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LA PROSTITUCIÓN

CONCECUENCIAS DE LA PROSTITUCION

Es muy importante tener en cuenta que la relación entre la historia de abuso


sexual (incesto, pedofilia, violación, sea cual sea la edad de la víctima) y la
entrada en la prostitución es muy fuerte: según distintas fuentes, entre el 80
y el 95% de prostitutas) presentarían una historia con tales antecedentes.

Si no encontramos antecedentes de incesto y la pedofilia entre todas las


personas prostituidas, se encuentra en todos los casos antecedentes de
familias disfuncionales con una imagen del padre muy devaluada ( a menudo
violenta) y una imagen materna ausente o inconsistente. La madre tiene un
papel en la promoción de la mala imagen que el niño tiene a sí mismo;
hablamos de imagen consciente o inconsciente, es decir que se trata de la
misma madre que coloca a su hijo en una posición donde él piensa que su
único valor es el de ser un objeto vendible.

Consecuencias de la Prostitución:

las principales consecuencias de la prostitución, son repercutidas en el sujeto


tanto a nivel humano, psíquico y físico, aunque viendo la prostitución como
un problema, sus consecuencias afectan a la sociedad en general.

Aunque la prostitución es un fenómeno que dentro de la sociedad sus efectos


son más arraigados hacia lo social.

Las principales consecuencias son las siguientes:


1. consecuencias ligadas principalmente a la sociedad y al cliente
 la iniciación de menores en lo sexual antes de lo debido: es sabido que
en la prostitución muchos menores son iniciados con sujetos de este
tipo de vida, por ejemplo los varones son iniciados por prostitutas
muchas veces contratadas por sus padres para que inicien a sus hijos
en este aspecto de las relaciones sexuales, por lo que podríamos decir
que la prostituta es una mujer de fácil acceso para hombres y mujeres.

 En el caso de la prostitución femenina, la mujer es denigrada y se


convierte en un objeto esto dentro de lo social

la sobre cultura machista es fruto de la prostitución ya que se considera a la


mujer sublevada por debajo del hombre, lo que hace que la mujer se convierta
en un objeto, y la mujer prostituida muchas veces es considerada una
impulsiva ninfómana, por lo que se crea el complejo de que las mujeres solo
sirven para eso.

 Muchos hombres insatisfechos con sus mujeres, buscan a esta mujer


prostituta que representa un desahogo de tensiones sexuales, yaqué la
mediación monetaria, impide la formación de vínculos. esto también
tiene como repercusión la finalización de muchos matrimonios
terminados en base a la infidelidad entre parejas.

 Otra consecuencia es la conversión del cuerpo femenino en una


mercancía para el público, se comercia con el sexo femenino en primer
lugar y esto le da al hombre sea quien sea a adquirir esta mercancía

como consecuencia de esto se nutre mucho, pero mucho la mentalidad


sexista machista y llena de repudio hacia la mujer.
 el incremento de la delincuencia ya que la prostitución muchas veces
está ligada a los crímenes y delitos ya que el dinero obtenido en este
negocio es usado en fines delictivos y de narcotráfico.

2. consecuencias ligadas al sujeto que ejerce la prostitución:

 Alejamiento de las prostitutas de su familia y su realidad y severos


daños de personalidad y autoestima y se hará vulnerable tanto
emocional como físicamente.
 el sujeto que ejerce la prostitución, esta muchas veces sometido a
tantos malos tratos o vejaciones que es traumatizado y llega hasta a
aceptar esto y hacerse de cuenta que es parte de su vida.
 los sujetos envueltos en la prostitución no son compatibles con la
maternidad o paternidad y son económica y existencialmente
incompatibles.
 muchas veces los sujetos prostituidos o prostituyen tés no llegan a
ser padres o madres ya que al haber vivido de esta forma se sienten
incompetentes de formar una familia y hasta de tener una pareja
estable.
 los prostitutos (as) no conocen su cuerpo e ignoran el cuidado, lo que
muchas veces les causa la muerte y numerosas enfermedades, son
ignorantes sobre su propio cuidado

A consecuencia de este acto la mayoría de las mujeres prostituidas sufren:


agresiones físicas, amenazas violaciones, palizas, torturas, embarazos no
deseados, infertilidad y daños permanentes del esqueleto y las zonas genital y anal,
durante el ejercicio de la actividad.
Esta violencia es ejercida tanto por parte de compradores como de los proxenetas.
Otro constante peligro que corren es el riesgo de contraer infecciones y
enfermedades sexuales transmitidas por los proxenetas y compradores, entre las
que hay que incluir el VIH y SIDA.
Esto no solo causa graves daños en las mujeres y niñas sino que también
constituyen terribles violaciones de su integridad, dignidad y derechos como seres
humanos. El hecho de que estos actos sean realizados a cambio de dinero no mitiga
o disminuye de manera alguna el inmenso daño físico y mental infligido a sus
cuerpos y mentes.

Es importante destacar que el trabajo sexual, además de sufrir la


discriminación de ciertos sectores de la sociedad, también sufre las
consecuencias de la crisis económica, que ha provocado un
empobrecimiento relativo de las personas dedicadas a esta actividad.

La prostitución es un fenómeno social, que necesariamente debe ser


abordado por el Estado. Es un problema social y de seguridad prioritario, que
el Estado no ha enfrentado con voluntad política. Las modalidades de
explotacion sexual que eran exclusivas a determinadas regiones del mundo
para la industria del sexo, han sido atomizadas para convertirlas actualmente
en una gran nube que cubre a todos los continentes. El cielo que abriga a las
naciones latinoamericanas, está nublado por la densa violencia del
patriarcado hacia la población femenina.

En definitiva, la prostitucion es un fenómeno social que va en aumento,


debido al crecimiento de la pobreza, a la falta de oportunidades laborales y a
la creciente desigualdad social que vive la región.
Pregunta: "¿Qué dice la Biblia acerca de la prostitución? ¿Perdonará Dios una
prostituta?"

Respuesta: A menudo se refiere a la prostitución como "la profesión más antigua".


En efecto, siempre ha sido una forma común de las mujeres de ganar dinero, incluso
en tiempos bíblicos. La Biblia nos dice que la prostitución es inmoral. Proverbios
23:27-28 dice, “Porque fosa profunda es la prostituta, y estrecho pozo, la mujer
ajena. Se pone al acecho, como un bandido, y multiplica la infidelidad de los
hombres.” (NVI)

Dios prohíbe la participación con prostitutas porque sabe que tal participación es
perjudicial para los hombres y las mujeres. “De los labios de la adúltera fluye miel;
su lengua es más suave que el aceite. Pero al fin resulta más amarga que la hiel y
más cortante que una espada de dos filos. Sus pies descienden hasta la muerte;
sus pasos van derecho al sepulcro.” (Proverbios 5:3-5 NVI).

La prostitución no sólo destruye vidas, matrimonios y familias, pero destruye el


espíritu y el alma de una manera que conduce a la muerte física y espiritual. El
deseo de Dios es que permanecemos puros y utilizamos nuestros cuerpos como
herramientas para Su uso y gloria (Romanos 6:13). 1 Corintios 6:13 dice, “Pero el
cuerpo no es para la inmoralidad sexual sino para el Señor, y el Señor para el
cuerpo.” (NVI)

Aunque la prostitución es pecaminosa, las prostitutas no son más allá del alcance
del perdón de Dios. La Biblia registra Su uso de una prostituta llamada Rahab para
promover el cumplimiento de Su plan. Como resultado de su obediencia, ella y su
familia fueron recompensados y bendecidos (Josué 2:1; 6:17-25). En el Nuevo
Testamento, una mujer que había sido conocida por ser una pecadora sexual —
antes de que Jesús le perdonara y purificara del pecado — encontró una
oportunidad para servir a Jesús mientras Él estaba de visita en la casa de un fariseo.
La mujer, reconociendo a Cristo por Quien era, trajo un frasco de perfume caro para
Él. Con pesar y arrepentimiento, la mujer lloró y derramó el perfume sobre sus pies,
limpiándolos con su cabello. Cuando los fariseos criticaron a Jesús por aceptar este
acto de amor de la mujer 'inmoral', Él les amonestó y aceptó la adoración de la
mujer. Debido a su fe, Cristo le había perdonado a la mujer de todos sus pecados,
y ella fue recibida en el reino de Cristo (Lucas 7:36-50).