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LA HORA MILAGROSA

Linda Schubert-Traducida por el P.Roberto De Grandis S T

extracto de la obra original realizado por Josefina Sanchez Hurtado


3. BATALLA
1 .ALABANZA 2. CANTO AL SEÑOR 4. ENTREGA
ESPIRITUAL
5. INVOCACIÓN AL 6. 8. REFLEXIONAR
7. PERDÓN
ESPÍRITU SANTO ARREPENTIMIENTO LAS ESCRITURAS
9. ESPERA QUE EL 12. ACCIÓN DE
10.INTERCESIONES 11. PETICIONES
SEÑOR HABLE GRACIAS

La hora milagrosa es un método de oración en el cual cada


segmento dura 5 minutos. Entre uno y otro se puede rezar un padre
nuestro, avemaría o una pequeña oración en lenguas.

Lo que importa es orar con una actitud de apertura y esperanza,


acordándose de todas las veces que Dios nos ha ayudado en el
pasado. Acércate al Señor con la certeza de que te ayudará más
aún en el futuro.

1. ALABANZA

Te alabo Jesús, tu eres el Salvador del mundo

Te alabo Jesús, tu eres el Pan de vida

Te alabo Jesús, tu eres la Fuente de toda santidad

Te alabo Jesús, tu eres el Agua viva


Te alabo Jesús, tu eres la Vid verdadera

Te alabo Jesús, tu eres nuestra fortaleza

Te alabo Jesús, tu eres nuestro liberador

Te alabo Jesús, tu eres nuestra sabiduría

Te alabo Jesús, tu eres nuestra alegría

Te alabo Jesús, tu eres el Juez justo

Te alabo Jesús, tu eres el gran guerrero

Te alabo Jesús, tu eres mi defensa

Te alabo Jesús, tu eres la Realidad sólida

Te alabo Jesús, tu eres la Resurrección y la vida

Te alabo Jesús, tu eres el Principio y el fin

Te alabo Jesús, tu eres todo lo que necesito

Te alabo Jesús, tu eres merecedor de toda alabanza

(Sal 63, 5a7 - Sal 107,22 – Sal 150,2 – Sal 34, 92, 116, 150)

2.CANTO AL SEÑOR

1. CANTO AL SEÑOR

"El que canta reza doble". La música abre nuestro espíritu a Dios.
Cierra tus ojos, estate quieto y deja que la música levante tu
espíritu.

(Sal 149,1 – Is 12,6 – Ef 5,19 – Col 3, 16) PUEDES ESCOGER MÚSICA


CRISTIANA DE ALABANZA O ADORACIÓN Y TENER UN MOMENTO
ESPECIAL CON EL SEÑOR.

RECUERDA QUE DIOS BAILA POR TI,

So 3,14.17-16::

"LANZA GRITOS DE GOZO, HIJA DE SION,

LANZA CLAMORES, ISRAEL,

ALEGRATE Y EXULTA DE TODO CORAZON,

HIJA DE JERUSALEM,..

YAHVEH TU DIOS ESTA EN MEDIO DE TI,

UN PODEROSO SALVADOR!

EL EXULTA DE GOZO POR TI,

TE RENUEVA POR SU AMOR;

DANZA POR TI CON GRITOS DE JUBILO,

COMO EN LOS DIAS DE FIESTA."-

3.BATALLA ESPIRITUAL
Hay fuerzas espirituales negativas que pueden ejercer una
influencia controladora en nuestras vidas. En diferentes
tiempos de tu vida puedes haber abierto inadvertidamente tu
espíritu a

esas influencias negativas y ellas disminuyen tu capacidad


de ser persona libre, abierta y amorosa. Este es el tiempo de
cerrar esas puertas. Cuando oramos es importante
colocarnos específicamente bajo el amparo del Señor y
tomar autoridad sobre cualquier poder del demonio; se nos
ha dado autoridad para ponernos en contra del poder del
enemigo (Marcos 16,17 y 18).

Pidámosle al Espíritu Santo que nos haga sabios y valientes


en el uso de ese poder. La alabanza es una de las armas más
poderosas en contra del enemigo.

Oración para la Batalla Espiritual

Padre celestial, gracias por mandar a tu hijo Jesús para


darme vida, perdón y darme un lugar en tu familia. Gracias
por mandar a tu Espíritu Santo a guiarme y revestirme de tu
poder en mi vida diaria. Abre mis ojos para que yo pueda ver
tu grandeza. Yo me coloco ahora a los pies de la cruz de
Jesús y me cubro con su sangre preciosa.
Me rodeo de la luz de Cristo y digo, en el nombre de Jesús,
que nada vaya a interferir con el trabajo que el Señor quiere
realizar en mi vida. Me pongo la armadura de Dios para
resistir las tácticas del demonio, llevo la verdad y la
integridad como coraza y el escudo de la fe para atajar las
flechas del enemigo.

Padre celestial, enséñame cualquier parte de mi vida en la


que Satanás mantiene ataduras; yo entrego esas ataduras
ahora. Cualquier territorio que yo haya entregado a Satanás
lo reclamo ahora y lo pongo ante el señorío de Jesucristo.

En el nombre de Jesucristo yo ato a todos los espíritus del


aire, agua, tierra, lo subterráneo y del bajo mundo. En el
nombre de Jesucristo yo sello este cuarto y a todos los
miembros de mi familia, mis parientes y asociados en la
sangre de Jesucristo. En el nombre de Jesucristo yo le
prohibo a todos los espíritus de cualquier fuente, hacerme
daño en cualquier forma. Yo rechazo la tentación seductora
del demonio, a Satanás y sus promesas vacías.

Yo renuncio a toda apertura a lo oculto, adoraciones falsas y


a las artes mágicas. Renuncio a todo poder aparte de Dios
(astrología, cartas, güija, cualquier juego del ocultismo, etc.).
En el nombre de Jesús, rompo cualquier maleficio que venga
en contra mía o de mi familia y paro cualquier transmisión de
esos maleficios a través de mis antepasados.

En el nombre de Jesucristo yo ato el espíritu de rabia, falta


de perdón, miedo, enfermedad, gula, indiferencia, orgullo,
falsedad, pelambre, etc. Yo los entrego ahora. Señor Jesús
lléname con tu amor para que reemplace el temor, lléname
con tu fuerza para reemplazar mi debilidad, etc. (Pide al
Señor que te llene con lo positivo opuesto).

Padre amado, deja que las aguas limpias y sanadoras de mi


bautismo fluyan hacia las generaciones pasadas para
purificar mi árbol genealógico de toda contaminación.
Gracias Señor por liberarme.

(1 Tes 5,21 - 2 Tes 2,9 - Lc 9,42 - Lc 10,19 - 1P 5,8 y 9 – 1 Jn


4, 1 a 6 - 1 Jn 5,5)

4. ENTREGA

Nuestra sanación comienza al entregarnos a Jesús. No hay


nada más importante en tu vida espiritual que decir sí a
Jesús con todo tu corazón y después permitir que el Espíritu
Santo trabaje en el significado de ese sí en tu vida. Dios te
ama y siempre estará contigo. Todo propósito que El tiene
para tu vida es bueno.

Oración de Entrega

Padre amado, me entrego a ti con todo mi corazón y con


toda mi alma. Por favor entra en mi corazón de una manera
más profunda, yo te digo sí hoy. Abro los lugares secretos de
mi corazón y te digo entra Jesús. Te entrego mi salud, mi
familia, mis recursos, mi trabajo, mi manejo del tiempo, mis
éxitos y mis fracasos. Te entrego mi presente, mi pasado y
mi futuro. Te entrego mi comprensión de cómo deberían ser
las cosas y no como son. Te entrego las promesas que he
cumplido y las que he dejado de cumplir. Te entrego mis
debilidades y mis fuerzas, mis temores y mis inseguridades.
Recibe Señor mi libertad, mi voluntad, mi memoria, mis
decisiones y todo lo que tengo. Tu me has dado todo y a Ti
te lo devuelvo. Dispón de todo esto de acuerdo a tu voluntad.

(Mt 16,24 - Lc 14,33 – Rom 10, 9a13 – Dt 6,5 – Jer 29,13 – Pro
3,5 Pro 23,26)

5.-INVOCACIÓN DEL ESPÍRITU SANTO

Los discípulos se consagraron a orar hasta que el Espíritu Santo


llenó sus vidas y les dio valor para ser testigos suyos en el mundo.
Cuando el poder del Espíritu se apodera de nuestras vidas, podemos
cambiar el mundo. Pidamos diariamente un derramamiento más
profundo del Espíritu Santo en nuestras vidas y démosle gracias a
Dios.

Oración para recibir el Espíritu Santo

Ven Espíritu Santo y bautísame con el fuego de tu amor. Yo


me entrego a ti, quiero llenarme con tu Espíritu. Creo que al
darte paso y pedir tu venida, tu vas a derramar tu sabiduría,
tu fuerza, tu sanidad para satisfacer mis necesidades
actuales. Estoy abierto a recibir tus dones y los necesito
para crecer como cristiano.

Te pido que derrames tus dones de servicio como están


expresos en 1 Cor 12: sabiduría, enseñanza, fe, hacer
curaciones, milagros, profecía, discernimiento, hablar en
lenguas e interpretación de lenguas. Necesito estos dones
para dar testimonio a un mundo herido. Sólo con tu poder y
guiado por tu Espíritu, mi vida puede ser fructífera, envuelta
en el don más grande de todos que es el amor. Quiero que
todos los fines que tienes para mi vida, sean realizados.
Dame oportunidades para usar tus dones, para revelar tu
amor y tu misericordia.

Espíritu Santo, cuando pasas a través de mí para servir a


otros, se que también estás sanando mi vida. Gracias por
inundar los lugares más profundos de mi vida con tu amor.
Gracias por caminar conmigo a través de mis años pasados
y hacer frente a ese pasado conmigo; gracias por
recordarme que el amor de Jesús ha estado siempre ahí
llenando ese espacio entre el amor que necesitaba y el amor
que recibí. (Entrega al Espíritu Santo cualquier recuerdo que
venga a tu mente y necesite sanación).

Gracias Espíritu Santo por ser mi amigo, mi maestro y el


dador de dones extraordinarios.

(Mt 3,11 – Jn 14,26 – 1P 4,10 – Rom 8,9 - Rom 8,12)

6. ARREPENTIMIENTO

Mientras más abierto estás al Espíritu Santo, más cuenta te das de


esas áreas de tu vida donde no reina Jesús. Junto a ese
reconocimiento acuérdate del amor incondicional del Señor. Si
empiezas a sentirte fracasado, acuérdate del poder del amor
sanador de Dios y alábalo. Debemos seguir viviendo y no quedarnos
paralizados por la culpa.

El pecado bloquea el flujo del amor de Dios pero el arrepentimiento


tiene el poder de levantarnos de nuevo y permitir al amor de Dios
entrar en nosotros. El sacramento de la reconciliación es uno de los
regalos más grandes especialmente cuando nos confesamos con
profundidad, de corazón. El Señor puede estar llamándote a
reconciliarte con la persona a la que has hecho daño. Sé obediente
a lo que el Espíritu te pide que hagas, él te dará la fuerza para
lograrlo. No busques todos tus pecados ni mires todos tus fracasos
sino deja que el Espíritu Santo te guíe.

Oración de Arrepentimiento

Padre amado, me arrepiento de todas las formas en que te haya


ofendido, a sabiendas o sin saber. He pecado en lo que he hecho y
en lo que he dejado de hacer y te pido la gracia de un corazón
profundamente arrepentido. Te abro mi corazón y te pido que me
muestres las maneras en que he bloqueado el paso de tu amor.
Perdóname Padre por todas mis fallas y por las veces que no he
escogido la vida. Me arrepiento de mi falta de fe en tu bondad y de
no creer verdaderamente en tu amor por mí. Me arrepiento
profundamente especialmente de... . Gracias Padre por liberarme.
Me arrepiento de cada vez que he herido a otras personas, de
cualquier robo, mentira, decepción, pelambre, egoísmo,...

Te pido perdón por mi frialdad, por mi falta de amor, por mis


resentimientos, por mis faltas de perdón, mis envidias, etc. Traigo
ante Ti todas las áreas de mi vida que me dan más vergüenza. Padre
amado ¿qué más debo traer a tu presencia? ... Por esas ofensas te
imploro tu perdón y lo acepto. Gracias Padre

(Pro 28,13 – 2 Cro 7,14 – Is 55,7 – Joel 2,13 – Ef 1,7 – Mi 7,18 - Ap

22,14)

7. PERDÓN
Para orar, si tienen algo en contra de alguien, perdónenlo para que
el Padre celestial les perdone sus faltas" Marcos 11, 25. El Espíritu
Santo no nos deja tranquilos en nuestras relaciones rotas pero
tampoco espera que nosotros perdonemos por nuestras propias
fuerzas. Él lo va a hacer a través de nosotros, según lo dejemos
entrar en nuestro interior.

Haz la decisión de reconciliarte con las personas que forman parte


de tu vida, resuelve liberarlos; no te vas a arrepentir. El perdón
comienza con una decisión, las emociones vendrán después. La
oración traerá a la memoria la rabia enterrada, la amargura, el
resentimiento que necesita ser reemplazado con el perdón. Permite
que el Espíritu Santo traiga a la mente situaciones o personas
específicas.

Oración de Perdón

Padre amado, yo escojo perdonar a todas las personas en mi vida,


incluyéndome a mi mismo, porque Tu me has perdonado. Me
perdono por no ser perfecto y me acepto como soy. Perdono a mi
madre y a mi padre por cualquier negatividad y poco amor que me
hayan dado. Los libero de cualquier atadura y hago las paces con
ellos hoy.

Perdono a mi cónyuge por todas las heridas en nuestras relaciones,


lo libero de cualquier atadura y hago las paces con él, hoy. Perdono
a mis hijos por los dolores que me hayan dado, los libero de
cualquier atadura y hago las paces con ellos. Bendícelos Señor.

Perdono a mis hermanos, hermanas, amistades y familiares por


cualquier abuso y falta de amor. Perdono a mis antepasados por
cualquier acción negativa que afecta mi vida ahora y me dificulta
vivir la libertad de los hijos de Dios. Los libero y hago las paces en
nombre de Jesús.

Yo perdono a quienes tengo que convivir en mi trabajo, en el


presente y en el pasado, por cualquier negatividad y falta de amor,
especialmente... . Yo los libero de ataduras y pido una bendición
para ellos hoy, en el nombre de Jesús.

Padre celestial, te pido la gracia de perdonar a la persona que más


me ha herido en mi vida. Escojo el perdón a pesar de que todavía me
siento dolido, pero hago las paces con ella. Yo te pido tu bendición
sobre aquellos que me han herido.

(Lc 17,4 – Mt 5,44 – Mt 6,14 – 1P 4,8 – 2Tim 2,24)

8. REFLEXIÓN DE LAS ESCRITURAS

La lectura de las Sagradas Escrituras es una de las ayudas más


importantes en la interacción con el Espíritu Santo. Al tomarnos
tiempo para meditarlas nos llenamos de fe, esperanza y caridad.
Ellas abren los canales de comunicación espiritual.

Pídele al Señor que te hable a través de su palabra. Abre la Biblia,


hojéala, permite que una palabra o una frase te llame la atención y
reflexiona acerca de su significado. Pregunta al Espíritu Santo qué te

quiere enseñar a través de esa frase. si tu quieres puedes


hacer un taller biblico

(Sal 19,8 – Sal 119,15 – Rom 15,4 – 2Tim 3,16 – Col 3,16 – Heb 4,12 –

Ef 6,17)
9. ESPERA QUE EL SEÑOR TE HABLE
Quédate silencioso y escucha. Pídele al Señor que te enseñe a ser un
buen oyente. Encuentra un lugar tranquilo simplemente para
escuchar la voz del Señor, ayuda tener los ojos cerrados.

El es un Dios de amor y el amor desea ansiosamente


comunicarse. Di como Samuel "habla Señor que tu siervo

escucha". Cuando sientas


pensamientos y palabras venir a la mente, generalmente es el Señor
dándote una palabra de aliento.

Crecerás en la habilidad de escuchar al Señor a través de los eventos


de tu vida diaria, al pasar tiempo de buena calidad en oración y
leyendo las Escrituras. Finalmente, el amor no requiere de palabras;
Dios también te quiere en el silencio.

(Is 30,21 – Hab 2,2 – Ap 3,20 – Mt 13,23 – Dt 30,20 – He 10,19)

10. INTERCESIONES
Uno de los regalos más grandes que podemos darnos unos a
otros es la oración. Pide por aquellos que no tienen a nadie
que pida por ellos. Pide por tus enemigos. Pide al Espíritu
Santo que te indique por quién orar; sus nombres
probablemente vendrán a tu mente a través del día una vez
que te hagas disponible al Señor. El está siempre buscando a
alguien dispuesto a interceder con la oración.

Dile a Dios que los ayude, los perdone, que los toque con su
amor, que derrame su poder en ellos. Pide con fe. Dí "Padre
yo te pido que el deseo de Tu corazón se cumpla en sus
vidas". Reza para que las oraciones de las otras personas
sean contestadas también. La oración de un hombre o mujer
de bien, es poderosa y efectiva.

(Is 58,9 – Is 65,24 – Dan 9, 18 y 19)


11. PETICIONES

Acerquémonos a Dios, conseguiremos su misericordia y


recibiremos su ayuda en el momento oportuno. Crea el hábito
de pedir por todo a través del día (pedirle por nuestros
problemas diarios desde un lugar para estacionar, nuestras
relaciones laborales, etc.) porque eso crea una interacción
libre y confortable con el Señor. Cuando hay necesidades
serias eso hace que la petición sea más fácil y confiada.
"Pidan y se les dará, busquen y hallarán; llamen a la puerta y
se les abrirá. Porque el que pide recibe, el que busca halla y
al que llame a la puerta le abrirán". Mt 7, 7 y 8.

(Sal 119,169 – Sal 120,1 – Lam 2,19 – Mc 9,23 – Mt 21,22 – Jn


14,13 – Lc 11,9 – 1Jn 5, 14 y 15)
12. ACCIÓN DE GRACIAS

Gracias Señor por traerme a la oración. Gracias por la alegría de la


entrega, el arrepentimiento y el perdón. Gracias por enviarme a Tu
Espíritu Santo a enseñarme y a guiarme. Gracias por los frutos que Tu
Espíritu está trabajando en mí como el amor, la alegría, la paz, la
paciencia, la amabilidad, el control de mi mismo. Gracias por
enviarme personas que necesitan ayuda.

Gracias por romper el dominio de hábitos pasados y traerme a una


conversión más profunda. Gracias por hacerte presente en todos los
momentos de mi vida, por tu Palabra que me da vida y por levantarme
cuando caigo. Gracias por hacer que las cosas trabajen para mi bien
al depositar yo mi confianza en Ti. Gracias por tus ángeles que me
protegen en todos mis caminos. Gracias por guiarme y darme
sabiduría, por Tu amor abundante que quita todo temor.

Gracias por abrirme las puertas del cielo y derramar Tus bendiciones
sobre mí. Gracias por suplir todas mis necesidades con Tu riqueza.
Gracias por la salud. Gracias por abrir mis ojos a las necesidades de
mis hermanos. Abre mi corazón para amar a los heridos y a los
perdidos, abre mis labios para hablar de Tu amor. Gracias por
aquellos que me han ayudado en mi camino hacia Ti, bendícelos
Señor. Gracias por el regalo de mi vida, así como es. Gracias por el
mejor regalo de todos, Tu hijo Jesús.

(Sal 92,2y3 – Sal 100,4 – Sal 107,22 – 1Tes 5,18 – Lc 8,39 – Fi7)