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“Año del diálogo y reconciliación Nacional”

Universidad Cátolica Los Ángeles de Chimbote-Sullana

 Estudiante:

-Azcarate Rivas Victoria.

 Carrera:

- Derecho

 Asignatura:

- Derecho de Familia.

 Ciclo:
- III

 Docente:

- Wilmer Suarez

 Tema:

“La celebracion del Matrimonio, requisitos,los contrayentes”


EL MATRIMONIO
Admitido que el matrimonio interesa profundamente a la sociedad, su celebración no puede
quedar librada al arbitrio de los contrayentes, sino que la ley debe rodearla de las indispensables
garantías mediante el establecimiento de un trámite obligatorio.

El trámite que establece el Código para la


celebración del matrimonio comprende cuatro
momentos:

a) La declaración del proyecto matrimonial y la


comprobación de la capacidad legal de los
pretendientes.

b) La publicación del proyecto; c) La


declaración de capacidad.

d) La ceremonia del casamiento

DECLARACIÓN DEL PROYECTO MATRIMONIAL:

Es evidente que no podrá concluirse si los mismos pretendientes no declaran expresa e


indubitablemente su voluntad de efectuarlo. Tal declaración, es preciso que estas reúnan los
requisitos que la ley exige en resguardo de altos intereses sociales y en atención a la naturaleza
y fines del propio casamiento. Por lo tanto, los pretendientes, además de su voluntad tendrán
que acreditar que son legalmente capaces para casarse, mediante la presentación de los
documentos del correspondientes.

Este primer momento del trámite matrimonial está gobernado por los artículos 248 y 249 del
Código Civil.

CELEBRACIÓN DEL MATRIMONIO:

Para celebrar el matrimonio.

Primero se hará la petición matrimonial sea oralmente o por escrito al alcalde Provincial o
Distrital, se acompañará las partidas de nacimiento, la prueba del domicilio, el certificado
médico, expedido en fecha no anterior a treinta días según consta en el artículo 241° inciso 2 y
243° inciso 3, y el DNI, acompañarán también en sus respectivos casos la dispensa judicial, el
instrumento en que conste la dispensa de los padres, la copia de la partida de defunción del
cónyuge, también los pretendientes presentarán dos testigos mayores de edad que los hayan
conocido por los menos tres años antes.

Se puede dispensar de la presentación de algunos documentos, peticionándole al juez. El


alcalde anunciará el matrimonio por edictos que pueden ser por medio del periódico oficial, por
radio, en periódico mural de la municipalidad, etc.

El fiscal puede oponerse de oficio al matrimonio cuando tenga noticia de la existencia de alguna
causa de nulidad, si la oposición es infundada quien la formuló que da sujeto al pago de daños
y perjuicios.
DELEGACIÓN DE FACULTAD PARA CELEBRACIÓN DE MATRIMONIO.

El artículo 260 del Código Civil establece: El alcalde puede delegar, por escrito, la facultad de
celebrar matrimonios a otros regidores, a los funcionarios municipales, directores o jefes de
hospitales o establecimientos análogos.

El matrimonio puede celebrarse también ante el párroco o el Ordinario del lugar por delegación
del alcalde respectivo. En este caso el párroco o el Ordinario remitirá dentro de un

plazo no mayor de cuarenta y ocho horas el certificado del matrimonio a la oficina del registro
del estado civil respectivo (Leer artículos del 261 al 268)

PRUEBA DEL MATRIMONIO

La prueba irrefutable del matrimonio es la partida o acta matrimonial. Sin embargo la posesión
constante del estado de matrimonio subsana cualquier defecto puramente de ésta.

Cuando el libro donde esta registrada la partida se pierde, es admisible cualquier otro medio de
prueba, tal como documentos, testimoniales, etc.Si hubiera duda sobre la celebración del
matrimonio se resuelve favorablemente si los cónyuges viven y hubieren vivido en la posesión
constante del estado de casados.

La posesión constante del estado de casados de los padres, constituye uno de los medios de
prueba del matrimonio, si hubiesen muerto o se hallasen en la posibilidad de expresarse o de
proporcionar información.

INVALIDEZ DEL MATRIMONIO

La invalidez del matrimonio declarada judicialmente, es considerada como una sanción bastante
drástica por la transgresión de una norma fundamental, que puede acarrear consecuencias no
solamente para los cónyuges, sino también para la prole, que por ser inocentes de los actos
realizados, y el valor que representa para el estado, merecen todo tipo de protección por parte
de este.
Fundamentalmente se habla de la nulidad del matrimonio y la anulabilidad y también de la
impugnabilidad.

a. NULIDAD.

Que se origina por la existencia de un vicio socialmente esencial que afecta la validez del acto
mismo del matrimonio, insanable. La determinación de esta clase de vicios varia según el criterio
en que se informa el derecho positivo de cada país. Puede decirse que las nulidades del
matrimonio son de derecho estricto. Si el legislador procede de esta forma es

para evitar ambigüedades y conflictos en materia transcedental como el matrimonio. La nulidad


jamás se establece en reglas generales sino que están especialmente establecidas en la ley. “No
hay nulidad de matrimonio, sin precepto que la establezca expresamente.

Las causales de nulidad esta expresamente establecidas en el artículo 274 del Código Civil.

La acción de nulidad no caduca y debe ser interpuesta por el Ministerio Público,pudiendo ser
intentada por todos cuanto tenga interés legítimo y actual

b. ANULABILIDAD.-

Es producida por la existencia de un vicio, que no llega a tener la misma calificación que en la
nulidad; y que por lo tanto, puede no llegar a causar la invalidez del acto realizado; es decir,
siempre teniendo como premisa el interés general. Es decir el vicio es tenue al afectar al
matrimonio y la ley trata de convalidarlo y darle el carácter legal que necesita, considerando el
tremendo daño y resquebrajamiento que causa a la familia y a la sociedad la anulación del
matrimonio.

Las causales de anulabilidad están previstas en nuestro código en el artículo 277.

c. LA IMPUGNIBILIDAD.

Se origina por la existencia de un vicio, que sin afectar directamente al interés general perjudica
gravemente a uno de los cónyuges. En este caso la invalidez no funciona de pleno derecho y que
la acción a que da origen solo puede ser iniciada por el esposo perjudicado. Antes que no se
declare la invalidez, el matrimonio impugnable surte todos los efectos civiles de un casamiento
inatacable; pero incoada la acción invalidatoria, el efecto de la sentencia que en ella recaiga es
la anulación retroactiva del acto impugnado.

RELACIONES PERSONALES ENTRE LOS CONYUGES DEBERES Y DERECHOS QUE NACEN


DEL MATRIMONIO.

El matrimonio crea un vínculo destinado a durar toda la vida. De él surgen derechos y deberes
recíprocos entre los cónyuges: nacen eminentemente en el terreno religioso y moral, y también
las obligaciones alimenticias y educativas de los padres.

El artículo 287 establece que los cónyuges se obligan mutuamente por el hecho del matrimonio
alimentar y educar a sus hijos. Al final de cuentas la clave de la armonía conyugal reposa en la
capacidad de diálogo de los interesados, en su sentido de la tolerancia y la transigencia, en la
comprensión de la posición ajena; esto es, en suma, en las calidades humanas de los cónyugues,
antes que en la sabiduría de las leyes o la prudencia de los jueces.

OBLIGACIONES COMUNES DE LOS PADRES CON LOS HIJOS

Los cónyuges se obligan mutuamente por el hecho del matrimonio a proveer al sostenimiento,
protección y educación de sus hijos menores. Según su situación y posibilidades. Todos los hijos
tienen iguales derechos

Fundamentalmente los cónyuges se deben recíprocamente la fidelidad y la asistencia.

a.DEBER DE FIDELIDAD.- Consiste en la exclusividad del débito conyugal respecto del otro
cónyuge, es la abstención de relaciones coitales con persona distinta del otro cónyuge, cualquier
acto de intimidad o afectuosidad excesiva que constituyen agravio ostensible a la lealtad
matrimonial. La fidelidad es obligatoria tanto para el varón como para la mujer; sin embargo por
costumbre en nuestra sociedad se critica más la infidelidad de la mujer, porque en su caso
perturba la organización familiar sobre la paternidad.

b. DEBER DE ASISTENCIA. Es la obligación de socorrerse mutuamente, es uno de los más


característicos y más importantes de las relaciones conyugales que armonizan la bilateralidad
conyugal, esta constituido por todos aquellos cuidados que ambos cónyuges, de una u otra
manera, se deben brindar. Los cónyuges deben ampararse y asistir recíprocamente,
proporcionándose aquello que sea necesario para la vida, tanto en el orden moral como en el
material.

c. EL DEBER DE COHABITACIÓN.- Llamado también el deber de hacer vida común, es la


comunidad de residencia, es algo más que la convivencia, es la forma más exterior de la
comunidad de vida espiritual que encierra e implica el resto. Es la obligación de compartir la casa
conyugal.