0% encontró este documento útil (0 votos)
30 vistas7 páginas

Control Lectura

DOCUMENTO PARA ESTUDIAR DERECHO COMERCIAL

Cargado por

jc.hitsproducer
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
30 vistas7 páginas

Control Lectura

DOCUMENTO PARA ESTUDIAR DERECHO COMERCIAL

Cargado por

jc.hitsproducer
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Control Lectura

Facultad de Derecho

Docente: Dra. Juliana Gonzalez

Asignatura: Comercial General y Sociedades

Estudiante: Cristian Camilo La Rota Romero

Sexto Semestre

Año: 2024-1
Título de la lectura: Carácter mercantil de las operaciones
bancarias

Autor: Alfredo Sánchez Belalcázar

Breve Resumen: Las operaciones bancarias no están exclusivamente


vinculadas a las entidades bancarias, ya que otras instituciones
también las ejecutan. En este análisis, ampliamos la definición de
operación bancaria para abarcar aquellas llevadas a cabo
principalmente por entidades distintas a los bancos. El texto expone
la transformación del derecho comercial, pasando de centrarse en los
actos de los comerciantes a considerar los actos de comercio
objetivamente. Se señala la particularidad de las operaciones
bancarias, sujetas a autorización estatal. Se revisa la historia,
enfocándose en la actividad mercantil de los bancos desde la Edad
Media. La legislación colombiana clasifica ciertas operaciones, como
el giro de letras de cambio y operaciones bancarias, como
"absolutamente comerciales", independientemente de la intención de
las partes involucradas.

Noción Constitucional: Las operaciones bancarias, según la


Constitución de 1991, son gestionadas a través del sector financiero y
están sujetas a regulación. El Congreso tiene la responsabilidad de
establecer normas y objetivos generales, mientras que al presidente
le compete supervisar y controlar la actividad financiera. La
Constitución designa las actividades financieras, bursátiles y
aseguradoras como de interés público, necesitando autorización
estatal. La Corte Constitucional ha variado su perspectiva sobre si la
actividad bancaria es un servicio público, dependiendo del tipo de
operaciones. Es esencial considerar la influencia de normas de
derecho público en el estudio de operaciones bancarias, dando lugar
a lo que se denomina "publicificación" del derecho financiero.

Características: Las operaciones bancarias se destacan por dos


características fundamentales. En primer lugar, son realizadas por
comerciantes que han obtenido autorización estatal, un requisito
crucial para evitar la comisión de delitos como la captación ilegal de
recursos del público. Además, se exige un alto nivel de
profesionalismo debido a la naturaleza delicada de estas operaciones
y la responsabilidad asociada. En segundo lugar, estas operaciones
persiguen obtener beneficios económicos, manteniendo un equilibrio
entre la búsqueda de utilidades y el interés general, conforme a las
exigencias constitucionales. Incluso en el caso de cooperativas
financieras, que no son consideradas comerciantes, buscan obtener
beneficios en sus operaciones, aunque las utilidades se distribuyan
según los principios solidarios de la economía. La gran parte de las
operaciones bancarias se distinguen por ser actos de intermediación,
donde los establecimientos de crédito desempeñan el papel de
intermediarios entre aquellos con excedentes de recursos y aquellos
con déficits. Estas operaciones, que se realizan de manera
organizada, se clasifican como actos de comercio en masa al
repetirse bajo un mismo esquema económico y jurídico. Se emplean
diversos canales, como sucursales o tecnología (home banking), para
brindar servicios financieros, y suelen implicar obligaciones
dinerarias. En el ámbito de bolsa y operaciones financieras, se llevan
a cabo en mercados legalmente organizados, como el mercado de
valores, con reglas técnicas y la participación de comerciantes
especializados, como los comisionistas de bolsa. Todas estas
características tienen consecuencias prácticas en el ámbito jurídico,
que se explorarán a continuación

Operaciones bancarias, de bolsa y martillo: Algunas instituciones


financieras realizan operaciones bancarias, pero no se consideran
establecimientos de crédito debido a que tienen prohibido realizar
préstamos, una actividad crucial para esos establecimientos. La
clasificación detallada del sistema financiero se encuentra en el
Estatuto Orgánico del Sistema Financiero. Las operaciones bancarias
se definen como actos propios de la profesión del comercio, creados y
definidos por la ley, asociados a la frecuencia con que los
comerciantes calificados las llevan a cabo. Estas operaciones se
vinculan con la realización de operaciones de crédito y la noción de
intermediación. Se pueden clasificar en operaciones activas, pasivas y
neutrales según su impacto en los registros contables del banco.

Operaciones pasivas: A través de las operaciones pasivas, los


establecimientos de crédito recaudan fondos del público para luego
realizar operaciones activas, desempeñando así su papel como
intermediarios financieros. El foco principal de estas operaciones está
en el concepto de depósito bancario, distinto de los depósitos civil y
mercantil. En este tipo de depósito, se reciben principalmente bienes
fungibles, especialmente dinero, generando una obligación por parte
del banco de devolver la misma cantidad y tipo de bien. Se llevan a
cabo diversas operaciones bajo este concepto, como depósitos en
cuenta corriente bancaria y en la sección de ahorros, que pueden ser
a la vista o a plazo. La diferencia radica en la presencia de chequera o
tarjeta débito, con beneficios como la exención de ciertos montos.
Estas operaciones, especialmente las de cuenta de ahorros, han sido
utilizadas como un medio de "bancarización" o inclusión financiera
para llegar a segmentos menos favorecidos.

Operaciones activas: Los establecimientos de crédito ejecutan


operaciones pasivas con la finalidad de emplear los fondos obtenidos
del público para realizar operaciones activas, desempeñando su papel
como intermediarios financieros. La autonomía de la voluntad rige las
operaciones activas, permitiendo la creación de múltiples contratos
por parte de las instituciones financieras, siempre sujeto a normativas
de protección al consumidor y al orden público establecidas en el
Estatuto Orgánico del Sistema Financiero y la Ley 1328 de 2009. Los
contratos de mutuo y apertura de crédito son ampliamente utilizados
para llevar a cabo diversas operaciones activas. A continuación, se
mencionarán algunas de las operaciones más comunes de crédito,
utilizando criterios contables establecidos por la Superintendencia
Financiera de Colombia en su Circular Básica Contable y Financiera.

Operaciones neutras: Hemos resaltado de manera constante que la


función principal de los establecimientos de crédito es realizar la
intermediación financiera, que consiste en manejar los excedentes de
recursos monetarios de unos individuos y satisfacer las necesidades
de otros. También se mencionó que hay operaciones en las que la
función de intermediación prevalece, actuando como agentes o
mandatarios. La intermediación financiera se diferencia de las
operaciones neutras, ya que implica facilitar la gestión de recursos
para su entrega en forma de créditos y realizar diversas actividades
distributivas como pagos, giros, remesas, mandatos, etc.

Operaciones de bolsa: La noción de operaciones de bolsa es más


amplia y genérica que la noción bursátil del mercado de valores, ya
que abarca diversas bolsas más allá del mercado de valores. Se
refiere a instituciones económicas donde se realizan transacciones de
compra y venta de valores y otras operaciones similares, según el
Diccionario de la Lengua Española. Todas las operaciones de bolsa
requieren la existencia de un mercado legalmente organizado, ya sea
para valores u otros productos, con normativas específicas. Entre las
principales bolsas se encuentra la Bolsa de Valores de Colombia, que
administra sistemas para la renta variable, renta fija y derivados, y la
Bolsa Mercantil de Colombia, especializada en la compra y venta de
bienes, productos agropecuarios e industriales, así como otros
commodities, sin la necesidad de presencia física de dichos
productos.
Operaciones de martillo: Según José Ignacio Narváez, los martillos son
negocios especializados en la venta de bienes a través de subastas
públicas, sujetos a reglamentos que deben ser autorizados por la
autoridad correspondiente. Algunas actividades de martillos incluyen
subastas realizadas por la Bolsa de Valores de Colombia, un martillo
operado por el Banco Popular, el cobro administrativo de bono de
prenda, subastas de almacenes generales de depósito sobre
mercancías abandonadas, y la introducción de un nuevo martillo
electrónico conforme a la ley de garantías mobiliarias para la venta
de bienes dados en garantía.

Glorario:

1.Intermediación Financiera: Función principal de los bancos, que consiste en


captar recursos del público y canalizarlos hacia actividades productivas
mediante préstamos u otras inversiones.

2.Regulación Bancaria: Conjunto de normativas y leyes que supervisan y


controlan las actividades bancarias, garantizando la estabilidad y transparencia
del sistema financiero.

3.Depósitos Bancarios: Colocación de dinero por parte de clientes en cuentas


bancarias, como cuentas corrientes o de ahorro, generando intereses o
permitiendo su disponibilidad para transacciones.

4.Créditos Bancarios: Préstamos otorgados por bancos a clientes, con la


obligación de devolver el capital más intereses en un período acordado.

5.Mercado de Valores: Entorno donde se compran y venden valores


financieros, como acciones y bonos, facilitando la inversión y la obtención de
capital para empresas.

Consecuencias Jurídicas:
El carácter profesional de las instituciones financieras conlleva tres
implicaciones clave: una mayor responsabilidad hacia los clientes, la
necesidad de establecer códigos de conducta legales y la prohibición
de delegar dicha profesionalidad. En cuanto a la responsabilidad, se
destaca una posición jurisprudencial que refuerza la idea de una
responsabilidad más estricta por parte de los bancos en las relaciones
contractuales con sus clientes. Aunque no se considera objetiva o
absoluta, permite la defensa ante actos negligentes por parte del
cliente financiero.

El concepto de responsabilidad en las operaciones bancarias ha


evolucionado, destacando una mayor responsabilidad atribuida a los
bancos. Factores como la asignación constitucional de actividades de
interés público, las contrataciones masivas y la prevalencia del
esquema de contratación por adhesión contribuyen a esta percepción
de responsabilidad más estricta. Dado su carácter profesional y la
autorización estatal previa, las instituciones financieras deben
adherirse a códigos de conducta legales y autoimpuestos. La
prohibición de delegar su profesionalidad en terceros no autorizados
se aplica a las actividades esenciales de estas instituciones. Además,
la captación de recursos del público sin autorización estatal puede
llevar a la comisión de delitos penales, lo que ha llevado a medidas
regulatorias para combatir esquemas ilegales. La agilidad y seguridad
en las operaciones masivas han llevado al derecho del consumo a
establecer derechos y obligaciones para los consumidores financieros
y las instituciones financieras.

Ideas Principales

 Naturaleza Mercantil: El autor enfatiza que las operaciones bancarias


deben ser consideradas de naturaleza mercantil debido a su carácter
comercial y la participación de comerciantes calificados en su ejecución.
 Autorización Estatal: Sánchez Belalcázar resalta la importancia de la
autorización estatal para llevar a cabo operaciones bancarias. La
intervención del Estado a través de esta autorización subraya el carácter
regulado y supervisado de estas actividades.
 Responsabilidad Profesional: Se destaca la responsabilidad profesional
de los bancos, quienes, al ser comerciantes calificados, deben cumplir
con altos estándares de profesionalismo, especialmente en la gestión de
recursos del público.
 Operaciones Activas y Pasivas: El autor clasifica las operaciones
bancarias en activas y pasivas, detallando que las primeras generan
derechos de cobro, como los préstamos, mientras que las segundas
implican la captación de recursos del público, como los depósitos.
 Prohibición de Delegación: Sánchez Belalcázar señala la prohibición de
delegar la actividad profesional bancaria a terceros no autorizados,
reforzando la idea de que estas operaciones deben ser llevadas a cabo
por entidades debidamente habilitadas.
Comentario Personal: En la lectura destaca la clasificación de las
operaciones bancarias en activas y pasivas, proporcionando una
comprensión clara de las actividades financieras. La prohibición de
delegar la actividad profesional bancaria refleja la importancia de
la autorización y la responsabilidad directa de las entidades
financieras. En general, la lectura enfatiza la naturaleza mercantil
de estas operaciones y subraya la necesidad de regulación y
profesionalismo en el sector.

Conceptos para aclarar:


 Operaciones Activas y Pasivas: Destaca la distinción entre
operaciones que generan derechos de cobro, como los préstamos
(activas), y aquellas que implican la captación de recursos del
público, como los depósitos (pasivas).
 Prohibición de Delegación: Se enfatiza la prohibición de delegar la
actividad bancaria a terceros no autorizados, resaltando la
responsabilidad directa de las entidades financieras en llevar a cabo
estas operaciones.
 Carácter Mercantil: La obra subraya la naturaleza mercantil intrínseca
de las operaciones bancarias, resaltando su relevancia en el ámbito
comercial y la importancia de la regulación.
 Autorización y Profesionalismo: Destaca la necesidad de autorización
estatal para realizar operaciones bancarias y resalta la importancia
del profesionalismo en estas actividades.
 Regulación y Responsabilidad: Se aborda la regulación necesaria y
la responsabilidad más estricta de los bancos, especialmente en las
operaciones contractuales con los clientes, destacando la
importancia de la protección al consumidor financiero.

También podría gustarte