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Objeto del derecho

internacional
privado

Derecho
Internacional
Privado
Precisión del objeto

El objeto del derecho internacional privado (DIPr) lo constituye la relación


jurídica privada internacional, también entendida como casos jusprivatistas
con elementos extranjeros.

Elemento extranjero
Hemos referido ya que el objeto de esta disciplina lo constituye la relación
jurídica privada multinacional; empero, no se trata de cualquier relación
jurídica, sino de una relación jurídica calificada, cuya nota tipificante la
constituye la presencia del elemento extranjero. El elemento extranjero
implica que el caso jusprivatista multinacional debe vincularse a través de,
por lo menos, uno de sus elementos personales, reales o voluntarios con el
derecho de un Estado extranjero.

No es necesario que todos los elementos se vinculen o reclamen la


potencial aplicación del derecho extranjero, solo basta a tal efecto que por
lo menos uno de ellos posea este contacto. Por ejemplo: el matrimonio de
dos italianos, cuyo matrimonio se celebró en Italia y se fijó allí su primer
domicilio conyugal; con posterioridad, los cónyuges mudan su domicilio a
nuestro país, planteándose aquí la demanda de divorcio. Adviértase que,
en este caso, el elemento personal “domicilio” es el que contiene el
elemento extranjero.

La situación privada internacional


La situación privada internacional es el caso que se caracteriza por ser
internacional, es decir, jusprivatista con elementos extranjeros.

El caso es una controversia entre dos o más personas sobre el reparto de


potencia y de impotencia; puede ser la misma actual o eventual. El caso
debe, además, pertenecer al derecho privado, o sea, al derecho civil o
comercial. El DIPr no se ocupa (en principio) de los casos que pertenecen al
derecho público.

La razón está en que solo en la órbita del derecho privado rige el principio
de extraterritorialidad. Este principio supone que en un país no se aplica
solamente el derecho privado propio, sino que existe la posibilidad de
aplicar derecho privado extranjero. Por ello se afirma que el DIPr está
indisolublemente unido al principio de extraterritorialidad del derecho.

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El caso jusprivatista debe incluir, al menos, un elemento extranjero para
que surja el problema de la aplicabilidad del Derecho propio o de un Estado
extranjero. Es decir que para que el supuesto pertenezca al DIPr, debe
haber al menos un elemento de la relación jurídica de carácter extranjero.

Los elementos de la relación jurídica son: personales (verbigracia: domicilio


o nacionalidad de los protagonistas), reales (vgr: lugar de situación del
bien) y conductistas o voluntarios (vgr: lugar de ejecución o lugar de
cumplimiento de un contrato).

Cuando todos los elementos (personales, reales y voluntarios) de una


relación jurídica se vinculan a una misma sociedad, estamos en presencia
de una relación jurídico privada nacional, regida en consecuencia por el
derecho local.

Cuando en algunos de los elementos de la relación jurídica se hace presente


el elemento extranjero, estamos en presencia de una relación jurídico
privada internacional. Según este criterio, las relaciones jurídicas privadas
pueden ser: absolutamente nacionales, relativamente internacionales o
absolutamente internacionales. Al DIPr le interesan las dos últimas.

A continuación, explicaremos cada supuesto:

a) Relaciones jurídico privadas absolutamente nacionales: son aquellas


en las cuales todos sus elementos se vinculan a un mismo país.
Verbigracia: el caso en el cual se juzga sobre la validez de un
matrimonio argentino contraído entre dos personas de nacionalidad
argentina y con domicilio en la Argentina. Este tipo de casos, hemos
dicho, son irrelevantes para el DIPr, pues carecen de la presencia
del elemento extranjero.

b) Relaciones jurídico privadas relativamente internacionales: son


aquellas que nacen como un caso absolutamente nacional, pero por
una circunstancia sobreviniente se convierten en internacionales.
Vgr: se juzga sobre la validez de un matrimonio celebrado en
España, entre dos españoles con domicilio en España, pero
domiciliados en Argentina a la fecha de interposición de la demanda
en Argentina.

c) Relaciones jurídico absolutamente internacionales: el caso ya desde


su génesis muestra elementos internacionales, y reclama la posible
aplicación de varios derechos. Por ejemplo: controversia sobre la
validez de un matrimonio celebrado en Roma entre un francés y
una española, primeramente, domiciliados uno de ellos en Alemania
y el otro en Inglaterra; planteándose el juicio en Argentina en donde
poseen su domicilio conyugal.