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Analizad los siguientes

mensajes los cuales os


conducirán a ser
mansos y humildes de
corazón.
Oraciones varias

Francisco Martínez A.

Febrero 2009

La Guaria Morada, Flor nacional de Costa Rica


María, Madre de América, Virgen de
Guadalupe, Reina de nuestros
corazones, que viniste a nosotros
con amor de Madre, guíanos para
que seamos el motor del mundo,
que el corazón Mariano que late en
América sea el refugio del Amor de
Jesús en esta tierra olvidada de
Dios.
ORACIÓN
"Santísima Virgen de Lourdes, que a
ninguno desamparas ni desechas, mírame
con ojos de piedad y alcánzame de tu Hijo
perdón de mis pecados para que con devoto
afecto celebre tu santa e
inmaculada Concepción, en tu milagrosa
imagen de Lourdes y reciba después
el galardón de la bienaventuranza del
mismo de quien eres Madre." Amén.
«QUE TODA LA HUMANIDAD
CONOZCA MI INSONDABLE
MISERICORDIA, ES LA SEÑAL DE
LOS ÚLTIMOS TIEMPOS, DESPUÉS
DE ELLA VENDRÁ EL DÍA DE LA
JUSTICIA.»
-Jesús a Santa Faustina.
«Les daré todas las gracias necesarias a
su estado. Pondré paz en sus familias. ...
Las almas tibias se volverán fervorosas. ...
Bendeciré las casas en las cuales sea
expuesta y honrada la imagen de mi
sagrado Corazón.»
Es práctica muy devota rezar las siguientes
jaculatorias y padrenuestros en memoria de las
tres Insignias: Cruz, Corona de espinas, y Herida
del pecho con que Jesucristo se apareció a Santa
Margarita:

Por la Cruz que se levanta sobre vuestro Corazón,


concededme, Jesús mío, de mis pecados
perdón. Padre nuestro...

Por la Corona de espinas, que os lastima el Corazón,


concededme, Jesús mío, que piense en vuestra
Pasión. Padre nuestro...

Por la sangrienta Herida que os traspasa el


Corazón, concededme Jesús mío, de mi alma la
salvación. Padre nuestro...
Oración de acción de gracias

Virgen Milagrosa, mírame delante de ti,


lleno de alegría, para darte las gracias
por el favor que me has concedido. He
reconocido por experiencia que siempre
escuchas las peticiones que te hacemos
y que tu Medalla es prenda de
protección y de paz. Continúa, Virgen
Milagrosa, otorgándonos favores y
acercándonos cada día más al Señor.
"Oh María, sin pecado concebida, ruega
por nosotros que recurrimos a ti."
¡Oh Virgen Santísima!

Estad con nosotros en las fatigas del trabajo


cotidiano, en las alegrías, en las penas y
dificultades de la vida, de modo que nuestro
espíritu inmortal pueda elevarse, libre y puro, a
Dios y servirlo gozosamente, con generosidad y
fervor.

Defendednos de todo mal, Reina y Madre de


México; y haced que seamos fieles imitadores de
nuestro Jesús, que es camino, verdad y vida, a fin
de que un día podamos, de vuestra mano, alcanzar
en el cielo el premio de la visión beatífica". Amén.
S. S. Juan XXIII, 20-11-1962.
Oración:
"Señor Jesucristo, Hijo del Padre,
manda ahora tu Espíritu sobre la tierra.
Haz que el Espíritu Santo habite en el
corazón de todos los pueblos, para que
sean preservados de la corrupción, de las
calamidades y de la guerra. Que la
Señora de Todos los Pueblos, que un día
era María, sea nuestra Abogada. Amen."
Con la ayuda de la Virgen, hagamos un
propósito concreto sobre nuestro trabajo
con la intención de que mientras lo
realicemos nuestro corazón se escape
junto al Sagrario, para decir, sin cosas
raras: Jesús mío, te amo
(J. ESCRIVÁ DE BALAGUER, Forja)
La confianza en la oración debe ser total, pues
Dios es más Padre que todos los padres del
mundo.

"Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y


se os abrirá. Porque todo el que pide, recibe; y
todo el que busca, encuentra; y al que llama se le
abrirá.

O ¿quién hay entre vosotros, al que si su hijo pide


un pan le da una piedra? ¿O si le pide un pez le da
una culebra? Pues si vosotros, siendo malos,
sabéis dar a vuestros hijos cosas buenas, ¿cuánto
más vuestro Padre que está en los Cielos dará
cosas buenas a quienes le pidan?
Mateo. 7, 7-12
Líbranos Señor de la muerte repentina
¡Oh amantísimo Jesús, Señor y Dios mío! Por
todos vuestros trabajos y dolores, por vuestras
sagradas llagas, por aquellas últimas palabras, ¡oh
mi dulce Jesús!, que dijisteis en la Cruz: Dios mío,
Dios mío, ¿por qué me has abandonado?, y por
aquel fuerte clamor: Padre, en tus manos
encomiendo mi espíritu, ardentísimamente os
ruego que no me saquéis repentinamente de este
mundo. Hechura soy, ¡oh Redentor mío!, de
vuestras manos, y formado me habéis
enteramente. ¡Oh! Por vida vuestra, Señor, no me
precipitéis de improviso; dadme, os suplico,
espacio para hacer penitencia; concededme un
tránsito feliz y gracia para que os ame de todo
corazón, os alabe y os bendiga por toda la
eternidad. Amén.
Plegaria por los fieles difuntos
Oremos.
Oh Dios mío, de quien es propio
compadecerse y perdonar: te rogamos
suplicantes por las almas de tus siervos que
has mandado emigrar de este mundo, para
que no las dejes en el purgatorio, sino que
mandes que tus santos ángeles las tomen y
las lleven a la patria del paraíso, para que,
pues esperaron y creyeron en ti, no
padezcan las penas del purgatorio, sino que
posean los gozos eternos. Por Cristo
nuestro Señor. Amén.
Plegaria antes y después de las comidas
"El cristiano, antes y después de comer, tanto si lo hace solo como si
comparte los alimentos con otros hermanos, da gracias a Dios
providente por los manjares que cada día recibe de su bondad. No
deja de recordar, además, que el Señor Jesús unió el sacramento de
la Eucaristía al rito de un banquete y que, una vez resucitado de entre
los muertos, se manifestó a los discípulos al partir el pan. Antes de la

Antes de comida
Señor Dios, te damos gracias porque nos haces partícipes de tus
maravillas; te alabamos por los dones de tu amor y te bendecimos
por la amistad que nos concedes vivir en torno a esta mesa. Que esta
comida en sencillez de corazón y en alegría sea profecía del banquete
del reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

Después de la comida
Nos hemos saciado, Señor, con los bienes que nos has dado;
cólmanos también de tu misericordia. Tú que vives y reinas por los
siglos de los siglos.
R. Amén.
SÚPLICAS A A LA VIRGEN
SANTÍSIMA, MADRE DEL ETERNO JUEZ
Oración.
Oh piadosísima Virgen María, madre y refugio de
los pecadores, a quien el Dios de las venganzas
cedió el imperio de la misericordia; ya que en
aquel riguroso Juicio no podré acudir a vuestra
intercesión, os suplico ahora que me alcancéis la
gracia de una sincera penitencia, y de una
perfecta enmienda de mi vida, a fin de que al
comparecer después de mi muerte ante el divino
tribunal, merezca una sentencia favorable de
eterna salvación. Por los méritos de vuestro Hijo,
nuestro Señor, que en unión del Padre y del
Espíritu Santo, vive y reina por todos los siglos de
los siglos. Amén.
ORACIÓN A MARÍA
PARA UNA BUENA MUERTE

Oh María, concebida sin mancha de


pecado, rogad por nosotros que
recurrimos a Vos. Oh refugio de lo
pecadores, Madre de los agonizantes, no
nos abandonéis en la hora de nuestra
muerte, sino alcanzadnos una perfecta
contrición, sincera compunción, perdón
de nuestros pecados, digna recepción del
santo Viático, y fortaleza por medio del
Sacramento de la Extrema Unción, a fin
de que confiados, podamos comparecer
ante el trono del Supremo Juez, justo y
misericordioso, nuestro Dios y Redentor.
YO EN LA CAMA, TÚ EN LA CRUZ

¡Jesús, Jesús! Yo en la cama y Tú en la cruz.


Yo en la cama, acostado; Tú en la cruz,
clavado.
Yo, la cabeza en blanda almohada; Tú, la
tuya, de espinas coronada.
Yo, quejándome; Tú, animándome.
Yo, sin pensar que mis dolores unidos a los
Tuyos, tienen un valor infinito.
Tú, anhelando sufrir más para pagar nuestros
pecados.
Jesús, Jesús, yo en la cama y Tú en la cruz.
Jesús, creo en ti. Jesús, espero en ti. Jesús,
voy a ti.
ORACIÓN POR UN ENFERMO

Señor Jesús, aquel (aquella) a quien amas está


enfermo (a). Tú lo puedes todo; te pido
humildemente que le devuelvas la salud. Pero, sin
son otros tus designios, te pido le concedas la
gracia de sobrellevar cristianamente su
enfermedad.
En los caminos de Palestina tratabas a los
enfermos con tal delicadeza que todos venía a ti,
dame esa misma dulzura, ese tacto que es tan
difícil de tener cuando se esta sano.
Que yo sepa dominar mi nerviosismo para no
agobiarle, que sepa sacrificar una parte de mis
ocupaciones para acompañarles, si es su deseo.
Yo estoy lleno de vida, Señor, y te doy gracias por
ello. Pero haz que el sufrimiento de los demás me
santifique, formándome en la abnegación y en la
caridad. Amén
ACTO DE CONTRICIÓN

¡Señor mío, Jesucristo! Dios y Hombre


verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por
ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque
os amo sobre todas las cosas, me pesa de
todo corazón haberos ofendido; también me
pesa porque podéis castigarme con las penas
del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia,
propongo firmemente nunca más pecar,
confesarme y cumplir la penitencia que me
fuere impuesta. Amen.
PERDÓN Y ARREPENTIMIENTO

¡Ay de mí! ¿Qué hice? Ofender a un Dios que me


ha creado, que me ha redimido con su sangre
preciosa y diariamente me está colmando de
beneficios... ¡Cuánta ingratitud! ... Obrar contra la
razón y la propia conciencia; pecar con tanto
conocimiento... ¡Cuánta malicia!... Por un vil gusto
o interés, perder la paz del corazón y hacerme reo
del infierno... ¡Cuánta locura!... Y ¿no habrá
remedio para mí?... Sí; Dios es misericordioso
con los que se arrepienten. Y ¿no le pediré
perdón?... ¿No propondré la enmienda?... ¿No
trataré de huir de las ocasiones o peligros
próximos de pecar?... ¿No me confesaré?... Si, lo
haré ahora mismo con firme resolución y
propósito de la enmienda.
ORACIÓN POR LOS SACERDOTES
de la Liturgia bizantina
Señor, llena con el don del Espíritu Santo a
los que te has dignado elevar al Orden
Sacerdotal para que sean dignos de
presentarse sin reproche ante tu altar, de
anunciar el Evangelio de tu Reino, de
realizar el ministerio de tu palabra de
verdad, de ofrecerte los dones y sacrificios
espirituales, de renovar a tu pueblo
mediante el baño de la regeneración; de
manera que vayan al encuentro de nuestro
gran Dios y del Salvador Jesucristo, tu
único Hijo, y reciban de tu inmensa bondad
la recompensa de una fiel administración
de su orden sacerdotal.
ORACIÓN
POR LAS VOCACIONES

Señor Dios, Padre Celestial, Tu Hijo Jesucristo


nos dijo: "La mies es abundante, pero los
obreros pocos. Pedid al dueño de la mies que
envíe obreros a su mies". Animados por estas
enseñanzas, te pedimos que envíes a tu Iglesia,
numerosas y santas vocaciones para el
sacerdocio, a la vida religiosa y al apostolado
laical. Consérvales fieles en su ministerio hasta
el fin; y concédeles, por tu Espíritu Santo, un
gran amor a Dios y a los hermanos, para que en
su ministerio y en su vida busquen solamente tu
gloria. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
ORACIÓN A LA SAGRADA FAMILIA

Sagrada Familia de Nazaret: enséñanos el


recogimiento, la interioridad; danos la
disposición de escuchar las buenas
inspiraciones y las palabras de los
verdaderos maestros. Enséñanos la
necesidad del trabajo de reparación, del
estudio, de la vida interior personal, de la
oración, que sólo Dios ve en lo
secreto;enséñanos lo que es la familia, su
comunión de amor, su belleza simple y
austera, su carácter sagrado e inviolable.
Amén.
Oración para comenzar el día
Señor, en el silencio de este día que comienza,
vengo a pedirte la paz, la prudencia, la fuerza.
Hoy quiero mirar al mundo con ojos llenos de
amor, ser paciente, comprensivo, dulce y
prudente. Ver por encima de las apariencias a
tus hijos como Tu mismo los ves y así no ver
más que el bien en cada uno de ellos. Cierra mis
ojos a toda calumnia, guarda mi lengua en toda
maldad, que sólo los pensamientos caritativos
permanezcan en mi espíritu, que sea benévolo y
alegre, que todos los que se acerquen a mí
sientan tu presencia. Revísteme de Ti, Señor, y
que a lo largo de este día yo te irradie.
Comunión espiritual

Creo, Señor Jesús, que estás presente


en el Santísimo Sacramento del altar.
Me pesa de verdad haberte ofendido.
Te amo sobre todas las cosas, y deseo
con ardor recibirte, pero ya que no
puedo hacerlo ahora
sacramentalmente, ven al menos
espiritualmente a mi corazón. Y como
si te hubiese recibido quédate
conmigo y no permitas que jamás me
aparte de ti.
Oración al acostarse

Oh buen dios, haced que mientras yo duerma, mi corazón


esté velando: que sea yo preservado de todo mal por
vuestros ángeles, a los cuales ordenasteis que me guarden
en todos mis caminos. Protesto que mientras estaré
entregado al sueño, quisiera adoraros del modo que os
adoran vuestros ángeles en el cielo, y ya que la naturaleza
exige el reposo de mi frágil y miserable cuerpo, os ofrezco
las adoraciones que os tributan los espíritus celestiales, así
como las oraciones, las lágrimas, las mortificaciones y
penitencias de todos vuestros siervos que pasan una gran
parte de la noche entregados a estos piadosos ejercicios.
Aceptad, Dios mío, estos ofrecimientos y deseos de mi
corazón, para que de día y de noche no cese de alabar
vuestro santo nombre. Os pido, Señor, esta gracia por los
méritos del Sagrado Corazón de vuestro santísimo Hijo mi
Redentor y Salvador mío.
DEVOCIÓN AL SANTO ANGEL DE LA
GUARDA
(San Juan Berchmans)

Ángel Santo, amado de Dios, que después de


haberme tomado, por disposición divina, bajo tu
bienaventurada guarda, jamás cesas de
defenderme, de iluminarme y de dirigirme: yo te
venero como a protector, te amo como a custodio;
me someto a tu dirección y me entrego todo a ti,
para ser gobernado por ti. Te ruego, por lo tanto,
y por amor a Jesucristo te suplico, que cuando sea
ingrato para ti y obstinadamente sordo a tus
inspiraciones, no quieras, a pesar de esto,
abandonarme; antes al contrario, ponme pronto
en el recto camino, si me he desviado de él;
enséñame, si soy ignorante; levántame, si he
caído; sosténme, si estoy en peligro y condúceme
al cielo para poseer en él una felicidad eterna.
Amén.
A SAN MIGUEL ARCÁNGEL
PARA PEDIR LA PROTECCIÓN DEL CIELO
Oh gloriosísimo San Miguel Arcángel, príncipe y caudillo
de los ejércitos celestiales, custodio y defensor de las
almas, guarda de la Iglesia, vencedor, terror y espanto
de los rebeldes espíritus infernales. Humildemente te
rogamos, te digne librar de todo mal a los que a ti
recurrimos con confianza; que tu favor nos ampare, tu
fortaleza nos defienda y que, mediante tu incomparable
protección adelantemos cada vez más en el servicio del
Señor; que tu virtud nos esfuerce todos los días de
nuestra vida, especialmente en el trance de la muerte,
para que, defendidos por tu poder del infernal dragón y
de todas sus asechanzas, cuando salgamos de este
mundo seamos presentados por tí, libres de toda culpa,
ante la Divina Majestad.
Amén.
ORACIÓN A SAN GABRIEL

Dios Señor nuestro, imploramos


tu clemencia para que habiendo
conocido tu Encarnación por el
anuncio del arcángel San Gabriel,
con el auxilio suyo consigamos
también sus beneficios. Por
Jesucristo nuestro Señor. Amén.
ORACIÓN A SAN RAFAEL

Arcángel San Rafael, que dijiste:


«Bendecid a Dios todos los días y
proclamad sus beneficios.
Practicad el bien y no tropezaréis
en el mal. Buena es la oración con
ayuno, y hacer limosna mejor que
atesorar oro», te suplico me
acompañes en todos mis caminos
y me alcances gracias para seguir
tus consejos.
ORACIÓN PARA IMPLORAR UN FAVOR
POR LA INTERCESIÓN DEL SIERVO DE DIOS
JUAN PABLO II, PAPA
Oh Trinidad Santa, te damos gracias por haber
concedido a la Iglesia al Papa Juan Pablo II y porque
en él has reflejado la ternura de Tu paternidad, la
gloria de la Cruz de Cristo y el esplendor del Espíritu
de amor. Él, confiando totalmente en tu infinita
misericordia y en la maternal intercesión de María,
nos ha mostrado una imagen viva de Jesús Buen
Pastor, indicándonos la santidad, alto grado de la vida
cristiana ordinaria, como camino para alcanzar la
comunión eterna Contigo.
Concédenos, por su intercesión, y si es Tu voluntad,
el favor que imploramos, con la esperanza de que sea
pronto incluido en el número de tus santos. Amén.
ORACIÓN DE SAN AGUSTÍN
Señor mío Jesucristo, que por la redención del mundo
quisiste nacer, ser circuncidado despreciado de los
judíos, vendido por el traidor Judas con beso de falsa paz,
atado y llevado para ser crucificado como inocente
cordero, presentado ante los tribunales de Anás y Caifás,
Herodes y Pilatos, acusado con falsos testimonios,
lastimado con afrentas y azotes, y escupido y coronado
con espinas; que quisiste ser herido con caña, cubierto el
rostro, desnudo y clavado en la Cruz, levantado en ella y
puesto entre ladrones; que quisiste que te diesen a beber
hiel y vinagre, y ser herido con una lanza: por estas tus
santísimas penas, que yo, aunque indigno, he traído a mi
memoria, y por tu Santísima Cruz y muerte, líbrame de las
penas del infierno y llévame adonde llevaste al buen
ladrón crucificado contigo, que con Dios Padre, en unidad
del Espíritu Santo, vives y reinas por los siglos de los
siglos. Amén.
z.
OFRENDA
Padre eterno, os ofrecemos la
sangre, pasión y muerte de
Jesucristo, los dolores de la
Santísima Virgen y los de San
José, por la remisión de
nuestros pecados, la libertad
de las almas del Purgatorio y
la conversión de los
pecadores. Amén
CREO EN TI
Cuando llega la dificultad y las pruebas, en los momentos de angustia, de duda o enfermedad, es bueno decir al Señor que seguimos creyendo en El.

Oración
Me levanto hoy por la fuerza de Dios que me guía, por el
poder de Dios que me sostiene, por la inteligencia de
Dios que me conduce, por el ojo de Dios que mira delante
de mí, por el oído de Dios que me escucha, por la palabra
de Dios que habla conmigo, por la mano de Dios que me
guarda, por el camino de Dios que me precede, por el
escudo de Dios que me protege, por el ejército de Dios
que me salva de las redes del demonio, de las
seducciones de los vicio, de las inclinaciones de la
naturaleza, de todos los hombres que me desean el mal,
de lejos y de cerca, en la soledad y en la multitud.
En el Señor está la salvación, que tu salvación, Señor,
esté siempre con nosotros. ¡Amén!
CREO EN TI
Cuando llega la dificultad y las pruebas, en los momentos de angustia, de
duda o enfermedad, es bueno decir al Señor que seguimos creyendo en El.
1. Señor, Tu siempre me has dado
La fuerza necesaria,
y, aunque débil,
Creo en Ti.

2. Señor, Tu siempre me has dado


La paz de cada día,
y, aunque angustiado,
Creo en Ti.

3. Señor, Tu siempre me has guardado


En la prueba,
Y, aunque estoy en ella,
Creo en Ti.

4. Señor, Tu siempre has alumbrado


Mis tinieblas,
Y, aunque no tengo luz,
Creo en Ti.
ACTOS DE FE, ESPERANZA Y CARIDAD
Dios mío, creo firmemente cuanto Tú, verdad infalible, has revelado y
la santa Iglesia nos propone para creer. Y expresamente creo en ti,
único verdadero Dios, en tres personas iguales y distintas, Padre, Hijo
y Espíritu Santo; y en tu Hijo, encarnado y muerto por nosotros,
Jesucristo, el cual dará a cada uno, según sus méritos, el premio o la
pena eterna. Conforme a esta fe quiero vivir siempre. Señor, aumenta
mi fe.

Dios mío, espero de tu bondad, por tus promesas y por los méritos de
Jesucristo, nuestro Salvador, la vida eterna y las gracias necesarias
para merecerla con las buenas obras que debo y quiero hacer. Señor,
no quede yo confundido eternamente.

Dios mío, te amo con todo mi corazón, sobre todas las cosas, a ti, bien
infinito y mi eterna felicidad; y por amor tuyo amo a mi prójimo como a
mí mismo y perdono las ofensas recibidas. Señor, haz que yo te ame
cada día más.
ORACIÓN DE SAN AGUSTÍN
POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO
Dulcísimo Jesús mío, que para redimir al mundo quisisteis nacer, ser
circuncidado, desechado de los judíos, entregado con el beso de
Judas, atado con cordeles, llevado al suplicio, como inocente
cordero; presentado ante Anás, Caifás, Pilato y Herodes; escupido y
acusado con falsos testigos; abofeteado, cargado de oprobios,
desgarrado con azotes, coronado de espinas, golpeado con la caña,
cubierto el rostro con una púrpura por burla; desnudado
afrentosamente, clavado en la cruz y levantado en ella, puesto entre
ladrones, como uno de ellos, dándoos a beber hiel y vinagres y
herido el costado con la lanza. Librad, Señor, por tantos y tan
acerbísimos dolores como habéis padecido por nosotros, a las almas
del Purgatorio de las penas en que están; llevadlas a descansar a
vuestra santísima Gloria, y salvadnos, por los méritos de vuestra
sagrada Pasión y por vuestra muerte de cruz, de las penas del
infierno para que seamos dignos de entrar en la posesión de aquel
Reino, adonde llevasteis al buen ladrón, que fue crucificado con Vos,
que vivís y reináis con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de
los siglos. Amén.
Creemos

CREEMOS en Dios,
Padre de la Madre Tierra,
creador de la Vida y la Libertad,
imagen y semejanza del Hombre Nuevo,
esperanza de los pobres

CREEMOS en Jesucristo,
el primer bienaventurado,
compañero en el sufrimiento,
hermano en la Resurrección,
camino por donde pasa el Reino de la Paz.

CREEMOS en María,
vientre fecundo donde crece la Iglesia Viva,
amiga solidaria de los sufrimientos
de las mujeres en el campo y la ciudad.
El Espíritu, agua que fecunda 1-

El Señor nos prometió que nos enviaría aquel


Abogado que nos haría capaces de Dios. Pues
del mismo modo que el trigo seco no puede
convertirse en una masa compacta y en un solo
pan, si antes no es humedecido, así también
nosotros, que somos muchos, no podíamos
convertirnos en una sola cosa en Cristo Jesús,
sin esta agua que baja del cielo. Y, así como la
tierra árida no da fruto, si no recibe el agua, así
también nosotros, que éramos antes como un
leño árido, nunca hubiéramos dado el fruto de
vida, sin esta gratuita lluvia de lo alto…
El Espíritu, agua que fecunda 2

Necesitamos de este rocío divino para que demos


fruto y no seamos lanzados al fuego. Y, ya que
tenemos quién nos acusa, tengamos también un
Abogado, pues que el Señor recomienda al Espíritu
Santo el cuidado del hombre, posesión suya, que
había caído en manos de ladrones, del cual se
compadeció y vendó sus heridas, entregando
después los dos denarios regios para que nosotros,
recibiendo por el Espíritu la imagen y la inscripción
del Padre y del Hijo, hagamos fructificar el denario
que se nos ha confiado, retornándolo al Señor con
intereses
San Ireneo
Ven Espíritu Santo
Haznos nuevos,
Ven Espíritu Santo,
para que seamos hombres de
santifícanos.
amor,
Llena nuestro corazón con un
tus santos, palabras de Dios
ardiente deseo por la verdad,
visibles,
del camino y de la vida plena.
entonces renovaremos la faz
de la tierra
Enciende en nosotros el fuego
y todo será creado de nuevo.
para que nosotros mismo
seamos luz, luz que alumbra,
Ven, Espíritu Santo,
calienta y consuela.
santifícanos, fortalécenos,
quédate con nosotros.
Has encontrar palabras a
nuestra lengua pesada que
Amén
hable de tu amor y belleza.
Bendición
Que la tierra se vaya haciendo camino ante tus pasos.

Que el viento sople a tus espaldas.


Que el sol brille cálido sobre tu rostro.
Que la lluvia
caiga suavemente
sobre tus campos.
Y hasta tanto volvamos
a encontrarnos,
Dios te guarde
en la palma de su mano.

Antigua bendición irlandesa.


Diálogo con Cristo
Sonreír!
Gracias Señor,por mis brazos cuando otros lloran.
perfectos,cuando hay tantos
mutilados. Amar!
cuando otros odian.
Por mis ojos que ven,
cuando hay tantos sin luz. Soñar!
cuando otros
Por mi voz que canta, se asfixian en pesadillas.
cuando otros enmudecen.
Vivir!
Por mis manos que trabajan, cuando son tantos
cuando hay otras que los que mueren sin haber
mendigan. nacido.

Es maravilloso Señor tener un Y sobre todo ¡GRACIAS!


lugar para el regreso, cuando por tan poco que pedir
otros no tiene donde ir. y tanto que agradecer...
Querido Dios

Querido Dios, no sé si hay gente capaz de


contemplar cómo vives tú en la pobreza,
mientras ellos quieren seguir siendo ricos...

No puedo concebir que haya amor


sin un imperioso deseo de ser iguales;
especialmente, de compartir todas las penas
y contrariedades de la vida...

Cómo se puede ser rico, vivir confortablemente,


en medio de cosas de mi propiedad,
cuando tú has vivido pobre, incómodo,
fatigado y agobiado por el trabajo.
Yo no podría vivir de otra manera.

Carlos de Foucauld
Oración por la Familia
Padre Celestial,
nos has dado un modelo de vida Haz que el corazón de Jesús
en la Sagrada Familia de Nazaret. haga nuestros corazones mansos
Ayúdanos, Padre, y humildes como el suyo y
a hacer de nuestra familia otro ayúdanos a sobrellevar las
Nazaret, donde reine amor, paz y obligaciones familiares de una
alegría. manera santa.
Que sea profundamente Haz que nos amemos más y más
contemplativay vibrante de unos a otros cada día como Dios
alegría. nos ama a cada uno de nosotros
y a perdonarnos mutuamente
Ayúdanos a permanecer unidos nuestras faltas como Tú perdonas
por la oración en familia en los las nuestras.
momento de gozo y de dolor. Ayúdanos, Padre,a recibir todo lo
Enséñanos a ver a Jesucristo que nos dascon una gran sonrisa.
en los miembros de nuestra
familia especialmente en los Amén.
momentos de angustia.
Oración

Me levanto hoy por la fuerza de Dios que me guía,


por el poder de Dios que me sostiene, por la
inteligencia de Dios que me conduce, por el ojo de
Dios que mira delante de mí, por el oído de Dios que
me escucha, por la palabra de Dios que habla
conmigo, por la mano de Dios que me guarda, por el
camino de Dios que me precede, por el escudo de
Dios que me protege, por el ejército de Dios que me
salva de las redes del demonio, de las seducciones
de los vicio, de las inclinaciones de la naturaleza, de
todos los hombres que me desean el mal, de lejos y
de cerca, en la soledad y en la multitud.
En el Señor está la salvación, que tu salvación,
Señor, esté siempre con nosotros. ¡Amén!
Oración-

Vela por tu hijo, ¡Oh Señor! conforme aumentan


sus días. Bendícele y guíale doquiera se halle,
guardándole sin mancha de este mundo.
Fortalécele cuando permanezca en pie,
consuélale cuando se sienta desanimado o
triste, levántale si cae y que pueda permanecer
en su corazón todos los días de su vida la paz
que excede a todo entendimiento mediante
Jesucristo Nuestro Señor.
Amén.
Oraciones
Señor Padre nuestro :

Tú nos has dado amor para tener estos hijos ;


guárdanos en el amor.
Que la vida de familia sea para ellos la
costumbre del cariño.
Ayúdanos a hacer de la casa un sitio de tu reino
donde los hijos vayan encontrando lo que nos
diste con Jesús: que aprendan a llamarte Padre
desde nuestra imagen de padres, que se abran
a la fraternidad cristiana desde el amor de sus
hermanos y que puedan entender el mundo
como lugar de la convivencia humana desde el
acogimiento y la paz de nuestra casa. Amén
Oración

“El Espíritu del Señor


está sobre mí,
porque el Señor me ha ungido
para anunciar
la buena noticia a los pobres;
me ha enviado a proclamar
la liberación a los cautivos
y dar vista a los ciegos,
a liberar a los oprimidos
y a proclamar
un año de gracia del Señor”.

(Isaías 61, 1-2)


Oración de San Francisco

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz.


Que donde haya odio, ponga yo amor,
que donde haya ofensa, ponga perdón,
donde discordia, unión,
donde haya error, ponga verdad,
donde haya duda, ponga fe,
donde haya desesperación, ponga esperanza,
donde haya tinieblas, ponga tu luz,
donde haya tristeza, ponga tu alegría.
Maestro, que no me empeñe tanto en ser consolado, como en
consolar;
en ser comprendido, como en comprender;
en ser amado, como en amar;
pues dando, se recibe;
olvidando, se encuentra;
perdonando, se es perdonado;
muriendo, se resucita a la vida eterna.
Por la paz entre los pueblos
Espíritu Santo, Espíritu de amor y paz,
hoy te pedimos por cada pueblo que habita nuestro
mundo.
En especial te presentamos el dolor,
la marginación, las luchas y las alegrías de los más
pobres.

También te pedimos por aquellos


que tienen más posibilidades y más recursos,
para que muevas sus corazones a la solidaridad.

Ayúdanos a todos a vivir la comunión.


Acompáñanos en la misión de colaborar
en el proyecto del Padre,
para que su Reino sea cada día más visible.

Amén.
Tú y yo nos vamos haciendo Allí empezó un encuentro sin orillas.
Cada tarde añado en mi lienzo
En ti estoy, de ti vengo, a ti voy. un nuevo rasgo tuyo.
Estás fuera de mí, puedo encerrarme. Cada tarde añades en tu lienzo
Estás dentro de mí, puedo encerrarte. un nuevo rasgo mío.
No puedo dejar de estar en ti.
Mi carne extiende raíces que llegan En medio del camino al adivinar una
hasta ti. frente, al estrechar una mano, al mirar
unos ojos, al nacer el futuro, al morir el
Puedo olvidarlo. presente, yo te descubro, yo me descubro.
Mi espíritu es una chispa
que brota de tu incendio. Dentro de mí, los dos a la par, uno hacia el
Puedo ignorarlo. otro, nos vamos haciendo…
No puedo dejar de venir de ti. Ahora te veo, Señor marginado, maestro
Mis ojos buscan su horizonte. sirviendo, madre exprimida, padre sin
Mi corazón, su hogar universal. nada, infinito pidiendo, libre clavado.

Puedo extraviarme en una Ahora te veo, pueblo en camino.


encrucijada. Y en este misterio se pierden mis días,
Puedo paralizarme en algún hogar. mis razones y mis sueños.
No puedo dejar de ir hacia ti. Tú y yo nos vamos haciendo tu pueblo.
No vi tu rostro cuando salí de ti.
No fue una despedida. B. González Buelta sj
Por el servicio de la Iglesia
Señor, nos unimos a toda la Iglesia
y te pedimos para que
podamos asumir la responsabilidad
que nos corresponde por ser bautizados.
Asiste el peregrinar
y el trabajo de tu pueblo,
para que entre todos,
buscando vivir la fidelidad a tus enseñanzas,
podamos ser signos de paz,
de esperanza y de amor,
en medio de una sociedad
que vive los desafíos
de la mentira y la corrupción.
En tus manos depositamos
el deseo de vivir
y de formar comunidades eclesiales,
en las cuales todos se sientan hermanos
en torno a tu Palabra.
Amén.
Plegaria de las bienaventuranzas
Temo, Señor, una pobreza sin subterfugios,
porque no comprendo la riqueza de la donación…
Miro con recelo toda aflicción,
pero es que no experimento la serenidad del consuelo…
Soy violento, hombre de espada y de golpe bajo,
y así pienso alcanzar un lugar digno en la tierra…
Hambre y sed de justicia me dan pánico;
por eso no me siento saciado, sino vacío…
Soy duro, inmisericorde, intransigente,
y, sin embargo, exijo toda la misericordia para mí…
Por eso te pido pobreza enriquecida.
Te pido aflicción consolada.
Sed y hambre de justicia te pido, para ser saciado.
Te pido ser misericordioso para alcanzar misericordia.
Déjame ser sincero de corazón porque deseo verte.
Te pido valentía para que me persigan por mi fidelidad.
Señor Jesús, Cristo magistral del cerro bienaventurado,
imprime estos "criterios de dicha" en mí.