La chirimoya (Annona cherimola Mill)
La chirimoya (Annona cherimola Mill), también llamada chirimolla, es uno de los
denominados «cultivos perdidos de los incas» (Vietmeyer, en Popenoe et
al., 1989) que se ha extendido por el mundo desde las montañas andinas. Muy
conocida entre las poblaciones indígenas de América Latina, sólo resulta familiar
para un grupo limitado de consumidores fuera de la región y es casi totalmente
ignorada por la corriente principal de la ciencia agronómica.
En América Latina, particularmente en el Ecuador, la chirimoya puede llegar a
ser un cultivo subtropical comercial para los campesinos de escasos recursos y
para los agricultores comerciales que dirigen sus productos a los mercados
internacionales (George, Nissen y Brown, 1987; Sanewski, 1991; Rasai, George
y Kantharajah, 1995). El análisis que sigue se centra en los problemas que
plantea el fomento de este cultivo, particularmente en lo que respecta a la
infraestructura, el apoyo institucional y los factores comerciale
El fruto de la chirimoya es un conjunto carnoso (sincarpo) de forma primitiva con
los carpelos dispuestos en espiral que se unen después de la fructificación. Cada
segmento de carne, es decir cada uno de los frutos, contiene una única semilla
dura de color negro en forma de judía. El fruto es cónico o en forma de corazón,
alcanza entre 10 y 25 cm de longitud y hasta un máximo de 15 cm de anchura y
pesa por término medio de 250 a 800 g. Cuando alcanza la madurez se torna de
un color verde pálido o cremoso; se considera que está demasiado maduro
cuando la piel adquiere un tono marrón oscuro o negro. La piel, delgada o
gruesa, puede ser suave, con marcas que se asemejan a huellas dactilares, o
estar cubierta de protuberancias de forma cónica o redondeada que quedan de
las flores.
COSECHA
Hasta el momento no existe con exactitud un índice de madurez del fruto para
que se proceda al corte. Generalmente se cosechan cuando están firmes una
vez logrado su desarrollo el cual tarda de 5 a 8 meses después de ocurrida la
polinización.
Otro índice de cosecha es el cambio en las tonalidades de color de la cáscara
que van de color verde opaco a verde brillante, blanco marmoleado, blanco
marfil, amarillento acompañado de un ligero bronceado.
En general, el fruto del chirimoyo
se cosecha firme, una vez que ha
logrado su completo desarrollo.
Esto se refiere más a una forma
característica del fruto y
prominencia de sus carpelos que
a su calibre, pues se ha
comprobado que la chirimoya
sigue creciendo mientras
permanece unida al árbol, en
combinación con esta
observación suele considerarse el
cambio en el color de la epidermis
del fruto, que pasa de un color
verde opaco a un color más claro
en el caso del cultivar ‘Concha
Lisa’, mientras en el cultivar
‘Bronceada’ el cambio ocurre del
color verde a amarillento
bronceado, lo que distingue el
cambio de color dependerá de la
selección o cultivar.
Otra alternativa que sirve de
referencia se relaciona con la vellosidad que presentan los frutos durante su
crecimiento y que se desprende en las últimas etapas del desarrollo.
Labor de cosecha
Dado que la temperatura juega un papel muy importante en la maduración de
la fruta y en especial en su ablandamiento, se recomienda cosechar temprano,
en las mañanas, cuando el fruto ene temperaturas bajas.
El fruto debe cosecharse selectivamente utilizando tijeras, dejando una fracción
del pedúnculo de 2 cm de longitud.
Los frutos que al ser retirados del árbol,
aparecen sin pedúnculo están más
propensos al ingreso de patógenos que
causan infecciones.
El cuidado de la fruta cosechada por ser
poco resistente al transporte, debe ser
permanente para prevenir hematomas o
lesiones en la cáscara con el consecuente enmarronamiento e infecciones.
La cosecha debe efectuarse en las horas más frías del día y llevar la fruta a un
preenfriamiento.
El tiempo entre cosecha y puesta en frío debe ser el mínimo.
3.2 Selección de frutas
El fruto ideal de la chirimoya para la exportación, así como para el mercado
interno, debería caracterizarse por:
• Superficie lisa o con leves concavidades
• Bajo índice de semillas (número de semillas por 100 gramos de pulpa del fruto).
Idealmente este índice debería ser menor de 6.
• Grados Brix (contenido en sólidos solubles) entre 20 y 26.
• Alta resistencia de la piel al penetrómetro.
• Semilla suelta o poco encamisada.
BIBLIOGRAFIA
CERNA, M.; HUAMAN, J. y IBAÑEZ, J. 2006. Escuelas de campo para
agricultores de chirimoya. Manual del facilitador(a). REDES, Lima –
Perú. 200p.
http://www.proinpa.org/tic/pdf/Frutales/Varios%20Frutales/pdf56.pdf
UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN AGUSTIN
ESCUELA PROFESIONAL DE INGENIERIA DE
INDUSTRIAS ALIMENTARIAS
TRABAJO DE INVESTIGACIÓN
COSECHA DE CHIRIMOYAS (Annona
cherimola Mill)
TURNO: A
ALUMNA: Cutipa Vilca, Maria Elena.
CURSO: TECNOLOGIA DE POSTCOSECHA
DOCENTE: M.Sc. FERNANDO CARLOS MEJÍA NOVA
Arequipa-Perú
2017