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Manual de

Técnicas en
Consejería

15 JUNIO 2019
Técnicas en Consejería

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE HONDURAS

FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES

ESCUELA DE CIENCIAS PSICOLÓGICAS

Por:

Jimmy Antonio Corea Flores 20151020670

Moisés David Carranza Reyes 20081012454

Fernando Miguel Hernández Martínez 20121008318

Rita Alejandra Ardon Sanchez 20141030551

Maura Patricia Maradiaga Jimenez 20151002980

Andrea Marie Castro Brocato 20131002764

Clase: Consejería

Sección: 9-1 pm sábados

Lic. Carolina Barrantes Neves


Técnicas en Consejería

Introducción

La psicología Existencial se centra en explorar el significado de ciertos temas a través de una


perspectiva filosófica, en lugar de un enfoque basado en la técnica, por otro lado, las corrientes
Humanistas no sólo investigan el sufrimiento, sino que profundizan en el crecimiento y el
autoconocimiento de la propia persona, se preocupa más de plantear alternativas a este
sufrimiento que a estudiar la conducta. En el siguiente trabajo se presenta información
importante para el uso y manejo de técnicas en consejería, son varios los autores de los que
se ha obtenido información valiosa e importante que será de gran ayuda al momento de
intervenir a personas con diferentes problemáticas, con estas técnicas se busca el mejor
proceso para que el cliente puede tener un libre actuar y sea el quien pueda aportar al proceso
de bienestar pleno que necesita para un mejor funcionar en su diario vivir.
Técnicas en Consejería

10 Técnicas Humanistas Existenciales para


usar en Consejería
Dialogo Socrático
El Diálogo Socrático fue desarrollado por el filósofo Sócrates en la antigua Grecia, cuando
mediante preguntas y cuestionamientos buscaba la reflexión del interlocutor con el fin de que
considere como válidos otros puntos de vista, diferentes del sostenido, ampliando el
conocimiento y “dando a luz” una verdad. (
Salomón Paredes, 2014)

El diálogo socrático es un estilo de encuentro


psicoterapéutico que puede darse entre dos o más
personas y que busca por medio de preguntas,
señalamientos, descripciones y el elemento más
importante, la relación misma, ayudar al
consultante a tomar conciencia de su libre voluntad
(Frankl, 2007), invitándolo a dar respuesta por sí
mismo ante lo que la vida le plantee. ( Salomón
Paredes, 2014)

Es importante aclarar que este método socrático se aplica también en otras áreas como la
pedagogía, con formas y propósitos diferentes. El diálogo socrático en Logoterapia se utiliza
preponderantemente para la búsqueda de sentido, utiliza cinco caminos para explorar las áreas
en las que es más probable encontrar el sentido:

1. Autodescubrimiento. Mientras más averigüemos sobre nuestro ser real, detrás de todas las
máscaras que usamos para protegernos, mayor sentido descubriremos.

2. Elección. Mientras más alternativas de elección se contemplen en una situación dada, el


sentido se hará altamente accesible.

3. Unicidad. Hay más posibilidades de encontrar el sentido en situaciones en las que uno no
puede ser reemplazado fácilmente por alguien.

4. Responsabilidad. Nuestra vida será mayormente significativa si aprendemos a asumir


responsabilidades en situaciones en que se tiene la libertad de elegir, y si se aprende a no
sentirse responsable cuando se enfrenta uno a un destino inalterable.

5. Autotrascendencia. El sentido viene a nosotros cuando salimos de nuestro egocentrismo y


llegamos a los demás. (Martinez Ortiz)

Para David Guttmann (1998) Citado por (Martinez Ortiz) el diálogo socrático tiene como objetivos

1. Ayudar al solicitante a ponerse en contacto con su inconsciente noológico.


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2. Le capacita para ser consciente de sus poderes internos que se hallan ocultos.

3. Le dirige a encontrar un significado en la vida.

4. Le capacita para revisar su experiencia pasada y prever el futuro.

5. Actualiza experiencias cumbres del pasado, que una vez fueron significativas para el individuo.

6. Proporciona oportunidades para que el solicitante reevalúe su


situación presente, su poder y capacidad para manejar los problemas
a los que se enfrenta.

El inicio del diálogo socrático requiere de un clima de encuentro, de


una disposición amorosa de un diálogo que integre el Logos, para
evitar que se convierta en un monólogo, una vez se ha entablado el
clima adecuado para la realización del diálogo socrático, el
logoterapeuta escucha en silencio para que el consultante pueda
abrirse y presentar sus problemas, es allí, en donde asumiendo una postura de ignorancia, el
logoterapeuta intenta ampliar el campo fenoménico del consultante a través de preguntas que
buscan definiciones sobre lo que realmente es. Es decir, asumiendo la primera parte del método
socrático, el logoterapeuta busca refutar el
conocimiento parcial para acercarse más a un
conocimiento esencial y lograr que el consultante
aumente su nivel de autoconocimiento.

Las tres preguntas básicas

En primer lugar encontramos la pregunta


fundamental: ¿Qué es la cosa en sí?, es decir, la
pregunta básica que le permite al dialogante ubicarse
en el campo fenoménico de su interlocutor, que le
permite humildemente aceptar que no sabe y que
necesita que su compañero de diálogo lo ubique en su propia realidad; la pregunta del “¿Qué?”
es la pregunta básica y fundamental de cualquier diálogo: ¿Qué es estar deprimido?, ¿Qué es
sentirse muy mal?, ¿Qué es sentirse acabado?, sin esta pregunta el diálogo podría convertirse
en un monólogo que mataría toda posibilidad. La segunda pregunta básica es la del “¿Cómo?”
cuya función es doble, tanto para la descripción de procesos: ¿Cómo sería eso?, ¿Cómo fue que
eso paso?, como para el posicionamiento del consultante ante lo que le acontece: ¿Y cómo le
hiciste para venir a pesar de lo deprimido que estabas?, ¿Cómo has logrado todo eso a pesar
del ejemplo que recibiste? Las preguntas del ¿Cómo? describen los procesos y posicionan a los
consultantes o educandos ante su propia vida. La tercera pregunta básica es el “¿Para qué?”
cuya función es buscar la intención de la conducta o el significado de la misma: ¿Y para que
haces eso?, sin embargo, también es una pregunta susceptible en mayor frecuencia de manejo
irónico o ingenuo: “si, y ¿Para qué?” ( Salomón Paredes, 2014)

Confrontación
Es vista como una técnica o herramienta utilizada desde diferentes enfoques de la Orientación,
razón por la que resulta importante que estos profesionales valoren la necesidad de adquirir las
destrezas personales para la confrontación y la manera en que puedan utilizarla y enseñarla a
quienes orienta.
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Esta técnica ayuda a la gente a ver más claramente lo que ocurre


en ella, las consecuencias de su conducta y cómo puede asumir
responsabilidad para cambiar hacia una vida más eficaz, a
desarrollar más y mejores relaciones con otros, puesto que cada
quién debe aprender a vivir en contacto consigo mismo y a su
vez cada persona en contacto con la otra. (Vargas Cordero,
2003)

La confrontación bien utilizada es eficaz y con mucha


probabilidad tiene como resultado mayor respeto, mejor
comunicación, comprensión mutua en la relación orientadora y
más amistades significativas en la vida de todo ser humano que
se exponga a ella.

El fin principal que persigue el uso de esta técnica es concreto, es dejar a la persona con el
mínimo de ansiedad, angustia y culpabilidad; con suficiente capacidad para dejar de culpar a los
demás y al entorno de sus conductas y acciones. (Vargas Cordero, 2003)

Al ser confrontadas, las personas aumentan la capacidad de


percatarse de la realidad, las reta a actuar de manera constructiva,
por lo tanto, pueden integrar las partes incongruentes y disonantes
de sus vidas, identificar sus mensajes contradictorios, evaluar lo
inadecuado, así como las consecuencias, hasta poder desarrollar
acciones más consistentes y congruentes con su sentido de vida.
(Vargas Cordero, 2003)

La participación en un proceso de ayuda en que se utilice esta técnica se convierte en adecuadas


vías para que las personas obtengan un nuevo aprendizaje de sus vidas y puedan dirigirlas de
manera eficaz y responsable. Aprenden a determinar qué sentimientos tienen que expresar, la
forma adecuada de compartirlos y con quién han de hacerlo. Asumir sus conductas,
pensamientos y sentimientos les ayuda a aceptar la responsabilidad, dominar el problema o
situación conflictiva, lo cual significa poder dar el paso esencial para alcanzar la integridad
personal, esto es integrar su yo interno incluidos sus sentimientos, con el yo externo incluida su
realidad contextual y de esta manera darle un nuevo sentido a su vida. (Vargas Cordero, 2003)

El Reflejo
Instrumento que operacionaliza la comprensión empática. Cuando
el terapeuta trata de revelar las percepciones del cliente para que
estas se vuelvan claramente consientes y se dé cuenta cómo éstas
guían su conducta y favorecen su auto escucha, estamos hablando
de la técnica del reflejo. El reflejo (Vela, 1979 en Mariscal, 2004),
se define como un intento por parte del terapeuta por expresar en
palabras nuevas las actitudes esenciales expresadas por el cliente.
No es necesario reflejar tanto el contenido, es decir las
racionalizaciones, representaciones ideológicas y datos en general,
que sí pueden ser de mucha utilidad en el análisis posterior que
hacemos del proceso terapéutico. Básicamente se trabaja con los
sentimientos, pero estos son como las olas del mar que esconden riquezas más profundas:
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Sentimientos subyacentes no claramente expresados, actitudes que se


toman frente a los problemas, percepciones y enfoques sobre nuestras
relaciones con el mundo y con los demás, la comprensión de sí mismo
(Mariscal, 2004).
Al principio de la entrevista produce una sensación profunda de ser
comprendido, de una manera antes nunca experimentada. La función del
terapeuta es la de devolver al cliente su auténtico Yo reflejándolo como
en un espejo y hacerle capaz, ayudado por esta nueva percepción, de
rehacerse. El reflejo objetiva la imagen de la persona, de sus relaciones
y de su conducta. La reflexión personal sobre todo esto no supera los
límites de nuestra interioridad, el reflejo al provenir de otra persona, pero
al no dar sino los datos que nosotros mismos.
hemos expresado objetiva la imagen y posibilita una comprensión más realista de nosotros y de
nuestra conducta. Es muy importante convertirse en la conciencia reflexiva del otro, ayudando
a volverse sobre sí mismo para llegar a los más íntimos sentimientos, aclararlos y resolverlos. El
reflejo coloca en la persona la responsabilidad de asumir su mundo de valores, basados en su
propia experiencia. El reflejo es el mecanismo más apropiado para establecer la relación pues
evita el campo valorativo y se ubica en el tipo de respuestas llamadas comprensivas.

Funcionamiento Óptimo
Cuando el terapeuta es capaz de adoptar las actitudes antes
descritas y cuando el cliente puede experimentarlas en alguna
medida, invariablemente surgirá el desarrollo personal constructivo
(Rogers, 1961). Se producen cambios en la personalidad y en el
comportamiento en el sentido de la salud (Rogers 1978). Se llega
a ser la persona que uno realmente es (funcionamiento óptimo o
congruencia) (Rogers, 1961). Un funcionamiento pleno significa
que las personas se dan cuenta de sus sentimientos, tienen la
capacidad de vivir en el tiempo presente. Desarrollan un mayor
conocimiento de sí mismas, mayor confianza en sí mismas para
tomar decisiones (referente interno) (Rogers 1978). Se volverán más originales y expresivas;
podrán aceptar mejor a los demás, enfrentar los problemas de la vida de una manera más fácil
y adecuada.

Tendencia Actualizante
El individuo en un clima psicológico que permita a las personas ser, es
libre de elegir cualquier dirección, pero en la realidad escoge formas
positivas y constructivas. Por eso cuando se proporciona este clima
propicio, se está tropezando con una tendencia –en algunos casos
latente- que impregna toda la vida orgánica, una tendencia a llegar a
ser toda la complejidad de la que el organismo es capaz (Rogers
1978). Todo el enfoque centrado en la persona descansa en esta
confianza básica en el organismo, la “tendencia actualizante”. Bien
que el estímulo provenga de dentro o de fuera, bien que el ambiente sea favorable o
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desfavorable, los comportamientos de un organismo pueden considerarse en la dirección del


mantenimiento, el desarrollo y la reproducción de sí mismo. La tendencia actualizante puede ser
torcida o quebrada, pero no puede ser destruida sin destruir el organismo. Es este tipo de
formulación una base filosófica para el enfoque centrado en la persona (Rogers 1978).

Captación Intuitiva (tomar consciencia)


El terapeuta este siempre muy alerto a la comprensión del auto
concepto del cliente y descubre que su evolución ha sido afectada por
juicios adversos de otros (personas criterio), este auto concepto lejos
de representar al yo organísmico refleja en vez los prejuicios de las
otras personas, “deberías, tendrías”. El cliente ha aprendido desde niño
a dudar de la validez y aceptabilidad de sus propios pensamientos y
sentimientos por miedo a ser rechazado, necesita aprobación y
afirmación, pero la única forma que tiene es negar las señales que
emanan de su organismo (Mearns & Thorne, 1988).

Técnica de la Silla Vacía


El objetivo de la técnica es permitirle a la persona poder contactar
y expresarse emocionalmente, con la propia experiencia e
integrarla en la vida. Lograr identificarse con un personaje
interno.

El sujeto expresa sentimientos persistentes no resueltos que


generan dolor o resentimiento. El sentimiento no resuelto se
relaciona con otro significativo y presenta signos de interrupción
de expresión de sentimientos hacia esa persona. El terapeuta
presenta la modalidad de la silla vacía como forma de llegar a
perdonar o al menos entender al otro, conjuntamente con la
afirmación de sí mismo como alguien distinto y separado. La silla vacía representa el otro
significado y desde la silla que ocupa el sujeto se va estableciendo un dialogo con aquel
expresando los sentimientos inicialmente reprimidos o auto interrumpidos.

Terapia Centrada en el Cliente


El objetivo de la técnica es ayudar a la persona a encontrar equilibrio
en esta interdependencia, facilitar su auto-realización, crecimiento
personal y sus relaciones interpersonales. El Consejero parte de la idea
de que su cliente tiene una tendencia actualizante y un valor único y
personal que está bloqueado o distorsionado por determinados
criterios de aceptación externa. La terapia trata de desbloquear el
proceso anterior mediante la aplicación de tres estrategias o técnicas
fundamentales: la empatía, la consideración positiva incondicional y la
congruencia (Rogers, 1957).
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De Reflexión
Es una técnica que consiste en contrarrestar los efectos negativos
en el cliente causados por el constante foco de atención y énfasis
sobre los distintos problemas puntuales y metas que se ha
planteado, así como la persistencia a observarse y analizarse
sobre la base de las causas de la propia conducta (hiperreflexion
masiva). Esto se logra a través de la evitación de la atención sobre
los mismos, es decir, el consejero debe redireccionar esta
atención de manera sostenida para el cliente de un modo
adecuado y funcional a su estilo de vida, lo cual impedirá que se
vea afectada la espontaneidad y actividad del sujeto a través del
control de la ansiedad que pueda estar interfiriendo con su estilo de vida social, laboral,
profesional, etc., (FRANKL, 2012)

Intención Paradójica
En esta técnica el consejero debe alentar a su cliente a que pueda
hacer y desear de manera intencional aquellas cosas que está
temiendo en ese momento especifico de su vida que le está acarreando
problemas, de modo que, dichos síntomas adquieran una connotación
intensificada en contextos nuevos para el sujeto para que de una vez
por todas pierda la influencia ejercida sobre él. Es una técnica que goza
de mucha eficacia porque cuando el cliente pasa a desear y a ejecutar
aquellas cosas que le generan ansiedad o estados emotivos negativos
tales efectos no se producen. Para contrarrestarlos es preciso trabajar
sobre la ansiedad anticipatoria que representar el espectro psíquico de
este asunto, es decir, se trabaja sobre el síntoma (miedo recurrente a
que ocurra algo) para evitar el suceso o la fobia (el síntoma genera la fobia y la fobia el síntoma),
a través de esta técnica, generando una especie de inversión de la atención, es decir, aquel
temor enfermizo es reemplazado por un deseo paradójico que le quita impulso y fuerza a la
ansiedad anticipatoria. (FRANKL, 2012)

Reacciones sexuales
En las neurosis de carácter sexual se encuentra la ansiedad ya sea como ansiedad de
expectativa (como en las neurosis de ansiedad) o como angustia frente a sí mismo (neurosis
compulsivas). Estas se presentan en pacientes de sexo masculino como insuficiencia sexual y
en aquellos de sexo femenino como frigidez. Para distinguir los motivos que han provocado la
ansiedad de expectativa en general, capaz de fijar un fenómeno de impotencia, hace falta
regresar a la particular ansiedad de expectativa de aquel que sufre alteraciones en su potencia
viril. Él, después de un episodio aislado de insuficiencia sexual, que es considerado como normal
casi en cualquier hombre sano, queda invadido por una enorme sensación de inseguridad acerca
de la posibilidad de poder actuar de una manera eficaz. En consecuencia, teme que se repita de
nuevo el suceso, es decir la impotencia. Obviamente, esta sensación de inseguridad está aunada
a la típica ansiedad.
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Consistente en el hecho de que el paciente “espera que se espere


algo de él; que se exija algo de él. Tiene miedo que se pretenda
de él un determinado desempeño –el coito-, y precisamente este
carácter de obligación, la que favorece el que se den efectos
patógenos”.
Tres fenómenos parecen estar involucrados, en general, a la
aparición del fenómeno de impotencia:
1.- Cuando el paciente se encuentra con una compañera exuberante, sexualmente exigente y
tiene miedo de no estar a la altura de las demandas. Este puede ser el caso de una compañera
más joven, con exigencias que él considera excesivas respecto a su personal capacidad de
desempeño. Si, en cambio, se encuentra con una compañera más grande, considera que ella
tenga tal experiencia en el campo, que pueda comparar el desempeño de otros con el suyo.
2.- Son incómodas para el neurótico sexual las situaciones que implican una obligatoriedad,
como en el caso en el que personalmente debe ocuparse de conseguir el lugar de encuentro o
el cuarto por horas, y también cuando está limitado a aceptar una cita que suponga la obligación
de una prestación sexual.
3.- El tercer factor es la intención que él manifiesta en el encuentro: querer gozar lo más posible,
querer disfrutar al máximo lo que paga, obtener lo que se merece por el precio invertido. En lugar
del carpe diem él buscaría el carpe horam. Y bien, precisamente en este caso, entre más busque
desesperadamente el placer, buscando lograrlo de manera casi matemática, tanto menos lo
alcanza.
De entre varios ejemplos reportados en la rica casuística de Frankl, se concluye que en general,
los pacientes manifiestan una atención particular a la relación sexual, a las propias reacciones
orgánicas. Así, casos de eyaculación precoz, pueden ser relacionados con una concepción de la
sexualidad totalmente indiferente al compañero. Los casos de masturbación, al contrario,
manifiestan indiferencia no solo a la persona, sino a la intencionalidad entera del amor. Aquí hace
falta cualquier ‘objeto’ hacia el cual dirigirse con la consiguiente sorda humillación de la que se
lamentan en general los pacientes. Como se nota, el objetivo principal no es la donación a otro
ser humano, sino la satisfacción de las propias exigencias, y el placer, aunque sea por unos
instantes breves. Hay entonces, una intención excesiva, una hiperintensión, a la que se agrega
la híper-atención, una observación sobre sí mismo con el fin de demostrar hasta qué punto se es
capaz de ser potente, o en el caso de las mujeres, de alcanzar el orgasmo.

Reacciones compulsivas
Mientras las neurosis de ansiedad tienen una causa somática de la ansiedad primaria (por lo
general un hipertiroidismo al que se agrega una ansiedad anticipatoria de carácter reactivo), las
reacciones compulsivas parten de la esfera psíquica. “También una predisposición psicopática,
además de neuropática, puede aparecer entre los ‘factores constitucionales’: y es precisamente
sobre la psicopatía anancástica que se instala según sea el caso una u otra caracterización
particular de la ansiedad frente a sí misma. Se llega así a ideas que se imponen al sujeto como
una coacción; la reacción del paciente consiste en el temor de terminar convirtiendo en realidad
esas ideas obsesivas que de manera tan absurda le vienen a la mente: tiene miedo de convertir
los pensamientos en acciones”.
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Cuando se encuentra frente a ideas obsesivas, no busca huir de


casa como haría en el caso de la ansiedad, sino que busca luchar
contra sí mismo, combatirlas, superarlas a toda costa y temiendo
afrontarlas cara a cara, cae en un círculo vicioso. De hecho, “la
presión interna (a la cual está sometido el paciente), a través de la
presión contraria (que el paciente ejerce) se potencia en una
presión interna todavía mayor”. Y está claro que al enfrentar la
idea obsesiva queda cada vez más vuelto a sí mismo, potenciando
el fenómeno de auto-observación.
Frente a tales actitudes no sorprende encontrar en el neurótico obsesivo-compulsivo una extraña
actitud de carácter ideológico: aspira en un modo característico a la perfección absoluta, animado
por un impulso faustiano que lo impulsa a la lucha por conquistar un conocimiento cierto. En tales
casos, que pueden manifestarse como acciones (la típica manía de lavarse las manos, hacer
cuentas...), como pensamientos (en particular los escrúpulos, preferentemente de fondo
religioso) y como impulsos (a mentir, a hacer daño a los seres queridos), lo que importa desde
el punto de vista terapéutico es construir un puente al neurótico, de manera que pueda ser
superado de manera definitiva el racionalismo exasperado. Y como regla Frankl usa una palabra
de orden: “Lo más razonable es no querer ser demasiado razonables”.
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Referencias
FRANKL, V. E. (2012). Fundamentos y aplicaciones de la Logoterapia. 177. (C. C. Pintos,
Trad.) Barcelona, España: Herder Editorial S. L.,. Recuperado el 13 de Junio de 2019,
de file:///C:/Users/Usuario%20HP/Downloads/Consejeria/Frankl-Logoterapia.pdf

Martinez Ortiz, E. (s.f.). EL DIALOGO SOCRÁTICO EN LA PSICOTERAPIA CENTRADA EN


EL SENTIDO. Sociedad para el Avance de la Psicoterapia Centrada en el Sentido .
Recuperado el 14 de Junio de 2019, de https://saps-col.org/saps/new/wp-
content/uploads/2016/02/El-dialogo-socr%c3%a1tico-en-la-psicoterapia-centrada-en-
el-sentido.pdf

Material publicado en el libro titulado DE FREUD A FRANKL: EL NACIMIENTO DE LA


LOGOTERAPIA de EUGENIO FIZZOTTI, EDICIONES LAG, ISBN: 9789709994001,
MEXICO 2006, CAP 9, PAG 195- 203.

Ruiz, J., Sánchez, J. (1998). Las Psicoterapias

Salomón Paredes, A. K. (2014). DIÁLOGO SOCRÁTICO EN LOGOTERAPIA. 61-74.


Recuperado el 14 de Junio de 2019, de file:///C:/Users/corea/Downloads/273-
Texto%20del%20art%C3%ADculo-1137-1-10-20180205.pdf

Vargas Cordero, R. Z. (2003). La confrontación: una oportunidad para el desarrollo personal.


Revista Educacion, XXVII(2), 79-86. Recuperado el 14 de Junio de 2019, de
http://www.redalyc.org/pdf/440/44027206.pdf