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Sócrates: Se dedicó a la filosofía buscando el conocimiento de sí mismo y la práctica de la virtud.

Se le debe la introducción de los razonamientos inductivos y la definición universal, ambos


elementos, básicos de todo principio de ciencia. Su ética está centrada en el hombre, desde el punto
de vista de su interioridad (conócete a ti mismo), siendo su centro el concepto de virtud (areté)
como disposición última y radical del hombre; esta virtud es ciencia. Seguía la Mayéutica
consistente en una serie de preguntas ordenadas y graduadas que obligaban al interlocutor a pensar
y discernir por sí mismo, llevándolo al conocimiento de la verdad. Su método lo condujo al
descubrimiento de los conceptos o ideas universales de las cosas: de un número suficiente de casos
se desprende una idea general, es la inducción. Que conozcamos su pensamiento se debe a sus
discípulos, en especial a Platón.
Sócrates entiende la filosofía como una búsqueda colectiva basada en el diálogo. Ni pretende ser el
dueño de la verdad ni poder encontrarla por sí solo. Esto significa, que cada hombre posee dentro de
sí una parte de la verdad pero solo podrá descubrirla con la ayuda de otros. Esto explica las dos
partes del método socrático.
La ironía: Es el arte de hacer preguntas tales que hagan descubrir al otro su propia ignorancia.
En otras palabras, comprender que no sabe nada.
La mayéutica: Consiste en hacer preguntas de modo tal que el otro llegue a descubrir la verdad
por sí mismo.
Platón: Su pensamiento parte de Sócrates, pero su gran importancia reside en el descubrimiento que
hizo de las ideas. Escogió el diálogo para expresar su obra, Utilizó el mito como medio para
expresar su pensamiento, en especial en lo que se relaciona con la explicación acerca de que el ser
de las cosas se encuentra en las ideas, las cuales no pueden ser accesibles directamente a nuestro
conocimiento y el del olvido del hombre sobre lo que ya conoce antes de su existencia como
hombre, cuando se origina por la caída de un alma de procedencia celeste; ahora el recuerdo es sólo
sombra de las ideas. Llegando a la conclusión de la existencia de dos mundos, entre los cuales no
hay contradicción: el mundo de las ideas, que constituye la única realidad; y el mundo de las cosas
que corresponde al no-ser, es el mundo sensible, el devenir. Supone dos tipos de conocimientos, el
sensible aportado por los sentidos y que no pasa de ser ni simple opinión y que sólo me permite
comprender las cosas materiales; y el conocimiento intelectual, el verdadero por medio del cual
conocemos el mundo ideal, es recordar "reminiscencias". Conocer es recordar. El hombre alma y
cuerpo unidas por accidente. La muerte es liberación y pasó al mundo de las ideas si has llevado
una vida virtuosa (Bien Justicia Y Belleza). Es pues la virtud y la perfección de la idea del bien que
purifica el alma. Por tanto de las categorías sociales Gobernantes, Guardianes o Guerreros y los
trabajadores son los Filósofos los que deben tener la conducción del gobierno por su sabiduría.
COMPARACIÓN DE PLATÓN CON LOS SOFISTAS
Con los sofistas se da un giro antropológico y aparece una preocupación por el hombre más que por
la naturaleza. Los sofistas establecen una contraposición entre naturaleza y convención o physis y
nomos, con la que expresan que las leyes de los hombres, las leyes políticas y morales son
convencionales, al contrario que las leyes naturales. Platón niega esto, ya que él piensa que estas
leyes políticas y morales deben tener como objeto el bien, que es inamovible, y por ello deben ser
leyes fijas. Para los sofistas no hay una verdad universal; mientras que para Platón, la verdad es
única y susceptible de definición inequívoca, y se llega a ella a través del conocimiento de las Ideas.
Para Platón, el conocimiento es fijo, mientras que para los sofistas es una cuestión de mera
habilidad argumentativa. Platón se opone al relativismo de los sofistas, ya que piensa que el bien
es único y el mismo para todos[....]se contraponen dos modelos de educación: la educación de los
sofistas (relativismo); y la educación socrática (intelectualismo moral). El modelo que expone
Sócrates es el modelo que Platón propone en “La República” en el libro VII, en el mito de la
caverna donde se representa la educación como el ascenso para salir de la caverna hacia el mundo
de las ideas. En platón hay una huella del intelectualismo moral de Sócrates, que dice que aquel que
conoce el bien, obra bien y es quién debe gobernar en la polis. Por tanto, piensa que Protágoras no
es capaz de enseñar lo que es el bien, ya que él piensa que el bien es relativo