Está en la página 1de 19

NOVENA A SANTA FAUSTINA KOWALSKA

llamada Apóstol de la Divina Misericordia fue una religiosa de la orden de


las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia y mística católica polaca.
La Iglesia católica la venera como santa y es conocida simplemente
como Santa Faustina.

Fue llamada por Jesús como la apóstol de la divina misericordia. Está


considerada por lo teólogos como parte integrante del grupo de los más
notables místicos del Cristianismo. Su misión fue preparar al mundo para
la segunda venida de Cristo. Entró a la vida religiosa en 1925 en la
congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia.

Su confesor, el beato Michał Sopoćko le pidió que escribiese sus vivencias en


un diario espiritual, diario que consta de varios cuadernos. Así pues, no por
voluntad propia sino por mandato de su confesor, dejó escritas sus vivencias
místicas que ocupan unas seiscientas páginas. Fue canonizada por san Juan
Pablo II el 30 de abril de 2000 que también instituyó la fiesta de la Divina
Misericordia.

Nació el 25 de agosto de 1905 y murió el 5 de octubre de 1938


Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos
Señor, Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!


Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la
penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a Santa Faustina

Oh Jesús, que hiciste de Santa Faustina una gran devota de Tu infinita


misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a Tu
santísima voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido. Yo, pecador,
no soy digno de Tu misericordia pero dígnate mirar el espíritu de
entrega y sacrificio de Sor Faustina y recompensa sus virtudes
atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en
Ti.

Lectura del primer día

“Mientras oraba oí estas palabras: „Hija Mía, que tu corazón se llene de


gozo. Yo, el Señor, estoy contigo, no tengas miedo de nada, estás en Mi
Corazón‟. En aquel momento conocí la gran Majestad de Dios, y
comprendí que nada puede compararse con un sólo acto de
conocimiento de Dios. Toda grandeza externa desaparece como polvo
frente a un solo acto del conocimiento más profundo de Dios” (Diario,
1133).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después


de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un
gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú
quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta
promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición)


Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y
así glorificar su misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. Se repite tres veces:


Santa María Faustina, ruega por nosotros.

Oración de Santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

“Jesús, verdad eterna, vida nuestra, te suplico e imploro tu misericordia


para los pobres pecadores. Oh Sacratísimo Corazón, fuente de
misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda
la raza humana. Te pido luz para los pobres pecadores.

Oh Jesús, recuerda tu amarga pasión y no permitas que se pierdan


almas redimidas con tan preciosa, santísima sangre tuya. Oh Jesús,
cuando considero el alto precio de tu sangre, me regocijo en su
inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los
pecadores.

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado


por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma
confíe en la pasión del Señor y que ponga su esperanza en su
misericordia. Dios no le negará su misericordia a nadie. El cielo y la
tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la misericordia de Dios.

¡OH, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo tu bondad


inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a tus pies
para que glorifiquen tu misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final (Diario, 84)

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por Santa Faustina

“Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente
de Misericordia para nosotros, en ti confío”.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos
Señor, Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!


Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la
penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a Santa Faustina

Oh Jesús, que hiciste de Santa Faustina una gran devota de Tu infinita


misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a Tu
santísima voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido. Yo, pecador,
no soy digno de Tu misericordia pero dígnate mirar el espíritu de
entrega y sacrificio de Sor Faustina y recompensa sus virtudes
atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en
Ti.

Segundo día

“Paso cada momento libre a los pies de Dios escondido. Él es mi


Maestro, le pregunto por todo, con Él hablo de todo, de allí saco fuerza y
luz, allí aprendo todo, de allí me llegan las luces sobre el modo de
comportarme con el prójimo. Desde el momento en que salí del
noviciado, me encerré en el tabernáculo con Jesús, mi Maestro. Él
Mismo me atrajo a este fuego de amor vivo, alrededor del cual se
concentra todo”. (Diario, 704)

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después


de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un
gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú
quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta
promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición)


Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y
así glorificar su misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. Se repite tres veces:


Santa María Faustina, ruega por nosotros.

Oración de Santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

“Jesús, verdad eterna, vida nuestra, te suplico e imploro tu misericordia


para los pobres pecadores. Oh Sacratísimo Corazón, fuente de
misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda
la raza humana. Te pido luz para los pobres pecadores.

Oh Jesús, recuerda tu amarga pasión y no permitas que se pierdan


almas redimidas con tan preciosa, santísima sangre tuya. Oh Jesús,
cuando considero el alto precio de tu sangre, me regocijo en su
inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los
pecadores.

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado


por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma
confíe en la pasión del Señor y que ponga su esperanza en su
misericordia. Dios no le negará su misericordia a nadie. El cielo y la
tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la misericordia de Dios.

¡OH, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo tu bondad


inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a tus pies
para que glorifiquen tu misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final (Diario, 84)

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por Santa Faustina

“Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente
de Misericordia para nosotros, en ti confío”.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos
Señor, Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!


Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la
penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a Santa Faustina

Oh Jesús, que hiciste de Santa Faustina una gran devota de Tu infinita


misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a Tu
santísima voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido. Yo, pecador,
no soy digno de Tu misericordia pero dígnate mirar el espíritu de
entrega y sacrificio de Sor Faustina y recompensa sus virtudes
atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en
Ti.

Tercer día

“Al anochecer, estando en mi celda, vi al Señor Jesús vestido con una


túnica blanca. Tenía una mano levantada para bendecir y con la otra
tocaba la túnica sobre el pecho. De la abertura de la túnica en el pecho,
salían dos grandes rayos: uno rojo y otro pálido. (…) Después de un
momento, Jesús me dijo: „Pinta una imagen según el modelo que ves, y
firma: Jesús, en Ti confío‟” (Diario, 47).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después


de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un
gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú
quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta
promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición)


Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y
así glorificar su misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. Se repite tres veces:


Santa María Faustina, ruega por nosotros.

Oración de Santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

“Jesús, verdad eterna, vida nuestra, te suplico e imploro tu misericordia


para los pobres pecadores. Oh Sacratísimo Corazón, fuente de
misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda
la raza humana. Te pido luz para los pobres pecadores.

Oh Jesús, recuerda tu amarga pasión y no permitas que se pierdan


almas redimidas con tan preciosa, santísima sangre tuya. Oh Jesús,
cuando considero el alto precio de tu sangre, me regocijo en su
inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los
pecadores.

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado


por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma
confíe en la pasión del Señor y que ponga su esperanza en su
misericordia. Dios no le negará su misericordia a nadie. El cielo y la
tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la misericordia de Dios.

¡OH, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo tu bondad


inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a tus pies
para que glorifiquen tu misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final (Diario, 84)

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por Santa Faustina

“Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente
de Misericordia para nosotros, en ti confío”.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos
Señor, Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!


Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la
penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a Santa Faustina

Oh Jesús, que hiciste de Santa Faustina una gran devota de Tu infinita


misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a Tu
santísima voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido. Yo, pecador,
no soy digno de Tu misericordia pero dígnate mirar el espíritu de
entrega y sacrificio de Sor Faustina y recompensa sus virtudes
atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en
Ti.

Cuarto día

Jesús dijo a santa Faustina: “Sé misericordiosa con los demás como Yo
soy misericordioso contigo y cuando adviertas que tus fuerzas se
debilitan, ven a la Fuente de la Misericordia y fortalece tu alma, y no
pararás en el camino” (Diario, 1486).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después


de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un
gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú
quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta
promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición)

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y


así glorificar su misericordia a cada instante de mi vida. Amén.
Se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. Se repite tres veces:
Santa María Faustina, ruega por nosotros.

Oración de Santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

“Jesús, verdad eterna, vida nuestra, te suplico e imploro tu misericordia


para los pobres pecadores. Oh Sacratísimo Corazón, fuente de
misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda
la raza humana. Te pido luz para los pobres pecadores.

Oh Jesús, recuerda tu amarga pasión y no permitas que se pierdan


almas redimidas con tan preciosa, santísima sangre tuya. Oh Jesús,
cuando considero el alto precio de tu sangre, me regocijo en su
inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los
pecadores.

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado


por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma
confíe en la pasión del Señor y que ponga su esperanza en su
misericordia. Dios no le negará su misericordia a nadie. El cielo y la
tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la misericordia de Dios.

¡OH, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo tu bondad


inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a tus pies
para que glorifiquen tu misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final (Diario, 84)

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por Santa Faustina

“Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente
de Misericordia para nosotros, en ti confío”.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos
Señor, Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!


Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la
penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a Santa Faustina

Oh Jesús, que hiciste de Santa Faustina una gran devota de Tu infinita


misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a Tu
santísima voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido. Yo, pecador,
no soy digno de Tu misericordia pero dígnate mirar el espíritu de
entrega y sacrificio de Sor Faustina y recompensa sus virtudes
atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en
Ti.

Quinto día

“Nada confunde ni asusta a un alma humilde. He dirigido mi vuelo hacia


el ardor mismo del sol y nada logrará bajármelo. El amor no se deja
encarcelar, es libre como una reina, el amor llega hasta Dios” (Diario,
450).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después


de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un
gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú
quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta
promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición)

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y


así glorificar su misericordia a cada instante de mi vida. Amén.
Se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. Se repite tres veces:
Santa María Faustina, ruega por nosotros.

Oración de Santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

“Jesús, verdad eterna, vida nuestra, te suplico e imploro tu misericordia


para los pobres pecadores. Oh Sacratísimo Corazón, fuente de
misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda
la raza humana. Te pido luz para los pobres pecadores.

Oh Jesús, recuerda tu amarga pasión y no permitas que se pierdan


almas redimidas con tan preciosa, santísima sangre tuya. Oh Jesús,
cuando considero el alto precio de tu sangre, me regocijo en su
inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los
pecadores.

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado


por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma
confíe en la pasión del Señor y que ponga su esperanza en su
misericordia. Dios no le negará su misericordia a nadie. El cielo y la
tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la misericordia de Dios.

¡OH, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo tu bondad


inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a tus pies
para que glorifiquen tu misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final (Diario, 84)

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por Santa Faustina

“Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente
de Misericordia para nosotros, en ti confío”.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos
Señor, Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!


Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la
penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a Santa Faustina

Oh Jesús, que hiciste de Santa Faustina una gran devota de Tu infinita


misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a Tu
santísima voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido. Yo, pecador,
no soy digno de Tu misericordia pero dígnate mirar el espíritu de
entrega y sacrificio de Sor Faustina y recompensa sus virtudes
atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en
Ti.

Sexto día

“Ayúdame, oh Señor, a que mis ojos sean misericordiosos, para que yo


jamás recele o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en
el alma de mi prójimo y acuda a ayudarla. Ayúdame a que mis oídos
sean misericordiosos para que tome en cuenta las necesidades de mi
prójimo y no sea indiferente a sus penas y gemidos. Ayúdame, oh
Señor, a que mi lengua sea misericordiosa para que jamás hable
negativamente de mis prójimos sino que tenga una palabra de consuelo
y perdón para todos” (Diario, 163).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después


de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un
gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú
quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta
promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…
(Se hace la petición)

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y


así glorificar su misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. Se repite tres veces:


Santa María Faustina, ruega por nosotros.

Oración de Santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

“Jesús, verdad eterna, vida nuestra, te suplico e imploro tu misericordia


para los pobres pecadores. Oh Sacratísimo Corazón, fuente de
misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda
la raza humana. Te pido luz para los pobres pecadores.

Oh Jesús, recuerda tu amarga pasión y no permitas que se pierdan


almas redimidas con tan preciosa, santísima sangre tuya. Oh Jesús,
cuando considero el alto precio de tu sangre, me regocijo en su
inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los
pecadores.

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado


por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma
confíe en la pasión del Señor y que ponga su esperanza en su
misericordia. Dios no le negará su misericordia a nadie. El cielo y la
tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la misericordia de Dios.

¡OH, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo tu bondad


inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a tus pies
para que glorifiquen tu misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final (Diario, 84)

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por Santa Faustina

“Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente
de Misericordia para nosotros, en ti confío”.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos
Señor, Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!


Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la
penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a Santa Faustina

Oh Jesús, que hiciste de Santa Faustina una gran devota de Tu infinita


misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a Tu
santísima voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido. Yo, pecador,
no soy digno de Tu misericordia pero dígnate mirar el espíritu de
entrega y sacrificio de Sor Faustina y recompensa sus virtudes
atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en
Ti.

Séptimo día

El Señor dijo a Santa Faustina: “Toma tantos tesoros de mi Corazón


cuantos puedes llevar… No tomes estas gracias solamente para ti, sino
también para el prójimo, es decir invita a las almas con las cuales estás
en contacto a confiar en mi misericordia infinita. Oh, cuánto amo a las
almas que se me han confiado totalmente, haré todo por ellas” (Diario,
294).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después


de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un
gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú
quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta
promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición)


Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y
así glorificar su misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. Se repite tres veces:


Santa María Faustina, ruega por nosotros.

Oración de Santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

“Jesús, verdad eterna, vida nuestra, te suplico e imploro tu misericordia


para los pobres pecadores. Oh Sacratísimo Corazón, fuente de
misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda
la raza humana. Te pido luz para los pobres pecadores.

Oh Jesús, recuerda tu amarga pasión y no permitas que se pierdan


almas redimidas con tan preciosa, santísima sangre tuya. Oh Jesús,
cuando considero el alto precio de tu sangre, me regocijo en su
inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los
pecadores.

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado


por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma
confíe en la pasión del Señor y que ponga su esperanza en su
misericordia. Dios no le negará su misericordia a nadie. El cielo y la
tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la misericordia de Dios.

¡OH, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo tu bondad


inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a tus pies
para que glorifiquen tu misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final (Diario, 84)

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por Santa Faustina

“Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente
de Misericordia para nosotros, en ti confío”.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos
Señor, Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!


Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la
penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a Santa Faustina

Oh Jesús, que hiciste de Santa Faustina una gran devota de Tu infinita


misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a Tu
santísima voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido. Yo, pecador,
no soy digno de Tu misericordia pero dígnate mirar el espíritu de
entrega y sacrificio de Sor Faustina y recompensa sus virtudes
atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en
Ti.

Octavo día

“Oh Jesús mío, cada uno de Tus santos refleja en sí una de Tus virtudes,
yo deseo reflejar Tu Corazón compasivo y lleno de misericordia… Que Tu
misericordia, oh Jesús, quede impresa sobre mi corazón y mi alma como
un sello y éste será mi signo distintivo en esta vida y en la otra” (Diario,
1242).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después


de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un
gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú
quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta
promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición)


Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y
así glorificar su misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

Se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. Se repite tres veces:


Santa María Faustina, ruega por nosotros.

Oración de Santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

“Jesús, verdad eterna, vida nuestra, te suplico e imploro tu misericordia


para los pobres pecadores. Oh Sacratísimo Corazón, fuente de
misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda
la raza humana. Te pido luz para los pobres pecadores.

Oh Jesús, recuerda tu amarga pasión y no permitas que se pierdan


almas redimidas con tan preciosa, santísima sangre tuya. Oh Jesús,
cuando considero el alto precio de tu sangre, me regocijo en su
inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los
pecadores.

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado


por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma
confíe en la pasión del Señor y que ponga su esperanza en su
misericordia. Dios no le negará su misericordia a nadie. El cielo y la
tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la misericordia de Dios.

¡OH, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo tu bondad


inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a tus pies
para que glorifiquen tu misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final (Diario, 84)

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por Santa Faustina

“Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente
de Misericordia para nosotros, en ti confío”.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos
Señor, Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

¡Señor mío, Jesucristo!


Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la
penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración a Santa Faustina

Oh Jesús, que hiciste de Santa Faustina una gran devota de Tu infinita


misericordia, concédeme por su intercesión, si fuera esto conforme a Tu
santísima voluntad, la gracia de (pedir gracia) que te pido. Yo, pecador,
no soy digno de Tu misericordia pero dígnate mirar el espíritu de
entrega y sacrificio de Sor Faustina y recompensa sus virtudes
atendiendo a las súplicas que a través de ella te presento confiando en
Ti.

Noveno día

“Dios es muy generoso y no rehúsa a nadie su gracia, da más de lo que


nosotros le pedimos. La fidelidad en el cumplimiento de las inspiraciones
del Espíritu Santo es el camino más corto” (Diario, 291).

Oración para pedir su intercesión

Santa María Faustina, tú nos dijiste que tu misión continuaría después


de tu muerte y que no nos olvidarías. Nuestro Señor te concedió un
gran privilegio cuando te dijo que distribuyeras las gracias como tú
quisieras, a quien tú quisieras y cuando tú quisieras. Confiando en esta
promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito…

(Se hace la petición)

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tú lo hiciste y


así glorificar su misericordia a cada instante de mi vida. Amén.
Se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. Se repite tres veces:
Santa María Faustina, ruega por nosotros.

Oración de Santa Faustina por los pecadores (Diario, 72)

“Jesús, verdad eterna, vida nuestra, te suplico e imploro tu misericordia


para los pobres pecadores. Oh Sacratísimo Corazón, fuente de
misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda
la raza humana. Te pido luz para los pobres pecadores.

Oh Jesús, recuerda tu amarga pasión y no permitas que se pierdan


almas redimidas con tan preciosa, santísima sangre tuya. Oh Jesús,
cuando considero el alto precio de tu sangre, me regocijo en su
inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los
pecadores.

Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado


por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma
confíe en la pasión del Señor y que ponga su esperanza en su
misericordia. Dios no le negará su misericordia a nadie. El cielo y la
tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la misericordia de Dios.

¡OH, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo tu bondad


inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a tus pies
para que glorifiquen tu misericordia por los siglos de los siglos”.

Oración final (Diario, 84)

Se repite tres veces la siguiente oración compuesta por Santa Faustina

“Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente
de Misericordia para nosotros, en ti confío”.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.