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TEMA 13.

EL ACCESO AL EMPLEO PÚBLICO

 Principios rectores y requisitos generales.


 La Oferta de Empleo Público como instrumento de planificación de
los recursos humanos.
 Principios y procesos selectivos.
 La adquisición y pérdida de la condición de funcionario público.

PRINCIPIOS RECTORES Y REQUISITOS GENERALES

Nos estamos ocupando del derecho de los ciudadanos a “acceder en condiciones de igualdad
a las funciones y cargos públicos con los requisitos que señalen las leyes”, según se lee en el
art. 23.2 CE. Teniendo en cuenta el principio de igualdad consagrado en el art. 14 CE. Y
ese acceso se realizará por los criterios de mérito y capacidad (art. 103.3 CE).
Del acceso al Empleo Público trata el Capítulo I del Título IV del Texto Refundido
del Estatuto Básico del Empleado Público, bajo la denominación de dicho Capítulo "Acceso al
Empleo Público y Adquisición de la Relación de Servicio", estableciendo en sus Arts. 55 y
56, respectivamente, los "principios rectores" y "requisitos generales", a saber:

TÍTULO IV
Adquisición y pérdida de la relación de servicio

CAPÍTULO I
Acceso al empleo público y adquisición de la relación de servicio

Artículo 55. Principios rectores.


1. Todos los ciudadanos tienen derecho al acceso al empleo público de acuerdo con los principios
constitucionales de igualdad, mérito y capacidad, y de acuerdo con lo previsto en el presente Estatuto
y en el resto del ordenamiento jurídico.
2. Las Administraciones Públicas, entidades y organismos a que se refiere el artículo 2 del presente
Estatuto seleccionarán a su personal funcionario y laboral mediante procedimientos en los que se
garanticen los principios constitucionales antes expresados, así como los establecidos a continuación:
a) Publicidad de las convocatorias y de sus bases.
b) Transparencia.
c) Imparcialidad y profesionalidad de los miembros de los órganos de selección.
d) Independencia y discrecionalidad técnica en la actuación de los órganos de selección.
e) Adecuación entre el contenido de los procesos selectivos y las funciones o tareas a desarrollar.
f) Agilidad, sin perjuicio de la objetividad, en los procesos de selección.

Artículo 56. Requisitos generales.


1. Para poder participar en los procesos selectivos será necesario reunir los siguientes requisitos:
a) Tener la nacionalidad española, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo siguiente.
b) Poseer la capacidad funcional para el desempeño de las tareas.
c) Tener cumplidos dieciséis años y no exceder, en su caso, de la edad máxima de jubilación forzosa.
Sólo por ley podrá establecerse otra edad máxima, distinta de la edad de jubilación forzosa, para el
acceso al empleo público.
d) No haber sido separado mediante expediente disciplinario del servicio de cualquiera de las
Administraciones Públicas o de los órganos constitucionales o estatutarios de las Comunidades
Autónomas, ni hallarse en inhabilitación absoluta o especial para empleos o cargos públicos por
resolución judicial, para el acceso al cuerpo o escala de funcionario, o para ejercer funciones similares
a las que desempeñaban en el caso del personal laboral, en el que hubiese sido separado o
inhabilitado. En el caso de ser nacional de otro Estado, no hallarse inhabilitado o en situación

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equivalente ni haber sido sometido a sanción disciplinaria o equivalente que impida, en su Estado, en
los mismos términos el acceso al empleo público.
e) Poseer la titulación exigida.
2. Las Administraciones Públicas, en el ámbito de sus competencias, deberán prever la selección de
empleados públicos debidamente capacitados para cubrir los puestos de trabajo en las Comunidades
Autónomas que gocen de dos lenguas oficiales.
3. Podrá exigirse el cumplimiento de otros requisitos específicos que guarden relación objetiva y
proporcionada con las funciones asumidas y las tareas a desempeñar. En todo caso, habrán de
establecerse de manera abstracta y general.

Artículo 57. Acceso al empleo público de nacionales de otros Estados.


1. Los nacionales de los Estados miembros de la Unión Europea podrán acceder, como personal
funcionario, en igualdad de condiciones que los españoles a los empleos públicos, con excepción de
aquellos que directa o indirectamente impliquen una participación en el
ejercicio del poder público o en las funciones que tienen por objeto la salvaguardia de los intereses
del Estado o de las Administraciones Públicas.
A tal efecto, los órganos de gobierno de las Administraciones Públicas determinarán las agrupaciones
de funcionarios contempladas en el artículo 76 a las que no puedan acceder los nacionales de otros
Estados.
2. Las previsiones del apartado anterior serán de aplicación, cualquiera que sea su nacionalidad, al
cónyuge de los españoles y de los nacionales de otros Estados miembros de la Unión Europea,
siempre que no estén separados de derecho y a sus descendientes y a los de su cónyuge siempre que
no estén separados de derecho, sean menores de veintiún años o mayores de dicha edad
dependientes.
3. El acceso al empleo público como personal funcionario, se extenderá igualmente a las personas
incluidas en el ámbito de aplicación de los Tratados Internacionales celebrados por la Unión Europea y
ratificados por España en los que sea de aplicación la libre circulación de trabajadores, en los términos
establecidos en el apartado 1 de este artículo.
4. Los extranjeros a los que se refieren los apartados anteriores, así como los extranjeros con
residencia legal en España podrán acceder a las Administraciones Públicas, como personal laboral, en
igualdad de condiciones que los españoles.
5. Sólo por ley de las Cortes Generales o de las asambleas legislativas de las comunidades autónomas
podrá eximirse del requisito de la nacionalidad por razones de interés general para el acceso a la
condición de personal funcionario.

Artículo 58. Acceso al empleo público de funcionarios españoles de Organismos


Internacionales.
Las Administraciones Públicas establecerán los requisitos y condiciones para el acceso a las mismas de
funcionarios de nacionalidad española de Organismos Internacionales, siempre que posean la
titulación requerida y superen los correspondientes procesos selectivos. Podrán quedar exentos de la
realización de aquellas pruebas que tengan por objeto acreditar conocimientos ya exigidos para el
desempeño de su puesto en el organismo internacional correspondiente.

Artículo 59. Personas con discapacidad.


1. En las ofertas de empleo público se reservará un cupo no inferior al siete por ciento de las
vacantes para ser cubiertas entre personas con discapacidad, considerando como tales las definidas
en el apartado 2 del artículo 4 del texto refundido de la Ley General de derechos de las personas con
discapacidad y de su inclusión social, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2013, de 29 de
noviembre, siempre que superen los procesos selectivos y acrediten su discapacidad y la
compatibilidad con el desempeño de las tareas, de modo que progresivamente se alcance el dos
por ciento de los efectivos totales en cada Administración Pública.
La reserva del mínimo del siete por ciento se realizará de manera que, al menos, el dos por ciento
de las plazas ofertadas lo sea para ser cubiertas por personas que acrediten discapacidad
intelectual y el resto de las plazas ofertadas lo sea para personas que acrediten cualquier otro tipo
de discapacidad.

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2. Cada Administración Pública adoptará las medidas precisas para establecer las adaptaciones y
ajustes razonables de tiempos y medios en el proceso selectivo y, una vez superado dicho proceso, las
adaptaciones en el puesto de trabajo a las necesidades de las personas con discapacidad.
Por su parte la Orden HFP/688/2017, regula el acceso de las personas con discapacidad en su
apartado décimo y destacamos lo siguiente:
“(…) para ser cubiertas entre personas con discapacidad, que cuenten con un grado de minusvalía igual o
superior al 33 por 100.
El Ministerio de Administraciones Públicas realizará la distribución de la reserva de plazas dando preferencia a las
vacantes en Cuerpos y Escalas cuyas funciones resulten compatibles con la existencia de una minusvalía. Dicho
cupo quedará recogido, cuando corresponda, en las convocatorias específicas. 2. La opción a estas plazas
reservadas habrá de formularse en la solicitud de participación en las convocatorias. 3. Los aspirantes con
discapacidad, podrán pedir en el modelo oficial de solicitud, las adaptaciones y los ajustes razonables de tiempo y
medios de las pruebas del proceso selectivo, a fin de asegurar su participación en condiciones de igualdad. Las
solicitudes deberán adjuntar el Dictamen Técnico Facultativo emitido por el órgano técnico de calificación del
grado de minusvalía, acreditando de forma fehaciente la/s deficiencia/s permanentes que han dado origen al
grado de minusvalía reconocido, a efectos de que el órgano de selección pueda valorar la procedencia o no de la
concesión de la adaptación solicitada. 4. En el supuesto de que alguno de los aspirantes con discapacidad que se
haya presentado por el cupo de reserva superase los ejercicios correspondientes, pero no obtuviera plaza y su
puntuación fuera superior a la obtenida por los aspirantes del sistema general (libre o promoción interna), este,
será incluido por su orden de puntuación en el sistema de acceso general. 5. Las plazas reservadas para
personas con discapacidad que queden desiertas, no podrán acumularse a los turnos ordinarios de
acceso, salvo en las convocatorias de promoción interna.

LA OFERTA DE EMPLEO PÚBLICO COMO INSTRUMENTO DE PLANIFICACIÓN DE


LOS RECURSOS HUMANOS

Las necesidades de personal de la AGE se cubrirán por los sistemas de selección externa, de
promoción interna o de provisión de puestos de trabajo mediante concurso, libre designación u otras
formas de previsión. El TREBEP establece una regulación básica de la planificación de las necesidades
de personal. Así, con este epígrafe entramos en el Título V: “Ordenación de la actividad profesional”
del TREBEP y se nos pide expresamente el Capítulo I: “Planificación de los recursos humanos”.

TÍTULO V
Ordenación de la actividad profesional

CAPÍTULO I
Planificación de recursos humanos

Artículo 69. Objetivos e instrumentos de la planificación.


1. La planificación de los recursos humanos en las Administraciones Públicas tendrá como
objetivo contribuir a la consecución de la eficacia en la prestación de los servicios y de la eficiencia en
la utilización de los recursos económicos disponibles mediante la dimensión adecuada de sus
efectivos, su mejor distribución, formación, promoción profesional y movilidad.
2. Las Administraciones Públicas podrán aprobar Planes para la ordenación de sus recursos
humanos, que incluyan, entre otras, algunas de las siguientes medidas:
a) Análisis de las disponibilidades y necesidades de personal, tanto desde el punto de vista del
número de efectivos, como del de los perfiles profesionales o niveles de cualificación de los mismos.
b) Previsiones sobre los sistemas de organización del trabajo y modificaciones de estructuras
de puestos de trabajo.
c) Medidas de movilidad, entre las cuales podrá figurar la suspensión de incorporaciones de
personal externo a un determinado ámbito o la convocatoria de concursos de provisión de puestos
limitados a personal de ámbitos que se determinen
d) Medidas de promoción interna y de formación del personal y de movilidad forzosa de
conformidad con lo dispuesto en el capítulo III del presente título de este Estatuto.
e) La previsión de la incorporación de recursos humanos a través de la Oferta de empleo
público, de acuerdo con lo establecido en el artículo siguiente.

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3. Cada Administración Pública planificará sus recursos humanos de acuerdo con los sistemas
que establezcan las normas que les sean de aplicación.

En el ámbito de la AGE, el art. 2 del RD 364/1995 por el que se aprueba el Reglamento


General de Ingreso del Personal al servicio de la Administración general del Estado y de Provisión de
Puestos de Trabajo y Promoción Profesional de los Funcionarios Civiles de la Administración general
del Estado, todavía vigente, distingue dos modalidades de planes: (i) los planes integrales de
recursos humanos, que son instrumentos prospectivos y de efectos a medio plazo haciendo hincapié
en la movilidad, formación y promoción; y (ii) los planes operativos de recursos humanos, los cuales,
vinculados a un plan integral o con independencia, determinan las medidas concretas sobre movilidad,
redistribución de efectivos y asignación de puestos de trabajo.

Artículo 2. Planificación de Recursos Humanos.


1. Los Planes de Empleo previstos en el artículo 18 de la Ley 30/1984, de 2 de agosto, de
Medidas para la Reforma de la Función Pública, tanto si tienen carácter departamental como
interdepartamental, podrán adoptar las modalidades de Planes Integrales de Recursos Humanos y
Planes Operativos de Recursos Humanos.
Los Planes Integrales de Recursos Humanos constituirán el instrumento básico de
planificación global de éstos en los ámbitos correspondientes. Especificarán los objetivos a conseguir
en materia de personal, los efectivos y la estructura de recursos humanos que se consideren
adecuados para cumplir tales objetivos, las medidas necesarias para transformar la dotación inicial en
la que resulte acorde con la estructura de personal que se pretenda y las actuaciones necesarias al
efecto, especialmente en materia de movilidad, formación y promoción.
En el ámbito de los Planes Integrales de Recursos Humanos, o con independencia de los
mismos, se podrán desarrollar Planes Operativos de Recursos Humanos que, al objeto de lograr una
mejor utilización de dichos recursos, determinen las previsiones y medidas a adoptar sobre movilidad,
redistribución de efectivos y asignación de puestos de trabajo.
2. Las necesidades de personal de la Administración general del Estado se cubrirán por los
sistemas de selección externa, de promoción interna o de provisión de puestos de trabajo en los
términos establecidos en este Reglamento.
3. Los Planes de Empleo se aprobarán por el Secretario de Estado para la Administración
Pública con informe favorable del Ministerio de Economía y Hacienda, previa negociación con las
Organizaciones Sindicales en los términos establecidos en la Ley 9/1987, de 12 de junio, de Órganos
de representación, determinación de las condiciones de trabajo y participación del personal al servicio
de las Administraciones públicas.
4. La iniciativa para su elaboración corresponderá al Ministerio u Organismo afectado o,
conjuntamente, a los Ministerios para las Administraciones

En cuanto a los instrumentos de planificación, en el sentido estricto del TREBEP, son


aquellos destinados a ordenar el sistema de empleo público de cada Administración, pudiéndose
diferenciar entre:

i) La oferta de empleo público.


ii) Los registros de personal y la gestión integrada de recursos humanos.
iii) Las relaciones de puestos de trabajo (RPTs) y plantillas de personal.

Ahora nos vamos a referir a los dos primeros.

i) OFERTA DE EMPLEO PÚBLICO

Por su parte, en lo que se refiere a todo el proceso para el acceso al Empleo Público y hasta
nueva regulación o desarrollo del Texto Refundido del Estatuto Básico del Empleado Público,
R.D. Legislativo 5/2015, de 30 de Octubre, se estará a lo siguiente:

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Artículo 70. Oferta de empleo público.
1. Las necesidades de recursos humanos, con asignación presupuestaria, que deban proveerse
mediante la incorporación de personal de nuevo ingreso serán objeto de la Oferta de empleo público,
o a través de otro instrumento similar de gestión de la provisión de las necesidades de personal, lo
que comportará la obligación de convocar los correspondientes procesos selectivos para las plazas
comprometidas y hasta un diez por cien adicional, fijando el plazo máximo para la convocatoria de los
mismos. En todo caso, la ejecución de la oferta de empleo público o instrumento similar
deberá desarrollarse dentro del plazo improrrogable de tres años.

2. La Oferta de empleo público o instrumento similar, que se aprobará anualmente por los
órganos de Gobierno de las Administraciones Públicas, deberá ser publicada en el Diario oficial
correspondiente.
3. La Oferta de empleo público o instrumento similar podrá contener medidas derivadas de la
planificación de recursos humanos.

— Al respecto, de acuerdo con la normativa legal vigente, en la Administración General del Estado, la
Oferta de Empleo Público será aprobada por el Gobierno a propuesta y con informe favorable
del Ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, en el primer trimestre de cada año.
Aprobada la Oferta de Empleo Público, los Departamentos a los que figuren adscritos los Cuerpos o
Escalas de Funcionarios, procederán a la convocatoria de los procedimientos selectivos previo informe
favorable de la Dirección General de la Función Pública.

— Con anterioridad al inicio de los ejercicios o pruebas de los procesos de selección, la


Secretaría de Estado de Administraciones Públicas determinará, mediante un único sorteo
público celebrado previo anuncio en el Boletín Oficial del Estado el orden de actuación de los
aspirantes en todas las pruebas selectivas de ingreso que se celebren durante el año. El
resultado de dicho sorteo se publicará en dicho Diario.

Los "Funcionarios de Carrera", se agrupan en Cuerpos, Escalas, Especialidades u otros Sistemas


que incorporen competencias, capacidades y conocimientos comunes acreditativos a través de un
proceso selectivo, reclasificándose los Cuerpos y Escalas en distintos Grupos de acuerdo con la
titulación exigida para el acceso a los mismos.

Artículo 76. Grupos de clasificación profesional del personal funcionario de carrera.


Los cuerpos y escalas se clasifican, de acuerdo con la titulación exigida para el acceso a los mismos, en los
siguientes grupos:

Grupo A: Dividido en dos Subgrupos, A1 y A2.


Para el acceso a los cuerpos o escalas de este Grupo se exigirá estar en posesión del título universitario de
Grado. En aquellos supuestos en los que la ley exija otro título universitario será éste el que se tenga en cuenta.
La clasificación de los cuerpos y escalas en cada Subgrupo estará en función del nivel de responsabilidad de las
funciones a desempeñar y de las características de las pruebas de acceso.

Grupo B. Para el acceso a los cuerpos o escalas del Grupo B se exigirá estar en posesión del título de Técnico
Superior.

Grupo C. Dividido en dos Subgrupos, C1 y C2, según la titulación exigida para el ingreso.
 C1: Título de Bachiller o Técnico.
 C2: Título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria.

CONVOCATORIAS

El ingreso en los Cuerpos y Escalas de funcionarios se realizará mediante convocatoria pública y se


regirá por las bases comunes a todas las convocatorias y las bases específicas establecidas en cada
convocatoria. Las bases comunes las estable la Dirección General de la Función Pública y regulan

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todos los procesos selectivos para el acceso a los Cuerpos o Escalas de la AGE.

Actualmente, los aspectos relevantes respecto de los Funcionarios de nuevo ingreso están
determinados en la nueva Orden del Ministerio de Hacienda y Función Pública, ORDEN
HFP/688/2017, de 20 de Julio, por la que se establecen las bases comunes que regirán
los procesos selectivos para el ingreso o el acceso en los Cuerpos o Escalas de la
Administración General del Estado. Así pues, queda derogada la Orden APU/3416/2007, de
14 de noviembre que, modificada por la Orden PRE/2061/2009, establecía anteriormente las
bases comunes de los procesos selectivos convocados para el ingreso o el acceso en Cuerpos
o Escalas de la Administración General del Estado.

BASES COMUNES DE LAS CONVOCATORIAS

Las bases comunes de las convocatorias vinculan a la Administración, a los Órganos de


Selección y a quienes participen en las mismas y deberán contener una regulación común
que sea de aplicación por igual al conjunto de procesos selectivos y que regirá para el
ingreso o acceso como funcionario de carrera en los Cuerpos y Escalas de la AGE, sin
perjuicio de las bases específicas que determine cada convocatoria. Presentamos a
continuación las mismas en detalle.

Normativa aplicable.
Será de aplicación a las convocatorias de los procesos selectivos para el ingreso en los
Cuerpos y Escalas de la Administración General del Estado, el Texto Refundido de la Ley del
Estatuto Básico del Empleado Público, aprobado por el Real Decreto Legislativo 5/2015, de
30 de octubre, la Ley 30/1984, de 2 de agosto, de Medidas para la Reforma de la Función
Pública, el Reglamento General de ingreso del personal al servicio de la Administración
General del Estado y de Provisión de Puestos de Trabajo y promoción profesional de
Funcionarios Civiles de la Administración General de Estado, aprobado por Real Decreto
364/1995, de 10 de marzo, el Real Decreto por el que se apruebe la oferta de empleo
público de la Administración del Estado del ejercicio en curso, así como las presentes bases
comunes.

Principio de igualdad de trato.


Las convocatorias cumplirán el principio de igualdad de trato entre mujeres y hombres en el
acceso al empleo público, de acuerdo con lo que establece el artículo 14 de la Constitución
Española, la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de Mujeres y
Hombres, así como el Acuerdo del Consejo de Ministros de 20 de noviembre de 2015, por el
que se aprueba el II Plan para la Igualdad entre mujeres y hombres en la Administración
General del Estado y en sus organismos públicos.

Publicidad de las convocatorias y seguimiento de los procesos selectivos.


Las convocatorias de procesos selectivos serán publicadas, además de en el «BOE», en la
página web correspondiente al órgano convocante y que se indique en las bases específicas,
así como en el Punto de Acceso General administracion.gob.es.
Las convocatorias de los procesos selectivos para el acceso por promoción interna se
publicarán también en el Portal Funciona.
El órgano convocante remitirá al buzón empleopublico@correo.gob.es información sobre el
desarrollo de los procesos selectivos a medida que vayan avanzando los mismos, con el fin
de permitir un seguimiento de su ejecución.

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Descripción de las plazas.
La descripción de las plazas se realizará en las bases específicas de cada proceso, en los
términos que fije el correspondiente Real Decreto de oferta de empleo público.

Procesos selectivos.
Los procesos selectivos se ajustarán a lo dispuesto en el artículo 61 del texto refundido de la
Ley del Estatuto Básico del Empleado Público y constarán, en todo caso, de una fase de
oposición, con las pruebas, valoraciones, ejercicios y puntuaciones que se especifiquen en el
anexo I de cada convocatoria. De forma adicional, la convocatoria podrá establecer una fase
de concurso, así como un curso selectivo y/o periodo de prácticas.

Programas.
Los programas que regirán las pruebas selectivas se detallarán en el anexo II de cada
convocatoria.

Calendario.
Las bases específicas de cada convocatoria establecerán un calendario estimado de
desarrollo de los procesos selectivos.
En el caso de que la fase de oposición conste de más de un ejercicio, el Tribunal Calificador
podrá publicar un calendario más detallado de la realización de cada una de las pruebas
En su caso, las bases incluirán la advertencia de que las fechas de celebración de alguno de
los ejercicios pueden coincidir con las fechas de celebración de ejercicios de otros procesos
selectivos.

NOMBRAMIENTO de funcionarios de carrera.


Concluido el proceso selectivo, los aspirantes que lo hubieran superado y que acrediten en
los términos indicados en la convocatoria cumplir los requisitos exigidos, serán nombrados
funcionarios de carrera mediante Resolución del órgano competente, que se publicará en el
«Boletín Oficial del Estado», con indicación del destino adjudicado.

REQUISITOS de los candidatos.


Quienes aspiren a ingresar en los Cuerpos y Escalas objeto de las convocatorias, deberán
poseer en el día de finalización del plazo de presentación de solicitudes y mantener hasta el
momento de la toma de posesión como funcionario de carrera, los siguientes requisitos
generales de participación, así como los que señalen las correspondientes bases específicas:

1. Nacionalidad.
1.1 Tener la nacionalidad española.
1.2 También podrán participar, como personal funcionario, en igualdad de condiciones que
los españoles, con excepción de aquellos empleos públicos que directa o indirectamente
impliquen una participación en el ejercicio del poder público o en la salvaguardia de los
intereses generales del Estado y de las Administraciones Públicas:
a) Los nacionales de los Estados Miembros de la Unión Europea.
b) El cónyuge de los españoles y de los nacionales de otros Estados miembros de la Unión
Europea, cualquiera que sea su nacionalidad siempre que no estén separados de derecho.
Asimismo, con las mismas condiciones, podrán participar los descendientes menores de
veintiún años o mayores de dicha edad que sean dependientes.
c) Las personas incluidas en el ámbito de aplicación de los Tratados Internacionales
celebrados por la Unión Europea y ratificados por España en los que sea de aplicación la libre
circulación de trabajadores.

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Los aspirantes no residentes en España incluidos en el apartado b), así como los extranjeros
incluidos en el apartado c), deberán acompañar a su solicitud, documento que acredite las
condiciones que se alegan.

2. Capacidad: Poseer la capacidad funcional para el desempeño de las tareas.

3. Edad: Tener cumplidos dieciséis años y no exceder, en su caso, de la edad máxima de


jubilación forzosa.
Las bases específicas podrán exigir la edad mínima de dieciocho años para el acceso a los
Cuerpos y Escalas que impliquen el ejercicio de autoridad o cuyas funciones supongan riesgo
para la salud.

4. Habilitación: No haber sido separado mediante expediente disciplinario del servicio de


cualquiera de las Administraciones Públicas o de los Organismos Constitucionales o
Estatutarios de las Comunidades Autónomas, ni hallarse en inhabilitación absoluta o especial
para empleos o cargos públicos por resolución judicial, para el acceso a Cuerpos o Escalas de
funcionarios, ni pertenecer al mismo Cuerpo o Escala al que se presenta. En el caso de las
pruebas limitadas al acceso a una Especialidad de un Cuerpo o Escala, no tener previamente
reconocida la misma.
En caso de ser nacional de otro Estado, no hallarse inhabilitado o en situación equivalente ni
haber sido sometido a sanción disciplinaria o equivalente que impida, en su Estado, en los
mismos términos el acceso al empleo público.

5.Titulación: Poseer la titulación que se requiera en las bases específicas de cada


convocatoria.
Los aspirantes con titulaciones universitarias obtenidas en el extranjero deberán acreditar
que están en posesión de la correspondiente credencial de homologación o en su caso del
correspondiente certificado de equivalencia, y los aspirantes con titulaciones no universitarias
obtenidas en el extranjero deberán acreditar que están en posesión de la correspondiente
credencial de homologación. Este requisito no será de aplicación a los aspirantes que
hubieran obtenido el reconocimiento de su cualificación profesional, en el ámbito de las
profesiones reguladas, al amparo de las disposiciones de derecho comunitario.

REGULACIÓN ESPECÍFICA para el Acceso a cuerpos o escalas de la AGE:

 A profesiones, oficios y actividades que impliquen contacto habitual con menores y


ejercicio de las mismas.

 De las personas con discapacidad.

 De Funcionarios españoles de Organismos Internacionales.

Acceso a profesiones, oficios y actividades que impliquen contacto habitual con


menores y ejercicio de las mismas.

Será requisito para el acceso a las profesiones, oficios y actividades que impliquen contacto
habitual con menores, y para el ejercicio de las mismas, el no haber sido condenado por
sentencia firme por algún delito contra la libertad e indemnidad sexual, que incluye la
agresión y abuso sexual, acoso sexual, exhibicionismo y provocación sexual, prostitución y

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explotación sexual y corrupción de menores, así como por trata de seres humanos. A tal
efecto, quien pretenda el acceso a tales profesiones, oficios o actividades deberá acreditar
esta circunstancia mediante la aportación de una certificación negativa del Registro Central
de delincuentes sexuales.

Acceso de las personas con discapacidad.

1. Las convocatorias de las pruebas selectivas correspondientes a la oferta de empleo


público, deberán incluir la reserva de un cupo no inferior al siete por ciento de las vacantes
para ser cubiertas entre personas con discapacidad, considerando como tales las definidas
en el apartado 2 del artículo 4 del texto refundido de la Ley General de derechos de las
personas con discapacidad y de su inclusión social, aprobado por el Real Decreto Legislativo
1/2013, de 29 de noviembre, siempre que superen los procesos selectivos y acrediten su
discapacidad y la compatibilidad con el desempeño de las tareas, de modo que
progresivamente se alcance el dos por ciento de los efectivos totales en cada Administración
Pública.
La reserva del mínimo del siete por ciento se realizará de manera que, al menos, el dos por
ciento de las plazas ofertadas lo sea para ser cubiertas por personas que acrediten
discapacidad intelectual y el resto de las plazas ofertadas lo sea para personas que acrediten
cualquier otro tipo de discapacidad.
El Ministerio de Hacienda y Función Pública realizará la distribución de la reserva de plazas
dando preferencia a las vacantes en Cuerpos y Escalas cuyas funciones resulten compatibles
con la existencia de una discapacidad. Dicho cupo quedará recogido, cuando corresponda,
en las convocatorias específicas.

2. La opción a estas plazas reservadas habrá de formularse en la solicitud de participación


en las convocatorias. Quienes soliciten participar por el cupo reserva de personas con
discapacidad, sea el general o el intelectual, únicamente podrán presentarse por este cupo.
La contravención de esta norma determinará la exclusión del aspirante que no la hubiese
observado.

3. Los aspirantes con discapacidad, podrán pedir en el modelo oficial de solicitud, las
adaptaciones y los ajustes razonables de tiempo y medios de las pruebas del proceso
selectivo, a fin de asegurar su participación en condiciones de igualdad. De solicitar dicha
adaptación, deberán adjuntar el Dictamen Técnico Facultativo emitido por el órgano técnico
de calificación del grado de discapacidad, acreditando de forma fehaciente las deficiencias
permanentes que han dado origen al grado de discapacidad reconocido, a efectos de que el
órgano de selección pueda valorar la procedencia o no de la concesión de la adaptación
solicitada.

4. En el supuesto de que alguno de los aspirantes con discapacidad que se haya presentado
por el cupo de reserva superase los ejercicios correspondientes, pero no obtuviera plaza por
dicho cupo de reserva, y su puntuación fuera superior a la obtenida por los aspirantes del
sistema general (libre o promoción interna) que pudieran obtener plaza, será incluido por su
orden de puntuación en el sistema de acceso general.

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5. Las plazas reservadas para personas con discapacidad que queden desiertas, no podrán
acumularse a los turnos ordinarios de acceso, salvo en las convocatorias de promoción
interna.

Funcionarios españoles de Organismos Internacionales.

Los funcionarios españoles de Organismos Internacionales podrán acceder al empleo público


siempre que posean la titulación requerida y superen los correspondientes procesos
selectivos.
La exención de la realización de pruebas encaminadas a acreditar conocimientos ya exigidos
para el desempeño de sus puestos de origen deberá solicitarse con anterioridad al último día
del plazo de presentación de solicitudes para participar en el Cuerpo o Escala y acompañará
acreditación de las convocatorias, programas y pruebas superadas, así como certificación
expedida por el Organismo internacional correspondiente de haber superado aquéllas. A
estos efectos se tendrá en cuenta lo establecido en el Real Decreto 182/1993, de 5 de
febrero.

SOLICITUDES

Las solicitudes deberán cumplimentarse electrónicamente en el modelo oficial, al que se


accederá, con carácter general, a través del Punto de Acceso General en la siguiente URL:
http://administracion.gob.es/PAG/ips, o de los registros electrónicos para la tramitación de
las inscripciones de los candidatos en los procesos selectivos que se establezcan.

Las solicitudes se presentarán preferentemente por vía electrónica. La convocatoria podrá


exigir la presentación de la misma por vía electrónica en los términos previstos en la
normativa vigente.

La presentación de la solicitud por vía electrónica se realizará haciendo uso del servicio de
Inscripción en Procesos Pruebas Selectivas del Punto de Acceso General
(http://administracion.gob.es/PAG/ips), siguiendo las instrucciones que se le indiquen,
siendo necesario identificarse mediante la plataforma de identificación y firma electrónica
Cl@ve, en cualquiera de sus modalidades.

La presentación por esta vía permitirá:


– La inscripción en línea del modelo oficial.
– Anexar documentos a la solicitud.
– El pago electrónico de las tasas.
– El registro electrónico de la solicitud.

Las solicitudes en soporte papel se efectuarán mediante cumplimentación electrónica de la


instancia en el modelo oficial (http://administracion.gob.es/PAG/ips) y su posterior
presentación en el Registro General del Ministerio convocante o en la forma establecida en el
artículo 16 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de
las Administraciones Públicas.
En cualquier caso, podrá acordarse por el órgano convocante la cumplimentación sustitutoria
en papel cuando una incidencia técnica debidamente acreditada haya imposibilitado el
funcionamiento ordinario de los sistemas.
Las solicitudes suscritas en el extranjero podrán cursarse a través de las representaciones
diplomáticas o consulares españolas correspondientes. A las mismas se acompañará el

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comprobante bancario de haber ingresado los derechos de examen en la cuenta corriente
que determine cada convocatoria.
Las solicitudes se dirigirán, como órganos convocantes, a la Subsecretaría del Ministerio al
que esté adscrito el Cuerpo o Escala, o a la Secretaría de Estado de Función Pública para los
Cuerpos que están adscritos al Ministerio de Hacienda y Función Pública a través de dicha
Secretaría de Estado.

El plazo para su presentación será de veinte días hábiles contados a partir del día siguiente
al de la fecha de publicación de la convocatoria en el «Boletín Oficial del Estado». La no
presentación de la solicitud en tiempo y forma supondrá la exclusión del aspirante.

Los errores de hecho, materiales o aritméticos, que pudieran advertirse en la solicitud


podrán subsanarse en cualquier momento de oficio o a petición del interesado.

Las solicitudes se cumplimentarán de acuerdo con las instrucciones que figuren en el Anexo
IV de cada convocatoria.

Cada convocatoria especificará el importe y el pago de la tasa por derechos de examen.


Cuando la solicitud se presente de modo electrónico, el ingreso del importe se realizará
haciendo uso del servicio Inscripción en Pruebas Selectivas del punto de acceso general
(http://administracion.gob.es/PAG/ips) en los términos previstos en la Orden HAC/729/2003,
de 28 de marzo. La constancia de correcto pago de las tasas estará avalada por el Número
de Referencia Completo (NRC) emitido por la AEAT que figurará en el justificante de registro.
Cuando la solicitud se presente en soporte papel, el importe de los derechos de examen se
ingresará, junto con el impreso de la solicitud debidamente cumplimentado, en cualquier
banco, caja de ahorros o cooperativa de crédito de las que actúan como entidades
colaboradoras en la recaudación tributaria. En la solicitud deberá constar que se ha realizado
dicho ingreso mediante validación de la entidad colaboradora a través de certificación
mecánica o, en su defecto, de sello y firma autorizada de la misma en el espacio reservado a
estos efectos.

Estarán exentas del pago de esta tasa:


a) Las personas con un grado de discapacidad igual o superior al 33 por ciento, debiendo acompañar
a la solicitud certificado acreditativo de tal condición.
No será necesario presentar este certificado cuando la condición de discapacidad haya sido reconocida
en alguna de las Comunidades Autónomas que figuran en la dirección
http://administracion.gob.es/PAG/PID. En este caso, y previa conformidad del interesado, el órgano
gestor podrá verificar esta condición mediante el acceso a la Plataforma de Intermediación de Datos
de las Administraciones Públicas ofrecido a través del servicio Inscripción en Pruebas Selectivas.
b) Las personas que figuren como demandantes de empleo durante, al menos, un mes antes de la
fecha de la convocatoria. Serán requisitos para el disfrute de la exención que, en el plazo de que se
trate, no hubieran rechazado oferta de empleo adecuado ni se hubiesen negado a participar, salvo
causa justificada, en acciones de promoción, formación o reconversión profesional y que, asimismo,
carezcan de rentas superiores, en cómputo mensual, al Salario Mínimo Interprofesional.
Estos extremos deberán verificarse, en todo caso y salvo que conste oposición expresa del interesado,
por el órgano gestor mediante el acceso a la Plataforma de Intermediación de Datos de las
Administraciones Públicas ofrecido a través del servicio Inscripción en Pruebas Selectivas.
En caso de no dar el consentimiento la certificación relativa a la condición de demandante de empleo,
con los requisitos señalados, se solicitará en la oficina de los servicios públicos de empleo. En cuanto a
la acreditación de las rentas, se realizará mediante certificado de la declaración presentada del
Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, correspondiente al último ejercicio y, en su caso, del
certificado del nivel de renta.

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c) Las familias numerosas en los términos del artículo 12.1.c) de la Ley 40/2003, de 18 de noviembre
de Protección a las Familias Numerosas. Tendrán derecho a una exención del 100 por 100 de la tasa
los miembros de familias de la categoría especial y a una bonificación del 50 por 100 los que fueran
de la categoría general. La condición de familia numerosa se acreditará mediante el correspondiente
título actualizado.
La aportación del título de familia numerosa no será necesaria cuando el mismo haya sido obtenido en
alguna de las Comunidades Autónomas que figuran en la dirección
http://administracion.gob.es/PAG/PID. En este caso, y salvo que conste oposición expresa del
interesado, el órgano gestor podrá verificar esta condición mediante el acceso a la Plataforma de
Intermediación de Datos de las Administraciones Públicas.
d) Las víctimas del terrorismo, entendiendo por tales, las personas que hayan sufrido daños físicos o
psíquicos como consecuencia de la actividad terrorista y así lo acrediten mediante sentencia judicial
firme o en virtud de resolución administrativa por la que se reconozca tal condición, su cónyuge o
persona que haya convivido con análoga relación de afectividad, el cónyuge del fallecido y los hijos de
los heridos y fallecidos.

El abono de los derechos de examen o, en su caso, la justificación de la concurrencia de


alguna de las causas de exención total o parcial del mismo deberá hacerse dentro del plazo
de presentación de solicitudes. En caso contrario se procederá a la exclusión del aspirante.
En ningún caso, el pago de la tasa de los derechos de examen o la justificación de la
concurrencia de alguna de las causas de exención total o parcial del mismo, supondrá la
sustitución del trámite de presentación, en tiempo y forma, de la solicitud de participación en
el proceso selectivo.

LISTA de admitidos y excluidos

Transcurrido el plazo de presentación de solicitudes, la autoridad convocante dictará


resolución, en el plazo máximo de un mes, declarando aprobada la lista de admitidos y
excluidos. En dicha resolución, que deberá publicarse en el «Boletín Oficial del Estado» y en
la página web del organismo convocante, se indicarán la página web y los lugares en que se
encuentren expuestas al público las listas certificadas completas de aspirantes admitidos y
excluidos, señalándose un plazo de diez días hábiles para subsanar, en su caso, los defectos
que hubieran motivado la exclusión u omisión y señalándose el lugar, fecha y hora de
comienzo del primer ejercicio de la oposición.
Las relaciones de aspirantes, tanto admitidos como excluidos, se ordenarán alfabéticamente
atendiendo a las reglas ortográficas establecidas por la Real Academia Española.
Finalizado dicho plazo, en el caso de que se hubieran producido modificaciones, éstas se
expondrán en los mismos lugares en que lo fueron las relaciones iniciales.
Sin perjuicio de que a la finalización del proceso selectivo se requiera a quienes hayan
superado el mismo la acreditación documental del cumplimiento de los requisitos de
participación, en cualquier momento del proceso selectivo el órgano convocante podrá
requerir a los aspirantes que acrediten el cumplimiento de los requisitos exigidos, y de no
acreditar los mismos, acordar su exclusión.
No procederá la devolución de los derechos de examen en los supuestos de exclusión por
causa imputable a los aspirantes, ni en caso de inasistencia al ejercicio.

TRIBUNAL calificador u órgano de selección.

El Tribunal calificador de cada proceso selectivo figurará como anexo III de la respectiva
convocatoria.
De acuerdo con el artículo 14 de la Constitución española, el Tribunal velará por el
cumplimiento del principio de igualdad de oportunidades entre ambos sexos.

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El Tribunal adoptará las medidas oportunas que permitan a los aspirantes con discapacidad,
que así lo hubieran indicado en la solicitud, poder participar en las pruebas de proceso
selectivo en igualdad de condiciones que el resto de los participantes.
El Tribunal calificador actuará con sujeción a lo dispuesto en las Leyes 39/2015, del
Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, y 40/2015, de
Régimen Jurídico del Sector Público, y demás disposiciones vigentes.
En el acta de la sesión de constitución del Tribunal podrá acordarse que los miembros
titulares y suplentes de los mismos actúen de forma indistinta.
En ningún caso, y salvo las peculiaridades del personal docente e investigador, los Órganos
de Selección podrán estar formados mayoritariamente por funcionarios pertenecientes al
mismo Cuerpo o Escala que se ha de seleccionar.
Los aspirantes podrán recusar a los miembros del Tribunal cuando concurra alguna de las
circunstancias previstas en el artículo 23 de la Ley 40/2015, de 1 de octubre.
A efectos de comunicaciones y demás incidencias, cada convocatoria determinará la sede del
Tribunal.
Los Tribunales tendrán la categoría que corresponda al Grupo del Cuerpo o Escala que se
convoque, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 30 del Real Decreto 462/2002, de 24 de
mayo, de indemnizaciones por razón del servicio.
No podrán formar parte de los Órganos de Selección de personal funcionario el personal de
elección o designación política, los altos cargos, los funcionarios interinos, el personal
eventual, ni el personal laboral.
La pertenencia a los Tribunales u Órganos de Selección, será siempre a título individual, no
pudiendo ostentarse en representación o por cuenta de nadie.
Los Órganos de Selección deberán ajustarse a los principios de imparcialidad y
profesionalidad de sus miembros, y tenderán en su composición a la paridad entre hombres
y mujeres, en cumplimiento de lo establecido en el artículo 53 de la Ley Orgánica 3/2007 de
22 de marzo para la igualdad efectiva de mujeres y hombres y en el artículo 60.1 del Texto
Refundido de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público, aprobado por el Real Decreto
Legislativo 5/2015, de 30 de octubre.

DESARROLLO del proceso selectivo.

El orden de actuación de los opositores será el que resulte del sorteo a que se refiere el
artículo 17 del Reglamento General de Ingreso del personal al servicio de la Administración
General del Estado y de Provisión de puestos de trabajo y promoción profesional de los
funcionarios civiles de la Administración General del Estado, cuyo resultado quedará recogido
en las bases específicas de cada convocatoria.
Los aspirantes serán convocados para cada ejercicio en llamamiento único, siendo excluidos
de la oposición quienes no comparezcan.
Una vez comenzado el proceso selectivo, los anuncios de celebración de los restantes
ejercicios se harán públicos, al menos, con doce horas de antelación, a la señalada para su
inicio, si se trata del mismo ejercicio, o con veinticuatro horas, si se trata de uno nuevo.
Estos anuncios se difundirán, al menos, en la página web del organismo convocante, en los
locales donde se haya celebrado el anterior y en la sede del Tribunal.
El Tribunal adoptará las medidas necesarias para garantizar que los ejercicios de la fase de
oposición que sean escritos y no deban ser leídos ante el órgano de selección, sean
corregidos sin que se conozca la identidad de los aspirantes. El Tribunal podrá excluir a
aquellos opositores en cuyas hojas de examen figuren nombres, rasgos, marcas o signos que
permitan conocer la identidad de los autores.

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En el caso de que el Tribunal haya acordado parámetros para la calificación de un ejercicio,
en desarrollo de los criterios de valoración previstos en las bases de la convocatoria, los
mismos deberán difundirse con anterioridad a la realización de dicho ejercicio. En el caso de
exámenes tipo test deberá precisarse la puntuación de las respuestas erróneas y en su caso
de las que se dejen sin responder.
Igualmente, en las actas del órgano calificador, deberá quedar constancia del desglose de
las puntuaciones otorgadas y el cálculo de las mismas. En el caso de ejercicio tipo test,
deberá hacerse pública la plantilla de soluciones correctas utilizada por el Tribunal.
El Tribunal podrá requerir, en cualquier momento del proceso selectivo, la acreditación de la
identidad de los aspirantes. Asimismo, en cualquier momento del procedimiento, si el
Tribunal tuviera conocimiento de que alguno de los aspirantes no cumple cualquiera de los
requisitos exigidos en la convocatoria, deberá proponer su exclusión a la autoridad
convocante, o en su caso pondrá en conocimiento de la misma el que pudiera concurrir esta
circunstancia para que, previas las comprobaciones necesarias, se resuelva al respecto. Sin
perjuicio de lo anterior, en el caso de acceso por promoción interna, el Tribunal propondrá al
órgano convocante la exclusión de los candidatos que, a la vista de la certificación aportada
para la valoración de sus méritos, no reúnan los requisitos para participar por este turno.
Concluido cada uno de los ejercicios de la oposición, el Tribunal hará públicas, en la página
web del organismo convocante, en el lugar o lugares de su celebración y en la sede del
Tribunal, la relación de aspirantes que hayan alcanzado el mínimo establecido para
superarlo, con indicación de la puntuación obtenida.

SUPERACIÓN del proceso selectivo.

Finalizada la fase de oposición o concurso-oposición, el Tribunal hará pública la relación de


aspirantes que la hayan superado, por orden de puntuación, en la página web del
organismo, en los locales en donde se haya celebrado la última prueba, así como en la sede
del Tribunal.
Dicha relación se elevará a la autoridad convocante, que la publicará en el «Boletín Oficial
del Estado», disponiendo los aspirantes propuestos de un plazo de veinte días hábiles, desde
el día siguiente al de la publicación oficial, para la presentación de la documentación
acreditativa del cumplimiento de los requisitos exigidos en la convocatoria.
Si el proceso selectivo no consta de más fases que las de oposición o concurso-oposición, a
los aspirantes que hayan acreditado el cumplimiento de los requisitos exigidos en la
convocatoria se les nombrará funcionarios de carrera.
Si el proceso selectivo incluye una fase de curso selectivo y/o periodo de prácticas, a los
aspirantes que hayan acreditado el cumplimiento de los requisitos exigidos en la
convocatoria, se les nombrará funcionarios en prácticas, y a los que superen esta fase,
funcionarios de carrera.
Dicha relación se elevará a la autoridad convocante, que la publicará en el «Boletín Oficial
del Estado», disponiendo los aspirantes propuestos de un plazo de veinte días hábiles, desde
la publicación oficial, para la presentación de la documentación acreditativa del cumplimiento
de los requisitos exigidos en la convocatoria.
Los órganos de selección no podrán proponer el acceso a la condición de funcionarios de un
número superior de aprobados al de plazas convocadas, excepto cuando así lo prevea la
propia convocatoria.
La adjudicación de los puestos entre los aspirantes que superen el proceso selectivo se
efectuará según la petición de destino de acuerdo con la puntuación total obtenida, excepto
lo previsto en el artículo 9 del Real Decreto 2271/2004, de 3 de diciembre, por el que se

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regula el acceso al empleo público y la provisión de puestos de trabajo de personas con
discapacidad.
Los puestos de trabajo que vayan a ser ofrecidos como destino y que impliquen la
participación directa o indirecta en el ejercicio de las potestades públicas o en la salvaguardia
de los intereses generales del Estado y de las Administraciones Públicas, quedarán
reservados a los aspirantes de nacionalidad española.

PROMOCIÓN INTERNA

La promoción interna consiste en el ascenso desde Cuerpos o Escalas de un Grupo de


titulación a otro del inmediato superior o en el acceso a Cuerpos o Escalas del mismo Grupo
de titulación.

NORMAS GENERALES DE LA PROMOCIÓN INTERNA

Sistemas selectivos

La promoción interna se efectuará mediante el sistema de oposición o concurso-oposición,


con sujeción a los principios de igualdad, mérito, capacidad y publicidad.
En el sistema de concurso-oposición las convocatorias podrán fijar una puntuación mínima
para acceder a la fase de oposición.
En ningún caso la puntuación obtenida en la fase de concurso podrá aplicarse para superar
los ejercicios de la fase de oposición.

Certificado de servicios

En las convocatorias de acceso por promoción interna, los aspirantes que superen la fase de
oposición dispondrán de un plazo de veinte días hábiles, contados a partir del día siguiente al
de publicación de las listas de aprobados de la fase de oposición, para presentar ante el
órgano convocante una certificación expedida por los servicios de personal de los Ministerios
u Organismos donde presten o, en su caso, hayan prestado sus servicios, en la que consten
los méritos a valorar en la fase de concurso, según modelo que figurará como anexo V de la
correspondiente convocatoria específica.
Los méritos a valorar deberán poseerse a la fecha de la publicación de la convocatoria en el
«Boletín Oficial del Estado».
La no presentación de dicho anexo V en el plazo señalado supondrá la no valoración al
aspirante de la fase de concurso.

En el caso de funcionarios en servicio activo en la Administración del Estado en el Cuerpo o


Escala desde el que participen en el proceso, que no insten la valoración de otros méritos
que no sean los que figuren inscritos en el Registro Central de Personal, la aportación de
este certificado podrá ser suplida por la consulta y por parte de la Administración de los
datos obrantes en el mismo, que serán los que se tengan en cuenta en la valoración de la
fase de concurso. En el plazo señalado en el primer párrafo, el candidato deberá dar su
conformidad con la información que consta de su expediente en el Registro Central de
Personal, mediante anexo VI, que figurará en la correspondiente convocatoria específica,
dirigido al órgano convocante. El candidato podrá consultar la información de su expediente
mediante la extracción automática de un informe sobre su expediente personal en el Portal
Funciona.

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Publicación de la valoración de méritos

El Tribunal calificador publicará en la página web del organismo convocante, en el lugar o


lugares de la celebración de la fase de oposición, en la sede del Tribunal la relación que
contenga la valoración provisional de méritos de la fase de concurso, con indicación de la
puntuación obtenida en cada mérito y la total. Los aspirantes dispondrán de un plazo de diez
días hábiles, a contar a partir del siguiente al de la publicación de dicha relación, para
efectuar las alegaciones pertinentes. Finalizado dicho plazo, el Tribunal publicará la relación
con la valoración definitiva de la fase de concurso.

Convocatorias de promoción interna

Las pruebas de promoción interna en las que habrán de respetarse los principios de
igualdad, mérito, capacidad y publicidad, podrán llevarse a cabo en convocatorias
independientes de las de ingreso cuando, por conveniencia de la planificación general de los
recursos humanos, así lo autorice el Gobierno o el órgano competente de las demás
Administraciones Públicas.

Requisitos de participación

Para participar en pruebas de promoción interna los Funcionarios deberán tener una
antigüedad de, al menos, dos años en el Cuerpo o Escala a que pertenezcan el día de la
finalización del plazo de presentación de solicitudes de participación y poseer la titulación y el
resto de los requisitos establecidos con carácter general para el acceso al Cuerpo o Escala en
el que aspiran a ingresar.

Promoción desde Cuerpos o Escalas de un Grupo de Titulación a otro del


inmediato superior

Características de las pruebas

En las convocatorias podrá establecerse la exención de las pruebas sobre aquellas materias
cuyo conocimiento se haya acreditado suficientemente en las de ingreso al Cuerpo o Escala
de origen.

Derechos de los Funcionarios de Promoción Interna

Los Funcionarios que accedan a otros Cuerpos y Escalas por el turno de promoción interna
tendrán, en todo caso, preferencia para cubrir los puestos vacantes de la respectiva
convocatoria sobre los aspirantes que no procedan de este turno.
El Ministerio de Hacienda y Función Pública, a propuesta del Ministerio u organismo en el
que estén destinados los aspirantes aprobados en el turno de promoción interna y previa
solicitud de éstos, podrá autorizar que se les adjudique destino dentro del mismo, en el
puesto que vinieran desempeñando o en otros puestos vacantes dotados
presupuestariamente existentes en el Municipio, siempre que sean de necesaria cobertura y
se cumplan los requisitos establecidos en la Relación de Puestos de Trabajo. En este caso,
quedarán excluidos del sistema de adjudicación de destinos por el orden de puntuación
obtenido en el proceso selectivo.
Las convocatorias podrán excluir la posibilidad prevista en el párrafo anterior.

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Los Funcionarios de promoción interna podrán conservar, a petición propia, el Grado
personal que hubieran consolidado, siempre que se encuentre incluido en el intervalo de
niveles correspondiente al Cuerpo o Escala a que accedan. El tiempo de servicios prestados en
los de origen en las anteriores condiciones podrá ser de aplicación, a su solicitud, para la
consolidación del Grado personal en el nuevo Cuerpo o Escala.

Acumulación de vacantes
Las vacantes convocadas para promoción interna que queden desiertas, por no haber obtenido los
aspirantes la puntuación mínima exigida para la superación de las correspondientes pruebas, se
acumularán a las que se ofrezcan al resto de los aspirantes de acceso libre, salvo en el caso
de convocatorias independientes de promoción interna.
3. Promoción a Cuerpos o Escalas del mismo Grupo de Titulación

Procedimiento de Promoción
La promoción a Cuerpos o Escalas del mismo Grupo de titulación deberá efectuarse, con respeto a los
principios de mérito y capacidad, entre Funcionarios que desempeñen actividades sustancialmente
coincidentes o análogas en su contenido profesional y en su nivel técnico.
En las convocatorias para el acceso a Cuerpos o Escalas por este procedimiento deberá establecerse
la exención de las pruebas encaminadas a acreditar los conocimientos ya exigidos para el acceso al
Cuerpo o Escala de origen, pudiendo valorarse los cursos y programas de formación superados.

ii) REGISTRO DE PERSONAL Y GESTIÓN INTEGRADA DE RECURSOS HUMANOS.

Este instrumento, regulado en el art. 71 del EBEP, tiene por finalidad proporcionar a la
Administración la información precisa sobre la situación e historia profesional de sus empleados,
empezando por el número de efectivos.

Artículo 71. Registros de personal y Gestión integrada de recursos humanos.


1. Cada Administración Pública constituirá un Registro en el que se inscribirán los datos relativos al
personal contemplado en los artículos 2 y 5 del presente Estatuto y que tendrá en cuenta las
peculiaridades de determinados colectivos.
2. Los Registros podrán disponer también de la información agregada sobre los restantes recursos
humanos de su respectivo sector público.
3. Mediante convenio de Conferencia Sectorial se establecerán los contenidos mínimos comunes de los
Registros de personal y los criterios que permitan el intercambio homogéneo de la información entre
Administraciones, con respeto a lo establecido en la legislación de protección de datos de carácter
personal.
4. Las Administraciones Públicas impulsarán la gestión integrada de recursos humanos.
5. Cuando las Entidades Locales no cuenten con la suficiente capacidad financiera o técnica, la
Administración General del Estado y las Comunidades Autónomas cooperarán con aquéllas a los
efectos contemplados en este artículo

PRINCIPIOS Y PROCESOS SELECTIVOS.

El RD 364/1995, 10 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento General de Ingreso del


Personal al servicio de la Administración general del Estado y de Provisión de Puestos de Trabajo y
Promoción Profesional de los Funcionarios Civiles de la Administración General del Estado, en su
Título I, Capítulo I, sobre normas generales de ingreso en Cuerpos o Escalas de funcionarios
regula:

Artículo 4. Sistemas selectivos.


1. El ingreso del personal funcionario se llevará a cabo a través de los sistemas de oposición, concurso
oposición o concurso libres, en los que se garanticen, en todo caso, los principios de igualdad, mérito
y capacidad, así como el de publicidad. La oposición será el sistema ordinario de ingreso, salvo

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cuando, por la naturaleza de las funciones a desempeñar, sea más adecuada la utilización del
concurso-oposición y, excepcionalmente, del concurso.
2. La oposición consiste en la celebración de una o más pruebas para determinar la capacidad y la
aptitud de los aspirantes y fijar su orden de prelación; el concurso, en la comprobación y calificación
de los méritos de los aspirantes y en el establecimiento del orden de prelación de los mismos, y el
concurso-oposición, en la sucesiva celebración de los dos sistemas anteriores.

Artículo 5. Características de las pruebas selectivas.


1. Los procedimientos de selección serán adecuados al conjunto de puestos de trabajo que pueden
ser desempeñados por los funcionarios de carrera de los Cuerpos o Escalas correspondientes.
2. A tal efecto, los procedimientos de selección deberán consistir en pruebas de conocimientos
generales o específicos. Pueden incluir la realización de «test» psicotécnicos, entrevistas y
cualesquiera otros sistemas que aseguren la objetividad y racionalidad del proceso selectivo. Salvo
excepciones debidamente justificadas, en los procedimientos de selección que consten de varios
ejercicios, al menos uno deberá tener carácter práctico.

Artículo 6. Descentralización de las pruebas.


Las convocatorias podrán determinar que en aquellos procesos selectivos en que concurran
circunstancias especiales, la totalidad o parte de las pruebas se celebren de forma descentralizada.

Por su parte, El Real Decreto Legislativo 5/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el
texto refundido de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público (TREBEP) hace referencia a ellos
en su art.:

Artículo 61. Sistemas selectivos.


1. Los procesos selectivos tendrán carácter abierto y garantizarán la libre concurrencia, sin perjuicio
de lo establecido para la promoción interna y de las medidas de discriminación positiva previstas en
este Estatuto.
Los órganos de selección velarán por el cumplimiento del principio de igualdad de oportunidades entre
sexos.
2. Los procedimientos de selección cuidarán especialmente la conexión entre el tipo de pruebas a
superar y la adecuación al desempeño de las tareas de los puestos de trabajo convocados,
incluyendo, en su caso, las pruebas prácticas que sean precisas.
Las pruebas podrán consistir en la comprobación de los conocimientos y la capacidad analítica de los
aspirantes, expresados de forma oral o escrita, en la realización de ejercicios que demuestren la
posesión de habilidades y destrezas, en la comprobación del dominio de lenguas extranjeras y, en su
caso, en la superación de pruebas físicas.
3. Los procesos selectivos que incluyan, además de las preceptivas pruebas de capacidad, la
valoración de méritos de los aspirantes sólo podrán otorgar a dicha valoración una puntuación
proporcionada que no determinará, en ningún caso, por sí misma el resultado del proceso selectivo.
4. Las Administraciones Públicas podrán crear órganos especializados y permanentes para la
organización de procesos selectivos, pudiéndose encomendar estas funciones a los Institutos o
Escuelas de Administración Pública.
5. Para asegurar la objetividad y la racionalidad de los procesos selectivos, las pruebas podrán
completarse con la superación de cursos, de periodos de prácticas, con la exposición curricular por los
candidatos, con pruebas psicotécnicas o con la realización de entrevistas. Igualmente podrán
exigirse reconocimientos médicos.
6. Los sistemas selectivos de funcionarios de carrera serán los de oposición y concurso-oposición
que deberán incluir, en todo caso, una o varias pruebas para determinar la capacidad de los
aspirantes y establecer el orden de prelación.
Sólo en virtud de ley podrá aplicarse, con carácter excepcional, el sistema de concurso que
consistirá únicamente en la valoración de méritos.
7. Los sistemas selectivos de personal laboral fijo serán los de oposición, concurso-oposición, con las
características establecidas en el apartado anterior, o concurso de valoración de méritos.

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Las Administraciones Públicas podrán negociar las formas de colaboración que en el marco de los
convenios colectivos fijen la actuación de las organizaciones sindicales en el desarrollo de los procesos
selectivos.
8. Los órganos de selección no podrán proponer el acceso a la condición de funcionario de un número
superior de aprobados al de plazas convocadas, excepto cuando así lo prevea la propia
convocatoria.
No obstante lo anterior, siempre que los órganos de selección hayan propuesto el nombramiento de
igual número de aspirantes que el de plazas convocadas, y con el fin de asegurar la cobertura de las
mismas, cuando se produzcan renuncias de los aspirantes seleccionados, antes de su
nombramiento o toma de posesión, el órgano convocante podrá requerir del órgano de selección
relación complementaria de los aspirantes que sigan a los propuestos, para su posible nombramiento
como funcionarios de carrera

ORGANOS DE SELECCIÓN

Son órganos de selección los Tribunales y la Comisión Permanente de Selección:

1. Los Tribunales: Serán nombrados, salvo excepción, en cada convocatoria y estarán


constituidos por un número impar de miembros, Funcionarios de carrera, no inferior a cinco y
la totalidad de sus miembros deberá poseer un nivel de titulación igual o superior al exigido para el
ingreso en el Cuerpo o Escala de que se trate.

2. Comisión Permanente de Selección, adscrita al Organismo Autónomo Instituto Nacional


de Administración Pública, dependiente de la Secretaría de Estado para la Función Pública
(entiéndase S.E.A.P.) y estará compuesta de: un Presidente que será el titular de la Subdirección
de Selección del Instituto Nacional de Administración Pública. El Presidente cesará en sus funciones
al hacerlo en el puesto de trabajo que determinó su nombramiento; Siete Vocales nombrados
libremente por el Secretario de Estado de Administraciones Públicas, cuatro vocales a propuesta
del titular de la Dirección General de Función Pública, y los tres restantes así como el Secretario a
propuesta del Director del Instituto Nacional de Administraciones Públicas, de acuerdo con el
principio de especialidad y entre personas con experiencia práctica en las materias que componen
los programas de los procesos selectivos.
Deberán ser funcionarios de carrera de Cuerpos o Escalas para cuyo acceso sea requisito un
nivel de titulación igual o superior al del Cuerpo o Escala en cuya selección vayan a intervenir;
Un Secretario que actuará con voz y voto será nombrado entre funcionarios de la
Subdirección de Selección del Instituto Nacional de Administración Pública.

 Se nombran para el desarrollo y calificación de aquellas pruebas selectivas en que el elevado


número de aspirantes y el nivel de titulación o especialización exigidos así lo aconseje.
 Se podrán constituir Unidades que colaboren con la Comisión Permanente y que estarán
compuestas por un Presidente y Cuatro Vocales nombrados por el Director del Instituto
Nacional de Administración Pública.
 El Presidente de la Comisión podrá nombrar Comisiones Delegadas compuestas por tres
miembros.
 Los Órganos de Selección serán colegiados y su composición deberá ajustarse a los principios
de imparcialidad y profesionalidad de sus miembros, y se atenderá, asimismo, a la paridad
entre mujer y hombre.
 El personal de elección o de designación política, los Funcionarios interinos y el personal
eventual no podrán formar parte de los Órganos de Selección.
 La pertenencia a Órganos de Selección será siempre a título individual, no pudiendo
ostentarse ésta en representación o por cuanta de nadie.
 No podrán estar formados mayoritariamente por Funcionarios pertenecientes al mismo Cuerpo
o Escala.
 No podrán formar parte aquellos Funcionarios que hubiesen realizado tareas de preparación
de aspirantes a pruebas selectivas en los cinco años anteriores.

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 Podrán disponer la incorporación de Asesores especialistas.
 Los miembros deberán abstenerse cuando se den las circunstancias previstas en el artículo 28
de la Ley de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas, o sea:
 Tener interés personal en el asunto de que se trate.
 Tener parentesco de consanguinidad dentro del cuarto grado o de afinidad dentro del
segundo con cualquiera de los interesados.
Contra las resoluciones de los Órganos de Selección podrá interponerse el Recurso de Alzada ante la
Autoridad que haya nombrado a su Presidente, en el plazo de un mes a contar desde el día siguiente
a la notificación

BREVE REFERENCIA A LOS SISTEMAS DE SELECCIÓN Y NOMBRAMIENTO DE


FUNCIONARIOS INTERINOS Y AL PERSONAL LABORAL.

Funcionarios interinos (artículo 10 del Estatuto y 27 del Real decreto 364/1995).-


Son funcionarios interinos los que, por razones expresamente justificadas de necesidad y
urgencia, son nombrados como tales para el desempeño de funciones propias de funcionarios de
carrera, cuando se dé alguna de las siguientes circunstancias:

a) La existencia de plazas vacantes cuando no sea posible su cobertura por funcionarios de


carrera. En este supuesto, las plazas vacantes desempeñadas por funcionarios interinos
deberán incluirse en la oferta de empleo correspondiente al ejercicio en que se produce su
nombramiento y, si no fuera posible, en la siguiente, salvo que se decida su amortización
b) La sustitución transitoria de los titulares.
c) La ejecución de programas de carácter temporal, que no podrán tener una duración superior
a tres años, ampliable hasta doce meses más por las leyes de Función Pública que se dicten
en desarrollo de este Estatuto (modificado por Ley 15/2014).
d) El exceso o acumulación de tareas por plazo máximo de seis meses, dentro de un periodo
de doce meses.
Las circunstancias c) y d) son dos nuevos conceptos introducidos por el Estatuto

La SELECCIÓN de funcionarios interinos habrá de realizarse mediante procedimientos


ágiles que respetarán en todo caso los principios de igualdad, mérito, capacidad y publicidad.
El CESE de los funcionarios interinos se producirá, además de por las causas previstas en
el artículo 63 del Estatuto para los Funcionarios de carrera (renuncia, pérdida de la nacionalidad,
jubilación, separación del servicio e inhabilitación), cuando finalice la causa que dio lugar a su
nombramiento.
A los funcionarios interinos les será aplicable, en cuanto sea adecuado a la naturaleza de su
condición, el régimen general de los funcionarios de carrera.
El nombramiento del personal funcionario interino se efectuará por el Subsecretario del
Departamento al que figuren adscritos los correspondientes Cuerpos y Escalas o por el Director
general de la Función Pública, cuando se trate de Cuerpos y Escalas dependientes de la Secretaría
de Estado de las Administraciones Públicas.
Los funcionarios interinos deberán reunir, en todo caso, los requisitos generales de
titulación y las demás condiciones exigidas para participar en las pruebas de acceso a los
correspondientes Cuerpos o Escalas como funcionarios de carrera.
En junio del año 2002 el Ministro de la Presidencia (ahora de Hacienda y Administraciones
Públicas) dicta una Orden por la que se establecen las normas para la selección y nombramiento
de personal funcionario interino. En síntesis son las siguientes:

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20
o Para efectuar el nombramiento de personal funcionario interino se requerirá autorización del
Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas.
o Para realizar la selección de personal funcionario interino se requerirá el informe favorable
de la Dirección General de la Función Pública al proceso de selección y a las bases de la
convocatoria del mismo.
o Con carácter general, se realizará mediante concurso, ajustado a los siguientes criterios:
a) A la experiencia profesional corresponderá entre el 30 y el 70 por 100 del valor
total del baremo
b) A los conocimientos, cursos de formación y formación académica
corresponderá hasta el 70 por 100 del valor total del baremo. Podrá valorarse,
con hasta el 50 por 100 del valor total asignado en el baremo a los méritos
de este apartado b), la superación de ejercicios en pruebas selectivas de acceso,
como funcionario de carrera, a Cuerpos o Escalas del mismo o superior grupo de ti-
tulación e igual ámbito funcional que el correspondiente al Cuerpo o Escala al que se
pretende acceder, siempre y cuando éstas se hubieran celebrado en los dos años
anteriores.

Con carácter excepcional, cuando las funciones y el contenido práctico de los puestos a
cubrir exijan que los candidatos superen una entrevista o una prueba práctica para demostrar su
idoneidad, podrá realizarse mediante concurso-oposición, en cuyo caso, las proporciones del
baremo y los méritos a valorar en la fase de concurso se ajustarán a los criterios del número 1
anterior.

En cada proceso selectivo se constituirá un Tribunal, designado al efecto. Si el candidato


seleccionado no poseyera la nacionalidad española y la selección se hubiera realizado por concurso,
deberá realizarse una prueba en la que se compruebe que posee un nivel adecuado de comprensión
y expresión oral y escrita de la lengua castellana, salvo que el conocimiento de esta lengua se
dedujera de su origen o pudiera acreditarlo documentalmente. En los casos en los que se realice la
selección por concurso-oposición, al menos una prueba deberá posibilitar evaluar dicho conocimiento
de la lengua castellana.

En Instituciones Penitenciarias corresponde al Director General de Gestión de Recursos


(ahora Secretario General), por delegación del Ministro del Interior "Convocar y seleccionar la
provisión de puestos de trabajo como interinos" y por delegación del Subsecretario del
Interior "El nombramiento del personal interino”.

Selección de Personal Laboral (Artículo 10 del Estatuto y Art° 28-35 del Real decreto 364/1995)

Es personal laboral el que en virtud de contrato de trabajo formalizado por escrito, en


cualquiera de las modalidades de contratación de personal previstas en la legislación laboral, presta
servicios retribuidos por las Administraciones Públicas. En función de la duración del contrato
éste podrá ser fijo, por tiempo indefinido o temporal.

Las Leyes de Función Pública que se dicten en desarrollo de este Estatuto establecerán los
criterios para la determinación de los puestos de trabajo que pueden ser desempeñados por
personal laboral, respetando en todo caso las funciones reservadas en exclusiva al personal
Funcionario.

13
21
El Personal Laboral no podrá ejercer funciones que impliquen la participación directa
o indirecta en el ejercicio de las potestades públicas o en la salvaguardia de los intereses generales
del Estado y de las Administraciones Públicas, ya que esta es una tarea que corresponde
exclusivamente a los Funcionarios Públicos en los términos que en la Ley de desarrollo de cada
Administración Pública se establezca.

Son características diferenciadoras de la relación laboral del Personal Funcionario


respecto del Personal Laboral entre otras:

 La relación funcionarial se produce por acto administrativo de nombramiento y


aceptación del mismo mediante toma de posesión. La relación laboral se produce
mediante celebración de contrato, escrito o verbal, expreso o tácito.

 Los actos de la Administración Pública en el caso del Personal Funcionario son


recurribles ante los órganos jurisdiccionales del orden contencioso-administrativo.

Los actos de la Administración Pública en el caso del Personal Laboral son recurribles ante
los órganos jurisdiccionales del orden social.

El artículo 15 (vigente) de la Ley 30/84 contempla dos clases de contratos:

1. Contratos de personal laboral: En los que distingue los contratos de personal laboral
fijo, que requerirán que los correspondientes puestos figuren detallados en las respectivas
relaciones de puestos de trabajo y los contratos de trabajo de duración determinada y
contratos de personal laboral eventual, cuando se trate de realizar tareas de carácter no
permanente, en cuyo caso estos puestos no figurarán en las relaciones de puestos de
trabajo. Este personal no se regula por la legislación administrativa, sino por la legislación
laboral (Estatuto de los Trabajadores y Convenios Colectivos)

2. Contratos para la realización de trabajos específicos y no habituales: La Ley 30/84


establece que "no podrán celebrarse por las Administraciones Públicas contratos de
colaboración temporal en régimen de derecho administrativo", pero sin embargo sí permite
celebrar excepcionalmente contratos por las Administraciones públicas con personal para la
realización de trabajos específicos y concretos no habituales, que se someterán a la
legislación de contratos del Estado.

Personal fijo.- De acuerdo con lo previsto en la oferta de empleo público, los


Departamentos Ministeriales convocarán, previo informe favorable de la Dirección General de la
Función Pública, los procesos selectivos. La promoción interna o la redistribución de efectivos se
regirá por los convenios colectivos.

Los sistemas selectivos serán la oposición, el concurso-oposición y el concurso. Los órganos


de selección estarán constituidos por un número impar de miembros, de los cuales, al menos uno,
será propuesto por los representantes de los trabajadores. Se aplicarán en los procesos selectivos
las mismas normas existentes para el ingreso de Funcionarios

La formalización de los contratos se efectuará por el órgano competente, que generalmente


será el Subsecretario del Departamento Ministerial.

Personal no permanente.- Los Departamentos Ministeriales, previo informe favorable del


Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, procederán a la contratación del personal laboral

14
22
no permanente conforme a los principios de mérito y capacidad y ajustándose a las normas
generales de contratación del personal laboral.

En cada Departamento existirá un Registro de Personal laboral no permanente. Sus


inscripciones y anotaciones deberán comunicarse, en todo caso, al Registro Central de Personal.

En Instituciones Penitenciarias corresponde al Secretario General de Instituciones


Penitenciarias, por delegación del Ministro del Interior "La convocatoria y resolución de concursos y
pruebas selectivas, tanto en régimen de promoción interna como de acceso libre, del personal
laboral". Al Subdirector General de Recursos Humanos de Instituciones Penitenciarias le
corresponde, por delegación del Subsecretario del Interior, "La formalización de contratos para
personal fijo y temporal, y, en su caso, de las cláusulas adicionales de los mismos" y "La resolución y
suspensión de los contratos, (excepto la suspensión de contratos de trabajo en el supuesto de
maternidad, adopción o acogimiento de menores de seis años y de incapacidad temporal, que se
delegan en los Directores o Gerentes de los Centros Penitenciarios), y la modificación de las
condiciones laborales".

3. ADQUISIÓN Y PÉRDIDA DE LA CONDICIÓN DE FUNCIONARIO PÚBLICO

Artículo 62. Adquisición de la condición de funcionario de carrera.


1. La condición de funcionario de carrera se adquiere por el cumplimiento sucesivo de los siguientes
requisitos:

a) Superación del proceso selectivo.


b) Nombramiento por el órgano o autoridad competente, que será publicado en el Diario Oficial
correspondiente.
c) Acto de acatamiento de la Constitución y, en su caso, del Estatuto de Autonomía correspondiente y
del resto del Ordenamiento Jurídico (Consiste en un acto administrativo en el momento de la toma de
posesión como Funcionario de carrera).
d) Toma de posesión dentro del plazo que se establezca (Este se realizará en el plazo máximo de un
mes desde que su nombramiento se publica en el Diario Oficial)

2. A efectos de lo dispuesto en el apartado 1.b) anterior, no podrán ser funcionarios y quedarán sin
efecto las actuaciones relativas a quienes no acrediten, una vez superado el proceso selectivo, que
reúnen los requisitos y condiciones exigidos en la convocatoria.

Son causas de pérdida de la condición de Funcionario de carrera conforme al Art.


63 del Estatuto:

CAPÍTULO II
Pérdida de la relación de servicio

Artículo 63. Causas de pérdida de la condición de funcionario de carrera.


Son causas de pérdida de la condición de funcionario de carrera:

a) La renuncia a la condición de funcionario.


b) La pérdida de la nacionalidad.
c) La jubilación total del funcionario.
d) La sanción disciplinaria de separación del servicio que tuviere carácter firme.
e) La pena principal o accesoria de inhabilitación absoluta o especial para cargo público que tuviere
carácter firme.

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Artículo 64. Renuncia.
1. La renuncia voluntaria a la condición de funcionario habrá de ser manifestada por escrito y será
aceptada expresamente por la Administración, salvo lo dispuesto en el apartado siguiente.
2. No podrá ser aceptada la renuncia cuando el funcionario esté sujeto a expediente disciplinario o
haya sido dictado en su contra auto de procesamiento o de apertura de juicio oral por la comisión de
algún delito.
3. La renuncia a la condición de funcionario no inhabilita para ingresar de nuevo en la Administración
Pública a través del procedimiento de selección establecido.

Artículo 65. Pérdida de la nacionalidad.


La pérdida de la nacionalidad española o la de cualquier otro Estado miembro de la Unión Europea o
la de aquellos Estados a los que, en virtud de tratados internacionales celebrados por la Unión
Europea y ratificados por España, les sea de aplicación la libre circulación de trabajadores, que haya
sido tenida en cuenta para el nombramiento, determinará la pérdida de la condición de funcionario
salvo que simultáneamente se adquiera la nacionalidad de alguno de dichos Estados.

Artículo 66. Pena principal o accesoria de inhabilitación absoluta o especial para cargo
público.
La pena principal o accesoria de inhabilitación absoluta cuando hubiere adquirido firmeza la sentencia
que la imponga produce la pérdida de la condición de funcionario respecto a todos los empleos o
cargos que tuviere.
La pena principal o accesoria de inhabilitación especial cuando hubiere adquirido firmeza la sentencia
que la imponga produce la pérdida de la condición de funcionario respecto de aquellos empleos o
cargos especificados en la sentencia.

* También por la sanción disciplinaria de separación del servicio que tuviere


carácter firme.
La sanción disciplinaria firme de separación del servicio impuesta al Funcionario como
consecuencia de sanción administrativa mediante un procedimiento disciplinario lleva consigo
la pérdida de la condición de Funcionario con la imposibilidad de rehabilitación y el
impedimento de poder obtener otro puesto de trabajo como tal Funcionario.

Artículo 67. Jubilación.


1. La jubilación de los funcionarios podrá ser:

a) Voluntaria, a solicitud del funcionario.


b) Forzosa, al cumplir la edad legalmente establecida.
c) Por la declaración de incapacidad permanente para el ejercicio de las funciones propias de su
cuerpo o escala, o por el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente
absoluta o, incapacidad permanente total en relación con el ejercicio de las funciones de
su cuerpo o escala.

2. Procederá la jubilación voluntaria, a solicitud del interesado, siempre que el funcionario reúna los
requisitos y condiciones establecidos en el Régimen de Seguridad Social que le sea aplicable.
3. La jubilación forzosa se declarará de oficio al cumplir el funcionario los sesenta y cinco años
de edad.
No obstante, en los términos de las leyes de Función Pública que se dicten en desarrollo de este
Estatuto, se podrá solicitar la prolongación de la permanencia en el servicio activo como
máximo hasta que se cumpla setenta años de edad. La Administración Pública competente
deberá de resolver de forma motivada la aceptación o denegación de la prolongación.
De lo dispuesto en los dos párrafos anteriores quedarán excluidos los funcionarios que tengan normas
estatales específicas de jubilación.
4. Con independencia de la edad legal de jubilación forzosa establecida en el apartado 3, la edad de la
jubilación forzosa del personal funcionario incluido en el Régimen General de la Seguridad Social será,

16
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en todo caso, la que prevean las normas reguladoras de dicho régimen para el acceso a la pensión de
jubilación en su modalidad contributiva sin coeficiente reductor por razón de la edad.

Prolongación de la edad de jubilación

El procedimiento se iniciará a solicitud del Funcionario mediante escrito dirigido al órgano


Competente con una antelación mínima de dos meses a la fecha en la que el Funcionario
cumpla la edad de jubilación forzosa.
El órgano dictará resolución sobre la prolongación de su permanencia en el servicio activo,
dentro del plazo de un mes a contar desde la fecha de entrada en el Registro del órgano
competente. La resolución se notificará al interesado y se comunicará al Centro de destino y al
Registro Central de Personal.
La resolución negativa de la solicitud será motivada y la misma sólo podrá estar
fundada en la carencia por el interesado del requisito de edad o en el hecho de haber
presentado la solicitud fuera de plazo.
Si antes de los quince días anteriores a la fecha del cumplimiento de la edad de jubilación
forzosa, el órgano competente no hubiera dictado resolución sobre la prolongación de la
permanencia en servicio activo, se entenderá estimada la solicitud del interesado.
Los Funcionarios que se encuentren en situaciones administrativas distintas a la de servicio
activo pueden igualmente solicitar esta prolongación.
El Funcionario podrá poner fin a la prolongación de la permanencia en servicio activo
comunicando al órgano competente la fecha prevista por él para su jubilación forzosa por
edad, con al menos, tres meses de antelación a la fecha de jubilación solicitada.
La resolución será adoptada por el Subsecretario del Ministerio correspondiente, que en el
ámbito de Instituciones Penitenciarias, el Subsecretario del Ministerio del Interior la delega en el
Subdirector General de Recursos Humanos de II.PP.

Rehabilitación de la condición de Funcionario

Artículo 68. Rehabilitación de la condición de funcionario.


1. En caso de extinción de la relación de servicios como consecuencia de pérdida de la nacionalidad o
jubilación por incapacidad permanente para el servicio, el interesado, una vez desaparecida la causa
objetiva que la motivó, podrá solicitar la rehabilitación de su condición de funcionario, que le será
concedida.
2. Los órganos de gobierno de las Administraciones Públicas podrán conceder, con carácter excepcional,
la rehabilitación, a petición del interesado, de quien hubiera perdido la condición de funcionario por haber
sido condenado a la pena principal o accesoria de inhabilitación, atendiendo a las circunstancias y entidad
del delito cometido. Si transcurrido el plazo para dictar la resolución, no se hubiera producido de forma
expresa, se entenderá desestimada la solicitud.
Actualmente y en el ámbito de la Administración General del Estado, tenemos respecto de la
"Rehabilitación de la pérdida de la condición de Funcionario" de conformidad con lo regulado en
el R.D. 2669/1998, de 11 de Diciembre:

 Para solicitar la rehabilitación de los condenados a penas principales o


accesorias de inhabilitación absoluta o especial, es requisito imprescindible haber
extinguido la responsabilidad penal y la civil derivada del delito cometido. Es
competente para acordar la rehabilitación el Consejo de Ministros previa
instrucción del procedimiento en la Dirección General de la Función Pública.

17
25
 En los casos de pérdida de la nacionalidad española o, en su caso, cambio de dicha
nacionalidad, se podrá solicitar la rehabilitación no solo si se recupera la misma, sino
también si se adquiere otra nacionalidad que permita el ingreso al Cuerpo o Escala al
que perteneció. Al igual que en los casos de pérdida de la condición de Funcionario por
jubilación por incapacidad, el órgano competente para acordar la rehabilitación es el
Subsecretario del Ministerio correspondiente al último destino, si es en los Servicios
Centrales, o los Delegados del Gobierno en los Servicios Periférico.

[***]

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Actualidad Administrativa nº 2, febrero 2017, Nº 2, 1 de feb. de 2017,

ANEXO

Sobre la rehabilitación de los funcionarios inhabilitados

Eugenio Arribas López

Doctor en Derecho. Criminólogo


Jurista del Cuerpo Superior de Técnicos de Instituciones Penitenciarias

Resumen: En este trabajo se examina el instituto de la rehabilitación de los funcionarios que han
perdido su condición de tales por haber sido condenados, por sentencia firme, a una pena de inhabilitación absoluta
o especial para empleo o cargo público. Se analizan los aspectos formales básicos del procedimiento administrativo
que desemboca en la decisión de conceder o denegar la rehabilitación y, a la luz de la más reciente jurisprudencia
del Tribunal Supremo, los criterios materiales que deben tomarse en consideración para adoptar aquella decisión.
Se concluye que la rehabilitación es un instituto de aplicación excepcional, mientras que la norma general de
retorno a la función pública debe ser la participación en los procedimientos de ingreso
correspondientes.

Palabras clave: Funcionarios públicos; pérdida de la condición de funcionario; inhabilitación absoluta o especial para
empleo o cargo público; rehabilitación; procedimiento.

I. INTRODUCCIÓN

La imposición de una pena de inhabilitación, absoluta o especial, por la comisión de un hecho delictivo, comporta para el
funcionario público condenado la pérdida de esa condición. (1) Si, una vez cumplida la sanción penal, quiere volver al empleo
público, digamos que tiene dos caminos para hacerlo. Uno, volverse a presentar a unas pruebas selectivas para ingreso en la
función pública (en el mismo Cuerpo de pertenencia anterior o en otro distinto); dos, instar su rehabilitación como funcionario
en el Cuerpo al que pertenecía antes de que, a consecuencia de la sanción penal de inhabilitación, perdiese su condición. Este
trabajo va a estar dedicado a un examen somero de la rehabilitación teniendo en cuenta la jurisprudencia, en algunos casos muy
reciente, del Tribunal Supremo (TS).
Comenzaremos daremos unas pinceladas sobre las penas de inhabilitación, para seguir comentando esas sanciones penales
como causantes de la pérdida de la condición de funcionario. A continuación, nos centraremos ya en el instituto de la
rehabilitación para estudiar, primero, su regulación en el Real Decreto Legislativo 5/2015, de 30 de octubre, por el que se
aprueba el Estatuto Básico del Empleado Público (TREBEP) y adentrarnos, después, en la norma básica reguladora de la
rehabilitación —el Real Decreto 2669/1998, de 11 de diciembre, por el que se aprueba el procedimiento a seguir en materia
de rehabilitación de los funcionarios públicos en el ámbito de la Administración General del Estado (RD 2669/1998)—, tanto
en los aspectos que pueden considerarse formales como en el contenido material de la decisión administrativa. Terminaremos

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Actualidad Administrativa nº 2, febrero 2017, Nº 2, 1 de feb. de 2017, Editorial Wolters Kluwer

con un breve comentario conclusivo.

II. LA PENAS DE INHABILITACIÓN

El art. 33 de la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal (CP) contempla, entre otras, las penas de
inhabilitación absoluta (con el carácter de grave) e inhabilitación especial (con el carácter de grave o menos grave). En el
mismo artículo se establece, además, la duración de las penas accesorias, que será, en principio, la que tenga su respectiva
principal.
En cuanto a su naturaleza, hay que decir que el art. 39 CP caracteriza a las indicadas como penas privativas de derechos.
Su duración está fijada en el art. 40 CP, mientras que sus efectos lo están en los arts. 41 (inhabilitación absoluta) y 42
(inhabilitación especial) CP. Además, debemos mencionar también la mecánica de estas penas cuando operan como accesorias
de otras principales y que está prevista en los arts. 54 (inhabilitación como pena accesoria), 55 (inhabilitación absoluta), 56
(inhabilitación especial) CP y la necesidad, impuesta normativamente, de la condena expresa a las penas accesorias que deben
hacer los Jueces y Tribunales sentenciadores (art. 79).
La inhabilitación absoluta es una pena grave cuya duración comprende entre los seis y los 20 años (art. 40.1 CP) y que
produce la privación definitiva de todos los honores, empleos y cargos públicos que tenga el penado, aunque sean electivos;
además, produce la incapacidad de obtener los mismos o cualesquiera otros honores, cargos o empleos públicos, y la de ser
elegido para cargo público, durante el tiempo de la condena (art. 41 CP).
La pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público puede tener una duración de tres meses a 20 años (art. 40.1
CP), siendo grave si tiene una duración superior a cinco años y menos grave si no los supera (art. 33.2 y 3 CP). Produce la
privación definitiva del empleo o cargo sobre el que recayere, aunque sea electivo, y de los honores que le sean anejos.
Produce, además, la incapacidad para obtener el mismo u otros análogos durante el tiempo de la condena, si bien, y esto es
muy importante, en la sentencia habrán de especificarse los empleos, cargos y honores sobre los que recae la inhabilitación
(art. 42 CP). (2)

III. LA INHABILITACIÓN COMO CAUSA DE PÉRDIDA DE LA CONDICIÓN DE


FUNCIONARIO

Según lo previsto en el art. 63 e) TREBEP, la pena principal o accesoria de inhabilitación absoluta o especial para cargo
público que tuviere carácter firme, es una de las causas por la que se pierde al condición de funcionario de carrera. (3) El pár.
1º del art. 66 TREBEP especifica que la inhabilitación absoluta, cuando hubiere adquirido firmeza la sentencia que la imponga,
produce la pérdida de la condición de funcionario respecto de todos los empleos o cargos que tuviere, mientras el párr. 2º lo
hace con respecto a la pena de inhabilitación especial: cuando la sentencia en que se imponga hubiese adquirido firmeza se
producirá la pérdida de la condición de funcionario respecto de aquéllos empleos o cargos especificados en la sentencia.
La pérdida de la condición de funcionario consecuente a las penas d e
inhabilitación absoluta y especial para empleo o cargo público recogida en el
TREBEP es perfectamente coherente con lo dispuesto, respectivamente, en los
La pérdida de la arts. 41 y 42 CP puesto que ambas penas producen la privación definitiva —
condición de para siempre—; en el caso de la absoluta, de todos los honores, empleos y
funcionario es una cargos públicos del penado, aunque sean electivos y, en el de la especial, del
consecuencia empleo o cargo sobre el que recayere, aunque sea electivo, y de los honores que
sean anejos.
administrativa
La privación definitiva y la pérdida subsiguiente de la condición de
ineludible de la penas
funcionario, como hemos adelantado al principio, no impide que, una vez
de inhabilitación cumplida la condena —los arts. 41 y 42 del CP incapacitan al penado para
absoluta y especial volver a obtener su empleo o cargo durante el tiempo de la condena, no
después— el funcionario pueda ser rehabilitado en su condición, a tenor de lo
que prevé el art. 68 TREBEP o volver a adquirirla mediante su participación en
los procedimientos legalmente previstos de acceso a la función pública, bien al
Cuerpo o Escala de origen o a uno distinto.
El órgano administrativo competente para declarar la pérdida de la condición de funcionario derivada de la imposición de
las penas de inhabilitación absoluta o especial entendemos que es el Subsecretario del Ministerio —o el órgano directivo

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inferior en el que haya delegado la competencia para dictar los actos de administración y gestión ordinaria de personal—
donde esté destinado el funcionario, ya que, según lo previsto en el art. 15.1.f) de la Ley 6/1997, de 14 de abril, de
Organización y Funcionamiento de la Administración General del Estado (LOFAGE), (4) desempeña la jefatura superior de
todo el personal del Departamento.
Concluimos este apartado diciendo que la pérdida de la condición de funcionario es una consecuencia administrativa
ineludible de la penas de inhabilitación absoluta y especial.

IV. LA REHABILITACIÓN

Reflejaremos primero la regulación que de la misma hace el TREBEP, para continuar con el estudio del RD 2669/1998.

1. Estatuto Básico del Empleado Público


La rehabilitación de la condición de funcionario está contemplada en el art. 68 TREBEP. Su número 1 está dedicado al
funcionario que hubiese visto extinguida su relación de servicios como consecuencia de pérdida de la nacionalidad o
jubilación por incapacidad permanente para el servicio. En estos casos, el interesado, «una vez desaparecida la causa objetiva
que la motivó, podrá solicitar la rehabilitación de su condición de funcionario, que le será concedida».
La rehabilitación del funcionario que ha perdido su carácter de tal en los casos de inhabilitación está contemplado en el
número 2 del art. 68 TREBEP de la siguiente forma: «Los órganos de gobierno de las Administraciones Públicas podrán
conceder, con carácter excepcional, la rehabilitación, a petición del interesado, de quien hubiera perdido la condición de
funcionario por haber sido condenado a la pena principal o accesoria de inhabilitación, atendiendo a las circunstancias y
entidad del delito cometido. Si transcurrido el plazo para dictar la resolución, no se hubiera producido de forma expresa, se
entenderá desestimada la solicitud».
Las diferencias entre los dos tipos de rehabilitaciones son patentes. En los casos de pérdida de nacionalidad o de
jubilación por incapacidad permanente, la rehabilitación es un acto administrativo reglado, ya que, una vez desaparecida la
causa objetiva que la motivo, la Administración concederá la rehabilitación. En los casos de penas de inhabilitación las cosas
cambian y mucho; en efecto , por un lado, se trata de una concesión que la propia norma tilda de excepcional, mientras que, por
otro, la discrecionalidad inherente a la concesión se subraya en el art. 68.2 TREBEP al decir que una vez interesada la
rehabilitación por el que la pretenda se podrá conceder.
La jurisprudencia del TS se ha encargado en múltiples ocasiones de poner de manifiesto la discrecionalidad y la
excepcionalidad inherentes a la rehabilitación. En efecto, en la Sentencia del Tribunal Supremo (STS) de 5 de julio de 2016,
como una de las más recientes, se recoge que el ordenamiento no reconoce un derecho del funcionario que ha perdido su
condición de tal, por efecto de una condena penal, a recuperarla mediante la rehabilitación. Solamente, le faculta para
solicitarla y establece un procedimiento para resolver las solicitudes que formulen los interesados en el que se han introducido
unos criterios orientadores de la decisión administrativa —que estudiaremos un poco más adelante— en el marco de los cuales
el órgano administrativo competente ha de adoptar su decisión.
Por otro lado, en la misma STS de 5 de julio de 2016 se afirma que de la configuración normativa de la rehabilitación,
«[…] puede deducirse sin dificultad que se trata de un supuesto excepcional en la medida en que rehabilitar a quien ya no es
funcionario supone devolverle lo que la condena a la pena de inhabilitación, en este caso especial, le ha quitado. Así, según el
artículo 42 del Código Penal la pena de inhabilitación especial supone la privación definitiva del empleo o cargo público que
se desempeñaba y la incapacidad de obtenerlo en el tiempo de la condena».
«Se comprende, por tanto, que deban concurrir motivos cualificados para que ese efecto se produzca. Y es que, una vez
transcurrido el tiempo en que la condena impide obtener el empleo o cargo público perdido, como sucede en este caso en que
habían pasado los dos años, nada obsta, en principio, a que quien la cumplió y extinguió las responsabilidades derivadas del
delito, participe en los procesos selectivos que se convoquen y, de superarlos, sea nombrado nuevamente funcionario del
mismo o de otro cuerpo distinto al que perteneció. Frente a esta vía —que cabe de calificar de ordinaria— de volver a la
función pública, la rehabilitación tiene la especialidad de producir ese resultado directamente. De ahí que, como decíamos, sea
preciso que se den razones singulares que lo justifiquen» (STS de 5 de julio de 2016).

2. Real Decreto 2669/1998, de 11 de diciembre


El RD 2669/1998, no sólo regula el procedimiento de rehabilitación de los funcionarios que han perdido su condición de
tales por causa de la imposición de una pena de inhabilitación, sino también el que pueden iniciar los que se vieron privados
de la misma por cambio de nacionalidad o por jubilación por incapacidad permanente. (5) Obviamente, dado nuestro objeto de
estudio, sólo prestaremos atención al primer supuesto, distinguiendo los aspectos que se pueden considerar formales del

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contenido material del acto administrativo, esto es, de la decisión a adoptar. (6)
2.1. Aspectos formales
Sintetizaremos los que pueden ser considerados como básicos, sistematizados en varios apartados.
2.1.1. Iniciación del procedimiento
El ex-funcionario puede interesar la rehabilitación una vez que haya extinguido la responsabilidad penal y civil derivada
del delito.
El procedimiento de rehabilitación debe iniciarse mediante instancia del interesado dirigida al órgano competente para su
resolución, en la que se harán constar los siguientes datos: a) Causa y fecha de pérdida de la condición de funcionario; b)
Puesto de trabajo que ocupaba al tiempo de la expresada pérdida, con identificación de la unidad de dependencia, municipio y
provincia de destino o situación administrativa en la que se hallare, en el caso de que ésta no fuera la de servicio activo; c)
Supuesto de rehabilitación al que pretenda acogerse; d) Cualquier otra circunstancia o información que considere procedente
alegar. Además de los datos anteriores, el solicitante debe acreditar la extinción de la responsabilidad penal y civil, en los
términos establecidos en el Código Penal vigente.
2.1.2. Órgano competente para resolver, instrucción y propuesta de resolución
El órgano administrativo competente para resolver los expedientes de rehabilitación es el Consejo de Ministros,
correspondiendo su instrucción a la Secretaría de Estado de Administraciones Públicas, a través de la Dirección General de la
Función Pública.
El órgano instructor del procedimiento debe comprobar el cumplimiento de los requisitos que facultan al interesado para
solicitar la rehabilitación y, en el caso de que aquéllos no estuvieran suficientemente acreditados, le requerirá para que en el
plazo máximo de diez días aporte los documentos y justificaciones correspondientes. Es preceptivo en el procedimiento el
informe de la Subsecretaría del Departamento que hubiera declarado la pérdida de la condición de funcionario.
Formulada propuesta de resolución, el órgano administrativo instructor del
procedimiento dará vista del expediente instruido al interesado, con inclusión de
la propuesta de resolución formulada, para que, en el plazo máximo de quince
El período transcurrido días, presente las alegaciones que estime oportunas, debidamente justificadas.
entre la pérdida de la Cumplido el trámite anterior, la propuesta de resolución elaborada por la
condición de Dirección General de la Función Pública debe ser elevada al Consejo de
funcionario y la Ministros por el Ministro de Hacienda y Administraciones Públicas.
rehabilitación no es 2.1.3. Duración máxima del procedimiento y sentido d e l s i l e n c i o
computable a efectos administrativo
del reconocimiento y La duración máxima del procedimiento es de seis meses. En cuando a los
cálculo de una pensión efectos del silencio administrativo, ya hemos visto que el inciso final del art.
posterior 68.2 TREBEP estipula que si transcurrido el plazo para dictar la resolución, no
se hubiera producido de forma expresa, se entenderá desestimada la solicitud.
No era esa la previsión original del art. 7.3 del RD 2669/1998, ya que, fijada en
seis meses la duración del procedimiento, anudaba efectos positivos al silencio
administrativo: «Si transcurrido dicho plazo no se hubiera dictado resolución expresa, se entenderá estimada la solicitud del
interesado». Esta previsión y su alegato en el recurso de casación presentado, provocó su estimación, por ejemplo, en la STS
de 17 de febrero de 2003, ya que el acuerdo del Consejo de Ministros se notificó una vez que habían transcurrido los seis
meses. (7)
De cualquier forma, producida la entrada en vigor de la previsión que sobre el silencio negativo hace el art. 68.2, in fine,
TREBEP, la doctrina del TS es constante, y así se hace constar en la STS de 14 de diciembre de 2015 (con cita de las de 15
de febrero de 2012, 29 de febrero de 2012, 9 de diciembre de 2013), acerca de la no aplicación del silencio positivo desde la
aprobación del Estatuto. (8)
2.1.4. Desestimación o estimación de la solicitud y actuaciones posteriores
La resolución del Consejo de Ministros debe ser motivada y notificada al interesado; además, pone fin a la vía
administrativa y contra ella se podrá interponer el correspondiente recurso contencioso-administrativo. Que el art. 7.7 RD
2669/1998 mencione sólo este recurso contencioso, no significa, claro está, que frente a la resolución denegatoria no quepa
presentar un recurso administrativo de reposición.

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Si la resolución adoptada fuera desestimatoria, el interesado no podrá solicitar de nuevo la rehabilitación hasta el
transcurso de dos años desde que aquella se produjo.
De ser estimatoria, la resolución adoptada es notificada al Subsecretario del Ministerio o Delegado del Gobierno
correspondiente, según que el interesado hubiera tenido su último destino en activo en servicios centrales o periféricos,
respectivamente, quienes procederán a asignar al funcionario rehabilitado el desempeño provisional de un puesto de trabajo,
tarea o función correspondiente a su Cuerpo o Escala. El puesto de trabajo deberá ser convocado para su provisión definitiva
por el procedimiento que corresponda.
El funcionario repuesto en su condición de tal en virtud de rehabilitación debe tomar posesión en el puesto de trabajo
adjudicado en el plazo de un mes, contado a partir del día siguiente al de la notificación. Si no lo hiciere, pasará a la situación
de excedencia voluntaria por interés particular.
En el supuesto de que no exista puesto vacante disponible en el momento de la resolución, el órgano competente deberá
acreditar en nómina al funcionario rehabilitado en el plazo de un mes. Una vez notificada la asignación de puesto de trabajo, el
funcionario rehabilitado debe tomar posesión del mismo en el plazo de tres días, pasando, de no hacerlo así, a la situación de
excedencia voluntaria por interés particular, con efectos desde la fecha de la resolución de rehabilitación.
Finalmente, debemos indicar que, como es lógico, el período transcurrido entre la pérdida de la condición de funcionario y
la rehabilitación no es computable a efectos del reconocimiento y cálculo de una pensión posterior. Tampoco lo será a efectos
de ascensos, trienios y demás derechos pasivos que puedan corresponder según el régimen de Seguridad Social que sea de
aplicación al funcionario.
2.2. El contenido material de la decisión
El contenido material del acto administrativo está constituido por la decisión de rehabilitar o no en su condición de
funcionario a la persona que previamente la había perdido. Bien, pues esa decisión debe adoptarse en el marco de los criterios
normativamente establecidos en el art 6.2 RD 2669/1998 como orientadores para la valoración y apreciación de las
circunstancias y entidad del delito cometido, que fue causa de la condena de inhabilitación y, a la postre, de la pérdida de la
condición de funcionario. Esos criterios son los siguientes:
a) Conducta y antecedentes penales previos y posteriores a la pérdida de la condición de funcionario.
b) Daño y perjuicio para el servicio público derivado de la comisión del delito.
c) Relación del hecho delictivo con el desempeño del cargo funcionarial.
d) Gravedad de los hechos y duración de la condena.
e) Tiempo transcurrido desde la comisión del delito.
f) Informes de los titulares de los órganos administrativos en los que el funcionario prestó sus servicios.
g) Cualquier otro que permita apreciar objetivamente la gravedad del delito cometido y su incidencia sobre la futura
ocupación de un puesto de funcionario público.
En la STS de 26 de abril de 2016, se recoge que el Alto Tribunal tiene reiteradamente declarado que la idea o finalidad
presente en la rehabilitación es la de determinar si la incapacidad para ser funcionario, que en principio lleva consigo la
condena penal de inhabilitación, resulta excesiva en algunos casos cuando el delito es ajeno al cargo funcionarial que se
desempeñaba, no ha habido perjuicio para servicio público y tampoco los hechos han tenido gravedad. Además, el TS, según
se afirma en la misma resolución, tiene dicho que la Administración no goza de libertad en orden a la rehabilitación, sino que
ha de tomar su decisión según los criterios normativamente fijados y la idea presente en la rehabilitación.
De todo lo anterior, deriva el TS que la cuestión, cuando la decisión
administrativa denegatoria ha sido recurrida en vía contenciosa, se concreta en
examinar si la resolución está motivada desde todos los parámetros anteriores —
El delito cometido por idea subyacente en el instituto de la rehabilitación y criterios orientadores de la
el funcionario y las decisión normativamente establecidos—, y si las concretas circunstancias
circunstancias en que se ponderadas con esa finalidad significan una acertada individualización de los
ha producido deviene mismos. En ese sentido, para el TS, «[…] la ponderación de esos criterios del
artículo 6.2 del Real Decreto 2669/1998 ha de hacerse con pautas cualitativas,
como el elemento lo que significa que bastará para considerar justificada la denegación de la
fundamental de la rehabilitación con que uno de ellos opere en términos que reflejen en un nivel
decisión material a muy elevado la incapacidad en el cometido profesional al que estuvo referida la
adoptar pena de inhabilitación, aunque puedan concurrir otros que no tengan ese
significado negativo» (STS de 26 de abril de 2016).

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Actualidad Administrativa nº 2, febrero 2017, Nº 2, 1 de feb. de 2017, Editorial Wolters Kluwer

Es obvio que el delito cometido por el funcionario y las circunstancias en


que se ha producido deviene como el elemento fundamental de la decisión
material a adoptar. Y de esta forma, según se indica en la STS de 29 de junio de 2016, partiendo de que la decisión
administrativa debe ser necesaria e imprescindiblemente motivada, de lo que se trata es de discernir si hay una referencia
concreta al delito cometido y a sus circunstancias que justifiquen la valoración extrema que implica denegar la
rehabilitación. Con ese parámetro, «[e]sta Sala se ha mostrado a favor de la rehabilitación en las Sentencias de 9 de
diciembre de 2008, recurso ordinario 318/2006, de 28 de octubre de 2009, recurso ordinario 533/2008, de 16 de setiembre
[sic] de 2013, recurso 360/2012, de 19 de noviembre de 2014, recurso 363/2013 ponderando las circunstancias concurrentes
en la comisión de delitos de naturaleza esencialmente económica en que fue restituido lo sustraído o defraudado. Mientras se
ha mostrado en contra en las Sentencias de 28 de enero de 2009, recurso ordinario 17/2006, 26 de abril de 2016, recurso
ordinario 180/2015 en que se habían cometido delitos contra la salud pública, detención ilegal en que se exteriorizaron
conducta[s] que incumplían deberes esenciales de todo empleado público» (STS de 29 de junio de 2016).
Los hechos probados en la sentencia penal origen de la inhabilitación, su relación con el cargo funcionarial, el concreto
sector de administrativa donde se produjeron los hechos, si el comportamiento fue doloso o imprudente, si se consignaron
circunstancias agravantes o atenuantes, etc., etc., son elementos que, en función de su concurrencia, deben valorarse, de forma
cualitativa e individualizada, para fundamentar la decisión administrativa en uno u otro sentido.
Hay que indicar, por otro lado, que la radical importancia de la sentencia que inhabilita al funcionario, no significa que las
incorrecciones, defectos y el desacuerdo del funcionario con la resolución penal que le ha inhabilitado, en el supuesto que
fuesen alegados por el que pretende la rehabilitación, deban ser algo que la Administración deba considerar y valorar. (9)
Tampoco es cuestión en la que el TS opine que deba entrar cuando la decisión administrativa ha sido recurrida en casación; en
efecto: «[…] este orden contencioso-administrativo no puede, como parece pretender la parte actora, revisar la corrección
jurídica de la sentencia penal; y que lo único que puede aquí valorarse, respecto de tal sentencia penal, es si la misma fue
debidamente interpretada y aplicada por la Administración demandada en su Acuerdo denegatorio de la solicitud de
rehabilitación que directamente se combate en el actual proceso contencioso-administrativo» (STS de 21 de enero de 2015).

V. COMENTARIOS CONCLUSIVOS

Estando los aspectos formales del procedimiento administrativo de rehabilitación bien perfilados en la normativa
aplicable, haremos solamente unos comentarios conclusivos sobre la decisión material.
Estamos de acuerdo en que la rehabilitación es un instituto de aplicación excepcional y lo es porque lo normal sería que un
funcionario que, por haber sido inhabilitado, ha perdido su condición, una vez cumplida la pena, para recuperarla recurra a los
procedimientos normales de acceso a la función pública, señaladamente la participación en las pruebas selectivas de acceso al
que fue su Cuerpo de pertenencia u a otro distinto. Si la rehabilitación fuera la regla general y no la excepción, el contenido
material de la pena —no del todo, claro, pero casi—, podría homologarse a una pena de suspensión de empleo o cargo
público, que, prevista en los arts. 33.2 e) y 39 c) CP, lo que priva al funcionario es de su ejercicio durante el tiempo de la
condena (art. 43 CP). Como no es eso lo querido por el legislador penal, sino que lo pretendido con la inhabilitación es la
privación definitiva del empleo o cargo público, habrá que convenir en la excepcionalidad que representa volver al
desempeño de las funciones públicas por un camino que no es el normal de acceso para cualquier ciudadano que no sea
empleado público.
Ahora bien, atendidas todas las circunstancias subjetivas y objetivas, hay ocasiones en que esa consecuencia de que la
única posibilidad de regreso a la función pública sea volver a participar en un procedimiento de ingreso en la Administración
puede parecer notoriamente excesiva. La ley penal hay que aplicarla por mucho que sus consecuencias últimas puedan parecer
exageradas —dura lex sed lex—, pero también parece razonable que la misma ley (en este caso el TREBEP) prevea un
mecanismo atemperador de esas consecuencias, como es, en nuestro caso, la posibilidad de rehabilitación.
En planos radicalmente distintos, ya lo advertimos, la rehabilitación se nos antoja un mecanismo moderador cuya finalidad
podría asemejarse —insistimos, salvando todas las distancias— a la facultad que el art. 4.3 CP atribuye al Juez o Tribunal de
dirigirse al Gobierno exponiendo lo conveniente sobre la concesión del indulto cuando la pena sea notablemente excesiva,
atendidos el mal causado por la infracción y las circunstancias personales del reo. Es nuestra opinión que es en un marco de
excepcionalidad parecido en el que hay que manejar la posibilidad de rehabilitar a un funcionario para lo cual, obviamente,
seguir los criterios orientadores contemplados en el art. 6.2 RD 2669/1998, valorando adecuadamente los hechos probados en
la sentencia penal, las circunstancias concurrentes y los elementos que han configurado la responsabilidad criminal del autor,
es lo fundamental.

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