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Melitza Morales Ortiz

804-07-5252

Dra. Suzette Acevedo

El papel femenino en la obra La dama duende de Pedro Calderón de la Barca.

I. Introducción

a. Párrafo introductorio sobre la obra de teatro La dama duende y su autor

Pedro Calderón de la Barca.

II. Descripción femenina en la época del Siglo de Oro español.

a. La mujer en el teatro del siglo de oro español.

III. La mujer y el travestismo en las obras de Pedro Calderón de la Barca.

IV. Magia, duende y mujer en la época Barroca.

V. Desarrollo

a. El papel de la mujer, aplicada mediante investigaciones acerca de la obra

La dama duende.

Ángela es una de las representaciones femeninas más claras de la época del

Siglo de Oro. Es la mujer típica que lleva con sus enredos, a la locura del hombre. Por

lo tanto es la mujer, que provoca el desorden de su honor y de su casa, no tan solo

para mantener una aventura de amor, sino que también es la que decide conocer y

acercarse a su amado, que luego será su protector. Esta es una mujer traviesa, viuda,

lo que representa una liviandad o interés por los hombres en virtud de la incidencia del
tópico, documentado en innumerables refranes y obras literarias', relativo a las mujeres

de tal estado civil ( Lilian 2002). En la obra también se muestra, a la mujer que tiene

dos amores, en este caso Beatriz. Ésta sostiene el amor de su marido y se mantiene

leal a él, mientras que el hermano de don Juan, intenta conquistarla. En este caso, se

mantiene la polémica del desengaño entre hermanos por una mujer. También Calderón

nos describe en su obra, por medio del criado Cosme, como se le consideraba a la

mujer en el siglo de oro. Era una dama y duende que engañaba, hasta llegar a ser

descrita como un demonio, pero también era una belleza mágica que solo podía

engañar. Sin embargo el lo visualiza de esta forma, ya que alrededor del sucede las

desgracias y golpes que le provee Isabel, la criada de Ángela, para que esta no sea

descubierta. Finalmente, nos habla acerca de Isabel, como la representación de un

duende, ya que ella es la que escribe una gentil carta al caballero defensor en la que

se asume como una mujer de este mundo; la segunda, quien recomienda se deje la

carta sobre la almohada --con el erotismo implícito que hay en esto-, lejos de adoptar

una actitud amable con el criado, se le ocurre una travesura pesada -que implica un

robo: cambiar por carbones el dinero de Cosme ( Lilian 2002).

b. Mujer y mito en el teatro clásico español

En este texto escrito por Frederick A. De Armas nos establece el papel de la

mujer en la dama duende. Comienza que al ser Ángela una dama misteriosa Don

Manuel no sabe cómo dirigirse a ella y la llama "Ángel, demonio o mujer". En este texto

nos muestra la contradicción entre ser un Ángel o un demonio. Por lo tanto ayuda a

colocar a Ángela, en ambas descripciones en la obra. Frederick la compara con Eva

porque ella es la que comete el error al ser descubierta por don Manuel y es la que
quiere comer de la fruta del árbol de la sabiduría, en este caso ella es la que desea

conocer a Don Manuel, por curiosidad, de hallar a un hombre en su casa. Por otro

lado nos indica que Ángela por sus actos no obtuvo un castigo a diferencia de Eva, sin

embargo obtiene amor y felicidad, ya que es liberada del “paraíso demoniaco”.

Finalmente se plantea que la mujer adquiere características de un Cupido demoníaco,

es aquella que vive curiosa de lo que pasa a su alrededor y es la que rompe con los

esquemas de una mujer honrada, mientras que el hombre pierde la culpa de Psique

pues no rompe ninguna promesa ni se muestra excesivamente curioso.

c. Las trasformaciones del duende

Este texto nos indica que el duende es aquel que desarrolla una historia de enredos

con doble trama muy del gusto Calderoniano, personajes que recoge toda la obra

haciendo todo tipo de travesuras. Por tal razón, Cosme considera a este “Duende

imaginario” como diabólico porque todo las maldades ocurridas suceden alrededor de

él y más si es la representación de una mujer a la que él se dirige como duende.

También se le considera duende a la mujer alcahueta, se describe como aquella que

alborota la casa sin intención o malicia (Rico 2005). Los duendes son Alcahuetes por lo

tanto plantea una situación de enredo en el teatro del siglo XVII y es una imitación de la

obra o de una compañía Italiana.

VI. Conclusión

Como es evidente, el papel de la mujer en el Siglo de Oro, ya en las obras de

teatro toma un rol importante, alrededor de esta es que surge toda la trama. Es aquí
el duende el origen de todos estos problemas y la causante de todos los enredos

que surgen en los personajes masculinos.