P. 1
La vida entre la muerte y el nuevo nacimiento

La vida entre la muerte y el nuevo nacimiento

5.0

|Views: 847|Likes:

More info:

Published by: Milonguera Sentimental on Sep 28, 2009
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as TXT, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

03/31/2013

pdf

text

original

“La vida entre la muerte y el nuevo nacimiento de la mano de los Cuentos de Hadas” Autora: Marisa Perez Leiros Tutora

: Cristina Martínez

Madre del cuento de hadas Tómame de tu mano. Navegando en tu barco Llévame en silencio. Madre del cuento de hadas, Llévame a tu gran país.

Desarrollo del Tema Cuando escuchamos un cuento de hadas lo que primero llama la atención son estas frases con las que comienzan: Érase una vezÉ Había una vezÉ Hace ya mucho tiempoÉ Mucho tiempo atrásÉ. Es que la época a la que hacen referencia es siempre ese espacio/tiempo donde habitábamos antes de llegar a este mundo terrenal. Y antes de llegar como niños pequeños a los brazos de nuestra madre hemos hecho un largo camino estelar que se inicio en aquel instante en que morimos en nuestra vida anterior. Al morir el cuerpo vital, el alma y el espíritu se separan del cuerpo físico permaneciendo unidos por un tiempo. El vínculo se rompe especialmente en la región cardiaca y estos tres cuerpos se elevan por encima de la cabeza. Es en este momento en que el hombre por un instante recuerda toda su vida. Y esto se debe a la separación del cuerpo vital y el físico. El cuerpo vital es el vehiculo de la memoria, cuanto mas desarrollado esta éste, mejor será la facultad de recordar. Durante la vida el cuerpo vital se haya firmemente integrado al cuerpo físico y por eso sus vibraciones no pueden actuar suficientemente sobre el cerebro como para aflorar a

la conciencia debido a que el cuerpo físico las contrarresta con sus oscilaciones más toscas. Pero en este momento el cuerpo vital libre ya del cuerpo físico y con todos los recuerdos, se desliga del cerebro y así por un instante la vida entera desfila ante el alma del moribundo. Luego transcurre un intervalo hasta que el cuerpo etéreo se separa del astral y del Yo. Normalmente el cuerpo vital se disuelve en su mundo etéreo. En personas poco cultas la disolución es muy lenta en cambio en gente culta es muy rápida. Pero en discípulos se lentifica nuevamente. A mayor ascenso en el hombre más lentitud en el proceso de disolución hasta llegar a un estado en que el cuerpo vital no se disuelve. Luego de este momento alma y espíritu parten juntos adentrándose en las vastedades extra-terrenales. ¿Y como es este adentrarse? Pues literalmente el alma se dilata, se expande alcanzando todas las esferas planetarias. El siguiente cuento nos acompañara en este ascenso del alma: “Los Ducados caídos del Cielo” Érase una vez una niña que había perdido a su padre y a su madre, y se quedo tan pobre, que no tenia ni una cabaña donde vivir ni una camita donde dormirÉ. La niña (el alma) se encuentra con la soledad, privada ya del calor del hogar, sin vínculos sociales ni de sangre, en el umbral de la muerte. Imaginemos el gradual desvanecimiento de todas las funciones sensorias. ¿Qué queda? ÉSolo le quedaban los vestidos que llevaba puestos y un pedazo de pan que le diera un alma caritativaÉ

El alma tiene en sí todavía los ropajes terrenales: pensamientos (gorro), emociones (corpiño), deseos y anhelos (faldita) y deseo de satisfacer lo que eran necesidades físicas (un pedazo de pan). ÉPero la niña era buena y piadosa. Viéndose abandonada del mundo entero, marchose a campo traviesa, puesta la confianza en Dios Nuestro señorÉ El alma emprende su camino hacia lo supraterrenal, su meta se encuentra en Dios. El espíritu es el centro del hombre, el cuerpo (físico y etérico) el vehiculo a través del cual éste contempla, conoce al mundo físico y despliega su actividad. El alma es la mediadora entre ambos. Por ejemplo el oído escucha una bella música. El alma libera la sensación del sonido y experimenta el placer de este sonido, de las impresiones auditivas que produce la vibración del aire. De este modo transmite esto al espíritu que así alcanza la comprensión del mundo físico. Al mismo tiempo que un pensamiento surge en el espíritu, en el alma surge el deseo de realizarlo, y recién entonces se puede convertir en un acto físico. El hombre puede alcanzar su cometido solamente si se deja guiar por el espíritu. Aquí el alma penetra en el Mundo Anímico. Esta primera instancia se llama Kamaloka, lugar del deseo, y no está ahí afuera apartada del mundo, está donde estamos nosotros, y el espíritu de los muertos flota y vive entorno nuestro. El alma y el espíritu alcanzan durante el kamaloka los límites de la órbita que la Luna describe en torno a la tierra. Para orientarse en el mundo anímico hay que conocer las dos fuerzas fundamentales que lo rigen: la simpatía y la antipatía. La simpatía es la fuerza con la que una

estructura anímica atrae a otras, tiende a fusionarse, siente afinidad; la antipatía por el contrario es la fuerza de repulsión, de exclusión entre estructuras anímicas, lo que implica afirmación de la propia identidad. La naturaleza de cada estructura anímica depende de cómo actúen estas dos fuerzas. En principio podríamos encontrar tres tipos: el primero en que la antipatía predomina, el segundo en el que estas fuerzas están equilibradas y el tercero en el que predomina la simpatía. Los grados superiores de sustancialidad anímica se caracterizan por el retroceso total de la antipatía, quedando solo la simpatía como fuerza rectora. Cuando la antipatía enmudece todo lo que era ajeno a mí ahora se lo acoge como manifestación o mensaje. Esta forma superior de sustancialidad anímica es en el espacio anímico como la luz en el espacio físico. Una estructura anímica absorbe la vida y esencia de las demás como si fuera en beneficio de ellas, es decir, deja que la irradien y al mismo tiempo irradia. Por lo tanto hay que distinguir en el mundo anímico tres regiones inferiores, una cuarta región y luego tres regiones superiores. 1. Región del Deseo Ardiente 2. Región de la excitabilidad en fluencia 3. Región de los deseos 4. Región del placer y desplacer 5. Región de la luz anímica 6. Región de la fuerza anímica activa 7. Región de la vida anímica ÉEncontrose con un mendigo que le dijo:-¡Ay! Dame algo de comer. ¡Tengo tanta hambre!- Ella le alargó el pan que tenía en la mano diciendo: - ¡Dios os bendiga!y siguió adelante... La niña ha llegado ahora a la primera región del kamaloka, la del deseo ardiente ¿Cómo siente el difunto ese estado? El goce y el deseo, pensamientos y anhelos son psíquicos. De ahí que persisten después de la muerte pero ya no está la posibilidad de satisfacerlos por falta de cuerpo físico. Esta falta la vive el alma como el caminante por el desierto, atormentado por una ardiente sed, sin tener la fuente donde saciarla. ¿Por qué el alma ha de sufrir este tormento? Para que poco a poco trascienda los deseos y anhelos sensuales, se libere de lo terrestre, se purifique. Es así como el alma en el kamaloka recorre toda su vida desde la muerte hasta el nacimiento deteniéndose en cada escena vivida y se libere, renuncie al apego. También revive al recorrer su vida todo lo que ha causado a otros, y vive entonces ella misma lo que causó. El kamaloka dura más o menos, una tercera parte del tiempo que duró la vida terrenal. Si fueron 75 años de vida, en el kamaloka serán 25 años aproximadamente. En la Región del Deseo Ardiente el alma se despoja de los deseos más egoístas, más bajos, más groseros de la vida corporal. Lo que hace que el alma se halle susceptible a las influencias de esta región son los deseos que todavía persisten de la vida física. La simpatía se extiende solamente sobre lo que puede nutrir su ser egoísta mucho mas fuerte es aquí la antipatía que se derrama sobre todo lo demás. Pero como los deseos de placeres físicos son imposibles de satisfacer en el mundo anímico por falta de cuerpo físico el alma paulatinamente va comprendiendo que para que su sufrimiento termine tiene que liquidarlos. Cuanto mayor sea la afinidad que tenga un alma con el deseo ardiente a consecuencia de su vida física tanto mas tendrá que permanecer en esta región para purificarse, por el contrario las almas con deseos poco intensos atraviesan esta región casi sin notarla pues no tienen afinidad con ella. Esta purificación es anhelada por el alma como único medio de corregir las imperfecciones que en ella existen. La niña de nuestro cuento se despoja entonces de su pedazo de pan pues ya no sentirá hambre ni deseo de alimentarse de lo físico. Aquí el cuento despliega toda su sabiduría

mostrándonos el correcto actuar. Y nos hace un regalo, la niña todavía puede hablar, y más que eso, bendecir. Cuanto más lejos de la casa terrenal se está se va acabando el habla. Las almas durante el kamaloka tienen aún la capacidad de escucharnos y esto es sumamente importante debido a que con nuestras palabras podemos ayudarlas en su camino o también retenerlas. ÉMás lejos encontró a un niño que le dijo, llorando:-Tengo frío en la cabeza. Dame algo con que cubrirme-. Quitose la muchachita su gorro y se lo dioÉ La segunda región es la de la Impresionabilidad Fluídica aquí la simpatía y la antipatía se equilibran. Cuando el alma llega a esta región ya habrá perdido el hábito de buscar impresiones sensoriales aunque no habrá perdido aún el deseo del los pensamientos. Esos pensamientos que sólo pueden adquirirse aquí en la tierra merced al cerebro del cuerpo físico. El alma aún conserva el deseo de poder pensar como lo hacía antes. En esta región, es donde el alma se desprende poco a poco de los pensamientos como son concebidos en la tierra. Así también la niña del cuento se desprende de su gorrito, que cubre la cabeza, lugar de los pensamientos. Aquí la niña escucha el pedido del niño pero ya no habla, sólo se despoja, renuncia otra vez. ÉY más adelante salióle al paso una niña que no llevaba corpiño y tiritaba de frío. Diole ella el suyoÉ Cuando el alma ha perdido el hábito de nutrir y generar pensamientos cerebrales, aún conserva cierta relación con la tierra bajo la forma de anhelos y aspiraciones. Estos anhelos están más ligados a la esfera del alma que a la de los pensamientos. De hecho podríamos decir, que los pensamientos cambian según la edad, pero los anhelos y aspiraciones, son más o menos los mismos durante toda la vida. Aquí, en la Región de los deseos, la simpatía es mayor que la antipatía. También aquí la imposibilidad de satisfacer los deseos acaba por extinguirlos y es por eso que nuestra niña se desprende de su corpiño, prenda que cubre el torso del cuerpo, la región media. Ya sin necesidad de hablar ni de escuchar el pedido, lo que debe suceder, sucede en silencio. La niña percibe y actúa. ÉDespués pidiole otra la faldita, y ella se la dio tambiénÉ. Por ultimo queda la región de atracción y repulsión donde se desvanece todo deseo de vivir en un cuerpo físico. Durante la existencia física es el cuerpo el que da el sentimiento de si con sus vaivenes de placer y displacer. Con la muerte, el alma, se siente como cascaron sin contenido porque era el cuerpo físico el que le daba el sentimiento de existencia y esta vivencia persiste hasta que comprende que el verdadero ser del hombre no reside en lo físico. Aquí se destruye la ilusión del ser corporal y entonces liberada ya de esas cadenas puede desplegar todas las fuerzas de simpatía hacia el exterior. El alma todavía “suspira” por su ultima vida terrenal y como la niña debe desprenderse del deseo de “hacer” la vida terrenal. Su faldita cubre las piernas donde vive el impulso de la voluntad, del hacer. ÉFinalmente, llego a un bosque, cuando ya había oscurecido, y presentósele otra

niña desvalida que le pidió una camisita. La piadosa muchacha pensó: “Es ya noche oscura y nadie me vera. Bien puedo desprenderme de la camisa”É

El alma entonces abandona la Esfera de la Luna para entrar en la Región Espiritual del Mundo Anímico. La esfera de Mercurio es la primera y se la llama la Región de la Luz Interior, aquí la niña llega a la oscuridad absoluta externa (el bosque) para tener la vivencia invernal de la Luz Adentro. En esta región la simpatía del alma hacia todo lo que la rodea tiene una mayor categoría, ya no se preocupa por si misma. Recién entonces se dispone a integrarse con simpatía al Mundo Anímico. El alma puede entrar en contacto con los seres que habitan esta región cuando en su vida terrenal no se perdió en la satisfacción de sus necesidades inferiores sino que sintió placer y alegría por el mundo ambiente. Seres que alcanzaron una convivencia mas elevada con la naturaleza, de índole espiritual. Aquí es donde se purifican todos aquellos sentimientos que tienen carácter sensorial, comodidad material y bienestar sensible. Toda esta simpatía hacia lo sensible es lo que aquí se derrama hacia todo lo anímico circundante. El ser humano que haya desarrollado fortaleza Moral es en esta esfera un “ser espiritual social”. Si en su vida terrenal el hombre tuvo una actitud moral tiene la posibilidad aquí de entrar en relación con otros seres sean éstos, otras almas humanas o sean espíritus de la esfera de Mercurio. El hombre inmoral se convierte en un solitario y se siente excluido por los habitantes de esta esfera. Así la niña de nuestro cuento actúa con simpatía hacia las necesidades de los otros, de su entorno, no está sola. É. y se quito la camisa y la ofreció a la desgraciadaÉ En la sexta región, la de la Fuerza Anímica Activa, el alma se encuentra ya en la esfera de Venus. Aquí tiene lugar la purificación de la parte emprendedora del alma que si bien no es egoísta justifica sus móviles por la satisfacción sensible que la acción le procura. Los seres animados por esta necesidad de acción son los llamados idealistas, personas capaces de sacrificarse. Para poder entrar en contacto con las demás almas que habitan esta esfera y no sentirse aislada el alma debe estar impregnada por ciertas nociones religiosas. Aquellos que han comprendido en su vida terrenal que todo lo que es efímero esta ligado a algo eterno y que la vida del alma individual debe inclinarse hacia lo espiritual son los que en esta esfera podrán unirse fácilmente a los seres que la habitan. Por el contrario el materialista que no ha podido elevar su alma hacia lo Divino, lo Eterno y lo Imperecedero se encuentra condenado a la soledad. Aquí es donde la niña hace su última renuncia y se desprende de su camisita. La ultima envoltura de la región anímica. Ella gracias a su Luz Interior percibe la necesidad de otro y la satisface. Hace el sacrificio por Amor. É.Y, al quedarse desnuda, empezaron caer estrellas del cielo, y he aquí que eran relucientes ducados de oro. Y, a cambio de la camisita que acababa de dar, le cayó otra de finísimo hilo. Recogió ella entonces los ducados y fue rica para toda la vida. Aquí es donde el alma penetra en la última región espiritual del Mundo Anímico, la esfera del Sol, la de la Vida Anímica. En esta esfera lo esencial consiste en que en la Tierra hayamos tratado de entender a todas las almas humanas, que hayamos adquirido ciertos puntos de contacto con todas las almas. Nos sentiríamos aislados en esta esfera si durante la vida terrenal no toleráramos ni respetáramos las

demás creencias religiosas. Esta falta de comprensión hacia las otras religiones en la esfera solar no se manifiesta como en la vida terrenal. En la tierra, los seres humanos pueden vivir uno al lado del otro sin penetrarse anímicamente, pueden dividirse en agrupaciones religiosas o filosóficas. En la esfera solar donde todos se fusionan, son reunidos y también separados según lo que en la Tierra constituía su vida interior. Allí toda separación, toda falta de comprensión, es fuente de terribles sufrimientos. Lo que debemos alcanzar aquí es la comunidad con todos los seres humanos.”Donde dos o mas personas estén reunidas en Mi Nombre, allí estaré Yo, en el medio de ellas”. Si estas palabras han significado algo viviente para nuestra alma entonces podremos estar unidos a todos los que estén en la esfera del Sol. Y esta reunión es extraordinariamente importante porque el alma debe tomar aquí una decisión. En la esfera solar hay dos tronos; uno es de Lucifer y el otro es de la Figura del Cristo. El primer trono esta siempre ocupado, el segundo parece vacío para la mayoría de los seres humanos. Solo podrán ver dicha Figura quienes hayan ya agudizado su visión espiritual en la Tierra, aquellos que hayan comprendido el Misterio del Golgotha. Entonces se harán visibles las acciones realizadas por el Cristo cuando aun moraba en el Sol. Si en la Tierra no hemos asimilado algo que actúe no solo sobre las fuerzas astrales sino también sobre las etéricas no encontraremos comprensión alguna aquí. Las religiones operan en las fuerzas etéricas por esta razón es que de la esfera solar extraemos las fuerzas que serán necesarias para recibir el cuerpo etérico de nuestra próxima encarnación. Y la niña ya desnuda, despojada de todos sus ropajes terrenales es bañada por una lluvia de estrellas, monedas de oro. La forma redonda de las monedas simboliza al espíritu, el sol. El oro es el metal del sol. El oro cuyas propiedades son la pureza, la indestructibilidad y la inalterabilidad. Aquí la niña como el alma ya se ha despojado de todo lo que la unía a su última vida terrenal. El alma ha concluido su misión terrestre anterior, lo que era un lastre para el espíritu se ha desprendido de ella, desde este instante queda el alma absorbida por el mundo que le es propio y el espíritu se encumbra libremente hacia las regiones donde vive enteramente. É. Y como el espíritu ya es libre de lo terrenal nosotros tampoco ya necesitaremos de un cuento para seguir nuestro camino, si bien antes necesitaremos saber como es este Mundo Espiritual o DevacanÉ. El mundo espiritual esta tejido de la misma sustancia de la que esta constituido el pensamiento humano si se nos permite hablar de “sustancia”, pero el pensamiento tal como vive en el hombre no es sino una silueta, una sombra de su entidad verdadera. Una vez despertado el “ojo espiritual” las entidades mentales se perciben como el ojo sensible percibe una mesa o una silla. El espíritu se mueve en un ambiente de entidades mentales, de pensamientos vivientes. La primera vista del mundo de los espíritus es desconcertante por un lado porque los arquetipos en su verdadera forma son muy diferentes de sus reproducciones sensibles y no es menor la diferencia con los pensamientos abstractos. Además en el mundo espiritual todo esta en constante movimiento, en continua actividad, en creación incesante. Los arquetipos son entidades creadoras, artífices de todo lo que se genera en los mundos físico y anímico. Sus formas cambian permanentemente dado que cada uno de ellos lleva en si la posibilidad de revestir innumerables formas individuales. Es como si dejaran brotar de si mismos estas formas. Existen entre ellos afinidades y no actúan solos sino que necesitan unos de otros para sus creaciones. Además existe ahí otra experiencia, la del “oído espiritual”, los arquetipos se perciben también sonoramente, como si fuera un océano de sonidos. En sus acordes, melodías, ritmos y armonías se manifiestan las leyes de su existencia, sus relaciones mutuas y sus afinidades. Lo que el entendimiento percibe como ley en el mundo físico se revela al “oído espiritual” como música espiritual. A cada color corresponde un sonido espiritual y a cada consonancia de colores una armonía sonora. La sonoridad se suma a la luminosidad y es por esto que cuando nos referimos a arquetipos debemos pensar también en los “sonidos primordiales”. También existen otras percepciones como el “sabor espiritual”, “olfato espiritual”, etc. Aquí también

encontramos distintas regiones pero igual que en el mundo anímico estas se compenetran e impregnan. La primera región del Mundo Espiritual, la esfera de Marte se presenta como una especie de Continente. Este continente esta formado por el conjunto de los arquetipos espirituales del mundo físico en cuanto no este dotado de vida; los arquetipos de los minerales y también los de plantas, animales y hombres, aunque solo en lo que ellos tienen de físico, es decir sin la vida que existe en ellos Esta región constituye el armazón fundamental del mundo espiritual como lo es la tierra firme de nuestro mundo físico. En la Región Continental todo se ve como a través de un negativo fotográfico. En esta primara etapa el hombre corrige la imagen de la propia vida anterior y con ese fruto prepara el diseño de su cuerpo para su próxima encarnación. Aquí percibe entonces la bienaventuranza de crear. ¿Como sucede esto? Pues el espíritu lleva consigo al Devacan, su cuerpo causal junto con lo purificado y ennoblecido de sus cuerpos astral y etéreo, esas partes son permanentes y nunca las pierde. Luego de separarse del cadáver astral se halla frente a si mismo como si estuviese mirándose desde afuera. Uno no se ve a si mismo de un solo vistazo, sino gradualmente, como fue en sus vidas anteriores. Entonces le es posible comparar el desarrollo, es decir, lo que era antes de su última encarnación y lo que puede llegar a ser cuando las nuevas experiencias se sumen al caudal de las anteriores. La segunda región, corresponde a la esfera de Júpiter, se denomina la Región de los ríos y océanos y contiene los arquetipos de la vida. La vida circula por el mundo del espíritu como elemento liquido, como si fuera sangre en palpitación a través de todo. Hállanse aquí las fuerzas primordiales creadoras de todo lo que en la realidad física aparece como ser viviente. Aquí se percibe que todo lo que es vida es una unidad y que existe una relación entre la vida del hombre y la de todas las demás criaturas. Fluye libremente la vida universal y el espíritu siente este fluir no solo como algo externo sino también interno. Externamente lo ve como una corriente rojizo-lila que pasa de una forma a otra todo enlazado en la unidad de la vida, aquí el “vive la vida”. Es también aquí donde se preparan las nuevas condiciones religiosas para su próxima vida terrenal. En la tercera región, la aérea, el espíritu ha alcanzado aquí la esfera de Saturno. Aquí uno observa en vivencia todas las relaciones que en la tierra existen entre los seres humanos a nivel del alma. Los arquetipos de todo lo anímico. Por ejemplo, si dos personas se aman, su amor se objetiva en esta región cual ser real cuyo cuerpo es el amor. Los procesos atmosféricos de esta región aérea se corresponden a las penas y alegrías de las criaturas en los mundos físico y anímico. En dicha esfera no podrán tener una vida de naturaleza social mas que las almas que hayan alcanzado un cierto grado de conocimiento de si mismas y que estén liberadas de todo prejuicio. Solo por la práctica de este conocimiento de si mismo se puede penetrar en las esferas que siguen a esta. Los arquetipos de la cuarta región no se relacionan con los otros mundos de un modo directo. Son, por así decirlo, entidades que gobiernan a los arquetipos de las tres regiones inferiores y disponen su asociación, ordenándolos y agrupándolos. Luego existen la quinta sexta y séptima región, las entidades ahí presentes transmiten a los arquetipos de las regiones inferiores los impulsos para su actividad. Hallamos ahí también las fuerzas creadoras de los arquetipos. Todo lo que se extrae de estas esferas ha actuado siempre sobre el progreso exterior de la humanidad. Quien logre elevarse a esta regiones llegara a conocer los propósitos que subyacen en nuestro mundo y se dará cuenta que los sonidos y armonías se transforman en “lenguaje espiritual”, aquí se revelan los “nombres eternos”.

Pero no hay que creer que en el Devacan el hombre permanece inactivo o que solo se ocupa de si mismo, el tiene aquí otras funciones que cumplir. Los continuos cambios de los mundos mineral, vegetal y animal son obra de los difuntos. Son ellos quienes colaboran con la transformación de la flora y fauna e incluso en la de las formas físicas de la Tierra sólida y en las fuerzas de la naturaleza. Es el hombre el gran transformador de la Tierra y lo seguirá siendo reservada la etapa entre la muerte y el nacimiento para lo que no alcance a realizar en vida. Sin embargo este trabajo lo realiza bajo la dirección y guía de entidades superiores En la medida que el hombre va adentrándose en el espacio extraterreno después de la muerte va encontrándose con los egos o almas genéricas de los animales, plantas y minerales. En el mundo anímico se encuentra con las almas genéricas de los animales y ahí puede relacionarse con ellas y transformar el mundo animal. En el Devacan Inferior tiene como compañeros a los egos de las plantas y es así como el colabora con la transformación de la Tierra y en el Devacan Superior se encuentra con el Ego de los minerales. La Gran Noche Cosmica Llega un momento en que el ser humano recorre un circulo, el circulo del Zodiaco y de cada uno de los puntos del Zodiaco contempla su propia entidad desde un punto de vista diferente y así le va otorgando todas las fuerzas que necesitara en su próxima reencarnación. Nuestro nacimiento no es sino un dormir y olvidar El alma que se eleva con nosotros, la estrella de nuestra vida, ha tenido en otra parte su ocaso, Y viene desde lejos, No en total olvido, Ni en completa desnudez. Pero rodeada de nubes de gloria pues venimos de Dios, Que es nuestro hogar. La tierra, su regazo, con sus propios placeres, anhelos Tiene a su manera natural, e incluso con algo de la mente de una madre, Y no con un fin indigno, la sencilla nodriza hace todo lo que puede Para lograr que su hijo adoptivo, Olvide las glorias que ha gustado y el palacio imperial del que proviene. Después de que el hombre ha llevado consigo al Devacan su cuerpo Astral superior y los frutos de sus vidas anteriores todo ello integrando su cuerpo causal se encuentra empeñado en rodearse de nueva “sustancia astral”. Una vez reunida esta sustancia el hombre se dedica a construir su nuevo cuerpo astral con las fuerzas del anterior cuerpo astral y del nuevo. La forma y color de este depende de las energías de su vida anterior. Los gérmenes humanos se desplazan con rapidez buscando a los padres para que coincidan las condiciones caracterológicas y hereditarias. En la etapa siguiente el ser humano necesita ayuda. Ciertas entidades superiores lo guían hacia los padres escogidos, son los Lipikas. Luego los Maharajas modelan el cuerpo etéreo para que coincida con el astral así como al cuerpo físico aportado por los padres. No siempre pueden encontrar padres que sean ideales para el ser humano germinal lo único posible es seleccionar la mejor pareja que a ello corresponda. Tampoco se puede construir siempre un cuerpo físico que se adapte exactamente al cuerpo etéreo. Es difícil la completa armonía, es por eso que en general hay un desajuste entre el alma y el cuerpo humano.

Inmediatamente antes de la encarnación surge ante el alma una visión previa de lo que va a ser su vida. No se ven todos los detalles pero a grandes rasgos se perfilan las circunstancias de la vida futura y luego el aire que entra, el llanto que brota, el calor de mi madre y el sabor dulce en la boca.

Aplicaciones “Cuando llega el momento de la reencarnación, y la presencia del Átomo Permanente hace posible la fertilización del ovulo del cual tiene que crecer el cuerpo nuevo, suena su nota principal, y es una de las fuerzas que guía al constructor etéreo para elegir el material adecuado para su trabajo, porque no puede utilizar nada que no este hasta cierto punto en armonía con el átomo permanente. Pero es solamente una de las fuerzas; el karma de las vidas pasadas, mental, emocional, y en relación con otros, solicita material capaz de las expresiones más variadas; de ese karma los Señores del Karma han elegido aquel que es congruente, y esa masa congruente de karma determina el grupo material, dejando a un lado al átomo permanente, y de ese grupo el constructor etéreo elige aquellos materiales que pueden vibrar en armonía con el átomo permanente o en una disonancia que en su violencia no rompa la unidadÉ.Según esta disposición tendrá lugar el momento del nacimiento del cuerpo; debe nacer en el mundo en un momento en el que las influencias planetarias físicas sean adecuadas y de este modo nace bajo su “estrella” astrológica. No es la estrella la que impone la disposición, sino la disposición la que fija la época del nacimiento bajo esa estrella. Aquí reside la explicación de las correspondencias entre las Estrellas Ángeles y los caracteres y la utilidad para fines educativos de un horóscopo trazado hábil y cuidadosamente como guía del temperamento personal del niño” Annie Besant sobre la conciencia Formulación de una Hipótesis Si bien es cierto que estas verdades aquí expuestas nos exceden y son solo una sombra de la luz que irradian aquellas que todavía no podemos comprender. Mi hipótesis es que adentrándonos en estos conocimientos y permitiendo que el mundo espiritual nos alcance entramos en contacto con lo que es Bueno, Bello y Verdadero en la existencia del hombre. Todo se ve con nuevos ojos y nos conectamos con la vida desde un lugar nuevo, más real. Creo que saber quienes somos nos permite ser mejores médicos, maestros, padres, amigos, etc. No hay ámbito de la vida que no pueda enriquecerse con semejante verdad. Fundamentación de la Hipótesis Todo lo que formule como hipótesis surge de mi propia vivencia al hacer esta investigación. Nuevas preguntas surgieron que me ayudaran a ser mejor ser humano, ¿que mensaje trae esta situación para mí? ¿Como están mis fuerzas de simpatía hacia mi entorno? ¿Como vivo mi antipatía en relación a mi proceso de individuación? ¿Puedo ver el espíritu que late dentro de cada ser humano queriendo expresarse? ¿Como me relaciono con mis apegos? ¿Tengo una actitud religiosa? ¿Como expreso mis emociones? ¿Puedo aceptar ideas diferentes a las mías? ¿Cómo me relaciono con otras creencias religiosas distintas a la mía? ¿Que significa el Un estudio

Misterio del Golgotha? ¿Quien es el Cristo? ¿Tengo una actitud moral? ¿Puedo reconocer las necesidades de otros? ¿Tengo amigos? ¿Como me relaciono con mi Ángel? ¿Puedo dejar de hacer preguntas? Las respuestas a estas preguntas irán llegando y no serán las mismas a medida que el tiempo vaya pasando de todas maneras ninguna de las dos cosas son importantes, lo importante es estar despierto, ser concientes. Son las preguntas las que nos mueven hacia la luz. Agradecimientos A mi Madre por ser mi guía inspiradora siempre. A Estela Juana Fois y Adela Esther Sánchez por permitirme acompañarlas en sus primeros pasos de su adentrarse en la vida después de la muerte. A mi tutora, Cristina Martínez, dueña de un espíritu inquieto y profundo, por su amoroso acompañamiento. A mi amigo nunca superable mi inseparable enemigo, Fernando Ciro Rodríguez por las tardes sin niños que me regalo posibilitando esta investigación y por su oído generoso y atento. A mi amiga del alma, Mariana Megías, por su rápida dactilografía y sobretodo por estar siempre cerca. A mis hijos, Ciro, Yaco y Manuel por su amor y paciencia. A mi Padre por enseñarme a amar las estrellas y las flores. Un agradecimiento muy especial a mí luminoso Ángel de la Guarda, silencioso compañero a través de todos los ciclos de los tiempos. Le agradezco también a mi maestra Myriam Orrillo por recordarme que soy una incansable buscadora igual que ella. A mis compañeros de seminario por alegrarme el corazón cuando los encuentro y por aguantarme cuando me salgo del camino del medio. A Ursula Valendor por su humildad y su pícaro sentido del humor. A Ernesto Bonsignore por su buen corazón y su enorme sensibilidad. Bibliografía “La vida entre la muerte y el nuevo nacimiento” Antroposófica “Teosofía” Rudolf Steiner Ed. Antroposófica Rudolf Steiner Ed.

“Vivencias después de la Muerte” Rudolf Steiner Ed. Antroposófica “El Mundo de los Cuentos” Ed. Antroposófica Rudolf Meyer

“La Sabiduría de los Cuentos de Hadas” Rudolf Steiner, Ursula Grahl,C.Von Heydebran y Friedel Lenz Ed. Rudolf Steiner Ed. Escuela Española “Oraciones para Madres y Niños” Rudolf Steiner Ed. Antroposófica “Todos los Cuentos de los Hermanos Grimm” Ed. Antroposófica “Júpiter, el preservador” Visión Libros “Saturno,el segador” Ed. Rudolf Steiner Alan Leo Ed. Mandala Ed.

Alan Leo

Ed. Visión Libros

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->