, sociales,
medios informativos se habla de la ética con frecuencia, pero no se sabe a ciencia cierta a
qué se hace referencia cuando se invocan estos significantes. Los juicios, la valoración de
los actos, las opiniones frente a las acciones de los sujetos son focos de interés en la
posmodernidad y la demanda de respuestas referidas a estos temas desde el ámbito político,
empresarial y educativo no se deja esperar.

La postura de algunos teóricos frente al momento actual hace referencia a una discusión
ética, a una postura ética que es re–pensar, re–plantear, re–significar estos conceptos que, a
pesar de estar de moda y ser actuales en todos los ámbitos, conducen a equívocos,
paradojas y malos entendidos. Lipovetsky propone desvelar la mutación de la historia con
relación a los acontecimientos e invenciones; desde esta perspectiva es fundamental pensar
la mutación de nuestros días con relación a las invenciones de la época y con ello a las
modificaciones en la visión del mundo, la ética y la moral en la actualidad.

Los autores posmodernos, incluso algunos modernos, plantean la necesidad de reorganizar


la ética: Habermas, nombrado por en la conferencia: “¿Tu ética en el pasado o en el
futuro?” propone una resignificación de la norma: reformularla a través del consenso para
lograr su aceptación y su cumplimiento dadas las modificaciones contemporáneas.
Lipovetsky, por su parte, propone reorganizar la ética de una manera inteligente y con
posibilidades de aplicación, menos idealistas, preocupadas por beneficios para el hombre,
con responsabilidades reales, donde la moderación de los intereses personales sea un factor
a tener en cuenta; aboga por las medidas justas adaptadas a las circunstancias de hoy a los
seres humanos de hoy. Plantea, al igual que Restrepo, que en general los valores que se
reconocen son más negativos que positivos: no hacer versus tú debes; hay detrás de lo que
él llama revitalización ética “una moral indolora”.

Bauman y Vattimo sugieren replantear y reorganizar la ética e ingresar nuevos conceptos


acordes con el momento actual, puesto que ya no responden a las demandas de la época.
Bauman sostiene que es necesario contemplar temas que en la ética moderna no eran
tenidos en cuenta tales como las relaciones de pareja, la sexualidad y las relaciones
familiares. Desarrolla el tema de la responsabilidad y las consecuencias que los actos
tienen, no solo sobre la persona que ejecuta la acción, sino también sobre los otros –la
corresponsabilidad.

Además de la razón como capacidad que interfiere en las acciones de los sujetos, también
se encuentran los sentimientos como un elemento importante a tener en cuenta cuando se
refiere a la ética, en muchas ocasiones es el sentimiento el que lleva a la acción más que la
razón. La ética y la moral de las épocas pasadas no responde a las necesidades actuales, los
sujetos posmodernos no son sujetos sin ética y sin moral, son sujetos con nuevas demandas
y nuevas posturas que es importante reconocer y con base en ello realizar propuestas
acordes a los requerimientos y las problemáticas actuales.

Es en esta misma vía desde donde deben replantearse los conceptos de ética y moral para
pensarlos al interior de la Universidad y para ello introducir los temas de reflexión
relevantes. Es importante tener en cuenta que para efectos del presente artículo se toman los
conceptos de ética y moral como sinónimos, dado que generalmente los sujetos hoy
resignifican, resemantizan y representan la ética y la moral de una manera indistinta.

Muchos fueron los temas a los que hicieron alusión los estudiantes que participaron en la
investigación realizada para optar por el título de Magíster en Estudios Humanísticos en la
Universidad EAFIT. El tema de la misma hace relación a la representación que los
estudiantes de la Universidad tienen sobre los conceptos de la ética y la moral en algunas de
sus prácticas cotidianas.

Los estudiantes precisan la ética como normas, lineamientos, parámetros que dictan y
definen la mejor forma de actuar para lograr una conducta ideal cuya función es regular el
comportamiento. Su postura, apegada a la norma, hace que piensen la ética y la moral como
un modelo, su demanda es de patrones y fórmulas para cumplirlas, de recetas para
comportarse y con ello adecuarse a lo designado por el otro. Algunos de los jóvenes han
adoptado un modelo universal que aniquila la capacidad de juicio, se asumen los valores
universales únicos y con ello se corre el riesgo de la homogeneización, todos iguales, no
hay diferencias, no hay singularidad, generalmente cumplen el patrón trazado por la
sociedad, la ética se circunscribe a su cumplimiento. Se observa la ausencia de crítica y
reflexión, un débil ejercicio de la razón, lo que prevalece es el ejercicio ciego de copia
derivada de modelos externos, así mismo, la aprobación o no de las actuaciones viene del
exterior; la moral la estructura la sociedad, la cultura o la religión.

El modelo que predomina en algunos estudiantes es bastante particular cuando se refieren a


la ética: normas, sanciones, castigo y de vez en cuando no dejarse pillar. Otro de los
modelos que predomina es el marcado por los padres, no para criticarlos, disentir o
separarse, sino para repetirlo, continuarlo o saldar la deuda contraída por sus esfuerzos; aún
siguen apegados a sus ideales, al parecer no han construido los suyos. También la religión
continúa teniendo una influencia importante en los jóvenes; en los decires cotidianos apelan
permanentemente a Dios, puesto que no se presentan grandes debates sobre el tema, solo se
apropian de este modelo, lo invocan y lo cumplen.

Es posible que la necesidad de reconocimiento, antes de atender su propio deseo y su


proyecto de vida, los empuje a darle gusto al otro, a cumplir un modelo externo que no les
produce el placer y el goce propio. Este aspecto es quizás el punto central que hace que aun
estén apegados a lo externo antes que, a lo interno, a su deseo. El facilismo y la comodidad
pueden tener su origen en este punto particular; si los estudiantes no reconocen su deseo
cualquier cosa los puede encaminar aparentemente, pero la fuerza y la motivación se
desvanecen ante los primeros obstáculos, el impulso y la energía desfallecen si el deseo
proviene de los otros; el esfuerzo y el sacrificio se hace por lo que se desea profundamente
o es un medio para alcanzar el fin deseado. Los ideales se cifran más en el tener objetos que
en el ser, probablemente por su postura alienada e indiferente. La solicitud de modelos,
recetas, tips y fórmulas está presente para el reconocimiento de los comportamientos éticos
y morales; la búsqueda de soluciones rápidas, de soluciones donde el esfuerzo, el sacrificio
y la reflexión no tienen mucho valor es frecuente en la significación de la ética y la moral.
Copiar modelos es una alternativa rápida y fácil pero costosa para la subjetividad; desde
aquí se deriva también el tema de la responsabilidad, dado que, si se demandan
constantemente modelos para copiar, y si al ponerlos en práctica fallan, la responsabilidad
recae sobre los otros: los modelos o los que cedieron a la solicitud, no sobre los jóvenes,
esta es otra veta que se abre. Desde esta perspectiva se puede ver también el tema de la
corrupción y la cultura “del vivo”, frecuente en nuestro medio.

Los seres humanos de la misma manera que tenemos la necesidad de formar parte
de un círculo como lo es la sociedad, también necesitamos vivir en armonía.
Si bien es cierto que todas las costumbres del ser humano se aprende del el núcleo
familiar, quienes son nuestro padres los que forjan nuestra personalidad desde pequeños
y la manera de convivir y ser hacía con los demás, de igual manera, al crecer y
desarrollarnos nos desenvolvemos en otros círculos como lo es la escuela y las
amistades, con el paso de los años también en el trabajo, lo cual esto también no enseña a
comportarnos de cierta manera, claro que no se trata de fingir ser personas que no somos,
sino aprender de los demás y que sus enseñanzas y ejemplo tengan un impacto positivo
en nuestras vidas para poder vivir en una adecuada armonía.

Existen muchos principios que rigen la ética y la moral, sin embargo, existen
aquellos invaluables e indiscutibles que todo el ser humano debe poseer y así mismo
aplicar:

 El ser humano es un ser autónomo, libre de vivir en plenitud y dejar vivir en


plenitud a los demás, siempre y cuando sea para profesar el bien y nunca adjudicar
un mal, explicamos pues que el ser humano siempre tendrá impacto en la vida de
otro ya sea para bien o para mal.

 Integridad: El ser humano jamás debe atentar contra su persona a favor de los
intereses de alguien más o por conveniencia, debe ser un ser completo y en perfecto
equilibro para desarrollarse amenamente en la sociedad y de igual manera ser así en
el ámbito laboral

 Vulnerabilidad: Debemos de cuidarnos a nosotros mismos y cuidar a otros, somos


imparcialmente frágiles ante ciertas circunstancias, de igual forma actuar con
beneficencia y no solo ver por los intereses propios.

 EL ser humano ante todo debe de ser digno, debe reconocer asimismo a sus
semejantes y como individuos y respetar ese principio donde se deposita el principio
de la calidad moral y humana en un sentido más sensible.

Dentro del ámbito laboral, este conjunto de normas se hace aún más latente, as las
circunstancias del medio en donde el ser humano no solo tiene que poner en práctica su
código ético y moral personal, sino que la práctica que desempeña lleva consigo
principios y normas que hay que respetar para no solo actuar correctamente, sino saber
que estamos obligados y en deber a dar un excelente servicio el cliente que atendemos.

La deontología, por ejemplo, es el conjunto de normas que definen los deberes y


obligaciones del profesional en el desempeño de sus funciones.

Existen miles de situaciones que pueden poner en tela duda nuestro criterio y
podemos ser entonces seres éticos y morales, aunque faltemos en una o dos ocasiones
con una acción no tan ética ¿Es válido aplicar el concepto de que el fin justifica los
medios?

Hay que respetar el código de ética profesional al pie de la letra, aunque haya
circunstancias donde podamos entrar en conflicto, siempre nuestra obligación será
salvaguardar los intereses de los terceros que atendemos, formar una convivencia sana
dentro del ambiente laboral no solo para hacerlo mejor y más sociale sino eliminar las
envidias, respetar nuestros principios también para desempeñar de mejor manera nuestro
trabajo y tener una satisfacción.

Dentro de nuestro trabajo podemos caer en conflictos y abusar de nuestras


facultades, por ejemplo, un empleado que utiliza el teléfono de la empresa para hacer
llamadas personales, o aquel trabajador que utiliza tiempo de trabajo para salir y hacer
mandados personales. Otro caso sería también el favoritismo de los altos rangos hacia
empleados de menor rango, donde se da el caso de que muchos tienen ciertos privilegios
para horarios, faltas sin justificar, etc.… y los jefes se hacen de la "vista gorda" porque
son sus empleados favoritos y que incluso estos mismos empleados son incompetentes, y
desempeñan pobremente su trabajo a diferencia de otros.

Un caso actual que podemos utilizar como una falta de ética profesional y
tristemente a la dignidad de las personas, es el caso de la anestesióloga Mayte Rojas, la
cual subió a su Facebook, fotos de algunos pacientes en el quirófano con pies de página y
comentarios burlescos y sarcásticos, atentando a la integridad de los pacientes atendidos
en el hospital.
Este es un claro ejemplo de que a veces la falta de criterio y racionalismo puede
llevarnos a hacer faltas a la moral y ética profesional en este caso, poniendo en tela de
juicio nuestro razonamiento e inteligencia en nuestra vida profesional y personal.

Algunos consideran la cárcel para ella, pero propiamente no cometió un delito


grave, aunque si faltas a la moral, revocarle la licencia es la decisión actual para la
doctora.

El escritor Jaime Balmes en su libro Ética habla sobre el concepto de ética y


moral y que tanto influye en una sociedad. Explica que a ética es más un arte que una
ciencia, las ideas morales son necesarias buscarlas en la razón, en la conciencia, y en el
sentido común. También dice que a moralidad es el corazón de las relaciones humanas,
pues controla y regula los impulsos agresivos y antisociales. Cabe atender a que la moral
no es un medio para conseguir otra cosa.

Tampoco es la moral un juego de eudemonía: no se pueden calcular las ventajas


de actuar de un modo u otro con finalidad egoísta. Un sujeto no es moral si así se
comporta; sólo lo será, afirma, si mide la moral basándose únicamente en un
cumplimiento del deber, cumplimiento que deberá ser desinteresado para ser
auténticamente moral. No es posible “supeditar el bien y el mal moral a la voluntad
humana”, pues “equivaldría a relativizar la propia moralidad”, cuando ésta posee un
carácter absoluto y necesario. De hecho, es una proyección del orden creador por Dios,
por lo que su fundamento reside en Dios, en el amor a Dios.

De acuerdo a lo anterior hay formas de cómo piensa, y actúa el hombre, y esto


está dado a dos palabras ética, moral, pues de acuerdo a las costumbres y normas dadas
por él mismo se ha desatado muchas críticas respecto a que tan moral o éticamente
puede llegar a actuar un ser humano, un ejemplo como cita Jaime Blames “si una
persona le sirve a otra sin ningún interés, pero esta persona lo traiciona, y se lo acepta
porque le resulta más beneficioso para él”, esta persona debe ser tratado como se lo
merece.

No es un acto moral porque está traicionando, pero sin embargo se debe perdonar
y ahí es donde entra la ética a profesar, con esto doy a entender que la ética es un acto de
conducta guiada por la moral que a su vez está guiada por las costumbres y normas de
una sociedad.
CONCLUSION

En conclusión, puedo decir que el ser humano es un ser racional y autónomo en la


sociedad sin embargo de acuerdo a sus enseñanzas y sus criterios personales, los cuales
provienen desde el núcleo familiar y posteriormente con el desarrollo del ser humano
dentro de la sociedad y diferentes ámbitos en los cuales se desenvuelve, pueden afectar
de manera positiva como negativa el criterio de estas personas. Así mismo las
costumbres adquiridas son otro principio que se puede ver alterado por la sociedad, pero
si el mismo ser humano vive su moral de una manera intachable y asimismo ser mejor
persona y hacer mejor a los demás.

Balmes nos da a entender de que el ser humano está en una sociedad dada por
reglas y que si no las tiene puede tener mucha más libertad, pero por esto se dejaría de
llamar criatura racional haciéndola en una condición inferior a los brutos y aún a los
seres inanimados, pero todas las personas del universo tienen un objetivo y si se quiere
llegar a ella se debe tener al menos una regla para poder constituir una moralidad.
Referente

Jaime Luciano Antonio1 Balmes y Urpiá: (Vich, Barcelona, 28 de agosto de 1810 - ibídem, 9
de julio de 1848), conocido habitualmente como Jaime Balmes, fue un filósofo, teólogo,
apologista, sociólogo y tratadista político español. Familiarizado con la doctrina de santo
Tomás de Aquino, Balmes es un filósofo original que no pertenece a ninguna escuela o
corriente en particular,2 al que Pío XII calificó como Príncipe de la Apologética moderna.

Webgrafía
Jaime L. Balmes, Libro Ética, editado por Juan Bautista Bergua

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