SISTEMAS ENERGÉTICOS

1er. Oficial Dr. Carlos M. Sierra Rodríguez
Jefe de la Sección Deportiva VIII Zona Chiapas

Documento 1
FUNDAMENTOS BÁSICOS PARA EL ESTUDIO DE LOS MÉTODOS DEL
ENTRENAMIENTO DEPORTIVO

La atención cardinal que debe prestar un entrenador en la dirección del entrenamiento deportivo
debe ir dirigida a la selección de los Métodos de Entrenamiento. Para esto no basta con conocerlos y
estudiarlos, es necesario para su comprensión descubrir los aspectos esenciales que le dan su base.
En la gran mayoría de los logros deportivos, el rendimiento es directamente proporcional a la
magnitud de las cargas recibidas en el proceso de preparación. Entrenar con cargas máximas sin
elevados índices de fatiga, es el resultado de la adaptación del organismo y la intensidad de las
funciones fisiológicas en los que se basa la acumulación y el suministro de energía.
Los fisiólogos y bioquímicos han determinado que el factor energético fundamental para la
actividad física está constituido por un compuesto nucleótido macroenergético que se encuentra en
toda célula, fundamentalmente en el tejido muscular estriado, nos referimos al ATP (adenosin tri
fosfato).
Los compuestos químicos de carácter energético más importantes son:
- Adenosin tri fosfato (ATP)
- Creatín fosfato (Crp)
- Glucógeno
- Grasas

Estos compuestos energéticos se encuentran en las células y algunos de ellos en otras partes del
cuerpo (hígado, tejido adiposo).
De los compuestos mencionados, el adenosin tri fosfato es el único de ellos capaz de aportar
energía para la contracción muscular. Esto significa que las fibras musculares sólo pueden utilizar la
energía procedente de la ruptura del ATP.
La energía de los restantes compuestos se emplea para sustituir la energía perdida por el ATP, de
manera tal que pueda continuar la contracción (ejercicio) por más tiempo.
El ATP está compuesto por adenosina y tres enlaces de fosfatos. Cada uno de estos enlaces tiene
una fuente potencial de energía para la contracción muscular. Su estructura química un tanto
simplificada es la siguiente:
ATP = Adenosina ~ P ~ P ~ P
El símbolo ~, indica enlace de energía elevada.
Al ser estimulada la fibra muscular, los filamentos de estas fibras, la miosina y la actina, se
combinan; esta combinación activa una enzima la ATP-asa, la cual a la vez, origina la separación de
una molécula de ATP por ruptura de enlaces fosfóricos. En este proceso se libera la energía del
enlace y ésta la utilizan las fibras musculares como fuente energética para la contracción muscular.
Cada célula muscular contiene solamente la cantidad justa de ATP para mantener una o dos
contracciones. Esto significa que el deportista para continuar realizando una actividad física debe
seguir obteniendo ATP.

Procesos metabólicos para la obtención de energía
La reposición de fosfato de la energía puede tener lugar mediante tres procesos metabólicos:
1. Por ruptura el fosfato de creatina (CrP), conocida como reacción ATP-CrP.
2. Por ruptura del glucógeno. Este proceso llamado glicólisis consta de dos fases: anaerobia y
aerobia las cuales ambas producen ATP.
3. Por descomposición de las grasas. Proceso conocido por metabolismo lípido (figura 1)









"#$%&'()#$ *+,-.#$

/*012*0303
"-'456 78 95#:($#$ ;(<6=>?-:#$

La diferencia entre la utilización de uno u otro radica en la velocidad y tiempo con que se pueden
liberar energía y fosfato para la reposición del ATP.
Aunque todos estos procesos se inician liberando energía casi inmediatamente de comenzado el
ejercicio, el CrP es la fuente más importante de energía de fosfato cuando se trata de deportistas en
eventos de fuerza rápida (sprinters, lanzamientos, saltos, levantamiento de pesas, etc.). La reacción
ATP-CrP puede reponer el ATP tan rápidamente que no se produce ninguna disminución en la
velocidad de los ejercicios físicos ejecutados. Esto ocurre porque sólo se necesita un paso, la
separación del fosfato de la creatina, para liberar energía. La estructura química es la siguiente:
CrP = Creatina + Fosfato + Fosfato
El CrP almacenado en los músculos sólo es suficiente para una reacción de combustión de 5 a 10
segundos. A partir de ese tiempo la glicólisis y el metabolismo lípido han de ser las fuentes de
reposición de ATP. Cuando esto ocurre no puede mantenerse el ritmo elevado de ejecución del
ejercicio ya que estos dos procesos liberan energía con lentitud mayor a la reacción ATP-CrP.

La reacción ATP-CrP
La ruptura o descomposición del CrP libera la energía necesaria para transformar el ADP en ATP.
El catalizador en este caso es la enzima creatín-fosfoquinasa.
Este proceso, según se ha expresado anteriormente amplía la capacidad de los músculos para su
contracción a la máxima velocidad, reponiendo el ATP tan rápidamente como se va
descomponiendo.
La reacción ATP-CrP depende del suministro de CrP a las células de los músculos. Tras 4 o 5
segundos de esfuerzo máximo, la aportación de CrP disminuye hasta el punto en que el ATP no
puede ser repuesto por este proceso. Tras 5 o 10 segundos de esfuerzo máximo, el suministro de
Crp queda casi completamente agotado y el proceso glicolítico, más lento, pasa a ser la principal
fuente para la reposición de ATP con vistas a la alimentación de las contracciones musculares. Esta
secuencia de reacciones explica porque la máxima velocidad de movimientos en el ser humano
empieza a declinar después de 4 o 5 segundos, con una disminución más acentuada después de los
10 o 15 segundos. Estas relaciones de cifras tienen gran importancia en el entrenamiento deportivo.
La duración de este esfuerzo varía de unos autores a otros, por ejemplo, Ästrand da un tiempo
máximo de 10 a 15 segundos, Fox y Mathews de 10 segundos y Zatciorsky de 3 a 8 segundos. En
general una cifra de 10 segundos puede representar la utilización máxima de este sistema.
Sistemas
energéticos

Anaeróbicos

Aeróbicos

La potencia máxima del sistema se alcanza a los 3 o 4 segundos y decrece muy rápido a partir de
séptimo u octavo segundo.
La deuda de oxígeno contraída asciende a un 90 o 95%.
La frecuencia cardiaca se sitúa al finalizar el esfuerzo a un nivel de 180 p/m o incluso por encima
del mismo.
El tiempo de recuperación oscila entre 1 a 2 minutos, tiempo necesario para que los niveles de
fosfágeno, retornen a sus valores iniciales. Esta recuperación varía al aumentar el número de
repeticiones, en este caso la recuperación aumentará de 3 a 5 minutos para que el sistema siga
siendo alactácido; y 24 a 48 horas para realizar trabajos de la misma índole.
El cese del esfuerzo en este sistema estará producido por alteraciones en el sistema nervioso
central y por el agotamiento momentáneo de los depósitos de las sustancias energéticas de
utilización inmediata.

GLICÓLISIS
El proceso de la glicólisis comprende, ante todo, la conversión del glucógeno en glucosa. Como
sea que el glucógeno no es más que una larga cadena de moléculas de glucosa, ese es un proceso
sencillo. Como catalizador actúa la enzima fosforilasa.

La fase anaerobia de la glicólisis
Una vez obtenida la glucosa, esta se descompone o degrada, constituyendo la fase anaerobia de la
glicólisis. En este proceso, cada molécula de glucosa origina dos moléculas de ATP.
Se trata de procesos anaerobios, esto es, que no requieren la presencia de oxígeno. Si al final de
esta ase existe suficiente oxígeno disponible, el piruvato y la NADH (nicotinamida adenina
dinucleótido) producidos penetran en la mitocondria de las células musculares, donde tiene lugar el
metabolismo aerobio.
Cuando no existe suficiente oxígeno disponible, parte del ácido pirúvico y de la NADH están
incapacitados para penetrar en las mitocondrias. En estas circunstancias, esta dos sustancias
reaccionan entre sí y producen ácido láctico, cuando esto ocurre los tejidos musculares se acidifican
y se produce la fatiga.
La creación de energía a partir de la glicólisis anaerobia se considera menos deseable que la
obtención por vía aerobia, puesto que el proceso aerobio produce 36 moléculas de ATP, en
comparación con el proceso anaeróbico que produce 2 moléculas. Sin embargo, a fin de mantener el
ritmo y la frecuencia adecuada hay que procurarse alguna parte de la energía mediante la fase
anaerobia, más rápida aunque menos productiva. Esto se hace necesario en las pruebas competitivas
de corta duración, donde se depende más de la glicólisis anaerobia, ya que en ellas se desarrolla más
la velocidad que la resistencia de la misma. Por el contrario en las pruebas de mayor duración, esta
dependencia disminuye a favor de la glicólisis aerobia.
Cuando mayor es el déficit de oxígeno, mayor es el nivel de ácido láctico y menor será la
posibilidad de duración del esfuerzo, cuyo valor oscila entre 30 segundos y 2.30 minutos.
Este tipo de esfuerzo se sitúa en la zona de intensidad de trabajo supercrítico en cuanto al ritmo
cardiaco.
Son trabajos de resistencia-intensidad y es propia de atletas de velocidad prolongada, de deportes
de equipo y en algunos casos de pruebas de medio fondo y nadadores de distancias cortas.
La deuda de oxígeno a la que se hace referencia anteriormente alcanza valores de 50 a 80%.
La frecuencia cardiaca se sitúa por encima de las 190 p/m, pero al final del esfuerzo llega a
alcanzar valores aproximados al límite crítico de pulsaciones.
La recuperación debe ser amplia bajando a niveles pulsátiles bajos (sobre 80 a 90 p/m) y en un
tiempo no superior a los 4 o 5 minutos.

La fase aerobia de la glicólisis
Una vez que los productos finales de la glicólisis anaerobia, piruvato y NADH, que contienen
átomos de hidrógeno penetran en las mitocondrias, se oxidan para dar dióxido de carbono y agua.
Esto se produce por medio del ciclo de Krebs y la cadena de transporte de electrones. Para que este
proceso metabólico pueda desarrollarse, se requiere la presencia de oxígeno en las mitocondrias.
Por esta razón, el metabolismo desarrollado en las mitocondrias se designa como aeróbico, es decir
con oxígeno. Cuando se oxida el piruvato y los átomos de hidrógeno mediante el ciclo de Krebs, se
reponen 36 moléculas de ATP. Este proceso es muy eficiente y da como resultado la formación de
productos finales que pueden ser eliminados fácilmente sin originar fatiga.
El trabajo estará realizado dentro de los valores máximos de utilización de oxígeno, sin que en
ningún caso sobrepase del 15% la deuda del mismo.
La frecuencia cardiaca se cifrará entre las 160 o 170 p/m.
Las tasas de ácido láctico se elevan más que en el sistema energético aerobio de los lípidos.
La demanda de oxígeno se sitúa entre 50 a 65%.
La recuperación supera los 3 minutos (aproximadamente entre 3 y 6), en las cuales se
restablecerán los niveles energéticos iniciales, la notable utilización de las reservas alcalinas, el
desequilibrio iónico, hipoglicemia, etc., obligan a un descanso de 24 horas para realizar de nuevo
esfuerzos idénticos o superiores.
La duración del esfuerzo supera los 10 minutos.

Observación sobre el sistema glicolítico
La tendencia a referirse a la glicólisis como aerobia o anaerobia puede conducir a la falsa
impresión de que existen dos procesos distintos. En realidad, la glicólisis aerobia y anaerobia son
dos fases de un mismo proceso. Se ha adoptado como práctica corriente la de referirse a la
descomposición del glicógeno para dar ácido láctico como glicólisis anaeróbica y a la
descomposición del glicógeno en dióxido de carbono y agua como glicólisis aerobia, aun cuando el
segundo proceso es meramente una continuación del primero, habiéndose saltado u omitido el paso
en que se forma el ácido láctico. La glicólisis es anaerobia hasta el momento de la formación del
piruvato y NADH. En este momento, se produce el ácido láctico o, en presencia de oxígeno
suficiente, el piruvato y el NADH se metabolizan en CO
2
y H
2
O mediante el ciclo de Krebs.
Como sea que nunca existe suficiente oxígeno disponible para metabolizar la totalidad del
piruvato y la NADH que se forman, parte de estas sustancias se combinan, inevitablemente, para
formar ácido láctico. Por esta razón, en todas las pruebas de estas características la energía se
repone simultáneamente mediante la glicolisis aerobia y anaerobia.

Metabolismo lípido
La grasa acumulada en los músculos y debajo de la piel en forma de tejido adiposo sirve también
como fuente complementaria de reposición del ATP. La grada almacenada en el cuerpo en forma de
triglicéridos se convierte en ácidos grasos libres y glicerol. Los ácidos grasos libres penetran en las
mitocondrias y son oxidados vía ciclo de Krebs. En el proceso se forman 131 moléculas de ATP.
De este modo, la oxidación de los ácidos grasos libres aporta gran cantidad de energía. No obstante,
este proceso es tan lento que los deportistas no podrían mantener su ritmo competitivo si el
metabolismo lípido fuera la única fuente de suministro de energía, ni siquiera que fuera la principal.
Así, aunque en el cuerpo de muchos deportistas exista suficiente tejido adiposo para entregar
energía durante muchos días, esto no bastaría para soportar un trabajo de alta calidad.
No obstante el metabolismo de los lípidos representa un importante papel en el entrenamiento
deportivo. En los entrenamientos de resistencia los deportistas queman más grasas y menos
glucógenos para la obtención de energía que los no entrenados. Según un estudio realizado, los
atletas entrenados utilizan un 20% menos hidratos de carbono para el mismo trabajo que los no
entrenados.
El metabolismo lípido es también importante para impedir el agotamiento del glucógeno muscular
de un día para otro. De esta manera, los deportistas pueden entrenar varias sesiones al día durante
varias jornadas, con mayor intensidad media.
Sólo se produce en estos casos, menos de 0.25% de deuda de oxígeno. La potencia de este sistema
comienza a ser máxima aproximadamente al tercer o cuarto minuto de iniciado el esfuerzo.
La frecuencia cardiaca oscila entre las 130 y 150 p/m, como norma general de 40 a 50 por debajo
del límite crítico de pulsaciones (máximo de pulsaciones que un individuo debe de soportar en un
esfuerzo de intensidad máxima).
La demanda de oxígeno se sitúa en este caso, de un 40 a un 50%.
La duración de la actividad (esfuerzo) está cifrado por encima de los 10 minutos manteniendo una
velocidad constante.
La recuperación del esfuerzo está entre uno y dos minutos, en los cuales se restablecerán los
niveles de productos energéticos necesarios para poder iniciarlo de nuevo, si bien hay que tener en
cuenta el tiempo de ejecución del mismo en el cual, por pérdidas de sales orgánicas, desequilibrio
iónico, disminución de azúcar en sangre (hipoglicemia), obliga a un descanso aproximado de 12 a
18 horas para volver a iniciar una actividad del mismo tipo, dependiendo naturalmente del grado de
entrenamiento del individuo.




Documento 2
SISTEMAS ENERGÉTICOS

Son tres los sistemas que proveen a los músculos con la energía para mantener o repetir el
esfuerzo intenso:
a) Sistema energético anaeróbico aláctico.- No requiere oxígeno, utiliza la energía almacenada
en la célula como combustible (en el músculo se almacena los Fosfágenos), no produce
ácido láctico, es la principal fuente de energía para la actividad que dura menos de 10
segundos.
b) Sistema energético anaeróbico láctico.- No requiere oxígeno, utiliza carbohidratos como
combustible, produce ácido láctico, es la fuente principal de energía para actividades que
duran entre 11 segundos y 2 minutos.
c) Sistema energético aeróbico.- Necesita oxígeno, utiliza carbohidratos y grasas como
combustible, no produce ácido láctico y es la fuente principal de energía para actividades
que duran más de 2 minutos

Hay dos tiempos de trabajo que marcan el paso de un sistema de energía a otro:
• 10 segundos. Durante los 10 primeros segundos de actividad, el sistema anaeróbico aláctico
provee la mayor cantidad de energía requerida; después de 10 segundos el sistema
anaeróbico láctico llega a ser el mayor proveedor de energía.
• 2 minutos. Después de los primeros 10 segundos de actividad y hasta los 2 minutos de
actividad, el sistema anaeróbico láctico provee la mayoría de energía; después de 2 minutos,
el sistema aeróbico es la fuente principal que suministra energía.




La división anaeróbica y aeróbica
Según los diferentes deportes se requieren diferentes sistemas de energía.
La demanda de energía se refiere al grado de participación de cada sistema de energía en una
determinada actividad. Esta demanda referida como la división aeróbica / anaeróbica se determina
por tres factores:
- el tiempo de trabajo, cuánto tiempo trabajan los participantes sin descanso
- la intensidad del trabajo, qué tan duro trabajan los participantes
- la relación trabajo-pausa, cuánto tiempo trabajan los participantes en relación al tiempo de
pausa
El trabajo durante un tiempo muy corto a un nivel de intensidad alto, demanda un sistema
anaeróbico aláctico (en los niños, su umbral aláctico es de 5 segundos). Los que trabajan de 30 a 60
segundos en un nivel de elevada intensidad (por ejemplo corredores de 400 metros), exigen un
sistema anaeróbico láctico. El trabajo continuo por 30 minutos o más a un nivel relativamente bajo,
demandan más el sistema aeróbico.

Los sistemas de energía están relacionados con el esfuerzo continuo, aunque muchos deportes
requieren esfuerzo intermitente, es decir, iniciar esfuerzo repentinamente, descansar o recuperarse,
volver a iniciar esfuerzos de manera repentina y así sucesivamente. En tales deportes, los sistemas
anaeróbicos pueden trabajar y recuperarse suficientemente para trabajar nuevamente si: el tiempo
de recuperación entre esfuerzos es adecuado y si el sistema aeróbico está bien desarrollado.
Cuando el tiempo de recuperación es corto o el sistema aeróbico no está bien desarrollado, los
sistemas anaeróbicos no se recuperan y la actividad llega a ser una serie de esfuerzos aeróbicos
intensos, que alternan con periodos menos intensivos de recuperación aeróbica.





El entrenamiento relacionado con los sistemas energéticos
Sistema energético anaerobio aláctico
Es el sistema de “arranque” que provee la mayor parte de energía que se requiere en acciones
explosivas de alta velocidad o gran generación de fuerza que duran menos de 10 segundos. Consiste
en energía química que se encuentra almacenada en el trifosfato de adenosina (ATP) y el fosfato de
creatina (CrP)
Este sistema se desarrolla después de establecer la base aeróbica. Las claves del entrenamiento del
sistema energético anaerobio aláctico son las siguientes:
- Este tipo de entrenamiento debe ser basado en intervalos y la actividad debe estar
relacionada con los patrones de movimiento deseado.
- La intensidad debe igualar o exceder las demandas del deporte en cuestión y usualmente es
al máximo esfuerzo.
- El tiempo de trabajo por repetición debe ser de 10 segundos cuando mucho, de otra manera
la energía almacenada se terminará y el sistema anaeróbico láctico lo suplirá.
- La relación trabajo/pausa debe ser 1:3 a 1:6, lo que permite producir más ATP y fosfato de
creatina (CrP).
- El volumen de trabajo de cada serie debe ser de 6 segundos como máximo. Por ejemplo, si
hacen 10 repeticiones de 5 segundos de trabajo seguidas por 25 segundos de descanso, el
volumen de trabajo de la serie será de 50 segundos (10 veces 5 segundos). Y si los atletas
hacen 6 repeticiones de 10 segundos de trabajo seguidas por 60 segundos de descanso, el
volumen de trabajo es de 60 segundos (6 veces 10 segundos).
- Deben hacer una pausa de 3 a 10 minutos entre series de ejercicios, de esta forma la
recuperación será más completa y el sistema adecuado de energía es forzado a funcionar.
- Deben entrenar este sistema un máximo de tres veces a la semana, un día sí y otro no.
- Los programas de entrenamiento deben durar de 8 a 12 semanas.

Sistema energético anaerobio láctico
Este sistema proporciona la mayor parte de la energía para las acciones de máxima intensidad que
duran más de 10 segundos, pero menos de 2 minutos. Cuando este sistema energético opera se
produce ácido láctico.
Produce energía durante esfuerzos de máxima intensidad que duran alrededor de 30 segundos.
Utiliza las reservas de carbohidratos almacenado en músculos como glucógeno.
Consideraciones para entrenar con el sistema anaerobio láctico:
- Su método es de intervalos, pero el primer paso es una base de capacidad aeróbica.
- El tiempo de trabajo por repetición es de 10 segundos a 2 minutos.
- La relación de trabajo – pausa debe ser de 1:5 a 1:6
- Los atletas deben tener una pausa de al menos 10 o 15 minutos entre las series (la cantidad
de tiempo exacta varía de atleta a atleta), durante la cual deben hacer ejercicios aerobios
ligeros, esto les permitirá recuperar la velocidad, eliminará el ácido láctico y los atletas
pensarán menos en las largas pausas entre serie y serie.
- El total del volumen debe sr entre 10 y 12 minutos como máximo. El volumen de
entrenamiento inicial puede ser considerablemente menor (quizá de 2 a 3 minutos).
- Deben tener esta clase de entrenamiento cuando mucho tres veces a la semana, con un día de
descanso intermedio.
- Los programas de entrenamiento deben durar de 8 a 12 semanas.

Cuando esté considerando tener atletas que hagan este tipo de entrenamiento, recuerde que los
jóvenes tienen menor capacidad para el trabajo anaerobio láctico que los mayores. El
entrenamiento anaerobio láctico es muy demandante, porque la intensidad del trabajo es muy alta;
no permita que los atletas piensen que los largos descansos durante la sesión les permitieron
recuperarse completamente. Necesitan el día de recuperación entre sesión y sesión para que este
sistema energético se desarrolle.

Umbral anaerobio
Al incrementar la intensidad de la actividad, aumenta la cantidad de ácido láctico producido. La
capacidad contráctil de los músculos disminuye con la presencia excesiva de ácido láctico.
Minimizar la acumulación de ácido láctico es esencial para no interferir el desempeño.
El punto donde ocurre la interferencia se llama umbral anaerobio.
Se debe saber identificar el umbral anaerobio (respiración extremadamente agitada, sentirse muy
pesado, etc.) y NO se debe rebasar este punto.
El punto en el cual el umbral anaerobio ocurre, es un valor individual, cada atleta lo alcanza a
diferentes concentraciones de ácido láctico, diferentes frecuencias cardiacas y diferente consumo de
oxígeno, etc.
Sea cual sea el deporte o actividad, los atletas deben desarrollar un umbral anaerobio
relativamente alto, lo cual requiere una exposición a largo plazo de métodos de entrenamiento para
los sistemas energéticos. Las exposiciones prolongadas le dan tiempo al cuerpo para que se adapte y
sea más eficiente en el transporte de oxígeno, en el uso de la energía, de los nutrientes, etc.
El nivel de eficiencia del sistema aerobio global, es usualmente descrito en términos de consumo
máximo de oxígeno o VO
2
max. (La cantidad máxima de oxígeno que el atleta puede “tomar” del
aire en un minuto).

Sistema energético aeróbico
Este sistema proporciona la mayor parte de energía necesaria para esfuerzos continuos o
intermitentes pero prolongados. Utiliza carbohidratos y grasas como combustible, los cuales son
llevados por la sangre a los músculos desde otras partes del cuerpo. Para incrementar la capacidad
de este sistema y para producir energía, se requiere inducir cambios en los músculos y en los
sistemas que los apoyan.
Las claves para el entrenamiento de este sistema energético son las siguientes:
- Los atletas deben incrementar primero la duración y luego la intensidad, de esta manera, la
capacidad para usar oxígeno y transportarlo se mejora. En el trabajo continuo, los atletas
deben entrenar en el borde superior de su zona de confort.
- El total del volumen de trabajo debe ser de entre 15-60 minutos, tanto para el entrenamiento
continuo como para el de intervalos. Si el entrenamiento es continuo, la meta será entrenar
de 30 a 60 minutos o más.
- En el entrenamiento aerobio con intervalos, los tiempos de trabajo por repetición pueden ser
tan breves, como de 10 a 15 segundos, o como máximo de 5-7 minutos.
- Los periodos de pausa deben igualar aproximadamente a los tiempos de trabajo; la relación
entre trabajo y pausa recomendado va de 2:1 a 1:2
- Los atletas deben hacer esta clase de entrenamiento al menos cada tercer día, pero pueden
hacer ejercicios para este sistema energético hasta seis días a la semana. El entrenamiento
aerobio con intervalos puede hacerse cada tercer día cuando más.
- Permita un periodo de entrenamiento de 3 a 6 semanas con entrenamiento aerobio base y
otro de 3 a 6 semanas para la atapa aerobia con intervalos.
- Los atletas pueden maximizar su entrenamiento de resistencia aerobia teniendo sesiones de
entrenamiento anaerobio láctico en las últimas semanas antes de una competencia
importante.

NO es posible usar un solo sistema energético. Los sistemas se trabajan juntos en cualquier nivel
de entrenamiento y se debe conocer qué sistema enfocar.



Documento 3
SISTEMAS ENERGÉTICOS

Toda la actividad motriz que genera el alumno, depende básicamente de la posibilidad que tienen
sus células musculares en cada año de vida para transformar la energía química en energía mecánica
la cual se logra gracias a los sistemas energéticos del organismo humano. El Adenosín Trifosfato
(ATP) es la fuente principal de energía en el ser humano.
El conocimiento de estos procesos de energía, orientará al profesor para seleccionar el tipo de
actividades y ejercicios que propone, en la consecución del logro de sus propósitos, para respetar
con un cuidado minucioso la integridad del alumno, ya que aquellos están íntimamente ligados al
desarrollo biológico en las respectivas fases sensibles.
La consideración de los sistemas energéticos influirá principalmente en la determinación de los
tiempos de actividad y el número de repeticiones. Su conocimiento permitirá al profesor hacer su
labor docente más segura, más formativa y más creativa al romper con las anquilosadas series de
repeticiones y ofrecerá variedad en la riqueza motora del alumno, haciendo la clase más dinámica e
interesante para el niño.
A continuación se hace una caracterización general de los componentes que generan estos
sistemas energéticos en todo organismo.
FOSFOCREATINA
El creatín fosfato (CP), es un compuesto bioquímico altamente energético que se encuentra en las
células musculares; su concentración es baja y permite, por tanto, la realización de movimientos de
corta duración, pero de alta intensidad en un espacio de tiempo comprendido desde uno a 8
segundos en adultos. En niños, este sistema permite la utilización del C.P. sin producción de ácido
láctico como resultado de su metabolismo, lo cual permite efectuar la actividad física sin riesgo
alguno o en tiempos que van desde uno hasta 5 segundos.
GLUCOLISIS
Parte de la energía se obtiene a través de glucógeno almacenando en las células musculares, lo
que permite que la glucólisis se prolongue de 45 segundos a un minuto. A este sistema se le
denomina Anaeróbico Láctico, por la producción de este ácido en ausencia de oxígeno como
resultado del metabolismo. Es un factor de riesgo para niños y jóvenes menores de 16 años, ya que
la ausencia de hormonas para sus resíntesis provoca el desgaste de las superficies articulares, así
como la modificación de las fibras musculares.
CICLO DE KREBS
Este sistema interviene en actividades prolongadas una vez que se han agotado las reservas de
glucógeno y se utilizan los carbohidratos, los lípidos y las proteínas para convertirlos en energía.
Un trabajo continuo y de media intensidad con duración que puede ir de los 2 minutos hasta los
11 minutos, requiere para su ejecución de un proceso intermedio en el que se consume los
carbohidratos en la sangre sin recurrir a los que están ya en proceso de almacenamiento. Este
sistema fue el que dio éxito al programa aeróbico de Cooper, porque produjo aumento en la
capacidad de resistencia de media duración sin poner en riesgo la integridad de quienes se rigieron
por sus tablas.
Es por tanto, en este proceso donde recae el estímulo de la resistencia de media duración que
ofrece a los niños en edad escolar una adecuada formación de su cuerpo y porque no produce aún el
ácido láctico en cantidades que dañen su organismo como resultado del metabolismo. No obstante
el profesor deberá ser cuidadoso en respetar la capacidad de cada alumno y nunca forzarlo.
En resumen; los conocimientos que fundamentan científicamente a las fases sensibles, aquellos
que explican el funcionamiento de los sistemas energéticos en el organismo humano, así como los
que nos permiten a la identificación de los tipos de crecimiento en los educandos y las fases de
aprendizaje motor, son a su vez la información científica más actualizada en el área que sustentan
los contenidos programáticos de la Educación Física para la Educación Básica a nivel nacional.
La información referente a las fases de aprendizaje por motivos de distribución, diseño y
características propias del programa quedan incluidas en el apartado de metodología.


Bibliografía
1) Forteza de la Rosa Armando.- Metodología del entrenamiento deportivo.
2) Manual para el Entrenador.- SICCED Niveles 1 y 2. CONADE-SEP
3) Programa de Educación Física.- SEP-DGEF

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful