TÍTULO: El alza de la gasolina en Colombia y sus consecuencias
SUB: Un análisis detallado de las causas, efectos y posibles soluciones ante los drásticos
aumentos en el precio del combustible
INTRO: Lo mejor para los colombianos es que extraigamos nuestro gas natural, lo cual
nos garantiza buenos precios y, no solo eso, también genera empleos, regalías,
impuestos de rentas, entre otros.
En los últimos tiempos, los colombianos han experimentado un notable incremento en el
precio de la gasolina, generando inquietud y malestar en diversos sectores de la sociedad.
Detrás de este fenómeno, aparentemente simple, se esconde un entramado de factores
que impactan directamente en la economía y el bienestar de la población. En esta
entrevista con el Dr. Sergio Cabrales, PhD, profesor asociado del departamento de
ingeniería de la Universidad de los Andes, se revelan las razones detrás de la escalada de
precios, los efectos que ha tenido sobre la vida cotidiana de los ciudadanos y las posibles
consecuencias a futuro.
En primer lugar, se aborda la compleja composición del costo de la gasolina, desglosando
la influencia de los combustibles, la logística y los impuestos. Las decisiones
gubernamentales, especialmente en relación con el Fondo de Estabilización de Precios de
los Combustibles (FEPC), se perfilan como determinantes en el aumento del 48% en el
último año. Esta situación plantea la pregunta crucial: ¿cómo afecta este incremento a la
población colombiana?
Las consecuencias se manifiestan en el segundo segmento de la entrevista, donde se
destaca cómo los aumentos han impactado directamente en los bolsillos de millones de
colombianos, desde usuarios de motocicletas hasta taxistas y propietarios de vehículos
privados. Además, se señala la contribución de estos ajustes a una inflación cercana al
10%, generando presión financiera en los hogares colombianos.
El tercer bloque revela la intención del gobierno detrás de estos incrementos: la
eliminación del subsidio por parte del FEPC, una medida que podría tener repercusiones
significativas en el presupuesto nacional. Ante este panorama, surge la interrogante sobre
la voluntad del Congreso para frenar esta alza y las propuestas legislativas, como el
proyecto de ley presentado por el Representante Wadith Manzur para reducir los
impuestos asociados al precio de la gasolina.
Finalmente, la entrevista explora el futuro que aguarda a los colombianos si el gobierno
persiste en aumentar no solo el precio de la gasolina, sino también del ACPM. Se evidencia
cómo estos incrementos podrían exacerbar la inflación y afectar la canasta familiar,
especialmente para los estratos bajos que destinan una parte considerable de sus ingresos
a la compra de alimentos. Además, se desmonta la posibilidad de importar gas desde
Venezuela, señalando las razones técnicas y logísticas que hacen inviable esta opción.
Los dejamos con los mejores apartes de este entrevista.
¿Podría explicarles a los colombianos que andan en transporte público y compran
en la tienda, por qué en este gobierno ha subido tanto la gasolina?
Claro, el precio de la gasolina está compuesto por el precio de los combustibles, el costo
de la logística para llevar la gasolina desde la refinería hasta su automóvil o moto, y los
impuestos. En el caso de la gasolina, el 68% del precio final corresponde al combustible,
14% a la logística y el restante 18% a los impuestos.
A Ecopetrol se le paga el combustible como si lo exportara al mercado estadounidense, a
precio de paridad de exportación, situación que no ocurría después de la pandemia. La
diferencia entre ese precio de paridad de exportación y el precio que pagábamos era
cubierta por el Fondo de Estabilización de Precios a los Combustibles (FEPC).
Recientemente, el FEPC dejó de subsidiar el precio de la gasolina, lo que ha resultado en
un aumento del 48% en el último año.
¿Qué opina usted de que el gobierno haya subido tanto la gasolina y cómo afecta a la
población?
Estos aumentos han afectado los bolsillos de todos los usuarios de motocicletas, que
suman más de 11 millones, así como 700,000 taxistas y todos los propietarios de
automóviles privados, entre otros. Además, sumados a los incrementos en la tarifa de la
electricidad, han impactado las finanzas de la mayoría de los hogares colombianos y han
contribuido a una inflación cercana al 10% anual en la actualidad.
¿Qué es lo que busca el gobierno al subir tanto la gasolina?
El gobierno busca, con estos drásticos aumentos en el precio de la gasolina, que el Fondo
de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) deje de subsidiarla, lo que ha
representado casi 100 billones de pesos en toda la historia de dicho fondo. Solo para
poner en contexto este valor, 100 billones equivalen al 20% del presupuesto del gobierno
nacional para el año 2024.
¿Cree que el precio de la gasolina llegará a un punto en el que será mejor negocio
comprársela a Venezuela?
Ya no es posible comprarle gasolina barata a Venezuela. El sector de hidrocarburos está
destruido, incluyendo las refinerías, debido a la falta de inversiones y mantenimientos. En
la actualidad, la producción de refinados en Venezuela es de menos de 200,000 barriles
por día, una cantidad insuficiente para satisfacer la demanda interna de combustibles. Por
tanto, la compra de gasolina venezolana no es una opción viable. Al contrario, observamos
a venezolanos abasteciéndose en ciudades fronterizas colombianas debido a la escasez en
Venezuela.
¿Cree usted que el congreso, en general, tiene la voluntad de frenar esta alza?
Las alzas en el precio de la gasolina ya se han realizado y, en la actualidad, estamos
pagando un poco más por la gasolina que en Estados Unidos. Algo que vale la pena
considerar en el Congreso es replantear los impuestos incluidos en el precio de la gasolina,
los cuales suman $2,660 por galón, representando casi el 20% del precio. En este sentido,
el Representante conservador Wadith Manzur ha presentado un proyecto de ley que
busca eliminar estos impuestos para reducir el precio final de la gasolina.
¿Qué nos espera a los colombianos si el gobierno sigue subiendo el precio, no
solo de la gasolina, sino ahora del ACPM?
Los fuertes aumentos en el precio de la gasolina han impulsado al alza la inflación y han
afectado el bolsillo de muchos hogares colombianos. Sin embargo, las dramáticas alzas
propuestas para el ACPM pueden afectar aún más la canasta familiar debido al súbito
aumento de los precios de los alimentos por el incremento en los fletes. Es importante
destacar que la alta inflación de los alimentos afecta más a los hogares de estratos bajos,
ya que destinan una mayor parte de sus ingresos a la compra de alimentos.
Podría exponer, desde diferentes puntos de vista: jurídica, económica, técnica, logística,
etc., por qué la importación de gas desde Venezuela hacia Colombia no es un buen
negocio para los colombianos.
Ecopetrol tiene un contrato suscrito con PDVSA desde 2007 hasta 2027 para la compra y
venta de gas natural utilizando el gasoducto Antonio Ricaurte, propiedad de PDVSA. En
primer lugar, el gasoducto Antonio Ricaurte se encuentra deteriorado debido a saqueos,
válvulas ilícitas, robo de partes de la tubería y años sin servicio de vigilancia ni
mantenimiento. En segundo lugar, el gasoducto en Colombia parte de una estación de
PDVSA cerca del complejo Ballenas en Manaure (Guajira). Esa estación está abandonada y
sin vigilancia desde hace años, y habitantes de la región han retirado elementos como
tejas y cables. Por último, el gasoducto Antonio Ricaurte tiene la capacidad de transportar
450 millones de pies cúbicos al día, físicamente vendría del campo Cardon IV y tiene que
pasar por un sistema de transporte que tiene una capacidad menor, sumando solo 60
millones de pies cúbicos. Además de los aspectos técnicos mencionados, desconocemos el
precio de venta de dicho gas natural, y es muy probable que, sumado al transporte, sea
superior al gas importado por Cartagena para el mercado de la costa.
Pareciera que seguimos el ejemplo de Alemania al someterse al gas de Rusia. ¿Colombia
quiere depender de otros para que las familias tengan gas?
Lo mejor para los colombianos es que extraigamos nuestro gas natural, lo cual nos
garantiza buenos precios y, no solo eso, también genera empleos, regalías, impuestos de
rentas, entre otros. Por eso, es importante incentivar las inversiones en el sector de
hidrocarburos colombiano y seguir explorando para añadir nuevas reservas y evitar
depender de terceros.