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Ensayo

El documento analiza el impacto de las redes sociales en la vida cotidiana, destacando tanto sus efectos positivos, como la creación de comunidades y la visibilidad de temas de salud mental, como sus efectos negativos, incluyendo la comparación constante y el FOMO. Se menciona que el uso excesivo puede llevar a problemas de salud mental, pero también se sugiere que un uso moderado puede reducir la ansiedad y la depresión. Finalmente, se enfatiza la necesidad de una relación más saludable con estas plataformas y la responsabilidad de las mismas en mitigar sus efectos adversos.

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Ensayo

El documento analiza el impacto de las redes sociales en la vida cotidiana, destacando tanto sus efectos positivos, como la creación de comunidades y la visibilidad de temas de salud mental, como sus efectos negativos, incluyendo la comparación constante y el FOMO. Se menciona que el uso excesivo puede llevar a problemas de salud mental, pero también se sugiere que un uso moderado puede reducir la ansiedad y la depresión. Finalmente, se enfatiza la necesidad de una relación más saludable con estas plataformas y la responsabilidad de las mismas en mitigar sus efectos adversos.

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introduccion

Conectados, ¿Pero a qué costo?

Cada 30 de junio se celebra el Día Mundial de las Redes Sociales, desde el 2010, una
fecha que reconoce su influencia global, sino que también invita a reflexionar sobre cómo
estas nos afectan en nuestro día a día.
En la actualidad, más de la mitad de la población mundial utiliza alguna red social a diario;
Instagram, Facebook, X (antes Twitter), etc.
Estos con el tiempo se fueron volviendo no sólo plataformas de entretenimiento y conexión,
sino que, se crearon escenarios donde se construye una identidad, se mide la aceptación y
se experimentan emociones que van desde la felicidad hasta la ansiedad o depresión.
En este contexto social actual, esto preocupa a la hora de ver el impacto que tiene para con
los jóvenes y adolescentes.
¿Qué consecuencias trae el estar todo el tiempo conectado a tan pronta edad? ¿Qué tipo
de relación construyen estos jóvenes con el mundo digital?

Datos

El uso de redes sociales se ha convertido en una parte esencial de la vida cotidiana para
millones de personas en todo el mundo. Según el informe Digital 2024 de DataReportal, en
Argentina existen 40,5 millones de usuarios en internet (en enero de ese año), de los
cuales, el 50.5% son mujeres y el 49,55 hombres.
De estos datos, el 10,6% de estos usuarios son jóvenes de entre 18 a 24 años.
Se estima que los usuarios pasan un promedio de 2 horas y 24 minutos al día en las redes.
Esta cifra se incrementa entre los adolescentes y los jóvenes adultos, donde el uso se
puede extender hasta más de 4 horas en algunos casos.

Estos números no solo reflejan un cambio en la forma que nos comunicamos, sino también
en la forma que consumimos contenido, construímos vínculos, nos informamos (o en
muchos casos, nos desinformamos), cómo construimos nuestra persona en las redes
sociales y gestionamos nuestra identidad.
La inmediatez y la posibilidad de compartir contenido en tiempo real y el acceso constante a
la vida de los demás hacen que las redes sociales funcionen como una “extensión” de la
vida real en el mundo real.
Sin embargo, esta presencia constante también plantea interrogantes profundos sobre
cómo esto afecta nuestra salud mental al estar expuestos 24/7 a la mirada y validación
ajena.

Como muestra de ejemplificación,dejo adjunto una captura de pantalla de mi propia cuenta


de Instagram, donde muestra el tiempo que utilizo diariamente esta red social.
Efectos Positivos

Aunque el foco de las redes sociales suele estar en los efectos negativos, quiero
concentrarme primero en destacar los efectos que tienen las redes sociales en la sociedad
de manera positiva, no puede ser todo malo, sino nadie usaría las aplicaciones.
Es importante reconocer que las redes sociales ofrecen herramientas valiosas para el
bienestar emocional, si se usan con cautela y conciencia. Muchas personas encuentran en
estas plataformas un espacio de contención, un espacio de expresión personal, de
creatividad, de construcción de comunidad auténtica y honesta. Además de que estas
sirven para quienes sienten que no tienen un lugar en el mundo, para quienes se sienten
incomprendidos o aislados de su entorno cercano “en el mundo real”.

Las redes sociales también ayudan a visibilizar y normalizar temas de salud mental, gracias
a influencers, psicólogos que se crean canales en estas aplicaciones y deciden subir
contenido sobre cómo utilizar las redes de manera sana; creadores de contenido que
comparten experiencias y consejos desde un lado más empático.

Movimientos como #NoEstásSolo o #HablemosDeSaludMental permiten que miles de


jóvenes, adolescentes y adultos puedan identificarse con otros, pedir ayuda o informarse.

Efectos Negativos

A pesar de todos los aspectos positivos mencionados anteriormente, es cierto que las redes
sociales han sido señaladas como los principales factores de múltiples estudios como
posibles desencadenantes o amplificadores de problemas de salud mental.
Uno de los efectos más evidentes (principalmente en los jóvenes) es la comparación
constante con el otro. Estas plataformas están creadas (o fueron volviéndose) un lugar
donde se muestra el mejor lado de uno, la parte exitosa, feliz, etc; siendo que en muchos
casos no puede estar muy cerca de la realidad. Este fenómeno provoca sentimientos de
insuficiencia, baja autoestima y frustración, sobre todo en los más jóvenes, quiénes aún
están construyendo su identidad.
Otro factor muy común, pero actual, es el FOMO (Fear of Missing Out), o el “Miedo a
Quedarse Afuera”. La exposición constante a lo que el otro publica - viajes, salidas, logros,
vínculos - pueden generar ansiedad, sensación de vacío o la necesidad de estar todo el
tiempo conectado, incluso en momentos donde el descanso serían prioridad.

También se documentaron aumentos en síntomas depresivos, trastornos del sueño,


irritabilidad y aislamiento social asociados al uso excesivo de las redes sociales.
El algoritmo, al priorizar contenidos que generan reacción emocional, puede exponer al
joven a noticias alarmantes, discursos de odio o contenidos aspiracionales imposibles de
alcanzar,afectando su estado de ánimo.

Uso Saludable de las Redes Sociales

Un estudio de la Universidad de Pennsylvania mostró que limitar el uso de las redes


sociales a 30 minutos al día, durante tres semanas, produjo una reducción significativa en
los niveles de ansiedad, depresión y soledad en jóvenes adultos, esto demuestra que no
solo afecta el tipo de contenido que se consume, sino la cantidad de tiempo dedicado.

Adjunto artículo sobre el estudio de la Universidad:


[Link]
[Link]

También es necesario exigir mayor responsabilidad a las propias plataformas: herramientas


como recordatorios de tiempo límite, contenido sensible etiquetado (los famosos
“disclaimer”), y algoritmos transparentes podrían ayudar a reducir el impacto negativo.
Además, el rol de las familias, instituciones educativas y profesionales de la salud es
fundamental para guiar y contener a quienes están más expuestos.

Conclusión
Las redes sociales ya no son una moda o un pasatiempo: son una realidad de la vida
cotidiana de cada uno. Ignorar la influencia que tiene en nuestra salud mental sería ingenuo,
pero demonizarlas también lo sería. El desafío no sería eliminarlas, sino transformar la
manera en la que nos relacionamos.

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