Juanito va
Por entre los campos o sobre una cuerda,
haciendo malabares Juanito va.
Por entre muchachos y con el rosario,
con la magia y los sueños Juan Bosco va.
Dejando su casa sin a dónde ir,
sin saber que todo servirá.
Saltimbanqui, mesero, albañil, carpintero,
zapatero, herrero, con orgullo un día lo enseñará.
Casa de los sin hogar,
padre de los sin fe,
patio para jugar,
escuela para aprender
a ser feliz, a ser feliz.
Escuela para aprender a ser feliz.
Los jóvenes viven agudas crisis,
relativismos que hacen morir.
Intuiste, Padre, cuál es el medio
de prevención con corazón.
Pues no es lo seguro, sino el misterio
y contra tempestades caminar.
Tus hijos seguimos, con orgullo, tus huellas.
Que la historia cante: Juan Bosco en el joven vive hoy.
Digo que Don Bosco vive
No me digas que nuestro padre Don Bosco ya se ha ido.
Oh, no vengas a decirme que se ha muerto nuestro santo.
No me creo que por siempre se nos has ido el amigo.
No te pienses que un padre así es capaz de abandonarnos.
No murió, el padre vive, siempre estuvo y sigue estando.
Él, que fue curándonos de abandonos y orfandades,
malos rumbos, soledades, que nos iba transmutando...
ese ángel del abrazo, que anduvo por nuestras calles.
Digo que Juan Bosco vive y ha emprendido mil asuntos.
¿No ves su celo de padre actuando ahora en todo el mundo?
¿Y no oyes cantar su canto a tantas hijas, tantos hijos
que de ese padre que amamos tienen rasgos parecidos?
¡Seguidores que son puro amor, y fe, y sacrificio!
Ellas y ellos: todo de los jóvenes, todo de Cristo...
Como el padre Bosco, se conmueven hasta lo más íntimo
y se comprometen hasta el dolor del joven caído.
“Salesiano” es quien tiene ajustados sus latidos
a las lágrimas de tantos jóvenes empobrecidos,
ven en Cristo a los chicos pobres; y en ellos, a Cristo.
Un amor así te vuelve joven... y te hace niño.
¡Pues amar a los hijos te hace joven qué prodigio extraño
que hasta el viejo abuelo que amas, sí, es un “viejo-muchacho”!
¡Siempre joven es el rostro del amor si deja el cálculo!
y es feliz si el otro vive, corazón samaritano.
Te pareces a Don Bosco si amas con ese amor claro:
coraje confiado, amor como cuando eras un muchacho.
Con frescura y sin arrugas Por favor, no digas nunca
que él murió, pues vive cuando son así sus salesianos.
Io sono Don Bosco
Que hubiera sido de Savio, o Magone el gran capitán,
o de Rúa la media moneda o de aquel que corrió el sacristán.
Que hubiera sido Versiglia o mejor digamos Cagliero,
Mazzarello con Don Pistarino y la abuela que no creía en los sueños.
Io sono Don Bosco, Don Bosco tu amigo,
el que está a la mano para llevarte a Cristo.
Tu vida yo bien la amo, seamos amigos,
Don Bosco a tu lado caminará contigo.
Del prado al Seminario pasaron muchos años duros,
los cuales tú los viviste a fondo y con tus sueños.
Cuidando el ganado de Moglia y más tarde en aquel café,
estudiando a la luz de la vela y gozando con toda tu fe.
Y ya siendo tu cura tus pies caminaron tanto,
vieron tus ojos a cuentos y tu corazón dio tantos abrazos.
Tu recogiste a muchos pillos gordos de la policía,
pues fue tu gran amor a María el que hizo de ellos grandes santos.
Y al final terminando tu vida y antes de partir a la gloria
confiaste todo a María, la que siempre escribió tu historia.
Y ya pasaron ciento ochenta años, tu sigues vivo como siempre,
Don Bosco te queremos...
Tu eres la perla que un día,
un día en I´Becchi,
nos regaló nuestro joven... Dios... sí, Dios, a la juventud
Don Bosco, enséñanos
Cuántos sueños has tenido,
cuánta esperanza en ti guardada.
Es que el Señor confió en ti su misión:
a esos rostros una sonrisa dibujar.
Cuántos sueños has tenido,
cuánta esperanza en ti guardada.
Y a pesar de tu cansancio
viste nuevas tierras donde tu luz llevar.
Don Bosco, enséñanos tu alegría de vivir.
Son tus sueños que trazaron la misión.
Don Bosco envíanos a trabajar por el Señor,
decirle “dame almas”, decirle “dame almas,
y lo demás...llévalo”.
Cuántas noches de angustia,
cuánta pasión en tu mirada...
No es más que el fuego que hervía en tu corazón.
Que consumía anhelos de pastor.
Cuántas noches de angustia,
cuánta pasión en tu mirada...
Y sucedió que en la calle la vida surgió
y en tu oratorio se hizo plena en el amor.
Más allá de las estrellas tú nos dabas de tu aire.
En las tardes solitarias...
1. Ibamos sin rumbo fijo. ¡Fuiste nuestro padre!
Fuiste paso en nuestros pasos. Nuestro hogar eran las calles,
Como ciegos por la vida. eran cárceles oscuras.
¡Fuiste nuestras manos! Compartiendo el vacio
Tu mirada nos hablaba. de los huerfanos,
Tu sonrisa nos llenaba tú nos diste una casa y alegría...
de sonrisas, de palabras ¡Fuiste siempre nuestro!
sin castigos.
Si las calles se llenaban de 3. Tú has sido en nuestra noche,
sirenas... como un sol cuando amanece.
¡Fuiste nuestro amigo! Y sabemos que tú eres...
¡Alguien que nos quiere!
DON BOSCO, ESPERA, Hoy unidos a tu vida,
DON BOSCO, como vela con el viento,
QUE MAS ALLA DE LAS surcaremos nuevos mares,
ESTRELLAS nuevos tiempos.
HAY UN MUNDO DONDE La tristeza quedará en el
ESTA EL AMOR. (bis) olvido...
¡Eres nuestro aliento!
2. Siempre que faltaba aliento
CANDOMBE DEL ORATORIO
1 Venimos de todas partes
queremos vivir alegres
cantamos porque nos gusta
y ahora cantamos
con toda el alma y toda la voz.
Venimos porque Don Bosco
es un Padre bueno y nos quiere a todos.
Nos llama a vivir unidos
en esta fiesta del oratorio.
Con Jesús y con María sentimos
mucha, mucha alegría,
los juegos y las canciones
van agrandando nuestra amistad
2 Si andamos un poco tristes
o somos medio bandidos
sabemos que con cariño
Don Bosco mismo sale a la calle
y nos va a buscar.
3 Sentimos que nuestro padre
Don Bosco siempre sonriente
nos mira desde su cielo
y hace cien años
que cada día nos quiere más.
Piruetas en las cuerdas hacer piruetas en la cuerda
La mirada adelante sin temer la caída, y encontrarles un gorrión en el bolsillo,
fue poco a poco que aprendimos de entre el cabello, arrancarles una flor:
el secreto del pequeño equilibrista: ¡será la magia del amor!
poner entero, en cada paso, el corazón Tchu chururú, la laralá;
¡y hacer piruetas por amor! tchu chururú, la larará.
Tchu chururú, la laralá;
tchu chururú, la larará. Y después la sorpresa que aprendimos de
un sueño:
Con los brazos abiertos por guardar un gesto amable, una sonrisa,
equilibrio, y los lobos se convierten en corderos.
el paso lento pero firme, No existen trucos, el milagro comenzó:
sin temor a hacerse cargo de uno mismo; ¡todo es posible para Dios!
soltar, descalzos en la cuerda, nuestros Tchu chururú, la laralá;
pies: tchu chururú, la larará.
¡todo es posible con la fe!
Tchu chururú, la laralá; Lo mejor de la vida es regalo y
tchu chururú, la larará. esfuerzo,
hacer piruetas por amor ¡y jugarse
Valorar cada paso en su justa entero!
medida /Aprendiendo a moverse en las alas
y hacer piruetas por amor, ¡y vivir la del viento,
vida! con los pies en la cuerda,
/Aprendiendo a moverse en las alas dejar que el milagro despierte
del viento, adentro/: (x2).
con los pies en la cuerda, Y nos empuje por la huella del que
dejar que el milagro despierte amó primero.
adentro/: (x2). Piruetas en la cuerda (x2)
Y nos empuje por la huella del que Piruetas por amor
amó primero. Tchu chururú, la laralá;
En el prado repleto de los buenos amigos tchu chururú, la larará.
Un hombre de Dios.
Fruto de un lugar,
Fruto de una historia
Juan fue un hombre
Fruto de un Llamado
Fruto de una Entrega
Juan fue un santo
Acción de dios que se hace vida
Proyecto real de redención
Para salvar la juventud a don Bosco suscito
Manos de madre intervinieron
Para formar un corazón
De padre y maestro capaz de una entrega total
He prometido siempre a Dios
Mi último aliento yo daré
Estoy dispuesto a dar mi vida;
Todo por ello arriesgare
Hay un proyecto que me mueve
Cristo a los jóvenes llevar
Para que el evangelio sea su camino, su verdad
San juan Bosco llegó a mi
Rescato todo lo bueno
El en mi a Cristo vio
El, mi corazón sano
La alegría el entusiasmo
Y las ganas de vivir
Todo en cristo unifico
Y en compromiso transformo.
Frutos que no mueran.
Hoy quiero hablarte, calla un momento:
si oyes mi voz, fecundará tu silencio.
Todo te he dado, eres mi amigo...
Ponte en mis manos y emprende ya mi camino.
Mis palabras has de gritar
y mi amor sembrarás,
para que en muchas vidas
crezcan frutos que no mueran.
Es necesario que tú te pierdas,
para que en ti brote un amor que permanezca.
Nunca lo olvides: eres mi amigo.
En el dolor de cada cruz, estoy contigo.
Y cuando el tiempo ya esté maduro,
a cosechar regresaré,
y te diré: “ven, amigo fiel”.
PADRE Y PASTOR
Padre y Pastor, Padre y Padre y Pastor, Padre y
Pastor, Pastor, Padre y Pastor.
Padre y Pastor educador,
siervo de Dios. El fuego de tu ideal no se apagará,
y tanta juventud prenderá el
Valdocco en Turín su obra vio anhelo
nacer de amar a Dios con alegría
y de uno a otro confín Dios le ha de ser mejores cada día.
dado impulso Padre y Pastor, Padre y
Don Bosco santo tu figura Pastor,
hoy recordamos con ternura. Padre y Pastor educador,
Padre y Pastor, Padre y siervo de Dios.
Pastor,
Padre y Pastor educador, Que historia tan repleta de lo
siervo de Dios. singular
su vida toda nos ayuda a remeter
Fue cuando Pio IX guiaba el timón contra el vallado de nuestra
de una iglesia atrapada sin cuartel. mediocridad
Tiempo difícil en la Italia de y el conformismo que mutila
Cabour nuestro ser.
de Garibaldi y del Rey Víctor En su figura el Señor nos regaló
Manuel. la estimulante guía de un grande…
Como una réplica el Señor lo Padre y Pastor, Padre y
suscitó Pastor, Padre y Pastor.
y del piamontes surgió un
grande…
PADRE, MAESTRO Y AMIGO
1 Padre, de mucha gente.
Padre Escucha nuestro grito:
el canto de la vida
Danos la juventud eterna
Que llevas en el alma,
y al mundo inundará
Padre, maestro y amigo
Los jóvenes del mundo,
venimos tras de Ti
Abre a Cristo, nuestra vida
Anima el compromiso
en nuestra sociedad
2 Fiesta, contigo siempre fiesta
Contigo hay alegría,
se siente tu amistad
Vuelve, revive entre nosotros
Tu amor del buen amigo,
con jóvenes de hoy
ME BASTA QUE SEAN JÓVENES
Me basta que sean jóvenes
para que los ame
y solo entre ustedes me siento feliz.
Me basta que sean jóvenes
para que los ame
a Dios he prometido
darles hasta el fin mi vida hasta el fin.
1 Cerca o lejos pienso en ustedes,
y con ustedes sufro y río yo.
2 Uno solo es mi deseo:
que sean felices aquí y en la eternidad
3 ¿Quién soy yo? Llámenme Padre.
Ese es el nombre que Dios en mi forjó.
ME BASTA QUE SEAN JÓVENES
1 Me basta que sean jóvenes para amarlos
Me basta, y mi vida les daría
Lleven este secreto bien guardado
Son ustedes mi esperanza y mi alegría
2 Me basta que sean jóvenes para amarlos
Me basta y nada les voy a pedir
Lleven este secreto bien guardado
Entre ustedes me encuentro bien aquí
Ahora mismo se me ocurren mil locuras
Con ustedes todo el cielo ya está aquí
Yo no espero un más grande paraíso:
Sin los jóvenes, en el cielo, ya no es cielo para mí
3 Me basta que sean jóvenes para amarlos
Es necesario que, yo se los diga
Mi corazón entero han ganado:
Son el único pensamiento de mi vida
4 Me basta que sean jóvenes para amarlos
Me basta y nada les voy a pedir
Lleven este secreto bien guardado:
Entre ustedes me encuentro bien aquí
MIENTRAS NOS QUEDE ALIENTO
1 Cuando recibiste los pibes primero, estábamos allí
Y les regalabas tu amistad y tu tiempo si, estábamos allí
Y entre aquellos que oyeron de ti el evangelio, estábamos allí...
Don Bosco nos quedaremos
Contigo mientras nos quede aliento
Tus huellas caminaremos si
No dejaremos de amar, no
No dejaremos de amar
2 Que el miedo se quiebra con una sonrisa, lo aprendemos de Ti
Que no estamos solos, que Dios Padre nos mira si, lo aprendimos de Ti
Y que vale la pena entregarle la vida, lo aprendimos de Ti…
3 Tus sueños de Padre cruzaron fronteras y estábamos allí
Se ensancho tu alma y llegó a esta Tierra si, y estábamos allí
Y en ciudades cerradas hubo casas abiertas y estábamos allí…
4 En calles y escuelas, sucios y golpeados te esperan hoy a Ti
No nos quedaremos con los brazos cruzados no, te esperan hoy a Ti
Juntos reviviremos tus gestos y tu canto, te esperan hoy a Ti…
5 Nos dará María el soñar de nuevo y tú estarás allí
Prados sin pastores y perdidos corderos, si, y tu estarás allí
Cuando nos llegue el tiempo todos comprenderemos, y tú estarás allí…
DON BOSCO MIRA
1Nunca imaginaste cuantas obras buenas haría el Señor en vos
En tu pensamiento estaba la pregunta ¿Cómo puede ser que yo?
Sólo soy un campesino, nadie creerá en mí
Sólo quiero ser un simple sacerdote, por los jóvenes vivir
2Porque te arriesgaste en todo momento para seguir un ideal
Te jugaste por los jóvenes más pobres, hasta la vida entregar
Muchos te creían loco, un revolucionario más.
Pero tu confianza puesta en el Señor te llevó a la santidad
Yo quiero ser como vos, Don Bosco dame el valor,
Para tener un corazón como el tuyo,
Continuar con esta obra de amor
Yo quiero ser como vos, Don Bosco dame tu voz
Para enfrentar la vida con optimismo
Y continuar con esta obra de amor
3 Porque en tu mirada hay horizonte grande para descubrir
Una invitación, tal vez un desafío para el que quiera seguir
Un camino nada fácil, como ayer y como hoy
Una puerta que se abre y la llave está sólo en tu corazón
4 Tu sonrisa en los patios tan alegres hoy se vuelve a repetir
Tus palabras al oído nuevamente hoy yo la puedo sentir
Puede ser que esté soñando o que sea una ilusión
Pero tengo la certeza que Don Bosco vive en mi corazón
LLAMARTE PADRE
1 Déjame entrar por la ventana de tus ojos
y saltar al patio grande que en tu alma abrió el Señor.
Y descubrir en el bullicio a mis amigos
y sentir que estoy en casa y que todo está mejor.
2 Déjame oír la música de tus palabras,
cuando dices Jesucristo todo resplandece en ti
y al sonreírnos hombre auténtico y sereno,
siento que puedo ser bueno; hay un cielo para mí.
Deja que vuelva hoy a aferrarme de tu mano,
deja que encuentre de tu mano mi lugar.
Déjanos Juan Bosco, porque te amamos,
llamarte Padre una vez más.
3 Invítame a rezar contigo Ave María,
de rodillas pero luego has que me ponga de pie.
Dibuja el signo de la cruz sobre mi vida
guía mi mano temblorosa tú que sabes de la fe.
4 Y déjame jugar por ti el mejor partido,
nuestro campo estás mirando, quiero dedicarte un gol.
Porque adivino en mí gozar de tu presencia
la mirada de otro Padre, la asistencia de tu amor.
Alas a los sueños
Hola amigo, ¿hacia dónde vas?
todo el mundo, hoy es tu ciudad
y nuestras calles se verán menos vacías
y tu sonrisa será nuestra compañía.
Tantas manos, se unen a tus manos
y tu vida nos quema el corazón
perfume de cielo tenía el pan que vos nos diste
y hasta de lo infinito una fiesta hiciste.
Quédate aún aquí Don Bosco
sigue vivo entre nosotros
en los corazones, entre tanta gente
como un horizonte joven
que nos da la libertad.
Tu camino, es una canción
nuestras voces, se unen a tu voz
hay tantos muchachos que en las calles nos esperan
hay tantos muchachos a quienes abrir la puerta.
Tu amor y tu sonrisa
ponen alas a los sueños
estás vivo por las calles
con tus jóvenes de fiesta
descubriendo a tantos otros
que hoy ansían libertad.
Siempre alegres.
Nosotros hacemos consistir la santidad
en estar siempre alegres,
haciendo bien las cosas que tenemos que hacer,
como Jesús lo quiere.
Ser santo es elegir ser amigo del Señor,
viviendo y festejando aquello que Él nos da.
El que es un santo triste, un triste santo es;
servir a Dios alegres, es nuestra santidad.
Con dos grandes amigos, la Virgen y Jesús,
ya no tenemos miedo; ¿quién puede hacernos mal?
Hagamos al pecado una guerra sin cesar,
cumpliendo nuestro lema: Morir mas no pecar.
El juego y el estudio, el canto y la oración,
lo de todos los días, vivido con amor;
allí Dios nos espera, nos quiere acompañar,
para que de esas cosas hagamos santidad.
Don Bosco joven.
Don Bosco joven,
tu nombre es una canción.
Don Bosco joven,
te amamos de corazón
Los jóvenes cómo te aman,
los pobres no te olvidan nunca,
hiciste brotar la alegría,
por eso todos te querían.
Tu alegre presencia irradiaba
bondad y serena confianza,
que a niños y jóvenes dabas,
tú fuiste su gran esperanza.
Don Bosco no te olvidaremos,
tú sabes como te queremos,
si hiciste brotar tanta risas,
en sana alegría viviremos.
Don Bosco, tú nos enseñaste
las cosas más lindas del mundo,
vivir con Jesús cada día,
ser buenos hijos de María
Pedaleando amor (Don Zatti)
Pregunto por el nombre de ese Señor
que en una bicicleta me saludó.
Hubo un color distinto que en él resplandeció;
hubo una chispa ardiente que algo encendió.
Llevan los dos pedales lento girar,
ritmo que ese enfermero va a conservar.
No es la rutina quieta que puede sofocar;
es lo ordinario hecho ritmo vital.
Una bicicleta, un rayo de sol,
miles de colores y un poco de amor.
Don Zatti no busca futuros de sol.
Es mucho más simple la fiesta del hoy.
En cada día encuentra felicidad,
las cosas grandes llegan a agonizar.
Mas, lo pequeño guarda para él la novedad;
sólo con ojos niños lo ha de encontrar.
Hay un motor que lo lleva a caminar,
es lo que lleva dentro y quiere aflorar.
Tras la mirada mansa, corazón de pastor,
tras las manos callosas, manos de Dios.