Está en la página 1de 6

CABLES DE GUARDA EN TORRES DE ALTA TENSIÓN

El cable de guarda es un conductor tendido en paralelo y sobre los conductores de fase


de una líínea de transmisioí n. Se encuentra ubicado en la parte superior de la estructura,
de tal forma de cubrir o apantallar los conductores de fase.

Cuando se tiene una disposicioí n de los conductores de fase en doble circuito, se requiere
dos cables de guarda para proporcionar una proteccioí n eficaz a los conductores de fase,
debido a descargas eleí ctricas directas (rayos), mientras que en la configuracioí n vertical
se requiere un solo cable de guarda.

El cable de guarda generalmente estaí compuesto por hilos de acero galvanizado o es


usual usar en las lííneas de transmisioí n modernas el mismo calibre del conductor ACSR
usado en los conductores de fase.

El material y el tamanñ o del conductor requerido en el disenñ o provienen maí s de una


consideracioí n mecaí nica que eleí ctrica. Una reduccioí n de la resistencia efectiva a tierra se
puede lograr por medios relativamente simples y maí s baratos.
El cable de tierra tiene los siguientes objetivos:

Protege los conductores de fase de las descargas eleí ctricas directas.


Cuando un rayo cae sobre la torre, los cables de guarda a ambos lados de la torre
proporcionan caminos paralelos para la descarga, con lo que la impedancia
efectiva se reduce y el potencial de la parte superior de la torre es relativamente
menor.
Existe acoplamiento eleí ctrico y magneí tico entre el cable de guarda y los
conductores de fase, lo que ayuda a reducir las fallas de aislamiento.

El aí ngulo de proteccioí n del cable de guarda se define como el aí ngulo entre la líínea
vertical que pasa por el cable de guarda y la líínea que une el cable de guarda y el
conductor de fase maí s alejado de la estructura.
La zona de proteccioí n brindada es un cono con veí rtice en el cable de guarda y con una
base que termina en el conductor de fase maí s alejado de la estructura (ver figura
siguiente).

Seguí n Lacey, un cable de guarda ofrece una proteccioí n adecuada a todos los conductores
de fase que se encuentran debajo de un cuadrante circular con centro a la altura del
cable de guarda y con su radio igual a la altura del cable de guarda por encima del suelo.
Si se utilizan dos o maí s cables de guarda, la zona de proteccioí n entre los dos
cables adyacentes puede ser tomada como un semi-cíírculo que tiene como diaí metro
Los cables de guarda instalados en las lííneas de alta tensioí n, son cables sin tensioí n
que se colocan en la parte maí s alta en las redes de alta tensioí n, se conectan a la
misma estructura metaí lica en cada torre y sirven para varios motivos.
Uno es el generar un equipotencial de tierra en todo el trazado de la líínea,
rebajando al míínimo la resistencia de tierra ya que con el cable se unen todas las
torres y por defecto toda la toma de tierra del trazado. Otro motivo es para intentar
captar el rayo durante las tormentas y conducirlo a tierra (cosa que no siempre
sucede)

Por una parte lo primero es bueno para reducir el riesgo eleí ctrico a las personas
que toquen una torre de alta tensioí n, y minimizar asíí las posibles tensiones de paso
que pueden generarse. Por otra parte es perjudicial porqueí es sabido que esto
facilita que el rayo encuentre un camino de resistencia baja en los puntos maí s altos,
cuando el rayo impacta en la torre, aparecen en maí s o menos medida fugas de
corriente de alta tensioí n por las estructuras, poniendo en riesgo a las personas que
esteí n cerca de la torre en ese preciso instante.
Otro motivo perjudicial a nivel de seguridad eleí ctrica y del propio transporte de
energíía es cuando un rayo impacta en el cable, eí ste sufre una degradacioí n de
material, es decir, la energíía generada del rayo en el punto de contacto del cable,
crea la fusioí n del material y perdida de eí ste por un lado, y por otro, la modificacioí n
de su resistencia mecaí nica. Un cable afectado por rayo, es un peligro inminente
para el suministro eleí ctrico, ya que se puede partir y cortocircuitar los cables de
tensioí n que estaí n por debajo de eí l, creando maí s chispazos y fusioí n de los cables de
tensioí n. El problema no es la desconexioí n del servicio, el problema es que
seguramente este deterioro no se percibe en el momento de la reparacioí n y maí s
adelante puede aparecer el accidente de verdad.

Las empresas de control visual en vuelo, pueden apreciar el deterioro causado por
un rayo en los cables de guarda.
Las inclemencias meteoroloí gicas; viento, nieve y lluvia heladora, pueden facilitar
que un cable afectado por rayo se rompa, incluyendo el sobrepeso de los paí jaros.

Quien no ha visto centenares de paí jaros encima de los cables, el problema no es el


peso, el problema es el esfuerzo al salir al vuelo todo de golpe, ese esfuerzo genera
que el cable se ponga en tensioí n y vibre.
En el caso de las torres de alta tensioí n, pasa algo parecido con los efectos teí rmicos
de los rayos. Las torres son verdadero pararrayos, dado que estaí n construidas
todas de metal y estaí n perfectamente puestas a tierra.
Los trazados de las torres, las obligan a pasar por puntos elevados, predominado
en ocasiones en lo maí s alto de las montanñ as.

Una torre bien disenñ ada e instalada, puede padecer esfuerzos teí rmicos cada vez
que es impactada directamente por un rayo, la resistencia mecaí nica de una torre
de alta tensioí n puede debilitarse despueí s de padecer una descarga de rayo.

En Andorra se registran rayos de maí s de 200.000 amperios y en funcioí n de la


resistencia de la tierra, las tensiones que pueden aparecer en una torre de alta
tensioí n seraí n de millones de voltios, llegando la torre a ponerse al rojo vivo
fíísicamente. Al enfriarse el metal raí pidamente porque hay tormenta y fuertes
vientos, el material padece un efecto de destemple, es decir que su estructura
molecular a cambiado, perdiendo resistencia y por defecto aguante mecaí nico.