Está en la página 1de 379

DEPARTAMENTO D E CONSTRUCCIÓN Y T E C N O L O G I A ARQUITECTÓNICAS -

TRATADO DE REHABILITACION

o
E
o
I Patología y técnicas de intervención,
Fachadas y cubiertas

•r
Organización del Master de Restauración Arquitectónica
Universidad Politécnica de Madrid. Departamento de Construcción y Tecnología Arquitectónicas.
Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid

Director del Master


Juan Monjo Carrió

Autores
3
Josep M. Adell Argües
Alfonso del Aguila García
Celia Barahona Rodríguez
Manuel Carbonell de Masy
Pedro Galindo García
Soledad García Morales
Félix Lasheras Merino
Javier León Vallejo
Lucio Maire Dorado
José Méndez Martín
Juan Monjo Carrió
a
José M. Quixal
Luis de Villanueva Domínguez

Edición de la presente publicación


Editorial Munilla-Lería

Dirección editorial
Luis M. Glbert Trueba

Coordinación
Rita Bestard Martínez

Colaboración
Begoña Valdés Tamames

Documentación
Rosa Bustamante Montoro

a
1 edición Febrero 1999
a
2 impresión Mayo 2000

Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la cubierta, puede


almacenarse o reproducirse con ningún medio, sea éste químico, eléctrico,
fotocopia, etc., sin la debida autorización de esta editorial.

© del texto, Universidad Politécnica de Madrid


© de la edición, Editorial Munilla-Leria
Editorial Munílla-Lería
Avda. Filipinas. 30 • 28003 Madrid (España)
Teléfono y Fax: 91 554 87 47

Fotocomposición y Fotomecánica: M J M Impresores


Impresión: Graficinco, S. A.
I.S.B.N. de la Colección: 84-89150-23-0
I.S.B.N.: 84-89150-26-5
Depósito Legal: M. 4.799-1999
Printed in Spain - Impreso en España
TRATADO DE REHABILITACIÓN
Departamento de Construcción. Universidad Politécnica de Madrid (OCTA UPM)

TOMO 1 - TEORÍA E HISTORIA DE LA RESTAURACIÓN


I. Teoría de la Restauración.
II Historia de la Restauración en España.
III. Historia del.Sisterna Constructivo español.
IV. Ejemplos rie Intervenciones. "•

TOMO 2 - METODOLOGIA DE LA RESTAURACIÓN Y DE LA REHABILITACIÓN


. I. Metodología de la Restauración Monumental e Instrumentos de Intervención.
1
II. Incidencia-de la Arqueología"en ía Restauración.
.;. • 111/La Legislación en la Restauración.
IV. Ejemplos de Intervenciones.

TOMO 3 - PATOLOGIA Y TECNICAS DE INTERVENCIÓN. ELEMENTOS ESTRUCTURALES


I. Recalces, apeos y demoliciones.
II Obras de fabrica
III. Recuperación de estructuras de madera.
IV. Patología y recuperación de estructuras de hormigón y metálicas.

TOMO 4 - PATOLOGÍA Y TÉCNICAS DE INTERVENCIÓN. FACHADAS Y CUBIERTAS


I. Humedades y su tratamiento.
II. Patología e intervención en cerramientos y acabados.
III. Revestimientos continuos.'
IV. Patología y reparación de cubiertas.

TOMO 5 - PATOLOGÍA Y TÉCNICAS DE INTERVENCIÓN. LAS INSTALACIONES


I. La rehabilitacion.de las instalaciones de acondicionamiento higrotérmico.
I!. La rehabilitación de las instalaciones eléctricas/electromecánicas y de'alumbrado.
III. Acondicionamiento y aislamiento acústico en la rehabilitación.
. IV. La rehabilitación de las instalaciones de fontanería, saneamiento
y protección contra incendios. - . - .
Presentación

E
l Departamento de Construcción y Tecnología Arquitectónicas de la Universidad Politécnica
de Madrid lleva dictando el Curso Master en Restauración Arquitectónica (MRA) sin interrup-
ción desde 1990, compuesto, a su vez, de dos cursos de especialidad, el de Teoría e Historia
de la Restauración y el de Patología y Técnicas de Intervención.

En 1994/95, el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid publicó el contenido de este último en una
colección de cuatro tomos titulada Curso de Patología. Conservación y Restauración de Edificios,
hoy prácticamente agotada. Por ello, hemos considerado oportuno la presente publicación, que ac-
tualiza dicha colección y la completa con el curso de Teoría e Historia, por lo que constituye el tex-
to completo del MRA.

El título de esta nueva colección, TRATADO DE REHABILITACIÓN, trata de reunir el contenido de la


misma ya que la Rehabilitación es, precisamente el objetivo final de cualquier intervención en el
Patrimonio Arquitectónico, que lleva implícita, a su vez, la Restauración de los edificios con un de-
terminado valor histórico o artístico, así como la Reparación de todas aquellas partes del mismo
que sufren algún tipo de proceso patológico.

La Rehabilitación se convierte así en el proceso por el cual se recupera, la habitabilidad de un edi-


ficio cuando estaba deteriorada por su estado patológico, o se cambia la misma para darle un nue-
vo uso. Esta acepción del término en cuestión, tan aceptada y utilizada actualmente en todos los
ámbitos, no está recogida. Sin embargo, en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española,
la razón es aparentemente clara: la etimología de rehabilitar tiene su origen en la palabra habilidad
y no en habitabilidad , por lo que parecería que su sema original no permite la acepción que le da-
mos. No obstante además del uso generalizado de esta acepción, lo que posibilitaría un cambio se-
mántico, cabe considerar la habitabilidad de un edificio como su habilidad más importante, por lo
que sí sería correcto el uso de esta acepción para la palabra rehabilitar.

En cualquier caso, consideramos importante desde el punto de vista arquitectónico el hecho de es-
tablecer una utilidad (habitabilidad) determinada cuando restauramos un edificio, de tal manera que
nuestra Intervención se oriente a conferirle esa utilidad, además de recuperar todos los valores his-
tóricos y artísticos del mismo. Un edificio restaurado sin uso, es un edificio de difícil mantenimien-
to y, por tanto, condenado a nuevos procesos patológicos que aumentarán su deterioro.

Tengamos presente, pues, en nuestras intervenciones la tríada vitrubiana y hagamos que el edificio
recupere su integridad (Fírmitas), su aspecto (Venustas) y su habitabilidad {Utilitas). En definitiva, RE-
HABILITEMOS el edificio a restaurar.

Madrid, abril de 1998


Juan Monjo Carrió
Director del MRA
Introducción

Juan Monjo Carrió


Coordinador de los lomos 3 y 4

• • • r a t a n estos dos tomos de analizar los procesos patológicos que sufren los distintos elemen-
tos constructivos de un edificio para proceder a su reparación inmediata mediante una serie
I de técnicas de intervención que deben aplicarse siempre en tres etapas diferenciadas:

- El estudio patológico previo para poder alcanzar un diagnóstico preciso que nos permita cono-
cer, con la mayor exactitud el proceso patológico que afecta al elemento en cuestión.
- La anulación de la causa que provoca el proceso patológico, con el objeto de que no vuelva a
aparecer una vez terminada la intervención.
- La reparación de la lesión que se ha manifestado como síntoma del proceso patológico y que
es, en definitiva, su aspecto más llamativo.

Estas tres fases de la intervención deben seguir siempre las misma secuencia y debemos comple-
tar cada una de ellas con el máximo cuidado y atención al propio edificio y a sus valores históricos
y artísticos.

En la primera, haremos uso de las técnicas de inspección que nos ofrece hoy la ciencia y que nos
permiten conocer el estado del edificio destruyéndolo lo menos posible. Me refiero a las técnicas
ópticas (fotogrametría, termografía, endoscopia, etc.). Otras veces no tendremos más remedio que
recurrir a la toma de muestras y a los ensayos destructivos, o al simple seguimiento ocular o con
aparatos de precisión como los extensómetros y comparadores mecánicos o eléctricos. En cual-
quier caso, no deberemos pasar a la intervención reparadora sin tener un diagnóstico lo más preci-
so posible, al igual que un médico no receta sin estar seguro de la enfermedad, con realización de
todos los análisis y seguimientos previos necesarios.

En la segunda, recurriremos también a las técnicas actuales que nos permita realizar cimentacio-
nes, reforzar elementos estructurales, drenar, impermeabilizar y ventilar cimentaciones y arranques
de muros, mejorar aislamientos de fachadas y cubiertas, etc.. con el objeto de anular el origen de
los procesos patológicos, originados normalmente por errores de diseño y ejecución o, simplemente,
por el paso del tiempo.
En la tercera, por último, actuaremos con sumo cuidado para, por una parte realizar una intervención que per-
mita recuperar la funcionalidad constructiva del elemento lesionado y, por otra, ser respetuosos con la arqui-
tectura del propio edificio, con sus valores históricos y constructivos. Unas veces deberemos recurrir a las téc-
nicas constructivas originales para mantener la imagen inicial tal como preconizaba Viollet le Duc, otras podremos
aportar tecnología y materiales actuales, siempre que no interfiera en el aspecto ni el funcionamiento construc-
tivo del propio edificio o elemento, otras, por fin, no tendremos más remedio que demoler, haciendo caso omi-
so a las exigencias del arqueólogo Ruskin, para después reponer, si cabe, con materiales originales o moder-
nos, conservando la imagen original o aportando soluciones técnicas y formales contemporáneas, que permanezcan
como hitos históricos de la evolución arquitectónica del propio edificio y faciliten así su lectura sincera en tiem-
pos venideros.

Para alcanzar todas esas etapas, el texto se ha dividido en dos tomos, uno referido básicamente a elementos
o
estructurales (el 3 .), tanto de obras de fábrica, más antiguas, como a estructuras ortogonales y reticulares de
madera, hormigón y acero que, aún siendo más próximas en la historia, tienen también su tradición y, en mu-
o
chos casos, su valor histórico y artístico. El otro (el 4 .) referido a elementos de cerramiento y acabados, es de-
cir, fachadas, cubiertas y acabados en general, Incluso elementos decorativos. En cada uno de ellos, los distin-
tos tipos o materiales disponen de un capítulo específico que analiza las tres etapas antedichas para cada caso.

Comoquiera que son diversos los autores de los distintos capítulos, resulta inevitable la repetición de concep-
tos básicos y de soluciones técnicas para la intervención. A veces la repetición es coincldente y otras es con-
tradictoria, lo que podrá sorprender al lector. A pesar de ello y en aras de la diversidad, hemos preferido mante-
ner esas repeticiones e, incluso, contradicciones, en la confianza de que el técnico que consulte el texto obtenga
sus propias conclusiones.
Indice

Presentación
Juan Monjo Carrió 7

Introducción
Juan Monjo Carrió 9

I. HUMEDADES Y SU TRATAMIENTO

1. Comportamiento hídrico de los edificios de construcción tradicional y


de sus materiales. Criterios generales
Soledad García Morales 15

2. Humedades en obras enterradas. Técnicas de drenaje e impermeabilización


Félix Lasheras Merino 29

3. Técnicas y ejemplos de hidrofugación en masa


Manuel Carbonell de Masy 47

4. Humedades en fachadas
Juan Monjo Carrió 55

5. Técnicas y ejemplos de hidrofugación en superficie


Manuel Carbonell de Masy 77

II. PATOLOGÍA E INTERVENCIÓN E N C E R R A M I E N T O S Y ACABADOS

1. Grietas en fachadas y tabiques de fábrica


Juan Monjo Carrió 89

2. Prevención del agrietamiento de fachadas con la fábrica armada


a
Josep M . Adell Argües 121

3. Fisuras en acabados superficiales


Juan Monjo Carrió - ^45

4. Patología y reparación de pavimentos


Juan Monjo Carrió 157

5. Desprendimientos y reparación de acabados por elementos


Juan Monjo Carrió ' 79
6. Patología de fachadas prefabricadas de hormigón
Alfonso del Aguila García 193

7. Ensuciamiento físico de fachadas. Limpieza y prevención


Javier León Vallejo 205

8. Oxidación y corrosión de elementos metálicos de fachada


Juan Monjo Carrió 237

9. Materiales, herramientas y técnicas de restauración de las artes decorativas


Lucio Maire Dorado 255

III. REVESTIMIENTOS CONTINUOS

1. Evolución de técnicas constructivas. Acabados actuales


Celia Barahona Rodríguez 263

2. Patología de los revestimientos continuos conglomerados


Luis de Villanueva Domínguez 273

3. Técnicas de reparación y reposición. Operaciones de mantenimiento


Celia Barahona Rodríguez 291

4. Revestimientos monocapa. Características y ejecución


José Méndez Martín 301

5. Pinturas y recubrimientos: Pliego de condiciones del sistema de pintado y patología


José M". Quixal 317

IV. PATOLOGÍA Y REPARACIÓN D E CUBIERTAS

1. Comportamiento y diagnóstico de la cubierta


Pedro Galindo García 331

2. Aleros y cornisas
Juan Monjo Carrió 341

3. Daños y reparación de cubiertas. Cubiertas de faldón estructural.


Cubiertas ventiladas y no ventiladas
Pedro Galindo García 361
capítulo I

Humedades y su tratamiento
capituíc I. Humedades y su tratamiento

1. Comportamiento Hídrico de los Edificios de


Construcción tradicional, y de sus materiales.
Criterios Generales
Soledad García Morales
Ora. Arquitecta

1. Introducción ción de que los materiales envejecidos van a


reaccionar frente a la humedad igual que los de re-
Para analizar el problema de la humedad en la edi- ciente fabricación. Al actuar así, es posible que se ob-
ficación, es preciso previamente comprender los me- serve con perplejidad cómo un muro en el que no exis-
canismos por los que el agua tiende a penetrar y mo- te fuente importante de humedad desde el terreno
verse en los materiales. Si se llega a alcanzar cierta presenta una mancha similar a la de una patología im-
connaturalidad respecto al comportamiento hídrico de portante de ascenso capilar, que no responde a los
los materiales, siempre será posible estudiar una nue- tratamientos de libro.
va solución constructiva, o ser capaces de interpre- En estos casos, y en muchos otros similares, se
tar un problema que no aparece descrito en la biblio- precisa un conocimiento detallado de los materiales
grafía. Es importante por lo tanto, llegar al constructivos y del agua. La intención del presente ca-
convencimiento de que no existen recetas previas a pítulo es presentar una aproximación a este estudio.
la hora de diagnosticar una patología producida por
el agua en los edificios. Hay muchos ejemplos que 2. Mecanismos de penetración y
nos permitirían ilustrar esta afirmación: movimiento del agua: descripción básica
• La evaporación de agua que atraviesa una so-
lera, puede no ser detectada originalmente como tal, El agua penetra y se mueve en los materiales prin-
y dar lugar a condensaciones en otros puntos de un cipalmente por causa de los siguientes mecanismos:
local.
• La utilización de las nuevas carpinterías, mucho Adsorción de vapor
más estancas al aire, es frecuente causa de proble- Un material seco contiene siempre una cierta can-
tidad de agua, y esta cantidad no es fija: depende de
mas de condensación en viviendas de construcción
un equilibrio que se establece entre él y el aire que lo
tradicional, que hasta entonces no habían presenta-
rodea.
do este tipo de lesiones. Esta patología es conse-
La superficie interna de los poros se recubre de
cuencia de no estimar adecuadamente ei papel difu-
moléculas de vapor de agua, por efecto de la atrac-
sor de vapor que se produce a través de las rendijas
ción existente entre ellas y las moléculas del material.
de ventana, y por ello no complementar el cambio con
Este mecanismo se denomina adsorción de vapor, y
un refuerzo de la ventilación artificial.
la cantidad de agua que llega a contener así un ma-
• En general, no es bien conocida la denominada terial depende, entre otros factores, de la humedad
humedad de equilibrio de un material, y cómo ésta se relativa ambiental, de la temperatura, de la estructu-
ve alterada por la presencia de algunas sustancias, ra porosa, etc. Para unas condiciones dadas de tem-
modificándose el comportamiento frente al agua del peratura y humedad ambiental, la máxima cantidad
material: resulta así que se proyectan intervenciones de agua adsorbida se denomina humedad de equili-
de rehabilitación, apoyadas en una errónea estima- brio, y este valor representará un umbral de contení-
Tema I Comportamiento hidrico de ios edificios

16

c d

1. Haloclastia. 2. Haloclastia.

do en humedad normal para un determinado material. dos como productos metabóllcos por los seres vivos.
Cualquier contenido que supere dicho valor estará in- Son frecuentes en terrenos que contienen materia or-
dicando la existencia de un foco de humedad (sea en gánica.
forma de vapor, sea en forma líquida), y, por lo tanto, Las sales penetran en los materiales vehiculadas
una patología. por el agua, y al evaporar ésta, quedan retenidas en
Cuando en un local se aumenta la humedad rela- los poros. Pueden dar origen a dos tipos de lesiones.
tiva, los materiales de los revestimientos, mobiliario, La primera se denomina haloclastia, y es el deterioro
etc.. empiezan a adsorber vapor, y cuando el ambiente por arenización, que se produce cuando la red poro-
se seca, lo ceden, actuando así como reguladores en sa no resiste las tensiones que se originan en ella al
estos intercambios, y contribuyendo al confort. En una crecer los cristales de las sales (Fig. 1 y 2). Los mate-
habitación donde los materiales tienen poca capaci- riales se disgregan, presentándose pulverulencias, pér-
dad de intercambio, el control ambiental debe ser. por didas de masa, abombamientos, etc.
lo tanto, más delicado. La otra forma de lesión es la condensación por hi-
La humedad de equilibrio de un material puede groscopicidad. Los materiales que contienen estas sa-
verse modificada por la presencia de sales higroscó- les, al aumentar la humedad relativa, empiezan a ad-
picas en sus poros. Estas sales son sustancias con sorber vapor de agua ambiental, a veces en tanta
gran capacidad de adsorción, que modifican el com- cantidad, que se produce condensación en los poros,
portamiento hídrico de un elemento constructivo, ha- y el material se presenta mojado, y en algunos casos,
ciéndolo ávido de agua (en forma vapor o líquida). saturado de agua, sin que exista fuente alguna de agua
El origen de las sales es muy variado. Pueden pro- en forma líquida. Esta sintomatología es causa de fal-
ceuer aei aeienoro ae las rocas, ae ios moneros, u 505 aiagnostiGos \nq. •Ó).
otros materiales: también pueden depositarse como
productos de reacción debidos al deterioro Difusión de vapor
de los materiales por la contaminación, o ser origina- Es el transporte de vapor a través de un elemen-
capítulo '•- Humedades y su tratamiento

to poroso, que separa dos ambientes con distintas medidas no son soluciones a un problema, sino un
presiones de vapor. Se produce un flujo de vapor de modo de ocultar los síntomas.
agua, en función de la permeabilidad del material, del
espesor de éste, y del gradiente de presiones a uno y Convección
otro lado. El aire es una mezcla de gases, de la que forma
Hasta la aparición de los materiales plásticos, el parte el vapor. Se denomina convección al transpor-
edificio siempre ha sido permeable al vapor de agua. te de moléculas de vapor de agua en el aire en movi-
La capacidad de difundir el vapor, unida a la adsor- miento (ventilación), y éste es el modo natural de eva-
ción y desorción del mismo, al variar las condiciones cuación de la humedad de los locales, y el más eficaz.
ambientales, es lo que hoy en día se viene denomi- No se trata en este capítulo de desarrollar toda la
nando respiración de los paramentos, y esta propie- teoría de ventilación, pero sí conviene recordar que
dad era un factor considerado jal menos de forma im- este apartado es uno de los más importantes a tener
plícita) en cuanto al confort. Si se modifica la respiración en cuenta a la hora de estudiar el comportamiento hi-
del cerramiento del edificio, se requiere reconsiderar grotérmico del edificio y sus materiales. El grado de
el diseño del acondicionamiento ambiental, para que humedad del aire exterior, y la producción de vapor
sea capaz de asumir esta función. interna en el edificio, determinarán el caudal de aire
de renovación necesario para asegurar el correcto
Evaporación equilibrio producción-eliminación. Este cálculo ha de
El agua abandona los materiales principalmente por completarse con un régimen de ventilación correcto,
evaporación, denominándose así al cambio de esta- pues no siempre la ventilación es beneficiosa. En cli-
do por el que el agua, a temperatura ambiente, pasa mas húmedos, por ejemplo, se producen con bastante
de líquido a vapor. El agua evapora siempre en su- frecuencia situaciones de aire cálido y húmedo que
perficie, debido a la diferencia de presiones de vapor entra en contacto con paramentos fríos del edificio;
que existe entre una primera lámina de aire en con- dando lugar a condensación, por la Inercia térmica de
tacto con el líquido (lámina saturada de vapor), y la los mismos. En estas situaciones, lo más correcto es
masa de aire más alejada, que tiene menor grado de precisamente no ventilar, esperando a momentos más
saturación. De esta forma, las moléculas de vapor sal- secos.
tan desde la superficie al aire, y se difunden por él ha-
cia zonas menos saturadas, siendo reemplazadas por Absorción de agua en forma líquida.
nuevas moléculas del líquido.
Se produce la absorción, cuando el agua penetra
En un cuerpo poroso mojado, la superficie del lí- en el material por efecto de cierta presión positiva
quido no tiene por qué coincidir con la superficie ex- (puede ser su propio peso, en caso de embolsamien-
terna y visible de dicho material. Esto es así porque to, o efecto de la presión hidráulica, o incluso efecto
el agua en estado líquido puede llegar sólo hasta de la fuerza del par agua-viento en el caso de la lluvia
cierto nivel, que es el que aparece visiblemente mo- que bate un cerramiento).
jado. En ese punto se produce una superficie agua-
aire, interior a los poros, que es el frente donde el
agua evapora ( y que denominaremos frente húme-
do). Es decir: el agua no evapora sólo en la superfi-
cie exterior del cuerpo, sino en su interior. Por esta
razón, los fenómenos asociados a la evaporación
pueden producirse en el interior de la masa del cuer-
po (por ejemplo, la cristalización de sales y el consi-
guiente deterioro).
Cuando el frente húmedo coincide con la superfi-
cie externa del material, la mancha húmeda se apre-
cia externamente. A veces, se intenta disimular esta
mancha, recubriendo el material con otro que sea más
poroso, y que deje el frente húmedo detrás del para-
mento visto, ocultándolo, pero sin disminuir la eva-
poración. Este es el funcionamiento de las cámaras
bufas, de los tabiques trasdosados, o de los llamados
revocos tipo draining. Es evidente que este tipo de 3. Condensación por mgroscopicidad.
capitulo I Humedades y su tratamiento

3. Abacos de comportamiento hídrico


de un material

Los gráficos que se presentan a continuación (ver


abacos 1 a 16) son un resumen de cómo se compor-
tan algunos materiales frente al agua, en forma vapor
o en forma líquida. Permiten relacionar la cantidad de
agua presente en un material, con el mecanismo que
dio origen a la penetración, y son, por ello, una ayu-
da a la hora del diagnóstico.
El abaco es fundamentalmente una escala que in-
dica los contenidos en agua ("h") (expresados en tan-
to por ciento en peso sobre peso seco) que un mate-
rial puede llegar a contener, veamos el ejemplo del 6. Succión capilar.
abaco 1. El tramo inferior de la escala (el más claro),
representa el intervalo de contenidos en agua que po-
drá contener el material cuando sólo adsorbe vapor
del ambiente. El valor h98 indica el límite de contení-'
do en humedad supuesto que no reciba agua más que - X j] 1
en forma de vapor, en una atmósfera con una hume-
dad relativa del 98%. Es decir, ésta zona del abaco 1 a - :
ñ
representa los contenidos en agua del material hú-
medo. a

El tramo siguiente representa el intervalo de con-


tenidos en agua que se pueden presentar en un ma-
terial sometido a succión capilar. El valor hcap seña- /
i
la el límite de contenido en agua de un material, si no / \

se fuerza la absorción mediante presión. Encontraremos / "1


/
• v i
a
i
materiales con contenidos en humedad próximos a y A

hcap cuando se hallen cerca de un foco de penetra- L "A


0 5 10 15 20 25 30
ción por capilaridad. Cuanto más nos alejemos del fo-
humectad retativa (%) presión Ü M • en de agua
co, más bajos serán los contenidos en humedad. En
cualquier caso, hablaremos de material mojado, cuan- 7. Abaco.
do se encuentre en esta zona del abaco.
El último tramo de la escala, el más oscuro, re-
presenta los valores de "h" que se obtienen en un ma- con la humedad relativa del ambiente donde se en-
terial sometido a la penetración de agua bajo carga. cuentran las muestras tomadas. El punto de corte con
Se puede decir que el material estará saturado o ca- esta curva, llevado a la escala central, proporciona el
si saturado, cuando se encuentre en esta zona. dato de cuál sería la humedad normal de dicho ma-
Para utilizar los abacos en el diagnóstico de hu- terial (su humedad de equilibrio heq ) para el ambien-
medades, es necesario conocer: te dado). Todo valor de "h" que se encuentre por en-
cima de heq, requiere una fuente adicional de agua, y
- El tipo de material.
se considera anormal.
- La humedad relativa ambiental.
- El contenido en humedad de la muestra de ma- Para hacer el diagnóstico de la humedad que afec-
terial, "h". Ésta se determina tomando una muestra ta al material, se sitúa sobre la misma escala anterior,
del mismo, en el punto donde se desea hacer el diag- el valor de "h" obtenido en el muestreo (se denomina
ho en el abaco del ejemplo). Si "h" se encuentra por
capitule I. Humedades y su tratamiento

interrumpe el avance del frente húmedo (Flg. 9). La ca-


ra exterior actúa como de sacrificio, pues su espesor
no es grande y se humedece casi por completo, pe-
ro su menor espesor favorece la evaporación, siem-
pre que la cámara de aire sea ventilada adecuada-
mente. La hoja interior del cerramiento permanece
seca, si se tiende a impermeabilizar los puntos de con-
tacto de ambas hojas.
Este grupo de soluciones es ya tradicional en
países húmedos, que no pueden aspirar a un co-
rrecto secado del muro en todo su espesor, si éste
es grande.
Respecto al vapor de agua, el comportamiento de
los tres tipos de soluciones es:
a) El paramento permeable al agua es también
permeable al vapor, luego estos edificios permiten
un cierto flujo de vapor entre el interior y el exterior,
siempre que exista entre ambos ambientes un des-
fase de presiones de vapor en el aire. Este compor-
tamiento, que posibilita un autorregulado del am-
biente interior, se ha descrito antes como respiración
de los paramentos.
b) Si existe lámina impermeable, actúa limitando
el intercambio de vapor entre Interior y exterior (re-
tardadores de vapor). Esto ocasiona que el edificio 8. Comportamiento hídrico de un edificio.
impermeable deba acudir a un sistema adicional de
regulación de su ambiente interior (ventilación, acon-
dicionamiento ambiental,...), porque de lo contrario,
la humedad producida en los locales por el uso nor-
mal de los mismos, quedará retenida en ellos, con el
consiguiente peligro de condensaciones.
c) Las soluciones del tipo "c" son análogas
a las del tipo "a". Consisten en la creación de una
cámara de aireación que evacúa el vapor para
que no acceda a los locales que se quieren mante-
ner secos.
La humedad puede provenir también del terreno,
y la clasificación de las soluciones es similar. Siempre 9, Construcción con doble hoja.
encontraremos la diferencia entre aquéllas que plan-
tean un criterio permeable, y las que crean un vaso
estanco que impida el paso del agua.
El edificio que denominaremos histórico ha sido • Diseñar los elementos de forma que el agua no
tradicionalmente construido con materiales permea- permaneciera largo tiempo en contacto con los ma-
bles al agua en estado líquido o vapor. Por lo tanto, teriales. Así se conseguían, por ejemplo, cubiertas im-
para conseguir un espacio seco, las soluciones cons- permeables con materiales permeables como las te-
tructivas eran del tipo "a" o del tipo "c" (en climas más jas cerámicas, siempre que las pendientes fueran
húmedos). De esta forma, se detectan algunos crite- adecuadas.
rios generales: • Impedir el contacto puntual e intenso del agua
• Construir los cerramientos con sección suficien- sobre alguna zona: bien procurando el lavado unifor-
te para que el frente húmedo no alcanzara el interior del me de la lluvia sobre la fachada, o bien, si se recogía
recinto, durante las precipitaciones. Como quedó ex- en líneas preferentes de evacuación y escorrentía, ale-
plicado, la capacidad de evaporación de los materiales jando lo más posible el vertido del agua (vuelo de fal-
debía ser adecuada al intervalo entre precipitaciones dones y gárgolas, por ejemplo).
Tema 1. Comportamiento hidnco de ios edificios

• Respecto al terreno, se contaba con que el mu- • El deterioro de cubiertas, que da origen a filtra-
ro era capaz de evaporar ciertas cantidades de agua, ciones, a veces Importantes, de agua de lluvia en los
permaneciendo sometido a flujos de evaporación o edificios. Dentro de este apartado es especialmente
desecación. Para la ubicación de los edificios se pro- grave el caso de los edificios que han permanecido
curaba elegir terrenos lejos del nivel freático, y se des- largo tiempo en ruinas (Fig. 10). En muchos de ellos
viaban o canalizaban las corrientes subterráneas que la cimentación es de zanja corrida, y el agua se pue-
aparecieran durante la excavación. La humedad resi- de haber embolsado como en una piscina, filtrándo-
dual en el suelo, y la lluvia, eran evaporadas a través se muy lentamente a través de los muros. Como sue-
del terreno mismo, o del muro. En ocasiones se ace- le coincidir que los escombros de cubierta se
leraba este proceso creando cámaras ventiladas ba- amontonan en el suelo y junto a los muros, el agua ac-
jo las plantas habitables (cuevas, criptas), cuyo efec- cede a zonas anormalmente altas.
to era disipar el agua en un nivel inferior a la planta
• Un problema asociado a los anteriores es el de
baja. A su vez, la evaporación refrescaba los muros
la presencia de sales higroscópicas en los muros. El
de las cuevas, sirviendo de acondicionamiento natu-
muro afectado por este hecho, resulta excesivamen-
ral en épocas calurosas.
te sensible al agua, tanto en forma de vapor como en
A la hora de estudiar un edificio de este tipo, es estado líquido. A veces aparecen manchas húmedas
necesario considerar, por lo tanto, que fue concebido de varios metros de altura, que parecen de capllari-
como permeable, y que su comportamiento natural dad ascendente, y son en realidad producto de una
consiste en absorber una pequeña cantidad de agua, condensación producida en el muro por la hlgrosco-
para evaporarla después. picidad de los materiales. Esta patología es la más di-
Cuando se olvida este principio, se hace difícil in- fícil de reconocer en la práctica, porque aparece en-
terpretar de modo global la oportunidad de una inter- mascarada, y la hemos denominado humedad de
vención que modifique dicho equilibrio hídrico. Puede condensación higroscópica.
ocurrir que se impermeabilice excesivamente la su-
perficie de evaporación del muro, o que se impida el
Modificaciones del edificio o de su entorno
correcto funcionamiento de una cámara de aireación.
Normalmente, durante la vida de un edificio que
se mantiene en uso, se han producido modificaciones
en él, a veces tan importantes que cambian su com-
5. Patología de humedades de edificios
portamiento estructural, espacial, higrotérmico, etc.
permeables
Si en estos casos se han tenido en cuenta todos los
¿Cuándo comienza a ser patológico el compota- factores implicados, el resultado será un nuevo siste-
miento hídrico de un edificio de estas características? ma de equilibrio, diferente del original.
Sin ánimo de agotar el tema, se pueden agrupar las Se puede poner el ejemplo de las calles de reciente
causas en dos grandes apartados: pavimentación en torno a un edificio. Esta actuación
1- Humedades debidas al deterioro de los mate- ha alterado el equilibrio terreno-edificio, y ello obliga
riales o fábricas originales. a replantear el comportamiento de este último. Es po-
2 - Modificaciones del edificio o de su entorno, sible que se necesite establecer un drenaje perimetral
que rompen el equilibrio higrotérmico. o una cámara de aireación que cumplan las funciones
que antes realizaba el terreno. A su vez, el zócalo del
Deterioro de materiales o fábricas originales edificio posiblemente reciba ahora mayores caudales
Existen muchas posibles causas englobadas en es- de agua de escorrentía superficial, por lo que se ha-
te apartado. Algunos ejemplos son: ce preciso estudiar la aptitud del mismo para esta nue-
• El aumento de la permeabilidad de los muros va función
por deterioro de juntas, por grietas, por pérdida de re- Si al reformarse cualquier elemento no se ha teni-
vocos, etc. Podría darse también si el material hubie- do la precaución de analizar todos los factores, se
ra sufrido una disolución que aumentara su porosidad pueden originar incompatibilidades entre los elemen-
original. tos antiguos y los añadidos. Dichas incompatibilida-
El frente húmedo alcanzará un espesor anormal- des pueden ser constructivas, químicas, funcionales,
mente grande, apareciendo el agua dentro del recin- etc. Si en el ya comentado caso de la pavimentación,
no se ha revisado el estado de las redes urbanas, es
to. Como además los muros tienen huecos en su in-
probable que se produzcan fugas de agua bajo las ca-
terior si éstos son alcanzados por el agua, es fácil que
lles, que ahora no pueden evaporar a través de los
se embolse en ellos y quede retenida, a veces duran-
nuevos pavimentos. Buscando camino, el agua re-
te largo tiempo.
capitulo I. Humedades y su tratamiento

montará por los muros o aparecerá en sótanos que


tal vez no habían presentado antes ninguna lesión.
Otro ejemplo es la modificación de espacios que
fueron concebidos como ventilados, y que se ciegan
por diversas causas. Una cripta no ventilada no cum-
ple su función; la mancha de humedad asciende, y
además el aire se satura, difundiéndose el vapor por
muros y suelos hasta otras habitaciones. De aquí se
derivan nuevos problemas de condensación.
Hay casos como los de un tratamiento de facha-
da que impermeabiliza en exceso el material (una con-
solidación o hidrofugación, por ejemplo), sin analizar
la lámina escurrida que se va a formar. El agua, que
antes lavaba sólo una pequeña parte de la fachada, 10. Humedades en cubierta.
escurre ahora por el muro en mucha mayor cantidad,
alcanzando zonas que antes permanecían secas y que
no están protegidas. Detrás de un planteamiento de este tipo se en-
Junto a este problema está el de los tratamientos cuentra una filosofía armónica, que acepta la realidad
que han impermeabilizado demasiado un muro que de la inserción espacio-temporal propia de cada edi-
funcionaba como evaporador de agua, pero no han ficio, e incluso de cada elemento del edificio. Se tra-
actuado eficazmente para interrumpir la fuente de hu- ta, por ejemplo, de no reducir el conocimiento del ma-
medad. Al dificultarse la evaporación, la mancha au- terial o del terreno al de su coeficiente de resistencia;
menta. Conviene hacer notar a su vez que una fábri- o el espacio a una temperatura mínima, un nivel de
ca asentada en seco evapora en gran parte por las soleamiento, o un caudal de precipitaciones atmos-
juntas. Si se impermeabiliza la cara exterior de los si- féricas. Es también no reducir el confort al cumpli-
llares, el flujo a través de las juntas aumentará. miento de unas exigencias de aislamiento térmico o
Muchas veces, el correcto funcionamiento de un acústico. Tal vez una enseñanza de la Arquitectura de-
muro frente al agua está en la similitud del compor- masiado racionalista y compartimentada nos ha con-
tamiento del mortero y del material. No todos los ti- ducido a perder el punto de vista globaiizador, que
pos de ladrillo o de piedra pueden rejuntarse o re- permite la integración de todas las variables y la com-
vocarse con cualquier tipo de mortero. Por eso es prensión de sus relaciones.
conveniente un mínimo estudio de la permeabilidad Este" punto de vista es particularmente importan-
de uno y otro componente, a la hora de cualquier re- te cuando se trata de obras de rehabilitación o res-
novación. tauración, en las que el punto de partida lo constitu-
ye precisamente una realidad arquitectónica ya
edificada, con una historia propia (que ha influido en
su estado actual), con unos materiales que han ex-
6. Conclusión
perimentado un envejecimiento, con unas exigencias
Todo lo anteriormente expuesto no es más que una de origen que pueden no coincidir con las que la re-
aproximación a la comprensión de lo que venimos lla- habilitación plantea, etc. La introducción de un nue-
mando comportamiento hídrico del edificio, que se vo material en un muro puede suponer una revolución
apoya a su vez en el comportamiento ante el agua de arquitectónica de igual intensidad que levantar una
los materiales y del diseño de cada elemento. planta más, cambiar su sistema estructural, o el dise-
Se ve necesario abordar un planteamiento que es- ño de su fachada, pero al tratarse de una revolución
tudie este campo dentro de las variables del diseño a una escala menos visible, podemos tal vez no apre-
arquitectónico, como lo son los criterios estéticos, el ciarla como tal. En nuestra opinión, un buen proyec-
cálculo estructural, el dimensionamiento de las insta- to se basa en un conocimiento profundo de la reali-
laciones, o las exigencias constructivas y económi- dad. En nuestro caso particular, del agua y de los
cas. Se podría llegar, por este camino, a una mejor materiales.
comprensión del hecho arquitectónico como límite o
barrera de encuentro del hombre con el universo, co-
mo una respuesta humana al diálogo que se estable-
ce con la naturaleza.
Tama 1. Comoonamiento hídrico de 'os edificios

24 7. Abacos

adsorciónfieagu3 vapor • : = : • : : - : : -sea


a »
sorteros de cal Helerosfiecaí Tarteras de caí
•ta nía

nu..eq.iV •takMMfJj numecKS) coa en humedad ¡VI


30)

11 il 3J •) H U ) M 9C:30
;

0 5 10 15 20 25 30
o IO 21 x io»so ÍO n « i 0 5 10 15 20 25 30
humedad relativa (*] presión MM en cu se agua
humedad relativa (Vi presten hidrosl en cm d

1. Mortero de cal. Dosificación a/m = 0,23 2. Mortero de cal. Dosificación a/m = 0,23
a
T = 15 °C Contaminación: Na C l T* = 15 °C

adsorción de agua vapor itsoicion de agua «cuida adsorción de agua vapor aosoicion de agua iguida
n»i.r.w»M«i«ro | i,
adr tes •M:r.-xtmmn\mt j^gj,
ladrillos
M*á

non. eg. |%| HA en humedad (V¡ hum. eq. (%) conten humedad ¡Vi
30(— 30. , . , i ; i —
m 30I—i—i—

15-r 15 —

0-
i tt aa • si a na i 5 10 15 20 25 30 ;i»30 «o«se n se 90 ;x 0 ! 10 15 30 3Í 30
'jaeoa: re*w :r«Mhidrsslea cade agua iiineded relato |V| «sai ¡«dios! en cade agua

3. Ladrillo cíe tejar, nuevo 4 . Ladrillo de tejar, nuevo


T * = 15 " C T» = 15 °C
capitulo I. Humedades y su tratamiento

25

jdscrción de agua wscr a esa coi de agua Nuja M I É de agua iaow jcsaccn ce agua tquida
,l • •¡7,i-.:.-c-c.
¡OflCS ladrillos areniscas
•ra •ka areniscas

hura. eq. (%) conLennunieoadi',1 tura, eg. iV¡ CMienwjd!V¡

5I

a ti ra ai«so ra n n 90130
:
3 O»3aWU<0 70a)3O;X
0 5 10 15 20 25 X 0 5 10 15 20 2 5 30
rwmedad relativa (V| humedad relativa i Vi
pesia nMeicaraaraa

5. Ladnllo de San Salvador (SS 16 10 a) 6. Arenisca de Villamayor (cantera)


T« = 15 °C T*=15°C

idsucioa de agua vapor iosorcw ae agua aguda 3dsorcion se agua vapor adsorción ae agua tquida
ata ce i»poiitura raneo É irapl Eraran
areniscas mares mares

-.- s s m •• i 9HleiraraW(I|
«r-rrn-

si-

so- rn 9

a as J K SÍ a ! ) • » • » 0 5 13 ¡5 20 2 S :0!UI«ISi8CM!IHl'Ot 0 5 10 15 2 0 25 30
runedad relativa iV| cíes*» Posten cuaeagu •«»MM reuma iM cresion nares) a • se agua

7 Arenisca del Sepulcro de los Castilla-Honseca 8 Calcarenrta de Ibiza imares) icantera)


T*= 15 "C r=15"C
Tema /. Comportamiento hioríco de ios edificios

26

adsorción ce agua lapor adsorción de agua liquida adsorción de agua vapor absorción de agua liguida
calas calizas calizas caiizas
usas

conl. en humedad (*] mira. eq. |%| COÍIL en niunedad (%)

0 TO » 30<0 9 50 10 SO 90 i» 0 5 10 15 20 25 1 10 20 » (OSO S0 Í0 80 90 ICO


0

íiunwaad relativa (%) 0 5 10 15 20 2 5 3 0


presión en cm de agua humedad relativa |?,)
presión en cu de agua

9. Caliza de Colmenar (cantera) 10. Calzada de Valbuena de Duero


a
T ^ 15 °C a
T = 15°C

:3ir,»»«aiie*i»ra adsorción de agua vapor absorción de agua líquida


calizas calizas escayola :n a are:-. • escayola
acijes

MR eq.f.l conl en humedad fj| burs.eq.fW conl. en

25-
2 0 -

•¡ uaJ) to so so a soso ¡a 0 5 1 0 15 2 0 25 30 3 I», a M « 50 SO 70 80 90 100 0 5 10 15 - 20 2 5 3 0

mimedad relativa |" |


s lumedad relativa ¡*.l presión en c

11. Calzada de Fuentes de Nava 12. Escayola - Dosificación a/y = 0,85


T* - 15 "C T*=is°e
capitulo I Humedades y su tratamiento

27

loscrcm se aga nocí


u ¡dsotcioo :e agua .ipc.-
escayola y,:i .".•.•i-.t:.:Wtt Tírleroi cénenlo "c.-!;::s :er.eri:

lateo. |X| conl en bumeoad í tam.eg.|\| conl. en humedad' j

Smi —

J
•i—
1

1
i— ... — — -

4—
OUSXlOMKTltSt 5 tO 15 2) 25 30 maanioana 5 H 15 ¡0 25
wmedad relativa líj presión en ca de agua Miiedad relativa (Vi
• •. .

13. Escayola. Dosificación a/y = 0,65 14. Mortero de Cemento Portland. Dosificación a/m = 0,75
T- = 1 5 C 0
T*=15°C

aosorcnn de agua vapor i absorción de agua -iqutda adsorción de agua «por aosorcion de agua ¡guida
torteros cemento ..i wrteroscíOíolo torteros emule

10 —

I 0 L -
c ;o aso «so so ¡o so so ico 5 10 15 20 3 30 I Ija JOtOiOSO I0S0 SO C
IO
0 5 10 15 20 25 30
uteoad relativa >.¡ presión encaje agua naedas rnauva N
desunen cade agua

15. Mortero de Cemento PorlanO. Dosificación a/m - 0,35 16 Mortero de Cemento Porland. Dosificación a/m _ 0.114
T* = 15 "C T*= 15 C U
capitulo I. Humedades y su tratamiento

29

2. Humedades en obras enterradas.


Técnicas de drenaje e impermeabilización

Félix L a s h e r a s M e r i n o
Dr. Arquitecto
Profesor titular E.T.S.A. - U.P.M.

1. Humedades en obras enterradas 1.2 C a u s a s m a t e r i a l e s d e la h u m e d a d

1.1 Introducción Con independencia de las causas últimas del


problema, podemos observar que si un elemento cons-
En la primera parte del presente capítulo se abor- tructivo, como el muro perimetral de un sótano, apa-
dan las causas inmediatas o materiales' de las hu- rece mojado, o húmedo, es porque se dan simultá-
medades que pueden aparecer en sótanos u obras neamente cuatro circunstancias, que podemos designar
enterradas y debidas a esta circunstancia, haciendo como c a u s a s i n m e d i a t a s del problema (figura 1):
una clasificación ordinal de ellas, para marcar unos - En primer lugar porque hay alguna fuenfe de
criterios básicos que permitan fijar un orden de prio- agua. La p r e s e n c i a d e a g u a , que puede ser líquida o
ridades a la hora de plantear su solución en una si- en forma de vapor, es imprescindible porque, eviden-
tuación real. Una vez encontrado éste, ya en la se- temente y por definición, en un ambiente seco no es
gunda parte del capitulo, se hace un repaso ordenado posible la humedad.
a algunas soluciones empleadas, más o menos habi- - En segundo lugar, por la f a l t a d e a i s l a m i e n t o
tuales y en el mercado, indicando sus características entre el elemento constructivo y el agua. Esta caren-
generales y su forma de actuación, así como sus ven- cia permite que el agua esté en contacto con el edifi-
tajas e inconvenientes más significativos. cio, que los materiales porosos puedan absorberla, o
que las grietas o faltas de estanquidad permitan su
penetración.
- En tercer lugar, porque existen v í a s d e p e n e -
t r a c i ó n en los elementos constructivos, y en forma de
aberturas, juntas, grietas, y/o poros. Estas aberturas
permiten la entrada, circulación y difusión del agua
1. Hay agua
por el interior de los materiales de construcción.
2. Falta aisla-
miento - Y en cuarto lugar por la imposibilidad o d i f i c u l -
3. Hay grietas o
poros
4. Ambiente sa- Entendernos como tales el conjunto de circunstancias materiales,
turado necesarias y suficientes, para que se hayan producido los efectos
observados; unas pertenecen al ambiente '.acciones! y otras a la
constitución material del producto o elemento constructivo estudia-
do propiedades!, y su conocimiento es imprescindible para abordar
la solución del problema patológico intentando su eliminación. Por el
contrario, entendemos que las causas últimas son las que expresan
las circunstancias que nan hecho posible la concurrencia de las cau-
sas inmediatas, siendo útil su conocimiento para asignar responsa-
oilidades y para evitar que los problemas de un edificio se repitan en
otro, de éstas no nos ocupamos en esta lección.
1, Causas inmediatas de la humedad.
Tema Z Humedades en obras enterradas

30 tad de secado o eliminación del agua presente, que


así permanece en el interior de los materiales o, a ve-
ces, en su superficie, si no es posible su rápida eva-
poración. Sin embargo, el agua no está inmovilizada,
sino que se mueve por el interior de los elementos con
la suficiente lentitud como para manifestar un sínto-
ma patológico. La lentitud del secado suele deberse
a circunstancias ambientales inapropiadas, que ha-
cen que el aire no sea capaz de absorber y evacuar
las cantidades de agua que suministra la fuente de
humedad y a la velocidad que requeriría su rápida eva-
poración, ya que la estructura capilar del elemento @ Eliminar el agua
constructivo es suficientemente fina como para rete-
ner el agua en su interior.
Notemos que de las cuatro causas citadas, la pri-
mera y la última afectan, principalmente, a las condi-
ciones ambientales, mientras que la segunda y la ter-
cera lo hacen a la constitución y propiedades de los
elementos constructivos afectados por el problema,
aunque no podemos olvidar la influencia que tienen
en las condiciones ambientales las circunstancias ar-
(B) Evitar contacto
quitectónicas y constructivas del edificio.

1.3 Estrategias de actuación

Cualquier solución a un problema de humedad


se tiene que apoyar en la actuación sobre una o más
de las causas anteriores para intentar su eliminación.
Aunque suprimir una de ellas evita a las que le si-
guen en el orden expuesto (pero no a las anteriores),
y por razones de seguridad, es frecuente tomar me-
didas que inciden sobre más de una de las causas
citadas. Así pues, y en definitiva, el orden de priori-
dades de actuación para eliminar los problemas de
humedad, debe ser el que se indica a continuación
(figura 2):
Lo primero que debería hacerse es evitar la pre-
sencia de agua. Para ello hay que localizar sus fuen-
tes', captarla, conducirla y alejarla del edificio evitan-
do su contacto con el terreno, cimentación y muros
enterrados. A tal fin hay que asegurar el desagüe y
estanquidad tanto de las superficies de recogida (por

' La problemática especifica de la identificación y localización de las


luentes de agua se trata en otros capítulos, aunque resaltamos la im-
portancia de realizar mediciones cuantitativas de la humedad y 5u
distribución en diferentes puntos del cerramiento y del ambiente, así Tapar los síntomas (EL
corno su evolución temporal en un período mínimo de un año, salvo
que su procedencia quede claramente desligada de fenómenos es-
tacionales. 2. Soluciones
capítulo I. Humedades y su tratamiento

ejemplo patios y aceras) como de las redes de con- plementaria a las medidas anteriores, hay que facili-
ducción (por ejemplo la de saneamiento). Aunque hay tar la evaporación, secado, o paso del agua al am-
excepciones, en general las soluciones, según las fuen- biente interior". Se puede forzar el intercambio de hu-
tes de humedad, suelen plantear dos tipos de actua- medad con dos grupos de medidas:
ciones: - Actuando sobre los elementos de construcción,
- Evitar, desde el exterior, la presencia de agua por ejemplo incrementando la superficie de secado,
liquida, y o reduciendo su sección.
- Evitar, desde el interior, la presencia excesiva - Actuando sobre el ambiente, hasta conseguir un
de vapor. incremento suficiente en su capacidad de absorción
Lo segundo, si el agua no se puede evitar, o com- y transporte de agua.
plementariamente a las medidas tomadas según el Y por último, si no podemos actuar sobre las cau-
punto anterior, es impedir el contacto del agua con sas, podemos:
las partes enterradas del edificio, por ejemplo colo- - Asumir las consecuencias de la presencia de hu-
cando barreras impermeables. En este caso es muy medad.
importante garantizar la estanquidad del edificio y la - O actuar sobre los síntomas; la opción en este
inexistencia de trampas y puentes de humedad. Por caso, que no es ninguna solución, es ocultar la hu-
la problemática particular de los muros de sótano, medad, aunque seguramente el agua reaparecerá en
agruparemos los problemas de contacto del agua en otro sitio, trasladando en el espacio, y/o en el tiempo,
tres opciones: el problema'.
- Contacto puntual, en general causado por fa- En cualquier caso, y ante la imposibilidad de so-
llos de la impermeabilización o defectos locales. lucionar un problema, es importante meditar sobre la
conveniencia de no hacer nada antes que abordar tra-
- Contacto lineal por grietas o juntas del edificio,
tamientos que, en el mejor de los casos, pueden re-
como son las constructivas, de hormigonado, de di-
sultar costosos e Ineficaces; a veces también el tiem-
latación, de separación con edificios colindantes, etc.
po soluciona, o mitiga, algunas situaciones.
- Contacto superficial por defecto (o ausencia) de
impermeabilización. Para este caso existen dos tipos
1.4 Consideraciones prácticas
de barreras:
• Verticales y perimetrales al edificio. En la práctica habitual la mayoría de las solucio-
3
• Horizontales bajo soleras . nes que se adoptan pueden ser parcialmente redun-
Lo tercero, si lo anterior no es posible, o bien en dantes, de tipo mixto o múltiple, actuando por varios
forma complementaria, es impedir el movimiento y caminos a la vez, buscando así mayor seguridad en
flujo del agua por el interior de los materiales y ele- la solución del problema. Cualquier solución debe
mentos constructivos, con lo que indirectamente se adaptarse a las características mecánicas y a la per-
evitará, al menos parcialmente, la absorción de hu- meabilidad y humedad del terreno, debiéndose pre-
medad. Las soluciones típicas para ésto actúan en ver que estas condiciones puedan verse alteradas en
dos frentes: el futuro.
- Actuación en la masa interna de los elementos Algunas soluciones, por ser de tipo mixto, enca-
constructivos porosos, con impermeabilización en ma- jan con dificultad en la clasificación anterior aunque
sa, hidrofugación de la superficie interna de los poros en cualquier caso, y a nivel conceptual, es útil identi-
u obturación de éstos. ficar la línea de actuación de las soluciones alternati-
- Colocación o creación de barreras físicas en el vas que se puedan plantear en una situación real, con
interior de los elementos afectados, como barreras de la finalidad de poder evaluar mejor sus posibilidades
corte capilar o similares. de éxito o fracaso. En cualquier caso, los mejores tra-
En cuarto lugar, si no se puede evitar la presen- tamientos son siempre los preventivos adoptados du-
cia de humedad en los materiales, o en forma com- rante la construcción del edificio.

' En muros enterrados el ambiente exterior es el terreno (húmedo).


' Las Barreras noruontaies para cortar la ascensión capilar del agua, ' Esta situación también puede darse, con tanta mayor probabilidad.
y situadas por encima del nivel de la rasante del terreno, deben con- según nos vamos alejando, en nuestras actuaciones, del orden de
siderarse dentro del grupo siguiente, además únicamente protege- prioridades establecido; la única opción sequra es la primera, la se-
rán a ia parte aerea del edi'icio. gunda menos, y asi sucesivamente.
Tema 2. Humedades en obras enterradas

Por otro lado, el uso arbitrario de algunas solu-


ciones, más que inútil, puede resultar perjudicial, por
ejemplo:
- Las barreras impermeables y la reducción de la
porosidad reducen la transpiración de los elementos
constructivos y sus posibilidades de secado, y au-
mentan el riesgo de condensaciones.
- Las barreras impermeables, al impedir la circu-
lación del agua, incrementan la humedad de la zona
situada en el lado húmedo de la barrera, y por tanto
la acción del agua sobre ella.
- La obturación parcial de la red porosa de los
materiales puede provocar una mayor ascensión del
agua capilar, al disminuir el tamaño de los poros y di-
ficultar la evaporación superficial.
- Taponar una vía de agua puede obligar a ésta a
buscar otro camino, y a encontrarlo.
- El incremento de la evaporación fuerza un ma-
yor flujo de agua, y un mayor transporte de sales; su
3. Red evacuación del agua de lluvia.
cristalización y la formación de eflorescencias pueden
acabar rompiendo un cerramiento que, anteriormen-
te, sólo estaba húmedo. torno más inmediato, casi siempre se puede captar,
canalizar y evacuar.
- Ocultar una humedad capilar, con una barrera
Los elementos del cerramiento de un edificio siem-
impermeable, puede forzar al agua a remontarla y re-
pre están en contacto con dos ambientes, el exterior
anudar su evaporación por encima de ésta.
y el interior; en ambos puede haber fuentes de hu-
Como vemos, desgraciadamente la única y au-
medad, por lo que las zonas de actuación son dobles:
téntica solución al problema de la humedad es la de
desde el exterior y desde el interior.
garantizar un ambiente suficientemente seco:
Desde el exterior del edificio se trata de evitar, en
- Por el exterior evitando la presencia de agua.
general, el agua líquida meteorológica o procedente
- Por el interior facilitando una adecuada climati-
de las fugas de las instalaciones urbanas. Se deben
zación y ventilación.
comprobar las instalaciones de suministro y evacua-
El resto de las actuaciones tienen un resultado di-
ción de las redes públicas y de las edificaciones del
fícil de asegurar; no obstante vamos a exponer algu-
entorno, observando si en éstas también hay hume-
nos ejemplos de medidas y tratamientos destinados
dades, y como son, buscando las zonas más húme-
a eliminar o paliar las causas anteriormente citadas, y
das (probablemente más próximas a las fuentes de
bajo la óptica de una posible intervención en edificios
humedad), y su relación con la topografía; en algunos
ya construidos; el tratamiento de los problemas de es-
casos, un análisis químico del agua puede darnos idea
tanquidad, desde la óptica de un proyecto de nueva
de su procedencia. En general, se pueden plantear
planta, no será objeto de nuestra atención.
soluciones como las que siguen, que a su vez pueden
combinarse entre sí o con otras más:
- Sobre rasante las medidas más importantes
2. Técnicas de drenaje e impermeabilización tienden a canalizar el agua, y evitar que penetre al te-
rreno, donde su control es más incierto. La ejecución
2.1 Técnicas destinadas a evitar la presencia del y sellado de aceras y superficies de recogida es la
agua medida más frecuente, normalmente como alternati-
va o complemento a la red de evacuación del agua de
lluvia (figura 3). La pavimentación perimetral del edi-
En primer lugar, lo más importante es que ei dise-
ficio debe tener una anchura adecuada a la permea-
ño y la concepción arquitectónica del edificio ga-
bilidad del terreno y a la profundidad enterrada del
ranticen su impenetrabilidad frente al agua. Sin con- edificio, y Gomo loa pavimentos de patios, piaras, etc.,
siderar las posibles fugas de las instalaciones, Hay que evita la penetración de agua al terreno, siempre que
tener en cuenta que aunque el agua meteorológica es estas superficies sean estancas y canalicen el agua
imposible de evitar, no sucede así con la que circula recogida. Es importante cuidar las juntas y lí-
por el edificio y por el terreno que. al menos en el en-
^pítalo !. Humedades y su tratamiento

ra que impidan la penetración de partículas finas que


acabarían obstruyendo los agujeros de la tubería. La
eficacia de esta solución, especialmente útil para el
agua filtrada desde la superficie, depende de ia per-
meabilidad del terreno, y casi nunca es eficaz por de-
bajo del nivel freático, donde la presión del agua impi-
de su evacuación por gravedad y las necesidades de
bombeo pueden ser excesivas, aunque puede contri-
buir a bajar el nivel del agua; en el caso de no ser así,
no queda más remedio que en línea con las solucio-
nes del grupo siguiente, crear un vaso estanco ente-
rrado, sobre el que se construya el resto del edificio.
Como productos comerciales para este tipo de so-
luciones pueden citarse los geotextiles y láminas bo-
tonadas para drenaje, los tubos porosos, etc. Algunas
soluciones comerciales forman auténticos sistemas
con varios productos que se aplican complementa-
riamente; uno de los mejores es el sistema Delta-
4. Patio inglés. Dórken.
• El patio inglés es una trinchera perimetral y
neas de unión internas y con el edificio, y prever la po- abierta, que recoge el agua a la vez que permite la ilu-
sible movilidad o asiento diferencial del edificio y las minación y ventilación natural de las zonas bajo ra-
superficies perimetrales. Aunque hay que evacuar el sante (figura 4). Constituye también una de las mejo-
agua recogida, hasta alejarla de la construcción; un res .soluciones, aunque no siempre es posible en
impedimento total de la transpiración del terreno pue- situaciones urbanas; plantea también el problema de
de hacerle acumular humedad, por lo que tampoco duplicar el muro perimetral del edificio (el de conten-
debe pavimentarse más superficie que la estrictamente ción y el de cerramiento), teniéndose que evitar los
necesaria, y ésta debe combinarse con zonas abier- contactos directos, entre ambos para impedir que pa-
tas y permeables, con vegetación superficial que re- se la humedad de uno al otro.
tenga y atraiga la humedad del subsuelo, permitien- • En algunos casos, en edificios aislados, puede
do su eliminación. Por otro lado, los árboles cercanos ser posible la construcción de pantallas de conten-
al edificio, y con raíces profundas, pueden dar pro- ción o ataguías, realizadas aguas arriba de las co-
blemas de asientos, introducción de' raíces por fisu- rrientes freáticas y que intentan, más que contener-
ras y apertura de grietas, rotura de canalizaciones, etc. las, canalizarlas y desviarlas, alejándolas del edificio.
- Bajo rasante se deben desviar y/o canalizar las Esta solución, raramente planteable, puede ser muy
aguas perdidas, para alejarlas del edificio y, aunque útil en conjuntos histórico-artísticos a media ladera. A
es imposible dejar a cero la humedad del terreno, se veces se puede plantear inyectar en el subsuelo le-
debe captar el máximo de agua líquida. Hay que te- chadas de cemento o de arcillas para obturar los hue-
ner en cuenta que, a lo largo de la vida del edificio, las cos del terreno y reducir su permeabilidad, aunque el
condiciones de su entorno pueden cambiar, de forma control de los resultados es difícil y puede ser nece-
que aparezca agua donde antes no la había, por lo sario repetir la operación en varios tanteos. Otra so-
que es una medida que, de ser posible, debería adop- lución es la construcción de un muro pantalla peri-
tarse siempre. Como ejemplo de algunas actuaciones metral y de un hormigón de la suficiente compacidad
de este tipo están las siguientes: e impermeabilidad como para formar una barrera en
• El drenaje del terreno es la solución más habi- torno al edificio".
tual, y muy efectiva en suelos granulares si se hace • Una variante del anterior sistema son las cá-
bien, pero casi completamente inútil si se diseña o maras de ventilación, a medio camino con el siguiente
realiza mal. Se instala una red de zanjas drenantes,
tubos porosos y/o láminas de drenaje con geotexti-
les, que captan y conducen el agua en un nivel Infe-
rior al de apoyo de la cimentación. En esta solución, 1
También, y si el edificio tuviera prooiemas de cimentación, podría
plantearse la ejecución de este muro por dentro, inutilizando funcio-
por encima de los tubos, se debe instalar una cuña de nalmente al preexistente: las necesidades de una nueva cimenta-
captación rellena con áridos sueltos y permeables pe- ción y de una barrera perimetral podría justificar esta solución.
Tema 2. humedades er obras enterradas

grupo de soluciones. Estas cámaras suelen quedar bida al vapor producido por personas e instalaciones
tapadas superiormente, pero disponen de algún sis- y provocan humedades de condensación, una vez
tema de ventilación natural o forzada e, incluso, de descartada la fuga de las instalaciones, se pueden
climatización. Para ser efectivas deben llegar hasta el adoptar soluciones como las siguientes:
nivel de la cimentación y sobrepasar ligeramente el - Extracción del vapor (del aire), pues normal-
del terreno, y en zonas muy húmedas o frías deben mente no podemos impedir" su producción. Aunque
disponer de un sistema de evacuación de agua. Debe se puede condensar con aparatos para este fin, in-
asegurarse la ventilación de la cámara laminar resul- cluidos o no en instalaciones de acondicionamiento,
tante, así como la ausencia de puentes de humedad lo más fácil suele ser colocar un sistema de ventila-
y de penetración de agua en ésta, bien sea por sub- ción natural o mecánica que garantice la evacuación
presión o desde la superficie, de ser factible esta so- directa del vapor que se produzca. En el mercado exis-
lución también suele serlo, complementariamente, im- ten muchos productos como ventiladores, conduc-
permeabilizar la cara externa del muro enterrado tos, rejillas, etc., utilizables con esta finalidad.
mediante alguna solución del tipo que veremos en el
- La deshumidificación en obra del aire interior
grupo siguiente. Pueden utilizarse placas prefabrica-
puede hacerse con aparatos específicos que con-
das con una disposición tal que permitan el escurri-
densan el agua del aire, desaguando de forma auto-
miento y evacuación del agua por sus caras, y la for-
mática o manual, o con productos que, como la cal,
mación de una cámara ventilada. También es posible
el yeso, el cloruro calcico, el gel de sílice o sales hi-
disponerlas en horizontal, separando el suelo del só-
tano del terreno natural. groscópicas comerciales, absorben la humedad, aun-
que estas soluciones sólo pueden considerarse co-
• A veces es posible construir pozos sumidero. mo ocasionales o temporales.
En edificios exentos sobre terrenos muy anegados, y - Por otro lado también es posible que los ce-
situados sobre una capa impermeable, se pueden per- rramientos de un sótano estén cargados de sales hi-
forar pozos que atraviesen esta capa (si su espesor groscópicas que, por adsorción de la humedad del
no es muy grande) y. como sumideros, desagüen ha-
aire, provocan humedades de condensación; en és-
cia capas inferiores más permeables; los pozos se re-
te caso, la desalación y limpieza de los muros evi-
llenan con grava gruesa para evitar su desmorona-
ta la formación de nuevas humedades. El procedi-
miento sin perder permeabilidad. Los pozos sobre
miento, que también puede/equerir la limpieza
capas impermeables actúan como pozos drenantes,
biológica, suele hacerse con compresas de arcillas
que pueden desaguarse con bombas sumergidas. Ei
número, posición y tamaño de estos pozos depende absorbentes o con productos como los que se citan
de las características del terreno. más adelante.

• Una solución contraria, si la humedad no es 2.2 Técnicas destinadas a la creación de


muy alta, es la instalación de mechas verticales de
barreras impermeables
drenaje que, basadas en láminas geotextiles, absor-
ben la humedad y la ventilan oreando el terreno; po- Si no se puede evitar la presencia del agua, por no
dría, incluso, plantearse la construcción de unas chi- ser viables ninguna de las soluciones propuestas en
meneas que, porefecfo venturi, forzaran su ventilación. el apartado anterior, o se quiere complementar algu-
Por otro lado, en el caso de existir notable pre- na de ellas, la siguiente opción es la de evitar su con-
sencia de humedad en el interior, que suele ser de- tacto y penetración en los elementos constructivos,

5, Técnica para una obturación de una via de agua localizada.


capitulo I. Humedades y su tratamiento

para lo que hay que aislar y proteger al edificio me- expanden en contacto con el agua, y poliuretano in-
diante la colocación de barreras impermeables, sin ol- yectable y expandible, aunque también se pueden in-
vidar que al impermeabilizar el agua se acumulará jun- tentar utilizar, por su rápido fraguado, una mezcla de
to a la ba/rera, y generalmente se necesitará una vía cementos portland (con contenido mínimo de adicio-
de evacuación, es decir de drenaje. Si el agua viene nes) y aluminoso (tipos CEM-I y CAC) en proporción
del terreno, la barrera, necesariamente, ha de situar- deducida de pruebas previas.
se en la superficie exterior del elemento constructivo;
- En el caso de taladros para el paso de instala-
puede colocarse pegada, o adherida al soporte, o se-
ciones, con holguras entre tuberías y elementos de fá-
parada de forma que exista una pequeña cámara ven-
brica, la solución consiste en colocar un pasatubos y
tilada, en una solución muy cercana, cuando no coin-
retacar y sellar el espacio entre éste y la tubería con
cidente, con la de la cámara bufa exterior ya planteada
material elástico o, mejor, inyectando poliuretano o in-
en el anterior apartado. La barrera exterior que prote-
ja al edificio del contacto con el agua, y al contrario troduciendo algún producto que expanda con la hu-
que las soluciones que se emplean por encima del ni- medad, como las juntas de elastómeros expandióles
vel del terreno, no debe permitir tampoco el paso del o de bentonita sódica.
vapor, pues la aireación de la cara externa de un mu- Para realizar barreras lineales para grietas y jun-
ro enterrado es mínima. tas los tratamientos son diferentes según las vías que
se intenten obturar, y su previsible movilidad, aunque
Las obturaciones puntuales corresponden, ge- en caso de duda hay que tener en cuenta que una
neralmente, a defectos de construcción muy locali- grieta, una vez producida, siempre actúa como junta
zados en zonas de pequeña superficie, como son los de dilatación y constructiva, manifestando los movi-
huecos dejados por los latiguillos de los encofrados, mientos del edificio. En cualquier caso, y salvo que la
pasos de instalaciones, coqueras, etc. En muros en- compacidad del resto del cerramiento garantice su
terrados en zonas húmedas el agua suele penetrar
impermeabilidad, la actuación siempre debe abordarse
empujada por presión hidrostática, aunque también
desde el exterior. Si la impermeabilización existe y se
puede darse el caso contrario, es decir que el agua
ha roto, reparándola después de haber sellado la grie-
salga, por ejemplo en depósitos o piscinas. En es-
ta; si la abertura es demasiado profunda se colocará
tos casos, y si la compacidad del resto del cerra-
un fondo de junta que permita que la profundidad del
miento es suficiente, se utilizan desde el Interior se-
nadores minerales rápidos basados en cementos sellado sea del orden de la mitad de su anchura (fi-
modificados, aluminosos o clinkersin yeso. Obturada gura 6), pues en caso contrario la dificultad del relle-
la vía de penetración, hay que garantizar su estabi- no podría provocar la rotura adhesiva del sellado, mien-
lidad en el tiempo y, obviamente, intentar eliminar la tras que si el sellado es muy delgado se podría provocar
fuente del agua. su rotura cohesiva; como fondo de junta también pue-
den utilizarse cordones elastoméricos expandibles con
- En el mercado, casi todas las firmas comercia- la humedad (por ejemplo de caucho-butilo con ben-
les de productos químicos para la construcción tie- tonita). El material de sellado, preferiblemente bitumi-
nen productos destinados a este fin (figura 5), exis- noso o silicona sin disolventes y de reacción básica o
tiendo cartuchos de bentonita sódica (Volclay) que se
neutra, nunca debe adherirse al fondo de junta.
- Para aberturas en las que se prevean gran mo-
vilidad, se utilizan senadores plásticos, de tipo acríli-
co, o mejor elastoméricos, de tipo silicona, poliureta-
no o polisulfuro (thiokol), capaces de seguir los
previsibles movimientos de los bordes y mantener la
adherencia. Hay que tener en cuenta que los sellado-
res plásticos se comprimen y expanden con la junta,
sin solicitar a sus bordes, aunque suelen rigidizarse
con el tiempo, mientras que los elastómeros siempre
intentan volver a su forma inicial lo que, si retrae el
material o se abre la junta puede provocar su despe-
gue, aunque en el caso de obras enterradas los mo
vimientos térmicos suelen ser mínimos. Existen gran
cantidad de productos comerciales, pudiéndose uti-
lizar también algunos de los citados para el caso an-
6. Barrera lineal para gnetas y lisuras.
terior; los más interesantes son las juntas expandibles
Tema 2. Humedades en ooras entenadas

como Expandite o inyecciones de poliuretanos espu- Para las barreras verticales, siempre bajo rasan-
mables. te, se usan elementos en forma de láminas y placas,
- Las fisuras en las que se prevea poca movili- y otras en forma de mortero, pasta o líquido que pro-
dad, si tienen que transmitir esfuerzos mecánicos, y porcionan una protección sin juntas: Es conveniente
garantizar la continuidad del elemento constructivo, completar cualquiera de las soluciones con una cuña
se intenta su cosido rellenándolas con mortero o re- de grava o con un recubrimiento drenante adosado al
sina epoxi; si no trabajan mecánicamente se pueden muro, que formando una hoja externa permeable al
enmascarar simplemente con el recubrimiento im- agua, facilita el escurrimiento y evacuación del agua,
permeable, aunque conviene colocar una venda de a la vez que protege mecánicamente a la lámina im-
tejido metálico, de fibra de vidrio o de plástico que permeable del contacto directo con el terreno (figuras
cosa sus bordes. Como soluciones comerciales pa- 7 y 8).
ra este caso podemos citar las bandas de cosido de • Los elementos discontinuos se deben colocar
tejidos de fibra de vidrio, morteros y resinas para in- en capas solapadas a favor de la evacuación del agua,
yección epoxídicas, que también actúan como ad- como mínimo 10-30cm de solape vertical y 30cm en
hesivos. el horizontal. Aunque suelen colocarse adheridas al
Las barreras superficiales, en la estrategia que cerramiento soporte, existen soluciones autoportan-
estamos estudiando y que pretende evitar el con- tes que pueden colocarse simplemente en contacto
tacto del agua con los elementos constructivos, se con él. La mayoría de las soluciones utilizan produc-
colocan por el exterior del edificio, para lo que hay tos impermeabilizantes similares a los usados en cu-
que acceder al mismo haciendo la correspondiente biertas horizontales. Básicamente disponemos de los
excavación, por lo que también suele ser posible ins- siguientes grupos de materiales:
talar complementariamente una red de drenaje y eva- • Los bituminosos, que suelen adherirse al so-
cuación del agua liquida. Estas barreras tienen la ven- porte, excepto las placas onduladas de fibrobetún.
taja de apoyarse en el cerramiento en el sentido de que son autoportantes. Las láminas más adecuadas
la presión de agua, por lo que el sistema de fijación son las betún elastomérico (con SBS)', de 3-4kg/m . ;

no necesita ser muy riguroso, l a s barreras superfi- armadas con film de polietileno o con fieltro de po-
ciales destinadas a evitar las humedades del sub- liéster, pues son las más capaces ae absorber los mo-
suelo pueden ser de dos tipos: verticales y horizon- vimientos del muro soporte; los fieltros de poliéster
tales: tienen meior resistencia al punzonamiento. desgarre
capitulo I Humedades y su tratamiento

aunque conviene colocar algún tipo de protección me-


cánica contra el roce del terreno y algún sistema de dre-
naje.
- Las barreras horizontales colocadas bajo ra-
sante, por debajo del nivel del suelo o solera de los
sótanos, buscan evitar los efectos de la subpresión
del agua. La solución también debe prever el drena-
je y evacuación del agua recogida, así como una so-
lera a flexión capaz de aguantar la subpresión del
agua. La solución más empleada es la de colocar
una lámina de polietileno entre un encachado de gra-
va drenado y una solera de hormigón, o soluciones
análogas a las del apartado anterior, utilizando geo-
textiles, láminas sintéticas o bentoníticas, etc., aun-
que también pueden utilizarse casetones Iglú de po-
lipropileno (figura 9), que sirven como encofrado
perdido de soleras ventiladas y drenadas inferior-
mente.

2.3 Técnicas destinadas a impedir el


9. Casetones Iglú. movimiento del agua

- En el caso de que sea imposible evitar el con-


tacto del agua con las partes enterradas del edificio,
y alargamiento, mientras que los de fibra de vidrio ofre- debemos intentar impedir que el agua circule y se di-
cen mejor resistencia a tracción y estabilidad dimen- funda en forma líquida por su interior, lo que puede
sional, aunque son menos deformables. suceder por:
• Las láminas sintéticas están constituidas por • Impulso de las fuerzas de succión capilar y/o
polímeros y copolímeros plásticos y/o elastoméricos, • Por presión hidrostática.
generalmente con mayor durabilidad y mejor com- Este grupo de soluciones, aún cerrando el paso al
portamiento que los productos bituminosos. Suelen agua líquida, debería mantener la suficiente permea-
ir clavados, adheridos perimetralmente, o son auto- bilidad al vapor como para permitir el secado del ce-
portantes, aunque algunos requieren protección es- rramiento por su cara al interior, aunque esta situa-
pecífica contra el roce de los áridos del terreno. ción es prácticamente imposible de conseguir en la
• También existen paneles de cartón kraft y lámi- práctica. En el caso de obras enterradas este grupo
nas geotextiles, rellenas con bentonita sódica, que de soluciones es más costoso y difícil de aplicar que
es una arcilla que se expande hasta multiplicar por 15 en elementos sobre rasante, aunque en algunos ca-
su volumen inicial, cuando entra en contacto con el sos es la única opción posible. Se actúa desde el in-
agua, creando una capa impermeable que se aprieta terior de los materiales, al contrario que el anterior, y
contra cualquier hueco, cerrándolo, con una presión las tres opciones básicas son la eliminación total o
del orden de 1 bkg/cm'. Su colocación es muy senci- parcial de la porosidad de los materiales, su hidrofu-
lla, y tienen la ventaja de compactar las holguras en- gación interna, o la inserción horizontal de una barre-
tre edificio y terreno. ra física. Las dos primeras opciones también contri-
• Como impermeabilizaciones continuas se pue- buyen a impedir o dificultar la absorción de agua, por
den utilizar morteros especiales y productos bitumino- lo que excepcionalmente y si se hicieran por la cara
sos o sintéticos, o mezcla de ambos En cualquiera de exterior, podrían englobarse en el grupo de solucio-
los casos el producto se aplica con brocha, rodillo o nes anteriores: sin embargo, no podemos olvidar que
paleta, y se deja endurecer antes de su recubrimiento, con cualquier solución de estas, parte del edificio se-
guirá estando húmedo, salvo que se apliquen además
otras técnicas que lo eviten, por lo que hay que vigi-
lar la posible existencia de puentes de humedad: cual-
quier fallo en la solución planteada devolverá el pro-
Cooolimera de estireno-txitadieno-estireno que se alea con <il be-
tún para dotarle de mayor elasticidad y durabilidad. blema a su estado inicial, o lo agravará, por lo que la
Tema 2. Humedades en odras enterradas

38

10. Inyección a presión. 11. Transfusión por difusión lenta.

aplicación de estas técnicas debe encomendarse a tal, se coloca una doble fila de taladros. La humedad
casas especializadas que garanticen los resultados. del muro, que no su saturación, facilita la dispersión
Para la obturación o hidrofugación de la red po- o difusión de los productos, que suelen ser resinas,
rosa de los materiales se emplean silicatos y/o resinas por lo que a veces puede ser aconsejable un secado
plásticas de diversos tipos (epoxídicas, látex, poliure- previo con alguno de los procedimientos indicados
tanos, siliconas o de poliéster), cales, cementos os- más adelante. Hecha la aplicación, los taladros se ob-
móticos, y otros productos capaces de endurecer por turan con resina o mortero hidrofugado y el revesti-
fraguado, mineralización o polimerización, y que son miento final del paramento se ejecuta de forma que
introducidos en los poros de los materiales por apli- no puentee la humedad, por ejemplo sobre una im-
cación superficial o mediante taladros de inyección he- primación impermeable. La aplicación suele hacerse
por alguno de estos sistemas:
chos al efecto, difundiéndose por presión y/o por ca-
pilaridad. Algunos de estos materiales también - Inyección bajo presión: tiene la desventaja
contribuyen a la consolidación física y mecánica de de conducir al líquido inyectado por los caminos más
materiales deteriorados, y aunque, en general, no sir- fáciles, por lo que si el material es muy heterogéneo
ven para obturar grietas, pueden cerrar fisuras. Los es difícil garantizar un reparto uniforme (figura 10).
productos suelen presentarse en disolución, que tie- El cerramiento debe estar suficientemente seco pa-
ne mayor poder de penetración que en emulsión que, ra que el volumen de la inyección pueda penetrar
además, introduce más agua en el muro; no deben re- por compresión del aire de los poros mejor que por
traer al endurecer y, si cabe, deberían tener una lige- desplazamiento del agua, que requeriría mayor pre-
rísima expansión que permitiera la obturación perfec- sión. Suele comenzarse a presiones del orden de
1atm para terminarse a 3-6atm mantenidas duran-
ta, aunque sin provocar presiones disruptivas en el
te unos 10-15min, para no provocar la ruptura del
material", también la presión de inyección debe evitar
material. Se utilizan unas boquillas especiales colo-
esta posibilidad. El prepoliuretano, por ejemplo, se ex-
cadas en unos orificios taladrados al efecto, que im-
pande al entrar en contacto el isocianato con el agua.
piden el retorno del producto, y que pueden dejar-
En los muros de sótano debe colocarse una barrera
se durante algún tiempo para volver a hacer nuevas
horizontal, a un nivel más alto que el del terreno, pa- inyecciones si fueran necesarias. Los consumos me-
ra permitir el secado del muro. Además, se garanti- dios, aunque muy variables según porosidad y es-
zará la penetración del producto, evitando que forme tado del muro, pueden estimarse en unos 200-
la capa impermeable únicamente en la superficie pues 250g/m.cm, o del orden del 25-30% del volumen de
favorecería la reaparición del agua a un nivel superior; la zona tratada.
como los muros suelen ser heterogéneos, y el producto
introducido siempre buscara los caminos más fáciles, Transfusión por difusión lenta, los depósitoo
es posible que quede alguna zona mal impregnada, del producto se sitúan entre el nivel del suelo y el al-
por lo que si el muro presenta grietas u oquedades canzado por el agua en el muro, lo que garantiza la in-
deberá consolidarse previamente. Si la fábrica es muy troducción capilar del producto, pues su presión es
irregular, y no es posible conseguir una línea horizon- mayor que la del agua del terreno, que está a menor
nivel (figura 11). La aplicación dura los dias necesa- Otra opción son las barreras electrofísicas que,
rios para garantizar la correcta penetración del pro- aunque se usan especialmente para formar barreras
ducto; los muros de hasta 40cm se suelen tratar por horizontales, podrían utilizarse para barreras verti-
una cara, y los de mayor espesor por las dos, si es cales, aunque con mayor coste y complejidad (figu-
posible el acceso a la cara exterior. Los taladros se in- ra 12). En estas soluciones se utiliza el fenómeno de
clinan hacia el interior del cerramiento, mejorando la la osmosis" para forzar el secado del edificio, invir-
penetración del producto. En general se perforan unos tiendo el sentido del flujo natural del agua, de forma
taladros de 10-15mm de diámetro separados entre sí que se obliga al terreno a absorber la humedad del
otros 10-15cm, preferentemente en las juntas de mor- muro, lo que se logra mediante la colocación de elec-
tero, introduciendo el producto desde los extremos
trodos catódicos (negativos) en el terreno y anódicos
del muro hacia su centro. Otra posibilidad es hacer ta-
(positivos) en el muro, por ejemplo de cobre y de hie-
ladros algo más grandes, en los que se introducen ci-
rro, para que, siendo menos electronegativo el se-
lindros de resina congelada que, al fundirse, pene-
gundo, actúe como cátodo. La separación y profun-
tra por capilaridad en los muros. Los cementos
didad de las picas catódicas depende del potencial
osmóticos son productos minerales de finísima gra-
eléctrico existente (suele estar en valores de 10-
nulometría, tal que son capaces de penetrar en los
materiales por capilaridad, y se suministran por Chembo 500mV). La electro-osmosis instalada, antiguamen-
PC (P. Cox), Cryvet srl y Cemeseal de Water-Stop. te activa y que necesitaba una conexión permanen-

1 artificiales, lo que permite desecar muros afectados por humedad ca-


La osmosis es un fenómeno físico que implica la circulación de un
pilar Por otro lado, la difusión de sales dentro de un liquido, desde
liquido (como el agua) a través de una barrera semipermeable (como
las zonas en las que tienen mayor concentración hacia aquellas en
el terreno o las fábricas de albañilena), desde zonas en las que exis-
las que es menor, suele llamarse halosis; la fóresis es un fenómeno
te menor concentración de sales disuenas hacia otras de mayor den-
análogo por el que se produce el movimiento de partículas en sus-
sidad. Se tiende asi a equilibrar la concentración de sales a ambos
pensión o dispersión, también hasta igualar sus concentraciones, y
lados de la barrera, que sólo permite el paso del liquido, cuyas mo-
¡unto con la electroósmosis se ha utilizado para saturar los poros de
léculas son más pequeñas que las del soluto Asi, en dos zonas co-
los materiales afectados por humedad capilar.
municadas e inicialmente con el mismo nivel de agua y distinta con-
Sí un muro ha estado sometido durante tiempo a la acción de agua
centración de sales, el agua se absorbe desde la zona de mayor
capilar cargada de sales, que su han depositado en sus poros, la pre-
concentración de sales, que eleva su nivel hidrostático hasta que se
sión osmótica incrementa el paso de humedad desde el terreno ha-
produce el equilibró) entre las presiones hidrostatica y osmótica La
cia el cerramiento cuando el pnmero tiene menor concentración de
osmosis aparece asociada a una ilifef encía de potencial eléctrico en-
saies. que es lo normal, actuando ambos, especialmente el cerra-
tre las zonas con diferente concentración ae sales, por eiemplo te-
miento, corno barreras semipermeables hl fenómeno depende de la
rreno y crecimiento, debido a la presencia de los iones disociados de
permeabilidad y composición del terreno y del cerramiento, aunque
las sales disueltas, el terreno actúa como ánodo (polo +) y el muro
es más importante cuando la presencia de agua es periódica, como
como cátodo (polo ) de tal forma que existe una corriente eléctrica
sucede si acompaña a los periodos de lluvia: la evaporación del agua,
hacia el cátodo que circula en el mismo sentido que el flujo de hu
precipita las sales, que saturan en el siguiente ciclo a la nueva agua
medad; el fenómeno se denomina electmósmosis. Sin embargo el
capilar, de forma que la solución saturada atrae nuevos aportes de
.'lujo puede invertirse mediante la introducción de carnoos eléctncos
humedad.
Tam 2 -'uredaces enobras enterradas

40 te a la red eléctrica, actualmente se hace con siste-


mas pasivos, al aprovechar la diferencia de poten-
cial creada por los electrodos entre muro y terreno,
que forman una pila electrolítica; la corrosión de los
electrodos se evita usándolos de titanio. La electro-
ósmosis-fóresis (procedimiento Ernst-Traber) per-
fecciona la barrera electro-osmótica ya descrita, col-
matando los poros del muro por la introducción en
los taladros de unos cartuchos de partículas en sus-
pensión (productos de fóresis) que obturan los po-
ros del material, formando así una barrera horizon-
tal más permanente.
Las barreras físicas horizontales sobre rasan-
te tienen la misión principal de evitar la ascensión
13. Corte con sierra.
del agua por capilaridad. La idea es insertar una lá-
mina impermeable en el espesor del muro. Su colo-
cación en edificios terminados es costosa, siendo ? )-> 2-
prácticamente imposible en el caso de muros de
mampostería; puede producir vibraciones dañinas
en los muros, especialmente si están debilitados, si
existe una carga de servicio importante, o si los
coeficientes de seguridad no son muy altos. Otro in-
conveniente suele ser la necesidad de ocultar la lá-
mina sin producir puentes de humedad. Las láminas
pueden ser metálicas, por ejemplo de plomo, alumi-
nio, o acero, o sintéticas, bien en forma de lámina
armada de PVC u otro polímero impermeable, o bien
minerales de pasta-mortero de resinas epoxi o de
poliéster, aunque ésta tiene una ligera retracción y
menor durabilidad en contacto con medios alcali-
nos, o de cemento sin retracción o, incluso de pie-
zas de cerámica compacta, pizarra, etc. La ejecu-
ción siempre se hace por tramos cortos o bataches,
previo apeo del edificio, teniendo en cuenta sus car-
14. Corte con hilo diamantado.
gas mecánicas, puede hacerse:

- Por ejecución manual alternada, picando el me-


nor número de hiladas posible.
- Mediante corte del muro con procedimientos
continuos o discontinuos, utilizando técnicas análo-
gas a las utilizadas para el corte del hormigón o de
las piedras en cantera; aunque existen sistemas de
corte con disco o sierra (figura 13), los más aconse-
jables son los de hilo diamantado (figura 14). Son los
sistemas más utilizados, rápidos y aconsejables pa-
ra esta opción.
- En algunos casos, hace años, se han utilizado
sistemas como el clavado de una lámina metálica,
como en el sistema Schóner Turn, o el taladrado su-
cesivo, como en el procedimiento Massari. El prime-
ro provoca golpes y vibraciones difíciles de absorber,
y el segundo implica una costosa mano de obra, por
lo que actualmente no se utilizan.
15. Revoco drenante.
capítulo I, Humedades y su tratamiento

2.4 Técnicas que facilitan evaporación del agua 41

En el caso de que tampoco sea factible aplicar


ninguna de las soluciones anteriores, se puede enfo-
car el tratamiento para potenciar el secado de los ele-
mentos húmedos, normalmente actuando desde el
interior del edificio, y evaporando también hacia el in-
terior, pues por este lado son más controlables las
condiciones ambientales, aunque no debería dese-
charse la posibilidad de hacerlo también por el exte-
rior. Un primer grupo de tratamientos actúa sobre los
elementos constructivos mejorando su capacidad de
transpiración, mientras que otro segundo lo hace so-
bre el ambiente, mejorando su capacidad humídica.
El incremento de la transpiración de un muro se
apoya en el hecho de que la evaporación es un fenó-
meno superficial, mientras que la cantidad o conteni-
do de agua es masivo o volumétrico y depende del
espesor del cerramiento, por lo que, generalmente,
se busca aumentar la relación superficie/ espesor del
elemento afectado, lo que puede hacerse incremen-
tando su superficie (de evaporación) o reduciendo su
espesor, o ambas cosas a la vez. Se pueden utilizar
procedimientos como los siguientes:
- Revestimientos difusores o macroporosos:
son revocos de una o más capas, raramente más de
tres, con una porosidad tal que su red capilar es ca-
paz de succionar el agua del muro y cederla al am-
biente. En los revocos multicapa, cada capa es más
porosa que la precedente pero con una red capilar
más fina que la anterior (figura 15) lo que, a grandes
rasgos, se consigue controlando la porosidad (total)
mediante la dosificación y proporción de agua y ce-
mento, y el tamaño de la red capilar a través de la gra-
nulometría de la arena, ayudándose también, para am-
bas propiedades, con aditivos aireantes. En cualquier
caso, el revoco ha de tener una estructura porosa tal
que disponga de un coeficiente de absorción alto, pa-
ra succionar el agua del muro soporte, y velocidad de
secado superior a la de succión, para evitar su satu-
ración y para que el secado tenga lugar en el interior
de los poros y no en la superficie del revoco, en don-
de aflorarían manchas y eflorescencias. Se utilizan
arenas silíceas y cementos resistentes a sulfatos y
cloruros, como los tipos lll/B y los SR o MR, pudién-
dose incorporar espumantes o dispersantes para ho-
mogeneizar el tamaño de poros. Obviamente, deben
pintarse con una pintura resistente a la humedad pe-
ro lo más porosa posible, o utilizar morteros colorea-
dos en masa. Su inconveniente es que, con el tiem-
po, se van cargando de sales que taponan su red
porosa, lo pueden manchar de eflorescencias, o pro-
vocar su desprendimiento.
Tema 2. Humedades en obras enterradas

- Otra posibilidad, aunque más teórica que real, molecularmente al agua interna del muro, favorecien-
es la reducción de la sección absorbente, lo que, si do su vaporización y eliminación, aunque son más ex-
se mantiene la superficie de secado, disminuye la can- perimentales y menos comercializados.
tidad de agua en el interior del muro, por lo que baja Otro grupo de tratamientos es el que busca au-
la altura del agua capilar. Es una solución de difícil mento de la capacidad humídica del aire climati-
aplicación práctica, en la que el coste difícilmente jus- zando el ambiente, de forma que se incrementan sus
tifica la pobreza de resultados; casi nunca es posible posibilidades de captación y eliminación de humedad.
reducir tanto el espesor de un muro como para que Las vías de actuación pueden ser directas sobre la hu-
este efecto sea considerable, aunque podría plan- medad e indirectas sobre la temperatura del aire, y su
tearse la sustitución parcial del espesor del muro con velocidad. Como regla general nunca deben usarse
otro material más impermeable, por ejemplo ladrillos estufas de butano, o similares, por la gran producción
o bloques de gres, o de hormigón compacto, en cu- de agua que implica la combustión de los GLP. Las
yo caso estaríamos muy cerca de la introducción de soluciones, en este caso, utilizan una o más de los si-
una barrera física. guientes procedimientos:
- Los sifones atmosféricos o de aireación au- - La deshumidificación directa del aire puede
mentan la ventilación del muro al ser colocados en su realizarse con los mismos sistemas que se citaron en
interior. Los resultados son diversos y, en cualquier el primer grupo de soluciones, al tratar la extracción
caso, han de completarse con un buen control am- del vapor.
biental apoyado en una ventilación garantizada. Los - La sustitución natural o artificial del aire (húme-
sifones Knapen son tubos de cerámica porosa que do) mediante ventilación, y su renovación con aire
atrae la humedad y la cede por evaporación al aire cir- exterior (más seco) también contribuye a reducir, in-
cundante (figura 16). Su diámetro interior es de unos directamente, la humedad del muro. Esta solución es,
3cm y la longitud es de unos 10-50cm, para ajustar- en definitiva, la única que permite secar los edificios,
se al espesor del muro, puesto que el sifón debe cu- siendo mejor recurrir a la ventilación natural forzada o
brir entre el 50-75% del grueso de la fábrica. Una va- a la mecánica controlada. Un caso particular es la uti-
riante son los sifones Raem, que incluyen unos lización de corrientes de aire rasantes sobre el para-
electrodos de cobre unidos a una masa de plomo, que mento.
pretende incorporar el fenómeno de la electro-osmo- - La climatización o calefacción del ambiente
sis pasiva al de sifonamiento aéreo (figura 17). En am- interior, generalmente incluyendo a una o más de las
bos casos se colocan unos tres sifones por metro li- soluciones anteriores, es otra de las soluciones que
neal de muro, inclinados hacia el exterior para producir contribuye a mejorar las condiciones de humedad
el efecto de sifonaje. Sin embargo, la falta de seguri- de los muros, especialmente si éstas no son dema-
dad en los resultados, y el desagradable efecto esté- siado graves.
tico que resulta de su colocación, han hecho que se
dude de su utilización. Otro inconveniente es que for- 2.5 Técnicas que ocultan la presencia del agua
man puentes térmicos en la parte trasera del tubo, y
que pueden incrementar el flujo de agua que ascien- Finalmente, si ninguna de las posibilidades ante-
de, lo que acaba provocando una mayor presencia de riores puede llevarse a cabo, se puede actuar desde
sales arrastradas, y si su efecto es dudoso en muros el interior del edificio sobre los síntomas; no se elimi-
aéreos, lo es bastante más en los enterrados, donde nan las causas, sino que se camuflan las manifesta-
además debería cubrir toda su superficie, con nota- ciones de la humedad, por lo que no son recomen-
bles incrementos del coste y del deterioro estético. dables, aunque puedan ser el parche más viable. Las
- Otra forma de mejorar la evaporación es la ca- opciones más utilizadas son la impermeabilización del
lefacción directa del muro mediante la inserción de paramento y su doblado interior; en ambas hay que
resistencias eléctricas o de cables calefactores a me- tener en cuenta que actúan en sentido contrario al gru-
dia o baja temperatura, por radiación infrarroja o por po de soluciones anterior, es decir que dificultan, cuan-
una corriente directa de aire caliente; en cualquier ca- do no impiden, la evaporación del agua, razón de más
so, lo que se pretende es aumentar la temperatura su- para limitar su utilización a casos excepcionales y en
perficial del muro y, en consecuencia, la velocidad de los que pueda asegurarse que la permanencia de la
vaporización de su humedad, a la vez que se evacúa humedad no va a provocar más daños, como corro-
el aire húmedo. Existen otras posibilidades de seca- siones, crioclastias, eflorescencias, etc. Asimismo de-
do electrónico, como ios basados en microondas, ul- be estudiarse con detalle su resistencia a la presión
trasonidos u otros fenómenos electrónicos que agiten del vapor y. en su caso, a la presión hidrostática, da-
capitulo I. Humedades y su tratamiento

do que actúan en el lado opuesto al que lo hacen el bre el suelo de un sótano, con la precaución de apo-
grupo de soluciones tratado en segundo lugar. yarla sobre puntos impermeables, y ventilarla como
- El recubrimiento impermeable sólo debe plan- se ha expuesto anteriormente (figura 19).
tearse como última opción. Puede taparse la hume- - Soluciones comerciales de contramuro interior
dad con una barrera impermeable que cubra la cara son, por ejemplo, las de los sistemas Dórken - Delta PT
interior del cerramiento y esté anclada a él, colocada de Bettor, Pladur-al de Epysa, y similar de Knauf, etc.
después de eliminar partes sueltas y eflorescencias - En suelos con humedad se pueden hacer cá-
que dificultarían su adherencia e impermeabilidad. El maras, para tapar la de capilaridad, o para solucionar
sistema de fijación de ésta capa tiene que ser capaz la de condensación. En ambos casos debe colocar-
de aguantar la presión del agua, y la barrera debe ser
continua desde el suelo hasta el techo, plegándose
en el pavimento y en el forjado superior, donde debe-
ría empalmar con una barrera horizontal situada en el
espesor del muro y a un nivel superior al del terreno,
lo que permitirá, al menos, un ligero secado del muro
por el exterior. No olvidar que al tapar la superficie de
evaporación de un cerramiento, se provoca el ascen-
so de la humedad capilar. También es importante con-
siderar que de existir otra barrera exterior, aunque sea
defectuosa, no se deben crear trampas de humedad
que evitarían el secado del muro, por lo que en este
caso la barrera debería ser permeable al vapor. Una
solución adecuada, intermedia con la del doblado in-
terior, sería la de colocar un revestimiento retroventi-
lado, ligeramente separado del paramento, realizado
con materiales resistentes a la humedad y con juntas
abiertas que permitieran la aireación de la cara inter-
na del cerramiento.
• Las soluciones comerciales de revestimiento im-
permeable se presentan en forma de morteros, pintu-
18. Doblado del cerramiento.
ras, láminas estancas, cauchos líquidos, etc. Pueden
utilizarse los productos de obturación de poros co-
mentados anteriormente, pero aplicados superficial-
C A P V O W I V J A
mente con brocha, rodillo, etc., con mucha menor pe-
netración que en el caso de las inyecciones.
• Para ocultar la humedad en pavimentos, confi-
gurando a la vez una solución pisable, pueden utili-
zarse barnices o pinturas especiales que tienen gran
adherencia incluso aunque se apliquen sobre sopor
tes húmedos.
El doblado interior del paramento, o contramuro,
crea una cámara bufa húmeda, según una solución muy
empleada desde la antigüedad: que utiliza un tabique
interior separado de la pared húmeda y aislado del sue-
lo (para evitar puentes de humedad), apoyándolo en
materiales impermeables. Esta cámara debe ventilarse
hacía el exterior del edificio (el interior se satura fácil-
mente de humedad), y de forma cruzada, conectando
fachadas opuestas por el suelo, por las paredes o por
el techo (figura 18). Deben abrirse un mínimo de unos
¿
30cnf por cada m de muro, aunque esto depende mu-
cho de la humedad existente y de las corrientes de ven-
tilación. Una solución análoga puede establecerse so- 19. Cámara interior ventilada.
Tema 2. Humedades en obras enterradas

se una barrera impermeable, sintética o bituminosa, mente resistentes al ataque y crecimiento de micro-
bajo el solado o la cámara de aire. Para este fin pue- organismos.
den utilizarse soluciones comerciales de so/era seca
como las de Pladur o Knauf, siempre sobre una lámi-
3. Conclusión
na impermeable (por ejemplo de PE), o casetones Iglú
de polipropileno, como encofrado perdido de soleras El agua en la edificación, lo mejor es que no es-
ventiladas interiormente. té presente; cuanto más lejos, mejor.
- Pero si está, que no toque al edificio
2.6 Otros tratamientos complementarios - Si lo toca, que no penetre
- Pero si penetra, que no se traslade
La eliminación de eflorescencias, aunque no es - Y si se mueve, que se evapore con mayor ra-
estrictamente un tratamiento antihumedad, suele ser pidez que aquella con la que penetra.
necesaria antes o después de la aplicación de mu- En caso contrario el problema no tiene solución,
chos de los planteados en las líneas precedentes-. y deberíamos asumir las consecuencias de la hu-
Es una tarea delicada y difícil que solo puede abor- medad, aunque siempre podrán ocultarse durante
darse una vez eliminada la fuente de humedad, y algún tiempo.
después del secado de los paramentos, aunque en Frente a un problema de humedad, mejor preve-
el caso de que éstos sean muy débiles hay que la- nir que curar; para decidir su solución es primordial
varlos en húmedo, antes de que la cristalización de hacer un correcto diagnóstico que identifique la fuen-
las sales dañe su superficje. Antes de proceder a te o fuentes de la humedad y permita afrontar el pro-
cualquier tratamiento se debe probar en una peque- blema integralmente. No debemos olvidar que pueden
ña zona poco visible, esperando algunos días antes existir varias fuentes de humedad, y en este caso sus
de verificar los resultados; también es importante no manifestaciones superpuestas harán que se camuflen
impermeabilizar un cerramiento antes de eliminar es- unas a otras. Los posibles remedios deben estudiarse
tas sales. El tratamiento general, una vez secos los con criterios arquitectónicos, y los tratamientos espe-
materiales, consiste en cepillarlos minuciosamente cíficos contrastarse en laboratorio, comprobando su
(¡en seco!); los materiales poco porosos pueden la- eficacia y compatibilidad, pues los resultados varían
varse después con agua pura o con una solución de con las circunstancias materiales y ambientales de ca-
jabón sódico al 1 % si las sales son sulfatos alcali- da caso, para tener la seguridad de su eficacia y ren-
nos. Para carbonatos puede utilizarse ácido clorhí- tabilidad. No debemos fiarnos excesivamente de la
drico diluido (1:5-10) y después lavar abundante- propaganda y ensayos efectuados por los fabricantes
mente, aunque hay productos comerciales más o instaladores, a los que hay que exigir una garantía
específicos; en caso de paredes muy delicadas pue- de los resultados y de su duración, abarcando los ma-
den emplearse compresas de arcilla absorbente, por teriales y la ejecución, y por un período a estudiar en
ejemplo de celulosa con sepiolita o atapulgita-cao- cada caso, pero nunca inferior a los diez años.
lín. En cualquier caso, estos tratamientos dan mejor
resultado con tiempo seco y cálido (verano), pues los
secados lentos del invierno favorecen la aparición de Bibliografía
eflorescencias al producirse el secado en la superfi-
AA.W. (1993): La humedad como patología frecuente en la edifica-
cie y no en el interior del material. ción; Ed. CO.A.yA.T.; Madrid, 1993; 250p.
La limpieza biológica de hongos, algas, etc., pue- BAGLIONI, A.; GUARNEIRO, G. (1982): "La Rehabilitación de Edificios
Urbanos; Ed. Gustavo Gilí, Barcelona, 1988, 230 p.
de hacerse con cal (viva), lejía diluida (50-75%), diso-
CIGNI, G. (1979): 'Degrado da umiditá e presidí controlo stesso"; 1°
lución de formol al 20-30% (formalina), sllicofluoruro
Corso di informazione ASSIRCO. Perugia, 6-8.NV.79; en: "La con-
de magnesio en agua (1:40), o productos comercia-
servazione dei Monumenti"; Ed. Kappa; Roma, 1981; pg. 45-56.
les. En locales en los que se prevea alta humedad CIGNI. G.: CODACCI-PiSANELLI, B. (1987): "Umldita e Degrado
siempre es mejor utilizar pinturas minerales que las Negli Edific": Ed. Kappa: Roma, 1987; 152 p.
que utilizan aglutinantes orgánicos, aunque para ca- COLLOMBEr, R. (1989). "L'Humidité oes Batiments Anciens"; Ed. du
sos especiales existen pinturas biocidas especial- Moniteur: París, 1989; 184 p.

1
Existe una excepción, que corresponde al caso de sales muy hi-
groscópicas que estén causando los problemas de humedad por ad-
sorción del vapor del aire interior; en este caso, la eliminación ae sa-
les también elimina la condensación de humedad.
capitulo I. Humedades y su tratamiento

C.S.T.C. (s/f): "Recomendaciones de la C.S.T.C para el tratamiento MASSARI, I. (1980): "Risanamento delie murature dall umiditá'; 3°
de ¡as humedades", en Catalogo informativo de la Construcción"; Corso di informazione ASSIRCCO. Palermo. 22-25.OC.80; en:
Ed. C.I.C ; Barcelona, 1987; Doc.6-7.2/03. "II Restauro delle Costruzioni in Muratura"; Ed.Kappa; Roma, 1982:
GRATWICK. R.T. (1971): "La Humedad en la Construcción. Sus cau- pg. 77-82.
sas y Remedios"; Ed. Técn. Asoc, S.A.; Barcelona, 1976, 334 p. OLIVER, A. (1988): "Dampness in Building"; Ed. BSP Professional
HIGHFIELD, 0. (?): -Rehabilitation and Re-Use of Oíd Buildings"; Ed. Books: Oxford (Great Bntain), 1988; 222 p.
E.& EN.Spon; Londres,. ORTEGA ANDRADE, F. (1989): "Patología de la Construcción.
LASHERAS MERINO, F. (1991): "Humedades y eflorescencias en Humedades en la Edificación"; Editan, S.A.; Sevilla, 1989; 237 p.
coras de fábrica' (en 'Curso de Patoloqia, Conservación y Restauración PINILLA VELASCO, F. (1989): "Métodos de eliminación de humeda-
de Edificios); Ed. C.O.A.M.; Madrid. 1991; p.309-47. des por capilaridad" (en Jornadas sobre Restauración y Conservación
LOZANO APOLO, GERÓNIMO (1993): "Curso de Tipología, Patología de Monumentos); M°. Cultura/I.C.R.B.C.; Madrid, 1991; p.199-203.
y Terapéutica de las Humedades": Ed. Consultores Técnicos de SCHILD, OSWALD, ROGIER, SCCHEIKERT, SCHNAUPAUFF (1978):
Construcción CB.: Gijón, 1993: 144p.; ISBN: 84-604-8456-4. "Estanqueidad e Impermeabilización en la Edificación". TOMO III.
MASSARI, G.; MASSARI, I. (1985): 'Risanamento Igiénico dei Local* Prevención de defectos en sótanos y drenajes. Ed. Técnicos Asociados.
Umidi";U.HoepliEd. 1
SPA;Milano, 1985(5 Ed. ampl);378p.(Existe S.A.; Barcelona 1979. ISBN: 84-7146-189-7.
versión española de la 2' Ed. de G.Massari por C.E.C.S.A , México,
1962).
capitulo I. Humedades y su tratamiento

47

3. Técnicas y ejemplos de hidrofugación en masa

Manuel Carbonell De Masy


Licenciado en Ciencias Químicas

1. Introducción rreno o disolviendo las existentes en el muro. En es-


te caso la humedad superficial es superior a la que le
Dado que la principal aplicación de la hidrofuga- corresponde en equilibrio con la humedad del aire que
ción en masa es para eliminar el ascenso de agua de le rodea.
capilaridad, es a ésta actuación a la que nos vamos a El determinar la causa o causas de la humedad no
referir en este capítulo. siempre es fácil y de ahí que en muchos casos, ade-
Cuando en las partes bajas de un muro se ven los más de la inspección del edificio, sea necesario dis-
efectos de la humedad como manchas, moho, eflo- poner de una amplia información sobre el mismo y
rescencias, es usual que se diga que es debido a las realizar una serie de ensayos in situ y en laboratorio.
humedades de capilaridad, pero esto habría que de-
mostrarlo. Los mencionados síntomas pueden ser hue-
llas de un pasado, en que efectivamente hubiera ha-
2. Ascenso capilar
bido ascenso capilar o ser debidos a otras causas
como condensación, higroscopicidad de sales exis- De las múltiples causas de humedad, la más difí-
tentes en el muro, o simplemente el resultado de una cil de resolver, es sin lugar a duda la del agua que as-
rotura en una conducción de agua. ciende del suelo a través de los capilares de los mu-
Lo anteriormente expuesto justifica, que ante una ros. Este agua, con sus sales disueltas, es uno de los
patología de humedades, se lleve a cabo un diag- factores que más influyen en el deterioro de los ma-
nóstico, para conocer las causas que han dado ori- teriales minerales de acabado cuando, tras la evapo-
gen a unos síntomas y a partir de ello proponer solu- ración del agua, sus sales cristalizan.
ciones. Cuando introducimos en una bandeja, que tiene
La humedad en el interior de una edificación pue- dos centímetros de agua, un ladrillo en posición ver-
de tener varias causas: tical, se observa que el agua asciende. Si antes de
a) La lluvia. Bien filtrándose a través de las cu- que el agua llegue a la parte superior,del ladrillo, lo sa-
biertas o por los muros. camos de la bandeja, el contenido de agua empieza
b) Accidentales: Roturas de conducciones o inun- a descender. Estos movimientos de succión y difusión
daciones. de agua son debidos a que en ése ladrillo, como en
c) Higroscopicidad de las sales que contenga el todos los materiales minerales de una construcción,
muro. Analizándolas se podría conocer su influencia existe una red de poros y capilares que les caracteri-
en la humedad. za. Ellos están representados, con diferentes conte-
d) Condensaciones. Cuando se alcanza en el mu- nidos de agua, en la figura 1. El nivel IV corresponde-
ro la temperatura de rocío del vapor existente. ría a la parte baja del ladrillo sumergido, o sea a la
e) El remonte capilar a partir de los cimientos y zona en que está saturada de agua, y el nivel I no co-
acompañando al agua ias sales procedentes del te- rresponde a la parte del ladrillo que parecía seca, si-
Tema 3. Técnicas y e/empkis de hidroiugacion en masa

48 no a la que resultaría de haber secado un trozo de la- Teniendo en cuenta que en construcción, más que
drillo a 105°C. El contenido de humedad de los ma- el porcentaje de absorción de agua en peso, interesa
teriales de un muro suele estar situado entre los dos conocer el porcentaje en volumen de los poros acce-
niveles indicados. sibles al agua, es por lo que se requiere también de-
La diferencia de peso entre un ladrillo saturado de terminar el peso de la muestra sumergida en agua y
agua (nivel IV) y una vez seco (nivel I), dividido por es- con este dato calcular su porosidad abierta.
te peso es lo que determina el porcentaje de absor- A título orlentativo, indicamos los valores de algu-
ción de agua de ese ladrillo y esto mismo se puede nos materiales:
hacer con todos los materiales minerales para deter-
minar su absorción de agua. Mortero de cal 25-35%
Ladrillo 20-30%
Piedra caliza 5-20%
Hormigón 5-15%
Piedra granítica 3-5%

El agua asciende por capilaridad, cuando se cum-


plen dos circunstancias:

- Existe humedad en el suelo.


- El muro en contacto con el suelo, presenta una
porosidad que permite el ascenso de agua hasta una
determinada altura.
La velocidad de absorción de agua por los capi-
lares es tanto menor cuanto más delgados sean los
capilares. Si los poros se reducen por debajo de 0,01
mieras, la velocidad de absorción prácticamente se
anula. Es lo que ocurre con un hormigón fabricado
con una relación agua/cemento < 0,5.
Al propio tiempo, si el agua no se evapora, cuan-
to más delgados sean los capilares mayor será la al-
tura alcanzada, de acuerdo con la Ley de Jurin que
está representada gráficamente en la figura 2.
En toda actuación para disminuir el ascenso ca-
pilar (h) de un muro de una determinada longitud (I) y
ancho (a), hay que intentar reducir el flujo de agua as-
cendente (Fa) y aumentar el flujo de evaporación (Fe).
Ello se deduce de la situación de equilibrio existente
en todo momento y que se refleja de la siguiente ecua-
ción:

Faxlxa = Fexlxh

h = a x Fa / Fe
Esta ecuación está representada en la figura 3. En
ella puede observarse que el ascenso de humedad es
superior en el centro del muro, ya que en los laterales
la evaporación es más fácil.
En la desecación de los muros, los primeros po-
ros en perder agua son los de mayor diámetro, parte
de cuya agua y sales pasan a los poros más peque-
ños. Esta situación está representada por el nivel III
de la figura 1. Cuando sólo queda agua en los pe-
I Distribución de agua en un material coroso.
queños -nivel II-, la reducción se hace más difícil has-
capitulo I Humedades y su tratamiento

Fa
I í í I
2. 3

ta que se alcanza la humedad de equilibrio del mate- a) Reducción de la humedad del suelo
rial con la humedad existente en el aire. Si además, Es tanto más necesario cuanto mayor sea la pre-
hay sales solubles, habrá que sumar la que aporta la sencia de agua en el terreno. La actuación prioritaria
higroscopicidad de las mismas. ha de estar encaminada a conocer el origen, localiza-
ción e intensidad de la humedad.
Si la humedad se debe a roturas de las redes de
abastecimientos o de saneamientos próximos a la edi-
3. Técnicas para eliminar la humedad de
ficación, habrá que proceder a su reparación.
capilaridad
Si la humedad del terreno se debe a la lluvia ha-
Es difícil y costosa una adecuada reducción de hu- brá que evitar que penetre a través de la acera y so-
medad de capilaridad. Lo que no hay que hacer es bre todo del encuentro de ésta con el muro. El caso
ocultar sus efectos sin suprimir las causas, pues se peor es cuando la cimentación del edificio está den-
podría agravar aún más el problema. Sólo es factible tro de la variación del nivel freático. Habrá entonces
ocultarlo, si se deja una cámara de aire que dé al ex- que construir un drenaje perimetral del edificio, a un
nivel inferior al de apoyo de la cimentación, que aleje
terior y se logre una buena ventilación.
el agua de la cimentación. Existe una amplia docu-
Para eliminar o reducir las humedades de capila-
mentación sobre las diversas técnicas de drenaje y en
ridad, hay varias técnicas que cumplen con las diver-
la figura 5 aparece una de las más modernas que he-
sas funciones:
mos extraído de la norma DIN 4095.
a) Reducción del agua del terreno que rodea a los
cimientos.
b) Aumento de la velocidad de evaporación de los
muros.
c) Obstrucción de los poros, reduciendo el diá-
metro de los mismos.
d) Hidrofugación de los poros en toda una sección,
pero permitiendo el paso del vapor.
e) Creación de una barrera estanca en el muro, pre-
vio corte del mismo.
Los dos primeros son fáciles de entender, ya que
están relacionados directamente con la ecuación co-
rrespondiente a la figura 3, y las otras tres técnicas
tienen como misión crear una barrera horizontal que 4.
reduzca o anule el ascenso de humedad. Gráficamente
están descritas en la figura 4, junto con el dibujo que
b) Desecación por incremento de la evaporación
representa lo que ocurre, cuando no se ha llevado a
De la observación de la figura 3, y concretamente
cabo ningún tratamiento.
de la ecuación de equilibrio entre el flujo ascendente
En los siguientes apartados se informa sobre ca- y el de evaporación, es fácil deducir como el incre-
da una de las técnicas indicadas.
Tema 3 técnicas y etemplos de "¡dwbgaoór en masa

mentó de la evaporación reduce el ascenso capilar. ducir en las partes bajas del mismo unos sifones de
La desecación más eficaz se lograría actuando lo aireación. Por ejemplo, insertando piezas cerámicas
más cerca de los cimientos y combinando cámaras de 5 a 15 cms. de diámetro con una ligera pendien-
de aire ventilando a ambos lados del muro por déba- te al exterior que quedan vistas en las partes bajas
lo del suelo, junto con un sistema de drenaje del agua del muro.
de lluvia. El primer trabajo que hay que realizar, en una in-
Se han desarrollado varios sistemas con el fin de tervención contra la humedad de capilaridad, es eli-
aumentar la velocidad de evaporación del agua exis- minar el revoco deteriorado, todo lo que impida res-
tente en los muros. Uno de ellos consiste en intro- pirar, así como las sales que pudieran existir. Y cuando
se tenga que revocar de nuevo -cuanto más tarde me-
jor- que se lleve a cabo con un material con una alta
permeabilidad al vapor de agua. A estos revoques se
les llaman de saneamiento. Lo mismo habría que de-
cir si se tuviese que aplicar una pintura.

c) Obstrucción de poros (Fig. 5)


CORTE Y
Al estrecharse los capilares se aminora la veloci-
ESTANQUE ID AD
dad de absorción de agua. En la práctica no es ne-

1(11 (D.b 9)
cesario ni por otra parte posible cerrar por completo
o s
' capilares. Es suficiente en general estrecharlos por
debajo de 0,010 mieras. A título orientativo, hemos de
indicar que la mayor parte de los poros de un ladrillo
tienen un diámetro comprendido entre 0,1 y 10 mieras
y ello explica su elevada absorción del agua.
Basado en lo anteriormente expuesto existen en
el mercado soluciones acuosas de compuestos mi-
HIDROFUGACION nerales que se introducen en el interior de los muros
POROS a través de unas perforaciones inclinadas realizadas
(D.b 8)
en la parte baja. Dichas soluciones ascienden por ca-
pilaridad reaccionando entre sí o con los componen-
tes minerales del muro y concretamente los iones cal-
cicos, para ir rellenando de minerales los conductos
capilares.
El mayor inconveniente de este procedimiento es
que se introduce todavía más agua en los bajos del
muro. El proceso de obstrucción de los capilares es
OBSTRUCCION muy lento, y siempre superior a los seis meses. En
POROS los edificios históricos, habrá que tener en cuenta el
(D,b 7)
hecho de que se pueden producir manchas blan-
quecinas -eflorescencias-, que pueden afectar a su
estética.
Es por ello que en los últimos años se han ido de-
sarrollando otros procedimientos para obstruir, pero
sin añadir agua, de los cuales mencionamos dos. Uno
de ellos está basado en prepolímeros de poliuretano,
que al ser inyectados reaccionan con el agua exis-
tente o el que pueda ascender, formando una espu-
SEN TRATAMIENTO ma impermeable de poliuretano.Tiene como inconve-
niente el de no poder introducirse en capilares infenores
(Dib 6) a 50mieras. Aún así, puede ser de interés como com-
plemento a la hidrofugación de poros, ya que imper-
meabiliza las oosibles fisuras. Si éstas no se sellasen,
J Barreras en red capilar.
¡os líquidos para impregnar se perderían.
capitulo I. Humedades y su tratamiento

El otro procedimiento se basa en obstruir de una


A—r
manera instantánea los capilares. Ello se consigue con
una cera sólida que se introduce caliente en una sec-
ción del muro que también se ha calentado. Se re-
quieren temperaturas mínimas de 90°C y realizar ta-
ladros equidistantes entre sí de 12 cms. En una prueba ¡ il || ¡i P L U S
de laboratorio en un ladrillo macizo se ha comproba-
do que la porosidad abierta se ha reducido del 32%
al 15% y con el porosímetro de mercurio se ha podi-
do detectar la obstrucción de la mayoría de los poros
con diámetros compendidos entre 0,1 y 10 mieras.
Entre los inconvenientes de este procedimiento está
por una parte el económico, dado el elevado consu-
A i-
mo de electricidad y por otro el estético cuando se in-
terviene en edificios con valor histórico-artístico, ya
6.
que hay que tener en cuenta las señales que van a de-
jar las perforaciones y que el tono de la piedra va a
subir.
del agua y al propio tiempo no entra agua proceden-
te de otras fuentes (lluvias, riegos, etc). Una primera
d) Hidrofugación de poros conclusión que se extrae de lo indicado anteriormen-
Una materia mineral se moja porque tiene propie- te es la necesidad de conocer la humedad existente
dades hidrófilas y ello es lo que explica el ascenso de en el muro y su variación a lo largo del año.
agua a través de los conductos capilares. Para que La perforación del muro se lleva a cabo siguiendo
descienda la humedad de capilaridad de un muro, es el esquema de la figura 6.
necesario transformar la superficie de los conductos Los taladros se realizan normalmente entre 10 y
capilares en hidrófuga y ello se logra impregnando to- 20 cms., en una o dos líneas. Serán con pendiente, si
da una sección con una solución de siloxanos., el muro está seco y no es muy ancho. El líquido se in-
Cuando una materia mineral se impregna con una troduce por gravedad a través de unos embudos co-
solución de siloxanos en una concentración del orden locados en los orificios. Si está húmedo o ha sido se-
del 6% y se espera un tiempo hasta que se haya eva- cado temporalmente por un medio artificial, es necesario
porado el disolvente, la materia hidrófila se ha trans- realizar la inyección a una presión que permita im-
formado en hidrófuga y la gota de agua en vez de ser pregnar toda la sección a hidrofugar, lo que conlleva
absorbida adquiere el efecto de un perleo. Se empe- a que el disolvente desplace parte del agua que to-
zaron a aplicar hace 40 años en la hidrofugación de davía pudiera quedar, y las perforaciones serán hori-
fachadas, e inicialmente como productos totalmente zontales, con el fin de encontrarse menos humedad
polimerizados (polisiloxanos), y posteriormente como en el centro del muro.
prepolímeros de alcoxisiloxanos (siloxanos), que ter- En el caso de que al perforar el muro se detecta-
minaban de reticular con la humedad del aire o del sen grietas o huecos, habría que rellenarlos previa-
material. mente con cementos o morteros expansivos.
La aplicación de los siloxanos para formar barre- Igualmente, si al introducir el líquido hidrofugante se
ras horizontales hidrófugas es de hace quince años y observase un consumo muy superior al previsto, lo
sus resultados han sido contradictorios. Ello tiene su más probable, es que fuera debido a la existencia de
explicación, ya que con independencia de fallos en la fisuras que habría que sellar. Sí éstas fisuras estuvie-
formulación empleada, la malformación de una ba- ran húmedas, el material más idóneo sería una resina
rrera hidrófuga continua puede estar ocasionada bien acuarreactiva como la indicada en c).
por la existencia de agujeros en las partes bajas del Si el tratamiento debe ser llevado a cabo cuando
muro por donde se pierde el líquido hidrofugante o por el contenido de humedad está por encima del míni-
existir zonas muy húmedas que imposibilitan que se mo requerido para una buena hidrofugación, habrá
lleve a cabo la impregnación. que rebajarlo. El procedimiento artificial más adecua-
Si el muro está seco es fácil formar una barrera hi- do se basa en acoplar a los mismos orificios que se
drófuga. Ello es posible si el tratamiento se realiza en perforan para introducir el líquido hidrofugante, unos
épocas y lugares en los que las condiciones higrotér- secadores de microondas con los que se consiguen
micas del medio ambiente favorecen la evaporación temperaturas de 90"C. Una vez se considere que ha
Tema 3. Técnicas y ejemplos de hidrofugación en masa

52 sido suficientemente desecado, se extraen los apa-


ratos y se espera a que la temperatura descienda a
40°C para iniciar el tratamiento hidrófugo. El empleo
de microondas es muy usual en el norte de Europa,
donde las condiciones climatológicas no favorecen el
secado natural de un muro húmedo.
La foto de la figura 7, corresponde a una expe-
riencia del autor para confirmar la eficacia del secado
con microondas de un pilar de ladrillo sometido a un
ascenso constante de agua salina. Finalizada la im-
pregnación con siloxanos, se procedió a la rotura del
pilar y a controlar la humedad retenida que mostraba
el perfil que se indica en la figura 8.
Para la formación de barreras hidrófugas horizon-
tales es necesario que la empresa que las realice, es-
té preparada tanto a nivel humano como en medios
mecánicos y especialmente en los necesarios para el
control de humedad y temperatura.

e) Corte y estanqueidad del muro (Fig. 9)


De todos los procedimientos que existen para eli-
minar la humedad ascendente de capilaridad, sólo hay
uno que lo puede lograr de forma instantánea y se-
gurare incluso con exceso de humedad. Consiste en
seccionar la base del muro y posteriormente rellenar
el vacío creado con un material estanco.
Alguna firma utiliza para seccionar el muro y
crear la estanqueidad, planchas de acero inoxidable.
Este sistema, aparte del impacto que causa en un mu-
ro antiguo, produce una separación en el mismo y ello
expone a riesgos como los derivados de un movi-
miento sísmico.
El sistema más extendido se basa en seccionar el
muro con una sierra o con hilo de acero rodeado de
perlas de diamante, tal como se ejecuta para extraer
mármol. Para evitar movimientos o roturas del muro
se introducen a determinadas distancias unos calces
9.
especiales o el corte se realiza al tresbolillo. Se sella
todo el perímetro colocando unos tubos para la in-
yección y otros como testigos de que se está relle-
nando todo el vacío creado y se procede a la intro-
4. Conclusiones
ducción del mortero estanco. Éste además, une las
dos partes del muro. Tanto para el material de sella- De lo anteriormente expuesto, se pueden estable-
do como el de relleno, se emplean aglutinantes cons- cer las siguientes conclusiones:
tituidos por resinas reactivas con un contenido sólido a) Antes de cualquier intervención, hay que reali-
del 100%, que generalmente son de base epoxi o po- zar una diagnosis. Ello implica la medición de tempe-
liéster. raturas y humedad en el aire y en varios puntos del
La foto de la figura 9. corresponde a un momen- muro y en diversas épocas del año.
to de ejecución del corte. A la derecha dicho corte b) Hay que intentar poner en marcha todos los sis-
ya está impermeabilizado y un tubo vertical que ac- temas constructivos, que permitan incrementar la eva-
túa de testigo lo confirma. Junto a él se ve la má- poración del agua -por ejemplo, por medio de una
quina manual que se emplea para los cortes en las adecuada ventilación- y reducir la llegada del agua a
esquinas. las partes bajas del muro.
capitule I. Humedades y su tratamiento

c) Los sistemas basados en rellenar los poros, o a) Basados en la termoelectricidad engendrada


sea reducir su diámetro, se comprenden desde un por diferencia de temperaturas de diferentes conduc-
punto de vista teórico pero en la práctica o son len- tores.
tos, como es el caso de los realizados en medios acuo- b) Basados en la variación de la resistencia eléc-
sos, y su eficacia depende de la existencia de unas trica con la temperatura de un elemento metálico.
condiciones medioambientales que favorezcan una c) Basados en la radiación infrarroja que emite to-
buena impregnación y un buen secado, o son rápidos da superficie en función de su temperatura. Aventaja
y caros y su interés es más como complemento de a los otros tipos en poder medir la temperatura del ob-
una barrera hidrófuga, como ocurre con las resinas jeto a distancia.
acuarreactivas.
e) La formación de barreras hidrófugas, es relati- Contenido de agua en el material
vamente rápida, cuando las condiciones medioam- Para determinar el contenido de agua se suele ha-
bientales en el aire y en el terreno, favorecen el seca- cer uso de métodos indirectos por su rapidez, que
do de las partes bajas del muro. Si así no fuera habría conviene contrastar con los resultados que se obtie-
que secarlas artificialmente y realizar la hidrofugación nen con el directo.
por inyección. a) Método de doble pesada. Es el directo. Con-
f) El único sistema que elimina el ascenso de hu- siste en pesar la muestra recogida y volverla a pesar
medad capilar de forma instantánea, es el secciona- después de ser secada a 105°C. Para extraer
do del muro y el posterior llenado del espacio creado, muestras en obra se utilizan taladros con trépanos
con un material impermeable y adherente, pero es de widia.
también el procedimiento más caro. b) Medidor de resistencia eléctrica. Basado en ha-
cer pasar una corriente eléctrica a través de dos agu-
jas en contacto con el material. Es el método más rá-
pido, pero ha de tenerse en cuenta que sus valores se
5. Control de humedades
ven afectados por la presencia de sales solubles en
Tanto para diagnosticar una humedad, como pa- el material.
ra medir la intensidad de la misma y especialmente c) Medidor de la impedancia eléctrica. Se mide la
antes y después de un tratamiento antihumedad, se H.R. del aire en equilibrio con la del material. Si éste
dispone en el mercado de instrumental científico que es muy húmedo, el aparato es poco preciso. Hay que
facilita su control. conocer su isoterma de absorción.
d) Medidor de la constante dieléctrica. Sólo sirve
Condiciones higrotérmicas del aire para medidas en la superficie y siempre que ésta sea
El hecho de que todo material poroso contenga regular.
una humedad en equilibrio con la del aire que le ro-
dea, nos obliga, como primer paso en un diagnósti-
co, a determinar la humedad relativa y temperatura
Referencias
ambiental.
Ello se logra de una forma instantánea con apara- 1 L a s ilustraciones que figuran en este capítulo proceden de
tos digitales. Si se quieren conocer sus variaciones la ponencia presentada por el autor en el C O N G R E S O NA-
CIONAL D E T E C N O L O G I A E N A R Q U I T E C T U R A celebrado
con el tiempo, habrá que utilizar los termógrafos tra-
en Madrid en 1994.
dicionales.
2 Sifones Raen de Humitas, Procedimientos Knapen.
3 Mineralizador de Protec, Domosec de Domosystem (F)
Temperatura superficial del material 4 Emi-Beam de Fuktteknik (Suecia).
Si se quiere medir con precisión la temperatura su- 5 Edil Comer (I)
perficial no sirven los termómetros que determinan la 6 Protimeter (Neurtex). Digitron (Kainos). Novasina ¡Precisa),
del aire. Se han desarrollado tres tipos de termómetros: Reytex (Analab).
capítulo': Humedades y su tratamiento

55

4. Humedades en fachada. Filtración y condensación

Juan Monjo Carrió


Dr. Arquitecto
Catedrático de Construcción E.T.S.A, - U.P.M.

1. Introducción

La fachada, como elemento fundamental de la en-


volvente del edificio, actúa como barrera protectora
de las inclemencias atmosféricas y, por tanto, sufre,
como una de las agresiones físicas más importantes,
la del agua de lluvia. Ello provoca, evidentemente, un
intento de filtración del agua que produce humeda-
des de filtración como lesión más frecuente.
Pero éstas no son las únicas humedades que po-
demos encontrar en una fachada. También es corriente
encontrar otras lesiones de humedad donde el agua
tiene origen distinto. Así, debemos tener en cuenta,
además, en distintos grados:
1. Fachada chapada de piedra caliza después de la lluvia.
- Humedades de microcapilaridad
- Humedades de condensación
- Humedades accidentales

2. Tipología de humedades

2.1 Humedad de filtración

La humedad de filtración es la que aparece como


consecuencia de la penetración de agua desde el ex-
1. SATUíACCN 4, :AuiNA RITOA
terior hacia el interior del cerramiento, produciendo
las consiguientes manchas (Fig. 1). Dicha filtración se-
2 Interacción agua fachada. Fases.
rá mayor en los casos de presión hidrostática de agua
sobre el cerramiento (jardineras) pero lo corriente es
que aparezca sin necesidad de dicha presión y con la
simple presencia de la absorción del agua de lluvia, de su coeficiente de absorción, se facilita la filtración,
incluso en las primeras fases de mojado y saturación incluso con aparición del fenómeno físico de la capi-
(Fig. 2) de las que podemos considerar en la interac- laridad, con recorrido preferentemente horizontal del
ción agua-fachada. Entonces, en función de la es- líquido que penetra hacia el interior del espesor del
tructura porosa del material de fachada y, por tanto, cerramiento, pudiendo llegar a atravesarlo. En los ca-
r
ema J Hur-edades en fachada. Filtración y condensación

56 bien por filtración en el mismo del agua de lluvia o de


riego. Pero este tipo de humedad es el que se estu-
dia en las partes enterradas en los edificios. En las fa-
chadas, nos preocupará más la que podríamos llamar
humedad de microcapilaridad (Fíg. 3) y que podemos
considerar aquí como una variante de las filtraciones.
Entiendo por tal aquella que aparece en los paños ver-
ticales situados sobre plataformas horizontales exte-
riores (aceras, balcones, alféizares y molduras) que
desde éstas alcanza el arranque de aquellos y as-
ciende por capilaridad (microcapilaridad) en el aca-
bado exterior poroso (revoco, chapado de piedra, etc.).
Tiene, como veremos, su solución específica.

2.3 Humedades de condensación

Designamos asi a la aparición de humedad en un


cerramiento como consecuencia de la condensación
del vapor de agua que tiende a atravesarlo por al-
3. Microcapilaridad en zócalo de piedra caliza. canzar en algún punto de su recorrido la temperatura
de saturación o de rocío (tr) que, como sabemos, es-
tá en función de la presión de dicho vapor de agua
(Fig.4).
En efecto, ante el vapor de agua existente en un
© ambiente determinado, un cerramiento edificatorio re-
presenta una barrera superficial que dificulta el equi-
librio deseable de presión de vapor a ambos lados del
mismo. En consecuencia, se establece una corriente
de dicho vapor de agua que va desde el ambiente de
mayor presión al de menor presión. Esta corriente es-
tá en función, no sólo de la presión del vapor, sino
coNntNSAC'óN suprificwi. INTIRIOR
además, de la permisividad al paso del vapor de agua
de los materiales constitutivos del cerramiento. Dicha
4. Humedades de condensación. permisividad va desde 1, cuando la barrera no existe
(hueco abierto) hasta 0, cuando se trata de un mate-
rial totalmente impermeable (el vidrio). Las tablas 4.2.
sos en que la geometría de la fachada ofrezca plata-
y 4.3 de la NBE-CT nos dan las resistividades al pa-
formas exteriores horizontales o ligeramente inclina-
so del vapor de agua (inversa de la transmitividad) de
das (desde terrazas y balcones, hasta molduras) la
los materiales normalmente utilizados en las facha-
acumulación de agua será mayor y se podrá intensi-
das, que pueden sernos útiles. Por ello se reproduce
ficar la filtración. Es lo que ocurre en todos los diedros
en el cuadro 2.1
cóncavos, rincones, alféizares de ventanas, etc.
Por otra parte el agua, además de entrar a través En nuestro tipo de edificación es muy corriente el
de la estructura porosa del material, puede hacerlo uso de materiales porosos, por tanto relativamente
también a través de aberturas en los cerramientos, permisibles al paso del vapor de agua. No obstante,
sean estas constructivas (juntas de construcción, de ios cerramientos suelen estar constituidos por varias
dilatación o (juntas practicables) o sean grietas y fi- capas, de distinta permisividad, lo que complica algo
suras producto de lesiones previas. el proceso. En cualquier caso el vapor, al ir atrave-
sando el elemento constructivo va perdiendo presión,
pero se va encontrando con un gradiente de tempe-
2.2 Humedad de microcapilaridad
raturas que, en invierno, va disminuyendo a medida
La humedad capilar es aquella que aparece en los que se acerca al exterior, por lo que existen posibili-
cerramientos como consecuencia de la ascensión del dades (Je alcanzar ia temperatura de rocío en algún
agua contenida en el terreno, bien por nivel freático, punto del recorrido. También puede encontrarse con
npíUnS. Humedades y su tratamiento

Tabla 4.2. Revistividades al 57


vapor de agua
Resistividad al vapor r (1)
v

Material MN s/g m mmHg m' d¡a/g cm

Aire en reposo (cámaras) 5.5 0.004


Aire en movimiento (cámaras ventiladas) 0 0
Fábrica de ladrillo macizo 55 0.048
Fábrica de ladrillo perforado 36 0.031
Fábrica de ladrillo hueco 30 0.026
Fábrica de piedra natural 150-450 0.13-0.39
Enfoscados y revocos 100 0.087
Enlucidos de yeso 60 0.052
Placas de amianto-cemento 1.6-3.5 0.001-0.003
Hormigón con áridos normales o ligeros 30-100 0.026-0.086
Hormigón aireado con espumantes 20 0.017
Hormigón celular curado al vapor 77 0.06
Madera 45-75 0.039-0.065
Tablero aglomerado de partículas 15-60 0.013-0.052
Contrachapado de madera 1500-1600 1.30-5.20
Hormigón con fibra de madera 15-40 0.013-0.035
Cartón yeso en placas 45-60 0.039-0.052
AISLAMIENTOS TERMICOS
Aglomerado de corcho UNE 56 904 92 0.08
Espuma elastomérica 48000 416
Fibra de vidrio (2) 9 0.007
Lana mineral Tipos 1 y II 9.6 0.008
Tipos III, IV y V 10.5 0.009
Perlita expandida 0 0
Poliestireno expandido UNE 53 310
Tipol 138 0.12
Tipo II 173 0.15
Tipo III 173 0.15
Tipo IV 253 0.22
TipoV 253 0.22
Poliestireno extrusionado 523-1047 0.45-0.90
Poliestireno reticulado 9600 8.33
Polisocianurato espuma de 77 0.06
Poliuretano aplicado in situ, espuma de
Tipo I 96 0.083
Tipo II 127 0.111
Tipo III 161 0.142
Tipo IV 184 0.166
Poliuretano aplicado in situ, espuma de
Tipol -. 76 0.066
Tipo II 82 0.071
Urea formaldehido espuma de 20.30 0.017-0.026

(1) Es el inverso de la permeabilidad al vapor


(2) Cualquier tipo sin incluir protecciones adicionales que pudieran constituir barrera de vapor

Tabla 4.3. Resistencia al


vapor de agua

Resistencia al vapor (2)


Materiales en forma de lámina (1) MN s/g mmHg m' dia/g' cm

Hoja de aluminio de 8 mieras 4000 347


Lámina de polietileno de 0.05 mm 103 9
Lámina de polietileno de 0.10 mm 230 20
Lámina de poliester de 25 mieras 24 2.08
Papel Kraft con oxiasfalto 9.7 084
Papel Kraft 0.43 0cO37
Pintura al esmalte 7.5-40 U.65-3.48
Papel v'nílico de revestimiento 5.10 0.43-0.86

(1) Pueden considerarse como barreras de vapor aquellos materiales laminares cuya resistencia al vapor
está comprendida entre 10 y 230 MN s/g (0.86 y 20 mmHg m' dia/g)
(2) Es el inverso de la permanencia al vapor

CUADRO 2.1. Resistividad al vapor de agua de los materiales de cerramiento según NBE-CT.
Tema 4. Humedades en fachada. Filtración y xndensacór

58 2.3.1 Condensación superficial interior


Cuando se produce en la cara interior del cerra-
miento al ser la temperatura superficial de ésta infe-
rior a la de rocío (ti < tr). Como sabemos, este caso se
produce, sobre todo, por un aumento exagerado de
la presión de vapor en dicha superficie, lo cual, a su
vez, puede deberse, bien a la alta producción de va-
por en el local en cuestión (baños, cocinas, etc..) bien
a la impermeabilidad del material de acabado super-
ficial interior del cerramiento (azulejo, vidrio) bien a las
dos circustancias a la vez. En estos casos, y sobre to-
do en materiales de acabado muy impermeables, el
síntoma es un evidente goteo (ventanas, azulejos de
5. Mohos en la cara interior de fachai
baños.etc). También puede darse, aunque con me-
nor frecuencia, en locales con una producción de va-
por de agua moderada y con acabados superficiales
más porosos (dormitorios, salas de estar, etc,..).
Entonces la causa suele estar en un aislamiento in-
suficiente del cerramiento, sobre todo en determina-
dos puntos (puentes térmicos) o una producción ines-
perada de vapor de agua e inadecuada al uso del local
(cocción, humidificadores, etc.). En estos casos y de-
bido a la porosidad del acabado superficial y, por en-
de, a su capacidad de succión, el síntoma de la lesión
suele ser, primero la mancha y más tarde el despren-
dimiento de pinturas y los mohos (Fig. 5).
6. Manchas de eflorescencias por condensación intersticial en
puentes térmicos. 2.3.2 Condensación intersticial
Cuando el fenómeno físico se produce en algún
punto del interior del cerramiento gracias a que, por
la presión de vapor de agua que llega hasta él, la tem-
peratura existente es inferior a la de rocío. Esta con-
densación puede aparecer simultáneamente con la in-
terior ya que, aunque haya condensación en la superficie
interior, puede seguir pasando parte del vapor de agua
que sufre la condensación más adelante.
Como sabemos, este segundo tipo de condensa-
ción depende no sólo de la cantidad de vapor de agua
que atraviese el muro y del gradiente de temperatu-
ras del mismo, sino además de la constitución del pro-
pio cerramiento, la disposición de las distintas capas
7. Humedad por condensación higroscópica en el arranque de
que lo conforman y la permisividad al paso del vapor
un muro.
del agua de cada una de ellas, así como de su coefi-
ciente de aislamiento. Ambas características físicas
sales higroscópicas cristalizadas dentro de los poros
afectan a los gradientes de temperatura; la primera,
del material que absorben vapor de agua hasta con- al de la temperatura de rocío, al condicionar el paso
densarlo por acumulación. En ese momento aparece de vapor de agua a través de cada una de ellas, la se-
la humedad, normalmente sin control, y surge la le- gunda, al de la temperatura interna dei cerramiento al
sión en forma de mancha o de goteo inicial, que pue- producir mayor o menor aislamiento. El encuentro y
de dar lugar, a otras lesiones secundarias. En función cruce de ambos gradientes determina, geométrica-
del punto del recorrido donde se produzca la lesión, mente, la aparición del fenómeno de condensación y
asi como de las causas, podemos distinguir tres tipos nos da las pautas, como veremos más adelante, pa-
de condensaciones. ra su corrección y prevención.
capitulo! Humedades y su tratamiento

Otro tipo de condensación intersticial a tener en 59


cuenta aparece sobre las tuberías de agua fría o me-
tálicas alojadas en los cerramientos, sobre todo ta-
biques. En su superficie, la temperatura suele ser in-
ferior a la del resto del tabique, lo que facilita la
condensación del vapor de agua que lo atraviesa.
Ello suele ocurrir en tabiques que separan locales
con distinta presión de vapor, como son aseos o co-
cinas y otras habitaciones, tabiques que, por otro la-
do, son los que suelen contener ese tipo de con-
ductos.
Los síntomas de este tipo de lesión en las facha-
das suelen ser las manchas de humedad al exterior o
la alternativa de las lesiones secundarias (eflorescen-
cias, erosiones, organismos y desprendimientos).
Normalmente aparecen al exterior y en invierno, ya
que la condensación se suele producir hacia la cara
exterior del cerramiento (por temperatura más baja) y
la humedad, una vez condensada, sigue su camino
hacia el ambiente con menor presión de vapor (el ex-
terior). Además, suelen ser corrientes también en puen-
tes térmicos (es una de sus manifestaciones hacia el
exterior) por alcanzarse en ellos antes la condensa-
ción en el recorrido del vapor de agua, debido a su
menor capacidad de aislamiento (Fig.6). En el caso de 8. Manchas de humedad accidental producida por rotura de ba-
condensación sobre conductos empotrados en tabi- jante empotrada en fachada.

ques, la mancha suele transparentar el recorrido de


los mismos. co, significa que la humedad viene desde afuera y
se trata de una condensación higroscópica. Por el
2.3.3 Condensación higroscópica contrario, si la humedad aumenta hacia el interior si-
Cuando la causa fundamental es la presencia de gue siendo capilar, de filtración, o de condensación
sales higroscópicas en el interior de los poros del intersticial.
material. Se trata, por su localización, de una con-
densación intersticial pero conviene distinguirla de 2.4 Humedad accidental
ésta a los efectos de su reparación, ya que no nos
La humedad accidental aparece cuando alguna con-
preocupará tanto el aislamiento o la presión de va-
ducción de agua sufre una rotura, provocando el pa-
por de agua como la eliminación de las sales hi-
so del líquido al cerramiento que lo contenía o que es-
groscópicas que causan la acumulación del vapor
taba próximo.
de agua y su condensación. La presencia de dichas
sales suele ser consecuencia de su disolución y arras- Este tipo de humedad como lesión es, quizá, la
tre por anteriores humedades de capilaridad o de fil- más clara desde el punto de vista del proceso pa-
tración a lo largo del tiempo, que al ir evaporando tológico. El'efecto suele ser una mancha de hume-
desde los poros superficiales del material de acaba- dad en forma de nube circular alrededor del punto
do (enfoscados y revocos, normalmente) facilitaban de rotura, o de nube alargada, siguiendo el recorri-
su cristalización en ellos (Fig. 7). do del conducto afectado, puesto que es corriente
que el agua discurra desde la rotura por la superfi-
Más adelante, incluso después de haber repara-
cie del tubo en la junta superficial que se crea entre
do esas humedades, la presencia de las sales faci-
él y el material que lo contiene. Este segundo tipo
lita la condensación del vapor de agua del ambien-
de síntoma puede llegar a confundirse con la con-
te resultando una mancha de humedad muy similar
densación intersticial sobre tuberías ya comentado,
a la antigua de capilaridad o filtración por lo que pue-
aunque en la rotura, la cantidad de agua es eviden-
de inducir a confusión. Para comproDarlo, un méto-
temente mayor (Fig. 8).
do muy sencillo consistirá en calar parcialmente el
acabado en cuestión: si su trasdós permanece se- Podemos llegar a distinguir varios subtipos en fun-
Tema 4 Humedades en faenaría,filtracióny condensación

ción de la causa que ha producido la rotura del


conducto que, en principio, se pueden agrupar
en tres (Fig. 9).

Rotura del conducto por sobretensión en el mis-


mo debida a cambios dimensionales. El esfuerzo que
la provoca suele ser, tanto de tracción como cortan-
te. Así, debido a los cambios de temperatura que su-
fren las conducciones (sobre todo, las que tienen al-
ternancia de temperatura en su fluido; calefacción,
agua caliente) aparecen importantes variaciones di-
mensionales en los mismos que no son seguidas por
el cerramiento en el que están alojados. Si no disfru-
tan de la suficiente independencia dentro del mismo,
o la longitud es excesiva, la contracción introduce una
tensión de tracción que supera la capacidad del con-
ducto, produciendo su rotura. De un modo similar, los
encuentros entre conductos (empalmes, piezas en "T",
etc.) pueden ser puntos conflictivos cuando una de
las ramas dilata sin que la otra siga el movimiento.
Entonces aparece un esfuerzo cortante muy localiza-
do que puede provocar la rotura.
2.-ACCION MECANICA

Rotura por acción mecánica sobre el conducto.


9. Humedades accidentales. Tipos.
Debemos incluir aquí el conjunto de acciones exte-
riores, normalmente puntuales, provocadas por el uso
(o mal uso) del edificio y su entorno. Así, considera-
mos, desde las obras de reparación o de manteni- perficie de los conductos que, ayudada por la falta
miento en el propio edificio o su entorno (incluso en de protección exterior de los mismos, acelera la co-
el propio cerramiento) que producen golpes de piqueta rrosión por inmersión o por aireación diferencial. Dicha
que provocan la rotura del tubo, inmediata o retarda- humedad, a su vez, puede surgir por dos razones bá-
da, hasta los movimientos del edificio, tanto térmicos sicas; bien por condensación de vapor de agua, ya
como elásticos (flechas) que introducen esfuerzos cor- comentada, bien por estar el conducto embutido en
tantes y aplastamientos, incluso el paso de personas mortero de yeso que, por su higroscopicidad, es ca-
o maquinaria sobre conductos empotrados bajo los paz de absorber y retener la humedad ambiente,
pavimentos. transmitiéndola directamente al conducto o facili-
tando su condensación, bien por agua de lluvia, cuan-
do el conducto es exterior.
Corrosión de los conductos metálicos, que pue-
de ser debida a varios factores. Al propio fluido que En cualquiera de los casos, la corrosión del tubo
discurre por su interior por la llamada corrosión por va disiminuyendo la sección de sus paredes hasta que
inmersión, ayudada, en la mayoría de los casos, por éstas no admiten la presión interior o ias tensiones de
la composición química de dicho fluido y por posi- tracción o esfuerzo cortante del punto anterior.
bles defectos de producción del conducto. A la apa-
rición de pares galvánicos en el conducto, bien en su
encuentro con otros elementos metálicos, bien en 3. Puntos conflictivos
abrazaderas y sujeciones, bien incluso, debidas a los
álcalis y ácidos contenidos en el material constituti- Al ser las fachadas elementos muy expuestos a las
vo del cerramiento que lo alberga. El primer caso inclemencias atmosféricas y estar constituidas por
aparece incluso, cuando la conexión entre las dos multitud de componentes, con gran cantidad de cam-
piezas metálicas no es directa, sino a través del pro- bios de plano, no es extraño encontrarnos con un nú-
pio fluido que, en su dirección de avance, arrastra mero elevado de puntos conflictivos. No obstante, pa-
los electrones en forma de partículas metálicas. En ra su estudio los podemos agrupar en siete básicos.
tercer lugar, a la aparición de humedad sobre la su- (Fig. 10)
capitulo\. Humedades y su tratamiento

3.1 Arranque de muros o zócalos permite (lo facilita por succión capilar), A través de
grietas y fisuras previas en la unidad constructiva (so-
Aparecen, sobre todo, humedades de capilaridad bre todo las primeras) con la presencia de agua y vien-
y microcapilaridad, aunque también de filtración. Juega to ayudadas, en este caso, por la constitución, nor-
un papel importante la existencia o no de acera con malmente capilar, de estas aberturas. Por último, a
zócalo y, sobre todo, la consideración de la imper- través de juntas constructivas mal resueltas (sin sola-
meabilidad del material de dicho zócalo, tanto frente
pe, sin sellado, etc.).
al agua que viene desde el suelo, como sobre todo, a
la que llega desde el pavimento (Fig. 3). En estos paños pueden aparecer, además, las hu-
medades de condensación, tanto las superficiales co-
mo las puntuales o lineales por puentes térmicos, así
3.2 Paño ciego
como las accidentales, cuando existen tuberías alo-
jadas en el cerramiento. Mención especial merecen
Es donde se produce la filtración propiamente di-
cha. Tenemos tres vías muy claras. A través del pro- los encuentros entre estructura y cerramiento donde
pio poro del material constitutivo del cerramiento, cuan- es muy corriente la existencia de puentes térmicos por
do la presión del agua es suficiente combinando su invasión de la estructura dentro del espesor del ce-
abundancia con el viento, y la estructura porosa lo rramiento e inevitable interrupción del aislamiento.
Tema 4. Humedades en /aerada. Filtración y condensación

62 ción de agua en períodos lluviosos sobre dichas pla-


taformas y la capilaridad de los revestimientos exte-
riores (enfoscados y revocos de mortero) o de los pro-
pios materiales constitutivos del cerramiento (ladrillo
visto, piedra, etc.) facilitan la aparición, por un lado,
de la filtración hacia el interior y, por otro, del fenó-
meno de capilaridad en los acabados y, por tanto, de
esta lesión a la que hemos llamado de microcapilari-
dad dadas sus características dimensionales. Esta le-
sión, además, acaba en otras secundarias de des-
prendimientos o erosiones físicas que son las que se
corrigen, olvidándose, muchas veces, de su origen.

11. Humedad en dintel de hueco por falta de goterón. 3.4 Hueco de ventana

En ellos se dan, por un lado, las condiciones re-


cién mencionadas, es decir, encuentro de planos per-
pendiculares formando diedros en los que coinciden
juntas constructivas (entre materiales distintos, pa-
ramento y carpintería). Si falla el material de sellado
la junta facilita la filtración de la posible agua acu-
mulada en cualquiera de los diedros. Por otro lado,
los huecos de ventana tienen otros dos puntos de
posible filtración. El dintel superior, que si no tiene
goterón suficiente facilita la escurridura hacia el in-
terior del agua que resbala por la fachada y su po-
sible filtración (Fig. 11). Además, las juntas practi-
cables de la propia carpintería de la ventana que, sí
12. Humedad en balcones con peto de obra por incorrecto dre-
naje.
no tienen bien resuelta su estanquidad (doble sola-
pe, cámara de descompresión, drenaje interior y vier-
teaguas en juntas horizontales) facilitan también la
entrada de agua de lluvia cuando ésta se ve impul-
sada por el viento.
Estos huecos, por último, presentan también dos
tipos claros de humedades de condensación. Por un
lado, el puente térmico perimetral, más difícil de evi-
tar en jambas y dinteles. Por otro, la condensación
superficial Interior sobre el vidrio provoca un lagrimeo
que acaba en el antepecho. Si no se recoge y cana-
liza este agua, puede ir afectando al material poroso
que tengamos debajo.

3.5 Balcones
13. Microcapilaridad sobre moldura horizontal con posterior des-
prendimiento. Además de la plataforma que ofrecen, que facili-
ta la estancia de agua y filtraciones consiguientes,
existe un punto conflictivo no suficientemente consi-
3.3 Plataformas horizontales derado.
En efecto, cuando la barandilla del balcón se re-
Me refiero a todos esos elementos salientes del suelve con múrete de obra (o, por lo menos, su par-
plano de fachada con pequeñas plataformas más o te baja) hay una solución, casi implícita, de drenaje
menos horizontales (normalmente imoermeables) bien mediante gárgola directa al exterior. Dicha gárgola, en
sean suelos de terraza, bien molduras horizontales, la mayoría de ios casos, es un simple tubo metálico
bien vierteaguas y albardillas. En ellos, la acumula- de reducida sección (de unos 3 cm de diámetro) que
capiti¡o\. Humedades y su tratamiento

arranca del mismo borde del pavimento y suele tener 4.1 De la humedad de filtración
poca inclinación y poco vuelo. El resultado funcional
es la obstrucción inmediata de la boca del tubo, o su La humedad de filtración aparece básicamente
saturación en un momento de gran afluencia de agua, en cinco de los puntos conflictivos estudiados.
y la filtración de ésta por sus bordes en el espesor de Veamos:
peto. En ocasiones, incluso, el agua llega a salir por a) En los remates superiores (cornisas y petos
el tubo, pero por su superficie exterior a través del mu- de terraza) si ha fallado la protección superior, proce-
ro. El proceso patológico genera, además de las pro- deremos a su reparación para conseguir su imper-
pias manchas de humedad, las consiguientes eflo- meabilización y correcto drenaje del agua. Para ello
rescencias y erosiones físicas (Fig.12). podemos distinguir varios casos tipo (Fig. 14 a):
Si la albardilla es de mortero, plana o en caballe-
te, y está erosionada, debemos proceder a sanearla
3.6 Relieves y rehacerla dando las pendientes adecuadas, o sus-
tituirla por otra de material impermeable y con sufi-
En todo tipo de molduras y salientes, en general,
ciente vuelo por ambos lados, de acuerdo con las in-
en el encuentro entre el plano de fachada y otro más
dicaciones de prevención.
o menos perpendicular, que sea horizontal, se puede
producir acumulación de agua con esas plataformas Si es de elementos prefabricados, la filtración se
horizontales que llegan a facilitar la filtración hacia el producirá normalmente por sus juntas o por las posi-
interior (además de la microcapilaridad ya comenta- bles perforaciones o, incluso, por su borde si no tie-
da) siempre que se den las condiciones adecuadas ne vuelo suficiente o goterón. Lo más seguro será su
de porosidad suficiente o de fisuras, grietas o juntas reposición, pero si las piezas están en buenas condi-
constructivas. ciones, con vuelo y pendientes correctas, podemos
reducir nuestra actuación al retacado de las juntas con
mortero de cemento, bien expansivo, bien de resinas,
3.7 Remate superior o bien a su sellado con productos elastómeros, en
función de las condiciones climáticas y el tipo de al-
En los remates superiores (cornisas y petos de te- bardilla.
rraza) si la albardilla es insuficiente o inadecuada (po-
En algún caso concreto, sobre todo si la albardi-
co impermeable, con escaso vuelo en los dos frentes,
lla está muy deteriorada, puede resultar conveniente
con juntas muy abiertas entre piezas, etc.) se puede
colocar una nueva de chapa metálica (cinc, plomo,
producir filtración, bien por los bordes, bien por las
cobre, acero galvanizado) directamente sobre la exis-
juntas entre las piezas, provocando las consiguientes
tente, con lo que nos podemos ahorrar trabajo de de-
manchas (Fig.13).
molición.
Cabe mencionar también que en algunos ca-
3.8 Conductos empotrados sos puede estar en buenas condiciones la albardilla
y, sin embargo, haber fallado el paramento vertical
Me refiero a todos aquellos puntos donde la obra del remate. No es lo más corriente y, en cualquier ca-
de fábrica aloja algún conducto de agua (a presión o so, su reparación viene contemplada en los paños
de saneamiento) y aquellos otros donde esos con- ciegos.
ductos atraviesan elementos estructurales horizonta- b) En los relieves (molduras en general, balcones,
les. Aparecen, pues, estas humedades en la línea de etc.) siempre que existen rincones, puede haber jun-
las bajantes de pluviales y en las zonas de cuartos de tas constructivas y éstas pueden facilitar la filtración.
baño y cocinas. El caso más corriente aparece en los diedros hori-
zontales donde, además de la microcapilaridad que
se estudia aparte, existe este nuevo peligro
La reparación consistirá, básicamente, en sellar
4. Actuaciones de reparación
esta junta constructiva, siempre que el elemento sa-
Recojo a continuación las medidas básicas para liente esté en buenas condiciones, ya que de lo con-
anular las causas que provocan las humedades en trario habrá que demoler y rehacer,
cuestión, bien entendido que ésta seria la primera me- Cuando de plataformas horizontales se trate, una
dida a tomar en cada caso. A continuación se proce- causa adicional puede ser la falta de pendiente en la
derá a reparar el efecto, saneando, cambiando el ma- misma. De ser así, debemos provocarla, normalmen-
terial, etc. (Fig. 14). te con adición de un elemento impermeable tipo se-
Tema 4. Humedades en fachada. Filtración y condensación

a) AlBARDILLAS
64

b) RELIEVES (ver figura 15) 3¡M7„ JUNTA PRACTICABLE

c) HUECOS DE VENTANA

VIERTEAGUAS

VIERTEAGUAS

GOTERON CAMARA DE
.NCORPORADC

\ / HUIDA A L

d) PAÑOS CIEGOS POROSOS

i?

í R3 i
PLACAS IMPERMEABLES AUCATADO O CHAPADO
PINTURA IMPERMEABLE
DE "PORO ABIERTO" O
HIDROFUGACIÓN SUPERFICIAL

B) DESAGÜE TERRAZA/BALCON

GARGOLA CON SUMIDERO

14. Reparación de humedades de filtración en fachadas.


capituio\. Humedades y su tratamiento

mialbardilla (chapa metálica, piezas cerámicas, prefa- ductos hidrofugantes, normalmente a base de siloxa-
bricados de hormigón, etc.). nos. Se aplican desde el exterior, a brocha o por pul-
Si la plataforma pertenece a una terraza o balcón verización, y el producto se queda adherido a la su-
accesibles, convendrá comprobar la existencia de ro- perficie exterior y en los poros superficiales repeliendo
dapié y solape de membrana impermeable bajo él, tal el agua y provocando el efecto del perlado.
como queda indicado al hablar de microcapilaridad. Aunque son transparentes, producen un ligero
c) En los huecos de ventana tenemos tres pun- cambio de aspecto (algo de brillo) y necesitan repo-
tos conflictivos, a saber: (Fig. 14 c). sición periódica (10 años). Deben aplicarse con la fa-
El vierteaguas, como plataforma horizontal y re- chada seca (en equilibrio húmedo). En cualquier ca-
mate superior, con todos los problemas mencionados so, se estudian con mayor extensión en el capítulo
en párrafos anteriores y sus consiguientes soluciones. siguiente.
Aquí hay que considerar, además, los diedros latera- e) En los balcones con peto de obra, la cues-
les del mismo que se deben resolver, bien con una tión fundamental está en que no se tiene en cuenta
pendiente fuerte, además de la obstrucción de la jun- que el balcón con peto de fábrica se convierte en una
ta, bien con pendientes encontradas en la bisectriz, cubeta que hay que tratar y desaguar como tal. Es de-
según indica la figura, para evitar posible acumulación cir, en primer lugar, impermeabilizar el forjado y la ba-
de agua y canalizarla hacia el centro del vierteaguas. se de sus paredes hasta el posible nivel del agua (por
El dintel, donde necesitamos goterón para evitar lo menos 15 cms.) y a continuación, realizar el drena-
la entrada de agua. Dicho goterón, si no existe, se je dando continuidad al material impermeable con la
puede añadir con un pequeño angular metálico en el boca del tubo drenante de manera que en su encuentro
borde. no se puedan producir filtraciones. Lo lógico es intro-
Las juntas practicables de las carpinterías, si no ducir una cazoleta sumidero entre el pavimento y la
tienen las condiciones adecuadas de drenaje debe- gárgola al igual que se hace para el drenaje de cual-
mos intentar añadirlas, lo que no siempre resulta fac- quier cubierta plana cuando se llevan las aguas a una
tible. En este caso debemos proceder a cambiarlas. bajante. Al fin y al cabo una gárgola es, desde el pun-
En cualquier caso, los puntos más conflictivos son: to de vista funcional, como el inicio de una bajante
- Falta de vierteaguas exterior en la base del mar- (Fig. 14 e).
co practicable (suele ser relativamente fácil de Para la reparación del efecto, una vez anulada la
añadir). causa, en la mayoría de los casos de humedades de
- Falta de cámara de descompresión (difícil de in- filtración comentados en los que se ha hablado de re-
tercalar). posición, ésta misma nos dará también la anulación
- Falta de drenaje de dicha cámara (se puede del efecto. Cuando, por el contrario, la actuación so-
realizar siempre que sobresalga sobre el vier- bre la causa sea un simple sellado, o si la reposición
teaguas del hueco). de elementos no anula el efecto, éste se tratará nor-
- Falta de sellado de los ingletes del cerco en la malmente de una mancha de humedad que habrá que
zona de la cámara de descompresión que facilita la tratar con los sistemas de limpieza adecuados.
filtración en las esquinas (fácil de realizar).
d) En los paños ciegos, la filtración se combate 4.2 De la humedad de microcapilaridad
en función de la causa. Si ésta es la propia porosidad
y está en una situación expuesta, debemos tratar de Cuando se trata de humedad ascendente desde el
impermeabilizarlo con un nuevo acabado que, sin em- terreno, su análisis y tratamiento corresponde a los
bargo, deje respirar al cerramiento. Ese nuevo aca- problemas de edificaciones enterradas, normalmen-
bado, en función de las necesidades, puede ir desde te a base de drenajes, cortes capilares y ventilación.
una pintura hidrófuga de poro abierto, preferentemente No entramos en su discusión.
del tipo mineral, hasta un aplacado con chapas me- Si se trata de problemas de los que hemos llama-
tálicas o de fibrocemento, pasando por meros enfos- do de microcapilaridad, la actuación de reparación
cados o revocos de carácter también hidrófugo, o por consiste, básicamente, en impedir que la humedad
alicatados o chapados de piedra (Fig. 14 d). llegue al arranque del paramento vertical susceptible
Todas estas soluciones implican una alteración evi- de capilaridad. Para ello tenemos también tres vías
dente del aspecto de la fachada ya que aparece un (Fig. 15):
nuevo material. Para paliar este problema, sobre to- - Aumentar la inclinación de la plataforma
do en casos de materiales vistos que se quieren con- hacia el exterior, para asi aumentar la velocidad de
servar (ladrillo, piedra, etc.) podemos recurrir a los pro- drenaje.
Tema 4. Humedades en fachada. Filtración y condensación

16. Reparación de condensación superficial interior.


capitu/OI. Humedades y su tratamiento

- Establecer un pequeño escalón impermeable to en función del tipo de superficie donde se dé. Si es
(unos 5 cms) entre plataforma y paramento, normal- pulida, se forman directamente las gotas de agua; si
mente del mismo material de la plataforma y como por el contrario es porosa, el agua que se condensa
continuidad de ésta. se aloja directamente en los poros y tarda algo en no-
- Colocar rodapié poco absorbente cubriendo el tarse hasta que se forma una mancha de humedad,
solape vertical de la lámina impermeable horizontal aparecen mohos o se desprende la pintura. En cual-
En el primer caso, inevitable cuando se trate de quiera de los casos, tenemos dos líneas distintas de
plataformas de elementos cerámicos, además de ase- actuación; evitar que haya condensación o preparar
gurar la entrega suficiente de la plaqueta para que la superficie para que el agua no produzca lesión en
exista siempre solape del paramento sobre ella, con- ella. Veamos cada una.
viene complementar con un sellante elastómero en la a) Para evitar que haya condensación tenemos a
unión constructiva horizontal entre ambos materiales. su vez dos caminos, dirigidos ambos a impedir que
En el segundo caso, más adecuado para plata- se alcance la temperatura de rocío (tr) sobre la pared:
formas metálicas (cinc, plomo, cobre, etc.) y moldu- - Aumentar la temperatura superficial interior del
ras pétreas prefabricadas, tampoco estará de más un cerramiento (ti)
sellado elastómero por encima. - Disminuir la presión de vapor de agua del local (Pv).
En el tercer caso, indicado para zócalos de fachada Gráficamente, lo que estamos haciendo es alejar
con acera y terrazas accesibles, dicho rodapié, de ma- la situación, hacia la derecha y hacia abajo, de la cur-
terial impermeable similar al utilizado para el pavi- va de saturación en el abaco psicrométñco.
mento, debe quedar convenientemente embebido en a.1.) Para aumentar la temperatura superficial in-
el acabado del paramento vertical para evitar filtra- terior podemos recurrir a medios activos (aumento de
ciones y debe proteger la lámina impermeable que cu- la calefacción interior) que, además de ser costosos,
bre toda la terraza y que debe subir hacia arriba unos no dan la seguridad permanente. Por el contrario, po-
10 ó 15 cms. en el borde del encuentro con el para- demos recurrir a métodos constructivos (que podría-
mento, aun cuando toda la plataforma esté protegida mos denominar pasivos) sin más que aumentar el co-
con algún tipo de cubierta (ver figura). eficiente de aislamiento del propio cerramiento. Para
ello, debemos considerar lo siguiente.
4.3 De la humedad de condensación - Este caso corresponde normalmente a paños
ciegos.
Se trata, como hemos visto, de un tipo de hume- - Debemos ver si afecta a todo el paño o a en-
dad algo especial, ya que tienen que confluir, para que cuentros del mismo con estructura u otros cerramientos
aparezca, varios factores físicos, concretamente la provocando los conocidos puentes térmicos.
presión de vapor suficientemente alta y la temperatu- - El aumento de dicho coeficiente se consigue por
ra suficientemente baja, ambas en la superficie o el incremento del aislamiento del cerramiento.
interior del cerramiento en un momento dado, de tal - Una decisión fundamental para el funcionamiento
manera que la humedad pueda aparecer de repente de la reparación está en la situación y tipo de ese ais-
donde antes no la había, lo que hace que, si no se ha lamiento.
estudiado previamente, resulta difícil de predecir a - Un aislamiento por el interior suele quedar inte-
simple vista. Por otra parte, por la forma de aparecer, rrumpido en forjados y tabiques, por lo que no anula
se confunde muchas veces con otros tipos de hume- los puentes térmicos, sino que los resalta todavía más.
dad, lo que provoca procesos de reparación contra- En función de estas consideraciones, los sistemas
producentes. de reparación más adecuados son:
Todo ello hace que sea importante un estudio es- a1.1.) Aplicación de una hoja exterior de material
pecífico de los sistemas de reparación de este tipo de aislante, de forma continua o puntual sobre los puen-
humedades que a veces resultan paradójicos, ya que tes térmicos, siempre que podamos variar la imagen
su proceso es indirecto, atacando factores como la exterior del edificio. Dicha hoja tendrá el espesor ne-
óaiada de temperaturas o la producción de vapor de cesario según sus características aislantes y el au-
agua. Para estudiarlos, veamos los tipos de humedad mento del coeficiente que necesitemos, estudiado en
de condensación enumerados. función de los grados de temperatura que queramos
elevar y las condiciones climáticas exteriores más ad-
Eliminación de las causas versas previsibles. Por otra parte, habrá que resolver
De la condensación superficial interior íFig.15) la protección exterior de la hoja al quedar ésta a la in-
En estos casos la humedad se aprecia muy pron- temperie.
Tema 4. Humedades en fachada. Filtración y condensación

a.1.3.) Colocación de planchas aislantes por el


interior del cerramiento, solución nada recomenda-
ble, aunque en ocasiones sea la única. En estos ca-
sos hay que tener en cuenta que la plancha sólo ais-
la. Conseguiremos, en efecto, aumentar la
temperatura superficial interior, pero el vapor de agua
seguirá pasando hasta la vieja superficie donde se
puede seguir alcanzando la temperatura de rocío y,
por tanto, se producirá una condensación superfi-
cial, ahora oculta, que provocará una humedad que
se descubrirá más tarde, resultando una lesión
peor que antes.
Para evitar esto, tenemos que usar un material ais-
17. Revestimiento exterior con poliestireno y revoco armado. lante con barrera de vapor hacia el interior del local,
de tal manera que, estudiando los gradientes de tem-
peratura nuevos, no se alcance la "tr" ni en la nueva
La solución actual más sencilla es la colocación superficie interior, ni en la antigua. Hay que tener pre-
en la fachada de planchas de aislante (poliestireno) sente que la barrera de vapor producirá una acumu-
convenientemente solapadas, sujetas y protegidas al lación del mismo que permitirá alcanzar el "tr" con una
exterior mediante un revoco de mortero armado con "ti" más alta, lo que nos obligará a aumentar el aisla-
malla de poliéster o de fibra de vidrio. Su aspecto fi- miento interior.
nal es el de una fachada revocada y las marcas co-
a.2.) Para disminuir la presión de vapor de agua
merciales suelen tener todo tipo de piezas especiales
del local, suponiendo que mantenemos su uso, sólo
para los distintos encuentros y remates (huecos de
nos queda como recurso el disipar dicho vapor me-
ventana, albardillas, etc.). (Fig.17)
diante la ventilación natural o mecánica.
Este sistema puede ser sustituido por la plancha La natural puede ser permanente o temporal. Esta
aislante protegida con otra hoja rígida exterior que última supone un control de los usuarios que no siem-
puede ser, desde el tabicón de L H D, con cualquier pre se da y que, en cualquier caso, no afecta a las so-
tipo de acabado de los Usuales de fachada, hasta cha- luciones de reparación constructiva más que en au-
pados de piedra, incluso transventilados. mentar la superficie de ventana practicable, por lo que
a.1.2.) Relleno de la cámara de aire con espumas, parece más adecuado hablar de la permanente. Esta
siempre que el cerramiento disponga de dicha cáma- se consigue actuando sobre las carpinterías y sus sis-
ra vacía y que el estudio del gradiente de temperatu- temas de obstrucción, o practicando aberturas per-
ras del mismo confirme esta posibilidad como positi- manentes (rendijas) convenientemente colocadas.
va para nuestro propósito y no productora de posibles En el primer caso, se trata de aumentar la per-
condensaciones intersticiales, según veremos más meabilidad al aire de las ventanas, solución que, en
adelante. principio, parece paradójica, pero en la realidad sue-
En cualquier caso, este relleno suele presentar le ser necesaria, sobre todo en climas húmedos. No
algunos problemas. En primer lugar, no anula en balde la propia Norma NBE-CT-79 exige permea-
los puentes térmicos, ya que la cámara suele bilidad de las ventanas mayor en dichos climas (A-3
estar interrumpida en los elementos estructu- para climas húmedos y A-2 para los secos). En la prác-
rales. Por otra parte, no es fácil asegurar la unifor- tica, esto puede exigir el cambio de las carpinterías o
midad de reparto de la espuma y, por consiguien- la eliminación de burletes y topes de goma. De hecho,
te, del coeficiente de aislamiento. Para contrarres- la experiencia nos ha dado casos de condensaciones
tar este efecto hay que medir el alcance de la es- interiores al poner los propietarios burletes en las ven-
puma inyectada mediante orificios y testigos. Por úl- tanas. La otra alternativa, la de rejillas, es similar a la
timo, algunas espumas que se han estado utilizan- usada para la ventilación obligatoria cuando existen
do en años atrás (de poliuretano) resultaban ser tó- instalaciones de gas y nos permite ahorrarnos la ac-
xicas, lo que se ha arreglado variando la composición tuación sobre las carpinterías.
química de los productos o utilizando lana de vidrio. No obstante, estas soluciones tienen una conno-
En contra de estos inconvenientes, el sistema resul- tación contraria al confort, sobre todo en lo que se re-
ta de mayor facilidad de aplicación que el del punto fiere a la temperatura interior del local "Ti", ya que és-
anterior. ta disminuye al aumentar la ventilación en invierno.
capitule' Humedades y su tratamiento

Por esta razón esas soluciones pueden ser apropia-


das sólo en los locales que nc son de reposo, en los
cuales, de todos modos, hay que prever esa ventila-
ción permanente, según veremos en prevención. En
los locales para estancia o descanso, si se quiere ac-
tuar sobre la ventilación habrá que hacerlo mediante
control temporal a menos que se trate de casos muy
exagerados como los mencionados. En esos casos
podemos utilizar los sistemas de reducción del vapor
de agua recurriendo a los deshumidificadores, tanto
de condensación como de sales higroscópicas, que
resultan aparatos discretos y que, sin embargo, pue-
den obtener una reducción efectiva de la humedad
ambiente en el local. 18. Canaleta de recogida de aguas de condensación.
b) La otra solución alternativa, o complementaria,
a la de evitar que se alcance la "tr" consiste en pre-
parar la superficie del cerramiento para la posible con- introducir una canaleta de recogida de dichas aguas
densación. Se trata, básicamente, de disponer de una en la parte inferior de la capintería (Fig. 18).
superficie pulida e impermeable que no se vea afec-
tada por el agua que se condensa sobre ella y que De la condensación intersticial (Fig. 19)
permita su secado y limpieza con relativa facilidad. En su conjunto, resulta un proceso patológico más
Naturalmente esta actuación se refiere a aquellos complicado que el anterior por tener la lesión un ini-
casos en que la condensación se produce sobre su- cio oculto, puesto que la "tr" se alcanza en un punto
perficies porosas y no se puede anular por la vía an- interior del espesor del cerramiento y el síntoma no es
terior. Entonces, si el local lo admite, procederemos a tal hasta tiempo después, cuando la mancha, o la le-
impermeabilizar su superficie mediante la aplicación sión secundaria, aparece por el exterior.
de un acabado pulido, que puede ir desde un esmal- En este caso, la actuación sólo puede seguir una
te (no pintura plástica, que es porosa y no resuelve el de las líneas mencionadas en el punto anterior; la de
problema) hasta la ejecución de un alicatado o cha- evitar que se alcance la temperatura de rocío en nin-
pado de piedra, pasando por los revestimientos plás- gún punto del cerramiento. Para ello, podremos ir por
ticos de todo tipo, más o menos rígidos. tres caminos:
Cabe mencionar aquí el buen uso que se hace en - Aumentar la temperatura general en el interior
climas secos de los acabados continuos de yeso (guar- de la sección del cerramiento (que la gráfica del gra-
necidos y enlucidos) por su alto poder higroscópico. diente de temperaturas tenga curvatura convexa ha-
En efecto, los acabados de yeso tienen la capacidad cia arriba).
de absorber la humedad del ambiente en forma de va- - Disminuir la temperatura de rocío en la misma
por de agua, y retenerla hasta que aquella baja y la sección (curvatura convexa hacia abajo) para lo cual
vuelven a ceder. Ello produce una regulación de la hu- deberemos disminuir la presión de vapor de agua.
medad del local que es útil hasta cierto punto, hasta - Disipar el vapor de agua dentro del cerramien-
que se produce la condensación, condensación que to hacia el exterior donde se produce la condensa-
a veces se ve retardada por esa regulación, ya que re- ción.
trasa la acumulación de vapor de agua en la superfi- a) Para aumentar la temperatura general del ce-
cie. Este hecho, que resulta práctico en climas secos rramiento deberemos aumentar su coeficiente de ais-
mientras la presión de vapor no es excesiva, suele ser lamiento lo más al exterior posible, añadiendo ais-lan-
inútil en los climas húmedos, donde el propio acaba- te por su cara externa, tal como vimos en el punto
do de yeso ya está saturado con la humedad ambiente anterior, o. en contadas ocasiones, inyectando ais-
normal, con lo que queda anulada la regulación. No lante en su cámara de aire si el estudio de los gra-
en balde hay zonas de la costa de España (las islas dientes de temperatura así nos lo indica. Sin embar-
Canarias, por ejemplo) donde muy pocas veces se uti- go, nunca podremos resolver el problema añadiendo
lizan ese tipo de acabados. aislamiento por el interior.
Cuando el problema está en el lagrimeo del agua En este caso, resulta fundamental anular los puen-
condensada sobre el acristalamiento que afecta a los tes térmicos, puntos donde más comúnmente se pro-
materiales porosos de 'a base de éste, tenemos que duce la lesión, por lo que no tendremos más remedio
Tema <¡ Humedades en lacrada. Fllración y condensación

SITUACION TÍPICA AISLANTE AL EXTERIOR RELLENO DE CAMARA BARRERA DE VAPOR


DE CONDENSACIÓN AL INTERIOR
INTERSTICIAL

19. Reparación de condensación intersticial.

que aplicar el aislamiento por el exterior, lo que pue- deberemos cambiar la localización del conducto y
de hacerse puntualmente en dichos puentes. situarlo en otro lugar que permita las condiciones
b) Para disminuirla presión de vapor de agua ten- adecuadas.
dremos varios caminos. El más directo, el del aumento c) Fachadas ventiladas (cámaras de aire exterio-
de la ventilación, ya lo vimos en el punto anterior y res) (Fíg.20)
podemos seguir los mismos sistemas. Pero en este Si conseguímos disipar el vapor de agua que cru-
caso nos sirven también las barreras de vapor. En za el cerramiento antes de que alcance la temperatu-
efecto, podemos añadir por la cara interior del cerra- ra de rocío también conseguiremos evitar la conden-
miento una barrera de vapor que corta el paso del sación. Para ello existe una solución relativamente
mismo al interior y provoca, por tanto, un descenso antigua que consiste en introducir una cámara de ai-
de la temperatura de rocío, alejándose su gradiente re en el Interior del cerramiento, ventilada hacia el ex-
del de la temperatura del propio elemento. Dicha ba- terior, que disminuye la presión de vapor. Es una so-
rrera, no obstante, provoca una acumulación de va- lución bastante corriente en países húmedos que se
por de agua delante de ella que puede llegar a pro- conoce en Inglaterra con el nombre de cavity wall, es
ducir la condensación superficial. Por ello, antes de decir un doble muro con cámara interior; algo pareci-
aplicarla debemos estudiar bien los mencionados do al muro capuchino.
gradientes y conocer la permisividad al paso de va- En actuaciones de reparación podríamos añadir
por de agua de la barrera que vamos a poner. al muro afectado por la condensación intersticial una
La materialización de esa barrera se puede con- cámara de aire ventilada por el exterior, siempre que
seguir con cualquiera de los acabados impermeables dicha actuación fuera aceptable desde el punto de
interiores mencionados para la solución de la con- vista formal y constructivo. Si se admite cambiar su
densación superficial o podemos ir a aplacados más imagen podemos colocar por fuera una nueva hoja
permeables, pero con suficiente valor de barrera pa- separada que sea resistente a los agentes exteriores.
ra nuestros usos. En este sentido, el mercado ofrece Son útiles en este sentido los chapados de piedra ven-
algunos tipos de papeles y acabados plásticos o, in- tilados y los paneles de chapa metálica o de fibroce-
cluso, planchas de cartón yeso con laminados viníli- mento, todos los cuales pueden suplementarse con
cos que pueden cumplir bien su misión. un aislante previo aplicado sobre el muro antiguo.
Por último, cabe mencionar en este apartado el
caso de la condensación sobre tubería empotrada; De la Condensación higroscópica
en este caso, no habrá más remedio que rozar para Para eliminar este tipo de condensación habría que
alcanzar la tubería en cuestión, protegerla con co- deshacerse de las sales higroscópicas contenidas en
quina de espuma plástica o de fibra de vidrio, con el acabado del cerramiento en cuestión. Para ello po-
barrera de vapor exterior, y volver a tapar. Todo ello, dremos seguir dos métodos diferentes. El primero,
siempre que sea posible por el espesor del cerra- más drástico, consistirá en eliminar la capa de revo-
miento y el diámetro de la tubería. De lo contrario. co que aloja las sales a base de su demolición y sa-
•xoitix: Humedades y su tratamiento

neado. En cualquier caso, habría que comprobar que


no queda rastro de sales, para lo cual podremos pro-
vocar vapor de agua cerca del cerramiento y medir la
humedad en el paramento.
El segundo método es más complicado y debere-
mos utilizarlo cuando no podamos eliminar el acaba-
do afectado por algún motivo histórico o artístico.
Procederemos entonces a base de algún sistema con-
trolado de humedecer el revoco para disolver las sa-
CMAP»
les higroscópicas y absorber la humedad mediante •nucí
apositos o algún producto secante como arcillas, fiel-
tros, etc. FACHADAS VENTILADAS

En cualquier caso, antes de estas actuaciones de-


bemos asegurarnos que ya no van a aparecer más sa- 20. Cerramiento con cámara de aire ventilada.

les higroscópicas que puedan alojarse en su cerra-


miento provenientes de humedades de capilaridad o
de filtración, mediante la anulación previa de las mis-
mas.

Reparación del efecto


En los casos de la condensación superficial inte-
rior, si sólo actuamos sobre el incremento del aisla-
miento o sobre el aumento de ventilación y la super-
ficie interior era porosa, se habrán producido manchas
o desprendimientos que habrá que reparar mediante
reposición de los acabados, una vez que comprobe-
mos que el paramento se ha secado. Si actuamos so-
bre la superficie interior mediante la aplicación del aca- UNION RIGIDA COQUILLA

bado impermeable, dicha actuación constituye de por


Introducción de holgura para evitar sobretensiones
sí la reparación del efecto.
En los casos de condensación intersticial o su-
perficial sobre tuberías, una vez aplicadas las medi-
das correctoras indicadas, y asegurado el secado del
paramento, sobre todo en su cara exterior, habrá que
proceder a la eliminación de las manchas, o a la re-
posición del acabado erosionado o desprendido, al
igual que se ha indicado para lesiones de humedad
precedentes.
En los casos de condensación higroscópica, si he-
mos saneado el revoco que contenía las sales y una
vez seguros de que no quedan restos de las mismas,
podemos colocar un nuevo revoco según las necesi- UNION RIGIDA HOLGURA
EN TOOOS L O S SENTIDOS
dades funcionales. Si hemos diluido y extraido las sa-
2 1 . Reparación de humedades accidentales.
les, no será necesario ningún acabado especial ex-
cepto los propios de la decoración pictórica del
paramento.
conjunto de tuberías. No obstante y dada la variedad
de causas posibles, veamos cada caso particular, aun-
4.4 De la humedad accidental
que sea esquemáticamente.
Las actuaciones de reparación, en estos casos,
suelen ser muy puntuales, aunque en algunos, y da- A) Rotura por sobretensión (Fig. 21)
do que la causa afecta a toda la instalación, nos obli- Si los conductos no han sido colocados con la hol-
ga a una reparación integral con el cambio de todo el gura suficiente para su correcta dilatación y contrac-
Tema 4. humedades en fachada. Filtración y condensación

72

22. Protección mecánica de bajantes. 23. Protección de remate superior mediante chapa metálica.

ción, habrá que introducirla una vez cambiada la pie- cena, no hay más remedio que proceder a un cambio
za rota. Esta operación no resulta fácil ya que obliga integral de todos los conductos que están en la mis-
a dejar todo el conducto prácticamente visto para ro- ma situación (Los edificios con bajantes de fundición
dearlo de algún tipo de coquiila que le dé holgura con presentan un problema generalizado de corrosión y
respecto al cerramiento que lo sujeta. Caso más sen- rotura longitudinal de las mismas que obligan a su sus-
cillo será aquel en que el conducto está visto y suje- titución).
to con abrazaderas; bastará corregir éstas. En cual- Si el problema está en la aparición de un par gal-
quier caso, la introducción de holgura será fundamental vánico por su contacto con otro elemento metálico de
en el encuentro con elementos estructurales y en to- mayor potencial eléctrico, podemos tratar de introdu-
do tipo de quiebros y piezas de encuentro de varias cir un manguito aislante entre ambos elementos (nor-
líneas donde confluyen diferentes movimientos. malmente de materiales plásticos) para evitar el con-
tacto, lo que resulta una operación sencilla y necesaria
B) Rotura por acción mecánica en todos los puntos de contacto aunque no haya apa-
En este caso, la actuación es prácticamente la mis- recido la corrosión. Sin embargo, si el par galvánico
ma que en el anterior. Trata de evitar la acción direc- no ha aparecido por conducto directo sino por trans-
ta de los movimientos de la obra sobre el conducto, misión de los electrones a través del propio fluido en
lo que únicamente se logra mediante la independen- la dirección en que discurre, no tenemos más solu-
cia u holgura entre ambos elementos, tanto si el con- ción que cambiar la tubería afectada en toda su lon-
ducto está embutido como si es visto. gitud y sustituirla por otra que no sufra la afección,
En el caso de posibles acciones por el paso de sea ésta de otro metal o de material plástico.
personas o maquinaria, procederemos a una protec- Por último, si la corrosión aparece por la superfi-
ción mediante elementos rígidos. Si el conducto dis- cie exterior del conducto, como consecuencia de la
curre enterrado en el pavimento, protección de mor- acumulación de humedad, incluso con ataque de áci-
tero (no tan eficaz) o de tubos o semitubos de acero, dos, debemos proceder a la limpieza total de la su-
que a su vez, le dan independencia de movimientos. perficie y a la independencia de toda la tubería de di-
Si el conducto es exterior, protecciones metálicas dis- chos ataques mediante su protección con coquillas.
puestas en función de las posibles acciones mecáni- Si la humedad era de condensación, ya ha quedado
cas previsibles. (Fig. 22) mencionado. Si la humedad resulta aportada por ye-
so, además hay que retirar todos los restos del mis-
C) Corrosión mo. Si la humedad la aporta cualquier otro material
La reparación en este caso es algo más conflictiva poroso, incluso mortero de cemento (caso muy co-
y exige, en primer lugar, un estudio concreto de la cau- rriente, aunque haya una opinión generalizada en con-
sa de la corrosión. tra) aplicación de imprimación anticorrosiva y coqui-
Cuando se trata de un problema de constitución na de protección, que puede ser un simple tubo de
de la propia tubería, en función del líquido que alma- plástico.
capitulo I Humedades y su tratamiento

- Junta practicable bien resuelta con:


5. Medidas de prevención
• solape en número adecuado
De las técnicas de reparación vistas en el punto an- • cámara de descompresión
terior, podemos extraer las medidas de prevención • drenaje de dicha cámara
más adecuadas, en función del tipo de humedad y su • vierteaguas sobre la junta horizontal
localización, es decir, de la causa; veamos:
d) En los paños ciegos, hay que asegurar la im-
5.1 De las humedades de filtración permeabilidad de la superficie porosa en función de:
- nivel de exposición
Veamos los distintos puntos conflictivos (Fig. 14): - clima de la zona
- porosidad del material y su espesor (=6%)
a) En los remates superiores, colocación de pro- La impermeabilidad se podrá conseguir:
tección adecuada, preferentemente con albardilla de - Con un material constitutivo suficientemente com-
piezas metálicas, cerámicas o prefabricadas de hor- pacto (ladrillo visto por ejemplo).
migón, asegurando: - Con pinturas hidrófugas, de poro abierto.
- Impermeabilidad de las piezas o inclinación su- - Con revestimientos hidrófugos, como enfosca-
ficiente dos y revocos especiales.
- Vuelo suficiente de ambos frentes para evitar que - Con alicatados, chapados o aplacados.
el agua se filtre por el borde Resulta, cuanto menos, discutible la costumbre que
- Junta estanca entre piezas. Dicha junta puede han introducido algunos fabricantes de ladrillos de hi-
ser de tres tipos: drofugar éstos por inmersión en siloxanos antes de su
entrega. De hecho, con esta solución sólo se hidrófu-
• de mortero, con cierta separación entre piezas
ga la cara del ladrillo, pero no el mortero de tendeles
cuando éstas son pequeñas (peligrosa en zonas
y llagas ni las propias juntas constructivas entre la-
muy frías).
drillo y mortero que son las que facilitan realmente la
• de material elastómero, selladas, cuando se tra-
entrada del agua. Por otra parte, la hidrofugación de
te de piezas grandes.
las caras interiores del ladrillo no tiene, en principio,
• solapada, canalizando el agua que se pueda
ningún interés. Hay que pensar que para hidrofugar
colar.
una fachada hay que esperar a que esté estabilizado
su posible asentamiento constructivo y después apli-
También podemos recurrir a albardillas de chapa
car el hidrofugante por igual en toda su superficie.
metálica que reduce juntas (Fig. 23).
Además del remate final propiamente dicho y cuan-
5.2 De las humedades de microcapilaridad
do el nivel de exposición sea muy elevado, habrá que
cuidar la protección superficial del frente y trasdós de En estos casos, las medidas de prevención serán
los petos, lo que se puede lograr mediante resinas en- las mismas enumeradas en el apartado correspon-
durecedoras o simplemente senadoras, o con mate- diente de reparación, es decir (Fig. 15):
riales impermeables. - Inclinación suficiente en la plataforma hacia el
exterior, complementada con sellado elastómero.
b) En los relieves de fachada (molduras, balco- - Escalón de encuentro entre el cerramiento y pla-
nes, etc) debemos cuidar dos aspectos básicamen- taforma.
te. La estanquidad del ángulo diedro, normalmente - Solape hacia arriba de la membrana imper-
mediante sellado elastoplástico, y la impermeabili- meabilizante de la terraza protegida con rodapié de
dad e inclinación de todos los planos horizontales bajo coeficiente de absorción.
mediante chapas metálicas, piezas cerámicas, etc.
(Fig.15) 5.3 De las humedades de condensación

c) En los huecos de ventana, tenemos varios pun- En la prevención de este tipo de lesiones caben
tos conflictivos (Fig. 14 c): medidas relativamente fáciles a nivel de diseño y eje-
- Vierteaguas, que tendrá la inclinación adecua- cución que requieren, no obstante, un estudio con-
da, será impermeable, tendrá sellado su encuentro con cienzudo de los gradientes de temperatura, en fun-
ventana y jambas y volará lo suficiente con goterón ción de los materiales constitutivos del cerramiento,
- Dintel, que deberá disponer de goterón en su así como de las condiciones climáticas exteriores y
borde. las de confort interiores más probables, analizando
nades en fachada. Filtración v condensación

DELANTE DEL AISLANTE Y LAVABLE

24. Prevención de puentes térmicos en los frentes de forjado.

las situaciones más desfavorables. En cualquier ca- Por el contrario, si se trata de locales con alta pro-
so, veamos las consideraciones que debemos reali- ducción permanente de vapor de agua, lo mejor será
zar en cada uno de los tipos de condensaciones men- preparar la superficie interior de los cerramientos pa-
cionadas. ra la condensación sobre ellos, aunque con el aisla-
miento del punto anterior tratemos de disminuirla al
A) Superficial interior (Fig, 16) máximo. Para ello, usaremos cualquiera de las solu-
Si se trata de locales con una producción de vapor ciones vistas.
limitada (salas de estar, dormitorios, oficinas, etc.) don- En el caso de las ventanas, donde la condensa-
de lo normal es el uso de acabados superficiales po- ción superficial es prácticamente inevitable y además
rosos, debemos seguir el camino de evitar que se pro- se produce en cantidades importantes, hay que pre-
duzca la condensación elevando, en lo posible, la ver su recogida para evitar que afecte al resto de los
temperatura superficial interior "ti", tanto en el con- cerramientos. Para ello colocaremos carpintería con
junto del cerramiento (fachada o techo) como en los canaleta de recogida de aguas de condensación, cu-
posibles puentes térmicos, que deberemos evitar. Para ya misión es mantener el agua del lagrimeo hasta que
ello, estudiaremos la composición del cerramiento co- vuelva a evaporarse en el mismo ambiente. (Fig.18)
locando preferentemente el aislamiento hacia el exte-
rior y haciendo que éste sea pasante por delante de B) Intersticial
todos los elementos estructurales. (Fig. 24) En estos casos, las medidas van siempre encami-
En este sentido cabe mencionar que la antigua nadas a controlar las curvas de gradiente de tempera-
costumbre de colocar 1/2 pie de fábrica de ladrillo al tura y de rocío para evitar que no se crucen en ningún
exterior, trasdosada por el interior mediante una cá- punto. Para ello debemos jugar con la composición del
mara de aire, o una plancha aislante, con un tabique cerramiento, teniendo en cuenta clima exterior y am-
de hueco sencillo, debe ser abandonada, sobre todo biente interior en las condiciones más desfavorables.
en lugares frios. Como solución alternativa podemos Tampoco vamos a entrar aquí en los cálculos co-
ir al uso de 1/2 pie exterior de ladrillo perforado (vis- rrespondientes, que se pueden hallar en cualquier ma-
to o para revocar) y 1/2 pie interior de ladrillo hueco nual de diseño de confort, pero sí cabe mencionar al-
doble, con una plancha de aislante intermedia o, in- gunos de los aspectos más importantes, a saber.
cluso, con cámara de aire. (Ver Fig. 19).
En este caso, la hoja interior puede ir enrasada por - El aislamiento debe estar colocado hacia el ex-
su cara externa con el plano más saliente de la es- terior y ser continuo en toda la superficie del cerra-
tructura, de tal manera que la plancha aislante o la cá- miento, pasando por delante de la estructura, para
mara de aire, pueda ser pasante sobre ésta en toda evitar puentes térmicos.(Fig. 24)
la fachada. Asimismo, el 1/2 pie exterior será pasan- - Si es necesario colocar barrera de vapor, ésta
te y continuo, manteniendo el mismo espesor en to- deberá estar hacia el interior y tratar de darle también
da la superficie y buscando un sistema de apoyo re- continuidad.
gular, según se indica en el capítulo de grietas. Todo - Si deiamos cámaras de aire intermedias donde
ello se calculará teniendo en cuenta, además, el nivel se pueda producir la condensación, deben estar pre-
de ventilación permanente del local según las normas ferentemente ventiladas y disponer de un sistema de
de condiciones térmicas. drenaje del agua que se produzca hacia el exterior. De
capitulo i Humedades y su tratamiento

25. Caso especial de condensación intersticial.

hecho, ese tipo de fachadas con cámara, que se han practica. Unas pocas medidas sirven para evitar los
dado en llamar fachadas ventiladas, es la solución con- dos tipos de causas que son el origen de las lesiones;
ceptualmente más lógica para cerramientos de loca- las mecánicas, debidas a acciones exteriores o es-
les donde se produce vapor de agua. En efecto, des- fuerzos propios, y las químicas que acaban en la co-
de el punto de vista del vapor que atraviesa el rrosión de los conductos. Veamos los dos tipos.
cerramiento, lo lógico es una composición con poros
mayores a medida que nos acercamos al exterior pa- 5.4.1 Prevención de causas mecánicas
ra evitar cualquier concentración de vapor peligrosa. Tanto si se trata de posibles acciones exteriores
Por el contrario, desde el punto de vista del agua de debidas a los movimientos de los elementos cons-
lluvia, necesitamos poros más cerrados cuanto más tructivos adyacentes, como si hablamos de los movi-
al exterior. Ambas exigencias son contrapuestas. Sin mientos de dilatación y contracción del propio tubo,
embargo, la solución de cámara exterior tras una ba- la solución está en introducir una holgura suficiente
rrera del agua de lluvia nos da una buena respuesta a entre el tubo y la sujección. Si ésta es continua (em-
las dos. En efecto, la lluvia la interceptamos con la ho- potrada en un cerramiento) la holgura la obtendremos
ja exterior (chapa metálica o fibrocemento, chapado mediante una coquilla continua de espuma plástica
de piedra, etc..) mientras que el vapor de agua se di- (normalmente PVC) o de fibra de vidrio, o, incluso, rí-
sipa en la cámara exterior y no se produce conden- gida, que permite, por una parte, libre dilatación-con-
sación intersticial, y si ésta se provoca, la cámara la tracción y, por otra, no incidencia del movimiento del
va ventilando y no se ve la mancha desde el exterior cerramiento. (Fig. 26).
(ver fig. 20).
Si la sujección es puntual, la coquilla se limita a ese
Cabe mencionar un error aparecido en algunas pu-
punto, bien sea una abrazadera, bien un elemento es-
blicaciones donde figura una membrana impermea-
tructural (forjado, por ejemplo). En este útlimo caso se
ble en la base de las cámaras de aire con aislante den-
puede recurrir a pasatubos colocados en el momento
tro y sin ningún tipo de ventilación o salida al exterior.
de hormigonar dicho elemento, consistentes en tube-
En estos casos, si se produce condensación, apare-
rías de PVC o metálicas de diámetro mayor (Fig. 27).
cen dos problemas.
Cuando las tuberías en peligro son vistas y están
- Se humedece el aislante, que pierde sus pro- al alcance de posibles impactos por el paso de per-
piedades aislantes. sonas o vehículos, hay que recurrir a una protección,
- Se empapa la base del cerramiento donde se lo que se realiza de un modo continuo si está en el
sitúa esta lámina. suelo (preferentemente tubos metálicos de mayor
Por ello, sólo será recomendable introducir dicha diámetro) o puntual si están en las paredes. En este
membrana si existe realmente esta cámara de aire y caso, se puede reducir a una protección en las partes
podemos drenarla hacia el exterior. De lo contrario bajas, mediante tubo también continuo de acero, o
acaba siendo un foco de humedad (Fig. 25). hierro de fundición, de diámetro mayor, o por medio
de rejas de variado diseño (Fig. 22).
5.4 De humedades accidentales
Prevención de causas químicas
La prevención, en este tipo de humedades, es una Debemos considerar dos tipos de casos, que la agre-
de las más claras y sencillas aunque no siempre se sión sea exterior, o que ésta venga desde el interior
Tema 4. Humedades en fachada. Filtración y condensación

76

26. Coquillas para la protección de tuberías empotra- 27. Pasatubos en fojado.


das.

Para prevenir la exterior deberemos proteger to- Bibliografía


dos los tramos de los tubos contra la corrosión me-
diante los productos adecuados, incluso si el tubo va "Conservación y Restauración de Monumentos". MANUEL CARBO-
a estar embebido en mortero de cemento. Es corriente NELL DE MASY, Barcelona, 1993.
"Curso de Patología, Conseivación y Restauración de Edificios" (to-
que el instalador piense que en este caso no va a lle-
mos 1, 2, 3y4). COAM, 19-93-1996.
gar la corrosión desde afuera, lo cual es un error. En
"Curso de rehabilitación" (10 tomos) COAM, 1987.
cualquier caso, hemos indicado en el punto anterior H. J . ELDRIGE, "Defectos comunes", Ed. G. G., 1982.
la necesidad de holgura continua, lo que significa que T. STAMBOLOV Y J . R. J . VAN ASPEREN DE BOER. "El deterioro y
este caso no debe aparecer nunca. la conservación de materiales porosos de construcción en monu-
Además de esta protección directa sobre el tubo, mentos", U. N. A. M., 1984.
puede ser conveniente una coquilla continua, sea de F. JAVIER LEON VALLEJO. "Ensuciamiento de fachadas por conta-
espuma o no (macarrones para conductos eléctricos) minación atmosférica. Análisis y prevención". Universidad de Valladolid,
para evitar posibles contactos con el yeso cuando 1990.

puede estar próximo ese material. También hay que SCHILD, OSWALD, ROGIER, SCHWEIKERT, "Estanquidad e imper-
meabilización en la edificación' (5 tomos), E.T.A., 1978.
evitar el contacto directo del tubo con las abrazade-
LYALL ADDLESON. "Fallos en los edificios", Conseio General de
ras, cuando éstas sean metálicas y de otro potencial,
Aparejadores y Arq. Técnicos 1982.
entonces, colocaremos aislantes entre los dos ele- FEDERICO ULSAMER, "Las humedades en la Construcción". CEAC,
mentos que introducen, a la vez, holgura. 1979.
Para prevenir la corrosión interior debida al fluido R. T. GRATWICK "Las humedades en la construcción. Sus causas y
o a los posibles pares galvánicos, debemos analizar, remedios". E. T A . , 1976.
en primer lugar, la posible acción química entre el lí- "Lesiones en los edificios: síntomas, causas, reparación" (2 tomos),
quido y el tubo para asegurar su ausencia. A conti- CEAC. 1981.
nuación, intentaremos que no exista ningún contacto "Patología de la Construcción. Humedades en la edificación". FRAN-
CISCO ORTEGA ANDRADE. Editan, S. A., 1989.
entre metales de distinto potencial, introduciendo man-
FRIEDRICH EICHLER. -Patología de la Construcción". Ed. 8iumne.
guitos aislantes entre ellos, cuando esos contactos
1977.
son inevitables.
"Patología de cerramientos y acabados arquitectónicos". JUAN MON-
Un caso más complejo es aquel en el que el par JO CARRIÓ, Ed. Munilla-Leria, 1994.
galvánico no aparece por contacto directo, sino a tra- ETSA Valladolid. Dep de Construcción. "Patología de fachadas ur-
vés del propio fluido y en función del movimiento de banas", Universidad de Valladolid, 1987.
éste. Ello nos obligará a estudios químicos previos A. BAGTIONIY G. GUARNEIRO "La rehabilitación de edificios urba-
que nos permitan evitar el uso de esos metales y, por nos", Ed, G. G. 1988
tanto, la aparición del par corrosivo.
capitulo i Humedades y su tratamiento

5 . Técnicas y ejemplos de hidrofugación en superficie

Manuel Carbonell De Masy


Licenciado en Ciencias Químicas

1. Introducción visibles el que se inicie el desprendimiento del


revestimiento aplicado. Y es que no basta con impedir
Una vez se ha limpiado y saneado una fachada, que el agua penetre por la fachada, hay que evitar
ésta, además de posibles pérdidas de volumen en sus también que lo pueda hacer por detrás del revestimiento
materiales, presenta una mayor porosidad en su o se forme como resultado de la condensación del
superficie y al propio tiempo continúan las mismas vapor de agua.
condiciones ambientales que la han alterado en mayor Hoy día, y gracias a estos nuevos productos,
o menor cuantía. cuando son bien aplicados, es posible lograr una
Ante esta situación se plantea la necesidad de una mayor calidad y durabilidad en los trabajos de
intervención, que tanto puede ser para reparar los restauración de fachadas antiguas pero para ello es
daños que el tiempo ha ocasionado (Restauración), necesario, que previamente a los trabajos de limpieza,
como para prevenir que no vuelvan a reproducirse en se realice un diagnóstico, y esto es tanto más
el futuro y recuperar, si es que ios hubiera, los colores necesario cuanto mayor sea el valor histórico-artístico
aplicados en origen (Conservación). del material a tratar y mayor porosidad presenten sus
Todos los materiales minerales de una edificación materiales.
antigua (piedra, ladrillo, revoco, ...etc) tienen dos cosas Los problemas que pueden surgir en la rehabilitación
en común: ser porosos y mojarse con agua, o sea, ser de una fachada antigua debido a la poca permeabilidad,
hidrófilos. La mayor o menor porosidad de un material al vapor de agua del tratamiento, junto con la confusión
es la propiedad que va a condicionar la mayor o menor que crean los que limitan ese tratamiento a dos
absorción del principal enemigo de los materiales de posiciones extremas, según dejen y no dejen respirar,
construcción: El agua. es lo que justifica que se plantee esta cuestión al inicio
En la conservación de una fachada antigua es de esta exposición.
fundamental evitar infiltraciones de agua de lluvia Cuando a mediados de los 50 se inicia en España
(hidrofugación), pero además puede ser necesario la fabricación de los polímeros sintéticos en dispersión
tratar algunos materiales para que recuperen la dureza acuosa, que son la base de las denominadas pinturas
primitiva (consolidación) y/o que a la fachada se le plásticas, el uso de estas dispersiones se extiende
dé un determinado color (decoración). también en fachadas siendo uno de sus objetivos evitar
Todo ello es posible y en breve periodo de tiempo, la entrada de agua de lluvia. Aunque ello generalmente
con los nuevos productos que la química ha se ha cumplido, también se ha podido ver transcurrido
desarrollado en las últimas décadas para su empleo un tiempo, que en bastantes fachadas, cuyo soporte
en las tareas de conservación. No obstante, hay que era muy poroso, el tratamiento a base de estos
reconocer que, a veces, el mal uso que se ha hecho polímeros en dispersión se desprendía en forma de
de estos productos ha ocasionado que aparezcan película. Ante esta realidad, y con el fin de evitar este
prematuramente defectos, siendo uno de los más nesgo, es por lo que cada vez hay una mayor
Tema 5. Técnicas yejemplos de hidrotugaaón en superficie

concienciación, y sobre todo en fachadas antiguas,


de la necesidad de los tratamientos previos de
impregnación. Estos, tanto pueden servir para conferir
propiedades hidrófugas al soporte como para que sea
consolidado y de ahí que informemos tanto de los
productos de recubrimiento como de los de
impregnación. Finalmente se explican brevemente
algunos de los ensayos que se utilizan para poder
controlar el grado de deterioro de un material y la
eficacia de los posibles tratamientos.

2. Permeabilidad al vapor de agua

La.permeabilidad al vapor de agua y los riesgos de


condensación o de retención de humedad en los
capilares de un muro por no respirar éste bien, es una
cuestión con frecuencia muy polémica que conviene
aclarar y estar en disposición de poder evaluar las
posibilidades de que surjan dichos riesgos en una
fachada antigua.
Para ello partimos de tres conceptos que conviene
recordar. E L V A T O » Mi£ CON OISICULTAD

El agua puede estar en forma líquida y como gas


(vapor). La relación entre el contenido de agua en el
aire y el que tendría sí estuviera saturado, es lo que
se define por humedad relativa (HR). La condensación 1. La protección frena la respiración.

de agua se puede alcanzar bien por un incremento de


vapor a temperatura constante, o por un descenso de Cada material tiene su propia PVA, que se mide
temperatura para un mismo contenido de agua en el con el ensayo indicado en 6.3. A su vez, a un mismo
aire. Todo ello se puede ver en un diagrama de aire material se le puede modificar su PVA, si se le aplica
húmedo o abaco psicométrico. un tratamiento en su superficie. Si éste es para
Todo material poroso en estado seco, contiene protegerlo del agua, le va a reducir su permeabilidad
siempre algo de agua, que está en equilibrio con la como consecuencia de su menor PVA (Fig. 1).
HR del aire que le rodea. Ese agua se ha formado por La tendencia moderna es hablar de la resistencia
una adsorción del vapor de agua en los capilares más a la difusión de vapor de cada material, a través del
estrechos. Si la HR es del 60% sería muy baja la factor u. Este indica para un mismo espesor, cuantas
minicondensación, ya que- en un ladrillo el contenido veces es más grande la resistencia a la difusión del
de agua sería del orden del 0,7%. Para humedades vapor u otro gas en relación al aire. En la figura 2, se
del 95%, la superficie del ladrillo incrementaría en diez expone gráficamente la resistencia que opondría a la
veces su contenido en agua pero seguiría conside- difusión del vapor de agua, un.material de un ¡.i de 100
rándose seca. Es a partir del agua que supere a la que y el aire cuyo u es 1. Multiplicando el \i de un material
le corresponde en equilibrio con la HR del aire, cuando por su espesor (E) en m, obtendríamos en metros el
el material, en este caso el ladrillo, se considera húmedo. espesor equivalente de aire (Ea).
El vapor de agua en el aire ejerce una presión,
denominada presión Darcial de vapor de agua en el
aire. Cuando se ponen en comunicación dos masas Ea = u.E
de aire que tienen diferentes presiones, a través de un
muro, el vapor del aire se difunde desde donde hay En la tabla 1 se indica de forma aproximada la
más presión. La velocidad de difusión depende de la porosidad abierta (PA) y el coeficiente u para el vapor
diferencia de presiones de vapor de agua y del ancho de agua que tendrían diversos materiales para muros
del muro así como de la permeabilidad al vapor de y tanto de los que se utilizan para su construcción
agua (PVA) que tenga ese muro. como para su protección. En dicha tabla puede
capilbio'. Humedades y su tratamiento

Ante esta difícil situación, hay que buscar soluciones 79


racionales, en las que se tengan en cuenta las
condiciones higrotérmicas existentes y huir de
situaciones extremas.
Si el soporte sobre el cual hay que dar un
tratamiento, es poco poroso como por ejemplo una
piedra granítica, es mínimo el riesgo de retención de
agua o condensación, por aplicarle una película de un
barniz o pintura. Los problemas de un mayor deterioro,
surgen cuando sobre un material muy absorbente,
Y Í S K I M T O R M W S I S T Í NCI» * LA D I 1 U 5 I C * D I « V M f , TOBO» LOS l-VAW «1»
LSS.INCUiSOL05PO<CoSOS.OrReC£fl « A V O T O M l N O t M S f T i N O A A LA D>-
como se ve en la figura 3, se aplica un tratamiento de
' - ) > Dfi . ioo4lcifiM«S _.l I L ' 8 ' muy baja permeabilidad al vapor de agua o con alto
u. Aún más grave sería, si el material está disgregado
superficialmente.
E Cada material y de acuerdo con el diagnóstico que
se tenga del mismo y de su entorno requerirá un
tratamiento, cuyo buen comportamiento ha de haber
sido comprobado previamente en laboratorio, según
los ensayos indicados en 1.
- Obviamente evitar que entre agua, tanto
procedente de lluvia como de ascenso capilar. Si hay
poca agua, hay también poca cantidad de vapor y ésta
circula muy bien. (¡Cuantos menos coches hay en las
POf? U KUKO ^' PASA.iH IGUALDAD D I T E M P O V O í EXPBSOC
-

10O V K t S " » S V A » l l OUE RX.tl.~A: carreteras, mejor se circula!).


.A
- Evitar retenciones en la difusión de vapor de
agua, que provoquen situaciones de saturación y
2. La resistencia a la difusión de vapor
especialmente cuando las temperaturas estén por
debajo de 0°C, pues las heladas podrían destruir los
observarse que a mayor porosidad (P.A), menor es la capilares de la piedra (Fig. 1). (Siguiendo con el símil
resistencia a la difusión del vapor de agua (n). del tráfico circulatorio, habría que evitar retenciones
que puedan provocar situaciones de colapso y sobre
Tabla 1: o
todo si las temperaturas están por debajo de 0 , y hay
Porosidad abierta (P.A.) y u. de difusión al vapor de agua frenazos bruscos.
(H 0) 2 Para que el revestimiento de una fachada permita
una buena respiración del vapor de agua, es necesario
P.A. u- (H 0)
2 que su espesor equivalente de aire (Ea) sea menor de
Mortero de cal 10 4m. Como ejemplo hemos considerado el de una
Mortero de cemento 20 20 película de 100 mieras de un barniz acrílico aplicada
Piedra caliza 15 25 sobre un revoco de 30mm de mortero de cemento y
Piedra granítica 3 400 con los datos de la tabla 1, se puede confirmar su
Barniz acrílico en dispersión compatibilidad y que ambos Ea sean inferiores a 4m.

-
acuosa al 25 % de sólidos 3000
Ea mort. cem.= 0.03m x 20= 0.60m
El ideal en un muro exterior de un edificio, es que Ea bar. acri. = 0.0001 Om x 3000= 0.30m
se cumpla algo que parece la cuadratura del circulo y
que consiste por una parte, en que a medida que las
diversas capas se acercan al exterior sean más porosas,
3. Impregnación hidrófuga
garantizándose que no puedan producirse conden-
saciones, y por otra, que la capa exterior sea la menos Su finalidad es transformar las propiedades hidrófilas
absorbente, o sea la menos porosa, para evitar la de los materiales minerales en hidrófugas y a la máxima
entrada de agua de lluvia. Al propio tiempo esta capa profundidad. El poder hidrófugo será tanto mayor,
tiene que tener otras propiedades, como por ejemplo cuanto mayor sea el ángulo de contacto que forma
una buena resistencia a la abrasión una gota de agua sobre la superficie hidrofugada.
Tema á. Técnicas y ejemplos de hidmfugaoon en superficie

En la actualidad los productos más utilizados para


modificar la tensión superficial de los materiales de
construcción, pertenecen a la familia de las siliconas,
y concretamente los siloxanos, diluidos en disolvente
hasta unos contenidos sólidos entre el 4 y el 8%. Una
vez evaporado el disolvente, terminan de polimerizar
con la humedad transformándose en polisiloxanos,
que producen ei efecto de perleo representado en la
lámina adjunta. Con la hidrofugación con siloxanos
prácticamente no se modifica el aspecto de la fachada
y su permeabilidad al vapor de agua y este último se
puede ver gráficamente en la figura 3. Sobre dicha
impregnación se adhiere, y más aún en los primeros
días, un tratamiento en color o incoloro a base de
polímeros en dispersión acuosa.
Las diversas marcas comerciales de hidrofugantes
para la construcción a base de siloxanos, se diferencian tic.3
fundamentalmente en su contenido sólido. En los COdTRATAMIENTO P E R M E A B L E AL VAPOR
últimos años han aparecido en el mercado, siloxanos WO ENTRA M U A . % 1 SALE VAPOR.

en fase acuosa pero su proceso de polimerización es


más lento y requieren también un soporte seco.
Para que la hidrofugación sea eficaz a largo plazo,
es necesario, que a igualdad de concentración en
siloxanos, se alcance la profundidad adecuada. Si se
aplica sólo superficialmente, o sea con rendimientos
L
inferiores a 200 gr/m ', la erosión por el viento junto
con la intemperie, afectaría en poco tiempo a su poder 3. Hidrofugación del muro.
hidrófugo. De ahí la importancia de realizar una muestra
en la fachada a hidrofugar determinando su consumo en sólido o tenga que recurrirse a un sistema de
y, transcurrida una semana, efectuar un corte en el
impregnación especial. Ello se comprende observando
soporte tratado y con una gota de agua observar la
los dibujos de la figura 4. Hay que reducir la concavidad
profundidad de la impregnación.
del perfil de dureza, pero llegando hasta el material
Para lograr una buena penetración, el soporte menos disgregado. Si ello no fuera posible habría que
mineral ha de estar bien seco. El tratamiento se inicia eliminar la zona más disgregada, y poder con menos
por la parte inferior del muro, saturando durante un penetración alcanzar la zona sana.
tiempo húmedo sobre húmedo pero sin que escurra. INunca crear costras consolidando!
La eficacia de una buena hidrofugación con En cuanto a posibles problemas que pudiera causar
siloxanos, de una piedra calcárea, se reduce a los 7 la reducción de la permeabilidad, se pueden conocer
años en un 20% y a los 15 años en un 50%-. realizando los ensayos indicados en 1.5.6, en una
muestra de la piedra a tratar. Tanto por experiencia
propia como por información de otros autores, una
4. Impregnación consolidante o selladora
reducción de la permeabilidad de hasta un 50%, no
En ocasiones, no basta con una impregnación es causa de condensaciones que puedan afectar de
hidrófuga de una materia mineral para aumentar forma significativa a la solidez de la piedra y menos si
o

su durabilidad. Es necesario que además se reduzca la temperatura ambiental supera los 0 . (Hay que tener
el exceso de porosidad que ha creado la acción del en cuenta, que una piedra deteriorada superficialmente,
tiempo y que se manifiesta en una menor dureza tiene una porosidad ya mucho mayor que la piedra
superficial. sana, por lo que la reducción de porosidad hasta
En la consolidación de una materia mineral, como igualarla con la de la piedra sana no va a modificar su
pudiera ser una piedra, que se ha transformado en capacidad respiratoria).
muy porosa, lo importante es que la penetración del Los diversos productos empleados para consolidar
consolidante llegue hasta la parte sana. No importa si un soporte muy poroso se clasifican por su composición
ello significa que haya que rebajar aún más su contenido en tres grupos.
1
capítulo Humedades y su tratamiento

b) Orgánicos 81
Todos los consolidantes orgánicos muestran al
propio tiempo propiedades hidrófugas y esta es una
gran ventaja que tienen sobre los inorgánicos.
¡•f'b P O S O I A V c f e T í i s 3 t CMtfM -<t-
Los de mayor penetración son los que se presentan
COaHt •KO^Ca.g (CP, Hj C« t
diluidos en disolvente orgánico y corresponde a
soluciones de polímeros termoplásticos bien vinílicos
o acrílicos. Estos últimos, presentan muy buena
W » . OS B ' j V t Z A
resistencia a la radiación ultravioleta y de ahí su empleo
Flgur» I para acabados transparentes al exterior. El proceso
f OESI*;A« ' " < c l de secado y por tanto de adhesión de los constituyentes
del material es físico y por tanto, se puede acelerar o
retrasar graduando el proceso de evaporación.
ATMOSFERA iNCiSsiAi-ueBANA
Los orgánicos también se presentan en dispersión
acuosa. Estas dispersiones son la base de las
denominadas pinturas plásticas en la que el tamaño
del polímero suele ser del orden de 0,15 mieras y
aunque esas dispersiones se apliquen muy diluidas
SO,H,.COiCo-» S O . C a - - H 0 - C O j
en agua, poca penetración alcazan. En estos últimos
1

años se han desarrollado unas emulsiones coloidales


con un tamaño medio de 0,05 mieras que abren un
campo muy prometedor para consolidar materiales,
sin necesidad de tener que respirar disolvente y con
la posibilidad de consolidar, aunque todavía queden
4. El mal de la piedra caliza. Solubilización y recristalización en restos de humedad, después de una limpieza acuosa.
superficie. La profundidad a alcanzar dependerá del diámetro
menor de los capilares y fácilmente se puede controlar
haciendo un ensayo previo en la propia obra.
a) Inorgánicos La consolidación con una emulsión coloidal tiene
Son los más antiguos y hay que aplicarlos muy también la ventaja de su reversibilidad, al poderse
diluidos en agua para que puedan penetrar eliminar por medio de disolventes especiales y junto
suficientemente en el interior, y en varias capas. con ello fas posibles pintadas que hubiera recibido.
Naturalmente el tamaño de la partícula a introducir ha Dentro de los productos fumógenos, los polímeros
de ser menor que la parte más estrecha del capilar por en dispersión o en emulsión, presentan, a igualdad de
donde ha de pasar. En el caso de la cal hay que tener espesor, menor resistencia a la transmisión del vapor
en cuenta que su tamaño siempre será superior a dos de agua que los polímeros en solución.
mieras y que aún muy diluidos en agua no llegan a
penetrar 1 mm, debido a su baja humectación. c) Esteres de silicato de etilo
Otro consolidante inorgánico muy empleado y de Tienen la ventaja de los orgánicos, en que por estar
menor tamaño es el silicato potásico. Endurece tanto disueltos en disolvente orgánico, penetran más, y la
en contacto con el aire como reaccionando con de los inorgánicos, por que al finalizar su proceso de
soportes calizos. endurecimiento alteran poco la respiración del material
Con el C 0 del aire, reacciona para formar un gel
2
tratado. El endurecimiento finaliza con la precipitación
de sílice y liberar el carbonato potásico, una sal soluble de sílice, pero en vez de formarse una sal soluble como
en agua. en los silicatos, se desprende alcohol.
Con el soporte calizo reacciona formándose silicato
calcico y liberándose también del carbonato calcico. Si(OC H ) + 4 H 0 = Si(OH) + 4C H OH
2 5 4 2 4 2 5

La sílice gelatinosa se transforma con el tiempo en alcohol


un material silíceo (Si 0 ) , que rellena los poros y el
2

carbonato potásico, como sólo cristaliza por debajo Si(OH) = S i 0 + 2 H 0


4 2 2

de un 40% de HR. es difícil que aparezcan manchas


blancas y al ser soluble en agua, con el tiempo lo Frente a estas propiedades, que se acercan a las
elimina el agua de lluvia. ideales, hay otras que limitan su aplicación. En primer
Tema 5 Técnicas y ejemplos de hidrofugación en superficie

lugar el lento proceso de endurecimiento y tanto mayor si hay que reponer con piedra artificial o hay restos de
cuanto más profunda sea la consolidación que se antiguas reparaciones con mortero, se van a
desea alcanzar, ya que tiene que reaccionar con agua manifestar unos contrastes que pueden afectar a su
para formar gel de sílice. El segundo inconveniente, estética. Es en estas situaciones, cuando puede
es el que carezcan de propiedades hidrófugas por lo convenir pigmentar ligeramente el tratamiento
que si así se requiere van transcurridos como mínimo transparente final y de esa forma suavizar esos
15 días, deberá aplicarse una solución de siloxanos. contrastes. Como aglutinante se pueden emplear
Por último, otra de las causas que limita la aplicación polímeros acrílicos en solución o en dispersión. Con
de estos consolidantes a trabajos de valor histórico y relación a estos tratamientos hay que destacar su
artístico, es su elevado precio y consumo. reversibilidad mediante limpieza con ciertos
disolventes que, aparte de el interés que pueda tener
por si algún día interesara su eliminación, facilita
5. Recubrimientos actuaciones antigraffiti sin dañar al soporte.

Según el diccionario de la Real Academia Española,


5.2 Ladrillo
recubrir es volver a cubrir y en lo que se refiere a la
materia mineral de una fachada, con la palabra En una manipostería antigua de ladrillo, el deterioro
recubrimiento se entiende tanto a la capa que se aplica generalmente se inicia por las juntas, que en origen
después de haberle aplicado una imprimación estaban rellenas de mortero de cal. A través de los
hidrofugante o consolidante como la última capa restos de mortero no sólo puede entrar agua, que
superficial. causa manchas de humedad en el interior de la
La necesidad de un recubrimiento y las propiedades edificación, sino que también se puede destruir el
que debe tener el mismo, dependen de las carac- ladrillo y sobre todo si hay retención de humedad en
terísticas del material a tratar y de ahí que informemos época de heladas. En estos casos, lo primero que hay
sobre ellos según la clase del material a tratar. que hacer es renovar el relleno como mínimo en los
primeros tres centímetros y con un mortero hidráulico
5.1 Piedra aditivado que impida retracciones durante su
endurecimiento.
Generalmente los tratamientos sobre la piedra
finalizan después de haber sido consolidada o En mampostería de ladrillos, levantadas con mortero
hidrofugada. Hay sin embargo situaciones en que se de cemento o mixtos de cemento y cal, los problemas
hace necesario un tratamiento posterior. de entrada de agua son debidos generalmente a
Un caso puede ser cuando las esculturas de piedra figuraciones en el propio mortero o a su encuentro con
están tan dañadas en toda la superficie que, para el ladrillo.
salvarlas y para que puedan continuar expuestas a - Si la abertura de las fisuras es inferior a 0,3 mm,
la intemperie deba aplicarse un recubrimiento, con una buena impregnación hidrófuga con siloxanos sobre
el espesor mínimo pero suficiente para rellenar todas la mampostería bien seca impediría la entrada de agua.
las fisuras y poros muy abiertos, ya que de no hacerlo, - Si la abertura es mayor, sin superar los 0,5 mm,
volverían a reproducirse los daños a medio plazo. la mejor solución es aplicar un barniz a base de una
Este recubrimiento debe estar basado en aglutinantes dispersión acrílica en dos capas y procurando que la
inorgánicos- como cal hidráulica- modificados con formulación de la segunda capa no presente pegajo-
polímeros en dispersión, para mejorar la adherencia sidad expuesta al sol para así evitar su ensuciamiento
y resistencia al agua. Otras veces se emplea un prematuro.
mortero de restauración para la piedra, diluido con Ladrillos muy erosionados se pueden salvar
la dispersión polimérica. El recubrimiento se aplica consolidándolos con esteres de silicato de etilo (c).
a espátula y al día siguiente se lijan los excesos de
espesor y las marcas de la espátula y se mantiene 5.3 Revocos de cal y estucos
húmedo durante unos días para asegurarse de su
buen endurecimiento. La eievada capacidad de absorción de agua de
Otro caso muy frecuente está relacionado con los estos revestimientos obliga a extremar precauciones
grandes contrastes de claroscuros, que aparecen en para evitar que se produzcan retenciones de humedad
una fachada de piedra antes de una limpieza, y que que afecten a su solidez.
pueden no haber sido suficientemente eliminados En eí caso de estucos esgrafiados, que hay que
cuando ésta ha finalizado. A esto hay que sumar, que renovar debido a su mal estado, antes de su eliminación.
capitulo \. Humedades y su tratamiento

hay que estampar a papel, mediante la técnica del la importancia que tiene la elección de muestras del
estarcido, los dibujos del esgrafiado existente. soporte y el significado de las diversas pruebas, en
Si el deterioro en el revoco de cal es sólo superficial, las que para cada una de ellas, se puede comparar el
habrá que tener cuidado con el sistema de limpieza comportamiento del material a tratar, según esté sin
recomendándose que sea en seco, y sobre todo, en alterar, alterado o después de recibir un tratamiento
aquellas zonas de la fachada que son las menos hidrofugante o consolidante.
soleadas. Dado que lo más probable es que quede
algo de suciedad, no se puede pensar en una solución 6.1 Porosidad abierta (% PA)
hidrófuga transparente, como podria ser un tratamiento
con siloxanos, y es necesario aplicar pinturas que le Es la relación entre el volumen de poros accesibles
den color y éstas deberían ser minerales, para evitar al agua y el volumen aparente de la probeta expresado
el riesgo de que se produzcan retenciones de humedad. en tanto por ciento.
Las pinturas minerales que actualmente se están Para su valoración se requiere realizar tres pesadas
aplicando sobre antiguos morteros de cal están en cada muestra.
modificadas con polímeros para mejorar su adherencia - Enseco: Después de haber estado en una estufa
e impermeabilidad. a 105 °C.
Las de mayor calidad están basadas en silicato - Saturado de agua: Después de haber estado
potásico y el contenido sólido del polímero sobre el sumergido 24 horas en agua y ser secada con paño
total de pintura es del orden del 5%. Son también las la superficie de la muestra.
que exigen mayor especialízación para su aplicación, - Sumergida en agua (pesada hidrostática).
ya que la adherencia sólo se logra por reacción química
del silicato con el carbonato calcico existente en el 6.2 Presencia y movimiento de agua
soporte, es necesario que esté seco y limpio, y por
2 0 5
tanto éste ha de estar limpio y seco. En soportes muy Absorción de agua por capilaridad (grs/(cm s ' )
absorbentes hay que tener la precaución de aplicar Mide la cantidad de agua absorbida en un cierto
previamente una imprimación a base de silicato sin tiempo por una superficie de una muestra prismática
pigmentar, ya que si se aplicara directamente la pintura, de un material que está inicialmente seco, en contacto
parte del silicato quedaría absorbido por el soporte y con una superficie de agua.
la pintura sería menos resistente al frote húmedo. El coeficiente de capilaridad "C", está definido por
la expresión
La otra posible pintura mineral, estaría basada
en la cal hidratada, bien en forma de polvo o le-
chada, modificándola con polímeros. Si se prepara en C » m / Yt
obra a partir de la pasta de cal, habría que añadir un m = cantidad de agua absorbida (grs/cm ) 2

15% de una dispersión polimérica al 50% de contenido t = tiempo en segundos (s)


sólido.
Aparte de las pinturas minerales indicadas, se ha Permeabilidad al agua de lluvia. (cmVt)
de reconocer que existen muchas fachadas con Mide la cantidad de agua absorbida a presión por
estucos, concretamente en Barcelona, que han sido la superficie de un material, después de un tiempo
protegidas y decoradas con pinturas plásticas mates determinado.
y se conservan en buen estado. Esto es posible en Se diferencia del ensayo anterior en la presión a
estucos de cal del orden de 1 cm de espesor que han que está sometido el agua. Ello se logra acoplando
sido bien aplicados, están exentos de sales solubles, mediante una pasta adhesiva una pipeta de vidrio
y situados en climas de temperaturas moderadas. De graduada. (Fig.5)
todas formas la permeabilidad al vapor de agua de Se llena de agua hasta una altura de 10 cms.; y
estas pinturas es siempre menor que las minerales. después a intervalos de 5, 10 y 15 minutos, se mide
el nivel de agua descendido y se va rellenando para
que al iniciar cada medida se mantengan los 10 cms.
Esta altura equivale a la presión que se produciría
6. Control de los tratamientos
cuando el agua está sometida a un viento con una
En los siguientes apartados se indican los ensayos velocidad de 143 Km/hora.
de más interés para tomar decisiones sobre los Este ensayo se puede realizar con facilidad
tratamientos a llevar a cabo muchos de los cuales en la propia obra, por lo que además de controlar la
están recomendados por RILEfvT. Hemos de destacar eficacia del tratamiento protector a las 24 horas de su
T
ema 5 Técnicas yejemplos de bidrorugaciori en superficie

5. Pipeta de vidrio graduada. 8

aplicación, permite comprobarlo también transcurridos de mucho interés para los ensayos a realizar en
unos años. laboratorio figura 6.

6.3 Permeabilidad al vapor de agua 6.3.2 Del recubrimiento por corte en cuadriculas
(g/m'dia.cm/mm Hg) Consiste en realizar cortes paralelos del
recubrimiento, separados 4 mm, y seguidamente los
Mide la cantidad de vapor de agua que atraviesa mismos cortes en perpendicular para formar un
un material poroso, en un tiempo determinado y enrejado. Luego se adhiere una cinta adhesiva y se
sometido a una diferencia de presión de vapor. tira de ella. El porcentaje desprendido se valora según
Aunque el fabricante de los productos para el una escala que va de 0 (100% adherido) a 5 (ninguna
tratamiento nos indique los valores de permeabilidad adherencia)
al vapor de los suyos, lo más práctico, es ir compro-
bando el grado de reducción de la permeabilidad de 6.4 Dureza superficial
un material como consecuencia del tratamiento
recibido, y mejor aún ver si ello puede ocasionar alguna Se puede realizar con precisión en laboratorio. En
alteración al conjunto de material tratado. obra lo más práctico es rayar con un palillo de madera.
Las figuras adjuntas (Fig. 7) representan dos Permite conocer de forma rápida aunque orientativa,
procedimientos para medir la transmisión de vapor de los diversos grados de dureza en un soporte mineral
agua de un determinado espesor de material, antes y y los resultados de la consolidación incluida su
después del tratamiento protector. La primera penetración.
corresponde al método estándar CEN'. La otra figura
corresponde a la norma francesa NF 30-704 siendo 6.5 Humedad superficial
de interés en zonas cálidas pues permite valorar la
adherencia del tratamiento después del ensayo. Este Tanto para la piedra, como para un mortero
debe realizarse a las máximas temperaturas a que endurecido se puede valorar la suma del contenido
puede estar expuesto in situ el tratamiento. de humedad y sales higroscópicas con un medidor de
su resistencia eléctrica. Es un aparato desarrollado
para medir con bastante precisión el contenido de
6.3.1 Adherencia humedad de una madera y que para la construcción
Flesistencia a tracción por arrancamiento. (N/m ) 2
es de interés por sus valores relativos, ya que también
Con este ensayo, además de valorar cuanti- mide la conductividad de las sales solubles. Consiste
tativamente la solidez del soporte, se extraen muestras en poner en contacto con el material dos agujas por
capitulo\ Humedades y su tratamiento

7. Procedimientos de medición de transmisión de vapor de agua.

las que circula una corriente eléctrica e ir anotando Composición y concentración de sales
los valores que aparecen. Se determina mediante un análisis químico. En
obra se pueden conocer orientativamente la
6.6 Solubilidad en agua concentración de algunos aniones como los sulfatos,
nitratos y cloruros por medio de unos papeles
Solubilidad del soporte mineral indicadores.
Pesando el material seco, antes y después de haber
estado 24 horas en agua podremos conocer el
porcentaje de solubilidad. Referencias

Salinidad de la solución 1 Todas las ilustraciones que figuran en este capítulo han
sido extraídas del libro del autor "Conservación y
La conductividad eléctrica de un agua depende de
restauración de monumentos". Ediciones Omega. Barcelona
la concentración de los electrolitos presentes y su 1994.
medición se realiza sumergiendo una sonda provista 2 A finales de los 70, los profesores Engelfned y Klopfer de
de unos electrodos, que están conectados a un aparato la Universidad de Dormund (A), estudiaron las ventajas
4
que da el resultado en microsiemens . La valoración que aportaban los productos fumógenos para proteger los
de su salinidad tiene dos aplicaciones en los trabajos materiales de construcción a través de su factor u..
3 A. Pien. Centre Scientifique el Tecnique de la Construction.
de conservación. Bélgica, 1984.
- Una de ellas para conocer el grado de salinidad 4 Centro de normas para la construcción en París y que
del agua utilizada en la limpieza o para preparar responde al titulo 'The International Union of Testing and
morteros. Research Laboratories for Materials and Structures".
5 Norma aceptada por la Comisión Europea y que
- La otra en los trabaios de desalinización de una corresponde a las normas DIN y BS.
piedra. La solución se prepara añadiendo a un 6 Hanna (Neurtex), Crison, Testo.
determinado volumen de agua desionizada, piedra
triturada en una concentración del 0.34%.
capítulo II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

89

1. Grietas en fachadas y tabiques de fábrica*

Juan Monjo Carrió


Dr. Arquitecto
Catedrático de Construcción E.T.S.A. - U.P.M.

1. Definiciones mantiene en posición, trabados, y permite al conjun-


to absorber algunos tipos de esfuerzos, sobre todo de
compresión. Se entiende, pues, que sus característi-
1.1 Cerramientos de fábrica
cas mecánicas dependerán, básicamente, de las de
Consideramos aquí cualquier tipo de muro o pared sus componentes (unidades y argamasa) pero, sobre
exterior o interior de un edificio, sin función resisten- todo, del aparejo, es decir, de la disposición relativa
te, realizados mediante fábrica de ladrillo, mampos- de dichas unidades entre sí, de su trabazón y su so-
tería, bloque de mortero o, incluso, sillería, apoyados lape, así como de la proporción entre mortero y uni-
o colgados en la estructura soporte del mismo, que dad y del tamaño de estas.
no se pueden considerar, por tanto, estabilizados por En este sentido cabe considerar el funcionamien-
carga. to mecánico básico de una obra de fábrica de hiladas
Es un tipo de técnica constructiva muy común en que corresponde a los esquemas de la figura 1.
los países de la cuenca del Mediterráneo europeo, En efecto, la carga vertical que desciende por uno
con muchos siglos de historia y con uso mantenido de los elementos constituyentes, sea de apoyos su-
en la actualidad, sobre todo en nuestro país, frente periores, sea de peso propio, se descompone en dos
a la técnica que podríamos llamar de carpintero, uti- fuerzas inclinadas perpendiculares a las superficies
lizada en los países del norte de Europa, a base de de contacto con los elementos adyacentes de la hila-
entramados de elementos lineales y complemento
de cierre a base de elementos superficiales (tablas,
tableros, etc.)
Sin duda, el funcionamiento constructivo de los
dos tipos de técnicas tiene grandes diferencias, so-
bre todo en el aspecto de su integridad física ante
movimientos del conjunto, por lo que tiene sentido
un estudio específico de cada una de ellas. En este
caso, el de las de fábrica por ser la utilizada en nues-
tros lares.
En cualquier caso, su característica principal será - o
la de estar constituidos por elementos individuales,
más o menos grandes y de carácter repetitivo, apa-
rejados entre sí mediante un mortero de unión que los

a «OZM*KTO
-cato*'*.

' Este capítulo está contenido parcialmente en otras publicaciones


del mismo autor 1. Funcionamiento mecánico de tas obras de fábrica.
Tema I. Grietas en fachadas y tabiques de fabrica

da inferior. A su vez. cada una de dichas fuerzas in- to física como mecánicamente (movimientos, varia-
clinadas se descompone en una fuerza horizontal y ciones dimensionales, etc.) de ahí la dificultad en su
otra vertical; ésta sigue transmitiendo cargas a las hi- reparación definitiva, para conseguir su desaparición
ladas subsiguientes mientras que la horizontal tiende total.
a desplazar el elemento abriendo una grieta vertical al
aparecer esfuerzos de tracción horizontal por la si-
2. Tipología
metría de las fuerzas generadas. Dichas fuerzas de-
ben ser contrarrestadas básicamente por el rozamiento En Patología los tipos de lesiones dependen di-
entre hiladas, lo que nos indica la necesidad e impor- rectamente de los procesos patológicos que las ori-
tancia del aparejo. ginan, por lo que cualquier clasificación tipológica de-
Por supuesto, cuando el muro está muy compri- bería ir ligada a los mismos y, por tanto, a sus causas.
mido verticalmente (muro de carga) el efecto del ro- No obstante, antes de entrar en ellas, conviene men-
zamiento entre hiladas es mayor y por tanto resulta cionar algunos aspectos del material afectado que
más estabilizado ante esfuerzos horizontales, sean in- también condicionan la lesión (su aspecto y su pro-
ternos o externos. ceso).

1.2 Grietas y Fisuras 2.1 Según el material

Podemos definir las grietas como todas aquellas El material y la técnica con los que están ejecu-
aberturas incontroladas de un elemento (en este ca- tadas las unidades constructivas condicionan el t i -
so de cerramiento o tabíquería, es decir, de un ele- po de grieta que puede aparecer. De ahí que deba-
mento superficial) que afectan a todo su espesor. Por mos realizar un buen análisis previo de la incidencia
el contrario, por fisura entendemos todas aquellas del material y la aparición de la grieta, complemen-
aberturas que afectan solamente a la superficie del tario al funcionamiento mecánico indicado en párra-
elemento o a su acabado superficial, del tipo que sea. fos anteriores.
Ambos tipos de lesiones son muy frecuentes en Por su sistema constructivo, el movimiento de una
los elementos superficiales de fábrica como los que obra de fábrica, por cualquiera de las causas que ve-
nos ocupan, por dos razones básicas. Por un lado, remos, facilita la aparición de las lesiones. No obs-
por su propia técnica constructiva resultan unidades tante, cabe distinguir dos tipos de grietas según la fra-
poco preparadas para resistir esfuerzos de tracción yectoria que sigan a lo largo del elemento constructivo
que, naturalmente, son el origen de estas aberturas (Fig. 2). Así podemos diferenciar:
(en definitiva se produce cuando el esfuerzo de trac-
ción generado, supera la capacidad resistente del ele- - Grieta entre el elemento unitario y el mortero
mento a dicho esfuerzo). Por otro lado, el hecho de - Grieta que rompe el elemento unitario
ser elementos básicamente superficiales y estar co-
locados en vertical, ayuda a la aparición de estas le- 2.1.1 Entre elemento y mortero
siones que, tanto por la necesidad de un apoyo line- En las primeras, el movimiento produce la separa-
al continuo en su base, como por su poco espesor, ción limpia de los ladrillos, bloques o mampuestos en
permite su rotura, atravesando todo el grueso en el general, del mortero que los une, produciéndose, por
caso de las grietas. tanto, una abertura de la junta constructiva superficial
También las fisuras atraviesan todo el espesor de entre esos elementos por alguna de estas dos razo-
la capa de acabado, que resulta, por su extrema fi- nes:
nura, más débil todavía ante los esfuerzos de trac- - Falta de adherencia suficiente entre ellos.
ción. El hecho de estar sujeta al cerramiento que le - Aparición de un esfuerzo de tracción o rasante
sirve de soporte (sea por puntos, sea de un modo en dicha |unta, superior al que es capaz de absor-
continuo) le confiere cierta rigidez, en cualquier ca- ber.
so, insuficiente, sobre todo si el que falla es el pro- En el primer caso, se puede partir de un defecto
pio soporte. de ejecución que se puede resumir en:
En cualquier caso, las roturas (grietas o fisuras) - Falta de rugosidad suficiente en los mampuestos
se producen al superar el mencionado esfuerzo y que no facilita la adherencia mecánica entre los mis-
provocan la división del elemento unitario original (el mos y el mortero de unión, adherencia basada en las
cerramiento en cuestión) en dos o más partes que bielas a compresión que forma el mortero gracias a
empiezan a actuar de un modo independiente, tan- los entrantes y salientes del elemento unitario. Cuando
capitulo II Patología e intervención en cerramientos y acabados

GRIETAS ENTRE ELEMENTO UNITARIO Y MORTERO 91


GRIETA QUE ROMPE EL ELEMENTO UNITARIO

1.
1—"—i . 1 1
1
»•

1l
t.

2. Tipos de grietas en obras de fábrica según línea de rotura.

la superficie de dicho elemento es muy lisa (cosa co- relativa de los mismos (el aparejo) (Fig.3) y que tiene
rriente en ciertas maniposterías) este tipo de grieta una indudable incidencia en la respuesta del aparejo
puede aparecer, incluso ante esfuerzos pequeños. ante los esfuerzos de tracción.
- Falta de humectación previa del mampuesto Sin ánimo de entrar en un proceso de cálculo de
que provoca una succión por parte de éste (depen- dicho coeficiente, podemos analizar su funcionamiento
diendo de su coeficiente de absorción superficial) del esquemático en los tipos de fábrica más utilizadas.
agua del mortero, que puede provocar una disminu- Así, en una fábrica de ladrillo de 1/2 pie (aparejo a so-
ción excesiva de la relación agua-cemento del mismo ga) encontramos una superficie de interfase de unos
que, a su vez, puede llegar a provocar la ausencia de 44.550 cm- por cada metro cuadrado de fábrica, mien-
fraguado en la zona de contacto y, por tanto, la no for- tras que en una de 1 pie con aparejo a tizón, dicha su-
2
mación de las bielas a compresión necesarias para la perficie sube a unos 104.850 cm , lo que nos da una
mencionada adherencia mecánica. idea evidente de su mayor capacidad de resistencia
En el segundo caso, cualquiera de los esfuerzos a los esfuerzos rasantes localizados, o, lo que es lo
o variaciones dimensionales que pueda sufrir la uni- mismo, la mayor debilidad de la primera ante la posi-
dad constructiva, acaban transformándose en un es- ble aparición de grietas provocadas por cualquier ti-
fuerzo rasante o de tracción que afecta a la interfase po de esfuerzo o variación dimensional.
(junta constructiva superficial) entre el mampuesto y Si ahora analizamos lo mismo para una fábrica de
el mortero de unión. Si existía un defecto de ejecución bloques de mortero, tendremos que en un bloque ali-
previo que producía una falta de adherencia, el men- gerado (los más corrientes en nuestro país) de 20/20/40
cionado esfuerzo provoca fácilmente la aparición de con paredes de 2 cm. de espesor y dos huecos cada
la grieta. Si, por el contrario, la adherencia era correcta, bloque, la superficie de interfase por cada metro cua-
2
se puede controlar el esfuerzo, aunque puede llegar drado es de unos 17.400 cm , inferior, incluso, a la fá-
al límite de su capacidad y romperse las bielas. En ese brica de 1/2 pie de ladrillo, lo que nos confirma la de-
momento desaparece o disminuye la adherencia y so- bilidad de este tipo de sistemas ante esfuerzos rasantes
breviene el colapso local, provocando la aparición de locales y. por tanto, la necesidad de su armado, tan-
la grieta en la interfase. to en vertical como en horizontal.
Además de estas dos razones mencionadas, que Para el caso de los bloques macizos, la superficie
pueden (y suelen) ser complementarias, cabe consi- de adherencia aumenta algo, pasando a unos 30.000
2
derar también la proporción global entre mampuesto cm por cada metro cuadrado, lo que mejora algo su
y mortero en cada unidad constructiva, que nos dará coeficiente global de adherencia, pero todavía resul-
una idea de la superficie de interfase con la que con - ta débil y considerablemente inferior al del 1/2 pie de
tamos en cada caso y, por tanto, de la capacidad de ladrillo y, por tanto, sigue necesitando la armadura de
adherencia interna de cada una de las fábricas. Es lo refuerzo, por lo menos la horizontal.
que podríamos llamar el coeficiente de adherencia Por otra parte, en estos casos comentados con-
(CAI) de cada técnica constructiva que dependerá, viene tener en cuenta, además, la rugosidad de la su-
naturalmente, del tipo de mampuesto y la disposición perficie de contacto ladrillo-bloque-mortero, con ob-
Tema 1. Grietas en faenadas y tabiaues de fábrica

'II

13 C

FABRICA DE 1/2 PIE


DE LADRILLO (A SOGA)
2 .
CAI. =44.550 c m . / m '
=1C "ir

Z3C

..i ii ii ncr

1 r.
t-

' ''
FABRICA DE I PIE
DE LADRILLO (A TIZON)
: I
C A I . =104.850 cm./m»

i x z r

FABRICA DE BLOQUE DE
MORTERO HUECOS
(20/20/40)

I C A I . =17.400 e m . / m *

FABRICA DE BLOQUES DE
MORTERO MACIZOS
(20/20/40)

C A I . =30.000 c m . / m '

3. Coeficiente de adherencia interna ( C A I . ) .


^ipilulo ¡I. Patología e intervención en cerramientos y acaoados

jeto de considerar la posibilidad y tipo de las pene-


traciones o bielas que se puedan producir. Asi. en un
ladrillo perforado, las mismas perforaciones provocan
unas bielas importantes por penetración de dicho mor-
tero en los orificios de la tabla del ladrillo, que favore-
cen la resistencia del conjunto a los esfuerzos rasan-
tes en el sentido horizontal (Fig.4). Si el ladrillo fuera
macizo, (prensado y sin perforaciones, por ejemplo)
la capacidad de respuesta de la interfase se vería muy
reducida.
En el caso de los bloques huecos, la superficie de
contacto horizontal entre bloque y mortero se queda
muy reducida (un 32% de la superficie de asiento) y
con disposición lineal, sobre las paredes, con lo que
las penetraciones que se producen gracias a la rugo-
4. Penetración de mortero en ladrillo
sidad de los cantos de esas paredes, resultan en perforado.
realidad poco efectivas. Mientras, en los bloques ma-
cizos, la superficie de contacto es mayor y más uni-
I
forme, sin embargo, al ser una superficie generalmente
más lisa, la efectividad adherente es menor, con lo que
el resultado sigue siendo también bajo.
En definitiva, vemos que la grieta que se produce
entre mampuesto y mortero de unión es muy carac-
terística de las obras de fábrica y dependen básica-
mente de su propia constitución, es decir, del tipo de
elemento unitario en lo que se refiere a tamaño, for-
ma y superficie de sus caras, y de su disposición y
trabazón interna, es decir de su aparejo.

DEBILIDAD DEL ELEMENTO


2.1.2 Rompiendo el elemento
En este segundo caso, el movimiento de la unidad
constructiva produce la rotura de los elementos uni-
dos por la argamasa, lo que suele ir unido a la rotura
de la junta entre mortero y elemento (Fig. 5).
Puede aparecer por dos razones:
- Debilidad relativa del elemento frente al morte-
ro o a la adherencia entre ambos.
- Esfuerzo perpendicular al cerramiento y muy lo-
calizado.
El primer caso, muy corriente, suele ser una com-
binación de los dos tipos de grietas en las que la le-
ESFUERZO PERPENDICULAR
sión sigue una línea marcada por el esfuerzo (normal-
mente en arco de descarga) rompiendo unas veces 5. Grieta rompiendo el elemento
por la junta y otras por el elemento, siempre que és- unitario.

te sea suficientemente débil, observándose, en oca-


siones, una predominancia de elementos partidos, lo paredes delgadas no resisten los esfuerzos de flexión
que es un índice claro de dicha debilidad. o cortantes a los que se ven sometidos en la variación
Esta, puede provocarse, a su vez. por dos tipos dimensional de la fábrica.
de causas. Bien por su poca resistencia mecánica, no En el segundo caso, suele existir una acción muy
solo a esfuerzos de tracción y cortantes, sino, inclu- localizada, lineal (vertical) y perpendicular al cerra-
so, a compresión (típico de ladrillos poco cocidos) bien miento, que introduce un esfuerzo cortante muy defi-
por su gran esbeltez longitudinal o de sus caras, co- nido que produce la rotura de la fábrica según dicha
mo en el caso de los bloques huecos en donde las linea rompiendo lo que coincida con ella, sean ele-
fama I Gneias en fachadas y iabioues de táDnca

mentos, sean juntas. Es el caso, relativamente co- internos de la fábrica, de tracción, cortantes o rasan-
rriente, del pandeo de un pilar que actúa sobre el ce- tes, según ya hemos visto.
rramiento que lo cubre, rompiéndolo por la línea de Las posibles acciones mecánicas son muy varia-
borde del pilar, o el caso de encuentros en esquina o das, por lo que habrá que agruparlas en una serie de
perpendiculares entre cerramientos en los que uno de tipos, según sean debidas a movimientos de la es-
ellos dilata, empujando perpendicularmente al otro y tructura soporte, o a movimientos del propio elemen-
partiéndolo. En todos estos casos, la aparición de las to. En cualquier caso, los efectos y el proceso son re-
grietas es prácticamente inevitable, pues si son débi- petitivos y, por tanto, se pueden agrupar en unos pocos
les las fábricas ante esfuerzos de tracción en su pro- casos, independientemente del análisis que hagamos
pio plano, más lo son, por su disposición constructi- a continuación de los distintos casos particulares. En
va, a las acciones perpendiculares a las mismas, que éste sentido, podemos considerar los siguientes tipos
de grietas (Fig. 6).
se convierten en esfuerzos cortantes transversales.
a) Por asiento puntual debido a un claro aumen-
2.2 Según la causa to de longitud de la base que provoca, bien grieta ver-
tical en el eje del asiento por aparición de tracciones
Vistos los diferentes tipos de grietas en función del horizontales en la base, bien grietas superpuestas in-
material y la técnica constructiva de la fábrica que clinadas debidas al esfuerzo cortante o bien grieta en
constituye el cerramiento en cuestión, podemos en- "V" en la parte superior.
trar en la que podríamos considerar la verdadera ti- b) Por asiento continuo, que provoca grietas en
pología de estas lesiones, es decir, la que se da en arco de descarga, bien completo, si el asiento es cen-
función de las causas que originan los procesos pa- tral, bien semiarco, si el asiento es en un lateral. Si el
tológicos que las provocan. asiento es uniforme en toda la longitud del cerramiento,
y éste es de hiladas horizontales, puede producirse
En este sentido, hay que recordar, por un lado, el
una grieta horizontal coincidiendo con una hilada en
hecho de que no es común que las causas sean in-
la parte baja del mismo, por descenso del cuerpo in-
dividuales y perfectamente identificables, por lo que
ferior del elemento.
no será fácil que sea una única causa el origen del
proceso; no obstante, para su análisis, no tendremos c) Por empuje vertical (carga) que provoca dis-
más remedio que considerarlas independientes. Por tintas grietas en función de su localización. Si en el
centro, puede producir un simple aplastamiento, con
otra parte, debemos tener en cuenta que existe siem-
aparición de alguna grieta vertical en la parte supe-
pre una causa directa que despierta un defecto (cau-
rior, acompañada de fisuras horizontales en forma
sa indirecta) iniciándose el proceso. Entonces, ¿cuál
de ondas. Si es importante, puede llegar al pandeo
debemos considerar como verdadero origen de la le-
del elemento; en este caso, distinguimos dos tipos;
sión, la causa directa o la indirecta, a los efectos ti-
pandeo fuera del plano, el más frecuente, que pro-
pológicos? duce grietas horizontales coincidiendo con los ten-
Creo que, como en todos los análisis tipológicos, deles, en el lado fraccionado, o pandeo en el propio
cualquier camino es válido mientras se llegue hasta el plano, que se transforma en esfuerzos de tracción
final, pues de lo que se trata es de recorrer los distin- horizontales que provocan grietas verticales (se-
tos tipos posibles para conocer su proceso y el modo gún vimos en 1.1).
de actuar sobre los mismos. Por todo ello, en este ca-
En el caso de los muros de dos hojas (muros ca-
so voy a considerar dos tipos de causas directas y dos puchinos) si la trabazón no es suficiente pueden pro-
de causas indirectas, como más representativas en los ducirse pandeos fuera del plano, opuestos en cada
orígenes de cada proceso patológico que conduce a una de las hojas, por lo que nos aparecen grietas en
una grieta y con resultados claramente identificables a ambas caras del muro.
los efectos del análisis tipológico que pretendo.
Si el empuje vertical es en un extremo, además de
Como causas directas voy a considerar las accio- los esfuerzos y las grietas mencionadas, es fácil que
nes exteriores mecánicas, por un lado, e higrotérmicas, aparezcan esfuerzos de tracción horizontales en la
por otro. Como causas indirectas, las deficiencias de parte alta que se traducen en grietas verticales en «V»,
proyecto y las de los materiales o de la ejecución. al igual que un asiento puntual.
Veamos. d) Por empuje horizontal. También aquí tenemos
que distinguir dos posibilidades; que el empuje sea
2.2.1 Acciones mecánicas perpendicular al elemento o que esté en su propio pia-
Es, quizás, la causa directa de las grietas más cla- no. Asimismo, habrá que tener en cuenta la sujeción
ra y más abundante, que se transforma en esfuerzos perimetral del cerramiento.
capitulo II. Patología e intervención en cerramientos / acabados

6. Tipos de grietas por acciones mecánicas externas.

Si es perpendicular y puntual, provocará un ala- A) Movimientos de la estructura soporte


beo que, en función de la sujeción del cerramiento en Se refiere a todos aquellos movimientos de la es-
su perímetro, producirá un esfuerzo de tracción en una tructura del edificio, tanto elásticos como permanen-
de las caras, con grieta según una línea más o menos tes, del que nuestras fábricas son cerramiento o tabi-
inclinada. quería, y que van desde los asientos de cimentación,
Sí es perpendicular y lineal, producirá una rotura las flechas de jácenas y forjados y los pandeos, has-
más o menos limpia según el empuje, es decir, verti- ta las dilataciones térmicas de la propia estructura.
cal, en caso de pilares u otros muros perpendicula- Veamos los más importantes, de los que podremos
res, u horizontal en el caso de forjados. En este últi- extrapolar al resto de situaciones posibles.
mo, es frecuente, si se trata de ladrillo o bloque (hiladas
horizontales) que se produzca una rotación que mar- A.1 Asientos de cimentación (Fig.7)
ca una fisura en el lado convexo. No son muy corrientes en el caso de cerramien-
Sí el empuje está en el mismo plano y es puntual, tos no portantes ya que al trasmitir muy poca carga
producirá asimismo grieta horizontal coincidiendo al cimiento (sólo el peso propio) éste no suele ceder.
con las hiladas. Si es lineal, puede producir un sim- Sin embargo a veces ocurre, sobre todo en casos en
ple aplastamiento, con grietas horizontales en todo que la cimentación sea exageradamente pobre o in-
el frente, o un pandeo horizontal, con posibles grie- cluso inexistente. Cabe considerar, asimismo, ios ca-
tas verticales. sos en que existe un asiento de la cimentación (sobre
Hasta aquí hemos visto los tipos generales de todo, puntual) de la estructura del edificio, que reper-
grietas en función de los esfuerzos generados por cute en sus cerramientos y tabiques:
acciones mecánicas. Analicemos, ahora, las distin- a) Cuando el asiento es de la cimentación directa
tas situaciones reales según los dos grupos men- del cerramiento en cuestión, el proceso no puede ser
cionados. muy regular, es decir, tanto puede ser puntual como
Tema 1. Grietas en tachadas y taoioues ele iabnca

96 „) ASIENTO DIRECTO D E CIMENTACIÓN

a-I)

o) ASIENTO PUNTUAL DEL PILAR

b-1)

7. Asientos de cimentación.

generalizado, con lo que los efectos son distintos. Si to, de esfuerzo cortante en ambos lados o, en un ca-
es puntual, debido a roturas de tuberías, corrimientos so extremo de repercusión horizontal importante, grie-
de tierra, etc. (a-1) la grieta puede se vertical, en V in- ta en arco de descarga.
vertida, en el eje del asiento, por aparecer un esfuer-
zo de tracción horizontal en la base, o ligeramente in- A.2 Flechas de vigas y forjados (Fig.8)
clinada, por tramos, como esfuerzo cortante producido Es, quizás, el conjunto de casos más frecuente en
por el asiento. el origen de las grietas de cerramientos y tabiques,
Si el asiento es generalizado, debido probable- por lo que conviene distinguir varias opciones.
mente a la debilidad de la cimentación (a-2) la grieta a) Flechas de vigas. Pueden afectar directamen-
suele aparecer en forma de arco de descarga, bien te a los cerramientos que están en contacto con ellas
central, bien lateral, y con posibles incidencias de hue- o indirectamente a través de los forjados que se apo-
cos interiores en los que la grieta arranca de sus án- yan en las mismas, a otros cerramientos o tabiques
gulos superiores. que descansan sobre esos.
b) Otro caso distinto es de los asientos de la es- Los cerramientos que se apoyan sobre las vigas
tructura que repercuten en los cerramientos. Suele ser sufren un fallo de asiento, por lo que se provocarán
el asiento de una zapatas que produce la bajada ver- grietas en arco o semiarco de descarga, en función
tical del pilar que le transmite las cargas. Ello provo- de su situación relativa. Los cerramientos localizados
ca, generalmente, una falta de asiento puntual en el bajo esas vigas, pueden llegar a sufrir un empuje ver-
extremo del cerramiento en contacto con el pilar que tical, centrado o lateral, que producirá aplastamien-
viene a producir un semiarco de descarga o un sim- tos o pandeos y, por tanto, grietas verticales u hori-
ple esfuerzo cortante que se traduce en las típicas zontales según se ha comentado.
grietas inclinadas superpuestas (b-1). b) Flechas de forjados. Sus efectos son prácti-
También podrían darse el caso (b-2) de que el ce- camente iguales a los vistos para las vigas, es decir,
rramiento en cuestión fuese pasante por delante del falta de asiento con aparición de arcos de descarga y
pilar, con lo que el asiento puntual provocaría grietas empujes verticales con producción de aplastamien-
parecidas a las mencionadas en el caso anterior, es tos y pandeos, tanto en el plano como perpendicula-
decir, grieta vertical en V invertida en el eje del asien- res al mismo y provocando, por tanto, los mismos ti-
capitulo II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

pos de grietas. Cabe decir, no obstante, que en este penetración de la estructura en el espesor de aquel.
caso los cerramientos que se suelen ver afectados - Por último, empuje horizontal, hacia afuera, del
son de tabiquería que, normalmente, presentan me- borde inferior del forjado, lo que produce grieta hori-
nor rigidez que los de fachada o medianería que sue- zontal en el cerramiento coincidiendo con la hilada ho-
len ir apoyados sobre vigas, por lo que la aparición de rizontal correspondiente a ese borde.
la lesión es más rápida. Finalmente, debemos considerar otro caso espe-
Por otra parte, en el caso de forjados puede apa- cífico de asiento de forjados. Se trata de tabiques tam-
recer un tipo de asiento distinto, aunque no muy co- bién perpendiculares a la dirección de apoyo de aque-
mún. Me refiero al asiento diferencial cuando el cerra- llos. Entonces, si el asiento es continuo, no se llega a
miento tiene su dirección perpendicular a la de apoyo formar arco descarga por estar muy alejados los pun-
del forjado y éste cede sólo a partir de un punto, o se tos de apoyo teórico y por tanto, de arranque del ar-
trata de dos forjados distintos yuxtapuestos. Entonces co. En consecuencia, la grieta que se produce es ho-
rizontal, coincidente con una hilada y localizada
aparece un esfuerzo cortante muy claro que provoca
aproximadamente a un metro de altura, por descen-
las típicas grietas inclinadas superpuestas. Este asien-
so de la parte inferior del tabique, dependiendo del ti-
to diferencial puede provocar, asimismo, empujes ver-
po de construcción. También podemos llegar a en-
ticales en el tabique inferior que serán del tipo puntual,
contrar este tipo de grietas horizontales en tabiques
con aplastamiento y grieta vertical en el borde.
asentados en la misma dirección de apoyo de los for-
Otro efecto, aunque puntual, de las flechas de for- jados, cuando éstos son de gran luz y los tabiques de
jados aparece en el apoyo de los muros en un zuncho gran longitud, por quedar ios arranques del teórico ar-
de fachada cuando la flecha de aquel produce un gi- co de descarga muy alejados, no obstante no es un
ro en el zuncho donde apoya el cerramiento de fa- caso tan frecuente.
chada provocando varios efectos, a saber (b-2):
- Por un lado, empuje vertical hacia abajo en la lí- A.3 Deformaciones horizontales de la estructura,
nea de borde interior del cerramiento, con posible por dilatación o por pandeo (Fig. 9)
aplastamiento. Son casos también bastante frecuentes en los que
- Por otro, pandeo fuera del plano, tanto del ce- conviene distinguir algunas situaciones más destaca-
rramiento inferior, como del superior, en función de la das:
Tema i Grietas en tachadas y tabiques de fabrica

a) Dilatación de la estructura, que provoca em-


pujes, normalmente perpendiculares a los cerramien-
tos de fachada produciendo, por un lado, grietas ho-
rizontales coincidiendo con una hilada de cerramiento
situada, bien en el borde inferior, bien en el superior
del forjado que empuja, según la construcción del en-
cuentro (a-1). Por otro, grietas verticales bastante lim-
pias en el cerramiento que rodea los pilares de las es-
quinas, aunque en este caso debemos distinguir dos
posibilidades. Que la grieta se produzca en el plano
perpendicular al de la dilatación, caso frecuente en la
esquina de una fachada orientada al Oeste con otra
orientada al Norte. La grieta aparece al Norte ya que
la dilatación mayor se produce en la fachada Oeste
(a-2).
Que la grieta se produzca en el propio plano de la
dilatación, por la aparición de esfuerzos importantes
de tracción horizontal, al estar excesivamente traba-
do el cerramiento con la estructura. Entonces la grie-
ta no es tan limpia, ya que puede aparecer en cual-
quier punto intermedio entre los dos elementos
estructurales a los que esté anclado el cerramiento.
No obstante, se suelen localizar en las líneas más de-
bilitadas, a saber, el propio encuentro con la estruc-
tura, ventanas, encuentro con otros cerramientos per-
pendiculares, pasos de instalaciones, etc. (a-3)
Un caso especial se produce cuando la deforma-
ción de la estructura horizontal no provoca la grieta
en la misma línea de apoyo, sino que produce un gi-
ro del cerramiento alrededor de un eje horizontal si-
tuado más abajo, en función de la técnica constructi-
va del mismo. Ello produce una fisura interior horizontal
en dicho muro, cuya profundidad depende del ángu-
lo de giro y de la constitución del cerramiento, (a-4)
b) Pandeos de estructura vertical, que producen
grietas muy localizadas, tanto en cerramientos de fa-
chada como en tabiques, siempre que exista contac-
to entre los dos elementos. La localización individual
permite distinguirlas de las anteriores, en el caso de
las fachadas, que suelen ser más generalizadas.
El tipo de grieta que se produce es muy limpio,
consecuencia del esfuerzo lineal del borde del pilar en
cuestión y de la sujeción del resto del cerramiento.
Por otra parte, el pandeo de un pilar puede provocar,
además, el giro de una viga o la flecha de una viga o
de un forjado, lo cual tendría las consecuencias que
ya hemos analizado en el apartado anterior.

B) Deformaciones horizontales de los


cerramientos (Fig. 10)
Se trata de los casos en que la dilatación térmica
de un cerramiento, normalmente de fachada, provo-
9. Deformaciones nonzontales de ¡a estructura. ca un empuje en otro cerramiento perpendicular a es-
capitulo il Patología e intervención en cerramientos y acabados

2.2.2 Esfuerzos higrotérmicos


Consideramos aquí el conjunto de esfuerzos pro-
vocados directamente sobre los cerramientos por va-
riaciones de temperatura o de humedad. En general,
este tipo de variaciones de las condiciones ambien-
tales provocan una dilatación de las unidades cons-
tructivas en función de sus coeficientes de dilatación
potencial y de su técnica constructiva, dilataciones
que van seguidas de las correspondientes contrac-
ciones cuando las variaciones son negativas, momento
en el cual aparecen realmente las grietas y fisuras
(Fig.11). Los cambios dimensionales afectan, sobre
todo, a los cerramientos de fachada, por ser éstos los
10. Deformaciones horizontales de cerramientos. que sufren directamente los cambios de temperatura
y más a los del Oeste y Sur, que a los del Este y Norte.
Provocan dilataciones y contracciones básica-
mente horizontales, ya que las verticales resultan
contrarrestadas por el propio peso de la unidad cons-
tructiva. En consecuencia, las grietas suelen ser ver-
ticales, ya que resultan de los esfuerzos horizonta-
les de tracción que aparecen en el cerramiento en el
momento de la contracción, ya que siempre apare-
ce algún punto de enganche, bien con la estructura
del edificio, bien con otros cerramientos perpendi-
culares.
Las lesiones suelen ser normalmente grietas que
se localizan en zonas intermedias de cerramiento en
función, bien de la longitud del mismo, bien de los po-
sibles enganches mencionados. Si estos existen, la
rotura se producirá, bien en su proximidad, bien en el
11. Cambios de temperatura punto intermedio entre ambos. Si el cerramiento re-
sulta libre'úe enganches, las grietas aparecerán a dis-
tancias ¡guales en función de la dilatación-contrac-
te, produciendo grietas verticales. Cabe distinguir dos ción que haya sufrido.
tipos por su localización, aunque el proceso patoló- En este sentido, cabe mencionar los coeficientes
gico sea el mismo: de dilatación térmica que se consideran normalmen-
a) Empuje por dilatación de una fachada sobre otra te para las fábricas y que podemos obtener del cua-
que se encuentran en una esquina. La grieta aparece dro C.1 a saber.
en el encuentro sobre la fachada que menos se dila-
ta como consecuencia del esfuerzo cortante que se - Fábrica de ladrillo 0.5 x I0-5 m/m °C
genera. En este sentido hay que tener en cuenta que - Fábrica de bloques de mortero 1x10-5 m/m C
las fachadas que sufren mayor dilatación son, por es- - Mampostería de piedra 0,5x10-5 m/m C
te orden, Oeste, Sur, Este, Norte. La grieta suele ser
limpia ya que el esfuerzo es lineal y uniforme, aunque Como ejemplo orientativo, pensemos que una fa-
mayor en las partes altas del edificio, con lo cual pue- chada dirigida a poniente puede alcanzar, en verano
de no aparecer en las partes bajas por efecto de la radiación directa, los 70 °C, en un cli-
ma como el nuestro, mientras que en invierno puede
b) Esfuerzo cortante vertical, o de tracción hori-
zontal, entre la fachada que dilata y un tabique o mu- bajar a 5° bajo cero. Tendríamos, entonces una osci-
ro interior excesivamente unido a ella. Dicho esfuer- lación anual de temperaturas de 75 °C, lo que signifi-
zo produce una grieta vertical que normalmente se ca que por cada metro la dilatación sería de
localiza en el mismo encuentro, aunque puede apa- - Fábrica de ladrillo 0,375 mm.
recer más hacia el interior, según la solución cons- - Fábrica de bloques de mortero 0,75 mm.
tructiva. - Mampostería de piedra 0.60 mm.
Tema 1. Grietas en tachadas y tabiques de fábrica

En una fachada de 20 m. de longitud, dimensión


fácilmente alcanzable, las dilataciones absolutas se-
rian:
- Fábrica de ladrillo 7,5 mm.
- Fábrica de bloques de mortero 15 mm.
- Mampostería de piedra 12 mm.

lo que nos da una idea de la importancia de esos mo-


vimientos, sobre todo, al contraer, y explica la apari-
ción de una serie de grietas en paños ciegos y conti-
nuos que podrían evitarse. De hecho, las únicas juntas
de dilatación que se realizan en los cerramientos son
las propias de la estructura que lo soporta, cuando,
lógicamente se deberían introducir otras intermedias.
Al fin y al cabo, la estructura está protegida de los
c e :\<
cambios de temperatura por el propio cerramiento,
12. Uniones constructivas mal resueltas. aunque su coeficiente de dilatación térmica (sobre to-
do en el caso del hormigón) es muy similar.

2.2.3 Deficiencias de proyecto


Trato de recoger aquí aquellos errores de proyecto,
normalmente de diseño constructivo, que facilitan la
aparición de grietas en los cerramientos y que, conju-
gados con una de las causas directas vistas en los
apartados anteriores, provocan el proceso patológico.
Naturalmente, no es posible pormenorizar todos
los errores por lo que mencionaré los que considero
más destacables y que nos permiten extrapolar sus
efectos al resto.

A) Uniones constructivas mal resueltas (Fig. 12)


Es sabido que la construcción es un proceso adi-
tivo, es decir, basado en la adición de elementos y ma-
teriales con un nivel de acabado más o menos avan-
zado, que persigue la consecución de nuevas unidades.
Así, una unidad de cerramiento (un tabique o un pa-
ño de fachada) resulta de la unión de elementos uni-
tarios (ladrillos, bloques, mampuestos, etc.) y morte-
ro que necesitan una trabazón, un aparejo, para trabajar
conjuntamente como un solo elemento. Esto normal-
mente se logra, y de no hacerlo, se trata de un defecto
de ejecución que veremos más adelante.
Sin embargo, hay ocasiones en que, desde el pro-
yecto, diseñamos la yuxtaposición de dos unidades
constructivas distintas pensando que al aplicarles un
mismo acabado superficial lograremos que trabajen co-
mo un solo elemento, lo que es imposible, sobre todo
si se trata de unidades con misiones constructivas dis-
tintas. Entonces a lo largo de su vida constructiva se
mueven de un modo independiente y se abre la grieta.
Uno de los casos más claros es la yuxtaposición
en el mismo plano de un elemento estructural (pilar o
12 b.
forjado) con un cerramiento, bien de fachada, bien de
capitiiic ii Patología e intervención en cerramientos y acabados

tabiquería, recubiertos posteriormente por un mismo


acabado, bien continuo, bien por elementos. Otras ve-
un
ces, se deja un pequeño resalto entre el plano del ce-
rramiento y el del elemento estructural, para super-
poner un pequeño recubrimiento sobre éste con un
material similar al del cerramiento antes de aplicar el
acabado común. Normalmente esta solución tampo-
co es suficiente y sigue apareciendo la grieta. En cual-
quiera de los casos, éstas suelen ser bastante limpias,
coincidiendo con la junta constructiva origen del mal,
sea ésta horizontal o vertical.
En otras ocasiones, el encuentro entre un cerra-
miento y un elemento estructural se basa en la dismi-
a) D E RETRACCIÓN b) "OLVIDO" D E JUNTA
nución de la sección del cerramiento para alojar en
ese cajeado el pilar o el frente del forjado. Esta dis-
13. Falta de juntas de retracción.
minución debilita, evidentemente, la integridad del ce-
rramiento a lo largo de ese cajeado y lo expone a su
rotura según esa línea cuando aparezca un esfuerzo
de tracción perpendicular a la misma y superior a su
capacidad, lo que puede ocurrir, bien a través del mis-
mo cerramiento, bien por la acción del elemento es-
tructural alojado que introduce un empuje sobre aquel.
En este caso las grietas son lesiones más probables
y suelen ser también limpias y coincidentes con la lí-
nea debilitada.
En otros casos, aunque el encuentro entre ele-
mento estructural y cerramiento es aparentemente co-
rrecto, sin embargo, no tiene la suficiente indepen-
dencia entre ellos para evitar la acción de uno sobre
otro, sobre todo del estructural sobre el cerramiento,
provocando las grietas que hemos comentado en apar-
tados anteriores. Es un caso típico de pandeo de pi-
lares o de dilatación de forjados de cubierta o de fle-
chas de vigas y forjados sobre tabiques y fachadas.
También aparece en el encuentro de dos elemen-
tos de cerramiento, cubierta con fachada o dos fa-
chadas en esquina, cuando uno de ellos dilata sobre
el otro. Es corriente en tableros de cubierta horizon-
tal que rompen los petos, o las grietas en los encuentros
entre fachada y medianería.

B) Falta de juntas de retracción (Fig.13)


Ya hemos visto en los apartados anteriores la im-
portancia que puede tener ia dilatación y contracción
de los cerramientos, sobre todo de fachada, como
consecuencia de los cambios de temperatura. Al con-
siderarlo en proyecto, ello se deberá traducir en la co-
locación de una serie de juntas de retracción a una
distancia tal entre ellas que no se pudiesen producir
movimientos del propio cerramiento que superasen
su cohesión interna y, por tanto, su resistencia a trac-
ción horizontal De no hacerlo asi, nos aparecerán las
mencionadas grietas verticales, bien situadas con pe-
Tema f. Gretas en fachadas y tabiques de fábrica

mento estructural. Sin embargo, los cerramientos ne-


cesitan una limitación generalmente en valor absolu-
to según veremos al hablar de medidas de preven-
ción. Ello, por el hecho de que el descenso del elemento
estructural que actúa de soporte del cerramiento su-
pone una falta de asiento que produce, como sabe-
mos, grietas muy claras y muy corrientes. Asimismo,
este descenso puede provocar cargas verticales so-
bre los cerramientos situados debajo.
Por todo ello, se hace necesaria en el diseño cons-
tructivo la limitación de las flechas en valor absoluto
y la falta de esa medida nos provocará las grietas y fi-
suras que ya conocemos.

D) Cerramientos excesivamente débiles .


Las acciones sobre los cerramientos provocan es-
fuerzos de tracción y cortantes que acaban en grie-
14. Grieta en esquina resuelta a inglete. tas en función de la capacidad mecánica de aquellos.
sin aparejo. Por eso, y teniendo en cuenta que dichas acciones no
son siempre evitables, a mayor debilidad del cerra-
miento, mayor será la posibilidad de que aparezcan
lesiones. En consecuencia, un error de diseño cons-
tructivo claro será la colocación de cerramientos muy
delgados de gran longitud, o con una gran cantidad
de instalaciones embutidas que lo debilitan. Es lo que
ocurre con el uso de tabiques de ladrillo hueco sen-
cillo para grandes luces con peligro de flechas im-
portantes, o para cuartos de baño y cocina con tube-
rías de gran diámetro que obligan a seccionar el tabique
para su alojamiento.
En estos casos, las grietas que aparezcan estarán
en función de la causa directa. Así, si se trata de fle-
cha, aparecerán arcos de descarga o grietas horizon-
tales en la parte inferior. Si se trata de rozas para tu-
bos, seguirán la línea de los conductos, etc.
15. Debilitación.
2.2.4 Deficiencias de los materiales o de la ejecución
Englobamos aquí todas aquellas causas indirec-
tas que parten de un defecto de los materiales o de
riodicidad dimensional, bien buscando los puntos más su colocación en obra, considerando, como siem-
débiles del cerramiento (huecos, rozas para instala- pre, que no vamos a poder contemplarlos todos si-
ciones, etc.) (a). no los más representativos, para de ahí extrapolar
En otros casos, el error es más aparatoso ya que sus defectos.
se basa en no respetar la junta de dilatación estruc-
tural, anulándola con el cerramiento. Naturalmente, A) Defectos de los materiales
los movimientos de la estructura forzarán la apari- Veamos los más importantes que pueden llevar a
ción de junta con la formación de la consiguiente la aparición de grietas y fisuras:
grieta vertical (b). a) Materiales demasiado porosos en fachadas, la-
dillos, bloques o mampuestos, con un alto coeficien-
C) Falta de limitación de flechas te de absorción y, por tanto, con posibilidad de varia-
La limitación de flechas está normalmente con- ción dimensional por humectación, lo que produce las
templada en la normativa estructural, pero se hace co- fisuras vistas en el apartado anterior.
mo una medida relativa, en función de la luz del ele- b) Materiales de poca capacidad mecánica, sean
capitulo II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

los elementos unitarios de las fábricas (ladrillos, blo- La debilitación estará en función del tipo y
ques y mampuestos) o bien el mortero de agarre. espesor de la fábrica, así como de la dimensión del
En ambos casos, la baja resistencia a compre- conducto que debamos meter en ella. El caso
sión lleva aparejada una débil resistencia a tracción, más desfavorable (aunque desgraciadamente co-
por lo que, ante los mínimos esfuerzos, incluso los rriente) será el de la roza para conductos de fonta-
de su propio peso, aparecen las grietas. Estas, se- nería o calefacción en un tabique realizado con la-
guirán las distintas formas analizadas, aunque el he- drillo hueco sencillo, ya que nos obliga a romper
cho de que aparezcan con predominancia en el ele- prácticamente todo el espesor y dejar, en todo ca-
mento unitario o en el mortero de agarre nos indicará so, una pared del hueco, lo que resulta a todas lu-
el material defectuoso. En cualquier caso, su apari- ces insuficiente.
ción ante esfuerzos mínimos nos revelará su proce- Por otra parte, también es condicionante la dis-
dencia. Los más significativos serán los debidos a posición de la roza. Así, las horizontales bajas y las
aplastamiento (grietas y fisuras horizontales) por pe- que siguen la forma del posible arco de descarga re-
so propio en las partes bajas de la unidad. sultan más peligrosas que las verticales o las hori-
zontales altas.
B) Errores en la ejecución
También pueden ser muy variados, que habrá que 2.3 Según su movilidad
mencionar los más significativos:
a) Falta de traba suficiente entre los elementos Muchos autores consideran la distinción tipológi-
unitarios, lo que suele darse en dos tipos de casos ca entre grietas vivas y grietas muertas entendiendo
(Fig. 14). las primeras como aquellas que mantienen una mo-
a-1) Esquinas falsas, con ángulos distintos a 90°, vilidad periódica (se abren y se cierran, sobre todo se
lo que obligaría al uso de elementos aplantillados o abren) en función de los cambios de temperatura o de
bien a marcar un cuenteado fuera del plano de facha- periodos de carga y descarga, y las segundas como
da. Las soluciones incorrectas suelen pasar por cor- las que ya no sufren ningún movimiento, es decir, que
tar los elementos (normalmente ladrillos) a inglete y, no se ven afectadas por los cambios de temperatura
aunque en la mayoría de los casos se suelen introdu- ni por los estados de carga.
cir algunas grapas metálicas, éstas no son suficien- En mi opinión, esta división tipológica no es muy
tes para absorber los esfuerzos de dilatación-con- útil y, además, es prácticamente inexistente. En efec-
tracción, abriéndose la típica grieta vertical en la misma to, si partimos de la base de que una grieta parte en
esquina. Otras veces, según el sistema de trabazón dos un elemento constructivo, el resultado son dos
realizado, si éste es insuficiente, la grieta puede apa- elementos independientes desde el punto de vista de
recer por la unión entre ladrillo y mortero en el borde su movilidad, por lo que las variaciones dimensiona-
de la propia junta. les por motivos térmicos o de contenido de humedad
a-2) Uniones en el mismo plano, entre fábricas tienen que afectar forzosamente de un modo inde-
diferentes o realizadas en distintos momentos. Son pendiente; en consecuencia, la dimensión de la aber-
los casos típicos en los que, o bien se ciega un hue- tura tendrá que variar.
co existente, o se continúa una fábrica interrumpida Si consideramos solamente el estado de cargas,
con anterioridad. En estos casos la práctica corrien- en el momento en que éste varíe, también las dos par-
te es dejar muy pocos enjarjes que se acaban de- tes resultantes tendrán movimientos independientes,
mostrando insuficientes, por lo que, al aparecer los por lo que también variará la dimensión de la grieta.
primeros movimientos, se produce la grieta siguien- Solamente resultará muerta cuando el estado de car-
do la línea de los enjarjes. Esta lesión suele ser más gas no varíe, situación ciertamente poco frecuente.
evidente cuando las dos fábricas que se unen son de En definitiva, para encontrar una grieta realmente
distinto material. muerta debemos coincidir con una unidad construc-
b) Debilitación por rozas para instalaciones tiva en la que no varíe su estado de cargas, o de apo-
(Fig. 15). Muy corrientes en toda la tabiqueria interior yo, y en la que no tenga incidencia las variaciones de
para instalación eléctrica y en la de los núcleos hú- humedad y de temperatura. Podríamos llegar a en-
medos para fontanería. También aparecen en aigunos contrar una situación así en un sótano, donde la va
casos esporádicos de fachadas para saneamiento. En nación de temperaturas es mínima, en el que la grie-
cualquier caso, la roza supone una disminución del ta se hubiera producido por un asiento diferencial de
espesor del cerramiento que facilita la aparición de la cimentación en un momento determinado que pos-
grietas siguiendo su linea. teriormente se hubiera estabilizado. Sólo en este ca-
Tema l. Grietas en faenadas y tabiques de 'ábnca

so podríamos hablar de grietas muertas. Sin embar- tabique interior (central, medianero, perpendicular a
go, en todos ios casos de unidades de cerramiento fachada, do primera o última planta, etc.).
aéreas, con apoyo sobre elementos elásticos y con - El, o los, materiales afectados; el tipo de fábri-
influencia de los cambios de temperatura, no tiene ca que constituya la unidad (ladrillo a soga, a tizón,
sentido establecer esta diferencia. bloque, hormigón en masa o armado, etc.), el tipo de
En cualquier caso, si analizamos el origen de es- acabado del cerramiento en cuestión (continuo de
ta denominación, lo encontramos en el objetivo de la mortero, yeso o pintura, alicatado, chapado de pie-
reparación de los cerramientos agrietados en los que dra, empanelado, etc.); el componente de la fábrica
se buscaba primero su estabilización para poder pro- afectado (el mortero de unión, el elemento unitario, la
ceder a tapar la grieta. Para ello se realizaban unas unión entre ambos).
observaciones de movilidad de la abertura con siste- - La situación relativa de la lesión en la unidad. Si
mas bastante rudimentarios y por tanto, con niveles en una fachada, arranque, coronación, esquina, central,
de precisión muy bajos, lo que podría llevar a pensar etc. Sí en un tabique, central o lateral, alta o baja, etc.
en un determinado momento que la grieta se había - La forma y disposición; si horizontal o vertical,
estabilizado definitivamente. si en forma de arco o semiarco de descarga o incli-
En el capítulo correspondiente analizaremos este nada a 45° y repetida, si tiene bordes paralelos o con-
aspecto. Basta ahora comentar la relativa falsedad de vergentes (en V), etc.
esta distinción entre vivas y muertas y, en todo caso,
aceptar la denominación de grieta estabilizada para
3.2 Evolución temporal
aquellas cuya movilidad no supere una determinada
dimensión y, por tanto, se pueda proceder a su repa- Es, quizás, la característica más importante que
ración. debemos tener en cuenta, pues ello, unido al estudio
de otras incidencias en la estructura del edificio, nos
puede dar la pista del origen de la lesión.
3. Diagnosis
3.2.1 Comienzo
Resulta básico el que antes de proceder a la repa- En primer lugar deberemos tratar de descubrir el
ración de una unidad constructiva que ha sufrido un momento de aparición de la lesión. Para ello debe-
proceso patológico se debe llevar a cabo un estudio mos buscar indicios. Uno muy claro es la limpieza de
de la situación, lo más completo posible, que nos per- los bordes o labios de la grieta en cuestión. Unos bor-
mita alcanzar un diagnóstico, lo más preciso posible, des limpios y cortantes indican que la grieta se ha pro-
para comprender mejor el proceso patológico y sus ducido recientemente (semanas o meses, en función
causas a partir de la lesión como efecto. de la situación de la grieta, contaminación de la zona,
En el caso de las grietas, por su amplia gama de etc.). Por el contrario, unos labios romos y sucios, con
variantes, así como de posibles causas, es especial- telarañas y polvo, son indicio de que la grieta es an-
mente necesario ese estudio, por lo que conviene in- tigua (años) siendo difícil precisar su edad.
dicar los aspectos más importantes del mismo. A continuación, debemos tratar de relacionar la le-
sión con algún hecho concreto que nos pueda dar idea
3.1 Identificación de su origen. Así, analizaremos si ha habido algún mo-
vimiento estructural especial, coincidente en el tiem-
Hay que proceder, en primer lugar, a la identifica- po aproximado de aparición, que haya podido produ-
ción de la lesión, lo que se puede hacer en función cir la grieta, o bien un cambio de uso del edificio, con
de la tipología apuntada, es decir, si se trata de una aumento de las cargas, sobrecargas, o modificaciones
grieta o de una fisura y, dentro de cada una. el tipo constructivas que hayan variado la situación tensional
según el material afectado y según la causa que lo del elemento, o fenómenos meteorológicos que pue-
ha provocado. Naturalmente, se tratará de una esti- dan haber influido en el estado de la cimentación, o,
mación previa que deberá ser confirmada con el diag- por el contrario, algún error de ejecución que haya cau-
nóstico. sado la lesión desde el principio de la obra. De ese mo-
En cualquier caso, y con el fin de disponer del má- do, tendremos una idea del posible comienzo.
ximo de datos posibles, deberemos anotar, al menos:
- La, o las, unidades constructivas afectadas; si 3.2.2 Movilidad
se trata de una fachada (paño ciego, peto de terraza, Es un dato importante, tanto para conocer el pro-
antepecho, cornisa, zócalo, etc.) o si se trata de un ceso patológico, como para ver la oportunidad de su
capítulo II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

reparación. Se basa en conocer la separación o apro-


ximación más o menos periódica de los bordes de la
grieta, tanto en la magnitud como en el tiempo. Para
ello tenemos varios procedimientos.
Un sistema tradicional, aunque poco preciso es el
de los testigos o tarjetones de yeso. Su misión es co-
nocer si la grieta sigue abriéndose y se basa en la fra-
gilidad del yeso y su rotura al menor movimiento. Para
ello es necesario que el tarjetón sea muy fino (inferior a
2 mm.) y esté bien adherido a los lados, para lo que su
ejecución tiene que ser cuidada. Si se realiza dema-
siado grueso, o no se asegura su adherencia a los bor-
des, existe la posibilidad de que se separe el testigo
del paramento y no se pueda comprobar la movilidad.
Con este sistema, sólo se puede comprobar si la
grieta se sigue abriendo, pero no si abre y cierra; por
tanto puede servir para grietas producidas por asien-
tos de cimentación, pero no para flechas de forjado o
para dilataciones y contracciones térmicas. Por otra
parte, no se puede conocer la magnitud (ni relativa ni
absoluta) de la apertura, y si queremos conocer la
movilidad periódica, necesitamos realizar una serie de
testigos (uno mensual, o semestral) para ver el movi-
miento de cada ocasión.
Los sistemas más actuales se basan en unos apa-
ratos de medición denominados extensómetros o com-
paradores que son capaces de medir movimientos 17. Instrumentación de grieta para el seguimiento
con precisión de centésimas de milímetro y pueden de su movilidad.
hacerlo por procedimientos mecánicos o eléctricos
(Fig.16). Para su utilización, se deben recibir sendas
plaquitas metálicas o cerámicas a ambos lados de la mera idea sobre su origen o, por el contrario, variar-
abertura, pegadas normalmente con resina epoxi don- la y darnos los datos necesarios para su correcto
de se hacen unas marcas paralelas para medir la dis- diagnóstico.
tancia entre ellas (Fig.17). En cualquier caso, y tal como he apuntado en el
Se toman las medidas periódicamente y así se co- apartado anterior, una grieta siempre tendrá cierta mo-
noce la movilidad de la grieta o fisura. Si se prevé que vilidad, aunque sea de centésimas de milímetro, de-
la lesión es consecuencia de movimientos elásticos bida, por lo menos, a los cambios de temperatura o
de la estructura, la periodicidad estará en relación con de contenido de humedad de las dos partes en que
las fases de carga y descarga de la misma, o se rea- ha quedado dividida la unidad constructiva afectada,
liza una prueba de carga para llevar a cabo la medi-
por lo que nunca podremos hablar de una grieta es-
ción. Si se considera que la abertura es consecuen-
tabilizada al 100%. En cada caso, en función de la so-
cia de los cambios de temperatura, la periodicidad
lución constructiva del cerramiento lesionado, pode-
puede ser mensual o, por lo menos, semestral, con
mos establecer un porcentaje de movilidad por debajo
una duración mínima de seis meses para asegurar el
del cual podremos considerar la grieta estabilizada
cambio de temperatura en la unidad. Si se trata de un
con el objeto de proceder a su reparación. Este por-
asiento de cimentación, la periodicidad puede llegar
a ser semanal con las posibles incidencias de lluvias centaje debe ser objeto de estudio y podría constituir
fuertes o trabajos de cimentación próximos. el tema de un trabajo metódico de investigación,
En definitiva, se trata de saber la movilidad de la
abertura y su relación con otros aspectos construc- 3.3 Características físico-mecánicas
tivos o de uso, con el fin de relacionarla con su po-
sible causa, teniendo en cuenta que el resultado de En algunos casos nos podrá interesar conocer las
este estudio puede, simplemente, confirmar la pri- características físicomecánicas de los materiales le-
Tema! Grietas en lachadas y tabiques de fábrica

sionados con el fin de saber su capacidad mecánica esa disposición, bien consultando los documentos de
y comprender mejor la posibilidad de su rotura. proyecto de que se disponga.
Así. podrá ser interesante saber la resistencia a El primer procedimiento es, evidentemente, el más
compresión y a flexotracción del hormigón lesionado, fiable, aunque obliga a la destrucción parcial o local de
tanto de un cerramiento, como de una estructura, o las unidades. En cualquier caso, es inevitable (y común)
de un ladrillo y del mortero de agarre, componentes en edificios antiguos donde no se dispone de docu-
de una fábrica agrietada, o del azulejo o la piedra de mentación técnica. El segundo es el más cómodo y eco-
chapado de un acabado, etc, etc. Para ello no ten- nómico, aunque es recomendable su comprobación es-
dremos más remedio que obtener muestras de los tadística por el método de las calas, pues es relativamente
propios elementos constructivos o, en todo caso, re- corriente que la ejecución difiera del proyecto.
producirlos en probetas en caso de conocer su com-
posición original.
3.5 Diagnóstico
En el hormigón, podremos sacar testigos que nos
darán un resultado fiable, o podremos recurrir a en- Una vez en posesión de todos los datos apunta-
sayos no destructivos (esclerómetro y ultrasonidos) dos en los párrafos anteriores, asi como de otros re-
para su correlación. En los ladrillos y elementos uni- lativos a la lesión que consideremos de utilidad en ca-
tarios de fábrica, así como azulejos y piedras de aca- da caso, podremos proceder a su diagnóstico. Éste
bados, será relativamente sencillo obtener las probe- debe contener, por lo menos, los siguientes extremos:
tas directamente de las mismas. El caso de los morteros - Causa indirecta, identificando si ha existido un
de agarre será el más difícil ya que los espesores no error de proyecto, material, ejecución o mantenimiento
nos permitirán obtener testigos, por lo que habrá que (en este caso, probablemente, cambio de uso con au-
recurrir a los ensayos no destructivos o a su repro- mento de la carga o sobrecarga) tanto en lo referente
ducción, si conocemos su composición, para con- a la unidad constructiva lesionada (fachada, tabique,
feccionar las probetas de ensayo necesarias. etc.) como a la estructura que la soporta.
Además de los ensayos mecánicos, será conve- - Causa directa, que ha producido el comienzo
niente realizar algunos físicos, con objeto de conocer del proceso patológico en cuestión y que puede ha-
su porosidad y coeficiente de succión, que nos darán ber sido, tanto una variación ocasional de la sobre-
datos sobre su posible dilatación. Asimismo, será re- carga, como un asiento de la cimentación consecuencia
comendable, en muchos casos, llevar a cabo ensa- de problemas geotécnicos o de descalces, como un
yos químicos que nos den noticia de posibles com- cambio constructivo (reforma) que ha modificado la
ponentes que provoquen dilataciones o modificaciones, disposición tensional de la estructura o del propio ce-
en general, de su estructura fisicoquímica. Piénsese rramiento, como una variación periódica de las tem-
en el caso de las caolinitas de algunas arcillas, o los peraturas o de la humedad contenida que ha produ-
aluminatos de algunos cementos. cido una dilatación y contracción de la estructura o
En su conjunto, estos datos nos permitirán un diag- del cerramiento.
nóstico más completo y fiable. - Evolución del proceso y su lesión, con indica-
ción del comienzo y de la posible periodicidad así co-
3.4 Disposición constructiva mo de su estabilización.
- Lesión, con especificación de su tipo y de su
Al ser la construcción un proceso aditivo, y al origi- estado en el momento de su estudio.
narse muchas grietas como consecuencia de empu- Con todo ello tendremos lo que podríamos lla-
jes de unas unidades sobre otras, o de separación de mar el cuadro clínico de la lesión que nos permitirá
las mismas, será fundamental conocer la disposición realizar el diagnóstico y, por tanto, conocer el pro-
constructiva de los elementos afectados, tanto los en- ceso patológico lo suficientemente bien como para
cuentros entre estructura y cerramiento, como la dis- proceder a tomar las medidas adecuadas para su re-
posición de ios elementos constituyentes de una fá- paración.
brica en si, como las uniones entre distintos
cerramientos.
Para ello, será importante reproducir gráficamente 4. Reparación
los detalles constructivos afectados, para lo cual po-
dremos seguir dos caminos. Bien obtenerlos directa- Una vez con el diagnóstico de la lesión, y sólo cuan-
mente en las unidades constructivas lesionadas, a Da- do dispongamos de él, podremos proceder a estudiar
se de realización de calas que nos permitan descubrir y proponer la reparación de la unidad constructiva ie-
capitulo II. Patología e Intervención en cerramientos y acabados

síonada. Para ello y como ya se ha mencionado, de- 707


beremos actuar en primer lugar sobre la causa, y has-
ta que ésta no haya resultado eliminada no podremos
actuar sobre la lesión. Conviene, pues, que analice-
mos detenidamente ambas actuaciones, lo que hare-
mos en función del tipo de lesión y, por tanto, del pro-
ceso patológico en cuestión.

4.1 De la causa Arranque en correa

Sabemos que, como norma general en patología


constructiva, es difícil actuar sobre las causas direc-
tas, mientras que suele ser más asequible la anula-
ción de las indirectas, es decir, de los errores de pro-
yecto o de ejecución. Las grietas no se escapan a esta
situación aunque, como siempre, hay excepciones
que confirman la regla. Por ello, será necesario pasar
revista a las diversas causas que hemos apuntado co-
mo más representativas para analizar cada caso y po-
Perfil metálico entre
der extrapolar.
apoyos en el arranque

4.1.1 De las acciones mecánicas 18. Rigidización de tabiques.


Hemos distinguido dos tipos básicos, las acciones
debidas a movimientos de la estructura soporte y las
que son consecuencia de los movimientos de los ce- car que la limitación de su movimiento debe ser en
rramientos. Veamos cada una de ellas, considerán- valor absoluto, en función de su posible efecto al ce-
dolas como causas directas. rramiento afectado. Así, por ejemplo, si se trata de fle-
chas de vigas o forjados sobre los que asientan, o ba-
A) Producidas por movimientos de la estructura jo los que se encuentran, cerramientos de fábrica,
soporte convendrá que las flechas absolutas no sobrepasen
Si la causa directa que origina la grieta es una ac- los 8 mm. en ningún caso, y si se trata de pandeo de
ción sobre el cerramiento producida por el movimiento pilares, su dimensión dependerá de la reparación del
de la estructura que los soporta o está próximo a él, cerramiento, pero convendrá limitarlo a 5 mm.
nuestra actuación de reparación podrá orientarse por b) La independencia entre el elemento estructu-
dos caminos. ral y el cerramiento afectado puede ser complemen-
- La estabilización del movimiento de la estruc- taria al refuerzo, al rehacer el cerramiento roto para
tura reparar la lesión, pero será necesario, sobre todo, en
- La independencia entre la estructura y el cerra- dos tipos de casos:
miento - Cuando el refuerzo sea complicado o excesiva-
Ambos, con el objeto de anular el efecto. mente costoso y no es necesario por razones de se-
Naturalmente, las dos actuaciones pueden simulta- guridad, podremos limitar la actuación a independi-
nearse para asegurar el resultado. zar estructura y cerramiento.
a) La estabilización del elemento estructural en - Cuando las causa principal sean las variaciones
cuestión dependerá, naturalmente, del mismo, es de- dimensionales del elemento que introduce la fuerza
cir, de su función estructural, de la deformación que (sea estructura u otro cerramiento) será imprescindi-
haya sufrido y de su estado tensional. Así, si se trata ble recurrir a la independencia y no intentar reforzar la
de asiento de cimentaciones, habrá que recalzar; si unión. En este caso, además, se puede aprovechar
para aislar mejor el elemento que ha sufrido las varia-
de flechas de vigas o forjados, habrá que reforzar su
ciones dimensionales para tratar de reducirlas.
capacidad a resistir momentos positivos; si de pan-
deos de pilares, reforzaremos su sección, etc, etc. La independencia es relativamente sencilla cuan-
Naturalmente, no vamos a entrar en la descripción do el contacto entre ambas unidades constructivas
de esos tipos de refuerzos, que corresponden a los no sea imprescindible, como un tabique o una facha-
capítulos de estructuras, pero sí es importante indi- da pasante por delante de un pilar, pero resulta algo
Tema!. Grietas en tachadas y tabiques de tábnca

108 engorroso cuando el cerramiento en cuestión se asien-


ta sobre el elemento estructural. Así pues, podemos
establecer las siguientes actuaciones como propues-
tas específicas de independencia en casos concretos
que deberemos extrapolar:

Je A.1 Cerramiento sobre viga o forjado


a) Si se trata de un tabique interior, al margen de
la limitación de la flecha, o como sustitutívo, podemos
establecer un sistema de apoyo que tenga rigidez pro-
pia (Fig. 18). Distingo, básicamente, dos opciones:
a.1.) Estructura propia de apoyo, mediante un per-
MURO DE CARCA (ESTA3IUZADO) PUENTE TERMICO
fil normalmente metálico en la base que transmita la
i
carga a los extremos evitando el descenso del tabi-
que.
a.2.) Arranque con arco de correa, a base de dar-
le esta forma a las primeras hiladas hasta regularizar
la fábrica. Con ello podemos conseguir que la carga
de todo el tabique se transmita a los arranques del ar-
A. co de correa, evitando asimismo el asiento.
b) Si se trata de un cerramiento de fachada nos
encontramos con la costumbre muy extendida de apo-
yar parcialmente el cerramiento sobre el borde de los
forjados (1) (Fig.19). Entonces aparecen todos los pro-
blemas mencionados en el apartado 1.2. Para evitar-
los, aparte de limitar la flecha del zuncho de borde,
una solución muy adecuada es la independencia en-
MURO APOYADO tre fachada y estructura a base de hacer que la hoja
exterior del cerramiento sea pasante por delante de
la estructura.
Su apoyo puede efectuarse, bien mediante una es-
tructura auxiliar, similar a las que utilizamos para los
llamados muros cortina, ya que se trata de un cerra-
miento no portante, bien medíante perfiles metálicos
adosados al zuncho por su exterior en los que se li-
mita la flecha, por rigidación con el zuncho y limita-
ción de la del conjunto, o por limitación propia e in-
dependencia de los movimientos de la estructura a
POSIBLE ESTRUCTURA AUXUAR
DE CUELGUE base de anclaje a ésta por puntos de mínima defor-
mación. También podemos aumentar la rigidez de la
fábrica armándola, con lo que no depende tanto de
su apoyo en la estructura.
En cualquiera de los casos, se marca una inde-
pendencia constructiva entre ambas unidades que
permite, además de la independencia de movimien-
tos, una continuidad del espesor de la hoja del cerra-
miento y, por tanto, de su integridad, así como la no
aparición de los típicos puentes térmicos en esos pun-
tos gracias a la continuidad de la plancha aislante.

MURO "COLCAOO"
1 nota: Véase el articulo del autor titulado Errores sistemáticos en el
diseño constructivo de tachadas publicado en la revista Informes de
19. Fachadas de ladrillo colgadas de la estructura. la construcción n" 497 de mayo/¡unio de 1990.
•sapitoiv II. Patología e inten/ención en cerramientos y acabados

Estas soluciones son relativamente fáciles de apli-


car cuando se trata de obra nueva y estamos a nivel
de proyecto, por lo que insistiremos en ellas al hablar
de prevención. Sin embargo, cuando se trata de re-
parar un edificio ya construido, no siempre se pueden
aplicar. En estos casos, habrá que ver la factibilidad
real en función de la solución constructiva existente
aunque a priori las más adecuadas parecen ser:
- Introducir un elemento metálico de apoyo, des-
de el exterior en el canto del forjado, para que reciba
la carga del cerramiento y pueda ayudar a reforzar es-
tructuralmente dicho forjado, reduciendo su flecha.
- Armar el cerramiento de fábrica desde el exte-
rior introduciendo la armadura en los tendeles.

A.2 Cerramiento bajo forjado o viga


En este caso, el problema está en el empuje verti-
cal que sufre el cerramiento. Comoquiera que la unión
entre ambas unidades es necesaria para materializar
la obstrucción entre los dos espacios que divide, la
independencia consistirá en ejecutar el último tendel
con un mortero más pobre y de mayor espesor, para
que sea capaz de comprimirse sin transmitir el es-
fuerzo al cerramiento (Fig. 20). De hecho, la práctica
habitual más correcta consiste en ejecutar el trabajo
hasta la última hilada, que queda separada unos 2 ó
3 cms. del forjado. Cuando se han realizado los tabi-
ques de todas las plantas, con lo que los forjados han
recibido la sobrecarga permanente y, por tanto, han
sufrido la flecha también permanente, entonces se
procede a rellenar ese último tendel con un mortero
más pobre que el utilizado para el resto de la fábrica.
En el caso de las fachadas, si sus paños se ven
21. Independencia entre estructura y cerramiento,
interrumpidos por los forjados, el procedimiento ope-
rativo debe ser el mismo. Si, por el contrario, hemos
conseguido una hoja pasante por delante de la es-
tructura, este procedimiento ya no es necesario. interponer un material plástico de cierto espesor (1
cm) por eiemplo, una plancha de poliestireno expan-
A.3 Cerramientos adosados a estructura vertical dido, que nos permita establecer una junta de retrac-
(Fig.21) ción entre estructura y cerramiento, que posterior-
Tanto si se trata de un cerramiento de fachada como mente sellaremos con un producto elastómero por
de tabiques, debemos procurar siempre la indepen- ambos lados. De este modo, los movimientos, tanto
dencia con holgura. Constructivamente, la separación elásticos de la estructura, como de dilatación y con-
debe marcarse con algún material superficial inter- tracción del cerramiento, se verán absorbidos por la
puesto para asegurar que durante la ejecución no se solución constructiva.
depositen restos de mortero entre las dos unidades Una solución similar la utilizaremos cuando nos
que facilitaría la trasmisión de ios esfuerzos. encontremos con el empuje de un forjado de cubier-
Si el cerramiento os pasante, puede bastar con fo- ta contra un cerramiento de fachada ya existente.
rrar la estructura con un polietileno o un simple papel Entonces no tendremos más remedio que marcar la
(de sacos, por ejemplo) y marcar una distancia míni- junta y sellarla con elastómero. ya que difícilmente po-
ma de 1 cm. dremos evitar la dilatación del forjado, a menos que
Si, por el contrario, el cerramiento está a tope con construyamos encima una cámara de aire ventilada o
la estructura, entonces deberemos ir a la solución de establezcamos algún tipo de aislamiento.
Tema 1. Gretas en tachadas y tabiques de iábhca

110 ciones (empujes) de ésta sobre aquel, sino que tam-


bién impide que el cerramiento quede trabado con la
estructura y al dilatar o contraer puedan aparecer es-
fuerzos locales de tracción que lo rompan, tal como
indicábamos en el punto 2.2.1
Esta independencia es relativamente fácil de con-
JUNTA seguir en un edificio de nueva construcción, pero es
DE RETRACCION prácticamente imposible en edificios ya construidos.
PAÑO ORIENTADO
En éstos no nos queda más remedio que recurrir a in-
A ESTE U OESTE troducir juntas de retracción.

B) Juntas de retracción
Normalmente, los cerramientos de los edificios
22. Junta en retracción. disponen para su libre dilatación y contracción de
las juntas de la estructura que los soporta. Ello im-
plica el funcionamiento de ésta y aquel como un to-
B) Producidas por movimientos del propio do ante los cambios de temperatura; se considera
cerramiento una unidad constructiva a efectos de dilataciones y
Cuando el que empuja es otro cerramiento dis- contracciones.
puesto normalmente perpendicular al que sufre la le- Ello sería así sí el cerramiento fuera a la vez es-
sión, se tratará también de un caso de dilatación tér- tructura. Entonces se puede considerar parcialmente
mica, por lo que no podremos anularla. Entonces estabilizado por las cargas verticales que recibe (so-
deberemos recurrir a la independencia constructiva bre todo las plantas bajas) y, en cualquier caso, su di-
que dependerá de la situación en cada caso (Fig. 22). latación y contracción no suele encontrar otros obs-
Normalmente deberemos marcar una junta vertical táculos que frenen su movimiento e introduzcan
que sellaremos con elastómeros por el exterior y ta- esfuerzos locales de tracción. Por el contrario, cuan-
paremos con tapajuntas por el interior. do se trata de un cerramiento apoyado, o colgado, en
la estructura, la situación es distinta. Por una parte, le
4.1.2 De los esfuerzos higrotérmicos falta estabilización por carga, por lo que las dilatacio-
Al contrario que con las acciones mecánicas con- nes son más libres y actúan en toda su intensidad. Por
secuencia de la movilidad de la estructura por movi- otra, existe cierta independencia entre ambas unida-
mientos elásticos, donde podíamos intervenir tratan- des constructivas, lo que facilita la independencia de
do de limitar dichos movimientos, ante los debidos a sus movimientos térmicos; además, el cerramiento
cambios de temperatura o humedad, nuestra posible sufre antes los cambios de temperatura por lo que ini-
actuación directa es muy escasa, por no decir nula, cia antes su movilidad. Todo ello provoca un funcio-
sobre todo cuando dichos movimientos afectan di- namiento higrotérmico independiente que conlleva,
rectamente a los cerramientos. De hecho, no pode- por una parte, el peligro del enganche de las dos uni-
mos evitar que estos cambien de temperatura, sobre dades entre sí y, por tanto, la aparición de los men-
todo los de fachada, pues aunque podemos mitigar cionados esfuerzos locales de tracción. Por otra, la
algo dichos cambios mediante tratamientos exterio- necesidad evidente de juntas de retracción propias en
res que disminuyan la radiación solar directa, sin em- el cerramiento que se suman a las de la estructura
bargo a la larga, la variación térmica es inevitable y la que, naturalmente, deben respetarse.
protección implica un cambio de diseño y, por lo tan- De nuevo, esta solución es fácil de tener en cuen-
to, una variación formal importante. ta en edificios nuevos, mientras que se complica al-
En consecuencia, nuestra actuación ante un pro- go en los ya construidos, aunque no es imposible co-
blema de este tipo deberá ser forzosamente indirec- mo veremos. De hecho, cuando en un cerramiento
ta contemplando, bien la independencia entre es- aparecen grietas por retracción térmica, suele ser por
tructura y cerramiento, bien la introducción de juntas su gran dimensión horizontal, su orientación y la falta
de retracción. Veamos. de huecos o quiebros en planta que faciliten la ab-
sorción de las dilataciones. En cualquier caso, la pro-
A) Independencia pia grieta nos suele indicar el sitio de la necesaria jun-
La independencia entre cerramiento y estructura, ta de retracción, con lo que nos resuelve su estudio.
vista ya en el apartado anterior, no sólo evita las ac- Entonces, deberemos manipular la junta en ese pun-
capitulo II. Patología e Intervención en cerramientos y acabados

///

Coeficientes de dilatación lineal térmica (x 10~V * C )

Arido de grava 11.7


Arido ligero 8,1
HORMIGÓN
Arido calizo 6.0
Fábrica de bloques 5.6 a 9,4
longitud 4,0 a 8,0
Ladrillos-arcilla anchura 8,0 a 12,0
altura 8,0 a 12,0
PRODUCTOS DE A R C I L L A
longitud 11,0a 15,0
Ladrillos silicocalcáreos anchura 14,0 a 22,0
altura 14.0 a 22.0
Granito 8,5 •
Caliza 3,0 a 4,0
PIEDRA
Mármol 3,8
Arenisca 5.0 a 12.0
Yeso 13,7
ENLUCIDOS Perlita 9,3
Vermiculita 10.6
VIDRIO Luna 9,1
Transversal a la fibra 50.0 a 60.0
MADERA
En la dirección de la fibra 3,8 a 6,5
Aluminio y aleaciones 23,5
Latón 18,0
Bronce 19,8
METALES Cobre 16,9
Hierro fundido 10.6
Plomo 28,6
Acero inoxidable 17,3
Acero dulce 12,1
Acrílicos-láminas coladas 50,0 a 90,0
Policarbonato 65,0
Poliéster-30% de fibra de vidrio 18,0 a 25,0
P.V.C. rígido 42.0 a 72,0
PLÁSTICOS Fenólicos 15,0 a 45.0
Poliestireno expandido 50.0 a 70.0
Espuma rígida de poliuretano 20.0 a 70,0
Espuma de plásticos fenólicos 30.0 a 90,0
P V . C expandido 35,0 a 50.0

C U A D R O I. Coeficiente de dilatación de los materiales de construcción más corrientes.


Tema 1. Grietas en tachadas y tabiques de fábrica

112 JUNTA EN FACHADA

ESES

7
PILAR
CERRAMIENTO

SELLANTE ESPUMA PLASTICA

23. Uniones constructivas deficientes.

23. Uniones constnjctivos deficientes. a.1) Yuxtaposición incorrecta de distintos elemen-


tos (Fig. 23).
Hay que partir de la base de que dos elementos
constructivos con funciones diferentes deben mante-
nerse independientes, aunque físicamente puedan es-
tar juntos. El intento de su unión forzosa acabará en
lesión. Para repararlo no tendremos más remedio que
recuperar la independencia funcional. Así, sí están uni-
dos en un mismo plano, un elemento estructural y otro
de cerramiento, con un acabado superficial común a
ambos (pilar o forjado con fachada) deberemos mar-
car la junta constructiva y sellarla o taparla (tapajun-
tas) en función de su situación y del aspecto estético
del conjunto, ello implicará una actuación única con
la reparación del efecto. Una actuación similar será
24. Refuerzo de un forjado de viguetas metálicas mediante per- necesaria si se ha recubierto la estructura con un ma-
files por debajo de su tramo central. terial similar al del cerramiento pero de espesor insu-
ficiente.

to, introduciendo un corte lineal y separando y ade- Si se trata de unión entre cerramiento y car-
cuando sus bordes. pintería en exteriores, el sellado será también nece-
En todos los casos habrá que estudiar la distan- sario.
cia adecuada entre juntas. Para ello habrá que consi- a.2) Falta de independencia entre elementos aje-
derar, por una parte, el coeficiente de dilatación po- nos. Es el caso ya comentado de cerramientos alre-
tencial del material (ver cuadro C-1) por otra, la dedor de pilares o pasantes delante de ellos. Entonces
orientación de la fachada a los efectos de calenta- la independencia debe ser, si cabe, más patente. Para
miento por radiación y, por último, la climatología del eliminar esta causa será necesario rehacer el cerra-
lugar a los efectos de temperaturas extremas. Con to- miento y marcar más la independencia.
do ello, y limitando el movimiento máximo a 5 mm, En general, siempre que nos encontremos con ele-
obtendremos la distancia entre juntas. mentos de funciones distintas debemos cuidar su li-
bertad individual.
4.1.3 De los errores de proyecto b) Falta de juntas de retracción
Entramos aquí en el conjunto de causas indirectas La actuación se basará en marcar dichas juntas.
ya comentadas como origen de las grietas y donde Si se trata de las de dilatación de la estructura que
tendremos más posibilidades de actuar. Veamos los han sido olvidadas al ejecutar el cerramiento o el aca-
distintos casos comentados en el punto 2.2.3. bado, deberemos recuperarla cortando y sellando (o
a) Uniones constructivas deficientes tapando con tapajuntas). Si, por el contrario, se trata
Se tratará de corregir la deficiencia que. de las necesarias en el cerramiento que no se hayan
normalmente, consistirá en uno de los tipos siguien- considerado, ya han quedado comentadas en el pun-
tes: to 4.1.2.
capitulo Patología e intervención en cerramientos y acabados

c) Flechas excesivas en vigas y forjados (Fig. 24). 113


Se tratará de limitarlas mediante el refuerzo del
elemento estructural o, si es posible, independizar és-
te de los posibles cerramientos afectados.
VENDA DE
d) Debilidad de los propios cerramientos REFUERZO i
Debemos tratar de reforzarlos mediante pilastras
adosadas o armaduras en tendeles, pero lo más pro-
i NUEVAS
bable será que tengamos que demoler y rehacer con
! FISURAS
más consistencia. POSIBLES
1
Normalmente estas actuaciones no se suelen lle-
var a cabo aisladas, sino conjuntamente, en función \
t
de las causas origen de la lesión en cada caso.
s
4.1.4 De los defectos de los materiales o de la eje-
cución 25. Venda en grieta.
Normalmente, cuando un material resulta defec-
tuoso no hay más remedio que cambiarlo por otro y,
por tanto, rehacer el cerramiento afectado. En oca-
siones, sin embargo, se puede recurrir a la aplica-
ción de productos que aporten nuevas característi-
cas fisicoquímicas al material, que permitan hacer
frente a las causas directas que puedan provocar las
lesiones. En cualquier caso, la actuación afectará di-
rectamente al efecto, por lo que lo veremos en el si-
guiente punto.
Del mismo modo, los defectos de ejecución afec-
tan a la integridad o al aspecto del cerramiento, se-
gún hemos visto en el punto 2.2.4. por lo que la ac-
tuación contra ellos será también una actuación sobre
el efecto, que quedan agrupadas más adelante.
En definitiva pues, podemos concluir que la ac-
tuación sobre la causa en la mayoría de las indirectas
REPARACION POR SUSTITUCIÓN
(por proyecto, ejecución o mantenimiento) será posi- DE PIEZAS INDIVIDUALES
ble y deberá ser conjunta con la reparación del efec-
to, mientras que la actuación sobre las directas es po-
sible solo en las debidas a acciones mecánicas e
implica una actuación independiente para la causa y
para el efecto.

4.2 Del efecto

Si la actuación sobre la causa es siempre previa,


aunque no siempre posible, la del efecto es siempre
el paso final y, naturalmente, necesario para restituir
a la unidad su función constructiva.
Como es lógico, dependerá, por una parte, del ma-
terial constructivo y del tipo de fábrica de que se tra-
te y, por otra, del tipo de lesión, es decir, si es grieta
o fisura, si rompe el elemento unitario o lo separa de
la argamasa, etc. REPARACIÓN POR LIMPIEZA
Y SELLADO
En cualquier caso, antes de analizar los distintos
procedimientos de reparación, conviene recordar el 26. Actuación de reparación de grietas en fábri-
necho evidente de que un cerramiento afectado por c a s de ladrillo.
Tema 1. Gnetas en lachadas / tabiques de 'abnca

•^'«SNiaiX i«íV*--2'-?.->'-í*fi} *~~?-~*-mmMXá»UUKg


dad constructiva (valga la redundancia). Es decir, no
bastará nunca con una reparación puntual o superfi-
cial, sino que la actuación debe afectar a toda la lon-
gitud de la lesión y a todo el espesor de la unidad ro-
.,5*11*1» ;-•„;• O j , ! ' « ü w V i i i a J-¿a ta. Es como si pretendiéramos arreglar un jarrón de
porcelana aplicando el pegamento sólo por encima o
sólo en determinados puntos, en lugar de hacerlo so-
bre todo el espesor de la pieza y en toda su longitud.
Ello hace que, en principio, la mejor reparación sea la
refacción, es decir, demoler la unidad y volverla a eje-
cutar con las medidas de prevención adecuadas.
Es cierto que esta solución suele ser más costo-
sa, por lo que en algunas ocasiones en que la demo-
lición y nueva ejecución sea muy complicada, no ten-
dremos más remedio que abandonarla y tratar de
reparar la lesión directamente. Entonces debemos
pensar que corremos el peligro de que nos vuelva a
aparecer.
En algunos casos de cerramientos antiguos, con
imposibilidad de su refacción, puede ser recomenda-
ble su conservación, dejando incluso la grieta mani-
fiesta aunque obstruida con algún tipo de argamasa
o sellante que le permita recuperar su función de ce-
rramiento; ello, naturalmente, una vez que hayamos
hecho desaparecer la causa que la originaba.
En cualquier caso, sí quiero advertir sobre la inu-
tilidad de una solución chapucera, aunque desgra-
ciadamente extendida para las fábricas guarnecidas,
enfoscadas o revocadas. Me refiero a la costumbre
de sanear la grieta a base de picar el enfoscado en
un entorno de unos 10 o 15 cms. en toda su longi-
tud y aplicar un nuevo mortero con una venda o ma-
lla metálica. La solución resulta inútil por varias ra-
zones (Fig. 25).
- En primer lugar, el espesor de un mortero ar-
mado con venda (unos 2 cms. como máximo) no es
suficiente para hacer frente a un cerramiento roto con
un espesor, por lo menos, 3 veces mayor.
- Por otra parte, la venda puede ser efectiva só-
lo en el mortero protector y en su ancho, lo que hará
26 b. Sellado.
que la lesión se transmita a los bordes de la venda,
rompiendo el mortero por esos puntos.
En realidad, es como si quisiéramos reparar el ja-
una grieta ya no es una sola unidad constructiva, si- rrón de porcelana mencionado antes mediante un pa-
no dos unidades separadas por la abertura, lo que ha- pel adhesivo superficial.
ce que su movilidad higrotérmica o elástica sea inde- Así pues, necha esta salvedad inicial, pasemos a
pendiente. Ello es importante por la sencilla razón de mencionar las distintas reparaciones alternativas a la
que dos unidades, aunque las trabemos entre si de un demolición.
modo más o menos superficial o puntual, siguen sien- Debemos contemplar siempre tres actuaciones, las
do dos unidades, por lo que no habremos consegui- dos primeras simultáneas; la sustitución de los ele-
do eliminar la lesión que. más tarde o más temprano, mentos unitarios rotos, el relleno con argamasa y el
volverá a aparecer. Si queremos anularla, no tendre- trasdosado. En función del tipo de fábrica y el mate-
mos más remedio que recuperar la unidad de la uni- rial, tenemos.
capitulo ¡I. Patología e intervención en cerramientos y acaoados

4.2.1 En fábricas de ladrillo (Fig. 26)


Todos los ladrillos rotos deben ser cambiados. Para
ello, se deben eliminar y sanear las piezas afectadas
y las necesarias de su entorno para facilitar el traba-
jo, asegurando el enjarje en toda la lesión y. por tan-
to, la integridad recuperada en la unidad constructi-
va. Si es necesario, se actuará por los dos lados del
cerramiento, sobre todo si su espesor supera el pie.
Cuando sólo se pueda actuar por un lateral y cuando
el espesor supere los dos pies, en función de las difi-
cultades del trabajo, podremos reducir la sustitución
de piezas al primer pie de espesor.
Naturalmente, los nuevos ladrillos tienen que ser
iguales a los existentes, lo que a veces dificulta la ope-
27. Reparación de manipostería.
ración, sobre todo en caso de ladrillo visto y en fábri-
cas antiguas (sobre todo con ladrillos de tejar). En cual-
quier caso, en mi opinión no ofrece ninguna garantía
la costumbre, algo extendida, de realizar un mortero adición de resinas epoxi para mejorar su adherencia
con polvo de ladrillo viejo y cemento y aplicarlo sobre a las paredes. Si la separación es grande, la intro-
los restos del antiguo, ya que no recuperamos la inte- ducción del mortero se realiza con jeringas especia-
gridad del cerramiento y sólo estamos tapando la grie- les a presión. Si es escasa, será necesario abrir unos
ta, por lo que podemos asegurar que volverá a salir. orificios separados entre sí de 20 a 40 oms., según el
La colocación de los nuevos ladrillos se debe ha- sistema, para facilitar, tanto la limpieza con aire a pre-
cer recibiéndolos en toda su superficie con mortero sión, como la inyección. Esta finalizará cuando la le-
igual al del resto de la fábrica (de cal o de cemento, chada rebose por ambos lados de la grieta. Finalmente,
según el caso) aunque conviene que tenga cierta plas- procederemos a un retacado y repaso superficial que,
ticidad para que se acomode bien a las juntas y cier- en algunas ocasiones necesitará la aplicación de un
to componente expansivo, en algunos casos, para elastómero, como si de una junta de dilatación se tra-
asegurar el relleno. Para ello se puede recurrir a la in- tase, sobre todo si no hemos podido asegurar la es-
yección posterior dentro de las juntas y retacado su- tabilidad de la lesión.
perficial. En cualquier caso, es una operación algo de- Cuando la fábrica de ladrillo esté protegida con
licada que debe ser llevada a cabo por un buen oficial. enfoscado o revoco, habrá que sanearlo todo a lo
Cuando no haya habido rotura de ladrillos y se tra- largo de la lesión, rehaciéndolo hasta líneas modu-
te simplemente de una reparación entre estos y la ar- lares a los efectos de disimular lo más posible la re-
gamasa (caso de grietas horizontales por los tende- paración y, por supuesto, sin necesidad de introdu-
les, por ejemplo) bastará con limitarse al relleno de la cir vendas o mallas sobre la grieta, que no tienen
fábrica. Para ello, procederemos a sanear la grieta con ningún efecto real.
punzón hasta eliminar todo el resto de mortero anti-
guo. Entonces procedemos a inyectar el nuevo mor- 4.2.2 En fábricas de bloque
tero, con las características mencionadas en el pá- Si se trata de bloque aligerado, la solución correc-
rrafo anterior, tratando que penetre en todo el espesor ta será la sustitución de las piezas rotas, de un modo
de la fábrica, por lo que deberemos actuar por los dos similar a como indicábamos en los ladrillos, con pos-
lados. Finalmente retacamos con mortero superficial- terior relleno y retacado de las juntas. Si no hay pie-
mente. zas rotas (caso muy poco frecuente) no será fácil el
Por último, en caso de que no intentemos restituir saneado y relleno de las juntas, debido al poco espe-
el aspecto original y no nos importe que la grieta que- sor de las paredes, por lo que tendremos que repo-
de manifiesta (caso de algunas restauraciones de edi- ner los bloques afectados por la lesión.
ficios antiguos) podemos rellenar directamente. Para En el caso de fábrica de bloques macizos, el pro-
ello hay que limpiar lo mejor posible el interior y los la- ceso será el mismo, aunque ahora resultará más fácil
bios de ia grieta, lo que; en función de la dimensión el relleno de las juntas con mortero.
de la misma, haremos manualmente o mediante aire En cuanto al enfoscado o revoco superficial, ha-
a presión. Para la inyección del mortero deberemos remos lo mismo que ha quedado mencionado en el
utilizar uno muy fluido, con componente expansivo y apartado anterior.
renal. Grietas en fachadas ytatuques de farinca

116 quitamos a la habitación. Para reducir al máximo es-


te espesor se puede demoler el acabado anterior sea
guarnecido o alicatado. Es importante la sujeción con
-rj rastreles, ya que es la única manera de darle conti-
II II = J
I nuidad a la superficie de placas de cartón-yeso. De lo
T T
contrario, si las recibimos con pegotes de mortero, se
J L " z:
1i
5
acabarán abriendo las uniones. Sobre las nuevas pla-
cas reproducimos el acabado deseado.

m
En los casos de fachadas enfoscadas o revoca-

1 5
<=Z>
das, un tradosado exterior muy simple consiste en su
forro con un panel aislante de espuma, poliestireno
expandido normalmente, anclado con piezas espe-
ciales, a las que se sujeta posteriormente un revoco
APERTURA DE JUNTA monocapa armado con malla de fibra de vidrio o po-
liéster. Se trata de una solución comercial conocida
28. Juntas de retracción.
que permite, al mismo tiempo, la mejora del coefi-
ciente de aislamiento de la fachada, y sobre todo, la
anulación de los posibles puentes térmicos provoca-
4.2.3 En maniposterías (Fig. 27) dos por la estructura. En cualquier caso, el nuevo aca-
En este tipo de fábricas, sobre todo en las de can- bado exterior queda independiente del antiguo, tanto
to rodado, no suelen ser frecuentes las roturas de los a los efectos de las grietas existentes como de los
elementos unitarios, por lo que la reparación alterna- nuevos movimientos por variaciones térmicas.
tiva consistirá en el relleno o rehenchido. Para ello, y
teniendo en cuenta el importante espesor de este ti- 4.2.5 Juntas de retracción
po de cerramientos, deberemos proceder de un mo- Cuando el diagnóstico lo indique necesario, al re-
do similar a como hemos indicado para las inyeccio- parar el efecto deberemos introducir las juntas de re-
nes de fábricas de ladrillo de gran espesor, es decir, tracción requeridas. Para ello, podemos seguir dos ca-
un saneado profundo de la grieta, incluso con aire a minos. Por un lado, aprovechar la misma grieta y marcar
presión, y la abertura de orificios para facilitar la lim- la junta en esa zona, o, por otro, sobre todo si las grie-
pieza e inyección de la lechada. Si es posible, debe- tas son poco definidas o múltiples, marcar la junta de
remos reponer los mampuestos superficiales que, al retracción independientemente de la lesión. En el pri-
quitarlos, nos facilitarán el saneado de la lesión. mer caso, deberemos demoler el entorno de la grieta y
Naturalmente, este tipo de actuaciones son inde- rehacer la fábrica con la junta incorporada, marcando
pendientes, y posiblemente complementarias de los zun- los nuevos bordes y sellando con elastómero, como
chados, muy frecuentes en este tipo de fábricas cuan- una junta de dilatación convencional (Fig. 28). En el se-
do tienen una misión portante y hace falta su consolidación, gundo, podremos recurrir a cortar la fábrica existente
cosidos que se contemplan en otros capítulos. por medios mecánicos desde el exterior y en todo su
espesor procediendo posteriormente a su sellado.
4.2.4 Trasdosados
En ocasiones, la reparación por demolición o por
sustitución individual de piezas rotas no resulta ren-
5. Prevención
table, sobre todo cuando se trata de muros en blo-
ques enfoscados o guarnecidos sin ningún carácter Vistos los distintos procesos patológicos que pro-
histórico o artístico. Entonces, la solución más prác- ducen las grietas de los cerramientos de fábrica, co-
tica es dejar la lesión oculta y trasdosar el elemento nocidas sus causas, tanto directas como indirectas y
constructivo con algún sistema que ofrezca la sufi- planteadas las actuaciones de reparación, tanto de la
ciente integridad y que pueda funcionar de algún mo- causa como del efecto, creo que estamos en la me-
do independientemente del lesionado. Podemos in- jor situación para establecer las medidas de preven-
dicar dos sistemas relativamente usuales, uno para ción necesarias, entendiendo por tales todas aquellas
tabiques y otro para muros exteriores. que debemos tomar en proyecto y ejecución, así co-
En el caso de tabiques, resulta sencillo trasdosar mo en mantenimiento, para evitar que se originen y
con placa de cartón-yeso, recibido con rastreles, lo desarrollen los procesos patológicos conducentes a
que supone un espesor total de unos 3 cms. que le la aparición de esas lesiones.
capituic II Patología e intervención en cerramientos y acabados

Como se entenderá, tales medidas de prevención


estarán orientadas a anular las causas indirectas que
tienen su origen en alguna de las etapas del proceso I

de edificación (proyecto, fabricación, ejecución y man-
tenimiento) y que, como sabemos, son imprescindibles
I
para que, al aparecer la causa directa, den comienzo I ="T
al proceso patológico. Así pues, para establecer dichas I —P
i

medidas, lo mejor será recorrer esas etapas y, concre- I


tamente, la de proyecto y la de ejecución, y en cada I
I
una de ellas ver los diferentes tipos de cerramientos se-
I
gún los planteados en el apartado 2, tipología. —T

1
5.1 Medidas de proyecto
1-
Estarán orientadas a controlar los posibles movi- 1

mientos de cada una de las unidades del edificio pa-


29. Independencia fachada-estructura.
ra evitar que provoquen los temidos esfuerzos de trac-
ción locales. Podemos agruparlos en varios tipos:

5.1.1 Limitación de deformaciones estructurales


elásticas 5.1.2 Independencia
Por un lado, las flechas de vigas y forjados que Entre estructura y cerramiento o entre dos cerra-
puedan afectar a cerramientos de fábrica, bien por ac- mientos suficientemente distintos. La primera será
tuar de sustentación, bien por ejercer esfuerzos ver- obligada en encuentros que no necesiten contacto di-
ticales. Ya ha quedado reflejada la importancia de li- recto, como elementos estructurales verticales y ta-
mitar dichas flechas en valores absolutos y no relativos biques o muros. Dicha independencia se debe ase-
como establece la normativa estructural, ya que la gurar constructivamente dejando una holgura mínima
grieta se produce a partir de un determinado asiento, de 10 mm e introduciendo un elemento plástico en di-
independiente de la luz del forjado o viga. cho espacio, como poliestireno expandido o similar.
La segunda nos llevará a las juntas de retracción, que
En general, considero que para elementos hori-
veremos más adelante.
zontales sustentantes de cerramiento de fábrica no
estabilizados por cargas verticales (elementos no por- Un caso singular ya comentado es el de la inde-
tantes) las flechas deben limitarse a 8 mm en valor ab- pendencia entre cerramiento de fachada y estructura
soluto. Si se supera este valor, los tabiques y muros debido a los diferentes cambios dimensionales por
de ladrillo o de bloque pueden sufrir la lesión por asien- efecto de la temperatura entre una y otra. Mi propuesta
to en arco de descarga o en hilada horizontal. En los consiste en tratar la fachada de fábrica no portante
forjados hay que considerar además la flecha acu- como si fuera un muro cortina, con posible estructu-
mulada de la viga sobre la que apoyan. ra auxiliar de apoyo conectada a la del edificio, aun-
que con independencia de movimientos, lo que se
Por otro lado tenemos los pandeos de elementos
puede consegir por diversos sistemas, unos comer-
verticales, sobre todo pilares, que pueden introducir
cializados (anclajes) otros de diseño específico.(Fig.29).
empujes horizontales a cerramientos próximos.
También podemos recurrir a la fábrica armada por ten-
Normalmente, la solución en este caso pasará por la
deles que le confiere resistencia a flexión y tracción y
independencia entre estructura y cerramiento. Pero
permite reducir los puntos de apoyo, además de re-
cuando ésta sea problemática, como es el caso del
sistir mejor el empuje del viento. En cualquier caso,
encuentro a tope entre cerramiento y pilar, también
hay que huir de la interdependencia que supone en-
tendremos que limitar su movimiento, límite que asi-
castrar la estructura en el cerramiento de fachada a
mismo deberá estar cifrado en valor absoluto. Podemos
base de debilitar éste. Entonces, no sólo no conse-
hablar aquí de 5 mm
guimos la independencia de movimientos sino que fa-
Por extensión, deberemos limitar cualquier posible cilitamos las zonas por donde puede producirse la le-
deformación elástica de un elemento estructural cuan- sión (las debilitadas por disminución de la sección).
do esté en contacto con un elemento de cerramiento Ver también figura 19.
no portante y su independencia sea problemática.
Por último, y para evitar fisuras en techos de for- En el caso en que el cerramiento de fachada que-
jados de viguetas, correcta rigidización de estos, tan de enrasado por el exterior con el plano de la estruc-
to con zuncho perimetral como con armadura trans- tura, cada paño de fábrica queda encajado entre los
versal. elementos estructurales que lo rodean perimetral-
Tema I. Gnelas en techadas y tabiques de fábrica

Asimismo, cuanto mayor sea el tamaño del ele-


mento unitario de la fábrica, menor será el que he-
mos llamado coeficiente de adherencia de la misma,
por lo que será mas débil también la capacidad me-
cánica del cerramiento. De ahí que en las fábricas de
bloque sea conveniente su armado que constituye
un entramado rigidizador que mejora su capacidad.
También mejora la integridad de las fachadas de la-
drillo su armado por tendeles como quedó indicado.
En este sentido conviene advertir sobre la reciente
costumbre de realizar tabiques con rasillones o la-
drillos de un solo hueco y de gran tamaño. Su coe-
ficiente de adherencia resulta enormemente dismi-
30. Cerramiento enrasado con estructura. nuido. En cualquier caso, es sabido que los quiebros
en el plano confieren mayor rigidez al conjunto del
cerramiento.
En los cerramientos de hormigón armado debe-
mos analizar todos los posibles esfuerzos que vayan
a sufrir y armarlos en consecuencia. Caso especial
son los elementos prefabricados, donde debemos
pensar en los esfuerzos por manipulación, y armarlos
adecuadamente.
b) En cuanto a su espesor, estará en función del
tipo de elemento unitario y del tipo de fábrica, por lo
que resultará condicionante de la capacidad mecáni-
ca del párrafo anterior. Pero me interesa destacar aquí,
sobre todo, las variaciones de dicho espesor a lo lar-
go de la unidad constructiva; concretamente, rozas
para instalaciones en tabiques, y encastres de es-
tructura en fachadas.
En lo que se refiere a las rozas, las medidas de
31. Limitaciones de rozas. prevención son más bien de ejecución, aunque a ni-
vel de proyecto se pueden establecer condiciones
precisas en el pliego, y las NTE marcan también unas
pautas constructivas bastante claras y, en cualquier
mente, por lo que la independencia debe seguir la vía
caso, hay que evitar disminuir la sección del tabique
de la holgura mencionada antes introduciendo en los
en más de un 50%, lo que nos condicionará el tipo
laterales verticales elementos plásticos que marquen
esa independencia y permitan el libre movimiento de de fábrica a utilizar en paredes que vayan a conte-
ambos, resaltando finalmente la junta constructiva al ner instalaciones. Esta condición ya nos elimina los
exterior (Fig. 30). tabiques de ladrillo hueco sencillo ya que al rozar-
los, por su constitución, siempre perdemos más del
50% del espesor (Fig. 31).
5.1.3 Integridad del propio cerramiento
Se refiere, por un lado, a la capacidad mecánica En lo que he llamado encastres de estructura en
de la fábrica, por otro, a su espesor y, por último, a la fachadas, o simple disminución del espesor de éstas
limitación de sus variaciones dimensionales por cam- para su apoyo en la estructura, ya hemos comproba-
bios higrotérmicos. do el daño que supone para su integridad cuando pre-
a) En cuanto al primer punto (capacidad mecáni- tendemos darle un aspecto exterior de continuidad
ca) no cabe duda que cuanto mayor sea ésta, menor superficial, además de los problemas de puentes tér-
la posibilidad de fractura, aunque nos refiramos sólo micos, prácticamente inevitables.
a la resistencia a compresión. En cualquier caso, di- Mi propuesta ya figura en párrafos anteriores y con-
cha capacidad debe ir en relación con las dimensio- siste en no debilitar el cerramiento de fachada en nin-
nes de la unidad en cuestión. Las NTE de fábricas de gún punto, sino que, por el contrario, darle continui-
ladrillo dan las limitaciones correspondientes a cada dad a su espesor, haciéndolo pasante por delante de
tipo de fábrica y las sugerencias de refuerzos pun- la estructura y, en todo caso, incorporarle una es-
tuales mediante pilastras u otros elementos. tructura auxiliar que, además de permitir su cuelgue
32. Refuerzo en parte de forjado para facilitar el 1/2 pie pasante.

de la estructura principal, pueda darle rigidez, o ar-


mando la fábrica de ladrillos por tendeles.
Incluso, sin necesidad de Ir a una estructura auxi-
liar, podemos buscar el hacer la fachada pasante sin
más que añadir unos elementos horizontales de apo-
yo, con vuelo suficiente según su espesor (Fig. 32).
Esta solución, limitando convenientemente las flechas
de la estructura, resulta perfectamente funcional.
c) Finalmente, en lo que afecta a su variación di-
mensional por cambios higrotérmicos, se tratará de
seleccionar el material constitutivo de la fábrica en
función de su situación. Así, en los cerramientos de
fachada, y sobre todo en sus coronaciones, debere-
mos preferir materiales con un coeficiente de dilata-
ción potencial lo más bajo posible, y con un coefi-
ciente de absorción también bajo que conllevará unas
variaciones dimensionales pequeñas por cambio de
humedad; todo ello en función de los cuadros 1 y 2
ya mencionados.

5.1.4 Introducción de juntas de retracción


A pesar de seleccionar materiales poco porosos y
de bajos coeficientes de dilatación potencial, no po-
dremos evitar que sufran variaciones dimensionales,
por lo que deberemos prever juntas de retracción adi-
cionales a las de dilatación de la estructura, sobre to-
do en fachadas con grandes variaciones de tempera-
tura (Este, Oeste, sobre todo) y de diseño continuo,
es decir con pocos quiebros y huecos pequeños o
inexistentes. La distancia entre ellas estará en función
de una serie de factores entre los que cabe destacar,
como más importantes:
-Coeficiente de dilatación de la fábrica
-Orientación de la fachada
-Diseño del propio cerramiento (cuanto más liso y
ciego, más necesidad de juntas de retracción, por ma-
yor continuidad).
En cualquier caso, y según ha quedado mencio-
Tema I Gnetas en faenadas y tioiques de 'áonca

nado más arriba, deberemos procurar que la dilata- primero el paño continuo y después el perpendicular,
ción no supere nunca los 5 mm. en horizontal. Una lo que no da traba suficiente y facilita la lesión.
medida prudente seria dejar una junta de retracción
de fachada de fábrica entre cada dos de dilatación de 5.2.2 Rozas correctamente ejecutadas
la estructura, con lo que tendremos una distancia en- Aunque ya se ha mencionado este punto en apar-
tre juntas aproximada entre 15 y 18 mts. tados anteriores, veámoslo de un modo global. Para
ello consideramos dos aspectos básicos; situación y
5.2 Medidas de ejecución tamaño.
a) En cuanto a su situación, la normativa NTE su-
Al igual que en el proyecto, y como complemento giere que las horizontales vayan lo más altas posible,
de las medidas sugeridas para él, debemos estable- con el objeto de no facilitar el despegue del cerramiento
cer una serie de prevenciones en la ejecución para en arco de descarga cuando le falte el asiento, y que
anular en lo posible las causas indirectas de los pro- las verticales vayan de arriba a abajo y por el sitio ne-
cesos patológicos que conducen a las grietas. cesario hasta llegar al punto deseado, alejándose un
Siguiendo un camino similar al utilizado para estudiar mínimo de los bordes (25 cms. en ladrillos huecos).
Asimismo, no se recomiendan rozas curvas que pue-
la tipología del punto 2.2.4. podemos agrupar estas
dan favorecer la aparición de los arcos de descarga.
medidas en lo siguientes tipos.
b) En cuanto al tamaño, ya quedó mencionado que
5.2.1 Traba suficiente no deben degollar el espesor del cerramiento en más
Las obras de fábrica están basadas en la traba en- de un 50%, en función del tipo de fábrica. En el caso
tre sus elementos unitarios que conforma el aparejo de ladrillo hueco, ello obliga a utilizar hueco doble cuan-
de las mismas. Ello nos da, como sabemos, el en- do debamos hacer rozas, incluso para electricidad, pro-
curando no romper nunca más de un canuto. Tampoco
ganche entre elementos, que nos definirá el coeficiente
deberemos hacer rozas en los tabiques de placas ma-
de adherencia de la fábrica en función de la superfi-
cizas de escayola, ya que resulta muy posible que que-
cie de los elementos unitarios que se hallan en con-
den partidas. En general, siempre que sea posible, apro-
tacto con otros y, en definitiva, la capacidad mecáni-
vecharemos los huecos del cerramiento para los
ca del conjunto y, por tanto, su integridad. conductos. Así, en bloques de mortero podemos apro-
Dicha traba debe ser cuidada y uniforme, en ge- vechar la continuidad vertical de los huecos para llevar
neral, pero existen tres puntos donde debemos poner los conductos sin necesidad de rozar.
especial cuidado en su ejecución (Fig. 33).
a) Por un lado, las interrupciones en la ejecución
de un cerramiento que, al continuarse varios días o Bibliografía
semanas más tarde, debe mantener la misma traba
JOHN TRILL Y JACK T. BOWYER, "El caso de la esquina rota y otros
que en el resto. Para ello la única solución es dejar
problemas constructivos", Ed. G.G.. 1981.
adarajas y endejas en todas las hiladas, y no en unas
"Curso de mecánica y Tecnología en los edificios antiguos", C O A M . ,
cuantas en toda su altura, como tienen costumbre de 1987.
hacer algunos albañiles para evitar la complicación. "Curso de rehabilitación" (10 tomos). C.O.A.M., 1987.
El resultado es un punto más débil que facilita la apa- H. J . ELDRIGE, "Defectos comunes". Ed. G. G., 1982.
rición de la lesión. T. STAMBOLOV Y J . R. J . VAN ASPEREN DE BOER. "El detenoro y
b) Por otro, las esquinas, que cuando no son a 90° la conservación de materiales porosos de construcción en monu-
mentos", U.N.A.M.. 1984,
existe la tendencia a ejecutarlas a inglete introduciendo
LYALL ADDLESON. "Fallos en los edificios", Consejo General de
grapas metálicas en algunas hiladas. El resultado es
Apagadores y Arq Técnicos, 1982.
la ejecución de dos unidades de fábrica independientes
"Lesiones en los edificios: Síntomas, causas, reparación" (2 tomos)
a ambos lados del quiebro, ya que las grapas metáli- CEAC, 198!.
cas, incluso puestas en todas las hiladas, no son su- HANS PRÓPSTER, "Lesiones de solados y alicatados" (2 tomos), C E -
ficientes para trabar el conjunto. Se necesita la tra- AC. 1980.
bazón efectiva de los propios ladrillos en todas las FRIEDRICH EICHLER. 'Patología de la Construcción", Ed Blume,
hiladas para que actúe como una sola unidad. Para 1979.
ello podemos recurrir, bien a los ladrillos aplantillados, ETSA Valladolid, Dep da Construcción, "Patología de fachadas ur-
bien a dejar dientes a lo largo de la esquina, en fun- banas", Universidad de Valladolid. 1987.
ción del ángulo. A. BAGTIONIY G. GUARNEIRO, "La rehabilitación de edificios urba-
nos", Ed. G. G., 1988.
c) Por último los encuentros entre cerramientos, GABRIEL LÓPEZ COLLADO. "Ruinas en Construcciones antiguas",
más o menos perpendiculares. También en este caso MOPU, 1976.
necesitamos traba de adarajas y endejas en todas las JUAN MONJO CARRIO. "Patología de cerramientos y acabados ar-
hiladas, cuando en la realidad es muy corriente hacer quitectónicos", Ed. Muniila-Leria.
cap/lulo II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

121

2. Prevención del agrietamiento de fachadas


con la fábrica armada
a
Josép M. Adell Argües
Dr. Arquitecto
Profesor Titular E.T.S.A. - U.P.M.

los dedos de una sola mano. Ello ha lievado a diseñar


1. Introducción
la pieza con la proporción del ancho máximo con que
Al disponer armaduras de tendel tipo cercha [1.] se agarra, mitad del largo.
en la fábrica, además de obtener una Arquitectura Estas razones devenidas de la técnica de ejecu-
sin fisuras, también es posible abrir nuevas posibi- ción de la albañilería, que todavía se mantienen, no
lidades arquitectónicas a la obra de fábrica, tanto impiden sin embargo, poder diferenciar (entre otros
desde el punto de vista Técnico como Formal. Y en la muchos) tres tamaños básicos que conviene desta-
mayoría de los casos, éstos se obtienen con el míni- car, referidos a sus dimensiones modulares de 20, 25
mo armado requerido para controlar la fisuración. ó 30cm de longitud, con sus correspondientes de 10,
Todo ello es posible gracias al Nuevo material 12,5 y 15cm de ancho.
compuesto creado in situ con La fábrica armada, que Ello es importante por cuanto los formatos men-
al mismo tiempo que economiza la construcción de cionados están ligados a determinadas zonas geo-
la Arquitectura, incrementa la calidad de la edifica- gráficas desde hace muchos años, y la edificación en
ción. general, y más en concreto la albañilería se basa en
La fachada contemporánea con sus versiones estas medidas tradicionales en cada país. Así tene-
"ACW" y "DCW" aprovecha las ventajas de La Fábrica mos que el llamado formato Catalán (DIN) de 30x15
Armada, para ofrecer las soluciones más idóneas de que rige en el NorEste de la península, mientras que
cerramientos de hojas, o de muros de carga, en fun- el llamado formato Castellano 25x12,5 (Métrico) se en-
ción de la clase de edificación que se proyecte, y de cuentra a lo largo del resto del país. Por lo mismo con-
los tipos de materiales de fábrica que se requieran. viene conocer que en varios países de CentroEuropa
es el formato flamenco o anglosajón de 20x10 el que
se utiliza habitualmente.
2. L o s componentes de la fábrica armada Este hecho que desde muy antiguo ha condicio-
nado los gruesos de las fábricas al organizarse con
2.1 Las piezas múltiplos de las piezas locales, se hace hoy día mu-
Los ladrillos son los materiales de fábrica más tra- cho más crítico, cuando habitualmente por razones
dicionales. de economía de material y especialmente de mano de
Sus tamaños y proporciones han ido variando con obra, el aparejo utilizado es a soga (o común como
el tiemoo y las regiones geográficas, pero en su con- lo nombran en los países sin tradición como
junto han evolucionado sensiblemente poco a través Norteamérica), ya que las cualidades resistentes y es-
de la historia, si ROS atenemos a sus características tructurales de una fábrica de 1/2 pie de 10, ó 15cm
formales, dependientes de la articulación a mano por de ancho nada tienen que ver, particularmente en lo
el albañil en su puesta en obra, de manera que su an- que a esbelteces y posibles apoyos en cantos de for-
cho (y peso) viene condicionado por la aprensión con jado se refiere.
Tema 2. Prevención del agrietamiento de tachadas con la fábrica armada

durante la cocción, dejando poros cerrados capaces


de aislar y disminuir el peso de las piezas.
Las ventajas que de ello se derivan, son el in-
cremento del aislamiento térmico, y su mayor lige-
reza que facilita la manipulación de grandes for-
matos, sin perderse con ello las buenas cualidades
resistentes de la cerámica. Con los bloques se pue-
de diseñar muros de carga homogéneos de una
sola hoja.
Por otra parte, y para ser competitivos en la pues-
ta en obra, se han estandarizado los formatos en la
mayoría de los países, con un frente de 30cm de lar-
go y 19 de alto, vanándose el grueso entre 14,19,24
1 . Bloque cerámico aligerado Termoarcilla y 29cm, lo que permite barrer todo el campo de apli-
de 3 0 x 2 4 x 1 9 c m . caciones resistentes y aislantes, con una sola hoja.
Se incrementa la eficiencia de puesta en obra, ma-
chiembrando las llagas, lo que sólo obliga a colocar
Bajo estas premisas conviene dejar bien sentado, mortero en los tendeles, aplicándose en dos bandas
que algunas de las diferencias constructivas que se para romper el puente térmico.
aprecian entre los diversos países europeos, tienen su Las comparaciones que puedan establecerse en-
razón de ser en las posibilidades constructivas de sus tre las diversas patentes de BCA, por lo que a su di-
piezas, y por lo mismo, que en ocasiones trasladar las mensión se refiere, son aquí mucho más objetivas que
formas de organizar las fábricas de unos lugares a en el caso de los ladrillos. Sin embargo nos encon-
otros, pueden salirse de la lógica constructiva que los tramos ahora con que el diseño específico de las cel-
materiales posibilitan en los distintos lugares. das de cada patente tienen efectos diversos, lo que
Como es sabido la altura de los ladrillos suele os- obliga a ensayar en cada lugar las combinaciones más
cilar entre 1/6 y 1/4 de su longitud, descontando los usuales con fábrica armada.
gruesos de junta.
Desde el s.XIX la colocación de las piezas en las 2.1.2 Otros materiales de fábrica
fábricas de ladrillo se hace con el mínimo mortero, es- No abundaremos en este texto sobre las cualida-
tando diseñadas contando con el grueso de las jun- des de otros materiales de fábrica, como:
tas, que son suficientemente delgadas (o gruesas) pa- Otros Materiales Cerámicos,
ra permitir la colocación, contando con la falta de Bloques de Hormigón Hueco,
exactitud debida a la cocción cerámica. Bloques de Arcilla Expandida
Respecto a la fabricación de los ladrillos, de barro Bloque de Mortero Celular curados en
cocido, conviene decir que también aquí los tamaños Autoclave, etc..
locales influyen decisivamente en las características Cada uno de ellos tienen características propias
de las piezas del lugar, por cuanto los procesos de idóneas para determinados campos de aplicación,
prensado o extrusionado, secado, cocción, empa- donde son competitivos, especialmente con la cola-
quetado, etc.. dependen claramente del tipo y tama- boración de la fábrica armada.
ño de las piezas. Por lo que nuevamente, debemos
acompañar el factor dimensional local a la hora de
comparar las cualidades de unas piezas con otras. 2.2 El Mortero

2.2.1 Mortero bastardo


2.1.1 Bloques de cerámica aligerada Tradicionalmente el mortero o la argamasa se ha
La evolución de las técnicas actuales junto con el elaborado con diversos componentes de mezclas de
trasvase económico y cultural existente entre los di- puzolanas y cales, los morteros bastardos utilizados
versos países europeos, ha permitido desarrollar los en juntas gruesas (2cm o más) dan una cierta plasti-
Bloques de Cerámica Aligerada, con patentes propias cidad a las fábricas de albañilería, permitiendo asu-
en cada lugar, como la Termoarcilla en nuestro país mir por un lado las faltas de exactitud dimensional de
[2.j(Fig.1) los ladrillos rústicos, y por otro las deformaciones de
Estos nuevos materiales se obtienen por la mezcla la fábrica. Contribuyendo a evitar su agrietamiento, al
de arcilla y poliestireno expandido, que se consume asumir deformaciones plásticas.
capitulo II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

Hoy en día se hacen mezclas para obtener el co- del mortero y la trabazón obtenida con el aparejado
lorido blanquecino que daba la cal a la argamasa, lo de las piezas, contribuyen a crear una unidad de fá-
que actualmente suele obtenerse con diversas pro- brica estable.
porciones de cementos blanco y gris, o bien con adi- Para generar la trabazón, las piezas se superpo-
tivos colorantes. nen cuidando la discontinuidad vertical de las llagas,
lo que viene dado de una manera regular por el apa-
2.2.2 Mortero de cemento rejo escogido.
Los morteros actuales suelen ser de cemento, va- Todos los tendeles de las fábricas están a nivel por
riando su proporción de arena en función de las re- razones tectónicas, constructivas y estructurales.
sistencias exigidas a la fábrica, o del tipo de junta, fi- La obra de fábrica tradicional tiene resistencia a
nura del árido... compresión sobrada respecto de la capacidad de los
Conviene recordar que para cada tipo de fábrica materiales que la componen. Su amplio grueso per-
hay un mortero adecuado, con una determinada com- mite su estabilidad sin llegar a agotar su capacidad
posición y resistencia, muchas veces función de las resistente. Su comportamiento es plástico si se acep-
características resistentes de las piezas. ta su agrietamiento, lo que es habitual en la arquitec-
Teniendo en cuenta las consideraciones previas, el tura tradicional, sin que ello suela suponer un inmi-
tipo de Mortero para la fábrica armada debe ser un nente peligro de ruina, sino una simple reacomodación,
M-80, por cuanto se requiere una resistencia mínima en razón de la imposibilidad que tienen sus compo-
para conseguir la adherencia entre el mortero y la ar- nentes de soportar tracciones.
madura para transmitir los esfuerzos apropiadamen- En este siglo el grueso de la albañilería ha llegado
te, especialmente en los solapes. a su mínima dimensión, está referida al ancho de la
Los gruesos de las juntas se estipulan hoy día en- pieza existente en el lugar y en cada país.
tre 0,8 y 1,5cm de grueso, aplicándose de 1,0 cm. có- Por otra parte es común combinar la cerámica con
mo término medio. materiales, estructuras de acero u hormigón arma-
Nuevamente hay que tener aquí en cuenta que di- do, que dada su capacidad a flexión, en ocasiones
cho grueso, particularmente con los ladrillos, también fuerzan al agrietamiento de la albañilería, por ser rí-
está relacionado con el tamaño de la pieza utilizada y gida.
su dimensión modular. Además las exigencias de calidad actuales no per-
En términos generales, el afinar hacia menos el miten aceptar su agrietamiento, ni siquiera la fisura-
grueso de junta va en beneficio del incremento de la ción sin llegar a ser visible.
resistencia de la fábrica y sus características propias, Los problemas se incrementan cuando a lo ante-
disminuyendo además los puentes térmicos y las eflo- rior se suman situaciones de esbeltez, momentos fue-
rescencias que el mortero favorece. ra del plano del muro, etc., que enseguida se dan de-
Se aconseja utilizar morteros preparados, para ga- bido a la delgadez de la fábrica.
rantizar su resistencia y características plásticas sin Todo ello lleva a que aún habiendo mejorado sen-
añadir más agua de la debida. siblemente los componentes de la albañilería, su pa-
tología ha aumentado (Fig.2)
2.2.3 Cemento- cola
Esta variante de morteros de cemento u otros pro-
2.4 Las Armaduras para la Fábrica:
ductos químicos, tiene, la particularidad de requerir
tipos y cualidades
muy poco grueso, pudiéndose aplicar a juntas de só-
lo 2 ó 3mm de grueso. Para ello se requiere que las En función de la elaboración prefabricada de las
piezas utilizadas sean de extremada planeidad y exac- armaduras cabe la siguiente clasificación:
tas dimensiones, lo que para la cerámica solamente
sería aplicable a ladrillos prensados. a) Armaduras longitudinales: barras o redondos
Las barras más utilizadas en la construcción osci-
2.3 La Fábrica tradicional lan entre los diámetros 6 y 20mm.
Por su forma lineal ofrecen cierta dificultad para
Por motivo de la acción de la gravedad, la albañi- colocarse en una ubicación precisa sobre el tendel,
lería adquiriría estabilidad con el simple hecho de api- por el albañil, ya que éste tiene que restregar las pie-
lar adecuadamente las piezas. Es obvio, sin embar- zas sobre el mortero, descolocando involuntariamen-
go, que acciones horizontales como el simple viento, te los redondos. Por otra parte, su diámetro dificulta
son capaces de impedirlo sino fuera porque el agarre hacer juntas de grueso normal.
Tema ?. Prevención del agrietamiento de faenadas con la iábnca armada

124

2 a) Inicio de una grieta en el antepe-


cho de un hueco con diferencias de ten-
sión.

2 b) Grietas en la fábrica por deforma- 3) Diversos tipos de armaduras: a) Barra b) Malla estirada
ciones estructurales en un cerramiento c) Rentangular tipo escalera d) Triangular tipo cercha, alambre
rígido. e) Triangular tipo cercha, pletina.

Las organizaciones hechas por un ferrallista Separaciones entre alambres 50, 100, 150, 200,
con barras, tampoco suelen adaptarse al grueso del 250, 280mm
tendel. 1-Para juntas de mortero normales:
Alambres longitudinales de 4 ó 5mm. de diáme-
b) Armaduras superficiales o de tendel tro.
Dado lo delgado que es el tendel es preciso utili- Su conformación triangulada la hace indeformable
zar alambres o mallas para que tengan el suficiente frente acciones horizontales.
recubrimiento de mortero. Ello lleva a la necesidad de -Adecuada para acciones verticales, horizontales,
prefabricar armaduras planas o superficiales para po- longitudinales o transversales a la fábrica, cualquiera
sibilitar su colocación (Fig.3.) que sea el ancho del tendel.
Tipos y cualidades: Para juntas de cemento cola:
* Triangular: tipo cercha [1.] Pletinas longitudinales de 2mm. grueso x 6mm. de
Celosía realizada con acero AEH-500T, constitui- ancho
da con 2 alambres paralelos, separados y unidos en- * Rectangular: tipo escalera [2.]
tre sí, por otro en diagonal continuo soldado en zig- Celosía obtenida soldando los alambres transver-
zag en su mismo plano. sales sobre los longitudinales. -
capiluio ¡I Patología e intervención en cerramientos y acabados

Su conformación rectangular es deformable fren- mentó de acero frente a la corrosión dependerá del
te a acciones horizontales (Fig.4). grueso de la sección de dicho elemento.
- Adecuada para acciones verticales y longitudi- Puesto que en albañilería los tendeles son muy fi-
nales. nos y las armaduras mucho más, es decir, de 1,5 a
* Malla estirada [3] 5mm de diámetro lo antedicho tienen que alertar enor-
Chapa calada y estirada conformando una malla. memente sobre la necesidad de evitar la corrosión con
Sus características son apropiadas para repartir algún tratamiento preventivo, sino se quiere arruinar
cargas sobre el ancho del tendel. la fábrica en poco tiempo.
- Adecuada para acciones verticales. En el hormigón armado se utilizan barras de grue-
" Otras mallas plásticas so mucho mayor que en albañilería, y además están
No son comparables por sus características téc- recubiertas de hormigón rico en cemento que las pro-
nicas con las armaduras de tendel. Se aplican para tege de la corrosión bajo 2 ó 3 cm. de grueso.
dar continuidad en revocos de mortero o tendidos de Por el contrario en la fábrica, el mortero, tiene mu-
yeso. cha menos proporción de cemento y grueso de recu-
brimiento, y las armaduras se sitúan junto a materia-
- No son adecuadas para los tendeles, les habitualmente absorbentes de la humedad. La
realidad favorece en gran manera la corrosión sino se
c) Armaduras espaciales toman medidas preventivas. Sin protección, hay co-
rrosión. (Fig.6).
Las armaduras espaciales o tridimensionales, es-
Según el EC-6, se recomiendan las siguientes pro-
tán diseñadas para aplicar en aquellas fábricas en que
tecciones [5.]:
las piezas tengan amplios huecos verticales.
"Acero sin tratamiento. En interiores sin humedad.
Actualmente sólo existe una patente: [4.] [25] (Fig.5.)
' Galvanizado de Zinc. En interiores.
Está constituida por 2 alambres longitudinales pa-
' Capa Epoxi sobre el Zinc. Zonas en que haya hu-
ralelos, separados y soldados entre sí mediante ani-
medad.
llos verticales. Estos anillos están distanciados regu-
" Armadura inoxidable. Medio muy agresivo (in-
larmente para casar dentro de los huecos verticales dustrial).
de las piezas de la fábrica, armando y reforzando al
mismo tiempo.
Las armadura espaciales, además de soportar las 2.6 Aclaración conceptual y semántica
acciones de las armaduras tipo cercha, soportan mo-
Por fábrica armada se entiende aquella que está
mentos fuera del plano de la fábrica.
regularmente armada por tendeles con armaduras pre-
Son adecuadas para armar frente a grandes soli-
fabricadas, dotando a la albañilería de capacidad a
citaciones, especialmente para empujes de terreno y
tracción de forma homogénea y sin alterar por ello
para efectos de torsión.
2.5 Las potecciones frente a la corrosión

Incluso el más inexperto sabe que el acero se co-


rroe y que el ambiente húmedo favorece dicha corro-
sión. También es notorio que la duración de un ele-

5. Armadura espacial o tridimensional,


Murfor-HE conformada por dos alambres
longitudinales soldados por anillos y verti-
4. Armadura superficial rectangular tipo escalera. Deformable an- cales distanciados regularmente, función de
te solicitaciones honzontales en el plano del tendel. los huecos de ¡as piezas cerámicas
Tema 2. Prevención cei agrietamiento de fachadas con ia fábrica armada

126

Epo>y

Epoxy (E)
n ínmJsOi p&í J M I ove
fié/a 'X"M J i * 'Life
( 1) t.JS} • •

6. a) Sin protección hay corrosión. Jardinería de hormigón ar- 6. b) Diversos tipos de protecciones del acero: recubrimiento de
mado. Acero corroído y rotura del hormigón. zinc, zinc + epoxi y acero inoxidable.

sustancialmente las cualidades del material de la fá- Aprovechando esta oportunidad que brinda la téc-
brica original (exceptuando la tracción añadida). nica de la albañilería, es posible disponer armaduras
Conviene distinguir que dicha expresión no condi- en dicho plano.
ciona al tipo de material de fábrica utilizado, y que ex- Son razones técnicas de la albañilería las que
presa una capacidad regular de armado o tracción ho- obligan a prefabricar las armaduras de tendel con
rizontal (caso de un muro). alambres, y estructurarlas para poder garantizarse
La fábrica armada por antonomasia, debe enten- su forma de trabajo adecuada con la puesta en obra.
derse aquella que está homogéneamente armada por
tendeles con armaduras prefabricadas tipo cercha, es 2.8.2 Comportamiento estructural
decir, que aprovechen las dos direcciones tensiona- Si se tiene una fábrica homogéneamente armada
les que ofrece el tendel (longitudinal y transversal), lo por tendeles se obtiene un material compuesto que
que sólo se obtiene con celosías de forma triangula- tiene capacidad a tracción en la dirección de los ten-
da [6.]. deles. Si además se han utilizado cerchas, ésta ca-
La expresión fábrica reforzada, por el contrario, se pacidad a tracción existirá en las dos direcciones del
refiere a un tipo de armado, que incrementa la capa- tendel, dada la continuidad del alambre diagonal cen-
cidad a tracción de forma localizada (caso de un car- tral que constituye la triangulación.
gadero, pilastra, etc.). En flexión vertical, el canto del material de la fábri-
Pueden obtenerse combinaciones de fábrica ar- ca ha de asumir el esfuerzo cortante, mientras que en
mada y reforzada. flexión horizontal, la armadura diagonal contribuye a
Lo expuesto se diferencia de la fábrica de la absorción de este esfuerzo.
bloque de hormigón armado (sinónimo del hormi- La fábrica homogéneamente armada por tendeles,
gón armado aplicado a bloques de albañilería), que controla la fisuración en la albañilería, dada la ductili-
obtienen su capacidad a tracción por refuerzos lo- dad que le confiere el acero. No obstante, el nuevo
calizados en zunchos o pilastras, colocando organi- material compuesto es anisótropo y por tanto hetero-
zaciones de ferralla en algunos huecos que luego rresistente, comparando las direcciones horizontales
se rellenan de hormigón. Realmente con ello se cons- y la vertical (Fig.7).
tituye un material heterogéneo que se parece más Son evidentes las ventajas que se obtienen cuan-
a un entramado de vigas y pilastras de hormigón do la fábrica tiene tracción, sobre todo si nos encon-
armado, que enmarca paños de fábrica de bloque tramos con las situaciones actuales, donde se fuerza
sin armar. involuntariamente a la albañilería a fraccionarse, cuan-
do la calidad exigida no admite su fisuración.
En flexión vertical las posibilidades de armado es-
2.7 La Fábrica Armada
tarán en función de la resistencia a compresión de
2.7.1 Organización constructiva la fábrica en la zona comprimida y del valor del cor-
Asumiendo que toda fábrica tiene superficies tante que ésta sea capaz de resistir. Así como de la
horizontales continuas, con independencia del anchura y separación vertical de los tendeles.
tipo de pieza y material que se utilice, es evidente En flexión horizontal, el caso de la acción del vien-
aue se tiene un plano donde poder armar (largo y es- to la cercha se encarga de absorber también el cor-
trecho). tante obtenido tanto si hay presión o succión.
capitulo II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

2.8 Razón y Ser de la Fábrica Armada 127


¡:::i i 1
Como diría Eduardo Torroja "Cada material tiene una
personalidad específica y distinta... Antes y por enci-
o-o
ma de todo cálculo está la idea, moldeadora del ma-
terial de forma resistente para cumplir su misión" [7].
La razón y ser de la fábrica armada entendida co-
mo un nuevo material compuesto arquitectónico se
expuso ampliamente en la revista Informes de la
Construcción.
El artículo argumenta cómo la creación de la fábri-
7 b) Esquema de flexión vertical aplicable a dos ca armada como nuevo material compuesto, se apo-
materiales cerámicos distintos. ya en una razón arquitectónica, tiene un ser cons-
- Fábrica de 1 pie de ladrillo de 24x11.5x5 cm.
tructivo y es un tipo estructural [8.] (Fig.8).
- Fábrica Termoarcilla de 30x19x29 cm.
Obsérvese que el primer tendel en el bloque Nacionalmente, en la ponencia sobre La Fábrica
Termoarcilla debe contarse horizontalmente pa- Armada. Un nuevo Material Arquitectónico, se expu-
ra aumentar el brazo efectivo.
so por primera vez, el nuevo entendimiento y las po-
sibilidades de la fábrica armada [9.] (Madrid 12/91).
Internacionalmente, el paper The Architectural
Potential of Bed Joint Reinforced Masonry dio a co-
nocer las nuevas posibilidades de la fábrica armada
[10] (London 10/92).

3. La fábrica armada=Nuevo material compuesto

Ficha síntesis de la Fábrica Armada.


Para poder entender lo que a continuación se ex-
pone, es necesario hacer una significativa transpo-
sición intelectual. Se trata de imaginarse la obra de
fábrica en su conjunto, como un todo en sí mismo,
en vez de-una suma de componentes independien-
tes.
Esto implica contemplar un cambio de escala des-
de los componentes que componen la fábrica, al com-
puesto obtenido.
7 a) Fábrica cerámica sometida a flexión hon- El material al que nos referimos es, por tanto, el
zontal. Dada la simetría formal de la cercha so- edificio, el muro, el dintel, etc., en lugar de la pieza,
porta tanto las presiones como las succiones del
mortero, armadura...
viento.
Para crear la fábrica armada, simplemente hay que
armar homogéneamente por tendeles con cerchas,
una vez escogido el material de albañilería deseado,
en función de las cualidades estéticas, resistentes,
aislantes, etc. requeridas.

3.1 Componentes para crear el nuevo material


compuesto

3.1.1 Tipos de Cerchas


Para elegir la cercha adecuada, primero habrá que
decidir que tipo de protección ante la corrosión se re-
8 El arco existe aunque no se evidencie formal-
quiere, en función de que la obra de fábrica esté en
mente. La fábrica tiene vida. Arco atirantado cie-
go (J. M Adell, viviendas de plaza de la Remonta). un ambiente seco, húmedo o agresivo.
Terna 2 Prevención del agrietamiento de fachadas con la taboca armada

También deberá tenerse en cuenta, si se van a utili- Todas estas deformaciones impuestas que afec-
zar armaduras hechas con alambres o pletinas, según tan a lo largo y ancho del muro, pueden controlarse
se vayan a hacer juntas de mortero normales o finas. adecuadamente disponiendo regularmente cerchas
Por último se escoge el diámetro adecuado a las para evitar la fisuración de la fábrica.
solicitaciones. La triangulación absorbe las tensiones de la fábri-
ca no sólo a lo largo del muro, sino también en todo
3.1.2 Adecuación entre Cerchas y Materiales su ancho. Esto es muy importante para las hojas de
La armadura apropiada deberá de tener un ancho fábrica exteriores que están sometidas al calenta-
inferior en 3 ó 4 cm. al grueso del muro, siempre que miento o enfriamiento por una sola cara.
se trate de una sola hoja aparejada a soga.
Existen anchos de cerchas para cada tipo de ma- (B) : Soporta Flexión Vertical
terial y grueso de fábrica. Son muchas las ocasiones en que la fábrica debe
de salvar huecos sobre puertas o ventanas. Si el re-
3.1.3 La creación del nuevo material compuesto parto de tendeles armados dispone de alguna arma-
La regularidad de tendeles armados (su separación dura en las primeras hiladas sobre el hueco, puede
vertical) para obtener el nuevo material compuesto de- constituirse dinteles en arco de descarga atirantado,
penderá: sin tener que recurrir a materiales heterogéneos (car-
- del grueso de la fábrica (ancho pieza) gaderos) para salvar el hueco.
- de la separación vertical de los tendeles (altura Por lo mismo, una partición o cerramiento pueden
pieza) quedar sin apoyo por exceso de deformación del for-
- del diámetro de los alambres longitudinales de jado que les sustente (lo que suele darse muy a me-
la cercha nudo en el tiempo), creando tracciones en la base de
- de las solicitaciones que se deseen afrontar la albañilería capaz de agrietarla, a menos que se ha-
El nuevo material compuesto creado, es muy va- ya previsto un armado de las primeras hiladas sobre
riable en función del tipo de material de fábrica utili- el apoyo, que de darse el caso, atirantarían el arco de
zado (calidad, forma, tamaño...), pudiendo ser más o descarga en que se constituiría el muro, evitando su
menos homogéneo o heterogéneo. fisuración y agrietamiento (Fig. 10).
El mortero cumplimentará las exigencias del fabri-
cante de la pieza, recomendándose aplicar un Mortero (C) : Soporta Flexión Horizontal
M-80. Deberán seguirse los consejos de colocación Todo muro de fábrica está sujeto a acciones hori-
del Manual sobre La fábrica armada. zontales perpendiculares a su plano.
La acción del viento actúa sobre los cerramientos,
generando presiones o succiones, que también en
3.2 Nuevas Cualidades de la Fábrica Armada
ocasiones inciden sobre las-particiones, especialmente
(A): Soporta Deformaciones Impuestas durante la construcción si se trata de paños esbeltos
Las deformaciones impuestas afectan a todos los o de gran luz.
materiales en mayor o menor medida, y de forma di- El material compuesto fábrica armada, gracias a la
ferenciada en el tiempo. armadura triangulada en forma de cercha, puede ab-
Así, los materiales cerámicos dada su cocción y se- sorber importantes acciones eólicas que dependerán
gún el tipo de arcilla, tienen tendencia a absorber la hu- del:
medad del ambiente, en mayor grado después de los - ancho del muro de fábrica, es decir, ancho de la
primeros días de fabricación, lo que puede ser causa cercha
de expansión por humedad, más acusada cuando se - separación vertical de los tendeles armados
emplean las piezas los días inmediatos a su cocción. - separación horizontal de los soportes de reac-
Por el contrario, los materiales conglomerados tie- ción
nen tendencia a perder la humedad de fraguado du- La acción horizontal del empuje del terreno o del
rante los primeros días de su fabricación, lo que pue- agua también puede soportarse ventajosamente en
de producir retracciones en paños de fábrica, si se mayor o menor cuantía en función de los parámetros
construyen sin el apropiado curado del material. expuestos.
Los cambios térmicos extremos afectan a la de- Donde se prevean terremotos, la triangulación de
formación de las fábricas, produciendo dilataciones y la cercha contribuye eficazmente a evitar daños
contracciones entre día y noche, y entre estaciones (Fig. 11).
climatológicas (Fig. 9). ((A) f (B) + (C)j: Efecto de trabajo combinado
capituio II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

Según se disponga el armado, puede conseguirse 729


Previene lo fisurocidn
el efecto de trabajo combinado que resuelve el con-
Confiere ductilidod
junto de solicitaciones que se han expuesto separa-
damente para su mayor clarificación, si bien en la
realidad suelen darse conjuntamente muchas de ellas.
Nuevamente conviene recordar que el concepto de
la fábrica armada como material compuesto, afecta al
edificio en su conjunto como un todo interrelaciona-
do, cuyas acciones y reacciones, si así se han calcu-
lado y construido, pueden afrontarse por más de un
elemento a la vez. Ello permite economizar sustan-
cialmente el armado a disponer.

3.2.1 Más vale prevenir que curar:


La fábrica armada As = 0.05 % Sección fabrico
Cuando aparece una fisura o grieta en la albañile-
ría de un edificio, puede ser ya demasiado tarde pa- 9.
ra resolver adecuadamente el problema originado. De

©
haberse prevenido durante el proceso de construc-
_ , Aumenlo los p r e s t a c i o n e s
ción podría haberse evitado. , J técnicas
El coste de la reparación de las grietas, siempre es
un gasto añadido al de la construcción inicial, no me-
nos importante que el coste en imagen para el Promotor,
Constructor, Propiedad, Arquitecto, etc. (Fig. 9).
La sociedad actual está muy sensibilizada en la exi-
gencia de calidad en la construcción.
La albañilería, uno de los capítulos más tradicio-
nales de la construcción, ha experimentado en los úl-
timos años una gran evolución gracias a la mejora de
las cualidades de los materiales de fábrica. Sin em-
bargo, la rigidez propia de éstos materiales contrasta
actualmente con la capacidad de flexión que tienen
los elementos estructurales con que se combinan. Ello
puede llevar a fisurar la albañilería por concentración
de tensiones, que la fábrica no es capaz de asumir si 10.
no está convenientemente armada.
Para prevenir el problema de la fisuración en la al-
Potencio y e c o n o m i z o la
bañilería se han ideado las armaduras prefabricadas
de tendel, que se disponen en las juntas horizontales
® Arquitectura.
Sismorresistente
Construcqjón

de la fábrica.
Como resultado de aplicar C e r c h a s en obra,
se obtienen muros de un nuevo material com-
puesto fábrica armada, que tiene las cualidades
propias del material de fábrica utilizado, más una
capacidad a tracción, que aumenta las presta-
ciones de la albañilería. al tiempo que previene la fi-
suración. (Fig. 11).
Colocando Cerchas en los tendeles, regularmen-
te espaciadas a toda la altura de un muro, tanto si
se compone de piezas pequeñas o grandes, cerá-
micas o de hormigón, macizas o huecas, se consti-
tuyen paños de fábrica armada, capaces de sopor-
tar tensiones en dos planos Si además se disponen 11.
Tema 2. Prevención del agnelamienio de faenadas con la fábrica armada

varias de estas armaduras en un mismo tendel, po- de ellas paralelas una al lado de otra en la misma hi-
drán soportarse esfuerzos localizados. (Fig.10) lada, en muros gruesos, incrementándose sustancial-
Las aplicaciones más habituales del armado de ten- mente la capacidad resistente de los dinteles.
deles en la albañilería, con su correspondiente cálcu- Para evitar el posible descuelgue de la primera hi-
lo tabulado, junto con la forma de prevenir la fisura- lada del tendel, se utilizan ganchos de cuelgue apro-
ción, vienen recogidas en él: piados a la altura de cada tipo de pieza.
Para garantizar el anclaje de las armaduras, éstas
3.3 Aplicaciones de la Fábrica Armada (Fig, 9) deben prolongarse al menos 50cm. a ambos extre-
mos del hueco.
(1) : Previene la fisuración: confiere ductilidad Las aplicaciones más frecuentes se dan:
Para prevenir la fisuración de la albañilería es ne- - Frente a asientos diferenciales del terreno bajo
cesario contar con una mínima cuantía de armado que muros de carga
viene fijada por el grueso de la sección de la fábrica. - Frente a flexiones de viga/forjado bajo tabiques
El EC-6 recomienda armar con el 0,05% de la sec- y cerramientos
ción en muros normales (hasta 19cm.) y con el 0,03%, - Frente a contracción, retracción o dilatación de
muros gruesos (de 20 a 30 cm). También está limita- paños largos
da la separación vertical máxima de tendeles arma- - Frente a concentración de tensiones, alrededor
dos a 45 ó 60 cm. según países. de huecos
Según que el diámetro de los dos alambres longi- - Frente a concentración de tensiones, bajo cargas
2
tudinales de las cerchas sea de 4 mm. (25mm de área) puntuales
2
ó 5 mm. (35mm de área), y en función de la altura de
la pieza de la fábrica, podrán cumplimentarse estos (3): Potencia y economiza la Arquitectura (Fig. 11)
requisitos armando a distintos niveles. Todo lo anteriormente expuesto es apllcabe a una
La configuración triangulada de la cercha permi- o a dos hojas de fábrica de forma independíente, en
te aumentar la resistencia a compresión de la fábri- función del grueso y tipo de material que tenga cada
ca por efecto zuncho que ejerce sobre los tendeles una, y de las solicitaciones a que estuvieran someti-
armados. das. De esta forma las dos hojas de un Caw'fy Wall,
Las aplicaciones más comunes son: pueden llegar a mantener una independencia estruc-
- En el incremento de separación de las juntas de tural total.
dilatación Desde el punto de vista constructivo en muchas
- En la ejecución de dinteles de material de fábri- ocasiones, resulta muy ventajoso hacer solidario el
ca homogéneo trabajo de ambas hojas. Ya que es posible aprovechar
- En muros sometidos a la presión o succión del la mayor inercia que se obtiene de armarlas triangu-
viento lando conjuntamente, en beneficio de un significativo
- En muros sometidos al empuje del terreno, pis- aumento de las cualidades resistentes del muro ca-
cinas... puchino así construido.
- En la ejecución de cadenas de enlace y reparto Este hecho no impide que el espacio intermedio
de forjados entre las dos hojas, que no tienen por que estar cons-
truidas con el mismo tipo de pieza (aunque sí se acon-
(2) : Aumenta las prestaciones técnicas (Fig. 10) seja que sean del mismo material a efectos de defor-
Si además de armar de forma homogénea la fábri- maciones -como por ejemplo ladrillo visto/l.hueco-),
ca se requiere localizar mayor cuantía de armado en pueda dejarse vacío, rellenarse en parte con aisla-
determinadas zonas para acciones localizadas, es fá- miento, o macizarse con hormigón armado.
cil de conseguir con dicha técnica sin más que utili- En determinados casos interesa levantar las dos
zar el ancho apropiado de las armaduras, en función hojas en fases separadas, y con materiales distintos,
de las necesidades. pudiendo quedar las armaduras horizontales en es-
Bajo estos criterios, en el Manual español, el Prof. pera para el atado de ambas hoias solidariamente,
J.A. Lahuerta ha desarrollado tablas de cálculo sim- después de naber aplicado el aislamiento (si se re-
plificadas para dinteles bajo cargas de forjado. Las ta- quiere) con planchas o proyectado.
blas referidas a materiales cerámicos, se han publi- Una combinación interesante puede ser un muro
cado en El muro de ladrillo de Hispalyt [11 .j doblado de ladrillo visto/bloque termoarcilla, con ape-
Dichas tablas se han hecho utilizando las armadu- nas 1 cm. de separación entre ambos materiales, que
ras ae 50 mm. de ancho, pudiendo colocarse varias funciona excelentemente desde el punto de vista re-
capitule II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

sistente y térmico y de la humedad, al tiempo que so- CAPiuUtoOAO 2%


t
;0*C£HSACtX

131
luciona la cara externa sin tener que revocar.
El campo de aplicaciones se amplía:
- Evitando puentes térmicos, sin perder homoge-
neidad la fábrica
- Al construir muros dobles/capuchinos, con va-
rios materiales
- Al dejar esperas para solidarizar distintas fases JE GRADACION
SU«»?R*>C(A|.
'e obra
I MA«TD4*tfMTC
- Al poder construir sin tener que aparejar las piezas
' ACUSTICA
- Al incrementar la libertad técnica y formal del
' MIGaOTFMOCOAD
Arquitecto
OÍSCONOCOO
- A la Construcción Sismorresistente
[(1)+(2)+(3)]: La Idea constructiva C O R R O S lOH
DEFORMACION
Es evidente que todas estas aplicaciones de la fá- AiSCAUlCNTO T í H M C O
brica armada son posibles gracias a La Idea cons-
tructiva de colocar cerchas en los tendeles de la al- 12. Diagrama del estudio sobre las causas de deterioro en las
bañilería. obras de fábnca C.S.T.C. Bélgica 1977 - 1979.

Sólo falta acostumbrarse a utilizar los distintos an-


chos y diámetros apropiados a cada caso, capaces
de soportar los esfuerzos en el plano del tendel. A=0.05%S
Obsérvese que la armadura [1.] está organizada de 04mm 05mm
forma simétrica para evitar resultados negativos por en en
en en
errores de colocación del albañil, y que además todas en en
las cerchas están fabricadas con el adecuado trata- en g en
rn en
miento anticorrosión que cada caso requiera. ¡Hí en
en en
• j
en ED
3.4 La Fábrica, Homogénenamente Armada en en
en
if^ti en
La mejor forma de diseñar y construir para evitar en en
en en
todo tipo de problemas en la albañilería surgidos por —1 K - U . 5
su falta de capacidad a tracción, es armar de forma I m
homogénea la fábrica, es decir, a niveles regulares al-
13. Armado para el control de la fisuración de muro de 1/2 pie
rededor de los 40cm. de altura. de ladrillo métrico (según EC-6) 2,5 mi x nf con cerchas de alam-
Modulando la fachada con cierta habilidad, es bres de 4 mm. cada 40 cm. de altura. 1,6 mi. x rrí con cerchas de
posible simplificar enormemente la construcción alambres de 5 mm. cada 60 cm. de altura.
en beneficio de la calidad y economía de la edifica-
ción.
Se trata de armar conociendo y aprovechando a la ello la aplicación de las armaduras en forma de cer-
vez todas las posibilidades que el sistema ofrece, lo cha [12] (Flg.12).
que equivale a poder mterrelacionar las nuevas cuali-
dades con el campo de aplicaciones, que la fábrica 3.5.1 Tipología constructiva de muro de cerramiento
armada ofrece, es decir contemplar a un mismo tiem- En ocasiones caben varias soluciones:
po: (Í(A)+<1)I t- l(B)+(2)] + [(C)+(3)l). Se puede obtener la misma cuantía de armado del
0.05% de la sección de un muro de 1/2 pie de fábri-
ca de ladrillo visto (11,5cm), armando con cerchas en
3.5 El Control de la Fisuración
los tendeles (Fig 13):
Investigaciones hecnas en Bélgica por el C.S.T.C. - cada 40 cm. de altura (6 hiladas) con cerchas de
analizando el porcentaje de obras de fábrica agrieta- diámetro 4mm,
2

das y sus causas, al inicio del uso de la fábrica arma- Lo que supone 2,5ml x m de cerchas.
da en este país, y depués de su aplicación durante 20 - cada 60 cm. de altura (10 hiladas) con cerchas de
años, demuestran que las causas de fisuración dis- diámetro 5mm.
2

minuyen del 40 al 12%, teniendo mucho que ver en Lo que supone 1.6ml x m de cerchas.
Tema 2 Prevención del agneiammntc de fachadas con fa fábrica armada

Murlor RND.S'E 250


13. Ejecución en dos etapas de los pa-
ños de fábrica armada en esquina de 15. Cerramiento de dos hojas. Muro capuchino
cerramiento, viviendas V.P.O. atado y reforzado con cerchas a caballo de las
dos hojas.

/ ^1
A=0.03%S
4' c
\ A
v
¡ \ A
Recientemente se ha presentado en Londres un
estudio comparativo entre costes de edificios cons-
_ truidos de forma tradicional y el ahorro obtenido apli-
( r- V
-- -JT. cando los conceptos de la fábrica armada [13].

CD é y
C=t - Según la investigación de costes realizada, el aho-
en E .
r rro es muy importante en dinteles y tabiquería, sin con-
* en * y
tar además las garantías de evitar la fisuración y por
• tanto el ahorro de costes posteriores muy elevados.
_: ¡ Respecto al estudio hecho sobre la aplicación del
—•
29_ concepto de la fábrica armada en viviendas de muros
- — .— 1 m J de carga de Alemania, Italia y Suiza, el incremento me-
31
dio equivale al aumento del 0,4% del coste de la es-
14. Armado para el control de la fisuración de muro de 1 pie de tructura de muro de carga (colocando cerchas cada
grueso de fábrica cerámica. h = 40cm de altura).
2,5 mlxm' con cerchas de alambres de 5 mm. cada 40 cm. de al-
tura.
Es muy ventajoso desde el punto de vista econó-
mico, aprovechar las mayores posibilidades técnicas
que ofrece la fábrica armada a la hora de construir con
ella. Este es el caso de los muros sometidos a la ac-
3.5.2 Tipología constructiva de muro de carga ción horizontal del viento cuando los soportes estruc-
Si se trata de un muro muy grueso: turales están muy distanciados, como suele ocurrir en
Se puede obtener la cuantía de armado del 0,03% edificios industriales o grandes superficies (Fig.15).
aplicable a muros de fábrica gruesos (30cm), con cer- La mayor economía está sin embargo, en eludir los
chas los tendeles (Fig.14): costes de reparación por fisuración y agrietamiento
- cada 40cm de altura (6 hil.ladri./2 h.bloque) con que suelen darse a lo largo del tiempo en la albañile-
cercha de 5mm ría tradicional sin armar, al ser la albañilería el eslabón
2
Lo que supone 2,5ml x m de cerchas. más débil de una cadena constructiva donde los otros
componentes soportan tracciones.
3.6 Economía y Seguridad en la Albañilería La fábrica armada como material compuesto ofre-
ce seguridad y economía en la albañilería.
- Estudio comparativo de costes
capitulo II Patología e intervención en cerramientos y acabados

16. Grietas y fisuras producidas por la acción sismica.


b por alabeo del muro fuera del plano,
s por tracciones diagonales del palo de fábrica,
f por tracción a flexión en las esquinas de los huecos.

17 a) Construcción sismorresistente: el armado horizontal con


cerchas dispuestas regularmente, ha de ir combinado con el ar-
mado vertical en esquinas, junto a huecos y pilastras.

17. b) Solución Murfor acorde con la norma sismi-


ca francesa.

3.7 La Construcción Sismorresistente La reciente norma española [15] sobre construc-


ción sismorresistente no contempla apropiadamente
En zonas de grado sísmico elevado, es imprescin- las ventajas que se obtienen de aplicar la fábrica ar-
dible contemplar el armado horizontal de la fábrica si mada a la albañilería cerámica, mientras que por el
se quieren evitar daños en edificios y personas. contrarío sí recoge las ventajas de armar con redon-
Dependiendo del riesgo existente, la cuantía de ar- dos las fábricas "de bloques de hormigón hueco.
mado será distinta.
Es necesario corregir este error manifiesto de nues-
No debe olvidarse la necesidad de arriostrar tra norma, que se ha producido por el involuntario des-
unos muros de fábrica con otros, a fin de que conocimiento de la fábrica armada.
todos contribuyan a estabilizar la obra frente a las ac-
El EC-6 contempla un tipo específico de fábrica
ciones horizontales alternas y repetidas del seísmo
que llama confinada, idónea frente al seísmo y que
(Fig.16).
viene a ser la típica fábrica de bloque de hormigón
Según los expertos en la materia [14], la acción sís-
hueco con zunchos y pilastras de hormigón armado,
mica produce en la fábrica fisuras o agrietamientos de
o bien fábricas que rigidizan pórticos de hormigón ar-
tres tipos (Fig.17):
mado [16].
- por alabeo del muro fuera del plano (verticales)
- por tracciones del paño de fábrica (diagonales
en el paño) 3.8 La Normativa y la Fábrica Armada
- por tracción a flexión (diagonales en esquinas de
huecos) La Normativa española sobre fábrica de ladrillo 1 1 7 ]
Las solicitaciones que contribuyen a ese tipo de fi- no contempla el armado de la fábrica, exclusivamen-
suración, pueden absorberse en gran parte armando te plantea anclajes de atado para muros doblados. Y
regularmente con cerchas, y añadiendo suplementos sólo en otro apartado recomienda armar las juntas ba-
en esquinas y zonas criticas. jo concentración de cargas.
El armado horizontal con cerchas ha de ir combi- La Normativa europea recientemente aprobada EC-
nado con el armado vertical correspondiente, en es- 6 [5], sobre Estructuras de fábrica, que actualmente
quinas, junto a huecos de puertas y ventanas, y dis- está en fase de traducción al español, y de adapta-
poniendo pilastras cada 4 ó 5 m. ción al DNA (Documento Nacional de Adaptación) con-
Tema 2. Prevención del agrietamiento de tachadas con la fábrica armada

I.U ción internacional y merece la suficiente atención pa-


ra hacer un articulo aparte.
Los resultados de las campañas de ensayos ya
realizadas han sido publicadas nacionalmente en
Madrid 12/94, y en London 10/95 [20] [21].
Simplemente indicaremos los campos en que se
está investigando:

Tetrapilonos del Espinillo: Ensayo en obra


([(A)+(1)] + [(B)+(2)] + [(C)+(3)])

Ensayos de Dinteles a Flexión Vertical: (Fig.18)


[(B)+(2)] CEDEX-MOPTMA

Ensayos de Adherencia entre componentes: tipo


18. Ensayo a flexión vertical de dintel de Termoarcilla con fvturfor pull-out en la ETSAM y el TORROJA
en el CEDEX.
Ensayos de Dilatación en Muros Largos [(A)+(1)] en
ciudades con climatologías diversas

Ensayos de muros a Flexión Horizontal [(C)+(3)]


(Fig.19) para la Fachada Contemporánea "ACW" y
"DCW".

4. L a fachada contemporánea con la


fábrica armada

4.1 El Cavity Wall y su controversia

En otoño del 91, se publica el premio de calidad


de la fábrica de ladrillo recayendo en el edificio The
Grimaldi Park House [22] en Londres, donde se prac-
tica una solución de cerramiento autoportante de un
19. Ensayo a flexión horizontal de muro de ladrillo perforado
pie de ladrillo para la rehabilitación de un edificio his-
Malpasa con Murfor en el CEDEX.
tórico. Un planteamiento equivalente se hace en el
Atkin Building [23] utilizando un muro de 1 pie auto-
templa ampliamente la fábrica armada y en concreto
portante pasante por delante de la estructura metáli-
las posibilidades de los distintos tipos de armaduras
ca. Hammet escribirá posteriormente sobre este tipo
de tendel.
de fábricas pasantes [24].
En especial hace referencia al armado de muros
En marzo del 92 en Londres [25], se plantea un
capuchinos en donde las armaduras de tendel cum-
Congreso bajo el título: The Cavity Wall Controversy:
plen una doble función:
Have We Got It All Wrong?
- la de armar la fábrica, controlando su fisuración
En el Congreso se contraponían varias tendencias:
[18]
- los partidarios del sistema multicapas nacido a
- la de atar las dos hojas juntas (a modo de llaves principios de este siglo y que todavía se consideraba
de atado) permitiendo que trabajen solidariamente [19] adecuado, si bien cabía mejorarlo en algunos aspec-
tos [26].
3.9 Investigación con Fábrica Armada - los que planteaban que dicha solución estaba
y Cerámica agotada por haberse llegado a una excesiva compli-
cación y coste de sus componentes constitutivos, y
La investigación desarrollada, o en fase de elabo- que era necesario replantearse el volver a una solu-
ración, en España con materiales cerámicos, Ladrillos ción de muro homogéneo de una sola hoja como en
perforados. Malpesa, Bloques Termoarcilla y Armaduras la antigüedad [27] [28].
Murfor, está actualmente en la cima de la investiga- - los que proponían una hoja exterior gruesa de 1
cap/lulo II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

pie de fábrica de ladrillo pasante por delante de la es-


tructura, exponiendo los edificios que acababan de
ser galardonados [29].
- No faltaron tampoco los que observando con pers-
pectiva la controversia, la entendían más como una
lucha de intereses entre fabricantes de componentes
para el cavity wall, y fabricantes de materiales de ais-
lamiento [30].
En el 3IMC [10] de octubre del 92, este autor pre-
sentó el "ACW" (Autoportante Cavity Wall) con una
hoja exterior de fábrica armada autoportante de 1/2 J u n l O * 30 r»
4 . C l ~ -
pie de grueso pasante por delante de la estructura.
Este planteamiento sorprendió porque asumía parte 20 a) -ACW" Autoportante Cavity Wall.
de las ventajas de cada uno de los sistemas de la con-
troversia anterior, al tratarse de una hoja delgada, y
con muy pocos anclajes, gracias a las posibilidades
que ofrece el armado por tendeles.

4.2 La Fachada Contemporánea: Arquitectura sin


fisuras con la fábrica armada

Por La Fachada Contemporánea: Arquitectura s


in fisuras con la fábrica armada, debemos de enten-
der aquel muro de carga o cerramiento que se
aprovecha de las posibilidades de la fábrica armada
en su conjunto, tanto a efectos de controlar la fisu-
ración, como para aumentar sus cualidades técnicas. 20 b) "DCW" Dúplex Cavity Wall.
Cuando se aplica al ladrillo visto, supone una nove-
dad especial, ya que éste se aprovecha de unas ven-
tajas con las que hasta el momento no podía contar
(Fig. 20).
El "ACW" plantea una solución radical a la contro-
versia del Cavity Wall, que requiere de tiempo de re-
flexión y asimilación para poder entenderlo sin apa-
sionamiento, y llevarlo a cabo con sencillez, naturalidad
y economía, en beneficio de la mejora de la calidad
de la arquitectura, con independencia de los diversos
intereses comerciales que concurren en la construc-
ción [10].
El planteamiento del "ACW" lleva al límite la con-
sonancia entre disminución de componentes y cos-
tes, y el aumento de calidad del sistema. Se trata de
construir la hoja exterior autoportante de 1/2 pie de 21. La medianera mediterránea. Ventilación continua al apoyar
el tabique en costillas verticales.
grueso, y armada contra la fisuración, con el mínimo
de elementos de relación o conexión entre la hoja ex-
terior y la estructura. (Las relaciones se expondrán en la fábrica, que puede ser pasante, permite ventilarse
el artículo III.) a través de su cámara de aire en toda la vertical del
Al igual que en la medianera mediterránea (Fig.21) edificio.
el tabique pluvial se sostiene exclusivamente con las
costillas verticales de fábrica que sobresalen de las
4.2.1 El "ACW" y el "DCW": Diferenciación
diversas crujías, la fachada contemporánea, plantea
conexiones exclusivamente en la vertical de los so- Existen dos versiones claramente diferenciadas en
portes o muros de arriostramiento. De tal manera que la fachada contemporánea aplicada a cerramientos:
Tema 2. Prevención del agrietamiento de fachadas con ia fábrica armada

22. "ACW" Autoportante Cavity Wall:


136
proceso de construcción del "ACW" con
no|a exterior autoportante de fábrica ar-
mada.

1. " ETAPA: Levantamiento de la estruc-


tura.
1 .A.-Perfil para los anclajes de la hoja
exterior.
1 .B.-Soportes y forjados al mismo fren-
te.

2. ETAPA: Ejecución de la hoja interior


a

del cerramiento.
2.A.-Armado inferior y regular de la ho-
ja interior.
2. B.-Caja de persianas a haces de tabi-
quería.
J
3. ETAPA: Aplicación del aislamiento.
3.A.-Aislamiento aplicado en continui-
dad.
3. B.-Barrera ignífuga a nivel de forjado.

a
4. ETAPA: Construcción de la hoja ex-
terior de fábrica armada.
4.A.-Arranque en apoyo discontinuo del
muro autoportante.
4.B.-Armado de dinteles de fábrica ar-
mada.
4.C-Armado regular de la hoja exterior
de fábrica armada.
4.D.-Anclaje de la hoja exterior a los per-
files 1A.
4.E.-Relación entre carpintería, viertea-
guas, guía de persiana.
4.F.-Juntas de dilatación o cambios de
plano.
4.G.-Remate superior en peto de c u -
A D E l i : CAVITY WAfc 3m biertas o junto a forjados.

- "ACW" (Autoportante Cavity Wall) sólo compro- - El "DCW" (Dúplex Cavity Wall) es muro auto-
mete a la hoja exterior en su actuación de absorber el portante que hace trabajar solidariamente a las dos
viento (Fig. 22). hojas del cerramiento para absorber el viento. La ar-
En el "ACW" en función del 1/2 pie de ancho de los madura de tendel triangulada cumple una función dú-
ladrillos, y las correspondientes cerchas situadas ca- plex puesto que arma controlando la fisuración, al tiem-
da 40 cm. de altura, se pueden separar los anclajes po que actúa de llaves de atado entre las hojas de
hacia unos 6 m. de distancia para una acción de vien- fábrica.
to elevada, contando con el ancho del ladrillo métri- El "DCW" saca el máximo provecho de las cuali-
co o castellano, de 11,5cm de ancho. dades resistentes de la fábrica armada.
Esto hace del "ACW" una solución ideal para edi- En el "DCW", contando con el atado de 2 1/2 pies
ficios residenciales donde las luces entre soportes o de fábrica cerámica más el ancho de la cámara de
la separación de los muros de carga rondan los 6 m. aire, y situando las correspondientes cerchas cada
* Para exponer el proceso constructivo del ACW, 30 cm. de altura, los anclajes a los soportes se pue-
se ha tomado como base el cerramiento del edificio den llegar a distanciar 8 ó 9 m. Los cálculos con-
de El Espinillo en Madrid, del autor del artículo. templan un diámetro de 5mm. en el alambre diago-
Se comprende que en el "ACW", al estar desliga- nal de la cercha.
das en su totalidad las dos hojas de fábrica, es posi- En el caso del "DCW" son los edificios de naves
ble aplicar después de la cámara de aire cualquier ais- industriales, polideportivos, grandes superficies, ofi-
lamiento sobre la hoja interior y la estructura, o utilizar cinas... los económicamente rentables para ésta so-
una hoja interior de material de fábrica con suficiente lución de muro.
coeficiente de aislamiento, de modo que se ahorre co- En el "DCW" según el tipo de edificio de que se
locar otro componente en la cámara. trata, la hoja interior puede ser de material cerámico
'Capitulo II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

137

a e c

23. Centro Comercial Max Center, Erosqui. "DCW" Dúplex Cavity Wall de hoja exterior de ladrillo visto y hoja interior de ladrillo hueco
doble, Uriarte/Arechavaleta, Arquitectos, Bilbao.
a) Vista del edificio de 500 x 100 m. de planta aproximada.
b) Detalle exterior de la ejecución del cerramiento con 1/2 pie de ladrillo visto con bandas blancas.
c) Detalle del armado de las zonas curvas, Poligonal de cerchas cortadas y solapadas más de 25 cm.
d) Trasdós de la hoja exterior de fábrica armada, Armaduras Murfor RND: 5/ E-250 cada 40 cm. para trasladar la acción del viento a
costillas dispuestas cada 8 m. Armaduras Murfor RND: 4/ E-50 para armar las costillas que soportarán el viento.
e) Ejecución de la hoja interior con armado para prevenir fisuras por flechas, una vez proyectado el aislamiento continuo impermea-
ble, y colocado el babero para evitar infiltración de humedad.
f) Hoja intenor de ladnllo hueco que se casa por niveles con las hiladas previamente armadas.

aislante (Termoarcilla, Ladrillo Hueco), o bien sino pro- 4.2.2 Ventajas del "ACW" y del "DCW"
yectar el aislamiento en la cara exterior de la hoja in- Las ventajas del "ACW" y "DCW" son:
terior de la cámara. - permite los movimientos diferenciales entre la
La solución con hoja exterior de ladrillo visto e in- estructura y la fábrica sin fisurar la albañilería.
terior de ladrillo hueco, ha sido la solución adoptada - se evitan elementos de apoyo de la fábrica co-
en el Kareaga de Bilbao, donde se ha preferido pro- mo angulares.
yectar el aislamiento en la cara interior de la hoja ex - se simplifica mucho el número de juntas de di-
terior para aumentar su estanqueidad (Fig. 23). latación.
Las posibilidades arquitectónicas de la fábrica ar- - no es necesario utilizar otros componentes pa-
mada y su aplicación en la fachada contemporánea ra dinteles.
se expusieron en el 10th International Brick and Block - se puede mantener una cámara de aire vertical
Masonry Conference. en Calgary, Alberta, Canadá, 5- continua que:
7, Julio, 1994 [31] y en Florencia [32] - evita el riesgo de penetración de agua.
Tema 2. Prevención del agnetamiento de faenada-; con la fábrica armada

138 - aprovecha al máximo las cualidades resistentes


de la fábrica.
- elude utilizar gran cantidad de llaves de atado.
- ahorra costos de mantenimiento del edificio y
energía.
- aumenta la calidad del edificio al evitar su fisu-
ración.
Todas estas ventajas son mayores que el incre-
mento de coste del armado y los anclajes (Fig.24) ¡33).
Además de la solución pasante, existe la posibili-
dad de plantear una solución mixta de apoyos en los
forjados de las diversas hojas (Fig. 25).
Si el "ACW" se apoya frenteando el forjado, es re-
comendable atar las dos hojas al menos cada 60 cm.
de altura para evitar su vuelco.
En el "DCW" también puede darse la solución de
apoyar claramente la hoja interior y hacer la hoja ex-
terior pasante.
En todos los casos se cuidará al máximo la ejecu-
24. Detalle de anclaje del "ACW" planteado en las vi- ción de juntas para permitir flechar los forjados sin
viendas del Espinillo.
1. Tabicón. 2. Murfor RND 5/E805. Anclaje halfeneisen
cargar la fábrica.
HMS 25/15-D6. Anclaje Halfen ML 120/3 cada seis hi- Los límites de altura suelen plantearse entre 4 y 6
ladas. 7. Ladrillo Palau LPV-R200 240/115/50. 8. Muro plantas según países.
1/2 pie. 9. Aislamiento proyectado de 40 mm. 14. so-
porte.
4.2.3 Muro de carga homogéneo
Si en la controversia sobre el Cavity Wall, nos de-
cantamos hacia la solución de cerramiento homogé-
neo, muy adecuado para edificios residenciales, el blo-
= í que cerámico aligerado ofrece grandes ventajas
aproi
30 cm técnicas y económicas, si bien hay que contar con
añadirle un acabado de mortero de cemento o mo-
nocapa (Fig. 26)
Los planteamientos desarrollados previamente son
aquí también aplicables con la ventaja del arriostra-

•II
miento de unas fábricas con otras y el consiguiente
ahorro de la estructura de acero u hormigón armado.
Las cerchas con sus anchos variables, se acomo-
JKT» L». •-
dan perfectamente para resolver las solicitaciones de
cada paño de fábrica o zona del muro.
Así pues, es posible colocar armaduras del máxi-
2hoos 1 nota p a s a n t e 2hoias mo ancho que permita la fábrica, para zuncharla a ni-
pasantes |hO|a a p o y a d a ) apoyadas
veles regulares cada 40 cm. (2 hiladas). O por el con-
25. Tipos de apoyo posibles del "DCW" trario, pueden utilizarse armaduras más estrechas de
a) Dos hojas pasantes, b) Hoja interior apoyada y exterior pa- unos 50 mm. de ancho para acomodarse en zonas de
sante, c) Dos hojas apoyadas.
concentración de tensiones como es bajo el apoyo de
los forjados, sobre las cimentaciones y en las prime-
- ahorra impermeabilizantes, sólo se aplican en ras hiladas de los dinteles.
base de muro. También se pueden hacer muros sin cámara de ai-
- permite continuidad al aislamiento/evita puen- re utilizando dos hojas de fábrica juntas, de manera
tes térmicos. que la exterior sea de ladrillo visto y la interior de blo-
- ahorra costes de la estructura al no cargar el ce- que Termoarcilla atándose entre si regularmente por
rramiento sobre los forjados perimetrales. permitiendo niveles cada 40 cm. de altura (2 hiladas de bloque
distanciar sustancialmente los soportes del entramado. equivalentes a 6 hiladas de ladrillo), y suplementando
capitulo II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

139

25. viviendas de V.P.O. deAlcalá Comunidades, Arquitecto J. M.


Montes, Alcalá de Henares (Madrid).
26. Muro de carga homogéneo de una hoja de blo-
que termoarcilla de 29 cm. Fábrica armada Murfor
RND 5/E-250 cada 40 cm. Dos armadura Murfor
RND 4/E-50 para reparto de cargas de apoyo del
en cada una de ellas el armado que las circunstancias forjado.
precisen (Fig.27).

5. La arquitectura de la plaza de la Remonta:


La lección del pasado y la innovación de la técnica I . I U I n
/ f \ II / 1

Edificio de 57 viviendas de VPO. Plaza de la


Remonta, Tetuán, Madrid. Propiedad EMV, Constructora
Corviam 1988-1991, Arquitectos J.M. Adell y
Colaboradores.
La Plaza peatonal de la Remonta (Fig.28) es una
actuación arquitectónica nueva, dentro del antiguo
barrio de Tetuán, conocido por sus buenos ejemplos
de Arquitectura de Ladrillos del siglo XIX [34].
La complejidad volumétrica y el ziz-zagueado del
solar han obligado a definir 23 tipos de viviendas dis-
tintas de entre las 57 construidas, para dar unidad de
composición a la plaza, en continuidad con las obras
existentes y resolver el programa.
El edificio de la Plaza de la Remonta, asume un do-
ble compromiso:
- corresponder con la historia del barrio, con sus
fábricas de ladrillo a tizón y sus huecos verticales;
- hacer la actuación acorde con la modernidad, con
fábricas de ladrillo a soga de amplios huecos hori-
zontales.
Su construcción supone una apuesta por el futu-
ro, con la renovación de las fábricas mediante la fá- 27. Esquema de armado de muro doblado de ho¡a ex-
brica armada. terior con ladrillo cara vista e interior con bloque ter-
moarcilla. Cerchas anchas tipo Murfor cada 40 cm de
El edificio, con sus fábricas curvas y onduladas de
altura atando ambas hoias. Suplementos con cerchas
bandas a color, constituye un telón urbano que en- estrechas en las esauinas.
Tema 2. Prevención del agrietamiento de faenadas :on 'a faónca armada

vuelve el espacio público, abriéndose en un ventanal


sobre el cielo de Madrid (Fig. 29).En este edificio, la
fábrica armada se utilizó por primera vez en España
de forma incipiente, aunque significativa.
En la esquina entre la plaza y la calle Maestros
Ladrilleros, se levanta un torreón cilindrico, que re-
mata el edificio con una terraza abierta sobre la ciu-
dad.
La fábrica armada soluciona con sencillez, homo-
geneidad y economía, las esbeltas alas que flan-
quean el torreón circular.
La combinación de armaduras de distintos anchos
permite cumplir diversos objetivos a esta fábrica ar-
mada (Fig. 30 a y b).
La Fábrica Armada soluciona económicamente:
- las deformaciones impuestas
- el peso del dintel con efecto arco
- la acción horizontal del viento
- el atado solidario de hojas sin aparejar
- el enlace de esquina en ángulo < 90°
Total: ([(A) (1)] + [(B)+(2)] + [(C)+(3)])
+

El dintel tiene 3 m de luz, 72 cm. de canto por 24


cm. de espesor. Sus proporciones afinan el discurso
técnico-formal de la fábrica armada, como indican las
coincidencias del cálculo.
El cálculo requiere sólo dos cerchas localizadas en
los primeros tendeles para soportar el dintel, traba-
jando como un arco rebajado ciego, atirantado.
Además, esta cuantía de armado coincide, dadas las
proporciones del dintel, con el armado mínimo del
0,05% de la sección, que tiene que tener para consi-
derarse fábrica armada.
Por razones constructivas, se han empleado más
armaduras que las requeridas en la cuantía de ar-
mado mínimo, distribuidas en hiladas superiores, pa-
ra atar las dos hojas a soga del muro doblado, visto
a dos frentes.
Analicemos el edificio desde la óptica de la fábri-
ca armada para reflexionar sobre sus posibilidades ar-
quitectónicas (Fig. 31):
- Con las consideraciones expuestas en "ACW",
se puede observar el edificio de la Remonta, enfo-
cándolo como si se fuera a construir el cerramiento
de hoja exterior autoportante de fábrica armada con
cerchas Murfor.
- Cogiendo el esquema del alzado:
o
1 ) Se podría plantear un cerramiento "ACW" de
tres plantas de altura, arrancando sobre el soportal,
con apoyos en los oiiares distanciados a 3,25 m. o
29. Fábricas curvas y onduladas de ladrillo a tizón con ban-
bien a 6,50 m. En ambos casos, para salvar la luz se- das de color.
capitulo II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

ría suficiente armar las cuatro primeras hiladas del pe- Este dintel curvo volado en el aire, da que pensar
to inferior, de 1,2 m. de altura. sobre la necesidad de ampliar el campo de aplicación
o
2 ) A) Se podría plantear perfectamente en el peto de la fábrica armada por tendeles, hacia el armado es-
de cornisa, de 1,6 m. de canto, un dintel corrido de pacial o tridimensional. 3 D.
fábrica armada con apoyos cada 6,5 m., armando las
primeras hiladas.
o
2 ) B) También cabría la posibilidad de ir a una 6. "AIA": Hacia un Sistema de Albañilería
gran luz de 13,0 m., caso de aceptar la fisura- Integral, basado en Piezas Universales
ción. Cosa no aconsejable en este caso al tratarse adecuadas al Armado Tridimensional
de fábrica vista y al exterior, aunque pudiera hacer-
se con armaduras inoxidables. El Manual Murfor es- En "AIA" Arquitectura, Siglo XXI, desde hace tiem-
pañol, plantea poder aceptar la fisuración en dinte- po se está profundizando en las posibilidades de am-
les^.] pliar el armado de la fábrica a las tres direcciones del
Igualmente, considerando la zona del torreón cir- espacio [36].
cular: Con las cerchas se ha solucionado el armado bi-
3°) Cabría la posibilidad de solucionar el dintel cur- direccional de la fábrica por niveles horizontales, ya
vo con fábrica armada, utilizando armaduras tridimen- que estos existen regularmente por la tradicional eje-
sionales cananillos [4]. Esta armadura, permite armar cución de la albañilería.
bidireccionalmente con anillos superpuestos, que son Para poder armar en la tercera dirección (la verti-
capaces de soportar torsiones debido a sus cercos [35], cal), se requiere recurrir a una de las dos estrategias
Pero para ello sería obligado disponer de un ladri- siguientes:
llo que tuviera perforaciones verticales suficientemente - no aparejar la fábrica para tener líneas vertica-
amplias, y una buena dosis de paciencia... les.
Tema 2. Prevención del agrietamiento de 'acnaoas con la taonca arriada

142

31. Análisis de las posibilidades de la fábrica armada, considerando el cerramiento del edificio de la Plaza de
la Remonta. Esquema del alzado.

32. Piezas Ladriflor todo muro con opción de apertura para el armado vertical, quintando la flor. Sistema Allwall.

- utilizar piezas con amplias perforaciones verti- cerchas prefabricadas de La fábrica armada coloca-
cales. das en los tendeles, lo que da lugar a un armado bi-
Desde "AIA" y en coordinación con los fabricantes direccional, si se incorpora la tercera dimensión del
de ladrillo españoles HISPALYT, se está desarrollan- armado, disponiendo barras verticalmente o cerchas.
do una pieza que permita armarse verticalmente (cual- En ambos casos para poder armar en el sentido
quiera que sea el aparejo de fábrica que se utilice) y vertical, ya sea con barras, o mediante armaduras
por tanto posibilite llegar al armado espacial con ar- prefabricadas planas o espaciales, es preciso con-
maduras prefabricadas tridimensionales, o mediante tar con que las piezas de albañilería puedan tener
la combinación de armaduras bidireccionales y unidi- amplios huecos verticales donde poder enhebrar las
reccionales obteniéndose las tres dimensiones del ar- armaduras verticales con el mortero u hormigón ne-
mado. [36] cesario.
Para armar tridimensionalmente la albañilería, se
pueden utilizar armaduras prefabricadas espaciales. "ALLWALL": "SISTEMA DE ALBAÑILERIA INTE-
con anillos convenientemente distanciados y diseña- GRAL, BASADO EN PIEZAS UNIVERSALES ADE-
dos al efecto [4]. CUADAS AL ARMADO 3D", es una Nueva Técnica de
También es posible armar tndimensionalmente la Albañilería que utiliza un tipo de piezas de uso gené-
fábrica partiendo de las posibilidades que ofrecen las rico o universal, especialmente diseñadas para, si se
capítulo II Patología e intervención en cerramientos y acabados

requiere y previa su puesta en obra, practicar en ellas [14JCALVI, M. "Cálculo de estructuras de fábrica armada contra el
seísmo".
de forma sencilla amplias perforaciones verticales pa-
Informes de la Construcción, n° 421. CSIC. Madrid. Septiembre. 92.
ra armar en esta dirección.
[15]Norma Sismorresistente. BOE 8-Febrero-95.
Este es el caso de la Pieza Maestra Cerámica K7, (16JEC-6. 5.2.9. Fábrica confinada. Figura 5.14: Ejemplos de fábrica
que utilizada en origen como un Ladrillo o Bloque ce- confinada.
rámico, de cualidades y aplicación tradicionales, es- [17]NBE FL-90 Muros resistentes de fábrica de ladrillo. MOPU.
tá diseñada con unas pequeñas perforaciones verti- [18]EC-6. 5.2.2. Area mínima de armado (para evitar la fisuración).
5.4.2.2 Cavity Wail. Las armaduras de tendel pueden considerarse
cales, pero ordenadas de tal forma que mediante un
como llaves de atado .
ligero foque del albañil con su paleta, en cualquier mo-
[19)EC-6. Detalle constructivo: Figura 5.11: Ejemplos de incorpora-
mento puede convertirse en una pieza con amplias per- ción del refuerzo en la fábrica,
foraciones, capaz de armarse en dirección vertical. h) piezas con armaduras de tendel.
La aplicación de las piezas Ladriflor todomuro ya [20JADELL, J.M. I Congreso Nacional de Tecnología de la Arquitectura:
sean enteras, o en piezas subderivadas, obtenidas por Estudio del comportamiento de la Fábrica armada con materiales ce-
rámicos: (I) Flexión vertical, (II) Ensayos de adherencia. Departamento
cortes preestablecidos, abre un gran campo de apli-
de Construcción y Tecnología Arquitectónicas. ETSA Madrid, 24-
caciones a la albañilería cerámica del ladrillo o bloque 26/11/1994.
cara vista, con las ventajas técnicas que aporta el ace- [211ADELL, J.M. -Vertical Flexura! Bendlng In Untéis with Sed Joint
ro en sus diversas variantes de armado espacial, de t i - Reinforced Clay Masonry in Spain." 4th International Masonry
po tradicional, o pretensado, postensado. e t c . . tanto Conference. Proceedings British Masonry Society (Masonry 8). 23-
25/10/95
si se trata de elementos hechos in situ, como de pre-
¡22JGILL, L.A. & WARREN. P. 'The Atkin Building. Brick Cladding to
fabricados a pie de obra o en taller.
a SteelFramed Building; a differentapproach". The Brick Development
Association. London, 1987.-
[23]ALLIES & MORRISON. "The Gnmaldi Park House."
Bibliografía y citas
The Brick Development Association. 1991 Architectural Award. London,
[1.1 ADELL. J.M./ LAHUERTA, J.A. Manual Murfor. autum 91.
Bekaert Ibérica S.A. Travesía de Gracia 30, 08021 Barcelona [24JHAMMET, M. T h e Neglected Alternative. Offthe trame cladding.
[2.)Consorcio Termoarcilla. Hispalyt. San Bernardo, 22, 28015 Brick Bulletin".
Madrid The Brick Development Association. Winter 93/94.
¡3.]Bricforce y Expamet. Sin presencia en el mercado español. [251SUTHERLAND, R.J.M. "Have we got all wrong? "The Cavity Wall
[4,)Murfor RE. Bekaert Ibérica, S.A. Travesía de Gracia, 30. 08021 Controversy. Proceedings of the Bntish Masonry Society (Masonry
Barcelona 5). London, 03/1992.
[5.JEC-6. Design of Masonry Structures. Parte 1.1: General rules for [26)VEKEY, R.C. -Cavity Walls-Still a good solution. "he Cavity Wall
buildings. Controversy. Proceedings of the British Masonry Society (Masonry
Rules for reinforced and unreinforced masonry. 5). London, 03/1992.
[6.JADELL, J.M. Sobre la denominación de: ' L a fábrica armada". [27JF0STER, D. "Some thoughts on single leal masonry. "The Cavity
II Congreso Hispanoamericano de Terminología de la Edificación. Wall Controversy. Proceedings of the British Masonry Society (Masonry
Valladolid, 1993 (España). 5). London, 03/1992.
[7.JTORROJA. E. "Razón y ser de los tipos estructurales". Textos uni- ¡28JR0BERTS, J.J. "Solid walls versus Cavity walls - Some observa-
versitarios. CSIC. Madrid, 1957. íions." The Cavity Wall Controversy. Proceedings of the British Masonry
[8.¡ADEIL, J.M. "-Razón y ser de la fábrica armada". Society (Masonry 5). London, 03/1992.
Informes de la Construcción, n° 421. CSIC. Madrid, Septiembre, 92. [29JBELL. S.E. "Some aspects of thick skin walling. "The Cavity Wall
[9 JAOELL. J.M. "La Fábrica armada: un nuevo material arquitectó- Controversy. Proceedings of the Bntish Masonry Society (Masonry
nico".
5). London, 03/1992.
1 • Jornada Aplicaciones arquitectónicas de los materiales compuestos
[30JPEIRS, G. -Continental Cavity Walls are (sometimes) difterent. "The
y adítivados.
Cavity Wall Controversy. Proceedings of the British Masonry Society
ETSA Madrid, 13/12/1991.
(Masonry 5). London, 03/1992
[10JADELL, J.M. "77ie Architectura Potential ofBed Joint Reinforced
[31 ¡ADELL, J.M. "Architecture and research with reinforced masonry".
Masonry".
10th International Brick and Block Masonry Conference Calgary,
Third International Masonry Conference. Proceedmgs of the British
Alberta, Cariada. 5-7/07/1994.
Masonry Society (Masonry 6).
London, 26-28/10/1992. (32JADELL, J.M. "Architecture and research with reinforced masonry"
Ceramics in Architecture. Proceedings of the 8th CIMTEC-World
¡111ADFLL. J.M. "Los materiales cerámicos y la fábrica armada. El
Ceramics Conqress 28/07/1994.
muro de ladrillo".
AAW. Hispalyt. Madrid, septiembre. 92 ¡33)HALFEN. "Anclaies". Servido en España por MECANOTUBO. C/
¡1?1PFEFFERMAN, O. "Centre Scientitiaue el Tecnmque de la Isaac Peral 5, 28914 Leganés-Madrid.
Constnjction". [34)ADELL IARGILES. J.M. "Arquitectura de ladrillo del s XIX. Técnica
C.S.T.C. Bruselas. Bélgica. Informe 1977-1979. y forma". Ed. Fundación Universidad-Empresa. Madrid, 1985.
[13JTIMPERMAN, P. RICE, T. -Use otMurfor blockwork remforcement [35J0LIVEIRA. L. "La armadura tridimensional para fábrica armada".
- Price companson.". Informes de la Construcción 421. Instituto Eduardo Torroja. CSIC
Proceedmgs of the Fourth International Masonry Confemnce. London. Madrid. 1071992.
Octubre, 95 [36JAIA: Arquitectura siglo XXI. Paseo Castellana, i 54. Madrid 28046.
capitulo II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

145

3. Fisuras en acabados superficiales*

Juan Monjo Carrió


Dr. Arquitecto
Catedrático de Construcción E.T.S.A.-U.P.M.

1. Definiciones perponer una serie de capas, sobre todo para nuestra


cultura occidental, desde la construcción de los llama-
1.1 Fisuras dos muros romanos a base de un opus certum o faz
(facera) en cada cara, que podía ser pétreo o cerámi-
De acuerdo con lo mencionado en el capítulo 2.1, co y tenía el aspecto y la resistencia adecuada a los
hablamos de fisura como una rotura de la capa su- agentes exteriores, y un opus incertum de relleno del
perficial de los cerramientos (acabado) cuando afec- interior, a base normalmente de un opus caementicium.
ta exclusivamente a dicha capa y no a todo el espe- Esta técnica de las capas se ha mantenido a lo lar-
sor de aquellos. En este capítulo hablaremos de fisuras go de toda la historia como solución más económica
en acabados superficiales y no en muros de hormi- para construir cerramientos de fábrica de una forma
gón armado que han quedado estudiados en los ca- rápida, sin cuidar especialmente su acabado superfi-
pítulos correspondientes a estructuras. cial, para aplicarle a continuación una última capa de
Como veremos, tanto las causas que provo- acabado propiamente dicho de aspecto y resistencia
can estas roturas como su reparación suelen ser dife- adecuados a las acciones exteriores que puede su-
rentes a las que producen las grietas como roturas que frir, y unido al muro constitutivo con algún sistema de
afectan a todo el espesor del cerramiento y, por tanto, adherencia o anclaje adecuado a los materiales em-
merecen capítulo aparte, aunque en otras publicacio- pleados.
nes las he contemplado en el mismo capítulo.
Siendo esto así, esta capa externa de acabado
tendrá su propia vida constructiva que dependerá,
1.2 Acabados superficiales por una parte, del grueso del cerramiento al que es-
tá unido, y por otra, de las acciones exteriores que
Entendemos por acabado superficial cualquier ca- sobre ella actúan, siempre en función del material de
pa que constituya la protección superficial de un ce- que esté ejecutada. En nuestro caso, y como vere-
rramiento, sea continuo (enfoscados, revocos, guar- mos, su posible rotura (fisuras) serán consecuencia,
necidos, enlucidos, pinturas) o por elementos por una parte, de los movimientos del soporte al que
(alicatados, chapados de piedra, aplacados, etc.) y ya esté unida y, por otra, de sus propios cambios di-
sea adherido en continuidad, como revocos o alica- mensionales debidos a sus variaciones de tempera-
tados, ya este anclado por puntos, como los falsos tura y humedad.
techos de escayola o los chapados de piedra.
Es sabido que en la construcción de cerramientos
desde la antigüedad se ha utilizado la técnica de su- 2. Tipología

Al igual que al estudiar los tipos de grietas, pode-


mos hacerlo en función del material afectado y en fun-
' Esle capítulo está contenido parcialmente en otras publicaciones
del mismo autor ción de las causas de origen.
Tema 3. Fisuras en acaoados superiicaies

siguen la linea de la grieta o la junta constructiva del


soporte y, por tanto, suelen tener una linealidad muy
//
/ marcada, horizontal o vertical. Las terceras, finalmente,
YA
// vuelven a recordar la forma de las primeras, irregular,
/
/ aunque con localización más acusada por puntos, en
/ e i función de las zonas que han sufrido el ataque físico
/ //
/ o químico.
/
/ Podemos considerar también aquí los falsos te-
/ 1
'A chos y cielos rasos de escayola armada en los que
pueden aparecer las fisuras reflejo del forjado que los
FISURA POR REFLEJO FISURA POR DILATACON
D A SOPORTE -CONTRACCION- soporta y las propias, que en este caso (sobre todo
en los falsos techos) son debidas a la retracción hi-
1/ grotérmica y tienen también forma lineal.

2.1.2 Acabados por elementos


Nos referimos a todos aquellos basados en ele-
/ mentos repetitivos, que llegan a obra con un nivel de
acabado elevado y, por tanto, con una forma indivi-
dual definitiva, que se sujetan al soporte colocándo-
se de un modo yuxtapuesto. Dentro de ellos debemos
/ distinguir dos tipos según su forma de sujeción, que
FISURA PROPIA DE FISURA ENTRE PIEZAS condiciona el tipo de fisura que en ellos puede apa-
LAS PIEZAS (CRAQUÉLE) POR RETRACCION GENERAL
recer:
- Los adheridos al soporte de un modo continuo,
1. Fisuras en alicalados.
por medio de morteros de distintos tipos.
- Los anclados al soporte por puntos o líneas.
En los primeros, el tipo de fisura recuerda al de-
2.1 Según el material de acabado
tallado para los acabados continuos, aunque par-
Como ha quedado mencionado, debemos consi- cialmente condicionado por la integridad individual de
derar dos tipos de acabados con técnica constructi- cada elemento. Así, en función de la resistencia me-
va diferente; los continuos y los de elementos. En am- cánica de cada uno de ellos, la fisura seguirá la línea
bos pueden aparecer las fisuras de rotura teórica rompiendo, cuando sea necesario,
el elemento unitario o, por el contrario, seguirá las jun-
2.1.1 Acabados continuos tas constructivas entre elementos más próximas a la
Englobamos con este titulo todos aquellos de apli- teórica, al igual que ocurría en las fábricas de ladrillo
cación in situ en estado plástico o líquido, que poste- o de bloque (Fig.1).
riormente adquieren su integridad definitiva por en- En este sentido cabe mencionar que un acabado
durecimiento es decir, enfoscados y revocos de de este tipo (un alicatado, por ejemplo) es como una
morteros de cemento, cal y combinados con diferen- fábrica con un coeficiente de adherencia muy bajo
tes posibilidades de aditivos hidrofugantes. plastifi- (muy poca resistencia interna) y que, además, está ad-
cantes, colorantes, etc., guarnecidos, tendidos y en- herida a un soporte y, por tanto, condicionada por él
lucidos de yeso, y pinturas de todo tipo, con o sin en sus movimientos, sobre todo en las fisuras que son
áridos o mallas de refuerzo, etc. reflejo de aquel.
En general, las fisuras que puedan aparecer serán También pueden aparecer fisuras debidas al pro-
a su vez de tres tipos; las debidas al propio acabado, pio material de acabado, bien por sus características
por las características del material o por su ejecución fisicoquímicas, bien por las retracciones térmicas o
y proceso de endurecimiento, las que son reflejo de hidráulicas que pueda sufrir. En general, serán del ti-
soporte sobre el que están aplicados y las que son po de mapa aunque cabe distinguir dos variantes:
consecuencia de acciones químicas o físicas sobre el - Las que se producen en cada uno de los ele-
acabado una vez terminado (acciones meteorológi- mentos (el clásico craquélé de los azulejos) que no
cas, contaminación, heladas etc). Las primeras sue- afectan, ni se ven afectados, por las juntas.
len adquirir forma de mapa con distribución más o me- - Las que se reflejan en el conjunto del acabado,
nos uniforme y en todas direcciones. Las segundas por dilatación-contracción o por efectos del mortero
capitulo II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

de agarre, que sí afectan a las juntas y se pueden ver la rotación de los muros cuando reciben un empuje
afectadas por ellas y por la resistencia mecánica dei horizontal superior.
elemento, igual que en el punto anterior. En genera!, b) También pueden aparecer fisuras, sin llegar a
cabe considerar que una |unta en estos acabados es grietas, en los casos de pandeo fuera del plano cuan-
sumamente débil con respecto al conjunto y que lo do un cerramiento recibe empujes verticales.
que realmente une a los distintos elementos es el mor- c) En general, cuando el esfuerzo que se produce
tero de agarre, bien directamente, bien a través del no es suficiente para romper el cerramiento, sí puede
soporte. serlo, sin embargo, para romper el acabado. Este es
En cuanto a los acabados anclados, solo cabe con- un caso bastante corriente en los acabados por ele-
siderar las fisuras del propio elemento, aunque las cau- mentos (alicatados y chapados de piedra) en facha-
sas pueden ser variadas. El elemento en sí puede te- das, sobre todo en petos de terraza, donde si se pro-
ner algún defecto (un pelo de cantera en una piedra, duce algún movimiento de la estructura, flecha del
por ejemplo) y lógicamente a él van a parar los distin- borde, por ejemplo, puede provocar un movimiento
tos esfuerzos originando la fisura. Otro punto conflic- del peto sin llegar a romperlo, pero sí aparece la ro-
tivo es el anclaje a través del cual se trasmiten los es- tura del acabado y. por tanto, las fisuras.
fuerzos que llegan por el soporte, o en el que se coartan d) Cuando el acabado no es capaz de seguir los
los intentos de dilatación térmica de las propias pie- movimientos de dilatación/contracción del soporte,
zas. De ahí que esos sean posibles puntos de origen pueden aparecer fisuras verticales sin que éste rom-
de las fisuras. pa. Aunque no es corriente esta situación, ya que lo
En cualquier caso, para cada material y elemento normal es que los cambios térmicos afecten más a los
habrá que tener en cuenta sus características físico- acabados que al soporte. Sin embargo, cuando aque-
químicas y su sistema de anclaje, para comprender llos son muy rígidos pueden aparecer las fisuras, co-
su fisuración. mo son los casos de alicatados que, además, están
rígidamente unidos al soporte.
2.2 Según la causa
2.2.2 Esfuerzos higrotérmicos
Al igual que en las grietas, podemos agrupar las Como queda dicho, las variaciones higrotérmicas
causas origen de las fisuras en tres grandes tipos, dos afectan de una forma radical e inmediata a los aca-
según las características propias del proceso patoló- bados debido a su situación más expuesta, de ahí que
gico (mecánicas y fisicoquímicas) y otro en función de ésta sea una de las causas más importantes como ori-
la ejecución del elemento y errores (causas indirectas) gen de las fisuras en los acabados. Naturalmente, la
que en ella se han podido introducir. En cualquier ca- variación dimensional por cambios de temperatura o
so, a los efectos del posterior diagnóstico ésta es la humedad dependerá, por una parte, de los coeficien-
tipología que más nos interesa. tes de dilatación de los materiales que constituyen la
capa de acabado y, por otra, de la situación climáti-
2.2.1 Acciones mecánicas ca y la orientación y la exposición de la fachada en
Consideramos aquí todos aquellos esfuerzos trans- cuestión. Veamos.
mitidos al acabado desde el soporte al que están uni-
dos. Son, pues, consecuencia de movimientos del so- A) Cambios de temperatura
porte que introducen esfuerzos de tracción en el Provocan como sabemos dilataciones y contrac-
acabado, movimientos que, a su vez, pueden tener su ciones según el coeficiente de dilatación térmica del
origen en acciones mecánicas sobre el soporte o en material. Ello implica posibles roturas en el momento
variaciones dimensionales del mismo por cambios de de la contracción como consecuencia de las reten-
temperatura. ciones que suponen los puntos de unión del acaba-
En general, todas las acciones mecánicas que, do al soporte. Por ello conviene analizar brevemente
según vimos, provocaban grietas en los cerramien- las distintas situaciones.
tos, pueden afectar a sus acabados provocando fi- En los acabados continuos (enfoscados, revocos
suras. No obstante, interesa destacar aquellos ca- y pinturas) como quiera que la adherencia es conti-
sos en los que pueden aparecer las fisuras sin que nua y la variación dimensional se produce en todas
exista grieta que afecte a todo el espesor del cerra- las direcciones, las fisuras pueden aparecer también
miento. Concretamente, podemos mencionar los si- en cualquier dirección, por lo que tendrán la consabi-
guientes: da forma de mapa, aunque más separadas que las
a) Por un lado la fisura horizontal que aparece en provocadas por ia retracción hidráulica que mencio-
Tema 3. Fisuras en acabados superficiales

naremos más adelante. En cualquier caso, serán más


importantes en fachadas Sur y Oeste y en las zonas
más expuestas de la fachada (salientes y partes al-
tas).
En los falsos techos de escayola exteriores, sin
embargo, las fisuras serán más lineales, marcando la
mayor dimensión de cada tramo, es decir, tendrán pre-
ferentemente una dirección perpendicular a la mayor
dimensión del paño y aparecerán normalmente en el
centro del mismo, dependiendo de sus puntos de cuel-
gue o posibles enganches en los bordes.
En los alicatados, debido a su relativa continuidad
de adherencia y a la pequeña dimensión de las pie-
zas que conlleva profusión de juntas, la rotura se sue-
2. Fisura en chapado por dilatación térmica.
le producir en éstas últimas, abriéndose las uniones.
También aparecen en las dos direcciones (horizontal
y vertical) lo que acaba provocando desprendimien-
tos, como veremos en el capítulo correspondiente.
En los chapados, al estar anclados por puntos y
ser relativamente independientes las piezas, sus unio-
nes actúan como juntas de retracción y, por tanto, no
existe rotura propiamente dicha sino abertura de di-
chas uniones al contraer. Sin embargo, sí podemos
encontrar algunas fisuras como consecuencia de la
dilatación al producirse un pandeo hacia afuera del
chapado cuando no hay juntas de dilatación suficien-
tes y las uniones entre piezas no pueden actuar co-
0) CORONACIÓN 0£ FACHADA b) MOLDURAS OE ESCAYOLA mo tales por estar colmatadas de cemento. Aparecen
sobre todo, en superficies curvas convexas donde es
3. Fisuras debidas a cambios de contenidos de humedad. más fácil la aparición del pandeo hacia afuera (Fig.2).
Entonces, la dirección de la fisura se corresponde con
la perpendicular a la dilatación.

B) Cambios de contenido de humedad (Fig. 3)


Como en el caso de las variaciones de temperatu-
ra, también las de humedad producen cambios di-
mensionales en la unidad constructiva que acaban
provocando fisuras.
En general, la humectación de un material poro-
so, como son todos los que constituyen los acaba-
dos continuos, produce su dilatación, mientras que
la desecación provoca una retracción, fenómeno por
el cual pueden aparecer las fisuras. El cuadro C.1
nos da la dilatación por humectación de los mate-
riales más empleados en cerramientos de fábrica.
Caso especial lo constituyen los elementos cerámi-
cos con alto contenido en caolinita que por su avi-
dez de agua puede alcanzar unas dilataciones de
hasta 1 cm. por cada metro.
La lesión por este defecto suele ser localizada y
presenta la forma de fisuras verticales sensiblemente
paralelas, y separadas entre sí entre 20 y 50 cm. Suelen
3. b Fisuras en molduras de escayola de
rachada
aparecer en zonas de más fácil humectación y dése-
capituio II

7-/9

Por -.--.*'•-:» M ha D M M B pueden S*J*'» v* amatado v e v a d o


La escala <Ml Mteco a pan* da 10 '•aoonas euehtatives. >-:>-, i • ' Para «l cont«r*Oo - J^ÍCII:
i 2 1 Algunos ladrillos s« atetan ai too da cártamo. rWeoor» >c - i- dan .. -i - ; : , L*S
tacaría egue'cemanio. tipo rit ando, - ' "> varían _ > i los
I 3 i Todos ios productos a bate de dosificación, condiciones o> tipos -- maderi

CUADRO I. Movimientos relativos por humedad de distintos materiales.

cación continua. Así, las encontramos en arranques medias, como en recercados de ventanas, tan co-
de cerramientos donde aparezcan humedades de ca- rrientes en nuestras fachadas urbanas de finales del
pilaridad y, sobre todo, en las coronaciones de fa- XIX y principios de XX. El material constitutivo, la es-
chadas con escasa protección superior, donde la hu- cayola y los estucos de yeso, resulta muy higroscó-
mectación es relativamente fácil, pero más lo es la pico y en función de la humedad ambiente, cambia su
desecación debido a su alto nivel de exposición, so- contenido de agua y, por tanto su dimensión. Por otra
bre todo al oreamiento. (a) parte, cuando está seco resulta ser muy frágil, por lo
El hecho de que sean verticales se explica por la que su contracción provoca su rotura. De hecho, es
dirección lógica del esfuerzo superficial de tracción corriente encontrar todo este tipo de molduras fisu-
por contracción, que será paralelo a la coronación del radas en sentido transversal, con distancia media en-
cerramiento, siguiendo la de la franja que sufre la hu- tre fisuras, variable, entre los 30 y los 50 cms.(Fig. 3")
mectación y posterior desecación. Por esta misma razón, es fácil encontrar fisuras de
este tipo en falsos techos de escayola, sobre todo en
También podremos encontrarnos zonas puntuales
zonas de humedad cambiante como exteriores y ha-
con el mismo efecto, cuando existe una humedad lo-
bitaciones húmedas, si no se ha independizado de las
calizada, bien por filtración, bien por rotura de tube-
paredes.
rías. Entonces, la mancha de humedad con origen en
un punto provoca una dirección radial de humecta-
ción que al desecar produce fisuras irregulares en for- 2.2.3 Deficiencias de proyecto y ejecución
ma de mapa o con líneas más o menos concéntricas. Conjunto de errores de diseño y obra que introdu-
Caso aparte lo constituyen las molduras de esca- cen defectos constructivos que actúan como causas
yola en fachadas, tanto en cornisas e impostas inter- indirectas. Son normalmente problemas de aditividad,
Tema 3. Fisuras en acaoados superficiales

es decir, de unión excesivamente rígida entre elementos


constructivos diferentes que necesita cierta indepen-
dencia de movimientos o, en general, ausencia de jun-
tas que permitan esa libertad de movimiento; veamos.

A) Uniones constructivas mal resueltas


La aplicación de un acabado pasando sobre la unión
de un elemento de cerramiento con otro estructural,
lleva a la inevitable separación de éstos y a la consi-
guiente rotura de la capa de acabado en ese punto.
En realidad se trata de una grieta, ya que la separa-
ción afecta también al soporte, pero lo que de verdad
se rompe es la capa de acabado, ya que el soporte
4. Fisura en chapado de piedra con pelo de cantera. estaba ya rofo desde su ejecución, al ser una unión
defectuosa entre elementos constructivos diferentes.
De hecho, desde el proyecto diseñamos la yuxtapo-
sición de dos unidades constructivas distintas pen-
sando que al aplicarles un mismo acabado superficial
lograremos que trabajen como un solo elemento, lo
que es totalmente imposible, sobre todo si se trata de
unidades con misiones constructivas distintas.
Entonces, a lo largo de su vida constructiva se mue-
ven de un modo independiente y se abre. Uno de los
casos más claros es la yuxtaposición en el mismo pla-
no de un elemento estructural (pilar o forjado) con un
cerramiento, bien de fachada, bien de tabiquería, re-
cubiertos posteriormente por un mismo acabado, bien
continuo, bien por elementos. Se trata de fisuras muy
lineales que reproducen la unión errónea.
Por último, podemos considerar unión constructi-
va errónea al excesivo atado entre falso techo de es-
cayola y paredes, cuando la dimensión es muy gran-
de (> 4 m) o hay peligro de cambios de humedad o
5. Afogarado en enfoscado por mortero rico.
temperatura (exteriores)

B) Falta de juntas de retracción/dilatación


La importancia de los cambios dimensionales por
variaciones higrotérmicas nos indica la necesidad de
juntas que los posibilite. Por el contrario su ausencia
llevaría a la aparición de fisuras. Esto es así para to-
do tipo de acabados, tanto continuos como por ele-
mentos, aunque probablemente sean más frecuentes
y llamativas las lesiones en los continuos, ya que en
los segundos, las propias uniones entre piezas pue-
den actuar como juntas de dilatación/contracción y
absorber los movimientos. Un caso particular lo cons-
tituyen, de nuevo, los falsos techos de escayola lisa,
tanto en exteriores como en interiores.

C) Materiales inadecuados
Podemos considerar, tanto los casos de deficien-
cia en el propio material (acabados por elementos) co-
6. Afogarado en enfoscado por curado deficiente. mo en el proceso de ejecución (morteros).
capitulo II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

a. - Materiales muy porosos, (piedra de chapados


o plaquetas cerámicas) con un alto coeficiente de ab- 1i ll i t J 1
sorción y, por tanto, con posibilidad de variación di- OES '- ' '••
mensional por humectación, lo que produce las fisu-
ras vistas en el apartado anterior.
b. - Elementos defectuosos,como piedras de cha-
pado con pelos de cantera, que facilitan la aparición
de fisuras y grietas, respectivamente, al aparecer el
más mínimo esfuerzo siguiendo el defecto original :
' \-
(Fig. 4).
c - Morteros de cemento excesivamente ricos, uti-
lizados como acabado superficial, que pueden tener
una retracción hidráulica y una rigidez superior a la
base sobre la que están aplicados, con la consiguiente
aparición del afogarado cuyo síntoma más claro son •Ka
las fisuras en forma de mapa, bien generalizadas, bien
por zonas. (Fig. 5).
1
— -
Estos morteros pueden ser utilizados, también pa-
ra el agarre de acabados por elementos, sobre todo
alicatados, con una retracción y rigidez que puede
7. Junta de dilatación mal hecha.
provocar fisuras superficiales por agrietamiento de las
plaquetas.

D) Errores en la ejecución
Podemos considerar dos más destacados:
3. Diagnóstico
a) Deficiente ejecución de morteros superficiales
que puede presentar dos variantes: Debido a la posible confusión entre grietas y fisu-
a.1) Mal curado, con insuficiente humedad que, ras y al distinto proceso de reparación a seguir, resul-
independiente de su riqueza en cemento, puede pro- ta fundamental un correcto diagnóstico del problema
ducir un afogarado en el acabado con las consabidas que pasará, básicamente, por la identificación de la
fisuras en mapa. (Fig.6) lesión y su disposición constructiva con relación de
a.2) Poca humectación del soporte sobre el que los materiales afectados.
se aplica, que dificulta la adherencia del acabado y, La identificación se basará en la forma de la rotu-
por tanto, su integridad general, resultando una capa ra. Si es en mapa, no cabe duda de su identidad de
excesivamente delgada y sin sujeción al soporte, por fisura, afectando básicamente a acabados continuos.
tanto muy débil ante cualquier esfuerzo. Las fisuras Lo mismo ocurrirá cuando se trate de variaciones di-
suelen ser también irregulares, aunque con mayor dis- mensionales por cambios de humedad con fisuras pa-
tancia entre ellas. ralelas próximas y de pequeñas dimensiones.
b) Mala ejecución de las juntas de dilatación. Las que podrán inducir a error son las lineales de-
Normalmente ocurre en acabados continuos que, o bidas a uniones constructivas defectuosas o proble-
bien no respetan las juntas de dilatación de la estruc- mas de transmisión de esfuerzos de tracción desde
tura o del soporte, o bien no debilitan lo suficiente su el soporte. Entonces habrá que estudiar, mediante las
espesor en dichas juntas o en las de retracción pro- correspondientes calas, el alcance de la rotura para
pia. En los primeros casos, la fisura se manifiesta en confirmar su identificación. En cualquier caso y al Igual
la junta del soporte, más o menos lineal. En ios se- que hacíamos con las grietas, habrá que anotar, por
gundos, pueden aparecer en cualquier punto inter- lo menos, ios datos siguientes:
medio. (Fig. 7) - Unidades constructivas afectadas
También aparecen en acabados por elementos - Materiales rotos
cuando surgen los mismos errores. Entonces, en el - Situación relativa
primer caso la fisura suele aparecer en la junta entre - Forma y disposición
elementos más próxima a la del soporte. En el se- Podrá ser interesante también conocer las carac-
gundo, en juntas entre elementos con distancias más terísticas físícomecánicas de los materiales lesiona-
o menos regulares. dos con el fin de saber su capacidad mecánica y com-
Tema.l Fisuras en acabados superficiales

prender mejor la posibilidad de su rotura. Así, podrá 4.1 Anulación de la causa


ser interesante saber la resistencia a la compresión y
a flexotracción del azulejo o la piedra de chapado de De acuerdo con la tipología de fisuras según la cau-
un acabado, etc. Para ello no tendremos más reme- sa vista en 2.2. tenemos las siguientes actuaciones
dio que obtener muestras de los propios elementos posibles.
constructivos o, en todo caso, reproducirlos en pro-
betas en caso de conocer su composición original. 4.1.1 Por acciones mecánicas
Por último, será fundamental conocer la disposi- Comoquiera que dichas acciones mecánicas ve-
ción constructiva de los elementos afectados, tanto nían transmitidas por el cerramiento soporte, la ac-
los encuentros entre estructura y cerramiento, como tuación deberá ser sobre éste según lo que quedó vis-
la disposición de los elementos constituyentes de aca- to en el capítulo correspondiente a grietas, bien por
bado en sí, como las uniones entre distintos elemen- asientos, bien por flechas excesivas, bien por empu-
tos. Para ello será importante reproducir gráficamen- jes. Solamente cuando el esfuerzo de tracción sobre
te los detalles constructivos afectados, para lo cual el acabado sea consecuencia de la dilatación del so-
podremos seguir dos caminos. Bien obtenerlos di- porte que aquel rio es capaz de seguir por su excesi-
rectamente en las unidades constructivas lesionadas va rigidez, podemos pensar en actuar sobre el aca-
a base de realización de calas que nos permitan des- bado. Entonces deberemos recurrir a introducir juntas
cubrir esa disposición, bien consultando los docu- de dilatación que reduzcan la longitud de la variación
mentos de proyecto de que se disponga. dimensional y, por tanto, el esfuerzo de tracción con-
El primer procedimiento es, evidentemente, el más siguiente. Comoquiera que dichas juntas serán útiles
fiable, aunque obliga a la destrucción parcial o local también para facilitar la variación dimensional del aca-
de las unidades. En cualquier caso, es inevitable (y bado en general, incidiremos sobre ellas en el siguiente
común) en edificios antiguos donde no se dispone de apartado.
documentación técnica. El segundo es el más cómo-
do y económico, aunque es recomendable su com- 4.1.2 Por variaciones dimensionales
probación estadística por el método de las calas, pues Cuando se trata de dilataciones y contracciones
es relativamente corriente que la ejecución difiera del por cambios de temperatura que afectan especial-
proyecto. mente a los acabados exteriores, la única intervención
Una vez que dispongamos de todos los datos, y que parece viable es la apertura de juntas de dilata-
sólo entonces, estaremos en disposición de emitir un ción/contracción que reduzcan esas variaciones di-
correcto diagnóstico que, al igual que en los casos de mensionales y eviten la rotura ya que, evidentemen-
grietas, deberá contener, por lo menos: te, no podemos evitar la variación de temperatura.
- Causa indirecta por error de proyecto o ejecu- En los acabados continuos (enfoscados y revocos)
ción las juntas, que lo serán de retracción, deben realizar-
- Causa directa por acción mecánica o física. se buscando algún tipo de modulación en la fachada
en ambas direcciones y pueden estar distanciadas en-
tre 2 y 3 metros, procurando que coincidan en lo po-
sible con las fisuras abiertas. Ello, siempre que el aca-
4. Reparación
bado no amenace desprendimiento por rotura de su
Como siempre analizaremos el proceso de repa- adherencia al soporte ya que en ese caso habría que
ración en dos fases; anulación de la causa y repara- demoler y rehacer. Estas juntas se pueden abrir con
ción del efecto o lesión propiamente dicha. Conviene una radial que penetre, por lo menos, 1 cm y se de-
mencionar, no obstante, que los acabados son ele- ben sellar con elastómeros.
mentos constructivos relativamente débiles por su re- Para los casos de alicatados y chapados, lo lógi-
ducido espesor, por lo que cuando resultan dañados co es abrir las juntas coincidiendo con las uniones en-
por su rotura en forma de fisuras, suelen presentar tre piezas; también en las dos direcciones (horizontal
problemas de pérdida de adherencia y, por tanto, po- y vertical) y siempre que el acabado no tenga proble-
sibles desprendimientos. En consecuencia, antes de mas de desprendimiento según veremos en el capí-
iniciar su reparación conviene tener la seguridad de la tulo correspondiente. La distancia entre juntas vendrá
viabilidad de esa intervención. De lo contrario resulta dada por el coeficiente de dilatación térmica del ma-
más económico y constructivo la demolición del aca- terial y, por el gradiente de temperatura estimado se-
bado fisurado y su refacción siguiendo las adecuadas gún la situación geográfica, orientación y exposición.
medidas preventivas. No obstante, con carácter general se puede hablar de
capitulo II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

colocar una junta de retracción del cerramiento entre


cada dos juntas de dilatación de la estructura, y una
junta de dilatación del acabado entre cada dos juntas
de retracción, todas ellas afectando al acabado, lo que
nos da una separación aproximada entre 7 y 10 mts,
1
tanto en horizontal como en vertical.
Por último, en los falsos techos de escayola ya ha
quedado mencionada la necesidad de abrir juntas de
retracción, con distancias aproximadas de 4 cm, me-
diante radial, siempre que el falso techo no esté ya
muy deteriorado.
Si estamos ante fisuras por variación de la hume-
dad, al estar tan localizadas en zonas muy expuestas
no tiene sentido una actuación a base de juntas de re- 8. Chapado reanclado.
tracción, sino que más bien debemos recurrir a una
reparación especifica del acabado afectado (normal-
mente revocos) lo que trataremos al hablar de la re- fábrica adherida o colgada a la que actúa de sopor-
paración del efecto. te, si resultan elementos rotos habrá que sustituirlos
individualmente, asegurando su nueva adherencia o
cuelgue. Si se trata de piezas adheridas (alicatados)
4.1.3 Por defectos de proyecto o ejecución
además habrá que cuidar el rejuntado entre las pie-
En tipología hemos mencionado el problema de las
zas.
uniones constructivas mal resueltas cuando se inten-
Cuando la fisura se dé entre piezas, en las adhe-
ta cubrir una unión entre dos elementos constructivos
ridas, lo más probable es que, además, se haya pro-
distintos con un acabado pasante. En estos casos, la
ducido separación del soporte y por tanto principio
única solución será marcar esa unión desde afuera
de desprendimiento, por lo que lo más seguro será le-
cortando y sellando el acabado. Si se trata de un aca-
vantar las piezas del borde de la lesión y reponerlas
bado continuo, el corte se podrá hacer en el mismo
adecuadamente.
punto. Si, por el contrario, se trata de un acabado por
En los casos de chapados colgados, al reponer las
elementos, podremos recurrir a cortar por la unión li-
piezas rotas resulta difícil utilizar los antiguos ancla-
neal más próxima.
jes ocultos, por lo que se suele proceder a anclarlos
En los casos en que el error cometido es la au-
desde el exterior mediante pernos químicos o mecá-
sencia de las necesarias juntas de dilatación/con-
nicos, al igual que veremos al hablar de desprendi-
tracción, debemos recurrir a abrirlas con los mismos
mientos (Fig. 8).
criterios mencionados en el punto anterior.
En cualquiera de los casos, si la fisura en el aca-
bado es consecuencia de la grieta del cerramiento que
4.2 Reparación del efecto actúa de soporte, primero habrá que dejar reparada
ésta.
Ya se ha mencionado que los pasos para anular la Por último, si se trata de falsos techos de plan-
causa sólo se deben dar cuando tengamos asegura- chas de escayola, la mejor solución será demoler y re-
da la integridad del acabado. De lo contrario procede hacer con las juntas adecuadas, ya que resulta prác-
la demolición y refacción total o parcial del mismo. ticamente imposible anular la rotura de esas planchas.
Entramos entonces en la reparación de la lesión pro-
piamente dicha. En este caso, como reparaciones al- 4.2.2 De acabados continuos
ternativas a la demolición debemos considerar la sus- Cuando la fisura es simple reflejo de la grieta del
titución de elementos rotos (acabados por elementos) soporte, su reparación será simultánea con la de és-
la reposición parcial (acabados continuos) y la pro- ta y coincidirá con lo mencionado en el capítulo de
tección superficial. Veamos. grietas. En todo caso, debemos decidir hasta donde
reponemos el acabado, lo que estará en función, por
4.2.1 De acabados por elementos una parte, de su propia integridad (no debemos dejar
Comoquiera que se trata de una segunda hoja de ninguna zona de acabado que no tenga toda su con-

' El autor ha preparado dos "Fichas ASEMAS" donde aparecen las distancias entre |untas de dilatación según el tipo de alicatado o de chapa-
do y las condiciones climáticas.
Tema 3. Fisuras en acabados superficiales

9 a. Independencia de perímetro de falso techo de escayola. 9 b. Independencia de perímetro de falso techo de escayola.

sistencia) y, por otra, del aspecto formal, ya que será pongan causas indirectas. Como ha quedado visto,
conveniente llegar hasta líneas modulares o de dibujo éstas son las que permiten que se inicie el proceso
que permitan disimular la reparación. Si, por el contra- patológico en el momento en que aparece una causa
rio, las fisuras son repetitivas y son consecuencia de la directa y, además, son las únicas sobre las que po-
propia ejecución, debemos distinguir varios casos: dremos actuar por lo general. Evitemos, pues, que
a) Si el defecto es de adherencia por incorrecta aparezcan y reduciremos el riesgo de fisuras.
preparación de la superficie del soporte (insuficiente
limpieza o humectación) estamos ante un principio de 5.1 Medidas en proyecto
desprendimiento que, como veremos en su capítulo,
nos obligará a una demolición y refacción de toda la Serán las tendentes a asegurar que el acabado sea
zona afectada. capaz de resistir con integridad las posibles acciones
b) Si el defecto es también de adherencia, pero por externas a él que podemos resumir en:
falta de rugosidad, también se tratará de un despren- a. -Acciones mecánicas
dimiento, y en este caso la refacción nos obligará, bien - Esfuerzos de tracción por movimientos elás-
a provocar la rugosidad necesaria, bien a armar el aca- ticos o térmicos del soporte;
bado. Hablaremos de ello más adelante. - Esfuerzos de tracción y cortante por unión
c) Si se trata de fisuras de afogarado, por insufi- de dos elementos distintos en el soporte.
ciente curado del mortero superficial, entonces, la ad- b. -Acciones higrotérmicas
herencia e integridad del acabado suele ser suficien- - Variaciones dimensionales generales del
te y, comoquiera que las fisuras están totalmente propio acabado por cambios térmicos;
estabilizadas, podremos proceder a tapar las lesiones - Variaciones dimensionales locales del
con un nuevo acabado superficial, que puede ser la acabado por variaciones en su contenido de hume-
propia pintura o un revoco. Solo deberemos tener la dad.
precaución de que las fisuras resultan bien rellenas. Ante la posibilidad de esfuerzos de tracción por
d) Si estamos, por último, ante fisuras por varia- movimientos elásticos del soporte recurriremos a re-
ciones de humedad, deberemos recurrir a la demoli- forzar el acabado con algún tipo de malla o estructu-
ción de toda la zona afectada y su refacción prefe- ra auxiliar: malla de fibra de vidrio o poliéster para aca-
rentemente con morteros con resinas acrílicas (con bados de adherencia continua (enfoscados, revocos
cierta elasticidad) y con armadura de fibra de vidrio o y alicatados) y estructura auxiliar soporte para cha-
de poliéster. Es posible, incluso, mantener el acaba- pados. En este último caso, sin embargo, puede ser
do y protegerlo con una pintura elástica armada que más útil el mantenimiento de juntas abiertas entre pie-
tapa las fisuras. zas para permitir su adaptación a los posibles movi-
mientos.
Ante uniones constructivas de elementos diferen-
5. Prevención tes, nunca deberemos intentar reforzar sino, por el
contrario, marcar la junta en el acabado para que no
En este último apartado vamos a tratar de recoger se vea afectado por los posibles movimientos del so-
las medidas preventivas en proyecto y ejecución con- porte. Sólo en los casos de falsos techos de escayo-
ducentes a evitar la introducción de errores que su- la, al estar colgada, se puede mantener la continui-
capitulo íi Patología e intervención en cerramientos y acaoados

dad del acabado si le damos la independencia sufi- b) Correcta composición de los morteros, que cuan-
ciente en su perímetro.(Fig.9) do son excesivamente ricos o más ricos que la base
Ante las variaciones dimensionales por cambios (caso de una segunda capa) pueden tirar por retrac-
de temperatura deberemos recurrir siempre al diseño ción hidráulica y fisurar en mapa.
de juntas de dilatación/contracción. Para ello, en los c) Correcto curado de dichos morteros una vez
acabados continuos en este caso, como reparacio- aplicados, para evitar el efecto de afogaramiento por
nes alternativas a la demolición, debemos considerar falta de humedad en su proceso de fraguado.
la sustitución de elementos rotos (acabados por ele- d) En las zonas más expuestas a los agentes at-
mentos), la reposición parcial (acabados continuos) y mosféricos (cornisas, balcones, molduras, etc.) con-
la protección superficial. Veamos. viene reforzar los revocos con mallas para reducir las
En los acabados continuos, se aprovecha la pro- variaciones dimensionales por cambios de humedad.
pia modulación de la composición formal para debi- e) Evitar el uso de acabados continuos en plata-
litar el espesor del acabado y canalizar así las posi- formas horizontales, utilizando materiales impermea-
bles fisuras por retracción térmica. En cualquier caso, bles de protección (chapas, cerámica, etc.).
dichas marcas serán necesarias, independientemen-
te de la existencia de una modulación formal. 5.2.2 Acabados por elementos
En los acabados por elementos, habrá que estudiar En los alicatados, además de la correcta prepara-
la situación de esas juntas de retracción pudiendo apro- ción del soporte como si de acabados continuos se
vechar también la composición modular. En los alica- tratara, colocación de las plaquetas con junta abierta
tados, además de su colocación con llaga abierta, de- aplicando el mortero sobre el soporte en lugar de en
beremos introducir juntas específicas según el estudio el dorso de la plaqueta. Además, utilizar plaquetas re-
de coeficiente de dilatación y gradiente de temperatu- sistentes a la intemperie (gres), con relieve de agarre
ra previsto. Entonces deberemos introducir sellantes muy marcado (preferible en cola de milano).
elastómeros o perfiles metálicos en «C». En los chapados, rechazar piedras sedimentarías
En los chapados de piedra, no tendremos más ele- con posibles pelos de cantera y anclar las piezas con
mentos para jugar que las propias juntas y las posi- elementos de acero inoxidable previamente sujetas al
bles modulaciones de fachada, que deberán sellarse soporte. El espesor de las placas debe ser superior a
convenientemente entre las piezas anexas. los 30 mm.
En los falsos techos de escayola, las juntas de re-
tracción son necesarias cuando se preven cambios
Bibliografía
higrotérmicos y cuando cualquier dimensión sobre-
pasa los 4 m. JOHN TRILL Y JACK T. BOWYER, El caso de la esquina rota y otros
problemas constructivos. Ed. G.G.. 1981.
5.2 Medidas en la ejecución Curso de mecánica y Tecnología en los edificios antiguos, C.O.A.M.,
1987.
La ejecución de los acabados debe ser especial- Curso de rehabilitación (10 tomos). C.O.A.M.. 1987.
mente cuidada por dos motivos básicos. Por un lado, H. J . ELDRIGE. Defectos comunes. Ed. G. G., 1982.
su esbeltez que puede llegar a hacer peligrar su inte- T. STAMBOLOV Y J . R. J. Van Asperen de Boer. El deterioro y la con-
gridad en el momento que no tenga la resistencia su- servación de matenales porosos de construcción en monumentos,
U.N.A.M., 1984.
ficiente o falle su adherencia al soporte. Por otro, el
mayor nivel de exposición que sufren, que los hacen LYALL ADDl ESON, Fallos en los edificios, Conseio General de
especialmente delicados. Para ello, y como comple- Aparejadores y Arq Técnicos, 1982.

mento a lo que se describa en el capítulo de des- Lesiones en los edificios: Síntomas, causas, reparación (2 tomos)
CEAC, 1981.
prendimientos de acabados por elementos y en el de
revestimientos continuos, veamos los criterios bási- Hans Própster, Lesiones de solados y alicatados (2 tomos), CEAC,
1980.
cos de su ejecución.
FRlEDRICH EICHLER Patología de la Construcción. Ed. Blume, 1979.
ETSA Valladolid. Dep de Construcción, Patología de fachadas urba-
5.2.1 Acabados continuos nas, Universidad de Valladolid, 1987
En acabados continuos debemos cuidar, por lo me- A. 8AGHONI Y G GUARNEIRO. La rehabilitación de edificios urba-
nos, los siguientes aspectos: nos. Ed. G. G., 1988.
a) Correcta preparación del soporte (rugosidad, GABRIEL LÓPEZ COLLADO, Rumas en Construcciones antiguas.
limpieza y humectación) para favorecer la adherencia, MOPU, 1976.
evitando el desprendimiento que ocasiona en primer JUAN MONJO CARRIO. Patología de cerramientos y acabados ar-
lugar fisuras. quitectónicos. Ed. Munilla-Leria.
capitulo II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

157

4. Patología y reparación de pavimentos'

Juan Monjo Carrió


Dr. Arquitecto
Catedrático de Construcción E.T.S.A. - U.P.M.

1. Definiciones

Empezaremos por definir previamente lo que va-


mos a estudiar; en este caso, los tipos de pavimento
a considerar y las lesiones o procesos patológicos
más corrientes en esos elementos.

1.1 Tipos de pavimentos considerados

Podemos agruparlos en cuatro clases constructi-


vamente diferentes; soleras, de baldosas, de madera
y de láminas flexibles.

1.1.1 Soleras
1. Solera exterior.
Entendemos por tales a todos aquellos pavimen-
tos de hormigón o morteros hidráulicos de conside-
rable continuidad. En este sentido, caben dos tipos ternadamente, bien cortándose a posteriori por me-
de soluciones; las soleras de cierto espesor (>10 cms) dios mecánicos. Esta división en grandes piezas faci-
apoyadas directamente sobre el terreno compactado lita su funcionamiento constructivo, tanto ante las va-
y los morteros continuos, de espesores inferiores a 5 riaciones dimensionales por cambios de temperatura
cm, que necesita una determinada estructura rígida (las uniones actúan como juntas de dilatación, sobre
de apoyo previa, sean soleras, forjados u otros pavi- todo en exteriores) como ante su respuesta a las car-
mentos. Veamos. gas dinámicas que sufren posibilitando un mejor re-
parto de las compresiones al terreno sin introducir es-
A-Soleras propiamente dichas (Fig.1) fuerzos de flexión o cortante a las adyacentes.
Nos referimos a las que se apoyan directamente El tamaño de esas grandes baldosas estará con-
sobre el terreno compactado y constituyen un primer dicionado, pues, por el gradiente de temperaturas que
pavimento rígido, tanto en interiores como en exte- vayan a sufrir, así como por ¡as cargas ¡tipo y dimen-
riores. sión) que van a actuar sobre ellas. Ello condicionará,
Pueden estar armados o no, según la carga que asimismo, la necesidad o no de su armado.
van a recibir, y se dividen en grandes piezas rectan- La cara superior de esas soleras puede tener dis-
gulares, a modo de baldosas, bien al ejecutarse al- tintos tratamientos en función del uso previsto, des-
de el mismo hormigón reglado o ruleteado, o tratado
• Este capitulo está contenido parcialmente en otras puolicaciones
con áridos especiales de dureza como sílice, carbo-
del mismo autor rundo o viruta de acero, hasta la aplicación de mor-
Terra 4. Patología y reoaracicn de pavimentos

varían entre los 5 cm y los 0,5 cm. Necesitan una ba-


se rígida de apoyo, dado su escaso espesor, y las con-
siguientes juntas de dilatación/contracción para dis-
minuir al máximo sus movimientos higrotérmicos e
incluso reológicos.
Se pueden colocar sobre soleras, tanto recién cons-
truidas como reparadas, y sobre forjados. En ocasio-
nes se colocan también sobre pavimentos de baldo-
sas, con el consiguiente peligro de figuración por reflejo
de las uniones entre aquellas, o aumento del espesor
de colocación. En cualquier caso, se trata de morte-
ros especiales, normalmente con aditivos a base de
resinas endurecedoras y, según el espesor de la ca-
2. Pavimento de mortero. pa, con áridos más o menos gruesos y de dureza tam-
bién variable. Podemos encontrar su origen en los tra-
dicionales pavimentos continuos, tanto de mortero de
barro como de cal o de yeso.

1.1.2 De baldosas (Fig.3)


Pavimentos a base de baldosas pétreas o cerá-
micas, con sus distintas variantes cada una de ellas,
recibidas por adherencia continua mediante morte-
ros hidráulicos o cementos-cola, bien directamente
sobre el soporte, bien con intermedio de una capa
de reparto suelta que distribuye presiones e idepen-
diza, en cierta medida, el acabado del soporte.
Entonces el mortero de adherencia o capa de aga-
rre implica una sujeción relativa y más bien estable-
3. Pavimento de baldosas combinado. ce una continuidad de apoyo y una integridad de la
base del acabado. Todo ello es importante a los efec-
tos de posibles. En este apartado debemos consi-
derar también cualquier tipo de baldosa rígida con
un sistema de adherencia similar, como es el caso,
poco frecuente, de baldosas de madera o corcho con
base de mortero. En cualquier caso, el cerramiento
que actúa de soporte suele ser un forjado o una so-
lera a base de materiales rígidos y, por tanto, de po-
ca movilidad de conjunto, menor cuanto menos es-
pesor tengamos en la posible capa de reparto. En
caso que no exista esta capa, la movilidad debe ser
nula, de lo contrario, el desprendimiento resulta muy
probable.

1.1.3 De madera (Fig.4)


4. Parquet de madera.
Englobaremos aquí todos aquellos pavimentos a
base de elementos leñosos lineales clavados a una
estructura auxiliar, también de madera (rastreles, ta-
teros especiales de gran resistencia a base de resinas
bleros, etc.) sujeta o apoyada, a su vez, al forjado so-
epoxídicas, de poliuretano, etc.
porte. Debemos incluir también las soluciones más
actuales en las que el pavimento resulta adherido al
B-Pavimentos de mortero (Fkj.2) soporte, o incluso simplemente apoyado sobre el mis-
Consisten en una capa de mortero especial como mo, diferencias que debemos tener en cuenta a la ho-
acabado continuo de pavimentos, con espesores que ra de analizar las posibles lesiones, ya que el funcio-
capitulo II. Patología e intervención en cerramientos y acaoados

namiento constructivo ante acciones exteriores (so- 159


bre todo de dilatación-contracción) es distinto.
El soporte aquí puede ser flexible, ya que el tipo de
acabado admite movimientos, y los procesos patológi-
cos estarán más bien, en función de la posibilidad de li-
bre dilatación y contracción, variaciones dimensionales
que resultan inevitables en estos materiales leñosos y
que tienen que ser considerados en su técnica de eje-
cución, tanto si se clavan (sistema convencional) como
si se pegan, como sobre todo, si se apoyan directa-
mente. De hecho, en éste último sistema, al no poder
dejar grandes holguras perimetrales para su dilatación,
a riesgo de dejar el pavimento suelto, no tenemos más
remedio que estabilizar el material a base de contra-
5. Pavimentos de linóleo.
chapados y aglomerados. Del mismo modo, en los ad-
heridos con pegamento, debemos reducir el tamaño de
los elementos para evitar grandes esfuerzos rasantes.
- Erosión química, consecuencia del ataque de
1.1.4 De láminas flexibles (Fig.5) productos químicos. Aparece, sobre todo, en locales
Constituye la gama más variada, de pavimentos donde se usan ese tipo de productos y en garajes por
que incluye todos los acabados a base de láminas su- los aceites de los coches.
perficiales y flexibles adheridas al soporte medíante
pegamentos y que exigen una preparación previa de 1.2.2 Fisuras
éste hasta obtener una superficie suficientemente pla- Lesión mecánica que afecta al pavimento como
na y lisa. La lámina, como sabemos, varía desde las acabado y que puede tener orígenes diferentes:
textiles (moquetas) hasta las diferentes plásticos, pa- - El propio soporte que, bien por discontinuidad,
sando por los aglomerados de corcho. bien por rotura, bien por movimientos elásticos (fle-
El soporte puede ser, tanto rígido como flexible, y chas) introduce esfuerzos de tracción o cortantes que
el posible desprendimiento depende de la efectividad pueden romper el pavimento, sobre todo cuando se
del material adherente y de las dilataciones y con- trata de soluciones rígidas.
tracciones del elemento que pueda introducir un efec- - Las variaciones dimensionales del propio pavi-
to rasante superior a la capacidad de adherencia. mento, o de algunos de sus componentes, como con-
secuencia de la retracción hidráulica de los morteros
1.2 Lesiones más frecuentes que los constituyen. Suele tratarse de fisuras irregu-
larmente distribuidas.
Son, básicamente, las lesiones mecánicas por - Los cambios higrotérmicos a los que se somete
su situación y función. No obstante, también debe- al pavimento, tanto interiores como exteriores, que
mos considerar las lesiones físicas, sobre todo en ex- provoca dilataciones y contracciones que producen
teriores, y las químicas en locales especiales. Veamos. fisuras según el tipo de material. Afecta, sobre todo,
a los pavimentos pétreos (hormigón, piedra, cerámi-
1.2.1 Erosiones ca, morteros, etc.) y a los de madera por la variación
Tanto desgaste superficial como pérdida de mate- de humedad.
rial. Como sabemos, puede tener tres tipos de origen,
lo que se da claramente en los pavimentos. 1.2.3 Desprendimientos
- Erosión mecánica, como consecuencia de la Resultan las lesiones quizás más llamativas, sobre
abrasión que produce el uso, que en ocasiones va todo en los de baldosas y las tarimas, y se producen
acompañada de impactos punzonantes. sobre todo como consecuencia de la pérdida de adherencia en-
en locales industriales. Afecta a todos los pavimen- tre acabado y soporte, de un modo parecido al que
tos, pero sobre todo a los más rígidos como soleras se explica en desprendimientos de fachada y que se
y continuos de hormigón y pétreos de baldosas. puede resumir en:
- Erosión física, sobre todo en exteriores como - Esfuerzos rasantes.
consecuencia de los fenómenos meteorológicos (llu- - Golpes y empujes horizontales en bordes y jun-
via, cambios de temperatura, helada, etc.). tas de dilatación.
Tema 4. Patología y reparación de pavimentos

160 1.2.6 Eflorescencias


Cristalización en la superficie del pavimento de sa-
les arrastradas por el agua hacia el exterior. Estas sa-
les pueden tener tres orígenes distintos; el terreno na-
tural, si el pavimento está apoyado sobre él y la
humedad que las disuelve es de capilaridad. La capa
de reparto o la de agarre si los áridos son efloresci-
bles o reciben óxido calcico del mortero que reaccio-
na con el C 0 del aire. El propio material del pavimento
2

(normalmente baldosas) si contiene sales solubles. En


6. Erosión mecánica puntual en solera. estos dos últimos casos, la humedad puede ser, tan-
to de capilaridad como de filtración desde el exterior.

2. Tipos de lesiones y c a u s a s

Analicemos los tipos de lesiones enumeradas en


función de la clase de pavimento afectado y de las
causas que han provocado el proceso patológico.

2.1 Soleras
7 . Fisura en pavimento continuo por flecha de forjado.
Veamos los distintos tipos de lesiones según los
dos grupos de esta clase de pavimentos.

- Filtración y dilatación de elementos en la unión 2.1.1 Erosiones


superficial. Dependerán del tipo de acabado superficial y de
- Dilatación del propio acabado. las acciones que actúan sobre ellas. Veamos.
Afecta a cualquiera de los tipos de pavimentos men- La erosión mecánica es, quizás, la más corriente
cionados. en ese tipo de pavimentos, debido a su uso en edifi-
caciones industriales. El tráfico de vehículos pesados
1.2.4 Humedades con ruedas neumáticas provoca rozamientos genera-
Nos referimos, no tanto a las que provengan des- les en las zonas rodadas, sobre todo en arranque y
de arriba como a las que aparecen desde el trasdós frenada y en zonas de curva. Sin embargo, la erosión
del pavimento, bien por capilaridad cuando el pavi- más importante la provocan los vehículos con ruedas
mento está cerca del terreno, bien por roturas de tu- pequeñas metálicas o de resinas de nylon o poliure-
berías que discurren bajo el mismo. La lesión propia- tano que provocan una acción más punzonante y rom-
mente dicha aparece como una mancha que pen, sobre todo, los cantos de las losas en las juntas
permanece más o menos tiempo y que puede ser ori- de dilatación/contracción, al suponer su paso sobre
gen de otras lesiones secundarias, sobre todo la ero- ellas un pequeño salto que implica impacto. Ello, ade-
sión física en exteriores. más de las zonas de curva y los arranques y frenadas.
También debemos considerar la erosión por impacto
1.2.5 Organismos provocada por golpes producidos por la caída de ob-
Animales, sobre todo xilófagos en pavimentos de jetos, que suele ser corriente en locales industriales.
madera. Plantas de porte en pavimentos exteriores (Fig. 6)
como consecuencia de la falta de mantenimiento, con Este tipo de erosión será más intensa cuanto me-
posibilidad de que sus raíces se introduzcan en las nor sea la dureza superficial del pavimento, tanto las
uniones y fisuras y provoquen un incremento de es- soleras propiamente dichas, incluso con superficie
tas lesiones. También hongos de pudrición de los pa- endurecida, como los pavimentos de morteros su-
vimentos leñosos que destruyen su integridad. perficiales endurecidos. Se suele provocar un des-
Estos dos últimos tipos de lesiones no pueden ser cascarillado superficial en primera instancia (alrede-
consideradas como específicas de los pavimentos, dor de 1 mm) que facilita el progreso de la erosión
por lo que no serán objeto de estudio principal. con el uso.
capitub li. Patología e intervención en cerramientos y acabados

La erosión física aparece, sobre todo, en soleras


exteriores con algún tipo de humedad previa. La más
fácil es la humedad de filtración por absorción super-
ficial que acaba provocando la meteorización con la
helada. El proceso puede empezar por cualquier pun-
to de la superficie, sobre todo si no se ha consegui-
do reducir el coeficiente de succión por debajo de
0.3%, pero suele hacerlo por los puntos dañados por
la erosión mecánica que, al haber perdido la protec-
ción superficial, presentan un mayor coeficiente de
absorción. También puede hacerlo por los bordes, a
través de las juntas si no están selladas, ya que éstos
no suelen tener la misma protección superficial im-
permeable. A partir de esos puntos débiles la erosión
va progresando. En otras ocasiones, la humedad pro-
viene del interior de la solera, bien por problemas de
capilaridad, si no existe drenaje suficiente, bien por 8. Fisura en solera por flecha de forjado.
algún tipo de humedad accidental por rotura de tu-
berías. La humedad llega hasta la superficie y se pue-
den provocar los mismos efectos erosivos enumera-
dos anteriormente.
La erosión química, por fin, aparece en locales
donde los productos utilizados pueden afectar, bien
a los álcalis del cemento, bien a alguno de los aditi-
vos utilizados en los hormigones y morteros, sobre to-
do las resinas endurecedoras, atacando sus cadenas
poliméricas. Es una lesión corriente en garajes, como
consecuencia de las grasas de los aceites de motor,
y en los almacenes de productos perecederos donde
también las grasas y los ácidos de algunos alimentos
provocan el mismo efecto. La lesión se presenta siem-
pre en forma de manchas y además en forma de pér-
dida de material superficial con levantamiento de las
protecciones endurecedoras.
9. Fisuras de retracción.

2.1.2 Fisuras
Aparecen cuando la solera sufre una tensión de maduras en las soleras puede mitigar la aparición de
tracción superior a su capacidad resistente. Ello pue- fisuras. (Fig.7 y 8)
de ocurrir por diversas causas y puede afectar a to- - Movimientos de dilatación-contracción. Dichos
do el espesor de la solera o sólo a su superficie. Veamos movimientos, como consecuencia de variaciones di-
las más corrientes. mensionales, provocan tensiones de tracción al con-
- Fallos de estabilidad en el apoyo. Puede apare- traer que pueden romper fácilmente el pavimento.
cer en soleras exteriores cuando la compactación del Suelen ser fisuras relativamente lineales, perpendi-
terreno no ha sido suficiente o falla el material de en- culares a la dirección de variación dimensional que
cachado que hace las veces de balasto. En estos ca- coincide con la mayor longitud de la pieza.
sos, las cargas dinámicas sobre la solera provocan Lógicamente, las tensiones serán mayores cuando
flexiones que las rompen. También pueden aparecer más varíe la temperatura y cuanto mayor sea la di-
en pavimentos continuos de morteros cuando se apli- mensión. En casos de piezas cuadradas, las fisuras
can sobre forjados. La flecha de estos provoca la de- pueden aparecer en los dos sentidos. Serán más fá-
formación de aquellos en las zonas de apoyo donde ciles en las soleras exteriores, aunque también apa-
recen en las interiores.
aparecen tracciones superiores, a menos que haya-
mos previsto juntas abiertas en esas líneas. En cual- Un último factor que condiciona este tipo de rotu-
quiera de los casos, la existencia de algún tipo de ar- ras es el espesor de la solera y su posible armadura,
Tema 4. Patología y reparación de pavimentos

162 pansión de algún elemento infiltrado en ella. En cual-


quiera de los casos el desprendimiento se verá ayu-
dado por un error de ejecución que haya hecho que
la unión sea pobre, bien por falta de rugosidad, si se
I
trata de adherencia mecánica, bien por falta de lim-
i t pieza o de preparación previa (humectación, produc-
tos de adherencia, etc.) según el producto.
FISURA
El esfuerzo rasante puede provocarse por varias
/ razones:
11 - Dilatación/contracción excesiva del pavimento
/—
/ respecto al soporte.
I - Flecha del soporte.
I
/
- Golpes en los bordes.
La expansión de elementos infiltrados puede ser:
DESPRENDIMIENTO
- Helada del agua, bien de capilaridad, bien de fil-
10. Desprendimiento de pavimento continuo de tración, bien accidental.
poco espesor. - Cristalización de sales en la junta provenientes
del propio soporte, del pavimento, de los productos
de adherencia, o simplemente arrastrada por el agua.
En cualquier caso, la fisuración previa puede fa-
vorecer el posterior desprendimiento.

2.1.4 Humedades
Ya hemos comentado que pueden aparecer de tres
tipos:
- De capilaridad, sobre todo en los casos de so-
leras apoyadas directamente sobre el terreno, cuan-
do el drenaje previo no existe o es insuficiente.
- De filtración, en pavimentos exteriores, que pe-
netra, tanto por la propia porosidad superficial, como
10'. Desprendimiento de mortero en solera.
por fisuras previas o, simplemente, por las juntas de
dilatación.
- Accidental, cuando se rompe alguna tubería pró-
lo que definen la capacidad mecánica. Lógicamente,
xima.
cuanto menor sea el espesor y menor la cuantía de
armado más fácil será la aparición de fisuras. Por ello,
en los casos de pavimentos de morteros de poco es- 2.1.5 Eflorescencias
pesor, donde la fisura es más probable, se suele re- Pueden provenir de cualquiera de los tres oríge-
currir a aditivos que le den elasticidad al mortero. nes mencionados en 1.2.6 aunque la más generaliza-
- Retracción hidráulica del cemento. Es un factor da es la que proviene del propio mortero u hormigón
propio del fraguado hidráulico que provoca fisuras en por carbonatación del óxido calcico que libera si se
mapa más o menos separadas. Se suele hacer frente moja excesivamente antes del fraguado.
con aditivos expansivos y con procesos de curado
muy cuidados. Suele ser muy corriente en soleras ex- 2.2 Baldosas
teriores con hormigones normales.(Fig.9)
Aparecen, básicamente, las mismas lesiones vis-
2.1.3 Desprendimientos (Fig. 10) tas para soleras, aunque con algunas particularida-
En este caso, pueden aparecer desprendimientos des que conviene mencionar.
en los pavimentos de morteros especiales sobre ba-
se rígida cuando se pierda la adherencia entre aca- 2.2.1 Erosiones
bado y soporte. Dicha adherencia se puede perder La erosión mecánica depende, evidentemente, del
por las dos causas generales en acabados continuos, material y del uso al que esté sometido. En este sen-
a saber; bien por aparición de un esfuerzo rasante pa- tido hay que indicar la particularidad de las plaquetas
ralelo a la junta superficial entre ambos, bien por ex- cerámicas vidriadas que. al tener una capa muy fina
capitulo II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

d e v i d r i a d o s u p e r f i c i a l (< 0,1 m m ) a u n q u e e s u n a c a -
bado m u y d u r o , sin e m b a r g o a c a b a d e s g a s t á n d o s e
p o r el r o c e , s o b r e t o d o e n l o s p u n t o s m á s l e v a n t a d o s
(bordes) y resultan ya p i e z a s irrecuperables. A d e m á s ,
al s e r u n a c a p a t a n f i n a e s m u y d é b i l al p u n z o n a m i e n t o ,
fisurándose y facilitando s u p o s t e r i o r erosión (Fig.11).
Por o t r a p a r t e , c a b e m e n c i o n a r t a m b i é n el h e c h o d e l
gran n ú m e r o d e j u n t a s ( u n i o n e s e n t r e p i e z a s ) q u e e n
algunos casos facilitan la erosión p o r i m p a c t o en las
m i s m a s a n t e el p a s o d e v e h í c u l o s c o n r u e d a s d u r a s
de pequeño t a m a ñ o . U n ejemplo cotidiano d e e s a le-
s i ó n la t e n e m o s e n l o s p a v i m e n t o s d e b a l d o s a s d e l o s 11. Erosión de capa vidriada de baldosa cerámica.
s u p e r m e r c a d o s . Ello c o n d i c i o n a , c o m o v e r e m o s , el t i -
p o d e u n i ó n a e j e c u t a r , a h u e s o o a b i e r t a , y el t i p o d e
m a t e r i a l a c o l o c a r e n la j u n t a .

En c u a n t o a las e r o s i o n e s física y q u í m i c a , h a y q u e
i n d i c a r q u e n o s e p r o d u c i r á s o l a m e n t e e n la p r o p i a
baldosa en función del material del q u e esté hecho
(unos m á s inertes q u e otros) s i n o q u e t a m b i é n a f e c t a
al m a t e r i a l d e u n i ó n , s o b r e t o d o c u a n d o l a j u n t a e s
abierta, caso f r e c u e n t e y casi o b l i g a d o e n exteriores.
H a b r á q u e s e l e c c i o n a r el t i p o d e m a t e r i a l a u t i l i z a r y
su a p l i c a c i ó n .

12. Fisura en baldosa cerámica por flecha de forjado


2.2.2 F i s u r a s (Fig. 12)
A p a r e c e n , t a m b i é n , las f i s u r a s p o r las m i s m a s c a u -
sas generales i n d i c a d a s en soleras, a u n q u e c o n v i e n e
m a t i z a r a l g u n a s p a r t i c u l a r i d a d e s . P o r u ñ a p a r t e , la p r i -
mera fisura a p a r e c e , l ó g i c a m e n t e , e n la u n i ó n entre
b a l d o s a s , a m e n o s q u e se trate d e un e s f u e r z o m u y
m a r c a d o e n s u l o c a l i z a c i ó n , l o q u e p u e d e p r o v o c a r la
r o t u r a d e las p i e z a s . P o r o t r a p a r t e , a q u í n o s o l e m o s
tener p r o b l e m a s d e retracción hidráulica p u e s , a u n -
q u e é s t a a p a r e c e e n el m a t e r i a l d e a g a r r e , q u e d a o c u l -
t o p o r el p r o p i o p a v i m e n t o . S e p u e d e p r o d u c i r , s i n e m -
bargo, la fisura i n d i v i d u a l d e b a l d o s a s p o r f l e x i ó n
excesiva d e las m i s m a s , bien p o r s u debilidad o p o r
13. Desprendimiento de baldosas de terrazo.
error d e s u a d h e r e n c i a ( p o c o o débil m o r t e r o ) .
Por ú l t i m o , t a m b i é n las p l a q u e t a s c e r á m i c a s v i -
d r i a d a s o f r e c e n la p a r t i c u l a r i d a d d e la p o s i b l e f i s u r a - b a l d o s a y m o r t e r o , p o r ser u n a unión m e c á n i c a m e n -
c i ó n i n d i v i d u a l d e l a c a p a d e v i d r i a d o {craquelé o te más débil.
cracking) p r o v o c a d o p o r t e n s i o n e s s u p e r f i c i a l e s e n la -Por flecha del forjado soporte, q u e puede provo-
baldosa. car rotura d e cualquiera d e las d o s juntas, sobre to-
d o , si n o e x i s t e c a p a d e r e p a r t o . S i e x i s t e , la r o t u r a s e
2.2.3 D e s p r e n d i m i e n t o s (Fig. 13) s u e l e c o n c e n t r a r e n la u n i ó n b a l d o s a - m o r t e r o .
Teniendo e n c u e n t a s u sistema d e adherencia p o r b) P o r c o m p r e s i ó n d e la c a p a d e a g a r r e , c u a n d o
mortero d e agarre, p o d e m o s encontrar aquí varios ti- é s t a e s m e c á n i c a m e n t e d é b i l o ia c a p a d e r e p a r t o e s
pos d e desprendimiento según su origen: p o c o uniforme. U n c a s o particular aparece en los bor-

a)Por e s f u e r z o r a s a n t e , p r o v o c a d o : d e s y juntas d e dilatación, c u a n d o n o se establece un

-Por c o n t r a c c i ó n y dilatación d e las b a l d o s a s , c u a n - tope a la c a p a d e r e p a r t o y é s t a s e pierde provocan-

d o es exterior. La s e p a r a c i ó n s e s u e i e p r o d u c i r entre d o la f a l t a d e u n i f o r m i d a d d e a p o y o . A s i m i s m o , c u a n -
Tema 4. Patología v reparación de pavimentos

164

r- •,--

14. Eflorescencia en adoquines de morte-


ro pigmentado.
15. Desgaste de tarima.
16. 16. Apertura y desgaste de tarima.

do el borde de la pieza está sin sujeción, puede sufrir cionamiento constructivo, sus procesos patológicos
exceso de presión vertical en el mismo, superando la requieren un estudio específico.
capacidad de la capa de agarre.
c) Por dilatación de elementos infiltrados, sobre 2.3.1 Erosión
todo sulfatos arrastrados por el agua (de capilaridad Sigue dominando la erosión mecánica aunque en
o de filtración) o presentes en el mortero de agarre, este caso se reduzca al desgaste por abrasión, ya que
que afectan a la unión mortero-baldosa, levantando sus características elásticas hacen que absorba me-
ésta. jor los golpes e impactos. En cualquier caso, sí pue-
den sufrir una erosión especial las protecciones a ba-
2.2.4 Humedades se de resinas endurecedoras cuando su aplicación es
En este caso se repiten los mismos orígenes de incorrecta, produciendo descascarillados (Fig.15).
lesiones vistos para soleras, a saber, capilaridad, fil- La erosión física en este caso es prácticamente
tración, que en este caso puede facilitarse por la gran inexistente y la erosión química se limita a la presen-
cantidad de uniones, y accidental. cia de manchas. Sin embargo, aparece un nuevo tipo
de ataque que es el producido por el fuego que pro-
2.2.5 Eflorescencias voca su combustión superficial relativamente más rá-
Suelen provenir de las propias baldosas del terre- pida, con claras manchas y pérdida de material. Ello
no o del mortero de agarre. Si de las baldosas, signi- tiene cierta importancia por el problema de las colillas
fica que éstas tienen alguna sal soluble que ha sido de cigarrillos o chispas de chimeneas, además del pe-
diluida por agua de filtración. Es el caso de baldosas ligro que puede aparecer en caso de incendio.
de barro o de mortero con algún tipo de colorante
(Fig. 14). En ambas, además, si son absorbentes, es 2.3.2 Fisuras (Fig. 16)
fácil que aparezca carbonatacion del OCa cuando son En este caso se trata más bien de apertura de unio-
pavimentos exteriores y llueve antes de fraguar el mor- nes entre tablas, tanto longitudinales (principalmente)
tero de agarre. como transversales: Pueden aparecer por movimien-
tos elásticos del soporte (forjados) pero la causa prin-
2.3 Madera cipal son las variaciones dimensionales como conse-
cuencia de los cambios de humedad. Los períodos
Al ser un pavimento distinto a los anteriores, tanto de sequedad contraen la madera provocando esas
por las características de su material como por su fun- aperturas, lo que es prácticamente inevitable. No obs-
•apitiiic II, Patología e intervención en cerramientos y acabados

tante, se pueden limitar relativamente los primeros mo-


vimientos de la vida del pavimento controlando la épo-
ca del año en que se ejecuta y, sobre todo, el grado
de humedad que tiene la madera al ser colocada, se-
gún veremos en prevención.
Aparte de esas claras aperturas, pueden aparecer
esporádicamente algunas fisuras propias de la ma-
dera cuando ésta trae fendas del material, sí no se han
seleccionado las piezas a colocar.

2.3.3 Desprendimientos
Dadas sus características elásticas y su sistema de
sujeción, el desprendimiento de este acabado suele 17. Desprendimiento de tarima por dilatación.

ser siempre consecuencia de la dilatación y contrac-


ción de sus elementos, provocados por cambios de
humedad, ya que los movimientos del soporte no le
suelen afectar. Debemos distinguir varios casos:

a) Variación dimensional inevitable provocada


por los cambios de humedad ambientales. Sólo pro-
vocan desprendimiento cuando en su ejecución no se
hayan considerado las holguras necesarias en los en-
cuentros del pavimento con los elementos verticales.
Al tropezar con éstos en su dilatación, sobre todo en
la dirección perpendicular a los elementos lineales, las
tablas se empujan unas a otras y se levantan, produ- 18. Levantamiento de tarima por humedad.
ciéndose el desprendimiento, que no suele afectar a
los rastreles.(Fig.17)
La contracción puede provocar desprendimientos 2.3.4 Organismos
localizados en los puntos de anclaje, o en la unión en- Se trata de una lesión específica de estos pavi-
tre tablas, aperturas ya mencionadas con resultado mentos por su material y cuyo proceso no difiere bá-
sonoro (estallidos) que como hemos visto entra den- sicamente del descrito para estructuras de madera,
tro de la movilidad natural de este tipo de acabados. por lo que a ellas remitimos. No obstante, recordemos
Cuando los elementos son contrachapados o aglo- las lesiones más importantes; por un lado, los insec-
merados, este problema disminuye. tos xilófagos y, por otro, los hongos de pudriclón.
b) Exceso de humedad, bien por filtración des- En cuanto a los xilófagos, de los dos grandes gru-
de arriba, bien por capilaridad, bien contenida en el pos existentes, coleópteros e isópteros, los primeros
propio material, bien por accidentes en tuberías. atacan poco a los pavimentos de madera, quizás por
(Fig. 18) La filtración afecta, sobre todo, al propio pa- su localización en el edificio, aunque no cabe olvidar-
vimento, dando lugar a un efecto similar al mencio- se de ellos en cualquier diagnóstico y comprobar su
nado más arriba, incluso existiendo holgura perime- presencia a través de los posibles orificios de salida
tral suficiente. La capilaridad afecta directamente al del imago. Como sabemos, estos insectos usan la ma-
sistema de sujeción (rastreles) provocando la dilata- dera para depositar en ellas sus huevos con el obje-
ción de éstos y su desprendimiento del soporte, aun- to de que las larvas se alimenten, para lo cual van ex-
que a veces transmite directamente la humedad a la cavando galerías más o menos paralelas a sus fibras,
tabla con el resultado mencionado antes. La hume- provocando una pérdida importante de material. Existen
dad contenida en el material provoca alabeos que pue- tres tipos de familias; cerambícidos, aeróbidos y líc-
den afectar, tanto al rastrel como a la tabla, provo- tidos, conocidos como carcoma y polilla.
cando la lesión. Un caso puntual es la aportación de Los isópteros, por el contrario, sí atacan de un mo-
agua en el mortero de agarre del rastrel, que si no se do especial los pavimentos de madera. Se trata de las
deja secar lo suficiente antes de colocar la tarima, la temibles termitas, que forman colonias con una orga-
transmite a ésta y al rastrel provocando desprendi- nización social parecida a las de las hormigas y abe-
mientos. jas (Fig. 1 9 ) .
Tema I. Patología y reparación de oavmentos

166 En cuanto a los hongos, aparecen en zonas pun-


tuales con humedad permanente y poca ventilación y
se pueden considerar como agentes abióticos que
atacan sobre todo a la madera de un modo.normal-
mente agresivo. No obstante, hay una cierta variedad
de actuaciones y resultados que conviene diferenciar.
En cualquier caso, su acción consiste, con carácter
general, en alimentarse de la madera como materia
orgánica más accesible (hongos xilófagos) gracias a
su capacidad de producir enzimas que degradan al-
guno de los componentes de la madera. En general,
la acción de los hongos requiere oxígeno gaseoso y
gran cantidad de agua superior al 20% de humedad
en el elemento constructivo, unido a una temperatu-
ra suave cromprendida entre 20° y 25°C. Podemos
distinguir varios tipos:
a) Hongos cromógenos. Son aquellos cuya ac-
ción tiene como resultado exclusivamente la modifi-
cación del aspecto de la madera y sobre todo su co-
lor. Se conocen también como hongos de coloración
19. Termitas en pavimento.
azulada y no atacan a los tejidos leñosos, por lo que
el elemento constructivo sigue siendo recuperable.
Los más corrientes son el Aureobasidium pullulans y
Son insectos de origen tropical, aunque la impor-
el Sclerophoma pityuphila.
tación de maderas de ese origen desde antiguo ha
propiciado su instalación y aclimatación en climas tem- b) Hongos de pudrición, en los que el resultado
plados como el nuestro. En España, debemos distin- de su acción modifica notablemente las propiedades
guir fundamentalmente dos especies más activas en mecánicas y físicas de la madera toda vez que exis-
maderas puestas en edificios: te un ataque directo a la celulosa y a la lignina. Dentro
- Termita subterránea o Reticulitermes Lucífugus. qe este tipo de hongos podemos distinguir la pudri-
- Termita de madera seca o Criptotermes Brevis. ción por su coloración y su aspecto. Así tenemos:
La segunda habita, sobre todo, en las Islas b.1) Pudrición blanca (Polyporus borealis) en la
Canarias y ataca a la madera seca. La primera, vive que se destruye más liginina que celulosa, quedando
en toda la península y archipiélago Balear y hace sus al final ésta como un complejo más o menos blan-
nidos en tierra húmeda, próxima a los edificios. Desde quecino en forma de alveolos o vetas blancas. Queda,
allí construyen galerías hasta alcanzar la superficie asimismo, un residuo fibroso que conserva una apre-
desde donde ataca a los elementos leñosos de los ciable resistencia elástica, por lo que se le conoce
edificios empezando por los pavimentos, para lo cual también como pudrición fibrosa.
son capaces de perforar materiales duros como el b.2) Pudrición parda (Polyporus Sulfureus,
yeso y rodear los más duros, como el hormigón, me- Coniophora Cerebella, Corsilus Versicolor, etc) en la
diante túneles y puentes de un producto oscuro ob- que se ataca, sobre todo a la celulosa, dejando un re-
tenido con saliva, excrementos y tierra. Ataca prác- siduo formado por lignina que se disgrega fácilmente
ticamente todo tipo de maderas, coniferas y frondosas, con los dedos Se conoce también como pudrición cú-
y tanto su albura como su duramen, alimentándose bica. La destrucción es visible cuando la madera ha
de sus fibras, con lo que van excavando galerías pa- perdido del 10% al 20% de su peso. Entonces el ele-
ralelas a la fibra, por el interior de la madera, tapi- mento constructivo ha perdido ya del 90% al 95% de
zándolas del mismo producto oscuro descrito ante- su resistencia mecánica. Un caso curioso es el de la
riormente, ahora hecho con partículas de madera. Coniophora cerebella, que no resulta cúbica a pesar
Ello hace que a veces no se detecte su presencia de ser parda. Se desarrolla en ambientes muy húme-
hasta que el elemento leñoso está completamente dos y en un año es capaz de destruir la tarima de una
destruido y cede al pisar. Para detectar su presen- casa si ésta no estaba suficientemente seca. Otro ca-
cia hay que buscar galerías en los materiales duros, so interesante es el del llamado Merculius Lacrymans
con orificios negros de unos 2 mm. de diámetro re- u hongo doméstico, que tiene una gran potencia des-
cubiertos interiormente por la sustancia descrita. tructora muy activa y es capaz de desarrollarse en am-
capitulo II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

167

20. Eflorescencia en tarima. 21. Desprendimiento de baldosas de P.V.C.

bientes secos en los que se observa una especie de cantes como usuarios consideran ese tipo de pavi-
fieltro grisáceo sobre la madera. En los húmedos de- mento de carácter temporal, por lo que su desgaste
sarrolla una masa blancuzca y algodonosa con una está de algún modo asumido. También cabe consi-
exudación que cae en gotas y de ahí su nombre. derar algún tipo de erosión química en casos espe-
b.3) Pudrición blanda, producida por la acción ciales según el uso pero, sobre todo, la provocada por
conjunta de una serie heterogénea de hongos interio- el fuego puntual, al igual que en la madera, con que-
res. Aparece con frecuencia en maderas en contacto maduras de cigarrillos.
con el suelo y su resultado se conoce también como
madera pasmada. 2.4.2 Desprendimientos
En este caso, los desprendimientos se suelen mos-
2.3.5 Eflorescencias trar, bien en forma de arrugas en las zonas centrales,
Las eflorescencias en pavimentos de madera tie- bien por levantamiento en los bordes, tanto para ta-
nen que proceder de materiales del soporte o de aga- maños pequeños (losetas) como para los grandes.
rre y requieren una humedad importante, bien de ca- Distinguimos varios tipos, según sus causas. (Fig.21)
pilaridad, bien de filtración, lo más probable es que a) Discontinuidad del soporte, bien por error de eje-
vengan del mortero de agarre de los rastreles o de la cución, bien por rotura de la papa de nivelación.
solera, si éste es el tipo de soporte. (Fig.20) Aparecen arrugas siguiendo la discontinuidad cuan-
do el elemento es de poco espesor o muy usado, o
simples ondas lineales cuando ése es de más enti-
2.4 Láminas flexibles
dad.
Se trata de un caso especial de pavimentos para b) Exceso de material, cuando no se ha tensado
usos interiores con tráfico casi exclusivo de personas, lo suficiente en su colocación o ha dilatado, normal-
por lo que están sometidos a agresiones por lo gene- mente por exceso de humedad. Aparecen ondas pa-
ral más suaves. ralelas.
c) Fallo del material adherente, normalmente en los
2.4.1 Erosión bordes, bien por fallo en su integridad, por exceso de
La erosión mecánica está provocada, básicamen- tensado o por contracción excesiva del pavimento.
te, por pisadas y supone un desgaste superficial que Aparecen levantamientos de esquinas.
depende del tipo de lámina de que se trate. En cual- d) Esfuerzo rasante por rozamiento de pisada, que
quier caso, hay que tener en cuenta que tanto fabri- produce levantamiento en los bordes de losetas, sobre
Tema 4. Patología y reparación de pavimentos

- Tratamiento superficial de resinas endurecedo-


ras de poliéster o epoxídicas, por lo general, con un
tratamiento previo de adherencia con productos si-
milares. Esta solución será adecuada cuando la ero-
sión es muy superficial y el saneado ha supuesto un
rebaje superior a los 3 mm. No obstante, habrá que
comprobar previamente la dureza de la base que nos
queda, ya que una capa fina de resinas muy duras so-
bre un soporte más blando, puede provocar fácilmente
la fisuración y consiguiente desprendimiento.
Normalmente, necesitamos resistencias a compresión
superficiales superiores a 500 kp/cnf. Para esta so-
lución, el saneado previo debe ser muy uniforme por
22. Parcheo en solera erosionado. lo que se lleva a cabo con máquinas especiales que
producen la abrasión y recogen el polvo simultánea-
mente. En algunos lugares se ha dado en llamar a es-
todo de materiales plásticos, o arrugas 'interiores en tos tratamientos pinturas antipolvo y suelen aplicarse
moquetas. Esta causa suele aparecer combinada con con rodillo.
fallo del material adherente en losetas, ayudado por pe- - Morteros autonivelantes con diferentes compo-
netración de agua u otros líquidos que lo atacan. siciones, desde mezclas de cemento y resinas, pa-
sando por resinas epoxídicas con carga de áridos es-
3. Técnicas de reparación peciales, hasta las más modernas anhidritas. Resulta
una solución similar a colocar un pavimento de mor-
Analicemos las distintas reparaciones posibles en teros especiales aprovechando una antigua solera co-
función de los tipos de lesiones enunciadas para ca- mo soporte. Se consiguen espesores de hasta 5 cm y
da uno de los pavimentos. requieren un saneado más profundo con rugosidades
superiores a los 5 mm, por lo que son válidos para so-
3.1 Soleras leras muy afectadas. Por otra parte, cuando el espe-
sor es importante (3 cm suele ser conveniente intro-
3.1.1 De la erosión ducir una malla de armado en la capa de mortero. En
Aunque la técnica general ante cualquier erosión cualquier caso, necesitamos resistencias a compre-
superficial es el saneado y la reposición, sin embargo sión en el hormigón de base superiores a los 200 kp/cnf.
conviene previamente comprobar las causas y la fun- Cuando se trata de soleras antiguas con hormigón
cionalidad de la solera. Por ello debemos analizarlo pobre (< 200 kp/cnf) lo más efectivo será desechar la
según el tipo de erosión. solera y utilizarla simplemente como una base para
En los casos de erosión mecánica, sobre todo en construir una nueva. Esta deberá tener un espesor su-
interiores, suele estar localizada en las zonas de pa- perior a 8 cm e ir armada, con conectores anclados a
so de vehículos donde también se pueden dar im- la antigua y juntas de dilatación distanciadas un má-
pactos. Por ello, hay una tendencia a los arreglos pun- ximo de 3 m, con las características mecánicas de re-
tuales y locales que no dejan de resultar parches poco sistencia a compresión y dureza superficial adecua-
estéticos y menos funcionales (Fig. 22). En estos ca- das al uso previsible.
sos, resulta recomendable la reparación general o, por En cualquiera de los casos, conviene aprovechar
lo menos, de piezas enteras llegando hasta las juntas la reparación para asegurar la resistencia de los bor-
de dilatación; incluso en los casos de erosión muy des ante la erosión mecánica. Para ello podemos re-
marcada en dichas juntas coincidiendo con las zonas currir a dos soluciones básicas; juntas de pequeña
de paso, también resulta más recomendable la repa- sección (< 2 mm) sellada con elastómeros, o juntas de
ración general. En cualquier caso, como quiera que la mayor espesor complementadas con elementos me-
erosión mecánica supone una pérdida irregular de ma- tálicos de borde, normalmente con soluciones co-
terial superficial, la primera fase de saneado implica- mercializadas que incorporan elementos de caucho
rá una abrasión unificadora para eliminar por igual la intermedio. Por lo general, constan de dos perfiles me-
capa superficial afectada, de tal modo que la nueva tálicos que se acoplan a ambos lados de la junta y un
protección tenga un espesor uniforme. Una vez sa- elemento elástico entre ellas (Fig.23). Existe también
neado, se puede proceder a dos tipos de protección: la posibilidad de colocar sistemas con perfiles en T
capituio Patología e intervención en cerramientos y acabados

también un saneado profundo con un estudio quími-


co de la lesión para evitar su nueva aparición.

3.1.2 De las fisuras


En primer lugar, habrá que conocer la causa que
ha provocado las fisuras y tratar de anularla, si es po-
sible, y a continuación actuar sobre la fisura, aunque
hay que partir de la base de que una solera flsurada,
como cualquier otro elemento constructivo rígido, se
convierte en un conjunto de piezas difíciles de reuni-
ficar.
Si se trata de un asiento del terreno por deficiente
compactación, probablemente lo más efectivo sea sa-
nar y sellar las fisuras con material elastoplástico y de-
jar que actúen las partes como piezas independien-
tes. De lo contrario tendremos que demoler, compactar
de nuevo y rehacer la solera. Si estamos ante flechas
elásticas de forjado y pavimento continuo de morte-
ros especiales, estudiaremos la posibilidad y conve-
niencia de reforzar el forjado para limitar su flecha.
I I Después, en cualquier caso, sanear y marcar de un
modo lineal las fisuras que habrán aparecido en las
23. Reparación de bordes de solera. zonas de momento negativo y dejar que sigan permi-
tiendo la movilidad del pavimento. En los casos en
que la rotura se deba a pobre resistencia a flexión de
la solera, no tendremos más remedio que demoler y
que actúan de tapajuntas y protegen los bordes con
gran efectividad aunque suponen un pequeño tropie- rehacer con mayor capacidad (más espesor o más
zo para los vehículos, sobre todo los de ruedas duras cuantía de armado).
y pequeñas. Cuando las fisuras sean consecuencia de las va-
Si la erosión mecánica ha afectado a pavimen- riaciones dimensionales por cambios de temperatu-
tos de mortero continuo de poco espesor, podremos ra, una primera actuación podría ser la de duplicar el
recurrir a la solución de capas endurecedoras si el res- número de juntas de dilatación a base de sanear las
to del espesor se puede mantener o, por el contrario, fisuras y marcar linealmente las juntas en su lugar. Sin
demoler toda la capa y rehacerla. embargo, esto nos puede dar una imagen muy irre-
Cuando se trata de erosión física en soleras exte- gular del pavimento y, en cualquier caso, la operación
riores, lo más probable es que se requiera un sanea- de saneado y marcado lineal de las nuevas juntas re-
do profundo y la colocación de una capa de mortero quiere una mano de obra muy especializada. Otra so-
especial, siempre que la dureza de la base sea sufi- lución más sencilla, válida sobre todo para exteriores,
ciente. De lo contrario, recurriremos a la ejecución de consistirá en sanear y sellar con elastoplásticos las fi-
una nueva solera anclada a la existente. En exterio- suras que se abran, al igual que se hace en carrete-
res, por otra parte, las juntas entre piezas suelen ser ras o calles. SI el pavimento está exageradamente fi-
de mayores dimensiones y requieren un sellado para surado, no habrá más remedio que demoler y rehacer.
evitar la filtración de agua en la mayoría de los casos. En cualquier caso, si se trata de movimientos de di-
Si se trata de vehículos de rueda neumática (lo más latación y contracción, nunca hay que intentar tapar
corriente) bastará utilizar sellantes elastoplásticos. En las fisuras.
las zonas en que se prevea el paso de ruedas duras
y pequeñas habrá que recurrir a soluciones de juntas 3.1.3 De los desprendimientos
como las vistas para interiores.
Puede aparecer en pavimentos continuos de mor-
La erosión química, por último, será normalmen- teros especiales y lo más probable es que la causa
te puntual o estará muy localizada, por lo que la ac- sea generalizada a toda, o gran parte, de la superíi
tuación se podrá limitar a las zonas afectadas, aun- cié. De ser así, no habrá más remedio que demoler y
que siempre debemos actuar por zonas enteras entre rehacer atendiendo las medidas de prevención. En ca-
juntas de dilatación y evitar parcheados. Se requerirá so de que se trate de un desprendimiento más o me-
Tema 4. Patología y reparación de pavimentos

nos puntual y localizado, podemos limitarnos a actuar deberemos recurrir a un abujardado o cepillado me-
sobre esas zonas procurando llegar con nuestra ac- cánico, también automático o incluso manual, has-
tuación hasta juntas de dilatación y evitar el parcheo; ta unificar la superficie. Lo mismo podremos conse-
la actuación en dichas zonas consistirá también en la guir cuando se trate de baldosas de terrazo que
demolición del mortero afectado y su refacción. En los tengan suficiente espesor de capa de acabado. Sin
casos en que se detecten causas locales de poca pro- embargo, en el resto de materiales la solución es más
tección de bordes o mala ejecución de las juntas de difícil. Así, en baldosas hidráulicas o en plaquetas
dilatación que puedan ser origen del esfuerzo rasan- cerámicas vidriadas, al ser la capa de acabado muy
te que provoca el desprendimiento, además de la re- fina, no admiten abrasión superficial. Algo similar
paración indicada será necesario aportar esas pro- ocurre en baldosas cerámicas de barro o de gres,
tecciones tanto en bordes como en juntas. donde no se puede producir esta actuación mecá-
nica superficial. En todos esos casos no habrá más
3.1.4 De las humedades remedio que sustituir total o parcialmente las baldo-
Según el tipo de humedad variará nuestra actua- sas desgastadas, en función de su aspecto y de la
ción. Si asciende por capilaridad, trataremos de rea- modulación existente en el conjunto.
lizar un drenaje perimetral por zanja, o puntual por po- También requeriría sustitución de baldosas la
zos, que consiga bajar el nivel freático, siempre que erosión de piezas producida por impactos tanto
exista algún tipo de drenaje superficial bajo la solera en el centro como en los bordes, lo que supone una
(encachado). Si esa actuación no es efectiva o no exis- ventaja general para el mantenimiento de ese tipo de
te ese drenaje superficial, deberemos plantear una pavimentos frente a los continuos. Si esta rotura se
nueva solera que, según el nivel al que podamos lle- ha producido en juntas de dilatación sin protección
gar, implicará demolición de la existente y nueva eje- de los bordes, al rehacerla habrá que introducir
cución, o utilización de la actual como base de parti- esa protección a base de perfiles metálicos de jun-
da y construcción de una nueva con las debidas ta con soluciones comerciales según se indica en
medidas preventivas de drenaje superficial o cámara prevención.
ventilada previa. Si se trata de una humedad de filtra- Si se trata de erosión física en pavimentos exte-
ción, lo más lógico será proceder al sellado superior riores, habrá que proceder normalmente a la reposi-
de todas las juntas de dilatación, así como de las po- ción de las más dañadas, o de todo el conjunto se-
sibles fisuras, no sin antes considerar el drenaje su- gún su aspecto, procurando dar a las nuevas y a las
perficial del agua de lluvia a base de ejecución, si no remanentes una protección superficial impermeabili-
existe, de sumideros en los puntos bajos y la conve- zante que evite una nueva erosión. Algo parecido ha-
niente canalización de recogida. Si se trata, en fin, de remos cuando la intensidad de la erosión sea relati-
humedades accidentales, será imprescindible la re- vamente baja y se pueda recuperar el aspecto con un
paración de las tuberías o instalación rota, lo que pro- saneado superficial. Entonces, será conveniente apli-
bablemente, obligará a una demolición parcial de la car un sellado endurecedor superficial a base de re-
solera existente, tomando las medidas adecuadas de sinas epoxídicas o acrílicas o, incluso, a base de ce-
prevención de nuevas roturas. ras naturales o artificiales que impermeabilicen la
La reparación de las humedades producirá la de- superficie.
saparición de las eflorescencias si éstas habían apa- Si estamos ante una erosión química, por el con-
recido, y será suficiente con una limpieza superficial. trario, habrá que comprobar, en primer lugar, el tipo
de producto atacante y la reacción producida para de-
3.2 Pavimentos de baldosas cidir si cabe mantener ese pavimento o procede cam-
biarlo por otro resistente a ese producto químico, en
3.2.1 De la erosión caso de que sea de uso habitual. También podremos
En la mayoría de baldosas pétreas, la erosión me- considerar la posibilidad de una protección superfi-
cánica se suele producir por el roce del uso, lo que cial al pavimento existente que proteja de la acción
implica un desgaste bastante uniforme, aunque es- química lesionante, además de resistir al resto de ac-
té localizado en las zonas de paso. Entonces, la so- ciones debidas al uso.
lución es muy sencilla y consiste en una abrasión
controlada de toda la zona hasta conseguir unificar 3.2.2 De las fisuras
la superficie e igualar el aspecto. En los casos de Si se trata de fisuras generales por flechas de for-
piedra pulida en interiores esta operación se realiza jado, habrá que analizar la conveniencia de reforzar
con máquinas pulidoras. En baldosas abujardadas. su inercia para reducir la dimensión de ¡a flecha, o de
capituio II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

INTRODUCCIÓN OE JUNTA 171


DE RETRACCIÓN
I I
3 l 1 )

te

o) OE MATERIAL D) DE PERFILES Y BANOA C ) DE PERFIL ESPECIAL


ELASTICO ELASTO-PLÁSTICA CON TAPAJUNTAS

24. Reparación de pavimento exterior por dilatación

lo contrario, simplemente sellar la fisura si ésta se ha terial tiene que estar anclado a la base y debe tener
abierto en las juntas y de una forma lineal aceptable. cierta compresibilidad para permitir la dilatación.
Si se ha roto alguna pieza, además habrá que susti- b) De material elastoplástico (siliconas). En este
tuirla. Si se trata de problemas de dilatación-contrac- caso, dada la plasticidad del material, necesitamos
ción en exteriores, habrá que introducir la junta de di- rigidizar los labios de la junta, ya que no es capaz de
latación correspondiente, buscando algún tipo de sujetar los bordes de las baldosas contiguas. Se pue-
modulación coincidiendo, a ser posible, con las unio- de recurrir a angulares metálicos según la figura, que
nes entre baldosas, y sellarla con siliconas. Si es un deben estar libres para permitir la dilatación. En cual-
problema de baldosas débiles a los esfuerzos de fle- quier caso, ésta no es una solución muy recomen-
xión, deberemos proceder a su sustitución por otras dable en pavimentos y, en todo caso, debe cuidar-
lo suficiente resistentes a ese esfuerzo en función del se la elección del elastómero, que debe tener
uso del local, algo bastante corriente en supermerca- consistencia suficiente para las acciones mecánicas
dos por la acción de los portapalets. que va a recibir.
c) Con perfil especial de junta. Se debe utilizar, so-
3.2.3 De los desprendimientos bre todo, cuando se trata de una junta de dilatación
Nuestra actuación será en función de la causa. estructural que no se ha respetado. Entonces, la jun-
ta del pavimento tiene que coincidir exactamente con
A- Dilatación del pavimento exterior (Fig. 24) ella y el perfil consta de dos piezas (angulares) que se
Si se trata de un pavimento exterior y el despren- sujetan a los bordes de la estructura, y una tercera
dimiento se ha producido por dilatación del mismo, lo que actúa de tapajuntas y que depende del uso que
más probable es que las baldosas se hayan coloca- tenga el pavimento en cuestión. Esta tercera pieza se
do con junta a hueso. Lo correcto sería demoler el pa- puede sustituir por material elástico.
vimento y rehacerlo con junta abierta. No obstante, Una vez corregida la causa, procederemos con el
ello implicaría un coste que, en ocasiones, sería ele- efecto. Para ello, debemos conocer el alcance de la
vado. Para ello, una solución alternativa consiste en, lesión, lo que es relativamente fácil mediante golpeo
una vez calculada la situación correcta de las juntas con barra de madera, para conocer su adherencia.
de dilatación-contracción necesarias, se levantan las Entonces, deberemos sustituir todas aquellas baldo-
líneas de baldosas coincidentes con ellas y se susti- sas desprendidas y rematar con un nuevo enlechado
tuyen por otras de menor dimensión, de tal modo que para retacar las nuevas uniones, así como un nuevo
queden marcadas las mencionadas juntas.También se pulido en caso de baldosas pétreas. En el caso en que
puede simplemente materializar la junta con un corte el pavimento tenga dibujos modulares, la reposición
lineal profundo y posteriormente sellado. Cuando el de baldosas cuidará el aspecto de los mismos, pro-
pavimento es de pequeñas dimensiones puede colo- curando cambiar baldosas por paños para evitar di-
carse la junta en su perímetro. En el caso de pavi- ferencias de color,
mentos con dibujos modulares, trataremos de intro-
ducir las juntas en las líneas que marcan la modulación. B- Flecha de forjado
La solución constructiva de la junta puede ser de va- Suele provocar, bien la rotura del pavimento (por
rios tipos: juntas o por baldosas) o su separación al tener las bal-
a) De material elástico, como neopreno. Dicho ma- dosas juntas a hueso. En cualquier caso, el primer pa-
fema I. Patología y reparación de pavimentos

172 i AGUA O E FILTRACION

a) FALLO GENERALIZADO

( MORTERO DE AGARRE POBRE


O DE REPARTO MAL COLOCADO )
AGUA D E CAPILARIDAD

JUNTA ABIERTA
b) FALLO PUNTUAL EN EL INTERIOR

PERFIL METÁLICO PIEZA BORDE V

^MEMBRANA
c ) FALLO PUNTUAL EN E L BORDE IMPERMEABLE

25, Compresión puntual de la capa de agarre. 26. Dilatación de elementos infiltrados.

so será reforzar el forjado y anular su movilidad. quier caso, se procurará no dejar nunca el borde de
Posteriormente procederemos a corregir el efecto. En la baldosa desprotegido.
el primer caso, lo más probable es que no se hayan
desprendido más que las baldosas rotas o del entor- D- Dilatación de elementos infiltrados (Fig. 26)
no. Habrá que cambiarlas y volver a los acabados fi- Pueden ser sales que dilaten al cristalizar o sim-
nales con enlechado, pulido, etc. En el segundo, el plemente agua que lo hace al congelarse.
desprendimiento habrá afectado a zonas amplias del a) Si se trata de sales, habrá que conocer su pro-
pavimento, por lo que procederá conocer su exten- cedencia. Si vienen del suelo en un pavimento sobre
sión y reponer todas las baldosas lesionadas, colo- solera, habrá que demoler, introducir una barrera im-
cándolas según las medidas de prevención y, prefe- permeable, un drenaje y volver a ejecutar el pavimen-
rentemente, con capa de reparto y capa de agarre. to. Si están contenidas en el propio mortero de aga-
rre, bastará con rehacer el pavimento.
C-Compresión puntual de la capa de agarre, que b) Si se trata de agua, con o sin sales (solubles o
provoca un asiento diferencial de las baldosas que reaccionan con el mortero o la baldosa) habrá que
(Fig. 25) conocer, su procedencia e introducir la correspon-
Veamos los principales casos posibles. diente barrera impermeable, previa demolición del pa-
a) Fallo generalizado por pobreza del mortero de vimento, para su posterior refacción, o establecer un
agarre o irregularidad de la capa de reparto. La solu- sistema de drenaje o incluso una cámara ventilada
ción, tanto a la causa como al efecto, pasará por re- previa.
hacer todo el pavimento.
b) Fallo puntual en el interior. Después de confir- E-Junta de dilatación de la estructura no respeta-
mar que la lesión no afecta al resto, se repondrán las da (Fig. 24)
piezas afectadas y las de su entorno, con los consi- Cuando el pavimento se realiza continuo sobre una
guientes acabados finales de unificación. junta de dilatación de la estructura, al moverse ésta,
c) Fallo puntual en el borde, provocado por un error aquel rompe. En este caso, la única solución es reha-
en su ejecución y pérdida de la capa de reparto o pun- cer el pavimento en el entorno de la junta, de acuer-
zonamiento de la de agarre. Se repondrán las baldo- do con lo mencionado en los párrafos anteriores.
sas de borde ejecutando correctamente éste con pie-
za especial que contenga la compresión lateral, con 3.2.4 De las humedades
varias opciones (perfil metálico o bordillo). En cual- La lesión y por tanto la intervención, no difiere bá-
capitulo II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

sicamente de lo comentado para soleras, por lo que


al punto 3.1.4. remitirnos.

3.2.5 De las eflorescencias


La eliminación de la causa consistirá en anular la
humedad que produce la disolución de la sal, para lo
que recurriremos a lo indicado en el punto 3.1.4. Para
la corrección del efecto habrá que recurrir a algún ti-
po de limpieza, que podrá ser desde un simple cepi-
llado hasta su disolución mediante detergentes neu- - i -. M |

tros. En el caso de baldosas con abundancia de sales


solubles, como quiera que será imposible impedir la
filtración del agua de lluvia, no habrá más remedio que
sustituirlas por otras no eflorescibles. 27. Recolocación de tarima mediante pegamento.

3.3 Pavimentos de Madera con maderas algo más blandas aunque de aspecto
similar, cuidando el que el pavimento en su conjunto
3.3.1 De la erosión
pueda seguir moviéndose. Por ello, esta operación de-
Se trata, como vimos, de un desgaste por el uso.
berá realizarse en primavera u otoño para asegurar un
Al ser un material con espesor uniforme (tarimas tra-
nivel de humedad intermedio en la madera que no pro-
dicionales) la solución estará en el acuchillado y nue-
voque movimientos posteriores muy exagerados.
vo tratamiento superficial, siempre que quede espe-
sor suficiente. En las modernas tarimas a base de
aglomerado con chapado superficial, ésta solución 3.3.3 De los desprendimientos
es imposible y no hay más remedio que ir a la susti- En función de la causa tendremos:
tución de todas las piezas o, por lo menos, las más a) Falta de holguras perímetrales. El desprendi-
afectadas. miento puede haberse provocado en cualquier punto
En tarimas macizas machihembradas, cuando el del pavimento, aunque la causa esté en el perímetro.
desgaste ha llegado hasta las proximidades de la len- Por ello, habrá que analizar el alcance de la lesión y
güeta intermedia ya no admite un nuevo acuchillado, la posible consecuencia en rastreles. A continuación
pues se perdería la trabazón entre tablas. Entonces se reponen las piezas levantadas, incluso rastreles
tenemos dos soluciones alternativas. La demolición y afectados, con la consiguiente dificultad en el ma-
sustitución por otra nueva, bien total, bien parcial, o chihembrado de las tablas. Por último, se introduce la
la recuperación del material y la remodelación. En es- holgura perimetral por simple corte del borde, asegu-
te caso, se suele proceder al levantamiento y al cor- rando que queda escondido bajo el rodapié, y se pro-
te de las piezas reduciendo su sección hasta alcan- cede al acuchillado y barnizado final.
zar la madera sana (se puede obtener una sección de b) Exceso de humedad. Provoca levantamiento de-
50x15 a partir de una tabla de 70x20 ya desgastada). sigual según el foco de humedad. En primer lugar, ha-
Estas nuevas tablas se pueden colocar pegadas so- brá que localizar dicho foco e introducir la barrera im-
bre solera de mortero o clavadas sobre tablero, ha- permeable adecuada o el drenaje necesario. A
ciendo los dibujos convenientes. Si se adhieren sobre continuación, y dada la importancia que suelen tener
solera, conviene utilizar pegamentos muy elásticos estos casos, se debe proceder a levantar todas las
para absorber las variaciones dimensionales y redu- zonas afectadas, repasar la sujeción de los rastreles
cir su longitud. (Fig. 27) y rehacer el entarimado. Cuando se trate de tarimas
adheridas con colas, o simplemente apoyadas (flo-
3.3.2 De las fisuras tantes) el procedimiento será similar. En cualquier ca-
Si se trata de fendas en piezas individuales, bas- so, las piezas que resulten afectadas deben recha-
tará con su sustitución. S i estamos ante aberturas por zarse y sustituirse. Por último, se procede al acuchillado
variaciones de humedad, habrá que comprobar su di- y barnizado final.
mensión y variación. Por lo general, habrá que asumir
las aberturas como componentes del pavimento. Sin 3.3.4 De los organismos
embargo, si la dimensión es exagerada y no llegan a La actuación dependerá del tipo de organismo y
cerrar, podremos proceder a filetear esas aberturas del alcance de su acción.
Tema 4. Patología y reparación ríe pavimentos

A- Ataque de xilófagos - Tratamiento superficial de toda la madera no ata-


Se trata, por lo general, de lesiones primarias, aun- cada y. sobre todo, de la nueva, principalmente de las
que en algunos casos (termitas) se necesita un nivel prótesis que se deben aplicar como reparación del
de humedad elevado (> 20%) y entonces se facilita su efecto. Hay que considerar que la madera nueva es
presencia como consecuencia de lesiones previas de un verdadero foco de atracción para los xilófagos.
humedad, por lo que pueden pasar a considerarse le- En cualquiera de los casos, y como complemen-
siones secundarias. Así pues, en el caso de las ter- to a esos tratamientos, se cuidará la aplicación de las
mitas debemos proceder, en primer lugar, a la anula- medidas preventivas destinadas a aislar las maderas
ción de las humedades que pudieran afectar a los de la humedad y a facilitar la inspección de todos los
elementos constructivos en reparación por cualquie- elementos constructivos leñosos, tanto para com-
ra de los métodos indicados en el capítulo corres- probar su estado como para la posible aplicación de
pondiente. En cualquier caso, no hay que perder de tratamientos preventivos o curativos.
vista que una reparación bien planteada ante la exis- La reparación del efecto consistirá en una serie de
tencia de insectos xilófagos, no puede limitarse a la actuaciones constructivas que permitan el uso nor-
zona o elemento constructivo afectado, sino que, co- mal del elemento constructivo dañado, teniendo en
mo acción preventiva, debe extenderse al resto de los cuenta la inevitable adecuación de la solución a cada
elementos leñosos del edificio, aunque sin la profun- caso concreto, en función de:
didad de aquéllos, sino de un modo superficial, siem- - elemento constructivo
pre que tengamos la seguridad de que no han sido - tipo de degradación
atacados previamente. De lo contrario, debemos ac- - intensidad de la misma
tuar con la misma intensidad. Una vez tomadas esas medidas debemos proce-
El tratamiento en cuestión, será diferente según el der a la reparación del efecto. En general, podemos
tipo de insecto de que se trate y, sobre todo, de si es plantear dos tipos de soluciones:
un insecto larvario (coleóptero) o social (isóptero). Así, Sustitución
en el caso de los coleópteros, debemos aplicar pro- Consolidación y refuerzo
tectores orgánicos por inyección en las zonas en las La sustitución será imprescindible cuando el ata-
que se ha observado ataque y siempre que el ele- que sea muy profundo y general. La consolidación y
mento sea recuperable, mientras que bastará un tra- refuerzo son muy variadas y están destinadas a recu-
tamiento superficial con el mismo producto en el res- perar las características físicas y mecánicas del ele-
to del elemento no atacado, por pulverización p mento cuando éste está dañado parcialmente, va-
pincelado. En el caso de las termitas (isópteros) el tra- riando lo menos posible su aspecto. En pavimentos
tamiento curativo es algo más complicado, sobre to- se realizan con el mismo material leñoso, eliminando
do en el de las subterráneas, por la dificultad de lo- las zonas dañadas y sustituyéndolas por otras nue-
calizar el origen de sus colonias, que suelen estar fuera vas convenientemente tratadas.
del edificio e, incluso, la extensión de su ataque. En
definitiva, el tratamiento se deberá estudiar en cada B- Ataque de hongos
caso concreto, según las características del edificio y Estamos ante un caso similar al de los xilófagos,
el ataque perpetrado, pero podemos establecer una puesto que las condiciones ambientales para su apa-
serie de pasos o medidas simultáneas de carácter ge- rición son prácticamente las mismas (humedad y tem-
neral que persiguen la destrucción de las colonias y peratura elevadas) y las consecuencias en los ele-
el aislamiento, si cabe, del edificio con respecto a los mentos leñosos también (pérdida de resistencia
insectos. Veamos. mecánica). Así. pues, para eliminar las causas actua-
- Barrera química en la cimentación de carácter remos, en primer lugar, sobre las posibles humeda-
perimetral, mediante insecticidas- termícidas inyec des según las recomendaciones oportunas para, a
tados alrededor del edificio a la profundidad de sus continuación, atacar a las colonias de hongos me-
cimientos y con carácter permanente. diante protectores fungicidas en disolvente orgánico.
- Inyección del mismo tipo de insecticida termi- Estos se aplicarán en profundidad (inyección) en las
cida en las bases de los muros de carga y cerramien- maderas atacadas y superficialmente (brocha o pul-
to, teniendo en cuenta su compatibilidad química con verización) en el resto de las maderas para evitar el
la composición de la fábrica. Dicha inyección se de- contagio.
be generalizar a las partes de los muros que sirven de En cuanto a la reparación del efecto, mantenemos
apoyo a Ids distintos forjados, sí esos son de made- el planteamiento hecho para los xilófagos, conside-
ra y, por tanto, susceptibles del ataque de termitas rando las mismas posibilidades: sustitución del ele-
capitulo II Patología e intervención en cerramientos y acabados

175
Elementos Protección Producto Protector/
Constructivos Solicitada Pintura
Contra

1. Maderas en contacto con tierra Protectores oleosos


(Inmersión/impregnación)
II. Maderajes en exteriores Hongos Protectores oleosos
(Insectos) +
Influencias Protectores decorativos
Atomosféncas en colores diáfanos o
+
Esmaltes o pinturas
de disp. con colores
III. Ventanas Protectores oleosos
+
Protectores decorativos
con colores diáfanos o
+
Esmaltes
IV. Maderas en interiores Insectos Protectores oleosos
(Hongos) 0
Protectores decorativos
en colores diáfanos
+
Barniz transparente
0
Ceras

CUADRO I. ¿Qué protector o pintura debe utilizarse para diversos elementos construc-
tivos?

Clase
Situación de la madera Medidas a adoptar en cuanto a protección Tipo de protección
de riesgo

• Madera en interior en Tratamiento facultativo en función de que su Superficial


ambiente siempre seco. coste no supere el de una reparación o 1 mm < P s 3 mm.
Funciones de revestimiento 1 tratamiento curativo

• Maderas en funciones 1 Superficial


estructurales y ambiente Tratamiento preventivo aconsejable, 1 mm < P s 3 mm.
siempre seco, y/o especialmente en caso de reparaciones difíciles Media
• Maderas no estructurales y costosas 3mm<Ps75%S'
con riesgo accidental 2
de humedad

• Maderas sometidas a Media


períodos alternativos de 3 Tratamiento preventivo obligatorio 3 mm < P s 75% S*
humedad y sequedad sin Profunda
estar en contacto con el suelo P > 75% S" •

• Maderas en contacto con


el suelo o con una fuente
de humedad permanente que 4 Tratamiento preventivo obligatorio Profunda
le comunica un contenido P > 75% S*
de humedad > 20%

S" = Superficie de la sección de la pieza de madera a tratar.

CUADRO II. Protección requerida para las distintas utilizaciones


Tema 4. Patología y reparación de pavimentos

176 (PERFIL OE JUNTA)

28. Discontinuidad del soporte en pavimento flexible.

mentó o consolidación y refuerzo del mismo en fun- 4. Medidas de prevención


ción del tipo de elemento constructivo y de su fun-
ción, así como de la intensidad de su ataque, lo que De las lesiones vistas y de las técnicas de repara-
nos vendrá dado por el diagnóstico previo. ción propuestas podemos deducir las medidas de pre-
En general, para decidir el tipo de protección di- vención más adecuadas en proyecto y obra para evi-
versos autores establecen cuadros en los que se con- tar la aparición de los procesos patológicos.
sidera el tipo de elemento constructivo y su situación.
A modo de orientación se adjuntan dos cuadros: 4.1 En soleras
C.1 ."¿Qué protector o pintura debe utilizarse pa-
ra diversos elementos constructivos?" de J. Cari. 4.1.1 Para la erosión
C.2."Protección requerida para las distintas utili- Ante la erosión mecánica debemos asegurar dos
a
zaciones" de M. Angeles Navarrete. aspectos básicos. Por un lado, la resistencia superfi-
cial del pavimento ante la abrasión y el punzonamiento
y, por otro, la protección de los bordes y de las juntas
3.4 Láminas flexibles
de dilatación.
3.4.1 Erosión En cuanto a la resistencia superficial, debemos ase-
Ante la erosión de cualquier tipo, no cabe más re- gurar una resistencia a compresión superior a los 200
medio que sustituir todo el pavimento o, por lo me- kp/cnf para vehículos con ruedas neumáticas y 500
nos, las zonas afectadas hasta modulaciones com- kp/cnf para vehículos con ruedas duras y pequeñas.
pletas. La nueva lámina debe ser adecuada para el En cuanto a bordes y juntas de dilatación, será muy
tráfico a resistir. útil la colocación de perfiles metálicos y piezas espe-
ciales de juntas con bordes metálicos y relleno elás-
3.4.2 Desprendimientos tico o piezas en T protegiendo la unión, cuando sea
frecuente el paso de vehículos con ruedas duras y pe-
a) Discontinuidad del soporte. Si la discontinuidad
queñas.(ver Fig. 24)
es tal que ha provocado el desprendimiento, no ha-
brá más remedio que marcar la junta de retracción. Ante la erosión física de soleras exteriores, la me-
Para ello habrá que recurrir a perfiles especiales de dida más importante será asegurar la impermeabili-
junta que constan de los tres elementos ya indicados, dad superficial con un coeficiente de absorción infe-
a saber; piezas para los bordes sujetos al soporte y rior al 0,3%, para lo que podemos recurrir a un
que sujetan el pavimento, y pieza tapajuntas. Para la tratamiento mecánico que dé superficies muy pulidas
reparación del efecto se puede tratar de conservar el y, por tanto, deslizantes, o a protectores sellantes apli-
mismo pavimento cortándolo linealmente por la junta cados durante el fraguado o una vez endurecido.
y despegándolo en los bordes, para volver a pegarlo Ante la erosión química, la medida más adecuada
una vez colocado al perfil de la junta.(Fig.28) serán los estudios químicos previos con el tipo de pro-
b) Exceso de material. Entonces, si el material si- ductos que. según el uso previsto, puedan ser el ori-
gue siendo aprovechable, se procede a su levanta- gen de los ataques. En función de los resultados, se
miento y recolocación con la tensión necesaria. aplicarán los sellantes e impermeabilizantes superfi-
c) Fallo del material adherente. Nos vemos obli- ciales más adecuados.
gados al levantamiento del pavimento y su refacción.
En la mayoría de los casos, ni el pavimento ni la capa 4.1.2 Para las fisuras
de nivelación suelen ser recuperables, por lo que ha- Para las de origen elástico por asientos del terre-
brá que ejecutarlo desde el principio. no o flechas de forjado, asegurar la inexistencia de los
d) Esfuerzo rasante por pisada. Suele ir combi- mismos, lo que obligará a una compactación previa
nado con alguna de las dos causas anteriores, por del terreno hasta alcanzar un proctor modificado del
lo que procederemos según hemos indicado en ca- 98% y limitar las flechas de forjado por debajo de los
da caso. 8 mm en valor absoiuto. Por otra parte, también será
capitulo II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

útil en algunos casos, dar una determinada resisten- baldosas tengan el espesor de material uniforme que
cia a flexión a la solera, lo que implicará su armado y permita su pulido posterior, o abrasión controlada, pa-
dependerá del tamaño de la pieza y del tipo de tráfi- ra llevar a cabo con facilidad la labor de mantenimiento
co previsto, pero nunca inferior a ios 100 kp/cnf. indicada en el apartado de reparación. En este senti-
Para las fisuras de origen térmico (dilatación y con- do, los materiales que facilitan esa labor son los dis-
tracción) la solución es doble. Por un lado, introduc- tintos tipos de piedra y los terrazos con capa de aca-
ción de juntas de retracción suficientes para que la bado superior a 1,5 cm. Por el contrario, imposibilitan
variación dimensional prevista en función de su coe- su abrasión controlada las baldosas hidráulicas y to-
ficiente de dilatación lineal y del gradiente de tempe- dos los cerámicos, principalmente aquellos con capa
superficial de vidriado.
ratura, no supere los 2 mm. Estas juntas deben com-
binarse en interiores sobre forjado con las de Para la erosión física en pavimentos exteriores, ha-
movimientos elásticos y corresponder de algún mo- brá que controlar el coeficiente de absorción superfi-
do con la modulación estructural. Por otro, podemos cial que, como sabemos, debe ser inferior al 0,3%.
recurrir a armaduras antifisuración, de colocación re- Para la erosión química, hay que conocer el tipo de
lativamente superficial, o al uso de aditivos que redu- productos que puedan atacar el pavimento y com-
cen el coeficiente de dilatación térmica. probar, con los ensayos previos necesarios, la inalte-
rabilidad química del material constitutivo de la bal-
dosa. En este sentido, los materiales más inertes son
4.1.3 Para los desprendimientos
los cerámicos y, en cualquier caso, la impermeabili-
Para los casos de pavimentos continuos de mor-
dad superficial ayuda a la resistencia.
teros especiales sobre forjados, deberemos tomar
también dos medidas. Por un lado, limitar los movi-
mientos elásticos de la estructura para evitar la apa- 4.2.2 Para las fisuras
rición de esfuerzos rasantes entre las dos capas. Por Como primera medida, reducir la flecha de los for-
otro, en caso de previsión de la lesión incluir conec- jados que vayan a actuar de soporte por debajo de
tores (normalmente metálicos) entre soporte y pavi- los 10 mm en valor absoluto. Por otra parte, asegurar
mento, lo que implica que esté armado. Por otra par- la resistencia a flexión individual de cada baldosa en
función de su tamaño y de las cargas que vayan a so-
te, también será útil la protección de bordes y juntas
portar, pero nunca inferior a los 150 kp/cnf.
para evitar golpes que introduzcan esfuerzo rasante.
Recurriremos de nuevo a perfiles metálicos normales En la ejecución, asegurar la correcta y uniforme
colocación de la capa de reparto, así como la conti-
para bordes y especiales para juntas o, por lo menos,
nuidad y resistencia de la capa de agarre (mortero
sellantes elásticos en éstas.
1/3). Si se coloca a fuego, es decir, extendiendo pre-
viamente (y únicamente) la capa de agarre, asegurar
4.1.4 Para las humedades la adherencia con la baldosa, con la correcta hu-
Para las de filtración, de nuevo dos medidas simul- mectación previa. Asimismo, en bordes y juntas de
táneas. Sellado de juntas con elastoplásticos y reduc- dilatación, asegurar la contención de la capa de re-
ción del coeficiente de absorción superficial por deba- parto mediante piezas especiales para evitar asien-
jo del 0,3% por algunos de los procedimientos tos puntuales.
comentados más arriba. Para las de capilaridad, esta-
Ante las inevitables variaciones dimensionales por
blecimiento de sistema de drenaje superficial perma-
cambios de temperatura, sobre todo en exteriores, in-
nente, bien estático a base de encachados a tubos dre- troducir juntas de dilatación en función del gradiente
nantes, bien dinámico a base de pozos y zanjas con de temperatura y del coeficiente de dilatación poten-
bombas automáticas en los casos de niveles freáticos cial del conjunto baldosa/mortero. En exteriores la co-
altos. Para las accidentales, podemos huir de la loca- locación se debe realizar con junta abierta. Para las jun-
lización de tuberías bajo la solera, aunque cuando sea tas de dilatación, es conveniente, el uso de perfiles
inevitable su presencia, deberemos cuidar su coloca- especiales con doble pieza metálica y material elásti-
ción con suficiente protección anticorrosiva y coquilla co intermedio (ver Fig. 24). En interiores, donde las va-
de espuma que las independice de la propia solera. riaciones térmicas son menores, bastará introducir jun-
tas de retracción sencillas a base de pletinas de aluminio
o latón (materiales blandos) clavadas en la capa de aga-
4.2 En baldosas
rre con modulaciones entre 3 y 5 metros.
4.2.1 Para la erosión
Para prevenir, la erosión mecánica, se deberán ele- 4.2.3 Para los desprendimientos (Fig. 25)
gir los materiales con la dureza adecuada en función En proyecto
de la abrasión previsible según el uso, pero lo más im- - Diseñar adecuadamente los bordes y cambios
portante será asegurar la posibilidad de que dichas de piano, evitando que, los cantos de las piezas que-
Tema 4. Patología y reparación de pavimentos

den vistos y que la capa de reparto y la de agarre que- pilaridad, condensación o accidental para evitar levan-
den sin sujeción, según los detalles indicados en la fi- tamientos. Uso de maderas (rastreles y tarima) con índi-
gura. ces de humedad inferiores al 10% o con humedad de
- Evitar filtraciones de agua equilibrio. Correcta sujeción de rastreles nunca con mor-
En ejecución teros de yeso por su higroscopicidad. Holgura suficien-
- Emplear, siempre que sea posible y principal- te en el perímetro, tanto en rastreles como en tarima.
mente sobre estructuras flexibles, capa de reparto y Asegurar secado total de mortero de agarre de rastreles
capa de agarre. o de solera de base, antes de colocar la tarima.
- Colocar con junta abierta en los pavimentos ex-
teriores, lo que es útil, tanto para facilitar la dilatación 4.3.4 Para los organismos
y contracción de las piezas sin que se produzcan le- Tanto para proteger de xilófagos como de colonias
vantamientos por empujes excesivos, como para evi- de hongos, las medidas preventivas están orientadas
tar filtraciones de agua por fisuras, que terminan en a evitar las condiciones favorables para su aparición.
helada y desprendimiento. Así tendremos:
- Cuidar la composición del mortero de agarre pa- - Medidas necesarias para evitar las humedades,
ra que tenga resistencia suficiente (1:4) y no conten- sobre todo las de capilaridad y las de filtración, según
ga sales o materiales orgánicos susceptibles de dila- lo escrito en el capítulo correspondiente.
tación por humedad. - Aplicación de tratamientos protectores antes de
la puesta en obra de la madera. Dichos tratamientos
4.2.4 Para las humedades a base de insecticidas de tipo orgánico, pueden apli-
Al igual que para la erosión física en pavimentos carse mediante dos tipos de técnicas, en función de
exteriores, exigir un coeficiente de absorción superfi- la naturaleza de la madera y la situación del elemen-
cial inferior al 0,3%. Además, asegurar el sellado de to constructivo en la obra. Así, para los elementos que
juntas de dilatación y ejecutar el pavimento con junta vayan a quedar vistos y aireados, bastará un trata-
abierta para que haya continuidad del mortero de aga- miento superficial a base de:
rre en dorso y junta. Por último, establecer un correc-
• Inmersión rápida
to sistema de drenaje con pendiente suficiente y su-
• Pulverización mediante aerosol
mideros adecuados.
• Pincelado.
Para los elementos en una situación más o menos
4.2.5 Para las eflorescencias
oculta, deberemos utilizar un tratamiento en profun-
La medida básica será el utilizar baldosas no eflo-
didad, mediante:
rescibles lo que probablemente obligará a ensayos de
• Inmersión prolongada
eflorescibilidad previos.
• Doble vacío
• Impregnación a presión en autoclave
4.3 En pavimientos de madera Por último, mantenimiento periódico, con obser-
vación, limpieza y reposición de productos protecto-
4.3.1 Para la erosión res, si cabe.
Seleccionar la dureza de la madera en función de
la abrasión previsible según el uso. Asimismo, aplicar
protecciones superficiales a base de resinas endure- 4.4 En láminas flexibles
cedoras (poliuretano, úrea-formol, etc.). Preferente-
mente, utilizar madera maciza con suficiente espesor 4.4.1 Para la erosión
(> 10 mm) para posibilitar su recuperación por acu- La medida más adecuada será la correcta selec-
chillado. ción del material en función de la abrasión previsible
según su uso, con la posibilidad de combinar distin-
4.3.2 Para las fisuras tos productos en función de las zonas (pasillos).
Asegurar la colocación de la madera en épocas de
humedad media (primavera u otoño) para evitar gran- 4.4.2 Para los desprendimientos
des variaciones dimensionales inmediatas; sobre to- Debemos asegurar:
do, huir de su colocación en verano. Comprobar, asi- En proyecto, continuidad del soporte y diseño de
mismo, que la madera viene suficientemente seca juntas de dilatación. En ejecución, planeidad adecua-
(humedad de equilibrio). da, colocación según recomendaciones del fabrican-
te, tanto del material adherente como de la lámina,
4.3.3 Para los desprendimientos cuidado específico en la ejecución de los bordes y res-
Asegurar la ausencia de humedades defiltración,ca- pecto de juntas de dilatación y constructivas.
caoituto II. Patología e intervención en cerramientos y acaDados

179

5. Desprendimiento y reparación de acabados


por elementos*
Juan Monjo Carrió
Dr. Arquitecto
Catedrático de Construcción E.T.S.A. - U.P.M

ciales aplicadas sobre un cerramiento, a base de ele-


1. Definiciones
mentos de forma y dimensiones definidas, y que tie-
Como en capítulos anteriores, procede definir el nen por objeto dar a dicho cerramiento unas caracte-
ámbito en el que nos vamos a mover para evitar erro- rísticas físico-químicas superficiales determinadas que
res de interpretación. En este sentido cabe indicar los incluyen por lo menos:
tipos de acabados por elementos que vamos a con- - Aspecto formal
siderar en este capítulo, así como definir lo que en- - Textura
tendemos como desprendimiento de los mismos. - Resistencia mecánica superficial (abrasión, pun-
zonamiento y golpe)
1.1 Desprendimiento - Resistencia química superficial
- Posibilidad de mantenimiento
Podemos definir como tal lesión, la separación in- Los elementos componentes llegan, pues, con un
controlada de un material de acabado del soporte so- nivel de acabado' determinado y requieren sólo su
bre el que está aplicado, separación que puede ser sujeción al cerramiento que actúa de soporte por al-
solo incipiente, manifestándose por simples fisuras o gún sistema que asegure su adherencia en función de
abombamiento, o puede ser definitiva, desprendién- las acciones exteriores que va a recibir y del propio
dose el acabado parcial o totalmente hasta dejar des- elemento, además del tratamiento de sus juntas. En
nudo el soporte. No conviene confundirlo con la pér- este sentido hay que considerar:
dida de material superficial de una unidad provocada
normalmente por fenómenos de meteorización y que. - E! sistema de sujeción, que puede ser, bási-
en su caso, debemos considerarlo como erosiones. camente, de dos tipos:
Aquí se trata del desprendimiento de una piel como • Adherencia continua, mediante morteros hi-
capa constructiva identificare físicamente del sopor- dráulicos o pegamentos
te al que estaba adherida. • Cuelgue por puntos, normalmente mediante an-
Esta separación se puede producir por varias cau- clajes metálicos
sas y dependerá del material, del propio acabado y - Las acciones exteriores que van a recibir, que
del sistema de adherencia, lo que nos dará una serie dependen de su situación, exterior o interior., orienta-
de variantes que analizaremos en la tipología. ción, clima etc.. Impacto y rozamientos suaves, en zó-
calos, cambios de temperatura, humedad y radiacio-
nes solares directas en fachadas, etc.
1.2 Acabados por elementos - El mantenimiento posterior, que puede redu-
cirse a la limpieza de mantenimiento, a simples pro-
Entiendo por tales todas aquellas capas superfi-

Ver articulo del autor titulado: El diseño constructivo, un problema


' Este capitulo está córtemelo parcialmente en otras publicaciones •]eométncr>, físico y mecánico en el n." 22 de la revista ESTUDIOS E
del mismo autor INVESTIGACIONES
r
lena 5. Desareno/miento y eparacibn de .¡cacados oor elementos

180

1. Alicatado exterior de gres. 3. Aplacado de paneles sandwich de ci

tecciones superficiales, selladoras, endurecedoras. con respuestas posiblemente distintas ante proble-
coloristas o contra organismos. mas de desprendimiento. Así, cabe mencionar, por lo
Teniendo en cuenta todos esos extremos, pode- menos:
mos distinguir los siguientes tipos de acabados. - Grapas ocultas mediante redondos galvaniza-
a) Alicatados (Fig.1) a base de plaquetas cerámi- dos (cuatro por elemento).
cas o de otro material pétreo, adheridas al soporte - Pletinas ocultas, de acero galvanizado o inoxi-
mediante mortero hidráulico o cementos-cola. Su ad- dable, en similar disposición que los anteriores, pero
herencia debe ser continua y la falta de dicha conti- con mayor entidad.
nuidad puede ser origen, como veremos, de su des- - Pletinas vistas, similares a las anteriores, pero
prendimiento. vistas y, por tanto, sin reducir la sección de la pieza y
Debemos considerar, a los efectos de acciones de fácil reposición.
sobre ellos, dos variantes importantes, interiores y ex- - Perfiles vistos, que sujetan los elementos con
teriores, ya que estos últimos sufren la acción del agua, continuidad por dos de sus lados, de acero o alumi-
de la radiación solar directa y los cambios de tempe- nio.
ratura, que son decisivos en su integridad. Asimismo, - Anclajes perforantes, con un mínimo de dos por
debemos distinguir entre los colocados a hueso y los placa, que exigen la perforación de las piezas y le sue-
que se reciben con junta abierta, por el efecto amor- len dar menor libertad de movimiento.
tiguador de ésta, tanto en filtraciones de agua como El dorso del chapado puede ir trasdosado o no
en la dilatación térmica de los elementos. con mortero (nunca debe ser yeso o escayola en ex-
b) Chapados (Fiq.2), resueltos mediante losas de teriores) en función de su integridad, del sistema cons-
piedra más o menos gruesas que van colgadas del tructivo, del funcionamiento del cerramiento, etc.
soporte, o sujetas al mismo mediante anclajes, nor- c) Aplacados (Fig. 3) por superposición de ele-
malmente metálicos, capaces de soportar el peso in- mentos superficiales o lineales de gran dimensión, so-
dividual de cada elemento sin transmitir esfuerzos gra- lapados entre sí para su estanquidad y sujetos al so-
vitatorios sobre los demás. porte mediante anclajes, bien puntuales localizados
Los anclajes pueden ser de muy diversos tipos, en sus esquinas, muchas veces aprovechando el mis-
según su situación (ocultos o vistos), su integridad, su mo anclaje para piezas yuxtapuestas, en base al so-
material, su efecto soore ei elemento etc.. todos ellos lape de las mismas, bien mediante una estructura au-
capitulo II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

/Ó7

¡§§§32

A-ESFUERZO 9.-0ILATACION
RASANTE

"BIELA" A COMPRESIÓN "TETÓN" A ROZAMIENTO

4. Farola de jardín suelta. 5. Adherencia con morteros o colas.

xiliar (rastreles) sujeta al cerramiento y las piezas an- de acabado, del material constitutivo de sus elemen-
cladas a estos por puntos o por presión (clips). tos y del sistema de sujeción al soporte, de ahí que
Los desprendimientos, en estos casos, están en para estudiar su tipología lo hagamos según la clasi-
función del sistema de anclaje y de la libertad de mo- ficación vista en el punto anterior. No obstante, antes
vimiento individual de las piezas que, por su tamaño, de entrar en ella, conviene que estudiemos los tipos
sufren variaciones dimensionales relativamente im- de causas generales que pueden provocar la lesión.
portantes, sobre todo en exteriores; de ahí la necesi-
dad de establecer amplios grados de libertad en los
anclajes. 2.1 Según la causa (causas directas)
Los materiales varían, desde la madera en tablo-
Las causas indirectas, como errores de proyecto,
nes y tableros, hasta los materiales plásticos rígidos,
material, ejecución o mantenimiento, dependerán, evi-
pasando por chapas metálicas (las más abundantes)
dentemente, de cada sistema de acabado, por lo que
y de fibrocemento.
no tiene sentido estudiarlas conjuntamente, sino que
d) Elementos sueltos (Fig.4) entendiendo por ta-
quedarán indicadas en cada caso. Por el contrario, sí
les, todos los tipos de piezas auxiliares sobre para-
podemos hablar de causas directas comunes. Estas
mentos, de tipo decorativo o funcional como farolas,
dependerán, en cualquier caso, del sistema de suje-
carteles, canalones, etc, sujetos al cerramiento me-
diante anclajes puntuales o por adherencia continua ción, por lo que podremos analizarlas según los si-
y, como tales, susceptibles de desprenderse de éste. guientes tipos.
Dicho desprendimiento dependerá de los propios an-
clajes y, según el tamaño y material del elemento en 2.1.1 Acabados adheridos con morteros o colas
cuestión, de su variación dimensional por cambios tér- (Fig. 5)
micos. Comoquiera que la unión entre acabado y sopor-
te es teóricamente continua por intermedio de un pro-
ducto adherente al que podemos denominar interfa-
2. Tipología
s e , nos aparecen dos juntas superficiales; entre el
Como se ha ido viendo, los diferentes tipos de des- soporte y la interfase y entre ésta y el elemento del
prendimientos dependerán del sistema constructivo acabado Como consecuencia, la pérdida de adhe-
Tema 5. Desprendimiento y reparación de acabados por elementos

182

a ) SOPORTE SECO h ) SOPORTE SUCIO c) RUGOSIDAD ESCASA E N DORSO


DE PLAQUETA CERÁMICA

6. Falta de adherencia por error de ejecución.

rencia se puede producir en tres puntos; las dos jun- puede llegar a ser superior a la resistencia al esfuer-
tas superficiales y la propia Interfase. zo cortante de las penetraciones, rompiéndolas y fa-
En las dos juntas superficiales el desprendimien- cilitando su desprendimiento, o a la que presente el
to se producirá al romperse el sistema de adherencia, rozamiento entre materiales. En algunos casos pue-
que puede ser mecánica o química. La primera, más de darse el hecho de que dichas penetraciones re-
corriente en nuestros sistemas constructivos, se ba- sistan y ceda, sin embargo, la integridad de la propia
sa en la interpenetración de ambos elementos a tra- inferíase, pero no es lo corriente, a no ser que se tra-
vés de la junta, gracias a su rugosidad (la de uno de te de juntas con adherencia química muy bien cons-
ellos, el rígido) que produce una trabazón en base a tituida. Aún así, no es normal.
los tetones que se forman y que impiden su separa- Estos esfuerzos rasantes pueden tener diversos
ción, tanto en la dirección perpendicular a la ¡unta, co- orígenes que se pueden resumir en:
mo en la de la propia junta ya que dichos tetones ac- - Dilataciones y contracciones térmicas del aca-
túan como bielas a compresión. Para que se produzca bado.
el desprendimiento necesitamos, pues, romper estas - Movimientos elásticos del soporte.
penetraciones, bien por tracción, bien por esfuerzo
cortante. Por el contrario, la adherencia química se B) Dilatación de elementos infiltrados
basa en la unión intermolecular entre los dos produc- En el caso de las dos juntas superficiales con ad-
tos yuxtapuestos y es poco común en construcción, herencia mecánica, resulta un microespacio interme-
excepto para algunas pinturas y algunos productos a dio que es susceptible de alojar algún elemento ca-
base de resinas. Su pérdida requerirá, bien fallos en paz de dilatar, como es el agua al congelarse o diversas
su ejecución, bien la intromisión de algún otro ele- sales al cristalizar. En el primer caso, la dilatación sue-
mento que reaccione químicamente y sea capaz de le ser de un 9% y en los segundos puede alcanzar
destruir esa unión molecular. Por último, la pérdida de hasta el 35%. Dicha dilatación produce un empuje
adherencia en la propia interfase supone una pérdida perpendicular al plano de la junta que es capaz de su-
de integridad de la misma. Según todo esto, el des- perar la capacidad de adherencia de las penetracio-
prendimiento en esas juntas superficiales podrá ser nes mecánicas, bien por rozamiento, bien por resis-
por varias causas. tencia a tracción de las mismas, provocando el
desprendimiento.
A) Esfuerzo rasante En los casos de adherencia química, pueden apa-
Supone el empuje, en la dirección de la unión y recer también microespacios, huecos que facilitarían
sentidos contrarios, de los dos elementos compo- el alojamiento y la dilatación de esos elementos, ca-
nentes de una junta superficial, e implica el intento de paz ae superar su resistencia mecánica y de provo-
desplazamiento de los mismos en dichos sentidos, car el desprendimiento.
con la consiguiente pérdida de integridad de la unión.
En nuestro caso, la fuerza rasante suele afectar a las C) Falta de adherencia, propiamente dicha (Fig.6)
dos juntas superficiales, sobre todo cuando éstas se Cuando la ejecución es incorrecta, se provoca,
basan en la adherencia mecánica. Asi. dicha fuerza bien la falta de integridad de la propia interfase, bien
capitulo II. Patología e intervención en cerramientos y acabados

183

4
« 5 - 1
o) b) c)

7. Acabados anclados por puntos.

a) VARIACIONES DIMENSIONALES t>) HELADA c ) MOVMOírOS DE SOPORTE d) FALLO DE ADHERENCIA

(AGUA (AGUA
FILTRAOA) FILTRADA)

É
n

L
90
•'.O
8. Desprendimiento de alicatados.

la falta de penetraciones o de la unión molecular. tarse la unión molecular continua, al actuar de barre-
Cualquiera de ellas tiene como consecuencia el des- ra la suciedad y el polvo.
prendimiento, veamos los casos más comunes: c) Por último, la falta de rugosidad suficiente anu-
a) En el uso de morteros hidráulicos, cuando el la la existencia de las penetraciones necesarias (en
soporte no está convenientemente húmedo, al aplicar número y en tamaño) como para contrarrestar los es-
el mortero de agarre se produce una succión del agua fuerzos mencionados.
del mortero por parte del soporte, produciendo una
disminución de la relación agua, cemento en aquel, 2.1.2 Acabados colgados o anclados por puntos
que impide su correcto fraguado en la zona de con- o líneas (Fig. 7)
tacto. Ello hace que no se creen las penetraciones ne- En estos casos, la unión entre acabado y soporte
cesarias para la adherencia mecánica y, por tanto, que está basada en los puntos de anclaje y, por tanto, el
no exista ésta. fallo que provoca el desprendimiento puede encon-
b) Por otra parte, sí la superficie del soporte no trarse también en tres puntos (la unión del elemento
está lo suficientemente limpia de polvo o grasa, re- al anclaje, el propio anclaje y la unión del anclaje al
sulta difícil la materialización de la junta adherente, soporte) además de en el propio elemento unitario de
tanto mecánica como química. La primera, ya que la acabado.
grasa dificulta tanto el fraguado correcto (materias or- a) El primer caso suele ser por perforación del ele-
gánicas) como la penetración en las rugosidades, que mento de acabado o su rotura por punzonamiento, y
acaban rellenas. Asimismo, la existencia de polvo di- su fallo se suele provocar en el propio elemento, al
ficulta ambas cosas y favorece la absorción de agua romperse por superar la capacidad a esfuerzo cor-
y, por tanto, la disminución de la relación agua/ce- tante en la perforación.
mento necesaria para el correcto fraguado. La adhe- b) El segundo, falla, bien por corrosión del ele-
rencia química también se ve entorpecida al dificul- mento metálico que lo sustenta, bien por superarse
Tema 5. Desprendimiento y reparación de acabados por elementos

también su capacidad mecánica a esfuerzo cortante


o de tracción.
c) El tercero puede fallar por arrancamiento cuan-
do la unión no es suficientemente profunda o el ma-
terial de unión (mortero hidráulico o producto quími-
co) no está correctamente aplicado.
d) En el cuarto la debilidad del propio elemento
(la placa de piedra) debida a su poca sección o a la
existencia de pelos de cantera, facilita su rotura y des-
prendimiento.
Las acciones mecánicas que provocan los es-
fuerzos cortantes o de tracción pueden ser diversas,
aunque normalmente pueden resumirse, igual que en
los adheridos con morteros, en:
- Dilataciones y contracciones higrotérmicas del
acabado.
- Movimientos elásticos del soporte.

2.2 Según el sistema

De acuerdo con los tipos de acabados descritos,


debemos distinguir entre:

2.2.1 Alicatados (Fig. 8)


Es, quizás, uno de los acabados con desprendi-
mientos más llamativos, sobre todo en fachadas de
climas continentales. Podemos distinguir varias cau-
sas, aunque normalmente actúan combinadas simul-
tánea o sucesivamente.
a) Por variaciones dimensionales, por cambios
de temperatura, en paredes exteriores. Cuando se ha
colocado con junta a hueso, la dilatación individual de
cada elemento se acumula al ir empujándose unas a
otras hasta que el esfuerzo resultante provoca un le-
vantamiento que produce el desprendimiento entre
plaqueta y mortero por esfuerzo cortante. Es corrien-
ió. Desprendimiento de alicatado entre plaqueta
te en bordes verticales y horizontales al constituir los