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NUNCA SER INDIFERENTES

Pareciera que ya casi nadie hace nada por la gente que sufre la pobreza, sin importar que
el numero de personas pobres aumenta considerablemente rápido, la sociedad sabe de
esta situación, pero pareciera que se tapa los ojos, no queriendo ver lo que es evidente,
pero claro no todos son indiferentes ante esta realidad, podemos identificar a personas
que tratan de ayudar de distintas maneras y con diferentes medios, para que, los que
sufren la pobreza tengan una vida mejor, formando fundaciones, organismos, grupos,
que recolectan dinero para que la gente pudiente pueda beneficiar a la gene de escasos
recursos.

Con el Papa Francisco, se nos ha invitado a salir a las periferias, a buscar a los
mas necesitados y olvidados, a los pobres, ir directamente con el pobre, a estar con él,
para escucharlo, para amarlo. De esta manera, hacer que el pobre se sienta amado y no
olvidado y relegado de la sociedad, pero claro como se está con el pobre, no se le puede
dar mucho, más que estar con él y de allí se puede correr el riesgo que el que ayuda
también se una al numero de los pobres.

La cuestión es ¿qué hacer ante la pobreza, estar con el pobre, o buscar los medios
para ayudarlo sin estar directamente con él?

La caridad es presencia, es estar con el necesitado, con el pobre, con el enfermo,


así lo entendió la madre Teresa de Calcuta, ella estuvo directamente con el pobre, con el
enfermo, para curarlo, darle de comer, vestirlo, darle techo, incluso cuando llegaba el

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momento sepultarlo, y la Iglesia es lo que pide a todo bautizado, estar con el que más
necesita, amar al prójimo como a uno mismo.

Sin embargo pareciera que no se esta haciendo mucho, pues en vez de que se
ataque el problema de raíz sólo se esta conteniendo, parte de la problemática, con esto
solo se les deja más desprotegidos, sin ayuda, de esta manera seguramente esas pobres
personas morirán olvidadas por los demás.

Vayamos a la otra orilla donde hay gente que tiene una capacidad increíble por
entablar relaciones y sacar provecho de ellas, hasta cierto punto se les podría llamar
“diplomáticos” ya que pueden conciliar acuerdos, ayudas, beneficios, para el bien de la
gente pobre, haciendo conciencia de que hay personas que a diario mueren de hambre,
mueren por no tener lo necesario para atenderse por una enfermedad, mueren por falta
de oportunidades, de esa manera estos diplomáticos van formando o tratan de formar en
cierta conciencia entre las personas ricas para ayudar a sus hermanos pobres.

Aunque claro todo esto puede caer en una falsa y disfrazada ayuda, pues no todos
lo van ha hacer por ayudar al hermano que sufre de la pobreza, otros más bien lo harán
para crearse una buena imagen ante la sociedad, una imagen que cubra las constante y
fraudulentas conductas que algunos lleguen a tener.

Sin duda los hay, que a través de supuestas ayudas tratan de limpiar su imagen,
que esta seriamente manchada por fraudes, robos, extorciones y un sin fin de injusticias.
Esto hace ver que la supuesta ayuda para los pobres, solo sea una pequeña palada para
cubrir un agujero que incluso esa misma gente ayudo a construir.

Y entonces pareciera que la gente diplomática, solo pierde su tiempo, pues el


estar con los ricos, no esta ayudando a que los pobres mejoren. Pongamos el ejemplo de
un sacerdote que a través de sus relaciones con algunos políticos y empresarios ha hecho
un hospital para su comunidad que tiene gran necesidad de este servicio, pues la mayoría
no esta afiliada a un seguro médico.

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A primera vista se puede decir que es una gran ayuda y si lo es, pues mucha
gente que necesita de este servicio de salud se ve beneficiada, pero ahora el sacerdote
está a expensas de los que ayudaron a la construcción de ese hospital. Tendrá que
cumplir con cierto tipo de favores, para agradecer la ayuda a la comunidad, como por
ejemplo, una misa privada en casa de los empresarios, a sus hijos darles los sacramentos
sin una adecuada preparación, y claro que cuando el empresario tenga la necesidad del
apoyo del sacerdote, pueda contar con él, de lo contrario la ayuda puede suspenderse.

Incuso el empresario podrá llevar una vida desordenada, en sus negocios, que sea
corrupto, trate mal a sus empleados, no les pague ni les de las prestaciones conforme a la
ley, pero en apariencia y gracias a lo que ha hecho en la comunidad y con la “amistad”
del sacerdote todos lo respetan e incluso lo admiran. Que contradictorio es ese ejemplo,
pero es algo que día a día se ve.

Es circulo vicioso que se puede ver, pero aun así se puede decir que en el fondo
se trata de ayudar a los más necesitados, entonces podemos darnos cuenta de que estar
junto al pobre, de estar a su lado, tiene sus dificultades, pero también, hay dificultad en
buscar ayuda para ellos, no estando directamente a su lado, ¿cómo hacer para par que la
ayuda sea lo más efectiva posible?

Ambos extremos, son validos, porque se esta tratando de ayudar, ambas son
opciones que están generando ayuda. Pero ante estos modos de acción, el peligro más
grande es quedarse indiferente, no hacer nada aun cuando se ve la pobreza y se puede
ayudar, ahí esta el problema que está atacando con gran fuerza nuestros días.

Ante esta indiferencia cualquiera de los dos modos de acción son validos, pues se
ayuda, en cambio la indiferencia hace invisible al prójimo, lo mismo da si mueren diez
o veinte, no importa, pues mientras el confort y la seguridad y la economía de esas
personas no se vea afectada, no se acongojaran por la pobreza.

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Es por eso que la Iglesia siempre a luchado por una sociedad más justa, donde el
amor por el prójimo se viva día a día, en donde se respete al, pues cada uno tiene una
dignidad que le hace merecedor de respeto. La Iglesia siempre ha sido pionera en la
defensa de los pobres, marginados, alzando la voz para que todos tengan las mismas
oportunidades de tener una vida digna.

¿Estar con el pobre y necesitado o ayudarlo buscando recursos sin estar junto a
él? Ante la postura de la Iglesia es amar al prójimo como a uno mismo, es dar hasta que
duela, pero nunca, nunca, ser indiferentes ante el sufrimiento, ante la desigualdad, ante
el olvido, ambos lados son validos como ya lo mencione, son opciones de ayuda, pero
nunca dejar y olvidar que se hace es por caridad, porque es el nuestro hermano, porque
Jesucristo nos enseño a estar con ellos.

No olvidar que somos imagen y semejanza de Dios, por eso todos tenemos una
gran dignidad, que somos hijos de un mismo Padre, que somos hermanos y debemos
velar unos por otros. Nunca dejar de lado el bien que se puede hacer, siempre dando lo
mejor de cada uno, dando hasta que duela, es como de verdad podremos ayudar.

Nunca dejemos de ayudar, nunca dejemos de hacer el bien, no dejemos que la


indiferencia cierre nuestros ojos. Que Santa María nos enseñe a servir, a ayudar, como lo
hizo con su prima Santa Isabel, que pasemos de la teoría a la practica, que nos ocupemos
por la necesidad del hermano y no solo nos preocupemos.