Reseña crítica del texto de Philippe Meirieu (1996): Frankenstein educador. Laertes, Barcelona.

Iliana Rodriguez Villoldo La educación no exige “figura de autor”

Philippe Meirieu, prestigioso pedagogo contemporáneo francés, escribió numerosas obras, entre ellas se encuentran: Aprender, sí. Pero, ¿cómo? (2002), La escuela modo de empleo (1997), La opción de educar (2001), El maestro y los derechos del niño (2004), y su último libro Referencias para un mundo sin referencias (2006). Obras de claridad conceptual y atractiva lectura, con las cuales desde el título hasta su fin, el autor se atreve a transitar con personal desenfado lo que sucede en las aulas, en las direcciones de escuela, en los patios, en los organismos de gestión central, y hasta en el mundo; sin olvidarse de expresar, por supuesto, como todo maestro: su propuesta pedagógica.

Según P. Meirieu la pedagogía, que concibe como praxis, “(…) ha de trabajar sin cesar sobre las condiciones de desarrollo de las personas” pero, “al mismo tiempo, ha de limitar su propio poder para dejar que el otro ocupe su puesto” en el mundo actual, que el pedagogo evidencia “caracterizado por la incertidumbre”. Es este juego de equilibrios y desafíos, el que debe transitar la acción educativa con el sólo objetivo de “hacer” un sujeto libre en el mundo. Así, el autor se presenta crítico, por un lado, de la pedagogía –de otros tiempos- que se “resigna ante el hecho”, relacionándola con una psicología de las dotes, y por el otro, de la pedagogía que postula la dominación del educando, su “fabricación” en manos del docente . Es frente a esta última pedagogía, “la de Frankenstein”, que P. Meirieu va a desarrollar su trabajo preguntándose respecto de la posibilidad, que tiene el educador, de abandonar toda veleidad de “hacer al otro”, sin caer en la impotencia o en el fatalismo. Dicho de otro modo, va a preguntarse si es posible “ser educador sin ser Frankenstein”.

va a expresar claramente: “nadie se da la vida a si mismo. 1 2 Merieu. En Ranciere. debe “enseñar hasta lo que no sabe”. para acceder al mundo. intervenir. el niño necesitará contar con otras personas. deba poner en ello toda la energía. a adaptarse a las dificultades del contexto y a construir sus propios saberes. Partiendo desde una situación originaria del sujeto. Tal como sostiene en el texto Meirieu. Tal como expresa S. el hombre no sólo es el único ser susceptible de educación. P. la velocidad de la historia lo dificulta. coincidentemente con Philippe Meirieu. ha de equiparlo cuanto pueda para que cuando deba encararse sólo al mundo. Este proceso de subjetivación se presenta así como condición vital del hombre para no diluirse en el mundo. sino que además.Frankenstein educador1 se orienta a dar respuesta a este interrogante. pueda asumir lo mejor posible las opciones personales. Desde allí describe la necesidad de que el niño sea acogido por el mundo. el encuentro con el otro se daba naturalmente. Cinco lecciones sobre la emancipación intelectual. estaba garantizado casi “por impregnación”. que hoy vincula a las generaciones. hace que quien tenga la oportunidad de educar a alguien. “dar la posibilidad de aprender hasta lo que no sabe” como maestro. solo puede hacerse hombre a través de ella. Barcelona 1996. tampoco. y más aún cuando la comunicación entre generaciones parece desvanecerse en un mundo globalizado. Libros del Zorzal. . que transmitía la cultura e incorporaba al otro a la sociedad. darse su propia identidad”. comunicando “todos sus saberes y los saberes más elaborados. J. Por ello. para subjetivarse en tanto modo de existencia. al que da el nombre de emancipador. Frankenstein Educador. el adulto debe poner a disposición el objeto para que el otro lo signifique. profesionales y políticas que tendrá que tomar ”. Alertes. Meirieu. “el vínculo transgeneracional”.. caracterizada por su enajenación. y nadie puede. vinculando así al sujeto con la posibilidad de conocer dentro de un espacio emancipador. hacer uso de la palabra. Por ello sostendrá P. que el simple “intercambio instrumentalizado”. Como Meirieu. En otros tiempos. El maestro ignorante. ayudándolo a vivir. Jacotot2 expresa que el buen maestro. en la actualidad. Buenos Aires 2007. Duschatzky. relacionarse con el otro.

escapando a ambas posturas. la educación no exige “figura de autor”. dinámico. pasando por la escuela. no está puesto en el “maestro hacedor”. Sin lugar a dudas. va despertando actitudes en su trayecto de vida. y en relación con él. Sin temor a equivocarse podría decirse.Tamaña empresa no parece. y el de la praxis -acción que no tiene más finalidad que ella misma-. lo que denomina como una “verdadera revolución copernicana”. Por lo tanto. que según esta perspectiva. opuestos entre sí. por un lado. por el otro. Y. para comenzar a transitar lo que denomina como empresa educativa: el de poiesis -fabricación que se detiene en cuanto alcanza su objetivo-. en principio. el sujeto no es una cosa ni un resultado. un contexto/mundo incierto. y tampoco indica que el centro esté puesto en el docente. por alguna circunstancia.pues. considerando que no hay ningún objeto a fabricar pues. pero el autor observa que tampoco la educación es acción donde el único actor es el niño en tanto sujeto a educar. Meirieu va a proponer. En Frankenstein educador. al centrar la educación en la relación interactiva que desarrolla el sujeto con el mundo. va a tomar posición en adhesión a la educación como praxis. en el artista creador –el Pygmalión-. donde los conocimientos “se mueven” aceleradamente y sin anticiparse. otro sujeto. desde el Estado –como meta institución. parafraseando a Meirieu. el centro o protagonismo de esta “empresa”. “es un acto que nunca termina de veras porque no comporta ninguna finalidad externa a él mismo definida con antelación”. donde las instituciones se encuentran desfondadas. considera que con ello se estaría reduciendo la educación a una simple contemplación de quien. que debe emprender su acción como tal. cambiante. su propuesta no centra la pedagogía en el niño –idea de Niño Rey-. sencilla. un sujeto que necesita ser educado. el educador. Meirieu va a describir dos caminos. Claramente. Relación que le va a permitir habitar el . no exige un Frankenstein. Se presenta. Entonces.hasta la familia.

Permitirle situarse en el yo. de forma tal de vincular al sujeto con la posibilidad de conocer. que pueda decir: “de mí no se ha esperado nunca nada bueno. ese hombre que creía que podía poner un ser en el mundo sin acompañarlo. Mal de archivo. Derrida3. reconocerlo como una persona que no puedo modelar a mi gusto. ponerse en el lugar del otro. Para orientarse hacia ésta su propuesta. la decisión de aprender está en poder del niño. J. Tal como señala J. la educación debe movilizar “todo lo necesario para que el sujeto entre en el mundo y se sostenga en él. reconocer que los saberes se construyen según un proyecto. El archivo se vuelve valioso para la sociedad. . que da en llamar “exigencias copernicanas”. Para que este proceso de subjetivación pueda desarrollarse el autor presenta. Madrid 1997. ese mismo niño. en Frankenstein educador. pero el docente tiene el poder sobre las condiciones que posibilitan esa decisión (Pinocho. incorpore los saberes elaborados por los hombres en respuesta a esos interrogantes… los subvierta con respuestas propias”. siempre y cuando. pero sin que ello implique dejarlo abandonado. de lo que todos esperan y atreverse a un gesto que procede de otra parte. no quede atrapada en él. del mismo. se apropie de los interrogantes que han constituido la cultura humana. como expresa Duschatzky. pueda acceder a él para ampliarlo y enriquecerlo. siempre he fracasado y todo el mundo se ríe de mí. Renunciar a “hacer al otro” sin. Una impresión freudiana. el adulto debe poner a disposición todo para que el otro lo signifique. una serie de exigencias. pero que a su vez. y construir así su subjetividad. renunciar a educarlo. Trotta. Educarlo sin llegar a ser Frankenstein. el leño quiere ser algo pero necesitó de quien lo ayude 3 Derrida. Entre ellas pueden encontrase: acoger al educando como sujeto inscrito en su propia historia. con ello. Dejar de lado el sentido social mercantilizado de hoy.mundo de un modo particular. pero hoy quisiera probar ”. el educador debe ser un arconte que vuelva accesible el archivo de la sociedad al niño. en referencia directa a la revolución antes mencionada. En este mismo sentido Meirieu propone “dejar escapar al otro de las imágenes.

y construir un sistema que le permita al educador circunscribir su actividad dentro de un campo de certidumbres científicas. Silvia Duschatzky sostiene la importancia de considerar esa declinación de un modo sólido de producir institución. Ese declive de la institución escolar puede ser transitado según tres formas de subjetivación: desubjetivación. de protección contra lo que no sea visto como “normal” para ese ámbito escolar y generados por las condiciones nuevas que tocan habitar a los docentes en las escuelas. los proyectos. La primera modalidad se refiere a una manera de situarse en donde “no se puede hacer casi na da con la situación”. Sostener estas “exigencias copernicanas” implicaría considerar una escuela distinta de la escuela de la modernidad fundada sobre el principio de la homogeneidad. Por último. asistiendo a su desfondamiento. subjetivarse en la intemperie4. las filiaciones.a ser). La escuela contemporánea se encuentra en medio de una crisis institucional caracterizada por la “destitución institucional” habilita da por el neoliberalismo. sin perder la singularidad del encuentro educativo. La escuela tendrá que pensar en nuevas condiciones que hagan la vida social. P. la invención se refiere a nuevas formas de establecerse en las situaciones inéditas. Gramática de la multitud. Editorial Colihue. Buenos Aires 2002.”. significaría poner en riesgo y hasta perder la capacidad de subjetivar que le es propia. y que pueden crear otros mundos posibles. los valores. hasta a un Frankenstein. La modalidad de resistencia es una de tipo defensivo. La escuela actual requiere una gestión situacional y decidida que le permita. las pertenencias. aún a pesar de desarrollarse en contextos heterogéneos. sin poseer garante ni referente que oriente su vinculación con el mundo. como hacemos posible una experiencia educativa. y evitar su expulsión. resistencia e invención. En este sentido. y desamparo estatal. la autonomía del sujeto se adquiere en el curso de toda educación. “(…) pensar como nos componemos con los otros. tan cambiantes como inciertos. . cuando los resortes instituidos no garantizan de modo eficaz y permanentes. Perder esa capacidad de instituir. Es 4 Virno. según Castoriadis. la vida social.

De manera singular. Constituye. otra forma escolar posible. superando los obstáculos que se presenten. al decidir desde la propia escuela soluciones posibles. Esta última forma de transitar el declive de la institución escolar es la que permite gestionar a la escuela de manera situacional. la belleza de un horizonte posible. a través de Philippe Meirieu. (comp. J. tal como expresa J. que “desnaturaliza las prácticas escolares”. donde la pregunta tenga un valor significativo. Barcelona 1992. Este modelo de gestión situacional forma así una experiencia subjetivante tanto del alumno como del maestro. Implica instalar desde la escuela una cultura que trabaje sobre las representaciones. de resolución de las situaciones inéditas que se presentan a los sujetos. y las respuestas sean provisorias. 5 Larrosa.decir.) Escuela poder y subjetivación. Ed. . que alcanza un efecto de extrañeza capaz de suspender evidencias para pensarlo de otro modo. La Piqueta. sin duda. Larrosa5. Donde la utopía aún sea posible. se refiere a una capacidad creativa. a otra escala y en otras condiciones. comprendiendo situaciones y considerando el contexto. es aquí Frankenstein quien nos permite ver desde su monstruosidad.

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