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Bestiario Completo de Manolo Romero

Este poema recopila descripciones de varios animales reales y míticos en forma de pequeñas historias o reflexiones. En menos de 3 oraciones, resume la variedad de criaturas descritas como sapos, murciélagos, elefantes, piojos, ocas y más, y cómo cada uno representa diferentes aspectos de la naturaleza y la condición humana.

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Bestiario Completo de Manolo Romero

Este poema recopila descripciones de varios animales reales y míticos en forma de pequeñas historias o reflexiones. En menos de 3 oraciones, resume la variedad de criaturas descritas como sapos, murciélagos, elefantes, piojos, ocas y más, y cómo cada uno representa diferentes aspectos de la naturaleza y la condición humana.

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BESTIARIO COMPLETO

MANOLO ROMERO
EL SOMA Y LA PSIQUE

¿Hernia de hiato en bipedestación?


Radiografía tras radiografía,
pronos, supinas… y la cañería
de la ingesta y la excreta en invasión

de enemas, gomas, tubos de gestión…


Los arsenales de la enfermería
no lograron llegar a la avería,
a la causa de la tribulación.

El galeno dimite atolondrado


y le entrega al sicólogo el misterio:
“Este es un caso extraño y complicado,

habrá que exorcizar la madriguera…”


Y la gubia sacó del cautiverio
los monstruos que habitaban la mollera.
SAPO

No es un príncipe, es un cabo
primera de artillería
con aficiones de espía,
asaz sagaz, cabo bravo,
hechizado, sapiesclavo,
sapo plenipotenciario,
el cáustico del bestiario,
el que escupe y el que graba
con su sarcástica baba.
Sapo gubia visionario.
MURCIÉLAGO

Fue el mayor zascandil del cuaternario,


el crápula y pendón del paraíso,
errático, giróvago, indeciso,
desgalichado y revolucionario.

Pudo haber sido arcángel o canario,


pusilánime Adán; pero no quiso
dejar la noche y claudicar sumiso
a su rancio abolengo estrafalario.

Y así fue degradado y destiempado,


pero a él le importa un pito y zanganea,
zurce la noche, danza desbragado,

bebe, fornica, fuma, se relaja...


y un prehistórico vals garabatea
con vuelo sifilítico y tartaja.
LA INVENCIÓN DEL ELEFANTE

Se propuso en consejo extraordinario


hacer un gran regalo al Creador.
Llamó el ángel decano al inventor,
consultó al serafín veterinario,

al mago, al fontanero, al boticario...


y el sabio cónclave investigador
diseñó el paquidermoadorador-
sacristansanturronturiferario.

Un cabezón con alas por orejas,


cuernos por dientes, ojos como almejas
y junto a rabo y por la tubería

ruidos enfáticos y estupefactos.


Y ni Dios supo para que servía
este armatoste lleno de artefactos.
HIPOPÓTHOMO

El tenedor insiste en la asadura,


barcos de pan navegan las salseras,
van y vienen cucharas mensajeras
y el palillo ametralla la fritura.

Los hilos ceden, cruje la costura,


brincan botones, saltan cremalleras...
Talla tras talla crecen las caderas...
Un ecuador parece la cintura.

El corazón bombea salsa rosa


y ensancha paralelos, meridianos,
con vetas estriadas de tocino.

Un mapamundi llega al endocrino.


Un planeta cansino que rebosa
colesterol para los oceanos.
 

 
PIOJO BORRACHO DE MINOXIDIL

¡Cráneos pelones, mondos, incipientes,


rayas anchas, tonsuras monacales,
hirsutas testas ralas y otoñales,
cogotes andrajosos, indigentes

sienes, copetes náufragos en frentes


de bahía, raquíticos retales
de flequillo, reliquias forestales
de las selvas cefálicas ausentes...

Cofrades del mester de alopecía...!


¡Cabellos lázaros, salid, avante...!
Borracho de mejunje crecepelo

un piojo anacoreta desvaría


en la cucaña del último pelo
que le quedaba a su representante.
OCA

Sale del cascarón y entra en el juego.


Pica el mílite pato, choca, toca…
es el bolero de Ravel, la oca…
pica y pica como un palo de ciego.

Come, engulla insaciable, sin sosiego,


se excede, se duplica, es la reoca…
-de los puentes al pozo, de oca a oca,
va agotando su espíritu andariego-

Con las transaminasas por las nubes


y la hepatomegalia por los suelos
llega ahíta, molida del desfile.

Un coro de gordísimos querubes


le canta de responso un matarile.
Es el foie gras que comen en los cielos.
ABUBILLA

Desocupada y tropical se posa


esta abubilla en samba solitaria.
Su cucamona consuetudinaria
es un pay-pay, tris-tras, kikiricosa.

Soliviantada por la mariposa


que se bebe una rosa hospitalaria,
despliega su dalmática plenaria
en celada sagaz y sigilosa.

En vuelo raso va sobre la presa,


lepidóptero ardid, cimbel sorpresa,
y cae cautiva sin escapatoria.

Su devenir fatal de ave que vuela


le condena a estofarse en pepitoria
en carpetovetónica cazuela.
CAMALEÓN

La lengua siempre al aire, en movimiento,


retráctil látigo, desmesurada…
como brújula loca la mirada,
al sesgo, de reojo, a barlovento…

Remasca en el escaño su argumento


de panacea y de perogrullada.
Comulga con la mosca camarada
y la excomulga en cuesco y excremento.

Se camufla de púrpura, de luto,


de quintaesencia o pana, de entendido,
de doliente penoso, de promesa,

o te lanza, traidor, el verde esputo


vil fulero que eriza del olvido
el pelo natural de la dehesa.
ZORRO

El vericueto de la fechoría
por donde tunantea tu pellejo
y a ras birlas el huevo y el conejo
peligra, Alguien acecha, alguien espía

tu trajín, procura tu cacería,


zorro matusalén, requeteviejo.
Hay fruición en la urraca y el pendejo
grajo sonríe con alevosía.

Pasito a paso, pues, sin dejar huella


de pluma, pelo, achaque, labio, esmalte.
Llama a la puerta con la falsa mano.

Entra apócrifo, firma, embauca, sella


son sello fariseo y puritano….
Y andarás por el cepo sin que salte.
CABALLO

Tanques, tractores, trastos cirineos,


lo tienen en la cuadra jubilado.
¡Del mito, del caudillo, del soldado,
del trote militar, de los saqueos,

de las conquistas y sus ajetreos,


del vaivén de la noria y del arado,
del galope tendido y desbocado
de Santiago, de Atila…, de torneos,

de los Séptimos de caballería,


del centauro ferial y carnaval,
del trasero cosaco y policía,

de la fusta y las bota con cilicios,


y del mal de la fiesta nacional…
Libérale, Señor, no más suplicios!
ASNO PROCESIONAL

Llega a la procesión endomingado,


pendula borlas, flecos y collares.
Cohetes le jalean los andares
y un cura le salpica. Vacunado

de los demonios, bienaventurado


y sin el palo de sus avatares,
va entre palmas, olivos y cantares
y entre genuflexiones venerado.

Un calé acariciándole el cairel


con timo de anticuario me susurra:
Le vendo un pura biblia, manso y listo,

es un tataranieto de la burra
de Balaam y del borrico aquel
que entró en Jerusalén con Jesucristo.
URRACA

Siempre anda en pascuas; no cesa, no sacia


la uña cleptómana, ni el cirujano
pico. Baila con salto chabacano
la danza de la muerte y la desgracia.

Como espíritu santo de la acracia


tiene el volar sacrílego y pagano.
Entre los mil fetiches de su arcano
hallaréis en su nido, verbigracia:

Las dos estrellas que perdió Tejero


el ventitrés tricorne de febrero,
algún que otro venablo con que a Sanse-

bastián le acribillaron la pechera,


y el catavinos de la borrachera
que promovió Noé que en paz descanse.
PANORÁMICA CANINA

Chucho mendigo. Perro policía.


Gozque radar, de caza, lazarillo.
¡Tuso, cabrón! Listillo de cursillo.
Can de socorro. Chusma de jauría.

Petardo mártir de la artillería.


Nazi. Titiritero. De colmillo
vengador. Enamoradizo pillo.
Lugarteniente de la tiranía.

Hidrófobo, hidatídico, sarnoso.


Fonda de pulgas y otros delincuentes.
¡Ladrón! Amor. Sagaz. Tonto del higo.

Rastrero con el déspota y odioso


con los enclenques y los indigentes.
Fiel y cruel. Amigo y enemigo.
CABRA

Mastica brasas y la sal se bebe


y conoce el idioma de la hoguera
que platica Satán y la hechicera
salmodia de la lluvia y de la nieve.

Monda la cúspide, el hondón remueve


con su lengua letal y basurera.
Cíngara, sube y baja la escalera
de la limosna y saluda a la plebe.

De cutre doma, de balar mendigo,


responde a los tambores con su farsa,
y a la turuta con sus piruetas.

Por la noche, en la soga del castigo,


abre los manantiales de sus tetas
y calma la gazuza a la comparsa.
GORRIÓN
Qué bonito pajarito...

pero mejor estás frito,

pajarito de mi amor.

Al perro y al gorrión,

perdigón.

Refranero popular

Pica el tiesto, el alféizar, el alero,


va al bodorrio, al bautizo, al comistrajo,
investiga en la fusca y el pingajo,
le quita soledad al prisionero...

Es la dïana del refrán ibero.


A él dedica su mueca el espantajo,
la cebolla sus lágrimas, el ajo
sus alardes, la astucia el matutero.

Bajo su guardapolvo gis conserje,


la desnudez contusa, amoratada.
La autopsia dice: Le aticé en la sien.

Y amortajado en una rebanada,


sepulto entre la enjundia, se sumerge
en las filosofías de sartén.
GARRAPATA EN POETA
A Alfonso Silván, que en fiebre botonosa por la picadura de una garrapata, recibió la edición de su
magnífica traducción de Cavafis.

Alojó en ti su asedio. No nombrarla…


-Jamás lo feo halló parejo emblema-
Dejó su estigma, luego el exantema,
y la abulia… Mejor no recordarla.

Y tú puérpero, postrado, en charla


con tu otro yo de Alejandría…(Quema
tu frente, nace el libro, su poema
se mira en tu poema…¡Hay que matarla!

Tenías mucha fiebre, fue su mano


quien ahuyentó la obsesión de tu frente.
Quiso habértelo dicho en castellano.

“Eujaristó.” Y mira tu placenta…


Delirabas, estabas muy ardiente.
Vino Cavafis, No te diste cuenta.
VISÓN

No sufre nada. Como si durmiera.


Carne y huevos. Limpísimo. Abundante.
Como los reyes. Ya. Duró un instante.
Se disecciona así, se desviscera…

y al curtidor ¿Crueldad?... Esa hombrera,


hilvánala! Tal vez. Más elegante.
¡Esa pieza a la sisa! Fascinante.
Modelo rubia con poca cadera.

Estola, Chaquetón. París. Chanel.


Concorde. Pasarela. Invitación.
¡Qué labios! -Cocktail en el Grand Hotel-

El champán provocó el atrevimiento


y lo demás las pieles de visón.
La donna è mobile cual piuma al vento.
LECHUZA

Un agujero negro fue su cuna


allá cuando el big-bang; fue la albacea
y la fiel sacristana de Atenea
-diosa de la razón y la aceituna-.

Se nutre con tajadas de la luna


y con salsa del sol cuando alborea...
en sus meditaciones tararea
un son lúgubre. Insomne te importuna

con risas, carcajadas y resabios.


Su antifaz es un blanco corazón,
con el que lleva toda la razón.

Observa circunspecta y asombrada...


Y como los ancianos y los sabios,
sabe poco, muy poco, casi nada.
CREADOR:- Vosotros seréis ratas.
CRIATURAS:-¿Aqueste papel nos das?

Más pobres que ellas mismas. Son pobreza


químicamente pura y agresiva.
Caterva espeluznante, fugitiva.
Calamidad de la Naturaleza.

La tiña les tonsura la cabeza


y la rabia endemonia su saliva.
Metástasis ubicua y expansiva
donde los gatos beben la tristeza.

Cuando van a morir a su agujero,


llega Caronte, estigio recadero
-flautista rabadán de la manada-

y se las lleva exánimes y rotas.


Al cruzar la laguna de la Nada
sus almas se convierten en gaviotas.
GATOS

Todas las noches, todas, los tejados


se descaman en gatos saturnales,
en trasgos de gemidos bacanales,
en zarpas y bigotes endiablados.

Bulla felina por los descampados,


largos lamentos por los albañales,
espíritus sonámbulos, corales
de verdugos con lágrimas de ahorcados.

Y no lloran. Sus ojos están secos.


Nunca lloran, igual que el cocodrilo.
¿Por qué esa pena de las azoteas,

los trémulos acordes y sus ecos?


La zalema del humo y su sigilo
calman el pasmo de las chimeneas.
TORO DE LIDIA

El fuego templa un estoque de acero.


Una vaca jadea, lenta, gorda.
Un choto nace. Y una monja borda
en seda y oro un terno de torero.

Medra el toro, las yerbas le hacen fiero;


(la espada brilla, el oro se desborda
por las hombreras). Una yegua torda
le acosa y le acompaña hasta el chiquero.

Hasta aquí los jilgueros y el relente.


Luego un túnel y al fondo siempre España
con ademán eufórico, excesivo.

Relumbra el terno, vive, salta, engaña.


El mediastino es una fragua ardiente
donde la espada vuelve al rojo vivo.
LOBO

El hambre y la ansiedad tocan dïana.


Golpea el corazón con su martillo.
Despierta el lobo y centellea el brillo
en su mirada oblicua y tramontana.

El gallo llama como la campana


de Paulov, al clorhídrico, al colmillo.
El intestino es un feroz pasillo
donde el hambre galopa. La mañana

pone sus cabras, saca sus ovejas,


da luz, sombra, a ganados, a perdidos...
Con el humo del odio nos dibuja

lo de siempre: a los débiles heridos;


al de siempre, al licántropo que empuja
sin escuchar ni súplicas, ni quejas.
LA CONGA DE LA FAUNA

El obispo y la monja boxeadora,


el pajarraco con el violinista,
la azafata con el acuarelista,
el mago con la caja de Pandora.

Los Alpes con su fauna y con su flora


y por las Cerros de Úbeda el artista...
El alcalde con el contorsionista
y el cobrador del frac con la deudora,

la morcilla con el bicarbonato,


el gorro tirolés con la peineta,
la escayola con el metacrilato...

Y en la magia potagia del menisco


abre el Monte de Venus la bragueta
y entra el tango en la conga de Jalisco.
MONO DEPRIMIDO

Es la aurora. La cuchilla
sonámbula por la cara
vira. Pasa un peine y ara.
El cristal observa. Chilla
el grifo, el azogue brilla.
Con el ceño circunflejo
te retiras del espejo
y acudes a la manada.
Y nada te dice nada...
Y cada día más viejo.
SARDINAS
Son monedas bailarinas
de un devaluado coro,
calderilla de un tesoro
en inflación, peregrinas,
vagabundas argentinas…
La plata de su relumbre
se aleará en una lumbre,
en las ascuas de una feria,
con la sal, con la miseria,
la mosca, la pesadumbre…
JIRAFA

Una escala disfrazada


de mamífero edificio.
El remate frontispicio
termina en una mirada
ventanal y espabilada.
Se agrupa si desconfía
y en una coreografía
de ballet de rascacielos
alza un barrio de los suelos
la altiva archicofradía.
ARDILLA

Trapecista semifusa,
tocata y fuga lanzada
por la música emboscada
de los pinos, salta intrusa
sus atriles y engatusa
con su mímica bufona.
Concertista destrozona
de nueces, piñas, bellotas...
compone royendo notas
su sonata cimarrona.
PERDIZ

Del esparto a los maíces


con su canto testarudo,
trisílabo y tartamudo,
aleccionan las perdices
a sus pollos aprendices.
Cuidado: zorro, gineta,
cazador, perro, escopeta,
piedra, trampa, matutero...
Ajo, laurel, cocinero,
fuego, escabeche, croqueta.
HORMIGAS

Se enhebra por su agujero


de avaricia la tirana
hueste. Entra la caravana
con su alijo bandolero.
Duerme en tregua el hormiguero
tres horas en todo el día.
Al despertar su osadía
urde, invade, arrasa, sierra…
Firma y rubrica la guerra
con su hostil tipografía.
PERDIZ

Del esparto a los maíces


con su canto testarudo,
trisílabo y tartamudo,
aleccionan las perdices
a sus pollos aprendices.
Cuidado: zorro, gineta,
cazador, perro, escopeta,
piedra, trampa, matutero...
Ajo, laurel, cocinero,
fuego, escabeche, croqueta.
LANGOSTAS

Llegó cansada, muy sola.


No era nadie. Era ninguna.
Mar el trigo y sólo una.
Ella. Nadie. La amapola
le regaló su aureola.
Luego una música vaga,
preludio de nube aciaga,
en hoguera se deshace.
Una infernal brasa pace.
Nadie el trigo. El mar, la plaga.
LIBÉLULA

Baila en aguas bautismales,


áptera, su danza acuática.
Luego estrenará dalmática
para las galas ninfales.
Entre los cañaverales,
con tisúes en turquí
diseñados por Dalí
hará la metamorfosis.
Su vuelo de apoteosis
lo orquestará Debussy.
LUCIÉRNAGA

Lumen sacro del letrero


luminoso que anunciaba:
“PARAISO”- Eva mascaba
la fruta del desafuero-
cuando el ángel justiciero
airado por el delito
provocó el cortocircuito.
Tras el bíblico apagón
arrastra su profesión
de gusano fosforito.
PINGÜINOS

Andan, corren, con las manos


metidas en los bolsillos;
con reúma en los tobillos
y renqueantes pies planos.
Vagan por los oceanos
antárticos en la cresta
de las olas. Una orquesta
recibe en el litoral
a la parada nupcial.
Y cuánto chaqué en la fiesta.
CEBRA

Jamelgo con camuflaje


de teclado de piano.
Subraya al galope el llano;
Op art se vuelve el paisaje.
Con un rebuzno salvaje
interpreta jazz equino,
y con pasos de pollino
zapatea un baile moro.
Debajo de un sicomoro
reproduce su destino.
GACELA MAGISTRAL (José Antonio García Luis)

Lo incógnito, lo desierto,
lo remoto, lo más raro,
lo escondido… estaba claro,
era inmediato y abierto
para ti, siempre despierto
o en rumia de duermevela.
Yo quise seguir tu estela
noble, pero me dormí
y te perdí y me perdí…
Yo cansancio, Tú, gacela.
CARACOL INMORTAL

Eremita inevitable,
limaco catedralicio,
cúpula del estropicio,
moco tardo abominable.
Su avidez es la culpable
de la mella de la col,
del agravio al girasol…
Y si envenenan el huerto
el esqueleto del muerto
será siempre un caracol.
MOSCARDA

Con murga díptera advierte


su presencia y su figura
y persiguen su bravura
colas y cuernos a muerte.
Escapa siempre con suerte
y la astuta pejiguera
bajo el rabo se atrinchera.
En constante acometida
mortifica la guarida
perianal y cojonera.
A BUENAS HORAS MANGAS VERDES
(DÉCIMA TELEGRAMÁTICA)

Lengua explora núbil seno.


(Disoluto cocodrilo.
Porno-Sex Shop: “Río Nilo” ).
Palpa pezón agareno.
Lame febril. Sorbe obsceno.
Fiera boca bruta muerde…
Diente clava. Teta pierde
aire. Puta hinchable expira.
Saurio miope suspira.
Llora, llora, viejo verde.
QUÉ PELIGROSA ES UNA PIRAÑA EN UN BIDET

Desde un bidet una voz


Ven, devórame otra vez...
Y acude obediente un pez
de voracidad feroz
enardecido, veloz.
Es peligroso, es extraño,
encontrarse bajo el caño
de un bidet una piraña.
Esa sátira alimaña
cuando se encoña hace daño.
LADILLA

Tiene el predio y su querencia


en el lugar del amor
y en la selva del pudor
organiza su existencia.
Permuta la residencia
y contagia la penuria
cuando junta la lujuria
sus territorios felpudos.
Son célebres sus saludos,
celebérrima su furia.
PULGA

Tres milímetros. Verano.


Cuarenta grados. La pulga
entra en la pensión, divulga
su salto desde fulano
a mengano; se oyen mano-
tazos en la siesta,
más palmas que en una fiesta
sobre las nalgas rechonchas.
Luego florecen las ronchas
y es el culo una floresta.
LA ILUSTRADA

En el hombro un tiburón
y en la espalda un monigote,
un pájaro en el cogote
y en el culo un corazón.
Cuánta sofisticación
desde los pies a la jeta.
Y además te crees la esteta
de la grafitoterapia.
Olvídate de mi tapia
y tatúate tu teta.
CUCARACHA

Tácita y cosmopolita
cláusula de la basura.
No sale de su hendidura
hasta que acude a su cita
con la noche. Está suscrita
a lo podre y al hedor.
Enluta con su color
sotana las alacenas…
oliva de tristes cenas…
curia del aparador.
SANGUIJUELA

Rompe la piel con su beso


hermafrodita y abreva
en la hemorragia. La prueba,
se relama… El beso obseso
se injerta como un poseso,
succiona el eritrocito,
la plaqueta, el leucocito…
Cuando cesa su ofensiva
es una morcilla viva
embutiendo su delito.
TENIA SOLITARIA

En la mina del duodeno


se instala la zapadora
cabeza locomotora
del convoy. Túnel de cieno
y de grisú. Estalla un trueno
que descarrila al reptil
gusano ferrocarril
y despeña a sus vagones
de cola por los calzones
entre pernil y pernil.
CONEJO

Centrípeto troglodita;
corre del polvo al esparto
sin parar; nunca queda harto
de su afición favorita.
Zanahoria dinamita,
siempre cerca de la boca
de la cueva; entra y choca
y sale medio quebrado.
Una vez recuperado
reincide el cabeza loca.
MANTIS RELIGIOSA

En esta especie, el amante


de torpeza sexual,
halla pena capital.
Con un beso espeluznante
la esposa concelebrante
descabeza al amador.
En el éxtasis de amor
teresamente enviuda
y entre rezos goza muda
hasta el último extertor.
AVESTRUZ

Fue un colibrí que bebía


demasiado y a las flores
birlaba olores, colores.
La selva empalidecía
anémica y el crecía
ampliaba su indumentaria
desértica, perdularia.
Y se volvió un pajarraco
tragaldabas y bellaco
de vocación dromedaria.
COLIBRÍ

Fue un avestruz en su día


caprichoso y malcriado;
levitaba ensimismado
y tan sólo se nutría
de hidromiel y poesía.
Un día acertó en el vuelo...
ya no puso el pie en el suelo.
Primo hermano de las flores,
ronda sus alrededores
vestido de caramelo.
MARIPOSAS

Se eleva la de la col
de azabache, raso y cal,
de moaré la tropical,
la de oriente de charol,
de piqué la del farol,
de jaspe en tul la vanessa,
de organdí la de la fresa…
Y en revuelo de aleluya
se posan en la casulla
que bordaba una abadesa.
CUCO

Vuela del olmo al bambú,


del ailanto a la morera…
y camela a la jilguera
con el canto del cucú.
-Golfante, ¿quién eres tú?
¡Vaya pájaro farruco!...
Hazme otra vez ese truco…
Se va con él… Y la cuca,
toma el nido, se acurruca…
y pone un reloj de cuco.
¿………………?

No retrocede ni avanza,
No tiene norte ni sur…
es una mano tahúr
extendida en la cobranza…
Y sigue la adivinanza:
es un guante trashumante,
es un meteorito errante
que lanzó sobre la arena
la estrella de Nochebuena…
es un lucero almirante.

ESTRELLA DE MAR
OSO DE PELUCHE

Mientras dura la inocencia


de los brazos infantiles,
juguetea en sus rediles
y amodorra su indolencia.
Luego todo es penitencia,
peor que una cacería…
el balón de artillería,
los dardos, el descosido,
la bicicleta, el olvido…
y el rincón de la agonía.
MARIQUITA

Está el alhelí afligido,


le han dejado sin camisa…
-Mariquita ven a prisa!
y el jazmín, negro perdido…
Rauda va con su vestido
rojo de los siete puntos
y a los pulgones bisuntos
despulga en una batalla;
los tunde, los avasalla
y se larga a sus asuntos
RATÓN DE LIBRERÍA

Se esconde en Claudio Eliano


y comenta al Lazarillo
los encajes de bolillo
de la ONCE y del Vaticano.
Erudito machadiano,
soliloquia y su nariz
olisquea el regaliz
que torrefacta los tersos,
finiseculares versos,
que elogia Martín Uriz.
LAGARTIJA MUTILADA

Se escapa la lagartija
con su manquedad y deja
sola a su cola en su queja.
Convulsa insulta y aguija
con jerga de sabandija.
Batuta tirabuzones
orquestando maldiciones
como un látigo sañudo.
Su improperio sordomudo
muere entre interrogaciones.
GRILLOS

En los campos arenosos,


en las landas desoladas,
en las faldas soleadas,
encelados y celosos,
sincrónicos, luctuosos,
en concierto veraniego
metalizan el sosiego
con sus élitros esquivos.
Insomnes, intempestivos,
enloquecen con su ego.
FILOXERA

Castiga el haz de la hoja


la fundadora gallícola,
mientras su hija radicícola
a la raíz acongoja.
Cuando es moza se le antoja
mutar en matrona alada…
Y hace la barrabasada:
enfiloxera la viña
y reedita entre la tiña
a su tránsfuga mesnada.
AUGOSOMA CENTAURUS

Y a mi padre ¿qué le llevo


del bosque del Camerún?
¿Una orquídea, un mono, un…
brote de ébano, un longevo
loro gris? ¿le llevo un huevo
de marabú?... Al fin le trajo
los gajes de su trabajo:
las calenturas crueles
de un palúdico anopheles,
y esta joya escarabajo.
VIRUS DEL SARAMPIÓN

Tras el chupete aparece


el desvelo del enigma:
En las fauces, el estigma
de Koplik rojo florece.
La luz fatiga y escuece,
la tos repica enconada…
Luego, como una granada,
brota y arde el exantema
delirando. Un anatema
balbuce el niño a la almohada.
CUERVO

Planea como un hechizo


su envergadura inquietante.
Acróbata nigromante
en ceremonial cenizo.
Tímido y asustadizo
deja los cielos, arría
su negror y en la agonía
se posa. Llama a la muerte
con un picotazo fuerte
y en la sangre se extasía.
COBRA
Estaba Buda cansado,
muy cansado, se dormía
cara al sol del mediodía;
Pudo morir abrasado
pero el cuello dilatado
de una cobra proyectó
su karma y le protegió
con su sombra sinuosa;
allí quedó cuidadosa
hasta que se despertó.

Buda en agradecimiento
le tatuó dos antojos;
son esos los anteojos
que luce en su encantamiento.
Atended, es el momento
de la flauta y la pavana…
Se yergue de la desgana,
misteriosa y arrogante…
mira al faquir del turbante…
y asciende hasta su nirvana.
PEZ ESPADA

Desde su empadronamiento,
desde aquella madrugada
en que Dios le dio la espada
y fundó su regimiento,
no renueva su armamento
arcaico, antediluviano.
Así le irá a este Cyrano,
furibundo espadachín,
si le ataca un malandrín
misil norteamericano.
LORO
El portavoz ilustrado
de la selva tropical
abre su grifo verbal
sintético y deslenguado.
Se advierte quién le ha educado:
“Femoral, cuerno, dinero…”
-es la jerga de un torero.
“Pinzas, gasas…¡¿Tanatorio?!”
-el patio de un sanatorio.
“¿Qué hora es?”- un relojero.

“Diez mil, mi amor” – un burdel.


“Qué pasa contigo, plasta”…
-un colega iconoclasta.
“Patria, ¡cabrón!, coronel”
-los pasillos de un cuartel.
“Deploro el coro canoro
del lloro del deterioro…
late tomate granate…”
-Algún vate cuerda, orate.
¡Es mi loro! ¡Habló mi loro!
CÓNDOR

Del metal y la montaña


surge el catafalco andino,
el gran buitre. En el camino
del límite, la alimaña
aletea y da compaña
a las almas aún dormidas,
casi vivas, recién huidas…
Desde el confín del ozono
desciende hasta el abandono
y se sacia en sus heridas.
PANTERA

Nadie como la pantera


se mueve. Ella bien lo sabe.
Su mirada hiere grave-
mente; verde es su manera
de matar. Es ventolera.
No amante, madre. Lujuria.
No cobijo, halago. Injuria.
hembra sólo, siempre, para
sí. Taciturna, acapara
soledades con su furia.
COLMENA

Toma jalea real


la larva que hará el papel
de reina, y plebeya miel
la gentuza del panal.
Obsesa en lo exagonal
brega la obrera albañil,
mientras el zángano vil,
morganático gandul,
fecunda la sangre azul
de la monarca febril.
TOPO

Torva y atroz dentadura,


nariz sutil de alquimista.
Minero tercermundista
que ajetrea la angostura
de su casa sepultura.
Misógino, solitario,
prisionero voluntario,
zampa grillos monaguillos
y cofrades gusanillos
que acuden al santuario.
FUGA EN FA

Marrano por su fragancia.


Por su pulcritud, cochino.
Por sus modales, gorrino.
Verraco por su abundancia.
Chancho por su exuberancia.
Cerdo por su cortesía.
Jalufo por su aljamía.
Puerco por su despilfarro.
Gocho, tunco, verrón, guarro...
excelencia, señoría.
GALLINERO
I

EMBRIÓN

Huevo (puntos suspensivos…


cacareo). Estatua al cero.
La nada en el gallinero
espera. Laten cautivos
mensajes en los archivos
del gen. Bulle el cromosoma
amanuense en la redoma.
Y a la tercera semana
se rasga la porcelana.
Alguien de la nada asoma.
II

GALLINA

Renuncia dichosa al vuelo


por consagrarse al fornicio.
-Ese vicio es su ejercicio-.
Prefiere el pérfido vuelo
a lo angelical del cielo.
Por tan enamoradiza
la titulan de rabiza…
Y en parla tontaina, clueca,
va de la ceca a la Meca
con su pollada paliza.
III

GALLO

Madruga. Ni dios le ayuda.


No se lo perdona el santo.
(¡No! ¡No! ¡No!). Le duele tanto
ese canto, aquella duda…
Y no se calla, no muda,
madrugón tras madrugón,
el tema de la traición.
(¡No! ¡No! ¡No!...). Con insistencia
redobla el son la conciencia
de la falsa negación.
CARCOMA

Un xilófago. Un banquete,
y el ébano de una silla
de menú. La sede chilla
con penoso sonsonete.
Un oboe, un clarinete,
o un fagot hace el carpanta
de las patas mientras yanta.
El lutier mariachi en broma:
“Cucurrucucú paloma…”
entre las virutas canta.
CANGURO

No piensa, pero huye, luego existe.


Fabrica saltos, va despendolado,
y un bebé farandul asoma triste
al guiñol marsupial del noviciado.
La prole cristobita cuenta un chiste
con gesto sordomudo y asombrado.
Y el antípoda ríe dando brincos
mientras aplauden los ornitorrincos.

1938. CELACANTO
Ignoto. Exento. Desaparecido.
Despistado en la sal. Remoto abuelo,
ensimismado, eterno forajido.
El enigma del mar corrió su velo.
La huella recobraba su latido.
La piedra revivía. En el anzuelo
apareció la mueca del espanto:
El tiempo que llamaban Celacanto.
PULPO

Berrinche bifurcado en sierpes parias


que danzan y solfean la marea
esquizofrénicas y rutinarias.
Son ocho autonomías en pelea
llenas de cicatrices legionarias
y un solo ser el que las pluriemplea.
Suele acabar junto a los calamares
y al lado de las gambas, en los bares.

CÁNCER
GASTERÓPODO ACRÓSTICO
Cofrecillo feroz, impertinente.
Ascua andariega, canes de batalla,
Neurasténico fósil penitente
Garrapatea nómada la playa.
Reo despavorido, efervescente,
En perol suculento y canalla.
Joya del sopicaldo y las paellas.
¡Oh, tú, constelación de las estrellas!
OJO CON ÉL

Esta broma de pueblo, este acerico,


este carcaj de flechas y buriles,
esta agresividad en abanico,
este armazón de puñales hostiles,
este bunker de rayos con hocico,
este provocador portamisiles:
Hystrix cristata, alias puercoespín,
no le utilices nunca de cojín.

DROMEDARIO
Mostrenco montañoso de zancada
desgarbada y apático berrido.
Algo gaznápiro y cobarde; nada
entretiene su espíritu aburrido.
Un aljibe es la giba encaramada
sobre su tozudez. Rumia abstraído
y en pose musulmana hace ademán
de musitar las suras del Corán.
FASES DE LA DESESPERACIÓN

El desamparo. La desesperanza.
La sed… la sed… la sed… la lenta prisa.
La agonía. La malaventuranza
-la noche lo cerciora, el viento avisa-.
La transustanciación de la pitanza.
La cataplexia, el trance de la risa
endemoniada, rota de la hiena,
que husmea el camposanto de la arena…

MORSA PRINCIPAL

Es una perezosa tonelada


de mugido pedal y disonante,
el corifeo rey de la manada.
Una lúbrica grey vociferante
“ a capella” acompaña la balada.
Y después, hastiado de su cante,
con ártica galbana y con desdén
sofoca los furores del harén.
BALLENA

Ella es su reino, su habitante, es ella


su frontera, su campo litoral,
su motor a vapor cuando resuella,
puerto y barco, almazara, manantial…
Digas tú el ballenero ¿la hay más bella
que esta lechera de Neptuno, hostal
de Jonás… y basílica… y despensa…?
Es demasiado, pero no compensa.

ESCORPIONES

Sale octubre, noviembre se aproxima.


Como los concebidos con el frío
son de la noche y llevan siempre encima
el puñal y el veneno en su atavío.
Raudos como las fintas de la esgrima
y prevenidos para el desafío,
caminan con el garfio al volapié
proclamando el porqué de su porqué.
LÍRICO RINOCERONTE

Tres mil quinientos kilos almacena


esta bestia rapsoda en su estatura.
Veinte cazos de nabos, tres de avena
y otros tantos de paja y de verdura
es su menú diario en cada cena,
más un abrevadero de agua pura.
Le hallaréis más allá del horizonte
donde trabaja de rinoceronte.

CANARIOS
I
SILVESTRES
De los corimbos huyen hasta el drago,
transitan el verdor de la Orotava,
las blancuras del Teide, el jaramago
de las cañadas áridas de lava,
con su vuelo de comba y el halago
de sus floreos. La strelitzia aljaba,
enamorada de estos peregrinos,
cambiaria su veste por sus trinos.
II
TIMBRADO ESPAÑOL

Llegó hasta la península del grito


y de la luz, esta presea, presa
en jaula, trasterrada. Su delito:
Timbres de agua, metálica sorpresa
de campana, cloqueos… Se lo ha escrito
la mar, los pinos y el volcán. Impresa
su siringe tenor, islas conjuga,
por su ración de alpiste y de lechuga.

III
MALINOIS
Gotas monosilábicas y lentas,
raudas fuentes, políglotas neblinas,
bosques tupidos, aguas de tormentas,
las carcajadas de las golondrinas,
el fresco del poleo y de las mentas
y todas las currucas de Malinas,
barítono lo han hecho: - ¡El ruiseñor!
-No, pero es su mejor imitador.
IV
ROLLER DEL HARZ

Tataraguanche cátaro minero.


En el Harz se hizo azufre y flauta baja,
igual que Fausto. Múltiple y austero,
gregoriano gorjea, penas saja.
Se le apago el idioma marinero,
su acento isleño, luciente sonaja,
en las profundidades, en la sombra.
Y en melismas secretos nos asombra.
LEÓN FUEGO

Rescoldo en duermevela,
despierto, llama,
hoguera cuando crece,
brasa si aguarda.

Sus ojos, chispas:


Incendio si enfurecen,
humo si olvidan.

Cuando abre sus pestañas


y ruge al viento,
los antílopes vuelan,
tiemblan los ciervos.

Crispan las aves


su pánico en la huida…
La fiera arde.
CIGÜEÑA PRECOZ Y ALMENDRO TRÉMULO

-Llegó la cigüeña: ¡Venga la flor!


-Con este viento, alba,
se me hiela la rama…
-¡Venga la flor!...
-¡Ay mi tela blanca y rosa, alba!...
-Toma un bastidor
y una bobina de sol bordador
que la has de bordar mejor que tu abuela.
-Pero sin viento,
porque si se vuela la tela,
que si se escapa la flor…
¡ay, que si el bastidor
se me tronchara, alba…!
que yo soy muy nueva
y para bordarle la flor
a la primavera
es muy temprano.
Soy tan friolera…
Si aún es enero, por qué te empeñas
en seguirle el despiste a las cigüeñas.
TARÁNTULA

Tiene ocho patas,


es muy peluda,
lleva en su espalda
cien criaturas.
Hila, teje, acecha y pica
su veneno con rencor.

Pique el sobaco,
pique en las cejas,
pique en las nalgas
o en las orejas:
gira, jura, insulta, aúlla,
quien su ponzoña probó.

Le pique al fraile
o a la abadesa,
le pique al paria
o a la duquesa:
gira, jura, insulta, aúlla,
quien su ponzoña probó.
Rápidamente
ha de sonar
la tarantela y la pastoral…
y el enfermo danza, vuela,
hasta que cesa el dolor.

En el delirio, suena que suena,


la pastoral, la tarantela…
y la araña ríe, goza,
con el folklore que armó.
CIEMPIÉS, TODO UN SIGLO. 1992

Ena Duo
Drei Dört
Cinque Sex
Seven Huit
-Sìl vous plait… ¿Où est le pied espagnol?
-Je ne sais pas.

-Ispanya` nin ayagi nerede?


-Bana ondan bahasetme?

-Ist, dass der Fusss von Spanien, bitte?


-Gehen Sie nach rechts.

-Please, where is the Spanish foot?


-Next to Gibraltar, near Portugal and Morocco.

-Prego ¿il pie della Sapagna?


-il 92.
¿El 92?... ¿Este es el pie?... ¡Cómo canta?
-Son cuatro idiomas y pico.
- Muchos callos y juanetes. Será de los ajetreos…
-Son los Montes Pirineos.

-Esta uña está infectada. Debió ser fuerte el traspié.


- Un pisotón del inglés.

-¿Y la hinchazón de esta zona?


-Barcelona.

-¿Y la ampolla en la rodilla?


-Sevilla.

-Este calcañar supura…


-Cultura
que viene y rezuma pura
del Madrid de la avería,
de la corte y la anarquía,
de la gloria y la basura…

-¿Puedo subir? ¿dónde va?


- Hacia el siglo XXI
93… 94… 95… 96… 97… 98… 99 …¡Tierra…!
BASILISCO

Qué aberración más absurda…


Al cumplir los siete años
el gallo se inquieta, siente
que algo muy raro le nace
y que misteriosamente
palpita y se desarrolla
como un tumor en su vientre.
El gallo se maravilla
de sí mismo, mientras cierne
su prodigio hermafrodita.
Cuando la señal presiente,
cava un hoyo con sus patas
y con cuidado se tiende,
padre clueco y maternal.
-Un comadrón sapo atiende
al esotérico parto-
Sale un huevo extraño. Teme-
roso el gallo se levanta,
lo remira y lo aborrece.
Entonces lo incuba el sapo
con paciencia bruja y verde
y por ósmosis satánica
se genera el inclemente
y perverso basilisco:
Híbrido monstruo que tiene
tronco y cabeza de gallo,
el abdomen de serpiente
y la mirada de rayo
que fulmina al que se acerque
al alcance de su vista.
Flores y aves se disuelven
incoloras en la nada
y lo contemplado pierde
su virtud, se hace ceniza.
Sólo el hombre astuto puede
destruirlo, si le mira
fijo antes de que él le observe.
Y adiós, basilisco, adiós…
Pero si es él quien advierte
antes al hombre, adiós hombre,
de ascua, a vaho, a nube, a nieve…
ECCE HOMO

Mirad. Ecce homo. El último heredero


cavila con la mano en la quijada
del asno cainita, antepasada
del cetro, del estado, del acero,

del veneno callado traicionero,


de la cruz, de la horca, de la espada,
de la explosión y de la llamarada
del fusil, del cañón, del bombardero,

de quien sembró el infierno en Hiroshima...


Y piensa, luego existe, tras la hazaña,
aunque a veces se angustie y se deprima

con el remordimiento de su ofensa.


Y cuanto más medita, más se extraña
de que pueda existir con lo que piensa.
BESTIARIO BELENITA

VILLANCICO DEL PAVO. 1992


Le llamaba guajolote
y nunca llegó a Belén
para dar el parabién.

Pastaba gordo y contento


por la selva americana,
y la hija de Santa Ana
en divino alumbramiento.
La noche del Nacimiento
no se le vio por Belén
para dar el parabién.

El portal en apogeo:
gallos, borregos, faisanes…
gañanes y rabadanes…
en jubiloso jaleo.
Y este pavitonto ateo
dijo que no iba a Belén
para dar el parabién.
Un octubre legendario
llegó un batallón bandido;
temblaba el pavo escondido
en el quinto centenario.
Aquí empezó su calvario.
¿Por qué no fuiste a Belén
para dar el parabién?

Folloneros gachupines
entraron con alfajores,
con cristales de colores,
villancicos y festines,
y cuchillos matachines
para el que no fue a Belén
para dar el parabién.
VILLANCICO DEL BESUGO

Aunque ande entre villancicos


y sones de pandereta…
el besugo es de saeta.

Riela su bisutería
que el Cantábrico abrillanta,
mas son de Semana Santa
sus ojos de miopía
y su boca de agonía…
No es pez para pandereta,
este pez es de saeta.

Con la helada y la nevada,


por las costas de Laredo
va muertecito de miedo,
y su tétrica mirada
amarga a la mar salada;
el rabel, la pandereta
a él le suenan a saeta.
Un cántabro peregrino
fue al pesebre belenita,
llevaba en una marmita
un besugo al Rey Divino.
Al verle el ojo mohíno
dijo solemne un profeta:
“Esto barrunta saeta.”

En la puerta del santuario,


San José con timidez
torció el gesto al ver al pez
y le dijo al emisario:
-Este ojo tiene mal fario…
Que es tiempo de panderetas,
no me vengas con saetas…
NAVIDAD EN CABÁRCENO

Al lago del Acebo


llega la selva.
Hoy no hay coches turistas,
fosos, ni cercas.

Todos al Lago,
carnívoros y herbívoros,
fieros con mansos.

Una trucha arco iris


salta y disfraza
de lucero la frente
de la jirafa.

La trucha estrella
en la jirafa abeto
de Nochebuena.

Junto al árbol mamífero


se forma un circo
con la orquesta y el coro
del Paraíso.

Es su cantata
-aunque suene moderna_
prediluviana.

Los monos sarasates


tañen la cuerda,
termitas insistentes
en la madera;

en los metales
ocas, cisnes…y el oso
con los timbales.

Renos y asnos barítonos,


búfalos bajos,
avestruces tenores,
mirlos sopranos,

jilgueros tiples…
y la trompa elefante
quien los dirige.

La batuta serpiente
musa del timo
doremifasolfea
su logotipo,

como en las juergas


por los bíblicos tiempos
de Adán y Eva.
BELÉN DE LA BAHÍA

En una concha de lapa


minúscula y amarilla
patalea una quisquilla.

Le hace mimos la langosta


y el fortachón bogavante,
cosquillas. La estrella errante
de mar, indica la angosta
cueva. Viene de la costa
toda su fauna en pandilla
para ver a la quisquilla.

Almejas y mejillones
repican su castañuela
y se forma una zarzuela
de mariscos. Procesiones
de gambas y camarones
al son de una seguidilla
se acercan a la quisquilla.
El patizambo cangrejo
taconea gasterópodo
y bracea el cefalópodo
calamar con su gracejo…
Con el follón del festejo
gozosa se desernilla
dando brincos la quisquilla.

Tres pulpos vienen de Oriente


vestidos con perifollos,
cabalgan en tres centollos
hacia la gruta luciente.
Jaleados por la gente
llegan hasta la capilla
donde bulle la quisquilla.

Son magos desorientados


con sospechosas preseas:
Lombrices semicorcheas
con anzuelos desalmados
y otros detalles malvados,
ajos…aceite…guindilla…
que espantan a la quisquilla.

No son magos, son sicarios


de Herodes, pulpos funestos…
Con aspavientos y gestos
de zumbados legionarios,
los tentáculos corsarios
buscan en su canastilla
a la mágica quisquilla.

Pero se alzan los mariscos


contra los profanadores…
Los percebes campeadores
y los cámbaros ariscos,
a lanzazos, a mordiscos,
los dejan hechos papilla.
En su cunita de lapa
con señas de morse brilla
la acrobática quisquilla.
VILLANCICO DEL ESCARABAJO PELOTERO

Del gazpacho al polvorón


y otra vez con el ¡din, dan!
¿dónde estará el sacristán?

Tras el lucero errabundo


se acerca el escarabajo
pelotero, cabizbajo.
Empuja meditabundo

la bola inmunda del mundo…


Y las campanas ¡din, dan!
¿Dónde estará el sacristán?

Lleva estiércol de chanchullo


del mismísimo rosal
donde floreció el capullo
de la rosa electoral.

De tal puño, tal puñal.


¿Y de la Rosa? ¡din, dan!
¿Dónde estará el sacristán?

¿Es magia o es un bromazo?


De la pelota por donde
entro la larva de Conde
salió el rey del pelotazo,

casi dios a corto plazo.


Y los dividendos ¡¡dan!!!
¿Dónde estará el sacristán?

Llega a la humilde posada.


Sobre el regazo mariano
luce rubio el dios humano.
Mariano…Rubio…Posada…

Parece una inocentada.


Y las campanas ¡din, dan!
preguntando por Roldán.
VILLANCICO TRISTÓN DEL CORDERO

Me traen para regalarte…


Pídeles que me desaten.
Diles tú que no me maten…

Mi madre es aquella oveja


que está pastando el carrizo
y ese, mi hermano mellizo,
que con el rabo festeja
los calostros dulces, deja
que vuelva. Que me desaten…
Diles tú que no me maten…

Si sólo puedes tomar


leche… devuélveme al huerto.
De qué te sirvo yo muerto…
Me verás crecer, trotar,
y luego podrás jugar
conmigo. Que me rescaten…
Diles tú que no me maten.
BESTIARIO ANDALUZ

GATOS DE GRANADA SOBRE EL RUISEÑOR


a F.G.L.

Horda del Darro y del Genil. Llegaron


con el ecoico son de su lamento,

con su nocturnidad.-Era el momento

frutal del ruiseñor-. Interrogaron

a sauces y arrayanes, registraron


las glicinias...En el allanamiento
del ciprés, el valor cedió al tormento
-sus ramas temblorosas le entregaron-.

Y se le oyó callar, luego quejarse


con el semblante del pavor, después
apareció con la garganta abierta...

La palabra empezaba a desangrarse


de música, de fuentes, de ciprés...
Y entre las zarpas la alegría yerta.
GARZAS VUELAN POR EL SONETO DE GÓNGORA

Garzas guadalquiviras duermen. Sube


el alba hasta las ramas. Los juncales
se desperezan como algodonales
y estiran su vellón en blanca uve.

La blancura se espanta, se hace nube,


gimnasia de pañuelos vendavales...
Alza el río sus cartas credenciales
y todo lo inaugura. Yo que estuve

al acecho del sol vi cómo el día


llegaba a Córdoba y daba las luces
a sus muros, arcángeles y cruces...

vi el albor de las garzas espantadas


sobrevolar las torres coronadas
de honor, de majestad, de gallardía.
PALOMAS DE SEVILLA

La catedral, el parque, los tejados...


Qué entretenida vida el ser paloma
de Sevilla...por donde quiera asoma;
en los sitios de gresca, en los callados,

zurea el buen humor de sus recados;


interpreta a los sordos el idioma
de paz de las campanas y el aroma
del azahar a los desesperados.

A veces anda sola, despistada,


o se expande, explosiona, se hace miles,
baja a tus manos, pica tu semilla,

cabecea sin rumbo, atolondrada,


corona las cabezas infantiles...
Y se bebe los vientos de Sevilla.
LAGARTOS DE ALMERÍA

Es una sensación de lejanía


muy antigua: las cabras, el esparto,
el escorpión con su aguijón en cuarto
creciente, centinela en la sequía,

las recuas, el rebuzno en afonía


cansado de las mulas… y el lagarto.
¿A quién se le ocurrió, de quién fue el parto?
¿Quién lo bordó en el aluvial? Su encía

busca un lóbulo, un cuello, unas cadenas


con oro de Rodalquilar. Es puro.
Es tan puro que nadie lo merece.

En las chumberas, bajo las almenas


de la Alcazaba, místico, trasmuro,
se dibuja, se pinta, nace y crece.
ESTORNINOS EN JAÉN

Es diciembre Jaén, es negra oliva,


su celaje estornino omnipresente
sisa al olivo del terrateniente.
Cuando el sueño apacigua su ofensiva,

va al resguardo del soto en fugitiva


tempestad. -Se hunde el sol en el poniente.-
De las garras y el pico delincuente
llueve una munición caritativa

que redobla el timbal del suelo helado


en un concierto grosso de aceituna.
Un pobre lo contempla embelesado…

Escampa el aguinaldo bandolero.


Cien kilos, un jornal, es la fortuna.
¡Vaya noche le espera al jornalero!
ATUNES EN LAS ALMADRABAS DE CÁDIZ

A las sales de Cádiz peregrina.


Avanza en salto azul metalizado,
de yodo y brisa y sol electrizado;
amante acero que al imán camina.

Llega a su mar luciente, tan salina,


en multitud de amor multiplicado
y entra en las almadrabas confiado…
Allí empieza su Cádiz y termina.

Cecean, gritan, desde las barcazas.


Alzan la red, los garfios, los horrores…
Abren cráneos, trepanan un volcán,

las branquias dan portazos estertores


y estalla el rojo al golpe de las mazas…
Tinto en sangre el verdugo gana el pan.
GOLONDRINAS DE MÁLAGA
CANTO DE LA GOLONDRINA

La bandera que hilasteis,

en marzo la jurasteis,

hoy aquí, mañana allí

y a la noche….¡curruchiiii!

Cancionero popular malagueño

Vector del alba al lubricán. No para.


Zascandilea por los arrabales
saludando con trinos por verdiales,
vuela en zigzag rasante la almenara

y se ceba de plancton, rauda, avara;


va a las espadañas, baja a los brocales,
lame la miel de los cañaverales…
siempre en vaivén, siempre en algazara.

Pica en el fango del Guadalmedina,


trae briznas del Perchel, de Gibralfaro,
retales de las playas, de las breñas…

Con arte de alfarera pueblerina


hace su nido, incuba, y a su amparo
nacen las golondrinas malagueñas.
GAVIOTAS REIDORAS POR LA PACIENCIA DE HUELVA

Tratan de América, hacen inventario


y peroran desde una carabela.
-La gaviota reidora sobrevuela-
Estrella la botella el comisario…

Jalea el protocolo el vecindario…


-Es un apoteosis de zarzuela.
Pañuelos y champán- Se infla la vela.
¡Flota! Ya boga el quinto centenario.

Entra en la mar la nao dubitativa,


-la gaviota reidora sobrevuela-
parece que renquea a la deriva,

que va mal, que zozobra, que naufraga…


Mientras todos se miran como idiotas
y se mueren de risa las gaviotas.
ÍNDICE
El Soma y la psique
Sapo
Murciélago
La invención del elefante
Hipopóthomo
Piojo borracho de minoxidil
Oca
Abubilla
Camaleón
Zorro
Caballo
Asno procesional
Urraca
Panorámica canina
Cabra
Gorrión
Garrapata en poeta
Visón
Lechuza
Ratas
Gatos
Toro de lidia
Lobo
La conga de la fauna
Mono deprimido
Sardinas
Jirafa
Ardilla
Perdiz
Hormigas
Cisnes
Langostas
Libélulas
Pingüinos
Cebra
Gacela magistral
Caracol inmortal
Moscarda
A buenas horas mangas verdes
Qué peligrosa es una piraña en un bidet
Ladilla
Pulga
La ilustrada
Cucaracha
Sanguijuela
Tenia solitaria
Conejo
Mantis religiosa
Avestruz
Colibrí
Mariposas
Cuco
Estrella de mar
Oso de peluche
Mariquita
Ratón de librería
Lagartija mutilada
Grillos
Filoxera
Augosoma centurus
Virus del sarampión
Cuervo
Cobra
Pez espada
Loro
Cóndor
Pantera
Colmena
Topo
Fuga en fa
Tortuga
Gallinero- Embrión
Gallina
Gallo
Carcoma
Canguro
1938. Celacanto
Pulpo
Cáncer
Ojo con él
Dromedario
Fases de la desesperación
Morsa principal
Ballena
Escorpiones
Lírico rinoceronte
Canarios. Silvestres
Timbrado español
Malinois
Roller de Harz
León fuego
Cigüeña precoz y almendro trémulo
Tarántula
Ciempiés, todo un siglo
Basilisco
Bestiario belenita. Villancico del pavo
Villancico del besugo
Navidad en Cabárceno
Belén de la bahía
Villancico del escarabajo pelotero
Villancico tristón del cordero
Bestiario andaluz. Gatos de Granada sobre el ruiseñor
Garzas vuelan por el soneto de Góngora
Palomas de Sevilla
Lagartos de Almería
Estorninos de Jaén
Atunes en las almadrabas de Cádiz
Golondrinas de Málaga
Gaviotas reidoras por la paciencia de Huelva
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
                     BESTIARIO COMPLETO                          
 
                                   MANO
EL SOMA Y LA PSIQUE 
 
¿Hernia de hiato en bipedestación? 
Radiografía tras radiografía, 
pronos, supinas… y la cañería 
de l
SAPO 
 
No es un príncipe, es un cabo 
primera de artillería 
con aficiones de espía, 
asaz sagaz, cabo bravo, 
hechizado, sa
MURCIÉLAGO 
 
Fue el mayor zascandil del cuaternario, 
el crápula y pendón del paraíso, 
errático, giróvago, indeciso, 
desga
LA INVENCIÓN DEL ELEFANTE 
 
Se propuso en consejo extraordinario 
hacer un gran regalo al Creador. 
Llamó el ángel decano al
HIPOPÓTHOMO 
 
El tenedor insiste en la asadura, 
barcos de pan navegan las salseras, 
van y vienen cucharas mensajeras 
y el
PIOJO BORRACHO DE MINOXIDIL 
 
¡Cráneos pelones, mondos, incipientes, 
rayas anchas, tonsuras monacales, 
hirsutas testas ral
OCA 
 
Sale del cascarón y entra en el juego. 
Pica el mílite pato, choca, toca… 
es el bolero de Ravel, la oca… 
pica y pica
ABUBILLA 
 
Desocupada y tropical se posa 
esta abubilla en samba solitaria. 
Su cucamona consuetudinaria 
es un pay-pay, tri
CAMALEÓN 
 
La lengua siempre al aire, en movimiento, 
retráctil látigo, desmesurada… 
como brújula loca la mirada, 
al sesgo

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