UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
FACULTAD DE ORGANIZACIÓN DEPORTIVA
FOD Anatomía funcional y kinesiología
PIA
(FUTBOL)
NOMBRE DEL PROFESOR: ARANDA CAMPOS ELENA ESTEFANIA
NOMBRE DEL ALUMNO: BRYAN ALDAIR CASTILLEJA TOBIAS
MATRICULA: 1730900
SEMESTRE: 2 SEMESTRE
1. Análisis anatómico-funcional de tres gestos técnicos en fútbol
1.1. Disparo a portería
Posición inicial
Músculos principales (concéntricos):
Cuádriceps (para estabilizar la pierna de apoyo y preparar el golpeo).
Flexores de cadera (psoas ilíaco, recto femoral) en la pierna que golpea para iniciar
el movimiento.
Músculos secundarios:
Músculos del core (recto abdominal, oblicuos) para estabilizar el tronco y mejorar la
precisión.
Fase intermedia (impacto con el balón):
Músculos principales:
Cuádriceps, glúteo mayor e isquiotibiales de la pierna que golpea para generar
potencia en el disparo.
Músculos secundarios:
Aductores y abductores para mantener la pierna de apoyo firme.
Contracción: Concéntrica en los músculos de la pierna que dispara para alcanzar la
máxima velocidad.
Fase final (seguimiento del disparo):
Músculos principales (excéntricos):
Isquiotibiales y glúteo mayor desaceleran la pierna que dispara, evitando una
hiperextensión de la rodilla.
Músculos secundarios:
Músculos estabilizadores del core para mantener el equilibrio y preparar el regreso
a la posición defensiva.
1.2. Cambio de dirección rápido (dribbling)
Posición inicial:
Músculos principales:
Gastrocnemio, soleo y tibial anterior para posicionar correctamente el pie de
apoyo.
Músculos secundarios:
Glúteo medio y menor en la pierna de apoyo, asegurando la estabilidad pélvica.
Contracción: Concéntrica en los músculos estabilizadores de la pierna de apoyo.
Fase intermedia (movimiento de corte):
Músculos principales:
Cuádriceps, aductores y abductores de la pierna de apoyo para redirigir el centro de
gravedad.
Músculos secundarios:
Músculos del core para controlar el equilibrio y la estabilidad del tronco.
Contracción: Concéntrica en los abductores y aductores para realizar el corte, con
una fase excéntrica en la pierna que cambia de dirección.
Fase final:
Músculos principales (excéntricos):
Isquiotibiales, glúteos y cuádriceps para frenar el impulso y mantener el control del
balón.
Músculos secundarios:
Gastrocnemio y tibial anterior para estabilizar el pie y evitar un esguince.
1.3. Sprint
Posición inicial:
Músculos principales (concéntricos):
Isquiotibiales y glúteo mayor en fase de aceleración.
Músculos secundarios:
Gastrocnemio y soleo para impulsarse hacia adelante.
Contracción: Concéntrica para iniciar el movimiento explosivo.
Fase intermedia (máxima velocidad):
Músculos principales:
Cuádriceps e isquiotibiales trabajando en ciclos rápidos de contracción y relajación.
Músculos secundarios:
Músculos estabilizadores del core para minimizar el movimiento lateral y optimizar
la velocidad.
Contracción: Alternancia de contracciones concéntricas y excéntricas en los
isquiotibiales y glúteos.
Fase final (desaceleración):
Músculos principales (excéntricos):
Cuádriceps e isquiotibiales para frenar gradualmente la velocidad.
Músculos secundarios:
Gastrocnemio y soleo para estabilizar el pie y mantener el equilibrio.
Contracción: Excéntrica para evitar lesiones de ligamentos o esguinces en la
desaceleración.
2. Lesiones comunes y evaluación
2.1. Rotura de ligamento cruzado anterior (LCA)
Estructuras dañadas:
Ligamento cruzado anterior de la rodilla, con posible afectación de meniscos y
ligamentos colaterales.
Evaluación:
Prueba de Lachman y prueba del cajón anterior para evaluar la estabilidad de la
rodilla.
Resonancia magnética (RM) para confirmar la lesión y observar el daño en el tejido
circundante.
2.2. Desgarro muscular de isquiotibiales
Estructuras dañadas:
Fibras musculares de los isquiotibiales, comúnmente en la porción proximal o distal.
Evaluación:
Inspección física y palpación para identificar el área afectada.
Ecografía o resonancia magnética para determinar la gravedad del desgarro.
Pruebas de fuerza y rango de movimiento para evaluar la extensión de la lesión y
planificar la recuperación.
3. Evaluación de la función muscular
Electromiografía (EMG):
Para medir la actividad eléctrica y el nivel de activación muscular en gestos
específicos, como el disparo o el sprint.
Pruebas de fuerza:
Con dinamometría para los principales grupos musculares implicados, como
cuádriceps e isquiotibiales.
Evalúa la resistencia muscular en movimientos repetitivos o ejercicios funcionales
que simulen los gestos técnicos.
Pruebas de movilidad articular:
Determina el rango de movimiento en articulaciones clave (rodilla, cadera, tobillo)
para garantizar la capacidad de realizar los gestos sin restricciones.