Está en la página 1de 8

 En efecto, entre las evidencias, fueron encontradas

momias del antiguo Egipto que al parecer sufrieron


cierta enfermedad que podría estar claramente
asociada a alguna discapacidad intelectual.

 la discapacidad intelectual se explicaba como locura o


como “una obra del demonio”, por lo que había que
eliminar a esas personas lo antes posible.

 Otra explicación estaba relacionada con el castigo divino


hacia los padres de la persona por algo malo que habían
hecho.
Darwin sostenía que los discapacitados resultarían destructivos para la
especie humana y contrarios a la evolución, por lo que se debería permitir
que se extinguieran”.
 Siglo XVIII: Se dejó de lado la idea de que las personas con
discapacidad intelectual estaban locas o poseídas por el demonio y
se las empezó a mirar más como seres humanos.
 Siglo IXX: Se empezaron a realizar estudios más serios sobre las
personas con discapacidad intelectual, cuyos resultados
evidenciaron un cambio en la comprensión de la propia
discapacidad y, en consecuencia, abrieron opciones a modos más
humanos de tratar a esas personas.
 Siglo XX: Se discutió mucho acerca de los resultados de los test de
inteligencia para la evaluación de las personas con discapacidad
intelectual, debido a que los datos obtenidos por medio de esas
pruebas son estáticos e inmutables, en tanto que las personas
pueden mejorar sus condiciones si están expuestas a mejores
condiciones ambientales.
 En la década de 1960, Estados Unidos de América
promulgó una de las primeras leyes que establecía la
educación especial para las personas que la
requerían.

 En la década de 1970, se reafirmó que las personas


con discapacidad intelectual tienen los mismos
derechos que las demás personas.

La discapacidad intelectual se define como una


“Discapacidad caracterizada por limitaciones
significativas en el desarrollo intelectual que afectan a la
conducta adaptativa. Esta discapacidad comienza antes
de los 18 años”.
Esta clasificación se basaba en las puntuaciones del cociente intelectual
(CI) obtenido a través de los test o pruebas de inteligencia.

LEVE MODERADO

DISCAPACIDAD INTELECTUAL

PROFUNDA O
SEVERA MUY GRAVE
Tiene afectado el dominio conceptual a nivel de pensamiento abstracto,
flexibilidad cognitiva, memoria a corto plazo y el uso funcional de las
habilidades académicas como leer o manejar dinero.
35-40 y 50-55
Necesita, en cuanto al dominio conceptual, asistencia continúa para
completar actividades conceptuales básicas del día a día, pudiendo ser
necesario que otros tomen algunas responsabilidades de dicha persona (por
ejemplo, firmar un consentimiento informado).
20-25 y 35-40
Las habilidades conceptuales son mucho más limitadas. La persona tiene
poca comprensión del lenguaje y de los conceptos numéricos como el
tiempo o el dinero.
20-25
La persona podría usar algún objeto para el autocuidado, y adquirir algunas
habilidades viso-espaciales como señalar. Sin embargo, los problemas
motores y sensoriales que suelen ir asociados, pueden impedir el uso
funcional de objetos.
Causas antes del parto (prenatal)
A nivel biomédico: trastornos cromosómicos, trastornos asociados a
un único gen, síndromes, enfermedades maternas o la edad de los
padres.
A nivel social: malnutrición materna, violencia doméstica, falta de
acceso a cuidados parentales o pobreza.
A nivel conductual: consumo de drogas, alcohol y tabaco de los
padres e inmadurez parental.
A nivel educativo: discapacidad cognitiva de los padres o falta de
preparación para la paternidad.
Causas durante el parto (perinatal)
A nivel biomédico: prematuridad en el parto, lesiones en el
nacimiento o trastornos en el neonato.
A nivel social: falta de cuidados parentales.
A nivel conductual: rechazo por parte de los padres o abandono del
hijo.
A nivel educativo: falta de derivación hacia servicios de intervención
tras la alta médica.
Causas tras el parto (posnatal)

A nivel biomédico: traumatismo o lesiones craneoencefálicas,


malnutrición, meningoencefalitis, trastornos epilépticos o trastornos
degenerativos.
A nivel social: una interacción pobre entre el niño y su cuidador/a,
falta de estimulación adecuada, pobreza familiar, enfermedad
crónica en la familia o institucionalización.
A nivel conductual: maltrato y abandono, violencia doméstica,
medidas inadecuadas de seguridad, de privación social (aislamiento)
o conductas problemáticas del niño.
A nivel educativo: déficits en la crianza, diagnóstico tardío, servicios
de atención temprana inadecuados, servicios de educación especial
inadecuados o apoyo familiar inadecuado.