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En la región del

piedemonte amazónico
caqueteño: comprendido
entre Florencia, Morelia,
Belén de los Andaquies,
San José del Fragua,
Yurayaco, Zabaleta y en
la bota caucana
(Piamonte), se realizó un
recorrido pedagógico
con el fin de hacer un
análisis y una
comprensión
sociocultural y
económico de dicha
región.
PIEDEMONTE AMAZÓNICO: REGIÓN, CULTURA Y DESARROLLO
ECONÓMICO

El viernes 27 de abril del 2018, siendo las 11 de la mañana aproximadamente se inició el


recorrido desde la sede Porvenir de la Universidad de la Amazonia. En aquel mixto se podía
ver la alegría y la sed de aventura de todos los integrantes del grupo en un entorno de gente
trabajadora y luchadora. A pesar del aproximadamente 30% de informalidad y el 9,4% de
desempleo (datos del DANE a marzo 2018) se percibió una atmosfera de pujanza en el
rebusque y un pesimismo disfrazado de aceptación en los empleos formales.

Así mismo al recorrer Florencia y sus afueras es evidente el fenómeno del crecimiento
descontrolado y controlado de las urbanizaciones y edificaciones para la expansión urbana.
Dicha expansión está generando unos inconvenientes con el paisaje y el principal afluente de
la ciudad de Florencia. En los sitios conocidos como “El Encanto” y “Paloquemao” en los
últimos años se ha venido generando un crecimiento demográfico de impacto ambiental y
social.

Por un lado, en el Encanto, la realización de una torre de apartamentos ha generado un


impacto en la revalorización del sector inmobiliario en la zona; la comunidad en general,
mira con buenos ojos ese tipo de proyectos de urbanización por lo mencionado anteriormente
y adicionalmente, por el desarrollo infraestructural del municipio como tal. Pero,
contrastadamente no se le ha prestado la suficiente atención al problema de vertimiento de
aguas residuales y el impacto en la calidad del agua del afluente. La comunidad se indigna
por aquella situación.

Sin embargo, hay que revisar la situación de paloquemao, un asentamiento subnormal que
transformo el entorno de bosque rivereño por unas parcelaciones a la que llaman “barrio”.
Aquel lugar está plagado de gente desplazada invasora y oportunistas en busca de beneficio
económico. Como es un sitio en el que no hay presencia de autoridad o alumbrado público
como tal, es constante la violencia por disputa de terrenos y un ambiente hostil hacia la
mujer. Y, el impacto ambiental se refleja en la calidad del agua del afluente y en la
transformación que se le hace a las playas y cauces del rio al extraer arena y gravilla (rocas
del rio) para actividades de construcción.

Más allá del perímetro urbano de la ciudadela y el Timy donde la inseguridad y expansión
urbana es descontrolada se encuentran las grandes y pequeñas haciendas, así como
instalaciones de multinacionales como NESTLE como la otra cara de la moneda en una
Florencia con una informalidad y un crecimiento económico bastante alta y limitada. Los
grandes paisajes ganaderos caracterizados por los pastizales, lagos piscícolas, pequeñas
industrias lecheras, queseras y artesanales muestran la dependencia del sector primario y un
tímido sector secundario (pequeñas industrias queseras, piscícolas, etc) que en los últimos
años no parece tener un crecimiento significativo. No hay una diversificación de la economía.
Al observar las pequeñas colinas y montañas remanentes de la cordillera oriental
colombiana, se puede apreciar una expansión moderada de las zonas para el cultivo de
plátano, yuca, maíz, caña, etc. Así como de unos agotados terrenos para el cultivo a borde de
carretera. Ese contexto representa la degradación de los suelos en contraposición con las
necesidades de ampliación agrícola y ganadera de las pequeñas fincas, parcelas o haciendas
de la zona mencionada.

Al llegar a Morelia, se encuentra la situación del turismo vinculado al rio bodoquero. En


aquel pequeño pueblo, la economía se mueve por los restaurantes de sazón llanero-caqueteña,
así como la influencia licorera de los bares del municipio. En otras palabras, Morelia es un
pueblo de cultura de paseos y salidas de fin de semana, donde mayormente se mueve su
economía y se manifiesta la actividad social.

Dejando a Morelia y alejándose por las afueras, se puede apreciar los diferentes paisajes de
cananguchal y lagunas piscícolas, así como las colinas de piedemonte en leta deforestación y
expansión de terrenos agrícolas. La gente de aquellas zonas vive entregada a la actividad
ganadera y agrícola y en algunos casos, a la pequeña industria, donde ofrecen sus productos
en algunas partes a borde de carretera.

Llegando a Belén de los Andaquies se observa la renovación urbanística a nivel vial que ha
tenido en estos últimos años, pues ha de recordarse que la avenida principal era un desastre y
tal situación era mal vista por visitantes y turistas. A diferencia de Morelia, Belén de los
Andaquies tiene una economía local que está creciendo gracias a la mejora de su
infraestructura vial y a la inversión privada. Durante el recorrido se constató la actividad
dinámica del comercio y la construcción. Pues, actualmente, se encuentra en construcción un
edificio, ya sea con fines comerciales o de vivienda. A pesar de ello, la actividad turística es
de menor o poca actividad en el pueblo y se limita a eventos especiales.

Más allá del perímetro urbano se observa un paisaje menos deforestado respecto lo recorrido
anteriormente desde Florencia. El entorno natural posee más territorio y los asentamientos
humanos son menores. Sin embargo, al llegar a San José del Fragua, la situación
socioeconómica es totalmente diferente a la que se puede apreciar de camino a él. Es así,
como el mencionado municipio tiene lo que no pueden poseer conjuntamente Morelia o
Belén de los Andaquies tiene turismo, comercio, infraestructura vial y la pequeña industria
como la panelera, lechera, entre otras.

Existen diversos atractivos turísticos y culturales, tales como el parque natural de los
Churumbelos, el imponente rio Fragua chorroso, los picos del fragua, entre otros atractivos.
Dichos atractivos en conjunto, alimentan la identidad y el arraigo por vivir en esa pequeña
región del Caquetá. No hay duda alguna que San José del Fragua es un lugar al sur del
Caquetá que es un destino turístico predilecto para los fines de semanas, especialmente en los
conocidos Malecones ribereños del Fragua chorroso.
Pero esa actividad turística comercial no se queda solo en el turismo o comercio de fin de
semana como sucede en Morelia o Belén de los Andaquies, sino que sus condiciones
biofísicas y geomorfológicas, añadiendo la buena infraestructura vial, juegan un papel
importante para esa región. En el desarrollo y expansión urbanística es visible su
organización y proyección.

Hay que hacer hincapié que para la región del fragua chorroso, su riqueza económica y
cultural, en este momento está representada por el potencial ecoturístico de la región. Es por
eso que se debe tener cuidado con la implementación de actividades de explotación y
expansión urbana que afecten negativamente la biodiversidad y el paisaje natural. Pues, al
alejarse de la zona urbana del municipio, se pudo evidenciar la existencia de una cantera muy
cerca del alto fragua indi wasi, más exactamente por el puente donde muchos turistas se
toman fotografías en perspectiva con el fondo del estrecho natural que hay en el rio.

Dicha cantera ha afectado el paisaje del lugar y ha afectado negativamente el paisaje natural
del sector; la vegetación cercana al puente y al rio se convirtió en un campo de arena y roca.
Tal vez en el momento no represente un gran problema, pero a futuro ha de analizarse cómo
podría afectarse el lugar en lo relacionado con el turismo y la biodiversidad.

Siguiendo la ruta del recorrido y alejándose de San José del Fragua se contempla la ruta de la
via conocida como “Marginal de la Selva”. Una carretera de una importancia para la región,
pues una buena conexión vial, supone una puerta a la inversión y al desarrollo económico. En
el momento del recorrido no se aprecia tanto asentamiento humano, ni mucha actividad
ganadera-agrícola. Pero, teniendo en cuenta que es una vía nueva, no será una sorpresa que en
unos años, haya un aumento significativo de asentamientos humanos, lo cual acelere no solo
la transformación del entorno, sino el desarrollo económico y el bienestar social de las
inspecciones de Yurayaco y Sabaleta.

Respecto a Yurayaco y Sabaleta, como inspecciones dependientes de San José del Fragua
conservan grandes rasgos de los indígenas Ingas; la conservación de la raíz étnica es
importante para dichas comunidades, pues no es una opción la desintegración de lo autóctono
en lo concerniente a las manifestaciones culturales. Un aspecto a resaltar en aquel recorrido
es la mala calidad de las vías, pues la marginal de la selva aún le falta mucho por recorrer en
su construcción. Es por ese motivo principalmente que unas comunidades como las
mencionadas no se pueden desarrollar económicamente de manera significativa, pues las
malas interconexiones viales aumentan los costes de transporte y comercialización.

Al pasar por Sabaleta, especialmente, se puede pormenorizar la calidad de las viviendas que
se encuentran en un atraso en cuestión de arquitectura contemporánea de unos 30 años
aproximadamente y las condiciones viales, ni hablar. Esas condiciones reflejan el nivel de
marginación cultural y rezago económico. Pero esa situación puede cambiar al mejorarse la
interconexión vial dada por la construcción de esa carretera de la marginal de la selva. Aun
así, con las características mencionadas, existen grandes pastizales ganaderos. A un costado
se aprecian las estribaciones de la cordillera oriental imponente y la poca colonización que
existe.

En el otro costado, más hacia las llanuras se pudo observar extensiones más grandes en
potreros para ganadera intensiva, pero curiosamente con muy pocos bovinos. Y es que esa
situación se ha observó a medida que el recorrido empezó desde Florencia; grandes hatos
ganaderos, pero poca actividad o presencia de semovientes. Esa particularidad conlleva a la
pregunta: ¿Se le está dando un uso apropiado, en cuanto al uso y manejo de los suelos? Pues,
parece que muchas de esas extensiones de terreno deforestadas para la actividad ganadera, no
se le está dando el uso adecuado. Se piensa que un hacendado o parcelario prefiere ver
grandes potreros con pocos arboles bajo el sol ardiente porque le da más “valor” a su terreno
que un bosque imponente y admirable.

Avanzando en el recorrido y adentrándose a territorio caucano, el grupo fue testigo de las


hermosas llanuras amazónicas, las cuales no dejaban cabida a la imaginación y la inspiración.
Dichas llanuras en conjunto, con el paisaje de fondo de cordillera poco intervenida y
deforestada al otro horizonte, llena la mente de sueños y esperanzas frente a la inmensa
responsabilidad que tienen las diferentes comunidades del extremo sur de la bota caucana
relacionada con la preservación de la joya natural que poseen a su entorno. Es así, que
durante la observación se hizo constancia de unas leves actividades económicas primarias
como el cultivo de piña, caña, plátano, yuca (…). Pero, en un tramo del recorrido había un
lugar dedicado a la explotación maderera; pequeñas extensiones de bosque nativo talado y
convertido en tablones para su posterior comercialización.

Frente a esa situación es válido preguntarse: ¿Una actividad de ese tipo se debe permitir tan
abiertamente y sin restricciones en un lugar de cercanía con grandes extensiones de parque
natural y reservas? Mucho es lo que se habla de modelos económicamente sostenibles y
viables para las comunidades de las zonas rurales como las técnicas agrosilvopastoriles
encaminadas hacia una agricultura sostenible. Sostenibilidad es una palabra clave a la hora de
referirse a esas comunidades que en medio de un ecosistema tan diverso como en el que están
inmersas se ven a la tarea de progresar, al menos en términos económicos y saber aprovechar
la riqueza natural sin que esta se ve afectada negativamente.

Pero, en realidad aquel tema es más complejo de lo que parece y de lo que se trata es de
formularse ciertas preguntas de incumbencia respecto a cómo tener un crecimiento
económico. Hay unos puntos clave a la hora de entender cómo se desarrolla económicamente
una región, más exactamente la región a la que se hace referencia. Dichos puntos son:
Recursos Naturales, Mano de obra, Capital, Capital Humano, Avances Tecnológicos.

Sin dejar de lado lo cultural y social, es conveniente pensar que para lograr ese desarrollo
socioeconómico se necesita que exista una vía de primera categoría. Capaz de reducir costos
de transporte y tiempo. Como se mencionaba anteriormente, si esa región de la bota caucana
de Piamonte con sus diferentes comunidades rurales y urbanas se encuentran mejor
conectadas vialmente, se puede empezar por ahí, en busca del progreso social y económico.

Pero entonces, hay que referirse a la gente de Piamonte como unas personas trabajadoras,
valientes, entregadas a su trabajo y dispuestas a avanzar en miras de un mejor porvenir. Esas
características se evidenciaron en el comercio que se encontró en el pueblo. La dinámica
existente en el pueblo y la estética del parque municipal. Aquellos caucanos tienen
patrimonio cultural en ese sentido. Es posible que lo conserven o quizás pase lo contrario.

Más allá en las zonas rurales, hay varias trochas o caminos de herradura pero perfectamente
organizados con los que la gente en general, se moviliza y saca sus productos. Sin embargo la
realidad social indica que hay una buena cantidad de jóvenes, menores de 25 años que no les
interesa el proceso educativo impartido en las escuelas y si lo hacen, no es de una manera
apropiada. Durante un recorrido que hizo el grupo por aquellas trochas se realizó un dialogo
con un indígena del sector y manifestando sus intereses por trabajar por encima de los del
estudio, se constata como una muestra del desinterés de muchos jóvenes de la región de la
bota caucana por no estudiar.

A lo anterior hay que sumarle la falta de electricidad y conectividad (redes de internet,


eléctricas y móviles). La escuela de la Sonora, solo cuenta con servicio de cocina y baterías
sanitarias. Pero aun así, al no haber energía eléctrica, limita la posibilidad de emplear
recursos didácticos tipo TIC. También hay que anexar que aquellas quebradas y ríos carentes
de puentes peatonales representan un riesgo para los niños y habitantes en general, cuando
quieren sacar sus productos o simplemente movilizarse.

Es importante referirse o dar a conocer unas propuestas que desde un punto de vista personal
son pertinentes para el futuro de la región, en aras del progreso económico y bienestar social.
Las propuestas son:

Mejor interconexión vial: la carretera Florencia-Piamonte se encuentra en un perfecto


estado hasta cierto punto, más allá del Fragua chorroso. Pero, hay una seguridad en que si esa
Marginal se concreta en su totalidad pronto, se va facilitar los otros aspectos para el cambio
de la región.

Ampliación de redes eléctricas, Móviles e Internet: cuando la marginal de la selva se


concrete, se va facilitar el transporte de equipos para una mayor infraestructura eléctrica, que
a su vez permita el incremento de asentamientos humanos, al haber más asentamientos
humanos se pueden ampliar las redes eléctricas y por consiguiente las redes móviles y la
internet. Aun así, hay que tener en cuenta que lo mencionado requiere de proyectos
institucionales con voluntad política.

Inversión en bienes de capital y el capital humano representado en la educación: al


mismo tiempo que existan buenas vías de comunicación y una ampliación de redes eléctricas,
móviles e internet se requiere de una inversión en la construcción de escuelas, colegios, una
Universidad, maquinarias para el sector agrícola, por ejemplo, así como del mejoramiento de
tecnologías para la producción en general.

Haciendo énfasis en la institución educativa agrícola de Piamonte, con un modelo pedagógico


constructiva y activo, se presenta como un colegio que brinda a sus estudiantes las
herramientas necesarias (teórico-prácticas) para que los seres humanos en formación,
envueltos en un entorno sociocultural del mundo agrícola y pecuario, sean útiles y eficientes.

Dicha institución educativa posee unos profesores que por lo general, son amables y
pacientes con la mayoría de estudiantes. Pero, aun así, hay dificultades didácticas para los
procesos de enseñanza y aprendizaje en los grados de primaria, pues eso se pudo evidenciar
en el grado 5ª. Los estudiantes por su parte, algunos, son interesados por la formación
impartida y se sienten identificados con su entorno social y tienen sentido de pertenencia.
Muchos de ellos, guardan la esperanza de ir más allá de su pueblo y conocer lo que hay más
allá de su pueblo.

Pero, lograr esos objetivos requiere de un capital humano adecuado para que maneje esos
bienes de capital representados en tecnología. Es por eso que la educación se encarga de
formar gente que se adapte a una nueva realidad y a unos cambios estructurales económicos,
sociales y culturales.

Aumento de la Productividad y de Riqueza: Al existir un mejor capital humano formado


con un proceso educativo se necesita que sea altamente productivo manejando
apropiadamente sus habilidades, destrezas y las tecnologías involucradas en la producción de
bienes y servicios.

Pero, no hay que dejar de recalcar que la mayor riqueza natural es el Ambiente, aquella
Pacha mama de la que hablan los indígenas y que las diferentes actividades en miras de un
progreso socioeconómico, para el caso concreto de la región de piedemonte amazónico
comprendida entre Florencia, Caquetá y Piamonte, Cauca debe suscitar en la mentalidad de la
gente que un desarrollo no supone destruir el ecosistema de la vida; ese “progreso” tiene que
ser limitado en las zonas próximas a reservas naturales o de parques nacionales naturales. Es
más factible el ecoturismo como alternativa para conservar la cultura, el ambiente y
propender por una economía verde. Al fin y al cabo la voluntad política y la cultura de los
habitantes frente al cuidado y la conservación de la naturaleza determinan lo que pasara con
la región en el futuro. Está en las manos de todos.