¿Mií primera vez?
Querido lector o lectora , debo decirte antes de que te
aventures a leer este libro, que lamento decepcionarte por
queé no es ninguna historia de amor si es lo que estás
buscando..…
Me desperté antes de que sonara la alarma, lo peor
de todo es que había tenido otra de mis horribles
pesadillas. LasLa tenía constantemente, recuerdo
que casi desde los doce años.
Y siempre era lo mismo, pero la que más me
ponía la piel de gallina era las que teníia con mi
tío. Habíamos crecido juntos, pues era el
hermano menor de mi madre y cuando yo nací por
razones personales, mi madre me dejó al cuidado
de mi abuela así que viví con ellos desde los seis
meses.
Recuerdo que para mí era como mi hermano
mayor, por eso siempre me sentía avergonzada de
tener tales pesadillas. Eran una gran falta de
respeto hacia él. Había sido tan bueno,
cuidándome cuando salía mi abuela.
Pero las pesadillas cada día eran más claras,
aunque siempre eran lo mismo . Supongo que
antes no las entendía por queé no sabía queé
significaba que un hombre y una mujer tuvieran
relaciones sexuales.
En mis pesadillas mi tío me pedía que me
recostara en la cama y bajaba rápidamente mis
pantalones cortos junto con mis bragas de algodón.
No se cuáantos años teníia en ese entonces, pero
estaba muy pequeña, supongo . EÉl también se
bajó sus pantalones, me pidió que me callara y me
abrió de piernas. No llorée, no gritée, no pedí
ayuda a nadie. Solo dejée que mi tío hiciera lo que
quisieraería.
Los recuerdos son confusos, por eso no estoy
segura si mi memoria me hace una mala jugada.
En mis pesadillas no veo si claramente son ciertas
las cosas que distingo.
Rara vez nos veía detrás de una pequeña bodega
que tenía mi abuela, doónde le contaba nuestro
primo, lo que había sucedido el día anterior. Y que
yo había prometido que lo haríamos de nuevo.
Pero en mis sueños yo me negaba porque no me
había gustado el juego que habíamos hecho. Esa
era la pesadilla más rara que había tenido, de vez
en cuando también soñaba fragmentos de mi prima
bañándome y luego llevándome a la cama . Yo me
dormía y despertaba con ella encima de míi.
Restregaba su cuerpo junto al mío, tampoco eran
tan claros los sueños. No podía preguntarle a mi
madre, pensaría que soy una sinvergüenza por
estar soñando estaás cosas.
Así que lo mejor era dejar de pensar en ello.
Nadie podía aclararme nada y tampoco podía
andar preguntando por cosas del pasado. Seguro
que todo era una mala pasada de mi memoria y
nunca pasó nada de eso.
La única duda era por quée siempre eran las
mismas pesadillas, con las mismas personas y los
mismos lugares.
Mi madre me puso Juliet según ella por una vecina
que la había ayudado cuando la fecha de
nacimiento se adelantó, estaba previsto que naciera
a mediados de noviembre. Seguro que me aburría
un montón y quise nacer antes, —jaja.—
Nací a finales de septiembre, casi como un
pequeño renacuajo, pues con siete meses todavía
me faltaba crecer un poco. Mi madre me cuenta
que tenía que envolverme en cientos de sáabanas y
no podía ponerme el pecho, me alimentaba a pura
jeringa. Seguro que fue un comienzo muy difícil y
con quince años quée se puede saber de la vida.
Cuando tenía seis meses mis padres se separaron
pues la relación estaba muy deteriorara. Ella solo
era una niña de 15 años y mi padre le superaba en
edad. Mi madre en ciertas ocasiones dejaba muy
claro que nunca lo amóo solo aceptóo la
oportunidad de salir de casa, por queé estaba
agobiada de su madre. Pero que la vida de casada
no era nada bonita a esa edad.
Creo que por eso mi único propósito era estudiar y
ser una mujer independiente. Así que cuando me
gradué del instituto el siguiente paso, era
graduarme de la universidad, para mí ese Sseríia
mi mayor logro en la vida. Por eso nunca acepteé
salir con nadie, ni siquiera tenéia tiempo para
ello, por eso a la edad de veinticinco años todavía
no había tenido relaciones sexuales y no es que me
guardara para alguien como me lo había hecho
creer mi abuela en casa, es más, me consideraba
rara por que era la única nicachica de mi clase
que no lo había hecho nunca con un chico. Y no
era que me lo cuestionara. Era por la sociedad,
tienes que casarte, buscarte a alguien de bien, que
es mejor ahorita que estás joven tener los hijos,
etcétera.
Pero yo no me visualizaba de esa manera tan
radical, yo quiero brillar en otras cosas, como ser
la primera en mi familia en graduarse de la
universidad, ser una mujer admirable y exitosa con
el paso del tiempo.
Hasta que después de dos años, muchas noches de
desvelo en la universidad , momentos que
quedaron grabados en mi memoria para siempre
con aquellos con los que compartía la misma
neurona , pero la vida, el universo o lo que sea no
permitió que en ese momento lograraá mis
propósitos.
Mi madre me había dicho desde el principio que
no podría apoyarme, como ama de casa, no ganaba
ni un duro siempre estaba a esperas de lo que le
daba mi padrastro , yo era consiente de eso,
después de todo, eél ya me había pagado la
secundaria y el instituto. No podía exigir más. Así
que el primer año intenté trabajar y estudiar.
Una amiga de mi madre me recomendó para
trabajar en una pequeña escuelita. Nunca estudié
para maestra debo aclararlo, pero como me había
graduado de secretaria bilingüe., Ssabía un poco
de inglés así queé gracias a eso pude colocarme. ,
rRecuerdo muy bien el día de la entrevista estaba
muy nerviosa…..
Era mi primer trabajo y como era por
recomendación no podía dejar en mal a la otra
persona. Me hicieron un par de preguntas. — ¿
Por qué quería trabajar con ellos?, ¿cCómo
ayudaría a crecer la escuela?. Entre otras cosas
más, recuerdo que para iniciar el año ya teníia
trabajo.
Estaba muy contenta todo iba de maravilla, al
inicio trabajaba medio tiempo y luego tomaba el
autobús para la universidad, seguí esa misma
rutina hasta mitad de año.
Pero la situación empezó a empeorar, al ser una
institución privada los padres de los niños estaban
atrasados con los pagos. La dueña empezó a
decirnos que le tuviéramos paciencia que ella
conseguiría el dinero.
Así nos tuvo durante tres meses, debo aclarar que a
mí personalmente no me habían contratado como
profesora, pues no tenía la experiencia requerida.
Así que mi pago por ser asistente no era tan
grande.
En ese entonces todavía vivía con mis padres, pero
me preocupaba el hecho de no poder tener dinero
para comprar mis libros, así que sacaba dinero
prestado. Asegurando que cuando me pagaraán en
la escuela, yo regresaría el dinero. Ahora que lo
pienso, no se por quée demonios nunca renuncie.
Será tal vez por queé era mi primer trabajo y no
sabía cómo exigir mis derechos.
Así que al final tuve que dejarlo. eEl siguiente
año me mantuve con lo poco que había
ahorrado. Teníia la esperanza de conseguir una
beca, pero las cosas nunca salen como uno se lo
espera .
Dejé de lado mi sueño, superée la crisis de
depresión y ansiedad que había tenido los últimos
meses , al dejar la universidad sentía que todo
mi mundo se derrumbaba, talvez estoy exagerando
un poco, pero solo pensaba en que sería de mi
ahora que no tenía ninguna oportunidad de
graduarme.
Y claro que intenté con todas mis fuerzas de no
rendirme, buscar otro trabajo, pedir ayuda a mis
familiares. Pero nadie me aconsejo ,, nadie me dijo
otra manera de hacer las cosas así que lo deje sin
más.
Me propuse trabajar un año y mudarme a otro
país, con la esperanza de tener mejores
oportunidades o terminar mi sueño frustrado.
Una tarde mientras veía por la ventana, me di
cuenta, que teníia nuevos vecinos. Era una familia
más humilde que la mía ,, una chica casi de mi
edad bajaba de un coche rojo con un montón de
cajas ,, nuestras miradas se cruzaron por un
segundo así que quise saludar por educación.
—hHola, soy Juliet vivo aquí, al frente de tu casa
—le dije sin más , era mas alta que yo ,, se veía un
tanto mayor a mi parecer.
—aAhh soy Anna, tengo veinticinco años .. —Un
niño casi de la edad de mi hermanita se acerco a
nosotras.—. eEs mi hijo mayor, Andrés y el que
está por allá es Matías.
Por eso se veía mayor que yomi, con dos hijos la
vida ha de ser muy dura. Quería seguir
conversando con ella y lo mejor era invitarla a
tomar algo por ahí.
—t¿Te apetece salir por ahí algún día.? —Pero
eElla solo negó con la cabeza.
—lLo siento, pero trabajo todos los días, y al
llegar a casa tengo que encargarme de los niños así
que terminoó muy cansada .. —eEso captó mi
atención de verdad ,, pues estaba muy interesada
en trabajar ..
—y¿Y dóonde trabajas? yYo llevo semanas
buscando y no me sale nada, ¿te pagan Bbien ? .
—eEsta era mi oportunidad y tenía que
aprovechar, pensé para mí.
—A las afueras de la ciudad, hay muchas áreas ,.
eEs una empresa dedicada a la producción de
alimentos, snacks.
Así que convencí a mi amiga, que tampoco teniía
trabajo, lo intentamos durante tres días. El primer
día fue un poco abrumador ,, había muchas
personas solicitando, y todo apuntaba a que mi
racha de mala suerte no terminaría nunca, pero
estaba muy decidida a quedarme ahí. Sabía que
esta vez, lograría mi propósito. Hasta que salió la
encargada.
—vVuelvan mañana hoy no se aceptaran hojas de
vida.
Pero estaba dispuesta a regresar las veces que
fueran necesarias hasta lograr quedarme .. Mi
amiga no estaba muy convencida y lo peor era
que su familia lo veía como una péerdida de
tiempo.
Así que al siguiente día, tampoco hubo mucha
suerte tenían unos inversionistas y todo el personal
estaba ocupado. Así que también regrese al tercer
día, estaba más que segura que nos darían una
respuesta favorable.
La encargada nos dijo muy amablemente que
estuviéramos atentos por quée solo los que fueran
calificados serían llamados por recursos humanos.
Estaba muy entusiasmada, por fin veía algo que
me salía bien.
Cuando me desperté, estaba muy abrumada. Eran
de esos meses que me estresaba mucho y las
pesadillas se volvían más constantes. Era de
tenerlas todos los días. Me levanté a desayunar,
con el móvil en la mano, no quería perderme
ninguna llamada de la empresa.
Así que, después de la hora del almuerzo ya no
estaba tan segura, seguro que no me necesitan en
ninguna parte. Pero justo en ese momento la
pantalla de mi móvil se iluminó.
—Hola, ¿me comunico con la señorita Juliet? .
Habloó por la solicitud que hizo a nuestra
empresa.
—Sí ,, soy yo. —dije casi en un susurro.
—Tiene que presentarse el lunes a primera hora de
la mañana para firmar el contrato ..
—gGracias, muchas gracias. — eEra la mejor
noticia que había recibido en mucho tiempo.
—mMe han llamado ,, que empiezo el lunes. ¿Y
tuú? —tTeníia ganas de jugarle una broma a mi
amiga ,, pero yo no podía mentir con facilidad.
—nNo, no he recibido ninguna llamada ..
—pPero, cóomo si eras la más entusiasmada por el
trabajo, yo solo iba por hacerte compañía. — nNo
pude contener la risa al verla tan preocupada.
—Jajajaja, que me han llamado, me presento el
lunes, tontita.
—mMenudo susto me has dado. Pensé que no
había valido la pena tanto esfuerzo.
Me puse como objetivo trabajar un año y ahorrar
todo el dinero. Tenía claro que cuando tuviera
para el boleto, renunciaría para pasar al siguiente
paso.
eEstaba tan emocionada que me desperté antes de
que sonara la alarma. Cuando salí de la ducha mi
madre había preparado el desayuno.
—vVen, siéntate un momento. Y desayuna
tranquila.
—¿Qué?, qQuiero llegar temprano, mMadre.
— Hay, tiempo para todo Juliet.
Era una mujer muy exigente. Siempre nos ponía
restricciones para todo .. Mi hermana menor
teniahacía un año de haber que había abandonado
la casa por que quería vivir libre y sin
restricciones.
A veces admiraba a mi hermana menor ,, la
consideraba una joven más atrevida y valiente ..
Yo ya tenía veinticuatro años y todavía hacía lo
que querían mis padres en cambio ella no había ni
cumplido los dieciocho cuando se fue de casa.
Mi consuelo era que si quería irme del país. Era
mejor esperar un poco y seguir bajo las normas de
mi madre .. Empecé a trabajar a mediados de
Abril, desde finales de 2019dos mil diecinueve en
varios países del mundo se hablaba de un virus
COVID-19, no sé dónde se produjo el virus pero
en cuestión de dos ya se había propagado por toda
Asia y Europa .. Al vivir en América pensé que era
algo solo de esos países hasta que a principios del
año 2020dos mil veinte el virus ya se había
propagado por todo el mundo.
El mes que empecé a trabajar, todo se complicóo.
eEl mundo entero fue puesto en cuarentena ,, el
COVID-19 estaba causando millones de muertes,
los noticieros nos bombardeaban día tras día. La
situación fue muy dura y a mi parecer afectóo más
a las personas que se quedaron en casa. En mi caso
al ser una compañía de alimentos no cerróo en
ningún momento debo decir que gracias a eso, no
pasée encerrada como los demás.
El encargado de Recursos Humanos nos hizo pasar
uno por uno a su oficina, mientras sacaba los
documentos de un armario. noNo puede evitar
observarlo, era un tanto mayor para mí. Pero
cuando tomóo asiento empezó a coquetear de la
nada, me sorprendió mucho la forma tan
descarada de hacer las cosas y no era que me
gustara élen teoría, pero creo que ya está en la
naturaleza de una mujer ser coqueta por queé
personalmente me gusta despertar pasiones, saber
que tengo cierto poder.
—tTu, puesto será en la recepción, doy por hecho
que no será nada complicado contestar llamadas,
algunos correos de proveedores y hacer algunos
informes semanales.—
—gGracias por la oportunidad. —eEstaba segura
que con mi experiencia tal vez en un futuro
próximo podría aplicar a un puesto más alto.
—dDe nada colocha, túu trata de hacer bien tu
trabajo, serán dos meses de prueba, esos son los
más críticos. Si lo haces bien, te quedaráas de
forma permanente.
Solo teníia que hacer bien el trabajo ,, y
personalmente me considero una persona muy
obstinada y cuando tengo un objetivo no me rindo
tan fácilmente.
Salí primero que mi amiga así que me senté en uno
de los sillones de la recepción a esperarla. De
pronto me sentía un poco incómoda ,, sentía la
mirada de alguien, escuchée las puertas del
ascensor y levantée la vista porque pensé que era
ella, pero solo era un grupo de personas. Y esa
fue mi oportunidad para ver desde dónde me
estaban observando. Al final del pasillo estaba el
mirón. Estaba sentado fingiendo que leía algo en
su móvil, nuestras miradas se cruzaron hasta que
llegó mi amiga.
—aA quiéen ves ,, tan fijamente, Juliet. —Mi
amiga me sacóo de la batalla de miradas que
estaba a punto de ganar.
—aA nadie, estaba cotilleando un poco. ¿Dóonde
te han colocado? .— traté de cambiar de tema
aunque ella me conocía muy bien y no me dejaría
en paz hasta que le contara todo
—eEres un zorróon Juliet, si estabas coqueteando
con él. —No podía negarlo ,, me habían atrapado
con las manos en la masa.
—. Y para responder a tu pregunta seré asistente
de uno de los licenciados de ventas. Volviendo al
tema, te lo vas a tirar. — de las dos ella era la
más atrevida, yo solo coqueteaba con ellos. Como
mucho llegábamos a la primera cita luego
terminaba por aburrirme de lo mismo y era mejor
terminar con aquello.
—mMe ofendes, pero me identifico. Cóomo me lo
voy a tirar si, es casi un abuelo. — sSi bien es
cierto que en muchas ocasiones le había
mencionado que me atraen los mayores pero como
mucho ocho años de diferencia.
—El pobre estaría encantado con alguien como tú,
joven, bonita y buen cuerpo. Lo malo que no le va
a durar mucho la conquista. Seguro que ni llegan a
consumar el matrimonio.—
—cCreo que estaría más encantado con tus
grandes pechos, mira no deja de observar tu tan
pronunciado escote ,, es un pervertido.—
Cuando estaba en plena adolescencia siempre me
quejaba. dDe no llenar los sujetadores como yo
quería y renegaba de tener unos pechos tan
pequeños, pero desde que descubrí, que tener unos
limoncitos era una gran ventaja, podía usar crop
tops sin problemas, no sufría por dolores de
espalda, podíia dormir boca abajo, en fin, me di
cuenta de la gran ventaja que tenía y que después
de todo era por quedar bien con la sociedad, así
que lo mejor era que aprendiera a amar mi cuerpo.
El primer día, todo fue un completo caos, nadie me
explicó en quée consistía el trabajo. Todo se me
había amontonado, tenía cientos de llamadas de
los proveedores, correos sin contestar, una fila de
empleados pidiendo citas para recursos humanos.
—Juliet, tienes que mandarle al señor Reyes los
nuevos contratos antes de la media noche, estarás
en graves problemas por no enviárselos a tiempo ,,
a éel no le gustan los retrasos.
—¿ Quién es el señor Reyes?. — en ningún
momento me había mencionado al tal señor Reyes
ni que tenía que enviarle tales informes.
—eEl dueño, y su temperamento esson muy poco
manejable, aparte te lo mencione esta mañana que
eso era lo primero que debías hacer.
Ahora síi que estaba en problemas, con todo el
trabajo que teníia para ese día, seguro que me
despedían al terminar el día, no cumpliría ni con
los dos meses de prueba.
Pero aunque me despidieran, no me rendiría tan
fácilmente, me propuse terminar el día de la mejor
manera.
A las tres de la tarde tuve que bajar a la bodega a
por unas muestras que necesitaba.
—sSigue por ese pasillo y gira a la izquierda, ahí
veras unos estantes justo enfrente de ti — por lo
menos alguien tenía la intención de ayudarme ..
Por que todo el día la gente pasaba por mi
escritorio, seguro que les daba mucha pena verme
fracasar, como yo habían sido muchas las que
habían estado en mi misma situación, supongo.
Los archivos que necesitaba, no podían estar más
altos, no es que fuera muy bajita .. Mi estatura era
promedio, pero me hubiera gustado ser máas
alta ya que todos en mií familia parecían jirafas.
—aAhuché, lo que me faltaba y con todo lo que
tengo que hacer. — De pronto me encontraba
tirada en el suelo, con un montón de archivos
regados por todos lados.
—vVallya, la que has liado. Y ni siquiera obtuviste
el que querías. ¿Eres nueva? ¿No?.
—sSe nota mucho. —Le di un repaso con la
mirada, ciertamente no era mi tipo, alto, moreno
y demasiado delgado para mi gusto. Un poquito
más de carne en los huesos y podría coquetearle.
Aunque su sonrisa, era lo único que llamó bastante
mi atención, una sonrisa Colgate.
—uUmmm, un poco. tTen, solo recuerda guardar
todo, antes de marcharte — supuse que se
ofrecería a ayudarme, como todo un buen
caballero.
—pPodrías ayudarme ,, estoy muy liada y ordenar
esto solo me atrasaráa un montón — pensé que tal
vez, pidiéndoselo amablemente me ayudaría.
—nNo, bonita no me pagan para hacer eso. Yo
tengo muchas cosas que hacer, las cuales tu seguro
que no te ofrecerás a ayudarme. Aparte estoy en
mi hora de descanso. —Pensé que era muy poco
caballeroso de su parte no ayudarme. Viendo que
prácticamente se lo estaba suplicando.
En mi vida le volvería a pedir un favor, ni
siquiera cruzaría palabra con él.
Por suerte, ese pequeño incidente no supuso
ningún problema para que lograra completar mi
jornada laboral .. Ese día llegué casi arrastras a
casa.
—eEl primer día y ya estas agotada — dijo mi
Madre la cual siempre teniía algo que decir .—
rRápido, vas a renunciar por lo que veo, no
aguantaráas mucho tiempo, aquí se te da de todo,
no te falta de nada—. No estaba de acuerdo con
ella y solo por eso les demostraría a ella y a todos
de lo que era capaz, por que cuando me proponía
a hacer algo trataba de dar lo mejor de míi y hacer
bien las cosas.
—yYa tengo veinticuatro años, madre, tengo que
ganarme la vida, y ya estoy cansada de vivir bajo
tus reglas.
La siguiente semana ya le había agarrado el truco
al trabajo, ya casi era la hora del almuerzo así que
bajée a la cafetería a por un café y algo para
llenar mi estómago ,, mi cuerpo me pedía comida
desde muy temprano y estaba esperando con
ansias que llegara esta hora.
—pPensé que ya habías renunciado, después del
desastre del primer día. —Había decidido que lo
mejor era ignorarlo después de lo descortés que
fue la ultima vez—. eEres muy guapa, todos en la
empresa están hablando de ti, en pocas palabras
todos quieren probar suerte en conquistarte ,, nos
traes locos. — Jja, eso quería decir que él también,
menudo gilipollas.
—Uumm, quée mal por ellos, no estoy interesada
en enrollarme con nadie de por aquí —lo cierto es
que nadie valía la pena, para que me planteara
dejar mi soltería.
—nNi yo, podríamos pasarlo muy bien si me
dejaras intentarlo. —lLo cierto era que entre
todos los presentes era el más pasable, siempre
andaba bien arreglado, demasiado coqueto para mi
gusto. Pero como no estaba interesada en una
relación, eso no significaba que no podíia
divertirme con él.
—sSeríia algo sin compromisos, podemos
divertirnos sin complicaciones, ni reclamos cada
quien en su rollo. —pParecía que había encontrado
al candidato perfecto. No estaba interesada en él,
en lo absoluto, pero había algo que me incitaba a
aceptar su propuesta.
Tal vez era el hecho de que ya tenía mis planes y
lo que menos necesitaba era una relación seria,
estaá propuesta me cayóí como anillo al dedo y era
lo que siempre había buscado.
—mMe parece perfecto es justo lo que me
interesa, no estoy interesada en relaciones ni lo
que conllevan. — qQuée era lo peor que podía
pasar. Queé uno de los dos terminará por
enamorarse, pero para ese momento yo ya tendría
mi boleto en mano…..
—q¿Quée haces mañana?, ¿qQuieres salir a tomar
algo por ahí? —tTan rápido, nunca aceptaba salir
con nadie me da demasiada pereza salir en plan
pareja. Prefiero salir con mis amigos o quedarme
en casa viendo una buena serie. Pero hoy me sentía
más decidida, aunque después terminée por
arrepentirme como suele pasarme normalmente.
—bBien, pasa a por míi a las tres te mandarée la
dirección por mensaje. —dDespués me quedé
pensando en cóomo haría para decirle a mi madre
que saldría con un chico, eso nunca se mencionaba
en casa. A pesar de que mi madre era una mujer
joven tenía ciertas actitudes un poco raras a
veces .. Nunca nos había dado el consentimiento
a mi hermana y a míi de salir con un chico. Mi
hermana era más atrevida y siempre que alguien le
gustaba terminaba saliendo con él, en cambio yo
preferiría no meterme en problemas y me
conformaba con leer mis libros.
Cuando lleguée a mi mesa, una de las secretariías
de los ejecutivos se acercóo, los más rápido que
sus ridículos tacones le permitieron.
—oOye, que te he visto hablando con Ari el chico
guapo de la empresa. —gGuapo pero es que
ocupaba lentes, tampoco era la gran cosa.—. yYo
quise salir con él, pero nunca llegamos a nada, y
según sée, tiene novia fuera de la empresa así que
lo mejor es que te alejes de éel. — Tuve que
poner la sonrisa más fingida del mundo.
—gGracias, por el consejo. Te lo agradezco de
todo corazón. — Si tenía novia a mi me daba lo
mismo ,, eso solo significaba que era un putón,
bueno no es como que yo se lo hubiera
preguntado, y aparte para el trato que teníamos era
perfecto pues así lo tendría menos pidiendo
explicaciones. Aparte no había nada de malo yo
estaba soltera, él era quien tenía una relación y
por lo tanto debía respetarla, no yo. Haría como
que no sabíia nada total ni me importaba.
—bBueno yo solo te advierto, es feo tener novio y
que te engañe. — Preferí ignorar la conversación,
aparte lo mejor era que no entablaraá ninguna
amistad ya tenía a mi amiga para contarle mis
cosas .. Seguro que metía en chismes a todo el
mundo.
Dejée el tema de lado y tratée de terminar con
todos los pendientes del día.
Por fin era sábado ,, la semana había sido muy
caótica. Planeé quedarme en la cama todo el día,
necesitaba recuperar fuerzas. Me la pasé viendo
series y leyendo libros, esta síi es vida, pensé
para míi, éel que inventóo el trabajo no teníia nada
que hacer.
De pronto mi móvil me avisóo que teníia una
llamada perdida de Ari, le devolví la llamada por
pura cortesía
—¿Dónde estás? Estoy frente a tu casa, ¿estáas
lista? hHe traído el casco ,, iremos en moto — sSi
antes no teníia ganas de ir, ahora menos ,, me
daba un terror las motos.
—nNo iré, es que me ha surgido algo ,, lo dejamos
para luego si te apetece. — yYa lo había hecho
muchas veces, aceptaba quedar con ellos y luego
los cancelaba cuando me daba cuenta de que no
era tan buena idea.
—pPuedes salir solo un momento aunque sea, ya
que no saldremos me gustaría verte. —bBueno a
eso síi podría acceder, tendría que salir y volver ,,
sin que se dieran cuenta en casa de que no estaba
en mi habitación.
Estaba esperándome en la esquina como yo se lo
había pedido, y no se veía tan mal, llevaba puesto
unos vaqueros negros muy ajustados y una polo
blancoa. Se había puesto mucho fijador en el
cabello, pero eso no le quitaba estilo ,, la verdad
que se había lucido para la cita.
—Hola, ¿por quée no te apetece acompañarme? —
qQuée le podía deciír, teníia que inventarme una
muy buena excusa, no podíia decirle la verdad, que
en primer lugar mi madre era capaz de atarme a
la cama para que no saliera y lo mejor era no
probar suerte.
—Hace un mal día, se ve que lloverá muy fuerte y
no quiero resfriarme. —eEsa, era la excusa
perfecta y en teoría no era una mentira ya que de
verdad el panorama no pintaba nada bien.
—tTienes razón, lo dejamos para luego mejor. Me
hacía mucha ilusión que me acompañaras — la
verdad que no me apetecía ir, y menos en moto, si
hubiera llegado en coche tal vez me hubiera
convencido en huir y pensar después en las
consecuencias.
El lunes, como era inicio de semana era demasiado
caótica, ese día en concreto necesitaba unas cuatro
manos extras para hacer todo el trabajo.
—Hola, soy Walter el encargado de relaciones
publicas, como que pasas mucho tiempo con Ari
y la verdad que el no te conviene eres muy guapa
para tener algo con él. —jJa, no entiendo por
quée la gente siempre quiere meterse en mi vida,
ya estaba lo bastante mayorcita y sabíia lo que
quería, aparte éel tampoco estaba tan bueno, era
casi de mi edad, pero solo con levantar la vista del
ordenador me había llevado un gran susto.
Vestía unos vaqueros militares que no le pasaban
de la mitad de la nalgas, una camiseta toda ancha
que parecía que había adelgazado 5 tallas y aun la
conservaba.
—gGracias por preocuparte, pero solo me cae
bien, nada más. —nNo teníia por quée darle
explicaciones a nadie y menos a un desconocido.
Después de perder varios minutos de mi valioso
tiempo, no me había dado cuenta que ya casi era la
hora del almuerzo, decidí bajar a por algo.
Siempre quedaba con mi amiga, nos sentamos en
la misma mesa de siempre. Supongo que ya nos
habíamos acoplado al lugar.
—oOye, ya andan diciendo en la empresa que
tienes pareja, siempre me preguntan si sée algo.
Pero me siento un poco herida, no me has contado
nada del chico misterioso. —eEs que la gente le
encanta andar inventado cada cosa pensé para mií
misma.
—nNo hagas caso, son puros chismes de oficina,
cuando sea cierto ya sabes que serás la primera en
enterarte. — nNo le había comentado nada de que
había estado hablando con Ari, ni mucho menos
que había aceptado salir con él.
—yYa lo sé, no te estoy pidiendo explicaciones
Juliet ,, solo te lo digo para que te des cuenta como
son de cotillas — Nno teníia ni que advertirme ,, si
hasta llegaban a mi escritorio a decirme lo que era
mejor para mí.
Mientras esperábamos nuestro turno para subir al
ascensor, Ari me estaba esperando para que
subiéramos juntos. Justo lo que me faltaba, ahora
todos confirmarían lo que decían.
—Quería invitarte, a la fiesta de cumpleaños de la
novia de mi amigo, será en el pueblo de ella. El
plan es que ustedes dos se vayan juntas y nosotros
llegaremos antes para preparar todo, mi amigo le
quiere dar una sorpresa. — jJa, ya esta dando por
echo que voy a ir, quiéen se cree para darme
ordenes.
—lLo pensaré ,, ¿ cuándo dices que es ? — lLa
verdad que las fiestas no son de mi agrado, pero no
sería mala idea asistir. Así puedo ver si de verdad
merecen la pena o no las fiestas.
—eEl sábado, solo serán unos cuantos. Te la
pasaráas de maravilla te lo prometo. Aparte me
hace mucha ilusión bailar un par de canciones y
todo será más divertido si en tu compañía. — eEs
que no se rinde, después de dejarlo plantado pensé
que no me volvería a buscar.
El martes por la mañana estaba a punto de
prepararme una taza realmente perfecta de café,
hasta que él amigo de Ari, apareció plantándose
delante de mí. Se llamaba Marcus, según recuerdo,
siempre andaban juntos ya que trabajaban en la
misma área. Era totalmente diferente a Ari, más
alto, igual de delgado y su tono de piel un poco
más clara.
—Hola Juliet, no he tenido el placer de
presentarme formalmente, soy Marcus amigo de
Ari. Seguro que nos has visto siempre juntos. Él
me ha comentado que irás como su pareja a la
fiesta sorpresa que le quiero hacer a mií novia,
me encantaría que me ayudaras a distraerla,
mientras preparamos todo. — nNo lo podíia creer,
todo mundo daba por sentado que iría a la dichosa
fiesta ,, y menos ganas me daban cada vez de
aceptar. Y solo de pensar en cóomo me escaparía
de casa, me daba dolor de cabeza.
—uUmm, todavía no estoy tan segura. Ari me lo
ha comentado hasta hoy, no tengo nada preparado.
—eEra la peor excusa que me había inventado en
toda mi vida.
—nNo, pasa nada. Lo que importa es tu presencia
y que me ayudes a distraerla un poco y de paso se
conocen. Así en un futuro podemos salí los cuatro
juntos, —y dale con lo mismo no entendían que no
tenía ganas de asistir a la dichosa fiesta.
Durante toda la semana Ari y Marcus ,, cada vez
que pasaban por mi mesa hablaban sobre el mismo
tema. Y ya estaba cansada de darles excusas
aunque muy en el fondo sabía que no era tan mala
idea portarme mal por un momento.
—vVas a ir a la fiesta, no me han invitado.
Supongo que solo es para gente privilegiada.
Deberías de ir, estoy segura que te vas a divertir.
Nunca sales, tienes que vivir la vida, yo te puedo
cubrir. — mMi amiga tenía toda la razón, y ese
simple comentario me dio el valor para aceptar e
ir. Siempre he sido buena hija y nunca he logrado
nada por eso.
—lLa verdad que síi quiero ir, pero sabes que mi
madre nunca me va a permitir poner un pie afuera
de casa ,, y menos si se entera que es para una
fiesta que voy. —eEs que ya me urgía vivir sola ,,
y con mis propias reglas.
—tTienes veinticuatro años, a tu edad ya nadie
pide permiso para salir. ¿Qué esperas para irte a
vivir Ssola? —lLa verdad era que tenía que
aguantar si quería lograr mis planes .. Todavía no
tenía el dinero para comprarme el boleto.
Siempre he dicho que el día que me salga de casa
de mis padres es por queé tengo un mejor plan.
Ya tenía todo planeado para el sábado, mi amiga
me cubriríia por cualquier cosa ,, había mentido en
mi casa diciendo que teníia que trabajar hasta
tarde.
El viernes llego muy pronto, me sentía un poco
culpable por mentirle a mi madre ,, a eso de las
cinco de la tarde, estaba tan absorta en el trabajo
que no escuchée que se abrieran las puertas del
ascensor. Había una mujer enfrente de mi
escritorio, se quedó callada por un momento y
pasóo mucho tiempo observándome para mií
gusto.
—hHola, soy Blanca la novia de Marcus. Ari y éel
me han dicho que nos iremos juntas. Que no tienes
coche, pasareé a por ti mañana a las seis y media
de la tarde. —En cierta ocasión Ari había
mencionado que Blanca era muchísimo mayor
que Marcus, casi diez años, bueno yo nunca he
creído mucho en el amor. Pero siempre dicen que
no hay edad para encontrar a esa persona de la cual
te enamoras hasta los huesos. Justo en ese
momento Ari y Marcus salían juntos de recursos
humanos.
—aAhh, Juliet ya conoces a mi hermosa novia —
Blanca y Marcus eran totalmente diferentes ,,
empezando por la estatura. Marcus le sacaba Eel
doble a Blanca que hasta teníia que inclinar el
cuerpo para poder darle un beso. Blanca parecía
muy enamorada hasta podría deciír que más que
éel.
—siSí, estaba preguntándole a Juliet. Sií le parecía
bien que pasara a por ella. —bBueno, todos
estaban decidiendo por mí, ni siquiera le he
contestado nada. Pero ya me había comprometido
en distraerla un rato, hasta que recibiera la
llamada de Ari.
—Estoy muy agradecida por que me han tomado
en cuenta. — Blanca no tenía ni idea de la fiesta,
los chicos le habían dicho que solo se trataba de
una pequeña reunión de compañeros para
conocernos mejor.
Era sábado y había tenido que pasarme por la
empresa ,, tenía que terminar algunos informes y
otras cosas que durante la semana se me había
acumulado y necesitaba para el lunes siguiente.
Pero en cuanto terminée salí corriendo a casa para
preparar toda las cosas que me llevaría, le había
mencionado a Blanca que me cambiaríia en su
coche, así no saldría vestida de casa.
Y mientras la esperaba, mi amiga me mandaba
mensajes cada Ccinco minutos recordándome que
teniía que divertirme y contarle todos los detalles
el día siguiente.
Blanca llegóo en su coche a las seis menos diez,
era un Tturismo color rojo la verdad que quedaba
bien con su personalidad.
Cuando estaba terminando de ponerme los
tacones, el celular me avisoó que tenía un mensaje
de Ari ..
—“«pPídele que vayan a tomar algo, todavía nos
faltan cosas por hacer”», —se lo preguntaría sóolo
por que quería conocer un poco más a Blanca,
nunca me ha gustado que la gente me diga quée
hacer.
—oOye Blanca, y si vamos a algún bar a tomar
algo, tenemos mucho tiempo para llegar a la hora
acordada. —nNunca en mi vida había andado de
bar en bar, pero podría pedirme una botella con
agua, ¿Nno?.
—aAh, perfecto conozco uno que queda de
camino, te va a encantar el ambiente. —cCreo que
podríamos ser muy buenas compañeras de trabajo,
me gustaba mucho su personalidad alegre.
Cuando llegamos no había mucha gente, era muy
temprano la mayoría estarían en sus casas
poniéndose sus mejores trajes como cada fin de
semana.
—dDime Juliet, que hay entre túu y Ari. Andan
muy coquetos. —vVamos con las preguntas, lo
cierto era que no había nada que contar, solo
quería divertirme sin complicaciones ,, aunque no
creo en el amor, de vezs en cuando me siento bien
en tener uno que otro pretendiente.
—nNada, la verdad solo nos estamos conociendo.
Yo creo firmemente que entre un hombre y una
mujer se puede crear una bonita amistad. —
oObviaría el hecho de que ella ya sabía que éel
tiene novia, estaba más que segura que a lo mejor
ella la conocíia muy bien.—. ¿Y, tú?, ¿cCuáanto
tiempo llevas saliendo con Marcus?. Si se puede
saber.—
—pPoco tiempo, dos meses casi. EÉl estaba
casado cuando do lo conocí, su esposa estaá
embarazada. Solo están viviendo juntos hasta que
ella tenga al bebée. Luego la dejará. a—vVaya, así
que en la empresa se vive como Sodoma y
Gomorra. Pero cóomo puede creer tal mentira.
—pPero estáas enamorada, o solo estáas saliendo
en plan de diversión con él. —pPreguntaba por
saber bien el chisme, pero se notaba de lejos que
estaba hasta los huesos por él.
—nNo, yo sigo conociendo chicos. Con éel solo
tengo citado ,, de vez en cuando, es muy atento y
me consiente todos los días, sin que se lo diga sabe
todo lo que me gusta y llega a casa los fines de
semana, —pero estaba más claro que el agua que
esa era una relación, yo no estaba entendiendo
mal. Para míi eso es engañarse a uno mismosolo,
pobre tonta que piensa que va a cambiar por ella
Para míi un hombre que deja su familia por la
amante, en cuanto se aburre se va a la siguiente.
Como dicen en mi pueblo “«el puesto de amante
siempre queda libre»”.
Media hora después, y media hora de escuchar de
su vida, ya no sabíia si, sentir lastima por ella o
darle un par de bofetadas para que reaccionara y
viera que estaba jugando con ella. Pero, ¿Qquiéen
era yo? Tarde o temprano se daría cuenta de lo
equivocada que estaba.
Cuando nos dimos cuenta, ya se había hecho de
noche. Revisée mi móvil, tenía diez llamadas
perdidas de Ari y una infinidad de mensajes
donde me decía que podíamos llegar en cualquier
momento.
Blanca aparcó enfrente de la casa en cuestión de
minutos todas las luces de la casa estaban
apagadas ,.
—sSegura que ya han llegado, no se escucha
ningún ruido. —aAl subir el primer escalón. Me
sentía un poco nerviosa pensando que tal vez nos
habíamos equivocado de casa. Pero justo en ese
momento todos empezaron a cantarle, vi que Ari
estaba al otro lado de la casa así que me acerqueé
para saludarlo. Ya había cumplido miu parte de
traer a Blanca.
—¿Dónde estaban? Casi me voy a buscarlas, pensé
que les había ocurrido algo. —qQuée dramático, y
no teníia por quée darle explicaciones en primera
no éramos nada, y segundo, solo estaba haciendo
lo que éel me pidió.
—mMira, quiero llevar la fiesta en paz así que deja
tus reclamos para otro día. —lLa música estaba
sonando tan alto que apenas podíamos conversar
así que me pidió que saliéramos a la terraza por
que no entendía nada.
—dDame un beso —me quedée sin palabras ,, era
lo más directo que alguien había sido en mi vida.
Y ahora quée hago nunca en mi vida he besado a
nadie. No he pasado de rozar los labios con un
chico y la úultima vez que lo hice fue en el
instituto que ya casi ni me acordaba.
—oOtro día, todavía estas en prueba para que
puedas recibir un beso de mi parte. —
cCiertamente síi quería besarlo ,, pero no teníia ni
idea de cóomo hacerlo .. Asía que me haría la
difícil, así no se daría cuenta.
—tTienes razón me los ganarée primero, ¿quieres
bailar? sSe supone que a eso hemos venido. —
dDebía decir que bailaba muy bien, yo no hacíia
ningún movimientoe eél era el que nos guiaba a
los dos.
Aunque nunca había asistido a una fiesta, aparte
de la escena del beso me la pasée muy bien. Todos
acordamos que el siguiente sábado también había
fiesta y no se por quée pero ya estaba emocionada.
A las cinco menos diez de la madrugada Blanca
me dejóo en mi casa. Ari y Marcus venían detrás
de nosotras en sus motos. Haciendo de
guardaespaldas ,, la verdad que parecía una escena
de una película de terror.
—jJoder estaba tan preocupada por ti, tu madre
dice que llegaste casi a las cinco de la madrugada.
No podíia dormir pensando que algo te había
pasado de regreso a casa. —aAmigas así
necesitaba uno en esta vida que se preocuparan
más que uno mismo.
—¿Quée hora es? ¿Cóomo has entrando a mi
habitación? — hHacíia mucho que no dormía tan
bien, lo que si tenía era un hambre de muerte.
—cCasi las doce y tu madre me ha dejado subir.
Quería comprobar por míi misma que estabas viva.
—qQuée dramática, pero teníia que agradecerle
que me había salvado el culo y habíia reafirmado
la mentira más cuando mi madre le preguntóo ,,
por quée ella no teníia que ir también.
—nNo ha estado tan mal. Andaban varios de tu
áarea. Y a que no sabes de lo que me he enterado.
—sSabíia que estaba ahí más que todo por el
chisme y su cara lo decía todo ,, estaba esperando
con ansias que le contara—. Blanca me ha contado
que Marcus estáa casado y su esposa estáa
embarazada. Pero por lo que entendí a ella nada de
eso le importa. Según ella no están en una relación
,, pero te podría jurar que síi.
—c¿Cóomo Marcus y ella en una relación.? ÉEl
estáa casado es demasiado chisme para alguien
como yo que no soy chismosa . —lLo bueno que
ella no le contaría a nadie, por que se supone que
nadie sabe que están saliendo. Ya que todo el
mundo sabe que estáa casado y va a ser padre.
—aAsíi mismo quedée yo, es que estos tipos no
respetan a las que tienen en casa. —yYo no podría
decir que estaba haciendo lo mismo que Blanca
por que ya le habíia dicho a Ari que no quería nada
serio y mucho menos le pediría que dejara a su
novia por míi. No me interesaba quedarme con las
sobras de nadie. Tampoco le mencioné lo del beso,
seguro que me hacia bullying por un buen tiempo.
El lunes por la mañana todos comentaban cosas de
la fiesta. Cuando bajée a buscar algo para almorzar
en una esquina estaba Blanca, Ari y Marcus.
Blanca y Marcus estaba sentados uno en frente del
otro. Blanca me hizo señas con la mano para que
me sentara con ellos.
—hHola no puedo quedarme, ya tengo con quién
comer. —nNo podíia dejar sola a mi amiga, y
tampoco teníia ganas ,, así que esa era la excusa
perfecta.
—Es una láastima yo pensé que seríia buena idea
que comiéramos los cuatro juntos.—
—Te habría pedido algo, lo si te sentabas aquí.
Pero será para la próxima. —eEs que nunca me
pedían mi opinión pero hoy no daría mi brazo a
torcer.
—bBueno, me voy que tengo mucho trabajo que
hacer hoy.—
Durante el transcurso de la semana Ari y todos los
demás no pararon de recordarme que tenía que
asistir a la dichosa fiesta, estaba casi lista. De vez
en cuando me leía un artíiculo de cuáal era la
mejor forma de besar.
Era un poco ridículo pero teníia tantas ganas de
intentarlo y no por que me gustara, simplemente
quería experimentar. Era vergonzoso que a estas
alturas de mi vida nunca hubiera dado un beso en
condiciones.
Al final, dejaron de insistir que me sentara con
ellos, ya que tomaron la gran idea de unirse a
nosotros, mi amiga se sentía excluida, lo sé. Pero
nunca me lo dijo, ya que Blanca siempre estaba
coqueteando con Marcus y Ari no dejaba de hacer
lo mismo con migo y yo trataba de seguirle el
juego para seducirlo.
—mMe ha comentado Ari que tienes problemas
con tu Mmadre para salir de fiesta, así que hemos
pensado que te vengas a mi casa y nos preparamos
juntas. — bBueno, eso era mejor que cambiarme
en su coche, odiaba esta parte de mi vida. Por queé
no podíia salir por ahí como cualquiera de mi
edad. Teníia que recurrir a mentir para poder hacer
estas cosas.
Y podría jurar que nunca me portée mal, pero me
di cuenta que un poco de diversión en la vida no
cae mal. Teníia veinticuatro años, por Dios. Ya no
le iba a dar tanta importancia al asunto.
Aparte teníia la oportunidad y las personas para
hacerlo, me dedicaría a vivir la experiencia de la
mejor manera.
El día llegóo y ya teníia preparado lo que usaría.
Teníia una falda lápiz blanca que me quedaba al
cuerpo, la cual combinée con un crop top negro
de tirantes transparente y unos tacones de aguja
color negros.
Recogí algo mi cabello con lagunas pinzas dejando
unos rizos sueltos, me puse máascara de pestañas,
base para ocultar un poco las ojeras y el labial más
rojo que teníia.
No era por presumir, pero me veía como toda una
diosa, la combinación de atuendos hacíia
resaltar cada curva de mi cuerpo.
—Madre mía, cuando Ari te vea después de esta
noche estará comiendo de tu mano. —eEn parte
me habíia vestido sexy por él, pero la verdad es
que me encantaba gustar y recibir cumplidos.
—Esa es la intención. Que vea lo que nunca podrá
tener, solo por hoy, sus ojos serán bendecidos. —
yYa sabíia que lo único que quería era llevarme a
la cama, pero no me atraía tanto como para llegar a
eso.
—yYo he comprado lencería nueva, solo para esta
noche. A Marcus le encanta cuando me pongo
encaje. Y esta noche nos perderemos un rato y
posiblemente lo terminemos haciendo en mi
coche. —bBueno era demasiada información para
míi, no me interesaba conocer lo que hacían esos
dos en la intimidad.
Cuando llegamos, ya todos estaban dándolo todo
en la pista de baile, vale más menos mal que la
casa que habían conseguido teníia una gran sala.
Ari me ayudó a salir del coche, cuando vi la
expresión en su rostro. Mi yo interior estaba muy
orgullosa. Habíia logrado el propósito de está
noche.
—wGuau, estas fantástica. No tengo palabras para
describir lo hermosa que estáas.—
—bBueno, la noche lo amerita., ¿Nno? Tú
tampoco estáas mal. —lLa verdad andaba con una
camiseta negra básica un jean rasgado negro se
habíia puesto suficiente fijador para que ningún
cabello se le escapara. Envidiaba a los hombres en
ese aspecto. No les costaba tanto arreglarse como a
uno de mujer.
—vVamos a bailar, un rato. Así entramos en
calor. —¿aA eso se veníia a las fiestas, no,? qQuée
pregunta tan fuera de lLugar, la verdad.
Empecé pegándome a su cuerpo sugerentemente.
Todos se nos quedaban viendo, prácticamente le
estaba haciendo un striptease en la sala. Me sentía
poderosa, nunca en mi vida habíia hecho tal cosa,
pero esa noche no me importaba nada la verdad.
—vVamos a la terraza, para que podamos estar
nosotros solos. —jJa, ya sabíia lo que quería, los
hombres son tan predecibles.
Me llevóo tiempo reaccionar a lo que estaba
pasando, empezó a besarme apasionadamente y
literalmente se me olvidóo todo lo que había leído.
No puedo decir si lo hice bien o mal. Solo me
dejée llevar por el momento.
De pronto sentí que teníia la espalda pegada a la
pared, sin romper el beso, con una mano levantó
una de mis piernas mientras yo bajaba una mano
para comprobar que estaba tan excitado como yo.
En cuestión de segundos me apartóo la mano,
empezó a mover las caderas mientras me clavaba
su dura erección.
Ese leve movimiento, me hizo ver las estrellas.
—vVamos al cuarto de baño, necesito que me
ayudes a resolver esto —mencionóo esas palabras
tan seductoramente, que de no ser por mi
determinación éel habría logrado su objetivo.
—nNo, es muy cutre, gracias pero no tengo
ninguna intención de meterme ahí. —yYa había
dicho que no me acostaría con éel, y tampoco
teníia intenciones de que mi primera vez fuera en
un cuarto de baño, mal oliente.
—tTienes razón, además, todos están entrando y
no tiene seguro la puerta ,, no tendremos
privacidad. —jJa, en quée mundo vivía, la
emoción del momento momento se habíia
esfumado en el aire después de su nada
inapropiado comentario. Bien por míi, estaba a
punto de perder la cabeza por sus deliciosos
movimientos.
Mientras dejaba que metiera su lengua hasta el
fondo de mi garganta ,, alguien me llamaba a lo
lejos.
—Juliet debemos iremos. Si nos quedamos más
tiempo,. Hhabrá mucho trafico y tardaremos horas
en llegar a la ciudad.
—vVale, me despido de Ari y nos vamos. —
sSalvada por la campana, si Blanca no hubiera
interrumpido el momento, estoy más que segura
que hubiera perdido los papeles con Ari.
—nNo, es necesario que te vayas con ellos, yo
puedo llevarte a primera hora de la mañana.
Podemos quedarnos en una de estas habitaciones.
—
Para míi lo mejor era volver a casa y pensar con la
cabeza fría. Esto no estaba nada bien.
—nNo, lo siento pero tengo que volver con ellos.
En mi casa lo verán muy raro y empezaráan con
sus preguntas de por quée salí de casa en coche y
regreso en moto. — Solo quería divertirme, creo
que eél no me atraía lo suficientemente como para
superar mis líimites.
Después de que Blanca me dejara en casa, no tuve
tiempo para pensar en todo lo sucedido. Me podía
tanto el sueño que solo me puse la pijama y me
dormí profundamente ,, y otra vez ahí estaban las
malditas pesadillas
—qQuée te ha pasado en el labio. Y lo que tienes
en el cuello es un chupete. Por Dios a tu Mmadre
le dará algo cuando te vea. —mMi amiga no
exageraba, me acerquée al espejo que teníia
enfrente .. Esta vez síi estaba en problemas
cóomo explicaría estas cosas en casa.
—eEs un imbécil, sabe que no teníia que dejar
rastros y con lo que odio estas cosas. —eEl
chupete del cuello erao lo que más me asustaba
empecé a frotar una moneda en él. Había leído que
así se podiía hacerlo desaparecer. Colocaría un
poco de base y ya.
—yY con la mordida en el labio quée harás ,, esa
no desparecerá de la noche a la mañana. —eEn vez
de darme ideas, estaba haciendo preguntas fuera de
lugar.
—dDiré, que me cayóo una caja. Tuú tienes que
ayudarme a mentir. —jJa, era la mentira más
ridícula pero sonaría tan convincente que no habría
dudas.
El lunes por la mañana todos comentaban de
cóomo habíia pasado toda la noche seduciendo a
Ari. Y por la herida en mi labio que aun no había
sanado era máas que obvio.
A la hora del desayuno, Ari, Blanca y Marcus se
acercaban a nuestra mesa. No me apetecía nada
verle la cara. Por su culpa, todo mundo me veía
como una mujerzuela .. Bueno, al final de cuentas
la gente siempre va a hablar, lo mejor era disfrutar
el momento. Tarde o temprano terminaría.
—hHola, no hace falta preguntar quée te paso en el
labio. Ari es una bestia —decía Blanca mientras se
sentaba al lado de Marcus.
—pPerdóname Juliet, yo no hago estas cosas me
deje llevar por el momento. No volverá a pasar lo
prometo. —jJa, después del susto del fin de
semana. Tampoco podríia permitir que volviera a
suceder.
Despuées de dejar esa noche de lado. Cada vez
pasábamos máas tiempo juntos. En la empresa o
los días que no trabajamos quedábamos con
Blanca y Marcus y terminábamos teniendo una
cita doble.
No puedo negar que me la pasaba bien, siempre
habían besos sugerentes.
Hasta que un día, todo se arruinóo. Estábamos
almorzando en la cafetería de la empresa cuando vi
que se movía un poco nervioso en su silla.
—Juliet, quiero que formalicemos lo que tenemos,
es decir, quiero que seas mi novia. —eEmpecé a
atragantarme y esparcir la comida por todos lados.
La pregunta me habíia tomado por sorpresa.
—¿Quée? Estáas loco, y tu novia. —eEl muy
csínico quería tener una relación con las dos. De
quée va ,, desde el principio le dije que no me
interesaba tener una relación.
—nNo, tienes por que darme una respuesta en este
momento. Piénsatelo y me respondes luego ..
Aparte teníia muchos problemas con ella lo hemos
dejado de momento. —jJa, capaz que la pobre
mujer estéa en casa esperándole ,, solo lo dice para
que yo acepte, es la típica técnica de tenemos
problemas. O solo estamos juntos por los niños, ya
no la amo.
—uUmm, dame tiempo para pensar. Me ha
sorprendido mucho tu pregunta. —jJa, no teníia
nada que pensar, extrañaría su amistad y lo bien
que lo hemos pasado las úultimas semanas. Pero
una relación y encima, con un tipo como él.
Demasiado agobiante para míi.
Todos los días de la semana me preguntaba si ya
teníia su respuesta. Que nada cambiaríia entre
nosotros.
La verdad que llegóo hasta el punto de fastidiarme
con la dichosa pregunta. Así que tomée la decisión
el viernes después del trabajo, le diría que gracias
pero no.
El viernes, Blanca pasaría por nosotras. Habíamos
acordado que lo mejor era viajar con ella en vez de
pagar transporte publico.
—A que no saben de lo que me acabo de enterar.
—. Seguro que entendió por nuestra expresión que
no teníamos idea a lo que se refería—. Acaban de
despedir a Ari.
Lo primero que pensé fue, se acabaron las salidas
fuera de la empresa, pero quée bien por míi. Ya no
tendría la necesidad de decirle que no me
interesaba en absoluto. Ese día fue bastante
extraño, pues ya estaba acostumbrada a su
presencia no puedo negar que los días juntos me
había divertido mucho. Cuando lleguée a casa me
di cuenta que me habíia enviado un mensaje de
texto.
—d«Debo, decir que me la pase bien en tu
compañía .. El que ya no estée en la empresa, no
significa que no podamos seguir viéndonos. Tal
vez no sea lo mismo, pero me gustaría quedar
cualquier día. Cuídate, se te aprecia.—». ….Ari.
Saldría sola, desde que me enterée esa mañana
que lo habían despedido para míi significaba pasar
página. En parte me alegraba que lo hubieran
despedido aunque no debía ser tan egoísta.
También le deseo que encuentre algo mejor.
Tampoco hay que desearle el mal a las personas.
Era un simple deseo por los buenos momentos
juntos.
De vez en cuando los cotillas de la empresa me
preguntaban si sabíia algo de él. Hasta que me
enojée y hablée con mi amiga.
—nNo entiendo la necesidad de la gente con
insistir en el mismo tema. —eEstaba harta de lo
mismo.
—eEs por que dan por hecho que tenían algo más
que una simple amistad. Los de mi área. Me
preguntan cuáanto tiempo salieron y si lo sigues
viendo. — eEs que la gente siempre da por hecho
cosas que ni al caso.
—pPero, sabes mejor que nadie que nunca anduve
con éel, bueno, de manera formal. —óÓsea solo
estábamos en plan amigos, para míi eso no cuenta
como relación.
—yYa sabes cóomo son, siempre andan al
pendiente de los asuntos de los demás. —mMi
amiga tenía razón, la gente pasaba más tiempo
metiendo las narices en la vida de otros que en la
de ellos mismos.
—pPero bueno, no me voy a preocupar por
chismes de oficina, pronto se les olvidaráa y
pasaráan a la siguiente víictima. —eEra, lo que
siempre pasaba .. Era una eEmpresa donde nada
pasaba desapercibido y siempre habíia tema de
conversación.
Habían pasado ya varios meses y ya nadie hablaba
o me preguntaba por Ari. Yo habíia decidido
seguir con mi vida ., Yy guardar los momentos
vividos en el baúl de los recuerdos. Y Ccomo ya
estaba de forma permanente en el puesto todo
seríia más fácil, me lo habíia ganado a puro
trabajo.
Pero la paz y tranquilidad no me durarono mucho.
Recuerdo que estaba en el sótano de la empresa,
ordenando unas facturas que yo misma habíia
tomado. Cuando sentí la presencia de alguien, me
di la vuelta presa del pánico. Tratée de ver a lo
lejos pero no podíia distinguir de quien era la
figura, hasta que lo tuve enfrente.
—qQuée haces aquí sola. No es necesario que las
bajes tú, pídele a uno de los que trabajan aquí que
suban por ellas. —tTremendo susto que me habíia
dado y el muy cretino, ni siquiera se habíia
disculpado.
—Es algo que tengo que hacer personalmente. —
qQuien los entiende .. Unos me dicen una cosa y
luego resulta que no es así. Menuda péerdida de
tiempo.
—bBueno, en realidad te seguí hasta aquí por otro
motivo. Vi que estabas bajando al sótano y quería
hablar donde no nos vieran. —eEs que este
hombre no es normal. Si los meses que llevo aquí
nunca habíamos cruzado palabra. Y ahora me
seguía, esto si que era acoso.—. q¿Quée pasaría si
te robara un beso?.—
—pPues te daría tu par de cachetadas por atrevido.
—Me importaría muy poco si me despedía ,, ni lo
pensaría dos veces. Es que tengo un cartel en la
frente que diga necesitada de afecto.
—nNo te atreverías túu también lo deseas tanto
como yo. — eEmpezó a besarme a la fuerza, tratée
de sacar mis manos de su agarre. Mi cerebro
tardoó un poco en reaccionar. Tuve que sacar
fuerzas de donde no había. Ppara quitármelo de
encima.
—pPero quée te pasa suéltame. Te dije que no.
Debes respetar mi decisión. —Muchos dirán que
estoy loca pero debo decir abiertamente que el
beso me encantóo. Tal vez sea masoquista pero el
que me haya besado sin pedir permiso me había
excitado. sSalí corriendo, lo que había pasado no
estaba nada bien.
A las seis y cuarto salí corriendo a casa para
contárselo a mi amiga.
—¿Quée ha pasado? Por quée me has pedido que
venga a verte .. —dDe Ccamino a casa le habíia
pedido que nos viéramos, que teníia algo muy
importante que contarle y vaya que le interesaba
saber.
—aA que no adivinas quiéen me ha besado a la
fuerza. Me ha encantado, pero no me lo esperaba.
— Teníia que escuchar lo que opinaba seguro que
me regañaba por ser tan tonta.
—aA ver, si no me cuentas nunca sabré quiéen
es. Adivina no soy. —bBueno, muchas veces
podría jurar que teníia poderes ocultos.
—Fernando. Uno de los accionistas, solo viene de
vez en cuando a la empresa. —eEra una de las
ventajas de ser el jefe, supongo. Dejas que otros se
lleven la peor parte.
—sSíi, se quien es, todos hablan de lo guapo que
es ,, pero ahí no debes meterte estáa casado.
Cambia de amante cada vez que se aburre. —mMi
amiga tenía razón, no debía meterme ahí.
El martes estaba terminando de acomodar mi mesa
cuando Fernando apareció de la nada y me
arrastróo a su oficina.
—aA dóonde me llevas. No te das cuenta que
alguien podríia vernos y empezaráan a correr
chismes por toda la oficina. —nNo podíia permitir
que volviera a ocurrir lo del otro día.
—mMe he asegurado y no hay nadiea más que túu
y yo. Mira me traes loco, no dejo de pensar en ti.
Sabes que estoy casado, no puedo ofrecerte nada
más que esto.
Cualquiera en su sano juicio no lo pensaría dos
veces y saldría corriendo.
Pero el hecho de que estuviera casado solo ponía
las cosas más excitantes .. Y como siempre he
dicho, yo soy libre y puedo estar con quién quiera.
No le debo explicaciones a nadie. Él debería
respetar su relación aparte no es como que me
interesara tener una relación .. Unos cuantos besos,
seguirle el juego. Hasta aburrirme.
—pPor favor, déjame ir. Esto estáa mal.—
—nNo te resistas, es algo que tú también quieres
que pase.—
siSí pero me quedaba un poquito de conciencia y
aunque ya había dicho que no teníia por queé
negarme. Mi mente se debatía entre el deseo y la
moral.
Me sorprendía estar por segunda vez en la misma
situación. Antes de entrar, trataba de alejarme de
los hombres. En parte por proteger mi corazón y
Ootra por que me había encerrado en mi mundo y
no le daba la oportunidad a ninguno de ellos que
traspasaraán mis barreras.
Pero cuando entrée aquí mi mentalidad cambióo
por completo y ni siquiera yo me reconocía.
Sus besos eran muy intensos ,, no es que esteé
comparando pero Ari me besaba con más
delicadeza y muy pausadamente.
Fernando por el contrario no me daba tiempo ni de
respirar, y en cuestión de segundos, con su mano
derecha empezó a masajear mi pecho para
terminar entre mis piernas.
Debo decir que cuando hizo eso mi mente quedóo
totalmente fuera de órbita.
—yYo sée que te gusta. —eEstaba tan caliente que
ni siquiera tuve tiempo para contestarle.
aAgarró mi mano y la guióo hasta el bulto que
encerraban sus pantalones.
—¿Qué haces? —apartée mi mano nerviosa, la
situación se me estaba saliendo de las manos.
—pPara que sientas cóomo me pones, y yo sée que
causo el mismo efecto en ti. —jJa, tan seguro
estaba si, no podíia negar que me encantaba la
intensidad del momento pero tampoco estaba tan
desesperada.
Estaba a punto de gritarle sus cosas cuando
escuchamos unos pasos en el pasillo. Era la señora
de limpieza.
—sSeñor Fernando, ¿Ees usted?. — aAhora sí que
estaba en serios problemas.
—siSí Trini, pero ya casi me voy. Solo apago las
luces. —dDebería gritar tal vez así me deja en paz.
Pero mañana todo mundo hablaría de cóomo me
estaba encerrada con él en su oficina.
—dDebo irme, ella podría regresar, y todo
acabaráa muy mal para ambos. —lLo mejor era
dejar las cosas así. La aparición de Trini fue muy
oportuna, aunque no tenía por quée haber
permitido que las cosas llegaran tan lejos.
—tTienes razón, pero solo por esta vez. Luego
seguiremos donde lo hemos dejado. —Ja, estaba
muy equivocado si creía que yo volvería a caer en
la misma situación. Tan fácil me creía.
Eso era lo que más me molestaba siempre habíia
sido muy buena apartándome de los hombres.
Diría que los veía como plagas y trataba de no
relacionarme con ellos. Después de lo que sucedió
en mi infancia con mi padre. Tenía claro que sí me
gusta tener amigos y claro que me ha gustado uno
que otro, a lo único que sí le tengo miedo es al
compromiso.
—sSal, estoy afuera de tu casa. —cCasi me da un
infarto al ver el mensaje ,, sabíia de quiéen era ..
Pero cóomo habíia conseguido mi número y mi
dirección.
No le contestaría, tenia que entender que no me
interesaba ni lo más mínimo. El lunes llegó igual
que siempre, con muchas cosas por hacer.
—pPor quée no contestaste mis llamadas ni mis
mensajes. — nNo paróo de llamarme y enviíarme
mensajes todo el día. De los cuales no contestée
ninguno.
—nNo Ttengo llamadas perdidas de la empresa. —
eEso debía sonar profesional y mostrarle mi
desinterés.
—sSabíias perfectamente que era yo. Estuve horas
esperando que salieras y nunca apareciste .. Estuve
a punto de entrar a la fuerza. — pPero de quée va,
sií hubiera hecho tal cosa a míi me hubiera dado
algo. Coómo le hubiera explicado a mi madre
queé hacía ese tipo en nuestra casa.
—aA ver, no se cóomo explicarte que no me
interesas para nada.—
—tTe esperarée en mi oficina ,, hasta que todos se
vayan. Tenemos que continuar lo que quedóo
pendiente la otra noche. —eEs que no se rendía,
pero que espere sentado por que yo no pienso subir
a su oficina lo evitarée a toda costa.
Tratée de terminar temprano, pero todos venían y
me pedían documentos que aun no teníia listos
por que no era el día de entregarlos. Es que se
habían puesto de acuerdo para fastidiarme el día.
—lLo sentimos Juliet, pero Fernando ha pedido los
informes para hoy. Es raro por que siempre se
entregan los viernes, creo que lo hace por
fastidiarnos la vida, ha de estar aburrido. —Eso era
juzgar sucio. Tonta de míi que creía que me lo
pondría fácil.
El final del día llegóo y yo todavía teníia muchas
cosas que hacer.
Estaba bien ocupada contestando unos correos
cuando sentí unos pasos y ya presentía quien era ..
Me haría la loca y haría como que no notaba su
presencia.
—¿Por quée me estas evitando?. Llevo más de
media hora esperándote en mi oficina, túu crees
que tengo todo el tiempo del mundo. —vVaya que
estaba desesperado se le notaba hasta en la voz.
—lLo siento, a alguien se le ocurrió pedir los
informes hoy. Así que tengo mucho trabajo, no
tengo tiempo para tus tonterías.
Tal vez me dejaba en paz de una vez por todas,
cuando ya pasan los liímites uno tiene todo el
derecho de parar las cosas.
No me dio tiempo a reaccionar, me levantoó como
si nada de mi silla. Y me cargóo en su hombros.
Sabiía coómo acabaría la cosa, traté de bajarme,
pataleé todo lo que pude ,, hasta le clavée las uñas
en la espalda para dejarle saber lo molesta que
estaba.
—eEres un capullo, no me interensas ,, búscate a
otra. — lo insultée y le gritée de todo hasta
quedarme sin aliento. Seguro que mañana estaría
ronca.
Entramos a su oficina y me tiro en su sofá de cuero
negro. Pero en cuanto vi que podiía escaparme,
corrí a la puerta, lo más rápido posible, pero ni
supe de dóonde había salido cuando sentí que me
levantaba en el aire por segunda vez y volvía a
tíirarme al sofá.
Despuées de unos segundos lo único que se
escuchaba eran muestras reparaciones agitadas. Yo
tratando de huir y eél de retenerme a su lado.
—bBasta, te comportas como una niña,
deberíamos de estar disfrutando del momento. —
qQuería llorar de coraje para ellos, todo se reduce
a su satisfacer su propio placer.
Y antes que le contestara, empezó a besarme a la
fuerza, juro que tratée con todas mis fuerzas de
evitarlo pero empezó a mover sus caderas, al
mismo tiempo que lambíia todo mi cuello.
Dirán que soy una débil, pero queé se tiene que
hacer cuando tu cerebro te dice una cosa y tu
cuerpo pide otra. Debió entender que había
perdido mií lucha interna.
Entramos en calor de pura excitación, sus besos
eran demasiado feroces y eso me ponía a mil.
Se sentó en el sofá y arrastro mi pesado cuerpo con
el, era el momento más intenso de mi vida .. Hasta
que mi subconsciente me recordó dóonde estaba.
Saltée de su regazo, salí huyendo de su oficina
medio vestida,. Mmientras corría al ascensor que
había, he hecho lo mejor.
—Juliet, Juliet .. Regresa por queé me dejas así. —
vVeníia acomodándose los pantalones, estaba
más que claro que no me dejaría ir .—. No puedes
enterarte con un hombre casado .. —Me repetía
mil veces mientras bajaba en el ascensor.
Para mi sorpresa, estaba bloqueando la puerta de
salida ,, es que ellos cuando quieren mojar no
aceptan un no por respuesta.
—nNo puedo dejar que te marches —lo decía casi
sin aliento—, si, no subes ahorita mismo .. Te
juro que de ahora en adelante tu vida será un
maldito infierno. Lamentarás la decisión de esta
noche. — pPero de quée va todo por que no he
querido follar con éel.
Me acerquée lentamente para dejarle claro que no
le teníia miedo, y que teníia que respetar mi
decisión ..
—qQue te den, no voy a caer en tus chantajes. —
eEstaba jugando con fuego, era consciente de ello.
Pero tampoco debía caer en su trampa. Por su
mirada asesina sabíia que cumpliría lo que acababa
de decir.—
—qQuée estupideces estáas diciendo, ni ha pasado
nada entre nosotros por que te la tiras de santa.
Cuando no eres más que una zorra barata. — Vaya
que concepto teníia de míi, así que no lo dude dos
veces y le di tremenda bofetada. Estaba furiosa
con él, pero máas con migo misma por haber
permitido la situación.
Salí corriendo del lugar, y no tratóo de detenerme
.. Pero algo en mi interior me decía que la cosa no
terminaría ahí.
Despuées de pasar el fin de semana, poniendo a mi
amiga al corriente de todo. Tuve que regresar al
trabajo como si nada.
—Juliet ,, según escuchée arriba. Hoy no se
presentaráa Fernando, así que no le veras la cara
por aquí. — Lla verdad que ya era toda una
experta en mi puesto pero ahora teníia tantas ganas
de renunciar.
—hHoy no ,, pero estáa en su empresa .. Algún día
tendrá que venir a trabajar. —mMi amiga no dijo
nada, su silencio solo me confirmóo que yo teníia
razón. No podríia escaparme para siempre.
Debo decir que fue la semana, que máas trabajo
tuve .. Según decían, Fernando , siempre se
quejaba de que había errores en los informes. No
se por quée pero sospechaba que quería vengarse
de míi, lo que no entendía era quée culpa tenían
los demás en la empresa. Blanca llegóo muy
temprano en la mañana, se veía muy feliz, seguro
que las cosas con Marcus marchaban bien.
—yYa terminas, he venido a decirte que si te
apetece quedar después del trabajo para tomar
algo. — sSe veía mas radiante que nunca, llevaba
puestos uno jeananes ajustados y una polo rojo que
le daba color a su pálida piel.
—cClaro, así nos ponemos al día. — pPodríamos
tener una bonita amistad.
—hHe invitado a la chica que siempre anda
Ccontigo ,, y ha dicho que síi. Así que hoy es
noche de chicas. —qQue bien que la habíia
aceptado, así no tendría que dejarla tirada. Cuando
salí Blanca nos estaba esperando, fuera de la
empresa en su coche. Me pidió que me sentara en
el asiento del copilo y mi amiga se quedóo en los
asientos de atrás.
Cuando llegamos al lugar ,, era un bar tranquilo,
estaba decorado al estilo Americano. Con
fotografías de lugares y personajes famosos. Que
yo solo habíia visto en películas como Elvis
Presley, Marilyn Monroe, la ruta 66, entre otros.
—¿Qué van a tomar?, Hay que ir a pedir a la barra.
— Blanca se levantó sutilmente de su lugarsitio ,,
seguro que veníia muy a menudo por el lugar.
—yYo tomarée vino. ¿Y túu?. —Le pregunté a
mi amiga, ya que la muy cabezota estaba con la
mirada perdida, viendo coómo un grupo de
hombres se sentaba en la esquina contraria a la
nuestra.
—lLo mismo para mí.
Debo decir que mi vicio con el vino se desarrolló
hace unos cuantos días, siempre que salíamos yo
solo me pedía una botella de agua. Y ella siempre
me hacía burla diciendo que nadie va a los bares
y no pide alcohol. Hasta que la última vez me
obligó a tomar una Ccopa de vino, que según ella
no era alcohol pero era aceptable.
Blanca, nos presumió toda la noche prácticamente
de Marcus. Al final, síi se había separado de su
esposa y que habían hecho oficial la relación. Y
que estaba convencida de que a éella síi la amaba.
—Me lo ha demostrado de muchas maneras, con
decirles que el día que nació su hijo prefirió
quedarse a mi lado, que irse con ella —lo dijo con
tanto orgullo que lo único que hicimos mi amiga y
yo fue vernos de reojo en plan y esta de quée va—.
eEso para míi quiere decir mucho. — sSeguro
que esperaba que ,, mi amiga y yo le diéramos la
razón en algo tan absurdo.
—¿nNo te has planteado alguna vez, que después
de todo también se aburrirá y te dejara por otra.? Y
tú serás la mas perjudicada en todo esto. —sSiento
que mis palabras, no servirían de nada, estaba
hasta los huesos por él.
—Juliet tiene razón, al principio todos son unos
caballeros. Pero cuanto más pasa el tiempo máas te
decepcionan. —pPor eso nos entendíamos bien
ella también teníia claro que no le interesaban las
relaciones ..
—eÉl es un buen chico. La dejóo por que ella , es
muy celosa y estáa loca. Yo lo veo bien. —cComo
decía mi abuela no hay peor ciego que el que no
quiere ver.
Al final quedamos que todos los días pasaría, por
nosotros. Todo marchaba muy tranquilo
demasiado diría yo, hasta que ,, se escucharon
unos gritos en el pasillo. Era Fernando y estaba
muy ebrio. Teníia el pelo revuelto, y unas fachas
de lo peor. Al instante notóo mi presencia.
—vVean la bien, esa mujer de ahí es una toca
huevos. Te seduce pero no suelta nada —lo decía
mientras los de seguridad trataban de sujetarlo
para evitar que se estrellara contra el suelo.
Era el momento máas vergonzoso de mi vida ,,
quería que me tragara la tierra y me escupiera en
algún lugar lejano. Cóomo defenderme yo habíia
accedido muchas veces dejándome llevar por la
pasión vaya problema en el que me habíia metido
por andar de caliente.
—dDecídete de una puta vez, menuda zorra de
mierda. Solo me ilusionas pero nunca me vas a
soltar tu coño ,, entonces me busco a otra, ja, ni
que fueras la única. — eEstaba realmente loco y
no dejaba de burlarse de míi. Quée tonta he sido
por seguirle el juego.
—nNo se de quée me hablas, yo nunca he tenido
nada que ver contigo. —nNadie me creería, todo
mundo lo había visto tonteado con migo muchas
veces en eél comedor, hasta puedo jurar que nos
vieron besándonos.
Ahora todos me tratarían como a una cualquiera
por enrollarme con un hombre casado. Ellos no
saben que solo fueron simples besos ,, y uno que
otro roce. Todos asumirán que me ha llevado a la
cama ,, cuando nunca fue así.
—mMírenla ,, tirándosela de monja. Pero si te
encantaba cuando te metía mano. Hasta lo
disfrutabas —nNo podíia creer que hubiera dicho
tales palabra.
Al siguiente día no me presentée a trabajar, según
mi amiga. Al poco rato que me fui ,, Fernando
pidió a su chofer que lo saco de ahí. Y nadie
dejaba de comentar lo sucedido.
Ya teníia el dinero que necesitaba para irme del
país, lo mejor era que dejara el trabajo y empezar
una nueva vida lejos de aquí. Pero solo me
quedaba una semana del preaviso , ,así que teníia
que terminar por fuerza ,, por cuestiones legales
si renunciaba antes perdería la totalidad de mis
prestaciones.
—hHola Juliet, a ver cuáando quedamos. Y me
complaces un rato. — Este era el peor insulto que
he recibido en mi vida, y el tipo ni teníia buena
pinta .. Parecía un pequeño duende, si me
preguntaran por una buena descripción Sseríia
como los duendes de Harry Potter, nada adorable.
—uUmm no me interesa.—
—pPero con Fernando no te importóo ser su
amante ,, sabíias perfectamente que estaba
casado. Yo estoy soltero, no veo el problema. —lo
decía con una sonrisa burlona en su cara. Él muy
descarado creía que podía chantajearme.
m—Mira ,, no se de quée vas. No tengo tiempo
para darle explicaciones a un gilipollas como tu.
— qQuería ser amable, pero la gente no entiende
de otra manera por lo visto.
Todos los hombres me habían perdido el respeto,
era como, si llevara un cartel en la frente que decía
disponible para cuando quieras. Y las mujeres no
dejaban de criticarme y tratarme de una tal por
cual.
—yY dice, que nunca ha estado con nadie. Que
bien escondido se lo teníia. —hHasta las que
consideraba buenas compañeras de trabajo, un
día se me escapó decirles que nunca habíia estado
con nadie, y todas me vieron como si fuera pecado
—. yYa decía yo que nos estaba viendo la cara, a
su edad no hay nadie que no haya follado .. Es una
embustera.
Ni aunque me sentara con cada una a explicarles
mi versión lo entenderían. Lo mejor era no gastar
mis energías.
El viernes llegóo, y mi humor cambióo .. Ya solo
teníia que soportar el dichoso lugar una semana
más. Y seríia libre, ya no me esforzaba como antes
.. Si teníia ganas adelantaba trabajo, y cuando no
hacía lo justo.
No había vuelto a ver a Fernando después del
incidente. Según me habían dicho se quedaba en
casa y solo llamaba de vez en cuando para ver
cóomo Ivániban las cosas. No tuvo problemas con
su mujer Ccuando le llegóo el rumor, ya estaba
acostumbrada y ella decía que podíia tirarse a la
que quisiera, para todos ella era la oficial.
—hHola, ¿salimos hoy a dar un paseo? — pPor lo
visto Blanca se tomaba muy en serio las amistades,
siempre que llegaban los viernes quería que
saliéramos por ahí.
—eEstáa bien, le preguntarée a mi Aamiga si se
apunta. —Blanca sonreía de oreja a oreja. Eso solo
significaba que ya le habíia preguntado. Me
gustaba que la incluyera.
Ese día por suerte todas habíamos salido temprano,
decidimos aventurarnos a conocer otros lugares.
Era un pequeño café, en las afueras del Pueblo.
Debo decir que era sorprendente, teníia las mejores
vistas. Daba paz y tranquilidad después de los
últimos sucesos.
De pronto se me vino a la mente que no le habíia
comentado a Blanca que un día, después de salir
de la empresa, habiía visto a Marcus
coqueteándole a una joven de la planta bBaja.
Pero para quée meterme en líos, dirá que son solo
cuentos. O me tomaráa por Ccotilla, si salta a la
vista que no me creería, aunque tuviera las pruebas
en frente. Y creo que todo el mundo lo ha visto
más de una vez. Por que mi amiga también. Ha de
ser la única que no, o finge que no lo sabe para no
salir lastimada.
—qQuée Judit, ¿has vuelto a quedar con Ari? .
Siempre que me textea y me pregunta por ti —lo
decía con cierto tondo de picardía, lo que no
entendía era por quée le preguntaba a los demás si
aún conservaba mi móvil.
—lLa verdad es que no. Supongo que ha decidido
sentara cabeza con su novia, bien por mí, menos
problemas en mi vida. — cCon lo que había
pasado con Fernando tenia más que suficiente.
—tTodos son iguales, por lo menos este nunca
negó que teníia una relación .. Pero por el simple
hecho de querer algo con tigo. Deja mucho que
desear como hombre. —mMi amiga tenia razón,
ella también, no se dejaba llevar por el
romanticismo de la vida.
—yYo no opino lo mismo, para mí. Si, la
relación estáa dañada es mejor que sigan con su
vida por separadoa. Aparte a míi los pequeños
detalles son los que me enamoran. —Blanca ,
hablaba seguro de su relación con Marcus. ÉEl
había descubierto cóomo ganársela.
El fin de semana, terminóo demasiado rápido para
mi gusto no puede terminar todo lo que tenía
pendiente, me habíia puesto de acuerdo con mi
agencia de viajes y eél vuelo estaba previsto para
dentro de un mes. Para míi estaba perfecto, pasaría
ese mes con mií familia y luego todo cambiaríia
para bien.
Así que decidíe que esa semana no me estresaría
con nada.
El bendito viernes llegóo, y todos hipócritamente,
me decían lo mucho que me echarían de menos y
que me desean lo mejor en mi nueva etapa.
Al final del día, no sentía otra cosa más que
alivio, por fin dejaría ese lugar que me había
vuelto una persona irracional. hHaciendo
estupidecses que nunca habíia hecho en mi vida.
—nNos vamos a comer, para celebrar que dejaras
este lugar. —mMi aAmiga era la mejor sabíia que
la comida era lo mejor para cerrar este ciclo de mi
vida.—. pPero nada de comida chatarra. Iremos
por un buen plato.
—pPero si, terminamos comiendo en esos lugares
es por que ti. Yo soy la que te digo que deberíamos
de comer más saludable. —eEra como hablar con
la pared, estaba claro que no le gustaba cocinar, lo
más fácil era pedir comida rápida.
Quée bien se sentía despertar y no tener que ir a
trabajar. Pero mi Mmadre no me dejaría
tranquila ,, desde mi habitación se escuchaba que
gritaba mi nombre.
—Juliet, levántate a hacer el café. ¿Crees que
nadie desayuna en esta casa? .—aAhora recuerdo
por quée la mayoría de las veces prefería trabajar
que quedarme en casa. Es cierto que si habían dos
personas, la faena era menos. Pero mi Mmadre al
ser ama de casa, siempre nos daba obligaciones
con la excusa de que ellala ya estaba cansada de
tanto cuidarnos.
Siempre me preguntaba, si mi Mmadre de verdad
quería hijos, o solo nos habría traído al mundo
para que le sirviéramos, y no es que fuera mala
Mmadre. De vezs en cuando tenía un poco de
bondad por nosotros.
Había decidido que pasaría más tiempo con mi
abuela que vivía sola, en su pueblo natal. Debo
decir que aunque era pequeñao y no habían
muchas cosas que hacer para míi era lo mejor.
Había vivido ahí desde los seis meses hasta los
ocho años. Así que le teníia cariño aAl lugar. Justo
cuando iba a lavar la cafetera. Recibí un mensaje
de mi agencia. Donde me explicaban que si, no
teníia la dosis completa de las vacunas por el
COVID-19 no podríia viajar.
—lLo que faltaba, no me lo pudo decir desde el
principio. —eEmpecé a buscar a mi madre por
Ttoda la casa, ella teníia una amiga en el área de
salud.
—lLa he llamado y dice que tendrás que esperar
mucho tiempo. Primero empezaran por las
personas mayores, tendrás que esperar que llegue
tu turno. Mi, Mmadre sabía que ya estaba
estresada, por que cuando las cosas no salían como
yo quería. Me frustraba, y no dejaba de comerme
la cabeza coen ello.
Estaba preparando mi maleta, ya que le había
llamado a mi abuela para decirle que llegaría al
siguiente día, no había necesidad de quedarme si
no había nada que pudiera hacer, cuando mi
celular me avisóo de que teníia un mensaje. Debo
decir que me nunca debí contestar ese mensaje,
caería en el peor de los juegos.
”«coCómo van las vacaciones, guapa. Espero que
Ttodo bien».”
Era de Marcus nunca habíamos mantenido una
conversación fuera del trabajo, las únicas veces
que hablamos no pasamos de mantener una simple
conversación y ahora me salía con esto.
Bueno, tal vez solo quería preguntar y aquí estaba
yo pensado las cosas. Le contestée por educación:
“«bien y túu, como va tuú día»”—, a lo que
contestóo de una. “«Aquí, extrañándote”», —ja,
pero este de quée va, no creía que teníamos la
confianza suficiente para esto.
Pero ahorita no teníia tiempo, para estar
contestándole. Quería ir y perderme en las
pintorescas calles de mi pueblo.
Cuando lleguée era casi hora del almuerzo, aunque
habíia salido a primera hora. El trayecto era muy
largo casi cuatro horas en autobús pero la paz y
tranquilidad que sentía al solo llegar, pagaba con
creces el viaje.
—aAbuela, que he llegado. ¿ Dónde estás?. —
eEscuchée ruido en la cocina. No tenía que buscar
más.
—cCariño, has llegado. Por quée no me dijiste
nada, hubiera mandado a alguien por ti a la
estación. —yYo me la quedée viendo, y solo me
preguntaba si ella, tendría alguna idea de cuáanto
lae quería.
No digo que no quisiera a mi Mmadre pero para
mí, era un amor totalmente diferente. Ella me
habíia criado desde los seis meses .. Y a veces me
daba una gran pena, pues casi nadie la visitaba. Y
después de sus fallidos matrimonios decidió que
estar sola era lo mejor. Eso era lo que más
admiraba de ella. Muchas mujeres prefieren
aguantar todos los maltrataos de sus esposos ,, solo
por apariencias.
—Quería darte una sorpresa. Ya soy una adulta
me las he apañado yo sola. —lLa vida habíia sido
muy dura con ella. Su Mmadre habíia fallecido al
solo nacer ella. Y su padre nunca fue tan amoroso.
Estuvo casada tres veces, uno la engañóo con una
prostituta del pueblo, el otro no dejaba la bebida y
los juegos. No le importaba dejar a sus hijos sin
comer. Pero éel último fue el peor, la golpeaba
todos los días solo por que sí. Y lo peor era que ya
le habíia tocado perder a tres de sus hijos.
—bBueno, túu ve a sentarte, que ya le falta poco al
pollo. —dDebo decir que su estofado de pollo era
el mejor del mundo.
—mMira te he traído tu fruta favorita, uvas las
más grandes que he encontrado. —yYo quería
darle lo mejor del mundo sabía que no era eterna,
y solo de pensarlo se me hacia un gran nudo en la
garganta.
—aAbuela, pero si he venido para mimarte yo a ti,
no túu a mí. —nNo me habíia fijado en su
vestuario ,, pero debo decir que se veía radiante.
Andaba su típica falda y camiseta a juego.
La semana se me hizo muy corta entre que pasar
tiempo con mi abuela y visitar una que otra casa
de algún familiar de vezs en cuando. Y debo
decir que pasée muy ocupada contestando los
mensajes de Marcus, siempre me preguntaba quée
estaba haciendo, cóomo había amanecido. No le
tomaba demasiada importancia a sus cumplidos.
Hasta que un día me llamóo de la nada. A este
punto ya lo sentía como un amigo podría decirse.
—hHola preciosa,. ¿Qué estás haciendo?. —
pPodía notar su tono meloso. El cual ya tenía bien
estudiado lo más probable.
—mMe llamas solo para preguntarme eso. O es
por que no tienes nada mejor que hacer. — sSe,
quedóo un momento meditando, por lo que tuve
que comprobar dos veces mi móvil al no escuchar
nada.
——mMe gustaría invitarte a salir. — Seguro que
Ari le había pedido que me invitará, desde que
dejó la empresa nunca volví a salir con él. Nunca
más volví a responder a sus llamadas.
—bBueno, me quedaré una semana más., — lLo
pensé por un momento, por queé hubiera sido más
natural, si Blanca me lo hubiera pedido.
—. mMe parece perfecto, sée que te gusta mucho
el café. Y conozco un buen lugar que te
encantaráa. — nNo era nada raro que lo supiera.
Lo mencionée muchas veces cuando salíamos los
cuatro juntos.
—aAhí estaré sin falta.—
Nunca mencionóo a Blanca pero di por hecho por
echo que también estaría ahí, ahora que lo pienso
en quée estoy pensando.
La semana pasóo demasiado rápido, pero me
llamaron de la empresa que teníia que ir
personalmente a recoger los cheques.
—aAbuela, me iré mañana. Te prometo que
vendré la siguiente semana .. Tratarée de pasar el
mayor tiempo juntas. — mMe quedóo viendo
fijamente, aunque no mencionóo nada en su
mirada se veía, que no quería que me fuera.
—vVale ,, cariño como túu quieras. No iré a
ninguna parte, aquí estaré esperando por ti —
eEra lo malo de querer con todo el corazón a
alguien. Quieres estar siempre ahí con ellos.
—nNo te preocupes, que estos meses, pasaremos
mucho tiempo juntas. —eEstoy máas que segura
que no quería que me marcharaá, podíia notar la
tristeza en su cara. Pero su orgullo era más fuerte,
y era consiente que no podíia quedarme mucho
tiempo .. Aunque el viaje se me habíia
retrasado ,, aun tenía muchas cosas que resolver
antes de irme.
Lleguée ,, en el úultimo autobús a casa. Estaba
demasiado cansada, mi abuela le habíia enviado a
mi madre todo lo que teníia en su pequeño
huerto.
lLlegué, muy temprano a la empresa, no quise
entrar para no ver a ciertas personas. Había
quedado con Marcus después de terminar mis
pendientes del día .. Había mencionado que era su
día libre.
Quedamos en que pasaría a por míi, y que lo
esperara al salir del banco. Estaba concentrada
revisando el móvil, comprobando que no me
hubiera enviado un mensaje o tuviera una llamada
perdida.
—lLo siento, te he hecho esperara mucho. —nNo
se en quée momento llego, pero lucíia igual que
siempre. Una camisa polo negra y unos jeans
rasgados.
—nNo te preocupes, no ha sido para tanto. —
Me di cuenta que Blanca no estaba con él. Seguro
que mandóo a buscarme y posiblemente ya estaba
esperándonos en eél lugar .. No tenía caso
preguntarle por ella.
EÉl teníia una moto, estilo ninja color rojo. Y se
habíia llevado un casco para mí. Me daban un
terror esas cosas pero ya me había comprometido.
El recorrido duróo menos de media hora, cuando
llegamos ael lugar solo habían dos que tres mesas
ocupadas, la cafetería estaba decorada con
colores pastel y lo único que resaltaban eran la
variedad de plantas que tenían.
—seSentéemonos en aquella mesa de por allá,
estaremos más cómodos. — Blanca no estaba por
ningún lado.
—¿Y Blanca? ¿No vendrá.? — lLa curiosidad me
podia ,, pero la situación era un tanto incomoda,
nunca mencionó que ella vendría y yo nunca
pregunteé.
—hHoy, solo necesito tu compañía. Ella no sabe
con quién he quedado, no tengo por qué informarle
cada cosa que hago — lo decía tan tranquilo que
hasta me estaba empezando a enojar. Ahora cóomo
podríia contarle. Pensaráa que yo soy la buscona.
Y con lo cegada que estáa por él, seguro que se
inventa algo o lo niega y yo voy a quedar como
una mujerzuela y con mi historial de los últimos
acontecimientos sería muy poco creíble mi
versión.
Bueno quería jugar, le seguiría el juego hasta ver
dóonde llegara esto, éel saldrá perdiendo más que
yo.
—¿Puedo preguntar por quée me has invitado a
salir ?. — sSaltaba a la vista la razón, pero quería
conocer hasta donde llegaba su descaro.
—sSiempre te quise invitar a salir, pero sabía que
no aceptarías. Siempre te he observado de lejos y
como nunca estabas sola, nunca tuve la
oportunidad. —pPiensa que soy idiota o quée.
—uUmm, pues quée mal, ¿Nno?. —se le notaba
que no sentía ningún respeto por Blanca. Uno de
mujer siempre es máas sentimental y ellos tan
imbéciles.
—hHas vuelto a salir con Ari.—
—hHablamos de vez en cuando, pero salir no. Para
míi cuando salió de la empresa ahí termino todo.
Tampoco era que hubiera algo que terminar, ¿Nn
o?. — ÉEl lo sabría mejor que yo, si se contaban
todo. Lo sée por que muchas veces Marcus sabía
cosas que yo le había comentado a Ari.
—eEntonces, tampoco sales con nadie, aunque con
lo hermosa que eres no lo creo. — yY dale con lo
mismo, pero ya que estaba tan interesado y su
forma de hablar dejaba muy claro a dóonde quería
llegar.
—nNo, estoy buscando un buen amante por el
momento, no me interesan las relaciones. Son un
problema innecesario. — nNo teniía, por que
responderle pero su descaro me habíia incitado a
contestarle.
Debo decir que literalmente estábamos
coqueteando a plena luz del día.
—tTe, preguntarée esto solo una vez, y espero que
me contestes con la verdad. — Esto ya se estaba
poniendo intenso.—. cCuáando fue la úultima vez
que estuviste con alguien. —Juro que mi cara
cambióo a todas las tonalidades de rojo que
existen. Así que bajée mi taza de café, fingí que
estaba estudiando la decoración meticulosamente,
me sentía muy incómoda que me preguntaran
cosas así.
—nNunca, he estado demasiado ocupada con mis
cosas. Y nunca he conocido a alguien que me
llame la atención para hacerlo. — nNo se por quée
le he contado, sin poner ni un pero. Pensaráa que
soy una aburrida, o que soy muy creyente de llegar
virgen hasta el matrimonio cuando ni al caso.
—¿De verdad? Jamás me lo hubiera esperado, es
algo inusual. Pero no te gustaría intentarlo algún
día — pPodíia ver el deseo en sus ojos ,, jamás
habíia experimentado algo así. Queé un hombre
me deseara con tanta intensidad.
—pPor supuesto, solo tengo que encontrarlo
primero. — yYa que estábamos pues decidí ser un
poco descarada, me habíia olvidado por completo
de mi moral. Estaba tan sumergida en la tensión
sexual del momento que ya nada importaba.
—sSi quieres, yo me ofrezco a enseñarte. Seré un
buen maestro — lo decía mientras se pasaba la
lengua por su labio inferior, debo decir que las
tentaciones te hacen dudar de todo.
—lLo pensaré, y tal vez algún díia me interese —
tampoco estaba tan desesperada para lanzarme al
primero que me ofrece sexo. Teníia que trabajar
para convencerme.
—pPerfecto, me gustan los retos. Seráa algo sin
compromisos llegaremos hasta donde túu quieras,
lo haremos a tu manera. —eEsa parte síi que me
interesaba, no se andaba con rodeos y era
justamente lo que yo andaba buscando nada de
sentimientos.
Cuando lleguée a casa me tumbée en la cama y
empecé a comerme el coco con lo que había
sucedido, teniía novia. ¿Y eso quée? ÉEl habíia
dejado bastante claro que no habría nada de
sentimientos de por medio y era lo que siempre
habíia buscado una sórdida noche de sexo, y luego
cada quien para su casa. Estaba tan concentrada
que me asustée cuando el móvil empezó a vibrar.
—Ya tienes mi respuesta, te juro que no te
arrepentirás, será la mejor experiencia de tu vida.
— sSonaba muy seguro de si mismo, tal vez era
esa parte lo que le habíia encantado a Blanca y por
eso andaba tan loca por él.
—pPero, si acabo de llegar. Y te lo diré cuando yo
quiera, así que no me presiones. — tTeniía que
dejar clara mi posición, no era por que éel quería
que pasara. Si accedía era por que yo teníia ganas.
—qQuée haces mañana, podemos quedar en otro
sitio. — tTeníia claro lo que quería, su único
objetivo mi cuerpo.
—mMe voy, a pasar una temporada con mi abuela.
Y no se cuáando regresarée. —tTampoco se la
pondría fácil, tenía que tomarme las cosas con
calma. Este viaje posiblemente influiría en mi
decisión.
—eEs una láastima, ya tengo muchas ganas de
verte, pero espero que disfrutes tu viaje estaremos
en contacto. Espero que cuando vuelvas me des
una respuesta favorable.—
Me levantée muy temprano quería tomar el primer
autobús, salí de casa antes que saliera sol. Tenía
tantas ganas de regresar que no me importaba
madrugar.
Lleguée y me tumbée un rato, me dormí casi toda
la mañana ya para las once me levanté por que
tenía mucha hambre y mi abuela ya había
preparado el desayuno. Estaba fregando los platos
cuando escuchée una voz muy familiar.
—hHas vuelto, he venido a recogerte mi madre
quiere que la visites. Y después podemos ir a
donde túu quieras. — David era mi primo favorito
debo decir, sus fachas dejaban mucho que desear,
pero teníia un gran corazón, y aunque me
entristecía, el verlo muy acabado por las drogas y
el alcohol. Sabía que eso no lo convertía en una
mala persona supongo.
—hHola guapo, a dóonde quieres ir esta vez. La
úultima vez te fuiste con aquella morena y me
degjastes tirada. — bBajóo su mirada apenado, se
habíia embobado de ella y no se volvió acordar de
mí en toda la noche.
—yYa te he pedido disculpas, sabes que soy débil.
Y ella me estaba seduciendo así que no podíia
decirle que no. — hHabían terminado en el pueblo
por que no tenían otra opción, habían vivido en la
cuidad siendo una familia muy acomodada ,, pero
la mala cabeza de su padre y el derroche excesivo
de mi tía los habíia llevado a la bancarrota.
Cuando llegamos, mi tía, salió a recibirme con
mucho entusiasmoó. Según mi abuela aparentaba
lo que no era. Era muy cariñosa, era todo lo
contrario a mi madre, no parecía que fueran
hermanas.
Mi madre era de tez blanca y un poco baja de
estatura, en cambio ella era de tez morena y súper
alta, se parecía un poco a mi abuela.
—mMi amor, ¿Ccuáando llegaste?. Hablée ayer
con tuú madre y no mencionóo en ningún
momento que vendrías. —sSu alegría era
contagiosa, y mi primo mejor nos dejóo solas por
que se sentía incomodo quedándose a escuchar
chismes de mujeres ..
—mMuy temprano, ya sabe, el viaje es agotador ..
Solo lleguée y me metía en la cama y me quedeé
dormida toda la mañana .. Acabo de desayunar. —
eEntendía muy bien la razón de mi cansancio, la
carretera era un fiasco, y como era la única, habíia
que aguantarse.
—bBueno, pero te quedaráas para el almuerzo.
Estoy haciendo un filete, que te chuparáas los
dedos. —pPero si le acababa de decir que había
desayunado hace poco. Seráa que no escuchóo, o
le importaba un pimiento si habíia comido o no.
A este paso terminaría como una foca antes de
irme del país, si en cada casa me daban comida y
no podíia rechazarla por vergüenza.
—yYa se que cocinas muy rico tía, no podríia
perderme tu filete. — sSu cara se iluminóo de
felicidad, me odiaba por no haberme negado, pero
estaba tan emocionada que no quería parecer una
mala persona.
—Juliet, ven te presentarée a un amigo que te
quiere conocer. —qQuedée viendo a mi tía, y
prácticamente me hechoó para que me fuera con
David. Seguro que su amigo no tendría buenas
pintas. Ya conocíia a muchos de su cíirculo y a
pesar de que yo era cinco años mayor que éel,
nunca me presentaba nada bueno.
—hHola me llamo Eric, un gusto. David me ha
hablado mucho de ti. Y debo decir que estáas muy
guapa, me encanta tu cabello rizado. —sSe notaba
en su mirada que andaba bien tocado, estaba muy
nervioso y ansioso.
—sSoy Juliet, un placer conocerte. —yYa habíia
perdido mi interés no es que en algún momento
hubiera tenido alguna. Así que no puede evitar
escanearlo un poco, ellos también hacían lo mismo
así que qué más daba.
Vestía una camiseta negra con calaveras y un jeans
rasgados. Seguro que fumaba unos cuantos porros
al día tenia sus dientes hechos un desastre.
Y no es que yo fuera perfecta en mi higiene pero
hay ciertas cosas que uno se debe cuidar.
—qQuée te ha parecido, es buen chico. No te dejes
llevar solo por su apariencia. —lLo decía muy
serio tal vez eran palabras que se decía así mismo.
—uUmmm, si de eso te quería hablar. He
conocido a alguien, —su reacción era de esperarse,
nunca le habíia hablado de ningún hombre—, no
pongas esa cara, no me interesa como te lo
imaginas. Prácticamente me ha dicho que lo único
que puede ofrecerme es seco. —sSolté, todo tan
rápido que no sabíia si me habíia entendido bien o
no.
—yY cuáal es el problema por quée no aceptas, lo
único que veo es un hombre y una mujer que se
desean. Por que si no te interesara no lo estuvieras
pensando. —tTeníia toda la razón ,, pero tampoco
podíia tirarme de cabeza en la situación.
—tTiene novia, y la conozco bien. —pPara quée
andarme por las ramas, era mejor decirle por quée
me resistía tanto aunque no era la única razón,
pero era la mejor excusa ,, para recordarme a mi
misma que esto estaba mal.
—¿Y ? . A éel no parece importarle, por quée a ti
síi. Cuando uno siente atracción, no lo piensa
mucho. No pierdes nada con intentarlo ,, si no te
gusta no vuelvas a quedar con él. —eEra , la
primera vez que decía algo de manera muy seria.
Siempre se tomaba en broma todo lo que uno le
decía.
—pPues síi, eso ya lo sée. Pero ya sabes uno de
mujer no es tan lanzada como ustedes en estas
situaciones. —pPero sus palabras me infundieron
valor. Teníia un poco de razón, solo seríia
cuestión de intentarlo si no me gustaba lo mandaba
a tomar por culo. Siempre habíia dicho que si tenia
sexo con alguien seríia por placer no por
sentimientos y esta era la oportunidad para saber si
esto era lo que quería.
—nNo lo pienses tanto Juliet dile que síi, que
puedes
, no estáas enamorada. No te costaráa tanto
dejarlo. —jJusto mi móvil me avisóo que teníia un
mensaje de él, hablando del rey de Roma.
Me hacíia la misma pregunta de todos los días, lo
dejaría esperando hasta que regresara a la cuidad.
David me acercóo a casa ,, bien entrada la noche, y
cuando lleguée a casa. Mmi abuela estaba
hablando con la persona que mas he odiado en
este Mmundo.
—¿Quée hace este señor aquí abuela?. — Ella
sabíia perfectamente que no quería verlo, desde
cuándo le había salido nacido ser el padre que
nunca fue.
—sSolo quiere hablar con tigo Juliet, dale la
oportunidad de escucharle. —mMi resentimiento o
odio empezó desde que teníia seis años, pero
cuando lleguée a la adolescenciía me di cuenta que
el daño me lo hacíia yo, éel ni se enteraba que le
odiaba. Así que desde el fondo de mi corazón le
perdonée, pero eso no significaba que deberíamos
fingirer ser padre e hija. Para míi no era máas que
un extraño en mi vida.
Debo decir que de ahí nace mi odio por los
hombres siempre me decía a míi misma que por
que debería de creer en las palabras de amor de
alguien más, cuando mi padre nunca me habíia
amado.
—hHola Juliet, solo quería saber cóomo has
estado. —eEra una simple pregunta, no teníia por
quée contestarle de mala gana.
—bBien ,, me he liado un poco con el viaje. Pero
Ttodo se solucionara al final. —pPor su cara era
algo que ya sabíia, seguro que se habíia enterado
por ahí todo el pueblo ya sabíia que me marcharía
del país.
—sSíi, no me habías dicho nada. Me siento un
poco decepcionado, de que no haberme enterado
por ti. — nNo teníia por quée ,, nunca cumplió su
papel de padre. Como se lo habíia dicho a mi
abuela una vez, cuando yo quería un padre el no
quería una hija, y ahora éel quería una hija y yo ya
no lo necesitaba en mi vida.
Esa noche no pude conciliar el sueño, al final
llegué a la conclusión de que en mi corazón no
sentía nada por mi padre. Ni amor, ni odio.
Marcus pasóo toda la semana mandándome
mensajes, donde describía con pelos y señales lo
bien que lo pasaríamos si aceptarba su propuesta.
Al llegar el fin de semana preparée mis maletas y
llevaba solo un propósito en mente.
Lleguée temprano a casa, lo primero que hice fue
enviarle un mensaje, informándole que ya
estaba en la ciudad. Me lo imaginaba, al segundo
teníia su llamada.
—tTengo libre por la tarde, podemos ir unas dos
horas a un lugar que conozco, es muy limpio. —
iIncreíble hasta me estaba diciendo el tiempo que
teníia libre, tan desesperadoa estaba por ese polvo.
—dDonde quedamos, así llego hasta ahí .. —
bBueno, al final se había dado de esa manera
tenia, no podíia ser en mi casa .. Por que ahí no
existía la privacidad. Y igual solo podíia
escaparme dos horas, si no, mi madre me mataría.
—eEspérame en la salida del Centro comercial. —
pPor como lo decía ya lo teníia todo bien
estudiado.
Lleguée un poco antes de la hora, Ccomprée un
café frío para calmar los nervios, era mi primera
vez .. Era normal, ¿Nno?.
—lLista para lo que tenga que pasar, señorita. Por
cierto estáas muy guapa hoy. —qQuée mentiroso,
era una táctica lo más probable. Lleguée en su
moto ,, esta vez con su cazadora de cuero negra, y
pantalones para protección de la moto.
—nNo lo sée, estoy a tiempo de arrepentirme
¿Vverdad?. — hasta que no me subiera a eso
trasto, podíia decir que no.
—sSúbete, antes que te dée por salir corriendo y
me dejes tirado. Sin haber probado tu exquisito
cuerpo con el cual he estado soñando los últimos
días. — lLo decía de una manera tan llena de
lujuria y sensualidad que no puede apartar mi
mirada de su boca.
El muy listillo se dio cuenta y empezó a pasarse la
lengua por su labio inferior. Al ver que me quedeé
petrificada en el sitio. Se bajóo de una manera muy
sexy debo decir. Y mi mirada seguía cada uno de
sus pasos .. Sin pedir permiso me tomóo por la
cintura y en mitad de la calle empezó a besarme
mientras pegaba su cuerpo al míio.
Pegó sus caderas a mi bajo vientre y de manera
involuntaria dejée escapar un pequeño gemido.
Así que se apartóo y pude verle de cerca. Todos
mis sentidos estaba disfrutando.
Olía de maravilla, su cuerpo no era tan musculoso
pero se veía que lo trabajaba un poco, teníia los
ojos color miel, nunca me habíia fijado en su
sonrisa, era encantadora.
—vVes, te perderías de esto. Sée que también te
mueres de ganas, te excita lo que va a pasar. Por
eso no entiendo por quée te resistes tanto. —El
muy listillo sabía muy bien lo que hacíia, cuando
ya me teníia atrapada separóo lentamente
nuestros cuerpos mientras se llevaba mi labio
inferior entre sus dientes.
Estaba loca por hacer esto, pero me excitaba la
sola idea de lo que estaba por venir. Soy humana y
en este momento era totalmente débil a este
hombre.
Me subíi a su moto lo más rápido que , que pude.
Nos tomóo media hora llegar al lugar. Era un
hotelito a las afueras del pueblo. Para ser tan
pequeño, la habitación que le habían dado estaba
muy limpia, la verdad. Pero era máas que obvio
que era utilizado como picadero para calentura de
los amantes.
—nNos lo tomaremos con calma, por ser tu
primera vez, no quiero hacerte daño. — pPero sí
era lo que quería, según mi mente que ya estaba
bastante excitada, me arrancaría la ropa al solo
entrar.
Empezó a besarme lentamente y hasciéndome
retroceder hacia atrás, hasta que sentí la cama y me
invitóo a sentarme.
Cuando ya me teníia cautivada, y habíamos
entrando en calor sabíia que la ropa sobrara de
más, primero me sacóo la camiseta luego el
tejano dejándome solo con la ropa interior. Sentía
un poco de vergüenza, no había encontrado nada
sexy y terminée poniéndome ropa de algodón mata
pasiones diría mi amiga.
—eEres, muy Hhermosa. Y pensar que no querías
aceptar, me hubieras privado de tremendas vistas.
—mMe ruboriceé al instante.
No dije nada, no sabíia quée decir y teníia tantos
complejos que debido a lo excitada que estaba se
me habían olvidado. Me agarróo por la cintura y
me llevóo a la punta de la cama y me depositóo
muy despacio, como si fuera de cristal.
Me quitóo el pantis, dejándome totalmente
expuesta solo con el sostén. Me sentía muy
vulnerable y con mucha verguüenza.
—nNo, mirarée nada. Si no quieres, y hoy no
habrá penetración, quiero darte placer solo a ti. —
lo decía mientras rozaba mi vello púbico. Muy
lentamente empezó a acariciarme entre las piernas.
Mientras yo me retorcía esperando el momento
culminante.
—uUmm, —yYa conocíia la sensación tampoco
era como si nunca me hubiera autodescubierto yo
sola. Ya sabíia que estaba cerca del orgasmo. Pero
para mi sorpresa cuando ya estaba a punto se
esfumóo de por completo.
De pronto, mi mente estaba siendo bombardeada
por un montón de imágenes desagradables que
hasta el día de hoy pensé que solo eran simples
pesadillas. Pero se sentía tan real.
EÉl seguía, tocándome de una manera nada
satisfactoria, la verdad, ya habíia perdido el
interés, empecé a llorar y a gritarle que parara se
sentía tan real que estaba empezando a sentirme
agobiada.
Lo que para mí siempre habían sido simples
pesadillas. Ese día se volvieron muy reales ..
Había sido violada de verdad por mi tío en muchas
ocasiones. Y también por mi prima.
Ahora estaba más que claro, no eran pesadillas de
verdad me habíia pasado podíia ver claramente
cóomo habíia sucedido.
Los recuerdos llegaban de todos lados, y yo solo
quería salir corriendo de ahí. Me levantée y
empecé a vestirme torpemente por que mi vista
borrosa por las láagrimas no me dejaba ver lo que
estaba haciendo..
Salí corriendo de la habitación con las zapatillas
en mano, y me subí al primer taxi que pillée.
Lo úultimo que vi al dejar el lugar era cóomo
Marcus salía medio vestido de la habitación, sin
saber quée había pasado. No podíia verle la cara
como le explicaría todo esto. Seguro que ahora le
daría asco, si yo misma lo sentía por míi.
—¿Por quée nunca me lo dijiste?. —mMi Mmadre
se me quedóo viendo como si fuera un
extraterrestre.
—sSi me explicas, a quée te refieres puedo
responderte. No entiendo cuando me hablas en
clave.—
—pPor quée, cuando te contaba de mis
pesadillas. Nunca me dijiste la verdad. Estaba en
todo mi derecho, saber que esa gente me habíia
violado .. Por quée te callaste. — mMi madre
estaba atónita, no sabíia quée decir. Su silencio
solo confirmóo lo que yo tanto me temía
—yYo, solo quería que lo olvidaras. La psicóloga
habíia dicho que eran tan doloroso, que tu mente
los habíia ocultado y lo mejor era no hablarte de
ello. —sSentí que las piernas no me sostenían, así
que caí sobre ellas, mientras lloraba sin ningún
consuelo.
De pronto sentí que mi madre me envolvía en un
abrazo. No habíia Vvuelta atrás, me sentía sucia,
frustrada y con rabia.
—sSiento que hayas tenido que pasar por eso
siendo tan niña. No cumplí mi papel de madre al
protegerte. — mMi Mmadre, no hallaba como
consolarme, y de pronto me escapée de su regazo.
Ella era la máas culpable en toda la situación, si no
me hubiera dejado en casa de mi abuela nada de
esto hubiera sucedido.
Me levantée torpes mente y me encerré en mi
habitación. No sabíia quée otra cosa hacer. Las
lágrimas salían sin que yo las pudiera controlar,
sentía un gran dolor en el pecho, me sentía
totalmente perdida.
—Juliet, ven bañéemonos juntas, te voy a lavar
bien el cabello y luego nos iremos a la cama a
tomar una siesta. — decía mi prima mientras ,, me
ponía acondicionador en el cabello.
Mi abuela se habíia ido a visitar a mi tía, mi
hermana y yo estaríamos toda la semana con mi
otra abuela.
Ella teníia quince años, mientras que yo acababa
de cumplir los cinco.
—mMira ,, Juliet aquí en la entrepierna tengo algo.
Podrías acercarte un poco y quitarlo. —Las dos
estábamos en la ducha sin nada, teníia un cuerpo
muy bonito yo solo pensaba que cuando tuviera su
edad. Tendría el cuerpo como ella, así que le
quiteé lo que teníia entre la entrepierna era un
poco de espuma, de pronto me cargóo en sus
brazos .y nos metió a ambas en la regadera.
Tapoó mi diminuto cuerpo en una toalla, y me
llevo a su habitación, cuando estábamos ahí se
subió encima de míi. Y empezó a restregar su
cuerpo con el mío.
No entendía lo que pasaba, supuse que era una
forma muy rara de jugar. Pero de pronto teníia
mucho sueño así que me quede dormida de
inmediato.
A los segundos desperté, y mi prima seguía
restregando su cuerpo con el mío.
—tTienes sueño. Ya casi termino y puedes tomar
una siesta. — eEn medio de mi sueño me decía a
míi misma que mi prima se habíia inventado un
juego muy raro las dos estábamos sin ropa. No
estábamos haciendo nada. No me parecía nada
divertido pero si a ella le gustaba era por que ya lo
habíia juagado antes.
Desperté sudorosa y sollozando, me había quedado
dormida las pesadillas eran más claras que nunca.
Como no pude volver a conciliar el sueño decidí
que lo mejor era prepararme una buena taza de
café. Cuando llegue a la cCocina, mi madre ya se
habíia levantado, no dijo ninguna palabra.
Supongo que no teníia nada que decirme.
Cogí mi taza de café y regresée a mi cuarto. Justo
cuando estaba por tumbarme, la pantalla del móvil
se iluminóo. Estaba casi segura que era Marcus.
Y en efecto era éel, teníia diez llamadas perdidas y
más de veinte mensajes de voz. Pero quitando de
lado lo que acababa de descubrir éel no había
cumplido su papel en complacerme. Así que no
teníia por quée darle explicaciones de por queé
había salido huyendo.
Aunque tampoco podríia explicarle mis razones,
son cosas que no son fáciles de decir.
—Juliet, tu abuela estáa en casa. Me pareció verla
salir puedo esperarla con tigo. — rReconocía su
voz, pero no podía distinguir su rostro en la
oscuridad ,, pero estaba segura que era nuestro
vecino de enfrente un señor casi de la misma edad
de mi abuela.
—dDijo, que no tardaría en volver.—
—vVen, aquí un momento, quiero, mostrarte una
cosa. —mMoví mi diminuto cuerpo hasta donde
estaba el señor, y puede verle más de cerca.
Metió su mano por debajo del dobladillo de mi
vestido, de Fflores que mi abuela me habíia
comprado unos días atrás.
Nadie me dijo que nunca debía dejar que
alguien me tocara o metiera sus manos entre mis
bragas de algodón y dibujos animados.
No lo vi nada raro que éel hiciera eso. Ya lo habíia
hecho muchas veces, bajaba siempre que mi
abuela salía.
Hizo lo mismo de todos los días, empezó a
tocarme, entre las piernas, seguro que había un
secreto en eso. O estaba buscando algo.
Y siempre que lo hacíia me decía que no teníia que
contarle a nadie, tenía que ser un secreto entre
los dos.
—eEsto que hago, se les hace a todas las niñas. Ya
lo he hecho muchas veces. No tienes por quée
preocuparte .. —eEra tan solo una niña, y por
como lo decía, teníia que ser cierto.
Me levantée de golpe, habíia sido otro recuerdo, de
mi infancia, no podríia ser otra cosa. Me senté en
la cama y me abracée las rodillas, las láagrimas
empezaron a salir sin siquiera darme cuenta.
Quería volver atrás en el tiempo y proteger a
aquella niña pequeña y frágil.
Quería volver y encerrarla en una caja de cristal
para que nadie le hiciera daño. Era tan solo una
niña, por qué me había pasado esto a mí, quée
había hecho para que esas personas me violaran de
mil maneras. Pero ya estaba hecho, esa gente
habíia abusado de míi, aprovecharon mi cuerpo
como les dio la gana.
Estaba sumida en mis pensamientos, cuando a
traevées de las láagrimas vi que teníia un mensaje
de Marcus, durante los días que llevaba en casa
torturándome con los recuerdos de mi niñez ,,
siempre me mandaba mensajes para preguntarme
cóomo seguía. Y cuando iba a responderle, de
pronto vi su nombre en la pantalla.
—q¿Quieres quedar, hoy por la tarde?. Puedo
recogerte en el mismo lugar de siempre. —lLo
único que le interesaba era mi cuerpo también. Me
sentía como una autéentica basura. De pronto se
me ocurrió la peor idea de todas, deberíia aceptar.
Que tal que si le doy la oportunidad pueda borrar
de mi mente los recuerdos que me han estado
consumiendo en vida los últimos días.
—vVale, nos tomamos algo primero y después
vemos quée pasa. —tTampoco saltaría a aceptar,
nunca habíia sido así. Rebusquée en todos los
cajones por lencería decente, pero solo encontré
ropa de algodón que había llevado la úultima vez.
—lLlámame cuando estés ahií. — eEstaba segura
que las pesadillas acabarían. Estaba convencida
que él me ayudaría a borrar mi pasado. Lo haría
las veces que fueran necesarias para borrar de mi
cuerpo y mi mente a esas personas.
A lo largo de mi corta vida, pensé que el único
motivo por el que odiaba a los hombres y no
quería saber nada del sexo. Eera por culpa de mi
padre que me nunca habíia estado para míi.
Salí corriendo a alistarmearreglarme tenía tres
horas antes de verle, teníia tiempo de sobra para ir
a la tienda más cercana de lencería. Seguro, eso
fallóo la ultima vez, que no llevaba ropa interior
sexy.
Lleguée a casa lo más rápido posible y me metí a
la ducha teníia que depilarme toda, también era
algo que no había hecho la ultima vez. Seguro que
se llevóo tremenda decepción al ver tan poblado
mi gran monte de Venus.
—vVas a salir, quée te ha pasado túu no eres así.
— lo decía un poco, enfadada. Mi madre estaba
observando desde el lumbral de mi habitación
como me vestía apresuradamente.
—tTengo que salir un momento, me ha surgido
algo de úultima hora, pero no tardarée en regresar.
— por muy enfadada que estuviera teníia que
decirle una verdad a medias. Máas que todo por
costumbre, por que la verdad estaba molesta
todavía con ella, o con la vida misma, ya no lo
tenía tan claro.
Lleguée diez minutos antes, Vvolví a pedir la
misma bebida de siempre. La gente que pasaba a
mi alrededor no apartaba la vista, debo decir que
estaba muy arreglada. Me habíia puesto un vestido
rojo, que resaltaba mis precarias curvas.
El color resaltaba mucho mi tono de piel, había
dejado mis rizos al aire libre, estaban un poco
rebeldes. Había optado por usar unas zapatillas
deportivas blancas, le quitaba un poco el estilo al
vestido. Pero era la nueva moda.
—eEstáas preciosa, ya has pedido algo. —
sSiempre he pensado que para los hombres es
máas fácil. Solo se ponen una camiseta básica y
unos jeans y ya tienen el outfit completo. No se
complican mucho la vida como nosotras.
—nNo sabíia, que querías ,, lo siento pero no te
he pedido nada. — nNo teníia intencióon de
quedar bien con él, no había sentimientos de por
medio, esto era un acuerdo mutuo.
—tTranquila, no pasa nada, vamos a sentarnos en
aquella esquina, cerca de la ventana. —sSabíia la
razón, de por quée me pedía que nos quedaramos
en aquel rincón. Era obvio que no quería que nadie
nos viera juntos.
—vVale, como quieras .. — lLa situación se
estaba volviendo algo extraña. Ahora me estaba
empezando a arrepentir de haber aceptado su
invitación. ¿Y si me pregunta por quée había
salido corriendo la úultima vez? No, nos habíamos
visto desde ese día. Seguro que querrá alguna
explicación. Estaba tan sumida en mis
pensamientos que no me di cuenta en queé
momento se habíia sentado en la silla de enfrente.
Los dos nos quedamos observando, sin decir
ninguna palabra. Pero por la expresión en su cara
su cerebro estaba trabajando a mil por hora.
—¿Por quée saliste corriendo del hotel la úultima
vez? . — eEstaba demasiado tranquilo ,, pero su
voz sonaba un tanto enojado.
No podíia contarle la verdad, no podía contarle
algo que me hacíia sentir miserable. Aparte no
quería su láastima, quería su ayuda pero no de esa
manera. Me negaba a ver una gota de láastima en
su mirada. Ya habíia trazado un plan y si quería
que funcionara lo mejor era que lo guardara para
míi.
—sSabes, que nunca habíia hecho algo así. Ya te
lo habíia dicho. Sentí que aquello estaba muy mal.
No por ti, fue un momento de pánico. —
tTampoco le diría que la úultima vez no había sido
nada satisfactorio para míi.
—¿Segura?. No hay nada más que quieras
contarme. Yo tratarée de entenderlo, no quiero
forzarte a nada que tu no quieras. — lLo decía
como si supiera que le ocultaba algo
Quée podíia decirle, no era algo que el tenía que
saber, cuando se dio cuenta que no había nada más
que hablar. Se levantóo y fue a pagar por los cafés.
—nNos vamos, recuerda que hay algo que
debemos continuar. —lo decía muy enserio,
aunque puedo decir que en su mirada podíia ver el
ardiente deseo o eran simples imaginaciones mías.
—¿Tienes mucha prisa?. Pero si acabamos de
llegar. — pPuedo decir con toda honestidad ,, que
en lo único que yo pensaba, era que éel seríia la
única persona que podía ayudarme a borrar mi
pasado que me estaba atormentando cada día.
Llegamos al mismo hotelito, de la úultima vez, nos
dieron la misma habitación. EÉl se encargaba de la
recepción, yo subí antes que él. Supongo que lo
hacíia para que no lo vieran con cada chica que se
acostaba, se veía que ya era muy conocido en el
lugar.
Se sentóo en el sofá de cuero, cosa que no me hizo
ninguna gracia, pues no habíamos venido a
charlar.
—qQuítate la ropa lentamente, y solo déjate puesta
la ropa interior. —Su mirada ardíida de puro
deseo, y eso me dio el valor que necesitaba.
—eEntonces, ¿Eestoy al mando?. —No esperée su
respuesta.
Agarrée el dobladillo de mi vestido, y me lo saqué
por la cabeza, éel recorría mi cuerpo envuelto en
ropa interior de encaje color marfil.
Por lo rápido de sus movimientos, no podía
esperar más. Se puso de pie ,, me levantóo del
suelo. Cosa que aprovechée para enroscar mis
piernas al rededor de su cintura ..
Notée que mientras me besaba no cerraba los ojos,
que raro, ¿Nno?. Pero eso pasó a segundo plano,
seé sentó en un extremo de la cama y empezó a
depositar pequeños besos en todo mi cuello.
—hHoy voy a hacer todo lo que me has privado en
estos últimos días.
Lo decía muy enserio, por fin haría lo que había
prometido desde el principio. Y de pasoó yo
también salía ganando.
—aA ver, quée tanto puedes hacer o solo son
palabras vacías. —Supuse que era de esos hombres
que se lo tomaban todo muy en serio. Era su
hombría la que estaba en juego.
Mientras estaba a horcajadas sobre sus piernas, me
quitóo el sostén y empezó a depositar pequeños
besos en mis pechos. Eran mi punto de
vulnerabilidad, siempre había tenido complejos
por tener unos limoncitos. Comprendí que si
alguien llegara a amarme algún día, lo haría de
igual manera. Teniendo pechos grandes o
pequeños. Ahora eso no importaba quiéen me
tomaría en serio con mi oscuro pasado.
Se quedó un momento viendo fijamente mi cuerpo,
tenía ganas de agarrar una manta y taparme. Me
ruboricée al instante señal de que no estaba
cómoda, en aquella posición.
En un movimiento astuto, me quitóo las bragas
con una mano.
—lLo haré muy despacio, por ser tu primera vez
no quiero hacerte daño. — bBajóo la mirada, y me
separó las piernas, mientras él se colocaba encima
de míi.
No sentía nada de emoción, solo quería que
empezaraá de una vez, sin darme cuenta solté un
profundo alarido. Había entrado de golpe.
Empezó a entrar y salir de manera brutal,
mientras me preguntaba por lo bajo si estaba bien.
Yo tenía la mente en blanco. No hacía aquello por
amor o por placer, lo hacíia por las razones
equivocadas.
Mis ojos se llenaron de lágrimas, me sentía peor
que antes le había dado mi cuerpo a un
desconocido, pero no lloraría, la situación era lo
bastante mala para ponerme a llorar.
Quería decirle que se detuviera, pero solamente
dejée que me trataraá como un animal. Me estaba
haciendo daño pero tampoco se lo haría saber. Su
único propósito era complacerse con mi cuerpo.
Cuando terminó, se levantó corriendo al cuarto de
baño para quitarse el condón. Yo no me habíia
corrido.
—¿Te encuentras bien?. Perdóname, me he dejado
llevar, no me percatée de que iba muy rápido.
—t¿Te importaría irte?, qQuiero estar sola. —
mMe sentía como una auténtica basura, y lo que
menos quería era su compasión.
—cComo quieras, te pido un taxi, o quieres que te
acerquée a casa. — aAntes de que contestaraá a su
estúpida pregunta, su móvil empezó a sonar. —.
sSíi, ya he terminado, dame diez minutos y estoy
por ahí. —tTiróo el móvil al sofá y empezó a
vestirse a la velocidad de la luz.—. mMe voy,
vale. Si quieres repetir solo me llamas. —
aAgarróo sus cosas y cerró la puerta de golpe.
Las lágrimas, salían sin parar. No podía
contenerme ahí tirada en una habitación de hotel
me sentía la peor mujer del mundo. Llorée y llorée
hasta que el nudo de mi garganta desapareció.
Estuve compadeciéndome casi media hora.
Me levanté, torpemente. Me dolía todo el cuerpo y
recordé que la habitación solo estaba alquilada dos
horas, pronto tocarían la puerta y yo aquí en
pelotas.
Recogí, mi ropa del suelo y me vestí lo más
rápido que pude. Pero las lágrimas volvían a salir
de mis ojos, no podía controlarlas. Solo quería
encerrarme en mi cuarto y no salir jamás.
Cuando lleguée a casa, pasée los más rápido que
puede por la sala. Para mií desgracia toda mi
familia estaba reunida viendo la televisión, no
podía ser peor, dije que para mí.
—Juliet, ¿eEstas bien?, eEstás muy pálida,
cariño. —mMe hice la que no había escuchado,
pero mi madre sabía que no quería hablar con
nadie. Solo pude divisar su cara de preocupación.
Tenía ya varios días que parecía un fantasma en
casa, solo salía para comer. No quería hablar con
nadie, pensaba y pensaba hasta quedarme dormida
Luego los recuerdos aparecían en mi memoria, y
me daba una terrible rabia. Y siempre terminaba
con la misma pregunta, ¿por qué yo?. Por qué Dios
había permitido que pasaraá por eso, por qué mi
familia había permitido que esa gente abusara de
míi durante años.
Era tan solo una niña, Nno tenía idea de nada, no
podía defenderme. Y lo peror de todo, nadie me
protegió de esos monstruos.
Me metí en la ducha y no espere a que el agua se
calentará ,, ya no me importaba nada. Y por otra
parte, pensaba que el agua fría borraría todos los
malos recuerdos. Ja, como si fuera posible. Me
sentía vacía por dentro con un gran odio por el
mundo. Estaba sumida en mis pensamientos,
cuando el sonido de las notificaciones de mi
celular, me avisó que tenía un mensaje.
Ya había sidopasado demasiado tiempo
compadeciéndome de mi misma. Así que salí de la
ducha, no me sentía mejor, pero quée más podía
hacer.
Revisée mi celular, era mi amiga.
—¿Dónde estás, quieres salir a dar una vuelta? .—
nNo le había contado nada de mis salidas con
Marcus. Ella no entendería mis razones y lo más
probable es que piense que estoy demasiado loca.
Pero no tenía ganas de hablar con ella, lo mejor era
no contestarle. Yo siempre había sido así, me
gustaba mucho disfrutar de mi soledad y ahora
más que nunca quería estar sola y nunca salir de
aquí.
Me metí en mi cama y me tapée de pies a cabeza
con la esperanza de que en la oscuridad podría
olvidarme de todo, solo quería dormir
profundamente y cuando abriera mis ojos
alguien me dijera que todo había sido un sueño
Escuchée que alguien me hablaba pero no sabía si
estaba dormida o despierta. Me quitée la manta de
encima era mi madre que estaba sentada en un
extremo de la cama. No podía verla bien, al
parecer ya había anochecido. Encendí mi móvil y
en efecto era la 2 :00 de la Mmadrugada. No
lograba ver su rostro.
—Quée haces, madre das mucho miedo allí en
la oscuridad, por favor enciende la luz. — Se
levantó y encendió la luz del baño. Pero no dijo
nada, se quedó en la esquina opuesta de mi cama,
aunque la luz era un amarillo muy bajo podía verla
con más claridad. Estaba un tanto nerviosa, no
era muy común en ella. Me estaba empezando a
asustar, los últimos días solo había estado
compadeciéndome de míi misma.
—pPasa algo, por qué estás tan nerviosa. Le ha
sucedido algo a la abuela o a mis hermanos. —
aAgachó la cabeza, y empezó a llorar. Así que me
levanté de un tirón y llegué a su lado en cuestión
de segundos. Estaba tempblando de pies a cabeza,
juro que nunca la había visto así.
Debía ser algo grave, pensé para mí, pero no
quería presionarla, lo mejor era esperar que ella se
calmara. Se escapó de mi abrazo.
No supe en qué momento, llegó al otro extremo de
la habitación.
—hHay, algo que todavía no has recordado. Pero
lo más probable es que suceda, he hablado con tu
psicóloga, a la que fuiste aquel año cuando eras
más pequeña y me ha dicho que lo mejor es que te
lo cuente .. Tarde o temprano los recordarás todo
y las consecuencias serán peores.
Ahora era yo la que estaba empezando a ponerme
nerviosa, estaba segura que no era nada bueno lo
que tenía que decirme.
—tTe juro, que yo hubiera hecho cualquier cosa
para que no pasaraás por todo eso. Ahora me odio
más que nunca por qué no protegerte.
—pPues, dímelo de una vez. —sSentía que me
faltaba el aire, empezaba a respirar con dificultad ,,
podía escuchar los fuertes latidos de mi corazón.
Estaba terriblemente asustada. No quería
escuchar, lo que tenía que decirme por qué sabía
que no me iba a gustar, pero quería terminar con
esto de una vez.
—sSegún la psicóloga le contastes, como mi
hermano abusoó de ti también, que te obligó a
jurarle que nunca le dirías a mi madre ni a nadie.
Pero que tú no te habías quejado por queé ya
habías pasado por eso y lo viste como un juego.
Mis piernas me fallaron caí sentada encima de
ellas, tratando de entender lo que me había dicho.
No tenía sentido, no hablaba en serio. Empecé a
pellizcarme, aquello era como las pesadillas que
tenía de vez en cuando solo tenía que despertar era
por el estrés al que había estado sometida.
Empecé a llorar llena de rabia y decepción de mi
vida, volví la vista hacia mi madre, estaba tan
descontrolada como yo pero no podía consolarla,
no podía consolarme ni yo misma. Así que solo
abrí mis labios para preguntarle.
—¿Por qué yo? — me levanté como pude ,, tenía
que salir de ahí. Mi madre tratóo de detenerme
pero mi determinación era más fuerte. No veía por
dónde iba, todavía era de madrugada, estaba
lloviendo a cántaros y las lágrimas que no paraban
de salir me impedían ver con claridad.
cCuando decidí cruzarme la carretera, no pude
divisar el coche que venía directamente hacía mi,
Me quedé congelada en el lugar, salí disparada por
los aires. Todo sucedido en cuestión de minutos,
hasta que caí de golpe al asfalto, me dolía todo y
no tenía fuerzas para moverme. Era mi final, ¿Nn
o?, yYa no habrían más sufrimientos ,, ni dolor.