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Conocimientos de Padres sobre Tartamudez

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FACULTAD DE TECNOLOGÍA MÉDICA

TESIS

CONOCIMIENTOS Y ACTITUDES QUE POSEEN LOS PADRES DE NIÑOS QUE


TARTAMUDEAN EN EDAD ESCOLAR PRIMARIA EN UN CENTRO DE LIMA
METROPOLITANA – 2024

PARA OPTAR EL TITULO PROFESIONAL DE LICENCIADO EN TECNOLOGÍA

MÉDICA EN LA ESPECIALIDAD DE TERAPIA DE LENGUAJE

LÍNEA DE INVESTIGACIÓN EN SALUD PÚBLICA

AUTOR:

ALESSANDRA CASTRO MEZA

Lima–Perú

2023
2

Índice
I. Introducción.....................................................................................................................1
1.1 Descripción y formulación del problema.............................................................2

1.2 Antecedentes........................................................................................................5

1.3 Objetivos................................................................................................................11

Objetivo General.........................................................................................................11

Objetivos Específicos..................................................................................................11

1.4 Justificación...........................................................................................................12

1.5 Hipótesis................................................................................................................14

II. Marco teórico.................................................................................................................15


2.1 Bases teóricas sobre el tema de investigación.......................................................15

III. Método..........................................................................................................................25
3.1 Tipos de investigación...........................................................................................25

3.2 Ámbito temporal y espacial...................................................................................25

3.3 Variables. Operacionalización de Variables..........................................................25

3.4 Población y muestra..............................................................................................26

3.5 Instrumentos..........................................................................................................27

3.6 Procedimientos......................................................................................................29

3.7 Análisis de datos....................................................................................................30

3.8. Consideraciones éticas ……………………………………………………….…30

IV. Resultados.....................................................................................................................32

V. Discusión........................................................................................................................41

VI. Conclusiones.................................................................................................................44

VII. Recomendaciones.......................................................................................................45

VIII. Referencias................................................................................................................47
3

VI. Anexos..................................................................................................................54

53
4

I. Introducción

Según la Organización Mundial de la Salud a través de la Clasificación Internacional

de Enfermedades y la Asociación Americana de Psiquiatría por el Manual Diagnóstico y

Estadístico de los Trastornos Mentales, la tartamudez está clasificada como un trastorno del

neurodesarrollo, que se define como la sensación de perdida de control en el habla o el

sentirse atascado cuando uno quiere hablar, caracterizada por interrupciones en el habla,

también llamadas disfluencias. Estas interrupciones involuntarias en el flujo del habla pueden

manifestarse como repeticiones de sonidos, sílabas, palabras, prolongaciones de sonidos,

pausas o bloqueos del flujo de aire (Guitar, 2019). La producción de un habla tartamudeada

podría implicar consecuencias sociales, emocionales, afectivas y cognitivas en las personas

que presentan tartamudez, afectando la calidad de vida (Guitar, 2019).

Aunque la aparición de la tartamudez afecta potencialmente a toda la familia y se cree

que los factores ambientales influyen en el desarrollo de la condición, muy pocos estudios en

el Latinoamérica y el Perú han explorado los conocimientos, opiniones y experiencias de los

padres respecto a esta problemática.

La ignorancia del público y de la familia son los principales factores que contribuyen

a las complejidades emocionales, sociales y conductuales de la tartamudez. La educación de

los padres sobre la tartamudez puede ser una herramienta poderosa para cambiar actitudes

negativas en actitudes más positivas y comprensivas. La información precisa y la

sensibilización pueden ayudar a los padres a comprender mejor las necesidades de su hijo y

cómo apoyarlo de manera efectiva.


5

Esto significa que las actitudes de la familia pueden apoyar el manejo de la tartamudez

(Yaruss & Quesal, 2004). Simic-Ruzic y Jovanovic (2008) encontraron que las familias de

niños que tartamudeaban estaban rodeadas de atmósferas emocionales menos favorables y

peor comunicación que las familias con niños que no tartamudeaban. Del mismo modo, Re

Lau et al. (2012) informaron que los niños que tartamudean perciben a sus padres como

menos apegados a ellos que los niños que no tartamudean. Savelkoul, Zebrowski, Feldstein y

Cole-Harding (2007) encontraron que algunos niños que tartamudean pueden percibir las

conversaciones con sus padres como desafiantes o difíciles debido a un elemento de

imprevisibilidad, como resultado de la tartamudez, introducida en las conversaciones con los

padres del niño o la habilidad social comprometida de los niños.

1.1 Descripción y formulación del problema

La tartamudez es una condición de la comunicación que afecta a un número

significativo de niños en todo el mundo, y su aparición en la etapa escolar primaria puede

tener un impacto duradero en la vida de un niño. Los padres juegan un papel fundamental en

el desarrollo de habilidades de comunicación efectiva de sus hijos y en la gestión de las

dificultades que puedan surgir debido a la tartamudez. Sin embargo, hasta la fecha, existe una

brecha significativa en la comprensión de los conocimientos y actitudes que poseen los

padres de niños que tartamudean en la etapa escolar primaria.

El problema central reside en la falta de investigaciones exhaustivas que analicen en

profundidad la perspectiva de los padres en relación con la tartamudez de sus hijos en el

contexto escolar. Los conocimientos y actitudes de los padres pueden influir en la forma en

que abordan las necesidades de sus hijos, la búsqueda de ayuda profesional, la interacción
6

con el entorno escolar y el apoyo emocional que brindan. Además, estas percepciones

parentales pueden tener un impacto directo en la autoestima y el bienestar emocional de los

niños que tartamudean.

La presente tesis se propone abordar esta brecha de conocimiento investigando los

conocimientos y actitudes de los padres de niños que tartamudean en la etapa escolar

primaria. Al comprender mejor las percepciones de los padres en relación con la tartamudez

de sus hijos, será posible desarrollar estrategias de intervención más efectivas que promuevan

una comunicación positiva, una autoimagen saludable y un desarrollo académico exitoso en

los niños que tartamudean.

Para llevar a cabo esta investigación, se utilizarán métodos mixtos que incluirán

encuestas, entrevistas y análisis de datos cualitativos y cuantitativos. Los resultados de este

estudio podrían tener un impacto significativo en la formulación de políticas educativas, en la

orientación a padres y en el diseño de programas de apoyo adecuados para niños que

tartamudean en la etapa escolar primaria. En última instancia, se espera que esta

investigación contribuya a mejorar la calidad de vida de los niños que tartamudean y de sus

familias al proporcionar una comprensión más profunda de las experiencias y necesidades de

los padres en esta población específica.

Considerando estos datos, en este trabajo se proponen las siguientes preguntas:

1.1.1. Pregunta general

¿Cuáles son los conocimientos y actitudes que poseen los padres de niños que

tartamudean en edad escolar primaria “Centro de tartamudez”– Lima, 2024?.


7

1.1.2. Preguntas específicas

- ¿Cuáles son los conocimientos en cuanto a la epidemiologia y etiología de la tartamudez

que poseen los padres de niños que tartamudean en edad escolar primaria – Lima, 2024?.

- ¿Cuáles son los conocimientos en cuanto al tratamiento de la tartamudez que poseen

los padres de niños con tartamudez en edad escolar primaria – Lima, 2024?.

- ¿Cuáles son los conocimientos en cuanto al pronóstico de la tartamudez que poseen

los padres de niños con tartamudez en edad escolar primaria – Lima, 2024?.

- ¿Cuáles son los actitudes en cuanto a las reacciones hacia la tartamudez que poseen

los padres de niños que tartamudean en edad escolar primaria– Lima, 2024?.

- ¿Cuáles son los actitudes en cuanto a la preocupación de la tartamudez que poseen los

padres de niños que tartamudean en edad escolar primaria– Lima, 2024?.

- ¿Cuáles son los actitudes en cuanto a la aceptación de la tartamudez que poseen los

padres de niños que tartamudean en edad escolar primaria– Lima, 2024?.

- ¿Existe alguna relación entre el conocimiento y las actitudes que poseen los padres de

niños que tartamudean en edad escolar primaria Lima, 2024?.

1.2.1. Antecedentes Nacionales

Para Olaya, en el 2021, en su trabajo académico para optar por el grado de Magíster

en Fonoaudiología en la Pontificia Universidad Católica del Perú, titulado “Nivel de

conocimiento acerca de la tartamudez que tienen los pediatras de los hospitales del MINSA”,

realizada en Lima-Perú. Tuvo como objetivo identificar el nivel de conocimiento acerca de la

tartamudez que tienen los pediatras de los hospitales del MINSA. La muestra estuvo

conformada por 35 pediatras que laboran en hospitales del Ministerio de Salud (MINSA),
8

tales como: Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN), Hospital Nacional Docente Madre

Niño San Bartolomé, Hospital Nacional Dos de mayo. La investigación fue tipo descriptiva

de corte transversal con un diseño no experimental, siendo la variable de estudio el nivel de

conocimiento que tienen acerca de la tartamudez los profesionales de la salud que

participaron en el estudio. Para la medición de estas variables se aplicó un cuestionario a los

pediatras, el cual fue elaborado, validado y aprobado a través del juicio de expertos. Los

datos obtenidos del instrumento aplicado fueron procesados estadísticamente mediante el

IBM SPSS versión 23. Los resultados de la investigación muestran que el nivel predominante

de conocimiento acerca de la tartamudez que tienen los médicos pediatras, corresponde al

nivel medio (48,6%).

Según Bernabé, en su tesis publicada en 2019, en Lima- Perú, para obtener el título de

Bachiller en Psicología, titulada “Experiencia universitaria: vivencias, actitudes y

percepciones de estudiantes con tartamudez”. Se planteo como objetivo conocer la

experiencia universitaria de estudiantes con tartamudez en base a sus vivencias, actitudes y

percepciones. Para ello, se entrevistó a dos docentes y cuatro estudiantes con tartamudez de

una universidad privada de Lima Metropolitana y se optó por un método de análisis temático

con diseño fenomenológico. Los resultados revelaron la presencia de un estigma negativo

hacia la tartamudez en la universidad, lo cual genera que los estudiantes se restrinjan de

realizar actividades ya que asumen que no son capaces de realizarlas. Frente a ello, se

concluye que la universidad no facilita su estadía en las aulas y que, por el contrario, los

docentes refuerzan los estereotipos negativos hacia ellos.


9

Para Dacillo, en su trabajo académico titulado “Conocimientos, actitudes y prácticas

hacia la comunicación en adultos con tartamudez que asisten a un centro terapéutico de Lima:

La perspectiva de la neurociencia (2018)”, publicado en 2020, para optar al Grado

Académico de Maestra en Neurociencia y Educación en la Universidad Antonio Ruiz de

Montoya. Tuvo como objetivo principal explorar los conocimientos, actitudes y prácticas

hacia la comunicación en adultos con tartamudez de un centro terapéutico de Lima, bajo la

perspectiva de la Neurociencia (2018). La muestra estuvo compuesta por diez personas con

tartamudez, entre las edades de 19 y 29 años. Los instrumentos empleados fueron la ficha

socio – demográfica, la entrevista a profundidad y la Escala Modificada de las Actitudes ante

la Comunicación de Erickson (S-24), modificada por Andrews y Cutler (1974) y Dacillo

(2018). Los resultados demostraron que gran parte de la muestra conoce sobre la tartamudez,

las actitudes hacia la comunicación son en muchos casos positivas y en la actualidad, suelen

enfrentar las situaciones comunicativas. Por otro lado, algunas personas tienen ideas erradas

sobre la tartamudez y, por lo tanto, actitudes negativas evitando en muchos casos, situaciones

comunicativas. En conclusión, la Neurociencia ayuda a tener una visión interdisciplinaria del

adulto con tartamudez, nos muestra las bases neurales de la tartamudez, ayuda a comprender

la importancia del entorno y su influencia y destaca la singularidad del ser humano. Es

importante vincular los conocimientos de la tartamudez, actitudes y las prácticas

comunicativas en el abordaje terapéutico.

1.2.1. Antecedentes internacionales

Para Bodur, Torun, Gul, Kara, Karaman, Durukan y Cöngöloglu., en su artículo

publicado en 2019, en la revista Arc. Clin. Psychiatr. 46 (4), y titulado “Parental attitudes in
10

children with persistent developmental stuttering: a case-control study", en Ankara- Turkia.

Se plantearon como objetivo comparar las actitudes de los padres en niños con y sin

tartamudez y determinar el efecto de las actitudes de los padres sobre la gravedad de la

tartamudez. Métodos: Se utilizo un diseño de casos y controles pareados por edad y sexo con

24 niños con tartamudez y 22 escolares sin tartamudez. El formulario de información

demográfica y el Instrumento de Investigación de Actitud de los Padres (PARI) fueron

registrados por las madres. Resultados: Hubo una diferencia estadísticamente significativa en

las actitudes de los padres de los niños con y sin tartamudeo. Los resultados mostraron que el

excesivo control materno del niño y las expectativas de obediencia del niño se observaron

con mayor frecuencia en los padres de los niños con tartamudez. También hubo una

correlación positiva significativa con la severidad de la tartamudez y el control materno

excesivo del niño, las expectativas de obediencia del niño y el conflicto conyugal.

Conclusión: Se evidencio una diferencia importante en los estilos de los padres del grupo de

estudio y esta diferencia se relacionó con la severidad de la tartamudez. Los médicos deben

abordar las actitudes de los padres en estas muestras.

Según El-Adawy, Louis, Emam, Elbarody y Mostafa, en su estudio publicado en

2020, en la revista Speech, Language and Hearing vol 24 no1: 9-19., y titulado “Attitudes

towards stuttering of parents and other family members of children who stutter in Egypt”, el

cual tuvo como objetivo: Medir las actitudes hacia la tartamudez de los padres y otros

miembros de la familia de las personas que tartamudean en Egipto. Método: Una muestra de

100 familiares egipcios de niños que tartamudean, el 80 % de los cuales eran los padres de los

niños, calificaron sus actitudes hacia la tartamudez en una versión en árabe de la Encuesta de

opinión pública sobre los atributos humanos: tartamudeo (POSHA-S) (St. Luis, 2011).
11

Resultados: los padres egipcios mostraron actitudes hacia la tartamudez y hacia las personas

que tartamudean que fueron menos positivas que otras muestras de todo el mundo de la base

de datos POSHA-S. Conclusión: Se interpretó que las diferencias culturales entre Egipto y los

países occidentales explican las actitudes menos positivas en general. Además, ser padre o

pariente cercano de un niño tartamudo no logró fomentar actitudes más positivas hacia la

tartamudez que las muestras de comparación de Medio Oriente. Se deben emprender

campañas de concientización pública dirigidas a promover información precisa sobre la

tartamudez entre los padres egipcios para mitigar sus actitudes negativas.

Para Hearnea, Milesb, Douglas, Carrb, Nichollsa, Bullocka, Pangb y Southwoodd en

su artículo publicado en 2020, en la revista Speech, Language and Hearing vol 24 no.1: 28-

37, y titulado “Exploring teachers’ attitudes: knowledge and classroom strategies for children

who stutter in New Zealand”. Se plantearon los siguientes objetivos (i) explorar las actitudes

y el conocimiento de los docentes de Nueva Zelanda y (ii) poner a prueba un paquete

educativo en línea para docentes. Método: En la fase uno, 59 docentes (35 de primaria y 24

de secundaria) completaron una encuesta en línea para examinar sus actitudes y

conocimientos sobre la tartamudez y las estrategias para el manejo del aula. En la fase dos, 27

maestros de escuela primaria completaron un breve paquete de educación en línea que incluía

una hoja informativa y un video educativo "Espera, espera... Todavía no he terminado"

(Michael Palin Centre, 2018). Los docentes completaron la Encuesta de opinión pública sobre

atributos humanos: tartamudeo POSHA-S [Abdalla, F. A. y Louis, K. O. S. (2012.

Conocimientos, creencias y reacciones de los profesores de escuelas árabes con respecto a la

tartamudez. antes y después del paquete educativo. Resultados: Los profesores encuestados

tenían una amplia gama de experiencia docente (1-46 años) y mostraban actitudes positivas
12

hacia la tartamudez. Tenían lagunas en su conocimiento sobre la causa de la tartamudez. Los

profesores calificaron con frecuencia como "inseguros" las afirmaciones relacionadas con el

uso de estrategias en el aula. El paquete educativo en línea fue bien recibido y se consideró

valioso para comprender la tartamudez. Las actitudes y el conocimiento cambiaron en

precisión y certeza. Conclusiones: Los profesores de Nueva Zelanda en este estudio tenían

actitudes positivas, pero lagunas de conocimiento. Su caja de herramientas de estrategias

apropiadas para el aula era limitada. Un paquete breve de educación en línea puede permitir a

los maestros hacer un cambio positivo en sus actitudes y conocimientos y reflexionar sobre

nuevas estrategias para usar en sus aulas actuales. Los recursos para la tartamudez deben

estar disponibles para todos los maestros.

Para Shakeel, N.; Saqulain G.; Shakeel M.; Bibi, N., en su artículo publicado en 2021,

en la revista Pakistan Pediatric Journal, vol 45(2): 200-06, y titulado “Parental Attitudes and

Knowledge about Their Child’s Stuttering: In Pakistan”, teniendo como objetivo destacar las

actitudes y el conocimiento de los padres paquistaníes de niños que tartamudean con respecto

a la tartamudez infantil. Metodología: Se realizó un estudio de corte transversal, se solicitó la

participación de padres paquistaníes de niños que tartamudean. Para la recolección de datos

se utilizó el Cuestionario de Actitud y Conocimiento de los Padres sobre la Tartamudez.

Incluía cuatro componentes que recogían información sobre la epidemiología,

sintomatología, tratamiento y pronóstico de la tartamudez. Resultados: Se encontró que los

padres paquistaníes tenían un conocimiento inadecuado del tratamiento, la epidemiología y el

pronóstico de la tartamudez. Sin embargo, estaban adaptando un enfoque positivo hacia los

niños que tartamudean.


13

Para Mostafa, St. Louis, Abdel-Salam, Mamdouh, Moemen, en su estudio publicado

en la revista Perspectives of the Asha Special Interest Groups vol 7: 87-95, en el 2021 y

titulado “Do Mothers and Fathers of Egyptian Stuttering Children View Stuttering

Differently? Objetivos: Investigaciones limitadas han demostrado que conocer o interactuar

con una persona que tartamudea facilita actitudes más positivas hacia la tartamudez. Esto es

cierto cuando la persona que tartamudea es un amigo cercano o un miembro de la familia. El

estudio buscó determinar si las madres egipcias tenían actitudes de tartamudeo diferentes a

las de los padres como padres conjuntos de niños que tartamudeaban. Método: Se

compararon los resultados de la encuesta de opinión pública sobre atributos humanos:

tartamudez de 25 madres y 25 padres de los mismos niños que tartamudearon. Además, las

puntuaciones de gravedad de los niños se correlacionaron con las actitudes de sus padres.

Resultados: No hubo diferencias significativas entre las actitudes de tartamudez de las madres

y los padres; sin embargo, se observó una tendencia inesperada de actitudes más positivas de

los padres. Existían relaciones débiles entre la gravedad de la tartamudez de los niños y las

actitudes de los padres, con correlaciones ligeramente más altas para los padres. Conclusión:

las tendencias no significativas de actitudes ligeramente más positivas para los padres que

para las madres deben explorarse en tamaños de muestra más grandes para responder a la

pregunta "¿Debería la información proporcionada a los padres de niños que tartamudean ser

diferente o presentada de manera diferente a las madres en comparación con los padres?"

Según Nonis, D; Unicomb, R y Hewat, S, en el 2022, en su estudio publicado en la

Journal of Communication Disorders, vol. 95, y titulado “Parental perceptions towards

childhood stuttering in Sri Lanka”, el cual tuvo como objetivo explorar las percepciones de

los padres de Sri Lanka hacia la tartamudez infantil y sus experiencias con respecto a la
14

asistencia a la terapia del habla y el lenguaje para la tartamudez. Metodología: En este estudio

se utilizó un enfoque cualitativo genérico, 15 padres de niños que tartamudean fueron

reclutados de una clínica de tartamudez en una Universidad estatal de Sri Lanka. Los padres

participaron en entrevistas semiestructuradas. Las entrevistas se realizaron por teléfono en

cingalés, grabadas, transcritas textualmente en cingalés y luego traducidas al inglés. Los

datos se analizaron mediante análisis temático. Resultados: Cinco temas emergieron de los

datos: (1) conocimiento limitado sobre la tartamudez y el manejo (2) influencia de la religión

y la cultura en la tartamudez (3) respuestas variables a la tartamudez (4) impacto de la

tartamudez en el padre y el niño (5) impacto y participación en la terapia del habla.

Conclusión: Los hallazgos destacaron la necesidad de educar al público de Sri Lanka sobre la

tartamudez como un trastorno de la comunicación y crear conciencia sobre la profesión de la

terapia del habla y el lenguaje en el país. Específicamente, es importante que otros

profesionales de la salud y profesionales de la enseñanza aprendan más sobre la tartamudez,

de modo que se puedan hacer referencias tempranas apropiadas para la terapia del habla y el

lenguaje, disminuyendo el impacto en los niños y sus familias.

1.3 Objetivos

1.3.1. Objetivo General

- Determinar los conocimientos y actitudes que poseen los padres de niños que tartamudean

en edad escolar primaria – Lima, 2024.


15

1.3.2. Objetivos Específicos

- Identificar los conocimientos en cuanto a la epidemiologia y etiología de la

tartamudez que poseen los padres de niños que tartamudean en edad escolar primaria– Lima,

2024

- Identificar los conocimientos en cuanto al tratamiento de la tartamudez que poseen los

padres de niños que tartamudean en edad escolar primaria Lima, 2024.

- Identificar los conocimientos en cuanto al pronóstico de la tartamudez que poseen los

padres de niños que tartamudean en edad escolar primaria”– Lima, 2024.

- Identificar las actitudes en cuanto a las reacciones hacia la tartamudez que poseen los

padres de niños que tartamudean en edad escolar primaria- Lima, 2024.

- Identificar las actitudes en cuanto a la preocupación de la tartamudez que poseen los

padres de niños que tartamudean en edad escolar primaria-Lima 2024.

- Identificar las actitudes en cuanto a la aceptación de la tartamudez que poseen los

padres de niños que tartamudean en edad escolar primaria- Lima 2024.

- Determinar la relación entre los conocimientos y las actitudes que poseen los padres

de niños que tartamudean en edad escolar primaria– Lima, 2024.

1.4 Justificación

La tartamudez es una condición que aqueja a niños de todo el mundo. Es común en

América Latina y en Perú. Afecta seriamente la comunicación del habla de los niños y

también puede tener un impacto significativo en su autoestima, desarrollo emocional e

interacción social. Los padres desempeñan un papel fundamental a la hora de afrontar este
16

desafío. Sin embargo, existe una variación considerable en lo que sabemos sobre la

tartamudez y en las actitudes hacia la condición dentro de las relaciones entre padres e hijos.

Es de suma importancia examinar los conocimientos correctos e incorrectos que

tienen los padres de familia acerca de la tartamudez. Algunos de estos pueden tener una

comprensión precisa buscando información y apoyo eficaz para ayudar a sus hijos. Sin

embargo, otros podrían verse afectados por mitos y creencias, lo que puede generar retrasos

en la búsqueda de ayuda profesional adecuada.

Las actitudes son tendencias de las personas en reaccionar de manera positiva o

negativa hacia algún concepto en particular, en este caso las actitudes respecto a la

tartamudez se pueden percibir desde la aceptación y soporte incondicional hasta la frustración

y preocupación. Estos integrantes de la familia pueden sentirse avergonzados y culpables por

la condición de su hijo, lo que podría afectar la forma en la que interactúan con él e influir de

manera negativa en el bienestar emocional y social de los niños que tartamudean.

La contribución de esta investigación es significativa. Proporcionará una base sólida

para desarrollar estrategias terapéuticas centradas en la familia que involucren efectivamente

a los padres en el proceso de intervención. Al proporcionar conocimientos adecuados a los

padres y fomentar actitudes positivas hacia la tartamudez, se ayudará a mejorar la eficacia de

las intervenciones de terapia de lenguaje y crear un entorno de apoyo para los niños con esta

condición. Además, los resultados obtenidos pueden ser útiles como referencia para futuras

investigaciones y orientar el diseño de programas de sensibilización en la comunidad que

promuevan una comprensión más profunda hacia la tartamudez y reduzcan el estigma

asociado a este trastorno del habla.


17

En conclusión, los hallazgos de esta investigación contribuirán a crear conciencia y

fomentarán una comprensión más empática de la tartamudez en la sociedad en general.

1.5 Hipótesis

El presente trabajo de investigación carece de hipótesis por ser del tipo y diseño de

investigación descriptivo.
18

II. Marco teórico.

2.1 Bases teóricas sobre el tema de investigación

2.1.1. Fluidez del habla

En la presente investigación, es necesario tener en cuenta a qué hace referencia

específicamente el concepto de fluidez, ya que son diversos los autores que establecen una

definición de este término. Con relación a esto, Logan (2014), señala que la fluidez puede

referirse, tanto a los movimientos corporales secuenciados que realizan las personas como

también aludir a la relevancia en el dominio de la comunicación humana.

Por su parte, Souza y Andrade (2002), mencionan que el habla con fluidez es continua, de

suave producción y ausente de tensión muscular y es percibida por el oyente. Un hablante con

fluidez puede producir secuencias largas de sílabas sin esfuerzo, combinando emisiones

rápidas y continúas permitiendo que su emisión sea un reflejo próximo de su habilidad y

madurez lingüística.

Por otro lado, Busto-Marolt (2006), señala que la fluidez es la función que permite realizar

transiciones entre los sonidos de la emisión de una forma coordinada témporo espacialmente,

dando como resultados movimientos para el habla que son ágiles y suaves. También se

entiende como el “proceso que permite el flujo uniforme y continuo, sin pausas ni

repeticiones de palabras que forman frases, que se unen en el discurso oral, por lo tanto, es la

capacidad de hablar sin interrupción en la producción y el ritmo” (Abarzúa de la Cerda,

Caradeux, Jeria, Viano y Zamorano, 2005, p. 5).


19

La American Speech and Hearing Association ASHA (2014) menciona que uno de los

elementos que compone el habla de una persona es la fluidez. En esencia, el habla fluida es

suave, sin hesitaciones, continua y sin esfuerzo. Por lo tanto, una persona que carece de estas

características suele tener el diagnóstico de tartamudez.

Asimismo, Starkweather (1987), define la fluidez como la facilidad para el desempeño del

habla y el lenguaje. Las personas fluentes tienen tanta destreza en el desempeño de estas

habilidades que no necesitan pensar mucho ni gastar energía para hablar. Por lo tanto, la

fluidez del habla la define en términos de continuidad, velocidad, esfuerzo y ritmo.

2.1.1.1. Componentes de la fluidez

Para Abarzúa (2005), la fluidez se define como el proceso que permite la suavidad, el

ritmo y el flujo continuo sin pausas ni repeticiones, con los que los sonidos, palabras y frases

se unen en el lenguaje oral. Esta capacidad de hablar sin interrupción está formada por cuatro

componentes: velocidad, ritmo, suavidad y continuidad.

A. Ritmo

Es uno de los componentes más relevantes para el óptimo desarrollo de la fluidez. Así

mismo, el ritmo es el elemento prosódico por naturaleza, determinado por la distribución de

sílabas acentuadas y no acentuadas en el discurso. Un habla fluida no sólo es continua, rápida

y suave, sino que ajusta el tono, intensidad y cadencia de cada sílaba y palabra (Salgado

2015).

B. Velocidad
20

La velocidad de habla es la percepción de cómo habla una persona: lento, medio o rápida.

Es definida como el número de palabras emitidas por minuto (Abarzúa 2005). A esto,

Salgado (2015) menciona que la velocidad del habla en una persona oscila alrededor de cinco

sílabas por segundo (5s/seg) excluyendo las pausas. Lo que significa que entre el 30 y el 40%

del tiempo de habla está ocupado por pausas.

C. Suavidad

Según Merlo (2006), “la suavidad y la facilidad de emisión se refiere a la falta de esfuerzo

realizados durante el habla. Físicamente, el esfuerzo se relaciona con la presión por debajo de

la laringe, la tensión de la laringe y la presión de la lengua. Considera que la persona al

expresarse con fluidez lo realiza con poco esfuerzo físico.

D. Continuidad

Según Garate (2010), “se da un habla continua cuando se articulan los fonemas y las

sílabas de forma correcta y se percibe de forma auditiva un habla progresiva suave y

flexible”. Es necesario la maduración del sistema nervioso central para obtener el habla de

forma rápida y precisa. Para obtener una continuidad del habla se debe mantener el flujo de

las emisiones sin interrupciones o con interrupciones que no modifiquen la continuidad.

2.1.1.2. Disfluencias del habla

La presencia de interrupciones en el habla se traduce en una pérdida de continuidad en la

misma, lo que se denomina “disfluencias” en términos genéricos. Las disfluencias están

presentes en todos los hablantes, tanto en aquellos que tartamudean como en aquellos que no.
21

Sin embargo, algunas disfluencias son más frecuentes en el grupo de hablantes con

tartamudez. (Yairi & Seery, 2015).

En la literatura se encuentran distintas maneras de nombrar a estos grupos.

A. Disfluencias comunes

Dentro de las disfluencias comunes se pueden manifestar las revisiones (también llamadas

comienzos falsos o modificaciones), pausas llenas, pausas silenciosas, repeticiones de frases

y repeticiones de palabas multisilábicas serían más propias del habla típica (Brundage &

Rowe, 2018). Asimismo, se debe tener en cuenta que los hablantes presentan comúnmente

interrupciones en el habla que rompen la fluidez, sin embargo, esas rupturas no superan el

10% de las llamadas disfluencias comunes. (Merlo, 2006).

B. Disfluencias tartamudeadas

El otro extremo está constituido por las disfluencias tartamudeadas como: repeticiones de

sonidos, silabas y palabras, prolongaciones de sonidos, bloqueos y signos de tensión

aumentada en la musculatura orofacial. (Leclercq et al., 2018).

A su vez, las conductas no verbales son aquellas que se manifiestan como consecuencia de

la tensión comunicativa, alteraciones en la conducta respiratoria (exhalación con tensión,

inhalaciones abruptas y hablar con aire residual), subidas de tono y volumen (debido al

aumento de tensión de los músculos del cuello y de la laringe), alteraciones en los

movimientos faciales (aumento de tensión en mandíbula, lengua y boca), habla poco o no

habla y/o no responde al ser interrogado.


22

Asimismo, las conductas emocionales están relacionadas con aquellos sentimientos y

emociones que se presentan cuando el niño toma conciencia de su dificultad, a partir de las

reacciones del entorno, por ejemplo, siente miedo al hablar, se muestra tímido y con

vergüenza.

2.1.2. Tartamudez del desarrollo

Respecto a la tartamudez del desarrollo, ésta ocurre en todas partes del mundo, a través de

culturas, religiones y grupos socioeconómicos (Angiono, Coscueta y Fernández, 2019). Se

podría decir, que es por sí sola compleja y misteriosa (Guitar, 2014). Y que corresponde a un

trastorno del neurodesarrollo, el cual surge durante la primera infancia de la persona

(American Psychiatric Association, 2014).

Diversos autores han propuesto definiciones de tartamudez del desarrollo a lo largo del

tiempo, sin embargo, precisarla ha sido una tarea difícil, y actualmente no existe un dictamen

universalmente acordado (Jackson, Quesal y Yaruss, 2012). Siguiendo con lo anterior,

Wingate (1964), considera la tartamudez como una interrupción en la forma en que

hablamos, especialmente cuando emitimos frases cortas.

También, Van Riper (1982), definió la tartamudez señalando que es una interrupción de la

programación simultánea y sucesiva de los movimientos musculares necesarios para producir

un sonido del habla o su enlace con el siguiente sonido de una palabra, indicando que la

mayor dificultad radica específicamente, en la programación de la secuencia y el tiempo. Otra

definición propuesta, alude que "la tartamudez es la interrupción involuntaria de un intento

continuo de producir un discurso hablado" (Perkins, 1990).


23

Por su parte, Jackson, Quesal y Yaruss (2012), señalan que la tartamudez del desarrollo es

una falla neurobiológica de integración de los procesos subyacentes de planificación y

producción del lenguaje y el habla que, tras la ejecución verbal, puede provocar

interrupciones en la señal acústica del habla.

Para Tichenor & Yaruss, (2019), se caracteriza por un sentimiento o sensación al momento

de tartamudear, de anticipación, de sentirse atascado o de pérdida de control que se relaciona

con la falta de un plan del discurso bien formado, por parte de las personas que tartamudean.

Es multicausal, donde se conjuga predisposición genética, el procesamiento neural del habla,

temperamento, desarrollo temprano del lenguaje (Onslow, 2020) y entorno (Yaruss, 2019).

Dentro de los manuales diagnósticos y las asociaciones científicas, la definición también

abarca la caracterización de esta condición. Es por ello, que La ASHA (2020) manifiesta que

la tartamudez es una afectación en la fluidez del habla, la cual inicia durante la infancia y

puede permanecer de por vida, se caracteriza por la presencia de interrupciones en la

producción de los sonidos del habla, también denominadas disritmias o disfluencias, las

cuales no constituyen necesariamente un problema, pero si se producen en gran cantidad se

dificulta la capacidad de comunicación de las personas. Además, afecta algunas actividades

cotidianas y específicas, aunque estas últimas pueden variar dependiendo del individuo.

Para la OMS, según clasificación del CIE-10 (2015), definen a la tartamudez como un

habla caracterizada por repetición de sonidos, sílabas o palabras, prolongaciones o frecuentes

bloqueos, que debe ser clasificada como un trastorno solo si su gravedad deteriora la fluidez

del discurso.
24

Asimismo, la American Psychiatric Association, en el DSM-V (2014), considera que

tartamudear es una alteración en la fluidez y el habla que es inadecuada para la edad del

individuo y sus habilidades lingüísticas persisten con el tiempo, caracterizado por la aparición

frecuente y notable de repetición de sonidos y sílabas, repeticiones de palabras

monosilábicas, conocidas como comportamientos primarios propios de este trastorno,

prolongación de consonantes o vocales, palabras fragmentadas, bloqueos audibles y

silenciosos, pausas, circunloquios y tensión al hablar.

2.1.2.1. Teorías de la tartamudez

La Tartamudez Infantil ha sido y es muy difícil de abordar, dada la complejidad que

involucra. Existen variadas definiciones que difieren según el punto de vista y paradigma en

el que se sitúe el autor. Algunas son descriptivas con relación a las conductas observables, y

otras explicativas de acuerdo con su origen y causas. Para dar introducción a la temática,

señalaremos numerosas y variadas teorías científicas que intentan describir el origen o las

causas de la tartamudez:

A. Perspectiva Biologicista

Desde la antigüedad, se ha propuesto que la tartamudez se debe a anormalidades

hereditarias en genes específicos y/o a alteraciones estructurales y funcionales del sistema

nervioso central. Es decir, hacen referencia a una alteración orgánica del ser humano. Guy de

Chauliac (1343) consideró que los síntomas de disfluencia eran resultado de convulsiones,

úlceras y afecciones de la lengua. Más tarde, Arnott definía a la tartamudez como una

consecuencia del espasmo glótico. Más recientemente, en 1929, Travis propuso la “Teoría de

la Dominancia Cerebral”. Según esta teoría, la tartamudez se debe a una reducción general
25

del control motor cortical. El lenguaje está ubicado en el hemisferio izquierdo (dominante) y,

desde este hemisferio, se inicia la conducta motora del habla. En quien tartamudea, la energía

nerviosa no fue configurada como para que la movilizara un solo centro, sino por ambos. Por

lo tanto, se creía que los síntomas de la tartamudez reflejaban señales periféricas de rivalidad

entre los dos lados del cerebro. Los síntomas de la tartamudez serían el resultado de la

activación de ambos lados del cerebro al mismo tiempo. Peters (1991) asocia la tartamudez a

un desorden en la iniciación, programación y ejecución del habla, ocasionando una

incoordinación respiratoria, fonatoria y articulatoria. Los movimientos musculares

respiratorios, fonatorios y articulatorios deben darse de forma coordinada y simultánea para

lograr la fluidez verbal. En 1996, Fox y Col. afirmaban que la tartamudez era producto de

una hiperactividad en el hemisferio derecho del cerebro, y de una falta de actividad en el

sistema auditivo del hemisferio izquierdo. Con el transcurrir del tiempo y en la medida en que

fueron surgiendo nuevas técnicas y medios tecnológicos para el estudio de las funciones

cerebrales, se comenzó a investigar sobre las causas genéticas del trastorno. Durante el año

2007, Wittke-Thompson y Col. concluyen que la tartamudez es un trastorno poligénico en el

cual varios genes serían los responsables del aumento de la susceptibilidad a tartamudear. Si

bien aún no se puede comprobar científicamente cuál es la composición cromosómica ligada

a la tartamudez, existe un alto porcentaje de familias de tartamudos, por lo que se deduce que

las personas con tartamudez tienen altas probabilidades de tener descendientes con riesgo de

tartamudez. Estos mismos autores consideran que la posibilidad de continuar o dejar de

tartamudear también podrían ser características inscriptas en el código genético.

B. Perspectiva Psicológica
26

Oyler y Raming (1995) situaron esta problemática en relación con la existencia de un

“temperamento vulnerable”. Indicaron que los padres de niños con tartamudez se caracterizan

por ser ansiosos, sobreprotectores o socialmente retraídos. Con el tiempo estos postulados se

tornaron insostenibles por no existir suficientes evidencias para afirmar que dichas conductas

paternas sean las causantes de la tartamudez en los hijos. Por otro lado, las corrientes

psicoanalíticas consideraron que la tartamudez era una forma de expresión de la Neurosis,

manifestada como un desorden de la personalidad en la infancia temprana. Pero estas

suposiciones también perdieron vigencia al comprobarse que no existen diferencias en la

estructura psíquica entre quienes tartamudean y quienes no lo hacen. También pensaron que

pueden ser causantes de la tartamudez las experiencias infantiles traumáticas como:

separación de padres, muerte de un ser querido, nacimiento de un hermano, mudanzas,

hospitalización del niño o de un familiar, enfermedad del niño, cambio de etapa de la vida.

C. Perspectiva Social

La vida en sociedad exige a las personas ciertas competencias que le permitan interactuar

con otros en base a determinadas reglas y normas sociales. Desde esta mirada, la tartamudez

surge a partir de la interacción social, en el encuentro con el otro, ante la reacción y mirada

del otro. El autor Starkweather (1987) explica, a través del “Modelo de Demandas y

Capacidades”, que la disfluencia aparece cuando se carece de la capacidad de hablar con la

fluidez que las demandas externas exigen. Con demandas externas, se refiere a aquellas que

provienen de las personas del entorno o bien del día a día de la vida cotidiana, es decir, la

tartamudez se entiende como un fenómeno consecutivo a la incapacidad para responder a las

exigencias de las demandas. En la teoría sobre la génesis y perpetuación de la tartamudez,

también conocida como teoría diagnosogénica, Wendell Johnson (1959) explica la


27

tartamudez comienza cuando el niño es diagnosticado como una persona que tartamudea. En

los estudios que ha realizado, demuestra que para un mismo tipo de disfluencia los padres

reaccionaban de diferente manera afirmando que "la tartamudez nace en la mente de los

padres más que en la boca del niño”, la obligatoriedad impuesta por los padres de repetir las

sílabas y palabras mal articuladas era el origen de la condición. Considera que la tartamudez

no se trata de un síntoma en sí mismo sino una conducta aprendida como resultado de los

intentos por evitarla, esto llevaría a que el niño con tartamudez se crea incapaz de hablar

correctamente e intente ocultar o evitar su dificultad. Por lo tanto, las respuestas sociales y

ambientales ante las disfluencias del niño jugarían un papel fundamental para continuar o

dejar de tartamudear. Estos planteamientos actualmente carecen de evidencia científica que

las respalde, y aunque se presenten explicaciones detalladas, es importante destacar que hay

una clara tendencia a explicarla como un trastorno del habla multicausal.

Existen otras teorías científicas que interrelacionan los factores anteriormente nombrados

para dar una explicación acerca de la etiología de la tartamudez. Algunos autores incluidos en

dichas teorías son: Joseph Sheehan, Van Riper y Pedro Rodríguez.

Joseph Sheehan (1970)

Basado en su experiencia como persona que tartamudea, desarrolla tres factores que se

presentan en toda persona con esta condición. En primer lugar, ciertas disrupciones que

interfieren en la fluidez del habla como: bloqueos, demoras, muecas, repeticiones y

prolongaciones. En segundo lugar, un componente emocional que evidencia miedo o

anticipación de los bloqueos, miedo a la incapacidad de hablar y otros síntomas relacionados

a instancias de conversación. Por último, la imagen de sí mismo que desarrolla el individuo

siendo tartamudo, como consecuencia de los factores mencionados anteriormente.


28

En su “Teoría del Conflicto del Rol” plantea que la persona con tartamudez tiene periodos

de habla fluida por lo cual adopta un “Rol de buen hablante” que puede crear una expectativa

del rol y provocar un mayor tartamudeo y disrupciones. Mientras que, en los periodos de

tartamudez, ocupa un “Rol de tartamudo” en el que las expectativas de habla fluida

disminuyen y mejora la sintomatología. “La representación del rol de tartamudo conduce a la

fluidez y la representación del rol de hablante fluido conduce a la tartamudez.”

Asimismo, Sheehan (1970) plantea en sus postulados el modelo esquemático del “Iceberg

de la vergüenza y culpa”, en la que compara la tartamudez con un iceberg. Existe una porción

superficial, que es lo que las personas ven, oyen y captan fácilmente como los bloqueos,

repeticiones y muecas. Esta es la porción más pequeña de la ilustración, que hace alusión a la

manifestación visible y externa de la tartamudez. Por debajo de la superficie, la porción más

grande, representa aquello que no se ve o capta y que está circunscripto en un plano más

interno y profundo: el miedo, la culpa, la vergüenza.

Van Riper (1971)

Por su parte, al hablar sobre el concepto de sí mismo en los tartamudos afirma que en éstos

se observan problemas de identidad, de ubicación y de imagen corporal, los cuales se

desarrollan a través de las evaluaciones de los demás, de los adjetivos que le adjudiquen y de

los comentarios que se hagan acerca del sujeto. Estas evaluaciones y comentarios están

basados en las creencias que tienen las personas acerca de la tartamudez y el tartamudo. Este

autor también propuso principios básicos para describir la etiología de la condición: factores

predisponentes, desencadenantes y de fijación y/o mantenimiento.

Los “factores predisponentes” son aquellos que determinan un terreno susceptible de

instauración de la tartamudez. En ellos se incluyen a los factores hereditarios y biológicos ya


29

que se puede reconocer una predisposición constitucional u orgánica, resultado de la

interacción de elementos genéticos, congénitos y adquiridos.

Las situaciones de privación, de pérdida, de frustración y de sufrimiento actúan como

“factores desencadenantes” de la sintomatología. Estos pueden aparecer provocando una

inhibición de la actividad psíquica por una situación traumática.

Los factores que hacen a la cronicidad de la tartamudez son los llamados “de fijación o

permanencia” y están vinculados a la interiorización de hábitos de tensión y actitudes

crónicas que se acompañan de pensamientos y sentimientos negativos respecto a la

tartamudez. Es esencial reconocer la falta de sustento empírico de estas teorías al

considerarlas en el contexto de la investigación sobre la tartamudez.

2.1.2.2. Evolución de la tartamudez

El inicio de la tartamudez ocurre durante los años preescolares cuando las estructuras

anatómicas para el habla están en un proceso de desarrollo veloz y cuando los sistemas

fonológicos y lingüísticos se expanden amplia y rápidamente (Di Doménico, el.t, 2020). La

tartamudez puede tener su inicio a los 18 meses, pero en la mayoría de los casos es más

frecuente de 2 a 5 años, cuando el niño atraviesa un periodo de disfluencia verbal asociado al

desarrollo del habla, hasta que progresivamente logra organizar las palabras y frases. Se

estima que, de esta población, el 5 % de los niños continúa tartamudeando el otro restante

deja de tartamudear en un 80 % de los casos, no obstante, cuando estas disfluencias persisten

más allá de las edades esperables, algunos autores las consideran propias de la tartamudez.

Solamente en el 1% de los individuos perdura la tartamudez hasta la adultez. (Di Doménico,

et al, 2020).

2.1.2.3. Factores predisponentes de la tartamudez


30

Otro aspecto importante, corresponde a una serie de factores que ponen a un individuo a

desarrollar el trastorno (Ward, 2006). Estos factores son; historia familiar, género, edad de

inicio del trastorno, duración de éste, trastornos del habla y del lenguaje, tipos de disfluencias

y velocidad del habla (Leal, Guitar y Junqueira, 2016).

En relación con la historia familiar, ésta indica que existe mayor tendencia de que la

condición sea persistente si la persona tiene un familiar que tartamudea (Guitar, 2014),

debido a la presencia de un carácter genético que predispone la tartamudez (Leal, Guitar y

Junqueira, 2016).

Con respecto al género, la proporción de hombres entre mujeres es de alrededor de 2:1 en

niños preescolares muy jóvenes (Ambrose y Yairi, 1999; Yairi y Ambrose, 1992b). La

posibilidad de continuar o dejar de tartamudear es común tanto en hombres como en mujeres,

pero la proporción de género en adultos es de alrededor de 4:1, lo que indica que las mujeres

son más propensas a remitir espontáneamente que los hombres (Ward, 2006).

En cuanto a la edad de aparición, los niños que comienzan a tartamudear antes de los 3

años y medio tienen mayor probabilidad de dejar de tartamudear (Leal, Guitar y Junqueira,

2016). Asimismo, Guitar (2014) señala que el inicio ocurre específicamente, con mayor

frecuencia entre las edades de 2 y 3,5 años, por lo que los niños con inicio después de 3,5

años tienen más posibilidades de que persista esta condición.

De acuerdo con la duración, entre el 75 y 80% de los niños que comienzan a tartamudear,

lo dejarán de hacer aproximadamente en 12 meses. Si persiste por más de 6 meses, es

importante que sea evaluado por un especialista; pues a medida que el tiempo pasa, la

posibilidad de remisión disminuye significativamente (Leal, Guitar y Junqueira, 2016).


31

Referente a los trastornos del habla y del lenguaje asociados, cuando un niño presenta

tartamudez y además algún trastorno del habla y/o del lenguaje, específicamente un trastorno

fonológico, existe una probabilidad mayor de que la tartamudez persista (Leal, Guitar y

Junqueira, 2016). En un estudio reciente, con 2686 niños que presentan tartamudez, se

demostró que los trastornos de la articulación (33.5%) y los trastornos fonológicos (12.7%)

fueron los trastornos del habla más frecuentes que se encontraron (Blood, Ridenour, Qualls y

Hammer, 2003).

Por último, en cuanto al tipo de disfluencia y velocidad del habla, ya se mencionó que

existen ciertos tipos de disfluencias características del tartamudeo; cuando las personas

presentan un mayor número de unidades de palabras o sonidos repetidos, una disminución de

los patrones de estrés rítmico en las repeticiones y un aumento de la velocidad de éstas (Yairi,

1997; Yairi y Lewis, 1984), significa que poseen una mayor probabilidad de continuar

tartamudeando (Leal, Guitar y Junqueira, 2016). Es relevante destacar, que estos factores de

predisposición están estrechamente relacionados con la etiología de la tartamudez del

desarrollo, las cuales se explican en profundidad en el siguiente apartado. Y para finalizar

esta sección, es importante mencionar que “una detección temprana va a evitar la presencia

de reacciones fisiológicas, motoras y cognitivas no deseadas, además de un patrón de habla

caracterizado por un aumento tanto en el tipo, frecuencia e intensidad de las disfluencias”

(Ramasco, 2014, p. 10)

2.1.2.4. Etiología de la tartamudez

Se han hecho muchos estudios remotos sobre la etiología de la tartamudez; pero, pese a

ello, los resultados de estos trabajos son insatisfactorios, encerrando un gran misterio sobre su
32

origen. Hoy se considera a la tartamudez como una condición multicausal, en el que es difícil

identificar una causa única y determinante. Se suelen señalar algunos factores importantes

que interactúan en su etiología, como la herencia, los factores orgánicos, psicógenos, entre

otros.

Los avances científicos actuales plantean que la naturaleza de la tartamudez es multicausal

(Yaruss y Quesal, 2004). Esta teoría está basada en la Clasificación Internacional del

Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF) de la Organización Mundial de la

Salud (OMS), la cual plantea que existen diferencias en la función corporal de las personas

con tartamudez.

Por ejemplo, existen particularidades en la estructura y función cerebral de las personas

que tartamudean (Yaruss y Quesal, 2004). Los estudios demuestran la presencia de mayor

actividad en el cerebelo y un mayor volumen y actividad en el hemisferio derecho “como una

aparente reacción compensatoria ante los déficits de conectividad presentes en el hemisferio

izquierdo” (Chang, 2011). De igual manera, estudios señalan un aumento de actividad en una

región del mesencéfalo, cantidades irregulares de dopamina y una actividad reducida en el

córtex pre-motor ventral: región importante en el sistema de producción del habla (Watkins,

Smith, Davis y Howell, 2008).

Además, se sabe que existe una carga genética que influye en la aparición de la

tartamudez. Las técnicas de genotipado evidencian que existen factores hereditarios, ya que

muchas de las personas que tartamudean tienen uno o dos padres con predisposición a la

misma que fue transmitida en sus genes (Yairi y Ambrose, 2013; Guitar, 2014). Asimismo,

factores como los aspectos motores, de lenguaje y temperamento también influyen (Smith y

Weber, 2017). Tal como menciona Guitar (2019), las evidencias demuestran que las personas
33

que tartamudean presentan un déficit en el control motor del habla y que, incluso en los

momentos de habla fluida, presentan movimientos motores más pausados, lo cual influye en

su lenguaje verbal.

Sin embargo, las investigaciones han demostrado que los aspectos mencionados no

trabajan solos y que la tartamudez, al igual que muchas otras condiciones, es el resultado de

las características de la persona y del ambiente en el cual se ha desarrollado (Yaruss y

Quesal, 2004; Reardon-Reeves y Yaruss, 2017). En donde se interrelacionan factores internos

y externos que generan la conformación anómala del sistema funcional verbal resultado del

manejo socio ambiental inadecuado (Pérez, 2002) aunque la triste realidad es que no la

conocemos todavía (Perelló, 1973).

2.1.2.4. Manifestaciones de la tartamudez

La tartamudez posee diferentes manifestaciones, estas incluyen, 1) repeticiones de sonidos

y sílabas; 2) prolongaciones de sonidos; 3) palabras fragmentadas; 4) bloqueos audibles o

silenciosos; 5) circunloquios para sustituir palabras problemáticas; 6) palabras producidas con

un exceso de tensión física; y 7) repeticiones de palabras monosilábicas. Es importante

señalar que las repeticiones son un sonido o sílaba que se repite varias veces, debido a que la

persona está "atascada" en dicho sonido y continúa repitiéndolo hasta que pueda producir la

palabra correcta (Guitar, 2014). En cuanto a las prolongaciones, estas son “alargamientos

anormales, a menudo acompañados de signos visibles y audibles de tensión. Lo más

frecuente es que se alarguen las vocales, pero también pueden afectar a consonantes

continuas u oclusivas sonoras” (Salgado, 2005, p. 35) En relación con los bloqueos, estos son

definidos como “una interrupción inapropiada del flujo de aire o voz y a menudo, también el

movimiento de los articuladores” (Guitar, 2014, p. 14). A su vez, Salgado (2005), los define
34

como una “incapacidad para hablar al comienzo o mitad de la palabra debida a la gran tensión

en los músculos orofaciales y en el cuello” (p. 36).

Otras características de la tartamudez son las reacciones de un hablante a sus repeticiones,

prolongaciones y bloqueos en un intento de culminarlos rápidamente o evitarlos. Estas

reacciones pueden comenzar como una lucha aleatoria y convertirse en una conducta

aprendida, Guitar (2014), entrega más información, éstos se pueden dividir en dos tipos;

conductas de evitación y conductas de escape. Las primeras, se refieren a aquellas cosas que

la persona puede realizar para no tartamudear, es decir, evitar palabras o sustituirlas por otras,

reformular las oraciones y fingir no saber las respuestas para no entrar en situaciones de habla

donde se sienten incómodos, también pueden realizar “aplazamientos” como hacer una pausa

antes de decir algo que les resulte particularmente complejo o repetir palabras y/o frases.

Mientras que la última, se relaciona con los comportamientos que utiliza una persona para

ocultar su condición, dentro de los cuales se encuentran movimientos de cabeza, parpadeo,

cubrirse la boca con la mano o girar la cabeza cuando se encuentra tartamudeando, en

algunos casos estas conductas son tan sutiles que pasan desapercibidas.

2.1.2.5 Características de la tartamudez

En relación con las características que presenta la tartamudez, una de las más comunes es

su variabilidad, debido a que las dificultades que presenta un individuo suelen depender de la

situación, las personas o los temas que presentan mayor complejidad para este, por lo cual,

algunas veces puede hablar con fluidez, pero otras no. Esto quiere decir, que la tartamudez no

se manifiestan de forma generalizada y en todo momento, sino que ocurren en situaciones

determinadas, dependiendo de diferentes factores individuales; por ejemplo, hablar con


35

desconocidos, contestar una llamada o exponer oralmente frente a la clase, éstas son

circunstancias que le generan mayor presión a la persona. Además, se podría esperar que las

características desaparezcan en unos días o semanas, recuperando el habla fluida durante un

periodo, sin embargo, podrían volver a surgir nuevamente, observándose cíclicamente una

gran variabilidad, donde el tartamudeo puede aumentar y disminuir por épocas (Fernández-

Zúñiga y de León, 2011).

La tartamudez puede ser muy variable después del inicio (Onslow, 2004; Packman y

Attanasio, 2004). Si bien su aparición puede ocurrir repentinamente en cuestión de horas o

días, los disfluencias tartamudeadas se van manifestando durante días, semanas o meses

(Reilly, et al., 2009; Yairi y Ambrose, 2005), así como presentar una severidad variable en

cada individuo (Onslow, 2004; Packman y Attanasio, 2004; Yairi y Ambrose, 2005). En este

sentido, un niño que tartamudea puede haber hablado sin complicaciones durante algún

tiempo antes de que comience a tartamudear, por lo cual, sus padres están acostumbrados a

escucharlo hablar con fluidez, hasta que comienza a tartamudear (Bridgman, 2014).

2.1.2.5. Incidencia y prevalencia de la tartamudez

Respecto a la tartamudez, esta tiene una prevalencia de un 5% en los niños (Leal,

Junqueira y Escobar, 2015), mientras que en la edad adulta se estima que el 1% de la

población a nivel mundial lo presenta (Leal, Guitar y Junqueira, 2016). Además, los niños

que comienzan a tartamudear antes de los 3 años y medio presentan mayor probabilidad de

dejar de tartamudear (Leal, Guitar y Junqueria, 2015). De esta misma manera, se señala que

el inicio ocurre, específicamente, con mayor frecuencia entre las edades 2 y 3 años y medio,

con lo que los niños con inicio después de 3 años y medio tienen más probabilidades que
36

persista su tartamudez (Leal, Guitar y Junqueira, 2016). Estudios recientes sugieren que en

edad preescolar no existe una correspondencia exacta para determinar si la condición se da

más en niñas o en niños, debido a que en esta edad existe un gran porcentaje de niños que

presentan disfluencias sin que influya de manera significativa su sexo biológico (Yairi &

Ambrose, 2013).

Ahora bien, existe una mayor incidencia en personas que tienen un pariente de primer

grado (hermano, padre, madre) que presenta el trastorno (Kraft & Yairi, 2011), teniendo

alrededor de 1.89 veces más probabilidades de tartamudear que las personas sin antecedentes

familiares (Singer, C., Hessling, Kelly, Singer, L. & Jones, 2020).

La tartamudez aparece en diferentes niveles culturales y sociales sin excepción, donde

existe 1 de cada 100 niños que presentan esta condición. Su prevalencia en cuanto al sexo

biológico será más frecuente en el sexo masculino (Leal, Guitar y Junqueira, 2016). A

medida que la edad avanza, la proporción de niños aumenta en comparación al de las

femenino, donde se observa una relación de 3:1 (Fernández & León, 2011). No hay claridad

con respecto a el por qué ocurre esta diferencia de proporción, pero se plantea que se puede

deber a que las mujeres tienen una mayor resistencia a heredar la tartamudez, o al hecho de

que tienen mejores tasas de recuperación (Yairi & Ambrose, 2005). Si bien cada niño es

único y el proceso de aprendizaje para cada individuo es diferente, varios autores señalan que

la tartamudez se debe a un conjunto de causas que interactúan entre ellas.

2.1.3 Niños con tartamudez en el contexto escolar

Según Papalia y otros (2001), “la experiencia escolar de los niños afecta y es afectado por

todos los aspectos de su desarrollo cognitivo, físico, emocional y social”.


37

El hecho de que el niño se inserte en un nuevo contexto social/escolar puede, según Byrne

(1991), afectar su lenguaje de forma positiva o negativa, dependiendo de la reacción del niño

a ese evento. Al ser el contexto escolar un contexto en el que la presión social para

comunicarse es inmensa, a un niño que tartamudea le puede resultar más difícil, sobre todo

porque, como ya habíamos mencionado, la tartamudez tiende a agravarse en situaciones de

mucha presión social.

Según los estudios realizados por Hughes (2014), aquellos niños con problemas del

lenguaje y del aprendizaje son más susceptibles a sufrir bullying. Al comenzar estos

trastornos en edades muy tempranas, los niños neurotípicos reconocen y catalogan los

problemas del habla de una manera negativa.

2.1.3.1. Bullying, Aceptación social y Rendimiento escolar

Los niños con tartamudez al sobresalir negativamente de otros niños debido al reto que

presentan en la comunicación tienden a tener una escasa habilidad social, altos niveles de

ansiedad y estrés y un nivel bajo de autoestima, lo cual puede suponer la no adquisición de

una buena competencia comunicativa y, por tanto, llegar a ser más susceptibles de sufrir

acoso escolar (Blood, Boyle, Blood & Nalesnik, 2010). Cuando una persona tartamudea y

manifiesta en su habla bloqueos, las repeticiones, pausas inadecuadas, prolongaciones de

sonidos o palabras, su nivel de ansiedad aumenta, observando una evidencia de gestos y

movimientos estereotipados corporales y faciales, pudiendo provocar en el oyente una

reacción de asombro, compasión, enojo, pena, desprecio y burla (Hernández, 2014).

En el aula, los niños que tartamudean tienden a mostrar una menor predisposición para

participar y contribuir durante las clases, ya sea por su renuencia para expresarse o por el

temor a posibles consecuencias sociales y emocionales, lo que podría perjudicar su


38

rendimiento escolar. La interrupción en el habla puede conducir a que el niño enfrente

rechazo o burlas por parte de sus compañeros, así como la posibilidad de sufrir agresión física

y aislamiento. Como resultado es menos probable que sean populares o se destaquen como

“líderes” en el contexto escolar.

Existen estudios que prueban la idea de que el rechazo y el acoso puede tener efectos

negativos a largo plazo en la vida de un niño (Davis, Howell y Cooke, 2002). Ante el

“bullying”, el niño que tartamudea podría adquirir conductas violentas, respondiendo a la

situación a través de la agresión física (Lee, 1999).

En términos de aceptación social, una de las razones mencionadas para una menor

aceptación es el hecho de que el niño que tartamudea a menudo se inhibe de participar

verbalmente en actividades escolares y/o sociales en general, proyectando una imagen de sí

mismo con rasgos como la timidez, estas características no favorecen las relaciones entre

iguales, lo que también refuerza la posibilidad de ser objeto de “bullying” (Davis et al,

2002).

Durante el período escolar, el grupo de pares es sumamente importante. La opinión de los

compañeros y la popularidad que tenga el niño entre los demás influirá mucho en su

autoestima en esta etapa de su desarrollo. La relación entre pares emerge entonces como un

fuerte predictor de la futura adaptación social del sujeto (Papalia et al, 2001). Como resultado

de ello, este contexto escolar y social creado puede reducir su potencial de aprendizaje y, en

consecuencia, afecta sus proyectos de vida futuros. (Lee, 1999) (citado por Da Silva, 2008)

Wexler (1996) afirma que las reacciones conductuales y las técnicas de evitación que

utilizan los niños se podrían intensificar con la edad. En la mayoría de los casos, esto afecta

su proceso de socialización, considerando que, durante la etapa escolar, la socialización juega


39

un papel crucial en el desarrollo psicoafectivo, es en este periodo donde los aspectos

negativos de la tartamudez tienden a acentuarse. Así, la vida del niño puede centrarse y girar

en torno a la tartamudez, impidiéndole crear proyectos de vida y tener aspiraciones respecto a

su futuro.

2.1.4. Conocimientos y actitudes de los padres y preocupaciones sobre la tartamudez

2.1.4.1. Características de los padres y actitudes sobre la tartamudez

Eagly y Chaiken (2007) definen las actitudes como "una tendencia psicológica que se

expresa al evaluar una entidad en particular con algún grado de favor o desaprobación, la cual

puede existir de forma consciente e inconsciente". De forma más específica, St. Louis,

Reichel, Yaruss y Loybker (2009) definen las actitudes hacia la tartamudez como “un

concepto multidimensional y complejo que abarca factores tales como lo que una persona

puede hacer o sentir cuando está frente a alguien que tartamudea, las creencias acerca las

causas o la naturaleza de la tartamudez, las características atribuidas a las personas que

tartamudean y la ansiedad asociada a la interacción con individuos con esta condición”.

Diversos estudios muestran que la tartamudez desencadena emociones negativas en los

padres. En una investigación llevada a cabo por Tumanova et al. (2018) se observó que la

preocupacion acerca de la tartamudez puede intensificar los síntomas en el niño. La

participación de la familia es importante en el tratamiento de los niños pequeños que

tartamudean (Yaruss & Reardon-Reeves, 2017). Esto se debe a que, en edades tempranas, es

más probable que los niños compartan sentimientos y actitudes hacia ciertos aspectos con sus

padres (Carson y Parke, 1996). Los sentimientos y actitudes negativas de los padres hacia la

tartamudez pueden influir en los niños, generando temor hacia esta condición (Guitar, 2019).

Por el contrario, Berquez y Kelman (2018) afirmaron que, si los padres tienen una actitud de
40

aceptación frente a la tartamudez, es menos probable que el niño sea sensible a ella y

desarrolle una actitud comunicativa negativa.

Los padres de niños que tartamudean experimentan una variedad de emociones (tales

como incertidumbre, ansiedad, miedo, tristeza, vergüenza y culpa) y creencias acerca de la

tartamudez (Berquez & Kelman, 2018). Por ejemplo, Zebrowski y Schum (1993),

mencionaron en su investigación que estos padres, además de sentirse ansiosos y culpables

por la tartamudez de sus hijos, también experimentan preocupaciones acerca de su propia

influencia en el desarrollo de esta condición y por no poder evitarla. Esta ansiedad, según los

hallazgos de Zebrowski y Schum (1993), se relaciona con la preocupación de los padres por

sus acciones pasadas o futuras y su percepción errónea de que hablar sobre la tartamudez con

sus hijos podría empeorar la situación.

También Manning y DiLollo (2017). informaron que los padres de niños que comienzan a

tartamudear sienten ira, negación, miedo, ansiedad y culpa por la tartamudez de su hijo. Sin

embargo, la actitud de los padres hacia la tartamudez no siempre es negativa. Algunos

muestran una actitud de aceptación hacia la tartamudez, y esta actitud se recomienda como

objetivo de la educación de los padres en varios programas de tratamiento porque tiene un

efecto positivo en los resultados del tratamiento (Millard, Zebrowski y Kelman, 2018).

Yaruss, Reeves y Herring (2018) afirmaron que es importante educarlos para crear un entorno

en el que su hijo pueda tartamudear cómodamente durante las sesiones de tratamiento.

Coleman (2018) dijo que los padres pueden aliviar las preocupaciones sobre el habla de sus

hijos simplemente diciéndoles: "Está bien tartamudear". Al parecer, la tartamudez y las

actitudes de los padres hacia el habla general de su hijo pueden afectar la actitud

comunicativa de éste.
41

Igualmente, aunque reconocer y abordar la actitud del cuidador hacia el habla y la

tartamudez del niño aún no está claro cómo influye en el comportamiento de los padres. La

falta de investigaciones empíricas puede deberse, en parte, a la carencia de herramientas de

medición objetivas con confiabilidad y validez establecidas que permitan explorar las

actitudes de los padres frente a la tartamudez.

2.1.4.2. Rol de los padres en la identificación y manejo de la tartamudez

Se deben tomar ciertas consideraciones sobre el modo de actuar frente a las disfluencias

del niño según la Fundación Española de la Tartamudez (2017) estas son las siguientes:

A. Evitar interrupciones: Una reacción positiva de los padres puede ser no interrumpir

al niño cuando está trabándose. Hay dos cosas que sabemos sobre el desarrollo normal de los

niños y las interrupciones. Si a los niños se les permite interrumpir a otros, es más probable

que tropiecen con sus palabras durante la interrupción. Además, si un niño que no tartamudea

es interrumpido por otro hablante, lo más probable es que sea un niño que fluye si intenta

continuar hablando. Para el niño que tartamudea, interrumpir o ser interrumpido puede

interferir seriamente la fluidez.

B. Reducción de ciertos tipos de preguntas: Hay muchas cosas que los niños deben

hacer para responder una pregunta. Primero, deben descubrir qué significa la pregunta.

Luego, necesitan organizar sus pensamientos para responder la pregunta de manera apropiada

y encontrar las palabras y la gramática correctas para responder. Finalmente, necesitan

ejecutar el mensaje oralmente. Todo esto debe lograrse de inmediato, ya que eso es lo que

exige el formato de preguntas y respuestas. Muchas preguntas, por supuesto, son fáciles de

responder y requieren solo una respuesta breve, pero las preguntas que requieren respuestas
42

largas, reflexivas o narrativas pueden ser difíciles para un niño que aún desarrolla habilidades

de competencia lingüística y pueden contribuir a una interrupción en la fluidez.

Para Rodríguez P., 2005 los padres de familia deben promover buenos hábitos en el habla

de los niños; y nos brinda algunos consejos que se debe de seguir:

- Promover un estilo de vida calmado y sin prisas.

- Cuando se dirija a él, hable sin prisas, calmadamente.

- Cuando esté hablando, deje que el niño termine de expresar sus ideas.

- Haga una pequeña pausa antes de responderlas preguntas o comentarios del niño.

- Haga que las situaciones de habla sean agradables, sin tensiones ni sobresaltos.

- Demuéstrele que lo respeta y le tiene cariño.

Al respecto, Pedro Rodríguez (2014) ofrece una serie de indicaciones sobre cómo

reaccionar delante de una persona que tartamudea:

- Al hablar con una persona que tartamudea, comportarse igual que con cualquier otra

persona, sin ofrecer tratos especiales.

- Respetarlo, no burlarse de su forma de hablar, no hacer chistes.

- Evitar comentarios como “habla más despacio”, “no te pongas nervioso”, “respira

profundo”, “relajate”, ya que se contribuye a que su forma de hablar se torne más

tensa. Cuando el niño habla, no completarle las frases, ya que disminuye la

autoconfianza y aumenta la frustración.

- Mantener el contacto visual. No bajar la mirada, ni mostrar lástima o impaciencia, sino

mostrar interés en lo que el niño está diciendo.

- Al hablar utilizar un ritmo pausado, tranquilo y natural, sin exagerar.

- Indicarle que lo importante es lo que dice, y no cómo lo dice.


43

- Cuando el niño hable fluidamente no hacer comentarios como “lo hiciste bien”, “te

felicito, estás hablando mejor”.

- No se lo debe apresurar para que termine de hablar o interrumpirlo mientras habla.

- Tampoco se le debe demandar que hable con rapidez, precisión, y madurez todo el

tiempo.

- Evitar corregirlo frecuentemente, criticarlo o tratar de cambiar la forma en que habla o

pronuncia los sonidos.

2.1.5. Relación entre conocimientos y actitudes de los padres de los niños que

tartamudean

La relación que existe entre los conocimientos y actitudes que poseen los padres de niños

con tartamudez es compleja y puede variar de una familia a otra. Sin embargo, en general, se

puede decir que los padres con información más precisa sobre la tartamudez, incluyendo sus

causas, síntomas y posibles tratamientos tienden a tener actitudes más positivas hacia la

misma, (Blumgart, 2011, p. 24), son más propensos a apoyar a sus hijos y a ayudarles a

afrontar los desafíos que la tartamudez puede presentar (Bloodstein & Ratner, 2008, p. 215).

Cuando los padres tienen actitudes positivas hacia la tartamudez y muestran aceptación y

apoyo incondicional hacia su hijo, el niño tiende a experimentar un mejor bienestar

emocional y una mayor autoestima. Las actitudes positivas de los padres pueden ayudar al

niño a aceptar su tartamudez y a desarrollar estrategias para lidiar con ella. Esto se debe a que

el entendimiento de la tartamudez puede reducir el estigma y la confusión, lo que lleva a una

actitud más comprensiva y empática hacia el niño que tartamudea. Estos padres también

entienden que la tartamudez es un trastorno que puede mejorar con el tratamiento adecuado

(ASHA 2023) dándole esperanza para el futuro de sus hijos.


44

Por otro lado, cuando los padres tienen un conocimiento limitado o desinformado sobre la

tartamudez, es más probable que desarrollen actitudes negativas, como la vergüenza, la

preocupación, la ansiedad, la presión para hablar con fluidez o incluso la negación, generando

un impacto negativo en el desarrollo y bienestar emocional en el niño que tartamudea. Esto

puede aumentar la ansiedad y tensión del niño, intensificar el tartamudeo y afectar su

autoconcepto y su confianza en sí mismo. El temor a la reacción de sus padres puede hacer

que los niños se sientan más ansiosos al hablar y, como resultado, pueden tartamudear más

intensamente. Si los niños perciben que sus esfuerzos por hablar con fluidez son

constantemente desaprobados o criticados, la motivación de estos para hablar puede verse

disminuida y volverse menos dispuestos a participar activamente en la comunicación.

Además de sentirse que no pueden hablar abierta y sinceramente sobre sus sentimientos o

dificultades con su familia, lo que limita las oportunidades de obtener apoyo emocional.

En resumen, existe una relación intrínseca entre los conocimientos y las actitudes de los

padres de niños que tartamudean. Los conocimientos precisos y una comprensión adecuada

de la tartamudez pueden promover actitudes más positivas, lo que, a su vez, puede tener un

impacto significativo en el bienestar y el desarrollo del niño que tartamudea. La educación y

el apoyo son herramientas esenciales para mejorar esta relación y brindar el mejor apoyo

posible a los niños que enfrentan la tartamudez.


45

III. Método.

3.1 Tipos de investigación

El presente estudio es de naturaleza cuantitativa de tipo descriptivo, prospectivo de corte

transversal y diseño no experimental (García y Luján, 2001). Descriptivo porque se describen

los hechos y fenómenos tal cual se presentan y se relacionan las características de las

variables; prospectivo porque la investigación se realizó con los datos que representan a la

toma de muestras; de corte transversal porque estudió las variables en un determinado

espacio de tiempo; de diseño no experimental porque es un estudio observacional que

describe lo que existe en la realidad.

3.2 Ámbito temporal y espacial

La presente investigación se realizó en el distrito de Lima, durante el periodo Enero a

Mayo 2024.
46

3.3 Variables.

Tabla 02

Operacionalización de Variables.

VARIABLE DIMENSIONES INDICADORES TIPO/ESCALA

Epidemiologia y Ítems 1,2,3,4

etiología
0 = No estoy seguro

1 = Si

2 = No

Actitud de los Ítems 5,6,7

padres
Conocimientos de

los padres sobre la

tartamudez

Conocimiento
Ítems 8,9
sobre el

tratamiento

Conocimiento
47

sobre el Ítems 10,11

pronostico

1: Completamente
Reacciones hacia Ítems 3,19, 6, 12, 17, 7, 20
en desacuerdo
la tartamudez
2: En desacuerdo

3: Parcialmente en
Preocupación por Ítems 16, 4, 5, 8, 9, 14 desacuerdo
Actitudes de los
la tartamudez 4: Parcialmente de
padres de niños
acuerdo
que tartamudean
5: De acuerdo
Aceptación de la Ítems 1, 2, 10, 11, 15, 18, 13
6: Completamente de
tartamudez acuerdo

3.4 Población y muestra

Población.

La población estuvo constituida por 40 padres de familia de niños con Tartamudez con

edades comprendidas entre 6-12 años, durante el periodo Enero a mayo 2024.

Muestra.

La muestra estuvo constituida por conveniencia tomando a todos los padres y madres de

familia de niños con Tartamudez con edades comprendidas entre 6-12 años, durante el
48

periodo Enero a Mayo 2024, siendo esta de 40 personas con características específicas que

cumplieron con los criterios de inclusión de la muestra.

Unidades de análisis.

La unidad de análisis fue un padre o madre de familia de niños con Tartamudez con

edades comprendidas entre 6-12 años del “Centro de tartamudez”, durante el periodo Enero a

Mayo 2024.

Criterios de selección

Teniendo en cuenta los objetivos del estudio se realizará un muestreo no probabilístico

según evaluación:

Criterios de Inclusión

- Padres de niños con tartamudez con edades comprendidas entre los 6 y 12 años del

“Centro de tartamudez”.

- Firma del consentimiento informado por parte de los padres de familia.

- Familias dispuestas a participar y colaborar en la investigación.

Criterios de Exclusión

Mientras que los padres que tenían hijos con cualquier otro impedimento del habla, el

lenguaje, neurológico o del desarrollo y los que se nieguen a ser partícipes fueron excluidos

del estudio.
49

3.5 Instrumentos

Los instrumentos de recolección de datos que serán utilizados en esta investigación fueron el

“Questionnaire of parental attitude and knowledge of stuttering” y “AYCS, attitude toward

your child’s speech”.

Tabla 3

Questionnaire of parental attitude and knowledge of stuttering

Nombre Questionnaire of parental attitude and knowledge of

stuttering

Autor Rimsha Shakeel, Ghulam Saqulain, Maryam Shakeel, Neelam

Bibi.

Aplicación Individual

Ámbito de aplicación Padres de familia

Duración Entre 20 a 25 minutos

Finalidad Evaluar la actitud y el conocimiento de los padres con respecto

a la tartamudez.

Estructura El cuestionario consta de 11 preguntas las cuales incluían

cuatro componentes que recopilaban información sobre la

epidemiología, la sintomatología, el tratamiento y el pronóstico

de la tartamudez.

Valoración Se pidió a los padres que respondieran cada afirmación


50

eligiendo una de tres respuestas: "sí", "no" o "no estoy seguro".

El formato de la escala fueron las siguientes:

 No estaba seguro=0

 Sí=1

 No=2

Validez

Confiabilidad

Tabla 3

AYCS, attitude toward your child’s speech

Nombre AYCS, attitude toward your child’s speech

Autor Dahye Choia, Hyun Sub Sim, Bienvenido Lee,Él Joe Kimd.

Aplicación Individual

Ámbito de aplicación Padres de familia

Duración Entre 20 a 25 minutos

Finalidad Medir la actitud hacia la aceptación de la tartamudez del niño.

Estructura El cuestionario consta de 20 ítems, los cuales están distribuidos

en tres componentes: el componente de ' Reacciones hacia la

tartamudez', en segundo lugar, el componente de 'Preocupación


51

por la tartamudez del niño '. Por último, el componente de '

Aceptación de la tartamudez del niño'.

Valoración Los ítems se seleccionaron en una escala de 6 puntos.

Validez

Confiabilidad

3.6 Procedimientos

Para la recolección de información se realizaron los siguientes pasos:

Inicialmente cada participante recibió las informaciones necesarias y se solucionaron sus

dudas en relación con la investigación. Después del consentimiento informado, cada

voluntario firmó el mismo (Anexo A), y firmó sometido a los cuestionarios correspondientes.

Luego, se comunica a los individuos seleccionados fechas disponibles para la

administración del cuestionario. Se explicó oralmente a los participantes la finalidad del

cuestionario, así como se aseguró que su participación fuera voluntaria y anónima, y que

pudieran interrumpir su participación en cualquier momento. También se informó que los

datos recolectados solo serán utilizados dentro del alcance de este estudio y podrán ser

consultados por las participantes, si así se expresara este deseo.

Se procede con el cuestionario, el cual será aplicado en un ambiente tranquilo, donde no

estén expuestos a gran cantidad de estímulos auditivos y puedan tener total concentración

para responder las preguntas.


52

3.7 Análisis de datos

Tras la toma de datos y al ser un estudio cuantitativo, se prosiguió con el tratamiento

estadístico de los mismos. Para el tratamiento, análisis e interpretación estadística de los

datos recolectados se utilizó el programa SPSS (Statistical Package for Social Sciences),

versión 22.0 para Windows. Las tablas obtenidas se transfirieron al programa Word 2010,

donde se formatearon y ordenaron gráficamente.

Además de la interpretación de los resultados obtenidos con la aplicación de los

instrumentos Quality of Life Questionnaire y Burden Interview Scale se consideraron los

parámetros propuestos por los propios instrumentos.

Para verificar la correlación estadística de análisis de los diferentes dominios del

Cuestionario de Calidad de Vida y estudiar el grado de relación entre las variables (número

de hijos, nivel socioeconómico, educación y los dominios contenidos en el cuestionario), se

usó la Correlación de Spearman Prueba estadística de análisis.

El coeficiente de correlación de Spearman no tiene restricciones en la distribución de

muestras, que pueden ser de tipo normal o asimétrico.

Se adoptó un nivel de significancia del 5% (p ≤ 0.05) para la aplicación de pruebas

estadísticas.

3.8. Consideraciones éticas

Los propósitos y métodos de recolección de la información se efectuaron de acuerdo con

el reglamento de la institución universitaria, brindado por la Universidad Nacional Federico

Villarreal. Se brindó información previa tanto a los participantes comprometidos en el estudio


53

como al director correspondiente del “Centro de tartamudez” ubicada en la ciudad de Lima,

previa solicitud de firma del consentimiento informado.


54

Anexo D: MATRIZ DE CONSISTENCIA

PREGUNTAS OBJETIVOS Variables y dimensiones METODOLOGÍA

General General Variables TIPO Y DISEÑO DE

¿Cuáles son los conocimientos y actitudes Determinar los conocimientos y actitudes ESTUDIO:

que poseen los padres de niños que que poseen los padres de niños que tartamudean Conocimientos de los El presente estudio será de

tartamudean en edad escolar primaria “Centro en edad escolar primaria del “Centro de padres sobre la naturaleza cuantitativa de

de tartamudez”– Lima, 2024?. tartamudez” – Lima, 2024. tartamudez. tipo descriptivo, prospectivo

Actitudes de los padres de corte transversal y diseño


Específicos
de niños que no experimental.
- ¿Cuáles son los conocimientos en Específicos
tartamudean. Población
cuanto a la epidemiologia y etiología de - Identificar los conocimientos en
La población estuvo
la tartamudez que poseen los padres de cuanto a la epidemiologia y etiología de la
Dimensiones constituida por 40 padres de
niños que tartamudean en edad escolar tartamudez que poseen los padres de niños
- Epidemiologia y familia de niños con
primaria del “Centro de tartamudez”– que tartamudean en edad escolar primaria
Tartamudez con edades
Lima, 2024?.
55

- ¿Cuáles son los conocimientos del “Centro de tartamudez”– Lima, 2024 etiología comprendidas entre 6-12 años

en cuanto al tratamiento de la del “Centro de tartamudez”


- Identificar los conocimientos en cuanto - Actitud de los
tartamudez que poseen los padres de durante el periodo Enero a
al tratamiento de la tartamudez que poseen padres.
niños con tartamudez en edad escolar mayo 2024.
los padres de niños que tartamudean en edad - Conocimiento
primaria del “Centro de tartamudez” –
escolar primaria del “Centro de sobre el
Lima, 2024?.
tartamudez”– Lima, 2024. tratamiento.
Muestra.
- ¿Cuáles son los conocimientos
- Conocimiento
- Identificar los conocimientos en cuanto
en cuanto al pronóstico de la La muestra estuvo constituida
sobre el
al pronóstico de la tartamudez que poseen
tartamudez que poseen los padres de por conveniencia tomando a
pronóstico.
los padres de niños que tartamudean en edad
niños con tartamudez en edad escolar todos las padres de familia de
- Alegría de hablar
escolar primaria del “Centro de
primaria del “Centro de tartamudez” – niños con Tartamudez con
con el niño.
tartamudez”– Lima, 2024.
Lima, 2024?. edades comprendidas entre 6-
- Preocupación por
- ¿Cuáles son los actitudes que - Identificar las actitudes que poseen los 12 años del “Centro de
la tartamudez.
poseen los padres de niños que padres de niños que tartamudean en edad tartamudez”, durante el
56

tartamudean en edad escolar primaria periodo Enero a Mayo 2024,

del “Centro de tartamudez” – Lima, siendo esta de 40 personas con


escolar primaria del “Centro de tartamudez”–
2024?. características específicas que
Lima, 2024.
- ¿Existe alguna relación entre el cumplieron con los criterios de

conocimiento y las actitudes que - Determinar la relación entre los inclusión de la muestra.

poseen los padres de niños que conocimientos y las actitudes que poseen los

tartamudean en edad escolar primaria padres de niños que tartamudean en edad

del “Centro de tartamudez”– Lima, escolar primaria del “Centro de tartamudez”–


- Aceptación de la
2024?. Lima, 2024.
tartamudez.

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