Criterios de textualidad
Los últimos estudios que han desarrollado algunos investigadores, sobre
todo en Europa, en cuanto al texto y las normas de textualidad que deben
estar presentes en su producción, han llevado a pensar que un escritor es
competente textualmente si desarrolla y aplica estas normas dentro de sus
estrategias de composición y redacción. Entre ellas se encuentran:
coherencia, cohesión, adecuación y corrección, entre otras.
Coherencia
La coherencia junto con la cohesión son quizás algunas de las
propiedades o características de un texto. Según González Ruiz (2002) la
coherencia consiste en la conexión de las partes de un todo e implica la
unidad, que es necesaria para la inteligibilidad y la aceptabilidad de un texto.
Para que un texto resulte coherente es necesario que se conjuguen
factores internos del propio texto y factores externos a él. En este sentido, es
importante aclarar que la coherencia atiende a las siguientes características:
• Unidad semántica y gramatical, que se logra a través de las cadenas
de unidades lingüísticas utilizadas.
• Unidad informativa, que indica que en la confección del texto debe
existir un equilibrio entre información conocida e información nueva.
• Unidad situacional, el conocimiento del contexto (conocimiento del
mundo, conocimiento cultural, contexto situacional, etcétera.) puede
resultar favorable o entorpecer la coherencia textual.
Asimismo, un texto que no presente esta conjugación de factores o
elementos no puede resultar un texto coherente. En muchas ocasiones esto
ocurre porque, algunas veces, los productores de textos creen que el lector
sabe de todo lo que él está escribiendo, cuando en realidad hace falta más
información explícita.
Esto hace que los productores de textos confíen demasiado en la
información externa, y dejan la puerta abierta para otras interpretaciones que
muchas veces no son las intenciones de comunicación del emisor (González,
2002: 106).
También debe tenerse en cuenta que para que exista coherencia
textual, el productor del texto debe hacer notar el tópico o tema del texto.
Además debe mantener que las secuencias del texto se interpreten como del
mismo tema.
Cohesión
La cohesión proporciona al texto la estructura armónica que debe
tener. Según González (2002) es la “propiedad constituida por la
interrelación lingüística de las distintas partes de un texto ”. La cohesión
precisa de algunos mecanismos para poder “hilvanar” un texto.
En las siguientes tablas se presentan algunos de los conectores más
usados de acuerdo a la clasificación planteada por Cassany (1993) y que los
divide en dos grandes grupos: marcadores textuales para estructurar el texto
y marcadores textuales para estructurar las ideas.
Tabla N° 1
Marcadores textuales para estructurar el texto
• Introducir el tema del texto
el objetivo principal de este texto trata de
nos proponemos exponer
nos dirigimos a usted para
• Iniciar un tema nuevo
con respecto a
en cuanto a en relación con
por lo que se refiere a
sobre
acerca de
otro punto es
el siguiente punto trata de
• Marcar orden
en primer lugar en tercer lugar además
primero tercero en último lugar
primeramente para empezar finalmente
de entrada luego al final
en segundo en cuarto lugar en último término
lugar cuarto para terminar
segundo después como colofón
ante todo
antes que nada
• Distinguir
por un lado por una parte en cambio
por otro por otra sin embargo
ahora bien no obstante por el contrario
• Continuar sobre el mismo punto
Además
después
a continuación
en este sentido
Luego
asimismo
así pues
• Hacer hincapié
es decir esto es hay que
hay que dicho de otra destacar
hacer notar manera vale la pena decir
o sea la idea central es hay que tener en cuenta
en otras en efecto
palabras como se ha dicho
lo más
importante
• Detallar
por ejemplo
en particular
como botón de muestra
así
en el caso de
a saber
como por ejemplo
baste como muestra
• Resumir
en resumen resumiendo recapitulando
brevemente en pocas palabras globalmente
recogiendo en conjunto sucintamente
lo más
importante
• Acabar
en conclusión
para finalizar
así pues
para concluir
finalmente
en definitiva
• Indicar tiempo
antes más tarde entonces
al mismo tiempo anteriormente a continuación
después en el mismo momento acto seguido
ahora mismo más adelante
simultáneamente poco antes
• Indicar espacio
arriba/abajo
derecha/izquierda
al centro/ a los lados
más arriba/más abajo
en el medio/en el centro
dentro y fuera
delante/detrás
cerca/lejos
en el interior/en el exterior
encima/debajo
de cara/de espaldas
(Basado en Cassany, 1993)
Tabla N° 2
Marcadores textuales para estructurar las ideas
• Indicar causa
Porque puesto que a fuerza de
ya que como teniendo en cuenta que
pues considerando que Por razón de
dado que A causa de por culpa de
Visto que gracias a que con motivo de
• Indicar consecuencia
En consecuencia A consecuencia Por consiguiente
por tanto de consiguientemente
de modo que así que razón por la cual
por esto por lo cual con que
pues
• Indicar condición
A condición de que
siempre que
con solo que
En caso de que
siempre y cuando
con tal de que
• Indicar finalidad
Para En Con miras a
que vistas a con la
a fin de con el fin finalidad de
que de que
con el a fin y
objetivo efecto
de que de que
• Indicar oposición (adversativas)
En cambio sin embargo por el contrario
ahora bien Antes bien de todas maneras
con todo por contra No obstante
• Para indicar objeción (concesivas)
Aunque por más que Si bien
a pesar de que con todo aun +
(gerundio)
(Basado en Cassany, 1993)
Adecuación
Esta característica hace referencia al registro de la lengua que deben
mantener los interlocutores para que su mensaje sea comprendido. Se trata
más bien de un ajuste en el registro lingüístico de los hablantes, pues la
lengua no es uniforme ni homogénea y varía de acuerdo a distintos factores:
la geografía, la historia, el grupo social, la situación de comunicación y el
canal de comunicación, entre otros.
Martínez de Sousa (2000) establece que la adecuación o registro
lingüístico es la modalidad expresiva que adopta el hablante teniendo en
cuenta la situación y/o el receptor de su mensaje.
Al respecto, cada país tiene registros lingüísticos distintos que forman
las variantes dialectales en una misma región geográfica. Pero también se
debe tener en cuenta que cada palabra es apropiada dentro de un mismo
contexto. Por ejemplo, no se puede decir que un perro ha expirado, pues esta
forma resulta apropiada para decir que una persona ha muerto. En realidad
lo más frecuente es utilizar la forma ha muerto.
De este modo, el castellano que se habla en América presenta
múltiples variantes que hacen posible que existan diversos registros entre las
formas de hablar y escribir el castellano en distintas regiones. Incluso en un
mismo país hay varios registros en las formas de hablar en español. Por
ejemplo, al hacer referencia al aguacate, un hablante venezolano o uno
colombiano sabe de lo que se le está hablando: la fruta tropical con una gran
cantidad de calorías. Sin embargo, si utilizamos la palabra aguacate, un
hablante del español en Argentina o Chile desconocerá el término, pues para
ellos lo usual es llamar a esta fruta “palta”.
Corrección
Este apartado se refiere a las estrategias de corrección que los
participantes deben desarrollar para corregir sus propios escritos y
reconozcan los defectos y errores que les son señalados.
La corrección de un escrito es una tarea compleja, pues más allá de
considerar los errores ortográficos y sintácticos obvios (de los cuales se
hablará más adelante), los maestros deben establecer qué elementos de los
escritos consideran erróneos y que deben corregirse, teniendo en cuenta las
particularidades de cada participante.
Al respecto, se comparten algunos de los principios para la corrección
de un escrito, reflejados en Pérez Grajales (1999):
• No debe existir ambigüedad en la corrección: los errores deben ponerse
en evidencia en forma precisa. Los participantes deben entender en
qué consiste su error: si es un problema de sintaxis, un uso
inapropiado de alguna palabra, o alguna falla relacionada con la
transmisión de una información inexacta.
• Se deben reagrupar y catalogar los errores: los participantes deben
comprender también la categorización de las fallas; deben ubicar si
sus problemas son de sintaxis, ortográficos, mal uso del registro del
español; e identificar sus errores en estas categorías entre muchas
otras.
Gramática y sintaxis
Son varios los elementos que están presentes en la producción de un texto,
que reclaman una apropiada construcción sintáctica para asegurar el
desarrollo competente de la gramática del español. Entre algunas de esas
características podemos citar: la concordancia, el uso de los pronombres
relativos, el uso de los gerundios, el orden de las construcciones sintácticas
y la puntuación.
- Concordancia:
La concordancia es la relación que existe entre dos o más miembros
de una estructura sintáctica y que se manifiesta en la igualdad o semejanza
entre dos o más de los morfemas de los términos relacionados (Martínez de
Sousa, 2000: 105).
Esto significa que existe concordancia en la igualdad de género y
número entre adjetivo o artículo y sustantivo y en la igualdad entre número y
persona entre el verbo y su sujeto (Martínez de Sousa, 2000: 105).
Como ejemplos de concordancia, veamos los siguientes:
• Sujeto y verbo siempre mantendrán concordancia de número.
Correcto: los ríos están contaminados.
Incorrecto: los ríos está contaminado.
Correcto: un grupo de personas está reunido con el gobernador.
Incorrecto: un grupo de personas están reunidas con el gobernador.
Correcto: el 60% de los encuestados opina…
Incorrecto: el 60% de los encuestados opinan…
• Las dudas que presentan las frases del tipo: una parte de, la mayoría de, un
tipo de, serán resueltas colocando el verbo en singular, aunque deben
evitarse disparates del tipo: el 5% de las mujeres está embarazado.
Correcto: gran parte de los alumnos no estudia.
Incorrecto: gran parte de los alumnos no estudian.
Correcto: la mayoría de las montañas presenta erosión.
Incorrecto: la mayoría de las montañas presentan erosión.
• Las cifras deben concordar en plural.
Correcto: un millón de personas ocupan la calle.
Incorrecto: un millón de personas ocupa la calle.
• Los cargos y títulos guardarán rigurosa concordancia de género con los
sustantivos de sus poseedores. En este caso, se escribirá la doctora, el
doctor, la ingeniera, el ingeniero, la diputada, el diputado, la médica, el
médico, la jefa, el jefe. Debe tenerse cuidado en los casos de modista y
periodista, que son nombres únicos en cualquier género. Se escribe la
poetisa y no la poeta. Es válido utilizar presidenta para hacer referencia a una
mujer que preside. Sin embargo en los casos como juez no debe caerse en
la incorrección de escribir jueza, puesto que no existe un juezo. Diremos la
juez o el juez.
- Uso de los pronombres o adverbios relativos:
Grijelmo (1997) refiere que los pronombres tienen como misión
sustituir a un nombre, por lo que ellos nos pueden auxiliar para evitar
redundancias. En este terreno a la hora de redactar los periodistas y
estudiantes de periodismo cometen errores cuando usan cierto tipo de
pronombres.
Por ejemplo, existe una clara diferencia entre los pronombres “que” y
“quien”, aunque el uso del relativo “que” siempre representa un problema a
la hora de redactar, porque no se ha hecho una clara separación entre los
distintos usos de cada uno de los pronombres relativos. Los relativos se usan
generalmente para introducir incisos que, en la mayoría de los casos
funcionan como oraciones subordinadas adjetivas, es decir, construcciones
que sirven para explicar o especificar algo. En la siguiente tabla se detalla
algunos de los usos de cada uno de los relativos.
Tabla N° 3
Funciones y usos de algunos pronombres relativos
Pronombre relativo Usos Frecuentes
Que - Introducción de subordinadas adjetivas
explicativas o especificativas, cuyo antecedente
es un objeto o animal.
Quien - Introducción de subordinadas adjetivas
explicativas o especificativas, cuyo antecedente
es una persona.
Como - Explicar o detallar algo sobre el nombre que
funciona como antecedente. Generalmente
introduce subordinadas adjetivas explicativas.
Cuando - Introduce subordinadas adjetivas referidas a
informaciones relacionadas con momentos
temporales y que generalmente está precedido de
un antecedente que también tiene que ver con una
información temporal.
Donde - Introduce subordinadas adjetivas referidas a
informaciones relacionadas con lugares y espacios
y que generalmente está precedido de un
sustantivo que funciona como antecedente y hace
referencia a un lugar.
Cuyo - Aunque hoy este relativo está cayendo
lamentablemente en desuso, sirve para indicar una
atribución o una relación de pertenencia de un
sustantivo con este pronombre. Actualmente se
usan formas que indican impurezas en la prosa
como: …del que…, …de la que…, …de los que…,
…de las que…
El cual / la cual, - son utilizados por gran cantidad de escritores y
Los cuales / las cuales periodistas y hablantes que evitan usar los otros
pronombres relativos. Estas formas sirven para
introducir oraciones subordinadas adjetivas y
generalmente sustituyen al relativo “que”
(Basado en Martínez de Sousa, 2000)
- Uso de los gerundios:
El libro de estilo del diario español El País (2002) establece que este
tiempo verbal expresa una acción en desarrollo, anterior, simultánea o muy
próxima a la realidad, pero nunca expresará una acción posterior.
Esta forma verbal es usada incorrectamente con frecuencia, pues se
utiliza en lugar de los adjetivos en función de atributo. Al respecto el
Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (1999) ha aceptado
dos formas como válidas: “agua hirviendo” y “palo ardiendo”.
Para aclarar esta forma de uso de los gerundios, es importante tener
una concepción clara de este tipo de forma verbal. En este sentido, se
comparte la establecida por Grijelmo (1997): “el gerundio funciona en la
oración como un adverbio: modifica al verbo”. Esta aclaratoria servirá para
que muchos periodistas no cometan errores en el uso de este tipo de forma
verbal, pues a menudo algunos creen que el gerundio modifica a otros
elementos de la oración, lo que trae como consecuencia la construcción de
frases incorrectas y absurdas.
Entre sus usos incorrectos destacan:
- Expresar una acción posterior.
Correcto: Viajó a Caracas en avión, para asistir a un congreso
de odontología
Incorrecto: Viajó a Caracas en avión, asistiendo a un congreso de
odontología
- En lugar de adjetivos o subordinadas adjetivas.
Correcto: un barril que contiene 100 mil litros de cerveza.
Incorrecto: un barril conteniendo 100 mil litros de cerveza.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
• CASSANY, Daniel (1994). La cocina de la escritura. Editorial
Anagrama. Barcelona, España.
• EL NACIONAL (1998). Manual de Estilo. Edición 1ª. Editorial CEC,
Los Libros de El Nacional. Caracas, Venezuela.
• EL PAÍS (1999). Libro de Estilo. Edición 15ª. Ediciones el País. Madrid,
España. GÓMEZ T., Leonardo (2002). Gramática didática del español.
Ediciones SM. Madrid, España.
• GRIJELMO, Álex (2001). El estilo del periodista. Edición 7ª. Editorial Taurus.
Madrid, España. J & EME EDITORES, S.A. (2006). Manual de Estilo.
Documento interno. Maracaibo, Venezuela.
• LÁZARO C., Fernando (2004). El nuevo dardo en la palabra. Edición 3ª.
Santillana Ediciones Generales. Madrid, España.
• MARTÍNEZ DE SOUSA, José (2000). Manual de Estilo de la lengua española.
Ediciones Trea. Gijón, España.
• MOLINER, María (1998). Diccionario de Uso del Español. Edición 2ª.
Editorial Gredos. Madrid, España.
• PÉREZ, César (2005). Manual de redacción y escritura para
estudiantes de Periodismo. Trabajo especial de Grado. Universidad del
Zulia, Escuela de Comunicación Social, Departamento de Periodismo
Impreso. Maracaibo, Venezuela.
• PÉREZ, Héctor (2001). Nuevas tendencias de la composición escrita.
Cooperativa Editorial Magisterio. Bogotá, Colombia.
• REAL ACADEMIA ESPAÑOLA (2001). Diccionario de la Lengua
Española. Edición 22ª. Editorial Espasa. Madrid, España.
• SECO, Manuel (2001). Gramática esencial del español. Edición 4ª.
Editorial Espasa. Madrid, España.