LA CASA DE BERNARDA ALBA
Área
Artística
Docente
Liseth Johanna Torres
Estudiantes
Laura Jaramillo
Sarahí Cedeño
Xiomara Machado
Kera Pono
Yenifer Zapata
Juan David San Martin
Felipe Monroy
Matías Rodríguez
Sebastián Pulgarín
9°
Fecha
Guion
Narrador: Esta historia comienza en un pueblo, donde se estaba realizando el
funeral del esposo de Bernarda Alba, en el cual se encontraban sus 5 hijas,
Angustias la mayor, Magdalena la segunda, Amelia y le seguía Martirio, y la menor
de todas Adela
Magdalena: (Llora y después se desmaya) (sus hermanas la atrapan)
Narrador: Al acabarse el funeral, estas fueron a su casa y allí hicieron una pequeña
reunión. Y al irse todos los invitados, Bernarda, les dijo a sus hijas:
Bernarda: Guardarán luto a su padre durante 8 años y no podrán utilizar ropa de
otro color que no sea negro
María Josefa: (Interrumpe) ¡Bernarda! ¡Bernarda! (dice gritando)
Bernarda: Poncia, te ordeno que vayas y amarres a esa loca
(Poncia va donde Josefa)
María Josefa: Suéltame, vieja lagarta recocida, déjame en paz no vez que quiero
ser libre, casarme a la orilla del mar y tener hijo
Poncia: Eso a mí no me importa
María Josefa: ¡Bernarda! ¡Bernarda!
Cierran telón
Angustias: Madre, Adela está observando a los hombres que acaban de salir desde
el portón de la casa
Bernarda: (va donde Adela) ¡cómo te atreves a espiar a los hombres,
desvergonzada! ¡Ven acá! (Bernarda la golpea) (las hermanas observan)
Día siguiente
Narrador: Al día siguiente, se encontraban Martirio y Amelia secándole el cabello.
Cuando de repente llegó Magdalena
Amelia: Amárrate la agujeta que te vas a resbalar
Magdalena: Despreocúpate por eso, no importa
Martirio: Ven acá, yo te ato las agujetas
Magdalena: ¿Se enteraron de la última noticia? Angustias se va a comprometer
con Pepe el Román
Amelia: Bien por ella, al menos podrá librarse de este infierno
Narrador: Luego de un momento de silencio, Angustias se dirige a sus hermanas a
comentarles que:
Angustias: Vi por la ventana que Pepe se acerca en su caballo a la casa
Todas las chicas: Vamos a ver
(Adela sale a ver a Pepe) (Magdalena voltea a verla)
Magdalena: ¡Quítate ese vestido, ¡bien sabes que no podemos utilizar ese tipo de
vestidos! Mejor regálaselo a Angustias; y será mejor que veas a Pepe desde la
ventana de tu habitación
Narrador: Al día siguiente, se encontraban todas cociendo y tejiendo. Y también
platicando sobre el matrimonio de Angustias
Amelia: ¿Cómo quieres que sea tu vestido de boda?
Angustias: Lo quiero elegante, con un corsé ajustado y hombreras voluminosas
(Interrumpe Martirio)
Martirio: Prefiero cargar sacos de trigo antes que casarme con un hombre
Bernarda: No serías capaz de tolerar un trabajo pesado como ese, recuerda el hilo
y aguja es para las mujeres y el látigo y mula para los hombres, así es como debe
ser
(silencio absoluto) (se cierra el telón)
Narrador: Una semana después, luego de sucesivos encuentros entre Pepe y
Angustias, esta se dirige a su habitación a buscar una foto que Pepe le dio como
obsequio. La cual desapareció
Angustias: (Habla en voz alta) ¿Dónde está la foto que me regalo Pepe? No está en
mi habitación
Todas las hermanas: (Dicen al mismo tiempo) no la hemos tomado
Angustias: ¡¿Dónde está la foto?!
Narrador: Bernarda, al escuchar el bullicio, se dirige a ver que es lo que sucede
Bernarda: ¡¿Qué es este escándalo?! ¿Qué es lo que sucede?
Angustias: Alguien ha tomado la foto que me regalo Pepe
Bernarda: ¿Quién ha agarrado la foto de su hermana?
(Silencio total)
Bernarda: Poncia, ve y revisa todas las habitaciones hasta encontrar esa foto
Poncia: (Poncia va y busca la foto) Aquí está, estaba en la habitación de la señorita
Martirio
Martirio: No sé qué hacía eso ahí, de verdad, madre
Bernarda: No te atrevas a fijarte en el prometido de tu hermana (Bernarda
cachetea a Martirio)
(Se cierra telón)
Narrador: En esa noche Martirio vio como su hermana Adela estaba besando
apasionadamente a Pepe el Romano, el prometido de su hermana Angustias. (se
cierra telón)
Al día siguiente en la noche, Adela y Pepe se iban a encontrar en los establos. Y en
ese momento Martirio, que se encontraba observando, trata de detener a Adela
Martirio: Adela, recapacita, no cometas una tontería. Te estás metiendo con el
prometido de Angustias; olvídate de él
Adela: No me importa, él me ama a mí no a Angustias; solo está con ella por el
dinero. Voy a ir donde él vaya, lo seguiré a donde sea. (Se da la vuelta para ver a
Pepe)
Martirio: (va y la sujeta, y con su cuerpo bloquea la puerta) Detente, Adela, no
conseguirás nada estando con él
Adela: No me importa, ahora apártate
Martirio: No lo haré. ¡Mamá! Ven ¡Mamá!
Narrador: Bernarda al escuchar los gritos se dirige a ver qué sucede
Bernarda: ¡Que pasa!
Narrador: Cuando Pepe se disponía a ver a Adela, este, al escuchar toda la
revuelta, inmediatamente corre y huye.
Bernarda corre al portón y con una escopeta le dispara
Adela: ¡No!
(Adela sale corriendo a una habitación)
Bernarda: No hay de que preocuparse, no lo mate, solo lo ahuyente
Amelia: ¿Dónde está Adela?
Magdalena: Vamos a buscarla (todas empiezan a buscar)
Magdalena: Está en aquella habitación encerrada.
Bernarda: ¡Abre la puerta Adela!, ¡ahora!
Narrador: Después de varios intentos, empezaron a forcejear la puerta y al abrir la
puerta se encontraron con el cuerpo de su hermana colgado
(Las hermanas rompen en llanto)
Bernarda: Vístanla y digan que murió con su virginidad intacta.