CONFIANDO EN EL SEÑOR
(Éxodo 6:1-8)
[Introducción a la Escritura] Israel pasó de la protección de Egipto a ser esclavos bajo el gobierno
de un Faraón tirano. El Señor, en cumplimiento de lo dicho a Abraham vendría a liberarlos, aun
cuando las cosas se habían puesto más difíciles como lo había advertido. La aflicción se hizo notoria
en el Pueblo del Señor, buscaron a Faraón y no al Señor, recibiendo acusaciones de ser ociosos por
querer ir a adorar a DIOS, además se agravaría el trato sobre ellos. El LIBRO DEL ÉXODO, escrito por
Moisés es el testimonio del Señor en favor de Su Pueblo, para que confiemos en Él.
[Lectura del texto] Jehová respondió a Moisés: Ahora verás lo que yo haré a Faraón; porque con
mano fuerte los dejará ir, y con mano fuerte los echará de su tierra. 2 Habló todavía Dios a Moisés,
y le dijo: Yo soy JEHOVÁ. 3 Y aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como Dios Omnipotente, mas en
mi nombre JEHOVÁ no me di a conocer a ellos. 4 También establecí mi pacto con ellos, de darles la
tierra de Canaán, la tierra en que fueron forasteros, y en la cual habitaron. 5 Asimismo yo he oído el
gemido de los hijos de Israel, a quienes hacen servir los egipcios, y me he acordado de mi pacto. 6
Por tanto, dirás a los hijos de Israel: Yo soy JEHOVÁ; y yo os sacaré de debajo de las tareas pesadas
de Egipto, y os libraré de su servidumbre, y os redimiré con brazo extendido, y con juicios grandes; 7
y os tomaré por mi pueblo y seré vuestro Dios; y vosotros sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios,
que os sacó de debajo de las tareas pesadas de Egipto. 8 Y os meteré en la tierra por la cual alcé mi
mano jurando que la daría a Abraham, a Isaac y a Jacob; y yo os la daré por heredad. Yo JEHOVÁ.
[Oración por sabiduría]
[Introducción] Las circunstancias difíciles en nuestra vida pueden llevarnos al desánimo, y la
desesperación, llegando a preferir el morir antes que seguir viviendo. Tristemente nuestra búsqueda
de soluciones no comienza en el Señor sino en las personas como lo experimentaron los israelitas.
A diferencia de ello hemos de imitar la acción que realizó Moisés, buscar la dirección del Señor
Todopoderoso y encomendarle su situación: Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas
grandes y ocultas que tú no conoces. Jeremías 33:3.
De la misma manera que ellos, nosotros debemos a aprender a confiar en que el Señor cumple sus
promesas, que el gobierna sobre el mundo y que es el único que puede liberarnos mediante un
pago, esto es redención.
1. EL SEÑOR CUMPLE SUS PROMESAS (Éxodo 6:1-5): Cuando enfrentamos dificultades hemos de
volvernos a DIOS y hacer memoria de Sus promesas y la manera poderosa en que ha actuado en
nuestras vidas, cómo Él ha estado presente a lo largo de nuestra existencia y la manera en que nos
ha ayudado. El Señor responde a Moisés como el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, ellos eran el pueblo
del Señor en virtud a esa promesa hecha a los Patriarcas. Se habían multiplicado, ahora eran un
Pueblo, bendiciendo a las familias de la tierra, ¿Por qué? Porque YO SOY JEHOVÁ, Él es Fiel.
Esto es muy importante para nosotros, todo lo que somos y tenemos en Cristo es por Sus promesas.
Mientras el pueblo buscó a Faraón y este se negó a responderles de la manera en que ellos
esperaban, Moisés fue al Señor quien mostró Su gracia y misericordia. DIOS ESCUCHA NUESTRAS
SÚPLICAS Y ES FIEL A SU PACTO, CUMPLIENDO SUS PROMESAS. Los patriarcas había escuchado el
nombre Pactual del Señor y que era Todopoderoso, sería esta la oportunidad para que su carácter
fuera revelado a través de acciones contundentes, trayendo libertad y ayuda a los Suyos.
APLICACIÓN 1. Aquí es donde inicia todo, poniendo nuestra confianza en el Señor. Debemos creer
que Él existe y que actúa en favor de aquellos que lo invocan, eso es fe. DIOS CUMPLE SUS
PROMESAS. Recordemos lo que Él ha dicho en Su Palabra, para que cada vez que debido a nuestros
temores y preocupaciones vengan a asaltarnos, cada vez que la situación se haga más difícil,
tengamos a Su Palabra como ancla a nuestra alma:
En la angustia: Entonces clamaron a Jehová en su angustia, Y los libró de sus aflicciones.
Salmo 107:6.
En necesidades económicas: Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen
en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que
ellas? Mateo 6:26
En la soledad: No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que
te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Isaías
41:10
En la persecución: Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza
de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? Salmo 27:1
En la vejez: Aun en la vejez, cuando ya peinen canas, yo seré el mismo, yo los sostendré. Yo
los hice y cuidaré de ustedes; los sostendré y los libraré. Isaías 46:4
En la muerte: Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque
tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Salmo 23:4
2. EL SEÑOR GOBIERNA EL MUNDO (Éxodo 6:6): Dios preparó todo un escenario para desplegar su
fortaleza y poder, una confrontación entre Faraón Rey de Egipto y el Señor Todo Poderoso, entre
las tinieblas y la luz, entre el príncipe de este mundo y el Rey de Reyes. Es a través de esta
confrontación que vemos el actuar del Señor, no son palabras vacías las que nos da en sus promesas,
son realidades tangibles de Su poder y Su gobierno.
Los israelitas debían confiar en las promesas del Señor, Su sola Palabra es suficiente, Él no miente,
a Su debido tiempo el actuaría. Este es el conflicto de todos nosotros, decimos que confiamos en el
Señor pero SI NO VEMOS NO CREEMOS. Por supuesto, el Señor mostraría su despliegue de poder al
doblegar a Faraón, quien se creía divino y todopoderoso, pero que en verdad no lo era. Israel vería
el poder de DIOS trayendo liberación, ellos no moverían un solo dedo.
APLICACIÓN 2: Ninguna circunstancia, persona o situación escapan del control del Señor, sino que
Él las ha dispuesto para que reconozcamos su gobierno. Hemos de mirar hacia atrás en nuestras
vidas y observar las múltiples ocasiones en las que el SEÑOR ha intervenido a nuestro favor. El
registro de la historia en las Escrituras nos muestra que el Señor gobierna en el mundo, tal y como
lo reconoció siglos después de Faraón, Nabucodonosor, en el tiempo del Exilio Babilónico:
En la misma hora se cumplió la palabra sobre Nabucodonosor, y fue echado de entre los hombres; y
comía hierba como los bueyes, y su cuerpo se mojaba con el rocío del cielo, hasta que su pelo creció
como plumas de águila, y sus uñas como las de las aves. Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor
alcé mis ojos al cielo, y mi razón me fue devuelta; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que
vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades. Todos los habitantes
de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los
habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces? Daniel 4:33-36.
3. EL SEÑOR REDIME A SU PUEBLO (Éxodo 6:6-8): El Señor habla de redención, palabra que apunta
al Go-el (Redentor) quien en la tierra prometida era el encargado de vengar la muerte de un familiar,
de dar libertad a un esclavo, de proveer herencia a un familiar fallecido. Se trataba de un pariente
cercano que actuaba como un VENGADOR, PROGECTOR Y PROVEEDRO. EL SEÑOR LLAMÓ A ISRAEL
SU PRIMOGÉNITO, ÉL ES NUESTRO PADRE ETERNO. Sin embargo, había un precio que pagar para la
redención, el Señor entregaría a Su propio hijo en nuestro lugar. Dios mismo dice lo que hace en
favor de sus hijos:
Él quitaría el yugo que los oprimía.
Él sacaría a su pueblo de servidumbre.
Él los redimiría pagando un precio.
Él los tomar para hacerlos suyos.
Él sería su Dios.
Ellos en verdad lo conocerían.
Él los introduciría a la tierra prometida.
APLICACIÓN 3: El Señor en Su Palabra nos ha dado magníficas promesas para que confiemos en Él,
sin embargo, esa confianza es puesta a prueba a través de las circunstancias que a diario
experimentamos, algunas muy dolorosas y de largo plazo, otras son cortas pero profundas. ¿Cuál es
el propósito de todo esto? Que el Señor ha prometido hacer de nosotros Su pueblo y Él ser nuestro
DIOS, por lo tanto no hemos de temer. Mediante Cristo nos ha redimido de la esclavitud del pecado
y de la muerte, nos ha hechos suyos y nos lleva a vivir en una tierra donde no habrá llanto ni dolor,
cielos nuevos y tierra nueva.
CONCLUSIÓN: Israel no escuchó estas palabras debido a su profunda tristeza por el trato que
estaban recibiendo por parte de los egipcios, sobrevino el desánimo, la depresión, incluso perdieron
la esperanza de salir con vida. Su desanimo no sería tropiezo para el actuar del Todopoderoso, así
como se lo dijo a Moisés su mediador: AHORA VERÁN….PORQUE YO SOY EL SEÑOR SU DIOS.
El libro del Éxodo no ha de servir a todos los herederos de las promesas divinas para ver el despliegue
del poder de DIOS, donde ÉL GUARDA SUS PROMESAS, GOBIERNA AL MUNDO Y REDIME A SU
PUEBLO QUE TANTO AMA. Si tú y yo queremos seguir a DIOS Y RECONOCER QUE ES
TODOPODEROSO, es necesario que le conozcamos íntimamente, así sabremos en verdad quien es
ÉL. Cada día de nuestras vidas, cada circunstancia difícil, es una oportunidad para vivir confiando en
Su Carácter, buscando refugio bajo sus alas mientras pasan los quebrantos.
Tal vez seas creyente hace poco o hace mucho, donde todo se ha tornado más difícil, donde tus
sueños parecen desaparecer, que se los lleva el viento, donde las malas noticias sobreabundan. ¿A
quién irás para pedir ayuda? Ya conoces lo que el Señor ha hecho en el Éxodo y en la Cruz. En Cristo
Jesús todas las promesas son un sí, por lo tanto, cuando se te dificulte confiar, cuando aparezca la
duda, mira hacia atrás, al Éxodo, al Cruz de Cristo, a la tumba vacía, a su ascenso al cielo, al trono de
la gracia desde donde gobierna, ora a Él y camina, porque YA VERÁS, EL LO HA PROMETIDO.
El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará
también con él todas las cosas? Romanos 8:32