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PSICOPATOLOGIA DE LA PERCEPCION

Y LA IMAGINACION
ENGAÑOS PERCEPTIVOS
ENGAÑOS PERCEPTIVOS

 Se produce una experiencia perceptiva nueva, sin percepto real


externo.

 Que suele convivir con el resto de percepciones reales

 No se fundamentan en “estímulos” existentes fuera


– Alucinaciones,
– Algunas pseudo-percepciones o imágenes anómalas
ALUCINACIONES

 Constituyen los trastornos más característicos de la psicopatología


de la percepción y la imaginación, Su presencia determina TMG y
es uno de los síntomas de trastorno mental por excelencia.

 Algunas personas sanas pueden experimentarlas en ciertas


situaciones pueden ser provocadas bajo condiciones estimulares
especiales y aspectos culturales, religiosos .Históricamente han
constituido incluso un objeto de deseo.
EL CONCEPTO DE ALUCINACION

Las alucinaciones son difíciles de entender y explicar:


lo que el clínico llama alucinación es una experiencia sensorial normal para
el paciente.
La primera definición se atribuye a Esquirol (1832):
“ En las alucinaciones todo sucede en el cerebro (en la mente). (...) La
actividad del cerebro es tan intensa que el visionario, la persona que
alucina, otorga cuerpo y realidad a las imágenes que la memoria recuerda
sin la intervención de los sentidos” (citado en Slade y Bentall, 1988,).
Unos años más tarde, en 1890, Ball, psiquiatra de la escuela francesa,

ofrecería una definición mucho más concreta de los fenómenos


alucinatorios, ya que simplemente los conceptualizó como «percepciones
sin objeto»

Esta definición sigue manteniéndose hoy en muchos textos.

A su amparo surgieron multitud de modelos y teorías explicativas que


tienen en común la insistencia en los aspectos perceptivos de la
alucinación("falsa percepción").
lidades
objetivas
)
 y
 es
pacialidad (aparecen en el es
pacio objetivo exterior y
 no en
LOS PLANTEAMIENTOS PERCEPTUALISTAS HAN RECIBIDO
CRÍTICAS:

 El paciente que alucina distingue perfectamente entre su


imaginación y sus experiencias alucinatorias.

 Se trata de una conceptualización incompleta: No hace referencia


al aspecto de la conciencia. Autores como Reed, consideran que el
atributo esencial de las alucinaciones es la convicción de realidad
de la experiencia que mantiene el individuo.

 Se trata de una conceptualización inexacta y contradictoria: Si las


condiciones necesarias para la percepción son la presencia de un
objeto además de una estimulación sensorial adecuada, las
alucinaciones no pueden ser clasificadas de percepciones.
Más recientemente, pero también dentro de esta misma línea
perceptualista, encontramos la definición que propone
Scharfetter:
Se diagnostica la presencia de alucinaciones (pseudopercepciones)
cuando alguien oye, huele, saborea o siente corporalmente algo en lo
que los demás no pueden reconocer fundamento objetivo alguno. (...)
Las alucinaciones son una modalidad de experiencia próxima a la
percepción sensorial. (Scharfetter,1977).
 Lo mismo sucede en uno de los más prestigiosos textos actuales de
psiquiatría, el Oxford Textbook of Psychiatry:

“ Una alucinación es un percepto que se experimenta en ausencia de


un estímulo externo a los órganos sensoriales, y con una cualidad
similar a la de un percepto verdadero”
(Gelder y cols., 1989).

 Y como era de esperar, incluso los actuales manuales de diagnóstico


de los trastornos mentales, de la American Psychiatric Association,
son claramente deudores de la definición de Ball:
“ Percepción sensorial sin estímulo externo del receptor
correspondiente ”
(APA, 2000).
Frente a este tipo de planteamientos que, sin duda, son los más
extendidos dentro de la historia de la psicopatología, se encuentra un
segundo grupo de definiciones que subraya, en cambio, la importancia
ya señalada por Esquirol de la «convicción íntima» frente a los
componentes sensoriales.
En este contexto, la alucinación sería fundamentalmente un fenómeno
de creencia, de juicio, y por tanto debería ser considerada como un
trastorno de naturaleza intelectual
Enfatizan dos aspectos de la creencia alucinatoria:

1. La creencia de que se percibe algo (juicio psicológico).

2. La creencia de que lo que se percibe es real (juicio de realidad).

Estos aspectos, permiten distinguir entre:


 Alucinación psicopatológica.
 Alucinación experimental: Alteración del juicio perceptivo o
psicológico pero no del juicio de realidad.

Choca con la constatación de que el sujeto, cuando recuerda su


alucinación, la recuerda siempre con carácter perceptivo
("yo escuchaba", "yo veía").
Un tercer grupo lo constituyen los que consideran, siguiendo a Esquirol,
que la alucinación es una alteración tanto de pensamiento como de
percepción ⇒ "Postura Mixta".

Un representante: Marchais: "Percepciones sin objeto que implican la


convicción del paciente".

Todos estos planteamientos se enmarcan dentro de la psicopatología de


corte psiquiátrico tradicional y, como es lógico, quedan relativamente
alejados de la investigación psicológica y sus diferentes modelos o
perspectivas, las cuales, dicho sea de paso, se han interesado muy poco
por las alucinaciones, como afirman Slade y Bentall (1988).
Horowitz (1975): ofrece una visión diferente de la tradicional que, adoptando un
esquema típico del modelo del procesamiento de la información, intenta estructurar
los aspectos involucrados en el fenómeno alucinatorio, sobre la base de anomalías
en 3 procesos de conocimiento: codificación, evaluación y transformación.
Las alucinaciones son imágenes mentales que
1. Se producen en forma de imágenes,
2. proceden de fuentes internas de información,
3. son evaluadas, incorrectamente, como procedentes de fuentes externas de
información,
4. habitualmente, se producen como una intrusión.

Cada uno de estos cuatro constructos hace referencia a un grupo diferente de


procesos psicológicos, aunque en su conjunto configuran una única experiencia
(Horowitz, 1975, p. 790).
Mucho más recientemente y también, desde una perspectiva cognitiva,

Slade y Bentall, proponen una conceptualización comprensiva de las


alucinaciones a la que llaman "Definición De Trabajo":

“ La alucinación es una experiencia similar a la percepción que:

a) Ocurre en ausencia de un estímulo apropiado,

b) tiene toda la fuerza e impacto de la correspondiente percepción


real,

c) no es susceptible de ser dirigida ni controlada voluntariamente por


quien la experimenta".
(Slade y Bentall, 1988).
Estos 3 criterios permiten establecer diferencias entre las alucinaciones y otras
experiencias similares.

Criterio a): Util para diferenciar entre ilusión y alucinación, (estímulo


apropiado). La persona que experimenta una alucinación se
encuentra en un mundo pleno de estímulos sensoriales, pero, entre
ellos, no se encuentra el que da origen a la alucinación.

Criterio b): Para diferenciar entre alucinación y pseudoalucinación.


El que alucina tiene la convicción de que lo que experimenta es real
y, externo y objetivo.
Bentall cataloga ésta convicción como "ilusión de la realidad".
Criterio c): Distingue entre alucinación y otra clase de imágenes mentales
vívidas. Esta falta de control sobre las alucinaciones es lo que
hace que el sujeto las viva con miedo y angustia.
Se trata de un criterio que no es exclusivo de las alucinaciones
(delirios, ideas obsesivas, imágenes parásitas).

En conclusión, el planteamiento conceptual del que parten Slade y Bentall


es, como ellos mismos han señalado, «de trabajo», es decir, que
debe servir como punto de partida para la investigación y la
delimitación de qué debemos entender y qué no por alucinación.
Es evidente que la consideración de los tres criterios enunciados (y no de
cada uno de ellos por separado) debe ser tomada como una
condición necesaria, pero tal vez no suficiente, para definir una
experiencia mental como alucinatoria.
CLASIFICACIÓN DE LAS ALUCINACIONES
1. SEGÚN SU COMPLEJIDAD
• Elementales.

• Complejas.
2. SEGÚN SUS CONTENIDOS
• Miedos, deseos, recuerdos, experiencias anteriores, etc.

• Contenidos culturales y/o religiosos.

• Situaciones vitales especiales: reclusión, conflictos, etc.

• Relacionadas con los contenidos de los delirios o de otras psicopatologías.

3. SEGÚN LA MODALIDAD SENSORIAL


• Auditivas.

• Visuales.

• Táctiles o hápticas.

• Olfativas.

• Gustativas.

• Somáticas o viscerales.

• Cinestésicas o de movimiento.

• Multimodales o mixtas.

4. VARIANTES FENOMENOLÓGICAS DE LA EXPERIENCIA ALUCINATORIA


• Pseudoalucinaciones.

• Alucinaciones funcionales.

• Alucinaciones reflejas.

• Autoscopia.

• Alucinaciones extracampinas.
CLASIFICACIÓN DE LAS ALUCINACIONES
1. Complejidad versus Simplicidad.
 Elementales: impresiones difusas, sencillas e indiferenciadas como
ruidos, luces, zumbidos, relámpagos, etc.

 Complejas o formadas : percepción de cosas concretas como voces,


personas, animales, escenas, etc.

tener en cuenta un criterio adicional: cuanto menos formadas están las


alucinaciones, más probable es que se deban a causas bioquímicas,
neurofisiológicas o neurológicas, y menos a trastornos mentales
como la esquizofrenia.

Por lo tanto, dado que la incidencia de esquizofrenia es significativamente


menor que la de los muchos trastornos causados por anomalías bioquímicas,
neurológicas o neurofisiológicas, no es de extrañar que las alucinaciones
elementales sean más frecuentes que las complejas.
2. Temas o Contenidos.
 Miedos, deseos, recuerdos, experiencias anteriores, etc.
 Contenidos culturales o religiosos.
 Situaciones vitales especiales: reclusión, conflictos, etc.
 Relacionadas con los contenidos de los delirios o de otras patologías.

3. Modalidad sensorial:
Las dos modalidades sensoriales en las que con más frecuencia se experimentan
fenómenos alucinatorios son la auditiva y la visual.
Pero también se pueden darse en las restantes modalidades . Alucinaciones táctiles
o hápticas, cenestésicas (somáticas o viscerales), cinestésicas o de movimiento,
gustativas y olfativas.
Además, las alucinaciones pueden presentarse en una sola modalidad sensorial, o
en más de una (alucinaciones multimodales o mixtas),

Por último, no hay ninguna modalidad que sea exclusiva de ningún trastorno en concreto, pero
pueden servir de guía algunas indicaciones: las alucinaciones visuales suelen alertar de un
síndrome orgánico cerebral, mientras que las auditivas son más comunes en la esquizofrenia y
otras psicosis funcionales (Gelder y cols., 1989).
Modalidades sensoriales de alucinación que aparecen más frecuentemente según diversos
trastornos (modificado de Ludwig, 1986)
MODALIDAD SENSORIAL

Auditiva Visual Táctil Gustativa Olfativa Mixta


TIPO DE TRASTORNO

Auras epilépticas (lóbulo temporal) ** ** * * * *

Delirium ** ** ** 0 0 **

Alucinosis alcohólica ** * * 0 0 0

Tumor cerebral ** ** 0 0 * *

Trastorno paranoide ** * 0 0 0 0

Esquizofrenia ** ** * * * **

Manía ** * * 0 0 *

Depresión mayor ** * 0 0 * *

Drogas 0 ** * 0 0 *

Histeria (Tr. Conversión) ** ** * 0 0

**: frecuente; *: ocasional; 0: raro.


A. Alucinaciones auditivas: Las más comunes son las verbales.

• Pueden ir desde las alucinaciones más elementales o "acoasmas " (pitidos,


ruidos, cuchicheos).

• hasta alucinaciones más estructuradas , estas voces alucinatorias fueron


denominadas «fonemas» por Wernicke a comienzos de este siglo.
(palabras con significado).

El individuo puede asociarlas a voces familiares o desconocidas; pueden tener un


tono imperativo que el paciente se ve obligado a cumplir, o simplemente pueden
consistir en voces que comentan las acciones del paciente; pueden hablar en
tercera persona o adquirir el carácter de diálogo o conversación entre dos o más
personas; pueden tener una duración breve o estar produciéndose de manera
continua o casi continua; y finalmente, su contenido puede ser terriblemente
amenazador o, por el contrario, amigable.
Una forma especial de alucinación auditiva es el denominado;

• "Eco del pensamiento" : El paciente oye sus propios pensamientos


expresados en voz alta a medida que los piensa.
• "Eco de la lectura" : El sujeto oye la repetición de lo que está leyendo.
• "Alucinaciones imperativas" : Cuando las voces dan órdenes.
En la depresión mayor, psicosis exógenas y estados orgánicos.
• "Alucinaciones en segunda persona" : "Vas a morir", "Eres un cobarde".
Típicas de la depresión (desdeñosas).
• "Alucinaciones en tercera persona" : "Es homosexual", "No sabe hablar".
En esquizofrenia (El esquizofrénico a veces protesta contra las voces, lo que
no ocurre con el depresivo).
• "Alucinosis alcohólica" : Estados orgánicos.
B. Alucinaciones visuales:
Unas veces se trata de imágenes puramente elementales, denominadas
fotopsias o fotomas (Scharfetter, 1977) y que consisten en destellos,
llamas, círculos luminosos, etc., bien inmóviles, bien en continuo
movimiento.

En otras ocasiones las alucinaciones visuales son complejas


(figuras humanas, escenas de animales conocidos o fabulosos, etc.).

Pueden tener un tamaño natural o presentar un tamaño reducido


(alucinaciones liliputienses —las cuales suelen ser experimentadas con
agrado—) o gigantesco (gulliverianas).

Estas experiencias no hay que confundirlas con la micropsia ni con la


macropsia,
• Las alucinaciones visuales poseen cierta perspectiva “se experimentan con
mayor realismo”.

• Cuando están intensamente coloreadas, se acompañan de un tono afectivo


de exaltación o euforia (en delirios místicos en estado de éxtasis) o tono
afectivo pasional(en delirios eróticos).

• A veces aparecen en forma de visiones escénicas. Son típicas las visiones


religiosas del infierno o de la crucifixión (en estados confusionales y en los
delirios tóxicos).

Una variedad de experiencia alucinatoria visual poco usual:

• Fenómeno de autoscopia (Doppelgänger)⇒ Verse a sí mismo como un


doble reflejado en un cristal ("imagen del espejo fantasma").
• En la autoscopia negativa ocurre lo contrario:
El paciente no se ve a sí mismo cuando se refleja su imagen en un
espejo (en estados orgánicos como la epilepsia del lóbulo temporal,
en esquizofrenia suelen tomar la forma de pseudoalucinaciones.).

• las alucinaciones visuales son más características de los estados


orgánicos agudos con pérdida de conciencia, como en el delirium
tremens, en el que la alucinación más frecuente es la de ver toda
clase de animales repugnantes, vivenciándolo con verdadero terror, y
por supuesto en los estados producidos por los alucinógenos, con
todo el despliegue visual que provocan estas drogas.
C. Alucinaciones olfativas:
Poco frecuentes (A veces se toman como alucinaciones lo que en realidad son
ilusiones interpretadas de un modo delirante por el sujeto).

• Pueden darse en la depresión, en la esquizofrenia, en la epilepsia (aura) y


en otros estados orgánicos como lesiones en el uncus del lóbulo temporal.

• Los sujetos que las sufren dicen "oler" algo extraño, casi siempre
desagradable.

• Pueden atribuir la procedencia de los olores al mundo exterior (los juzgan


como una agresión o persecución). Otros, mantienen que los producen ellos
mismos.

• Lo más común es que aparezcan conjuntamente con alucinaciones


gustativas.
D. Alucinaciones gustativas
Perciben gustos desagradables (podrido, excrementos) y las atribuyen tanto
a una fuente exterior como a su propio cuerpo. Poco frecuentes.
• En diversos trastornos (histeria, alcoholismo crónico, epilepsia del lóbulo
temporal, episodios maníacos, etc.), si bien son más típicas de la
esquizofrenia, las depresiones graves y los estados delirantes crónicos.

• Pero también pueden sugerir epilepsia del lóbulo temporal, irritabilidad del
bulbo olfatorio e incluso un tumor cerebral.

• Si ocurren en la esquizofrenia es habitual que se acompañen del delirio de


ser envenenado.

• También puede darse el caso de que el paciente se queje de que lo que


come no tiene gusto a nada o de que sabe desagradable (lo que también
puede ocurrir en la depresión).
E. Alucinaciones táctiles o hápticas:
Pueden manifestarse en cualquier parte del cuerpo. Los pacientes se
sienten tocados, pellizcados, manoseados, quemados.

 Se dividen en:
1. Activas: El sujeto cree, por ejemplo, que ha tocado un objeto
inexistente; suelen ser muy poco frecuentes, observándose
especialmente en los delirios tóxicos, como sucede en el delirium
tremens, en el que el enfermo experimenta la sensación de que
toca insectos, hilos, etc.

2. Pasivas: El paciente cree que alguien o algo le agarra, le toca, le


quema, le sopla, le pincha, le estrangula, le corta, etc., y tales
sensaciones pueden acompañarse o no de dolor.
 Diversas modalidades:

1. Térmicas: Percepción anormal y extrema de calor o frío.

2. Hídricas: Percepción de fluidos (toda la sangre me está cayendo por las


piernas, y tengo el pecho lleno de agua)

3. Sensaciones de hormigue o parestesias, pueden tener un claro origen orgánico,


pero que el paciente explica de un modo delirante; y aquellas en las que el
paciente tiene la falsa sensación de haber sido tocado por algo, incluida la
estimulación genital. Así, un paciente señalaba: «Voy por la calle y si alguien
me mira entonces pellizca mis testículos...; no lo puedo evitar». Se dan con
más frecuencia en la esquizofrenia..

4. Una forma específica: la formicación: sensación de que pequeños animales o


insectos reptan por debajo o encima de la piel. También se han catalogado
como delirios dermatozoicos, zoopáticos o enterozoicos. Característicos de
estados orgánicos como la abstinencia del alcohol o la psicosis cocaínica.
F. Somáticas o viscerales (cenestésicas):
• Se incluyen aquí alucinaciones que remiten a sensaciones peculiares que el paciente
considera como procedentes casi siempre del interior de su propio cuerpo, o que afectan a sus
órganos internos y externos (por ejemplo, los genitales), o a sus miembros más distales
(brazos, manos, cabeza, piernas, pies).

Así, por ejemplo, un paciente puede decir que las venas se le salen, se le enrollan y se le
hacen una burbuja, o manifestar sensaciones de estar petrificado, disecado, vacío, hueco, de
sentir que por dentro es de oro, de piedra, que su cuerpo o partes de él se están deformando o
desfigurando, o cambiando de forma o de tamaño, que sus genitales se han reducido, etc.

• Suelen estar presentes en la esquizofrenia junto con todo tipo de delirios bizarros.

• Una variante poco frecuente de alucinación somática visceral es la que se asocia a los delirios
zoopáticos, en los que el paciente está convencido de que algún animal se arrastra por su
cuerpo y, aunque no lo puede ver, es capaz de describirlo con detalle. También pueden creer
que el animal está dentro de ellos y vaga con libertad por su cuerpo.

• Estas alteraciones están relacionadas con una alteración de la conciencia del Yo en su


vertiente somática o "Yo corporal" (El propio cuerpo se percibe de una manera especial).
G. Alucinaciones cinestésicas:
• Percepciones de movimiento de ciertas partes del cuerpo que realmente no se están
moviendo.

• Los sujetos que experimentan este tipo de alucinación tienen una vivida sensación de
que su cuerpo, o partes de él, se mueven, que sus músculos se contraen, que sus
brazos se levantan, que sus piernas giran o se retuercen, que su cuerpo vibra o
tiembla, etc., sin que el observador pueda constatar que se produce el más ligero
movimiento.

• Estas alucinaciones se pueden presentar en la esquizofrenia, se dan con mayor


frecuencia en pacientes con trastornos neurológicos.

• Este es el caso, por ejemplo, de la enfermedad de Parkinson, en la que antes de que


se manifieste el temblor característico estos enfermos experimentan con frecuencia la
sensación de que están temblando interiormente.

• También se han descrito alucinaciones de este tipo ante la retirada de tratamientos


psicofarmacológicos con benzodiacepinas.
GUÍAS PARA EL DIAGNÓSTICO DE LAS EXPERIENCIAS
ALUCINATORIAS
CASO 1
“A veces cuando pongo la tele, oigo la voz de mi tío Antonio, el que se murió en la
mina, que me dice “bájala, bájala, está muy alta”. Otras veces, a mitad de una
película me dice “vamos a cazar”.

CASO 2.
Cuando me voy a dormir y paso por delante del baño, veo a mi marido, que murió
hace ya 6 meses, lavándose los dientes. No me asusta. En realidad, casi me
tranquiliza verlo ahí, como siempre, como toda la vida...siento su compañía…

CASO 3.
Se subía a la mesa de la cocina y empezaba a gritar muerta de miedo: decía que
uno de los aviones que acababa de despegar iba a venir hacia nuestra casa y se
iba a estrellar. Decía que lo veía y lo escuchaba con toda claridad, y que también
oía al piloto diciendo: “vamos a por ella, a por esa loca, vamos a tirarle el avión
encima y verás cómo se calla…”
CASO 4.
Las dos primeras noches estaba muy agitada, y tuvieron que atarla en la cama con
vendas porque no paraba de gritar y de decir que le quitaran los bichos que tenía por
todo el cuerpo y que le salían de las orejas y de la nariz.

CASO 5.
Mientras el terapeuta le hablaba, vio súbitamente al diablo parado detrás suyo.
Fue una visión tan clara y vívida que pudo describirla con todo detalle. Cuando el
terapeuta intentó hacerle razonar, respondió que tenía el don de ver a través de
la nuca lo que estaba detrás de él. Cuando se le dijo que eran “imaginaciones”,
protestó vehementemente, diciendo que no se trataba de imaginaciones sino de
una verdadera aptitud excepcional para ver ese tipo de cosas.

CASO 6.
Cuando voy a salir a la calle se me pone delante y me insulta. Me dice cosas como
“¿dónde vas con esa pinta asquerosa, so pellejo?”. Otras veces me dice “pareces un
tío normal, pero tu sabes que no lo eres, por eso las mujeres te huyen, porque no se
fían..”. Es un tipo alto, rubio, que habla con un acento raro: no se si es alemán, o
vasco, o qué, pero de aquí seguro que no es…
CASO 7.
Estaba junto a la lavadora para hacer la colada, y al ponerla en marcha noté
que me hablaba el aparato. Junto a su ruido salían voces insultantes o me
amonestaban dándome consejos y recomendaciones. Al parar la lavadora,
inmediatamente dejé de oír esas palabras. Volví a ponerla en marcha y al
momento comenzó otra vez el aparato a hablar. Me asusté mucho. No quise
lavar más aquel día. A la mañana siguiente probé de nuevo y, otra vez, al
empezar el ruido, vinieron las conversaciones. Entonces preferí lavar a mano,
lejos del aparato. Pero al abrir los grifos del lavadero, en el ruido del agua
volvieron a aparecer también las voces: eran también fuertes y de hombre. Al
final, bastaba que moviera algún mueble para que esas espantosas palabras
aparecieran. Por esto, asustadísima y desconcertada, no quise hacer nada,
pues en el silencio no se escuchaban. Lo que no me explico es que mi familia
diga que no oye esas voces. Son lo suficientemente altas para que las oiga
cualquiera.
T
CASO 8.
Mi pensamiento sonaba aunque yo no quisiera y los demás me contestaban a lo
que yo pensaba. Yo no tenía que hablar, salían las palabras del pensamiento. Yo
dije: “Soy de la ETA”, no es que lo dijera, es que lo pensé, y entonces me
contestaron: “¿Por qué dices que eres de la ETA si no lo eres?”, y yo entonces le
respondí: “no soy de la ETA, es que lo pensé”.

CASO 9.
La comida aquella, era una tortilla, tenía un sabor muy raro, y cuando me la tomé
noté que me daba unos ardores en el estómago y un dolor en las tripas y se me
descompuso la barriga... . A mí me drogaron o lo que fuera.... Entonces empezaron
las cosas raras y los calambres en el mismo ombligo y aquí (se señala los
genitales). Son como corrientes débiles.

CASO 10.
Voy a comer y se me pone el filete de carne en la boca.... No lo veo, pero es así,
porque siento el contacto del filete, aunque éste esté en el plato... Es que se pone en
contacto con mi boca sin que se salga del plato….
CASO 11.
Marta sintió por la noche cómo de repente le arrancaban un mechón de cabello
de la nuca. En el mismo momento vio brevemente salir de la oscuridad una
llamarada, que desapareció en seguida. Se despertó en el acto, y no fue capaz de
ver nada de lo que le había sucedido, todo había desaparecido. Tuvo idénticas
sensaciones otras dos veces, en la clínica, por la noche, pero en esas ocasiones las
sensaciones eran en los órganos sexuales. Breve y rápidamente sintió
movimientos como en el contacto sexual. Cuando abrió los ojos, no había nadie allí.

CASO 12.
Me introdujeron una plancha en el cerebro. Lo vi como lo hacían: mientras estaba en
el dentista, el médico cogió algo y me lo metió en el cerebro. Desde entonces, la
plancha aumenta la tensión interior y la cabeza me pesa mucho…., tengo mucho peso
en la cabeza.

CASO 13.
Veo hombrecillos muy enanos a mi lado que se ponen a hacer cochinerías, sin
importarles que los veamos todos los que estamos allí. Pero parece que los demás no
les importa que las hagan y no les dicen nada.