HACIA UNA FILOSOFÍA DE LAS FORMAS SIMBOLICAS.

BREVE ESTUDIO Y PRESENTACIÓN SOBRE LA ANALÍTICA DEL SIMBÓLO Y EL LENGUAJE EN ERNST CASSIRER I Cuestiones Preliminares Un punto descollante en la producción filosófica de Erns Cassirer lo constituye sin duda su magna investigación dedicada al problema del lenguaje como elemento constitutivo del problema del conocimiento. La Filosofía de las Formas Simbólicas marca un hito en la analítica del lenguaje dentro de los problemas que ocuparon a la filosofía de las primeras décadas del siglo veinte. Cassirer quiso desde un inicio deslindar el problema del conocimiento de las perspectivas tracedentalistas que habían caracterizado a todos los de su generación y en especial al círculo neokantiano de la escuela de Marburgo al cual llego a pertenecer. Así como oponer un concepto generativo del conocimiento en oposición al nominalismo y al empirismo. Sin embargo, sus investigaciones filosóficas no difieren en mucho de la orientación tradicional del lenguaje, si bien Cassirer nos ofrece una visión más abierta del lenguaje — de modo que ella se patentiza cada vez más una filosofía de las formas bajo una perspectiva de libre creación —, como buen neokantiano de la escuela de Marburgo, él hace hincapié en la espontaneidad y la productividad de la conciencia en la construcción del mundo. Siguiendo en esto a Kant rechaza en nombre de la creatividad en la producción del conocimiento la metafísica dogmática del ser, que el viejo konigbergues había derrumbado. Tomando como punto de partida la subversión de la filosofía iniciada en Kant puso él su acento no ya únicamente en el sujeto del conocimiento ni por oposición en su objeto. Hay que decir que Cassirer quiso sortear el abismo referido a las posturas unilaterales del idealismo por lo posteriores discípulos de Kant. En esto Cassirer se aleja de Kant y sigue a Hegel, para él la existencia de este un ser objetivo inaccesible y herméticamente cerrado se contradice formalmente con la actividad de la conciencia que es libre creación de incluso de objetividad, tanto la cosa en si como la obra espiritual del yo reposan ambas en la actividad enrumbante de la conciencia que tanto espíritu como mundo objetivo: no existen datos sustanciales y previos a la conciencia, por muy primigenios que sean: todo dato es una forma simbólica, esto es, está creado por la conciencia pero mediado por el mundo espiritual que es una conquista del lenguaje. Así, pues, la realidad no es algo a contemplar pasivamente, sino que es creada activamente en la medida en que la aquel substrato espiritual es de todas maneras configurador y articulador simbólico del mundo del mundo. Pero el proceso de configuración del mundo por el sujeto o conciencia — para ser más precisos — se realizaba en Kant por obra de la razón pura y de forma trascendental, en donde operaba una forma fija y universal a priori a la experiencia o al contacto con el

Esto quiere decir que en tanto la conciencia sea simbólica toda recepción de la realidad. que la creación activa de las formas simbólicas. por primigenia que sea es desde el principio informativa. I. la filosofía de las formas simbólicas se convierte en una filosofía del hombre en el estricto sentido de una antropología filosófica. Cassirer amplio sus objetos de estudios llevándolos de las ciencia hasta el mito y la religión. hasta llegar ha constituir la espontaneidad y productividad de la conciencia en el centro de todas las actividades humanas. p. 20). puesto y siempre que el lenguaje. la función de la conciencia no es descubrir y reproducir un conjunto de objetos preexistentes. 29). convierte el caos (el mundo natural) en forma (Gestalt) asimilable para la configuración del mundo. En donde la caracterización del espíritu humano como conciencia creadora es su punto de partida.mundo. La filosofía de las formas simbólicas es una filosofía cuyo interés primordial al parecer es dar con una fundamentación abierta para el desarrollo de las ciencias del espíritu. Podríamos también decirse que Cassirer parte de la naturaleza simbólica de la conciencia en su totalidad. De esta manera. sino toda una crítica de la cultura ( vid. Si bien Cassirer mismo empezó a estudiar el campo de la ciencia abstracta en unas de sus obras tempranas como El problema del conocimiento. pero sobre todo podría considerarse como un intento de completar el edificio teórico de Kant. y Cassirer pretende realizar no sólo una crítica de la razón. puesto que la creatividad de la conciencia no es otra cosa. Según Kant y Hegel y la mayoría de los postkantianos del tipo como Reinhold y Hartmann. si la filosofía de las formas simbólicas es una filosofía del hombre es también en tanto . como la ciencia. México. pueden expresar la creatividad total del espíritu. así como al leguaje y al arte. sino que el lenguaje es más bien el modo indispensable de la formación de los objetos (vid. que él definió como los menos desarrollados del espíritu humano. Filosofía de las Formas Simbólicas . a saber: el mito. p. esto es. 1971. De tal forma la filosofía de las formas simbólicas puede ser contemplada como un intento de acercar a las formulaciones universalistas de la conciencia propuesta desde Kant a Hegel con las perspectivas románticoilustradas depositarías de las ideas de Herder y Humboldt. posteriormente fue inmiscuyendo su interés en estudios empíricos sobre los niveles más bajos. De esta manera. sólo las más altas funciones de la mente humana. No obstante. para él. acontecimiento lingüístico. Siguiendo a Humboldt para él la función esencial del lenguaje no es asignar arbitrariamente nombres a los objetos ya formados. Cassirer amplia el concepto de “forma” al punto de llegar a hablarnos de una forma simbólica. en el sentido más amplio representación (Dar-stellung) y. La razón de esta ampliación estriba en que en Kant el concepto de forma trascendental sólo sirve para la esfera teorética. la teoría del conocimiento del viejo filósofo era después de todo la expresión metafísica de las mas grandes ambiciones de la Ilustración sobretodo del campo abierto por Newton y Leibniz. como se verá. en un sentido radical. ibíd..

27). p. 33). En Kant el criticismo se centraba como sabemos en el análisis de las leyes y principios del conocimiento a través de su conocida formula — “los juicios sintéticos existen ¿Cómo son posibles?”. según Cassirer. sino auténticos conformadores de la realidad objetiva (vid. va a ampliar sus análisis hacia los principios y leyes universales de la creación de las formas simbólicas. Porque desde el instante en que el hombre simboliza. La relación entre el hombre y el mundo. no resulta ser tanto la solución del problema del conocimiento sino mas bien su expresión acabada (Ibíd. Estas formas simbólicas son el lenguaje (en el que se inscriben la historia y la filosofía). sea que se trate del mito. el modo en que realizamos y aplicamos la contraposición conceptual de lo “subjetivo” y lo “objetivo” en la configuración del mundo de la experiencia en la construcción de la naturaleza. sino en su realización concreta en diversas formas simbólicas. o de la actividad simbólica de la conciencia. Su propósito central consiste. Al referirse al sujeto creador de las formas simbólicas Cassirer se haya en algún sentido más allá tanto de la metafísica de la substancia como del reduccionismo psicologista. Cassirer. el lenguaje mitológico (la religión y el arte).) queda así sujeta a la mediación simbólica que los relaciona y articula. articula la realidad caótica en un mundo de relaciones. del arte o de la ciencia la tarea de la filosofía será entones precisamente la de hacer consciente la simbolización del mundo que realizamos inconscientemente. que salvaguarda siempre las causas empírico-psicológicas. p. Para ello Cassirer puede servirse todavía del criticismo kantiano como camino mediático que le evita tanto del análisis metafísico —que recurre al concepto de ser absoluto y objetivo de la metafísica griega como es el caso de Platón — como el análisis científico-natural —.. Cassirer nos dice: Considerando en esta conexión. estudiado en el primer volumen. idealidad | realidad.antropología filosófica. etc. Como formas simbólicas. una filosofía del proceso de simbolización (Versinnbildlichung-Prozeß). Ibíd. del lenguaje o de la ciencia. sin embargo. cada una de las cuales conserva su propia normatividad o lógica de desarrollo. no en estudiar los principios y leyes de la función simbólica de la mente humana en sí y en abstracto. Esto quiere decir que en la medida en que a la filosofía de las formas simbólicas se le platea el problema del conocimiento como resultante de todo el proceso anterior cuyo termino y fin se presenta bajo la metafísica moderna y el pensamiento científico ella no tiene otro función que no sea . y el lenguaje científico (matemáticas y ciencias naturales) que es motivo de estudio del tercer volumen. el mito. Hasta aquí podemos concluir que entre hombre y mundo se interpone el mundo simbólico producido espiritualmente sea bajo la forma del mito. estudiado en el segundo volumen. de una manera al menos implícita o inconsciente. el lenguaje y la ciencia no son meros reflejos de la realidad. debido a que ha extendido la forma trascendental a la forma simbólica. que desde Kant preocupa a la metafísica moderna en sus distintas variantes (sujeto | objeto..

De esta forma el símbolo . Bien. El símbolo se caracteriza por que la materialidad sensible de la imagen apunte a un significado ideal. sino que no se puede presuponer que el significado exista previamente y que luego se creen los símbolos como instrumentos que apunten a ese significado. El problema de estas interpretaciones es su escasa conciencia lingüística. Aquí esta en algún caso implícito el problema de la significación y la referencialidad universal de los símbolos. de lo contrario no existiría ninguna diferenciación y ninguna posibilidad de representación. por separado.mostrar los factores condiciones de la configuración del mundo. según Cassirer. De ahí que Cassirer afirme que el símbolo tenga una doble naturaleza. la idea y la imagen. sólo pueden existir en esa unidad que es el hombre. de lo sensible y lo inteligible. lo sensible y lo inteligible se unen sin perder su diferencia. esta unidad del símbolo no excluye la ambivalencia que se sigue de su carácter interdependiente. El paradigma del cuerpo y el alma nos ayuda a entender también que en el símbolo no tenemos una unión de elementos ya separados que unimos posteriormente. en la fusión del cuerpo y el alma. De esta manera. puede ocurrir que los símbolos del lenguaje. el mito y la ciencia sean vistos como meros medios para alcanzar una significación trascendente. Cassirer no crítica que esa posibilidad. Por otro lado. entre mundo y espíritu. 34). Sustituyendo el problema de los signos Cassirer desplaza el estudio del lenguaje a la constitución de los símbolos en el proceso de configuración del mundo. está sujeto a lo sensible en cuanto imagen. El paradigma de esta fusión sintética lo tenemos.. pues. Así como el cuerpo y el alma forman la unidad que es el hombre. algo individual sensible como. tal como se presentan en las nociones empiristas y las de la apercepción. Si como se ha dicho los dos elementos constitutivos del símbolo. entre fenómeno e idea. II El proceso de la simbolización del mundo Por otra lo que de esto resulta es que ya no es posible defender una comprensión reproductiva del conocimiento al modo de una “teoría del reflejo” en la que los fenómenos sean copias de las cosas. p. que después uniríamos en el símbolo. e. el símbolo es síntesis de la materialidad y el significado — representación —. No obstante. el fonema puede hacerse portador de una significación espiritual ( vid.. en donde. Cuando mas el problema del lenguaje es asumido como una problemática representativa subyacente al signo a lo que en el se manifiesta desde la conciencia. tanto el mito como las anteriores formas de concienciación deben revelar su unidad interna y externa. Ibíd. Por un lado. se presentan en su interdependencia no puede pensarse que lo primero y original es la unidad del símbolo. de la misma manera que el alma y el cuerpo no pueden existir por separado. aunque permanezcan distinguibles. y por otro lado es libre respecto a lo sensible en cuanto que es portador de un significado inteligible.

no simples copias de una realidad presente. en cuanto que postula un ser trascendente. La “cosa en sí” (Ding an sich). y caería en ese dualismo. su unidad simbólica. empezando a adoptar para nosotros una forma fija. Gracias a los símbolos. Precisamente la metafísica. Para Cassirer es el lenguaje de la ciencia el más alto grado por el proceso de la simbolización. pero en realidad sólo se trata de la consecuencia del universalismo metafísico del Yo iniciado con Descartes. Con ello Cassirer también confronta ciertas filosofías de corte intuicionista que entienden esta mediación como perversión y deformación del mundo. función meramente pasiva. el dualismo entre ser y pensar. La fluctuante impresión alcanza forma y permanencia cuando la afrontamos activa y constitutivamente mediante la simbolización. Aquellas posturas postulan que todo lo que crea la cultura — en especial los símbolos — nos aleja de la originalidad y autenticidad del verdadero mundo que debe ser percibido únicamente por la conciencia. En este caso los símbolos constituyen un periodo avanzado en el problema del conocimiento. La razón de esto es que los símbolos no reproducen simplemente las cosas en sí. el mito. ademas con arreglo a los medios y condiciones del mismo. en definitiva.resuelve la antítesis entre subjetividad y objetividad. Existiría un significado trascendente a la imagen. simbolizan las proyecciones de mundo. el lenguaje y la ciencia son creaciones para integrar el ser en tanto objetividad inevitablemente dada. no a la realidad. la realidad pura (Wirklichkeit an sich) no tiene aquí mayor estatus que el que la conciencia simbólica le puede dar. es vista como impedimento para el conocimiento del mundo. no reflejan o repiten abreviadamente las cosas del mundo. con lo que el asunto de la verdad consistiría en la adecuación de la imagen al significado. pero no busca terminar con el Yo ni con el no-Yo. las imágenes. De ninguna manera: los símbolos constituyen la lógica abierta de la creación espiritual. lo uno y lo otro no se contraponen ni en cuanto a la forma ni en cuanto al contenido ambos se definen como parte del proceso de conocimiento y. Cassirer es muy conciente de ello. El mundo y la objetividad como tal son así el resultado de este desarrollo del lenguaje como símbolo. el mito o el arte. la mediación entre el hombre y el mundo esta dada por el símbolo en tanto expresión desarrollada del lenguaje. En apariencia estas posturas guardan cierto aire presuntuoso e intelectualista. sino que articulan. Al construir la objetividad del mundo el hombre accede directamente a los símbolos. sino que las establece activamente y las hace inteligibles. En un sentido histórico. relacionan. Lo que quiere decir que los problemas que se le plantean pueden variar de acuerdo al grado que una comunidad espiritual haya alcanzado. Y . se aclara el caos de las impresiones sensibles. El lenguaje. si lo uno y lo otro en el fondo pueden reducirse al problema subyacente entre lo que es subjetivo y lo que es objetivo. para él. La conciencia simbólica estructura la posibilidad de significación por medio del lenguaje. defendería la tesis de la separación previa de los elementos constituyentes del símbolo.

la forma nominal hasta llegar al lenguaje de la ciencia. contemplar el viento como una perturbación física atmosférica. mito y ciencia. sino que nos abra nuevos caminos hacia lo desconocido. en el nivel de los conceptos generales y leyes de procedimiento. Cassirer advierte que es un error contemplar el mito como una variedad inferior y aún no desarrollada de la ciencia. Podemos. Así pues. Según el racionalismo. Esto es. III La constitución de las formas simbólicas El complejo de problemas que despierta una filosofía de las formas simbólica el de la compleja trama que caracteriza a la diversidad de las formas simbólicas y a su interrelación. caeríamos o en el irracionalismo o en el racionalismo. a saber. la ciencia se mueve en un nivel discursivo.no son sólo representaciones activas del mundo. y el simbolismo mítico pre-científico. 43-59). de manera que no sólo ofrezcan una abreviatura simbólica de lo ya conocido. Si mantuviésemos estos dos opuestos así diferenciados. por ejemplo. son necesarios: la ciencia no existe por sí misma y depende de ese nivel más básico que es el mito. afirma la identidad simbólica tanto del mito como de la ciencia: el carácter . intuitivas y ciegas del mito gobernarían más al ser humano que los motivos de la razón pura. Es de esta manera como Cassirer retoma el proyecto leibniziano de la Characteristica universalis (vid. En el fondo su proyecto era realmente este. mientras que el mito se mueve en un nivel subjetivo e intuitivo. En estas formas se da una profunda diferencia entre el simbolismo científico. Contra el racionalismo. el lenguaje y la ciencia. esto es. las fuerzas emotivas. algo que nos aleja de la realidad mediante velos subjetivos. mediante una analítica de las formas simbólica en el desarrollo del lenguaje pasando por el mito. dar cumplimiento por otros medios a la vieja tentativa del Idealismo Alemán iniciada con Leibniz: un lenguaje universal capaz de conquistar para el espíritu humano la autonomía de la razón con base en el funcionamiento lógico del pensamiento. Sin embargo. Ibíd. existen dos modos de pensar y percibir las cosas. por un lado. por otro lado. mientras que la función del simbolismo científico es el tratamiento discursivo por medio de reglas de un mundo ya intuitivamente aprehendido y nomológicamente constituido. el problema del conocimiento ofrece para él todavía el aspecto conflictivo de que no puede ser tomado sino mediante una filosofía de las formas simbólicas. ya que ambos. sino que también nos sirven para descubrir determinadas “conexiones lógicas” entre ellos. el mito sería algo ilusorio y engañoso. pp. Según el irracionalismo. que pasaría a ser algo secundario y completamente innatural. o bien pensarlo como un poder divino o una criatura encolerizada. Como formas autónomas Cassirer distingue el mito. hacia lo no dado. La función de éste último es la elaboración intuitiva de la experiencia.. Cassirer reacciona frente a uno y frente a otro.

Y esta presentación es ya fruto de una actividad del pensamiento mítico. en el mito se da ya implícitamente la labor del logos que permitirá pasar a la forma científica posterior. afirma que el Logos científico está de un modo incoado y anticipado en el mito. en su expresión vital-subjetiva. Si la dialéctica de las relaciones el mundo y el hombre no es directa e inmediata. así como el nivel discursivo descansa en el intuitivo. se tendría que el pensamiento mítico es el primer paso en la escalada del conocimiento humano y. en el mito la realidad se nos presenta inmediata e intuitivamente. Esto es. la apercepción mítica no es una sensación pasiva. Es natural así que Cassirer proponga un nivel de intermediación entre el mito y el logos: este nivel no es otro que el lenguaje gracias al lenguaje se da el movimiento de nuestra actividad simbólica desde lo indefinido a lo determinado. que es realmente un modo de explorar la realidad. de lo incoado a lo explícito. Debido a esto. el fundamento de nuestro conocimiento no son los “sense data” del empirismo. En primer lugar. Estas características pre-lógicas se deben al lenguaje articulador que recorre todos los estadios de las formas simbólicas. Como el mito es fruto de una actividad simbólica del hombre. como todo símbolo. al mismo tiempo. también es verdad que el nivel intuitivo es influenciado por el nivel discursivo. la base de toda nuestra experiencia simbólica. la realidad se revela en su funcionalidad original. si bien de un modo naciente. el mito es un símbolo proyectivo de la realidad. Así. Si se quisiera detallar la obra del lenguaje en el proceso de constitución del conocimiento en el desarrollo de las formas simbólicas. no es menos cierto que.simbólico pertenece también a la ciencia. Si el pensamiento científico (lógico) supone el pensamiento lingüístico (representativo) y éste al pensamiento mítico (intuitivo). por muy original que sea. presentación. lo cual implica ya. sino ya una simbolización selectiva y. activa. la imaginación mítica es ya imaginación simbólica — y esto es patente todavía mas en mito de una manera alegórica — y el símbolo mítico dice. todo nuestro conocimiento de un mundo empírico de cosas es precedido de un mundo caracterizado por poderes míticos y fuerzas. viceversa. Pues bien. lo más inmediato y original que nos encontramos es esta presentación intuitivo-subjetiva del mito. Así pues. a que no existe una experiencia externa al hombre. Contra el irracionalismo. por tanto. en fin del mito al logos. con lo que nos encontramos con que el mito es una forma simbólica mediadora del mundo y mediada por una idealidad que no es menos constitutiva de objetividad. esto es. como se ha anotado mas arriba. Aunque también existe un movimiento en la dirección opuesta. un elemento de representación. Tanto la filosofía como la ciencia se basan en estos factores míticos. Esto es. Y es así que precisamente la . y además. sino la experiencia elaborada intuitiva y simbólicamente por el sujeto. El mito de todas formas al configurar el mundo crea una objetividad. en el mundo simbólico del mito. ya en el mundo mítico coactúa el espacio de la representación que el lenguaje abre y en cuyo recinto a su vez se produce la conceptualización que dará lugar a la ciencia.

. Lo cual le pone al hombre ante la tarea de configurar mundo irreversiblemente Pero luego se tiene que en el mismo mito se da paso al transito que va de la impresión sensible a su representación intuitiva por el sobrepujamiento de relaciones. Por eso. aunque sólo se muestra explícita y puramente lógico en el pensamiento científico. funciona bajo el principio de que todo se une con todo. pues. que el mundo del mito se diferencia del mundo del logos. Pero el carácter presentativo del mito implica el carácter representativo del lenguaje. que es pura relación. Es por ello que sigue habiendo un hiatus entre pensamiento mítico y pensamiento conceptual. mientras que en el pensamiento conceptual se constituye un contexto ideal en el que se enlaza y diferencian los contenidos individuales. y las partes en las otras partes. esto es. la primera dicotomía del pensamiento mítico no es. los objetos del mito no son consistentes. es un mundo de valores: las cosas son sagradas o profanas. Y es por este carácter relaciónal — como se verá—. tienen atributos conflictivos y una existencia intermitente. Esto se debe a que todo símbolo tiene un carácter lógico.representación constituye la nota distintiva del lenguaje hasta el punto de que es en ella donde se funda la posibilidad de la abstracción lógica de la ciencia. mientras que la ciencia funcionaliza las relaciones reales convirtiéndolas en conexiones de pensamiento en donde la lógica simbólica y de notación constituyen su mayor expresión. en vez de constituir un mundo neutral como es el caso de una objetividad pura. la oposición entre verdad y falsedad. como en la razón científica. Debido a ello. porque siendo un mundo atado a la objetividad religiosa. por lo que el lenguaje como actividad esencialmente vinculante pasa del mundo mítico al mundo del logos. el mito lleva a cabo un ordenamiento del caos destacado intuitivamente las relaciones de la realidad. Por ejemplo. sino entre lo sagrado y lo profano: los seres son aprehendidos como valores antes de ser tratados como hechos. el mito funciona a modo de aglutinante de acuerdo al principio de participación y en la ciencia se realiza una reducción de la realidad a relaciones. se pasa del mundo perceptual de las cosas sensibles a la visión de sus condiciones. datos o información. Sin embargo. una primera objetivación o diferenciación simbólica de la situación indiferenciada de los datos sensoriales: el mito es la primera respuesta articulada típicamente humana a la naturaleza. El mito es. este paso de los sentidos a las condiciones del propio conocimiento (teoría) se realiza de un modo siempre emergente. el todo está contenido en sus partes. como en la ciencia. el mito es interferente. Es en el mito donde las relaciones hombre mundo se le manifiesta a él como modo supremo de relación. son bastante indiferenciados y equívocos: condensan muchos caracteres en uno. y el carácter de articulación primera de la realidad en que consiste el mito implica la actividad vinculante en que consiste el lenguaje. El lenguaje y el mito tienen un mismo . En el mito. Es por esta indiferencia y equivocidad.

Es así que mediante esta denominación se estabiliza y consolida la representación objetiva de las cosas. Mientras que el mito es una manifestación presentificacional y aún no propiamente representacional. Con un mismo nombre nos podemos referir a una multiplicidad de impresiones. percibirlos y mirarlos como si fueran cosas externas. nos ofrece una representación objetiva del mundo. se mueven. y.origen y. Para ello el lenguaje de haber logrado para si cierta autonomía. pues. el lenguaje articula los conceptos mitológicos. los significados del lenguaje son esencialmente imágenes que funcionan míticamente. convirtiéndose así en distintos aspectos de aparición de la misma Esta representación objetiva llega incluso a la representación de nuestros propios estados afectivos: podemos objetivarlos. adoptando una actitud de contemplación. El lenguaje. Cassirer observa detalladamente que tanto las expresiones onomatopéyicas y exclamativas han dado en muchos casos origen a las impresiones lingüísticas del lenguaje sobre todo en los casos de las lenguas no-alfabéticas mediados por los actos correlativos al habla. por otra parte una misma función mental: ambos son productos del “pensar metafórico”. gracias a sus poderes regulativos. Lenguaje y mito están relacionados: por un lado. lo cual permite al hombre conquistar el mundo objetivo en el que tiene que vivir. y por otro lado. aunque mito y lenguaje emergen conjuntamente de la exclamación y de la interjección. Así pues. En la Filosofía de la Formas Simbólicas II y III. haciendo que las energías afectivas pierdan el poder sobre el “yo”. el lenguaje transforma. en el que el significado es objetivado en un nombre. Esta propiedad de la objetivación es característica del lenguaje. si bien la representación anida ya en la lógica mitológica: manifestación propiamente representacional es la del lenguaje. mediante su objetivación y . el lenguaje se emancipa críticamente de este humus originario en dirección lógico-racional. esto es empíricamente evidenciable. considerarlo y así trascenderlo. Los animales inferiores son incapaces de tales representaciones objetivas. y permite la articulación y correlación de la realidad. Sin embargo. Están encerrados en un entorno en que viven. y de esta manera estas diferentes impresiones no permanecen extrañas unas de otras. pero al que son incapaces de oponerse y ver objetivamente: no pueden concebirlo. Al principio constituyen una unidad indivisa. que se descarta así del ámbito de indiferencia y equivocidad del mito. articulación que conduce a la relacionalidad puramente lógica de la ciencia. La transición de este mundo de acción y efectividad en que se mueven los animales a un mundo de representación objetiva comienza a manifestarse cuando el hombre entiende que toda cosa corresponde a una denominación. Cassirer nos dice que esta autonomía solo le es posible siempre que alcance un nivel nominativo. y gradualmente se van dividiendo hasta constituir los tres modos independientes de formas simbólicas. De esta manera podemos llegar a ser capaces de reflexionar sobre nuestra propia vida afectiva. mientras el pensamiento mítico queda anclado en la visión intuitiva-subjetiva de la realidad.

pues. perdiéndose así el lenguaje metafórico. sino de la determinación propia del lenguaje. sino que se queda más bien en el carácter presentativo de ellos. El paciente es incapaz de decir una mentira. configurar y así correlacionar. formando así un objeto nuevo. Su primer resultado no es generalizar — éste es su segundo resultado — sino caracterizar. puede reconocer y tomar un vaso de agua y beber. pero no puede coger un vaso vacío y simular que bebe. que la fundación de conceptos no procede de la generalidad. Así. las de Hölderlin son más hermosas porque guardan la resignación del poeta en el más latente de los sentidos: la alegría sentida sólo por un dios. Si el paciente está sediento. si tomamos la Oda a la Alegría de Schiller y la Fiesta de la Paz de Hölderlin tendríamos que las expresiones poéticas aunque bellas en ambos casos a puntan en direcciones diferente. y los organiza en una voluntad consciente.clasificación. la equiparación de cosas no iguales olvidando sus notas distintivas. volviendo así a un estado casi animal. Y esto es así porque la función de representación es parte de ese “pensar metafórico” que constituye el símbolo. reunimos en este concepto multitud de sentimientos noiguales. mientras que con la palabra “tristeza” incluimos multitud de estados anímicos. En el ejemplo de la “tristeza”. Pero que la metaforización y la abstracción están relacionadas lo demuestran ciertas enfermedades del cerebro en las que el poder de abstracción se pierde. determinar. olvidando las notas desiguales específicas que las diferencian y las hacen ser cosas individuales y particulares. que puede ser pequeña. Es de notar. previo y condicionante de la abstracción. ya que en ella no se lleva a cabo esta representación objetiva de los sentimientos. En este punto quisiera remarcar el carácter mítico de la música. de disimular una acción o hacer algo que su situación actual no le dicte. Pero volviendo al caso. Las odas de Schiller son alegres pero nostálgicas. También las expresiones poéticas ofrecen en su caso distintos modos de aprensión de sentimientos diferenciados que en apariencia para serían comunicar el mismo sentimiento. los sentimientos y voliciones. En incuso en la música existen múltiples adagios para múltiples sentimientos tristes: la suite Pavana para una infanta difunta de Ravel y el adagio menor de la Sinfonía patética de Piort IIich Chaikovski no se diferencian por ser dos modos de representación de un mismo sentimiento. sino que presentan realmente dos sentimientos distintos. ni tampoco puede levantar un vaso lleno de agua si . La metáfora la podríamos definir como la producción que aúna términos desemejantes en virtud de una semejanza. este carácter representacional del lenguaje da cuenta del carácter de relación del mismo. Es lo que sucede en el lenguaje. constituyendo el “yo” moral. por ejemplo. Y esta actividad relacional abre el camino a la generalidad y la abstracción: unimos cosas no-iguales en virtud de una semejanza. El lenguaje es el paso obligado. Podemos así ver claramente la actividad relacional del lenguaje: relaciona cosas no iguales constituyendo nuevos objetos. objetivar. es la igualación de lo noigual.

Una filosofía de las formas simbólicas no puede pasar por alto estas funciones del lenguaje. después viene el lenguaje analógico (diacrítico). Con la pérdida de la facultad de abstracción. sino como la unidad de una regla. y por fin tenemos el lenguaje simbólico. el cual es fundamentalmente pensamiento relacional. Ya no se relacionan contenidos (cosas). en el que se da una diferencia real entre el significado y el significante. con lo que no se da propiamente la abstracción y la metaforización. El paso del lenguaje al logos se realiza. sino simbolizarla. y de analogía a símbolo (σύμβολον). En realidad el concepto científico como relación y función no representa sino la explicitación de un movimiento inherente a nuestro pensamiento. con lo que las cosas no aparecen subsumidas en un concepto general. sino que la ciencia se queda en la pura relacionalidad. sino más bien cumpliendo una función común. pura relación. Esto lo ha estudiado Cassirer en sus investigaciones sobre la teoría de la relatividad de Einstein. siempre cercana al mito y cercana al logos. la objetividad en este caso es sólo el producto del encuentro de esas relaciones a través de un lenguaje simbolizado en extremo como lo es el lenguaje fisicalista. Lo que en su totalidad muestra este devenir del lenguaje es que su principal característica no es copiar la realidad. En este sentido. se pierde también la función simbólica básica.no está sediento. La relacionalidad alcanzada por el discurso científico esta basada en el funcionamiento lógico-simbólico del lenguaje. esto es. al que podemos considerar como lenguaje específico. a través de la actividad vinculante del lenguaje. El desarrollo de las formas simbólicas esta dado para Cassirer los niveles siempre diferenciados que alcanza el lenguaje en el proceso de configuración del mundo. La objetividad con la que funciona la ciencia no va tanto por la posibilidad de conocer en profundidad sus objetos sino por cuanto es un tipo de objetividad pura en la medida en que ha reducido todo el problema del conocimiento a relaciones lógicas. es decir. Así el lenguaje abandona la lógica del sujeto-predicado por un simbolismo de las relaciones puras y una lógica puramente relacional. Cassirer distingue tres fases: pasa de ser copia (μιμεσις). ya que se sitúa en el espacio dialéctico. lo que trae consigo la abstracción. En esos estudios Cassirer revela que de esta manera el concepto científico no ha de ser entendido como una generalidad. que proceden de la percepción mítica intuitiva. a analogía (ἀναλογία). La generalidad del concepto no es una generalidad abstraída de lo común por semejanza. pues. Por un lado tenemos el lenguaje mímico. y esa simbolización de las cosas pasa a ser simbolización de las relaciones. nuestro pensamiento es siempre ya conceptual por cuanto consiste esencialmente en ordenar y relacionar (el pensamiento como logos. En esencia estas son tres fases atribuidas a la evolución del lenguaje evolución. sino una regla de lo singular. en el que no se diferencian realmente la palabra y la cosa a la que se refiere. . El concepto científico es pura función. como relacionalidad).

ha reubicado la analítica trascendental de Kant aproximándola a una analítica del lenguaje. tampoco deben tenerlos necesariamente. Al igual que Kant. Y esto porque su idea de configuración del mundo esta basado en la dialéctica de la relación sujeto-objeto. Así. tal como aparece en neokantismo y la fenomenología de inicios del siglo xx. procede desde la magia hasta la religión. Es cierto. lejos de cuestionar la positividad del conocimiento científico busca afianzarla de un modo histórico. por un lado. el cristianismo. denotar los lazos profundos que lo atan a la tradición metafísica. Su mirada hacia las otras formas de configuración del mundo como él dice de ellas. Cassirer nos dice que el mito. al parecer. y permite el paso del mito a la religión a través de la historización del mito y al proponer un nombre para Dios o dioses condicionando así su plasmación y objetivación en imágenes. En donde la cuestión del conocimiento ocupa la posición de primer grado. Cassirer. moviéndose hacia una racionalidad más explícita y pasando las religiones desde una fase mítica a una fase histórica — p. La filosofía de las formas simbólicas se nos planteó bajo la perspectiva del estudio y el análisis de las manifestaciones históricas de la cultura. En toda esta trama analítica el lenguaje siempre se nos presenta como síntesis. pero el problema es que permanece atado a la extrema valoración de la conciencia en tanto sujeto de conocimiento. que propone el mundo-de-frente como posición de la actividad de un sujeto. es por lo que debemos sospechar de sus análisis sobre el lenguaje. Hasta que por ultimo con la nominación se produce el paso al lenguaje lógico. Como resultado de una posición ( θήσις). Su análisis sostiene esta dialéctica incluso dentro de los niveles internos de las formas simbólicas. el lenguaje permite el paso de la magia al mito por medio de la articulación narrativa o cuasi-histórica (el nivel legendario). que esta perspectiva ya le ha llevado. Pero precisamente por ello por que la cuestión del conocimiento es lo único que le preocupa. en mucho. ha menester. ha sido un fracaso.IV Algunas conclusiones Hemos seguido a Cassirer hasta donde hemos podido.. más allá su maestro. En donde como ya se ha visto el lenguaje permea la posibilidad de indiferencia absoluta entre las formas. en donde fácilmente se resuelve por negación la otredad como no-YO. igualmente. Claro que Cassirer no nos habla del Yo. él tiene inicialmente en mientes dar con las pautas y condicionamientos del conocimiento. como resultado del Yo. Desde Wittgestein y Heidegger aprendimos que el lenguaje no es un únicamente un medio de comunicación y aún. que la constitución alegórica del lenguaje como piensa Cassirer . Si bien es cierto que la filosofía de las formas simbólicas no tienen en ningún sentido los propósitos de una crítica cultural y. Sin embargo la idea de una critica a la razón con las armas de una crítica de la cultura.e. pero en vez de ello nos habla de los problemas de espíritu como los principales problemas de la conciencia.

en donde sin el menor riego de exageración Cassirer todavía tiene aun mucho que decir.no corresponde necesariamente a la esencia del lenguaje ni como juego (Spiel) ni como acontecimiento (Ereignis). Pero lejos de desmerecer su investigación es preciso cotejarla con los problemas de la tradición metafísica misma. antes del gran boom lingüístico. von Humboldt se han dedicado a la cuestión del lenguaje. Un obrar así solo será productivo en la medida en que muestre los límites de tales estudios. . Después de todo se trata de una de las mas grandiosas investigaciones que después de W.