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LOS ACTOS HUMANOS.

En Moral es conveniente distinguir entre Actos Humanos y Actos del Hombre.


Actos Humanos son los que se realizan con plena conciencia y plena libertad;
mientras que Actos del Hombre son aquellos en los que falta alguna de las
condiciones anteriores.

La Moral considera, ante todo, los auténticos actos humanos. Y quedan fuera de
su atención los llamados actos del hombre. Por tanto, cuando una persona realiza
algún acto sin voluntad o contra su voluntad, ese comportamiento y ese acto son
amorales.

Los actos propios y exclusivos del mundo moral son los actos humanos; pero el
contenido moral viene constituido no solo por los actos, sino también por las
normas. En este sentido, los actos morales son los propios actos humanos en
tanto en cuanto los ponemos en relación con las normas de moralidad, es decir,
en cuanto los medimos o valoramos con las normas morales.

Las norma morales, pues, orientan nuestra conducta, indicándonos qué debemos
hacer y qué debemos evitar. Un acto humano será bueno cuando esté de
acuerdo a dichas normas, y malo cuando esté en desacuerdo con ellas. De esta
forma, queda claro que las normas morales, deben orientar nuestras conductas.

AUTONOMÍA Y HETERONOMÍA MORAL

SIGNIFICADO DE AUTONOMÍA Y HETERONOMÍA MORAL.-

Autonomía significa que el sujeto posee en sí mismo, o por sí mismo, la norma,


mientras que Heteronomía significa que recibe la norma de otro o que su
norma reside en otro.

Aplicando estos conceptos al campo de la Moral, hablamos de autonomía moral


cuando queremos indicar que el ser humano posee capacidad para crear sus
propias normas morales; mientras que hablamos de heteronomía moral (su
norma reside en otro) si pretendemos indicar que estas normas poseen un
fundamento distinto a las facultades humanas; por ejemplo, la naturaleza, Dios,
la Sociedad.

Algunas teorías defensoras de la autonomía moral, afirman que la conducta


humana carece de normas y principios objetivos estables y que, por tanto, las
normas morales dependen de las ideas y de las actividades de los seres
humanos. En contra de esta postura, los partidarios de la Heteronomía moral
defienden la existencia de normas objetivas absolutas y trascendentes, a las
cuales debe adecuarse la conducta de las personas.

CONCIENCIA PSICOLÓGICA Y MORAL

Los defensores de la Heteronomía moral aseguran que las normas morales,


fundamentadoras y orientadoras de nuestra conducta, nos son impuestas desde
fuera por algo anterior y superior a nuestras facultades, es decir, existe un orden
moral objetivo, que nos indica el bien y el mal, nuestras obligaciones y nuestros
derechos, lo que está permitido y lo que está prohibido.

Pero, ¿cómo acceder al conocimiento de este orden? La respuesta parece fácil, a


saber, por medio de nuestras facultades cognoscitivas, entre las que desempeña
un papel fundamental la conciencia. A este respecto, distinguimos entre
consciencia psicológica y conciencia moral.

La Conciencia Psicológica la entendemos como la facultad o función de darnos


cuenta de las realidades exteriores y de nuestra propia actividad interior. En este
sentido nos damos cuenta de lo que hacemos, o somos conscientes de lo que
hacemos. La conciencia es una capacidad de reflexión que nos permite regresar
una y otra vez sobre nuestros actos y examinarlos con detenimiento y atención.

La conciencia moral no es más que la propia conciencia psicológica cuando


reflexiona sobre nuestros actos y sobre las normas de moralidad, o sea, cuando
nuestra propia conciencia examina las normas morales para saber lo que
debemos hacer.

MORAL ABIERTA Y MORAL CERRADA

A pesar de los ideales democráticos, de la tolerancia y del pluralismo, con


frecuencia la opinión pública posee un carácter autoritario: unas cuantas
personas y entidades detentan el control ideológico e imponen sus ideales, sus
costumbres, sus normas etc., al resto de los ciudadanos. La mayoría de las
personas se limita a aceptar las normas habituales, a vivir dentro de ellas y a
colaborar en su imposición, y sólo algunas minorías son capaces de vivir una
auténtica moral crítica y personal.

La moral cerrada se caracteriza por acomodarse sin más, a las costumbres y a


los usos establecidos, las personas aceptan sus deberes de manera pasiva y
rutinaria y se limitan a hacer lo que hace todo el mundo. La moral abierta, en
cambio, se distingue por su dinamismo, ya que algunas personas asumen nuevas
normas y nuevas conductas, tienden a profundizar en la moral vigente y a
aceptar la responsabilidad de sus actos.

CONCIENCIA Y AUTONOMÍA MORAL

Los seres humanos son siempre responsables de su vida moral y no pueden


renunciar a esta responsabilidad. Siempre será la persona singular y concreta,
que se ve obligada a decidir, es decir, a elegir entre una u otra norma, entre uno
u otros actos, ya que de esta manera de ser y, en el fondo de su conciencia,
siempre se le revela al ser humano su responsabilidad moral.

No se necesita ser un héroe o un elegido para gozar de una auténtica autonomía


moral ya que es posible encontrar personas sencillas, carentes de pretensiones,
que llevan una conducta moral irreprochable.

LOS LÍMITES DE LA AUTONOMÍA MORAL Y LOS CRITERIOS MORALES

La autonomía moral es una exigencia de la madurez de los tiempos actuales y


del triunfo de la mentalidad democrática, pero… ¿hasta dónde puede llegar?
¿Podemos llegar hablar de autonomía plena y absoluta?

Según el filósofo francés Sartre, la autonomía moral de las personas es absoluta.


Sólo la conciencia, mi conciencia individual y concreta tiene que decidir lo que
debe hacerse y lo que debe de evitarse, pues lo más importante es tomar mis
decisiones libremente.

En el pensamiento tradicional existe un orden objetivo y trascendente que debe


servir de guía al comportamiento humano.

La realidad completa, es decir, los seres, (cosas, animales, y seres humanos),


constituyen un sistema ordenado y jerárquico que posee su último fundamento en
el Ser Supremo, en Dios.

Las personas por nuestras facultades cognoscitivas, descubrimos las realidades,


los ideales, los valores y los fines en él contenidos; y basándonos en todos estos
componentes, los seres humanos debemos encontrar las normas y las
orientaciones del comportamiento moral.