Infraestructuras viales para la

bicicleta que el Plan Andaluz de la
Bici debería subvencionar en la
zona interurbana de Granada.

Granada, 26 de junio de 2017

Asociación Biciescuela Granada
NIF: G-19514363
Tel: 654 11 46 86
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Cerca del 80% de los desplazamientos entre el área metropolitana de Granada y
la capital se realiza en coche, cuatro de cada cinco coches que circulan por las calles de
la ciudad provienen o van hacia el área metropolitana (Ayuntamiento de Granada,
2013). La ciudad de ejerce una centralidad muy intensa en los desplazamientos del área
metropolitana que está integrada por numerosos municipios residenciales, veinte de los
cuales están situados en un terreno llano dentro de un radio de 10 Km hasta Puerta Real
(Granada). Estas características ofrecen un escenario muy favorable para sustituir
muchos de los desplazamientos motorizados por la bicicleta.
El Plan Andaluz de la Bicicleta subvenciona a los municipios el 70% de los
costes de la construcción de infraestructuras viales para bicicletas. Las siguientes son
nuestras recomendaciones en en zona interurbana, que coinciden con algunas de las
expuestas por el estudio Movilidad sostenible en Andalucía. Prácticas y discursos en el
uso de la bicicleta en su tomo IV “Etnografía de la bicicleta en Granada” realizado por
Gálvez y del Campo (2015) para la Universidad Pablo Olavide por encargo de la
Consejería de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía.
Infraestructuras viales para la bicicleta en zona interurbana
1. Pasajes metropolitanos activos: Intervención sobre los caminos de tierra
existentes entre Granada y los municipios del cinturón. Mejorar el pavimento
con tierra compactada, vegetación en los laterales y señalización de distancia y
tiempo. Por tanto, no es necesario ningún tipo medida relativa a un pavimento
diferente, ni una ampliación del ancho del camino, ni una incorporación de carril
bici que segregue los distintos tipos de despazamiento, sino que es suficiente
con indicar mediante señalización horizontal que se trata de un camino de uso
compartido por distintos tipos de usuarios.
2. Arcenes de 2 metros de ancho en las carreteras con mayor intensidad de tráfico
del área metropolitana de Granada.
Hasta el momento la red ciclista de transporte en el área metropolitana de
Granada cuenta con alrededor de 50 Km (Distribuidor Norte; carretera entre
Granada y Pulianas; calle Motril entre Albolote y Maracena; carretera de Atarfe
a Santa Fe; carretera entre Santa Fe y Belicena; Camino de las Galeras entre
Cúllar Vega y el Ventorrillo; carretera entre Churriana de la Vega y Granada;
carretera entre Granada y Ogíjares; carretera entre Granada y La Zubia; tramo de

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la carretera entre Cenes de la Vega y Los Pinillos). Como en el caso urbano, el
tipo de infraestructura escogida para las carreteras interurbanas ha sido la de
doble sentido de circulación, con un ancho entre 1 y 1,2 metros por sentido, y
ubicadas en un lateral de la carretera; es decir las denominadas carril bici
(cuando se hace a cota de calzada) y acera bici (cuando está a cota de acera). Si
bien estas intervenciones han sido muy útiles como rutas del colesterol (para
desplazarse a pie o en silla de ruedas, para correr o usar los patines, etc.), son
inservibles para usar la bicicleta de forma segura y efectiva como medio de
transporte porque:
1. La distancia lateral que ofrecen para que el ciclista sea adelantado por los
vehículos que circulan por la calzada es muy inferior a los 1,5 metros
obligatorios y establecidos por el artículo 34.4 de la Ley de Tráfico.
2. Son estrechas (1 metro o 1, 2 metros por sentido). No hay espacio
suficiente para albergar cierta densidad de ciclistas. La distancias de
seguridad respecto a otros ciclistas y a las separaciones físicas con la
calzada son muy reducidas.
3. Su ubicación a un lado de la carretera, su doble sentido de circulación y
su trazado de punto A a punto B dificultan la accesibilidad ciclista hacia
otros destinos porque no permiten escoger adecuadamente otros
itinerarios a través de otras carreteras y caminos. El acceso y la salidas
del carril bici o la acera bici hacia otro itinerario o para integrarse en la
calzada se hacen de forma irregular y anómala y, en ocasiones, a
contramano.
4. En numerosas ocasiones están a cota de acera o son de uso compartido
con los peatones, lo cual hace que la velocidad del ciclista deba ser más
reducida.
Consideramos que la red ciclista de transporte que coincida con el
trazado de las carreteras interurbanas debe ser inclusiva, es decir debe realizarse
bajo unos criterios con los que ningún tipo de ciclista o uso de la bici se vea
mermado porque las vías ciclistas son de uso obligatorio para quienes llevan una
bici según el artículo 36.1 del Reglamento General de Circulación. Por tanto,
esta red debe recoger desde las necesidades de un agricultor que va en bici,

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alguien que pasea, una persona que se desplaza a trabajar o un ciclista o un
pelotón que realizan deporte o se entrenan de forma profesional o amateur. Por
todo ello, proponemos, para las carreteras de tráfico intenso, un arcén a cada
lado de la calzada de 2 metros de ancho. Sus ventajas respecto a los carriles bici
y las aceras bici son las siguientes:
1. De único sentido, uno a cada uno de los lados de la carretera. De esta
manera el ciclista permanece integrado en el tráfico, se comporta como
un vehículo más y puede escoger otros itinerarios y caminos en tan
buenas condiciones como el resto de vehículos.
2. A cota de calzada y sin separación física con ésta. De esta manera el
ciclista puede esquivar obstáculos, realizar adelantamientos o circular en
pelotón invadiendo parte de la calzada, tal y como permite la Ley de
Tráfico.
3. De una anchura de 2 metros. Los conductores que circulan por la calzada
no realizan la maniobra de adelantamiento cuando ven a un ciclista que
circula en una vía ciclista adosada a la carretera. Es decir, no se aparta
lateralmente para dejar 1.5 metros de distancia cuando el ciclista va por
un carril bici. Por este motivo la vía ciclista debe tener la suficiente
anchura como para que la distancia lateral de seguridad se vea recogida
en ella misma. Un arcén de un solo sentido de 2 metros de ancho que se
sitúa junto y a cota de calzada proporciona la distancia lateral de
seguridad de 1.5 metros a un ciclista que circula por el centro del arcén.

Arcenes bici en Castellón y en Holanda, respectivamente

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Ayuntamiento de Granada. (2013). Plan de movilidad Urbano Sostenible (PMUS) de
Granada. Recuperado de http://www.movilidadgranada.com/cieu/descargalo.ph
p
Gálvez, C. y del Campo, A. (2015). Etnografía de la bicicleta en Granada. En
Hernández, M. (coord.). Movilidad sostenible en Andalucía. Prácticas y
discursos en el uso de la bicicleta (tomo IV). Sevilla: Universidad Pablo
Olavide. Recuperado de http://rio.upo.es/xmlui/bitstream/handle/10433/1467/G
RANADA-bicicleta.pdf

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