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Bajtin M. - La Cultura Popular en La Edad Media Y en El Renacimiento

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M.

Bajtin - La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento_ El contexto de Francois Rabelais

M. Bajtin
La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento: El contexto de Francois Rabelais

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En nuestro país, Rabelais es el menos popular, el menos estudiado, el menos comprendido y estimado de los grandes escritores de la literatura mundial. No obstante, Rabelais está considerado como uno de los autores europeos más importantes. Bolinsky lo ha calificado de genio, de "Voltaire" del siglo XVI, y estima su obra como una de las más valiosas de los siglos pasados. Los especialistas europeos acostumbran a colocarla –por la fuerza de sus ideas, de su arte y por su importancia histórica– inmediatamente después de Shakespeare, e incluso llegan a ubicarlo a la par del inglés. Los románticos franceses, sobre todo Chateaubriand y Hugo, lo tenían por uno de los genios más eminentes de la humanidad de todos los tiempos y pueblos. Se le ha considerado, y se le considera aún, no s6lo como un escritor de primer orden, sino también como un sabio y un profeta. He aquí un juicio significativo de Michelet: "Rabelais ha recogido directamente la sabiduría de la corriente popular de los antiguos dialectos, refranes, proverbios y farsas estudiantiles, de la boca de la gente común y los bufones. "Y a través de esos delirios, aparece con toda su grandeza el genio del siglo y su fuerza profética. Donde no logra descubrir, acierta a entrever, anunciar y dirigir. Bajo cada hoja de la floresta de los sueños se ven frutos que recoger el porvenir. Este libro es una rama de oro”.

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podríamos decir. a toda operación o decisión circunscritas al dominio del pensamiento y la concepción del mundo. indestructible y categórico. etc. decididamente hostiles a toda perfección definitiva. de tal modo que no hay dogmatismo.M. su cualidad principal es la de estar más profundamente ligado que los demás a las fuentes populares (las que cita Michelet son exactas. quienes se limitaron a evitar los cánones clásicos más o menos estrechos de su época. es imposible. el conjunto de estas fuentes determinó su sistema de imágenes tanto como su concepción artística. Por lo demás. hallar una comprensión total. Es también indudable que fue el más democrático de los modernos maestros literarios. Y si bien es cierto que en ese tiempo encontramos numerosos admiradores entusiastas de Rabelais. Es también este carácter popular el que explica "el aspecto no literario de Rabelais. pero distan mucho de ser exhaustivas). a toda formalidad limitada. Shakespeare y Cervantes. Boccacio. Página 2 . de su obra. en cambio. el lugar histórico que ocupa entre los creadores de la nueva literatura europea está indiscutiblemente al lado de Dante. Rabelais ha rechazado estos moldes mucho más categóricamente que Shakespeare o Cervantes. sin embargo. como correctamente señala Michelet. Bajtin . radical de las imágenes de Rabelais lo que explica que su porvenir sea tan excepcionalmente rico. Para nosotros. claramente formulada. Y es precisamente ese peculiar carácter popular y. quiero decir su resistencia a ajustarse a los cánones y reglas del arte literario vigentes desde el siglo XVI hasta nuestros días. sin duda. Las imágenes de Rabelais se distinguen por una especie de "carácter no oficial". sino también en la literatura mundial (probablemente con tanta intensidad como Cervantes). independientemente de las variaciones que sufriera su contenido. a toda estabilidad. No pretendemos decidir si es justo colocar a Rabelais a la par de Shakespeare o por encima o debajo de Cervantes. autoridad ni formalidad unilateral que pueda armonizar con las imágenes rabelesianas. Rabelais ha influido poderosamente no sólo en los destinos de la literatura y la lengua literaria francesa. De ahí la soledad tan especial de Rabelais en el curso de los siglos siguientes: es imposible llegar a él a través de los caminos trillados que siguieron la creación artística y el pensamiento ideológico de la Europa burguesa a lo largo de los últimos cuatro siglos.La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento_ El contexto de Francois Rabelais Es evidente que los juicios y apreciaciones de este tipo son muy relativos.

Bajtin . Pero. la reformulación radical de todas las concepciones artísticas e ideológicas. Como he dicho. descifrada convenientemente. su novela puede ser la clave que nos permita penetrar en los espléndidos santuarios de la obra cómica popular que han permanecido incomprendidos e inexplorados. sin afinidades con otros grandes escritores de los cuatro últimos siglos. La concepción estrecha del carácter popular y del folklore. sobre todo. la revisión de una multitud de nociones y. Ni siquiera posteriormente los especialistas del folklore y la Página 3 . permite iluminar la cultura cómica popular de varios milenios. discernir sus dimensiones y definir previamente sus rasgos originales. Rabelais es difícil. no supieron encontrar su centro y no pasaron por eso de una maravillada sorpresa. de la que Rabelais fue el eminente portavoz en la literatura. El único medio de descifrar esos enigmas. nacida en la época pre-romántica y rematada esencialmente por Herder y los románticos. Si Rabelais se nos presenta como un solitario. su obra. excluye casi por completo la cultura específica de la plaza pública y también el humor popular en toda la riqueza de sus manifestaciones. una investigación profunda de los dominios de la literatura cómica popular que ha sido tan poco y tan superficialmente explorada. la risa popular y sus formas. Muchos son los comentaristas que Rabelais ha rechazado y rechaza aún. frente al rico acervo actualizado de la literatura popular. Pero antes de entrar en ellos. para ser comprendido. es fundamental conocer esta clave. La presente introducción se propone plantear los problemas de la cultura cómica popular de la Edad Media y el Renacimiento. en recompensa. Las imágenes rabelesianas incluso ahora siguen siendo en gran medida enigmáticas. a la mayoría por falta de comprensión. constituyen el campo menos estudiados de la creación popular.La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento_ El contexto de Francois Rabelais Los románticos. Ciertamente. como a Shakespeare y a Cervantes. son precisamente esos cuatro siglos de evolución literaria los que se nos presentan aislados y exentos de afinidades mientras las imágenes rabelesianas están perfectamente ubicadas dentro de la evolución milenaria de la cultura popular. que redescubrieron a Rabelais. Sin lugar a dudas.M. es emprender un estudio en profundidad de sus fuentes populares. podemos en cambio afirmar que. Si Rabelais es el más difícil de los autores clásicos es porque exige. la capacidad de rechazar muchas exigencias del gusto literario hondamente arraigadas.

Dentro de su diversidad. se Página 4 . los bufones y "bobos". Bajtin . su amplitud e importancia eran considerables en la Edad Media y en el Renacimiento. Las múltiples manifestaciones de esta cultura pueden subdividirse en tres grandes categorías: 1) Formas y rituales del espectáculo (festejos carnavalescos. con todos las actos y ritos cómicos que contienen. al tono serio. Sin embargo. obras cómicas representadas en las plazas públicas. histórico.M. la naturaleza específica de la risa popular aparece totalmente deformada porque se le aplican ideas y nociones que le son ajenas pues pertenecen verdaderamente al dominio de la cultura y la estética burguesa contemporáneas.). poseen una unidad de estilo y constituyen partes y zonas únicas e indivisibles de la cultura cómica popular. juramentos. Estas tres categorías. Los festejos del carnaval. El mundo infinito de las formas y manifestaciones de la risa se oponía a la cultura oficial. 3) Diversas formas y tipos del vocabulario familiar y grosero (insultos. enanos y monstruos. etc. en latín o en lengua vulgar. religioso y feudal de la época. que reflejan en su heterogeneidad un mismo aspecto cómico del mundo. estas formas y manifestaciones –las fiestas públicas carnavalescas.). payasos de diversos estilos y categorías. Entre las numerosas investigaciones científicas consagradas a los ritos. los mitos y las obras populares. sin exageración.La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento_ El contexto de Francois Rabelais historia literaria han considerado el humor del pueblo en la plaza pública como un objeto digno de estudio desde el punto de vista cultural. la risa no ocupa sino un lugar modesto. etc. que iban acompañados de actos y procesiones complicadas que llenaban las plazas y las calles durante días enteros. folklórico o literario. Además de los carnavales propiamente dichos. Incluso en esas condiciones. líricas y épicas. lemas populares. los ritos y cultos cómicos. etc. la literatura paródica. Vamos a definir previamente cada una de las tres formas. que la profunda originalidad de la antigua cultura cómica popular no nos ha sido revelada. principalmente de la cultura carnavalesca. Esto nos permite afirmar. gigantes. vasta y multiforme. 2) Obras cómicas verbales (incluso las parodias) de diversa naturaleza: orales y escritas. ocupaban un lugar muy importante en la vida del hombre medieval. están estrechamente interrelacionadas y se combinan entre sí.–.

como la vendimia. Página 5 . Lo mismo ocurría con las fiestas agrícolas. Estas formas rituales y de espectáculo organizadas a la manera c6mica y consagradas por la tradición. Al analizar el sistema rabelesiano de imágenes dedicaremos un examen más completo y detallado a las mismas. Además.). La risa acompañaba también las ceremonias y los ritos civiles de la vida cotidiana: así. así. una diferencia de principio. para el desarrollo de una fiesta. existía también una "risa pascual" (risus paschalis) muy singular y libre. de las "fiestas del templo". especialmente en Francia. Bajtin . Ofrecían una visión del mundo. del hombre y de las relaciones humanas totalmente diferente. Ninguna fiesta se desarrollaba sin la intervención de los elementos de una organización cómica. con las formas del culto y las ceremonias oficiales serias de la Iglesia o del Estado feudal. ceremonias de entrega del derecho de vasallaje. por ejemplo. destacaban por su riqueza y complejidad particulares.La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento_ El contexto de Francois Rabelais celebraban también la "fiesta de los bobos" (Festa stultorum) y la "fiesta del asno". deliberadamente no-oficial. la elección de reinas y reyes de la "risa". los bufones y los "tontos" asistían siempre a las funciones del ceremonial serio.). bestias "sabias".M. Esto creaba una especie de dualidad del mundo. etc. de los nuevos caballeros armados. se habían difundido en todos los países europeos. presentaban una diferencia notable. exterior a la Iglesia y al Estado. La representación de los misterios acontecía en un ambiente de carnaval. que se celebraban asimismo en las ciudades. al lado del mundo oficial. y creemos que sin tomar esto en consideración no se podría comprender ni la conciencia cultural de la Edad Media ni la civilización renacentista. casi todas las fiestas religiosas poseían un aspecto cómico popular y público. parodiando sus actos (proclamación de los nombres de los vencedores de los torneos. un segundo mundo y una segunda vida a la que los hombres de la Edad Media pertenecían en una proporción mayor o menor y en la que vivían en fechas determinadas. Todos estos ritos y espectáculos organizados a la manera cómica. consagrada por la tradición. etc. pero en los países latinos. parecían haber construido. enanos. podríamos decir. que eran seguidas habitualmente por ferias y por un rico cortejo de regocijos populares (durante los cuales se exhibían gigantes. consagrado también por la tradición. La ignorancia o la subestimación de la risa popular en la Edad Media deforma también el cuadro evolutivo histórico de la cultura europea en los siglos siguientes. Es el caso. monstruos.

y.La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento_ El contexto de Francois Rabelais La dualidad en la percepción del mundo y la vida humana ya existían en el estadio anterior de la civilización primitiva. Más aún. como en el género de la liturgia cristiana. adquieren un carácter no oficial. durante los funerales se lloraba (o celebraba) y se ridiculizaba al difunto. se relacionan preferentemente con las formas artísticas y animadas de Página 6 . a la que están relacionados por antiguos lazos genéricos. igualmente sagrados e igualmente. así como de los carnavales de la Edad Media. cuál es su naturaleza. del mismo modo. sobre todo las saturnales romanas. Este rasgo persiste a veces en algunos ritos de épocas posteriores. otras más tarde–. Pertenecen a una esfera particular de la vida cotidiana. Pero cuando se establece el régimen de clases y de Estado. los aspectos serios y cómicos de la divinidad. por ejemplo. durante la ceremonia del triunfo. de la piedad. de modo que las formas cómicas –algunas. según todos los indicios. "oficiales". Todas estas formas son decididamente exteriores a la Iglesia y a la religión. su sentido se modifica. para transformarse finalmente en las formas fundamentales de expresión de la cosmovisión y la cultura populares. Así. ante todo. que convertían a las divinidades en objetos de burla y blasfemia " Pero en las etapas primitivas. ciertas formas carnavalescas son una verdadera parodia del culto religioso. que están evidentemente muy alejados de la risa ritual que conocía la comunidad primitiva. es decir su modo de existencia? No se trata por supuesto de ritos religiosos. se hace imposible otorgar a ambos aspectos derechos iguales. paralelamente a los cultos serios (por su organización y su tono) la existencia de cultos cómicos. se complica y se profundiza. más temprano. del mundo y del hombre eran. en la Roma antigua. El principio cómico que preside los ritos carnavalescos los exime completamente de todo dogmatismo religioso o eclesiástico. se celebraba y se escarnecía al vencedor en igual proporción. del misticismo. dentro de un régimen social que no conocía todavía ni las clases ni el Estado. y están por lo demás desprovistos de carácter mágico o encantatorio (no piden ni exigen nada). Por su carácter concreto y sensible y en razón de un poderoso elemento de juego. Es el caso de los regocijos carnavalescos de la Antigüedad. ¿Cuáles son los rasgos típicos de las formas rituales y de los espectáculos cómicos de la Edad Media.M. En el folklore de los pueblos primitivos se encuentra. podríamos decir. Bajtin .

oficial). Sin embargo. De hecho. sino vivida en la duración del carnaval. porque el carnaval no tiene ninguna frontera espacial. Bajtin . En el curso de la fiesta sólo puede vivirse de acuerdo a sus leyes. la destrucción del escenario destruiría el espectáculo teatral). El carnaval posee un carácter universal. sin embargo. de los que forman parte en cierta medida. Está situado en las fronteras entre el arte y la vida.M. Es imposible escapar. ya que el carnaval está hecho para todo el pueblo. La idea del carnaval ha sido observada y se ha manifestado de forma muy sensible en las saturnales romanas. en general. y. presentada con los elementos característicos del juego. Los espectadores no asisten al carnaval. es decir con las formas del espectáculo teatral. sino que lo viven. la idea subsistía y se la concebía como una huida provisional de los moldes de la vida ordinaria (es decir. es decir el carnaval. Esta es la esencia misma del carnaval. También ignora la escena. Durante el carnaval no hay otra vida que la del carnaval. que no era simplemente representada sobre un escenario. que eran experimentadas como un retorno efectivo y completo (aunque provisorio) el país de la edad de oro. y los que intervienen en el regocijo lo experimenten vivamente. la idea de la renovación universal. es un estado peculiar del mundo: su renacimiento y su renovación en los que cada individuo participa. con más plenitud y pureza que otras fiestas de la misma época. sin actores. sino más bien una forma concreta de la vida misma. no es tampoco la forma del espectáculo teatral. no pertenece al dominio del arte. En realidad es la vida misma. sin espectadores. es decir de acuerdo a las leyes de la libertad. Y es verdad que las formas del espectáculo teatral de la Edad Media se asemejan en lo esencial a los carnavales populares. el carnaval ignora toda distinción entre actores y espectadores. que representó. el núcleo de esta cultura. En este sentido el carnaval no era una forma artística de espectáculo teatral. Ya que una escena destruiría el carnaval (e inversamente. Los demás regocijos de tipo carnavalesco eran limitados y encarnaban la idea del carnaval en una forma menos plena y menos pura. sin tablado. Esto puede expresarse de la siguiente manera: durante el carnaval es la vida misma la que juega e interpreta (sin escenario.La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento_ El contexto de Francois Rabelais imágenes. incluso en su forma embrionaria. Las tradiciones de las saturnales sobrevivieron en el carnaval de la Edad Media. es decir sin los atributos específicos de todo espectáculo teatral) su propio Página 7 .

El carnaval es la segunda vida del pueblo. encarnaban una forma especial de la vida. de Fastnacht). basada en el principio de la risa. Para que lo sea hace falta un elemento más.M. No hace falta considerarlas ni explicarlas como un producto de las condiciones y objetivos prácticos del trabajo colectivo. su modo particular de existencia. de la necesidad biológica (fisiológica) de descanso periódico. han expresado siempre una concepción del mundo. etc. Las festividades (cualquiera que sea su tipo) son una forma primordial determinante de la civilización humana. La fiesta es el rasgo fundamental de todas las formas de ritos y espectáculos cómicos de la Edad Media. a la vez real e ideal. La línea genética que une estas formas a las festividades agrícolas paganas de la Antigüedad. En suma. Esta es la naturaleza específica del carnaval. Por el contrario. proveniente del Página 8 . Aquí la forma efectiva de la vida es al mismo tiempo su forma ideal resucitada. Bajtin . que no coincidía con ningún hecho de la vida sacra. no eran actores que desempeñaban su papel sobre el escenario (a semejanza de los cómicos que luego interpretarían Arlequín. Como tales. como por ejemplo el payaso Triboulet. y que incluyen en su ritual el elemento cómico. Los "ejercicios" de reglamentación y perfeccionamiento del proceso del trabajo colectivo. Incluso el carnaval. o interpretación más vulgar aún. el "juego del trabajo". Los bufones y payasos. ellos seguían siendo bufones y payasos en todas las circunstancias de su vida. que actuaba en la corte de Francisco I (y que figura también en la novela de Rabelais). en los países germánicos. Las festividades siempre han tenido un contenido esencial.). ni personajes excéntricos o estúpidos ni actores cómicos. Todas esas formas presentaban un lazo exterior con las fiestas religiosas. Se situaban en la frontera entre la vida y el arte (en una esfera intermedia). Los bufones y payasos son los personajes característicos de la cultura cómica de la Edad Media. Hans Wurst. En cierto modo. los vehículos permanentes y consagrados del principio carnavalesco en la vida cotidiana (aquella que se desarrollaba fuera del carnaval). Es su vida festiva. y durante cierto tiempo el juego se transforma en vida real.La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento_ El contexto de Francois Rabelais renacimiento y renovación sobre la base de mejores principios. durante el carnaval es la vida misma la que interpreta. es más esencial aún. el descanso o la tregua en el trabajo nunca han llegado a ser verdaderas fiestas. se desarrollaba durante los últimos días que precedían a la gran cuaresma (de allí los nombres franceses de Mardi gras o Caremeprenant y. un sentido profundo. con ninguna fiesta santa.

Bajtin . Pero como su carácter auténtico era indestructible. que asumía la apariencia de una verdad eterna. La fiesta oficial era el triunfo de la verdad prefabricada. Sin esto. biológico e histórico. inmutable y perentoria. el mundo de los ideales. victoriosa. tenían que tolerarla e incluso legalizarla parcialmente Página 9 . que temporalmente penetraba en el reino utópico de la universalidad. de la sociedad y del hombre. las sucesiones y la renovación constituyeron siempre los aspectos esenciales de la fiesta. La fiesta se convertía en esta circunstancia en la forma que adoptaba la segunda vida del pueblo. es decir la relación de la fiesta con los objetivos superiores de la existencia humana. valores. de la igualdad y de la abundancia. las fiestas oficiales de la Edad Media (tanto las de la Iglesia como las del Estado feudal) no sacaban al pueblo del orden existente. En la práctica . Por eso el tono de la fiesta oficial traicionaba la verdadera naturaleza de la fiesta humana y la desfiguraba.La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento_ El contexto de Francois Rabelais mundo del espíritu y de las ideas. Las fiestas tienen siempre una relación profunda con el tiempo. de trastorno. normas y tabúes religiosos. no existe clima de fiesta. La muerte y la resurrección. Los lazos con el tiempo se volvían puramente formales. la fiesta oficial miraba sólo hacía atrás. En la base de las fiestas hay siempre una concepción determinada y concreta del tiempo natural (cósmico). las sucesiones y crisis quedaban totalmente relegadas al pasado. tendía a consagrar la estabilidad. en todas sus fases históricas. Su sanción debe emanar no del mundo de los medios y condiciones indispensables. este carácter festivo. incluso a pesar suyo a veces. en la vida de la naturaleza. Además las fiestas. dominante. La fiesta oficial. hacia el pasado.M. de la libertad. es decir. sancionar y fortificar el régimen vigente. ni eran capaces de crear esta segunda vida. contribuían a consagrar. Son estos momentos precisamente (bajo las formas concretas de las diferentes fiestas) los que crearon el clima típico de la fiesta. Al contrario. han estado ligadas a períodos de crisis. la resurrección y la renovación. del que se servía para consagrar el orden social presente. Bajo régimen feudal existente en la Edad Media. En cambio. sólo podía alcanzar su plenitud y su pureza en el carnaval y en otras fiestas populares y públicas. sino del mundo de los objetivos superiores de la existencia humana. la inmutabilidad y la perennidad de las reglas que regían el mundo: jerarquías. políticos y morales corrientes.

La abolición de las relaciones jerárquicas poseía una significación muy especial. reglas y tabúes. El individuo parecía dotado de una segunda vida que le permitía establecer nuevas relaciones. con sus semejantes. francas y sin constricciones. con su extremo encasillamiento en estados y corporaciones. única en su tipo. grados y funciones y ocupaba el lugar reservado a su rango. que abolían toda distancia entre los individuos en comunicación. A diferencia de la fiesta oficial. verdaderamente humanas. Esta fiesta tenía por finalidad la consagración de la desigualdad. Bajtin . a la vez ideal y efectiva. a todo perfeccionamiento y reglamentación. Se oponía a toda perpetuación. sino que se experimentaba concretamente en ese contacto vivo. el carnaval era el triunfo de una especie de liberación transitoria. de las relaciones jerárquicas entre los individuos. apuntaba a un porvenir aún incompleto. más allá de la órbita de la concepción dominante. a diferencia del carnaval en el que todos eran iguales y donde reinaba una forma especial de contacto libre y familiar entre individuos normalmente separados en la vida cotidiana por las barreras infranqueables de su condición. su edad y su situación familiar. A diferencia de la excepcional jerarquización del régimen feudal. la abolición provisional de las relaciones jerárquicas. esta eliminación provisional. El auténtico humanismo que caracterizaba estas relaciones no era en absoluto fruto de la imaginación o el pensamiento abstracto. El hombre volvía a sí mismo y se sentía un ser humano entre sus semejantes.M. En las fiestas oficiales las distinciones jerárquicas se destacaban a propósito. material y sensible.La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento_ El contexto de Francois Rabelais en las formas exteriores y oficiales de la fiesta y concederle un sitio en la plaza pública. El ideal utópico y el real se basaban provisionalmente en la visión carnavalesca. privilegios. Esto produjo el Página 10 . cada personaje se presentaba con las insignias de sus títulos. este contacto libre y familiar era vivido intensamente y constituía una parte esencial de la visión carnavalesca del mundo. su empleo. En consecuencia. Se elaboraban formas especiales del lenguaje y de los ademanes. su fortuna. La alienación desaparecía provisionalmente. liberados de las normas corrientes de la etiqueta y las reglas de conducta. creaba en la plaza pública un tipo particular de comunicación inconcebible en situaciones normales.

de las permutaciones constantes de lo alto y lo bajo (la "rueda") del frente y el revés. Se caracteriza principalmente por la lógica original de las cosas "al revés" y "contradictorias". No sólo la literatura. profanaciones. prefigurado en los ritos cómicos anteriores. de la gozosa comprensión de la relatividad de las verdades y las autoridades dominantes. La negación pura y llana es casi siempre ajena a la cultura popular. en efecto. el segundo mundo de la cultura popular se construye en cierto modo como . La segunda vida.M. del cual encontraremos numerosas muestras en Rabelais. y también por la "literatura de los bufones alemanes" (Narrenliteratur). degradaciones. Lope de Vega. en manera y proporción diversas. por Erasmo. Recordemos que esta lengua carnavalesca fue empleada también. De allí que todas las formas y símbolos de la lengua carnavalesca estén impregnadas del lirismo de la sucesión y la renovación. opuesta a todo lo previsto y perfecto. Es preciso señalar sin embargo que la parodia carnavalesca está muy alejada de la parodia moderna puramente negativa y formal. Tirso de Molina. sino también las utopías del Renacimiento y su concepto del mundo estaban influidas Página 11 . nos hemos limitado a tratar muy rápidamente las formas y los símbolos carnavalescos.parodia de la vida ordinaria. coronamientos y derrocamientos bufonescos. Guevara y Quevedo. dotados de una riqueza y originalidad sorprendentes. El objetivo fundamental de nuestro estudio es hacer asequible esta lengua semiolvidada. inversiones.La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento_ El contexto de Francois Rabelais nacimiento de un lenguaje carnavalesco típico. Cervantes. la lengua que utilizó Rabelais. al negar. Esta visión. Shakespeare. Hans Sachs. y por las diversas formas de parodias. aquélla resucita y renueva a la vez. el carnaval medieval. a toda pretensión de inmutabilidad y eternidad. Porque ésta es. A lo largo de siglos de evolución. capaz de expresar las formas y símbolos del carnaval y de transmitir la cosmovisión carnavalesca unitaria pero compleja del pueblo. no podríamos comprender realmente el sistema de imágenes rabelesianas. precisamente. Sin conocer esta lengua es imposible conocer a fondo y bajo todos sus aspectos la literatura del Renacimiento y del barroco. de antigüedad milenaria (en los que incluimos las saturnales) originó una lengua propia de gran riqueza. Fischart. Bajtin . como un "mundo al revés". necesitaba manifestarse con unas formas de expresión dinámicas y cambiantes (proteicas) fluctuantes y activas. En la presente introducción. de la que comenzamos a perder la comprensión de ciertos matices. Grimmelshausen y otros. Sin conocerla bien.

también él renace y se renueva con la muerte. la burla ritual de la divinidad. ante todo.M. es inherente a la naturaleza misma del carnaval).La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento_ El contexto de Francois Rabelais por la visión carnavalesca del mundo y a menudo adoptaban sus formas y símbolos. universales y utópicos. la risa es "general". como dijimos. En esta risa se mantiene viva aún. Esta es una de las diferencias esenciales que separan la risa festiva popular de la risa puramente satírica de la época moderna. El pueblo no se excluye a sí mismo del mundo en evolución. un humor festivo. niega y afirma. y sólo subsisten los rasgos humanos. es universal. contiene todas las cosas y la gente (incluso las que participan en el carnaval). Una característica importante de la risa en la fiesta popular es que escarnece a los mismos burladores. por último esta risa es ambivalente: alegre y llena de alborozo. todos ríen. se coloca fuera del objeto aludido y se le opone. ya sea como un humor satírico negativo (designando así a Rabelais como autor exclusivamente satírico) o como una risa agradable Página 12 . No es en consecuencia una reacción individual ante uno u otro hecho "singular" aislado. Explicaremos previamente la naturaleza compleja del humor carnavalesco. La risa carnavalesca es ante todo patrimonio del pueblo (este carácter popular. amortaja y resucita a la vez. El autor satírico que sólo emplea el humor negativo. tal como existía en los antiguos ritos cómicos. en segundo lugar. lo cual destruye la integridad del aspecto cómico del mundo. con un cambio sustancial de sentido. También él se siente incompleto. interpretándola dentro del espíritu de la literatura cómica moderna. dirigida contra toda concepción de superioridad. Es absolutamente necesario plantear adecuadamente el problema de la risa popular. Pero los elementos culturales característicos han desaparecido. pero al mismo tiempo burlona y sarcástica. Los estudios que se le han consagrado incurren en el error de modernizaría groseramente. en su alegre relativismo. Bajtin . Debemos notar especialmente el carácter utópico y de cosmovisión de esta risa festiva. el mundo entero parece cómico y es percibido y considerado en un aspecto jocoso. por lo que la risa popular ambivalente expresa una opinión sobre un mundo en plena evolución en el que están incluidos los que ríen. Es.

Bajtin . En sus celdas de sabio escribían tratados más o menos paródicos y obras cómicas en latín. utilizaba ampliamente la lengua de las formas carnavalescas. La influencia de la cosmovisión carnavalesca sobre la concepción y el pensamiento de los hombres. clérigo o sabio) y a contemplar el mundo desde un punto de vista cómico y carnavalesco . y sigue empleando en consecuencia la lengua de sus formas y símbolos. típica de la Edad Media. En esta literatura.La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento_ El contexto de Francois Rabelais destinada únicamente a divertir. Poseemos una cantidad considerable de manuscritos en los cuales la ideología oficial de la Iglesia y sus ritos son descritos desde el punto de vista cómico. ligera y desprovista de profundidad y fuerza. como en el caso de los "juegos monacales" (Joca monacorum). se desarrollaba al amparo de las osadías legitimadas por el carnaval y en la mayoría de los casos estaba fundamentalmente ligada a los regocijos carnavalescos. A pesar de todas las diferencias de época y género. A su vez esta literatura era una literatura festiva y recreativa. si consideramos que sus comienzos se remontan a la antigüedad cristiana. sino también los eclesiásticos de alta jerarquía y los doctos teólogos se permitían alegres distracciones durante las cuales se desprendían de su piadosa gravedad. incluso desde el punto de vista de su duración: en las grandes ciudades llegaban a durar tres meses por año. Pasamos ahora a la segunda forma de cultura cómica popular: las obras verbales en latín y en lengua vulgar. Surgieron géneros diversos y variaciones estilísticas. Durante este largo período. Página 13 . esta literatura sufrió cambios muy importantes (menos sensibles en la literatura en lengua latina). Ya dijimos que las celebraciones carnavalescas ocupaban un importante lugar en la vida de las poblaciones medievales. cuya parte literaria solía representar. Generalmente su carácter ambivalente pasa desapercibido por completo.M. era radical: les obligaba a renegar en cierto modo de su condición oficial (como monje. La literatura latina paródica o semi-paródica está enormemente difundida. No sólo los escolares y los clérigos. esta literatura sigue siendo –en diversa proporción– la expresión de la cosmovisi6n popular y carnavalesca. La literatura cómica medieval se desarrolló durante todo un milenio y aún más. la risa era ambivalente y festiva. título de una de las obras más apreciadas de la Edad Media. No se trata de folklore (aunque algunas de estas obras en lengua vulgar puedan considerarse así). Esta literatura está imbuida de la cosmovisión carnavalesca.

de los himnos religiosos. Sus autores debían poseer seguramente un cierto grado de instrucción –en algunos casos muy elevado–. universidades y colegios.). las disputas y diálogos paródicos. etc. en ella encontramos ecos lejanos de las saturnales romanas. Esta parodia estaba autorizada por la tradición de la risa pascual (risus paschalis) libre. Página 14 . Una de las obras más antiguas y célebres de esta literatura. por ejemplo. parodias de las lecturas evangélicas. La Cena de Cipriano (Cœna Cypriani).M. Es la denominada parodia sacra. así como imitaciones de las sentencias evangélicas. Se escribieron testamentos paródicos. etc. Otra obra antigua del mismo tipo. de los salmos. Bajtin . Además. Su popularidad ha persistido casi hasta la época del Renacimiento. etc. es un sabiondo tratado semiparódico sobre la gramática latina. existían otras variedades de la literatura cómica latina. las crónicas paródicas. surgen dobles paródicos de los elementos del culto y el dogma religioso. uno de los fenómenos más originales y menos comprendidos de la literatura medieval. Vergilius Maro grammaticus. Este nuevo género literario casi infinito. resoluciones que parodiaban los concilios. el Ave María. con el Elogio de la locura de Erasmo (una de las creaciones más eminentes del humor carnavalesco en la literatura mundial) y con las Cartas de hombres oscuros (Epistolae obscurorum virorum). Liturgia de los jugadores.). como también una parodia de la sabiduría escolástica y de los métodos científicos de principios de la Edad Media. Estas dos obras inauguran la literatura cómica medieval en latín y ejercen una influencia preponderante sobre sus tradiciones y se sitúan en la confluencia de la Antigüedad y la Edad Media. La literatura cómica latina de la Edad Media llegó a su apoteosis durante el apogeo del Renacimiento. invirtió con espíritu carnavalesco las Sagradas Escrituras (Biblia y Evangelios). incluso de las más sagradas (como el Padre Nuestro. Eran los ecos de la risa de los carnavales públicos que repercutían en los muros de los monasterios. etc. Como consecuencia.La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento_ El contexto de Francois Rabelais La risa influyó en las más altas esferas del pensamiento y el culto religioso. estaba consagrado por la tradición y tolerado en cierta medida por la Iglesia. de las plegarias. como. Había una parte escrita que existía bajo la égida de la "risa pascual" o "risa navideña" y otra (liturgias y plegarias par6dicas) que estaba en relación directa con la "fiesta de los tontos" y era interpretada en esa ocasión. Sabemos que existen numerosas liturgias paródicas (Liturgia de los bebedores. etc. de las letanías.

aparición de dobles cómicos de los héroes épicos (Rolando cómico). Los milagros y moralejas son "carnavalizados" en mayor o menos grado. tales como La mula sin brida y Aucassin y Nicolette. más ampliamente que los escritos en latín. tramposos y tontos. leyendas sagradas. y en otros géneros y obras menos conocidos. Bajtin .M. La risa se introduce también en los misterios. Pero en lo sucesivo. Se desarrollan diferentes géneros de retórica cómica– varios "debates" carnavalescos. a medida que analicemos la obra de Rabelais. las diabluras-misterios. disputas. Estos géneros y obras están relacionados con el carnaval público y utilizan. nos detendremos con más detalle en esos géneros y obras. La primera pieza cómica –que conservamos– de Adam de la Halle. La risa carnaval replica en las fábulas y en las piezas líricas compuestas por vaguants (escolares vagabundos). etc. que pueden mencionarse sin necesidad de recurrir a comentarios especiales. Es el caso de las epopeyas paródicas de la Edad Media que ponen en escena animales. Las gangarillas son también un género extremadamente "carnavalizado" de fines de la Edad Media. elementos de la epopeya heroica paródica que aparecen en los cantators. etc. las fórmulas y los símbolos del carnaval. por ejemplo. Seguiremos ahora con la tercera forma de expresión de la cultura cómica popular. es decir con ciertos fenómenos y géneros del vocabulario familiar y público de la Edad Media y el Renacimiento. bufones. Encontramos en esta literatura escritos análogos a la parodia sacra: plegarias paródicas. Sin embargo. es una excelente muestra de la visión y de la comprensión de la vida y el mundo puramente carnavalescos. canciones de Navidad. Ya dijimos que durante el carnaval Página 15 . Hemos tratado superficialmente en estas páginas algunas de las obras más conocidas de la literatura cómica. etc. Se escriben novelas de caballería paródicas. homilías (denominados sermones alegres en Francia). contiene en germen numerosos elementos del futuro mundo rabelesiano. diálogos. poseen un carácter carnavalesco muy marcado. El juego de la enramada. Esto bastar para plantear escuetamente el problema. Pero es la dramaturgia cómica medieval la que está más estrechamente ligada al carnaval. lo predominante eran sobre todo las parodias e imitaciones laicas que escarnecían al régimen feudal y su epopeya heroica.La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento_ El contexto de Francois Rabelais La literatura cómica en lengua vulgar era igualmente rica y más variada aún. "elogios" (o "ilustraciones").

al otorgar un contenido cotidiano a ciertas fiestas del carnaval. usan epítetos injuriosos que adquieren un sentido afectuoso. a veces muy largas y complicadas. cambios de sentido o eliminación de ciertas formas desusadas. En general. Por ejemplo. Pero aclaremos que este contacto familiar en la vida ordinaria moderna está muy lejos del contacto libre y familiar que se establece en la plaza pública durante el carnaval popular. Como resultado. incluso sobrenombres a veces. etc. se llega en la actualidad a perder su sentido interno profundo. Bajtin . palmotearse en la espalda e incluso en el vientre (gesto carnavalesco por excelencia). Desde el punto de vista gramatical y semántico. emplean diminutivos. adoptando un nuevo sentido y una forma más profunda. las groserías están normalmente aisladas en el contexto del lenguaje y consideradas como fórmulas Página 16 . cuando dos personas crean vínculos de amistad. la nueva forma de comunicación produjo nuevas formas lingüísticas: géneros inéditos. la idea utópica. o sea de expresiones y palabras injuriosas.La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento_ El contexto de Francois Rabelais en las plazas públicas. Es muy conocida la existencia de fenómenos similares en la época actual. pueden llegar a burlarse la una de la otra (si no existieran esas relaciones amistosas sólo un tercero podría ser objeto de esas burlas). El lenguaje familiar de la plaza pública se caracteriza por el uso frecuente de groserías. Nos detendremos en algunos. la abolición provisoria de las diferencias y barreras jerárquicas entre las personas y la eliminación de ciertas reglas y tabúes vigentes en la vida cotidiana. Falta un elemento esencial: el carácter universal. el clima de fiesta. la concepción profunda del mundo. Recordemos de paso que ciertos elementos rituales antiguos de fraternidad sobrevivieron en el carnaval. la distancia que las separa se aminora (están en "pie de igualdad") y las formas de comunicación verbal cambian completamente: se tutean. no necesitan pulir el lenguaje ni evitar los tabúes. El nuevo tipo de relaciones familiares establecidas durante el carnaval se refleja en una serie de fenómenos lingüísticos. pero perdieron casi por completo la significación que tenían en éste . imposible de establecer en la vida ordinaria. aunque manteniendo su aspecto exterior. Era un contacto familiar y sin restricciones. por lo cual se dicen palabras y expresiones inconvenientes. etc. creaban un tipo especial de comunicación a la vez ideal y real entre la gente.M. Ciertos ritos antiguos se incorporaron a la vida práctica moderna por intermedio del carnaval.

Señalemos. estas palabras asimilaron la cosmovisión carnavalesca. pues infringían sus reglas verbales. para convertirse en un fin en sí mismo y adquirir así universalidad y profundidad. puede afirmarse que las groserías son una clase verbal especial del lenguaje familiar. adquirieron un valor cómico y se volvieron ambivalentes. corrieron una suerte similar. y se convirtieron. Los demás fenómenos verbales. Sí inicialmente los juramentos no tenían ninguna relación con la risa. adquirieron un tono cómico general. que este lenguaje ejerció una gran influencia en el estilo de Rabelais. al ser eliminados de las esferas del lenguaje oficial.La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento_ El contexto de Francois Rabelais fijas del mismo género del proverbio. Sumergidos en el ambiente del carnaval. Gracias a esta metamorfosis. como conclusión. como por ejemplo las obscenidades. El lenguaje familiar se convirtió en cierto modo en receptáculo donde se acumularon las expresiones verbales prohibidas y eliminadas de la comunicación oficial. En efecto. Desde muchos puntos de vista. A pesar de su heterogeneidad originaria. durante el carnaval estas groserías cambiaban considerablemente de sentido. Bajtin . Nos detendremos a su debido tiempo en los demás aspectos originales del lenguaje familiar. las palabrotas contribuían a la creación de una atmósfera de libertad dentro de la vida secundaria carnavalesca. Por su origen no son homogéneas y cumplieron funciones de carácter especialmente mágico y encantatorio en la comunicación primitiva. Página 17 . en las chispas de la llama única del carnaval.M. llamada a renovar el mundo. acabado y autosuficiente). modificaron sus antiguas funciones. por así decirlo. no les quedó otro recurso que el de implantarse en la esfera libre del lenguaje familiar. También ellos deben considerarse como un género verbal especial. Por lo tanto. los juramentos son similares a las groserías. Lo que nos interesa más especialmente son las groserías blasfematorias dirigidas a las divinidades y que constituían un elemento necesario de los cultos cómicos más antiguos. Estas blasfemias eran ambivalentes: degradaban y mortificaban a la vez que regeneraban y renovaban. con las mismas bases que las groserías (carácter aislado. Y son precisamente estas blasfemias ambivalentes las que determinaron el carácter verbal típico de las groserías en la comunicación familiar carnavalesca.

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