1983-2023 – 40 años de democracia ininterrumpida
“Democracia para siempre”
PROYECTO DE LEY
El Senado y la Cámara de Diputados de la Nación, reunidos en Congreso,
sancionan con fuerza de Ley:
Articulo 1.- Establécese el beneficio de “Reparación Histórica de Radiodifusión”
para:
a) Las radiodifusoras del periodo de gobierno de la última dictadura militar que
acrediten con sus respectivas licencias haber sido damnificadas por la política de
facto.
b) Periodistas radiales sobrevivientes y víctimas de secuestros, extorsiones, tortura,
violaciones, encarcelamientos ilegales perpetrados en la clandestinidad en un plan
de represión y persecución.
c) Familiares de periodistas radiales victimas de desaparición forzada.
d) Personas jurídicas sin fines de lucro excluidas en ese entonces del otorgamiento
de licencias por la ley de radiodifusión 22.285.
Artículo 2.- El beneficio de reparación consistirá en:
a) Indemnizaciones económicas para las radios que en las condiciones del inc. a,
del articulo 1 dejaron de funcionar, y para aquellas radiodifusoras que siguen en
funcionamiento la renovación automática de las licencias por el doble de tiempo de
la dictadura.
b) Exhortar al “ENACOM” que ocupa hoy el lugar del “COMFER” a pedir una
disculpa histórica publica por los delitos de lesa humanidad perpetrados a
periodistas radiales y a radios.
c) En memoria de los periodistas radiales desaparecidos la creación de espacios
con el nombre de los mismos en los centros culturales más importantes de las
provincias.
d) Indemnizaciones económicas para los periodistas radiales víctimas de crímenes
de lesa humanidad y familiares de los periodistas radiales desaparecidos.
e) La adopción por parte del estado de políticas públicas tendientes a fomentar
radios comunitarias, cooperativas, asociaciones civiles, fundaciones, a los fines de
reparar a las personas jurídicas sin fines de lucro que en su momento fueron
excluidas por la ley.
Articulo 3.- Establécese la inembargabilidad de las indemnizaciones que se
otorguen de conformidad con lo dispuesto en la presente ley.
Articulo 4.- Establécese la exención del pago del impuesto a las ganancias a las
indemnizaciones previstas en la presente ley.
Articulo 5.- En caso de fallecimiento del causante tienen derecho a percibir el
beneficio de “Reparación Histórica de Radiodifusión” los/las derechohabientes.
Quedan excluidas de la percepción del beneficio aquellas personas que como
derechohabientes hayan obtenido otros beneficios con motivo de la última dictadura
cívico militar.
Articulo 6.- A los fines de esta ley, entiéndase por derechohabientes a los
siguientes:
a) padre y/o madre del causante
b) viuda o conviviente
c) viudo o conviviente
d) hijos e hijas menores
El beneficio correspondiente a los derechohabientes citados en el presente artículo,
que reúnan los requisitos será del CIEN POR CIENTO (100%) y se devengará en
las siguientes proporciones:
El CIEN POR CIENTO (100%) para la viuda, viudo o conviviente, cuando no existan
hijos e hijas menores con derecho al beneficio.
El CINCUENTA POR CIENTO (50%) para la viuda, viudo o conviviente, y el otro
CINCUENTA POR CIENTO (50%) para hijos e hijas menores con derecho al
beneficio.
El CIEN POR CIENTO (100%) para hijos e hijas con derecho al beneficio, entre los
cuales se distribuirá por partes iguales cuando exista más de un hijo, y a falta de
viuda, viudo o conviviente.
En el caso del fallecimiento del causante, con anterioridad a la sanción de la
presente, los derechohabientes citados, tendrán derecho a acogerse a los
beneficios establecidos en la presente norma.
Articulo 7.- Dispóngase la creación de una dirección en la Secretaria de Derechos
Humanos orientada al fomento de la memoria de los periodistas víctimas de las
graves violaciones a la libertad de expresión en el último gobierno de facto.
Articulo 8.- Ordénese a los estados provinciales y a las secretarias de derechos
humanos la adopción de políticas públicas con el objeto de que los espacios donde
se conmemoren a las radios y periodistas radiales sean una realidad efectiva.
Articulo 9.- Ordénese que el 24 de marzo de cada año, todas las radios a lo largo
y ancho del país destinen 30 minutos de su espacio al aire en horarios de mayor
rating para difundir, concientizar y conmemorar lo ocurrido con el periodismo y la
libertad de expresión.
Articulo 10.- El Poder Ejecutivo reglamentará la presente ley dentro de los sesenta
(60 días). Vencido este plazo la ley será directamente operativa, para lo cual la
Secretaria de Derechos Humanos de la Nación expedirá la documentación
pertinente a solicitud de los interesados.
Articulo 11.- Facúltese al Poder Ejecutivo nacional a disponer las ampliaciones y
reestructuraciones presupuestarias que correspondan a los efectos de implementar
las disposiciones de la presente ley.
Articulo 12.- Comuníquese al Poder Ejecutivo Nacional.
Diego David Della Torre
María del Milagro Bellomio
FUNDAMENTOS
Honorable cámara:
Durante la última dictadura militar, en el “Proceso de Reorganización Nacional” se
sancionó la ley 22.285 que tras 40 años de democracia aún sigue vigente. La
mencionada norma resulta centralista, discriminatoria y autoritaria 1. Centralista
porque su aplicación estaba ceñida al poder ejecutivo o a organismos dependientes
de él (COMFER o Secretaria de Comunicaciones), dejando de lado por completo a
las provincias. Autoritaria, en tanto su propio articulado cercenaba la libre circulación
de información e ideas permitiendo solo aquellas que favorecieran y legitimaran ese
plan estatal sistemático caracterizado por la clandestinidad e ilegalidad manifiesta y
el arbitrio de medios para establecer la impunidad. Discriminatoria en la medida en
que excluía a toda entidad legal que no sea una sociedad comercial regularmente
constituida. Estaban excluidas las cooperativas, las sociedades civiles, las
fundaciones y las asociaciones civiles.
El terrorismo de estado utilizó a los medios de comunicación como una herramienta
clave y como aparato de propaganda de la dictadura militar.
Alrededor de las 2 de la mañana del 24 de marzo de 1976 pelotones militares
tomaron el control de las radios y medios de comunicación interviniendo e
imponiendo un régimen de censura, control y vigilancia sobre la información que
circulaba. La censura, los llamados de atención, el levantamiento de programas y
la prohibición de hablar de ciertos asuntos era una constante en todos los medios,
los interventores militares controlaban la programación2. Además de las
intervenciones a canales de televisión y radios y la expropiación, clausura
temporaria o definitiva de algunas revistas y periódicos, se sucedieron los
1
Elíades, Analía. “Historia legal de la radio y la televisión en Argentina”
2
Fragmento tomado de “La radio y la última dictadura”
https://www.agenciapacourondo.com.ar/relampagos/la-radio-y-la-ultima-dictadura
encarcelamientos, los secuestros intimidatorios, las desapariciones y los asesinatos
de periodistas y editores. Incluso algunos de los comunicados de las juntas
establecían que se reprimiría con reclusión al que por cualquier medio difundiere,
divulgare o propagare comunicados e imágenes con el propósito de perturbar,
perjudicar o desprestigiar la actividad de las fuerzas armadas, de seguridad o
policiales.
A pesar del retorno a la democracia aún no se ha sancionado una nueva ley de
radiodifusión. 40 años no fueron suficientes para borrar las aberrantes huellas que
dejo la política de facto. Como sociedad democrática es nuestro deber no dejar
pasar por alto el enorme precio que pagaron aquellos que simplemente querían
expresar sus ideas.
El presente proyecto de ley tiene por objeto que el estado repare a las emisoras y
periodistas radiales que han sido víctimas de esta clara violación a la libertad de
expresión, quienes incluso fueron también víctimas de crímenes de lesa humanidad.
La libertad de expresión es un derecho reconocido en el art. 13 de la Convención
Americana de Derechos Humanos. Al ratificar dicha convención el estado argentino
queda obligado por la misma. Lo que significa que, como ha dicho la Corte IDH en
el caso Claude Reyes y otros Vs. Chile3 “el deber general comprendido en el artículo
2 de la Convención implica la supresión tanto de las normas como de las prácticas
de cualquier naturaleza que entrañen violaciones a las garantías previstas en la
convención, así como la expedición de normas y el desarrollo de prácticas
conducentes a la efectiva observancia de dichas garantías”.
Como estableció la Corte Interamericana en la opinión consultiva 5/85, “el artículo
13 señala que la libertad de pensamiento y expresión comprende la idea de buscar,
recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole. Se ponen así de manifiesto
las dos dimensiones de la libertad de expresión. En efecto, esta requiere, por un
lado, que nadie sea arbitrariamente menoscabado o impedido de manifestar su
propio pensamiento y representa, por tanto, un derecho de cada individuo; pero
3
“Cuadernillos de Jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos”
implica también, por otro lado, un derecho colectivo a recibir cualquier información
y a conocer la expresión del pensamiento ajeno”4.
Las dos dimensiones de la libertad de expresión deben ser garantizadas
simultáneamente. No sería admisible que, sobre la base del derecho a difundir
informaciones e ideas, se constituyeran monopolios públicos o privados sobre los
medios de comunicación para intentar moldear la opinión publica según un solo
punto de vista, como de hecho ha ocurrido en la dictadura sangrienta cívico-militar.
Son los medios de comunicación social los que sirven para materializar el ejercicio
de la libertad de expresión, de tal modo que sus condiciones de funcionamiento
deben adecuarse a los requerimientos de esa libertad, de manera que, en la
práctica, sean verdaderos instrumentos de ella y no vehículos para restringirla. Para
ello es indispensable, la pluralidad de medios, la prohibición de todo monopolio
respecto de ellos y la garantía de protección a la libertad e independencia de los
periodistas.
En el informe de la comisión interamericana de derechos humanos sobre libertad
de expresión del año 2004, se ha establecido que "Los medios de comunicación
permiten que los individuos puedan formar su propia opinión política y luego
comparar la suya con la de otros. Solamente cuando el individuo es informado podrá
evaluar y libremente adherirse a una o a otra postura dentro del espectro político.
Precisamente, la mayor necesidad de información, junto a la libertad para poder
expresar e intercambiar opiniones, tiene una vital importancia en los procesos de
toma de decisiones en los que los distintos miembros participan. El ejercicio de la
libertad de expresión por parte de los ciudadanos de un estado depende
directamente de que los medios de comunicación provean información de manera
libre e independiente".
Uno de los requisitos fundamentales de la libertad de expresión es la necesidad de
que exista una amplia pluralidad en la información y opiniones disponibles al público.
4
“La colegiación obligatoria de periodistas” Opinión consultiva oc-5/85 del 13 de Noviembre de 1985.
Resulta contradictorio con la Convención todo acto de poder público que implique
una restricción al derecho de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas.5
De manera tal que, no es admisible que con tal de legitimar las practicas estatales
sistemáticas del gobierno de facto, los oyentes solo reciban esa información y los
periodistas solo reproduzcan esa información. Lógicamente en esas condiciones no
se estaba garantizando ni pluralidad de información, ni libertad de expresión, ni
formación de la opinión pública. Derechos que hoy son pilares fundamentales de
nuestra democracia.
A la luz de lo expuesto anteriormente, podemos llegar a la conclusión de que
efectivamente hubo una grave violación a la libertad de expresión durante el llamado
proceso de “reorganización nacional”. Hoy en día, contamos con muchas pruebas
contundentes, como condenas por las persecuciones atroces que vivió el
periodismo y especialmente testimonios de aquellos periodistas que dan cuenta de
lo que se ha vivido durante esos años. Testimonios que se transmiten de generación
en generación, y que permiten mantener en la memoria de los argentinos parte de
una historia, nuestra historia. Tuvimos la oportunidad de entrevistar a Arturo Díaz,
un periodista tucumano que, en ese entonces, con tan solo 21 años, se desempeñó
como locutor y fue víctima de amenazas, persecuciones y también hijo de un
desaparecido. En uno de sus relatos, nos contó que muchos de sus colegas también
fueron perseguidos, algunos de ellos tuvieron que exiliarse y otros tantos perdieron
su fuente de trabajo.
En la actualidad contando con tantos avances tecnológicos y medios de difusión
globales es escasa la información que uno puede tener acerca de lo sucedido, y
que reviste suma importancia para la construcción colectiva de nuestra historia. Son
muchos los periodistas que han sido víctimas del aparato represor de la dictadura y
todavía existen quienes no se les conoce su historia, pero esto no debe ser una
excusa para dejar atrás lo sucedido y echar al olvido la historia de ellos. La Comisión
interamericana de Derechos Humanos ha interpretado que el derecho a la verdad
5
Violaciones indirectas a la libertad de expresión: el impacto de la concentración en la propiedad de los
medios de comunicación social”
tiene un carácter colectivo que conlleva el derecho de la sociedad a tener acceso a
la información esencial para el desarrollo de los sistemas democráticos y un carácter
particular, como derechos tanto de los familiares de las víctimas a conocer lo que
paso con un ser querido, como también de aquellos sobrevivientes, esto permite
una forma de justa reparación en los términos del art. 63.1 de la Convención
Americana de Derechos Humanos.6
La memoria que hoy reivindicamos, es la condición indispensable para que haya
justicia, para que no se repitan los horrores del pasado. Ejercer la memoria es un
derecho inalienable de los hombres y mujeres, y una responsabilidad de la
sociedad.
Es en virtud de los fundamentos anteriormente expuestos y del derecho a la
memoria y a la verdad, que proponemos a través de este proyecto de ley, una serie
de medidas integrales de reparación que el estado argentino deberá adoptar en pos
de saldar la deuda pendiente que tiene con las emisoras y periodistas radiales de la
última dictadura.
Solicitamos la aprobación de este proyecto.
6
Wlassic, “La lucha contra la impunidad”