Desarrollo del Oído: Un Resumen General
El oído, un órgano complejo responsable de la audición y el equilibrio, se desarrolla a partir
de diferentes capas embrionarias, dando lugar a sus tres componentes principales: interno,
medio y externo.
Oído Interno
Vesícula ótica (ectodermo superficial)
Oído Medio
Receso tubotimpánico (1ª bolsa faríngea), huesecillos (cresta neural)
Oído Externo
Conducto auditivo externo (1er surco faríngeo), pabellón auricular (2 primeros arcos
faríngeos)
La audición es un proceso mecánico y neural: las ondas sonoras viajan por el conducto
auditivo externo, vibran el tímpano y los huesecillos, transmitiendo la vibración a la perilinfa
y al órgano de Corti, que convierte estas vibraciones en señales eléctricas para el cerebro.
Oído Interno: Formación y Diferenciación
El oído interno, crucial para la audición y el equilibrio, se origina a partir de la placoda ótica
y experimenta una compleja morfogénesis y diferenciación celular.
Formación de la Placoda y Vesícula Ótica
La placoda ótica se forma en el día 20 por engrosamiento del ectodermo superficial,
influenciada por FGF-3 (ectodermo superficial), WNT-8c (cerebro posterior) y FGF-9
(mesodermo). Genes como DLX-5, DLX-6 y PAX-2 regulan su morfogénesis.
En el día 23, la placoda se invagina formando la vesícula ótica u otocisto, que se libera del
ectodermo al final de la 4ta semana. El otocisto se rodea de mesénquima para formar el
laberinto membranoso.
Las células del otocisto tienen tres orígenes: ectodermo superficial (células no sensoriales),
cresta neural (células satélite, Schwann) y neuroectodermo del cerebro posterior (células
vellosas, neuronas ganglionares).
Morfogénesis y Diferenciación
El otocisto se alarga y forma la porción utricular (dorsal) y la porción sacular (ventral).
Del apéndice endolinfático surgen el conducto y saco endolinfático.
• De la porción utricular surgen el utrículo, los conductos semicirculares y el ganglio
vestibular.
• De la porción sacular surgen el sáculo, el conducto coclear y el ganglio espiral
coclear.
La morfogénesis ocurre entre la 5ta y 8va semana, con la formación de los canales
semicirculares en la 5ta semana y la separación del utrículo, sáculo y conducto coclear en la
6ta semana. El órgano espiral se desarrolla de la pared del conducto coclear.
En la quinta semana se inicia la formación de los canales semicirculares por la expansión de
tres bolsas aplanadas en cuyo centro las paredes se fusionan y reabsorben, quedando solo el
borde de las bolsas que son los canales semicirculares.
A partir de la sexta semana se separan el utrículo y el sáculo, y el sáculo del conducto
coclear. El conducto coclear se forma del ex-- tremo de la porción sacular que se alarga y se
enrolla. El órgano espiral se desarrolla de la pared del conducto coclear. Los ganglios
vestibular y espiral a parecen por delaminación del otocisto
La formación del oído interno está determinada por la expresión de SHH (notocorda), PAX-
2, OTX-1, OTX-2 (epitelio del otocisto) y DLX-5, DLX-6 (cerebro posterior).
Histogénesis y Estructuras Sensoriales del Oído Interno
La histogénesis del oído interno implica la diferenciación de células especializadas y la
formación de estructuras clave para la audición y el equilibrio.
Área Sensorial del Otocisto
De esta área se originan las crestas ampollares de los conductos semicirculares, el órgano
espiral del conducto coclear y las máculas del utrículo y sáculo. Contiene células progenitoras
de células vellosas y de soporte, reguladas por Notch y Match.
Estría Vascular
Secreta endolinfa, esencial para el funcionamiento de las células vellosas. Se forma del
epitelio del conducto coclear con la incorporación de células de la cresta neural. KCNQ-1 y
KCN-1 permiten la secreción de potasio a la endolinfa.
Laberinto Óseo
Se forma por la expresión de BMP-4 en el epitelio del otocisto, induciendo al mesénquima
periótico a transformarse en cartílago (cápsula ótica cartilaginosa). Este cartílago se osifica,
formando el laberinto óseo y el espacio perilinfático.
La complejidad del desarrollo del oído interno subraya la precisión de los procesos
embriológicos para la formación de órganos sensoriales vitales.
Oído Medio
El oído medio se desarrolla a partir de la primera bolsa faríngea, mesénquima de la cresta
neural y mesodermo de los dos primeros arcos faríngeos. Su formación es un proceso
detallado que involucra la creación de espacios y la diferenciación de estructuras clave.
Formación de Cavidades y Conductos
En la cuarta semana, la primera bolsa faríngea lateralmente hacia la primera hendidura
faríngea y esta proyección forma el receso tubo timpánico. Su porción distal da origen a la
cavidad timpánica, y la porción proximal se alarga para formar la trompa
faringotimpánica, que conecta la cavidad con la faringe, esencial para igualar la presión.
Desarrollo de Huesecillos y Músculos
Los huesecillos del oído (martillo, yunque y estribo) se desarrollan de condensaciones de
mesénquima de la cresta neural de los primeros (martillo y yunque) y segundos (estribo)
arcos faríngeos. Inicialmente cartilaginosos, estos se osifican. Un proceso de cavitación los
libera, siendo luego revestidos por el epitelio endodérmico de la cavidad timpánica y unidos
por ligamentos.
Los músculos asociados, el músculo tensor del tímpano (del primer arco faríngeo) y el
músculo estapedio (del segundo arco faríngeo), se diferencian del mesénquima
mesodérmico. El desarrollo del oído medio depende de señales moleculares como endotelina
(EDN-1), factor de crecimiento fibroblástico 8 (FGF-8) y ácido retinoico. Mutaciones en
estos factores pueden afectar el desarrollo de los huesecillos.
Oído Externo
El oído externo se desarrolla a partir del primer surco faríngeo y los dos primeros arcos
faríngeos. La membrana timpánica separa el oído medio del externo y transmite las ondas
sonoras.
Membrana Timpánica: Una Barrera Sensorial
La membrana timpánica, fundamental para la audición, se forma a partir de tres capas
embrionarias distintas, que le confieren su estructura y función esenciales para la transmisión
de las ondas sonoras:
• Ectodermo superficial: Constituye su superficie externa, siendo una continuación de
la epidermis del conducto auditivo externo.
• Mesodermo del 1º y 2º arco faríngeo: Forma la capa media, compuesta de tejido
conjuntivo que proporciona soporte.
• Endodermo del receso tubotimpánico: Da origen a la superficie interna, conectada
con el epitelio de la cavidad timpánica.
Conducto Auditivo Externo: Vía de Sonido
El conducto auditivo externo se origina por la invaginación del primer surco faríngeo.
Durante el desarrollo fetal, el epitelio de esta invaginación forma un sólido tapón meatal que
posteriormente se canaliza alrededor de la semana 28 de gestación, creando el conducto
tubular que conecta el exterior con la membrana timpánica.
Pabellón Auricular: La Estructura Visible
El pabellón auricular (la oreja visible) inicia su formación en la sexta semana a partir de seis
pequeños montículos de tejido conocidos como tubérculos auriculares. Tres de estos
tubérculos provienen del primer arco faríngeo (dando lugar a partes del hélix, concha y trago)
y los otros tres del segundo arco (formando el antihélix, antitrago y lóbulo).
Aunque inicialmente se sitúa a la altura de la boca, su posición se eleva progresivamente
hasta alcanzar su ubicación final en la cabeza al inicio de la etapa fetal. Este
reposicionamiento se debe al crecimiento diferencial de las estructuras cefálicas y del cuello,
que gradualmente "desplazan" la oreja hacia arriba y hacia atrás.