Día Octavo
✠ En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Madre Celestial, Reina del Cielo, Soberana del género humano, tú que has recibido de
Dios el poder y la misión de aplastar la cabeza de Satanás, dóciles a tu llamado, acudimos
a tus pies, donde te dignaste aparecer para indicar a los descarriados el camino de la
oración y de la penitencia, y donar a los débiles la gracia de tu soberana bondad.
Madre llena de misericordia, dígnate acoger las alabanzas y oraciones que van hacia ti,
llenas de confianza, de tus hijos, peregrinos de todo el mundo; ellos han venido a
confiarte todas sus penas, todas sus miserias. ¡Oh, maravilloso reflejo de la belleza del
Cielo!, por la luz de la fe, aparta de nuestro espíritu las tinieblas del error.
Rosa Mística, por el perfume celeste de la esperanza, reanima el valor de las almas
abatidas. Fuente inagotable de agua saludable, por el divino manantial de la caridad,
devuelve la vida a los corazones secos.
Somos tus hijos, tú nos reconfortas en nuestras penas, nos proteges en el peligro, nos
sostienes en la lucha; has que amemos y sirvamos a tu Hijo Jesús; danos un ardiente amor
por tu Rosario; has que propaguemos tu devoción, que nos esforcemos en vivir en gracia,
para merecer la felicidad eterna cerca de ti en el cielo.
Amén.
DÍA OCTAVO
Palabras de la Madre
Pierina rezaba el Rosario cerca de la gruta de Fontanelle. A eso del mediodía después del
toque del Ángelus, se le apareció la Madre de Dios y le dijo: "Mi Divino Hijo Jesús es todo
amor y me mando para dar un poder milagroso de curación a esta fuente (...) Dí a los
fieles que antes de venir aquí" vayan primero a rendir adoración a mi Divino Hijo en el
Santísimo Sacramento del Altar (...) Deseo que los enfermos y todos mis hijos vengan aquí
a la fuente de gracia". (Fontanelle, 17 de abril de 1966)… El mes siguiente la Santísima
Virgen se apareció a Pierina y le dijo: "Mi Divino Hijo es todo amor, pero el mundo va
hacia la ruina... para salvar a la humanidad se necesita: ¡Oración, sacrificio y penitencia!"
(Fontanelle, 13 de mayo de 1966).
Himno
Lucero de la mañana, norte que muestra el camino, cuando turba de continuo nuestro mar la
tramontana. Quien tanta grandeza explica sin alas puede volar, porque no podrá alabar a la
que es más santa y rica.
Sois pastora de tal suerte, que aseguráis los rebaños de mortandades y daños, dando al lobo
cruda muerte.
Dais vida a quien se os aplica, y en los cielos y en la tierra libráis las almas de guerras, como
poderosa y rica.
Si vuestro ejemplo tomasen, las pastoras y pastores, yo fío que de dolores para siempre se
librasen. Tanto Dios se os comunica, que sin fin os alabamos, y más cuando os contemplamos
en el mundo la más rica.
Amén.
Reflexión del día
María Rosa Mística comparte lo, -ir-o, sentimientos de su Divino Hijo: es compasiva y
misericordiosa. En este sentidor la fuente de la gracia es la manifestación de los
sentimientos de la Madre: fuente de salud para todos los que sufren enfermedad en el
cuerpo y en el espíritu. La fuente de gracia es la manifestación del amor de Dios a través
del amor de la Madre, porque un mundo sin el amor de Dios va a la ruina. María Rosa
Mística nos invita a volver a los pies de Cristo mediante la oración, el sacrificio y la
penitencia, que hacen referencia a la espiritualidad de la cruz, y la cruz nos remite al
amor: *Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos" (Cf.Jn 15,13).
Reza con tu esposa (so), con tus hijos (as), con tus seres queridos presentes y ausentes y
coloca en las manos de María la llena de gracia tus angustias y esperanzas.
Proponemos a continuación ideas para elaborar "el plan de vida personal":
Texto bíblico: Rm 12, 1-2
Para perseverar:
Ora al levantarte y al acostarte.
Vive tu día según el espíritu de los mandamientos de Dios, resumido por Jesús en dos:
"amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo".
No te duermas sin hacer tu examen de conciencia y confiésate regularmente.
No faltes a la Santa Misa dominical.
Da tu ofrenda a Dios.
Mantente en la presencia de Dios con jaculatorias constantes.
No olvides las obras de misericordia.
Haz tu lectura y meditación del Evangelio del día.
Da gracias al Señor.
Si hoy, el hombre busca la felicidad en el materialismo hedonista, María Rosa Mística nos
pide oración, sacrificio y reparación para llegar al cielo.
Jaculatoria del día:
V/: María, Rosa Mística,
R/: Llévanos a la fuente de la Gracia: tu Divino Hijo.
"María, Madre mía, líbrame de caer en pecado mortal"
1. Por el poder que te concedió el Padre Eterno, alcánzanos, Señora, el espíritu de oración.
Dios te salve María...
2. Por la sabiduría que te concedió el Hijo, alcánzanos, Señora, el espíritu de Sacrificio.
Dios te salve María...
3. Por el amor que te concedió el Espíritu Santo, alcánzanos, Señora, el espíritu de la
penitencia.
Dios te salve María...
ORACIÓN DEL DÍA
María Rosa Mística, Virgen Inmaculada, Madre de la Gracia, en honor de tu Divino Hijo,
nos postramos ante ti para implorar la misericordia de Dios. No por nuestros méritos,
sino
ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS:
CRUZ DE GRACIA
Consciente de mi nada, Salvador Misericordioso, me postro a tus pies y te doy gracias por
tus bondades hacia mí, insignificante creatura.
Te doy gracias porque con tu Sangre Preciosa me has librado del poder del pecado, de la
muerte y del dominio de satanás. En la presencia de María, Rosa Mística, de mi Ángel
Custodio, de mis Santos patronos y de toda la Corte Celestial, me consagro, ¡oh, amado
Jesús! Con sincero corazón a tu Sangre Preciosa, con la que has librado al mundo del
pecado, de la muerte y del infierno.
Te prometo fomentar la devoción a tu Preciosa Sangre para que digna de adoración sea
honrada y glorificada por todos.
De esta manera quiero reparar mi infidelidad a tu Preciosa Sangre de amor y reparar las
profanaciones que los hombres te ocasionan sin importarles su condenación. ¡Oh, amado
Jesús! Te ofrezco mi amor, la veneración y la adoración que a tu Preciosa Sangre han
ofrecido tu Santísima madre, tus discípulos fieles y todos los santos.
Te suplico que no pienses en la infidelidad que he tenido hasta ahora y que perdones a
los que te han ofendido.
Amén.
V/: María Rosa Mística,
R/: Ruega a Jesús por nosotros.
(La Salve al finalizar la novena).
✠ En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.