1.
LOS PROFETAS Y LOS LIBROS
PROFÉTICOS DEL ANTIGUO TESTAMENTO
• a) Los libros proféticos en el canon hebreo y cristiano
• En el canon hebreo
• Los libros proféticos (anteriores y posteriores) siguen a la Tôrāh,
por ser considerados una enseñanza o comentario de esta;
El libro de Daniel y las Lamentaciones se encuentran entre los
Escritos (Keṯuḇîm), debido, probablemente, a su origen tardío y a
su carácter de libros apocalíptico-sapienciales. El libro de Baruc
no se enumera en el canon hebreo.
• En los LXX y las versiones latinas
• se enumeran cuatro profetas mayores, llamados así por la
amplitud de sus escritos (Isaías, Jeremías con Lamentaciones y
Baruc, Ezequiel y Daniel) y doce profetas menores.
• En las versiones griegas y latinas
• Los libros proféticos aparecen al final del canon, después de
los libros sapienciales
corresponde a una interpretación cristiana de la Escritura:
preparar la venida de Cristo.
• b) Terminología con que se designa a los profetas
• En la Biblia hebrea existen principalmente tres términos para designar a
los hombres que Dios suscitaba de tiempo en tiempo para anunciar sus
designios de salvación o de condenación:
• “Nāḇî’”
• es el término más frecuente para designar a los profetas. Aparece 315
veces en la Biblia hebrea
• el sustantivo “nāḇî’” cubre un amplio campo de manifestaciones
proféticas:
• anunciar un mensaje de parte de Dios,
• entonar un himno de alabanza,
• interceder ante Dios,
• pronunciar una sentencia de condena por los pecados o de salvación, etc.
• etimología
• procede de la raíz hebrea “nb’” (anunciar, hablar), , significaría «mensajero»,
«nuncio», «el que anuncia un mensaje de parte de otro»
• deriva del verbo acadio “nāḇû’” (llamar, convocar; “nāḇî’um:” llamado),
«llamado», es decir «llamado por Dios», con lo que quedaría de manifiesto el
carácter sobrenatural de la vocación profética.
• “Rô’eh”
• participio presente de “rā’āh”, verbo que expresa la idea de «ver» con los
diversos matices que adquiere este vocablo (experimentar, constatar,
darse cuenta); indica, por tanto, el «vidente».
• El vocablo se aplica a los profetas solo 9 veces en la Biblia
• Este término, muy antiguo, cayó posteriormente en desuso, sustituido por
el más común “nabî’”. (1 S 9, 9).
• “Hôzeh”
• Sustantivo usado en la Biblia 17 veces , es sinónimo del vocablo anterior,
del que no es fácil distinguir el matiz diferencial.
• La raíz del verbo parece corresponder al sentido de «contemplar en
visión».
• Expresiones usadas para designar a los profetas,
• «hombre de Dios» ( “’îš’ĕlōhîm”), la más frecuente. Especialmente en
contextos que refieren milagros. Moisés (Jos 14, 6), Samuel (1 S 9, Samuel
(1 S 9, 6), Elías (1 R 17, 18.24) y Eliseo (2 R 4, 7…)
• «mensajero de Yahvé» (Is 44, 26; Ag 1, 13),
• «siervo de Yahvé» (2 R 9, 7; Am 3, 7; Za 1, 6),
• «hombre del espíritu» (Os 9, 7),
• En las versiones griegas,
• el sustantivo hebreo “naḇî’” encuentra su correspondiente en el
término προφήτηϛ, traducido al latín por propheta, de πρό-φημί,
«hablar en vez de», «ser portavoz de», o «también hablar ante
alguien».
• El sentido popular que tiene la palabra «profeta» de «predecir el
futuro» surge en época posterior, probablemente por influjo
cristiano, y es del todo secundario
• c) Institución del profetismo
• La promesa divina de suscitar profetas en el pueblo elegido
adquiere forma en Dt 18, 15-18.
• Deuteronomio 18:15 Yahvé tu Dios te suscitará, de en medio de ti, de entre tus
hermanos, un profeta como yo: a él escucharéis. 16 Es exactamente lo que tú
pediste a Yahvé tu Dios en el Horeb, el día de la asamblea, diciendo: "No volveré a
escuchar la voz de Yahvé mi Dios, ni veré más ese gran fuego, para no morir". 17 Y
Yahvé me dijo a mí: "Bien está lo que han dicho. 18 Yo les suscitaré, de en medio de
sus hermanos, un profeta semejante a ti, pondré mis palabras en su boca, y él les
dirá todo lo que yo le mande.
• Dios hace la promesa de comunicarse con su pueblo mediante los profetas.
• De este modo protege al pueblo elegido contra el peligro de imitar las prácticas
paganas de los cananeos (magia, adivinación, nigromancia) en cuyo país tenía que
habitar. Tales artes tenían que ser rechazadas por el pueblo de Israel, que debía
poner su confianza solo en Dios, consultando a los representantes por Él
establecidos.
• Aunque la promesa hace referencia a un profeta particular, el contexto (Dt 17-18),
que va especificando las instituciones que habían de dirigir la vida religiosa y civil
de Israel –judicatura, monarquía, sacerdocio–, sugiere que el pasaje se refiere a una
verdadera institución profética, gracias a la cual, Dios se comprometía a suscitar de
tiempo en tiempo profetas que guiaran el pueblo elegido.
• Conviene observar que, en la tradición de Israel, los verdaderos
profetas se afirmaron también por otros motivos:
• la clara conciencia de la llamada divina, como aparece en los relatos
biográficos o autobiográficos de vocación (cf. Jr 23, 21.32; 27, 15),
• la fidelidad a la tradición religiosa (Dt 13, 1-6),
la integridad de vida (característica de todos lo s grandes profetas),
el anuncio de la conversión a Dios a pesar de las contradicciones (cf.
Jeremías),
• la exhortación a vivir los deberes de justicia hacia los menesterosos (tema
del libro de Amós),
• los milagros que acompañaban la misión (sobre todo, en el caso de Elías y
Eliseo),
• el claro cumplimiento de lo anunciado (Oseas y Amós sobre la ruina de
Samaría; los profetas del siglo VII sobre la ruina de Jerusalén, etc.).
2. HISTORIA DEL PROFETISMO EN
ISRAEL
• a) Profetas anteriores a Samuel (s. XI)
• b) Profetas recientes no escritores
• Profetas individuales
• Asociaciones proféticas
• c) Profetas escritores
• Profetas de época asiria
• Época babilónica
• Pre exílicos
• Época persa.
• Época incierta
• d) Relación de los profetas con otras instituciones
(reyes y sacerdotes) y con los falsos profetas
• Profetas y reyes
• Profetas y culto
• Los falsos profetas
3. Naturaleza del profetismo en
Israel
• a) Origen divino de la profecía. La vocación profética
• El ministerio de los profetas no era hereditario. La vocación profética
provenía únicamente del querer de Dios, que se manifestaba al profeta
• Los profetas, por tanto, no actuaron por una inclinación personal o por
el deseo de promover el honor de Dios, sino porque Dios los había
elegido y puesto en ellos su palabra
• Este don profético fue recibido por personas de las más diferentes
condiciones
• En algunas ocasiones la acción de profetizar era esporádica,
transitoria, limitada a determinadas misiones
• b) El conocimiento profético
• No es fácil distinguir el modo en que los profetas recibían las
comunicaciones divinas
• A veces parece que se trata de una comprensión intelectual
• Otras veces, los profetas hablan de «visiones», término que parece indicar la
recepción de imágenes internamente, desconocidas con anterioridad
• c) La acción de Dios en los profetas
• La acción divina influía de modo eficaz e imperioso en la
actividad de los profetas, por lo que estos tenían una firme
convicción de que Dios hablaba por medio de ellos y de que
ellos eran sus enviados, sin que esto crease obstáculos a la
propia iniciativa.
• Por otra parte, la misión profética era a veces tan ardua que
en ocasiones surgía una rebelión del profeta ante Dios, un
rechazo a cumplir la misión encomendada
• Diferencia con los falsos profetas y videntes: estos buscan
enajenar las propias fuerzas espirituales por medios inusitados
(alucinógenos, música, danzas, etc. El fenómeno extático de
los profetas se verificaba espontáneamente, sin que se diera
una pérdida de las propias capacidades
• d) Medios de comunicación profética
• Formas expresivas
• . Se trata de términos (paz, pleito, mentira), fórmulas introductivas (así
dice Yahvé, escuchad la palabra de Dios), tiempos verbales (perfecto
profético) y figuras literarias (parábolas, nombres simbólicos, juegos de
palabras) que dan fuerza y realce al mensaje
• Oráculos
• Se trata de declaraciones solemnes que llevaban consigo una promesa
de salvación o un reproche de condena
• iban dirigida a las naciones vecinas, o al mismo Israel o a una persona
particular.
• Existen también los oráculos judiciales o procesales, cuyas formas de
pleito sirven para manifestar los motivos del castigo
• Acciones simbólicas
• Hacían palpable por medio de la analogía el mensaje revelado
• La vida misma de los profetas fue en ocasiones por designio divino
símbolo del mensaje profético. Es el caso del matrimonio de Oseas,
nombres que Isaías puso a sus hijos por mandato divino, etc
4. Los libros proféticos.
Características y composición
• a) Características de los libros proféticos
— Esos libros no contienen, generalmente, todo el ministerio del
profeta, sino solo parte de él
— En ocasiones falta el orden cronológico en la serie de profecías
— Al recoger por escrito discursos u oráculos pronunciados oralmente,
de modo exhortativo o recriminatorio, a veces, con la existencia de
diálogos. Se introduce por eso un cambio de locutor sin anuncio previo
— La naturaleza parcial de la revelación hecha a los profetas, por lo que
ofrecen enseñanzas o imágenes no acabadas
—los profetas no siempre entendían plenamente el significado de las
revelaciones,
—Uso de números, expresiones, acciones y nombres simbólicos
—Uso de indicaciones cronológicas dadas de modo vago
—La fala de perspectiva de las palabras proféticas, pudiendo referirse a
dos o más realidades que se compenetran
• b) La formación de los libros proféticos
• El proceso de formación complejo, pues la predicación profética fue
sometida a un proceso de transmisión oral y escrita que prolongó su
validez ante las nuevas circunstancias, especialmente, la caída del
reino del Norte, la destrucción de Jerusalén, el regreso del exilio y la
transformación operada por el adviento del poder greco-macedónico
• Se pueden suponer tres etapas:
• Una primera etapa, fundamentalmente oral, habría agrupado unidades
literarias individuales formando colecciones de oráculos
• consignación gradual por escrito
• Por último, el proceso de escritura de los oráculos estuvo sometido a las
vicisitudes propias de las tradiciones textuales. Diferencias entre el texto
masorético, LXX, versiones griegas y latinas, y Qumram
5. Temas teológicos principales de los
libros proféticos
• a) Fidelidad a los principios religiosos
• El profetismo está íntimamente vinculado a la vida y destino del pueblo de Israel.
Los profetas, suscitados por Dios, tuvieron, por su parte, la misión de dar a conocer
en toda su pureza la ley y los designios de Dios a sus contemporáneos. Fueron
enviados, en una palabra, para exhortar y mantener al pueblo en la fidelidad a la
alianza contraída con Yahvé en el Sinaí y predecir los tiempos mesiánicos
• Monoteísmo: la exhortación a la fe en un único Dios, Yahvé, el Dios de Israel.
• los profetas proclaman soberano absoluto de la creación
• Un Dios que había querido entrar en relación especial con el pueblo de Israel,
estableciendo una alianza
• Al que había que adorar y rendir un culto exterior e interior digno de la majestad
divina
• Los profetas lucharon denodadamente por instaurar esta verdad en la vida del
pueblo, combatiendo el sincretismo religioso y la idolatría
• La predicación de los profetas en contra de la alianza de Israel con otros pueblos
radicaba precisamente en esto: en las exigencias de fidelidad a Yahvé por parte de
Israel
• Exigencias ético morales: Misión de índole religiosa
• defender los derechos de Dios, de la que nacía un flujo profundo que
impregnaba toda la vida del pueblo de Israel, en sus dimensiones político-
sociales y en relación a las demás naciones
• se hacía así eco de los preceptos enunciados por la ley mosaica,
enfatizando la importancia de la interiorización, es decir, la necesidad de
acompañar los actos externos con la pureza de corazón (Is 2, 16-17; Ez
11, 19; 36, 26). Algunos profetas insistieron especialmente en la
responsabilidad personal, como fueron Jeremías y Ezequiel
• Debido a esta misión ético-religiosa, los profetas se vieron urgidos a
advertir al pueblo que la infidelidad a las obligaciones contraídas con Dios
traería sobre ellos el castigo
• Insisten en la importancia de la conversión de corazón, señalando que la
misericordia de Dios no tiene límites
• Pero no basta una conversión formal, basada en el culto exterior: lo que
agrada a Dios es el culto interior, manifestado en la obediencia y
docilidad a sus mandatos
• De aquí surge el tema del resto de Israel, Israel, por sus pecados e
impenitencia, será castigado; pero de la nación, purificada, saldrá un
resto, del que renacerá el nuevo Israel
• b) El mesianismo
• los profetas, inspirados por Dios, dirigieron a menudo su
mirada hacia el futuro, vislumbrando la figura del Mesías y del
reino mesiánico, en el cual se habían de cumplir cabalmente
las promesas dadas por Dios
• No siempre aparece claramente distinguidos los diversos
momentos de la realización de la esperanza mesiánica,
unificándose muchas veces la alegría del regreso del destierro
con la instauración del reino del Mesías y con la etapa final
caracterizada por el establecimiento de unos nuevos cielos y
una nueva tierra.
• El mesianismo fue iluminado desde muchas perspectivas, y su
plenitud resalta a la luz de la revelación neotestamentaria
• c) Los profetas a la luz del Nuevo Testamento
LOS ESCRITOS
• Laa tercera parte del canon Hebreo contiene los escritos
(Ketubim). la terminología cientfica la designa a veces
con el término hagiógrafos, de derivación griega. Esta
parte del canon tiene contornos menos definidos de las
dos anteriores. Contiene escritos de carácter diverso,
cuya característica común consiste en el fondo que no
son parte de las otras dos partes.
• La secuencia de los libros oscila también en la tradición
hebrea. En el caso del libro de Rut, a veces se
encuentra al principio de la lista de los libros; otras
veces son las crónicas las que inician esta lista.