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Filosofía Política de Rousseau: Libertad y Estado

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Temas abordados

  • Pedagogía,
  • Naturaleza del gobierno,
  • Voluntad general,
  • Soberanía,
  • Desarrollo del niño,
  • Estado de debilidad,
  • Crítica a Locke,
  • Necesidades humanas,
  • Antropología,
  • Rousseau
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  • Pedagogía,
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  • Desarrollo del niño,
  • Estado de debilidad,
  • Crítica a Locke,
  • Necesidades humanas,
  • Antropología,
  • Rousseau

LA FILOSOFÍA POLÍTICA DE J. J.

ROUSSEAU
(1712-1778)
Fue crítico con el pensamiento político y filosófico
desarrollado por Hobbes y Locke. Para él, los sistemas
políticos basados ​en la interdependencia económica y el
interés propio conducen a la desigualdad y al egoísmo.
A través de El contrato social, hizo surgir una nueva
política.​Esta nueva política está basada en la voluntad
general, y en el pueblo como depositario de la soberanía.
Expone que la única forma de gobierno legal será aquella de
un Estado republicano, donde todo el pueblo legisle. Por ello
se dice que fue el padre de la democracia.
 La existencia del mal es posiblemente la
fuente de las preocupaciones para
Rousseau.
 Rousseau afirmó que el mal no está en la
NATURALIS naturaleza humana.
MO  La naturaleza humana es buena, pero
adviene en un estado de debilidad y
miseria. Los individuos, para salir de su
debilidad buscan dominar a otros.
La naturaleza humana, real y verdadera, no está clara.
Dentro de cada uno de nosotros hay impulsos, instintos,
espontáneos (naturales).

Los sentimientos y deseos surgidos de las necesidades


primarias biológicas del hombre, son las que nos dan,
según Rousseau, la imagen real del hombre natural.

La espontaneidad es la clave para encontrar la senda


perdida de la naturaleza.

Rousseau lo demuestra contraponiendo los impulsos y


movimientos espontáneos con las normas y costumbres
sociales.
Rousseau y la pedagogía

 Rousseau fue inspirador de ideas pedagógicas,


mismas que fructificaron en la Modernidad.
 En primer lugar la tarea educativa como
facilitadora, el desarrollo espontáneo y libre; la
adecuación de los contenidos instructivos a las
exigencias de los periodos evolutivos del niño;
la importancia concedida a la actividad y a la
experiencia en el proceso de aprendizaje; la
motivación del interés.
Antropología  Sus ideas imprimieron un giro copernicano a
la pedagogía centrándola en la evolución natural del niño y en
y pedagogía materias directas y prácticas, y sus ideas políticas influyeron en
gran medida en la Revolución francesa.
 Con su pedagogía, el autor pretendía mostrar la “bondad
natural del hombre”, y mostrar como los vicios y el mal son
ajenos a su constitución, se introducen desde fuera a los
hombres y progresivamente los corrompen.
 Existe mucha relación entre las reflexiones antropológico-
filosóficas y el discurso pedagógico.
 En el pensamiento de Rousseau la cuestión antropológica se
resuelve en clave política y educativa.
 Rousseau se preguntaba:
“cuál es la naturaleza del gobierno capaz de formar al pueblo
más virtuoso, más ilustrado, más sabio, en definitiva, el mejor
tomando la palabra en su sentido más amplio”
 La respuesta la da en El contrato social. Ahí, se planteaba la
reforma de la sociedad, misma que implicaría la progresiva
(re)implantación del orden natural en la civilización, es
decir la “renaturalización” de la cultura, que supondría la
auténtica emancipación del hombre.
EL CONTRATO SOCIAL
 En 1762, Jean-Jacques Rousseau publicó una
de sus obras maestras: “El contrato social: o los
principios del derecho político”. Se trata de
una obra de la filosofía política en la que
Rousseau habla sobre la igualdad y la
libertad de todos los ciudadanos dentro de un
Estado formado por medio de “un contrato
social” entre los que lo componen.
 Para Rousseau la condición de la libertad es inherente a la
humanidad, pero la implicación de que todas las
interacciones sociales con posterioridad al nacimiento
implica una pérdida de libertad, voluntaria o
involuntariamente. Como él mismo dijo: "El hombre nace
libre, pero en todas partes está encadenado".
La libertad  Precisamente de esa consideración viene el hecho de que
el hombre no es libre. Aristóteles ya definió en
la Política que el hombre es un animal social, y por lo
tanto está supeditado a la sociedad a la que pertenece.
Debe acatar una serie de leyes y normas, pues al juntarnos
perdemos nuestra libertad al limitarnos con los demás
En su pensamiento político, Rousseau descarta que el vínculo se halle en
la fuerza o la sumisión, sino que por el contrario, los hombres
voluntariamente renuncian a un estado de natural inocencia para
someterse a las reglas de la Sociedad
Para Rousseau, el hombre primigenio (el que estaba en el estado de
naturaleza) es un ser sin maldad, en el que predominan dos sentimientos
básicos: el amor de sí, es decir el instinto de autoprotección, y la piedad
(repugnancia por el sufrimiento ajeno), pero a medida que va creciendo la
población se van juntando grupos, esa unión crea falsas necesidades, y
cuanto más tiene el hombre más desea, y ciertas personas acumulan
riquezas.
 Rousseau diferencia entre «estado de naturaleza» (estado
natural) y «estado social», con el fin de «distinguir lo que
hay de originario y lo que hay de artificial en la naturaleza
actual del hombre», pues «en tanto no conozcamos al
hombre natural es vano que pretendamos determinar la

El estado de ley que ha recibido o la que mejor conviene a su estado»

naturaleza
 Importa mucho reparar en que el «estado de naturaleza»
(y los conceptos correlativos de «hombre natural»,
«libertad natural», etc.) no designa una situación fáctica y
empírica, un hecho histórico que se considera con
nostalgia y al que se desearía retornar.
El «estado natural», escribe Rousseau, es «un estado
que no existe ya, que acaso no ha existido nunca, que
probablemente no existirá jamás, y del que, sin embargo,
es necesario tener conceptos adecuados para juzgar con
justeza nuestro estado presente».

El «estado de naturaleza» es, pues, un concepto o


categoría con la cual y desde la cual poder comprender la
génesis y la condición de posibilidad de la sociedad, y
con relación a ese ideal de naturaleza y de libertad
humanas poder enjuiciar y valorar el estado presente y
habilitar teóricamente la reestructuración de un nuevo
orden social que permita y realice lo que el hombre tiene
que llegar a ser porque lo es por su «naturaleza».
Por el contrario, el «estado
social» designa la real situación presente
en la que, al vivir en sociedad (en
determinado orden y estructura social), el
hombre se hace malo, está movido por el
insaciable egoísmo (deviene «hombre
artificial») y rige la injusticia, la opresión
y la falta de una auténtica libertad.

El problema antes indicado se reduce,


pues, a comprender el tránsito del
«estado de naturaleza» al «estado
social».
El verdadero contrato social, para Rousseau es un contrato de libertad.
Pero ello no significa, en modo alguno, que en el orden social y
político establecido por el contrato social no haya y tenga que haber
sumisión y obligatoriedad de la ley. El carácter genuino del problema
está precisamente en el sentido de la sumisión a la ley y en el sentido
de la libertad.
En efecto, «el problema fundamental del cual el contrato social da la
solución» –escribe Rousseau– es «encontrar una forma de asociación
El contrato social […] por la que cada uno, uniéndose a todos, no obedezca, sin

para Rousseau embargo, más que a él mismo, y permanezca tan libre como antes» (El
contrato social, libro I, cap. VI).
En el contrato social rousseauniano, por el que se pasa de una libertad
«natural» a una libertad «civil y política», se da una voluntaria y libre
alienación, una desposesión de lo que pertenece al «hombre natural»,
pero no en favor de una voluntad individual, sino en favor de toda la
comunidad, viniendo así a crear una unión social perfecta, cuya
expresión y principio rector es la voluntad general.
Los hombres no se someten sino a la ley que ellos mismos se han
dado. El sometimiento a la ley lo es a ellos mismos, que libre y
racionalmente se han impuesto la ley. Con ello, los hombres han
pasado de un «estado natural» y de necesidad, a un estado basado en
la razón y fruto de la libertad, estando semejante comunidad social
muy por encima del «estado de naturaleza».

El contrato social «Al darse cada uno a todos los demás no se da a ninguno en particular
y, como no existe ningún miembro de la comunidad sobre el que no se
para Rousseau gane el mismo derecho que a él se le permite sobre uno mismo, así
cada uno recobra lo que entrega en la misma medida, y recibe, al
mismo tiempo, una fuerza mayor para afirmarse a sí mismo y
mantenerse en lo que es y en lo que tiene».
En este nuevo orden social racional y libre será posible erradicar el
mal moral y la injusticia.
 Rousseau otorga al hombre en el estado de naturaleza una
condición pacífica y feliz, de la que es arrancado porque no
puede hacer frente a los obstáculos por sí solo.
 En este pensamiento se opone tanto a Hobbes como a Locke.
Del primero Rousseau rechaza su concepción de un estado de

Diferencias guerra primitivo –homo homini lupus- y las consecuencias que


de él se derivan (el carácter obligatorio del contrato social para
escapar de una situación de terror)-
 Del segundo, no admite su concepción de la propiedad privada
como un derecho natural porque así quedaría justificada la
desigualdad.
 La obra comprende cuatro libros, aunque hay autores que
piensan que es una obra inacabada. El primer libro
establece la tesis de que los hombres nacen libres e iguales,
aunque enfatiza que el pacto social es lo que iguala a
PRIMER todos. Rousseau hace referencia al estado originario de
LIBRO los seres humanos, donde la familia era “el primer modelo
de la sociedad política”, y distingue entre tres tipos de
libertades: la libertad natural, la libertad civil y la
libertad moral.
El segundo libro se ocupa de la “voluntad general”.
Según Rousseau, el ejercicio de esta voluntad es lo que
se llama “soberanía”. Es el momento en el que el
pensador concede al pueblo la potestad de mandar
sobre la nación. En ella establece que el fundamento
SEGUNDO legítimo de la sociedad reposa en un contrato que liga al
LIBRO pueblo consigo mismo. Rousseau opone “lo que puede
ser”, entendido como la justicia como norma; a “lo que
es”, es decir, el derecho. El autor demuestra cómo el
pueblo constituye el único origen posible de un gobierno
legítimo que pueda mantenerse y perdurar muchos años.
TERCER LIBRO

El tercer libro trata de las diferentes formas de gobierno que


pueden existir. Rousseau concluye que el gobierno no es otra
cosa que “el ejercicio legítimo del poder ejecutivo”. Es muy
crítico respecto a la extensión y poderes que puede alcanzar
el ejecutivo, ya que para él: “Cuanto más crece el Estado, más
disminuye la libertad”. Además, establece cuáles son
las características básicas de un buen gobierno.
CUARTO LIBRO

 Por último, el cuarto libro habla de la bondad humana y la rectitud de


los hombres de a pie. Destaca la habilidad de aquellos sin
preocupaciones para resolver los problemas y hace una larga reflexión
sobre la historia de Roma. Como colofón final, ataca a la religión
cristiana, ya que la entiende como algo incompatible con la república.
Rousseau aboga por profesar una religión completamente civil, en
lugar de las creencias de la Iglesia.
La religión civil
Rousseau empleó el término «religión civil», dentro del capítulo VIII del Libro Cuarto de El Contrato Social, para
contraponer los valores religiosos establecidos por el cristianismo a aquellos que debían prevalecer en los
ciudadanos de un Estado para permitir la perdurabilidad del pacto social, impuestos por el soberano y garantes de la
cohesión social:
Hay según esto una profesión de fe meramente civil, cuyos artículos puede fijar el soberano, no precisamente como
dogmas de religión, sino como sentimientos de sociabilidad, sin los cuales es imposible ser buen ciudadano ni fiel
súbdito. Sin poder obligar a nadie a creerlos, puede desterrar del estado a cualquiera que no los crea; puede
desterrarle, no como impío, sino como insociable, como incapaz de amar con sinceridad las leyes y la justicia
De esta manera la práctica de una religión así dada, permitiría la creencia personal del individuo pero sin renunciar
a su estatus de ciudadano sino, incluso, exaltando sus deberes como tal. Para ello, deberán establecerse ciertos
dogmas que permitan tal equilibrio:

 La existencia de Dios
 La creencia en una vida venidera.
 La recompensa de la virtud y el castigo del vicio.
 La exclusión de la intolerancia religiosa

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