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Cultura y Democracia

(Ronald Inglehart)

Sobre la base de la tradición weberiana, distintos autores sostienen que: “Las tradiciones culturales son notablemente resistentes y que modelan la conducta política y económica de sus sociedades en la actualidad.” Pero teóricos de la modernización, incluido el autor, sostienen que: “El surgimiento de la sociedad industrial está conectado con desplazamientos culturales coherentes que se alejan de los sistemas tradicionales de valores.” Este artículo ofrece pruebas de que ambas hipótesis son ciertas.

Existen zonas culturales diferenciadas y tienen grandes consecuencias sociales y políticas, que ayudan a dar forma a fenómenos importantes. Una de las principales dimensiones de las variaciones entre culturas tiene una importancia especial para las democracias. Existe una tremenda diferencia en las sociedades respecto del alcance con que enfatizan ‘los valores de supervivencia’ o ‘los valores de autoexpresión’ (muchas más posibilidades de ser democráticas). Parece que el desarrollo económico provoca un desplazamiento gradual de valores de supervivencia a valores de autoexpresión (sociedades más ricas son democracias.)

La Modernización y las Zonas Culturales

Huntington (1993, 1996) sostiene que el mundo está dividido en ocho o nueve

grandes civilizaciones basadas en diferencias culturales duraderas que se han mantenido durante siglos. Conflictos del futuro ocurrirían siguiendo las líneas de las fallas (en gran parte religiosas) que separan estas civilizaciones. Hablamos de: Cristianismo Occidental, Mundo Ortodoxo, Mundo Islámico, Regiones Confucianas, Hinduistas, Budistas, Africanas y Latinoamericanas. Putnam (1993) (hipótesis relacionada) asegura que las regiones de Italia

donde hoy las instituciones democráticas funcionan mejor, son donde la sociedad civil estaba relativamente desarrollada desde varios siglos antes. Harrison (1985, 1992, 1997) sostiene que el desarrollo está fuertemente

influido por los valores culturales básicos de la sociedad. Fukuyama (1995) dice que la capacidad de una sociedad para competir en los mercados globales está condicionada por la confianza social: sociedades de ‘confianza baja’ menos efectivas para desarrollar grandes y complejas instituciones sociales.

Otro importante grupo de autores presenta un punto de vista incompatible. Los teóricos de la modernización, incluyendo al autor de este capítulo, han sostenido que el mundo está cambiando de maneras que socavan los valores tradicionales. El desarrollo económico provoca casi inevitablemente la declinación de la religión, el localismo y diferencias culturales.

Pero ambos argumentos están en lo correcto.

Las diferencias culturales tienen una relación estrecha con un número de

importantes fenómenos sociales, de los que el capítulo se centra en uno: el grado en que una sociedad posee instituciones democráticas. Valores Tradicionales/ Racionales-Legales y Valores de Supervivencia/ Autoexpresión.

Dos Dimensiones Clave de la Variación Transcultural.

En una investigación anterior, el autor de este capítulo analizó datos de nivel nacional sobre las 43 sociedades incluidas en la Encuesta Mundial de Valores 1990- 1991, y encontró grandes y coherentes variaciones transculturales. El análisis reveló dos dimensiones principales, reflejando la polarización transnacional entre:

orientaciones tradicionales versus seculares-racionales hacia la autoridad, y los valores de supervivencia versus los de autoexpresión. Robusto aspecto de la variación transcultural.

Dimensión tradicional/secular-racional: refleja contraste entre las sociedades en que la religión es muy importante y en las que no lo es, también la importancia de los lazos familiares y la deferencia a la autoridad (incluyendo una relativa aceptación del dominio militar), junto a la idea de evitar conflictos políticos y un énfasis en el consenso antes que la confrontación.

Polo tradicional pone énfasis en las familias numerosas, rechazan el divorcio y toman una posición ‘pro-vida’ frente al aborto, la eutanasia y el suicidio. Prefieren el conformismo social al logro individual, están a favor del consenso más que del conflicto político visible, apoyan la deferencia a la autoridad, y exhiben altos niveles de orgullo nacional y una perspectiva nacionalista. Las sociedades con valores seculares-racionales exhiben las preferencias opuestas en todos estos puntos.

Consecuencias en el mundo objetivo (ejemplo) Sociedades Tradicionales: Altas tasas de fertilidad.

Valores de Supervivencia/Autoexpresión (Relacionado a sociedades post- industriales.) Uno de sus componentes centrales de polarización Valores materialistas y post- materialistas (derivados de un desplazamiento inter-generacional). Desplazamiento:

desde un énfasis en la seguridad económica y física a uno cada vez mayor en la autoexpresión, el bienestar subjetivo y la calidad de vida. (A lo largo de todas las sociedades industriales avanzadas).

Las sociedades que ponen énfasis en los valores de supervivencia muestran niveles relativamente bajos de bienestar subjetivo, exhiben condiciones de salud relativamente deficientes, tienen bajos niveles de confianza interpersonal, son relativamente intolerantes con los que no pertenecen al grupo, demuestran un bajo nivel de apoyo a la igualdad de los sexos, enfatizan los valores materialistas, tienen niveles relativamente altos de fe en la ciencia y la tecnología, exhiben niveles

relativamente bajos de activismo ambiental y son relativamente favorables a los gobiernos autoritarios. Las sociedades que enfatizan valores de autoexpresión tienden a exhibir preferencias opuestas en todos estos tópicos.

Mapa Cultural Global

El mapa bidimensional se basa en la similitud de los valores básicos, pero también refleja las distancias relativas entre estas sociedades en muchas otras dimensiones, como la religión, las influencias coloniales, influencia del dominio comunista, estructura social y nivel económico. La influencia de muchos factores históricos diferentes puede resumirse. Pero esos diversos factores no siempre coinciden con exactitud, habiendo algunas anomalías. Por ej: Japón y Alemania Oriental quedan contiguos (paralelos entre la cultura confuciana y la protestante.) A pesar de ello, las sociedades con un patrimonio común por lo general caen en los mismos agrupamientos. Su posición también refleja su nivel de desarrollo económico, su estructura ocupacional, religión, entre otros.

relativamente bajos de activismo ambiental y son relativamente favorables a los gobiernos autoritarios. Las sociedades que
relativamente bajos de activismo ambiental y son relativamente favorables a los gobiernos autoritarios. Las sociedades que

El desarrollo económico parece haber causado un poderoso impacto sobre los valores

culturales, esto se demuestra en la figura 7.2, versión modificada de la primera imagen para mostrar las zonas económicas en que caen estas sociedades. La teoría de la modernización da a entender que, a medida que las sociedades se desarrollan económicamente, sus culturas tienden a desplazarse en una dirección predecible, coincidiendo los datos del mapa con aquellas implicaciones. Las diferencias económicas están conectadas con diferencias culturales grandes y penetrantes.

La confianza interpersonal también es esencial para la construcción de las estructuras sociales de las que depende la democracia y las organizaciones sociales complejas sobre las que se basan los emprendimientos económicos a gran escala.

La confianza interpersonal también es esencial para la construcción de las estructuras sociales de las que

En la figura 7.3 a continuación, se ve que virtualmente todas las sociedades históricamente protestantes tienen un nivel más alto de confianza interpersonal que virtualmente todas las sociedades históricamente católicas. La confianza interpersonal, está significativamente correlacionada con los niveles de PIB per cápita de la sociedad. Dentro de las determinadas sociedades, las católicas alcanzan un nivel de confianza

interpersonal tan alto como el de los protestantes, dado a la experiencia histórica compartida en determinadas naciones. Como sostiene Putnam (1993): las organizaciones horizontales, controladas localmente, llevan a la confianza interpersonal; el gobierno, a través de grandes burocracias jerárquicas y

centralizadas, parece corroer la confianza interpersonal. Históricamente, la Iglesia Católica Romana fue el prototipo de institución jerárquica y centralmente controlada. En la actualidad, la mayoría tiene poco o ningún contacto con la Iglesia, pero el impacto de vivir en una sociedad que fue históricamente construida por instituciones católicas o protestantes alguna vez poderosas, persiste y nos afecta a todos.

Cultura y Democracia

La idea de que cultura política está conectada con la democracia ha producido un fuerte impacto a partir de la publicación de The Civic Culture (La Cultura Cívica) de Almond y Verba 1963, pero dejó de estar de moda durante la década de 1970. Surge una importante pregunta empírica: ¿tuvieron determinadas sociedades culturas políticas que eran relativamente conducentes a la democracia?

Ya en la década de 1990, observadores tanto de América Latina como del este de Asia o Europa Central, llegaban a la conclusión de que los factores culturales tenían un papel importante en los problemas que enfrentaba la democratización. En la obra de este autor y en la de Putnam (1993) parece jugar un rol importante a su vez.

El desarrollo

económico lleva a dos

tipos de cambios

que son

conducentes a la

democracia:

Tiende a transformar la estructura social de la sociedad, trayendo urbanización, educación masiva, especialización ocupacional, crecientes redes organizacionales, mayor igualdad de los ingresos, y una variedad de desarrollos relacionados que movilizan la participación masiva en la política. Crecimiento especialización + educación = mentalidad independiente y con habilidades especializadas, aumento de poder de negociación frente a elites de poder.

También es conducente a cambios culturales que ayudan a estabilizar la democracia. Tiende a desarrollar la confianza interpersonal y la tolerancia, y lleva a la difusión de valores post-materialistas que dan una alta prioridad a la autoexpresión y a la participación en la toma de decisiones. Al traer niveles más altos de bienestar da legitimidad al régimen, lo que puede ayudar a sostener las instituciones democráticas en tiempos difíciles.

Como se ve en la figura 7.4 a continuación, la posición de una sociedad en el índice de supervivencia/autoexpresión tiene un fuerte correlato con su nivel de democracia. Indicado por las mediciones de derechos políticos y libertades civiles realizadas por Freedom House desde 1972 hasta 1998. Virtualmente, todas las sociedades con altos niveles de valores de supervivencia/autoexpresión son democracias estables; virtualmente, todas las sociedades con niveles bajos tienen gobiernos autoritarios. A largo plazo, la modernización tiende a ayudar a la difusión de las instituciones democráticas.

7.4 Conclusión
7.4
Conclusión

El desarrollo económico parece causar cambios culturales graduales que hacen cada vez más probable que los públicos masivos deseen instituciones democráticas y las apoyen más una vez que estén establecidas.

El desarrollo tiende a hacer más confiados y tolerantes a los públicos masivos

y los lleva a dar una prioridad cada vez mayor a la autonomía y la

autoexpresión

en todas

las

esferas de

la vida,

incluyendo la política,

y

se

vuelve difícil y costoso reprimir las exigencias de liberación política.

Con niveles crecientes de desarrollo económico, surgen patrones culturales que apoyan cada vez más la democracia y hacen que haya más probabilidades de que el público masivo quiera la democracia y tenga más capacidad de obtenerla.

Aunque las sociedades ricas tienen más probabilidades de ser democracias que las pobres, la riqueza en sí no trae automáticamente democracia. Pero el proceso de modernización tiende a causar los cambios culturales conducentes a la democracia.

A largo plazo, la democracia no se alcanza solamente mediante cambios institucionales o maniobras en el nivel de las elites. Su supervivencia depende de los valores y creencias de los ciudadanos comunes.