Está en la página 1de 54

UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL SUR DEL LAGO

JESUS MARIA SEMPRUM


DIRECCIÓN GENERAL SOCIO ACADÉMICO
PROGRAMA DE FORMACIÓN DE GRADO
INGENIERIA DE LA PRODUCCIÓN AGROPECUARIA

Suplementación de vacas doble propósito a pastoreo con bloques


multinutricionales a base de harina de palmiste y minerales

Autores:
David Álvarez
Agustín Parra

Tutor: M. Cs. Graciela E. Cumare V.

Santa Bárbara de Zulia, Mayo 2019

1
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL SUR DEL LAGO
JESUS MARIA SEMPRUM
DIRECCIÓN GENERAL SOCIO ACADÉMICO
PROGRAMA DE FORMACIÓN DE GRADO
INGENIERIA DE LA PRODUCCIÓN AGROPECUARIA

Suplementación de vacas doble propósito a pastoreo con bloques


multinutricionales a base de harina de palmiste y minerales
Proyecto de Trabajo de Grado presentado ante la Universidad Nacional Experimental
Sur del Lago “Jesús María Semprum” como requisito para optar al grado de Ingenieros de la
Producción Agropecuaria

Autores:
David Álvarez
Agustín Parra

Tutor: M. Cs. Graciela E. Cumare V

Santa Bárbara de Zulia, mayo 2019

2
ÍNDICE DE CONTENIDO Iv
LISTA DE CUADROS………………………………………………………..
INTRODUCCIÓN……………………………………………………………. 1
CAPITULO

I EL PROBLEMA……………………………………………………………. 4
Planteamiento del Problema...............................................……………. 4
Objetivos de la Investigación..................................................... 6
Objetivo General........................….................................... 6
Objetivos Específicos….................…................................. 6
Justificación de la Investigación................................................. 6
Delimitación y alcance……….…………………………………… 11

II MARCO TEÓRICO.......................................…..............………………. 12
Antecedentes de la Investigación............................................... 12
Bases Teóricas............................................................................ 16
Sistema de variables……………………………………………… 37
Sistema de Hipótesis……………………………………………… 37

III MARCO METODOLÓGICO.........................….................................... 38


Descripción metodológica………………………………………….. 38
Tipo y Diseño de la Investigación............................................... 38
Población y muestra……………………………………………….. 38
Técnicas e Instrumentos de Recolección de Datos...…………… 42
Técnicas y Procedimientos para el Análisis de Datos………… 43

Referencias…………………………………………………………………… 44

Anexos………………………………………………………………………… 45
A. Anexo 5……………………………………………………………….. 46
B. Anexo 6……………………………………………………………….. 47

3
Introducción
La nutrición materna durante la gestación puede programar el desarrollo
del becerro y afectar su comportamiento productivo futuro. El concepto de
programación del desarrollo implica que las alteraciones durante las etapas
críticas del desarrollo prenatal o posnatal pueden tener impacto a largo plazo
sobre el crecimiento y la función de un adulto. En este sentido, los
requerimientos nutricionales de las vacas gestantes son mayores (25 a 30%
mayores a los de una vaca seca, NRC, 2000). Esto determina un período de
balance energético negativo en el cual la vaca debe movilizar sus reservas
corporales para satisfacer sus necesidades de mantenimiento y gestación
(Caton y Hess, 2010).
El principal objetivo de la cría de ganado de carne es su músculo
esquelético. Las fibras del músculo esquelético se forman antes de nacer
(hiperplasia), durante la etapa fetal. Luego del parto, el músculo esquelético
crece por hipertrofia, es decir, aumento del diámetro en las fibras existentes.
Por lo tanto, restricciones nutricionales durante la gestación podrían provocar
una disminución permanente en el número de fibras musculares reduciendo
la masa muscular y afectando negativamente el rendimiento de los animales
en un futuro (Du et al., 2009).
Debido a que el ganado alimentado con pasto, no es alimentado con
una dieta energética durante el engorde la cual induce a la hipertrofia del
adipocito, es poco probable que el tamaño de éstos se incremente de forma
notoria durante la fase de terminación. Por lo tanto, el manejo nutricional de
la madre durante la gestación con el fin de aumentar la adipogénesis
intramuscular en el feto, es una alternativa plausible para mejorar el
marmoleo de ganado vacuno alimentado en un futuro a base de pasturas (Du
et al., 2009).
Ahora bien, Los minerales tienen un papel especial asegurando el
eficaz crecimiento, la reproducción e immunocompetencia en los animales.

1
Generalmente es considerado que unos desajustes en las reacciones de
oxidación pueden dañar el estado inmune del animal (Spears, 2000),
además, la evidencia sugiere que los rebaños hayan aumentado los riesgos
de metritis, mastitis, problemas de locomoción, o diarrea en los becerros
cuando por ejemplo los niveles de cinc (Zn) o cobre (Cu) son deficientes
Andrieu., (2008). La deficiencia en el consumo de minerales o la presencia
de factores que puedan interferir en su metabolismo, especialmente en
bovinos mantenidos en pastoreo, ocasionaría una disminución de la actividad
enzimática, asociada con baja ganancia de peso (Jaramillo et al., 2005).
Por otra parte, los lípidos son compuestos que intervienen en la
producción de energía, dentro de los cuales se encuentran las grasas y
compuestos afines como los fosfátidos, esteroles y otros. Sin embargo, las
grasas son consideradas más importantes en la alimentación de los animales
siendo el ácido palmítico, esteárico, palmítico, oleico y araquidónico los
presentes en la grasa de los animales y vegetales. Por otro lado, se
encuentran presentes en los granos el ácido linoleico y linolénico (Maynard
1976).
Así mismo, los factores que más condicionan la producción del ganado
son las pasturas de mala calidad (baja disponibilidad de forraje en las épocas
críticas), la nutrición animal, el desconocimiento sobre el manejo adecuado
de las fincas y la degradación continua de la fertilidad de los suelos. Estos
son inherentes a la finca y pueden mejorarse si se aplica la tecnología
adecuada y se da un cambio de actitud por parte del sector.
Aunado a la declinada situación económica del país, la producción y
alimentación actualmente está basada principalmente en pastoreo lo que la
hace estrictamente dependiente de la cantidad, calidad y disponibilidad del
mismo, lo cual se refleja en los parámetros reproductivos, productivos y
calidad de la canal (Murillo 2003).

2
Por estas razones, el objetivo de este proyecto será evaluar el efecto de
la suplementación con bloques multinutricionales a base de harina de
palmiste y minerales sobre parámetros productivos de vacas a pastoreo y
peso del becerro al nacimiento.
Este proyecto consta de tres capítulos, el primero contiene el
planteamiento del problema, objetivos de la investigación, justificación de la
investigación y delimitación. Seguidamente, El capítulo II, referido al marco
teórico, con los antecedentes de la investigación, bases teóricas y
operacionalización de las variables y posteriormente y el capítulo III, marco
metodológico, que describe la ubicación del ensayo, descripción de la
metodología, tipo y diseño de investigación, población, muestra, técnicas e
instrumentos de recolección de datos, técnicas de procesamiento y análisis
de datos.

3
CAPITULO I
EL PROBLEMA
Planteamiento del problema
La ganadería bovina en Venezuela depende, fundamentalmente, de la
utilización de los forrajes para obtener nutrientes requeridos para
mantenimiento, producción y reproducción. Sin embargo, en nuestro
ambiente tropical existen limitaciones climáticas y de suelo que imponen
severas restricciones nutricionales a los pastos (López et al., 2008).
El contenido mineral de las pasturas representa una limitante muy
importante en los sistemas de producción de bovinos. El tipo de suelo, la
falta de fertilización, la utilización de suplementos minerales de baja calidad y
los aumentos de los requerimientos minerales en los animales determinan,
en muchas explotaciones ganaderas, deficiencias crónicas de los mismos en
los programas de alimentación. Bajo éstas circunstancias los animales
presentan desde pobres índices productivos y reproductivos hasta la
aparición de síntomas de enfermedades que pueden llevar a mortalidad
(Elizondo, 2007).
En el país existen marcadas y generalizadas deficiencias de fósforo y
calcio, localizadas de cobre, zinc, manganeso y cobalto, y ocasionales de
otros elementos. Se ha reportado que, el 90% de muestras del forraje
proveniente de la zona Sur del lago de Maracaibo tienen una concentración
de fósforo inferior a 0,20% en base a materia seca, valor considerado crítico
para la producción vacuna, así como también algunos excesos de hierro y
manganeso (López et al., 2008).
El fósforo es el segundo mineral más abundante del cuerpo y tiene más
funciones conocidas en el organismo que cualquier otro elemento. Además
de su rol vital en el desarrollo y mantenimiento del tejido esquelético, tiene
también una función especial en el crecimiento celular y juega un papel clave
en muchas otras funciones metabólicas. El fósforo es fundamental para la

4
conversión de la energía contenida en el pasto a energía utilizable por el
animal. Una deficiencia de fósforo disminuye el consumo de la pastura y así
la tasa de crecimiento de animales, la eficiencia reproductiva y la producción
de leche (Elizondo, 2007; Barrios et al., 2010).
Los suelos deficientes de fósforo producen pasturas deficientes en este
elemento lo que conduce a encontrar rebaños de animales con valores bajos
de fósforo sérico (hipofosfatemia) y en consecuencia bajas ganancias de
peso, así como, problemas reproductivos y bajos niveles productivos. La
suplementación mineral surge como alternativa factible para mantener
niveles adecuados de fósforo en los animales deficientes, garantizando de
este modo un aporte adecuado de este mineral que permita cubrir sus
requerimientos.
Las graves deficiencias en proteínas y energía que afronta el sector
pecuario en varios países del mundo y particularmente Venezuela por la
actual crisis económica que atraviesa han sido y serán motivo de constante
preocupación por parte de los productores y autoridades con inherencia en el
sector agropecuario. Esta problemática se ha hecho más evidente en el país,
debido a que en un alto porcentaje de productores no cuentan con las
condiciones técnicas para desarrollar planes apropiados en la alimentación
animal.
Sin embargo, en los últimos tiempos, las investigaciones de
suplementos alimenticios se han dirigido principalmente a la utilización de los
bloques multinutricionales proteicos. No obstante, son pocos los estudios con
bloques energéticos – mineralizados, su uso, es una práctica que requiere de
más investigación, para que de esta manera pueda ser implementada como
práctica común entre los productores. En vista de que, la baja calidad de los
pastos crea problemas nutricionales en el ganado afectando la producción de
carne y de leche, en este trabajo se propone incorporar la harina de palmiste
como ingrediente energético y minerales en la elaboración de bloques

5
multinutricionales y evaluar su efecto en los parámetros productivos en vacas
doble propósito a pastoreo y peso de los becerros al nacimiento.
Basados en este contexto en este proyecto se plantea la siguiente
interrogante:
¿Cuál será el efecto de la suplementación son bloques
multinutricionales (BMN) a base de harina de palmiste y minerales sobre los
parámetros productivos en vacas doble propósito a pastoreo y peso de los
becerros al nacimiento?
Objetivos de la investigación
Objetivo General:
Evaluar el efecto de la suplementación con bloques multinutricionales a
base de harina de palmiste y minerales sobre parámetros productivos en
vacas a pastoreo y peso del becerro al nacimiento.
Objetivos específicos
Estimar la producción de leche en vacas suplementadas con Bloques
Multinutricionales a base de harina de palmiste y minerales.
Relacionar los cambios de peso vivo en las vacas suplementadas con
Bloques Multinutricionales a base de harina de palmiste y minerales con la
condición corporal.
Medir el efecto de la suplementación con bloques multinutricionales a
base de harina de palmiste y minerales en vacas a pastoreo sobre el peso de
becerros al nacer.
Justificación de la investigación
La alimentación en los sistemas de producción de rumiantes en el
trópico de Venezuela se basa en pastos cuya calidad y disponibilidad es
insuficiente para satisfacer las necesidades alimenticias de los rumiantes en
sus diferentes etapas fisiológicas. El éxito en la alimentación en estos
sistemas de producción durante la época de escasez de los pastos y forrajes

6
consiste en suministrar una cantidad adecuada de los nutrientes apropiados
y en el momento oportuno (Sánchez y García, 2001).
El éxito de una empresa ganadera bovina depende de la atención que
se les preste a las hembras en el período alrededor del parto. En la vaca
ocurren una serie de cambios fisiológicos durante la gestación tardía, a
momento del parto y durante la lactación que imponen sobre el animal
fuertes demandas de nutrientes. La vaca normalmente tiene problemas,
alrededor del parto, de consumir todos los nutrientes necesarios para
producir y reproducirse normalmente.
Debido a que la eficiencia de una vaca se mide en términos de
producción de leche, calidad del becerro y su habilidad para ciclar
nuevamente es prioritario alimentar cuidadosamente durante este periodo
crítico. El preparto es el período comprendido entre los últimos 50 a 60 días
de gestación y el momento del parto. Este es el periodo más crítico de la
vaca. Esta debe alcanzar o preferiblemente mantener una condición corporal
de 5 a 6 (Clasificación de 1- 9) durante éste período. Las vacas que paren en
ésta condición tienen buenos becerros y entran rápidamente en celo. Los
suplementos que tradicionalmente se emplean en la alimentación de los
rumiantes son los henos, ensilajes, sales minerales, y alimentos balanceados
(Garmendia, 2015).
Sin embargo, también se pueden aprovechar los recursos forrajeros
regionales como hojas y vainas de árboles, residuos agrícolas y
subproductos industriales entre otros. Una técnica para aprovechar estos
recursos y hacerlos disponibles a los rumiantes, podría ser la elaboración de
bloques multinutricionales (BMN) utilizando subproductos industriales como
la harina de palmiste combinándolos con otros ingredientes como los
minerales.
Por su parte, Mora (2007) menciona que la producción bovina tropical
de doble propósito se basa en los forrajes. Los forrajes tropicales están

7
sometidos a una carga calórica radiante, que supone características
estructurales y fisiológicas especiales en la planta, más complejas que las
que crecen en climas templados. Estas plantas se caracterizan por tener en
general un crecimiento explosivo durante el periodo de lluvias, y casi
completamente ninguno durante el período de sequía. Esto ocasiona que la
producción de forraje sea variable, produciendo excedentes durante la época
de lluvias y deficiencias durante las de sequía, y el resultado es un pasto con
altos contenidos de fibra y bajos niveles de proteína, factores estos que
limitan el consumo y la digestibilidad. (Garmendia, 2015).
En general, las necesidades de mantenimiento representan alrededor
del 40% en el caso de hembras en lactación. Mientras que las principales
necesidades energéticas de mantenimiento corresponden a la energía
necesaria para cubrir los gastos del metabolismo basal, esto es, las
necesidades energéticas para llevar a cabo la síntesis de moléculas grandes
a partir de moléculas pequeñas (en particular la síntesis de proteínas de la
renovación proteica), el transporte activo a través de las membranas
celulares, y la realización de funciones mecánicas indispensables
(movimientos del corazón y movimientos respiratorios y digestivos), estando
el animal en reposo y en un intervalo de temperatura confortable (zona termo
neutral). (Depablos et al., (2009).
Los gastos energéticos asociados a la síntesis de moléculas
representan el 35 - 45% de los gastos para cubrir el metabolismo basal, otro
35-45% lo representan los gastos energéticos para cubrir el trasporte activo,
y alrededor del 20% para cubrir los gastos de las funciones mecánicas. La
situación de metabolismo basal no se alcanza más que en situaciones
experimentales. Además de las necesidades energéticas para mantener el
metabolismo basal, los animales también necesitan energía para mantener la
temperatura corporal y realizar los movimientos. Aunque suelen representar
más del 25% de los gastos de mantenimiento en el caso de animales de

8
compañía con cierta actividad física y en el caso de animales en pastoreo.
(McDowell y col., 1984).
Se justifica la suplementación debido a que existen numerosas
deficiencias nutricionales en las especies forrajeras tropicales naturales o
introducidas. Estas deficiencias son muchas, tanto en calidad (desbalances
de nutrientes, relación energía: proteína, macro y mícrominerales las cuales
limitan la digestibilidad y el consumo voluntario) como en cantidad por baja
oferta de la biomasa forrajera durante la época seca y en la que no se
alcanzan a cubrir los requerimientos animales (Ventura, 2001).
En la mayoría de las áreas tropicales existe la necesidad de
suplementar, ya que las lluvias son periódicas y se concentran sólo en
algunos meses del año. Esto afecta la disponibilidad del forraje y,
consecuentemente, la producción animal. De igual forma, los suelos
dedicados a pastizales naturales o introducidos, en condiciones de sabanas
tropicales son generalmente ácidos, de baja capacidad de intercambio
catiónico, bajo contenido de materia orgánica, con capa arable delgada, mal
drenaje interno y muy erosionables si no son bien cultivados (Reaño, 2003).
La forma más económica de alimentar a los rumiantes en las áreas
tropicales y subtropicales es a partir del pasto. Sin embargo, no siempre los
pastos son de una calidad adecuada y en muchos casos no cubren los
requerimientos energético-proteicos necesarios para la producción. Bajo
estas circunstancias, la suplementación puede ser una práctica conveniente,
particularmente cuando potencia la eficiencia del uso de los forrajes o corrige
condiciones deficitarias de algunos nutrientes. Por lo tanto, el éxito en la
alimentación de los rumiantes depende del suministro de una adecuada
cantidad de los nutrientes apropiados y en el momento oportuno (Garmendia
y col., 1991).
Así mismo, uno de los principios fundamentales que determina el
desarrollo de los sistemas de alimentación consiste en formular suplementos

9
que optimicen la oferta de nutrientes al animal que pastorea forrajes de bajo
valor nutritivo. También señalan que la suplementación debe estar dirigida a
resolver problemas carenciales en el rumen, por lo que el desarrollo del
sistema de producción, particularmente en pasturas de bajo valor nutritivo,
debe basarse en el uso adecuado del tipo y cantidad de suplemento para
corregir las deficiencias del forraje, a fin de mantener o aumentar el consumo
de dichos forrajes, aumentar la eficiencia del uso de nutrientes, aumentar la
producción y corregir las deficiencias nutricionales.
En este sentido, el uso de diferentes alternativas alimenticias como
BMN energéticos a base de harina de palmiste mezclados con minerales
para suplir las deficiencias nutricionales del ganado debe convertirse en una
práctica absolutamente necesaria en las zonas de explotación. El sector
ambiental-tecnológico y el socioeconómico se conjugan y limitan la utilización
óptima del pastizal. En las condiciones de Venezuela y en especial de la
región zuliana, para lograr altos niveles en la producción y reproducción de
los rumiantes a pastoreo se requiere de una dieta balanceada, de manera
que se presenta la necesidad de crear alternativas en la suplementación de
los animales, una de estas alternativas es el uso de bloques energéticos y
mineralizados para vacas en producción.
La vaca normalmente tiene problemas, alrededor del parto, de consumir
todos los nutrientes necesarios para producir y reproducirse normalmente.
Debido a que la eficiencia de una vaca se mide en términos de producción de
leche, calidad del becerro y su habilidad para ciclar nuevamente es prioritario
alimentar cuidadosamente durante este periodo crítico. En condiciones
tropicales es muy difícil encontrar un forraje que sea capaz de suministrar, en
cantidad y calidad, todos los nutrientes que requiere éste animal. Así, se
impone la necesidad de suministrar suplementos alimenticios, bien sea
energético, nitrogenado y/o mineral. Garmendia, et al., (1991).

10
Los minerales por su parte constituyen de un 4 a un 6% del peso total
del cuerpo animal. Forman parte de los huesos y de diferentes tejidos
estructurales, juegan un papel importante para la síntesis de nutrientes
esenciales, ya que participan en la mayoría de procesos enzimáticos y
metabólicos del animal. En Venezuela, al igual que en todos los países
tropicales, debido a las limitaciones de fertilidad en la mayoría de los suelos
dedicados a la producción ganadera, los pastos como ya se mencionó antes
no contienen adecuadas cantidades de algunos minerales para cubrir los
requerimientos de mantenimiento, producción y reproducción animal, por lo
tanto, en necesaria la suplementación mineral para corregir las carencias que
presentan los forrajes. (Depablos et al., (2009).
Por tales razones se planteó este proyecto de investigación para
evaluar el efecto de la suplementación con Bloques multinutricionales a base
de harina de palmiste como ingrediente energético y minerales para mejorar
los parámetros productivos en vacas en producción y el peso de los becerros
al nacimiento.
Delimitación y alcance de la investigación
Esta investigación tiene el propósito de evaluar la suplementación con
BMN a base de harina de palmiste y minerales sobre los parámetros
productivos de vacas en lactancia a pastoreo y becerros al nacimiento. El
estudio está dirigido a productores de ganadería de leche, doble propósito o
de ceba, veterinarios, ingenieros agrónomos, nutricionistas, técnicos del agro
e ingenieros de la producción agropecuaria entre otros.
El ensayo se llevara a cabo en una finca doble propósito ubicada en la
vía que conduce a la población de Casigua el Cubo sector Puerto El Tigre, la
población para este estudio será de 58 vacas lactantes en total durante el
período académico AR - 2019.

11
CAPITULO II
MARCO TEORICO
Antecedentes de la Investigación
Tamayo y Tamayo (2008), señalan que los antecedentes “tratan de
hacer una síntesis conceptual de las investigaciones, con el fin de determinar
el enfoque metodológico de la misma”. (p.54).
Para la realización del presente trabajo se tomaron como antecedentes
de la investigación un total de tres (03) estudios anteriormente realizados que
guardan relación con el tema a tratar, entre ellos se tienen:
Barrios et al., (2013) en su investigación: Efecto de una suplementación
mineral sobre fósforo sérico, parámetros productivos y reproductivos en
vacunos doble propósito de fincas deficientes en fósforo edáfico. El objetivo
fue evaluar el efecto de una suplementación mineral ad libitum sobre el
fósforo sérico, parámetros productivos y reproductivos en vacunos doble
propósito de fincas deficientes en fósforo edáfico. El estudio fue realizado
con 180 animales procedentes de unidades de producción (UP) de doble
propósito, con bajos niveles de fósforo edáfico (< 6 ppm). Las UP fueron
clasificadas como: T0) pastoreo sin suplementación mineral y T1) pastoreo
con suplementación mineral. A los animales del grupo T1 se les ofertó ad
libitum una mezcla de minerales, colocadas en saleros cerca de la vaquera, y
a los del grupo T0 no se les suministro ningún tipo de suplementación.
Los niveles de fósforo sérico y las ganancias diarias de peso (GDP) en
becerros fueron evaluados previos al tratamiento y al final del ensayo (18
meses). Las lactancias a los 270 días concluyen que la práctica de
suplementar ad libitum con una fórmula mineral completa (T1) resultó
beneficiosa para controlar la hipofosfatemia y mejorar significativamente los
índices reproductivos, productivos y peso de los becerros evaluados en este
trabajo.
Este trabajo tiene concordancia con este proyecto ya que los autores

12
evaluaron la suplementación con minerales y algunas de las variables
bioproductivas que se pretenden revisar en esta investigación, incluyendo el
peso de las crías bajo un esquema de diseño completamente al azar y una
metodología que servirá de guía para esta investigación.
Rodríguez y col., (2005). En su investigación titulada: Efecto de la
suplementación con bloques multinutricionales a base de Eichhornia
crassipes sobre la producción de leche de vacas de la raza cebú x criollo. En
este trabajo se elaboraron bloques multinutricionales a base de Eichhornia
crassipes (bora) y de semillas de Gossipium sp (algodón) y fueron ofrecidos
a vacas mestizas Cebú x Criollo en lactación para evaluar el efecto sobre la
producción láctea.
Bajo una investigación de campo experimental, fueron preparados los
bloques con una composición porcentual de 23 % de bora, 15 % de semillas
de algodón, 35 % de melaza, 12 % de cal, 7 % de sal perfocal y 8 % de urea;
asimismo, presentó un contenido de 26,74 % PB;11,48 % FB; 1,75 % EE;
0,24 % P; 24,42 % C; 35,61 % ELN y 5,52% Ca. Dos grupos, uno de control
(T0) y otro experimental (Tt) de 30 vacas cada uno se utilizaron para esta
experiencia; el grupo T0 solo recibió bagazo de caña de azúcar y pseudotallo
de musáceas frescas, cascarilla de arroz, melaza y sal, mientras que el otro
(Tj) recibió los bloques multinutricionales. Los resultados indicaron que el
consumo de 0,530 a 0,897 kg/animal/día del bloque, mejoró la producción
láctea al determinarse diferencias significativas en relación a la producción
de leche entre los grupos.
Estos investigadores concluyeron que la producción láctea entre el
grupo control y el suplementado se diferenció significativamente,
encontrándose la mejor respuesta en el tratamiento que recibió la oferta del
bloque multinutricional y que el uso de BMNs, incorporando a la bora como
uno de sus ingredientes, sería una buena práctica para mejorar la producción
de leche durante el verano; además de ser fácilmente elaborados y

13
suministrados en los potreros, con poca o ninguna supervisión en cuanto a
su consumo.
Esta investigación tiene una estrecha relación con este trabajo en virtud
que los autores antes señalados evaluaron el uso de BMN para la
suplementación de vacas en pastoreo., de igual manera estudiaron variables
de carácter productivo, los resultados obtenidos y la metodología aplicada se
aprovechará como guía para la consecución de este proyecto.
Herrera y col., (2009) en su trabajo Consumo de heno y producción de
leche en vacas doble propósito suplementadas con bloques
multinutricionales cuyo objetivo fue evaluar el efecto de la suplementación
con bloques multinutricionales (BM), sobre el consumo de heno (CH),
producción de leche vendible (PLV), consumida por el becerro (PLCB) y total
(PLT). El ensayo se llevó a cabo en la Unidad de Producción “Pozote”
ubicada en el municipio Zaraza, en la Región Nor-Oriental del estado
Guárico, con latitud Norte y longitud Oeste de 9º20´15,38´´ y 65º18´59,76´´
respectivamente.
El diseño utilizado fue completamente aleatorizado, seleccionando 20
vacas mestizas (Bos indicus-Bos Taurus, con predominancia Bos indicus), de
1 a 2 partos, con promedios de peso vivo (PV), días de lactancia (DL) y
condición corporal (CC) inicial de 381,62 kg, 90 d y 2,38 respectivamente (no
preñadas). Los animales escogidos se asignaron al azar en 2 grupos
experimentales de 10 vacas cada uno, grupo control (GC) y grupo
experimental (GE), como función del PV inicial, CC y número de partos. Al
GC se le suministró dieta basal ad libitum y al GE dieta basal ad libitum +
suplementación con BM ad libitum ofrecido en corral.
La dieta basal de ambos grupos consistió en pastoreo ad libitum en
potreros establecidos con Cynodon nlemfuensis, Panicum maximun,
Andropogon gayanus, Brachiaria arrecta y Dichanthium aristatum.
El ensayo se realizó durante los meses mayo - agosto, con una

14
duración de 13 semanas. Las primeras 9 semanas correspondieron al
período experimental; y en las 4 semanas siguientes, bajo el manejo
alimenticio tradicional de la finca. Al grupo experimental se le suministro el
BMN post ordeno (5 h.d-1), elaborado en la finca con recursos locales,
tomando en cuenta los requerimientos del animal (PV y producción de leche
(PL) promedio; NRC, 2001), y el aporte de nutrientes de los recursos
utilizados, tanto locales como comerciales (15% harina de maíz, 8% fruto de
samán, 6% semilla de algodón, 10% urea, 30% melaza, 15% mineral, 4%
fosfato diamónico, 2% heno y 10% cal); por un periodo de 60 d en corral.
Posteriormente fueron llevados a potrero(s) asignado(s) hasta las 18:00
h, a partir de la cual fueron confinados en sus corrales respectivos (Grupo
experimental sin BMN).
Los resultados indicaron que el consumo estimado promedio de BM fue
de 268,9±54,0 g/grupo-1.d-1, con un consumo inicial de 170 g/grupo-1.d-1, un
consumo máximo de 330 g/grupo-1.d-1 (en la tercera semana), y un consumo
final de 230 g/grupo-1.d-1. El consumo diario para el grupo experimental,
representó, expresado en g/100 kg-1 de PV, un promedio de 67,92 g de
BMN. Los consumos promedios de heno por tratamiento, fueron 213,82 ±
81,12 g.100 kg-1 y 457,55 ± 216,45 g/100 kg-1 para el grupo control y
experimental respectivamente, siendo altamente significativos con
P< 0,01. La PL por vaca fue para el grupo control y experimental de 3,84 ±
1,33 vs. 3,40 ± 1,33 kg.d-1 sin diferencias estadísticas (P>0,05). La PLV no
fue diferente (P>0,05) entre grupos), ni en el tiempo, alcanzando el pico de
producción en la semana 4, lo que puede estar relacionado con el estado de
lactancia del rebaño. Se observa la PLT al inicio para los grupos
correspondientes, cuyas diferencias no son significativas (P>0,05).
Durante el período experimental (semana 0-9), para la producción de
leche total no se registraron diferencias entre los promedios obtenidos por
grupo (P>0,05), no obstante, la tendencia favorece al grupo experimental. Al

15
final del ensayo, las producciones disminuyeron en ambos casos. Los
autores concluyen que el consumo de BMN fue aumentando generando un
mayor consumo de la dieta basal y un mejor aprovechamiento del material
fibroso disponible. Esto evidencia, que la suplementación con BMN favorece
el mejoramiento del ambiente ruminal de las vacas; sin embargo, el efecto de
la entrada de las lluvias sobre la calidad del forraje, contribuyó a la
declinación en el consumo del BMN.
Este antecedente fundamenta la propuesta de investigación ya que los
investigadores evaluaron BMN sobre variables que se pretenden de igual
manera evaluar en esta investigación. Además, los resultados de esta
podrán utilizarse como valor de referencia para esta.
Bases Teóricas
Bloques multinutricionales
Los bloques multinutricionales (BMN) son un suplemento alimenticio
balanceado, de consistencia sólida, que facilita el suministro de diversos
nutrientes en forma lenta (Sánchez, 2001).
Se caracterizan por contener una alta concentración de energía,
proteína y minerales. Son elaborados utilizando urea, melaza y un agente
solidificante. En forma adicional, pueden incluirse minerales, sal y harinas
que proporcionen energía (Araujo, 1996). Se pueden suministrar durante
todo el año a los rumiantes en pastoreo, pero se utilizan con mayor
frecuencia en la época de sequía cuando la cantidad y calidad de los forrajes
está disminuida o cuando se pastorea sobre forraje en estado de madurez
avanzado (Luviano, 2009).
Una estrategia de suplementación muy popular en América tropical la
constituye el uso de los bloques multinutricionales. El uso de éste recurso
debería tener un gran impacto durante la época seca cuando la calidad
forrajera disminuye, particularmente en sistemas de bovinos a pastoreo en
sabanas naturales, con muy bajo contenido proteico y mineral. Combellas

16
(1991) señaló que las suplementaciones con bloques con algodón durante la
época seca en hembras a pastoreo mejoraban las ganancias de peso y se
incrementaba el número de hembras gestantes. Los bloques de melaza-urea
y minerales también han demostrado ser efectivos en la respuesta
reproductiva.
Aun cuando la práctica de suplementación en forma de bloque se
remonta en los años treinta, se ha generalizado su uso con características
multinutricionales, es decir, para aporte de energía, además de proteínas y
minerales. Además, estos bloques se están comercializando en tiendas o
empresas de elaboración de alimentos y produciéndose en las fincas con
una gran variedad de ingredientes. Entre estos figuran, melaza, urea, torta de
algodón, palmiste, sales minerales, cal y cemento como aglutinante.
Teóricamente el bloque es resistente a la intemperie, consumido lentamente
por el ganado a la par que reduce la predominancia entre los animales, es lo
que permite una ingestión más uniforme.
El objetivo principal del bloque multinutricional (BMN) es el de proveer
constantemente nitrógeno, bajo la forma de amoniaco para asegurar una
óptima función ruminal. Sin embargo, las proteínas que son degradadas
rápidamente en el rumen son de poca utilidad cuando se utilizan
conjuntamente con bloque de urea – melaza de ahí surge la necesidad de
utilizar proteínas sobrepasantes para compensar el aporte de aminoácidos a
nivel intestinal (Combellas, 1991).
En Venezuela se comienza con el uso de bloques en 1984, utilizando
agregados de melaza y sal que contenían niveles limitados de urea (Ortiz y
Baumeister, 1994). Trabajos hechos por Sansoucy (1986), Preston y Leng
(1989), Becerra e Hinestroza (1990) señalan que la suplementación con
bloques aporta elementos que mejoran la actividad catalítica que se
desarrolla en el rumen, por lo tanto, mejora el consumo de forrajes de baja
calidad y que al utilizarlos con otros recursos alimenticios energético

17
proteicos, se pueden obtener respuestas positivas en carne y leche. Con el
fin de abaratar el costo de alimentación de bovinos, se han realizados
investigaciones sobre el uso de fuentes alternas de vegetales: Gliricidia sp
(rabo de ratón), Trichanthere gigantea (yátago), Ipomea batata (batata),
Hibiscus sp. (cayena), (Musa paradisiaca (hojas de plátano), Crotalaria
sp.(quinchoncho) y Leucaena leucocephala (leucaena) que al incorporarlos
como forrajes suministre la nutrición adecuada en el animal, similar a las
raciones balanceadas que proveen los alimentos concentrados y debido al
alza de sus precios ha inducido a una disminución drástica en el consumo. A
esto se atribuye el descenso en la producción de leche y lo corrobora la
degradación genética de los rebaños propiciada por los productores para
sustituir a los animales puros por mestizos mejor adaptados que ofrecen
rendimientos razonables, sin incurrir en los gastos excesivos derivados de
estos insumos (Contreras y col., 2004).
Los bloques multinutricionales (BMN) constituyen una tecnología para la
fabricación de alimentos sólidos y que contienen una alta concentración de
energía, proteína y minerales, principalmente. Son elaborados utilizando
urea, melaza y un agente solidificante. En forma adicional, pueden incluirse
minerales, sal y una harina que proporcione energía. Generalmente, el uso
de los BM ha sido como una forma de alimentación estratégica durante la
época seca, son resistentes a la intemperie y es consumido lentamente por
lo que garantiza el consumo dosificado de la urea. Los bloques se pueden
elaborar con gran variedad de ingredientes, dependiendo de la oferta en la
finca, en el mercado, la facilidad para adquirirlos y el valor nutritivo de los
mismos. Se han realizado diferentes ensayos para determinar la cantidad
óptima de cada ingrediente para elaborar BM de excelente calidad
nutricional.
En el Cuadro 1 se puede apreciar un ejemplo de diferentes
proporciones de ingredientes que pueden integrarse (Aranguren, 1997).

18
Cuadro 1.
Diferentes ingredientes y proporciones en que pueden integrar la
composición de los bloques multinutricionales.
Ingrediente Porcentaje
Melaza 40
Urea 5 – 10
Minerales 3–8
Cal 8 – 10
Sal 5 – 10
Harina de maíz 15 – 30
Afrecho de trigo 15 – 30
Fuente: (Aranguren, 1997).
Fabricación del Bloque
La fabricación de los bloques multinutricionales es fácil y rápida. Con
anticipación deben buscarse los materiales necesarios para la elaboración:
un barril metálico de 200 litros de capacidad, abierto longitudinalmente y
soldado por los extremos, para formar una batea, a la cual se le colocan
patas para darle una altura cómoda para el trabajo; moldes plásticos
(cuñetes de 19 litros o cualquier envase resistente); un mazo de madera para
compactar; y los ingredientes que se van a emplear. Se realiza de acuerdo
con las siguientes etapas: Pesado de los ingredientes. Se pesan los
ingredientes de acuerdo con la fórmula que se va emplear. Mezclado de los
ingredientes. Se coloca la melaza en la batea y luego se añaden todas las
sales: sal, minerales y urea y se mezcla uniformemente. Inmediatamente se
añade la o las harinas (maíz, afrecho, etc.) hasta obtener una mezcla
uniforme (Araujo, 2009)
Adición de la cal:
A la mezcla anterior se le abre un surco por el medio, arrimando la
mezcla hacia los bordes de la batea, en el surco se coloca la cal con cuidado
(levanta mucho polvo), y comienza a mezclarse arrimando hacia un extremo

19
de la batea. Luego con cortes transversales se va mezclando hacia el otro
extremo de la batea, para lograr una máxima uniformidad de la mezcla. El
pasto o bagacillo se va añadiendo seco si se observa que la mezcla aún está
húmeda; si está muy seca se le añade el pasto o bagacillo humedecido:
Nunca se debe añadir agua a la mezcla. Aranguren, 1997).
Moldeado de los bloques multinutricionales:
Cuando la mezcla alcanza un punto de uniformidad y consistencia que
se pueda apretar un poco en el puño y queda la pelota hecha sin
desbaratarse, se procede a colocar una capa muy fina de pasto seco en el
fondo del molde plástico, y se añade la mezcla de bloque hasta unos 8 cm de
alto. Luego se compacta utilizando el mazo, comenzando por la orillas del
molde y luego hacia el centro, golpeando uniformemente. Se repite la
operación hasta alcanzar la altura del molde (Araujo, 2009)
Secado de los bloques:
Inmediatamente que se llena el molde, se procede a desmoldarlo,
volteando el molde sobre un papel o plástico, colocado al sol, de tal manera
de acelerar el fraguado y secado del bloque. Después de 1 ó 2 horas al sol,
el bloque puede ser almacenado. La experiencia irá indicando qué
ingredientes y en qué cantidades se deben utilizar (Araujo, 2009).
Dureza:
El factor que más afecta el consumo es probable que sea la dureza del
bloque. La dureza de los BM va a depender de varios factores, entre otros: el
nivel de cal, la cantidad de melaza, tiempo de almacenamiento, grado de
compactación y si se cubren o no con una bolsa plástica, paso que está
estrechamente relacionado con el nivel de humedad. A mayor proporción de
cal, mayor será la consistencia alcanzada. Las experiencias de nuestro
laboratorio indican que un nivel adecuado de cal está entre 8 y 10% de la
mezcla. También se ha encontrado que el endurecimiento podía ser
retardado aproximadamente un 25% al empacar los bloques en bolsas

20
plásticas que los aislaran del medio ambiente. A medida que aumenta el
nivel de compactación se incrementa la dureza de los BM y disminuye la
humedad. La proporción de melaza también influye sobre la dureza de los
bloques (Araujo, 2009)
Los BM son un buen vehículo para proporcionar urea y azufre de una
manera lenta y continua para la fermentación ruminal, garantizando un
suministro constante de amonio para las bacterias celulolíticas. Los BM
mejoran la digestibilidad aparente de la materia seca hasta en un 20% en
henos de mala calidad, al permitir mayor eficiencia en la fermentación de la
pared celular, aumenta la tasa de pasaje de la ingesta del rumen, facilitando
su desocupación e incrementado el consumo. Los niveles de urea afectan el
consumo. Otros autores han señalado una reducción en el consumo de
bloques al aumentar la concentración de urea de 5 al 10%. El animal tiende a
regular el consumo cuando los niveles de urea sobrepasan el óptimo para la
fermentación ruminal. (Araujo, 2009)
Suplementación energética
Diversos estudios fueron conducidos con vacas lecheras de alta
producción en pastoreo para evaluar el efecto de la cantidad de concentrado
sobre el consumo de MS, y la producción y composición de la leche (Arriaga-
Jordan y Holmes, 1986; Bargo y col., 2002 Valentine y col., 2000); Para el
rango de cantidad de concentrado suplementado en esos estudios (1.8 a
10.4 kg MS/vaca/d), el consumo de MS de pastura disminuyó 1.9 kg/d (ES
0.3 kg/d, rango: - 0.1 a - 4.4 kg/d; t-test, significativamente diferente de cero,
P < 0.01) o 13% en comparación con dietas de solo pastura (14.8 kg/d). El
consumo de MS total aumentó 3.6 kg/d (ES 0.5 kg/d, ranga: 1.0 a 7.5 kg/d; t-
test, significativamente diferente de cero, P < 0.01) o 24% en comparación
con el consumo de MS total de dietas solo pastura.
Los estudios resumidos reportaron que la producción de leche aumentó
en promedio 4.4 kg/d (ES 0.6 kg/d, rango: 0.8 a 10.6 kg/d; t-test,

21
significativamente diferente de cero, P < 0.01) con la suplementación o 22%
en comparación con dietas solo pastura (19.7 kg/d). También que la
suplementación redujo el porcentaje de grasa en leche en promedio 0.24
unidades porcentuales (ES 0.07 unidades porcentuales, rango: - 1.23 a 0.22
unidades porcentuales; t-test, significativamente diferente de cero, P < 0.01)
o 6% en comparación con dietas solo pastura (4.04%). La suplementación
con concentrados aumentó el porcentaje de proteína en leche en promedio
0.13 unidades porcentuales (ES 0.01 unidades porcentuales, rango: 0.01 a
0.25 unidades porcentuales; t-test, significativamente diferente de cero, P <
0.01) o 4% en comparación con dietas solo pastura (3.06%).
Suplementación con harina de palmiste
La Harina de palmiste es considerada como una fuente proteica de
regular calidad, que utilizada adecuadamente ofrece la posibilidad de lograr
buenos resultados. Se utiliza para dietas de bovinos, equinos y porcinos, en
niveles ajustados a las características y condiciones propias de cada especie
(Ocampo, 1994).
Su limitante nutricional más importante como ingrediente en las dietas
para los animales monogástricos es su alto nivel en fibra cruda, con valores
que superan el 17%. La digestibilidad de la proteína de la Harina de palmiste
en monogástricos es bastante reducida (50-65%), como consecuencia de su
elevado nivel de fibra. El perfil de la proteína en aminoácidos esenciales es
mediocre, presentando una concentración alta en metionina (1,8% sobre PB)
pero baja en lisina (3,2%) y treonina (3,0%). El contenido en calcio y fósforo
de la Harina de palmiste es similar al de otras Harinas de oleaginosas. La
digestibilidad del fósforo, en cambio, es baja. El contenido en hierro es alto, y
es especialmente destacable su alto contenido en manganeso (200 mg/kg).
(Hidalgo y Rodríguez, 2006).
Los subproductos de la palma de aceite se utilizan solo Parcialmente.
Tanto el aceite de palma como sus subproductos pueden ser usados para

22
producir alimentos concentrados para animales; el uso de la Harina de
palmiste como base de alimento para animales es ampliamente conocido.
Sin embargo, a nivel regional se han realizado trabajos principalmente en
animales rumiantes utilizando la Harina de palmiste en programas de
suplementación con resultados aceptables (Hidalgo y Rodríguez, 2006).
La Harina de Palmiste en cuanto su valor energético extraído por
presión es bastante elevado (alrededor de 1 UFl/kg para la harina expeler).
Su alto contenido en fibra (55-65% FND y 6-9% LAD) se compensa con un
apreciable contenido en grasa (7-10%). El aceite de palmiste se caracteriza
por ser bastante saturado (> 80%) y rico en ácidos grasos de cadena media
(60-65% de laúrico + mirístico). En el aceite de palma (que no se incluye en
la harina de palmiste) predominan, en cambio, ácidos grasos de cadena más
larga. El aceite de palmiste es muy digestible en animales jóvenes,
utilizándose en la fabricación de leches artificiales. La concentración en
minerales de la harina de palmiste es similar a la de otros turtós, excepto
para el potasio que es inferior.
El contenido en proteína bruta es superior al de los granos de cereales
(alrededor del 15%). La digestibilidad de la proteína en rumiantes es
aceptable (75%). La degradabilidad en el rumen es relativamente baja (34%)
en la harina obtenida por presión y algo superior en la extraída con solventes
(40%). La digestibilidad de la proteína en monogástricos es bastante
reducida (50-65%), como consecuencia de su elevado nivel de fibra. El perfil
de la proteína en aminoácidos esenciales es mediocre, presentando una
concentración alta en metionina (1,8% sobre PB) pero baja en lisina (3,2%) y
treonina (3,0%). El contenido en calcio y fósforo del turtó de palmiste es
similar al de otros turtós. La digestibilidad del P, en cambio, es baja. El
contenido en hierro es alto, y es especialmente destacable su alto contenido
en manganeso (200 mg/kg). (Hidalgo y Rodríguez, 2006).

23
Características nutricionales de la harina de palmiste
Su alto contenido en fibra (55 - 65% FND y 6 - 9% LAD) se compensa
con un apreciable contenido en grasa (7-10%). El contenido en proteína
bruta es superior al de los cereales (alrededor del 15%). La digestibilidad de
la proteína en rumiantes es aceptable (75%). La degradabilidad en el rumen
es relativamente baja (40%) (ACUPALMA 2009).
La composición química y la digestibilidad de la HP varían con el
contenido de tegumentos de la semilla, así como en relación con el contenido
en aceite residual y la harina de palmiste es 20% más digestible por su bajo
contenido de tegumentos residuales que la torta, energéticamente, la torta de
palmiste tiene los siguientes valores: NDT, 65,4%; ED, 3,23 %; EM, 2,26
Mcal/kg (Bustamante, 2011).
En el cuadro 3 se observan los valores porcentuales promedios de
composición química de la harina de palmiste en base seca, cabe destacar
que el porcentaje de grasa verdadera es de 65%, la proteína bruta es de
16,3% y la fibra bruta es de 20,2%.
Cuadro 2.
Composición química de la harina de palmiste
Humedad Cenizas PB EE Grasa
(%) (%) (%) ( %) Verdadera (%)
9,8 4,5 16,3 1,8 65
FB FND FAD LAD Almidón Azúcares
% % % % % %
20,2 63,8 40,2 9,1 1,9 1,7

Fuente: (Bustamante, 2011).

24
Suplementación mineral
Minerales:
Estos elementos inorgánicos son esenciales para el funcionamiento del
organismo en sus distintos estados fisiológicos. Se clasifican en
macrominerales y minerales traza, según sean las cantidades involucradas
en los procesos. Elementos que tienen que ver con la formación de tejidos
son el Calcio, Fósforo y Manganeso, principalmente. En procesos de
transmisión nerviosa y contracción muscular, son importantes el Calcio,
Fósforo, Sodio y Potasio. Para el equilibrio ácido-base, juegan un rol esencial
el Fósforo, Sodio, Potasio y Cloro. En el metabolismo energético, el Fósforo,
Sodio, Cobalto y Yodo. En diferentes reacciones enzimáticas, el Magnesio,
Cobre, Hierro, Molibdeno, Zinc, Manganeso y Selenio. Azufre, para la
síntesis de proteína microbiana. (Waldron y Overton, 2004).
McDowell, et al., (1984) expone que la deficiencia o el exceso de
elementos minerales puede estar limitando en forma solapada la producción
en algunos establecimientos ganaderos, a tal punto que se puede hacer
difícil que este problema sea reconocido por el productor como causa
principal de la baja producción. Y, sin embargo, en algunos casos es así. En
los sistemas extensivos con reducido o nulo asesoramiento técnico por lo
general hay otros factores productivos negativos que ocultan los efectos de
las deficiencias o excesos de minerales. Así mismo expresa que los
ganaderos deben interiorizarse más en el tema; deben conocer los
requerimientos básicos de su ganado a pastoreo y la proporción en que esos
requerimientos son cubiertos por los minerales que puedan brindar las
pasturas de su campo, y en qué proporción deben complementar esos
requerimientos con suplementos minerales.

25
Cuadro 3.-
Pérdida de minerales en leche para vaca adulta de 500 kg de peso vivo
por lactancia de 305 días.
Elemento Producción por lactancia
4.000 litros 5.000 litros
Calcio 5.000 g 6.250 g
Fósforo 3.600 g 4.500 g
Magnesio 520 g 650 g
Sodio 2.400 g 3.000 g
Potasio 6.000 g 7.500 g
Cloro 4.400 g 5.500 g
Cinc 16 g 20 g
Hierro 2 g 2,5 g
Cobre 0,8 g 1 g
Fuente: (Corbellini, 1994).
Las pasturas, por ejemplo, en zonas tropicales durante el año un
promedio de 1 g de fósforo/Kg. de MS (0,1 %). Si se tiene en cuenta que una
vaca puede consumir unos 10 Kg. de MS/día, para completar sus
necesidades diarias promedio será necesario suplementarla con unos 11
g/día adicionales de fósforo.
La suplementación es necesaria también para asegurarse que el
becerro nazca con suficientes reservas minerales. El cuerpo de un becerro
contiene un total de fósforo de 0,67 %, es decir, que a los 150 kg de peso
vivo, su contenido de fósforo será aproximadamente un kg. El becerro lo
extrae principalmente de la leche de la madre, por lo que si los 150 kg los
alcanza al destete a los 6 meses, la vaca, si lacta lo suficiente, debe
suministrarle unos 5 g/día de fósforo, la mitad de lo que ésta puede ingerir de
las pasturas naturales. Si la vaca no es suplementada, el resto del fósforo
que necesita para sus funciones vitales lo obtiene de sus propias reservas.
Al realizar el destete, el becerro consumirá exclusivamente pasturas, las
que deberían cubrir todos sus requerimientos nutricionales, incluyendo el
fósforo. Como esto generalmente no ocurre, es necesario suplementar los

26
becerros con dicho elemento.
McDowell, et al., (1984) explica que, si una vaca de cría se alimenta en
campo natural, sus necesidades de fósforo se obtienen sumando las
pérdidas de fósforo de su metabolismo, el fósforo total que de ella obtiene el
becerro al nacer y el que se pierde con la leche que suministra a su cría. Una
vaca de 380 kg de peso vivo que engendra un becerro de 30 kg de peso al
nacer, el cual consume en promedio 3 kg de leche por día, pierde en 200
días de lactación unos 3,5 kg de fósforo. A esto hay que agregarle otros 2 kg
que gasta en mantenimiento durante los otros 165 días restantes del año,
totalizando una pérdida anual de 5,5 kg. Si se tiene en cuenta que un campo
natural tiene una concentración promedio de 0,1 % de fósforo y la vaca
consume 3.300 kg de materia seca de pasto por año, este forraje le
suministra 3,3 kg de fósforo. Esto implica un déficit, el que requiere 2,2 kg de
fósforo suplementario por año.
Cuando los bovinos beben agua altamente salina, las necesidades de
oligoelementos se encuentran aumentadas. Además, cuando el agua
contiene exceso de magnesio, hierro o aluminio, la absorción del fósforo se
encuentra deprimida por precipitación de fosfatos en el tracto digestivo
(Bavera et al., 1999). Por lo tanto, será necesario suplementar con fósforo y
oligoelementos.
De lo visto hasta el momento se muestra que es, no solo necesario,
sino imprescindible conocer las principales deficiencias o excesos minerales
de cada campo y efectuar suplementación mineral a los animales a pastoreo.
Prácticamente, todos los sistemas de producción bovina la necesitan en
mayor o menor medida. Dicha suplementación es económica, sencilla de
efectuar y rinde marcados beneficios por el sensible aumento de la
producción.
Los minerales constituyen elementos fundamentales en la alimentación,
tanto para el crecimiento, como para el desarrollo y la salud del animal;

27
ejercen sus funciones a diferentes niveles dentro de los distintos organismos
y, a pesar de ciertas diferencias entre sí, existe un esquema general para
todos ellos. En el caso de los rumiantes, no debemos minimizar su
intervención en el metabolismo ruminal. Las bacterias y protozoos presentes
en este medio, como en todo ser vivo, requieren minerales para lograr un
óptimo crecimiento, reproducción y también para lograr producir la
degradación de los alimentos. Gran parte de las mermas que se suscitan en
la producción de los rumiantes por deficiencias minerales se deben a una
baja eficiencia de conversión alimenticia, debido a una menor digestibilidad y
aprovechamiento de nutrientes (McDowell, et al., 1984).
Se debe recordar que las enfermedades carenciales, no son de
etiología única. Por un lado, la insuficiente concentración mineral de los
pastos ingeridos se conoce como deficiencia primaria; mientras que la
interacción o interferencia por parte de otros elementos presentes en las
pasturas que impiden la correcta absorción mineral, es conocida como
deficiencia secundaria o condicionada. En términos generales, podemos
resumir que las deficiencias minerales (carencias primarias) que más afectan
la producción de los bovinos, son las originadas por insuficientes niveles de
fósforo, magnesio, sodio, zinc y/o selenio en las pasturas. Por otra parte, las
carencias de cobre (sumamente importantes, en muchas zonas de del país)
son inducidas por interferencias (carencias secundarias), debidas a los
excesos de molibdeno, sulfatos o hierro. (López et al., 2008).
Los requerimientos minerales en los animales son relativamente bajos
para el mantenimiento (que sirven para compensar pérdidas endógenas),
mientras que los de producción (crecimiento, gestación y lactancia) varían
con la edad y funciones que deben desarrollar, incluyendo la naturaleza y el
nivel de producción. De esta manera queda claro que la incidencia de
carencias minerales será más alta conforme sean más intensificados los
sistemas de producción y el nivel genético del ganado. (López et al., 2008).

28
La investigación acumulada durante los últimos 20 años ha demostrado
que deficiencias marginales tanto de algunos minerales, como de vitaminas
pueden manifestarse en pérdida de eficiencia reproductiva antes que se
manifiesten otros signos clínicos. En particular, el pico de producción, y en
especial en novillas de primera parición, es un período crítico porque los
nutrientes deben ser "repartidos" entre diferentes procesos fisiológicos corno
la producción de leche, el crecimiento y la necesidad de volver a quedar
preñada. Los minerales y vitaminas están presentes en buenas cantidades
en las leguminosas, pero éstas normalmente no abundan en los esquemas
tradicionales de cría en nuestro país. Se basan generalmente en gramíneas
de baja calidad o que presentan problemas críticos en algún momento del
año. Esta situación genera deficiencias, sobre todo de minerales. (López et
al., 2008).
Función de los minerales (McDowell, et al., 1984).
La función de los minerales puede dividirse en cuatro áreas principales:
1) Formación del esqueleto y mantenimiento, incluyendo la formación de
huesos y dientes.
2) Energía, incluyendo las minerales que forman parte de enzimas y
otros componentes del cuerpo, esenciales para producción de energía y para
otras actividades necesarias para el normal crecimiento y reproducción.
3) Producción de leche.
4) funciones básicas del cuerpo como por ejemplo sistema nervioso.
Los elementos minerales constituyen solamente de un 4 a 6 % del
cuerpo del animal vertebrado, pero debido a las diversas funciones que
cumplen en el organismo, son muy importantes en los procesos metabólicos
del organismo animal. Los minerales ejercen sus funciones esenciales a
diferentes niveles dentro del organismo animal, y a pesar de que hay
diferencias importantes entre los distintos minerales, existe un esquema
general para todos ellos: Un lugar donde los minerales ejercen sus funciones

29
específicas es a nivel de tejidos. Aquí pueden tener funciones estructurales
(formación de huesos y otros tejidos de sostén) o funciones metabólicas
(componentes de enzimas o coenzimas, transmisión del impulso nervioso,
etc.).
El otro sitio vital donde se requieren minerales en los rumiantes, en
particular fósforo, sodio, azufre, cobre y cobalto, es en el rumen. Las
bacterias y protozoos presentes en el medio ruminal, como todo ser vivo,
requieren minerales para lograr un óptimo crecimiento, reproducción y
producir la degradación de los alimentos. Gran parte de las mermas en la
producción de los rumiantes que se suscitan por deficiencias minerales se
deben a una baja eficiencia de conversión alimenticia provocada por la
ausencia de minerales a nivel ruminal o presentes en concentración
inadecuada.
Una deficiencia de minerales a este nivel determina alteraciones en el
metabolismo intermediario de la microflora y micro fauna, y esto produce
bajas tasas de crecimiento de bacterias y protozoos, siendo la resultante de
este proceso una menor digestibilidad y aprovechamiento de nutrientes.
Veamos las funciones más destacadas de los minerales más importantes
para el ganado y qué consecuencias traen sus deficiencias en su
desempeño.
Producción de leche.
Un ensayo en el estado Táchira, donde las vacas pastorearon potreros
de estrella (Cynodon nlemfluensis) y brachiaria (B. decumbens), la respuesta
a la suplementación con BM fue de 28,2 y 29,9%, con un consumo promedio
de bloques de 450 g/animal/día. La suplementación con BM de vacas en
producción a pastoreo mostró un efecto positivo sobre la producción de
leche. En conclusión, la suplementación con bloques mutinutricionales a
animales en pastoreo presenta muchas ventajas. Estas ventajas son
mayores cuando la suplementación es durante la época seca, porque los

30
pastos presentan la menor calidad nutricional. El uso de BM, constituidos por
melaza, urea, sales minerales, sal común, harina de cereales, cal, y/o harina
de hojas de leguminosas han mostrado que mejoran la fermentación ruminal
y aumentan el consumo de pasto, aunque éste sea de muy mala calidad;
incrementan el peso, aun cuando los testigos lo están perdiendo; mejora la
reproducción de las vacas y los niveles de producción lechera. El suministro
de BM elimina el riesgo en la utilización de la urea, son económicos en su
elaboración y ofrecen una positiva tasa de retorno (Araujo, 2009).
Necesidades fisiológicas nutricionales de la vaca alrededor del parto
El período alrededor del parto es muy dinámico y relacionado con
cambios endocrinos y metabólicos que ocurren en la vaca, en el feto en
desarrollo, durante el parto, la lactación y en el restablecimiento de la función
reproductiva posparto. Por otro lado, el número de días requeridos para
concebir después del parto es uno de los mejores criterios utilizados para
evaluar la habilidad reproductiva de las vacas bajo condiciones de
explotación de carne y leche. Además, el efecto de la gestación previa, el
parto y el efecto del amamantamiento sobre el sistema neuroendocrino
retardan frecuentemente el reinicio de la actividad ovárica posparto
(Garmendia, 1995).
Las prioridades de nutrientes de las hembras de cría bovina son, en
orden de importancia, las siguientes: 1) mantenerse viva; 2) producir leche;
3) seguir creciendo (vacas jóvenes) y reproducirse. Por ello, la característica
reproductiva más afectada es la tasa de concepción debido a que todos los
requerimientos fisiológicos deben ser cubiertos para que la vaca inicie sus
ciclos estrales. Muchas investigaciones han señalado que las vacas
gestantes que ganan peso preparto tienen mejor comportamiento
reproductivo ya que están en un balance energético positivo. Por lo tanto
todo productor que desee mejorar el comportamiento reproductivo postparto
debe monitorear los pesos alrededor del parto. Por el contrario, si hay

31
pérdidas de peso y condición deben, entonces, establecerse estrategias
alimenticias para evitar dichas pérdidas. Es necesario indicar que es mucho
más fácil y económico engordar una vaca o novilla antes del parto que
después del mismo (Garmendia, 2001).
Es fundamental hacer una evaluación de la condición de la vaca cuando
llega al séptimo mes de gestación. Si el objetivo es lograr que la hembra al
parto no tenga, al menos una costilla visible, es necesario decidir cómo
alimentar a ese animal. La preñez de una novilla de primer parto es mucho
más difícil que en una vaca adulta ya que ella debe producir leche y
continuar creciendo. Si la novilla queda preñada por primera vez con un peso
menor de 300 kg se debe procurar que ella gane, al menos, casi medio
kilogramo diario durante la preñez. Esto permitiría un peso de 430 kg al
parto. Más importante, debe tener una buena condición corporal (de 4 o más)
al parto. Las novillas o vacas de primer parto que no tienen pesos y
condiciones corporales al parto y durante el periodo posparto, presentan una
muy baja capacidad reproductiva. Por ello, la menor prioridad es la de gestar
nuevamente. Si la hembra se encuentra bajo limitación nutricional, se pierde
rápidamente la capacidad de producir y de reproducirse. Mientras que es
difícil preñar una novilla después del primer parto y una vaca en inadecuada
condición corporal, es bastante factible, con buenas prácticas de manejo,
hacerlas preñar de nuevo. Para lograr esto, es necesario aplicar prácticas de
manejo alimenticio después de la primera gestación.
Después de la primera gestación debe procurarse la obtención de
continuas ganancias de peso y crecer hasta alcanzar el peso adulto
adecuado. De tal manera que es indispensable tratar de cubrir sus
requerimientos nutricionales durante los periodos preparto, posparto y de
lactación para garantizar un adecuado comportamiento reproductivo.
El balance energético es el resultado de la diferencia entre las
necesidades del animal y los aportes alimentarios. Durante las 2-4 últimas

32
semanas de gestación se produce un aumento sustancial de las necesidades
energéticas debido al desarrollo fetal y a las necesidades de síntesis de
calostro. Esta situación se acompaña de una disminución en la ingestión de
materia seca (fundamentalmente en la última semana de gestación). Estas
dos circunstancias son, con frecuencia, responsables del desarrollo de un
balance energético negativo que inicia unas semanas antes del parto. El
ganado vacuno tiene la capacidad de compensar el déficit alimentario de
energía a través de la movilización de grasa corporal. Sin embargo, un
exceso de movilización de grasa conduce a problemas patológicos y
reproductivos. Las necesidades de proteína para la gestación son
relativamente poco importantes hasta los dos últimos meses, cuando las
necesidades crecen de forma exponencial.
Este aumento de las necesidades de proteína tiene su origen en el
crecimiento del feto y, en las semanas previas al parto, en la síntesis de
calostro. Este aumento en las necesidades proteicas se agrava por la
disminución de la ingestión de alimentos en las semanas previas al parto.
Los efectos del balance proteico negativo se muestran en el postparto,
ya que el déficit generado durante el preparto se suple con la movilización de
reservas corporales. Sin embargo, la capacidad de movilizar proteína es
mucho más limitada que la disponibilidad de energía, y pueden agotarse
antes o al inicio de la lactación. Una vez agotadas las reservas, la falta de
proteína limita la producción de leche y la síntesis de inmunoglobulinas, por
lo que la competencia inmunitaria se ve comprometida. El resultado es una
mayor predisposición a la aparición de patologías postparto (retenciones
placentarias) y producciones limitadas.
Ganancia diaria de peso (GDP)
Una medida del cambio en el peso diario de un animal en una prueba
de alimentación. Una prueba de alimentación consta normalmente de 140
días para los toros. Fisiológicamente el aumento de peso consiste en la

33
acumulación de proteína, grasa y agua en el tiempo. La masa proteica del
animal crece en proporción al peso del animal, aún en condiciones variables
de alimentación. En cambio, la cantidad de grasa es muy variable. Los
biotipos grandes acumulan más proteína y menos grasa que los chicos y por
esta razón son más difíciles de terminar. La cantidad de grasa, dentro de un
biotipo, aumenta con la tasa de ganancias de peso, con el peso del animal,
con el avance de la edad y es mayor en hembras que en machos. Esto
explica las diferencias principales entre animales de distinto biotipo y
categoría en términos de facilidad de terminación y potencial de ganancia de
peso. Por ejemplo, en condiciones con limitantes nutricionales los animales
más fáciles de engordar son los de tamaño (frame) chico, las hembras y los
animales adultos. Mientras que, en condiciones de alimentación sin
restricciones, los biotipos grandes son los de mayor tasa de ganancia de
peso; y dentro de éstos los machos ganan más peso que las hembras. (Di
Marco, 2007).
El peso del animal que se toma en la balanza se denomina peso vivo y
está formado por el llenado y el peso vacío. Este último es el verdadero peso
de los tejidos del animal, que a su vez está formado por agua, proteínas,
grasas y una pequeña cantidad de minerales. El llenado consiste en agua y
alimento en distintos estados de digestión en el tracto gastrointestinal, el cual
varía en función de las horas que el animal estuvo sin comida previo a la
faena. El llenado de animales en pastoreo depende de la digestibilidad del
forraje y del peso del animal, pudiendo variar entre el 15 al 21 % del peso. En
novillos alimentados con concentrados o cantidades variables de ensilaje y
granos varía entre el 6 al 10 % del peso vivo. (Di Marco, 2007).
Conocer el llenado es importante para estimar el rendimiento de la res,
ya que ésta representa aproximadamente el 67 % (± 1) del peso vacío. Por
ejemplo, un novillo de 420 Kg. terminado en pastoreo, con un llenado del
18%, producirá una res de 231 Kg. (420 x 0.82 x 0.67= 231), por lo tanto

34
tendrá un rendimiento del 55 % (231/420). En cambio, el mismo animal
terminado en corral con un llenado del 10 % tendrá un rendimiento del 60 %
(res = 420 x 0.90 x 0.67 = 253; 253/420= 60%). (Di Marco, 2007).
Metabolismo de lípidos o grasas en las vacas lecheras
Usualmente la dieta consumida por las vacas contiene solo 4 a 6% de
lípidos. Sin embargo, los lípidos son parte importante de la ración de una
vaca lechera porque contribuyen directamente a casi 50% de la grasa en la
leche y son la fuente más concentrada de energía en los alimentos. Solo
pequeñas cantidades de lípidos se encuentran en forrajes y semillas. Sin
embargo, algunas plantas (algodón, soya) tienen semillas llamadas
"oleaginosas" que acumulan más de 20% de lípidos. Típicamente los lípidos
son extraídos de las semillas oleaginosas pero pueden estos ser
incorporadas en forma entera en las dietas de las vacas lecheras. Los lípidos
son insolubles en agua pero son solubles en solventes orgánicos (éter,
cloroformo, hexano etc.) (Wattiaux, 1999).
Los triglicéridos se encuentran principalmente en los granos de
cereales, semillas oleaginosas y grasas de origen animal. La estructura
básica de las triglicéridos consiste de una unidad de glicerol (un azúcar de
tres carbones) y tres unidades de ácidos grasos. Los glicolípidos son una
segunda clase de lípidos encontrados principalmente en los forrajes
(gramíneos y leguminosos). Tienen una estructura parecida a los triglicéridos
con la excepción que uno de los tres ácidos grasos ha sido reemplazado por
un azúcar (usualmente galactosa). Cuando uno de los ácidos grasos esta
reemplazado con un fosfato ligado a otra estructura compleja, el lípido se
llama fosfolípido. Los fosfolípidos son componentes menores en los
alimentos, encontrados principalmente en las bacterias del rumen (Martínez y
Sánchez, 1999).
Los ácidos grasos encontrados en los lípidos de las plantas varían de
14 a 18 carbones. El punto de fusión determina si el lípido estará en forma

35
líquida o sólida a temperaturas normales. El punto de fusión depende
principalmente del grado de saturación y en menor grado de la longitud de la
cadena de carbones. Los lípidos de plantas típicamente contienen 70 a 80%
de ácidos grasos no saturados y tienden a quedarse en un estado líquido
(aceites). Por otro lado, las grasas de origen animal contienen 40-50% de
ácidos grasos saturados y tienden a quedarse en un estado sólido (grasas).
El grado de saturación tiene un efecto marcado en el modo de digestión por
los animales y en el caso del rumiante, si interfieren o no con la fermentación
de carbohidratos en el rumen (Martínez y Sánchez, 1999).
Absorción intestinal de lípidos
Los fosfolípidos microbianos son digeridos en el intestino delgado y allí
contribuyen a formar la masa total de ácidos grasos procesados y absorbidos
a través de la pared del intestino. La bilis, secretada por el hígado, junto con
las secreciones pancreáticas (ricas en enzimas y bicarbonato) se mezclan
con el contenido del intestino delgado. Estas secreciones son esenciales
para preparar los lípidos para absorción, formando partículas mezclables con
agua que pueden entrar las células intestinales. En las células intestinales
una porción importante de ácidos grasos son ligados con glicerol
(proveniente de la glucosa de la sangre) para formar triglicéridos. (González
y Bas. 2002).
Los triglicéridos, algunos ácidos grasos libres, colesterol y otras
sustancias relacionadas con lípidos son cubiertos con proteínas para formar
lipoproteínas ricas en triglicéridos, también llamados lipoproteínas de
baja densidad. Las lipoproteínas ricas en triglicéridos entran a los vasos
linfáticos y de allí pasan al canal torácico y así llegan a la sangre. En
contraste a la mayoría de nutrientes absorbidos en el tracto gastrointestinal
los lípidos absorbidos no van al hígado, sino que entran directamente a la
circulación. (González, 2002).

36
La energía
La energía es el nutriente que más influencia tiene sobre el costo de la
ración, no debido a su costo unitario sino por la cantidad total de energía que
la vaca necesita. Por otro lado, la energía es un nutriente con una gran
influencia sobre la reproducción. Tanto un déficit de energía (balance
energético negativo) como un consumo elevado de energía y materia seca
pueden afectar negativamente la reproducción y la producción de leche
(González, 2002).
Sistema de variables
Según (Ander y Egg, 1996), las variables "constituyen un elemento
básico en la hipótesis, puesto que estas se construyen sobre la base de
relaciones entre variables referentes a determinadas unidades de
observación". El presente estudio está sujeto a dar respuestas a las
siguientes variables:
Variables Dependientes:
Las variables dependientes para esta investigación están representadas
por la producción de leche, peso vivo de las vacas y peso del becerro al
nacer.
Variable Independiente:
La variable independiente para este estudio será la suplementación con
BMN a base de harina de palmiste y minerales.
Variables Intervinientes:
Las variables intervinientes son el manejo alimenticio aplicado en la
finca y las condiciones ambientales.
Sistema de Hipótesis
Hipótesis de la investigación:
El uso del BMN a base de harina de palmiste y minerales tiene relación
con el aumento de la producción de leche, los cambios en el peso vivo de
las vacas y peso del becerro al nacer.

37
Hipótesis afirmativa
El uso del BMN a base de harina de palmiste y minerales produce un
aumento significativo de la producción de leche, peso de las vacas y de
becerros al nacimiento en los animales sometidos al ensayo.
Hipótesis nula
El uso del BMN a base de harina de palmiste y minerales no produce un
aumento significativo de la producción de leche, peso de las vacas y de
becerros al nacimiento en los animales sometidos al ensayo.
Cuadro Nº 4.
Operacionalización de las variables.
Variables Dimensión Indicador Criterio
Variables Producción de Kg/Leche/vaca Pesaje de leche
dependientes leche

Peso vivo Kg/Peso Pesaje del animal


Vivo/vaca
Peso del becerro Pesaje del animal
Kg/Peso
vivo/becerro

Variable Bloques % de grasa Composición


independiente multinutricionales % proteína cruda Nutricional del
energéticos % Fibra Cruda BMN
% Materia seca

38
CAPÍTULO III
MARCO METODOLÓGICO
Tipo y diseño de la Investigación
El presente estudio se realizará bajo el tipo de investigación explicativa,
ya que estos van más allá de la descripción de conceptos, fenómenos o del
establecimiento de relaciones entre conceptos, y están dirigidos a responder
a las causas de los eventos físicos o sociales. Al respecto Arias (2004),
expresa que la investigación explicativa "es el medio que se encarga de
buscar el porqué de los hechos mediante el establecimiento de relaciones
causa – efecto¨.
El diseño de la investigación será de campo experimental, en este
sentido, Hernández, Fernández y Baptista (2000) manifiestan que los
diseños experimentales "son aquellos en los cuales el investigador introduce
una o varias variables independientes para observar los efectos que
ocasionan en las variables dependientes, pudiendo manipular las primeras y
ejercer un grado de control sobre las variables extrañas.
Población y Muestra
Población
La población o universo se refiere al conjunto de elementos para el cual
fueron válidas las conclusiones que se obtengan (Hernández y col., 2000).
En este caso, la población corresponde a las unidades involucradas en la
investigación 58 vacas mestizas en producción.
Muestra
Para lograr la selección de la muestra se escogieron de modo no
probabilístico a un lote de 20 vacas de tres o más partos gestantes y en el
último tercio de la gestación con el propósito obtener la muestra lo más
homogénea posible y minimizar los errores experimentales. Estas se
dividieron en dos bloques de diez (10) vacas cada uno.

39
Materiales y Métodos
La Unidad de producción está conformada por un total de 170
hectáreas, distribuida de la siguiente manera tres hectáreas de
infraestructura y ciento sesenta y siete (167) para ganadería.
Unidades experimentales y manejo
El experimento se llevará a cabo en la unidad de producción La Rosa,
ubicada en la vía que conduce a la población de Casigua el Cubo sector
Puerto El Tigre, cuenta con 170 hectáreas, los pastos son Brachiaria
humidícola y Cynodon nlemfuensis. Los animales son manejados a pastoreo
rotacional y suplementados con sal y melaza.
Se conformarán dos (02) unidades experimentales integradas por veinte
(20) vacas agrupándolas de diez (10) animales para cada uno de los
tratamientos n= (10).
T1 = (n= 10) vacas suplementadas con BMN a base de palmiste y
minerales + pastoreo
T2 = (n= 10) vacas a pastoreo + melaza + sal
Las vacas seguirán el manejo zootécnico y sanitario de la finca y se
alimentarán a pastoreo con las especies de gramíneas forrajeras
establecidas en la unidad de producción.
El grupo tratamiento consumirá durante las mañanas previo al ordeño y
en los corrales de espera los BMN ad libitum durante el periodo de
acostumbramiento de 15 días aproximadamente y luego los bloques serán
trasladados en los potreros correspondientes al grupo experimental. Esta
suplementación se iniciará 90 días antes de la fecha próxima al parto.
A los animales se les evaluara la ganancia de peso antes del inicio del
ensayo (90 días pre-parto), y luego cada 15 días y antes de la fecha del
parto.
El pastoreo de ambos grupos se realiza entre las 6:00 am hasta 1:00
p.m. y de 6:00 pm hasta 1:00 am.

40
Variables a evaluar
Producción de leche
Esta variable mide la producción originada en kilogramos de leche por
animal, por efecto de la suplementación, esta se evaluará cada 7 días de
manera individual cada animal. Se realizará el pesaje durante el ordeño de la
mañana y por la tarde. Los datos obtenidos serán vaciados en planillas para
tal fin.
Determinación del peso inicial y final:
Los animales se pesarán al inicio del experimento para determinar el
peso inicial (P0), luego cada 15 días hasta los 8 días antes del parto (PF).
Ganancia de peso vacas
Los pesajes de las vacas se realizarán cada 15 días, hasta la fecha
prevista del parto, utilizando una báscula con capacidad de 1000.
Kilogramos.
Peso de los terneros al nacer
Los terneros permanecerán con sus madres durante toda la evaluación.
Las crías se pesarán al nacer. Se analizarán por separado los hijos machos y
las hembras.
Preparación de los Bloques nutricionales
Los bloques multinutricionales (BMN) de cada tratamiento se elaboraron
manualmente; los ingredientes (Cuadro 5) se mezclaron en primer lugar
todos los ingredientes secos hasta obtener una mezcla homogénea
previamente pesados, luego se les adicionaron los ingredientes líquidos y se
comprimieron en un molde de plástico (12kg), se secaron a temperatura
ambiente al sol, hasta tener consistencia dura, siguiendo las
recomendaciones de Sansoucy (1986).

41
Cuadro 5.
Ingredientes a utilizar en la formulación de bloques nutricionales (%)
Ingredientes Proporción
Harina de palmiste 30.0
Melaza 15.0
Sal .0
Minerales 15,0
Harinilla de maíz 15.0
Cemento 10
Cal 7
Total 100

Técnicas e Instrumentos de recolección de datos


Para obtener los datos primarios o de campo se utilizó la técnica de la
observación la cual permitió evaluar la condición corporal de las vacas
sometidas al ensayo, el puntaje (1 al 5) fue colocado individualmente para
cada animal y para cada observación realizada durante el tiempo previsto de
la investigación es decir en este caso cada treinta (30) días, estos se
vaciaron en una planilla de campo diseñada previamente, posterior a cada
observación los datos obtenidos se vaciaran en planillas de Excel para su
procesamiento futuro. En cuanto a la producción de leche, esta fue medida
cada quince (15) días de manera individual cada animal ambos ordeños
(matutinos y vespertinos) para tal efecto se colecto la leche en
baldes plásticos que previamente serán pesados para aforar el peso (tipo
reloj), tomados los pesajes (Kg.) se vaciarán en una planilla de campo y
luego en hojas de Excel para su posterior análisis. Los datos secundarios se
recolectarán por medio de la revisión de textos, revistas científicas y de
la Web a través de un meta buscador avanzado.

42
Técnicas de Análisis y Procesamiento de Datos
Los datos obtenidos fueron evaluados a través del método crossover,
utilizando el paquete estadístico SPSS Versión 17.0 (Sistema Estándar de
procesamiento estadístico) incluyendo como variables discretas e
independientes el efecto de la suplementación energética y el manejo
alimenticio tradicional. Se estimó el efecto del BMNe sobre la producción de
leche, condición corporal y consumo voluntario utilizando un modelo
estadístico lineal aditivo con medidas repetidas en el tiempo. Se utilizó el
Procedimiento ANOVA y una prueba de Tukey donde para obtener las
diferencias significativas. El modelo utilizado fue el siguiente:
Yij = µ + Ti + eijk
Dónde:
Yij = variable a estimar; producción de leche, peso vivo vacas, peso
vivo becerros al nacer
µ = media de la población,
Ti = efecto del BMN (i), suplementación con BMN a base de harina de
palmiste y minerales
Eij = residual

43
Referencias Bibliográficas
Aranguren, J, Soto G, Quintero A, Rojas N, Hernández H. (1997). Pubertad
en novillas cruzadas suplementadas con bloques multinutricionales.
Revista Científica FCV-LUZ. 7:185- 191. 1997.

Arias, F. (2006). El Proyecto de Investigación. Introducción a la Metodología


Científica. (5ta Edición). Caracas: Editorial Episteme.
Arias, F. (2012). El Proceso de Investigación. Caracas. Editorial Espíteme.
Balestrini, M. (2006). Como se elabora el proyecto de investigación.
Consultores Asociados. Caracas. Venezuela.
Bargo, F., L. D. Muller, J. E. Delahoy, and T. W. Cassidy. (2002). Milk
response to concentrate supplementation of high producing dairy cows
grazing at two pasture allowances. J. Dairy Sci. 85:1777-1792.

Barrios M., Sandoval E., Camacaro O., Borges J.(2010). Importancia del
fósforo en el complejo suelo-animal. Mundo Pecuario, VI (2): 151-156.

Barrios, M.; Sandoval, E.; Borges, J.; Sánchez, D. (2013). Efecto de una
suplementación mineral sobre fósforo sérico, parámetros productivos y
reproductivos en vacunos doble propósito de fincas deficientes en
fósforo edáfico REDVET. Revista Electrónica de Veterinaria, vol. 14,
núm. 2, febrero, 2013, pp. 1-14.
Becerra, J.; Hinestroza, A., (1990). Observaciones sobre la elaboración y
consumo de bloques ureamelaza. Livestock Research for Rural
Develeopment, 2(2), 8. Colombia.

Bustamante, V. (2011). La harina de palmiste como principal concentrado de


proteínas en las dietas del cerdo en el trópico. J. Sci. Fd Agric. 26:
1279 - 1291.

Combellas, J. (1991). The importance of urea molasses blocks and by-pass


protein on animal production. International Symposium on Nuclear and
Related Techniquesin Animal Production and Health, Vienna, Austria.
24 p.

Contreras, V; Vivas, R.; Morillo, A.; Contreras, J.; Ivonne, G., (2004). Uso de
materiales locales en alimentación bovina. Memorias. I Conferencia
Internacional sobre Producción Pecuaria, 74-80. Universidad Nacional
Experimental de los Llanos (UNELLEZ). Guanare (Venezuela).

44
Depablos L., Ordóñez J., Godoy S., y Chicco C. (2009). Suplementación
mineral proteica de novillas a pastoreo en los Llanos Centrales de
Venezuela. Zootecnia Tropical 27(3): 249-262.

Di Marco, O. (2007). Conceptos de crecimiento aplicados a la producción de


carne Unidad Integrada Balcarce (INTA-FCA Balcarce).

Du, M.; Tong, J.; Zhao, J.; Underwood, K. R.; Zhu, M.; Ford, S. P.;
Nathanielsz, P. W. (2009). Fetal programming of skeletal muscle
development in ruminant animals. J. Anim. Sci. 88: 32.

Elizondo, J. (2007). Fósforo: importancia, problemas ambientales y


requerimientos en ganado de leche. Presentado en el curso RAPCO
(Regional Animal Production Courses) en ganado lechero. 3 al 7 de
setiembre del 2007. Escuela Centroamericana de Ganadería. Balsa de
Atenas, Costa Rica.

Garmendia, J. (2015). Suplementación estratégica de vacas de doble


propósito alrededor del parto. IX Seminario de Pastos y Forrajes.
Facultad de Ciencias Veterinarias, UCV, Maracay.

Garmendia, J.C. (2001). Suplementación y Reproducción en Bovinos. In


González Stagnaro, C., ed. Reproducción Bovina. Fundación Girarz,
Maracaibo. Pp. 81-96.

Garmendia, J.C., Godoy, S. y Chicco, C.F. (1991). Complementación y


Suplementación, Estrategias Alimenticias para Bovinos a Pastoreo. In:
Plasse, D., Peña, N. y Arango, J., eds. VII Cursillo sobre Bovinos de
Carne. Universidad Central de Venezuela, Facultad de Ciencias
Veterinarias, Maracay. Pp. 141- 167.
González R. (2002). Sistemas de Producción Animal. E.U.I.T.A. Sevilla.

Hernández, S., Fernández, R. y Baptista, P. (2003). Metodología de la


Investigación. México: MacGraw Hill. http://www.inta.gov.ar/rumen.doc.
Consultado: (Abril 13 de 2019).

Herrera P, Birbe B, Colmenares O. (2009). Impacto Económico de la


suplementación estratégica con bloques mutlinutricionales en rumiantes
a pastoreo. En, XIX Cursillo sobre Bovinos de Carne. D Plasse, N Peña
de Borsotti, R. Romero (Eds.). Universidad Central de Venezuela,
Facultad de Ciencias Veterinarias, Maracay, Venezuela. pp 155- 181.

45
Hidalgo, E. A. y Rodríguez J. (2006). Evaluación de tres niveles de palmiste
en reemplazo de las fuentes tradicionales de energía en dietas de
crecimiento y acabado en cerdos. Artículo CICYT. Universidad de
Oklahoma. Pp. 8.

Jaramillo, S., Alonso, V.N., Pineda, A. P. Gallego, P. T. y Ceballos, A. (2005).


Actividad sanguínea de superóxido dismutasa y glutatión peroxidasa en
novillas a pastoreo. Pesquisa Agropecuaria del Brasil., Brasilia, 11: 1115-
1121. 19.

López, M., Godoy S., Alfaro C., y Chicco C. (2008). Evaluación de la nutrición
mineral en sabanas bien drenadas al sur del estado Monagas, Venezuela.
Revista Científica FCV-LUZ, XVIII (2): 197-206.

Luviano, C. (2009). Bloques Multinutricionales en la dieta alimenticia del


Ganado ovino. (en línea). (Consultado 12 de marzo 2019). Disponible
en: www.engormix.com/MAganaderia-carne/articulos/nutricion. Pdf.

Maynard, L. (1976). Nutrición animal: Fundamentos de la alimentación del


ganado. D.F. México, Editorial. 530 pp.

McDowell, L. R .; J. H. Conrad; G. L. Ellis; J. K. Loosli. (1984). Minerales para


pastoreo rumiantes en regiones tropicales. Centro del Departamento de
Ciencia Animal para Agricultura tropical Universidad de Florida,
Gainesville, Estados Unidos.
Mora, I. (2007). Nutrición animal. 1era ed. San José, CR, EUNED. 120pp. (en
línea). Consultado 17 abril 2019. Disponible en
http://books.google.co.cr/books?id=_K5VL2Z5aQwC&printsec=frontcover&hl
=es&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false. Pdf.

Mora, I. y Obando, A. (2014). Alternativas de suplementación para mejorar la


utilización de los forrajes conservados. II. Efecto de diferentes
concentraciones de dos fuentes de energía en bloques nutricionales
sobre el consumo y ganancia de peso de ovinos en crecimiento. Rev.
Fac. Agron. (LUZ). p 13:191
Murillo, O. (2003). Efecto de la suplementación energético proteíca en el
crecimiento y calidad de la carne de toretes cebuínos híbridos. Tesis Lic. San
Carlos, Alajuela, CR: Tecnológico de Costa Rica. 53pp.

46
National Research Council NRC. (2000). Nutrient requirements of Beef
Cattle. 7ma edición. Ed. National Academy Press. Washington D. C., USA.

Ocampo, A. (1992). Residuos fibrosos ricos en aceite de palmas africanas


como dieta basal de cerdos; Efectos de la suplementación con
metionina. Livestock Res. Rural Dev., (4): pág. 55 - 59.

Reaño, A. (2003). Evaluación de tres suplementos de distinta concentración


y degradabilidad proteica para bovinos en crecimiento con una dieta
base de pasto fresco. Trabajo de Grado. Facultad de Agronomía.
Universidad Central de Venezuela, Maracay, 68 pp.

Rodríguez, R., Arcano C. y Salazar L. (2005). Efecto de la suplementación


con bloques multinutricionales a base de Eichhornia crassipes sobre la
producción de leche de vacas de la raza cebú x criollo. Centro Regional
de Investigaciones Ambientales (CRIA). Núcleo de Nueva Esparta,
Avenida 31 de Julio. Sector Guatamare. Estado de Nueva. Esparta
(Venezuela). Pp. 1 -11.
Sánchez, C.; García M. (2001). Comparación de características productivas
en caprinos con Suplementación de bloques multinutricionales.
Zootecnia Tropical. Maracaibo VE. (en línea) (consultado 19 de marzo
de 2019.)Disponible en http://ri.ues.edu.sv/1555/2/13100683-2.pdf-.
Pdf.

Spears, J. W., (2000). Micronutrients and immune function in cattle.


Proceedings of the Nutrition Society 59, 587–594.

Tamayo F y Tamayo M., (2008) Metodología y formula de Investigación


Científica. Editorial Limusa, Segunda Edición. México.

Valentine, S. C., E. H. Clayton, G. J. Hudson, and J. B. Rowe. (2000). Effect


of virginiamycin and sodium bicarbonate on milk production, milk
composition and metabolism of dairy cows fed high levels of
concentrates. Aust. J. Exp. Agric. 40:773-781.

Ventura, M. (2001). Alternativas nutricionales para ganado bovino durante la


época seca. En: Madrid-Bury y Soto Belloso (Ed.). Manejo de la
ganadería mestiza de doble propósito. 2ª Edición. Maracaibo. pp. 264-
288.
Waldron, G y Overton F. (2004). Requerimientos diarios de vacas en
transición: Estrategias de optimización metabólica. (Consultado el 18 de

47
marzo de 2019). Disponible en:
http://download.journals.elsevierhealth.com/pdfs/journals/0022-
0302/PIIS0022030204700661.pdf.

Wattiaux, M. (1999). Metabolismo de Lípidos en las vacas lecheras. Instituto


Babcock para la Investigación y Desarrollo Internacional de la industria
Lechera. Esenciales. Lecheras. Universidad de Wisconsin - Madison
Departamento De Ciencia De Ganado Lechero.

48
ANEXOS

49
50
51