Disputas por Explotación de Carbón en La Guajira
Disputas por Explotación de Carbón en La Guajira
MAESTRÍA EN GEOGRAFÍA
AUTOR
DIRECTORA
Bogotá, Colombia
2022
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Nota de aceptación:
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Firma: Jurado
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Firma Jurado
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RESUMEN
Por
Juan Federico Giraldo Salazar
En esta investigación se muestra cómo La Guajira se sigue concibiendo como una zona
de sacrificio en el que amplias áreas habitadas por comunidades étnicas son
concesionadas por largos períodos de tiempo para la ejecución de proyectos minero-
energéticos. La expansión del modelo extractivista en nuevas áreas se convierte en un
“espejo retrovisor” para diversas comunidades que empiezan a asumir diferentes
lenguajes de valoración para predecir, denunciar, reaccionar y disputarse las posibles
transformaciones e impactos que generaría la ampliación minera en sus territorios.
iv
ABSTRACT
Case study of the community settled in the village of Cañaverales -San Juan del
Cesar-
By:
Juan Federico Giraldo Salazar
Specifically, the study delves into a coal mining project by the Turkish capital company
Best Coal Company -BCC, near the village of Cañaverales, inhabited by around 3,000
people and located in a rural area of San Juan del Cesar (La Guajira). This area,
conceived to exploit coal on a large scale, foresees transformations in an area that is
known for its rich water sources such as the spring and for being the region's
agricultural pantry. Such mining project conceived since 2008 and, reactivated in 2018,
has generated questions about the sense of identities, places, ways of life and common
and environmental goods in the local inhabitants. This has led them to organize
themselves as the Afrodescendant Community Council Los Negros de Cañaverales in
the dispute for the reconfiguration of their territory.
v
AGRADECIMIENTOS
A Ana María Restrepo le agradezco infinitamente por impulsarme a cerrar este capítulo
de mi vida y aportar con su diálogo horizontal y amigable. Así como a Eduardo Ballón,
entre otros docentes, amigos, lectores y asesores en mi estancia académica en el
Instituto de Altos Estudios Internacionales y de Desarrollo de Ginebra.
vi
TABLA DE CONTENIDO
RESUMEN........................................................................................................................... iv
INTRODUCCIÓN .............................................................................................................. 1
1. ELEMENTOS DE CONTEXTO, CONCEPTUAL Y METODOLÓGICOS ............... 6
1.1. La minería a gran escala: una disputa territorial ................................................ 8
Disputas territoriales .................................................................................................... 10
1.2. Estructura analítica y método para entender la producción del espacio ......... 11
Espacio socialmente producido .................................................................................... 11
Espacio y territorio: una relación compleja e inseparable ........................................ 14
Desarrollo geográfico desigual: otras referencias conceptuales ............................... 17
1.3. Caminos metodológicos ........................................................................................ 20
2. PRODUCCIÓN DE ZONAS DE SACRIFICIO: EXTRACTIVISMOS,
POLÍTICAS Y CONFLICTOS SOCIOAMBIENTALES ................................................ 26
2.1. ¿La Guajira sufre la bendición o la maldición de los recursos? ........................... 26
La maldición del carbón ............................................................................................... 33
2.2. ¿La Guajira está destinada a ser una zona de sacrificio? ....................................... 38
2.3. Entre ilusiones globales de descarbonización y fronteras extractivas sin límites. 40
2.4. Políticas facilitadoras de zonas de sacrificio ............................................................ 46
Concesiones mineras y utilidad común ....................................................................... 50
3. CAÑAVERALES: ENTRE EL CARBÓN Y LA VIDA CAMPESINA ...................... 56
3.1 Cañaverales. Agua, tierra y vida campesina ............................................................ 56
La tierra no es estéril. Cañaverales territorio agropecuario y campesino ............... 60
El manantial es sagrado, es un bien común cañaveralero ......................................... 67
Vallenato: naturaleza y vida campesina ..................................................................... 75
3.2. Lo de la mina se habla en voz baja. Proyecto Minero Integral Best Coal Company
............................................................................................................................................ 78
Un mismo proyecto: De MPX a los turcos de BCC.................................................... 78
Llegaron los turcos: Yildirim Holding ........................................................................ 81
Espejismos del proyecto minero integral BCC........................................................... 85
Generalidades de la Mina Cañaverales ....................................................................... 90
vii
4. ¡ESTAMOS AQUÍ Y NO QUEREMOS MINA! DISPUTAS TERRITORIALES EN
CAÑAVERALES .................................................................................................................. 97
4.1. Otros apuntes conceptuales: disputas eco-territoriales .......................................... 97
4.2. Documentos, organización e identidad en la disputa por el territorio .................. 99
¡Aquí estamos para defender el territorio! ................................................................. 99
Etnización y consulta previa: un machete de doble filo........................................... 109
La información es poder en la producción del espacio ............................................ 113
4.3. Impactos, espejos e incertidumbres ........................................................................ 122
Cerrejón: espejo en el que no se quieren ver reflejados .......................................... 122
Cañaverales se ha transformado sin sacar carbón................................................... 130
Nuevos valores sobre la tierra a partir de la proyección minera ........................ 130
Incertidumbres del “desarrollo”............................................................................ 133
Una zona ambiental concebida por la minería ..................................................... 135
A manera de conclusión...................................................................................................... 138
Bibliografía .......................................................................................................................... 142
Entrevistas ....................................................................................................................... 154
viii
SIGLAS Y ACRÓNIMOS
ix
MADS: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible
OACNUDH: Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos
Humanos
Energía
x
GLOSARIO
Comunidad negra: es el conjunto de familias de ascendencia afrocolombiana que
poseen una cultura propia, comparten una historia y tienen sus propias tradiciones y
costumbres dentro de la relación campo-poblado, que revelan y conservan conciencia
de identidad que las distinguen de otros grupos étnicos.
xi
solicitud y que han hecho conocer mediante términos de referencia. El EIA soporta la
evaluación de la viabilidad ambiental de ejecutar un proyecto y debe contener acuerdos
y medidas de manejos acordadas con las autoridades locales y territoriales.
Free onboard (FOB): corresponde al precio de venta de los bienes embarcados a otros
países, puestos en el medio de transporte, sin incluir valor de seguro y fletes.
xii
base técnica, para realizar las labores de seguimiento y control a la respectiva
autorización durante el desarrollo de la obra.
Zona de Reserva Forestal Protectora (ZRF): áreas delimitadas que tienen como
finalidad la conservación permanentemente de una porción de tierra o recurso hídrico
con bosques naturales o artificiales, para proteger estos mismos recursos u otros
naturales renovables.
LISTA DE SÍMBOLOS
Mt Millones de Mton
toneladas
LISTA DE TABLAS
Tabla 1. Producción agropecuaria por décadas en Cañaverales.............................................. 62
Tabla 2. Títulos mineros vigentes de la empresa BCC. .......................................................... 86
Tabla 3. Proyección de extracción de carbón y material estéril en la mina a cielo abierto
Cañaverales. ............................................................................................................................ 91
Tabla 4. Comparativo de diseño entre mina de MPX y BCC ................................................. 95
Tabla 5. Percepción de posibles impactos con la operación minera. .................................... 127
xiii
LISTA DE FIGURAS
Figura 1. Localización título GDI-081 y área minera contiguo al corregimiento de
Cañaverales. .............................................................................................................................. 2
Figura 2. Foto casa pintada en Cañaverales: No a la explotación mina de MPX. .................... 8
Figura 3. Hitos del proyecto minero Cañaverales. .................................................................... 9
Figura 4. Diagrama conceptual del método de trialéctica espacial. ........................................ 14
Figura 5. Foto Manantial de Cañaverales. .............................................................................. 22
Figura 6. Mapa de La Guajira y áreas de resguardo indígena. ................................................ 28
Figura 7. Mapa minero energético de La Guajira y resguardo Wayuu. .................................. 30
Figura 8. Distribución de las reservas medidas por zonas carboníferas.................................. 35
Figura 9. Millones de toneladas de carbón extraídas anualmente de La Guajira 2012-2022.. 36
Figura 10. Evolución productiva de La Guajira 1960-2010. .................................................. 37
Figura 11. Mujer wayuu en Caravana a Bogotá...................................................................... 39
Figura 12. Mapa global de termoeléctricas de carbón. ........................................................... 41
Figura 13. Exportaciones de carbón de La Guajira a Turquía en mt 2010-2021. ................... 42
Figura 14. Condecoración de Duque a dueño de Yildirim Holding........................................ 44
Figura 15. Mapa de expansión de la frontera extractiva en La Guajira. ................................. 46
Figura 16. Mapa de resguardos y afluentes hídricos del sur de La Guajira. ........................... 57
Figura 17. Mapa de proyección de uso productivo del suelo de San Juan del Cesar. ............. 58
Figura 18. Mapa de poblaciones de Fonseca y San Juan del Cesar en el área de influencia. . 60
Figura 19. Foto de centro poblado de Cañaverales. ................................................................ 61
Figura 20. Cultivos de algodón en Cañaverales. ..................................................................... 64
Figura 21. Foto de finca cañaveralera con cultivos de pancoger y piscicultura regados por una
acequia del manantial. ............................................................................................................. 66
Figura 22. Foto de lideresa tomando agua directamente del Manantial.................................. 68
Figura 23. Foto El Cequión. Lugar en el que suelen hacer actividades recreativas. ............... 70
Figura 24. Foto de típica finca cerca de una acequia. ............................................................. 71
Figura 25. Foto del Manantial. ................................................................................................ 73
Figura 26. Foto de acequia que atraviesa el centro poblado de Cañaverales. ......................... 74
Figura 27. Foto del cantautor cañaveralero Hugues Martínez en el manantial. ...................... 77
Figura 28. Proyección de explotación carbonífera BCC ......................................................... 79
Figura 29. Exportaciones de carbón de La Guajira a Turquía en mt 2010-2021. ................... 82
Figura 30. Termoeléctricas en operación y proyectadas en Turquía,...................................... 83
Figura 31. Proyección de extracción de carbón anual en millones de toneladas por BCC en el
sur de La Guajira..................................................................................................................... 87
Figura 32. Mapa de títulos y concesiones mineras en el sur de La Guajira con énfasis en
títulos de BCC. ........................................................................................................................ 89
Figura 33. Mapa de área de influencia del título GDI-081 y probables impactos. ................. 92
Figura 34. Proyecto mina Cañaverales. Pit, botadero, aguas superficiales. ............................ 94
Figura 35. Captura de video. Líder cañaveralero leyendo y denunciando licencia de MPX. 100
Figura 36. Línea del tiempo de luchas de reconocimiento como actor legítimo en
Cañaverales. .......................................................................................................................... 104
xiv
Figura 37. Fotos de entrega de regalos de BCC a las comunidades. .................................... 106
Figura 38. Mural realizado por estudiantes en 2018 en defensa del manantial de Cañaverales.
.............................................................................................................................................. 108
Figura 39. Foto de pre-consulta en Cañaverales. .................................................................. 115
Figura 40. Foto de apertura pre-consulta en Cañaverales. .................................................... 116
Figura 41. Línea del tiempo de exigibilidad derecho a la consulta previa. ........................... 120
Figura 42. Cartografía social realizada por jóvenes sobre proyección de impactos de la
minería de carbón.................................................................................................................. 123
Figura 43. Modelo conceptual de intervención del sistema hidrológico en el área del proyecto
minero a cielo abierto............................................................................................................ 125
Figura 44. Foto taller con jóvenes y liderazgos sobre impacto ambiental. ........................... 129
Figura 45. Las escaleras al segundo piso se topan con el techo. ........................................... 134
Figura 46. Mapa de reserva forestal de Cañaverales rodeada de solicitudes y títulos mineros.
.............................................................................................................................................. 136
Figura 47. Foto de articulación entre pueblos de La Guajira y la Sierra Nevada de Santa
Marta en defensa del manantial de Cañaverales. .................................................................. 141
xv
“Ahora que la dama tiene plata
Compositor vallenato de San Juan del Cesar (El Tablazo): Hernando Marín.
xvi
INTRODUCCIÓN
En las últimas cinco décadas el país entraba en una espiral de guerra interna, pero a la
vez, a una paulatina integración política y económica del modelo global capitalista a
través de un proceso de acumulación por desposesión -como lo ha denominado el
geógrafo David Harvey (2004). Este consiste en un perpetuo ciclo de incorporación de
nuevos espacios comunales, ámbitos, relaciones sociales y mercados para convertirlos
en productos con alta rentabilidad. En el caso colombiano, el auge de los combustibles
fósiles como el petróleo y el carbón, convertidas en commodities, se convirtieron en el
principal producto de exportación. Así, mediante la facilitación del Estado, se produjo
la concesión por largos períodos de amplios espacios (bosques, lagunas, páramos, ríos,
poblaciones) a empresas extranjeras para su explotación y dominación.
Esta tesis aborda parte del trabajo que he venido haciendo en Cinep/PPP1 en el sur de
La Guajira, el cual está relacionado con procesos de investigación y defensa de los
derechos humanos de comunidades étnicas y campesinas en un contexto explotación
de carbón a gran escala. Desde allí hemos denunciado los diversos conflictos
socioambientales derivados de la actividad extractiva que se refleja en procesos de
acaparamiento de tierra y agua, contaminación del aire, cultivos y fuentes hídricas,
destrucción de ecosistemas, desplazamientos de comunidades y generación de
enfermedades y sobreexplotación del hombre y la naturaleza.
1
El Centro de Investigación y Educación Popular -Cinep/PPP- es una organización de derechos
humanos que desde 2012 ha acompañado a las comunidades étnicas del sur de La Guajira en
procesos de exigibilidad y garantía de sus derechos étnico–territoriales, así como ha desarrollado
investigaciones colaborativas para analizar y caracterizar los impactos del extractivismo minero
energético y de los megaproyectos en la región Caribe. Consulte publicaciones en:
https://www.cinep.org.co/publicaciones/es/
2
En la fase exploratoria realizada desde el 2008 se determinó que en el área de este título existían 118
millones de toneladas de carbón térmico. Este título minero con código de expediente GDI-081 se
encuentra ubicado en jurisdicción de San Juan del Cesar, Fonseca y Distracción donde se proyecta tanto
1
pretende en primera fase extraer alrededor de 12 millones de toneladas de carbón en 10
años.
En 2011 el proyecto estaba liderado por una empresa de capital brasileño (MPX-EBX)
que obtuvo licencia ambiental, pero nunca inició la fase de explotación y expiró su
permiso. En 2018, la compañía BCC de capital turco adquiere y reactiva el proyecto
minero lo que le obliga a solicitar nuevamente la licencia ambiental y actualizar el Plan
de Trabajo y Obra minero ante las autoridades ambientales y mineras competentes. Sin
estos permisos no pueden iniciar la etapa de construcción, montaje y, mucho menos
explotación3.
la “mina a cielo abierto Cañaverales” y probablemente, la “mina subterránea San Juan” (ver en la Figura
1, la señalización de “Boca Mina”, la cual puede referirse al punto de entrada a la mina de socavón).
3
Vale aclarar que, el título GDI-081 en términos contractuales se encuentra en fase de explotación y
finalizada la exploración. A pesar que en la realidad no tienen permiso para realizar ninguna intervención
física por falta de los permisos correspondientes.
2
Con el paso del tiempo y ante la insistencia de este proyecto minero, la comunidad de
Cañaverales se organizó como Consejo Comunitario Ancestral Los Negros de
Cañaverales y tutelaron ante la justicia su derecho a la consulta previa del proyecto de
BCC (acción que no usaron con la empresa brasileña). Lo anterior implica que a la
comunidad de Cañaverales se le debe consultar el Estudio de Impacto Ambiental que
es requerido por BCC para obtener la licencia ambiental, incluyendo en este, medidas
de manejo y compensación socioambiental diseñadas de manera participativa y
adecuadas a las necesidades de la comunidad. A octubre de 2022, ni la consulta previa
se ha desarrollado, ni la empresa BCC ha obtenido la licencia ambiental.
Vale añadir que, la empresa BCC tiene cinco títulos mineros en seis municipios de La
Guajira correspondientes a 23.465 hectáreas, sobre los cuales ha diseñado un “Proyecto
minero integrado” con tres minas de carbón, una vía férrea y un puerto de embarque
(se prevé operación hasta 2053). Por lo tal, este trabaja no solo se centra en la mina a
cielo abierto Cañaverales, sino que insiste en mostrar la magnitud e integralidad del
proyecto de BCC como una continuidad temporal y expansión espacial de la minería
de carbón que ha operado hace más de 40 años en La Guajira. Por lo tanto, no disocia
las transformaciones territoriales, daños a largo plazo y a perpetuidad que ya han sido
ocasionados por la empresa Cerrejón, así como los cuestionamientos y resistencias
emergentes a este modelo extractivo de ordenación y producción del espacio.
4
La investigación hace énfasis en el período de reactivación del proyecto minero por parte de BCC,
aunque procura incluir en el análisis otros hechos y elementos anteriores que relacionan a la empresa
brasileña MPX o EBX.
3
generado una serie de transformaciones cotidianas en los modos de vida de la población
local. Una de los hechos más evidentes es la especulación del valor del suelo por su
cambio de vocación al pasar de ser habitacional y/o agropecuario a ser proyectado
como un espacio de interés de la empresa para la ejecución de sus actividades
extractivas lo que ha impactado el acceso a viviendas o tierras para la producción
agropecuaria.
5
Acuerdo 014 del 17 de mayo de 2012 del consejo directivo de Corpoguajira, por medio del cual se
declara la Reserva Forestal Protectora Regional Manantial de Cañaverales en el departamento de La
Guajira. Esta zona de reserva forestal protectora con uso sostenible de los recursos naturales se delimitó
con un área de 1.001.80 hectáreas, aunque en el acto administrativo se definieron 975.70 hectáreas.
4
como una zona de sacrificio predilecta para actividades extractivas y cómo se
configuran geografías de desarrollo desigual; luego documento y contextualizo la
magnitud real del proyecto minero de carbón que se ha venido concibiendo en el
corregimiento de Cañaverales, en contraste a la territorialidad existente que se
fundamenta en sus fuentes de agua y la vocación agropecuaria. Finalmente, arguyo
como la disputa entre concepciones espaciales divergentes producen simultáneamente
nuevas territorialidades, aun sin sacar carbón, así, en el marco de la consulta previa del
consejo comunitario Los Negros de Cañaverales, identificó como las identidades, los
procesos de participación y sus documentos son vitales en la producción del espacio.
5
1. ELEMENTOS DE CONTEXTO, CONCEPTUAL Y METODOLÓGICOS
En Colombia desde los noventa y, particularmente en la década de los dos mil vienen
impulsando políticas de concesión de amplios territorios6 a través de una
institucionalidad ambiental y minera centralizada en el gobierno nacional, cada vez
más flexible con los actores privados e incapaz de realizar, seguimiento, regulación y
evaluación a los proyectos extractivos. Esto ha significado menor participación en la
toma de decisiones por parte de los actores locales y gubernamentales, así como mayor
control de las empresas multinacionales en el futuro de los territorios concebidos como
“ricos en recursos”.
Lo anterior resulta importante pues en el año 2018 la empresa Best Coal Company -
BCC-, filial de la multinacional Yildirim Holding de capital turco, ha reactivado un
proyecto minero de extracción y exportación de carbón de gran envergadura en el sur
de La Guajira que se encontraba suspendido. Este proyecto minero inició en el 2008
pero, a pesar de haber obtenido en 2011 los respectivos permisos ambientales y ser
declarado por el gobierno colombiano como un “Proyecto de Interés Nacional”7, nunca
inició las actividades de montaje y extracción. Esto debido a que el grupo empresarial
concesional MPX, de capital brasileño, se vio envuelto en un escándalo de corrupción
en su país que lo obligó a retirarse de tal aspiración.
Actualmente, BCC está a punto de iniciar obras para implementar una de las tres minas
proyectadas, la cual denominó “mina Cañaverales” por encontrarse ubicada a menos
6
Por ejemplo, entre 2002 al 2010, en el gobierno de Uribe Vélez se pasó de 1 millón de hectáreas de
títulos mineros concesionadas a más de 8 millones al final de su período (Silla Vacía, 2010).
7
Resolución de Agencia Nacional de Minería. VSC-592 DE 2013, “Por medio del cual se declaran como
proyectos de interés nacional algunos títulos mineros y se toman otras determinaciones”.
6
de 800 metros del centro poblado del corregimiento de Cañaverales, localizado en
jurisdicción del municipio de San Juan del Cesar (La Guajira). Con este proyecto
minero se pretende una ampliación de la frontera carbonífera que ha existido desde
hace más de 40 años entre el sur de La Guajira y el norte del Cesar.
Esta actividad extractiva que es reconocida por contribuir con regalías e impuestos a la
economía nacional y regional (Martínez, 2019), también ha significado procesos de
acaparamiento de tierras, cambios en la vocación y uso del suelo, transformación del
paisaje, contaminación del aire, desvío y agotamiento de fuentes de agua, cercamiento
y desplazamiento de comunidades étnicas y campesinas, entre otros graves conflictos
socioambientales en estos departamentos (Cinep, 2016; Vega y Rodríguez, 2018;
Rodríguez, 2015; Pedraza, 2017; Caro, 2018).
En este marco de vulneraciones a los derechos humanos que han sido sistemáticas y
generalizadas, además de estar marcadas por falta de garantías de participación,
autodeterminación y toma de decisiones de las poblaciones étnicas y campesinas sobre
sus territorios, los proyectos mineros han generado tanto transformaciones físicas como
también transformaciones en las prácticas, vivencias y representaciones en todo el
departamento, como altas expectativas de este modelo de producción (Lefebvre, 2013).
Si, siguiendo al pensador francés Henri Lefebvre: “El modo de producción organiza-
produce su espacio y su tiempo (a la vez que algunas relaciones sociales)” (2013, p.
59). Por ello, comprender estos espacios concebidos y planificados desde los cambios
en los modos de producción debe involucrar también una reflexión sobre quiénes y
cómo entran en esta disputa por la representación del espacio y cuáles son sus
consecuencias inmediatas. Esto valorado de manera multiescalar -global, nacional y
local- en relación al rol de los centros de poder/saber, sin olvidar, y poner a
consideración, las disputas en la producción de ese espacio que se manifiesta en
resistencia cotidianas y con efectos en las políticas espaciales (Delgado, 2001, p. 59).
No se puede comprender la producción del espacio sin sus disputas, sin los conflictos
por los usos y sentidos del espacio. Desde la ecología política, Joan Matínez-Alier
(2010) ha impulsado la tipología de conflictos ecológicos-distributivos para dar cuenta
de que existe una distribución desigual de los costos y beneficios al explotarse la
naturaleza. De esta manera, esta investigación se pregunta por: ¿cómo y quiénes han
concebido a La Guajira como un territorio estratégico para la minería? ¿cómo se
determinan qué espacios están “disponibles” para la minería? ¿quiénes y cómo se
resisten a asumir los costos socioambientales? ¿cuáles son las disputas en la producción
del espacio? ¿cómo se manifiestan esos conflictos?
7
1.1. La minería a gran escala: una disputa territorial
El poder empresarial y el aval del Estado sobre este proyecto se valoraba localmente
como algo imparable, a pesar que para la comunidad cañaveralera no hubo mayor
participación y, a su vez, descubrían que no tenían capacidad para decidir sobre el
futuro de su territorio. La dispersa oposición se acrecentó a medida que reflexionaban
sobre los impactos a la salud y al ambiente que la minería de Cerrejón ya había
ocasionado en otras comunidades cerca de su territorio (ver Figura 2). Así, emergieron
muchos cuestionamientos, críticas y temores de lo que podría pasar con su territorio,
especialmente con su manantial y con su histórica vocación agropecuaria (Noticias
UNO, 2011). Sin embargo, el proyecto de la empresa brasileña MPX/EBX no
prosperaría por otras razones que se desarrollarán más adelante.
Fuente: Captura del audiovisual Manantial de Cañaverales. Producido por la organización indígena
Wiwa -OWYBT. 2013.Youtube (https://www.youtube.com/watch?v=CWeYsNo5XVI&t=167s)
Así, entre 2011 y 2018, tiempo que se suspendió el proyecto minero, varias
comunidades de lo que se determinó como “área de influencia” se organizaron y
8
demandaron su reconocimiento como consejos comunitarios afrodescendientes8 y,
actualmente, tras la adquisición del proyecto minero por parte de BCC, estas se
encuentran en un proceso de exigibilidad al derecho a la consulta, previa, libre e
informada que con la empresa anterior no pudieron exigir9. La consulta es un “trámite”
obligatorio para la empresa BCC para solicitar nuevamente la licencia ambiental e
iniciar la explotación y exportación de carbón, lo que les obliga a interlocutar con la
comunidad de Cañaverales a través de su consejo comunitario afro.
8
En 2014 la alcaldía de San Juan del Cesar a través de la resolución 0532, reconoció al Consejo
Comunitario Los Negros de Cañaverales. En 2019, el Tribunal de La Guajira tuteló el derecho a la
consulta previa tras el reconocimiento por parte del Ministerio del Interior al constatar la presencia de
comunidades afrodescendientes en el área de influencia del proyecto mina de Cañaverales. Es importante
señalar que en el marco de solicitud de permisos del proyecto minero de MPX, en 2010, el Ministerio
del Interior no reconoció la presencia de comunidades étnicas en la zona del proyecto, por ello, no
adelantaron consulta previa.
9
Es importante aclarar que la fase de exploración, así como tampoco la concesión de títulos mineros,
obliga a las empresas y al Estado a realizar consulta previa, únicamente se requiere para la obtención de
la licencia ambiental previo a la explotación. De igual modo, al momento que la empresa brasileña
MPX/EBX obtuvo licencia ambiental en 2011, ésta no requirió hacer consulta previa porque se
determinó la no existencia de comunidades étnicas en el área de influencia del proyecto.
9
Fuente: elaboración propia, 2021.
Disputas territoriales
En la cabecera municipal de San Juan del Cesar10 la noticia del “boom” minero, y el
anuncio de que la multinacional brasileña MPX explotaría uno de los depósitos de
carbón más grandes del mundo, alentó a los capitales locales a invertir en la
construcción de hoteles y restaurantes de lujo, clínicas privadas, ferreterías y otras
edificaciones y negocios que significaron el aumento de los costos de la vivienda, la
mano de obra y los materiales en un pueblo tradicionalmente agropecuario. Todo esto
aún sin sacar un gramo de carbón (Bermúdez, 2013). Asimismo, la proyección del
municipio como un enclave minero desincentivó la producción agropecuaria y la oferta
educativa en asuntos agrícolas y rurales para darle paso a procesos formativos a
personas que serían mano de obra de las actividades mineras (PNUD, 2015, p. 28). El
tiempo pasó sin que la actividad extractiva iniciara, pero el espacio habría quedado bajo
espera de una supuesta disponibilidad para que en algún momento se ejecute la minería,
pues las reservas de carbón ya habían sido “descubiertas” y concesionadas.
Estas proyecciones son la evidencia de cómo una mera representación del espacio
desde los planificadores, técnicos o burócratas y desde intereses globales-nacionales
puede generar impactos en las prácticas cotidianas de poblaciones locales, pues el
espacio deja de ser vivido de la misma manera. Quienes habitan en San Juan del Cesar
no sólo interpretaron una posible transformación de su territorio vinculada a la minería,
sino que también se adecuaron a la reproducción del espacio concebido por las
compañías extranjeras.
10
San Juan del Cesar queda a menos de 18 km del corregimiento de Cañaverales (zona rural), donde se
se proyecta el tajo minero.
10
por sus pobladores. Vale decir que hay diversas perspectivas que manifiestan su
preocupación y rechazo a este proyecto por la vulneración de derechos que traería
consigo11, también hay quienes ven una oportunidad de empleo y mayores ingresos y,
quienes tienen posturas indiferentes o de desconocimiento del proceso.
11
histórico y sus modos de producción construyen y modelan un espacio particular, y
cómo, a la vez, el espacio configura formas sociales (2013, p. 389).
Tal propuesta es desarrollada por Lefebvre a través de la triada conceptual del espacio
percibido, concebido y vivido que, a su vez son totalidad y particularidad, abstracción
y concreción. El espacio/tiempo (pues no puede desligarse de su dimensión procesual)
es abstracto en el sentido de que tiene existencia en relación a todos sus componentes
y su intercambiabilidad con todas sus partes, y concreto porque es socialmente real y
puede ser localizado.
En ese sentido, los documentos técnicos y discursos políticos sobre las proyecciones
mineras se abordan más allá de un análisis de su textualidad y veracidad, se entienden
desde un lente etnográfico en relación a lo que un documento hace y posibilita en la
acción (Li, 2017; Hetherington, 2014). En otras palabras, se revisan en la forma que
generaron materialidades distintas a lo diseñado, justamente, por la interacción y
disputas con quienes viven el espacio. Así por ejemplo, las letras de música vallenata
también fueron insumos para entender las territorialidades existentes, pero también
12
como estas formas de representar el espacio se crean y recrean a partir de la actividad
minera.
La forma en que se organiza la presente tesis reconoce que estas categorías analíticas
del espacio socialmente construido sirven para separar componentes, pero que en la
vida social están íntimamente entrelazados y son recreados de manera dinámica y
constante. Edward Soja (1997) en su trabajo “El tercer espacio” retoma la trialéctica
lefebvriana para resaltar que entre la espacialidad, historicidad y sociabilidad ningún
concepto prepondera sobre el otro, sino que están relacionados y son interdependientes
entre sí. Recalca que no deben trabajarse de manera individualizada, ni jerarquizar una
sobre otra. En ese sentido, Soja resalta el potencial del espacio vivido -tercer espacio-
como escenario para deconstruir los espacios percibidos y concebidos, aquellos en los
13
que se desarrollan las relaciones de producción/explotación/dominación. El tercer
espacio es donde se generan las disputas de los sentidos y sus materializaciones, es la
posibilidad de generar estrategias sociales para transformar el espacio en utopías
concretas, son los espacios de esperanza (Harvey, 2003).
14
2014), la antropología del posdesarrollo (Escobar, 2010; Oslender, 2008) y las
sociologías y geografías de los extractivismos (Svampa, 2010; Bebbington, 2011;
Ulloa, 2018).
15
El geógrafo brasileño Carlos Walter Porto-Gonçalves, introduce una distinción clave
entre territorio, territorialización y territorialidad:
Enrique Leff, desde la ecología política plantea que las comunidades indígenas y
campesinas en el proceso de globalización están impulsando importantes luchas de
resistencia y re-existencia, reorientando la construcción de nuevos territorios de vida,
arraigados en la reinvención de sus identidades y en la legitimización de nuevos
derechos socio-ambientales fundados en una política de la diversidad cultural, la
ontología de la diferencia y una ética de la otredad (Leff, 2019, p. 74).
es ofrecido aquí como una contribución a un “esquema global para una política
práctica” que funciona a través de “leer” los eventos mundiales en términos de
diferencia, en vez de sólo en términos de dominación, y que construye
conexiones entre diversos lenguajes y prácticas de diferencia económica,
ecológica y cultural. (p, 34)
Así cada territorio es diferente, marcada con identidades, historias y culturas propias
que se encuentran tensionadas en el marco del capitalismo global en el que la naturaleza
es transformada, dominada y mercantilizada en nombre del desarrollo a través de una
red de actores que reconfiguran los modos de vida local y producen geografías
desiguales de la pobreza y la subsistencia (p.22).
El estudio realizado por Andrés García (2012) sobre espacialidades del destierro y las
re-existencias de poblaciones afrodescendientes en Medellín, ahonda en como
pertenecer a un territorio, construir territorialidades, se da en el proceso continuo del
habitar un espacio, de hacerlo el hogar, de aprender sus cualidades, ritmos, tiempos y
necesidades para ajustar los repertorios de la producción, el esparcimiento, el
parentesco, la preservación y la organización y gestión del espacio mismo. Resaltando
16
que, el conocimiento, las prácticas, la trayectoria y la experticia de las gentes
campesinas y étnicas con su entorno son herramientas de primera mano para entender
la forma en que se territorializa y reterritorializa el espacio.
En las ciencias sociales el espacio por mucho tiempo fue entendido como un
contenedor de materias, energías, objetos y sujetos en el que se explicaban y describían
fenómenos. Esta mirada fue incentivada por la geografía regional 12 (entre sus autores
más importantes Ritter y Humboldt) que dominó la disciplina hasta mediados del siglo
XX, junto a la incipiente “Nueva Geografía” de corte cuantitativa de los años sesenta
centrada en el análisis espacial para planificar (Dollfus, 1982; Capel, 1993), que no
abordaron el espacio como objeto de reflexión en sí mismo, sino que se centraron en
los elementos contenidos que eran los dadores del cambio a través del tiempo (Delgado;
2001, p. 40).
Así se forjó la idea de que el espacio era un ente dado, natural y estático, que estaba
supeditado al tiempo que era la categoría predilecta para entender los procesos de
transformación de la sociedad y la naturaleza. Esta perspectiva de valorar el espacio
como un mero recipiente que refleja el avance de la historia ha sido ampliamente
cuestionada con lo que fue conocido como el “giro espacial” (Soja, 1997; Foucault,
1979). En el cual se parte por desnaturalizar la idea de que el espacio es un ente dado,
natural y constante, para ser entendido como un producto social. Esto en tanto que el
espacio y la naturaleza en el paradigma de la modernidad se consideraban dimensiones
12
La descripción e interpretación de características físicas y humanas localizados en determinados
fragmentos de la tierra dio origen a la geografía regional enfocada en comparar y delimitar ciertas zonas
por sus diferencias y semejanzas en términos de tipos de suelos, vegetación, clima, fauna,
geomorfología, actividades económicas y formas de organización social centrándose en los contenidos
y no en el contenedor mismo, o sea, el espacio no era el objeto de reflexión.
17
estáticas de la existencia humana, mientras el tiempo -lineal, ascendente y teleológico-
guía de la transformación de la sociedad.
Sin embargo, con el giro espacial, se concreta una perspectiva que asume que el espacio
es producido socialmente y lo social es constituido espacialmente (Lefebvre, 2013).
Esta relación dialéctica hace que el espacio sea constantemente cambiante y esté en
disputa. Entonces, el espacio no es neutral, es altamente político; está inmerso en redes
de poder y símbolos que se expresan en relaciones de dominación, solidaridad y
subordinación; y responde, a la vez que propicia, interacciones sociales de diversas
escalas a niveles globales y locales.
En esta línea de reflexión, autores como David Harvey (2004), desde postulados
marxistas, han insistido en la necesidad de dar cuenta de cómo se produce y reproduce
el espacio bajo el sistema capitalista y cómo los modos de producción dominantes
configuran desarrollos geográficos desiguales, que han significado una división global
en las formas de producción y de consumo. Estos desarrollos reconfiguran modos de
vida locales, convirtiendo sus condiciones sociales, económicas, culturales, políticas y
ambientales en formas útiles para la reproducción del capital. Pasamos de una
“producción en el espacio a una producción del espacio”.
Una gran variedad de estudios en Latinoamérica (Arboleda, 2013; Caro, 2018; Ojeda,
2016; Giraldo, Cuenca y Vargas, 2017; Peragallo, 2020; Moreno, 2019; Cinep, 2016;
Acosta, 2009) ha seguido las posturas de Harvey en el que la acumulación del capital
no se realiza solamente mediante la producción y la circulación de excedentes, sino que
también se realiza mediante la apropiación de la naturaleza y los bienes de otros, a
través del despojo (Harvey, 2006, p. 34). En estos estudios se parte del supuesto de que
estamos en una época en la que continuamente se producen espacios útiles para la
acumulación de capital, lo que explica procesos como la apropiación irregular de la
tierra o la transformación del paisaje y cambios en el control sobre el acceso y uso de
bienes ambientales y comunes en espacios geográficamente localizados y
diferenciados. Estos procesos son, según Harvey (2004), formas de acumulación por
desposesión que recurren tanto al uso de la violencia (expulsando poblaciones para
iniciar procesos de privatización y mercantilización de la tierra), como a otros
mecanismos o modalidades más simbólicas e ideológicas para afianzar modelos de
ordenamiento.
18
La implementación y expansión de los proyectos13 extractivos en Latinoamérica suele
sustentarse en el mito de las “tierras baldías” en el que los territorios son concebidos
como espacios vacíos, sin poblaciones y sin historia que están urgidas o pendientes de
ingresar a las sendas del desarrollo global; este proceso está anclado en la exportación
de materias primas (Bebbington, 2011, p. 24).
Entonces, un principio bajo el que operan (para definir el ordenamiento espacial) las
empresas mineras a gran escala y trasnacionales es el desconocimiento de las
poblaciones locales, los significados construidos cultural e históricamente sobre sus
territorios y el desprecio por sus formas de vida (García; 2015). Tal situación implica
conflictos de visiones del mundo: disputas ontológicas de la forma de pensar, ocupar
y vivir cierto espacio. En palabras de Bebbington (2011), la minería significa
reconfiguraciones territoriales debido a que: “la expansión minera lleva a nuevos
encuentros entre distintas geografías, entre distintas territorialidades, entre actores
sociales que antes no se conocían y entre distintos modelos de desarrollo y de vida”
(2011, p. 25).
El sur de La Guajira y el norte del Cesar en Colombia se han definido desde hace unos
cincuenta años dentro de la geopolítica del carbón como espacios disponibles para la
extracción a gran escala de esta materia prima. Dado que este carbón es usado
principalmente para la generación de energía en Europa y Asia (Cardoso y Thuran,
2018) nos encontramos ante la materialización de un desarrollo geográfico desigual
pues mientras algunas zonas del mundo están destinadas para la acumulación de
capital, otras (como estos departamentos) son destinadas para la explotación, debiendo
cargar con las transformaciones territoriales e impactos ambientales, sociales y
culturales generadas en ocasión de la minería a gran escala. En palabras de las
comunidades étnicas afectadas por la multinacional Cerrejón, sus territorios son
definidas dentro del encadenamiento de la producción de energía como “zonas de
sacrificio” (Caro, 2018, p.17).
13
Desde los años ochenta existe el término “Not in my back yard”, el cual ha sido popularizado para
describir la reacción de personas que se niegan a que proyectos de impacto o instalaciones de
infraestructura se hagan en inmediaciones de su entorno por concebirlas peligrosas o por producir
externalidades, pero sin oponerse a los proyectos mismo. Asimismo, ha surgido movimientos en
oposición a esta perspectiva y son conocidos como “Yes in my back yard” en los que exigen inversión
o desarrollo local a través de intervenciones en los espacios que habitan. En el marco de las actividades
extractivas a gran escala, los impactos son tan altos y a perpetuidad que los países “desarrollados”
prefieren pagar las externalidades ambientales y sociales en otras geografías. El cierre de las minas de
carbón en Europa responde al rechazo social por los graves impactos a la salud y al ambiente en el
proceso de extracción, situación que fue posible transitar por la facilidad de traerlo de otros países.
19
Edward Said en su ensayo Orientalismo (1979), plantea que la organización del espacio
está mediada por una dimensión discursiva para la construcción de unas geografías
imaginativas para el capital. Por ejemplo, en otro territorio colombiano, el discurso de
“inversión, paz y progreso”, que revistió la implementación de la agroindustria de
palma de aceite en la región de los Montes de María después de la guerra, generó una
visión del espacio civilizatoria, homogénea y segura, en la que se invisibilizaron las
desigualdades y las violencias aún latentes (Consuegra, 2010).
Así que no es solamente la adecuación física del espacio la que genera estas geografías
desiguales. Las representaciones sociales que empiezan a definir a estos lugares como
sucios, peligrosos, pobres o atrasados, producen también la desigualdad pues los
convierte en territorios sacrificables o susceptibles de cualquier transformación, y a las
comunidades víctimas de prácticas biopolíticas de segregación y diferenciación14. Esto
tiene como consecuencia la reproducción de jerarquías sociales y culturales.
14
Adelantándome, un ejemplo de lo anterior se evidencia en el caso de la comunidad de Cañaverales
que fue señalada en un comunicado público por la empresa BCC como “hostil y agresiva” tras una sesión
de consulta previa realizada en noviembre de 2021. Según la empresa, el escenario de participación se
configuró en una situación de riesgo para sus empleados, por lo tal determinaron suspender actividades
de Responsabilidad Social Empresarial y cualquier relacionamiento con la comunidad.
20
Poco nos hemos ocupado de las implicaciones de estos proyectos antes de la
explotación, lo que es conocido como la fase exploratoria que está acompañada de
procesos complejos de relacionamiento entre pobladores locales, funcionarios
estatales, expertos y actores empresariales y privados vinculados al proyecto minero
que generan disputas, expectativas e incertidumbres sobre la reconfiguración del
territorio.
De los contactos compartidos solo pude acordar un diálogo con Miguel Quintero, en
su momento, representante legal del Consejo Comunitario y presidente de la Junta de
Acción Comunal de Cañaverales, quien me recibió en la sala de su casa en la que vive
con su hermana. La conversación fluida que imaginaba sostener no se dio, pues estuvo
marcada de respuestas cerradas, sin mayor profundidad y fue particularmente distinta
a la que suelo tener con otros líderes sociales, especialmente, porque me extrañó la
demostración de desconfianza de él hacía mí durante el diálogo. Extraña y nueva
sensación para mí, a pesar de que yo viniera referenciado por alguien que él ya conocía;
tampoco le importó mucho el haberme identificado como investigador de una ONG,
estrategia que suele ser muy útil para generar esa “confianza” en mis primeros
encuentros con líderes de comunidades y organizaciones. Tal desconfianza no solo era
expresada hacía mí, sino que recurrentemente se refería a la empresa minera Best Coal
Company (BCC) como unos “chantajeadores” que estaban colocando a la comunidad
-especialmente a los más jóvenes- en contra de quienes rechazaban la operación minera
como él.
Esta situación es comprensible porque que desde hace más de una década se viene
hablando de este proyecto de explotación minera en la comunidad de Cañaverales, por
ello, él y la comunidad han sido “visitados” por diversos actores que han generado
amplias expectativas e incertidumbres relacionadas con el futuro de la comunidad. Lo
anterior resulta importante, pues se ha venido concibiendo ese territorio por parte de
empresarios, trasnacionales y autoridades mineras y ambientales del gobierno
colombiano como un área estratégica de extracción de minerales para abastecer la
demanda internacional de carbón térmico.
21
Al llegar a una de las entradas del manantial estaban reunidos al borde de una acequia
una comisión de jóvenes y adultos –entre ellos la hermana de Miguel- que, de manera
comunitaria, se habían organizado para disuadir la entrada de posibles turistas al
manantial, dado que ese fin semana de daba inicio a la temporada vacacional de
Semana Santa.
Allí entablé conversaciones con distintas personas que me contaron sobre la iniciativa
que estaban impulsando alrededor de la protección del manantial de Cañaverales pues
debido al uso intensivo de foráneos y propios la zona se encontraba muy deteriorada,
tanto por la contaminación del agua y las basuras que traen consigo las prácticas
turísticas, como por la erosión de los suelos ocasionada por bovinos y las prácticas de
deforestación del bosque de galera que abriga el manantial. Esto estaba impactando
negativamente en la cantidad y la calidad del agua que consumen los cañaveraleros,
dado que desde allí se distribuye el recurso hídrico a cada una de las casas a través de
mangueras bajo la modalidad de gravedad.
22
árboles centenarios en el que habitan monos aulladores y diversas aves. Este paisaje
posicionado como un atractivo turístico en la región, es a su vez un bien común
fundamental para la pervivencia de los habitantes de Cañaverales, quienes sustentan
que el turismo puede degradar su bien sagrado, pero la minería destruirlo por completo.
Esto lo pude confirmar tras pasar un buen tiempo allí escuchándolos conversar, cuando
decidí empezar a hacer preguntas sobre el proyecto minero y qué podría pasar con el
manantial. A lo que las personas afirmaron que sin duda el mayor riesgo a futuro que
tiene el manantial y, por ende, la comunidad, es la materialización del proyecto de
explotación de carbón pues dada su cercanía al pueblo, transformaría todo su territorio;
a su vez, otras voces más escépticas añadían que la minería nunca iba a llegar.
El asunto es que pasaron los estudios, los expertos, los técnicos, las promesas y los
pequeños proyectos, pero nunca arrancó la explotación de carbón, lo que generó un
agotamiento y un truncamiento de las expectativas del advenimiento del “progreso”
que se habían producido y aún no han podido superar, pues en palabras de Eduardo:
“lo que pasó en Cañaverales es que el tiempo se detuvo a partir de la promesa de la
minería” debido a que el proyecto minero no se abolió, sino que se postergó y, con la
llegada de BCC se reactivaron esas incertidumbres y disputas sobre el futuro del
territorio.
**
Con este primer acercamiento se dio inicio a un proceso de intercambio y
conversaciones que dieron forma a esta tesis. Este trabajo hace parte de un proceso de
acompañamiento e investigación que venimos realizando desde el equipo de
23
Interculturalidad de Cinep/PPP junto al Consejo Comunitario Ancestral Los Negros de
Cañaverales y otros miembros activos, impulsores y defensores del territorio que se
autodenominan “grupo motor”, quienes conjuntamente, a través de procesos
formativos, acciones jurídicas y comunicativas exigimos su derecho a la participación
informada y a la garantía de los derechos étnico territoriales. Particularmente venimos
revisando las implicaciones del proyecto minero, así como exigiendo su derecho a la
consulta previa, libre e informada, procedimiento obligatorio que requiere surtir la
empresa BCC para obtener la licencia ambiental. Hasta el momento la consulta no ha
avanzado por ausencia de condiciones fundamentales como: negación al acceso
completo a la información del proyecto minero, falta de concertación en las
convocatorias adelantadas por entidades de gobierno y un contexto adverso de covid-
19. Aunque, estos retrasos han servido para ampliar reflexiones comunitarias y frenar,
por ahora, el inicio de la explotación y exportación de carbón.
La relación del Consejo Comunitario con Cinep inició en 2019 con la invitación de
cinco miembros de la comunidad de Cañaverales a ser parte de un Diplomado en
Educación Intercultural para la Defensa del Territorio que juntaba a docentes, jóvenes
y liderazgos de la Sierra Nevada de Santa Marta y sur de La Guajira para aprender e
investigar sobre temas relacionados con educación intercultural, memorias territoriales
y extractivismos. El resultado de trabajo del grupo de investigación local de
Cañaverales se tradujo en un corto video sobre la importancia del manantial y el riesgo
de la implementación del proyecto minero15.
Desde ese primer espacio, se ha construido una relación de compromiso y confianza
para hacer frente al proyecto minero. En estos años se han realizado acciones de
acompañamiento, cartas, solicitudes, ejercicios cartográficos, tallares formativos,
producción audiovisual, cine foros, entre otras acciones de gestión e intercambio del
conocimiento.
Esta relación de colaboración la entendemos teórica, metodológica y en la práctica
desde un enfoque de Investigación Acción Participativa -IAP- que, con sus
replanteamientos y giros al trabajo co-labor (Archila, 2015), busca intercambios de
saberes y la producción de conocimiento crítico, situado y útil para las agendas de las
comunidades, organizaciones y movimientos sociales.
15
¡Nuestro manantial de Cañaverales es fuente para la vida, no para la minería! Véase en:
https://www.youtube.com/watch?v=V5VtwcUtR8Y
24
***
Espero que este trabajo sea valioso para documentar los intereses globales sobre el
departamento de La Guajira, visibilizar a nivel regional y nacional los impactos
posibles de este proyecto minero, y, sobre todo, para fortalecer el proceso de defensa
territorial a partir de información sustentada y verificable desde la voz de las
comunidades de Cañaverales que serán las directamente afectadas.
25
2. PRODUCCIÓN DE ZONAS DE SACRIFICIO: EXTRACTIVISMOS,
POLÍTICAS Y CONFLICTOS SOCIOAMBIENTALES
La creciente demanda global de energías y materias16 desde finales del siglo XX por
parte de los países del Norte global y las nuevas potencias emergentes ha situado a los
países de América Latina en un contexto de reprimarización de sus economías a través
de la exportación de bienes primarios a gran escala. En el caso colombiano, esta
reprimarización ha sido sostenida por el boom de los precios internacionales de
combustibles fósiles como el carbón y el petróleo. Este nuevo orden geopolítico,
denominado por Maristella Svampa (2010) el “consenso de los commodities”, implica
la producción de unas geografías con desarrollo desigual en las que los países o
territorios asumen de manera asimétrica los costos o los beneficios del modelo
extractivo (Harvey, 2004).
16
En la física clásica y la química, la materia es cualquier sustancia con masa y que ocupa un espacio al
tener volumen, mientras la energía proporciona la capacidad de cambio de la materia. También es un
término usado frecuentemente en la ecología política.
26
Siguiendo a Eduardo Gudynas, los extractivismos son una forma de extracción
intensiva de grandes volúmenes de recursos naturales destinados a la exportación en su
condición de materia prima o con procesamiento mínimo (2014, p. 80). Esta forma de
producción ha sido la predilecta por parte de los Estados en vía de desarrollo debido a
su renta acelerada y el crecimiento económico que genera la venta de materias y
energías con alta demanda internacional; sin embargo, poca ha sido la preocupación
sobre los costos ambientales y daños a perpetuidad. Suele valorarse la producción de
riqueza inmediata (en una perspectiva a corto plazo) y no sus efectos de larga duración
(Göbel y Ulloa, 2014). Así, algunos lugares con el propósito de crecer económicamente
juegan el rol de suministrar materias primas y bienes de consumo a potencias
emergentes asumiendo las cargas de degradación de la naturaleza, transformación
territorial y la generación de múltiples conflictos socioambientales, mientras en otras
latitudes reciben amplios beneficios y expanden su poder y riqueza.
En esta península habitan más de 818.695 habitantes en una superficie de 20.669 km².
El 51% de la población se encuentra en áreas rurales en las que las condiciones de
pobreza son del 90%. En La Guajira habita el 20% de la población indígena del país,
en su mayoría integrantes de la etnia wayuu18 que corresponden al 44,82% de la
población del departamento (ver Figura 6), mientras el 13,89% se autorreconoce como
afrocolombiana. El gran resguardo wayuu ubicado entre la media y alta Guajira cuenta
con unas características predominantemente desérticas y con algunas coberturas de
bosque seco tropical en el que se encuentran numerosos asentamientos rurales
dispersos, denominados rancherías. Las adversas condiciones climáticas caracterizadas
17
Roa y Scandizzo (2018) se refieren con energías extremas a la implementación de tecnologías o
ampliación de la frontera minero-energética en áreas de difícil acceso y que entrañan mayores riesgos,
violencias e impactos socioambientales.
18
Las comunidades Wayuu se encuentran en los municipios de Manaure, Uribia, Maicao y Riohacha,
donde se estima una población total de 219.646 indígenas ubicados en la media y alta Guajira.
Igualmente, en La Guajira se encuentra el 49% de la superficie del Resguardo Kogui-Malayo-Arhuaco
de la Sierra Nevada de Santa Marta, en los municipios de Dibulla, Riohacha y San Juan del Cesar. Por
lo que existe presencia de los pueblos Wiwa, Kogui, Arhuaco y Kankuamo que equivalen al 2,7% de la
población guajira.
27
por altas temperaturas y ausencia de precipitaciones han hecho que el pueblo wayuu
realice migraciones constantes al sur, dependiendo de los ciclos ecológicos para la
realización de sus actividades de pastoreo, pesca, cultivo de alimentos e intercambios
económicos, sociales y culturales.
19
Para los wayuu la tierra -M´ma en wayuunaiki- es todo lo que hay en ella, el suelo, subsuelo, aire,
animales, etc. Es un bien de uso común que no se puede poseer como un bien comercial y no requiere
cuantificarse para darle valor (García, 2015, 259).
28
negras y afrodescendientes que suelen ser “borrados” del mapa y de la historia de
ocupación del departamento guajiro desde la colonia. Estas comunidades negras
autorreconocidas como afroguajiros o “bárbaros hoscos” tras los procesos de esclavitud
y posterior cimarronaje se arrochelaron20 en la cuenca media del río Ranchería desde
el siglo XVII al XIX (Ramírez et al; 2015). Actualmente se localizan especialmente en
el sur de La Guajira, Maicao y Riohacha.
20
Poblaciones de indígenas, afrodescendientes, negros, palenqueros, cimarrones o mestizos que en el
siglo XVIII en la región Caribe habían fundado territorios libres del control de los españoles.
21
Existe un proyecto de fracking de la multinacional Drummond que se encuentra en San Juan del Cesar
en la vereda de El Tablazo a escasos 5 minutos en carro de la comunidad de Cañaverales. Sin embargo,
siguiendo el principio de precaución sobre el desconocimiento de los posibles impactos que puede
producir esta actividad de fracturamiento de hidráulico para obtener hidrocarburos, en 2018 el Consejo
de Estado determinó medida cautelar provisional que impide adelantar actividades de exploración y
explotación con esta cuestionada técnica a pesar de ya haber desarrollado procesos de consulta previa.
29
Figura 7. Mapa minero energético de La Guajira y resguardo Wayuu.
La referencia a la concesión del aire y del sol tiene que ver con que los veloces vientos
alisios de la media y alta Guajira han sido incluidos en la planeación de la demanda
energética en el país: se pretende a 2031 cubrir el 20% de dicha demanda energética a
través de la instalación de 65 parques eólicos en un área de 45 mil hectáreas que
impactará de manera directa a más de 288 comunidades wayuu22 (González & Barney,
2019, 34). Igualmente, aunque en menor medida, está la construcción de parques
solares fotovoltaicos que, la Unidad de Planeación Minero-Energética -UPME-
determinó como una zona de alta radiación solar con ventaja de la geolocalización
(ecuatorial) para producir energía los 360 días al año (UPME, 2015).
22
Varios de los proyectos de energía eólica no se han materializado por las exigencias de procesos de
consulta previa de comunidades wayuu.
30
no ha traído el desarrollo prometido (Acosta, 2009). Al contrario, ha condenado a sus
municipios a tener año tras año los más altos índices de necesidades básicas
insatisfechas, una brecha de pobreza extrema del 26.5% y los porcentajes más altos de
analfabetismo del país (Dane, 2017).
Cómo se explica que con estas riquezas naturales ¿el 52,6% del casi millón de personas
que habitan La Guajira vivan en condiciones de pobreza monetaria y exista un índice
Gini de desigualdad del 0,56? ¿cómo dimensionar que en La Guajira se presenten
decesos masivos de niños y niñas indígenas wayuu por hambre y por sed? ¿cómo
entender que las rancherías wayuu vecinas de los parques eólicos no tengan energía?
¿cómo concebir que en un territorio con alto estrés hídrico se desvíen, modifiquen y
desaparezcan ríos para sacar carbón? ¿cómo interpretar qué el sector minero-energético
produce menos empleos que las actividades agropecuarias que aportan tan sólo el 4%
del PIB departamental? (Rudas, 2015).
31
La situación es tan grave que la Corte Constitucional declaró en la sentencia T-302 de
2017 el estado de cosas inconstitucional23 en el departamento de La Guajira al constatar
una violación masiva y generalizada de los derechos fundamentales a la población
indígena wayuu, especialmente la vulneración a los derechos al agua, la salud y la
alimentación tras la muerte de aproximadamente 5000 infantes. La profundización de
estas vulneraciones ha puesto en riesgo de desaparición física al pueblo wayuu y ha
acentuado la pérdida de su identidad cultural (como fue sentenciado por esta misma
corporación con el Auto 004 de 2009). Dentro de la citada sentencia, el alto Tribunal
ordenó a Corpoguajira que era necesario contratar un estudio independiente para
determinar la relación causal existente entre la actividad minera a gran escala y la
escasez de agua para las comunidades Wayuu y, en caso afirmativo, en qué lugares del
departamento de La Guajira, sin embargo, las órdenes de esta sentencia no han sido
cumplidas.
23
Siguiendo al abogado Rodrigo Uprimny, es una figura o una forma de decisión que la Corte
Constitucional adopta cuando se cumplen ciertos requisitos para enfrentar una situación grave: 1. que
haya una violación masiva y recurrente de los derechos fundamentales de cierta población; 2. que esa
violación no se deba a circunstancias específicas sino a problemas generales usualmente ligados a la
falta de cumplimiento de ciertas autoridades de sus obligaciones legales y constitucionales y que, por
consiguiente; ,3. las tutelas individuales no sirven porque, 4. se necesitan medidas generales. En esas
ocasiones lo que hace la Corte es declarar que existe ese estado de cosas inconstitucional y formular a
las autoridades órdenes generales para que entre ellas cooperen y se supere la situación. Luego hay un
seguimiento a la sentencia para decidir si se levanta o no según el mejoramiento de la situación. Véase
más en: https://www.dejusticia.org/5-preguntas-para-entender-el-estado-de-cosas-inconstitucional-por-
la-inseguridad-de-excombatientes/
32
impactos que el conflicto armado. (Magistrado Ponente Jorge Iván Palacio
Palacio, Alberto Rojas Ríos)
El carbón es un mineral usado desde el siglo XVIII para producir calor o electricidad25.
Fue la principal fuente de energía en la configuración de los Estados-Nación modernos
gracias a que sustentó procesos de industrialización, conectividad y productividad. Si
bien en la mitad del siglo XX su uso perdió fuerza frente al petróleo y el gas, en la
década de los setenta, con la crisis del petróleo, recobró importancia debido a sus bajos
precios y las reservas abundantes existentes en los mismos países consumidores. Rusia,
24
Consúltese en: https://www.corteconstitucional.gov.co/noticia.php?Corte-Constitucional-
orden%C3%B3-a-Cerrej%C3%B3n-adoptar-medidas-para-proteger-a-comunidad-Way%C3%BAu.-
8803
25
Este proceso es posible a través de su combustión y generación de vapor. En el caso de las
termoeléctricas, el hace girar una turbina industrial que transforma la energía calorífica en energía
mecánica; esta, a su vez, por medio de un alternador, produce energía eléctrica.
33
Estados Unidos, Australia, China, India, Alemania y Polonia son los países que
concentran más del 70 % de las reservas de carbón (Caro, 2018).
26
Los recursos de carbón se establecen como la sumatoria de reservas básicas (medidas, indicadas e
inferidas) y recursos (hipotéticos y especulativos). Para determinar el tipo de reservas y recursos, los
puntos de información distan, el uno del otro, hasta 500m (Medidas), entre 500 y 1500m (Indicadas),
entre 1500 y 4500m (Inferidas); e Hipotéticos más de 4500m.
34
Figura 8. Distribución de las reservas medidas por zonas carboníferas.
El carbón a 2022 sigue siendo el principal producto de exportación minero con el 55%,
que representa para el primer trimestre el 12,4% de todas las exportaciones del país,
siendo el segundo producto de exportación después del petróleo La participación del
sector minero en el Producto Interno Bruto de Colombia representó para el año 2021
el 1.80%. De esta manera el país se ha consolidado como el noveno productor de carbón
térmico y el exportador número cuatro del mundo, exportando el 90% del carbón
producido a países europeos, Estados Unidos, Israel y Turquía. Y, en menor medida a
Brasil y Chile (Oei y Mendelevitch, 2018, p. 7).
A pesar que desde el siglo XIX se conoce de la existencia de los yacimientos de carbón
en el sur de La Guajira, es a mediados del siglo XX que se presentan las primeras
exploraciones técnicas y es hasta finalizando la década de los setenta que surge la
minería intensiva de carbón térmico en Colombia con fines de exportación (García,
2015, p. 305). La minería a gran escala se desarrolló en La Guajira y, posteriormente
en el norte del Cesar, a través de los proyectos carboníferos conocidos como Cerrejón
y El Descanso, respectivamente.
Desde los años noventa el carbón colombiano ha aumentado anualmente sus niveles de
exportación, produciendo 14 millones de toneladas anuales en 1992 hasta alcanzar 89
mt en 2017 (Caro, 2018; Oei y Mendelevitch, 2018). La producción y exportación de
carbón en la región corresponde al 90% de la extracción nacional y es dominada por
35
tres multinacionales: Carbones del Cerrejón Limited; Drummond Ltd. y Prodeco. La
mina de Cerrejón Limited27 que tiene contrato previsto hasta el 2034 está ubicada entre
los municipios de Albania, Hatonuevo y Barrancas (La Guajira). Es considerada la
mina continua a cielo abierto más grande de Latinoamérica; en ella se extraen más de
30 millones de toneladas de carbón anuales (ver Figura 9)28. En el año 2014, de las 85,6
mt de carbón producidas nacionalmente, 34 mt fueron exportadas por Cerrejón. Esto
representó ese año para el departamento de La Guajira el 52% del PIB (Bayona 2016,
citado en Oei y Mendelevitch, 2018, p. 16).
27
La mina Cerrejón en sus primeros 20 años fue propiedad de Intercor filial de Exxon y la empresa
estatal Carbocol, los 20 años restantes perteneció a las compañías multinacionales Anglo American,
BHP Billiton y Glencore. En 2022 se completó la adquisición de la propiedad total de la mina por parte
de la compañía Glencore. En Colombia la mina es operada por Carbones del Cerrejón, sociedad
extranjera domiciliada en Anguilla, Indias Occidentales Británicas.
28
En los últimos años, y debido a los impactos globales de la pandemia de Covid-19, la extracción de
carbón se redujo. Siguiendo a Álvaro Pardo (2022), este descenso ya venía dándose por el cierre de
mercados tradicionales como los europeos que le han apostado a la descarbonización de sus economías.
Sin embargo, la guerra entre Ucrania y Rusia han implicado la reactivación de las termoeléctricas y
compra de carbón europeo ante la escasez energética ocasionada por las sanciones a Rusia. Pardo señala
que los precios ascendentes del carbón no tienen que ver necesariamente con la guerra; la disminución
de gas ya se venía presentando en Europa, por ende, la demanda ya venía aumentando y con ello los
precios del carbón.
36
En este panorama, cuatro décadas de extracción minera en La Guajira no han traído
consigo el prometido progreso y desarrollo, pues como se ha dicho, sigue siendo el
segundo departamento más pobre del país. En La Guajira la explotación y exportación
de carbón ha generado diversos procesos de acaparamiento y apropiación irregular de
la tierra y el agua, transformación del paisaje y cambios en el control sobre el acceso y
uso de bienes ambientales y comunes (Cinep, 2016). Además de un alto impacto a la
salud por la contaminación del ambiente (Vega y Rodríguez, 2018) y la pérdida de un
conjunto de relaciones sociales y espirituales, prácticas de subsistencia, conocimientos
ancestrales y aspiraciones colectivas sobre el territorio (Rodríguez, 2015; Pedraza,
2017; Caro, 2018).
37
2.2. ¿La Guajira está destinada a ser una zona de sacrificio?
las cuales han sido probadas y reconocidas en múltiples fallos judiciales de altas cortes
colombianas29. Sin embargo, tales órdenes siguen incumplidas y tampoco se ha
sancionado al poder corporativo que sigue extrayendo carbón.
29
Sentencias de la Corte Constitucional: T-528 de 1992; T-256 de 2015; T-704 de 2016; SU-698 de
2017; T-329 de 2017; T-614 de 2019; T-302 de 2017; T-445 de 2016.
30
Tras la conjunción de acciones de defensa para evitar la desviación del río Ranchería en 2012, surge
la plataforma “La Guajira le Habla al País” que articula a Cinep, Censat, CAJAR y, recientemente a
AIDA, organizaciones defensoras de derechos humanos y ambientales que trabajan con comunidades y
organizaciones del sur de La Guajira afectadas por la minería de carbón. Véase más en:
http://guajira.extractivismoencolombia.org/menu-principal/
38
colonización y son atravesados por diferencias raciales y de clase en las que unas
poblaciones del “sur global”31, por sus características de bajos ingresos y racialización,
terminan asumiendo los pasivos ambientales e impactos de las actividades extractivas
(Olmedo y Ceberio, 2021; Nadine y Smith, 2017).
31
Boaventura de Sousa Santos (2000) se refiere al “sur global” en un sentido metafórico y no
estrictamente geográfico, en el cual no sólo los países de América Latina, África y Asia sufren
sistemáticamente los efectos del colonialismo, el patriarcado y el capitalismo, sino que también los
oprimidos y marginados del “sur” existen en los países del Norte.
39
Esto lo sustenta Óscar Pedraza en su investigación en La Guajira, al dar cuenta de la
complejidad de denunciar la muerte lenta en las instancias convencionales de derechos
humanos, en parte, debido a la imposibilidad probatoria de sus causas. Así, por
ejemplo, los “casos” niños y niñas wayuu que adolecen de enfermedades respiratorias
por la contaminación del polvillo de carbón suelen ser desmentidos o no asumidos por
las empresas, debido a las dificultades para demostrar “científicamente” la relación
entre la explotación de carbón y la enfermedad que deben soportar el resto de sus vidas
(Pedraza, 2017, p. 115).
El uso del carbón como combustible fósil en otras geografías es una de las principales
razones del aumento de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero -GEI- que
acelera el calentamiento global. Su continuidad como matriz energética, o la
eliminación progresiva de su uso, está actualmente en el foco de los debates
ambientales y en la agenda global.
En el año de 2016 se ratificó y entró en vigor el Acuerdo de París que surgió dentro de
la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Este Acuerdo
establece medidas para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero
con el objetivo de reducir el calentamiento global y que la temperatura no sobrepase el
umbral de los 1.5°-2°C. Una de las estrategias a mediano plazo que se ha impulsado
con fuerza es sustituir la combustión de carbón usada para la producción de casi el 40%
de la electricidad del mundo por otras matrices energéticas convencionales (gas,
40
petróleo, madera) y no convencionales (solares, eólicas, nuclear, geotérmica y
biomasa), dado que el consumo del carbón genera aproximadamente el 30% de las
emisiones globales de gases de efecto invernadero.
19 de los 80 países que hacen uso del carbón se han comprometido en eliminar el uso
del carbón dentro de su matriz energética. Entre ellos, potencias como Reino Unido,
Alemania o Canadá están reduciendo paulatinamente su uso y migrando a otras
matrices energéticas no convencionales con costos de producción cada vez más
económicos. China e India son actualmente los países con mayor número de centrales
termoeléctricas en el mundo, siendo los mayores emisores de CO2 (Carbon Brief,
2020).
41
Fuente: Carbon Brief (https://www.carbonbrief.org/mapped-worlds-coal-power-plants/).
EXPORTACIONES DE CARBÓN DE LA
GUAJIRA A TURQUÍA EN MT
11.723.230
10.975.107
10.737.627
10.602.228
9.602.616
9.040.059
7.729.211
7.424.574
7.036.499
6.680.817
5.577.719
2.636.225
2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020 2021
42
Fuente: elaboración propia a partir de datos de la UPME.
En el Plan Estratégico 2019-2022 del Sector Minero Energético del presidente Iván
Duque (2018-2022) se resalta como fortaleza que Colombia cuenta con reservas
probadas de más de 6 mil millones de toneladas de carbón térmico, lo que permitiría
abastecer el mercado internacional por al menos 70 años más. Allí resaltan que la
ubicación de las reservas del mineral cerca a los puertos del Caribe genera una ventaja
competitiva y potencial para la exportación, sumado a la infraestructura ya existente.
Vale mencionar que en mayo de 2022, meses antes de finalizar su período, el presidente
Iván Duque estuvo en Turquía firmando acuerdos comerciales con dicho país. En tal
gira internacional se reunió y condecoró al presidente de la empresa Yildirim Holding
por ser el mayor inversionista turco en el país, quien es dueño de la empresa BCC en
32
Los precios de venta de la tonelada de carbón previo a pandemia estaban en 33 dólares, a mediados
del 2022 marcaron valores por 300 dólares.
33
Esta área estratégica minera se encuentra en jurisdicción de los municipios de Barrancas, Fonseca,
San Juan del Cesar, El Molino, Urumita y La Jagua del Pilar.
43
Colombia con un proyecto de minería de carbón en el sur de La Guajira (ver Figura
14).
44
condiciones adecuadas para su producción y abastecimiento de manera
sostenible, la brecha entre oferta y demanda hará inviable la masificación de la
capacidad de generación de nuevas fuentes de energía. (Portafolio, 2022)
Lo anterior indica como el modelo extractivista está vinculada a las nuevas políticas
energéticas, en ese sentido, la “transición” de matriz energética es a su vez un
afianzamiento del modelo minero-energético a través de la diversificación de
explotación de minerales necesarios para las “energías renovables y limpias”.
En el siguiente mapa de expansión del extractivismo a junio de 2022 (ver Figura 15),
se identifican los históricos títulos mineros de carbón y las nuevas ampliaciones en
gran parte del sur de La Guajira34. A 2022 se han concesionado nuevas minas de cobre
localizadas de manera paralela a la mina Cerrejón Limited, empezando en Maicao y
conectando al sur con el departamento del Cesar, atravesando el piedemonte de la
Serranía del Perijá. Otro mineral esencial para la transición energética es el níquel, de
este se proyectan nuevas concesiones en la media Guajira; valga señalar que también
se proyecta extracción de oro en Dibulla, Riohacha y Maicao35.
34
A 2022, la actividad carbonífera tenía 1774 títulos mineros que abarcan el 0,99% del territorio nacional
y 795 solicitudes concesionadas que corresponden al 0,48 del suelo del país (ANM, 2022, 25).
35
Las comunidades indígenas Wiwa de la Sierra Nevada de Santa Marta, afroguajiros y Wayuu han
denunciado desde hace varios años que tanto el oro y el cobre se viene explotando de manera ilegal en
sus territorios. Por estas denuncias han recibido amenazas (Corpoguajira, 2018, 2021; Cinep et.al. 2020;
Semana, 2019).
45
Figura 15. Mapa de expansión de la frontera extractiva en La Guajira.
46
fin de incentivar la inversión extranjera y aprovechamiento del subsuelo por parte de
empresas internacionales que, en contraprestación, pagarían regalías por el material
extraído según una tasa de su valor en el mercado (García, 2014; Fierro, 2012).
El supuesto de que en La Guajira hay una “ausencia” del Estado se derrumba con la
forma en que se ha ordenado el espacio en función de los proyectos extractivos.
Justamente sus débiles instituciones y pocas regulaciones a las economías extractivas
hacen parte de la forma en que se ha orientado la acción estatal. Esto puede apreciarse
en la implementación de medidas como “las exenciones a la obligación de reintegrar
divisas provenientes de exportaciones, aranceles, impuestos para inversiones de
reforestación, renta presuntiva e impuesto al valor agregado (IVA)” (García, 2014, p.
7) y el establecimiento de “descuentos de la base del impuesto de renta y amortización
de costos”36 (Ibid).
36
Un dato ilustrativo expuesto por Rudas (2015, 347) es que las empresas de carbón del Cesar y La
Guajira por cada $100 que pagan en regalías, les devuelven $61 por descuentos y deducciones. O sea,
las regalías se reducen al 40%.
47
desmontando las restricciones administrativas y reduciendo el nivel de aranceles.
Haciendo énfasis en “poner a consideración de los inversionistas extranjeros todo el
potencial minero para la exploración y explotación de los yacimientos colombianos”
(El Tiempo, 1994).
De esta misma forma operó los gobiernos de los presidentes Ernesto Samper y Andrés
Pastrana, en el que se impulsaron reformas legislativas para atraer la inversión
extranjera y privatización de las empresas públicas, a través de incentivos de
flexibilización laboral, reducción de aranceles y disponibilidad de materias primas a
bajo costo. Así, por ejemplo, en el 2003 bajo el discurso de modernización del Estado,
se realizó la disolución y liquidación de Carbones de Colombia -Carbocol- en la que el
Estado tenía participación, para ser vendida totalmente a multinacionales y ser
conocida como hoy, Carbones del Cerrejón.
La militarización de los territorios operó como una forma de hacer presencia del Estado
en áreas “sacrificables”. Tal seguridad a la inversión extranjera también significó la
posibilidad de usar la fuerza para expulsar poblaciones cuando se requiriese o
estrategias de amedrentamientos para reducir la acción colectiva de rechazo a las
operaciones extractivas.
37
Consúltese el discurso completo en:
http://historico.presidencia.gov.co/prensa_new/sne/2005/noviembre/18/11182005.htm
48
“Prosperidad para Todos” (2010-2014), el presidente determinó una inversión del 17%
del presupuesto total al sector extractivo que equivalía al 41% de los recursos del
Gobierno destinados al desarrollo productivo. Delimitó áreas mineras en más de 2,9
millones de hectáreas en la costa Caribe38 y el centro del país. Siguiendo el legado de
Uribe, bajo el supuesto de proteger la inversión extranjera, destinó la protección
exclusiva del 30% de la Fuerza Pública a estos proyectos (Pérez, 2017). Luego
delimitaría un área de 17.6 millones de hectáreas como reservas estratégicas mineras
en los departamentos de Guainía, Vaupés, Vichada, Amazonas, Guaviare y Chocó
(aproximadamente el 17% del país) que terminarían siendo suspendidas por el Consejo
de Estado al no haber realizado procesos de consulta previa con las comunidades
indígenas y al sobreponerse en zonas de protección ambiental y biodiversas (Semana,
2012).
En el año 2022 fue elegido como presidente de la República Gustavo Petro, quien en
su campaña política realizó algunas intervenciones públicas relacionadas con la
necesidad de suspender o revisar las concesiones y contratos de hidrocarburos y
minería. A la fecha de este documento no existen elementos para determinar cuál va a
ser su posición y medidas concretas sobre la política extractiva y la transición
energética, sin embargo, en las comunidades de La Guajira existen muchas
expectativas relacionados con el asunto. Existen propuestas desde las organizaciones
sociales de base y comunidades guajiras de que se deben impulsar proyectos de ley que
promuevan la correcta gestión y responsabilización de pasivos ambientales, el cierre
de minas, la reforma al código de minas y la prohibición de la megaminería a cielo
abierto. Así como plantear nuevas estrategias de descarbonización gradual y
decrecimiento de la economía departamental de carbón; así como motivar la obtención
de compensaciones internacionales para dejar enterradas las reservas de carbón.
Otro debate es la necesidad de declarar una moratoria minera hasta reparar los
territorios afectados por la minería de carbón y realizar diagnósticos de los impactos y
38
Juan Manuel Santos en su Plan Nacional de Desarrollo Minero 2019 proyectó la “visión a futuro de
la actividad minera” en la que se pretendía la exportación de 100 mt de carbón anuales.
49
daños a perpetuidad generados en el “corredor minero” entre Cesar y La Guajira. Del
mismo modo, las discusiones también cuestionan el modelo de transición energética
corporativa, pues más allá de una transición de matriz energética, de lo que se trata es
de transformar las relaciones sociales de producción y los modos de producción que
deben ser más cercanos a las formas de vida de las comunidades étnicas y campesinas,
de ahí que se entiende como una oportunidad para que se reactive la actividad
agropecuaria, avancen los procesos de titulación de tierras y se generen mercados justos
para las economías locales e históricamente excluidas.
Concesiones mineras y utilidad común
39
Los contratos de concesión que hace el Estado con un particular para realizar las respectivas acciones
de exploración de minerales suelen y pueden tener una duración máxima de 30 años con posibilidad de
prórroga -20 años más-, sin importar si el área está ocupada, tiene otros usos o es propiedad de alguien.
(Fierro, 2012).
50
práctica para justificar y legitimar la producción de zonas de sacrificio funciona al
aplicarse una racionalidad en la que ciertos territorios son definidos como llenos de
“recursos” y vacíos de gente o vaciables Esto lleva a que se sacrifiquen cuerpos y
espacios bajo la consigna de “el bien y el desarrollo común”. Esta razón de Estado no
es una situación excepcional, sino que se configura en una dimensión intrínseca de la
producción del espacio en contextos extractivos por parte de los Estados (Peragallo,
2020, p. 15).
Martha Cecilia García (2014) nos recuerda que el Estado facilitador colombiano
también incluyó en sus reformas constitucionales una serie de elementos para ampliar
la democracia y el Estado de derecho y de libre mercado, dichos elementos generaron
nuevas condiciones para las actividades extractivas. Ejemplo de esto es el
reconocimiento de los consejos comunitarios de las poblaciones afrocolombianas y sus
territorios ancestrales a través de la Ley 70 de 1993 y el Decreto Reglamentario 1745
de 1995 y del derecho a la consulta previa.
51
Los Consejos Comunitarios Afrocolombianos o Negras son una figura organizativa
étnico territorial. El desarrollo normativo y legal al respecto establece medidas
especiales para que las comunidades negras o afrodescendientes a través de sus
Consejos Comunitarios puedan velar por la garantía de sus derechos como el
fortalecimiento cultural o participar en la definición de los denominados proyectos de
desarrollo que afectan sus territorios. Justamente, el desarrollo jurisprudencial de la
Consulta y Consentimiento previo a comunidades étnicas, que se desprende del
Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo -OIT, obliga al Estado a
realizar consultas previas, libres e informadas con las comunidades étnicas para que
puedan participar en el diseño, elaboración y evaluación de los estudios de impacto
ambiental, socioeconómico y cultural de proyectos que se pretendan realizar dentro de
sus territorios.
Sin embargo, estas figuras no dan la posibilidad de veto de los proyectos mineros en
sus territorios pues los títulos mineros para concesión no requieren de consulta previa
puesto que se realizan en la fase de implementación del proyecto minero (antes de la
explotación) y son requisito para obtener la licencia ambiental, más no en la asignación
del polígono de exploración40. Esto afianza la idea de que hay territorios disponibles,
pues el Estado avala y luego verifica y pregunta si allí habitan comunidades étnicas.
Así, la concesión y sobreposición de títulos mineros sobre resguardos, territorios
afrodescendientes y áreas de conservación ambiental se ha realizado de manera
arbitraria y masiva41.
40
“En el caso de los contratos de concesión minera, la etapa de explotación se autoriza una vez se cuente
con licencia ambiental otorgada por la autoridad ambiental competente y que el área se encuentre en
territorio indígena o de comunidades negras, por lo que la consulta previa no procede con antelación al
otorgamiento de contrato de concesión minera”, véase, respuesta de la ANM a juzgado de Pasto
https://www.archivodelosddhh.gov.co/saia_release1/almacenamiento/APROBADO/2016-06-
24/82594/anexos/1_1466808331.pdf .
41
Justamente, en 2022, el Consejo de Estado ordenó corregir el déficit de protección ambiental en las
reglas para otorgar títulos mineros en Colombia. Este Tribunal tomó esta decisión al evidenciar el nivel
de desarticulación institucional de los sectores minero y ambiental, por el déficit de información y de
ordenamiento minero-ambiental del territorio colombiano y por las falencias del modelo de control y
fiscalización de los títulos mineros. Véase la sentencia: https://www.consejodeestado.gov.co/news/02-
sep-2022.htm
52
nacimientos de agua y las zonas de recarga de acuíferos serán objeto de protección
especial por ser generadores de una gran riqueza ecosistémica y principal fuente de este
recurso en el complejo sistema hídrico del país”. Asimismo, incluyó que el paisaje por
ser patrimonio común debe ser protegido y cualquier deterioro grave o modificaciones
al medio ambiente requiere de licencia ambiental, en el caso de los proyectos a gran
escala como la megaminería la competencia recae, actualmente, en la Autoridad
Nacional de Licencias Ambientales -ANLA que es una institución de orden nacional
del Ministerio de Ambiente.
En palabras de Julio Fierro “el ordenamiento territorial y ambiental del país termina
dándose en función del ordenamiento minero hecho por la titulación minera a
particulares, específicamente a las multinacionales, que son las que mayor área poseen
en títulos mineros” (2012, p. 186).
42
Esta herramienta predilecta de racionalización del espacio ha tenido diversos problemas de
implementación en el país que tienen que ver con falta de presupuesto, experticia técnica y voluntad
política, tanto así que a 2021 el 88% de estos instrumentos -POT, PBOT y EOT- están desactualizados.
53
reprimarización y extractivismos no es sólo de facilitación, sino de una activa
producción ideológica del desarrollo, el bien común y afianzamiento de que es el
gobierno central quien tiene la capacidad técnica y científica para dar fundamento a sus
decisiones que sentencian a ciertos territorios a ser zonas de sacrificio.
De esta manera los mecanismos de participación y toma de decisión por parte de las
entidades territoriales y de quienes viven en los territorios se tornan ilusorias. Pues
cómo se ha ejemplificado, las comunidades étnicas no tienen posibilidad de vetar los
proyectos, las entidades territoriales no tienen mecanismo de planificación vinculantes
para decidir sobre el subsuelo y, las entidades ambientales y mineras funcionan para
facilitar la concesión de tierras a empresas trasnacionales.
54
55
3. CAÑAVERALES: ENTRE EL CARBÓN Y LA VIDA CAMPESINA
San Juan del Cesar es un municipio del sur de La Guajira. Se ubica en el valle del río
Cesar entre los dos sistemas montañosos más importantes de la región Caribe: la
Serranía del Perijá y la Sierra Nevada de Santa Marta -SNSM-; estos dos sistemas
ocupan el 47,3% de los 1.359 km² de extensión del municipio. San Juan del Cesar limita
al norte con los municipios de Dibulla, Riohacha y Distracción, al nororiente con
Fonseca, al oriente con la República de Venezuela y al sur con El Molino y Villanueva.
Al ser una región de llanuras y cordilleras, su altitud oscila entre los 180 a los 4160
msnm teniendo variedad de ecosistemas.
Esta región corresponde a La Baja Guajira, una zona reconocida por sus importantes
fuentes hídricas y por la vocación agropecuaria de sus suelos. En las riberas de los ríos
y de los arroyos se han asentado históricamente gran parte de sus poblaciones43. En el
municipio existen tres cuencas hidrográficas: 1) cuenca del río Cesar, que incluye,
principalmente, los ríos Cesar (afluente río Barcino), San Francisco (afluente río Santo
Tomás), y demás arroyos y quebradas que los sustentan; 2) Cuenca del río Ranchería,
que incluye, principalmente, los ríos Ranchería y Cañaverales, con sus afluentes,
arroyos y quebradas, y 3) La cuenca del río Badillo, que se alimenta del río Colorado
(PDM, 2020, p. 255). En la SNSM nace el río Ranchería -el más importante del
departamento- que recorre la península de sur a norte irrigando los suelos de los valles
43
En San Juan del Cesar y Dibulla, en las estribaciones de la SNSM, se encuentra parte del resguardo
Kogui-Malayo-Arhuaco; por su parte, en Fonseca se encuentra el resguardo Wayuu Mayabangloma y
en Distracción los resguardos Wayuu Caicemapa y Potrerito.
56
del sur y la media Guajira hasta desembocar en el mar Caribe en Riohacha (ver Figura
16).
En la zona rural de San Juan del Cesar los suelos están dedicados a actividades
agrícolas y pecuarias. En el año 2011 se tenía registro de la producción de 538 ha de
yuca, 157 ha de malanga, 173 ha de plátano y 517 ha de café (Otero, 2013, p. 16);
seguido de cultivos de pancoger como hortalizas, tubérculos y cítricos (ART, 2018). El
47.8% de las unidades de producción agropecuarias usan directamente el agua de río,
quebrada, caño, manantial y el 11.6% de pozos, aljibes, reservorios, estanque o jagüey
y, solo 0.3% hacen uso de distrito de riego y ninguno hace uso del agua de la represa
el Cercado44 (PDM, 2020, p. 227). Asimismo, en el año 2015 se consolidó como el
44
En 2010 se finalizó la primera fase de represamiento del río Ranchería en un área de 640 ha en el
piedemonte de la SNSM en jurisdicción de San Juan del Cesar. Este megaproyecto pretendía generar
energía (7MW) e irrigar más de 18.030 ha de cultivos. Sin embargo, la inversión no cumplió con lo fines
establecidos y únicamente funciona para regular el caudal del río. Esta obra ha sido controversial, pues
57
principal productor de ganadería bovina del departamento, destacándose también como
acopio lechero y productor de lácteos (PNUD, 2015).
El municipio de San Juan del Cesar en su Esquema de Ordenamiento Territorial del
año 2003 - actualmente vigente al no haberse elaborado uno nuevo tras casi 20 años-
reconoce que su renglón económico más importante es el agrícola, pero además, realiza
proyecciones y determina que existen un área potencial para la minería de carbón que
aún no se ha explotado (ver área amarilla de la Figura 17):
La zona ubicada entre las poblaciones de Cañaverales, Corraleja, Los Pozos,
Boca del Monte, Pondorito y La Duda, se considera potencial minero de
acuerdo con los estudios realizados por Ecocarbón (Hoy Minercol). Con
respecto a los yacimientos de carbón encontrados en la zona denominada Zona
del Cerrejón Sur. (EOT San Juan del Cesar, 2003, p. 117)
Figura 17. Mapa de proyección de uso productivo del suelo de San Juan del Cesar.
Fuente: Mapa 14 de Plan Básico de Ordenamiento Territorial de San Juan del Cesar (2003).
afectó profundamente al pueblo Wiwa, y es conocida como un gran elefante blanco y símbolo de la
corrupción en el departamento.
58
Según el censo del Plan de Desarrollo Municipal de San Juan del Cesar (2020-2023),
el municipio tiene aproximadamente 49594 habitantes, de los cuales el 18% son
indígenas asentados en su mayoría en la Sierra Nevada, así como un 26,45%45 se
reconoce como negro, afrodescendiente o mulato que, en un 68,6% 46, vive en zona
rural (2020, p. 55).
En San Juan del Cesar, Fonseca y Dibulla se están implementando los Programas de
Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) que hacen parte del Acuerdo Final entre el
gobierno de Juan Manuel Santos (2010-2018) y la guerrilla de las FARC-EP. Estos
municipios del departamento de La Guajira fueron priorizados por ser los más
afectados por el conflicto armado, tener mayores índices de pobreza, presencia de
economías ilícitas y debilidad institucional. Estos programas son un instrumento de
planificación participativa y de gestión de recursos con los que se pretende transformar
las desigualdades y violencias en estos municipios. Vale mencionar que en el
corregimiento de Conejo (Fonseca), en límites con Cañaverales, se encuentra el
Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación Pondores (ETCR) de
excombatientes de las FARC-EP, a quienes ya les han otorgado 8,7 ha para que puedan
establecerse en la zona con proyectos productivos y de vivienda propia.
Además de la cabecera municipal de San Juan del Cesar, este se divide en más de 40
poblaciones dispersas. Cuenta con 10 corregimientos: Cañaverales, Caracolí, Corral de
Piedras, El Totumo, Guayacanal, La Junta, La Peña, Los Haticos, Los Pondores y Villa
del Rio; 14 centros poblados: Boca del Monte, Corralejas, Curazao, El Hatico de los
Indios, El Tablazo, La Peña de los Indios, Lagunita, Los Cardones, El Placer, Los
Pozos, La Sierrita, Pondorito, Potrerito y Zambrano; y 26 veredas 47 (PDM, 2020, p.
42-43).
45
En el censo del Dane de 2005 se reconocían como negro, afrodescendiente o mulato un 10% de la
población de San Juan del Cesar. Esto evidencia los procesos de autorreconocimiento en la región en los
últimos años.
46
Los títulos colectivos de tierras para comunidades negras son casi inexistentes en La Guajira. En el
2020, el Consejo Comunitario de Comunidades Negras La Diáspora en el área de influencia del proyecto
minero BCC, ubicado en el corregimiento El Tablazo -San Juan del Cesar-, obtuvo título colectivo a
través de una donación de uno de los miembros de una finca denominada “El Cafetal”, localizada en
zona fronteriza con Venezuela en la Serranía del Perijá.
47
El Playón, Los Tunales, Tocapalma, Sabana Grande, El Machín, Sabanas de Joaquina, Ulago, El
Limón, El Caney, El Pital, La Loma del Potrero, Piloncito, El Placer, Farías, Los Tamacos, El Carmen,
Torcuatopinto, El Voladorcito, El Capuchino, San Benito, Copo de Nieve, Veracruz, Carriscal, Piñoncito
y Platanal.
59
Figura 18. Mapa de poblaciones de Fonseca y San Juan del Cesar en el área de influencia.
48
El número de pobladores es una cifra aproximada que varía dependiendo de la movilidad de la
población entre municipios y la presencia en zona rural dispersa. Este debate es fundamental para la
comunidad en relación al reconocimiento del número de personas que se verán afectadas por la actividad
minera. En ese sentido, se optó por la estimación que realiza la comunidad que son alrededor de 3000.
Esta cifra además es usada por Corpoguajira para determinar la población que se abastece en el
corregimiento de Cañaverales del manantial (2011, 17).
60
Posteriormente, tras edificarse la iglesia y alrededor de ella diversas casas de bareque
se “rebautizó” el caserío como La Placita. A finales de la década de 1940, el centro
poblado empieza a ser reconocido como una de las zonas con mayor cultivo de caña de
azúcar, entonces fue renombrado como Cañaverales49.
49
Actualmente en La Guajira es común escuchar que personas relacionen la toponimia del nombre
Cañaverales con la caña sino como un área minera, así como sucedió con el cerro Cerrejón, que ahora
su nombre se relaciona con la empresa minera y no con la montaña.
61
En Cañaverales llegaron a existir más de cinco alambiques para la producción
tradicional del chirrinchi, bebida alcohólica guajira que se produce a partir de la
fermentación de la miel de caña o la panela con base en abundante agua. Este licor está
íntimamente vinculado a la cultura wayuu y afroguajira, ya que es usado en diversos
rituales fúnebres, festejos o acontecimientos especiales, además de ser usado como
bebida medicinal combinándose con hierbas. Gran parte de la producción de miel de
caña abastecía la Fábrica de Licores de Fonseca. Esta fábrica fue trasladada en 1951 a
Santa Marta, el impacto de este traslado, por el declive en la producción y
transformación de la caña, dio paso a otros cultivos agrícolas como el tabaco, el
algodón y al afianzamiento paulatino de tierras usadas para el pastoreo de ganado ovino
y bovino (Acosta y Marulanda, 2019, p. 76).
62
otros aditivos. Fruco, que tiene su planta en Barranquilla, compraba, en tiempos de
cosecha, la totalidad de la producción de tomate en La Guajira, en el sur del Atlántico
y en las riberas del río Magdalena (El Tiempo, sf). Sin embargo, los cañaveraleros
indican que la “apertura económica” y los tratados de libre comercio afectaron la
producción local en razón de que las empresas empezaron a importar el fruto ya
procesado a un costo más barato:
Aun así, Cañaverales sigue siendo una “despensa agrícola” de la región del sur de La
Guajira. Es reconocido como uno de los territorios con mayor vocación agropecuaria
en el municipio de San Juan del Cesar. Allí se sigue cultivando yuca, tomate, ají y
algodón, y se cría ganado bovino. Según uno de los campesinos entrevistados, “Existen
más de 300 hectáreas aptas para actividades agrícolas, para la ganadería se usan más
de dos mil hectáreas” (Cujia, entrevista 2021).
Del mismo modo que la apertura de mercado en los noventa les produjo a los
cañaveraleros transformaciones productivas y cambios en el uso del suelo, es muy
probable que la materialización de un enclave minero les obligue a pasar de ser
productores a ser consumidores como vivieron y cuentan los pueblos afros en el sur
de La Guajira impactados por la operación minera de Cerrejón. ¿qué tanto puede
cambiar Cañaverales con la implementación de un proyecto de carbón a cielo abierto?
¿la minería a gran escala y la producción agropecuaria son incompatibles? ¿el agua, la
63
tierra y el aire pasan de ser bienes comunes a ser explotados en nombre de la utilidad
común y el bien general? Son diversas las preguntas que han venido emergiendo a
partir de la proyección de explotación en su territorio.
Los procesos de ocupación, apropiación y relación jurídica con la tierra, su acceso, uso
y vocación son centrales en la vida campesina. Uno de los grandes problemas de la
ruralidad en Colombia está vinculada con la alta informalidad en la tenencia de la tierra,
así como la desigualdad en la distribución. Esto ha derivado a ser el país
latinoamericano con mayor concentración de la tierra -especialmente la más productiva
está en pocas manos-, lo que ha sido la raíz de diversos conflictos, tanto así que el censo
agropecuario de 2014 muestra que el 0.1% de las explotaciones agropecuarias tiene
más de 2.000 hectáreas y controla el 60% de la tierra, mientras que el 81% de las
64
explotaciones tiene un promedio de sólo 2 hectáreas y ocupa menos del 5% de la tierra.
(Oxfam, 2017).
Si, la mayoría de las tierras grandes, de las fincas grandes son de personas que
ya no viven en Cañaverales. Esas si tienen de a ciento y pico en adelante, hay
gente que tiene casi mil hectáreas. Por ejemplo, la finca La Esmeralda que fue
comprada para la ejecución del proyecto minero tiene 700 hectáreas (Cujia,
entrevista 2021).
Las tierras de los cañaveraleros eran de tamaño mediano (entre 10 a 30 ha), pero a partir
de sucesiones, desenglobes y ventas de los predios se ha venido reduciendo su tamaño.
La gran mayoría de los cañaveraleros que todavía viven allí, tienen dos o tres hectáreas
en arrendó o en propiedad, que son utilizadas para cultivar gran variedad de frutas y
verduras para la subsistencia, intercambio y producción de excedentes para la venta.
50
La tierra en Colombia suele clasificarse según su tamaño, a saber: pequeña propiedad (menores a 20
hectáreas), mediana propiedad (entre 20 y 200 hectáreas), gran propiedad (más de 200 hectáreas),
microfundio (menos de 3 hectáreas). No obstante, en Colombia existe un instrumento para definir un
área mínima vital que permite a una familia rural poder vivir de manera digna, teniendo en cuenta para
ello variables tanto sociales como económicas, la cual es conocida como la Unidad Agrícola Familiar -
UAF- que cambia según diversas condiciones geográficas. En El caso de la baja Guajira que incluye al
municipio de San Juan y Fonseca, la zona es relativamente homogénea lo que determina que la UAF se
comprende entre el rango de 43 a 58 hectáreas.
51
Vale mencionar que San Juan del Cesar fue un municipio priorizado para la implementación de Planes
de Ordenamiento Social de la Propiedad Rural por parte de la Agencia Nacional del Tierra, el cual busca
contribuir al acceso progresivo a la propiedad y a otras formas de tenencia, la distribución equitativa de
la tierra, la seguridad jurídica de la tenencia de la tierra, la planificación, gestión y financiación del suelo
rural, y un mercado de tierras transparente y monitoreado.
65
Figura 21. Foto de finca cañaveralera con cultivos de pancoger y piscicultura regados por una acequia
del manantial.
Sí, aquí no hay tierra, no te digo que la tierra la mayoría la tiene son los de
afuera y entonces usted para sembrar aquí tiene que arrendar y la mayoría de
las tierras están como le dice uno cansada. Por eso uno no le hace una buena
preparación, no le hace el examen a la tierra para saber que abono necesita, si
esta apta para sembrar el cultivo que uno le va a sembrar, nada de eso hace
uno… aquí hay gente que tiene ganado sin tierra, lo tienen suelto, lo recogen en
un pedacito que tienen arrendado por ahí y, lo mismo es la siembra que es
arrendada (Cujia, entrevista 2021).
Muy pocas familias dentro de Cañaverales tienen propiedad jurídica de los predios
productivos. Algunas lograron apropiarse de tierras baldías y, en la última década, han
logrado obtener el título de propiedad de sus fincas con procesos adelantados a través
del INCODER. Al respecto recuerda uno de los mayores de la comunidad: “después de
66
que me casé con la mamá de mis hijos yo hice una casita allí en la esquina para el
cementerio. Ahí cogí un pedacito de tierra. Ahí tengo como diecisiete hectáreas, ya eso
está escriturado por hectárea” (Toncel, entrevista 2019).
Ahora, los pocos dueños de extensiones medianas de tierra las dedican a monocultivos
de algodón, pudiendo sembrar 15, 20 o 30 hectáreas a partir de sistemas de regadío de
agua que se abastecen desde el manantial y el río Cañaverales, los cuales son
fundamentales en el sistema de producción agropecuaria, debido a que estas fuentes
hídricas son únicas en cantidad y calidad, además, se han convertido en un símbolo
territorial e identitario en la región, como veremos a continuación.
El manantial es sagrado, es un bien común cañaveralero
Siguiendo a Romero y Ulloa, la concepción del agua como bien común debe basarse
en tres razones: i) la administración del agua se sustenta en los saberes propios
comunitarios; ii) el agua tiene dimensiones culturales y espirituales; iii) el uso y
conservación del agua tiene un impacto directo en la comunidad (2018, p. 26-27). Las
formas históricas de producción en Cañaverales están ancladas en la producción
agrícola que es posible por el abastecimiento del agua permanente, en cantidad y
calidad para el riego de los cultivos. Este abastecimiento permanente es posible gracias
a las acequias del manantial que se extienden por los cultivos. Esta relación agua-tierra
ha tenido unas formas históricas de gobernanza propia (mantenidas durante
generaciones) para garantizar su sostenibilidad y su uso común. Entiéndase esta
gobernanza plural como una gestión de los bienes comunes según normas,
procedimientos y deberes comunitarios (Ulloa et al, 2020).
A 1.6 km del centro poblado se encuentra el manantial de Cañaverales que está rodeado
por un área de bosque seco tropical excepcional en la región. El “Bosque de
Cañaverales”, como generalmente es conocido, cuenta con un área denominado como
humedal o pantano en el que habita gran diversidad de fauna y flora. Este espacio ha
sido tradicionalmente administrado por los habitantes de la zona.
Según los estudios hidrogeológicos realizados por Corpoguajira, el área de recarga del
acuífero que da sustento al manantial proviene de una estructura geológica conocida
como el Sinclinal de las Delicias del sistema montañoso de la Serranía del Perijá, la
cual permite la recepción y acumulación de aguas lluvias y aguas subterráneas
67
almacenadas en sedimentos cuaternarios y, posible filtración de la subcuenca del río
Cañaverales (Corpoguajira et. al, 2011, p. 17).
A su vez, el sistema de regadío es tan antiguo como las actividades agropecuarias. Las
acequias53 o canales de distribución de agua que nacen de los bosques de Cañaverales,
atraviesan gran parte del centro poblado y las fincas fertilizando las tierras. El agua
52
Corpoguajira ha indicado que (2011; 2012) la calidad del agua del manantial es afectada por la
contaminación generada por el ganado vacuno y su uso turístico, en ese sentido, el agua no está en las
mejores condiciones para ser consumida por humanos. Según pobladores de Cañaverales, muchas veces
el agua puede llegar con tierra y otros elementos. Algunas personas hierven el agua que usan para el
consumo humano. Otros compran agua embotellada. Y muchísimas se la toman directamente, esperando
previamente a que se asiente el sucio.
53
Una acequia es una zanja o canal pequeño que conduce agua, especialmente para el riego.
68
proviene del manantial de Cañaverales y del río de Cañaverales que se entrelazan en
las acequias. El Cequión es la fuente principal de agua que se desprende del manantial
de Cañaverales, en aproximadamente un kilómetro se divide en dos grandes acequias
naturales: La Toyosa (o Atollosa) y El Cequioncito que se encuentran rodeadas de
árboles centenarios de gran magnitud y densa vegetación. Otras acequias “madre” son
Las Delicias, El Piñón y El Pujo que fueron canalizadas por los campesinos para regar
sembradíos desde los años de 1900 (Acosta y Marulanda, 2019); de estas acequias se
desprenden, hoy en día, alrededor de ocho a doce ramificaciones artificiales que
recorren el corregimiento. Se calcula que con el sistema de riego se benefician más de
200 hectáreas de tierras productivas usadas para la agricultura (Cujia, entrevista 2021).
El río Cañaverales es también usado para regar cultivos de otros pueblos cercanos
como: Corraleja, El Tablazo, Los Pozos, Pondorito y Los Tunales, asimismo el agua
del manantial surte de agua las tierras de Sabaneta y El Playón 54. Sin embargo, no
acceden a suministro de agua constante para toda la población. En el Tablazo, por
ejemplo, “se hacen dos turnos: hay un sector que le toca de 6 de la mañana a 12 y el
otro sector le toca de 12 a 6 de la tarde… en la noche abren la llave, amanece la llave
abierta para todos” (Vanegas, entrevista 2021). Esta situación da cuenta del privilegio
de la comunidad de Cañaverales a diferencia de las dificultades que tienen las
comunidades vecinas para acceder al agua en esta zona.
54
Las comunidades vecinas de Corraleja, El Tablazo y Los Pozos se abastecen de agua que proviene del
manantial Dios Verá o pozos profundos de la cuenca del río Cañaverales.
69
Figura 23. Foto El Cequión. Lugar en el que suelen hacer actividades recreativas.
En Cañaverales existe una figura comunitaria para regular el acceso, uso y distribución
de la cantidad de agua para los proyectos productivos agropecuarios denominada “Juez
de agua” o “repartidor de agua”55. Su principal labor consiste en garantizar el fluido de
las aguas superficiales, direccionar las acequias madres por diversos canales de
regadío, mantener estos limpios, cobrar por el uso del agua y evitar conflictos
comunitarios.
Yo era el juez de agua y el señor iba dónde mi para que le permitiera un turno
de tantos días o de tantas horas, yo le preguntaba si tenía el canal limpio. No,
está sucio. Bueno límpielo, luego de que lo limpie yo le cedo el agua, para qué,
para que esa agua en el camino no se desperdicie. (Toncel, entrevista 2019)
55
En Corraleja y El Tablazo también tienen sus respectivos jueces de agua, conocidos como
“fontaneros”.
70
Esta “comunidad de riego” adquirió su derecho de acceso al agua a través de la
costumbre y acata la administración realizada por el Juez de Agua. Esta forma de
gobernanza del agua se basa en una serie de prácticas tradicionales que viene de varias
generaciones atrás, algunos dicen que se remite a hace más de cincuenta años. En ese
sentido, han implementado de manera consuetudinaria unas normas y principios como
que el agua para el consumo de la comunidad es prioridad en relación al regadío de
cultivos.
La elección del Juez de Agua se realiza anualmente o cada dos años a través de
votaciones entre los agricultores y los dueños de los predios. Además del Juez, se elige
71
un tesorero que hace parte de la Junta Directiva (presidente, secretario, tesorero, el
fiscal y hay un vocero) y recibe los recursos cobrados por el servicio de agua. La labor
del Juez de agua tiene una alta legitimidad dentro de la comunidad. Gran parte del
dinero recolectado se utiliza para mejorar los canales y hacer compuertas, pagar al
“repartidor” y para usos sociales de la comunidad:
Las compuertas son para hacer las particiones del agua en las diferentes
acequias, o sea como los tapones de contención para repartir el agua para un
sitio o para otro. También se le reparte al pueblo, por ejemplo, se le ha dado a
la iglesia, se ha colaborado en el festival, se ha colaborado con personas que
están enfermas que tienen algún problema de salud, en la parte social (Cujia,
entrevista 2019).
56
La Zona de Reserva Forestal -ZRF- es una figura de protección ambiental existente en la normatividad
colombiana, con la cual se pretende “Asegurar a perpetuidad la producción hídrica y el mantenimiento
de los valores bióticos y paisajísticos que ofrece el Manantial de Cañaverales”. La ZRF fue delimitada
en una superficie de 975.5 ha en el que quedó terminantemente prohibida la exploración y explotación
minera.
72
Figura 25. Foto del Manantial.
Fidel Toncel, uno de los mayores de la comunidad nos mencionó que entrar al
manantial era prohibido, pues se consideraba un lugar "sagrado", pero tras instalarse el
acueducto se convirtió en un espacio recreativo para las personas de la comunidad:
73
ya en mucho tiempo empezaron a bañarse, a conocer allá y luego lo cogieron
como un balneario. (2019)
También recuerda que en la historia de su vida nunca ha visto que el manantial se seque
o escasee el agua. Indica que a veces, en temporadas de lluvias, el agua se pone turbia
porque las aguas del manantial y el arroyo La Madre Vieja se juntaban: “entonces había
bastantes señoras del pueblo que iban con una tinajita o en lata a coger el agua allá en
la olla del manantial, para no tomar el agua sucia que venía de La Madre Vieja”
(Toncel, entrevista 2019).
74
fuente de vida. Igualmente, el manantial se ha convertido en el símbolo de unidad y
defensa territorial. La posibilidad de implementación del proyecto extractivo ha
impulsado la realización de diversas actividades de protección del manantial,
reforestación, limpieza del manantial, así como actividades pedagógicas que reúnen a
niños, niñas, jóvenes y adultos sobre los usos e importancia de esta fuente hídrica y los
riesgos que enfrenta si se permite el desarrollo de la extracción de carbón. Una de las
formas cómo se ha territorializado el sur de La Guajira históricamente ha sido a través
de la música. Así, las prácticas productivas, la importancia del agua y los paisajes se
entretejen y manifiestan en letras que representan y re-producen la espacialidad que,
hoy, los cantos encuentran nuevos sentidos en la disputa por la definición del territorio.
Vallenato: naturaleza y vida campesina
57
Escuche el himno de Cañaverales acá: https://www.facebook.com/watch/?v=1830700747217395
75
tuvo familia (uno de sus hijos, con el mismo nombre, fue el primer presidente del
Consejo Comunitario Afro), dejando un gran legado para las generaciones venideras58.
Explica que el sentido del vallenato tiene que ver no sólo con introducir palabras,
armonía y concatenación, sino también experiencias con el entorno y la vida en el
campo que es donde se encuentra la riqueza lírica y poética. Por eso, enfatiza: “Las
buenas canciones vallenatas tienen esa relación de comparar la mujer, un suceso de
amor o un suceso romántico con la madre naturaleza. Eso lo escuchamos en la
Sanjuanerita o en la Dama Guajira del difunto Hernando Marín” (Martínez, entrevista
2022). Otro ejemplo de esa relación se puede ver reflejada en este sencillo y profundo
coro: Yo descubrí en el polen de una flor la huella que dejó un suspiro enamorado…
me identifico con las aves de la Sierra con los sones de mi tierra. No hay quien diga lo
contrario (Canción “Ese Soy Yo” de Hernando Marín, cantada por Hugues Martínez).
58
En Cañaverales se recuerda a Javier Gámez, niño cañaveralero, que en la década de los setenta fue
descubierto por los compositores y productores musicales vallenatos Sergio Moya Molina, Hernando
Marín y Máximo Mobil. A la música vallenata también se sumaron otros cañaveraleros como: Eugenio
Gámez, Franklin Moya, Giovanni Caraballo (corista de Diomedes), Santo Gámez, Pablo Ariza y Hugues
Martínez.
76
Figura 27. Foto del cantautor cañaveralero Hugues Martínez en el manantial.
Los versos recrean la memoria y la cultura del territorio. Hugues menciona que existen
muchas canciones que hacen referencia a la historia o a los paisajes: Así, otro
compositor, Carlos Huerta, recuerda las actividades productivas de hace unas décadas
en Cañaverales con sus versos: “Yo nací en una región de verdes cañaverales con
sonidos de trapiche y relinchos de caballo” (haciendo alusión a los cultivos y la
molienda de la caña a través de caballos). Igualmente, el manantial de Cañaverales no
podría estar ajena de ser fuente de inspiración. Recuerda Hugues que, en invierno, las
aguas del río Cañaverales se ponen turbias y oscuras y, a pesar de juntarse con las del
manantial, estas últimas siguen siendo cristalinas. Esa experiencia le inspiró y le facilitó
componer unos versos sobre una situación en la que estaba confundido con un amorío.
La canción denominada “confundido” dice: “confundo las aguas del manantial con las
del río crecido. Y a dónde vas cuando no estás conmigo, con quién estás, si no estás a
mi lado. O no ves qué, si no estoy contigo, yo siento que habito un mundo extraño”
(2022).
77
3.2. Lo de la mina se habla en voz baja. Proyecto Minero Integral Best Coal
Company
En el año 2008, el grupo inversor brasileño EBX59 a través de su filial MPX logró la
concesión por 30 años para explorar el potencial carbonífero de 13.000 hectáreas en
los municipios de El Paso y Codazzi en el Cesar, y 68.000 hectáreas en el sur de La
Guajira. En el año 2009 los estudios de exploración arrojaron la existencia de 110
millones de toneladas de reservas de carbón térmico de alta calidad con viabilidad
técnica y económica para ser explotada en tres puntos localizados en La Guajira en
jurisdicción de los municipios de Fonseca, Distracción y San Juan del Cesar
(Portafolio, 2009).
59
Tal holding brasileño estuvo conformado por compañías fuertemente cotizadas en el mercado
internacional en el que sus inversiones se encontraban integradas y centradas en minería de metales
básicos (MMX), minería y generación de energía (MPX), logística y puertos (LLX), petróleo y gas
(OGX), servicios petroleros (OSX) y minería de carbón (CCX).
78
Figura 28. Proyección de explotación carbonífera BCC
Dicho mineral sería utilizado, en principio, para asegurar la provisión de las plantas
térmicas en Brasil y Chile60 del grupo EBX, conglomerado de empresas presididas por
el brasileño Eike Batista. El proyecto en Colombia fue impulsado por la empresa CCX
–filial creada por la corporación EBX- que logró a mediados del año 2011 el
60
Desde hace una década, Chile es uno de los mayores compradores de carbón térmico del departamento
de La Guajira.
79
licenciamiento ambiental para la explotación y exportación del carbón de la mina
Cañaverales, tras ser avalados los estudios técnicos de impacto ambiental y el Programa
de Trabajos y Obras –PTO.
Sin embargo, a pesar de haber obtenido la respectiva licencia ambiental y ser declarado
un “Proyecto de Interés Nacional” por el gobierno de la “locomotora minera” de Juan
Manuel Santos61, nunca inició las actividades de montaje y extracción debido a que
Eike Batista se vio envuelto en delitos de corrupción dentro su país en el proceso
conocido como Lava Jato. Esto obligó al conglomerado brasileño a vender y retirarse
de tal aspiración, a pesar de que hubieran encontrado en La Guajira “la mejor ubicación
geográfica, estabilidad política y calidad del carbón" (Dinero, 2010).
Valga decir que, entre el año 2013 y 2014 Eike Batista considerado uno de los hombres
más ricos en el mundo y uno de los mayores inversionistas en Colombia62, tras el juicio
por corrupción, entró en bancarrota, lo que impactó y retrasó la ejecución del proyecto
minero en La Guajira, tanto que CCX recibió un gran número de demandas por
empresas que cedieron sus títulos mineros para conformar el “Proyecto Minero
Integrado”, a las cuales CCX tuvo que compensar.
Finalizando el año 2014, el holding brasileño decidió vender sus activos del proyecto
en La Guajira al grupo inversionista turco Yildirim holding -registrado como YCCX en
Colombia-, negociación que duró más de dos años al ser tramitada en un Tribunal de
Arbitramento, y tuvo como consecuencia la suspensión de cualquier tipo de actividad
hasta que fue emitida la resolución de venta en septiembre de 2016. Luego de ello, la
empresa turca reactivó actividades y entre sus primeras acciones estuvo el cambio de
nombre de la razón social, pasando de ser YCCX a Best Coal Company -BCC.
En tal lapso (durante el cual estuvo detenido el Proyecto) expiró la licencia ambiental
y con ella, el permiso para explotar. El sustento de la decisión de la Autoridad de
Licencias Ambientales –ANLA- es que tras haber pasado más de cinco años desde la
fecha de expedición del acto administrativo que otorgó la licencia, se pudo constatar
que nunca se dio inicio a la etapa de construcción y montaje y, mucho menos
61
Resolución de Agencia Nacional de Minería. VSC-592 DE 2013, “Por medio del cual se declaran
como proyectos de interés nacional algunos títulos mineros y se toman otras determinaciones”.
62
Además de las concesiones mineras en La Guajira, tenía otras concesiones para la de extracción de
oro en minas subterráneas en varios municipios de Santander.
80
explotación por parte de la empresa63. En ese sentido el Plan de manejo ambiental, el
PTO y otros estudios habían perdido validez y pertinencia.
Actualmente la empresa viene acelerando los procesos de consulta previa con los
consejos comunitarios afrodescendientes de la zona, requisito obligatorio para obtener
la denominada “licencia social” que le permite radicar su EIA y solicitud de licencia
ambiental que avale el inicio de la explotación (remitirse a línea del tiempo que
sintetiza este proceso -Figura 3).
63
Resolución 837 de ANLA del 15 de junio de 2018. En el que se resuelve el recurso de reposición
interpuesto por BCC en relación a la pérdida de la Licencia ambiental (LAM5085), confirmando la
resolución 1073.
64
Open PIT: “Método de explotación usado en minería a cielo abierto, en el cual se realiza un banqueo
descendente, y se forma una pirámide circular hacia profundidad. Se utiliza en yacimientos masivos o
de capas inclinadas. La profundidad de estas explotaciones suele ser grande, y en algunos casos se llega
a superar los 300 m” (Ministerio de Minas y Energías, 2001).
81
se encuentra el mercado turco, quienes ya han dado un paso en la concesión de amplios
territorios en La Guajira para la producción de carbón.
Este país ubicado entre Europa oriental y Asia occidental, se ha convertido en el mayor
importador de carbón colombiano en la última década, tanto que para el año 2016, el
42% de sus importaciones provenían de Colombia. Entre 2004-2015, se exportaron
más de 66 millones de toneladas de carbón colombiano a dicho país (ver Figura 29), de
las cuales el 98% fue vendido por la empresa Carbones del Cerrejón Limited (Cardoso
y Turhan; 2018, p. 18).
EXPORTACIONES DE CARBÓN DE LA
GUAJIRA A TURQUÍA EN MT
11.723.230
10.975.107
10.737.627
10.602.228
9.602.616
9.040.059
7.729.211
7.424.574
7.036.499
6.680.817
5.577.719
2.636.225
2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020 2021
Como muchos países de Europa, Turquía tiene una alta dependencia energética del gas
natural y el carbón proveniente de Rusia. Este sometimiento geopolítico y la mayor
demanda energética interna han generado un déficit que le ha obligado a Turquía a
diversificar sus fuentes de combustible fósil con explotación de yacimientos de lignito
nacionales e importar carbón térmico de Sudáfrica y Colombia. Este combustible fósil
es usado para abastecer las termoeléctricas que se siguen multiplicando y ampliando
su capacidad energética que la convierte en la décimo tercera con mayores plantas de
carbón en funcionamiento (ver figura 30). Este país es el vigésimo emisor de gases
efecto invernadero a nivel mundial y ha decidido no asumir compromisos con la
reducción de estas emisiones, a pesar de pertenecer a la Organización para la
82
Cooperación y el Desarrollo Económico -OCDE-, de haber adherido el Protocolo de
Kioto en 2009 y de haber firmado el Acuerdo de París, ratificado en 2021 tras una alta
presión internacional.
Seguramente, el Grupo Yildirim Holding de Turquía a previsto este mercado, por ende,
desea impulsar un proyecto de explotación de carbón a gran escala que les permitiría
abastecer su demanda de importaciones de carbón. Esta, en 2015, osciló en 33 millones
de toneladas, siendo 11 mt suministradas por Colombia. (Cardoso y Turhan; 2018, p.
27).
El Grupo Yildirim Holding es un grupo empresarial de capital turco que invierte en una
amplia gama de industrias como metales y minería, carbón y coque, producción de
energía, fertilizantes y productos químicos, construcción industrial, administración
portuaria, inversión de capital, desarrollo inmobiliario, transporte marítimo y
construcción naval. La compañía opera en 51 países con fuerte presencia en
83
Latinoamérica, contando con más de 13.000 personas empleadas en todo el mundo. El
Grupo Yildirim inició sus operaciones desde 1963 y se inauguró en el comercio
internacional a partir de la importación de carbón directamente desde Rusia en 1993.
65
Yilcoque completó en 2019 un total de 160,000 toneladas de coque metalúrgico y exportaciones y
ventas de coque en polvo. Ver: http://yilcoque.com/Sayfa-15-about-us.html
66
Chief Executive Officer que se traduce al español como "director ejecutivo".
84
Ese país es rico en recursos naturales, su población está bien educada y el
gobierno es muy favorable a los negocios. Estamos buscando oportunidades
que combinen nuestras fortalezas sinérgicas y brinden una solución integral a
nuestros (Traducción propia)67.
Espejismos del proyecto minero integral BCC
Uno de los ejes de tensión más importante en la definición del proyecto minero es el
ocultamiento de la envergadura del proyecto minero, el tiempo de operación y sus
posibles impactos, no sólo a las comunidades contiguas a la mina Cañaverales, sino
también a la sociedad civil en general (autoridades territoriales o medios de
comunicación).
La multinacional BCC tiene activos hasta 2039 varios contratos de concesión minera
con el Estado colombiano en un área de 23.465 ha para exploración y, posible
explotación de diversos minerales -preferentemente carbón- en seis municipios del sur
de La Guajira (véase tabla 2).
67
GRUPO YILDIRIM abre oficina de representación en Colombia.
http://www.yildirimgroup.com/default.asp?mode=haberdetay&ID=55
68
Tanto el proyecto de mina Papayal como el portuario se encuentran dentro de la “Línea Negra”,
delimitación del territorio ancestral y de protección especial por su valor cultural y espiritual de los
cuatro pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta (Kogui, Wiwa, Arhuaco y Kankuamo),
siendo reconocido por el Estado colombiano en el Decreto 1500 de 2017. Por tal razón, la magnitud de
estos proyectos está obligados a ser consultados con los cuatro pueblos de la Sierra.
85
Tabla 2. Títulos mineros vigentes de la empresa BCC.
Código Clasificación
No. Área ha Minerales Municipios
expediente tamaño
Distracción,
Antracita, carbón metalúrgico,
1 GDI-081 4.864,99 Fonseca, San Grande
carbón térmico
Juan del Cesar
Antracita, carbón, carbón Barrancas,
2 GH2-101 1.466,43 Mediana
metalúrgico, carbón térmico. Hatonuevo
Carbón, minerales de cobre y sus
concentrados, minerales de
molibdeno y sus concentrados,
El Molino,
minerales de oro y sus concentrados,
3 GLL-15Z8 7.062,57 Fonseca, San Grande
minerales de plata y sus
Juan del Cesar
concentrados, minerales de platino
(incluye platino, paladio, rutenio,
rodio, osmio) y sus concentrados.
86
San Juan del Cesar, prescindiendo de información sobre la magnitud e integralidad del
proyecto minero. Esta fragmentación ha sido sustentada por la empresa en que los otros
proyectos están en fase de exploración y valoración de su viabilidad económica y que
dependen del desarrollo de la mina de Cañaverales; forjando la idea de que el proyecto
es “pequeño” y no generará grandes impactos socioambientales al tener una proyección
a 10 años de explotación en el que se pretenden extraer en total 12 millones de toneladas
de carbón.
Sin embargo, al revisar las proyecciones de la casa matriz Yilmaden (ver figura 31), la
extracción de carbón en el sur de La Guajira por parte de BCC sería hasta el año 2053,
en el que se pretende una producción anual superior a los 35 millones de toneladas de
carbón de alta calidad (6.000 ~ 6700 kcal), con fines de exportación para suplir la
demanda del mercado. Por lo que también se tiene proyectada la edificación de
infraestructura ferroviaria y portuaria para su cargue y envío fuera del país;
infraestructuras que impactarán gran parte del departamento. La mina subterránea
denominada “San Juan” se presenta como el proyecto de mayor envergadura al contar
con 672 millones de toneladas de reservas de carbón térmico de alto poder calorífico
(Yildirim Group, 2019, p. 45).
Figura 31. Proyección de extracción de carbón anual en millones de toneladas por BCC en el sur de La
Guajira.
87
En relación a la mina en Cañaverales, la ANM en un concepto técnico sobre el PTO
presentado por la empresa BCC (2018), cuestiona que el área a intervenir para la
explotación minera a cielo abierto sea solamente un 1.86% del área otorgada, es decir,
utilizaría solo 90.7 hectáreas de las 4.864 hectáreas asignadas en el contrato GDI-081
para el área del botadero, pit y demás infraestructura. Esto implicaría la devolución del
área que no pretende ser explotada, sin embargo, la empresa sin detallar informa: "El
proyecto minero requiere conservar la totalidad del área otorgada en concesión,
considerando una primera fase de superficie y una segunda de minería subterránea”
(ANM, 2018, p.11).
69
En 2017, la alcaldía de San Juan del Cesar concertó con la Agencia Nacional de Minería que dentro
de la actualización del Esquema de Ordenamiento Territorial se proyecte que el 79,8% del municipio
sea susceptible para el desarrollo de proyectos mineros.
88
Figura 32. Mapa de títulos y concesiones mineras en el sur de La Guajira con énfasis en títulos de BCC.
Eso era el proyecto enorme, estilo Cerrejón, que tenía CCX. Nos hemos alejado
completamente de ese modelo de negocio aún más con el golpe del precio del
carbón. Seguramente a la gente le quedó en el imaginario lo que iba a hacer esa
89
empresa y realmente el proyecto Cañaverales es muy pequeño. (Consonante,
2021, párrafo 6)
Del tajo minero se pretenden extraer, en 10 años, 11.9 millones de toneladas de carbón
que implican la remoción de 114.8 millones de metros cúbicos de “material estéril” en
una relación descapote para extraer el mineral de 9.65 a 1, es decir, por cada tonelada
de carbón implica la remoción de casi 10 toneladas de suelo, rocas y capa vegetal
(BCC, 2021). Tras los diez años de explotación, la empresa debe implementar su plan
de cierre en el que debe incluir acciones restaurativas.
70
Las reservas de carbón serían 102,86 Mt Medidas y 15,29 Mt Indicados. La característica del carbón
térmico sería de 9.610 BTU/Lb, humedad 18,3%, Ceniza 6,3%, Azufre 0,42%, Material Volátil 32,9%
(ANM, 2022, 2). Una BTU -British Thermal Unit- representa la cantidad de energía que se requiere para
elevar un grado Fahrenheit la temperatura de una libra de agua en condiciones atmosféricas normales.
71
En una revisión del EIA que realizó Hugo Moberac de AIDA en 2022, alarmó que la documentación
de los trabajos exploratorios de la empresa BCC son incompletos e insuficientes. Esto es importante por
cuanto las actividades de exploración comprenden en sí mismas un impacto ambiental frecuentemente
ignorado, sobre todo en países en los que dicha etapa no requiere de licenciamiento ambiental.
90
Tabla 3. Proyección de extracción de carbón y material estéril en la mina a cielo abierto Cañaverales.
Esta infraestructura minera se localizaría a 750 metros del centro poblado del
corregimiento de Cañaverales, en la que también se prevé impactar a las comunidades
de Corralejas, Los Pozos, El Tablazo, El Playón, Pondorito y Los Tunales en San Juan
del Cesar, así como otras áreas rurales de los corregimientos de Conejo y Sitio Nuevo
en jurisdicción de Fonseca (ver figura 33). La empresa es propietaria de 810 ha de tierra
de la finca La Esmeralda y Villa Tere 1 y 2 y, además proyecta comprar 400 ha
adicionales para la zona del botadero e infraestructura. Dentro de la mina se prevé una
base militar que, se puede injerir que funcionaría bajo convenio con el Ministerio de
Defensa como opera en Cerrejón Limited, Prodeco o Drummond, a través de los
Batallones Minero Energéticos y Viales; con el agravante que en el Cesar se demostró
la financiación de grupos paramilitares por parte de estas multinacionales mineras que
cometieron ejecuciones extrajudiciales para “proteger” las inversiones72.
72
Ya se ha documentado como petroleras y mineras financian a la fuerza pública y a la fiscalía. Véase
más al respecto en: http://rutasdelconflicto.com/convenios-fuerza-justicia/ o
https://www.ivancepedacastro.com/wp-content/uploads/2015/11/DEBATE-CONVENIOS.pdf
91
Figura 33. Mapa de área de influencia del título GDI-081 y probables impactos.
Fuente: elaboración propia a partir de BCC (2022), talleres de cartografía comunitaria (2022), SIMCO
(2022).
92
una manera más eficiente de poder llevar el carbón de aquí de la mina al puerto”
(Entrevista a Luis Naranjo, 2019).
Adicional a las desviaciones, las acequias, arroyos y ríos -como el río Conejo- serán
usados como área de vertimiento de aguas industriales:
Por su parte los cambios en la calidad del agua se encuentran asociados a los
vertimientos domésticos de las instalaciones de apoyo y al potencial arrastre de
sedimentos desde los sitios de intervención hacia los cauces del área de
influencia, así como la captación de agua para la operación minera. (BCC,
2021h, p. 40)
73
Comunidad víctima de la violencia, desplazada y en proceso de retorno a través de la ley de víctimas
y restitución de tierras -Ley 1448 de 2011.
93
Figura 34. Proyecto mina Cañaverales. Pit, botadero, aguas superficiales.
94
La empresa arguye que la mina Cañaverales redujo en 2017 sus dimensiones en casi
un 50% a las proyecciones realizadas por MPX en 2010 (ver tabla 4). El proyecto
diseñado por MPX había proyectado la explotación de 27.4 millones de toneladas de
carbón, ahora se extraerían 11,9 mt. El proyecto también determinó su viabilidad y
optimización según las restricciones físicas: límites del título GDI-081, no
sobreponerse a la zona de reserva forestal y descartar retirar a la población de
Cañaverales ubicada a 800 metros ya que “no afecta significativamente la cantidad de
material a extraer” (BCC, 2021c, p. 116).
Si bien, sigue siendo un megaproyecto que podrá ampliarse según las viabilidades del
mercado del carbón que, como se ha demostrado, sigue siendo altamente demandado
globalmente. Igualmente, sobre esta reducción la ANM (2020) llamó la atención a la
empresa, dado que si existen las condiciones y el material es óptimo, no debe dejarse
de extraer, pues hacerlo en una fase posterior sería inviable y, por ende, sería una
pérdida del mineral para la Nación.
Tabla 4. Comparativo de diseño entre mina de MPX y BCC
BCC proyecta la venta por tonelada de carbón térmico a US$74,00 con una tasa interna
de retorno en escenario pesimista del 2%, base o tendencial 25% y optimista 33%
(BCC, 2021, p. 226). Según la ANM (2022), la inversión proyectada de BCC es por un
total de US$82,95 millones, de los cuales, los turcos han ejecutado en el proyecto
minero de Cañaverales US$33,53 millones que equivalen a ciento cuarenta y siete mil
quinientos treinta y dos mil millones de pesos ($147.532.000.000)74.
74
En este cálculo se toma de referencia el cambio del dólar en el mes de agosto de 2022, el cual 1 dólar
corresponde a 4.400 pesos colombianos.
95
pesos colombianos, lo que supera por creces la inversión hecha por BCC, demostrando
que sigue siendo un “buen negocio” (SIMCO, julio 2022).
75
En 2015, en el marco de las acciones de protección y defensa del arroyo Bruno que pretendía desviar
Cerrejón para extraer carbón bajo su lecho, surgió la adaptación de la palabra desarrollo por Des-arroyo
para evidenciar cómo las promesas del progreso de la empresa minera se traducen en el desvío,
desaparición y contaminación de los bienes ambientales como el agua, fuentes fundamentales para las
comunidades étnicas en su pervivencia cotidiana.
96
4. ¡ESTAMOS AQUÍ Y NO QUEREMOS MINA! DISPUTAS
TERRITORIALES EN CAÑAVERALES
97
conflicto tenga una equivalencia cuantificable, comparable y se le asigne un valor (Li,
2017, p. 47).
En esa perspectiva, las disputas socioambientales son luchas por la valoración que
implican lograr una equivalencia para la toma de decisión sobre el uso del espacio, así
como definir quiénes tienen el poder de incluir o excluir ciertos valores (Martínez-
Alier, 2006). De esta manera, determinar el impacto real de un proyecto extractivo o
su posible grado de contaminación se configura en un asunto de controversia y disputa
política. Tal conflicto va más allá de percepciones contrapuestas, se materializa como
la oportunidad de que emerjan con fuerza otras representaciones y sentidos del
territorio con diversos valores.
Maristella Svampa denomina estas luchas ambientales en Latinoamérica como el “giro
ecoterritorial”: entendido como un cruce entre la matriz indígena comunitaria de
defensa del territorio y el discurso ambientalista que ha significado la potenciación de
la acción colectiva y la emergencia de un lenguaje de valoración acerca de la
territorialidad, lo cual instala debates divergentes a la visión desarrollista y
corporativista de las empresas y gobiernos (2010, p. 84).
En su investigación en Perú, Fabiana Li, ejemplifica cómo los conflictos mineros
generan nuevas entidades. Así, un cerro deja de ser entendido como un extenso
depósito minero que pretende ser explotado, para convertirse en una montaña sagrada
e intocable, un Apu. Esto no significa —explica— que la montaña sacralizada fuese
una invención, sino que en la disputa cobra una identidad y una relevancia política que
se hizo estratégica para quienes estaban en contra de la mina (Li, 2017, p. 159).
Existen similitudes de estos conflictos socioambientales en el sur global. Una tipología
reseñada por Gudynas es la lucha por el reconocimiento y la legitimación. Esto
significa la disputa no sólo por la comprobación del impacto o la magnitud de la
actividad extractiva, sino también la búsqueda por el reconocimiento de los actores que
se manifiestan o se ven claramente afectados, así como la legitimidad de sus posiciones
y reclamos (2014, p. 97).
Una de las formas en que emergen otros lenguajes de valoración pasa por la
producción, seguimiento y objeción de todo tipo de documentos técnicos, jurídicos o
comunitarios que se disputan las maneras en que se concibe el espacio para la minería.
Así, la circulación e interpretación de documentos por parte de los actores
empresariales, como comunitarios, genera procesos de territorialización y el espacio a
través de preguntas del pasado, con utilidad en el presente y definidoras del futuro.
La comunidad de Cañaverales se ha venido transformando tras las proyecciones
mineras, pues en su disputa, han buscado el reconocimiento de lo étnico y lo
98
campesino, resignificado los lugares productivos y sagrados, así como resaltan sus
experiencias vividas y los riesgos que puede producir la minería sobre todo este legado
territorial. Por ello, la producción de documentos que “diagnostican la realidad” y a su
vez, direccionan lo que será el futuro, ha sido y será parte central de la disputa. A
continuación, se expondrá cómo la circulación y creación de documentos, procesos
organizativos e identidades han sido estrategias fundamentales para obtener el
reconocimiento como actores con decisión sobre el territorio que han edificado.
La licencia ambiental 1074 de junio de 2011 del Ministerio de Ambiente trajo consigo
papeles con información más detallada del proyecto minero que parte de la población
se apropió y desentrañó a través de sus propias perspectivas, las cuales activaron
preocupaciones que fueron denunciadas por televisión nacional, resaltando
afirmaciones como: “«No se identifica usuarios directos del agua en el área de
afectación del proyecto… en la zona la gente se abastece principalmente de pozos
99
profundos y aljibes» Que es todo lo contrario, como ustedes pueden mirar ese hermoso
manantial que Dios nos ha dado, eso no es un pozo profundo”76 -ver figura 35-
(Noticias UNO, 2011).
Figura 35. Captura de video. Líder cañaveralero leyendo y denunciando licencia de MPX.
76
Noticias UNO. Explotación a la biodiversidad. Redacción digital CM& - 2 de octubre del 2011. Véase
en: https://noticias.canal1.com.co/que-tal-esto/explotacion-a-la-biodiversidad/
100
transformación con costos, pero beneficioso, a ser entendido como un cambio que
acarrearía graves impactos:
a raíz de que nos dimos cuenta de que estaban echando mentiras y que todo era
falso, nosotros decidimos hacer una protesta pacífica por siete meses en las
entradas de la comunidad donde los carros no podían entrar… nosotros nos
oponíamos. Es más, hubo un momento donde visitábamos a las otras
comunidades, íbamos a pie con perifoneo. Nadie nos apoyaba en su momento,
nos decían que estábamos locos, que fuéramos a trabajar que ese era el progreso.
De todas maneras, nosotros seguimos para delante y duramos siete meses en
esa actividad. (Quintero, entrevista 2021)
En ese entonces, recuerda Miguel, hubo una división entre los que decían que no a la
minería y otros pocos que decían sí. Los primeros conformaron un Comité de
Seguimiento y Veeduría de la Actividad Minera en Cañaverales en la que estaban
integrantes de la Junta de Acción Comunal y liderazgos comunitarios con la que
buscaban ser interlocutores con la empresa MPX. A través de esta lograron algunas
reuniones, acuerdos y canales de comunicación que resultaron insuficientes y no
duraron, pues al poco tiempo el proyecto minero de MPX se suspendería por las
razones externas explicadas en el capítulo anterior.
En ese momento confirmaron que estar a 800 metros, tener JAC o veeduría no los
posicionaba a un nivel de reconocimiento como actores con decisión sobre el territorio
y sus denuncias o demandas no tendrían el eco y la legitimidad deseada ante el Estado
101
o la empresa que, en un futuro no muy lejano, volverían a reactivar el proyecto.
Entonces, a sabiendas que el proyecto quedaría suspendido, más no cancelado,
seguirían adelante con la propuesta surgida desde 2010 de constituirse como consejo
comunitario afrodescendiente para dar cuenta de que estaban en el territorio. Esta
“fórmula” la habían identificado y, ratificado con la misma resolución de la licencia
ambiental, la cual indicaba con énfasis que el proyecto tenía viabilidad porque según
el Ministerio del Interior mediante el “Grupo de Consulta Previa certifica que NO SE
REGISTRAN comunidades indígenas, ni consejos comunitarios de comunidades
negras” en el título minero (Ministerio Ambiente, 2011, 1, mayúsculas dentro del texto
original). En el papeleo del Estado se entendía que el espacio donde se proyectaba la
mina estaba “vacío”, entonces la salida era “llenarlo”, afirmando que ahí sí había gente.
77
En 2020 el consejo comunitario estaba conformado por 969 personas y trabajaba en articulación con
la Junta de Acción Comunal que tiene personería jurídica desde el año 1967. En el año 2021 se realizó
apertura de inscripción al libro de integrantes de la asamblea, así como elecciones de una nueva junta
directiva del consejo afrodescendiente.
78
Actualizada con la resolución 0710 de 2021, al momento de actualizarse la nueva junta directiva del
consejo comunitario.
102
informada cuando se toman medidas (legislativas y administrativas) o se van a realizar
proyectos, obras o actividades dentro de sus territorios, que afecten o puedan afectar
sus derechos, buscando de esta manera proteger su integridad cultural, social y
económica y garantizar el derecho a la participación.
79
Aldemar Vanegas Pitre, Miguel Quintero Ramírez y Yulianis Claireth Marín Tirado, en calidad de
Representantes Legales, respectivamente, del Consejo Comunitario Ancestral de la Comunidad Negra
“Gustavo Castro” El Tablazo, Consejo Comunitario Ancestral de la Comunidad Los Negros de
Cañaverales y el Consejo Comunitario Ancestral de la Comunidad Negra de Corralejas “Wilmer
Tirado”, tutelaron a la Dirección de Consulta Previa del Ministerio del Interior y a la empresa Best Coal
Company S.A.S., por considerar que dichas entidades vulneraron el derecho fundamental a la consulta
previa.
103
Figura 36. Línea del tiempo de luchas de reconocimiento como actor legítimo en Cañaverales.
104
Comunitario, es decir, yo soy negro es que yo me auto reconozca como tal, si
yo me auto reconozco como afro es porque eso me está dando a mí el derecho
a participar en cualquier actividad que se forme parte en el consejo comunitario
(Quintero, entrevista 2021).
Ese mismo año otros cuatro consejos comunitarios de la zona80 interpusieron otra
acción de tutela para garantizar su derecho a la consulta previa en relación al proyecto
minero de BCC, la cual fue resuelta a su favor por el Tribunal Superior del Distrito
Judicial de Riohacha. Existiendo más de once consejos comunitarios negros
demandando la consulta previa al estar en el área de influencia del proyecto minero.
Paralelo a las acciones de reclamación por escenarios de participación decisorios, la
empresa BCC desarrolló actividades de relacionamiento con autoridades y pobladores
locales a través de los denominados “programas de responsabilidad empresarial”
centrados en capacitaciones, contratación de jóvenes, pasantías, impulso de pequeños
proyectos productivos, socializaciones generales del proyecto, entre otras acciones
enfocadas en buscar interacción con las comunidades en la denominada “área de
influencia”. Estas actividades desarrolladas por BCC han sido consideradas por los
pobladores locales como eventuales y precarias en comparación a las actividades que
en años anteriores había desarrollado MPX, así lo cuenta un liderazgo:
MPX daba computadores, dieron unos televisores pa’ la gente, eso lo hacían
ellos, pero estos no [BCC], a estos solo les interesa entrar… MPX donaba algo
en la escuela, en los colegios, en los hogares comunitarios, no en
infraestructura, pero si en materiales didácticos, daban regalos de aguinaldo
buenos. Estos no [BCC]. Estos dan de mil pesos y no sirven” (Quintero,
entrevista 2021).
80
Los Consejos Comunitarios Ancestrales de las Comunidades Negras “La Diáspora” del corregimiento
El Tablazo; Consejo Comunitario “Rafael Zúñiga” de la Comunidad Negra de Los Pozos, Consejo
Comunitario Ancestral de Comunidades Negras de Boca del Monte, Los Tunales, Pondorito, El Playón
“Camino al Desarrollo” y Consejo Comunitario de “TIAMA” de la Comunidad Negra de Corraleja. En
el año 2021, el Ministerio del Interior declara procedente incluir en el proceso consultivo al Consejo
Comunitario Luis Enrique Martínez de Sitio Nuevo.
105
Figura 37. Fotos de entrega de regalos de BCC a las comunidades.
La valoración que se hace a estas iniciativas impulsadas por la empresa ratificaron que
no existían escenarios de participación decisoria o eficaz sobre el proyecto minero, sino
que las políticas de responsabilidad social corporativa81 eran usadas para legitimar la
presencia de la empresa en el territorio y como estrategia para generar un entorno
propicio para dar continuidad a las acciones de exploración82, obtener la “licencia
social” y dar vía libre a la explotación, pero además, para contribuir a posicionar otras
81
Estas actividades desarrolladas por la empresa minera de manera previa a la etapa de explotación ya
habían sido advertidas por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales -ANLA- que no tienen nada
que ver con el “cumplimiento y desarrollo de los planes de gestión social del Plan de Manejo Ambiental
del proyecto minero” (ANLA, Resolución 2017), sino que hacen parte de sus políticas de responsabilidad
social corporativa.
82
La fase exploratoria se puede entender en dos grandes procedimientos paralelos: i) la etapa de
levantamiento de información, intervención y delimitación del lugar a partir de estudios técnicos y obras
para determinar las reservas del mineral, ubicación, características, métodos de explotación y; ii) la
definición de actores y área de influencia, posibles impactos socioambientales y la planeación de
medidas de prevención y mitigación que son exigidos para obtener la licencia de explotación. Estas
actividades se plasman en dos documentos técnicos denominados Plan de Trabajo y Obra -PTO- y el
Estudio de Impacto Ambiental -EIA que son analizados por autoridades ambientales para avalar la
implementación de los proyectos extractivos.
106
visiones en el que la gran minería es sinónimo de “cambio, inversión, progreso y
desarrollo”. Tanto así que, el acceso a la información del proyecto ha sido un constante
limitante para generar un diálogo transparente y decisorio.
De manera simultánea a las acciones jurídicas, peticiones de información y denuncias,
la comunidad de Cañaverales impulsó actividades de protección, limpieza y cuidado
del manantial, realización de murales educativos sobre la importancia de cuidar la
naturaleza, foros sobre el proyecto minero, asambleas comunitarias, entre otros
ejercicios de apropiación territorial en el que de manera directa e indirecta se debate
sobre las implicaciones que traería el proyecto minero.
Vale resaltar la conformación comunitaria de los Guardianes del manantial de
Cañaverales que han asumido la protección y vigilancia del “pulmón del mundo”, área
como es conocida la reserva forestal protectora en la que se encuentra el manantial,
flora y la fauna de un bosque seco tropical único en la zona. Debido a la afluencia
masiva y descontrolada de turistas, la comunidad en cabeza de los Guardianes se ha
visto en la obligación de restringir la visita de externos por la contaminación y
degradación que han generado. Además, han adelantado acciones pedagógicas y
comunicativas de la importancia del cuidado de esta área protegida para la región83.
83
Audiovisual sobre los guardianes del manantial de Cañaverales. Véase en:
https://www.youtube.com/watch?v=eaXDewyqHs4&t=159s
107
Figura 38. Mural realizado por estudiantes en 2018 en defensa del manantial de Cañaverales.
Los resultados fueron contundentes: de los 461 encuestados mayores de 17 años, 414
personas decidieron que no quieren minería (el 89.8%), 25 respondieron que “no
saben/no responden” y 22 que “si quieren minería” (Archivo del Consejo Comunitario,
encuesta 2021). Ante la pregunta si conoce del proyecto minero, el 95.6% desconoce
del funcionamiento del proyecto minero.
108
comunidades afroguajiras que movilizan su identidad para hacer frente a la expansión
de proyectos extractivos en sus territorios como veremos a continuación.
109
define la existencia y el grado de identidad de una comunidad étnica, sino que estos
mismos son los que deben cargar con la reivindicación e invención del sujeto colectivo
con derechos. Además, les corresponde demostrar su legitimidad y su relación
histórica, social, cultural, económica y espiritual con el espacio, así como asumir la
carga de la prueba de los posibles impactos, en otras palabras, deben producirse
jurídicamente y dar cuenta del riesgo del territorio étnico.
En el año 2012, ante la pretensión de la multinacional Cerrejón de desviar el río
Ranchería y dar vía libre a la operación de MPX que afectaría el manantial de
Cañaverales, las autoridades y líderes del pueblo wayuu y de los pueblos
afrodescendientes en defensa de su territorio ancestral realizaron una declaración y
mandato conjunto exigiendo su autonomía, consentimiento y participación decisoria
sobre los megaproyectos que se pretendían en el departamento de La Guajira, al
respecto las comunidades negras decían:
Hemos habitado este territorio desde la esclavización y las grandes haciendas.
Construimos nuestros asentamientos en sitios determinados de la Guajira
compartiendo el gran territorio con el pueblo y la nación Wayuu y nos ubicamos
en asentamientos como Tabaco, Roche, Patilla, Chancleta, Manantial,
Tamaquito, Saraita, El Descanso, las Casitas y Oreganal; allí construimos
nuestra vida y tuvimos nuestro ganado, nuestros cultivos y nuestro bienestar.
Hoy estas comunidades fueron destruidas, fuimos obligados a vender y solo
algunas familias fueron reubicados en campamentos, en viviendas sin tierra
para cultivar sin espacio para tener y criar nuestro ganado… Nosotros estamos
en condiciones de desventaja aun mayor que los hermanos indígenas, por
cuanto a nosotros ni siquiera nos reconocen como comunidad negra; no nos
escuchan y menos nos reconocen nuestros derechos y libertades. (Declaración
Wayuu y Afro, 2012)
En esta declaración que fue realizada hace más de diez años, el pueblo wayuu y las
comunidades negras de La Guajira han cuestionado el alcance de la consulta previa y
han enfatizado cómo este instrumento se ha usado de “mala fe” para favorecer a las
empresas y legitimar su operación, desconociendo la autonomía y el control sobre las
tierras y territorios ancestrales.
110
últimas deben jugar con las reglas y procedimientos de las primeras. Estas se sustentan
en el principio de que no tienen el poder de vetar los proyectos al sobreponerse el
“interés general”, el “bien común” o la razón de Estado (Arboleda, 2015, p. 178).
En el caso del consejo comunitario Los Negros de Cañaverales, los liderazgos han
denominado la consulta previa como un “machete de doble filo”, pues reconocen que
es un procedimiento en el que pueden ser utilizados para legitimar el proyecto minero
de BCC, pero a su vez, lo reconocen como parte de una estrategia más amplia para
frenar la mina con la ventaja de que esta les permite acceder de manera completa a la
información, así como activarse organizativamente y aunar mayor participación
comunitaria para disputarse lo que será su territorio en un futuro
Además, entienden que, a diferencia de los casos de consulta previa desarrollados por
Cerrejón Limited en el que las afectaciones y los daños estaban consumados y el
enclave minero había tratado de indemnizar o pagar económicamente, en Cañaverales
existe una posición de que su territorio no es negociable. Por ello, consideran que el
centro del debate es demostrar en la consulta la no viabilidad socioambiental del
proyecto minero y no una mera de lógica de equivalencias económicas y
cuantificaciones de los posibles daños (Li, 2017, p. 50). Por ejemplo, la percepción de
los cañaveraleros del manantial como un espacio sagrado, intocable, irreparable,
innegociable no tiene cabida dentro de la consulta previa.
Por su parte, la empresa BCC concibe la consulta previa con los consejos comunitarios
como un mero procedimiento de socialización cuyo diseño, ejecución y viabilidad no
está sometido a debate con las comunidades, ni siquiera con los actores
gubernamentales locales. A lo sumo está dispuesto a negociar las medidas de
compensación y mitigación que le obliga el EIA para obtener la licencia sobre
parámetros prestablecidos. En palabras de un líder cañaveralero:
111
ellos nos miran a nosotros como cualquier cosa, como cualquier cosa que no
vale nada, es que ni siquiera se han dado a la tarea de socializar el proyecto,
ellos están haciendo un estudio de impacto ambiental del cual la población tiene
que ser parte o ¿me equivoco? Y ellos no lo están haciendo así, ellos están
armando un estudio de impacto ambiental de escritorio, y no es el deber ser
(Martínez, entrevista 2021).
Desde finales del año 2020 a inicios del año 2022 se han adelantado procesos de
consulta previa con ochos consejos comunitarios del área de influencia de la mina a
cielo abierto, exceptuando el consejo comunitario de Cañaverales que debido a las
implicaciones del COVID-19, la negación reiterada al acceso previo y completo de la
información del proyecto minero por parte de BCC y la falta de garantías para la
participación no han logrado avanzar en los escenarios de consulta previa.
112
La empresa BCC desconoce los saberes propios de las comunidades y el conocimiento
técnico de los asesores comunitarios. A la empresa no le interesa llegar a acuerdos con
los Consejos Comunitarios y niega reiteradamente impactos sociales, ambientales y
económicos. Además de usar un lenguaje extremadamente técnico que no aclara, sino
que confunde y genera tensión en la comunidad, entre otras acciones que refuerzan las
asimetrías de poder que avalan paulatina y silenciosamente los conocimientos de la
empresa para protocolizar acuerdos:
113
a los consejos comunitarios, quienes de manera conjunta requirieron aplazamiento
solicitando recibir capacitación sobre el proceso de consulta previa, poder realizar
espacio autónomo, así como no iniciar ninguna discusión sin antes obtener de manera
previa la información técnica del proyecto minero. Ante esto la respuesta de la DANCP
y la empresa BCC fue condicionar la entrega de la información del proyecto “mina de
Cañaverales” al inicio de la consulta previa, lo que obligaba a las comunidades a
sentarse a debatir sobre algo que desconocían y correr el riesgo de que no les
compartieran toda la información.
esto es una orden judicial y hay que cumplirla. Si no se cumple los informes
que pase la empresa al Ministerio al Tribunal, el Tribunal puede ordenar, ojo,
puede ordenar un test de proporcionalidad y razonabilidad… Yo no tenía por
qué inventarle una película de terror a la comunidad, no compadre, yo no estoy
inventando película de terror eso es una gran realidad y el Estado no lo ha hecho
84
BCC. Respuesta a la solicitud de información acerca del proyecto de explotación minera BEST COAL
COMPANY -BCC- en el sur de La Guajira. BCC2021-0070. Medellín, 19 de marzo de 2021.
85
Ministerio del Interior. Respuesta. 21 de mayo de 2021. OFI2021-13915-DCP-2500.
114
una sola vez, lo ha hecho cientos de veces el test de proporcionalidad y
razonabilidad (Vanegas, entrevista 2021).
115
Fuente: Juan Federico Giraldo. Noviembre, 2021.
Uno de los objetivos de la sesión para la comunidad era poder recibir la información
del proyecto minero, la cual fue entregada parcialmente y de manera digital en un disco
duro. No haber recibido en formato impreso los estudios de la empresa, produjo una
desazón y una tensión que obligó a la comunidad a suspender la reunión por unos
minutos. Decidieron continuar, pero le exigieron a la empresa compartir toda la
información, incluyendo la faltante, en formato físico para facilitar que la comunidad
pudiera acceder y revisar el proyecto con detalle.
116
Esta situación también la vivieron los otros consejos comunitarios afro, en cuanto que
la información compartida terminaba siendo incompleta, restringida el acceso e
inexistente en el caso de las minas de San Juan y Papayal. Así lo expresó el presidente
del Consejo Comunitario “Gustavo Castro” de El Tablazo:
Esta situación se desgarró al final de la tarde, cuando el funcionario del Ministerio trató
de acelerar la agenda y sincronizar los tiempos a las necesidades de empresa con lo que
se daba por finalizada la “socialización” del proyecto y se podría avanzar al siguiente
paso denominado ruta metodológica. Estando en medio de una discusión sobre los
detalles del proyecto y una tensión que se estaba acrecentando entre los actores, en el
que era cada vez menor el entendimiento, el funcionario del Ministerio en un acto de
desesperación por balancear y dar control a la situación le arrebató el micrófono al
presidente del consejo comunitario de Cañaverales, generando protesta por la
comunidad y, acto seguido, expresó que estaba parcializado hacia la empresa:
117
¡Estoy parcializado con BCC!... Que aparezca en acta. (Transcripción propia
del audio de la sesión, 2021).
86
Comunicado empresa BCC. Medellín 24 de noviembre de 2021.
118
socioambientales. Sobre la base de estos prejuicios, la acción pública estatal
conduce a reforzar la exclusión y las desigualdades. (ICANH, 2022, p. 22).
119
minera de Cerrejón Limited, incluso han advertido la existencia de impactos en el
territorio desde la etapa exploratoria.
Figura 41. Línea del tiempo de exigibilidad derecho a la consulta previa.
120
121
4.3. Impactos, espejos e incertidumbres
122
alrededor, a nuestro pueblo y eso no se llama desarrollo, eso se llama invasión
a la tranquilidad de nosotros la comunidad. (Martínez, entrevista 2021).
Fuente: taller sobre documento de Estudio de Impacto Ambiental de la mina de BCC. Cañaverales, 2022.
123
que la mina a cielo abierto sería a escasos 750 metros, en vez de más de dos kilómetros
como les habían socializado inicialmente, en palabras de Hugues Martínez, “la minería
aquí no es aconsejable. Nos van a contaminar todo el pueblo porque está muy cerquita
y nos afectarían con el polvillo y con el ruido”.
De que la gente hoy en día este pretendiendo de que llegue la minería porque
es la oportunidad que tienen de trabajar. Es más, el personal que forma parte de
la alcaldía ha manifestado hasta por la radio y escrito por la prensa que esto
sería un “gana gana”, que sería la oportunidad de surgir del desarrollo. ¿A
´onde? nosotros sabemos que el desarrollo es nadie, porque ya sabemos que con
los amigos de allá del Cerrejón las comunidades alrededor lo que han sufrido
es desgastes, soledad, tristeza, hambre e incluso hasta la muerte de muchos lo
que habitaban en esas zonas. Porque hoy en día están desplazados y hoy en día
están pasando necesidad en otra parte (Quintero, entrevista 2021).
Para nadie es un secreto que esas reservas de agua y las minas -llámense de
carbón o cualquier tipo- no son compatibles. Los manantiales son reservas
frágiles porque no es igual que un río, entonces eso nunca, ni ha sido, ni va a
ser compatible con la minería. ¿Por qué? Me explico yo hablando un poco más
técnico, las aguas subterráneas son las que viajan a través de la tierra y afloran
124
en ese sitio, salen a la superficie. Entonces si esas aguas se van a perforar, se
les va a introducir químicos ¿dónde aflore que va a salir? agua contaminada. Es
cierto, ese manantial termina secándose, se están metiendo con un depósito que
es sagrado, que la mano humana no lo debe tocar, porque es algo natural que
no se puede tocar (Martínez, entrevista 2021).
Figura 43. Modelo conceptual de intervención del sistema hidrológico en el área del proyecto minero a
cielo abierto.
125
direccionamiento de sus flujos y corrientes son esencial para determinar los niveles de
impacto socioambiental. Por ejemplo, la comunidad de El Tablazo insiste en que los
vientos corren de norte a sur o de oriente a occidente dependiendo de la época, mientras
la empresa insiste lo contrario. El dictamen al que lleguen se traduce en el grado de
impacto que generaría la contaminación por las micropartículas de carbonilla que se
transportan en el aire, entonces no es un debate menor como lo explica Aldemar, el
presidente del Consejo Comunitario de El Tablazo:
¿De los vientos? compadre eso es grave que ellos traten de cambiarnos la
dirección del viento. Según ellos y que científicamente, y porque traen empresas
de catálogo, empresas que tienen un sello propio, que tienen una fama. A
nosotros no nos interesa esa vaina, pueden traer al que sea, pero los vientos
corren aquí como siempre han corrido y como nosotros lo hemos visto todo el
tiempo. Lo que pasa es que la cuestión con los vientos repercute mucho en la
contaminación ambiental, en la calidad y modificación de esa calidad del aire
cuando entremos al asunto del meollo que es la extracción del mineral.
(Vanegas, entrevista 2021)
Siguiendo a Fabiana Li, los riesgos potenciales de un proyecto se hacen visibles por las
empresas al poder ser manejados técnicamente, muchos otros tenderán a ser ocultados
o no mencionados; Las comunidades podrán posicionar y destapar algunos temas
126
comprometedores a través de sus conocimientos locales o expertos, pero su
participación en instrumentos como los EIA en el marco de la consulta previa terminan
legitimando esos riesgos invisibilizados o no identificados (2017, p. 288).
Otra de las tensiones permanentes tiene que ver con la forma en que se entiende la tierra
que, a pesar de ser un elemento fundamental para la producción de alimentos, su
transformación para el proyecto minero implica desechar gran cantidad de ella,
mientras para las comunidades campesinas es un bien escaso que genera vida:
Fuente: taller sobre Estudio de Impacto Ambiental de la mina de BCC. Cañaverales, 2022.
87
Este taller se realizó en el año 2022 contando con la facilitación de personas de las organizaciones
AIDA, CENSAT, CINEP y CAJAR. Agradezco a Paula Portela de Censat por la sistematización de las
intervenciones relacionadas a los impactos.
127
composición de
plantas y animales
Agricultura y Los daños al suelo y al agua traen un deterioro a la
ganadería vocación agrícola del pueblo.
- Disminución a los ingresos económicos por pérdida
de la principal fuente de subsistencia.
- Afectación a la soberanía alimentaria: ya no
seremos productores sino consumidores.
- Encarecimiento de la vida y deterioro a la auto
subsistencia y las tradiciones gastronómicas.
- Daños a la salud nutricional.
- Disminución de empleos. Particularmente se verán
afectados mayores y mujeres (porque la mina no
emplea casi a esta población).
128
Acuíferos afectados: cequión, cequioncito, manantial,
río Cañaverales, pozo Sabaneta, pozo Cañaboba
(otros).
Aire El aire estará contaminado por el polvillo del carbón,
afectando la salud de las personas que habitan
Cañaverales.
Alergias y daños pulmonares.
Suelo Pérdida de nutrientes y, por tanto, pérdida de vocación
agrícola, que es el sostenimiento económico de las
familias.
En las profundidades y las rocas no germinan las
semillas.
Agua Alteración en la calidad del agua por la filtración del
agua de las lagunas de oxidación.
Hidrogeología Afectarán arterias subterráneas de los acuíferos.
Geología Deterioro de las construcciones (casas) por las
vibraciones causadas por las explosiones.
Figura 44. Foto taller con jóvenes y liderazgos sobre impacto ambiental.
129
Fuente: Juan Federico Giraldo. 2022.
Una de los impactos más evidentes es la especulación del valor del suelo por su cambio
de vocación al pasar de ser habitacional y/o agropecuario a ser proyectado como un
espacio de interés de la empresa para la ejecución de sus actividades extractivas. A
continuación, se describen algunos de esos impactos que suelen ser negados o
invisibilizados en etapas previas a la explotación de carbón.
Nuevos valores sobre la tierra a partir de la proyección minera
88
677 hectáreas pueden corresponder aproximadamente a 1000 canchas de fútbol profesional. Otra de
las fincas adquiridas en la zona del PIT minero fueron Villa Tere y Villa Tere II.
89
En el año 2019 la empresa BCC adeudaba mil ochocientos sesenta millones de pesos a los vendedores
de los predios, lo que los llevó a un laudo arbitral que tuvo sentencia a favor de los compradores en 2019.
130
La hectárea de tierra que valía 4 o 5 millones, llegaron ellos la empresa minera
y, hoy en día, una hectárea de tierra vale 20, 25 y 30 millones de pesos. La
compra de un solar en Cañaverales, o sea un lote para construir una vivienda
costaba 500, 300 mil pesos, hoy en día vale 6 o 7 millones y hasta más.
Entonces ellos la empresa minera impactaron esa situación donde una persona
pobre hoy no puede acceder a un lote para construir una vivienda porque no
tiene los medios. La gente que tiene sus tierras, dice: que ni si se la ponen a 50
millones les venden a ellos, porque ellos tienen dos fincas que compraron a esos
precios y eso causó ese impacto de inflación de los precios. (Quintero,
entrevista 2021)
Ahí venía gente que decía que eran de la empresa, pero no eran de la empresa,
eran personas que tenían intermediarios para venderle ellos, a la empresa…
cuando hubo las cosas de la mina, enseguida la gente cree que eso es una
bonanza y comenzaron a comprar predios para hacer hoteles, para venderle a la
mina y el señor vino compró esta casa y compró otras por allá, y como eso se
cayó, el man no ha vuelto más. Así que el tipo vendrá a reclamar sus derechos
aquí. (Cujia, entrevista 2021).
Fueron varios los terrenos de la zona rural y del centro poblado que fueron comprados
por personas extrañas a la comunidad. También han regresado antiguos pobladores o
personas reclamando derechos sobre predios o lotes abandonados que son usados para
otras actividades comunitarias como la casa de la Junta de Acción Comunal. Esto
incrementó el valor del suelo rural y de las casas dentro del centro poblado, limitando
el acceso a vivienda para nuevas familias cañaveraleras:
Lo que hicieron fue perjudicar incluso a las parejas nuevas, porque aquí una
pareja nueva, tú sabes que aquí en La Guajira la cuestión socioeconómica, aquí
no hay fuente de empleo, una pareja nueva donde va conseguir el solar más
barato si valen 6, 7, 8, 10 millones de pesos, antes un solar no costaba nada aquí,
no te estoy hablando ni de 30, ni de 40 años, hace poquitos años un solar lo
podías conseguir aquí en 200, 300 mil pesos. (Gámez, entrevista 2021)
El incremento del costo de la tierra impactó el valor del arriendo de las parcelas que
suelen ser alquilados por los campesinos sin tierra. Esto generó en su momento la
131
reducción del área para la producción campesina, así como un desabastecimiento de la
producción local y reducción de ingresos. Asimismo, los campesinos indican que el
valor la tierra empezó a ser determinado solo por su extensión y ubicación, sin tener en
cuenta la calidad de suelos, cercanía a regadíos o infraestructura existente.
Cuando vino los rumores de que la mina iba a comprar tierra eso se incrementó
el valor de la tierra, pero los que venían negociando la tierra no querían pagar
lo que la gente decía, porque a ellos les interesaba lo que estaba abajo[subsuelo],
no lo que estaba arriba. Si usted tenía unas mejoras arriba de la tierra, por
ejemplo, la casa, arboles, sesiones de fruta, eso a ellos no les importaba, eso no
tenía valor para ellos… “con lo que este arriba puede hacer lo que se les dé la
gana”. Así le dijeron una vez a un señor de por aquí… la minera compró a
veinticinco millones de pesos tierras áridas. (Cujia, entrevista 2021)
Esta situación produjo para los cañaveraleros impactos socioeconómicos sobre sus
formas de vida campesina y proyectos de vida comunitaria. La especulación sobre el
valor del suelo tuvo efectos en las actividades agropecuarias, las cuales se suspendieron
porque las tierras se dejaron de trabajar para ponerlas a la venta, en palabras de los
cañaveraleros, la tierra se “enmontó”, se hizo monte, o sea, fue dejada de ser
trabajada/transformada:
hay personas que dejaron de sembrar en sus fincas porque estaban a punto de
vender y se enmontaron… toda la gente dejó de sembrar y de asistirla, por
ejemplo, la que era de ganado dejó de asistirla, se enmontó, está enmontá, ahora
las están trabajando otra vez. (Cujia, entrevista 2021)
Una acusación que realizan diversos pobladores de Cañaverales es que los procesos de
titulación de propiedad de tierras90 adelantados ante las entidades competentes han sido
interrumpidas desde hace varios años al haberse definido su territorio como un área de
interés minero. Al respecto, es importante mencionar que la Ley 1728 de 2014 define
que los terrenos baldíos situados dentro de un radio de dos mil quinientos (2.500)
metros alrededor de las zonas donde se adelanten procesos de explotación de recursos
naturales no renovables, no permiten adelantar procesos de adjudicación de terrenos
baldíos a familias empobrecidas del país con fines sociales y productivos91.
90
La inseguridad jurídica de tenencia de la tierra de los pequeños campesinos en San Juan del Cesar es
una demanda central que ha tenido eco a través de la labor que está realizando la Agencia Nacional de
Tierras con apoyo de la FAO en cumplimiento de los Acuerdos de Paz entre el Gobierno colombiano y
las FARC-EP. En San Juan del Cesar se están impulsando procesos de formalización de la tierra al ser
municipio priorizado por haber sido gravemente afectado por el conflicto armado.
91
Agradezco a Sergio Borda, lector y jurado de esta tesis, por este importante aporte.
132
cuando vinieron por aquí para las cosas de las casas la titulación, después la
anularon porque era zona minera y que tal, entonces vinieron a hacernos los
títulos de tierra. Dijeron que había cabida para hacer los títulos de casas, ya
después dijeron que no porque esto era zona minera. (Toncel, entrevista 2019)
Desde el año 2020 se ha ido repoblando entre los límites de los corregimientos de
Cañaverales y Conejo, en límites del proyecto minero, un caserío conocido como
Sabaneta, el cual hace varios años sufrió hechos de violencia que les obligó a
desplazarse forzadamente y hoy en día están retornando y solicitando ser restituidas a
través de la política de víctimas del conflicto armado (Ley 1448). Ya se han construido
alrededor de 50 casas de bareque en las que habitan algunas personas y familiares que
vivieron en ese poblado, así como también se han constituido como consejo
afrodescendiente. Este centro poblado queda bastante cerca del área minera y podrían
ser nuevamente desplazados, no por el conflicto armado, sino por el desarrollo.
En su momento, CCX/MPX incentivó con becas o préstamos para que las personas de
la comunidad se formaran en aspectos relacionados a la actividad minera con la
promesa de ser empleados al inicio del proyecto minero. Muchas personas de las
comunidades dentro del área de influencia minera cursaron estudios en Infotep, único
instituto de educación superior en el municipio de San Juan del Cesar, el cual tiene una
oferta educativa en torno a la economía minera. Esta “esperanza” en la instalación de
un enclave minero ha desincentivado procesos formativos en asuntos agrícolas, pero
sobre todo a desvalorizado el trabajo y la vida campesina.
muchos han dejado de cultivar la tierra, ahorita es que han vuelto al campo, pero
cuando la empresa llegó nuevamente ofreciéndoles trabajo, proyectos
productivos, la gente creía que esa era la solución, más nunca se llevaron a cabo
esos proyectos productivos. Por eso será que dicen algunos que no les creen,
porque nunca llevaron a cabo los proyectos productivos (Cujia, entrevista
2021).
133
Además, los habitantes de Cañaverales por la incertidumbre existente se han visto
obligados a suspender sus proyectos de vida, por ejemplo, las mejoras de las casas o
finca se han detenido por miedo a que el proyecto minero les obligue a desplazarse o
que no se les reconozca las mejoras o los movimientos telúricos de la actividad minera
les agrieten las casas:
Esa gente nos ha perjudicado Federico, fíjate que aquí no existe la parte de
seguridad jurídica, yo vivo incomodo aquí, tengo dos niñas y tengo otro hijo
con otro matrimonio, entonces no lo puedo tener aquí porque como era un
terreno pequeño yo pensé en utilizar la parte aérea segundo piso y construir
las habitaciones allá arriba (ver Figura 45), ¿Cómo hago con la situación que
hay? ¿Cómo hago yo para invertir aquí? Sabiendo a lo que voy a enfrentar. Mi
deseo es que eso no se dé nunca, pero tú sabes la situación que hay, el que haga
una casa ahorita aquí o invierta aquí eso es una cuestión de alto riesgo (Gámez,
entrevista 2021).
134
cuando MPX abandonó el proyecto que ellos duran un tiempo, que se yo, dos
años y medio, que ya se creía que ya no iban a seguir molestando con ese tema
hubo un espacio de tranquilidad nuevamente, un espacio donde la gente
comienza bueno ya vamos a enfocarnos a buscar con los entes gubernamentales
que puedan hacer algunas inversiones aquí en proyectos agrícolas productivos
para que la gente pueda devengar el sustento como se hacía antes, y la
incertidumbre vuelve con la aparición de BCC (Martínez, entrevista 2021).
en el 2012 que declararon eso como zona protegida, ya ellos empresa minera
habían obtenido una licencia, donde el director Corpoguajira en su momento
había dado su concepto favorable a la minería, donde nunca mencionaban que
había un manantial, nunca mencionaron que había grupos, sectores poblados,
que existía una charca, que en invierno crecía y en verano se secaba (Cujia,
entrevista 2021).
Esta coincidencia genera sospechas en la forma en que se delimitan unas áreas que en
términos de política ambiental se complementan al generar espacios de contaminación
junto a zonas de protección ambiental. En otras palabras, pareciera que la naturaleza se
presentara convenientemente adecuada a los intereses y formas de ordenamiento del
proyecto minero y a las concesiones existentes en la región (ver Figura 46).
135
Figura 46. Mapa de reserva forestal de Cañaverales rodeada de solicitudes y títulos mineros.
No obstante, la ANM (2018) le advirtió a la empresa BCC que una porción de la reserva
natural se superpone al área dónde calcularon reservas de carbón lo cual debían
replantear debido a ser una zona de exclusión minera. Varios líderes coinciden que la
delimitación del área protegida ha sido adecuada a los intereses del proyecto minero:
Si, ahí hubo algo que Corpoguajira como que sutilmente agarró y redujo la zona,
esa zona de reserva protegida, entonces redujo la cantidad de terreno, incluso
hubo una vez que ellos trajeron un mapa, como que lo trajeron equivocadamente
y era más cantidad de tierra… me imagino que pensaron, sutilmente en sociedad
con la empresa porque Corpoguajira, no hay nada que esperar de Corpoguajira,
Corpoguajira ha utilizado la zona del manantial como un cajero automático.
(Gámez, entrevista 2021)
136
manantial. Esto está vinculado a las obligaciones de compensación ambiental de las
empresas mineras92.
ellos no vienen aquí a darse cuenta si la acequia tiene agua, si requiere alguna
limpieza los cauces de las acequias. Ellos no vienen, ellos simplemente
necesitan es la plata. O sea, es una entidad que no le presta ningún beneficio a
las comunidades, quienes deben ser ellos los que estén pendientes de las
cuencas de agua (Cujia, entrevista 2019).
92
Entre las acciones que adelantan las empresas con las corporaciones en los procesos de compensación
ambiental están: compra de predios, capacitación ambiental para la formación de promotores de la
comunidad; restauración, conservación y protección de la cobertura vegetal, interceptores y sistemas de
tratamiento de aguas residuales y elaboración del Plan de Ordenación y Manejo de la Cuenca
Hidrográfica.
93
Revista Semana. El paseo a Río. Artículo de opinión de María Jimena Duzán. 22 julio de 2011. Véase
en: https://www.semana.com/el-paseo-rio/243476-3/ Consultado el 30/05/2021.
137
A manera de conclusión
Esta producción del espacio está atravesada por disputas locales entre diversos actores
sociales que luchan por posicionar intereses, prácticas, vivencias, deseos y visiones de
territorio. En ese sentido, la proyección de la explotación del carbón en Cañaverales
produjo la emergencia de percepciones y expectativas diversas, contradictorias y
cambiantes sobre el futuro del territorio, y aunque la comunidad rechace actualmente
de manera mayoritaria la implementación del proyecto minero, esta decisión pasó por
un proceso de relacionamiento y empoderamiento de los pobladores locales con los
actores empresariales que generaron la radicalización de preguntas y acciones sobre el
sentido de las identidades, los lugares, modos de vida y los bienes comunes y
ambientales del territorio, es decir, hubo reconfiguraciones no sólo sobre el espacio
138
concebido para la actividad minera, sino también reafianzamiento en las prácticas y
vivencias de la comunidad, aun sin extraer carbón.
La reapropiación del territorio por parte de los cañaveraleros ha pasado por resaltar la
vocación agropecuaria e identidad afrocampesina, así como la relación compleja que
han tejidos sus habitantes de manera histórica con sus bienes ambientales como la tierra
y el agua que, ante la proyección minera, se encuentran en riesgo. Así emergen dos
modelos de desarrollo que se enfrentan, por un lado, la minería a gran escala y, por el
otro, la territorialidad campesina que se sustenta en una gobernanza plural,
consuetudinaria y comunitaria del agua.
Los liderazgos han logrado posicionar los impactos ocasionados por la actividad
extractiva sin sacar aún un gramo de carbón. La proyección minera generó una serie de
transformaciones en la cotidianeidad de los pobladores de Cañaverales, siendo uno de
los más evidentes la especulación del valor del suelo por su cambio de vocación; al
pasar de ser habitacional y/o agropecuario a ser proyectado como un espacio de interés
de la empresa. Además, los habitantes de Cañaverales por la incertidumbre existente
se han visto obligados a suspender sus proyectos de vida, por ejemplo, las mejoras de
las casas o finca se han detenido por miedo a que el proyecto minero les obligue a
desplazarse o que no se les reconozca las inversiones realizadas al conocer que la mina
será a escasos 750 metros del centro poblado.
139
La disputa en la definición de Cañaverales como una zona con potencial agropecuaria
o un enclave minero apenas está empezando y la consulta previa no será el único
escenario. La producción social de este espacio va a seguir siendo influenciado por las
geografías del carbón y las políticas de Estado vinculadas al extractivismo, pero sobre
todo esta producción socioespacial se definirá por correlaciones de fuerza entre los
actores empresariales que prometen el desarrollo y la agencia comunitaria de quienes
padecen y han vivido históricamente en el territorio.
140
Figura 47. Foto de articulación entre pueblos de La Guajira y la Sierra Nevada de Santa Marta en defensa
del manantial de Cañaverales.
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Entrevistas
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